JURISPRUDENCIA SOBRE NULIDAD AGRARIA
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: Novena
Tomo: XIV, Septiembre de 2001
Página: 1338
NULIDAD DE ACTA DE ASAMBLEA. EFECTOS DEL ALLANAMIENTO DE
QUIENES REPRESENTAN AL NÚCLEO DE POBLACIÓN DEMANDADO.Aunque la acción debe acreditarse por quien la promueve a pesar de que su
contraria no hubiera opuesto excepción, tal supuesto es diferente al del
allanamiento del demandado a lo reclamado por el propio accionante, ya que esto
implica una aceptación de tales reclamaciones, que tiene como consecuencia
tanto el relevo de prueba, porque esto ya no es necesario, como la procedencia de
la acción; de tal manera que si quienes acudieron en representación de la
asamblea reconocieron que existió una incorrecta medición en el terreno del
quejoso y como consecuencia el desposeimiento demandado, es evidente que la
máxima autoridad del núcleo de población acepta las pretensiones de aquél al
considerarlas apegadas al derecho y a la justicia, circunstancia que lleva a la
ineludible conclusión de que no puede sostener la autoridad agraria que dicha
contestación de demanda no produce el efecto pretendido. PRIMER TRIBUNAL
COLEGIADO DEL DÉCIMO SEGUNDO CIRCUITO. XII. 1o.23 A Amparo directo
44/2001.- Rogelio González García.- 30 de marzo de 2001.- Unanimidad de
votos.- Ponente: Ramona Manuela Campos Sauceda, secretaria de tribunal
autorizada por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal para desempeñar las
funciones de Magistrada.- Secretaria: Ana María Arce Becerra.
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: 8A
Tomo: XI marzo 1993.
Página: 320
NULIDAD DE ACTOS Y DOCUMENTOS, APLICACIÓN DE LA LEY FEDERAL DE
REFORMA AGRARIA. Si el procedimiento de nulidad de actos y documentos
que contravengan las leyes agrarias, fue planteado antes de que entrara en
vigor la Ley Agraria, debe tener aplicación la Ley Federal de Reforma
Agraria, sin que sea obstáculo el hecho de que el artículo 1o. transitorio de la Ley
Agraria publicada el veintiséis de febrero de mil novecientos noventa y dos, señale
que entraría en vigor al día siguiente de su publicación, pues sus disposiciones
aluden a "Juicios Agrarios" que ventilen ante "Tribunales Agrarios", esto es, se
trata de un ordenamiento legal cuya observancia corresponde precisamente a los
tribunales agrarios, que conforme al artículo 1o. de su Ley Orgánica son órganos
federales dotados de plena jurisdicción y autonomía para dictar sus fallos, en
todos aquellos asuntos que les sean planteados a partir del veintisiete de febrero
de mil novecientos noventa y dos. SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL
1
SEXTO CIRCUITO. Amparo directo 42/93. Reynalda Zempoalteca Flores. 11 de
febrero de 1993. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel.
Secretario: José Mario Machorro Castillo.
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: 8A
Tomo: IX marzo 1992.
Página: 244
NULIDAD DE ACTOS Y DOCUMENTOS, FINALIDAD DE LA. AGRARIO. De
acuerdo con lo dispuesto por los artículos 411 y 412 de la Ley Federal de Reforma
Agraria, el procedimiento de nulidad de actos y documentos que
contravengan las leyes agrarias, tiende única y exclusivamente a examinar la
procedencia de la nulidad solicitada y, en su caso, declararla, proveyendo lo
necesario para dejar sin efecto el acto o sin valor el documento de que se
trate y sus consecuencias, de manera que la Comisión Agraria Mixta respectiva,
no puede cambiar la litis y pronunciar resolución sobre cuestiones ajenas.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO. Amparo directo
42/93. Reynalda Zempoalteca Flores. 11 de febrero de 1993. Unanimidad de
votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: José Mario Machorro Castillo.
Amparo en revisión 426/91. Juan Huerta Jiménez. 24 de septiembre de 1991.
Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: José Mario
Machorro Castillo.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: 9A
Tomo: VIII JULIO 1998
Página: 376
NULIDAD DE ESCRITURA OTORGADA POR LA COMISIÓN PARA LA
REGULARIZACIÓN DE LA TENENCIA DELA TIERRA (CORET). CUANDO SE
EJERCE COMO ACCIÓN, O BIEN, EL DEMANDADO SE EXCEPCIONA POR LA
INEFICACIA DEL TÍTULO DEL ACTOR, ES DABLE AL JUEZ CIVIL ANALIZAR
LOS TÍTULOS.- El régimen de propiedad agraria previsto en el artículo 27
constitucional, otorga a los núcleos de población ejidales o comunales
personalidad y por ende, la propiedad de las tierras, aguas, montes y bosques que
lo conforman. De la misma manera, a los ejidatarios y comuneros se les otorga el
usufructo de esos bienes, que pueden disfrutar en forma colectiva o individual. El
crecimiento de las zonas urbanas implicó que tierras que eran para el cultivo o
ganadería mayor o menor, fueran motivo de asentamientos irregulares que
transformaban la tierra cultivable en casas, calles, etcétera, sin los servicios de
agua, luz, drenaje, entre otros. Lo anterior provocó, lo que se denomina
regularización de la tierra y consistió, en que el Gobierno Ejecutivo Federal
cambiara el régimen de derecho agrario al régimen de derecho civil, mediante
expropiaciones a favor del Estado respectivo, al cual únicamente le otorgaba la
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nuda propiedad y la obligaba y condicionaba a transmitir ese derecho de
propiedad a los poseedores ejidal o comunal, unidos, como se prevé en los
artículos 53 y 55 de la Ley Federal de la Reforma Agraria. Sin embargo, las
operaciones al margen del derecho agrario se seguían efectuando y entonces,
cuando la Comisión para la Regularización de la Tierra pretendía cumplir con sus
objetivos encontraba no sólo la hipótesis de un ejidatario o comunero que poseía
materialmente su parcela, sin conflicto con terceros, sino también hipótesis en las
cuales se cuestionaba en la vía agraria o en vías de hecho quién era el ejidatario o
comunero titular del derecho posesorio, lo cual se dirimía ante los procedimientos
agrarios. De esta manera cuando en la vía civil se demanda la nulidad de una
escritura en la que la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la
Tierra transmite la nuda propiedad a una persona de la que aduce el actor,
no era el poseedor en concepto agrario, o bien demandado se excepciona,
invocando la ineficacia del título de aquél, por no surtir efectos en materia
agraria, entonces, es dable que en la vía civil se analice el título con el cual
se acciona o se excepciona y la naturaleza de la posesión antes de la
expropiación para de ello dirimir la nulidad o validez de la escritura
respectiva. PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL
SEGUNDO CIRCUITO. II.1o.C.162 C Amparo directo 1296/97.- Jesús Arredondo
Hernández.- 1o. de abril de 1998.- Unanimidad de votos.- Ponente: Enrique Pérez
González.- Secretaria: Vianey Gutiérrez Velázquez.
Instancia: Tribunal Colegiado de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: 9A
Tomo: V - ENERO 1997
Página: 512
PARCELA EJIDAL, ENAJENACIÓN DE. ES NULA SI OMITE NOTIFICARSE A
LOS TITULARES DEL DERECHO DEL TANTO.- De la recta interpretación del
artículo 80 de la Ley Agraria, se concluye que para la validez de la enajenación
de una parcela ejidal es indispensable que se notifique al cónyuge e hijos del
titular de la parcela, a efecto de que estén en aptitud de ejercer el derecho
del tanto establecido en su favor en la citada disposición legal; por tanto, es
inconcuso que la cesión de derechos parcelarios omitiendo notificarlo a los
titulares del derecho aludido debe declararse nula, aun cuando se haya
realizado a título oneroso, pues en ese supuesto el cesionario podrá recuperar lo
que haya entregado con motivo del negocio jurídico citado, precisamente por los
efectos restitutorios de la nulidad del mismo. SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO
DEL SEXTO CIRCUITO. VI.2o.77A Amparo directo 653/96.- Alberto Gasca Díaz.27 de noviembre de 1996.- Unanimidad de votos.- Ponente: Gustavo Calvillo
Rangel.- Secretario: Humberto Schettino Reyna.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: Novena
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Tomo: XIV, Octubre de 2001.
Página: 400
PARCELA EJIDAL. ES INDIVISIBLE BAJO EL RÉGIMEN AGRARIO EN VIGOR.En la exposición de motivos de la reforma del artículo 27 constitucional que se
publicó en el Diario Oficial de la Federación el seis de enero de mil novecientos
noventa y dos, se señala como un defecto que se pretende remediar, la
pulverización de las unidades agrarias existentes proponiéndose revertir la
tendencia al minifundio para proporcionar que las “unidades” y la pequeña
propiedad puedan sustenta plenamente a sus poseedores. En relación con el
régimen parcelario, la Ley Agraria, siguiendo las reglas del párrafo quinto, fracción
VII, del artículo 27 constitucional, permite la compactación parcelaria dentro de
ciertos límites, como aparece en el artículo 47, pero ni en este precepto ni en
ningún otro, se regula la división de la parcela, lo que permite considerar que el
derecho positivo acogió, de manera limitada, la fusión de parcelas (a lo que se
llama compactación), pero no aceptó su división, seguramente por subsistir la
necesidad de salvaguardar el principio de que parcela debe ser la unidad
económica suficiente para dar sustento a la familia campesina. Esta consideración
se confirma mediante el análisis de los artículos 17 y 18 de la citada Ley Agraria,
que aunque no prohíben la división parcelaria de manera directa, sí la evitan, pues
el primero consigna que el ejidatario puede designar a quien deba sucederle en
sus derechos sobre la parcela, pero siempre lo señala en singular, sea su
cónyuge, su concubina o concubinario, uno de sus hijos, uno de sus ascendientes
u otra persona, además de que los enlistados están sujetos a un orden
preferencial, de modo que el anterior posterga a los demás, lo que confirma la
consideración de indivisibilidad. El segundo de dichos preceptos prevé la
posibilidad de que el ejidatario no haga designación de sucesores, o que ninguno
de los señalados en la lista de herederos pueda heredar por imposibilidad material
o legal y establece que en tales casos, los derechos agrarios se transmitirán de
acuerdo con e l orden de preferencia, pero siempre se otorgan los derechos
sucesorios a una sola persona, siendo importante observar que en los casos en
que haya pluralidad de herederos, éstos gozarán de tres meses a partir de la
muerte del ejidatario para decidir quien, de entre ellos, conservará los derechos
ejidales, pero en caso de no ponerse de acuerdo, el tribunal agrario proveerá la
venta de dichos derechos ejidales en subasta pública y repartirá el producto, por
partes iguales, entre las personas con derecho a heredar, lo cual viene a reiterar
el criterio de que la ley evita la división de la parcela. 2a./J. 46/2001
Contradicción de tesis 57/2001-SS.- Entre las sustentadas por el Primer y
Segundo Tribunales Colegiados en Materia Administrativa y de Trabajo del
Séptimo Circuito.- 5 de Octubre de 2001.- Unanimidad de cuatro votos.- Ausente:
Sergio Salvador Aguirre Anguiano.- Ponente: Juan Díaz Romero.- Secretario: José
Luis Rafael Cano Martínez. Tesis de jurisprudencia 46/2001.- Aprobada por la
Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión privada del cinco de octubre de dos
mil uno.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
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Época: Novena
Tomo: XV, Marzo de 2002.
Página: 231
PARCELAS EJIDALES, SE ENAJENAN SIN DAR EL AVISO A QUIENES TIENEN
EL DERECHO DEL TANTO, ÉSTOS PUEDEN EJERCER LA ACCIÓN DE
NULIDAD, NO LA DE RETRACTO.- De la interpretación armónica de lo dispuesto
en los artículos 80, 83 y 84 de la Ley Agraria, aparece que para la validez de la
enajenación a un tercero, de derechos parcelarios a titulo oneroso, resulta
indispensable que el titular de esos derechos notifique a las personas con
derechos preferentes los términos de dicha enajenación, a efecto de que
estén en posibilidad de ejercer el derecho del tanto previsto por el
legislador; así mismo, se establece que la falta de aviso trae consigo la
nulidad de la venta, de donde se infiere que ésta es la acción que tienen a su
alcance aquellos a quienes no se dio dicho aviso, siendo inexacto, por tanto,
que opere la acción de retracto, con base en el artículo 1292 del Código Civil
Federal, ya que éste sólo instituye a favor de los coherederos que no han sido
notificados para el ejercicio del derecho del tanto, la acción de nulidad, al disponer
que la venta no producirá efecto legal alguno, sin que existan elementos que
permitan inferir que de dicho numeral deriva, en materia agraria, una acción
implícita de retracto, puesto que la subrogación de derechos y obligaciones debe
emanar de una disposición legal, además de que el retracto en cuanto se resuelve
en una subrogación, excluye a la nulidad, porque en aquél sólo existe sustitución
del comprador por el que tenía el derecho del tanto, de tal manera que dicha
institución presupone, como requisito esencial, la validez de la enajenación, no su
nulidad. En tales condiciones, si el artículo 80 de la ley Agraria es claro al
establecer la nulidad como consecuencia jurídica por violación al derecho
del tanto, y si del artículo 1292 no deriva expresamente un alcance distinto
como es la acción de retracto, es evidente que no procede la aplicación
supletoria de la legislación civil, por estar resuelta la situación jurídica que
se plantea en la Ley Agraria. 2a./J. 13/2002 Contradicción de tesis 104/2001SS.- Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Segundo del Octavo
Circuito y Segundo del Décimo Octavo Circuito.- 8 de febrero de 2002.- Cinco
votos.- Ponente: Juan Díaz Romero.- Secretaria: Maura Angélica Sanabria
Martínez. Tesis de Jurisprudencia 13/2002.- Aprobada por la Segunda Sala de
este Alto Tribunal, en sesión privada del quince de febrero de dos mil dos.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: Novena
Tomo: XIII, Marzo de 2001
Página: 1789
PARCELA VACANTE O IRREGULAR. SU ASIGNACIÓN CORRESPONDE A LA
ASAMBLEA DEL EJIDO, QUIEN NO DEBE DEJARLA EN CONFLICTO.- Los
artículos 23, fracciones VII y VIII, y 56, fracción II, de la Ley Agraria establecen
que serán las asambleas de los ejidos las que asignen las tierras ejidales vacantes
o irregulares, de manera que son éstas las que tendrán que determinar en
5
principio si un predio ejidal está vacante es irregular, y si los hay, asignarla a quien
corresponda, aunque existan dos o más disputantes por ella, pero no dejarla en
“conflicto”, y si bien pudiera aparentarse que con esto se resuelven cuestiones
litigiosas, no pasaría de ser una simple apariencia, pues la realidad es que la
asamblea sólo ejerce sus atribuciones sin implicar pronunciamiento entre partes, y
si subsiste la inconformidad, los interesados estarán en aptitud de ejercer sus
defensas ante los tribunales agrarios para que éstos decidan el litigio con base en
su potestad jurisdiccional. En conclusión, resulta indebido que la asamblea
traslade de primera mano el ejercicio de sus atribuciones a la justicia del
ramo y que ésta haga pronunciamiento al respecto, cuando sus facultades
se constriñen, en todo caso, a resolver sobre la legalidad o ilegalidad del
acuerdo previo que sobre el particular llegare a tomar la asamblea ejidal en
esas
hipótesis.
TERCER
TRIBUNAL
COLEGIADO
EN
MATERIA
ADMINISTRATIVA DEL SEXTO CIRCUITO. VI.3o.A.10 A Amparo directo
48/2000.- María Margarita Martínez Amador.- 11 de enero de 2001.- Mayoría de
votos.- Disidente: Jaime Raúl Oropeza García.- Ponente: Víctor Antonio Pescador
Cano.- Secretario: Jorge Arturo Gamboa de la Peña.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: Novena,
Tomo: XIV, Diciembre de 2001
Página: 1772
PERMUTA DE PARCELAS EJIDALES, LA SOLA VOLUNTAD O
CONSENTIMIENTO DE LAS PARTES ES INSUFICIENTE PARA LA VALIDEZ DE
LA (ARTICULO 79 DE LA LEY FEDERAL DE REFORMA AGRARIA).- El artículo
79 de la derogada Ley Federal de Reforma Agraria contemplaba los requisitos
legales para la celebración de permutas respecto de parcelas ejidales, los cuales
consistían básicamente en que el cambio fuera de una unidad de dotación por
otra; que éstas se encontraran dentro del mismo ejido; que existiera conformidad
de los interesados; que la permuta se aprobara por la asamblea general y se
notificara a la Secretaría de la Reforma Agraria. Por ello, para la validez de
dicho contrato no bastaba la sola voluntad o consentimiento de las partes y
que las parcelas pertenecieran al mismo ejido, pues era necesario cubrir los
restantes requisitos, por así disponerlo expresamente el citado precepto.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS ADMINISTRATIVA Y DE
TRABAJO DEL SÉPTIMO CIRCUITO. VII.2o.A.T.31 A Amparo directo 107/2001.Eduardo Carballo Martínez.- 29 de marzo de 2001.- Unanimidad de votos.Ponente: Víctor Hugo Mendoza Sánchez.- Secretario: Alejandro Quijano Álvarez.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: Novena
Tomo: XIII-enero 2001
Página: 11
6
PERSONALIDAD. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE DIRIME ESTA
CUESTIÓN, PREVIAMENTE AL FONDO, PROCEDE EL AMPARO INDIRECTO.Reflexiones sobre el tema relativo a la procedencia del amparo en contra de la
resolución sobre la personalidad, condujeron a este Tribunal Pleno a interrumpir
parcialmente el criterio contenido en la tesis jurisprudencial número P./J. 6/91,
publicada en las páginas 5 y 6, del tomo VIII, de la Octava Época del Semanario
Judicial de la Federación, correspondiente al mes de agosto de 1991, cuyo rubro
es: “PERSONALIDAD. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE DESECHA LA
EXCEPCIÓN DE FALTA DE PERSONALIDAD SIN ULTERIOR RECURSO, ES
IMPROCEDENTE EL AMPARO INDIRECTO. DEBIENDO RECLAMARSE EN
AMPARO DIRECTO CUANDO SE IMPUGNE LA SENTENCIA DEFINITIVA.”, para
establecer que si bien es cierto, en términos generales, la distinción entre actos
dentro del juicio que afecten de manera cierta e inmediata algún derecho
sustantivo protegido por las garantías individuales, y aquellos que sólo
afecten derechos adjetivos o procesales, lo que es un criterio útil para
discernir que en el primer supuesto se trata de actos impugnables en
amparo indirecto en virtud de que su ejecución es de imposible reparación,
mientras que en la segunda hipótesis, por no tener esos actos tales
características, deben reservarse para ser reclamados junto con la
resolución definitiva en amparo directo, también lo es que dicho criterio no
puede válidamente subsistir como único y absoluto, sino que es necesario
admitir, de manera excepcional, que también procede el juicio de amparo
indirecto tratándose de algunas violaciones formales, adjetivas o procesales,
entre las que se encuentra precisamente el caso de la falta de personalidad.
Para así estimarlo, debe decirse que las violaciones procesales son impugnables,
ordinariamente, en amparo directo, cuando se reclama la sentencia definitiva, pero
pueden ser combatidas en amparo indirecto, de modo excepcional, cuando
afectan a las partes en grado predominante o superior. Esta afectación exorbitante
debe de terminarse objetivamente, tomando en cuenta la institución procesal que
está en juego, la extrema gravedad de los efectos de la violación y su
trascendencia específica, así como los alcances vinculatorios de la sentencia que
llegara a conceder el amparo, circunstancias todas estas cuya concurrencia en el
caso de la personalidad le imprimen a las decisiones que la reconocen o rechazan
un grado extraordinario de afectación que obliga a considerar que deben ser
sujetas de inmediato al análisis constitucional, sin necesidad de esperar a que se
dicte la sentencia definitiva, aunque por ser una cuestión formal no se traduzca en
la afectación directa e inmediata de un derecho sustantivo. Esto es así, tomando
en consideración que dicha cuestión es un presupuesto procesal sin el cual no
queda debidamente integrada la litis, además de que, tal resolución sobre
personalidad no solamente es declarativa o de simple reconocimiento o
desconocimiento del carácter con que comparece una de las partes, sino que
también es const itutiva. Ahora bien, debe precisarse que la procedencia del
juicio de amparo indirecto contra las resoluciones que deciden sobre una
excepción de falta de personalidad en el actor (y que le reconocen esa
calidad), sólo es una excepción a la regla general de que procede aquél
cuando los actos tienen una ejecución de imposible reparación, cuando se
afectan derechos sustantivos. De lo anterior se infiere que la resolución
7
sobre personalidad, cuando dirime esta cuestión antes de dictada la
sentencia definitiva, causa a una de las partes un perjuicio inmediato y
directo de imposible reparación que debe ser enmendado desde luego
mediante el juicio de amparo indirecto, hecha excepción del caso en que la
autoridad responsable declare que quien comparece por la parte actora
carece de personalidad, porque entonces la resolución pone fin al juicio y debe
combatirse en amparo directo. P./J. 4/2001 Contradicción de tesis 50/98-PL.Entre las sustentadas por el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer
Circuito y Octavo Tribunal Colegiado de la misma materia y circuito.- 7 de
diciembre de 2000.- Unanimidad de diez votos.- Ausente: Juventino V. Castro y
Castro.- Ponente: Humberto Román Palacios.- Secretario: Antonio Espinoza
Rangel. El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada hoy once de enero en
curso, aprobó, con el número 4/2001, la tesis jurisprudencial que antecede.México, Distrito Federal, a once de enero de dos mil uno.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: Novena
Tomo: VIII
Fecha: OCTUBRE 1998
Página: 184
PLANOS EN MATERIA AGRARIA. SÍ CONSTITUYEN UNA RESOLUCIÓN.- De
conformidad con lo establecido por el artículo 198 fracción III de la Ley Agraria,
que establece que el recurso de revisión en materia agraria procede contra la
sentencia de os tribunales agrarios que resuelvan en primera instancia sobre: “...
la nulidad de resoluciones por las en materia autoridades agraria”“, se
refiere a aquellos actos administrativos realizados por las autoridades
agrarias, en que se expresa su voluntad, creando situaciones jurídicas
individuales o concretas, por lo que la emisión modificatoria de un plano
constituye una resolución proveniente de autoridad agraria, ya que es un acto
que afecta situaciones jurídicas concretas al señalar ubicación, linderos, límites,
etc.,; sin que sea obstáculo a determinar lo anterior, el hecho de que esa
expresión de voluntad se haga de una manera gráfica, pues lo determinante es
que en él se plasme la voluntad de la autoridad agraria.. CUARTO TRIBUNAL
COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA D EL PRIMER CIRCUITO. I,4º. A
287 a Amparo directo 3944/96.- Edith C. E. Florie Geffroy.- 25 de junio de 1997.Unanimidad de votos.- Ponente: Jaime C. Ramos Carreón.- Secretario: Alejandro
Chávez Martínez.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: 8A
Tomo: XIII-Febrero 1994
Página: 391
8
POSESIÓN DE TERRENOS SALIDOS DEL RÉGIMEN DE PROPIEDAD EJIDAL
POR EXPROPIACIÓN. LAS CONTROVERSIAS RELATIVAS A ELLOS
COMPETE A LOS TRIBUNALES CIVILES, POR HABER CAMBIADO SU
NATURALEZA JURÍDICA. De conformidad a lo dispuesto en los artículos 27,
primer párrafo, fracciones VII y XIX, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, 163 de la Ley Agraria, y 1o. de la Ley Orgánica de los
Tribunales Agrarios, compete a éstos conocer de los conflictos relacionados con la
tenencia de la tierra de los ejidos y comunidades. Así, por exclusión, todas las
cuestiones y controversias suscitadas en relación a la posesión de terrenos
sujetos al régimen de propiedad privada, compete conocerlos a los
tribunales judiciales del orden civil o de derecho privado. Por tal razón, si en
una controversia sometida al conocimiento de un tribunal agrario, suscitada
por la posesión de un predio, originalmente sujeto al régimen de propiedad
ejidal, se demuestra que éste forma parte de una superficie mayor la cual fue
objeto de un decreto expropiatorio expedido por el Ejecutivo Federal, en
favor de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra, para
que este organismo lo destine a su venta a los avecindados y para construir
viviendas de interés social, habiéndose ejecutado debidamente el referido
decreto de expropiación, entonces resulta lógica y jurídica la consideración
del Tribunal Agrario acerca de que el predio en litigio dejó de regirse por las
normas constitucionales y legales que conforman el derecho social agrario,
para quedar sujeto a las normas del derecho privado o civil, y por ello la
decisión de la controversia sobre la posesión de ese bien raíz, corresponde
a los tribunales encargados de la aplicación de ese derecho, es decir, a los
tribunales judiciales del orden civil. SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL
VIGÉSIMO PRIMER CIRCUITO. Amparo directo 247/93. Fidel Jaimes Wences y
Paula Bailón de Jaimes. 11 de noviembre de 1993. Unanimidad de votos.
Ponente: Martiniano Bautista Espinoza. Secretario: Javier Cardoso Chávez.
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época : Novena
Tomo : XV, Mayo de 2002
Página : 1261
POSESIÓN PROVISIONAL EN MATERIA AGRARIA. NO EXISTE ACCIÓN NI
DERECHO PARA DEMANDAR SU RECONOCIMIENTO.- De lo dispuesto por los
artículos 48 y 68 de la Ley Agraria, es factible establecer que en tratándose de
parcelas ejidales, la referida legislación sólo reconoce la posesión que se haya
ejercido con los requisitos que exige, virtud a lo cual se podrán adquirir los mismos
derechos de cualquier ejidatario sobre su parcela y, por lo que respecta a los
solares que no hayan salido del dominio del ejido respectivo, una vez satisfechas
las necesidades de los ejidatarios, los lotes excedentes podrán ser arrendados o
enajenados por el núcleo de población ejidal a personas que deseen avecindarse;
así que, en tales condiciones, la ley en mención no contempla la figura de la
posesión provisional sobre parcelas o solares urbanos, bajo el supuesto de
9
que debe respetarse por el ejido respectivo a tales poseedores hasta en
tanto se regularice su situación de avecindados.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO SÉPTIMO CIRCUITO. XVII.1º.
10 A
Amparo directo 185/2001.-Ejido Tabalaopa, Municipio de Chihuahua.- 17 de enero
de 2002.- Unanimidad de votos.- Ponente: Luis Ignacio Rosas González.Secretario: José Agustín Olague Caballero.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación.
Época: 8A.
Tomo: 86-1-febrero-1995
Página: 47
POSESIÓN Y GOCE DE PARCELA, CONFLICTOS SOBRE. En los conflictos de
posesión y goce de una parcela ejidal, en los que uno de los contendientes tienen
en su favor derechos agrarios reconocidos para explotarla, no debe determinarse
quién viene detentando la unidad de dotación de referencia, sino que el objeto
principal de la resolución será el de establecer a quién le asiste el mejor
derecho para poseer, pues de lo contrario se desconocería la titularidad de
los derechos agrarios, de la que genuinamente deriva el derecho de poseer.
Y si considera el detentador que su posesión ha generado algún derecho, lo
que podría hacer sería gestionar la privación en contra del titular, pero jamás
disputarle la posesión. SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO
CIRCUITO. Amparo en revisión 431/91. Aurora Vega García. 22 de octubre de
1991. Unanimidad de votos. Ponente: Arnoldo Nájera Virgen. Secretario: Nelson
Loranca Ventura. Amparo directo 469/93. Leonor Tenorio Victoria. 7 de octubre de
1993. Unanimidad de votos. Ponente: Arnoldo Nájera Virgen. Secretario: Nelson
Loranca Ventura. Amparo directo 402/94. Ramiro Hernández Sánchez. 15 de
noviembre de 1994. Unanimidad de votos. Ponente: Humberto Cabrera Vázquez.
Secretario: Enrique Baigts Muñoz. Amparo directo 500/94. Luis Figueroa Huesca.
7 de diciembre de 1994. Unanimidad de votos. Ponente: Humberto Cabrera
Vázquez. Secretario: Enrique Baigts Muñoz. Amparo directo 8/95. José Isabel
Rojas Escribano y otros. 1ª de febrero de 1995. Unanimidad de votos. Ponente:
Humberto Cabrera Vázquez. Secretario: Enrique Baigts Muñoz.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: Novena
Tomo: XIII, Marzo DE 2001
Página: 1793
PRENDA, VENTA JUDICIAL DE LOS BIENES DADOS EN. EL PROCEDIMIENTO
QUE LA REGULA ES DE CARÁCTER MERCANTIL POR ESTAR PREVISTO EN
EL ARTÍCULO 341 DE LA LEY GENERAL DE TÍTULOS Y OPERACIONES DE
CRÉDITO, EN EL QUE, POR REGLA GENERAL, IMPERA EL PRINCIPIO DE
ESTRICTO DERECHO, NO OBSTANTE QUE SEA PARTE UN ENTE AGRARIO.10
Cuando un núcleo ejidal celebra un contrato de crédito refaccionario
ganadero en el que se constituye como garantía prendaria el fruto y
producto de diversos semovientes, debe imperar el principio de autonomía
que regula el acuerdo de voluntades en los contratos; por tanto, si
posteriormente se sigue en contra del ejido quejoso el procedimiento de
exhibición y venta de los bienes dados en prenda, que establece el artículo
341 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, éste debe
considerarse de naturaleza mercantil y no agraria, por no tratarse de un acto
que tenga como consecuencia privar de la propiedad o de la posesión, disfrute de
sus tierras, aguas, pastos y montes al ejido, ejidatarios o a los núcleos de
población que de hecho y por derecho guarden el estado comunal; en virtud de
que no se reclaman actos que de alguna manera afecten directa o indirectamente
el régimen jurídico agrario que el artículo 27 constitucional, la Ley Agraria y sus
reglamentos establecen en favor de los sujetos individuales o colectivos; por
consiguiente impera el principio de estricto derecho cuando no se advierte un
motivo legal que autorice suplir la deficiencia de la queja. SEGUNDO TRIBUNAL
COLEGIADO DEL VIGÉSIMO CIRCUITO. XX.2o.8 C Amparo en revisión
108/2000.- Ejido Copainalá.- 24 de agosto de 2000.- Unanimidad de votos.Ponente: Carlos Artega Álvarez.- Secretario: J. Martín Rangel Cervantes.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: 8A
Tomo: X diciembre 1992.
Página: 347
PRIVACIÓN DE DERECHOS AGRARIOS, REQUISITOS ESENCIALES DEL
EMPLAZAMIENTO AL JUICIO DE. Si el agente municipal del poblado, hizo
constar que las cédulas notificatorias correspondientes fueron fijadas en los
tableros de acceso a la oficina municipal y en los lugares más visibles del
poblado, empero, omitió externar cuáles fueron éstos, al faltar tales
requisitos, es obvio que el quejoso no fue emplazado debidamente al juicio
en el que se le privó de sus derechos agrarios. SEGUNDO TRIBUNAL
COLEGIADO DEL SEGUNDO CIRCUITO. Amparo en revisión 188/92. José
Galicia Santana. 30 de septiembre de 1992. Unanimidad de votos. Ponente: Raúl
Solís Solís. Secretario: Joel A. Sierra Palacios. Véase: Séptima Época, Volúmenes
205-216, Sexta Parte, página 46. Octava Época, Tomo II, Segunda Parte-1,
página 61.
Instancia : Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Época: 9A
Tomo: VIII JULIO 1998
Página: 383
PRIVACIÓN DE SOLARES URBANOS. ES ILEGAL SI NO EXISTE UNA
RESOLUCIÓN PRESIDENCIAL QUE ASÍ LO DETERMINE.- De acuerdo con lo
11
establecido en el artículo décimo sexto del Reglamento de la Zona de
Urbanización de los Ejidos, que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación
el veinticinco de marzo de mil novecientos cincuenta y cuatro, para que una
persona pueda ser privada de sus derechos de posesión de un solar urbano, se
requiere necesariamente, de que previamente se haya instaurado un
procedimiento en su contra, y seguido por el entonces Departamento Agrario y a
éste recaiga una resolución decretada por el presidente de la República, luego, si
no aparece que se siguió ese procedimiento, resulta que existe una violación a las
garantías contenidas en los artículos 14 y 16 constitucionales. CUARTO
TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO. VI.4o.8 A Amparo directo
745/97.- Pedro Juárez Flores. 20 de marzo de 1998.- Unanimidad de votos.Ponente: Tarcicio Obregón Lemus. Secretario: Jesús Ortiz Cortez.
ASAMBLEA DE EJIDATARIOS. PARA RESOLVER SOBRE LA NULIDAD DE
SUS ACUERDOS EN RELACIÓN CON LA ASIGNACIÓN DE PARCELAS, NO
SON APLICABLES DE MANERA SUPLETORIA A LA LEY AGRARIA LAS
NORMAS DEL CÓDIGO CIVIL FEDERAL RELATIVAS A VICIOS DEL
CONSENTIMIENTO Y, POR TANTO, EL PLAZO DE LA PRESCRIPCIÓN PARA
IMPUGNARLOS ES EL PREVISTO EN EL ARTÍCULO 61 DE LA LEY CITADA.
Para que proceda la aplicación supletoria de normas se requiere que: a) El
ordenamiento legal a suplir establezca expresamente esa posibilidad, indicando la
ley o normas que pueden aplicarse supletoriamente; b) La ley a suplir no
contemple la institución o las cuestiones jurídicas que se pretenden aplicar
supletoriamente, o aun estableciéndolas, no las desarrolle o las regule de manera
deficiente; c) Esa omisión o vacío legislativo haga necesaria la aplicación
supletoria de normas para solucionar la controversia o el problema jurídico
planteado, sin que sea válido atender cuestiones jurídicas que el legislador no tuvo
intención de establecer en la ley a suplir; y d) Las normas aplicables
supletoriamente no contraríen el ordenamiento legal a suplir, sino que sean
congruentes con sus principios y con las bases que rigen específicamente la
institución de que se trate. De los anteriores requisitos, no se satisface el
precisado en el inciso c) para estimar procedente la aplicación supletoria de
las normas del Código Civil Federal relacionadas con los vicios del
consentimiento, a fin de resolver un problema jurídico vinculado con la
nulidad de un punto de acuerdo de la asamblea general de ejidatarios en
relación con la asignación de parcelas, en virtud de que la voluntad
exteriorizada por ese órgano de representación del ejido, es distinta de la
que pueden manifestar las personas físicas como intención o elemento
volitivo del acto, de modo que la validez del acuerdo mayoritario o colectivo
no depende de la ausencia de vicios del consentimiento que sólo pueden
objetivarse respecto de cada una de las personas que participan en la
asamblea, sino de que la decisión reúna determinados requisitos legales o
esté apegada a derecho, según el caso. Por tanto, la prescripción que se haga
valer en relación con la nulidad de un acuerdo de la asamblea de ejidatarios
relativo a la asignación de parcelas debe resolverse en términos del artículo 61 de
la Ley Agraria.
12
2a./J. 130/2006
Contradicción de tesis 19/2006-SS. Entre las sustentadas por los Tribunales
Colegiados Primero y Segundo, ambos en Materias Administrativa y Civil del
Décimo Cuarto Circuito. 30 de agosto de 2006. Mayoría de tres votos. Ausente:
Genaro David Góngora Pimentel. Disidente: Margarita Beatriz Luna Ramos.
Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Marco Antonio Cepeda Anaya.
Tesis de jurisprudencia 130/2006. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada de ocho de septiembre de dos mil seis.
Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Epoca. Tomo XXIV, Septiembre de 2006. Pág. 262. Tesis de
Jurisprudencia.
REVISIÓN AGRARIA. IMPROCEDENCIA DEL RECURSO PREVISTO EN EL
ARTÍCULO 198, FRACCIÓN III, DE LA LEY AGRARIA, CONTRA SENTENCIAS
PRONUNCIADAS AL RESOLVER CONTROVERSIAS DONDE SE DEMANDE
PRINCIPALMENTE LA NULIDAD DE UN ACTA O RESOLUCIÓN DE LA
ASAMBLEA GENERAL DE UN NÚCLEO DE POBLACIÓN Y, EN VÍA DE
CONSECUENCIA, LA NULIDAD DE LA INSCRIPCIÓN RESPECTIVA ANTE EL
REGISTRO AGRARIO NACIONAL (APLICACIÓN DE LAS JURISPRUDENCIAS
2a./J. 109/99, 2a./J. 24/2000, 2a./J. 33/2001 Y 2a./J. 34/2001. El artículo 198,
fracción III, de la Ley Agraria establece la procedencia del recurso de
revisión contra sentencias que resuelvan en primera instancia sobre la
nulidad de resoluciones emitidas por las autoridades en materia agraria.
Ahora bien, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha
señalado en la jurisprudencia 2a./J. 109/99, cuyo rubro es: "REVISIÓN EN
MATERIA AGRARIA. EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 198, FRACCIÓN III, DE LA
LEY AGRARIA Y 18, FRACCIÓN IV, DE LA LEY ORGÁNICA, PROCEDE EN
CONTRA DE SENTENCIAS DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS QUE
RESUELVAN SOBRE LA NULIDAD DE ACTOS Y RESOLUCIONES DE LAS
AUTORIDADES AGRARIAS.", que el concepto del término "resoluciones",
debe entenderse en sentido amplio, como aquellas que alteren, modifiquen o
extingan un derecho o determinen la existencia de una obligación.
Particularmente, respecto de los actos del Registro Agrario Nacional, la propia
Segunda Sala de ese Alto Tribunal emitió la jurisprudencia 2a./J. 24/2000, con el
rubro: "DERECHOS AGRARIOS. RESOLUCIONES DE PRIMERA INSTANCIA
QUE DECIDEN SOBRE LA NULIDAD DEL REGISTRO DE TRASLADO DE
DOMINIO
ANTE EL
REGISTRO AGRARIO
NACIONAL.
AMPARO
IMPROCEDENTE, SI NO SE AGOTÓ EL RECURSO DE REVISIÓN PREVISTO
EN EL ARTÍCULO 198, FRACCIÓN III, DE LA LEY AGRARIA.", en la que
consideró que en contra de la sentencia dictada por un tribunal agrario que
resuelve sobre la nulidad del registro de traslado de dominio de derechos
agrarios por sucesión, ante el Registro Agrario Nacional, procede el recurso
de revisión. Por otra parte, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación ha sostenido en la jurisprudencia 2a./J. 34/2001, que la procedencia del
recurso de revisión se encuentra condicionada a que la sentencia de que se trate
haya sido emitida en un juicio tramitado bajo el supuesto previsto en el artículo 18,
13
fracción IV, de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios. Así, en cuanto al
concepto de "autoridades agrarias", de la jurisprudencia 2a./J. 33/2001 se advierte
que el precitado recurso ordinario es improcedente contra sentencias que
resuelvan conflictos suscitados entre la asamblea general y los miembros del
núcleo de población en las que se tilde de nula un acta o resolución del citado
órgano, porque se trata de un supuesto de procedencia del juicio agrario, diverso
al contenido en la fracción IV del referido artículo 18, es decir, que la asamblea
general no se encuentra comprendida dentro del término "autoridades agrarias" a
que alude dicha fracción IV, pues al ser la asamblea uno de los órganos del núcleo
de población, la hipótesis de procedencia del juicio agrario ya no se rige por la
multicitada fracción IV, sino por la establecida en la diversa fracción VI del propio
numeral 18. Por consiguiente, tratándose del caso en el que se reclame
principalmente la nulidad de una resolución de la asamblea general y, en vía
de consecuencia, la inscripción correspondiente ante el Registro Agrario
Nacional, es inconcuso que resulta procedente el juicio de amparo directo,
sin necesidad de agotar previamente a su promoción, el recurso de revisión
en comento, atendiendo a que la controversia del juicio de origen no
encuadra en la fracción IV del artículo 18 de la ley orgánica mencionada, sino
en la fracción VI del mismo precepto, aun cuando también se reclame en
forma accesoria la nulidad de un acto emanado de una autoridad que tiene el
carácter de "autoridad agraria", como lo es el Registro Agrario Nacional,
toda vez que en la especie prevalecen las características y naturaleza de la
acción principal, orientada a combatir los actos de la asamblea general,
aunado a que de esa manera tampoco se divide la continencia de la causa.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL SEXTO
CIRCUITO.
VI.1o.A. J/22
Amparo directo 441/2000. María Jovita López Cid. 22 de agosto de 2001.
Unanimidad de votos. Ponente: Francisco Javier Cárdenas Ramírez. Secretaria:
Angélica Torres Fuentes.
Amparo directo 694/2000. Ángel Rosas Cruzado. 3 de octubre de 2001.
Unanimidad de votos. Ponente: Francisco Javier Cárdenas Ramírez. Secretaria:
Angélica Torres Fuentes.
Amparo directo 630/2000. Miguel Marcial Ventura. 19 de octubre de 2001.
Unanimidad de votos. Ponente: Francisco Javier Cárdenas Ramírez. Secretaria:
Luz Idalia Osorio Rojas.
Amparo directo 17/2001. Carmen León Hernández. 23 de enero de 2002.
Unanimidad de votos. Ponente: Jorge Higuera Corona. Secretario: José Alberto
Arriaga Farías.
Amparo directo 154/2002. José Fulgencio Sebastián Moreno Martínez. 26 de junio
de 2002. Unanimidad de votos. Ponente: Jorge Higuera Corona. Secretario:
Enrique Cabañas Rodríguez.
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Epoca. Tomo XVI, Agosto de 2002. Pág. 1204.
Tesis de Jurisprudencia.
14
NÚCLEOS DE POBLACIÓN EJIDALES O COMUNALES. NO ESTÁN
OBLIGADOS A AGOTAR EL JUICIO DE NULIDAD ANTES DE ACUDIR AL
AMPARO, EN VIRTUD DE QUE LA LEY AGRARIA ESTABLECE MAYORES
REQUISITOS QUE LOS PREVISTOS EN LA LEY DE AMPARO PARA
OTORGAR LA SUSPENSIÓN. Si bien es cierto que los artículos 107, fracción IV,
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 73, fracción XV, de
la Ley de Amparo disponen que el juicio de amparo es improcedente cuando la
parte quejosa no agote, previamente, los medios de defensa, recursos o juicios
ordinarios que establezca la ley del acto, por aplicación del principio de
definitividad, también lo es que admiten como excepción a éste el hecho de que el
recurso, juicio o medio de defensa ordinario, para suspender el acto impugnado,
exija mayores requisitos que los establecidos en la Ley de Amparo para tal efecto,
en cuyo caso la parte agraviada está en aptitud de acudir desde luego al juicio de
garantías. Ahora bien, si se toma en consideración, por un lado, que de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 166 de la Ley Agraria los tribunales
agrarios están autorizados para acordar sobre la suspensión de los actos que
puedan afectar a los interesados hasta en tanto se resuelva el negocio en
definitiva, al disponer expresamente que al proveerse sobre dicha medida cautelar
debe aplicarse, en lo conducente, lo dispuesto en el libro primero, título segundo,
capítulo III, de la Ley de Amparo, y que en la aplicación de tales disposiciones de
este ordenamiento deben considerarse las condiciones socioeconómicas de los
interesados para el establecimiento de la garantía inherente a la reparación del
daño e indemnización que pudiere causarse con la suspensión si la sentencia no
es favorable al quejoso y, por el otro, que en la expresión "los interesados" deben
entenderse comprendidos tanto los ejidatarios o comuneros en particular como los
núcleos de población, es inconcuso que cuando un núcleo de población solicita al
tribunal agrario la suspensión del acto de autoridad y ese órgano jurisdiccional, en
términos del citado artículo 166 de la Ley Agraria, exija el otorgamiento de
garantía para reparar el daño e indemnizar los perjuicios que con esa medida
pudieran ocasionarse a tercero, si no se obtiene sentencia favorable, dicho
precepto excede los requisitos que establecen los diversos 233 y 234 de la
Ley de Amparo para decretar la suspensión, pues dichas disposiciones
señalan que ésta no requiere de garantía en ningún caso y en otros procede
de oficio y se decreta de plano, de manera que cuando acuden al amparo
opera la excepción al principio de definitividad mencionado, permitiéndoles
que lo promuevan sin necesidad de agotar el juicio de nulidad.
2a./J. 61/2001
Contradicción de tesis 52/2001-SS. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal
Colegiado del Décimo Octavo Circuito y el Primer Tribunal Colegiado del Décimo
Quinto Circuito. 31 de octubre de 2001. Cinco votos. Ponente: Juan Díaz Romero.
Secretario: César de Jesús Molina Suárez.
Tesis de jurisprudencia 61/2001. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada del nueve de noviembre de dos mil uno.
Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Epoca. Tomo XIV, Diciembre de 2001. Pág. 254. Tesis de
Jurisprudencia.
15
DERECHOS AGRARIOS. RESOLUCIONES DE PRIMERA INSTANCIA QUE
DECIDEN SOBRE LA NULIDAD DEL REGISTRO DE TRASLADO DE DOMINIO
ANTE EL REGISTRO AGRARIO NACIONAL. AMPARO IMPROCEDENTE, SI NO
SE AGOTÓ EL RECURSO DE REVISIÓN PREVISTO EN EL ARTÍCULO 198,
FRACCIÓN III, DE LA LEY AGRARIA. Conforme a la jurisprudencia de la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada con el número 2a./J.
109/99, en contra de las sentencias dictadas en primera instancia que resuelvan
sobre la nulidad de cualquier acto emitido por alguna autoridad agraria, que
alteren o modifiquen un derecho, procede el recurso de revisión a que se refiere la
fracción III, del artículo 198 de la Ley Agraria, pues el término ''resolución'' a que
se refiere la citada disposición legal, debe entenderse como cualquier
determinación proveniente de alguna autoridad agraria, que tenga como
consecuencia la afectación de un derecho. Por tanto, en contra de la sentencia
dictada por un tribunal agrario que resuelve sobre la nulidad del registro de
traslado de dominio de derechos agrarios por sucesión, ante el Registro
Agrario Nacional, procede el recurso de revisión. En esas condiciones, el juicio
de amparo interpuesto en contra de las sentencias de los Tribunales Agrarios que
resuelvan sobre la nulidad de actos y resoluciones de las autoridades agrarias
resulta improcedente, si no se agotó previamente el recurso de revisión
especificado, pues en ese caso se actualizan los supuestos previstos en la
fracción XIII del artículo 73 de la Ley de Amparo, a saber: a) El acto reclamado es
una resolución proveniente de un tribunal administrativo; b) El citado recurso de
revisión, se encuentra previsto en la ley que rige el acto; c) Ese medio de defensa,
se da dentro del procedimiento en que se emitió la sentencia reclamada; y, d) Por
virtud del referido recurso de revisión, la mencionada resolución de primera
instancia, puede ser modificada, revocada o nulificada.
2a./J. 24/2000
Contradicción de tesis 1/99.-Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados
Primero y Segundo del Décimo Sexto Circuito.-18 de febrero del año 2000.-Cinco
votos.-Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano.-Secretaria: Alma Delia Aguilar
Chávez Nava.
Tesis de jurisprudencia 24/2000.-Aprobada por la Segunda Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada del veinticinco de febrero del año dos mil.
Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Epoca. Tomo XI, Marzo de 2000. Pág. 220. Tesis de
Jurisprudencia.
REVISIÓN EN MATERIA AGRARIA. EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 198,
FRACCIÓN III, DE LA LEY AGRARIA Y 18, FRACCIÓN IV, DE LA LEY
ORGÁNICA, PROCEDE EN CONTRA DE SENTENCIAS DE LOS TRIBUNALES
AGRARIOS QUE RESUELVAN SOBRE LA NULIDAD DE ACTOS Y
RESOLUCIONES DE LAS AUTORIDADES AGRARIAS. Al establecer el artículo
198, fracción III, de la Ley Agraria, que el recurso de revisión procede en contra de
la sentencia de los tribunales unitarios agrarios, que resuelvan en primera
instancia sobre la nulidad de ''resoluciones'' emitidas por las autoridades en
16
materia agraria, el término conceptual ''resoluciones'' no debe entenderse en
sentido formal, esto es, como aquellas que definen o concluyen un procedimiento
administrativo, sino en el sentido amplio que se deduce del artículo 18, fracción IV,
de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios que, al fijar la competencia de los
Tribunales Unitarios de la materia, se la otorgan para conocer de juicios de nulidad
contra resoluciones de autoridades agrarias que alteren, modifiquen o extingan un
derecho o determinen la existencia de una obligación. Por tanto, cualquier tipo
de resolución o acuerdo, o inclusive un acto que altere, modifique o extinga
un derecho o determine la existencia de una obligación, es susceptible de
ser impugnado en juicio de nulidad.
2a./J. 109/99
Contradicción de tesis 48/97.-Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados
Primero y Segundo en Materia Administrativa del Tercer Circuito.-6 de agosto de
1999.-Unanimidad de cuatro votos.-Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán.Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano.-Secretaria: Alejandra de León
González.
Tesis de jurisprudencia 109/99.-Aprobada por la Segunda Sala de este Alto
Tribunal, en sesión privada del diez de septiembre de mil novecientos noventa y
nueve.
Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Epoca. Tomo X, Octubre de 1999. Pág. 462. Tesis de
Jurisprudencia.
REVISIÓN. PROCEDENCIA DEL RECURSO RESPECTO DE SENTENCIAS
DICTADAS CON MOTIVO DEL EJERCICIO DE LA ACCIÓN DE NULIDAD,
CONTRA RESOLUCIONES EMITIDAS POR LAS AUTORIDADES AGRARIAS.
SOBRESEIMIENTO EN AMPARO. De conformidad con el artículo 9o., fracción III
de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios, procede el recurso de revisión ante
el Tribunal Superior Agrario en relación a sentencias dictadas con motivo del
ejercicio de la acción de nulidad, contra resoluciones emitidas por las autoridades
agrarias, por ende, si la controversia versa sobre la acción de nulidad de
actos y documentos que contravienen las leyes agrarias, la sentencia que se
dicte es recurrible a través del recurso de revisión ante el Tribunal Superior
Agrario, y si el quejoso no observa el principio de definitividad antes de
acudir al juicio de amparo directo, este último debe sobreseerse con apoyo
en los artículos 73 fracción XIII y 74 fracción III de la Ley de Amparo.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.
VI.3o. J/26
Amparo directo 182/95.-Pompeya Lerin Rodríguez viuda de Armas.-1o. de junio de
1995.-Unanimidad de votos.-Ponente: Norma Fiallega Sánchez.-Secretario:
Federico Jorge Martínez Franco. Amparo directo 318/95.-Maximiliano Tlatelpa
Rendón.-3 de agosto de 1995.-Unanimidad de votos.-Ponente: Olivia Heiras de
Mancisidor.-Secretaria: María de la Paz Flores Berruecos. Amparo directo
421/98.-Gumercindo Gómez Montes.-18 de junio de 1998.-Unanimidad de votos.Ponente: Filiberto Méndez Gutiérrez.-Secretaria: María de la Paz Flores
Berruecos. Amparo directo 218/96.-Jovita Sánchez Cruz por su representación y
17
otro.-11 de agosto de 1998.-Unanimidad de votos.-Ponente: Filiberto Méndez
Gutiérrez.-Secretaria: María de la Paz Flores Berruecos. Amparo directo 429/98.Maura Santos Rosas.-11 de agosto de 1998.-Unanimidad de votos.-Ponente:
Filiberto Méndez Gutiérrez.-Secretaria: María de la Paz Flores Berruecos.
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Epoca. Tomo VIII, Septiembre de 1998. Pág.
1119. Tesis de Jurisprudencia.
AGRARIO. AMPARO IMPROCEDENTE. OBLIGACIÓN DE AGOTAR EL
RECURSO ORDINARIO EN TRATÁNDOSE DE ACTOS EN QUE SE RECLAMA
LA NULIDAD DE RESOLUCIONES EMITIDAS POR AUTORIDADES AGRARIAS.
El artículo 73, fracción XIII, de la Ley de Amparo, establece la improcedencia del
juicio de garantías contra resoluciones judiciales, administrativas o del trabajo,
respecto de las cuales la ley conceda algún recurso o medio de defensa dentro del
procedimiento. En esa tesitura, si la parte actora en el juicio agrario demandó
la nulidad de unas convocatorias, así como la nulidad de un acuerdo de
asamblea general de ejidatarios, emitidos por la Procuraduría Agraria,
organismo descentralizado de servicio social con personalidad jurídica y
patrimonio propios, sectorizado de la Secretaría de la Reforma Agraria,
según lo dispone el artículo 1o. del reglamento interior de la citada
procuraduría, y el Tribunal Agrario resuelve en primera instancia sobre ello;
de conformidad con lo dispuesto por el artículo 198, fracción III, de la Ley
Agraria, resulta procedente el recurso de revisión previsto por el citado
numeral, por lo que, si este medio de impugnación no fue agotado
previamente, se impone decretar el sobreseimiento en el juicio de amparo.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO.
VIII.2o. J/14
Amparo directo 320/94. Merced Lazos Cano y coags. 24 de agosto de 1994.
Unanimidad de votos. Ponente: Enrique Rodríguez Olmedo. Secretaria: Leticia R.
Celis Saucedo.
Amparo directo 580/95. Luis Fernández Saucedo. 22 de noviembre de 1995.
Unanimidad de votos. Ponente: Enrique Rodríguez Olmedo. Secretaria: Leticia R.
Celis Saucedo.
Amparo directo 723/95. Evaristo Vázquez Castañeda. 22 de febrero de 1996.
Unanimidad de votos. Ponente: Enrique Rodríguez Olmedo. Secretario: Antonio
López Padilla.
Amparo directo 109/96. Comisariado Ejidal del Ejido Alfredo V. Bonfil. 25 de abril
de 1996. Unanimidad de votos. Ponente: Pablo Camacho Reyes. Secretario:
Humberto de Jesús Siller Arras.
Amparo directo 448/97. María Leonor Mora Calderón. 2 de octubre de 1997.
Unanimidad de votos. Ponente: Elías Álvarez Torres. Secretario: Hugo Arnoldo
Aguilar Espinosa.
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Epoca. Tomo VII, Mayo de 1998. Pág. 879. Tesis
de Jurisprudencia.
18
NULIDAD DE FRACCIONAMIENTOS, PROCEDIMIENTO DE. RESPETO A LA
GARANTIA DE AUDIENCIA. EN QUE CONSISTE. ARTICULO 400 Y DEMAS
RELATIVOS DE LA LEY FEDERAL DE REFORMA AGRARIA. La necesidad de
dar a conocer los fundamentos de la solicitud o del acuerdo mediante el cual
se inicie un procedimiento agrario de simulación o de concentración de
provecho, está implícito en el artículo 400 y demás relativos de la Ley
Federal de Reforma Agraria, que disponen que deberá hacerse del
conocimiento de los propietarios presuntos afectados la existencia de la
solicitud o del acuerdo que inicie el procedimiento de nulidad para que
puedan ocurrir a defender sus derechos, así como a comprobar sus
afirmaciones y contradicciones materia del procedimiento ya que la garantía
de audiencia consiste fundamentalmente en la oportunidad que se concede
al particular de intervenir para poder defenderse, y esa intervención se
puede concretar en dos aspectos esenciales, a saber: la posibilidad de
rendir pruebas que acrediten los hechos en que se finque la defensa; y la de
producir alegatos para apoyar, con las argumentaciones jurídicas que se
estimen pertinentes, esa misma defensa. Esto presupone, obviamente, la
necesidad de que los hechos y datos en los que la autoridad se basa para iniciar
un procedimiento que puede culminar con privación de derechos, sean del
conocimiento del particular, lo que se traduce siempre en un acto de notificación
que tiene por finalidad que aquél se entere de cuáles son esos hechos y así esté
en aptitud de defenderse. De lo contrario la audiencia resultaría prácticamente
inútil, puesto que el presunto afectado no está en condiciones de saber qué
pruebas aportar o qué alegatos formular a fin de contradecir los argumentos de la
autoridad, si no conoce las causas y los hechos en que ésta se apoya para iniciar
un procedimiento que pudiera afectarlo en su esfera jurídica.
319
Séptima Epoca:
Amparo en revisión 2592/85. Luis Salido Quiroz. 13 de noviembre de 1985.
Unanimidad de cuatro votos.
Amparo en revisión 1487/85. Arcelia Velderráin de Chacón. 25 de noviembre de
1985. Unanimidad de cuatro votos.
Amparo en revisión 1558/85. Olivia Helis de Rivera. 25 de noviembre de 1985.
Unanimidad de cuatro votos.
Amparo en revisión 1594/85. Ricardo Salido Ibarra. 25 de noviembre de 1985.
Unanimidad de cuatro votos.
Amparo en revisión 1598/85. Dinora Toledo de Ruy Sánchez. 25 de noviembre de
1985. Unanimidad de cuatro votos.
Instancia: Segunda Sala. Fuente: Apéndice de 1995, Séptima Epoca. Tomo III,
Parte SCJN. Pág. 232. Tesis de Jurisprudencia.
AGRARIO. NULIDAD DE FRACCIONAMIENTOS, PROCEDIMIENTO DE.
RESPETO A LA GARANTIA DE AUDIENCIA. EN QUE CONSISTE. ARTICULO
400 Y DEMAS RELATIVOS DE LA LEY FEDERAL DE REFORMA AGRARIA. La
necesidad de dar a conocer los fundamentos de la solicitud o del acuerdo
19
mediante el cual se inicie un procedimiento agrario de simulación o de
concentración de provecho, está implícito en el artículo 400 y demás relativos de
la Ley Federal de Reforma Agraria, que disponen que deberá hacerse del
conocimiento de los propietarios presuntos afectados la existencia de la
solicitud o del acuerdo que inicie el procedimiento de nulidad para que
puedan ocurrir a defender sus derechos, así como a comprobar sus
afirmaciones y contradicciones materia del procedimiento ya que la garantía
de audiencia consiste fundamentalmente en la oportunidad que se concede
al particular de intervenir para poder defenderse, y esa intervención se
puede concretar en dos aspectos esenciales, a saber: la posibilidad de
rendir pruebas que acrediten los hechos en que se finque la defensa; y la de
producir alegatos para apoyar, con las argumentaciones jurídicas que se
estimen pertinentes, esa misma defensa. Esto presupone, obviamente, la
necesidad de que los hechos y datos en los que la autoridad se basa para iniciar
un procedimiento que puede culminar con privación de derechos, sean de
conocimiento del particular, lo que se traduce siempre en un acto de notificación
que tiene por finalidad que aquél se entere de cuáles son esos hechos y así esté
en aptitud de defenderse. De lo contrario la audiencia resultaría prácticamente
inútil, puesto que el presunto afectado no está en condiciones de saber qué
pruebas aportar o qué alegatos formular a fin de contradecir los argumentos de la
autoridad, si no conoce las causas y los hechos en que ésta se apoya para iniciar
un procedimiento que pudiera afectarlo en su esfera jurídica.
2a.
Volúmenes 199-204, pág. 21. Amparo en revisión 2592/85. Luis Salido Quiroz. 13
de noviembre de 1985. Unanimidad de 4 votos. Ponente: Carlos del Río
Rodríguez. Ausente: Manuel Gutiérrez de Velasco.
Volúmenes 199-204, pág. 21. Amparo en revisión 1487/85. Arcelia Velderráin de
Chacón. 25 de noviembre de 1985. Unanimidad de 4 votos. Ponente: Carlos del
Río Rodríguez. Ausente: Manuel Gutiérrez de Velasco.
Volúmenes 199-204, pág. 21. Amparo en revisión 1598/85. Dinora Toledo de Ruy
Sánchez. 25 de noviembre de 1985. Unanimidad de 4 votos. Ponente: Carlos del
Río Rodríguez. Ausente: Manuel Gutiérrez de Velasco.
Volúmenes 199-204, pág. 21. Amparo en revisión 1558/85. Olivia Helis de Rivera.
25 de noviembre de 1985. Unanimidad de 4 votos. Ponente: Carlos del Río
Rodríguez. Ausente: Manuel Gutiérrez de Velasco.
Volúmenes 199-204, pág. 21. Amparo en revisión 1594/85. Ricardo Salido Ibarra.
25 de noviembre de 1985. Unanimidad de 4 votos. Ponente: Carlos del Río
Rodríguez. Ausente: Manuel Gutiérrez de Velasco.
Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federación, Séptima
Epoca. Volumen 199-204 Tercera Parte. Pág. 83. Tesis de Jurisprudencia.
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