POR QUÉ SOY CATÓLICO
1. Yo soy católico porque es la Iglesia que Cristo fundó.
¡Así de fácil y así de sencillo! Todo lo que hace Cristo, lo hace para nuestra salvación. Si
Cristo fundó una Iglesia, lo hizo para salvarnos, y todos debemos adherirnos a ella. Lumen
Gentium14. Si Cristo no fundó ninguna, entonces todas las iglesias son falsas y no debemos
pertenecer a ninguna.
Por ello, a pesar de que reconocemos los muchos elementos de santidad y verdad en otras
iglesias, para el católico no tiene sentido ni razón el dejar la Iglesia de Cristo para pasarse a
otra fundada por un hombre, por más inteligente y famoso que éste sea.
Cristo nuestro único Salvador instituyó a su Iglesia Santa... Esta única Iglesia subsiste en la
Iglesia católica. (Lumen Gentium n. 8). Esto es lógico, si hay un único Salvador, debe haber
una única Iglesia. Yo respeto y reconozco las muchas cosas buenas que hay en otras
iglesias cristianas pero yo quiero vivir y morir en la Iglesia que Cristo fundó
2. Yo soy católico porque mi Iglesia es una familia.
Hay quien afirma: "Yo soy Cristiano de la Biblia y no necesito de la Iglesia". Pero esto es un
error, porque ser cristiano es vivir en comunión con los demás, Dios quiere que nos
ayudemos unos a otros en el camino de salvación.
Yahvé mandó construir una barca a Noé y se salvaron todos los que estaban dentro.
Lee:1Pedro 3,21 Noé se salvó en familia. Por eso la barca es símbolo de la Iglesia.
Los israelitas se salvaron juntos, con Moisés como su jefe y guía. La Iglesia es el nuevo
pueblo de Dios.Si tú crees que puedes recorrer solo el desierto usando como mapa tu propia
interpretación de la Biblia, no culpes a Dios si te pierdes. Lee: CIC = Catecismo de la Iglesia
Católica 781 ss. Por eso Cristo no escribió un libro, sino fundó una Iglesia. CIC 108 y por eso
S. Pablo no llama a la Iglesia "club de Jesús", sino "cuerpo de Cristo" para que entiendas
que al separarte de su Iglesia te separas de Cristo. Lee: Juan 15, 1-6.
3. Yo soy católico porque en la Iglesia conozco con certeza y totalidad la doctrina de Cristo.
Cristo mandó a sus apóstoles enseñar toda su doctrina, a todos, todo el tiempo. Lee: Mateo
28, 16-20. Y a nosotros escucharles a ellos: "quien a vosotros oye a mí me oye, quien a
vosotros
rechaza
a
mí
me
rechaza".
Lee:
Lucas
10,16.
Hoy hay muchos que predican a Cristo, y como S. Pablo nos alegramos, pero nosotros
queremos escuchar sólo a quienes Cristo envió. Estos son los apóstoles y sus legítimos
sucesores. Estudia: Lumen Gentium n. 8.
4. Mi Iglesia es la Casa de Dios.
Yo conozco iglesias protestantes muy grandes y bonitas y ahí Cristo puede hacerse
presente si se reúnen en su nombre. Mateo 18,20...Pero no las cambio por la silenciosa,
pobre y pequeña iglesia de mi pueblo, porque ahí está Cristo realmente presente, bajo las
especies Eucarísticas. Lee: Sacrosantum Concilium n.14. Ahí puedo hablar con Dios como
con
un
amigo.
Lee:
Exodo
33,11.
Hay quien dice que todas las iglesias son iguales y es verdad, pero sólo por fuera. Por
dentro, en mi Iglesia siempre está la lámpara encendida en el santuario, símbolo de la
presencia de Dios. Lee: 1 Samuel 3,3. Con razón dice S. Pablo que la Iglesia es la casa de
Dios vivo. Lee: 1 Timoteo 3,15. Yo no estoy dispuesto a dejar la casa de Dios para irme a la
casa del vecino.
5. Yo soy católico porque es la única Iglesia que me ofrece a Cristo como Pan de Vida.
Yo no quiero que Cristo me reproche a mí: "Vosotros escudriñáis las Escrituras...pero no
queréis venir a mí para tener vida." Lee: Juan 5,39-40. Él me invita: "Yo soy el pan de vida,...
el que viene a mí no lo echaré fuera". Lee: Juan 6, 34 y 37.
Todas las iglesias cristianas escudriñan las Escrituras, es verdad, pero sólo la Iglesia
Católica me ofrece a Cristo: el Pan de Vida eterna. Lee: Juan 6, 55-58.
Si Cristo me dejó la Eucaristía como memorial de su amor, ¿cómo me voy a olvidar de su
amor? Lee: CIC 1380.
No hay duda que en todas las iglesias se predican cosas bonitas de Cristo, pero ¿qué me
pueden dar a cambio de recibir en mi corazón a Cristo realmente presente en la Eucaristía?
6. Yo soy Católico por que Cristo me encomendó a su Madre.
El discípulo amado al pie de la cruz representaba a todos los cristianos. Si Cristo me dice:
"Ahí tienes a tu Madre" ¿Cómo me voy a ir a una iglesia que me dice: "No, María no es tu
madre"? Si S. Juan se la llevó a su casa ¿cómo me voy a ir a otra iglesia que ni siquiera me
deja tener un cuadro de María?
7. Yo soy católico por amor a la Verdad.
Según el principio protestante de la interpretación privada de la Escritura, cada quien puede
enseñar su opinión. Yo respeto la opinión de los demás, pero Cristo es la Verdad y no la
opinión. La opinión lleva a la confusión y división, la verdad a la unidad y certeza.
Cristo erigió a su Iglesia como columna y fundamento de la verdad. Lee: 1 Timoteo 3,15. Por
eso "La Iglesia Católica es la maestra de la verdad, y su misión es exponer y enseñar
auténticamente la Verdad que es Cristo." Dignitatis Humanae n14.
Nosotros no negamos que en otras iglesias cristianas haya muchos elementos de verdad.
Un trozo de espejo puede muy bien reflejar la luz del sol, pero no por eso voy a dejar al sol
para quedarme con su reflejo.
8. Yo soy católico porque me entusiasma el testimonio de sus santos, el heroísmo de sus
mártires, la multitud de sus vírgenes, el celo de sus predicadores, el ardor de sus
misioneros.
Hay quien pretende confundirnos mencionando los malos Papas, los malos sacerdotes, la
Inquisición, etc. Yo les respondo así: "A mí enséñame una Iglesia que tenga más mártires
que hayan dado su vida por Cristo, más misioneros que hayan predicado el Evangelio, más
mujeres consagradas al servicio de los más pobres, y yo me voy con ella". Su silencio es
elocuente.
Sí, es en la Iglesia Católica donde yo veo el poder de Cristo más fuerte, la gracia de Cristo
más abundante, su santidad más atractiva, su caridad más eficiente, por eso soy y quiero
seguir siendo católico.
9. Yo soy católico porque a Cristo no le gustan las divisiones y quiere que todos unidos
formemos un solo rebaño bajo un solo pastor.
Jesucristo quiere la unidad. Lee: Juan 17,21. El sectario primero siembra duda y
desconfianza, después corta y separa, y por último acapara.
Jesucristo quiere que en su Iglesia haya un solo rebaño y un solo pastor. Lee: Juan 10,16.
Cristo desea que estemos unidos y no divididos en multitud de iglesias al gusto del
consumidor. Lee: CIC 820.
Los apóstoles nos exhortan a la unidad. "Un solo cuerpo y no miembros divididos, un solo
Espíritu y no muchos espíritus, una sola esperanza, un solo Señor, una sola fe, un solo
bautismo, un solo Dios y Padre." Lee: Efesios 4,4.
Hay algunos cristianos que dicen que ellos sólo aceptan la Biblia, y se auto nombran
pastores con derecho a formar su propio rebaño, fundar su propia esperanza, inventar su
propia fe y establecer su propio bautismo y, en definitiva, no aceptan otro señorío que el de
su propia razón y juicio para interpretar la Biblia.
10. Porque mis padres me bautizaron.
Yo soy católico porque mis padres me bautizaron, es verdad, y no me avergüenzo, porque
un padre quiere siempre lo mejor para sus hijos. A otros les heredan dinero, a mí me
heredaron la fe, y no la cambio por todo el oro del mundo.
11. Soy católico por la gracia de Dios.
La fe católica es un talento que Dios te dió y te va a pedir cuentas de él. Tú eres culpable si
lo pierdes por tu negligencia. Lee: Mateo 25, 24-28. Por eso dice Jesús: "el que perseverare
hasta el fin, ése se salvará." Lee: Mateo 10,22.
El Papa lo decía hace poco con estas palabras: ÆLa enseñanza de las sectas y de los
nuevos movimientos religiosos,... se opone a la doctrina de la Iglesia católica; por eso, la
adhesión a ellos significaría renegar de la fe en que habéis sido bautizados y educados". (J.
Pablo II al Emigrante).
Si la fe es un talento de Dios, entonces tengo el compromiso de conservar, fortalecer y
multiplicar mi fe evangelizando a los demás. Esto me ayuda además, a entender que no
basta tener argumentos, es necesaria la luz de Dios para acercar a otros a la fe. Por ello te
voy a dar varios consejos:
* Estudia tu fe.
La Iglesia Católica no tiene miedo de la verdad, lo único que teme es la ignorancia.
Martín vendía piedras del desierto para coleccionistas. Un día, un geólogo entró a su tienda
para comprar un recuerdo para sus hijos. Tomó una que le llamó la atención y preguntó:
"¿Cuánto vale esta?" - "Todas valen 20 dólares, pero como esa no es muy bonita se la dejo
en 10". El cliente pagó el precio y de ahí se dirigió al Banco a depositarla: Era un zafiro en
bruto que valía más de un millón de dólares, pero Martín ignoraba su valor.
* Practícala.
Muchos cambian su fe porque nunca la practicaron. La fe no entusiasma sino al que la vive.
En esa misma línea el Papa decía hace poco: "Uno de los motivos que pueden llevar a
acoger las proposiciones de esos nuevos movimientos religiosos es la poca coherencia con
que algunos cristianos viven su compromiso cristiano, y también el deseo de una vida
cristiana más fervorosa, que se espera experimentar en determinada secta, cuando la
comunidad que se frecuenta está poco comprometida.
Pero se trata de un engaño. Del malestar interior antes mencionado, se sale mediante una
verdadera conversión interior, según el evangelio y no afiliándose irreflexivamente a esa
clase de grupos".(J. Pablo II, Jornada Mundial del Emigrante).
* Compártela.
La fe se fortalece dándola.
La fuerza de las sectas está en el silencio y en la inacción de los católicos. La verdad no
necesita ni de gritos ni de alharacas, se impone por sí misma, basta predicarla con claridad y
vigor. Cumple tu deber de evangelizar repartiendo los folletos de Fe y Evangelio y ora antes
de hacerlo para que Cristo bendiga tu trabajo.
EL CONCILIO NOS HABLA.
El Concilio reconoce que fuera de la Iglesia Católica se encuentran muchos elementos de
santidad y verdad, y nos sentimos unidos a esos hermanos en Cristo (Lumen gentium n. 8.)
Pero con igual firmeza afirma que la plenitud de gracia y de verdad fue confiada a la Iglesia
Católica, y a esta Iglesia el Señor confió todos los bienes de la Nueva Alianza (Unitatis
redintegratio n. 3.)
Todos enseñan verdades, unos menos, otros más, pero la Iglesia Católica es la que me guía
a toda la verdad (Lumen Gentium n. 4.) Ella, por voluntad de Cristo, es maestra de la verdad
(Dignitatis humanae n. 14.)
La Iglesia reconoce que hay muchos que honran la Sagrada Escritura como norma de fe y
vida (Lumen gentium n. 15), pero afirma que a esa escritura va unida la Tradición y el
Magisterio de modo que ninguno puede subsistir sin los otros. (Dei Verbum n. 10)
Como las grandes obras maestras, a la Iglesia de Cristo todos la imitan, pero ninguno la
iguala ni supera, porque es obra de Cristo.
ORACIÓN
Señor Jesús, no dejes que los cuervos de la duda se coman la semilla de la fe que Tú
plantaste en mi corazón; ni sea ahogada por las espinas de mis propias pasiones, sino que a
través del estudio y del testimonio, eche raíces en mi corazón y dé mucho fruto. Amen.
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Cómo explicar el Purgatorio