FERDINANDO EL TORO - redes profesionales del cep de córdoba

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ADAPTACIÓN DE “FERDINANDO” REALIZADA POR INMACULADA
MUÑOZ RODRÍGUEZ, Mª DEL PILAR GONZÁLEZ SERRANO Y JORGE
SÁNCHEZ DE PUERTA REY, PROFESORES DE EDUCACIÓN INFANTIL
DEL C.E.I.P. “SANTA BÁRBARA” DE CERRO MURIANO.
FERDINANDO EL TORO
Música 1: Circo del Sol nº 1 (1)
Narrador: Vivía una vez en España un toro joven llamado “Ferdinando”. Todos los
demás toros jóvenes con los que crecía, se pasaban el día corriendo y saltando.
(Toros jugando y peleando)
Música 2: Musica rumana nº 1 (2)
Música 3: Circo del Sol nº 6 (3)
Narrador: Ferdinando, no. Él prefería estar tranquilamente sentado y oler las flores. Su
lugar preferido estaba fuera, en el campo, bajo una encina. Allí se sentaba a la sombra
del árbol y olía las flores.
Narrador: Su madre, que era una vaca, se inquietaba a veces por él. Temía que pudiera
sentirse solo, sin amigos.
Madre: ¿Por qué no te paseas, por qué no juegas con los demás toros jóvenes y te
peleas con ellos?
Ferdinando: Me encuentro más a gusto aquí, donde puedo sentarme tranquilamente y
oler flores.
Narrador: Su madre se daba cuenta de que él no se sentía abandonado y como era una
madre comprensiva, aunque fuera vaca, le dejaba hacer lo que el quería y ser feliz.
(Ferdinando se pasea por el escenario y baila junto a las flores)
Narrador: Con el paso de los años Ferdinando fue creciendo, hasta hacerse muy grande
y fuerte. Todos los demás toros, con los que había crecido en el campo, se peleaban
unos con otros y se embestían. Sin embargo, lo que más deseaban era que les dejaban
participar en las corridas de Córdoba. Ferdinando, no; seguía sentándose tranquilamente
en su lugar preferido y olía las flores.
(Música 4: Circo del Sol nº 14 (4)
Narrador: Un día aparecieron dos hombres; llevaban puestos unos sombreros muy
graciosos y venían a escoger al toro más grande, veloz y fiero para la corrida de
Córdoba. Los demás toros corrían dando vueltas, resoplando y empujándose, realizando
los saltos más atrevidos para que aquellos hombres vieran que eran muy fuertes y
temibles y así ser elegidos
Música 2: música rumana nº 1 (7)
Narrador: Ferdinando sabía que él no sería elegido, aunque no le importaba, y buscó
su sitio preferido bajo la encina para seguir descansando a la sombra. Pero no se fijó
dónde se sentaba y, en lugar de hacerlo en la hierba fresca, se sentó sobre una abeja.
(Música 5: sonido de la abeja) (8) ¿Qué se hace cuando uno es una abeja y un toro se
sienta encima? Uno pica. Y exactamente eso es lo que hizo la abeja. ¡Ay! Ferdinando se
levantó de un brinco, dando berridos de dolor. Bramando y resoplando, echó a correr
dando cornadas al aire y pataleando como un loco.
(Música: (8)
Narrador: Al verlo, los dos hombres gritaron de alegría. Era el cornúpeta más grande y
temible en cien Kilómetros a la redonda. ¡Precisamente lo que necesitaban para la
corrida de Córdoba! Los hombres se llevaron a Ferdinando.
(Música: Pasodoble) (9)
(Entran en escena manos, banderas, peinetas y sombreros)
Narrador: ¡Que dia mas grande! Las banderas ondeaban, sonaba la música...Y todas las
chicas guapas llevaban flores en el pelo. Pronto comenzó el desfile en la arena de la
plaza. Primero iban los banderilleros con unos palos de agudas puntas, adornados con
cintas, para pinchar al toro y ponerlo furioso (aparecen banderillas volando). Les
seguía los picadores sobre flacos jamelgos y con largas lanzas para pinchar al toro y
ponerlo mas furioso (al baile de la banderillas se le suma las lanzas). Y después
apareció lleno de orgullo, el matador; se creía una maravilla de bellaza y se inclino ante
las damas ((se une al baile el torero y las flores de las damas). Sobre el hombro
llevaba el trapo rojo y con la espada debía darle al toro la última estocada.
(Para la música y todos los elementos quietos)
Narrador: Poco después salio el toro. Es fácil adivinar quien era…¡Ferdinando! Le
llamaban “Ferdinando el Temible”, y los picadores tenían miedo de el, y el matador
estaba paralizado del susto.
(Entra Ferdinando lentamente)
Narrador: Ferdinando se fue al centro de la plaza y los espectadores, llenos de júbilo,
le aplaudieron, porque pensaban que iba a luchar terriblemente, resoplando y bramando,
dando cornadas a diestro y siniestro (Aplauden manos con guantes).
Musica: Circo del Sol nº 18 (10)
Estaban muy equivocados. Cuando Ferdinando llego al centro de la plaza, descubrió
las flores que habían caído al suelo y se sentó tranquilamente a olerlas. Todas las
provocaciones fueron inútiles (banderillas, lanzas y torero provocan al toro). El no
estaba dispuesto a luchar ni a embestir como una fiera. Estaba sentado pacíficamente en
medio de las flores. Los banderilleros estaban furiosos y los picadores estaban todavía
mas furiosos, y el matador estaba tan furioso que lloro, porque no podía presumir con el
trapo y con la espada.
No les quedó más remedio que llevar otra vez a Ferdinando a su pueblo
(Un hombre saca a Ferdinando de la plaza)
Y si no se ha muerto, todavía estará sentado hoy en su lugar, bajo la encina, oliendo
flores.
FIN
PERSONAJES:
Toros: cuernos, hocico, pezuñas y rabo.
Vaca: cuernos, hocico, pezuñas, rabo y delantal.
Hombres: Pantalón, sombrero, calcetines, guantes y corbata.
Publico:
Mujeres: guantes, flores en el pelo, peineta y cuello.
Hombres: guantes, sombrero, corbata
Torero: montera, hombros, corbata, calcetines y guantes.
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