Autor: Ana María Rodríguez
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DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE CALIDAD Y EQUIDAD
EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS
Calidad, un término complejo y con mucha historia
“Nos hallamos en vísperas de graves problemas sociales, que van a cristalizar en torno al
sistema educativo, ya que la conjunción de las dificultades presentes y de las presiones
futuras va a imponer progresivamente considerables transformaciones, tanto en la coherencia interna de ese sistema como en sus relaciones con el resto de la sociedad”.
Lesourne
Desde la antigua Grecia hasta nuestros días el concepto de calidad se ha usado en forma indistinta ya sea como cualidad (“la mejor enseñanza”) y/o como sinónimo de excelencia. También
podemos decir que suele usárselo para describir “perfección y, ya más cercano a nuestros días,
como adaptación a propósitos, producto económico y como algo que puede ser adaptado a cambios. Sea como fuere, es claro que se trata de un concepto subjetivo e impregnado de valores.
En nuestro país, a finales del siglo XIX, cuando se planifica el Estado Nación el rol que se le dio
a la educación fue fundamental ya que se designaba a las escuelas como encargadas de formar
al ciudadano, nombrándose como calidad educativa al tipo de decisión, dentro de una política de
estado, que tuviera como fin garantizar la accesibilidad de los niños a la escuela, una escuela
“pública y gratuita” que asegurara el acceso y la permanencia de los educandos. A esto se
agrega la obligatoriedad para una franja de la población (6 a 12 años, en esta etapa).
La sociedad fue cambiando y la educación, en términos de calidad, que se creyó alcanzada y
para siempre, comenzó a ser cuestionada desde distintos sectores.
Diferentes voces se alzan para solicitar calidad educativa. Pero ¿qué se pedía en realidad? El
tipo de requerimiento dependería del lugar en el cual se ponía el acento. Así surgirían nuevos
cuestionamientos: ¿la calidad educativa se manifestaba en el producto, en el proceso o como se
había creído hasta entones sólo en las condiciones de ingreso?
¿Qué se pretendía decir con calidad? Expresiones como las siguientes se confunden en el ideario social. Así una escuela que ofreciera calidad educativa debía:
 Asegurar la preparación de sus alumnos para una salida laboral.
 Posibilitar la igualdad de oportunidades de los estudiantes para inser-
tarse en una sociedad cada vez compleja.
 Preparar a cada alumno según sus capacidades.
 Reconocer los logros alcanzados por cada alumno.
 Fomentar la promoción de todos los alumnos.
 Contar con un equipo docente estable y altamente capacitado.
 Poseer una infraestructura acorde a las necesidades del entorno.
 Contar con materiales y recursos que posibiliten el acceso a la información.
 Brindar un clima institucional que favorezca las prácticas pedagógicas
participativas.
Autor: Ana María Rodríguez






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Claridad de metas y objetivos.
Compromiso con el entorno.
Aprovechamiento del tiempo de aprendizaje.
Liderazgo del director.
Capacidad para corregir desigualdades.
Garantizar la equidad en términos de compensación.
La discusión estaba planteada. El concepto de calidad debía ser “aggiornado” a los nuevos tiempos, pues se trata de un término temporal y cultural.
Al hablar hoy de calidad de la educación, hablamos de la calidad como proceso en sí mismo, que
no apunta tanto a la obtención de resultados como a un modo de ir haciendo. García Cano1
habla de calidad como una espiral ascendente, es decir siempre es posible pretender más calidad, o, dicho de otro modo, calidad es un proceso de mejoramiento progresivo aún cuando no
haya habido ninguna falla. Es, además, un proceso consensuado por todos los miembros implicados en la construcción de objetivos para cada contexto y momento, más la trayectoria y tendencia que realizamos para conseguirlo. Así pues el acento está puesto en la tendencia y la trayectoria como proceso de construcción continua más que como resultado.
Calidad se relaciona con:
Relevancia: necesidad del alumnado de que los docentes no pierdan de vista el logro de
conocimientos universales, aunque siempre recordarán que el punto de inicio son los aprendizajes reales de los alumnos. Los contenidos enseñados deben responder a las necesidades actuales y también a las futuras, de modo tal asegurar la inserción laboral, social y la
prosecución de los estudios en niveles superiores.
Eficacia (optimización del impacto deseado en calidad y equidad): necesidad de alcanzar
objetivos o capacidades básicas para cada año; alcanzarlos con éxito y en el tiempo previsto.
Eficiencia (Relación costo – beneficio en el uso de recursos): necesidad de lograr buenos resultados a través del uso óptimo de los recursos. Esta relación podría visualizarse a
través de resultados tales como la reducción de los índices de repitencia, de deserción y/o de
compensación.
Ya hemos visto que existe una estrecha relación entre calidad y equidad. Es que la equidad tiene
en la calidad un componente central. Ahora bien, ¿cómo definir equidad de la educación? Podríamos delimitarla según cómo se distribuyen socialmente las competencias efectivas para
desempeñarse en la vida y el trabajo modernos y también según la pertenencia de la educación
a la cual se tiene acceso.
Un centro educativo de calidad es aquel que potencia en sus alumnos el desarrollo de capacidades cognitivas, sociales, afectivas, estéticas y morales, contribuyendo, además, a la participación
de la comunidad educativa, promoviendo el desarrollo profesional de los docentes e influyendo, a
través de la oferta educativa que brinda, en el entorno social. Entendemos pues que una escuela
de calidad tiene en cuenta tanto las características del alumno como las de su propio entorno
social trabajando en consecuencia. Un sistema educativo de calidad favorece, apoya y propone
el desarrollo de estos tipos de centros que escolarizan a alumnos con necesidades especiales o
situados en zonas social, cultural o económicamente menos favorecidas.
1
GARCÍA CANO, E. EVALUACIÓN DE LA CALIDAD EDUCATIVA.
Autor: Ana María Rodríguez
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Calidad sin equidad, ¿algo posible?
“Colocar la equidad como uno de los valores privilegiados por el sistema educativo compromete al Estado y a la Sociedad a la articulación y aplicación de estrategias orientadas a definir políticas que garanticen la igualdad de oportunidades en el acceso a los diferentes
niveles del sistema, como la excelencia y utilidad de los productos
que allí se generen”.
Tedesco, J.
Equidad es igualdad de oportunidades educativas para participar en la procura del bienestar y de
las posiciones sociales. Pero es aún más, es reconocer que habiendo logrado la incorporación
de nuevos grupos al sistema es importante mejorar la oferta. ¿Hacia dónde queremos dirigir esta
idea? Hacia la mejora de los ambientes de aprendizaje de los más pobres a través de políticas
de discriminación positiva, o sea, dar más recursos y atención a los grupos de menores ingresos
porque es allí donde encontramos mayores dificultades.
La noción de equidad en educación es compleja, pudiendo diferenciar tres niveles:
 Equidad Intrasistema: Alude al grado de homogeneidad en la calidad de la oferta educativa, entre establecimientos de educación básica localizados en distintos estratos socioeconómicos y en distintos contextos espaciales.
 Equidad Extrasistema: Se refiere a cierta homogeneidad en la capacidad para absorber
la oferta educativa de los usuarios que llegan al sistema desde muy variadas condiciones
ambientales, culturales y familiares.
 Equidad Meta Sistema: Está en relación con la distribución de capacidades para la inserción productiva y para el desarrollo social y cultural que los alumnos de distintos orígenes socioeconómicos tienen una vez que egresan del sistema educativo.
Podemos afirmar, pues, que una política pro equidad en educación debe detectar los grupos más
vulnerables y localizar, además, a las comunidades de alumnos que padecen una situación crítica dentro de los diferentes niveles.
Al afirmar que equidad es proveer de condiciones materiales similares para toda la población, o,
dicho de otro modo: igual gasto por alumno, se hace referencia a un tipo de equidad denominada “horizontal“, pero está claro que al hablar de igualdad de oportunidades en el acceso no se
eliminan las disparidades iniciales; es por esa razón que, aplicando el principio aristotélico de
“desigual tratamiento para los desiguales”, creemos conveniente hablar de equidad “vertical”, o
sea, de una oferta de acciones para grupos vulnerables agrupadas bajo el nombre de “programas compensatorios”.
La igualdad de oportunidades educativas debe ser el objetivo prioritario de las políticas educacionales, así uno de los fines de la educación será el de contribuir a hacer una sociedad más
justa para lo cual es imprescindible mejorar el ambiente de los pobres. Esta idea nos lleva a la
necesidad de plantear la integración de políticas educativas con otras económicas y sociales,
orientadas a combatir las desigualdades. Se hacen necesarios planteos tales como:
 Entender los distintos contextos de aprendizaje.
 Identificar necesidades y facilitar acciones de apoyo a los docentes en el desarrollo de prácticas pedagógicas con mayores niveles de aprendizaje.
Autor: Ana María Rodríguez
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Calidad y Equidad: Metas de las Reformas Educativas
Premisas Básicas
El logro de mayor equidad en educación no se reduce a avances en calidad, ya que la
equidad abarca otras variables. Del lado de la oferta, incluye una distribución social más homogénea en la cobertura, calidad y pertinencia educativa. Del lado de la demanda, una mejor
distribución en logros, rendimiento y oportunidad de la educación.
El acceso más difundido a una educación actualizada en tecnología, métodos, procesos
de aprendizaje y contenidos, se constituye así en un eje insoslayable de la equidad.
Mayor equidad no significa necesariamente la misma educación para todos, adecuarse a
una demanda que es social y culturalmente heterogénea, puede resultar más equitativo en
cuanto a logros, oportunidad y rendimiento.
La calidad educativa no puede dejar de incrementarse. Pero su incremento no puede hacerse a costa de la equidad en el sistema educativo. Más calidad y más equidad en educación, hoy, significa más dinamismo productivo y más integración social en el futuro.
El aumento de la equidad no puede implicar una disminución en la calidad general, vale
decir, la homogeneización de oportunidades no puede hacerse a un costo tal que implique un
deterioro en lo que el sistema ofrece actualmente.
La equidad no implica igualdad en el desempeño, sino en las oportunidades que el medio
ofrece para optimizarlo. Las potencialidades de aprendizaje no son homogéneas, incluso en
un universo con condiciones socioculturales uniformes en la partida y en el proceso. La equidad implica, pues, dar oportunidades a todos los educandos para desarrollar sus potencialidades, y para lograr el mejor uso productivo y de realización personal de estas potencialidades a futuro.
En Síntesis, podemos hablar tres etapas en la evolución del concepto de calidad:
Primera etapa (S. XIX): Formación del ciudadano. Calidad es sinónimo de cantidad y garantía de accesibilidad.
Segunda etapa (S: XX): Calidad y Equidad.
Tercera etapa (desafío de cara al S: XXI): Elevar la calidad en términos formativos, en
torno a compensación y a políticas de discriminación positiva para todos. Una educación que
garantice la satisfacción de las necesidades sociales de formación de NECESIDADES BÁSICAS DE APRENDIZAJE, no en cuanto a contenidos sino dirigidas a capacidades con mayor
complejización
competencias. Es decir, ya no es atender sólo el cuánto, sino
también “qué” y “para qué”.
En esta tercera etapa la escuela tendrá como misión ya no solamente atender a la reproducción y el mejoramiento del orden social, el nuevo desafío es reducir desigualdades y promover a una sociedad más justa.
CON MIRAS A LA CALIDAD
FACTORES
Autor: Ana María Rodríguez
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Identificamos factor según su etimología (DEL LATÍN: factor – ôris), como “lo que hace a una
cosa, elemento, concausa”2 .
Los factores pueden variar según el contexto socioeconómico en el que la escuela está situada y
del estadio del desarrollo de la misma escuela.
Trabajaremos pues sobre causas primeras que hacen a la calidad:
DIMENSIONES
FACTORES
Nivel de formación del docente (incluye experiencia profesional).
Conocimiento y manejo de las asignaturas por parte de los docentes.
Buen uso del tiempo de aprendizaje.
PEDAGÓGICA
Uso de estrategias instruccionales.
DIDÁCTICA
Capacidad de la gestión directiva para el mejoramiento de la
práctica pedagógica.
Perfeccionamiento docente relacionado con las áreas que maneja y su didáctica.
Escolaridad previa de los alumnos.
Métodos que promueven la interacción cognitiva – afectiva.
Ambiente favorable de aprendizaje.
Asistencia de los docentes.
Antigüedad de los docentes en el cargo.
ADMINISTRATIVA
Inversión en materiales.
ORGANIZACIONAL
Asistencia y duración de la jornada escolar.
Matrícula.
Estructura edilicia adecuada.
Organización eficiente de una base de datos con información de
toda la comunidad..
Educación de los padres.
Nivel socioeconómico de las familias.
COMUNITARIA
Participación de las familias en el proyecto escolar.
Manejo adecuado de los sistemas de información que faciliten la
evaluación permanente (seguimiento de la acción de los alumnos).
Planes de compensación.
EVALUACIÓN
Evaluación de los resultados de la escuela.
La calidad como cualidad puede llegar a las escuelas como resultante de diversos y diferentes
factores a partir de los cuales puede alcanzarse la “excelencia”.
Qué debe priorizar el sistema educativo para lograr “calidad”.
“...sostenemos que el problema de la calidad de la educación
y su mejoramiento implica un enfoque desde el sujeto,
2
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA.
Autor: Ana María Rodríguez
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desde aquel que aprende, el alumno...
La administración eficiente del sistema, los recursos materiales,
el financiamiento, los recursos pedagógicos e incluso
el perfeccionamiento docente están en función –y no deberíamos
olvidarlo- del aprendizaje del alumno, de la relación pedagógica que
ocurre cotidianamente en todas las escuelas”.
Verónica Edwards Risopatrón3
Nuevamente haremos mención a tres conceptos que se interrelacionan:
Equidad en la distribución de oportunidades educativas destinadas a todo el conjunto de
la población. Se hace referencia a la tarea de diseñar programas y estrategias de trabajo en
el aula capaces de garantizar “a todos los alumnos”, el ingreso y la permanencia al y en el
sistema educativo; así como la adquisición de las capacidades básicas y el dominio en las
expectativas de logro establecidas.
Eficacia, para alcanzar y superar los niveles de logro propuestos. Para ello será necesario buscar todo tipo de estrategias, técnicas, alternativas, métodos y modos para alcanzar los
objetivos proyectados para toda la población.
Eficiencia, con el fin de hacer rendir al máximo nivel posible aquello que se posee. Implica: optimizar los recursos de los cuales se dispone, y que frecuentemente, no se corresponden con las necesidades escolares. Desarrollar el ingenio y la creatividad de la comunidad
educativa en su conjunto.
En síntesis, entender que al hablar de calidad no estamos refiriéndonos únicamente a la actualización de programas, métodos, equipamientos y técnicas. Lo que sí queremos decir es que debemos trabajar atendiendo a los resultados e incrementando las oportunidades de aprendizaje
que cada uno individualmente tiene, teniendo en cuenta el contexto y las necesidades para
desempeñarse en él, para poder, progresivamente, ir disminuyendo diferencias y aumentando
las perspectivas del “saber pensar”, “saber hacer” y “saber ser”.
LA EVALUACIÓN EN UN PROCESO DE CAMBIO:
“EVALUACIÓN PARA UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD
CON EQUIDAD”
3
En EL CONCEPTO DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN. UNESCO – OREALC. Sgo. de Chile. 1991.
Autor: Ana María Rodríguez
7
“El proceso de diseñar, obtener y proporcionar información útil
para juzgar alternativas de decisión
es un proceso compuesto de fases todas ellas interrelacionadas”.
Stufflebeam
Introducción
Cada vez que se quiera cambiar la práctica educativa será necesario cambiar la evaluación. Al
hacer esta afirmación partimos de la idea de que la evaluación está íntimamente ligada a los procesos de enseñanza y de aprendizaje; ya que la evaluación es aprendizaje y todo aprendizaje
que no conlleve autoevaluación de la actividad de aprender no forma.
Ya que la evaluación es un elemento que condiciona los procesos de enseñanza y de aprendizaje de modo absoluto, se hace necesario pues establecer un modelo evaluador acorde a la sociedad que se desea.
La forma de evaluar conduce la forma de enseñar, así pues, la evaluación es el eje y la finalidad
de la actividad educativa, razón por la cual y, reiterando lo expuesto en el primer párrafo, se hace
necesario, si se quieren modificar los procesos educativos hay que trabajar para cambiar el concepto de evaluación desde el cual ha de iniciarse el camino del cambio.
La evaluación en los sistemas educativos, se configura como la estrategia necesaria que no sólo
permite analizar la calidad de los centros escolares, sino que también posibilita promover su mejora.
Frente a la evaluación burocrática y jerárquica de las instituciones educativas, hoy, es necesario
introducir un enfoque abierto y dinámico, donde el proceso evaluador sea el principal elemento
que incida en el desarrollo de la propia organización.
La evaluación educativa tiene un carácter formativo y es un proceso continuo de operaciones
subjetivo -–objetivas, que consiste en atribuir, recoger y reunir datos significativos, para emitir un
juicio de valor fiable, válido y veraz sobre la calidad de un objeto o sobre la superación de una
meta, en un contexto específico, para perfeccionarlo, optimizarlo y desarrollarlo.
Una buena organización se caracteriza por poseer estructuras y procedimientos para detectar e
identificar la existencia de problemas, descubrir posibles soluciones, aplicarlas y medir su eficacia. Es decir, una organización que se autoevalúa4 en forma permanente.
AUTOEVALUACIÓN: “estrategia de autorreflexión interna que los miembros de una institución educativa llevan a
cabo, con el fin de mejorar el desarrollo de su organización y lograr una mayor calidad”.
Se define, además, como un proceso de investigación sistemática que implica:
 Recogida de datos sobre el estado de una institución.
 Análisis de sus principales problemas y dificultades.
 Elaboración de planes de acción, orientados hacia la mejora del funcionamiento en orden a alcanzar sus objetivos establecidos.
4
Autor: Ana María Rodríguez
8
En la búsqueda de un concepto
Desde la semántica la evaluación es entendida como: estimar, apreciar el valor de las cosas
no materiales. Al decir esto nos encontramos ya ante varias dificultades, apreciar, estimar son
acciones subjetivas y por lo tanto nos llevan a tener una visión diferente, según quien evalúa,
sobre una misma cosa. Así pues, nos enfrentamos al riesgo de carecer de equidad.
Para una mejor claridad, tratemos de revisar algunos de los conceptos dados para evaluación a
través de la historia reciente.
Según Tyler5 (1959) evaluación es “el proceso que tiene por objeto determinar en qué medida se
han logrado unos objetivos previamente establecidos, lo cual supone un juicio de valor sobre la
información recogida que se emite al contrastar esta información con los objetivos previamente
establecidos en términos de conducta, que el alumno debe exhibir para aprobar su adquisición”.
Para Cronbach6 (1963) se entiende por evaluación “la recopilación y uso de la información para
la toma de decisiones.
Al decir de Scriven7, se trata de “el proceso por el cual estimamos el mérito o el valor de aquello
que se evalúa”.
En palabras de Stufflebeam8 (1971) evaluación es entendida como “el proceso de diseñar, obtener y proporcionar información útil para juzgar alternativas de decisión”.
Finalmente Cabrera9 (1987) aporta acerca de evaluación: “La evaluación educativa es el proceso sistemático de obtener información para describir, sea algún elemento, sea el proceso, sean
los resultados educativos, con objeto de emitir un juicio sobre los mismos, según su adecuación
a unos criterios previamente establecidos, y todos ellos en orden a servir de base para eventual
decisión educativa”.
Si seguimos una línea en los diferentes pensamientos notamos que se incorpora a cada definición un nuevo concepto que podríamos definir como “clave” para poder comprender el papel de
la evaluación en un proceso de cambio, nos referimos a INFORMACIÓN. Al decir esto ya no sólo
hablamos de apreciar o estimar sobre la cosa, sino sobre la base de la información reunida, sobre ese objeto a evaluar.
Ahora bien, para obtener información debemos saber qué hacer para munirnos de ella en forma
eficiente, vale preguntarnos pues qué hacer, qué observar, cómo seleccionar instrumentos adecuadamente.
Algunos aspectos a tener en cuenta en una evaluación con buen uso de la información, serían:
5
En TRAVER, Z. Y OTRO. LA EVALUACIÓN EN LA EDUCACIÓN PRIMARIA. Editorial Escuela Española.
Ídem anterior.
7
Ídem anterior.
8
Ídem anterior.
9
Ídem anterior.
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Autor: Ana María Rodríguez
9
La reflexión crítica, sistemática y rigurosa de los procesos educativos a fin de posibilitar la
toma de decisiones hacia la mejora de la actividad.
Establecimiento de criterios e indicadores que faciliten la emisión de juicios de valor acerca de las actividades, a fin de evitar la simple descripción de los hechos y sí posibilitando la
comprensión y la interpretación de las actividades en pos de una mejora.
El análisis de las características dentro de un determinado contexto, nunca en forma aislada.
Visión holística: entendemos por tal a la interpretación de diversos elementos que forman
parte, interactuando, en una situación compleja. Se tendrá en cuenta no sólo los resultados,
sino también los procesos que llevaron al mismo.
El carácter democrático, entendiendo por tal la participación y el conocimiento de aquello
que ha de evaluarse, de todos los integrantes del proceso.
Propensión a la multidimensionalidad.
La facilitación de la triangulación de participantes, métodos y agentes.
Ser formativa, permitiendo el diálogo y la comprensión sobre el qué y el cómo. Reflexionando, además, sobre los procesos de mejora.
Permitir la integración de aspectos cuantitativos y cualitativos de manera sintetizada y con
un lenguaje adecuado a quienes reciban la información.
Compromiso con el cambio, esto es conocer la calidad de los procesos que se están
desarrollando, los cuales deberán estar ajustados a las necesidades detectadas.
La evaluación, en tanto es información, tiene una función pedagógica. Es por eso que afirmamos
que para cambiar las prácticas educativas es necesario cambiar la forma de evaluación.
La regulación continua de los aprendizajes se basa fundamentalmente en tres estrategias didácticas:
Evaluación como regulación:
Recoger información
Análisis de la información y juicio sobre los resultados
de dicho análisis.
Toma de decisiones, según juicio.
Autorregulación de los aprendizajes:
Comunicación de los objetivos y comprobación que
de los mismos hagan los alumnos.
Dominio de las operaciones de anticipación y planificación de acción por parte del alumno.
Apropiación de los criterios e instrumentos de evaluación del docente por parte de los alumnos.
Autor: Ana María Rodríguez
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Interacción social del aula
No debemos asociar evaluación con “examen”. Es necesario entender para ello cuáles son las
funciones de la evaluación, enunciaremos aquí dos de ellas:
Función Social: Comprende selección, clasificación y orientación del alumnado, determinando la acreditación de los aprendizajes por parte de los alumnos.
Función Pedagógica: Regulación de los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Señala un proceso de formación para alcanzar aprendizajes significativos por parte de los alumnos.
Una mirada sobre los aspectos de la evaluación
Autor: Ana María Rodríguez
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Qué enseñar
Objetivos
Contenidos
Selección
Cómo
Enseñar
Secuenciación
Actividades
de Enseñanza y
de Aprendizaje
Metodología
Qué, Cómo, Cuándo Evaluar
Cuándo
Enseñar
Autor: Ana María Rodríguez
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Diferentes momentos en la evaluación
La evaluación no debe situarse únicamente al final de los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Podemos ver diferentes modalidades de evaluación de acuerdo con el momento y los objetivos que se persiguen, según observamos en el siguiente cuadro.
EVALUACIÓN
Antes de la
Enseñanza
INICIAL
Colectiva:
Pronóstico.
Diferenciada:
Diagnóstico.
Durante la
Enseñanza
Después de la
Enseñanza
FORMATIVA
SUMATIVA
Interactiva
Retroactiva
Proactiva
Cómo entender la “Evaluación Formativa”
Según Scriven, tiene como finalidad que los profesores puedan adaptar el proceso didáctico a los
progresos y necesidades de los alumnos. Esta idea responde a una concepción de enseñanza
como un largo proceso a través del cual el niño estructura su conocimiento.
Autor: Ana María Rodríguez
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Este modelo de evaluación tiene una función reguladora de los aprendizajes, pretende detectar
puntos débiles y superarlos.
En resumen decimos que apunta a:
La regulación pedagógica.
La gestión de los errores.
La consolidación de los éxitos.
Autor: Ana María Rodríguez
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Estrategias que utiliza
Reveladores de
y
Analizar y estudiar los tipos de
errores que cometen
y
Razonamientos y reestructuración de conocimientos del
alumnado
Regulación interactiva
Integrada a la
situación de enseñanza
Durante los
procesos de
enseñanza y
de aprendizaje
Cuándo
Diferidas respecto de
la situación de enseñanza
Regulación retroactiva
Qué
EVALUACIÓN
FORMATIVA
Por qué
Diagnosticar tipo
de obstáculos y
dificultades
permiten
No instrumentada
Cómo
Análisis de
los procesos
de E/A
Instrumentada
Para la comprensión
de problemas para el
desarrollo de los
alumnos
permiten
Arbitrar mecanismos de regulación
Para
poder
Regulación
proactiva
Interacción
con los estudiantes
y
Reforzar los éxitos
Autor: Ana María Rodríguez
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La evaluación diagnóstica inicial
Este tipo de evaluación tiene como objetivo determinar la situación de cada evaluado antes de
iniciar un nuevo proceso, a fin de adaptar éste a las necesidades de los alumnos.
Autor: Ana María Rodríguez
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Conocimientos ya
adquiridos
Razonamientos y estrategias espontáneas
Experiencias
personales
Representaciones que se
hacen de las tareas que se
les proponen
Actitudes y hábitos adquiridos en relación al
aprendizaje
Por
Básicamente
conformadas
Estructuras de acogida del alumno/a
Qué
Antes del inicio de Cuándo
los procesos de enseñanza y de
aprendizaje
EVALUACIÓN
DIAGNÓSTICA
INICIAL
Por qué
Para adecuar la planificación docente a las
necesidades y dificultades de los alumnos.
Y
Para que los estudiantes tomen conciencia
de su punto de partida
.l.
Cómo
A través de actividades con el fin de
que sirvan como
instrumentos
C u e s t i o n a r i o s
abiertos y redes sistémicas.
Cuestionarios de
opción múltiple.
Pautas de observación.
Entrevistas.
Autor: Ana María Rodríguez
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Evaluación continua
Es la que se realiza a lo largo de todo el proceso educativo. Puede estar dirigida a los alumnos, a
los docentes o sobre la realización de determinados proyectos.
Dado que controla procesos podemos decir que se trata de una evaluación procesual.
Una evaluación que satisfaga una función formativa, debe realizarse de manera continua, durante todo el proceso, ajustando su forma a la función que cumple.
En el caso de evaluaciones finales o sumativas, el hecho de ser continuas refuerza su carácter.
Es claro que aquí no apunta a una mejora de la situación, por el contrario, la repetición de evaluación para contrarrestar saberes se torno sofocante y no ayuda al alumno.
La evaluación continua formativa requiere:
Revisar todos los aspectos que influyan en los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
Realizar la recolección de información utilizando gran variedad de instrumentos.
Atender a las diferentes dimensiones que componen el proceso de aprendizaje.
Poder brindar información para la mejora de los aprendizajes, lo cual le da su carácter de
formativa.
Hacia un nuevo concepto de evaluación
Entre las múltiples manifestaciones escolares que forman parte del folclore docente se destaca,
sin dudas, las dificultades para evaluar. Es común escuchar acerca de conseguir un modelo de
evaluación “apto para cualquier ocasión”. Sin lugar a dudas, tal pedido carece de una respuesta
positiva.
Es necesario, retomando nuestra postura inicial, entender que no habrá cambios en las prácticas
pedagógicas si no cambiamos la forma de evaluar. Claro está que debemos tratar de conseguir
un modelo global (acorde con las prácticas actuales) y operativo, entendiendo que evaluación ha
de ser un “proceso de recolección sistemática de información para su posterior interpretación,
descriptiva – cualitativa en términos de juicio de valor para seleccionar entre distintas alternativas
de decisión y para su comunicación a los interesados”.
Esta nueva concepción de evaluación se asocia a la idea de poder observar el avance de calidad
con equidad, para lo cual debe, además, tenerse en cuenta, como función de la evaluación:
Promover la internalización de la cultura de la evaluación.
Difusión democrática de los logros y obstáculos de los programas educativos.
Aportar información relevante.
Un proceso de evaluación orientado al mejoramiento de la enseñanza estará constituido por tres
componentes básicos:
Autor: Ana María Rodríguez
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La situación de evaluación que permite recoger información acerca de los aprendizajes
logrados.
Los criterios de evaluación, referentes para el análisis de la información obtenida.
Las estrategias para el aprovechamiento de la información que la evaluación proporciona.
El cambio en el campo de la evaluación requiere que pueda discutirse en cada escuela cuáles
han de ser los mecanismos, las prioridades y el buen uso y aprovechamiento de la información
que surja. Dichos acuerdos deben hacerse dentro del marco de la organización escuela junto a
una comunidad organizada capaz de establecer políticas de compensación, de mejoramiento y
de eficacia de las acciones que puedan llevarse a cabo como consecuencia de un proceso de
evaluación de calidad.
Qué hacemos al evaluar
Al definir evaluación hemos hecho mención a determinadas acciones que desarrollamos al evaluar:
Recoger información: Se refiere ala necesidad de obtener información sobre aquello
que se quiere evaluar. Para que la recolección de información sea sistemática es necesario:

 Que la información sea relevante y significativa acerca del objeto de evaluación.

 Que los métodos de recolección sean fiables.
Interpretar la información: Es claro que la evaluación no es algo totalmente objetivo ya
que implica un juicio de valor hecho por sujetos. Esto es así desde el momento en que se decide cuál será el objeto evaluar, así se observa si se da prioridad al saber hacer o al saber,
por ejemplo. También al describir, si estamos hablando de un alumno en relación con sus
aprendizajes, al decir cómo se encuentra el proceso, si progresa adecuadamente o no, si ha
alcanzado determinados saberes en forma satisfactoria o no; estamos emitiendo un juicio de
valor basado en una comparación, ya sea en relación con:

evaluación indivi El propio alumno, sus avances durante el proceso
dualizada.

 El grupo, cómo fueron los avances del alumno con relación al grupo de referencia, o sea, según la media del grado
evaluación por normas.

El
logro
de
unos
objetivos,
el
alumno
en
relación
con los avances que ha obte
nidos, pero ya no con respecto a sí mismo, como se señalaba en el primer punto,
sino en relación con los estándares establecidos previamente por el docente evaluador
evaluación por criterios.
Es evidente pues que a la hora de emitir un juicio de valor, cualquiera sea el instrumento
que hayamos usado, incluso pruebas de tipo objetivo, debemos admitir que nuestras apreciaciones serán subjetivas y ésta es una de las grandes dificultades que nos plantea la evaluación. Ahora bien, que sea subjetiva no es lo mismo que decir que se trata de un proceso arbitrario, por lo cual se hace necesario reducir la subjetividad. Para ello será conveniente utilizar criterios instituciones claros acordados previamente. Desde la aplicación de acuerdos
realizados por equipos docentes que hayan reflexionado y consensuado acerca de lo que es
importante pueden alcanzarse mejores formas de interpretación de información.
Tomar decisiones: La importancia de este paso es que se acuerdo a la interpretación
que se haya efectuado, así han de tomarse, en consecuencia, decisiones sobre el hacer,
que apunten a la mejora del proceso. Esto es utilizar nuevos recursos o estrategias, modificar
Autor: Ana María Rodríguez
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acciones o contenidos, adecuar la acción a las necesidades; en síntesis, planificar proyectos de mejora.
Comunicar a los interesados: Una premisa en nuestro hacer es que la información obtenida debe ser compartida, favoreciendo así los espacios de participación en el proceso de
evaluación en la forma más conveniente según el caso.
La evaluación es un proceso amplio y complejo en el que cada paso mencionado es importante. No puede ni debe identificarse a la evaluación como sinónimo de pruebas, exámenes,
poner notas o enviar informes.
La evaluación es algo tan importante que al evaluar a un alumno cada instancia se extiende a
los docentes, a las familias y a todo el sistema educativo. Es por ello que si la evaluación es
de calidad se ayuda a la mejora del sistema y de la sociedad, del mismo modo, una educación de calidad, requiere de evaluación con calidad.
Fases del proceso de evaluación
Hemos hablado ya de las dificultades que se nos plantean al evaluar y de la necesidad de producir acuerdos institucionales para la mejora. Esto nos lleva a la conveniencia de establecer estaciones en lo que podríamos llamar el “círculo de la información durante el proceso de evaluación.
Autor: Ana María Rodríguez
20
1
COMPRENDER
1
6
COMPRENDER
RECOMENDAR
2
5
INFORMAR
3
4
PLANIFICAR
RECOPILAR
ANALIZAR
Comprender el problema de la evaluación: Para ello han de desarrollarse acciones tales como determinar necesidades, prioridades, intereses y todos los datos posibles acerca
del objeto a evaluar. También será importante observar e intentar aprender acerca de dicho
objeto, con respecto a este último punto es importante la consulta de bibliografía adecuada.
En síntesis, podemos decir que hemos comprendido el problema cuando somos capaces de
elaborar una lista de preguntas tentativas acerca de aquello que sería importante encontrar y
a los cuales la evaluación deberá dar respuesta.
Pero comprender el problema requiere, además, completar una serie de pasos:
Autor: Ana María Rodríguez
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Determinar el objeto a evaluar
qué evaluar. No sólo los alumnos han
de ser evaluados. El ámbito de la evaluación es amplio y puede incluir desde el
PEI, el PCI, los materiales y recursos para la enseñanza, incluida la bibliografía a
utilizar; los alumnos, los docentes y directivos, las relaciones comunidad y todos
aquellos ítem que hagan a una mejor calidad educativa.
Para qué evaluar
las finalidades. Haremos mención de necesidades
a nivel escuela, como por ejemplo: permitir la toma de decisiones, elaboración de
proyectos de mejora, desarrollar posibilidades con respecto a la profesionalización
docente, facilitar la supervisión a través del seguimiento y el control de modo tal
que lleve a la mejora, permitir la certificación y dar cuenta de los resultados alcanzados.
Cuándo
el momento. Dado que entendemos evaluación como proceso, el tiempo que tomemos ha de ser amplio, determinando los momentos más
adecuados para cada tipo de evaluación y diferenciando entre lo urgente y lo importante, ya que el cuándo depende fundamentalmente de las necesidades y, en
consecuencia, de la función que tenga la evaluación.
Quiénes
los responsables.
Personas interesadas en obtener
información y satisfacer sus necesidades
A quiénes
los protagonistas.
Cómo evaluar
la metodología. Cómo ha de reunirse información relevante a través de las técnicas más adecuadas. Cómo construir indicadores que
brinden relevancia, claridad, operatividad así como los instrumentos para la recolección de datos.
Planificar la evaluación: Este paso comprende llevar la cuestión y el objeto a evaluar a
términos operativos, la selección de instrumentos y procedimientos para la recolección de datos, para realizar luego, un muestreo de los mismos; elegir los procedimientos de análisis de
datos, establecer un calendario para la puesta en práctica, asignando responsabilidades.
Recolectar datos: Esta fase es fundamental, ya que los datos recolectados se trasforman en información para su posterior análisis.
Analizar los datos: En este punto se trabajan dos aspectos, uno subjetivo que hace a la
comprensión, grado de familiarización de los datos y el contexto en el que fueron recopilados;
y otro técnico, más objetivo, referido al procesamiento de dichos datos.
Informar los resultados: Es claro que el fin de la recolección de datos es producir resultados significativos, los cuales deben servir para realizar mejoras. Cierto es también que para
que dichas mejoras puedan ser llevadas a la práctica será necesario contar con el apoyo de
los destinatarios, quienes deben ser previamente informados de los resultados obtenidos a
través de un lenguaje claro y simple, que puedan comprender, para así comprometerse con
las recomendaciones que corresponde que el evaluador haga.
Proporcionar recomendaciones: El papel que cumple la evaluación es el de recopilar
información es con el objeto de trabajar con la misma, pero el evaluador debe, además de
comunicar los resultados, saber realizar recomendaciones específicas que puedan ser llevadas a la práctica a fin de obtener las mejoras que se consideran necesarias para lograr calidad y equidad educativas.
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de qué hablamos cuando hablamos de calidad y