CRISTOLOGIA INTRODUCCIÓN redentor cristología Verbo encarnado

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CRISTOLOGIA INTRODUCCIÓN
La cristología es una parte de la teología que trata sobre Cristo. Estudia a Jesucristo
como el Verbo encarnado e Hijo de Dios, y a Jesús como nuestro salvador y
redentor, tal como nos lo propone la fe de la Iglesia.
El misterio de Cristo, que se refiere a su persona y a su obra de salvación, anuda y
resume todos los artículos de la fe: los que se refieren a la Trinidad, pues Él es Dios, el
Hijo del Padre, y nos revela la Trinidad; y los que se refieren a los designios y obras de
Dios, pues Él ha realizado el plan de su voluntad salvífica.
Mediante los métodos propios de la historia podemos llegar a conocer cada vez mejor
la realidad visible de la vida de Jesús. Pero únicamente mediante la Revelación divina
y la fe podemos trascender lo externo y llegar a conocer quién es Él verdaderamente:
“nadie conoce al Hijo sino el Padre” (Mt 11, 27); “nadie puede venir a mí si no le atrae
el Padre que me ha enviado” (Jn 6, 44).
Jesucristo, mediador y plenitud de toda la Revelación, no es un mito: es Dios hecho
hombre que vivió en un contexto histórico concreto, y los acontecimientos de su vida
fueron reales y comprobables. Pero hace falta un conocimiento amoroso de Cristo
hasta hacernos semejantes a Él.
Desde finales del siglo XVIII (Ilustración), surge la búsqueda de reconstruir la vida de
Jesús con una metodología histórica prescindiendo de lo que no tiene una explicación
racional. Cristo fue un simple hombre: desechar como mito todo lo milagroso.
En el siglo XIX, el protestantismo liberal también intentó llegar al “verdadero” Jesús,
sólo hombre, contando únicamente con la razón y la ciencia histórica positiva. Se
podría conocer muy poco del “Jesús histórico”.
Siglo XX: para Rudolf Bultmann la fe en Jesús fue desarrollándose por un proceso de
mitificación. Habría que estudiar la historia de las formas literarias de los Evangelios
y después desmitificar el camino que la fe habría recorrido. Autores posteriores: nuevas
aportaciones de la lingüística. Se llega a un Jesús “judío”, taumaturgo, maestro,
revolucionario, o profeta escatológico.
Los prejuicios racionalistas excluyen de entrada como imposible que Jesucristo sea
Dios o la realidad de los milagros. Esta actitud resulta incompatible con la sincera
búsqueda de la verdad. La distinción entre el “Jesús histórico” y el “Cristo de la fe”
es una distinción de graves consecuencias.
El mismo nombre de “Jesucristo”, con el que le denominaron desde los comienzos,
confiesa que “Jesús”, el Hijo único de Dios que vivió en Nazaret, es el “Cristo”, el de
la fe. La actitud principal de la primera tradición cristiana fue la de conservar fielmente
el recuerdo de las palabras y obras de Jesús.
El punto de partida de la cristología (teología) es la fe. El depósito de la fe se ha
transmitido de dos modos: la Sagrada Escritura y la Tradición. Y “el oficio de
interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado
únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en el nombre de
Jesucristo” (Dei Verbum 10).
Las ciencias humanas (historia, arqueología, filología, etc.) tienen su valor (conocer
mejor las condiciones históricas de la cultura del ambiente de Jesús, los géneros
literarios, la composición de los Evangelios, etc.), siempre que se apliquen de modo
científico y con rectitud, y no estén viciadas por determinadas ideas filosóficas. Ese
Jesús que la historia investiga no es un simple hombre, es el Hijo de Dios.
¿Cuáles son las dos perspectivas desde las cuales la cristología estudia a
Jesucristo?
Como el Verbo encarnado e Hijo de Dios, y a Jesús como nuestro salvador y redentor,
tal como nos lo propone la fe de la Iglesia.
¿Qué se ocupa para trascender lo meramente externo y conocer realmente a
Jesucristo?
La revelación Divina y la Fe.
¿Cuál fue el resultado de la búsqueda que desde el siglo XVIII hasta el Siglo XX
con Rudolf Bultmann en la búsqueda de un Jesús solo con la razón y la ciencia
histórica?
Se llegó a un Jesús judío, taumaturgo, maestro, revolucionario, o profeta escatológico.
¿Es permitido desde la fe separar al Jesús histórico y al Cristo de la fe?
No. Es una separación con graves consecuencias.
¿Para que nos sirven las ciencias humanas, que aplicando con rectitud el modo
científico, se interesan en la persona de Jesús?
Nos ayudan a conocer mejor las condiciones históricas de la cultura del ambiente de
Jesús, los géneros literarios, la composición de los Evangelios, etc.
¿Cuáles son los dos modos en que se ha transmitido la fe y quien la puede
interpretar?
La sagrada Escritura y la Tradición. Y sólo puede ser interpretada por el Magisterio
Vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en nombre de Jesucristo.
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