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JOSUÉ
DIOS LLAMA A GEDEÓN
ISRAEL QUIERE UN REY
DAVID ES CONSAGRADO REY DE ISRAEL
ELÍAS Y LOS PROFETAS DE BAAL
LOS ISRAELITAS ESPERAN EL SALVADOR PROMETIDO
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25 Sept 03
JOSUÉ
Estudio 31
Texto: Deuteronomio 8:2 -4, 7; 34:1-6; Josué 1:1-2; 8-9; Josué 2:1-13, 18, 21, 23-24;
3:1, 7, 14, 16-17; 4:13, 18-20; 5:3-10, 12; 6:1-2, 11, 13-16, 20-21, 25-27; Jueces 2:7
Temas: Dios es todo poderoso; Dios está en la batalla por su pueblo
Josué
Deuteronomio 8:2 -4, 6b,7; 34:1-6; Josué 1:1-2; 8-9; Josué 2:1-13,
18, 21, 23-24; 3:1, 7, 14, 16-17; 4:13, 18-20; 5:3-10, 12; 6:1-2, 11,
13-16, 20-21, 25-27; Jueces 2:7
Después de una larga marcha de cuarenta años en el desierto, todos los israelitas
de la generación que rechazaron el informe bueno de los exploradores de Canaán,
murieron. Antes de morir, Moisés les dijo a los israelitas:
Acuérdense de todo el camino que el Señor su Dios les hizo recorrer en el desierto
para ponerlos a prueba, a fin de conocer sus pensamientos y saber si iban a cumplir o no
sus mandamientos. Y aunque los hizo sufrir y pasar hambre, después los alimentó con
maná, para hacerles saber que no solo del pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de
los labios del Señor. Durante esos cuarenta años no se les gastó la ropa, ni se les
hincharon los pies. Hónrenlo y sigan las enseñanzas que Dios les ha dado. Porque el
Señor los va a llevar a una buena tierra. -Más tarde, Dios llevó a Moisés a un lugar donde podia ver de lejos la tierra
prometida, y allá murió Moisés.
Después que murió Moisés, habló el Señor a Josué y le dijo: -- Ahora eres tú
quien debe cruzar el río Jordán con todo el pueblo de Israel, para ir a la tierra que voy a
darles a ustedes. Repite siempre lo que dice el libro de la ley de Dios, y medita en él de
día y de noche, para que hagas siempre lo que éste ordena. No tengas miedo ni te
desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas.
Entonces, Josué mandó en secreto a dos espías para cruzar el río y explorar la
región y la ciudad de Jericó. Ellos fueron, y llegaron a la casa de una prostituta de Jericó
que se llamaba Rahab, en donde se quedaron a pasar la noche. Pero alguien dio aviso al
rey de Jericó.
Entonces el rey mandó a decir a Rahab: -- Saca a los hombres que vinieron a verte
y que están en tu casa, porque son espías. –
Pero ella los escondió y dijo: -- Es verdad que unos hombres me visitaron, pero no
sé a dónde se fueron. Pero si ustedes salen en seguida a perseguirlos, los podrán
alcanzar. –
En realidad, ella los había hecho subir a la azotea, y estaban allí escondidos. Los
hombres del rey los persiguieron en dirección del río Jordán.
Entonces, antes que los espías se durmieran, Rahab subió a la azotea y les dijo: -Yo sé que el Señor les ha dado esta tierra a ustedes, porque él ha hecho que nosotros les
tengamos mucho miedo. Sabemos que cuando ustedes salieron de Egipto, Dios secó el
agua del Mar Rojo para que ustedes pasaran. También sabemos que nadie se atreve a
enfrentarse con ustedes. Porque el Señor, el Dios de ustedes, es Dios lo mismo arriba en
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el cielo que abajo en la tierra. Por eso yo les pido que van a tratar bien a mi familia, de la
misma manera que yo los he tratado bien a ustedes. ¡Sálvennos de la muerte!
Antes de salir, los espías le dijeron: -- Cuando entremos en el país, tú deberás
colgar esta soga roja de la ventana por la que nos has hecho bajar. Reúne entonces en tu
casa a toda tu familia. Entonces los despidió, y ellos se fueron. Después ella ató la soga
roja a su ventana.
Los espías cruzaron el río y regresaron a donde estaba Josué, a quien contaron
todo lo que les había pasado. Le dijeron: -- El Señor ha puesto toda la región en nuestras
manos.
Al día siguiente, Josué y todos los israelitas salieron y llegaron al río Jordán. El
Señor le dijo a Josué: -- Los israelitas verán que yo estoy contigo como estuve con
Moisés. -Entonces, Los israelitas salieron de sus tiendas de campaña para cruzar el río, y
delante de ellos iban los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza. Se dividió el agua
del río y los israelitas cruzaron frente a la ciudad de Jericó en terreno seco. Cerca de
cuarenta mil hombres armados y listos para la guerra desfilaron ante el Señor. Tan
pronto como los sacerdotes salieron del Jordán, el agua del río volvió a su lugar.
Los israelitas acamparon en Guilgal. Allí Josué colocó doce piedras para que en
el futuro los israelitas puderian recordar lo que Dios había hecho por ellos. También
Dios hizo que Josué circuncidara a todos los hombres para que sean apartados de los
que no adoraron al verdadero Dios. Celebraron la Pascua y desde entonces no volvió a
haber maná, así que los israelitas se alimentaron de lo que producía la tierra de Canaán.
Nadie podía entrar ni salir de Jericó, pues se habían cerrado las puertas de la
ciudad para defenderla de los israelitas. Pero el Señor le dijo a Josué: --Yo te he
entregado Jericó. Y Dios le dijo que hacer. Josué hizo que los sacerdotes con el arca del
Señor diera una vuelta alrededor de la ciudad. Los hombres de combate, iban delante y
detrás del arca. Al segundo día le dieron otra vuelta a la ciudad y volvieron al
campamento. Y durante seis días hiceron lo mismo. Al séptimo día se levantaron de
madrugada y marcharon alrededor la ciudad, pero ese día le dieron siete vueltas. Cuando
los sacerdotes tocaron las trompetas por séptima vez, la gente gritó, y la muralla de la
ciudad se vino abajo. Entonces avanzaron directamente y lo destruyeron por completo.
Pero Josué les perdonó la vida a Rahab y a su familia.
Luego, Josué dijo: --Maldito sea el que intente reconstruir la ciudad de Jericó. -El Señor ayudó a Josué y él guió a los israelitas para conquistar a Canaán. El territorio
fue dividido entre los descendientes de los hijos de Jacob Mientras Josué vivió, los
israelitas adoraron al Señor, su Dios.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora,
vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. ¿Cuántos años Dios les hizo recorrer a los israelitas en el desierto? -- Cuarenta años.
2. ¿Por qué Dios los tuvo tanto tiémpo en el desiérto? -- Dios lo hizo para ponerlos a
prueba, a fin de conocer sus pensamientos y saber si iban a cumplir o no sus
mandamientos.
3. ¿Murió toda la generación de los israelitas que rechazó el informe bueno de los
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exploradores de Canaán? -- Sí.
4. ¿Qué nos enseña eso sobre Dios? -- El cumple su palabra.
5. ¿Guiába Dios a los israelitas por el desierto para destruirlos a todos? -- No.
6. ¿Cómo mostró Dios a su pueblo su amor y compasión durante esos cuarenta años? -Aunque Dios los hizo sufrir y pasar hambre, después los alimentó con maná. Durante
esos cuarenta años no se les gastó la ropa, ni se les hincharon los pies.
7. ¿Dios quería que el hombre viva solamente de pan? -- No, pero de todo lo que sale de
los labios de Dios.
8. ¿Qué significa eso para nosotros? -- Dios quiere que nosotros le honremos en nuestra
vida diaria. Obedeciendo sus enseñanzas y mandamientos, es importante porque
solamente así El nos puede dar una vida con proposito.
9. ¿Cómo mostró Dios su compasión a Moisés antes que él muera? -- Dios lo llevó a
Moisés a un lugar donde podia ver de lejos la tierra prometida.
10. Después que murió Moisés, ¿a quién escogió Dios para guiar su pueblo? -- El
escogió a Josué.
11. ¿Por qué Dios quería que Josué repita siempre lo que dice el libro de la ley de
Dios a su pueblo y medita en El de día y de noche? -- Porque ahora Josué iba a guiár
el pueblo de Dios. Dios sabía cual era el mejor líder para su pueblo y El quería que
Josué tenga éxito. Los mandamientos y las enseñanzas de Dios eran vida para su
pueblo.
12. ¿Piensan que Dios quiere que nosotros repitamos siempre sus palabras y meditemos
en El de día y de noche? -- Sí.
13. ¿Que promesa dió Dios a Josué? -- Dios le dijo: No tengas miedo ni te desanimes
porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas. -14. ¿Qué quería Dios que Josué haga ahora? -- El quería que Josué guíe a su pueblo a
cruzar el río Jordán para entrar en la tierra prometida que se llamaba Canaán.
15. ¿Por qué Josué mandó en secreto a dos espías a Jericó? -- El los mandó para
explorar y averiguár como estaban los habitantes y la ciudad.
16. Cuando los espías entraron a Jericó, ¿a la casa de quien llegaron ellos? -- Ellos
llegaron a la casa de Rahab.
17. ¿Quién era Rahab? -- Ella era una prostituta.
18. ¿Qué hizo Rahab para proteger a los dos espías de los hombres del rey de Jericó? -Ella los escondió en su casa.
19. ¿Por qué Rahab hizo eso? -- Porque ella se dio cuenta que el Dios de los israelitas
era el único Dios. Ella creía que Dios iba a cumplir su promesa a los israelitas y
darles el territorio de Canaán.
20. ¿Rahab era un miembro del pueblo Israelita? -- No.
21. ¿Cómo sabía ella la verdad sobre Dios? -- Ella había escuchado las historias sobre
como Dios había liberado a su pueblo de Egipto. Ella había escuchado la verdad
sobre Dios y lo creyó.
22. ¿Los espías se comprometieron a salvar a Rahab y su familia cuando los israelitas
entraran al país? -- Sí.
23. ¿Cuál era el plan que ellos hicieron para ayudar a los israelitas a conocer la casa de
Rahab? -- Ella y su familia tenía que reunirse en su casa y colgar una soga roja de la
ventana.
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24. Los espías cruzaron el río y regresaron a donde estaba Josué, ¿a quien contaron todo
lo que les había pasado? -- A Josué. ¿Que le dijeron? -- Le dijeron: -- El Señor ha
puesto toda la región en nuestras manos. –
25. ¿Cuál es la diferencia en este informe y el informe de los doce espías cuarenta años
antes? -- Estos dos espías creyeron que Dios tenía el poder para ayudarles conquistar
Canaán. La mayoría de los espías cuarenta años antes no creyeron eso.
26. ¿Qué hizo Dios para que su pueblo cruzara el río Jordán? -- El dividió el agua del
río y los israelitas cruzaron frente a la ciudad de Jericó en terreno seco. Tan pronto
como los sacerdotes salieron del Jordán, el agua del río volvió a su lugar.
27. ¿Dios hizo algo similar para los antepasados de los israelitas? -- Sí. ¿Qué evento
era? -- Cuando Dios dividió el Mar Rojo para permitir que su pueblo pase.
28. ¿Qué hizo Josué cuando los israelitas llegaron a su campamento cerca de Jericó? -Josué colocó doce piedras como un altar para que en el futuro los israelitas puderian
recordar lo que Dios había hecho por ellos. También Dios hizo que Josué
circuncidara a todos los hombres para que ellos fuesen apartados de los que no
adoraban al verdadero Dios. Después, todos celebraron la Pascua.
29. ¿Cuál era el plan que Dios le dio a Josué para conquistar a Jericó? -- Josué haría
que los sacerdotes con el arca del Señor dieran una vuelta alrededor de la ciudad.
Los hombres de combate, irían delante y detrás del arca. Al segundo día le darían
otra vuelta a la ciudad y volverían al campamento. Y durante seis días harían lo
mismo. Al séptimo día se levantarían de madrugada y marcharían alrededor de la
ciudad, pero ese día le darían siete vueltas. Cuando los sacerdotes tocarían las
trompetas por séptima vez, la gente gritaría, y la muralla de la ciudad se vendría
abajo.
30. ¿Josué y los israelitas obedecieron las instrucciones del Señor? -- Sí.
31. ¿Había otra manera en que el pueblo de Dios hubiéra podido vencer a Jericó? -No. Ellos tuvieron éxito porque ellos obedecieron las instrucciones de Dios.
32. ¿Dios cumplió su promesa a Josué de estar con él y con los israelitas cuando
ellos entraron a Canaán? -- Sí.
33. ¿Dios les dio a los israelitas el territorio de Canaán? -- Sí.
34. ¿Han visto en las historias un ejemplo en que Dios no lo cumplió una promesa? -No.
35. ¿Qué nos enseña eso sobre Dios? -- Que El es fiel y siempre cumple su palabra.
36. ¿Cómo vivían los israelitas mientras Josué vivía? -- Ellos adoraron al Señor, su
Dios, mientras que Josué vivía.
37. ¿Qué nos enseña eso sobre el carácter de Josué? -- La vida de Josué nos muestra
que él creía que Dios era soberano en su vida. El obedeció a Dios y le ayudó a su
pueblo a seguir a Dios solamente.
38. ¿Ahora, quién puede relatar esta historia?
Esta historia se encuentra en los libros de Deuteronomio, Josué, y Jueces
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25 Sept 03
DIOS LLAMA A GEDEÓN
Estudio 32
Texto: Jueces 2:7a, 8a, 10, 12, 14-16, 18-19a; 6:1, 6, 12-21, 25, 27-28, 30-31, 34, 36-40;
8:28, 33a, 34
Temas: Hay un solo Dios; Dios es todo poderoso; Dios tiene paciencia cuando faltamos
la fe
Dios Llama a Gedeón
Jueces 2:7a, 8a, 10, 12, 14-16, 18-19a; 6:1, 6, 1221, 25, 27-28, 30-31, 34, 36-40; 8:28, 33a, 34
Mientras Josué vivió, los israelitas siguiéron fiéles al Señor. Pero después murió
Josué, también todos los israelitas de la época de Josué. Y así, los que nacieron después
no sabían nada del Señor ni de sus hechos. Se olvidaron del Señor, el Dios de sus
antepasados que los había sacado de Egipto, y se entregaron a adorar a los dioses de la
gente que vivía alrededor, provocando así el enojo del Señor.
Por eso el Señor hizo que los ladrones los despojaran, y que sus enemigos de los
alrededores los derrotaran. Cada vez que ellos marchaban a la batalla, el Señor se ponía
en su contra y les iba mal.
Sin embargo, aunque el Señor puso a los israelitas en aprietos, también hizo surgir
caudillos o líderes que los libraran de quienes los despojaban. Cada vez que el Señor
hacía surgir un caudillo, también lo ayudaba, y durante la vida del caudillo el Señor
sentía una compasión de ellos. Pero cuando el cuadillo o líder moría, ellos volvían a
corromperse, y llegaban a ser peores que sus padres, sirviendo y adorando a otros dioses.
Los hechos de los israelitas fueron malos a los ojos del Señor que durante siete
años el Señor los entregó al poder de los madianitas. Por causa de los madianitas, los
israelitas pasaban por muchas miserias, y finalmente pidieron ayuda al Señor.
Entonces el ángel del Señor se le apareció a un hombre que se llamaba Gedeón y
le dijo: -- ¡El Señor está contigo, hombre fuerte y valiente! -Y Gedeón contestó: Perdón, pero si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos pasa
todo esto? El Señor nos ha abandonado. -El Señor lo miró, y le dijo: -- Usa la fuerza que tienes, para ir a salvar a Israel.
Yo soy el que te envía. -Pero Gedeón volvió a contestar: -- Una vez más, perdón, señor, pero ¿cómo voy a
salvar a Israel? Mi clan es el más pobre de toda la tribu, y yo soy el más pequeño de mi
familia. -Y el Señor le respondió: -- Podrás hacerlo porque yo estaré contigo. -Entonces Gedeón dijo: -- Dame una prueba. Por favor, no te vayas de aquí hasta
que yo vuelva con una ofrenda. -- Gedeón se fue y preparó carne y panes y los presentó
sobre una roca. El ángel tocó la carne y los panes con el bastón, y de la roca salió fuego
que consumió la carne y los panes; luego el ángel desapareció de su vista.
Aquella misma noche el Señor le dijo a Gedeón que destruya el altar de Baal que
tenía su padre, junto con el árbol sagrado que se encontraba al lado del altar. En su
lugar ofrecería un toro en holocausto al Señor. Entonces Gedeón, con diez sirvientes, lo
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hizo, solo que no lo hizo de día, sino durante la noche, por miedo a la familia de su padre
y a los hombres de la ciudad. A la mañana siguiente, unos a otros se preguntaban: -¿Quién habrá hecho esto? -Cuando, después de mucho buscar y preguntar, supieron que lo había hecho
Gedeón, fueron y le dijeron a su padre: — Saca a tu hijo, que lo vamos a matar. ¡Ha
echado abajo el altar de Baal y el árbol sagrado que estaba junto al altar! -Pero el padre de Gedeón respondió a quienes le rodeaban: -- ¿Van ustedes a
defender a Baal, y a pelear en su favor? Si Baal es Dios, déjenlo que se defienda solo,
puesto que era suyo el altar derribado. -El espíritu del Señor se adueño de Gedeón y el hizo preparaciones para la
batalla contra los madianitas. Sin embargo, Gedeón seguía con dudas. Gedeón le dijo a
Dios: -- Si de veras me vas a usar para salvar a Israel, como tú mismo has dicho, voy a
poner el cuero lanudo de una oveja en el lugar donde se trilla el trigo. Si por la mañana la
lana está mojada de rocío, pero la tierra está seca, sabré que de veras vas a usarme para
salvar a Israel, como tú mismo has dicho. -En efecto, así sucedió. Sin embargo, Gedeón dijo: -- No te enojes conmigo si
vuelvo a insistir. Pero quiero hacer una sola prueba más. Esta vez harás que la lana
quede seca y que el rocío humedezca la tierra. -- Aquella noche Dios lo hizo así. Y a la
mañana siguiente, la lana estaba seca y toda la tierra cubierta de rocío.
Entonces, los israelitas le siguieron a Gedeón y derrotaron a los madianitas.
Así fue como los madianitas quedaron sometidos a Israel, y nunca más volvieron a
levantarse contra Israel. Durante cuarenta años, mientras Gedeón vivió, hubo paz en la
región.
Después que murió Gedeón, los israelitas otra véz volvieron a abandonar a Dios
para adorar a las diferentes representaciones de Baal. Se olvidaron de Dios, quién los
había salvado de todos los enemigos que los rodeaban.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora,
vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. ¿Qué pasó con la nación de Israel después de la muerte de Josué? -- Los que
nacieron después no sabían nada del Señor ni de sus hechos. Dejaron al Señor y se
entregaron a adorar a los dioses de la gente que vivía alrededor, provocando así el
enojo del Señor.
2. ¿Dios tenía el derecho de estar enojado con su pueblo? -- Sí. – Por qué? -- Porque
ellos empezaron a adorar a otros dioses en vez que al Dios verdadero. Por sus
acciones, el pueblo mostró que el Señor no era importante en sus vidas. Y por eso,
Dios se enojó con ellos.
3. ¿Por qué los que nacieron después de la generación de Josué no sabían nada de Señor,
ni de sus hechos? -- Parece que nadie estaba relatando las historias de Dios, ni
enseñando su mandamientos y leyes al pueblo.
4. ¿Quién tiene la responsibilidad de relatar a otros las historias del Señor y de sus
hechos? -- Cada persona que cree en El tiene esta responsibilidad. Los padres,
también, tienen la responsabilidad de relatar a sus hijos.
5. ¿Cómo castigó Dios a los israelitas por adorar a otros dioses? -- Dios puso a los
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israelitas en aprietos. Los ladrones los despojaban de lo que tenían, y sus enemigos de
los alrededores los derrotaran. Cada vez que ellos marchaban a la batalla, el Señor se
ponía en su contra y les iba mal.
6. ¿Dios tiene el poder para hacer lo mismo en nuestras vidas si nosotros estamos
adorando otras cosas e ignorándole a El? -- Sí.
7. Aunque los israelitas dejaron su amor por Dios, ¿cómo mostró Dios su compasión
hacia ellos? -- El hizo surgir caudillos o líderes que los libraban de quienes los
despojaban.
8. ¿Qué pasaba cada vez que un líder moría? -- Cuando el líder moría, los israelitas
volvían a corromperse, y llegaban a ser peores que sus padres, sirviendo y adorando a
otros dioses.
9. Después de muchas miserias, ¿qué hicieron los israelitas? -- Finalmente pidieron
ayuda al Señor.
10. Cuando el ángel de Dios le dijo que Dios estaba con Gedeón, ¿cómo respondió
Gedeón? -- Gedeón contestó: Perdón, pero si el Señor está con nosotros, ¿por qué
nos pasa todo esto? El Señor nos ha abandonado. -11. ¿Dios abandonó a su pueblo o su pueblo lo abandonó a Dios? ¿Quién abandonó a
quien? -- Los israelitas habían abandonado a Dios.
12. ¿Cómo nosotros podemos abandonar a Dios? -- Podemos abandonar a Dios en la
misma manera en que los israelitas lo abandonaron, cuando permitámos que otras
cosas en nuestras vidas sean más importantes que Dios.
13. ¿Qué quería Dios con Gedeón? -- El quería que Gedeón vaya a salvar a Israel de los
madianitas.
14. Inmediatemente, ¿Gedeón confió en Dios? -- No.
15. ¿Cuál era la excusa que Gedeón le dio a Dios? -- El le dijo; -- ¿Cómo voy a salvar a
Israel? Mi clan (ayllu) es el más pobre de toda la tribu, y yo soy el más pequeño de
mi familia.
16. ¿Que otra persona en otra historia había reaccionado en la misma manera en que lo
hizo Gedeón? -- Moisés.
17. ¿Qué quería Gedeón de Dios para saber si Dios realmente estaría con él? -- El
quería hacer una prueba. El quería una señal que Dios íba a cumplir su palabra.
18. Entonces, ¿Cómo Diós le convenció a Gedeón? -- Gedeón preparó carne y panes y
los presentó sobre una roca como una ofrenda para Dios. Un ángel tocó la carne y
los panes con el bastón, y de la roca salió fuego que consumió la carne y los panes.
19. Aquella misma noche, ¿qué le dijo el Señor a Gedeón? -- El Señor le dijo a Gedeón
que destruya el altar de Baal que tenía su padre, junto con el árbol sagrado que estaba
a su lado. En su lugar tenía que ofrecer un toro en holocausto al Señor.
20. ¿Quién era el dueño de este ídolo? -- El padre de Gedeón.
21. ¿Podía Gedeón ser fiel a Dios y ser un líder para el pueblo de Dios si él
seguía adorando al ídolo que estaba en su casa? – No. ¿Por qué? -- Porque Dios les
había dicho a los israelitas: -- No tengan otros dioses aparte de mí. -22. ¿Gedeón obedeció a Dios? -- Sí.
23. ¿Cómo sabemos que Gedeón todavía no confiaba completemente en Dios? -- El lo
hizo durante la noche por miedo a la familia de su padre y a los hombres de la
ciudad. El no quería hacerlo durante el día.
24. ¿Algunas veces podemos tener temor de lo que van a decir nuestras familias si
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obedecemos a Dios?
¿Es posible seguir a Dios y a Baal al mismo tiempo? -- No.
¿Cómo respondió el padre de Gedeón a los hombres que querían matar a Gedeón? -El les dijo: -- ¿Van ustedes a defender a Baal, y a pelear en su favor? Si Baal es
Dios, déjenlo que se defienda solo, puesto que era suyo el altar derribado. –
¿Baal tenía poder para defendérse? -- No.
¿Era Baal el Dios verdadero? -- No.
Antes de la batalla, a Gedeón otra vez le faltó fe. ¿Qúe pidió de Dios? -- Pidió una
señal en la lana. ¡Dos veces pidió señas!
¿Dios respondió como Gedeón se lo pidió? -- Sí.
¿Los israelitas derrotaron a los madianitas? -- Sí.
¿Qué nos enseña la manera en que Dios le trataba a Gedeón? -- Dios tenía mucha
paciencia con Gedeón aunque él no confiaba en Diós.
¿Qué pasó con los israelitas cuando Gedeón murió? -- Después que murió
Gedeón, los israelitas volvieron a abandonar a Dios para adorar a las diferentes
representaciones de Baal.
¿Qué piensa de Gedeón? ¿Qué piensa de sus hechos? ¿Cómo somos nosotros igual
a los israelitas?
¿Ahora, quién puede relatar esta historia?
Esta historia se encuentra en el libro de Jueces
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25 Sept 03
ISRAEL QUIERE UN REY
Estudio 33
Texto: 1 Samuel 8:1-9, 19-20; 9:1,2; 10:1-6; 12:13, 24, 25; 13:1-14; 15:1-23; (Deut.
17:14-20)
Temas: Dios es santo; Dios no aguanta el pecado; Dios quiere ser líder de su pueblo
Israel Quiere Un Rey
1 Samuel 8:1-9, 19-20; 9:1,2; 10:1-6;
12:13, 24, 25; 13:1-14; 15:1-23;
Samuel era uno de los caudillos o líderes que Dios dio para gobernar a los
israelitas. El era el líder espiritual, el sumo sacerdote para el pueblo. Cuando ya éra
viejo, Samuel nombró a sus hijos como líderes o caudillos de Israel. Sin embargo, ellos
no obedeciéron a Diós como su padre, sino que se volvieron ambiciosos, y se dejaron
sobornar, y no gobernaron con justicia. Entonces los ancianos de Israel fueron a Samuel
para decirle: -- Tú ya eres anciano, y tus hijos no se portan como tú; por lo tanto, nombra
un rey que nos gobierne, como es costumbre en todas las naciones.Samuel estaba disgustado porque le pedían un rey, y se dirigió en oración al
Señor; pero el Señor le respondió: -- Atiende cualquier petición que el pueblo te haga,
pues no es a ti a quien rechazan, sino a mí, para que yo no reine sobre ellos. Pero antes
adviérteles seriamente de todos los privilegios que el rey que los gobernará tendrá sobre
ellos. –
Entonces, Samuel les avisó que tendrían que servir de soldados, de cocineros, de
todo al servicio del rey. También sus cosechas y rebaños serían destinados al rey.
Pero el pueblo respondió: -- No importa. Queremos tener rey, para ser como las
otras naciones. -En la tribu de Benjamín había un hombre. El tenía un hijo llamado Saúl. No
había otro israelita tan guapo como Saúl. Dios le dijo a Samuel que consagre a Saúl
como rey de israel. Entonces Samuel tomó aceite, lo derramó sobre la cabeza de Saúl, y
lo besó para consagrarlo como el nuevo rey de Israel. Entonces el espíritu del Señor se
apoderó de él y fue un hombre múy útil para Diós. Dios le cambió el corazón.
Después, Samuel dijo: -- El Señor les ha dado el rey que le pidiereon. Ustedes
solo tienen que respetar al Señor y rendirle culto con verdad y con todo corazón, teniendo
en cuenta lo mucho que él ha hecho por ustedes. Pero si deciden hacer lo malo, tanto
ustedes como su rey serán destruidos. -Saúl llevaba ya algunos años reinando cuando un pueblo enemigo llamado los
filisteos se juntaron para luchar contra los israelitas. Los israelitas se vieron en grave
peligro, y se escondiéron de sus enemigos en cuevas y hoyos en la tierra. Saúl estaba en
el pueblo de Guilgal y todo su ejército lo seguía lleno de miedo a causa de los filisteos.
Samuel le había dicho a Saul que le espere siete días en Guilgal para que él ofrezca
holocausto al Señor y pida sus bendiciones para la batalla contra los filisteos. Esto éra
algo que solamente Samuel podía hacer en su posición de sumo sacerdote. Saúl esperó
los siete días, como había indicado Samuel; pero Samuel no llegó a Guilgal, y la gente
comenzaba a irse. Entonces, Saúl mismo ofreció el holocausto en vez de esperar a
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Samuel. Cuando Saúl estaba terminando de ofrecer el holocausto al Señor, llegó
Samuel. Llegando, Samuel le dijo: -- ¿Por qué has hecho esto? Si hubieras obedecido la
orden que el Señor te dio, él habría confirmado para siempre tu reinado en Israel. Pero,
ahora, el Señor buscará a otro hombre de su agrado y lo nombrará jefe de su pueblo. -Pero, Dios no lo quitó a Saúl de su puesto inmediatamente. Un día, Samuel le dio
un mensaje de Dios a Saúl: -- Voy a castigar a los amalecitas por lo que le hicieron a
Israel cuando venía de Egipto. Por lo tanto, ve y atácalos; destrúyelos junto con todas sus
posesiones, y no les tengas compasión. -Entonces Saúl atacó a los amalecitas y los derrotó. Sin embargo, Saúl y su
ejército dejaron con vida a Agag, el rey, y no mataron las mejores ovejas, ni los toros, ni
los becerros más gordos, ni destruyeron las cosas de valor.
Luego el Señor le habló a Samuel, y le dijo: —Me pesa haber hecho rey a Saúl,
porque se ha apartado de mí y no ha cumplido mis órdenes. -Samuel se quedó muy inquieto, y durante toda esa noche estuvo clamando al
Señor. A la mañana siguiente Samuel fue a donde estaba Saúl, el cual le dijo: -- El
Señor te bendiga. Ya he cumplido la orden del Señor. ---¿Entonces, qué significan esos balidos de ovejas y esos bramidos de toros que
estoy escuchando? -- respondió Samuel.
—Los han traído de la batalla para ofrecerlos en sacrificio al Señor. Pero hemos
destruido lo demás. --- ¡Calla, que te voy a comunicar lo que el Señor me dijo anoche! – le interrumpió
Samuel. Si el Señor te envió con la orden estricta de destruir a esos pecadores
amalecitas, y de atacarlos hasta acabar con ellos, ¿por qué desobedeciste sus órdenes y te
lanzaste sobre lo que se le quitó al enemigo, actuando mal a los ojos del Señor? -Saúl insistió que todo esto guardaba para sacrificar en honor del Señor en
Guilgal, pero Samuel le dijo: -- Más le agrada al Señor que se le obedezca, y no que se le
ofrezcan sacrificios y holocaustos; vale más obedecerlo y prestarle atención. Tú has
rechazado los mandatos de Dios, ahora él te rechaza como rey. -Saúl dijo a Samuel: --Sí, he pecado porque tuve miedo de la gente y antendí su
petición. -- Saúl rogó a Samuel que vaya a Guilgal con él. Se fueron juntos, pero
después, Samuel nunca más volvió a ver a Saúl, aunque le causó mucha tristeza que el
Señor había rechazado a Saúl como rey de Israel.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora,
vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. ¿Quién era Samuel? -- El era uno de los caudillos o líderes que Dios dio para
gobernar a los israelitas. El era el líder espiritual, el sumo sacerdote para el pueblo.
2. Al envejecerse, ¿qué hizo Samuel? -- El nombró a sus hijos como líderes de Israel.
3. ¿Cómo se comportaron los hijos de Samuel? -- Ellos no se comportaron como su
padre, sino que se volvieron ambiciosos, y se dejaron sobornar, y no trabajaron con
justicia.
4. ¿Los israelitas estaban felices con eso? -- No.
5. ¿Qué hiciéron los israelitas? -- Ellos se quejaron a Samuel sobre el comportamiento
de sus hijos, pidiendo un rey en el lugar de ellos.
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6. ¿Por qué los israelitas querían un rey? -- Porque era la costumbre de las otras
naciones de ser gobernado por un rey.
7. ¿Cómo respondió Dios cuando Samuel le avisó del deseo de los israelitas por un rey?
-- Dios le respondió: -- Atiende cualquier petición que el pueblo te haga, pues no es a
ti a quien rechazan, sino a mí, para que yo no reine sobre ellos. -8. ¿Quién quería Dios que sea rey sobre los israelitas? – El mismo.
9. ¿Los israelitas querían que Dios fuera su rey? -- No.
10. ¿Cuáles eran las consecuencías que Samuel les advirtió sobre su decisión de tener un
rey? -- Samuel les advirtió que los israelitas tendrían que servir de soldados, de
cocineros, y de todo al servicio del rey. También sus cosechas y rebaños serían
destinados al rey.
11. Después de escuchar eso, ¿los israelitas cambiaron su pensar sobre un rey? -- No.
Ellos querían ser como las otras naciones alrededor de ellos.
12. ¿A quién le dijo Dios a Samuel que consagra como rey de Israel? -- Dios le dijo a
Samuel que lo consagra a Saúl.
13. ¿Qué pasó cuando Samuel consagró a Saul como rey? -- El espíritu del Señor se
apoderó de él. Dios le cambió el corazón.
14. ¿Quién tiene el poder de apoderarse de una persona y hacerlo útil? -- Solamente
Dios.
15. ¿Cuál era la advertencia que Samuel les dijo al pueblo y a su nuevo rey? -- El les
dijo: -- Ustedes solo tienen que respetar al Señor y rendirle culto con verdad y con
todo corazón, teniendo en cuenta lo mucho que él ha hecho por ustedes. Pero si se
empeñan en hacer lo malo, tanto ustedes como su rey serán destruidos. -16. Saúl llevaba ya algunos años reinando cuando los filisteos se juntaron para luchar
contra los israelitas. ¿Los israelitas se sentieron oprimidos por los filisteos? -- Sí.
Ellos se vieron en grave peligro, escondiendose en cuevas y hoyos en la tierra.
17. Samuel había indicado a Saúl que él tenía que esperar a su llegada para que él haga
holocausto al Señor antes de atacar a los filisteos. Cuando Samuel se tardó, ¿qué
hizo Saúl? -- Saúl mismo ofreció el holocausto en vez de esperar a Samuel.
18. ¿Por qué Saúl ofreció el holocausto en vez de esperar a Samuel? -- Porque sus
soldados comenzaban a irse.
19. ¿Quiénes tenían el derecho hacer los holocaustos y sacrificios? -- Solamente los
sacerdotes tenían este derecho.
20. ¿Qué le dijo Samuel a Saúl después de ver el holocuasto? -- Samuel le dijo: -¿Por qué has hecho esto? Si hubieras obedecido la orden que el Señor te dio, él
habría confirmado para siempre tu reinado en Israel. Pero, ahora, el Señor buscará
un hombre de su agrado y lo nombrará jefe de su pueblo. -21. ¿Saúl pecó? – Sí.
22. ¿Dios quitó a Saúl de su puesto inmediatamente? -- No.
23. Cuando Saúl y los israelitas atacaron a los amalecitas, ¿Qué instrucciones le dio Dios
a Saúl? -- Dios le dijo: -- Destrúyelos junto con todas sus posesiones, y no les
tengas compasión.
24. ¿Saúl y su ejército obedecieron la orden de Dios de destruirlos completemente? -No.
25. ¿Qué hiciéron Saúl y los soldados? -- Ellos dejaron con vida a Agag, el rey, y no
mataron las mejores ovejas, ni los toros, ni los becerros más gordos, ni destruyeron
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las cosas de valor.
¿Dios sabía que Saúl le desobedeció? -- Sí.
¿Es posible cubrir el pecado con mentira? -- No. Por qué? -- Porque Dios lo sabe
todo.
Saúl insistió que todo eso guardaba para sacrificar en honor del Señor en Guilgal.
Pero, ¿Qué le respondió Samuel acerca de sacrificio y obediencia? -- El le dijo: -Más le agrada al Señor que se le obedezca, y no que se le ofrezcan sacrificios y
holocaustos; vale más obedecerlo y prestarle atención. Tú has rechazado los
mandatos de Dios, ahora él te rechaza como rey. –
Entonces, ¿qué prefería a Dios? -- ¿obediencía o que Saúl le ofrezca un sacrificio?
– El prefería obedecencía.
Hoy en día, ¿nuestros ritos y tradiciones de adoración le agradan a Dios si no
estamos obedeciéndole? -- No.
¿Por qué Saúl fue rechazado por Dios como rey de Israel? -- Porque él no quería
obedecer las instrucciones de Dios. El pensó que sus planes eran más importantes
que los de Dios.
Escuchando esta historia, ¿qué quiere Dios de los que le siguen a El? -- La
obediencia.
¿Ahora, quién puede relatar este estudio?
Esta historia se encuentra en el libro de 1 Samuel en los capitulos 8 al 15
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25 Sept 03
DAVID ES CONSAGRADO REY DE ISRAEL
Estudio 34
Texto: 1 Samuel 16:1-13
Temas: Dios es santo; Dios busca a los que tienen corazón para Él
David es Consagrado Rey de Israel
1 Samuel 16:1-13
El Señor dijo a Samuel: -- ¿Hasta cuándo vas a estar triste por causa de Saúl? Ya
no quiero que él siga siendo rey de Israel. Anda, llena de aceite tu cuerno, que quiero que
vayas a la casa de Isaí, el de Belén, porque ya escogí como rey a uno de sus hijos. –
-- ¿Y cómo haré para ir? – respondió Samuel. -- ¡Si Saúl llega a saberlo, me
matará! -- El Señor le contestó:
-- Toma una ternera y di que vas a ofrecérmela en sacrificio. Después invita a Isaí
al sacrificio, y yo te diré lo que debes hacer. Consagra como rey a quien yo te
diga. -Samuel hizo lo que el Señor le mandó. Y cuando llegó a Belén, los ancianos de la
ciudad salieron a recibirle con cierto temor, y le preguntaron:
-- ¿Vienes en paz? –
– Así es – respondió Samuel. -- Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor.
Purifíquense y acompáñenme a participar en el sacrificio.
Luego Samuel purificó a Isaí y a sus hijos, y los invitó al sacrificio. Cuando ellos
llegaron, Samuel vio a uno de los hijos de Isaí y pensó: “Con toda seguridad este es el
hombre que el Señor ha escogido como rey.”
Pero el Señor le dijo: -- No te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, pues
yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en la
apariencia, pero yo me fijo en el corazón. –
Entonces Isaí llamó a otro de sus hijos, y se lo presentó a Samuel; pero Samuel
comentó:
-- Tampoco a este ha escogido el Señor.
Luego le presentó Isaí a otro de sus hijos; pero Samuel dijo:
-- Tampoco ha escogido a este. –
Isaí presentó a siete de sus hijos delante de Samuel, pero Samuel tuvo que decirle
que a ninguno de ellos lo había elegido el Señor. Finalmente le preguntó:
-- ¿No tienes más hijos? –
-- Falta el más pequeño, que es el que cuida el rebaño – respondió Isaí.
-- Manda a buscarlo – dijo Samuel, porque no comenzaremos la ceremonia hasta
que él llegue.
Isaí lo mandó llamar. Y el chico era de piel sonrosada, agradable y bien parecido.
Entonces el Señor dijo a Samuel: -- Este es. Así que levántate y conságralo como
rey.
En seguida Samuel tomó el frasco de aceite, y en presencia de sus hermanos
consagró como rey al joven, que se llamaba David. A partir de aquel momento, el
espíritu de Señor se apoderó de él. Después Samuel se despidió y se fue.
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Pasó los años y David subió el trono de Israel. El llegó a ser el rey más admirado
de los reyes de Israel. Aunque él desobedeció a Dios, él fue conocido como un hombre
que siguió a Dios con todo el corazón. Su hijo, Salomón, le sucedió como rey de la
nación. Salomón superaba a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabiduría.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora,
vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. ¿Por qué Samuel estaba triste por causa de Saúl? -- Porque Dios ya no quiso que Saúl
siguiéra siendo rey de Israel.
2. ¿Qué le dijo Dios a Samuel? -- Dios le dijo -- Anda, llena de aceite tu cuerno, que
quiero que vayas a la casa de Isaí, el de Belén, porque ya escogí como rey a uno de
sus hijos. –
3. ¿Cuál era la preocupación que Samuel tenía con esta ordén de Dios? -- ¡El tenía
miedo de que si Saúl llegara a saberlo, le mataría!
4. Entonces, ¿qué le dijo Dios a Samuel para que Saúl no sepa su razón por estar en
Belén? -- El Señor le contestó: -- Toma una ternera y di que vas a ofrecérmela en
sacrificio. Después invita a Isaí al sacrificio, y yo te diré lo que debes hacer.
Consagra como rey a quien yo te diga. –
5. ¿Samuel obedeció a Dios? -- Sí.
6. ¿A donde se fue Samuel? -- A Belén.
7. ¿Quiénes fueron invitados al sacrificio? -- Los ancianos de la ciudad,Isaí y sus
hijos.
8. ¿Cuántos hijos tenía Isaí? -- El tenía ocho hijos.
9. ¿Cuántos hijos estaban en la ceremonia? -- Solamente siete.
10. Después de llegar los hijos, ¿qué pensó Samuel cuando él vio a uno de los hijos de
Isaí? -- Samuel pensó: “Con toda seguridad este es el hombre que el Señor ha
escogido como rey.”
11. Este hijo de Isaí era él que Dios quería para ser el rey de Israel? – No.
12. ¿Cómo Samuel sabía que este hijo no era el hombre que Dios quería? -- Dios se lo
dijo. Dios le dijo que Samuel no debía fijarse en su apariencia ni en su elevada
estatura.
13. Además, Dios le dijo a Samuel: -- No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre
se fija en la apariencias, pero yo me fijo en el corazón. -- ¿Qué significan estas
palabras? -- Dios le pone más importancia en lo que es una persona por dentro
en vez de lo que parece ser por fuera. El carácter de una persona es más importante
para Dios.
14. ¿Quién puede ver el corazón de una persona? -- Solamente Dios.
15. Isaí presentó dos otros de sus hijos. Uno de ellos fue escogido por Dios para ser rey?
-- No.
16. Isaí le presentó a Samuel a todos sus hijos. ¿Qué tuvo que decirle Samuel sobre
ellos? -- Samuel tenía que decirle que a ninguno de ellos lo había elegido el Señor
para ser rey.
17. Finalmente, ¿qué le preguntó Samuel a Isaí? -- El le pregunto: -- ¿No tienes más
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hijos? –
¿Cómo respondió Isaí? -- El le dijo a Samuel: -- Falta el más pequeño, que es el que
cuida el rebaño.
Después de eschucar eso, ¿cómo respondió Samuel a Isaí -- Samuel le dijo: -Manda a buscarlo, porque no comenzaremos la ceremonia hasta que él llegue. –
¿Cómo se llamaba el último hijo de Isaí? – El se llamaba David.
¿Cómo era David? -- El chico era de piel sonrosada, agradable y bien parecido.
¿Cómo sabía Samuel que David era el escogido para consagrar como rey? – Dios se
lo dijo.
Entonces, ¿qué hizo Samuel? -- Samuel tomó el frasco de aceite, y en presencia de
sus hermanos consagró como rey al joven, que se llamaba David.
A partir de aquel momento, ¿quién se apoderó de David? -- El Espíritu del Señor.
¿Qué nos enseña este hecho sobre Dios? -- El Espíritu de Dios puede morar en la
vida de la persona que El escoje.
¿Dios escogió a David para ser el rey de Israel porque él era el hijo más importante
en la familia de Isaí? -- No.
¿Por qué Dios escogió a David y no a otro? -- Porque Dios conocía su corazón.
¿David fue admirado entre los reyes de Israel? -- Sí. ¿Por qué? -- Porque él era un
hombre que siguió a Dios con todo el corazón.
¿Cómo es su corazón delante de Dios?
¿Ahora, quién puede relatar esta historia?
Esta historia se encuentra en el libro de 1 Samuel capitulo16
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ELÍAS Y LOS PROFETAS DE BAAL
Estudio 35
Texto: 1 Reyes 16:29-33; 17:1; 18:1, 17-46
Temas: Dios cumple sus promesas, Dios no acepta a otras dioses
Elías Y Los Profetas De Baal
Después de varios años, Dios le quitó el reino de Saúl y se lo dio a David.
Después de su reinado, otros reyes reinaron sobre el pueblo de Dios. Algunos de ellos
eran buenos y siguieron las instrucciones de Dios. Otros eran malos y llevaron al pueblo
al pecado y a la adoración de los ídolos.
Uno de los reyes malos se llamaba Ahab. Su conducta fue reprochable a los ojos
del Señor, e incluso peor que la de los reyes anteriores a él. Para colmo, Ahab se casó
con Jezabel, la hija de un rey de un país que no adoraba a Dios, y acabó por adorar y
rendir culto a un dios que se llamaba Baal. Ahab construyó un altar y un templo a Baal e
hizo también una imagen de Asera, la corteja de Baal. Todo eso irritó al Señor, Dios de
Israel.
El profeta Elías dijo a Ahab: -- ¡Juro por el Señor, Dios de Israel, a quien sirvo,
que en estos años no lloverá, ni caerá rocío hasta que yo lo diga! –
El tiempo pasó. Tres años después, el Señor se dirigió a Elías y le dijo: -- Ve y
preséntate ante Ahab, pues voy a mandar lluvia sobre la tierra. –
Cuando el rey Ahab lo vio, le dijo: -- ¿Así que tú eres el que está trastornando a
Israel?
– Yo no lo estoy trastornando – contestó Elías, -- sino tú y tu gente, por dejar los
mandamientos de Señor y rendir culto a la diferentes representaciones de Baal. Manda
ahora gente que reúna a todos los israelitas en el monte Carmelo, con los cuatrocientos
cincuenta profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de Asera, a quienes Jezabel
mantiene. –
Ahab mandó a llamar a todos los israelitas, y reunió a los profetas en el monte
Carmelo. Entonces Elías, acercándose a todo el pueblo, dijo:
-- ¿Hasta cuándo van a continuar ustedes con este doble juego? Si el Señor es el
verdadero Dios, síganlo a él, y si Baal lo es, a él deberán seguirlo. –
El pueblo no respondió palabra. Y Elías continuó diciendo:
-- Yo soy el único profeta del Señor que ha quedado con vida, en tanto que de
Baal hay cuatrocientos cincuenta profetas. Pues bien, que se nos den dos becerros, y que
ellos escojan uno, y lo descuarticen y lo pongan sobre la leña, pero que no le prendan
fuego. Yo, por mi parte, prepararé el otro becerro y lo pondré sobre la leña, pero
tampoco le prenderé fuego. Luego ustedes invocarán a sus dioses, y yo invocaré al
Señor, ¡y el dios que responda enviando fuego, ese es el Dios verdadero!
-- ¡Buena propuesta! – respondió todo el pueblo.
Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: -- Escojan uno de los becerros, y
prepárenlo primero, ya que ustedes son muchos. Luego invoquen a su dios, pero no
enciendan fuego. –
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Así pues, ellos tomaron el becerro que se les entregó, y lo prepararon, y desde la
mañana hasta el mediodía invocaron a Baal. Decían: ¡Contéstanos, Baal! – y daban
pequeños brincos alrededor del altar que habían construido, pero ninguna voz les
respondía. Hacia el mediodía, Elías se burlaba de ellos diciéndoles:
-- Griten más fuerte, porque es un dios. A lo mejor está ocupado, o está haciendo
sus necesidades, o ha salido de viaje. ¡Tal vez esté dormido y haya que despertarlo! –
Ellos seguían gritando y cortándose con cuchillos y lancetas, como tenían por
costumbre, hasta quedar bañados en sangre. Pero pasó el mediodía, y aunque ellos
continuaron gritando y saltando como locos hasta la hora de ofrecer el sacrificio, no hubo
ninguna respuesta. ¡Nadie contestó ni escuchó¡ Entonces, Elías dijo a toda la gente:
-- Acérquense a mí. –
Toda la gente se acercó a él, y él se puso a reparar el altar del Señor, que estaba
derrumbado. Tomó doce piedras, conforme a número de las tribus de Israel, y construyó
con ellas un altar al Señor; hizo luego una zanja alrededor del altar, y tras acomodar la
leña, descuartizó el becerro y lo puso sobre ella. Luego dijo:
-- Llenen cuatro cántaros de agua, y vacíenlos sobre el holocausto y la leña. –
Luego mandó que lo hicieran por segunda y tercera vez, y así lo hicieron ellos. El
agua corría alrededor del altar, y también llenó la zanja. A la hora de ofrecer el
holocausto, el profeta Elías se acercó y exclamó:
-- ¡Señor, Dios de Abraham, Isaac e Israel: haz que hoy se sepa que tú eres el
Dios de Israel, y que yo soy tu siervo, y que hago todo esto porque me lo has mandado!
¡Respóndeme, Señor; respóndeme, para que esta gente sepa que tú eres Dios, y que los
invitas a volverse de nuevo a ti! –
En aquel momento, el fuego del Señor cayó y quemó el holocausto, la leña y hasta
las piedras y el polvo, y consumió el agua que había en la zanja. Al ver esto, toda la
gente se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y dijo: -- ¡El Señor es Dios, el Señor es
Dios! –
Entonces, Elías les dijo:
-- ¡Atrapen a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno! –
La gente los atrapó, y Elías los llevó al arroyo y allí los degolló.
Después Elías dijo a Ahab:
-- Vete a comer y beber, porque ya se oye el ruido del aguacero. –
Ahab se fue a comer y beber.
Entonces, más tarde Elías le dijo a su siervo: -- Ve y dile a Ahab que enganche
su carro y se vaya antes que se lo impida la lluvia. –
Ahab subió a su carro y se fue al pueblo de Jezreel. Mientras tanto, el cielo se
oscureció con nubes y viento, y cayó un fuerte aguacero. En cuanto a Elías, el Señor le
dio fuerzas; y luego de arreglarse la ropa, corrió hasta el pueblo de Jezreel y llegó antes
que Ahab.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora,
vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. ¿Qué pasó con la nación de Israel después de los reinos de Saúl y David? -- Otros
reyes reinaron sobre el pueblo de Dios. Algunos de ellos eran buenos y siguieron las
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instrucciones de Dios. Otros eran malos y llevaron al pueblo al pecado y a la
adoración de ídolos.
2. En esta historia, ¿cómo se llamaba el rey malo? -- Ahab.
3. ¿Qué pasó cuando Ahab se casó con Jezabel? -- Ella adoraba un dios que se llamaba
Baal. Ella influyó a su esposo y él construyó un altar y un templo a Baal y hizo
también una imagen de Asera, la corteja de Baal.
4. ¿Por qué las acciones de Ahab y Jezabel irritó al Señor, Dios de Israel? -- Porque
ellos estaban pecando y guiando al pueblo de Dios a la idolotría.
5. ¿Qué pasa cuando alguien peca contra Dios? -- El pecado trae la separación con
Dios porque El es santo y puro. Hay castigo y consecuencias por hacer el mal.
6. ¿Qué hizo Dios para informarle a su pueblo que El no podía aguantar su adoración
de otros dioses? -- El mandó el profeta Elías para decir al rey que Dios no iba a
mandar la lluvia.
7. ¿Quién tiene el poder sobre las nubes y la lluvia? -- Dios solamente.
8. ¿Qué pasa en Bolivia cuando no hay lluvia? -- No hay cosecha, ni algo para comer.
9. Después de tres años, Dios mandó a Elías a Ahab para decirle que Dios iba a mandar
lluvia otra vez sobre la tierra. ¿A quién hecho la culpa Ahab por la sequía en Israel?
-- Al profeta Elías.
10. ¿Cómo respondió Elías cuando él escuchó que el rey pensaba que él era la razón por
la sequía en Israel? -- Elías le dijo: -- Yo no estoy trastornando, sino tú y tu
gente, por dejar los mandamientos de Señor y rendir culto a las diferentes
representaciones de Baal. –
11. ¿Qué piensa? Hoy en día, ¿Dios tiene el poder de quitar la lluvia porque la gente ha
dejado sus mandamientos y esta adorando a otros dioses? -- Sí.
12. ¿Quiénes se reunieron en el monte Carmelo? -- Los cuatrocientos cincuenta profetas
de Baal y los cuatrocientos profetas de Asera, a quienes Jezabel mantenía, y todos los
israelitas.
13. Cuando todos los israelitas y los profetas se habían reunido en el monte Carmelo,
¿qué les dijo Elías a ellos sobre su doble juego? -- Elías les dijo: -- ¿Hasta cuándo
van a continuar ustedes con este doble juego? Si el Señor es el verdadero Dios,
síganlo a él, y si Baal lo es, a él deberán seguirlo. –
14. ¿Cómo respondió el pueblo? -- El pueblo no respondió.
15. Para mostrar al pueblo cual dios tenía el derecho de ser adorado, ¿cuál fue la prueba
que Elías mandó a los profetas de Baal? -- Los profetas de Baal tenían que matar un
becerro y poner sus partes sobre la leña de un altar. Elías iba a hacer lo mismo sobre
el altar de Dios. Ningun grupo tenía que prender fuego. Luego los profetas de Baal
invocarían a sus dioses, y Elías invocaría al Señor. ¡El dios que respondía enviando
fuego, ese era el Dios verdadero!
16. ¿Cómo sería ser el único profeta de Dios contra cientos de profetas de los dioses
falsos?
17. ¿Cómo respondió todo el pueblo a la propuesta de Elías? -- Todo el pueblo
respondió: -- ¡Buena propuesta! –
18. Los profetas de Baal preparon su altar primero y daban brincos alrededor del altar,
invocando a su dios a mandar fuego. Hacia el mediodía, ¿cómo se burlaba Elías de
ellos? -- El les dijo: -- Griten más fuerte, porque es un dios. A lo mejor está
ocupado, o está haciendo sus necesidades, o ha salido de viaje. ¡Tal vez esté
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dormido y hay que despertarlo! –
¿Qué creyó Elías sobre Baal? -- Baal no era un dios como el Dios verdadero. Baal
no tenía poder a mandar fuego para quemar el sacrificio.
Después de escuchar las burlas de Elías, ¿qué hicieron los profetas? -- Ellos seguían
gritando y cortándose con cuchillos y lancetas, como tenían por costumbre, hasta
quedar bañados en sangre.
Baal respondió a sus peticiones? -- No. ¿Por qué? – Porque Baal no tenía poder para
ayudarles.
Cuando había pasado el tiempo para quemar el sacrificio de los profetas de Baal,
¿qué hizo Elías? -- El se puso a reparar el altar del Señor con doce piedras. Hizo
luego una zanja alrededor del altar, y tras acomodar la leña, descuartizó el becerro y
lo puso sobre ella.
¿Qué más puso Elías sobre el altar? -- Agua. Elías mandó que la gente
llena cuatro cántaros de agua, y los vacíe sobre el holocausto y la leña tres veces.
¿Por qué Elías lo hizo así? -- Para mostrar a la gente que el Dios verdadero tenía el
poder para encender un sacrificio mojado.
A la hora de ofrecer el holocausto, ¿qué dijó Elías a Dios? -- El profeta exclamó: -¡Señor, Dios de Abraham, Isaac e Israel: haz que hoy se sepa que tú eres el Dios de
Israel, y que yo soy tu siervo, y que hago todo esto porque me lo has mandado!
¡Respóndeme, Señor para que esta gente sepa que tú eres Dios, y que los invitas a
volver de nuevo a ti! –
Después de pedir Elías que Dios mande fuego del cielo, ¿qué pasó? -- El fuego del
Señor cayó y quemó el holocausto, la leña y hasta las piedras y el polvo, y consumió
el agua que había en la zanja.
¿Qué nos muestra este hecho acerca de Dios? -- Nos muestra el gran poder que El
tiene.
Al ver eso, ¿Cómo reaccionó la gente? -- Toda la gente se inclinó hasta tocar el
suelo con la frente, y dijo: -- ¡El Señor es Dios, el Señor es Dios! –
Después de ver el poder de Dios, ¿qué hicieron los profetas de Baal? -- Ellos
querían escaparse del monte.
¿Los profetas de Baal salieron con sus vidas? -- No. La gente los atrapó, y Elías los
llevó al arroyo y allí los degolló.
¿El rey Ahab fue matado también? -- No.
¿De que otra manera permitió Dios que el rey conozca el poder de Dios? -- Dios
permitió que Ahab viéra el regreso de la lluvia.
¿Qué nos muestra esta historia sobre el corazón de Dios? -- Dios amaba su pueblo y
quería que ellos regresen a El.
Esta fue la primera vez que el pueblo había abandonado a Dios? -- No.
Esta fue la primera vez que Dios había perdonado a su pueblo? – No.
¿Qué nos enseña eso sobre Dios? -- Dios tiene mucha compasión y misericordia.
El siempre quiere estar en una relación con su pueblo. El no permite la adoración de
otros dioses. Hay que escoger a quíen se va a servir.
¿Ahora, quién puede relatar estaa historia?
Esta historia se encuentra en el libro de 1 Reyes en los capitulos 16 al 18
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LOS ISRAELITAS ESPERAN EL SALVADOR PROMETIDO
Estudio 36
Texto: 1 Reyes, Isaías, Zacarías, Salmos, Esdras, Nehemías
Temas: Dios cumple sus promesas
Los Israelitas Esperan el Salvador Prometido
Los años pasaron y los israelitas fueron gobernados por muchos reyes, de los
cuales algunos eran buenos, otros malos. Recuerden que hemos estudiado de Saúl, de
Davíd y de Acab.
Los reyes malos llevaron a los israelitas al pecado. Ellos pecaron contra el Señor,
su Dios, quien los sacó de Egipto. Ellos adoraron a otros dioses y siguieron las prácticas
de las naciones en su alrededor. Ellos levantaron piedras sagradas en cada colina,
quemaron incienso en honor de los otros dioses y adoraron ídolos. Tambien ofrecian
incienso y libaciones, ofrendas de vino, a una diosa que llamaban la Reina del Cielo, y
hacían tortas en su imagen.
Por medio de los profetas, como Elías y otros, el Señor había advertido a los
israelitas. Pero ellos no hicieron caso. Ellos despreciaron las leyes de Dios y la alianza
que el Señor había hecho con Abraham, Isaac, y Jacob. Siguieron a dioses que no tenían
ningún valor, por lo que también los israelitas perdieron su valor. Practicaron la
adivinación y se entregaron a hacer lo malo en los ojos del Señor.
Entonces, el Señor rechazó a todos los descendientes de los israelitas y los
humilló, entregándolos en manos de sus enemigos. Primero, dividió el reinado en dos
partes. Cayó la parte norte a Asiria y después cayó el sur a Babilonia. Así, los de Israel
fueron llevados cautivos.
Pasaron muchos años y aunque los israelitas estaban cuativos, Dios no les había
olvidado. Después de muchos años Dios levantó líderes como Esdras y Nehemias para
llevar a algunos de los israelitas de vuelta a la tierra de Israel, para reconstruir el templo
de Dios y los muros de la ciudad de Jerusalén. Hicieron esto con el permiso del rey de
Babilonia, pues la tierra de Israel ya le pertenecía a él.
Durante todo el tiempo de los reyes de Israel, y también cuando fueron llevados
cautivos a otras tierras, Dios siempre mandó profetas a su pueblo para advertirles y
animarles. Por medio de estos profetas, Dios les hablaba a los israelitas de las
consecuencias de sus pecados, rogándoles que se arrepintieran, y les hablaba de su
fidelidad, y les daba promesas para el futuro.
Había un profeta llamado Isaías. Dios le dio una visión para compartir con su
pueblo. Dios dijo que un día una virgen daría a luz a un hijo. Este hijo sería llamado
Emanuel, que quiere decir “Dios con nosotros.” Tambíen sería llamado Dios invencible,
Padre eterno, Principe de Paz.
Isaías le dijo al pueblo hebreo que Dios iba a hacer la vida de este hombre, el
sacrificio por nuestro pecado. El tenía que sufrir mucho, sin abrir su boca, llevado como
cordero al matadero. Dijo que nuestra maldad sería cargado sobre él. También, dijo que
él moriría y sería sepultado en la tumba de un hombre rico.
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Otros profetas también profetizaron sobre este Salvador, o el Mesías. Uno dijo
que El Mesías iba a nacer en el pueblo de Belén. Otro dijo que el iba a ser traicionado
por uno de sus amigos por treinta monedas de plata. Y aun otro dijo que sería sepultado
en la tumba de un rico, pero no iba a quedar muerto.
El profeta Isaías también profetizó que el Mesías extendería su poder a todas
partes y se sentaría en el trono de Davíd para siempre. Esta profesía les gustaba a los
Israelitas y ellos esperaban que llegue este rey para sacarlos de su tristeza.
Pero por muchos y muchos años no se cumplieron ninguna de estas profecías.
Pasaron 400 años en los cuales nadie escribió nada de Dios, por lo menos no se guardó
nada. Pero Dios estaba trabajando en el mundo preparándolo para el día de la llegada del
Mesías. El Mesías iba a nacer en Israel, pero Dios quería que no solamente los israelitas
lo conocieran, sinó todo el mundo.
Babilonia había conquistado a Judá, y luego fue conquistado por Persia. Después
hubo otras guerras y Grecia conquistó a toda la región. La gente, incluso los israelitas,
fueron obligados a hablar en el idioma griego. Después los ejercitos de Roma
conquistaron a todas las naciones, y todos, incluso los israelitas, tenían que pagarles
impuestos.
Parecía que nada andaba bien, pero Dios estaba preparando el mundo para recibir
las noticias del Prometido. El hecho de que mucha, mucha gente hablaba el mismo
idioma griego, y que los romanos habían construido muchos caminos para que se pueda
viajar de un lugar a otro, ayudó más tarde a que muchos oyeran del Mesías.
Pero nos estamos adelantando un poco en nuestra historia. En el próximo estudio,
vamos a ver como Dios, otra vez, se revela a su pueblo Israel, después de muchos años de
silencio.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora,
vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. Los años pasaron y los israelitas fueron gobernados por muchos reyes. ¿Cómo eran
esos reyes? -- Algunos eran buenos, otros malos.
2. ¿Cómo llevaron los reyes malos al pecado a los israelitas? -- Ellos pecaron contra
el Señor, su Dios. Adoraron a otros dioses y siguieron las prácticas de las
naciones en su alrededor. Ellos levantaron piedras sagradas en cada colina, quemaron
incienso en honor de los otros dioses y adoraron ídolos. Tambien, ofrecian incienso y
libaciones, ofrendas de vino, a una diosa que llamaban la Reina del Cielo, y hacían
tortas en su imagen.
3. ¿Cómo había advertido Dios a los israelitas y sus reyes de su pecado? -- El mandó a
los profetas para advertirles que su pecado traería castigo.
4. ¿Cómo reaccionaron los israelitas al mensaje de los profetas? -- Ellos no se
arrepentieron. Ellos despreciaron las leyes de Dios y la alianza que el Señor había
hecho con Abraham, Isaac, y Jacob. Siguieron a dioses sin ningún valor, por lo que
también los israelitas perdieron su valor. Practicaron la adivinación y se entregaron a
hacer lo malo en los ojos del Señor.
5. Por causa de su pecado, ¿qué le pasó al pueblo de Dios? -- Dios rechazó a todos los
descendientes de los israelitas y los humilló, entregándolos en manos de sus enemigos.
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6. ¿Por qué Dios castigó a su pueblo por su desobediencia? -- Porque El es un Dios
santo, puro, y limpio. El no puede aguantar el pecado.
7. ¿Qué le sucedió al país de Israel? -- El reinado fue dividido en dos partes. Cayó la
parte norte a Asiria, y después cayó el sur a los de Babilonia. Así, los de Israel fueron
llevados cautivos.
8. Aunque los israelitas estaban cuativos por muchos años, cómo mostró Dios su
compasión a ellos? -- Dios levantó líderes para llevar a algunos de los israelitas de
vuelta a la tierra de Israel, para reconstruir el templo de Dios y los muros de la ciudad
de Jerusalén. Hicieron esto con el permiso del rey de Babilonia, pues la tierra de
Israel ya le pertenecía a él.
9. Durante todo el tiempo de los reyes de Israel, y también cuando fueron llevados
cautivos a otras tierras, Dios siempre mandó profetas a su pueblo para advertirles y
animarles. ¿Qué dijeron esos profetas para animar al pueblo de Dio? -- Los profetas
les hablaban de la fidelidad de Dios, y les daban promesas para el futuro.
10. Había un profeta llamado Isaías. ¿Cuál era la visión de Dios que él compartió con
su pueblo? -- Dios dijo que un día una virgen daría a luz a un hijo. Este hijo sería
llamado Emanuel, Dios invencible, Padre eterno, y Principe de Paz.
11. ¿Qué quiere decir “Emanuel?” -- Quiere decir “Dios con nosotros.”
12. ¿Qué más profetizó Isaías sobre ese prometido, o el Mesías? -- Isaías les dijo al
pueblo hebreo que Dios iba a hacer la vida de este hombre, el sacrificio por nuestro
pecado. El tenía que sufrir mucho, sin abrir su boca, llevado como cordero al
matadero. Dijo que nuestra maldad sería cargado sobre él. También, dijo que el
moriría y sería sepultado en la tumba de un hombre rico.
13. Entonces, por qué Dios quería mandar ese hombre prometido? -- Porque ese
hombre sería el sacrificio por nuestro pecado.
14. Ese hombre sería el sacrifício por el pecado de los hebreos solamente? -- No, por el
pecado de toda la gente en el mundo.
15. Otros profetas también profetizaron de ese prometido, o el Mesías. ¿Cuáles eran sus
profecías? -- Uno dijo que el Mesías iba a nacer en el pueblo de Belén. Otro dijo
que el iba a ser traicionado por uno de sus amigos por treinta monedas de plata. Y
aun otro dijo que sería sepultado en la tumba de un rico, pero no iba a quedar muerto.
16. Después de anunciar estas profesías, ¿Dios los cumplió inmediatamente? -- No.
17. ¿Cuánto tiempo pasó sin cumplir las profesías de estos profetas? -- Muchos años
pasaron sin que se cumpliera ninguna de estas profecías.
18. Dios, todavía, estaba trabajando durante esos años? -- Sí. Dios estaba
trabajando en el mundo preparándolo para el día de la llegada del Mesías.
19. ¿Qué podemos aprender del pueblo de Dios en esta historia? -- Ellos no pudieron ser
fieles a Dios. Su pecado trajó el castigo y la muerte.
20. ¿Qué podemos aprender de Dios en esta historia? -- Aunque su pueblo le
desobecedió y fue castigado, Dios le amaba. Su plan para mandar un Salvador a
salvarles de su pecado. Mostró su compasión y amor no solamente a los israelitas,
sinó a todo el mundo.
21. ¿Tienes alguna pregunta acerca de esta historia?
22. ¿Quién puede repitir la historia ahora?
Esta historia se encuentra en varios libros de la Biblia.
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