Artefactos Engañosos
Karen I. Soto, PhD
La tecnología y la automatización de la sociedad contemporánea han forjado un
estilo de vida puertorriqueño más sedentario. Una consecuencia directa de esta
inactividad es el crecimiento alarmante en la incidencia de enfermedades hipocinéticas
(p. ei., problemas cardiovasculares, obesidad, músculo-esqueletares). Por tal motivo,
profesionales de la salud, entidades privadas, educadores físicos, entre otros grupos, están
promoviendo la participación del pueblo en actividades físicas como senda hacia la
prevención de enfermedades y un bienestar total.
Dicha promoción ha acrecentado el interés de muchos sectores de la población en
practicar actividades físicas y procurar rebajar de peso. Consecuentemente surge una
proliferación de gimnasios, programas televisivos de ejercicios y venta de artefactos que,
“supuestamente”, ayudan a adelgazar y fortalecer el cuerpo. Estamos expuestos al
bombardeo publicitario (las ofertas de programas y artefactos) principalmente a través de
la televisión, la prensa y las revistas. Recientemente estaba disfrutando un programa
televisivo cuando interrumpen para presentar el anuncio de un sauna milagroso. En otras
ocasiones el comercial promueve una máquina de ejercicio con la última “tecnología” o
una sustancia con propiedades mágicas que nos hacen rebajar sin dieta ni ejercicio y que
tonifican los músculos. Nuestra responsabilidad como perito en el área de ejercicios,
como de la educación del cuerpo y la mente, requiere que expresemos una voz de alerta e
informemos sobre las funciones verdaderas de algunos de estos artefactos.
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Artefactos de “Ejercicios” Pasivos
En el mercado actual existe un sinnúmero de artefactos de supuestos “ejercicios”
pasivos, donde la máquina u otra persona mueven el cuerpo del participante sin esfuerzo
de su parte. A continuación reseñamos algunas de estas prácticas pasivas como
inefectivas y engañosas:
 Rolos de ejercicios - Estos son cilindros de madera o metal que no tienen efecto
sobre el control de peso, la forma del cuerpo ni la distribución de grasa. El propósito
de los cilindros es estimular la circulación y relajar los músculos, un tipo de masaje.

Correas, mesas o almohadas vibradoras - Estos artefactos sólo mueven a la persona
o parte del cuerpo. Es un tipo de masaje que no remueve grasa ni disminuye pulgadas
de las áreas atendidas.

Cinturón quita grasa - Es una banda de plástico o poliuretano que provoca la
sudación en el área abdominal. Esta sudación excesiva en el área no causa pérdida de
grasa. Para perder grasa corporal se tienen que quemar calorías a través de la actividad
física y/o someterse a una dieta baja en calorías para utilizar el exceso como fuente de
energía.

Saunas - Estos baños causan la sudación copiosa a través de la creación de un medio
ambiente caliente y húmedo. En la publicidad se reclama que son buenos para perder
peso y eliminar toxinas. No es cierto, el peso perdido es líquido, agua sudada, y no
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grasa eliminada. Además, el contenido del sudor no es tóxico, sólo contiene sales,
agua y pocos aminoácidos. Los saunas pueden ser peligrosos para personas de edad
avanzada que padezcan de asma, problemas cardiacos, problemas renales, diabetes o
desórdenes metabólicos. El riesgo está relacionado al calor excesivo de los saunas y la
carga al sistema cardiovascular y el des-balance de agua en el cuerpo (deshidratación).

Fajas que distribuyen la grasa - Recientemente vi un anuncio sobre unas fajas que
adiestran las células adiposas a redistribuirse y que reubican los rollos de grasa. ¡Qué
absurdo! ¿Cómo va usted a mover células de una parte del cuerpo a otra sin
intervención quirúrgica? Es como decir que las células adiposas del abdomen se
mudan para los glúteos (las nalgas).

Vestimenta especial para rebajar - En anuncios y en establecimientos se está
promoviendo el uso de vestimentas (sudaderas plásticas y envolturas de plástico) que
no son porosas y que ‘supuestamente’ son efectivas para rebajar la grasa del cuerpo.
Ninguna de estas vestimentas es beneficiosa para reducir de peso ni mejorar la
eficiencia física. Por el contrario, son sumamente peligrosas pues promueven la
pérdida excesiva de agua al sudar copiosamente y evitan el enfriamiento del cuerpo.
Esto último ocurre debido a que el sudor no se evapora por estar cubierto y sellado el
cuerpo del ambiente externo. Esto causa que nuestra temperatura interna se eleve a
niveles peligrosos causando posible deshidratación y hasta un choque de calor (“heat
stroke”), una emergencia médica que puede amenazar la vida.

Masajes - Los masajes no contribuyen a la pérdida de peso y menos aún reducen la
grasa corporal; tampoco mejoran la eficiencia física. Su beneficio es terapéutico: para
calentar áreas del cuerpo, reducir tensión muscular y aliviar dolor muscular.
3
Artefactos de Ejercicio Activo

Artefactos para abdominales - A éstos se les atribuye la propiedad irreal de “spot
reduction”. No existe la posibilidad de reducción de grasa por área específica (“spot
reduction”). El cuerpo pierde grasa en forma generalizada, a través de todo el cuerpo.
Si uno ejercita una parte del cuerpo, como los abdominales, fortalece y tonifica esa
área, pero no pierde la grasa localizada sólo allí. Para eliminar grasa y reducir
pulgadas se requiere de un programa de reducción de peso que incorpore dieta y
ejercicios aeróbicos
En fin, aunque no abarcamos todo el mercado comercial de artefactos (ni nos
adentramos en las soluciones milagrosas como lociones, bebidas y pastillas) para rebajar,
confiamos contribuir al esclarecimiento del lector. Hemos expuesto las falacias de los
productos reseñados, que buscan acaparar a un público que desea mejorar su silueta
rápidamente y con el menor esfuerzo posible. Sin embargo, la realidad es que para rebajar
y desarrollar eficiencia física hay que trabajar; esto es, realizar un esfuerzo físico activo.
El sedentarismo es un factor causal de la obesidad; un proceso lento y gradual de
aumento acumulativo de grasa corporal. De igual forma, el reducir el peso excesivo es
igual de lento y no se debe depender de estrategias rápidas ni milagrosas que pueden
conducir al “efecto de Yo-Yo”. La reducción ideal de peso no debe exceder de 1.5 libras
por semana. Esto se puede lograr con un programa que combine una dieta balanceada
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(con reducción de calorías) y un programa de ejercicios (gasto calórico). Debemos tener
un balance negativo de calorías durante la semana para lograr el objetivo de pérdida de
una libra. Se recomienda combinar el ejercicio y la dieta para tener un déficit de 500
calorías diarias que suman 3,500 calorías por semana, lo que es equivalente a la pérdida
de una libra de grasa. Similarmente, el tener una condición física pobre sobreviene por
periodos largos de inactividad. Lograr una eficiencia física favorable conlleva trabajo
arduo y continuo en todas las facetas de la eficiencia (p. ej., cardiovascular, muscular).
En conclusión, la mejor forma para lograr ambos objetivos (rebajar y nivel de
eficiencia física) es un régimen adecuado de ejercicios y una nutrición balanceada con
calorías reducidas. Para informarse sobre la mejor estrategia para lograr estos objetivos
puede consultar a un nutricionista, un médico y/o un especialista de ejercicios.
Sugerimos ser cautelosos con las ofertas para rebajar. Sobre todo recuerde que si la
solución es rápida y milagrosa no es efectiva a largo plazo.
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