ESPAà A DURANTE EL FRANQUISMO: Evolución polÃ−tica y contexto internacional:

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ESPAÃ A DURANTE EL FRANQUISMO:
Evolución polÃ−tica y contexto internacional:
El régimen de Franco fue una dictadura de carácter militar que agrupaba los ideales de los vencedores de
la Guerra Civil. Franco retuvo en sus manos todos los poderes del estado, bajo el tÃ−tulo de Caudillo de
España: Jefe del Estado y del Gobierno, GeneralÃ−simo de los Ejércitos y Jefe del Partido à nico.
El régimen de Franco se caracterizaba a su vez por un rechazo profundo hacia el comunismo, la democracia
liberal, asÃ− como por una concepción unitaria de España y el predominio de un catolicismo
ultraconservador (nacional-catolicismo).
A pesar de la unión en torno a estas ideas básicas, dentro del franquismo existÃ−an diferentes corrientes
denominadas comúnmente como “las familias del franquismo”. Franco supo cómo jugar con ellas,
otorgándoles más o menos poder en función de la coyuntura polÃ−tica, social y económica de cada
momento.
AsÃ−, en primer lugar se encontraba el Ejército, que constituyó el apoyo más fiel de Franco y estuvo
presente durante toda la dictadura. En él se encontraban los franquistas más puros.
Otra familia era la Falange, la cual contribuyó a formar todo el bagaje ideológico del Franquismo e impuso
también la parafernalia estética (saludos, himnos, uniformes…). Tuvo una gran representación hasta
1945 y ocupó por lo general los “ministerios sociales” como vivienda o trabajo.
Por último, se encuentran las asociaciones católicas, que se pueden dividir en dos familias diferenciadas:
por un lado los monárquicos católicos, que obtienen gran representación entre 1945 y 1959, y que
conseguirán durante este periodo que se establezca la monarquÃ−a como forma de gobierno tras la muerte
de Franco. Por otro lado, se encuentran los denominados tecnócratas, que son técnicos especialistas
(generalmente en economÃ−a), vinculados en su mayorÃ−a a Carrero Blanco y algunos de éstos al Opus
Dei. Creerán en el desarrollo económico y en el aumento del bienestar como forma de asegurar la
continuidad del régimen.
Durante el régimen franquista se suceden diversas etapas en función de la familia predominante en los
distintos ministerios, asÃ− se pueden distinguir cuatro etapas:
• Falange y Estado Totalitario (1939-1945): Durante la Segunda Guerra Mundial, Franco no escondió
sus simpatÃ−as hacia las Potencias del Eje (entrevistas con Mussolini y Hitler en Bordighera y
Hendaya). Cambió el estatus de “neutral” por “no beligerante” y envió apoyos militares como la
División Azul (tropas voluntarias). Sin embargo, cuando estos paÃ−ses comenzaron a tener
problemas, Franco intentó acercarse a los aliados, volviendo a declarar a España estado neutral.
En estos años la Falange controla casi todos los ministerios y se caracterizan por una dura represión
polÃ−tica y por la autarquÃ−a como polÃ−tica económica. Durante este periodo se redactan las primeras
Leyes Fundamentales como el Fuero del Trabajo o la Ley de Cortes.
• Nacional-catolicismo (1945-1959): Durante esta época el régimen franquista se ve sometido a un
aislamiento polÃ−tico y económico prácticamente total. AsÃ−, la Conferencia de Postdam lo
considera como “el último reducto del fascismo”. No se le permite entrar en la ONU, lo cual es
interpretado por Franco como “una conjura internacional de los enemigos de España”. Sin embargo,
a pesar de esta calificación el régimen intenta mejorar su visión exterior. Por un lado, se redactan
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tres nuevas Leyes Fundamentales como son: el Fuero de los Españoles (una declaración de
derechos muy limitada), la Ley de Referéndum (que establecÃ−a la posibilidad de realizar una
consulta popular en situaciones determinadas) y la Ley de Sucesión (por la que se establecÃ−a la
monarquÃ−a como forma de gobierno y se exponÃ−a de una forma indefinida que tras la muerte de
Franco se restaurarÃ−a la monarquÃ−a). Por otro lado, Franco comenzó a integrar a polÃ−ticos de
la familia católica en su gobierno, con el fin de acercarse a la polÃ−tica predominante en Europa, en
la que triunfaba la Democracia Cristiana (Adenauer, Schuman…)
Sin embargo, tras el comienzo de la Guerra FrÃ−a, los Estados Unidos comenzaron a valorar cada vez más
la posición anticomunista de España, asÃ− como su posición geoestratégica. Este hecho permitió a
España salir del aislamiento, ya que el gobierno estadounidense le ofreció ayuda económica a cambio del
uso de bases militares. Poco después España fue admitida en la ONU, y en organismos económicos
internacionales como el FMI, la OCDE y el Banco Mundial. Sin embargo, no fue admitida en la Comunidad
Económica Europea debido al carácter antidemocrático del régimen.
A pesar de que se puso fin a gran parte del aislamiento, la Falange seguÃ−a controlando los ministerios
económicos, por lo que se siguió aplicando la autarquÃ−a como doctrina económica.
• El Desarrollismo y los Tecnócratas (1959-1973): La inclusión de estos técnicos de ideologÃ−a
conservadora, ligados a Carrero Blanco y en muchos casos al Opus Dei, trajo consigo consecuencias
económicas positivas. Se aprobaron diversas leyes como el Plan de Estabilización, por el que se
pasaba de la autarquÃ−a a las doctrinas de libre mercado o los Planes de Desarrollo, con los que se
pretendÃ−a estimular la creación de un tejido industrial sólido en España. Esta mejora de las
condiciones económicas se tradujo en unas profundas transformaciones sociales, aunque no era lo
que el gobierno deseaba.
A pesar de estas mejoras económicas y los mencionados cambios sociales, la polÃ−tica franquista no varió
demasiado. Se concedieron tÃ−midas concesiones como la Ley de Prensa o la Ley de Libertad Religiosa, y se
redactó la octava Ley Fundamental, que tuvo importantes consecuencias durante el periodo de la Transición
a la democracia. Se denominó la Ley Orgánica del Estado, en la que se estipulaba qué ocurrirÃ−a tras la
muerte de Franco. El militar se comprometÃ−a a designar a un sucesor, que ocuparÃ−a su lugar, pero cuyos
poderes estarÃ−an mucho más limitados. AsÃ−, el sucesor estarÃ−a controlado por las Cortes Franquistas
(que adquirirÃ−an un verdadero poder), asÃ− como por un nuevo organismo denominado el Consejo del
Reino. Por otro lado se reestablecÃ−a la figura del Presidente del Gobierno, que también tendrÃ−a
competencias sobre las decisiones tomadas por el sucesor.
Poco después, Franco designo a Juan Carlos de Borbón como su sucesor y a Carrero Blanco como
Presidente del Gobierno
• El ocaso del régimen (1973-1975): Durante esta etapa, comienza a hacerse visible la profunda
grieta que se estaba abriendo entre un régimen militar anclado en el pasado y una sociedad
moderna cada vez más cercana a la europea. Comenzaron a surgir movimientos contrarios al
régimen en sindicatos y universidades, y España comenzó a recibir duras crÃ−ticas
internacionales. Por otro lado, Franco perdió uno de sus mayores apoyos, la Iglesia Católica, tras el
Concilio Vaticano II.
Ante estas numerosas crÃ−ticas el régimen cayó en la parálisis, agravada tras el asesinato de Carrero
Blanco a manos de ETA y el comienzo de una grave crisis económica conocida como la Primera Crisis del
Petróleo.
El nuevo gobierno presidido por Arias Navarro creó una parálisis mayor al no saber hacer frente a las
diferentes cuestiones citadas anteriormente, unidas a la cada vez más evidente división interna del
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franquismo entre inmovilistas (aquellos que se decantaban por una continuidad del franquismo tal y como era
hasta ese momento), aperturistas (los que optaban por una serie de modificaciones pero sin poner en duda los
principios básicos del franquismo) y reformistas (preferÃ−an una reforma legal e institucional que
permitiera arribar a una democracia, pero siempre a través de la legalidad).
Finalmente la muerte de Franco en 1975 abrió una etapa de incertidumbre y dio lugar al proceso conocido
como la Transición, que llevarÃ−a a España a convertirse en una democracia.
La economÃ−a durante el franquismo: de la autarquÃ−a al desarrollismo:
La evolución económica durante el franquismo se puede dividir en dos etapas diferenciadas: por un lado la
autarquÃ−a (1939-1959) y por otro lado el desarrollismo (1959-1973).
La autarquÃ−a se caracteriza por ser un periodo de estancamiento económico causado por la influencia de la
Guerra Civil (destrucción de industrias y transportes…), los efectos de la II Guerra Mundial y la polÃ−tica
autárquica adoptada por el gobierno en esta época. Las principales caracterÃ−sticas de esta etapa se
refieren a la búsqueda de un autoabastecimiento (nacionalismo económico), por el que se rechaza la entrada
de capitales extranjeros y se limitan las importaciones. A su vez, el Estado interviene en gran medida en la
economÃ−a en aspectos como la fijación del precio de determinados productos, la fijación del cambio
monetario o incluso, en la distribución de los bienes. Además, durante esta época se intenta potenciar la
industria. Se crea el INI, un organismo estatal que buscaba cubrir la demanda que no cubrÃ−a le empresa
privada y del que dependÃ−an empresas siderúrgicas, mineras, energéticas, aeronáuticas o
automovilÃ−sticas.
La autarquÃ−a fue un fracaso. Se produjo una mala distribución de los bienes mediante los denominados
Cupos del Estado, lo que produjo la creación de un mercado negro (el estraperlo) en el que se vendÃ−an
bienes de primera necesidad a precios muy inferiores a los propios del mercado.
En 1959, ante la grave situación económica en la que se encontraba España, y la negativa del Fondo
Monetario Internacional de conceder más créditos, Franco se ve obligado a integrar dentro del gobierno a
los denominados tecnócratas, que impulsaron el Plan de Estabilización y Liberalización por el que se
pasaba de una economÃ−a autárquica a una economÃ−a de libre mercado. AsÃ− pues, se permitÃ−an las
inversiones con capital extranjero, se flexibilizaban las importaciones y exportaciones y se devaluó la peseta
hasta hacerla llegar a los niveles propios del mercado de divisas.
Se crearon también Planes de Desarrollo, que eran estrategias con las que se pretendÃ−a estimular la
inversión privada en determinadas regiones (polos de desarrollo) mediante subvenciones directas, ventajas
fiscales y por medio del desarrollo de infraestructuras (autovÃ−as del Ebro y del Mediterráneo). Estos
planes de desarrollo supusieron la creación de nuevos focos industriales (Pamplona, Valladolid,
Zaragoza…), de nuevas industrias centradas en los vienes de consumo (electrodomésticos, automóviles,
astilleros). A pesar de esto, la inversión pública siguió siendo muy importante, con una gran implicación
del INI.
A todo este desarrollo industrial debe sumarse el “boom” del turismo, que junto con el envÃ−o de capitales de
los emigrantes y las inversiones extranjeras supusieron un espectacular crecimiento económico, que
durarÃ−a hasta 1973 (crisis del petróleo, surgimiento de Nuevos PaÃ−ses Industrializados).
Aún asÃ−, este desarrollo tenÃ−a sus limitaciones, ya que estaba basado en importantes ayudas fiscales
estatales, una mano de obra barata y una dependencia de tecnologÃ−a extranjera.
Finalmente, se produjo de manera paralela la mecanización agraria, que propició la oferta de mano de obra
en los nuevos focos industriales (éxodo rural).
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La oposición al régimen:
La oposición durante los primeros veinte años del franquismo estuvo muy vinculada a los vencidos de la
Guerra Civil. El franquismo ejerció una dura polÃ−tica represiva, a lo que se sumaba la división interna
heredada de la guerra. La represión iba especialmente dirigida hacia los comunitas y los nacionalistas (Ley
de Responsabilidades PolÃ−ticas y Ley de Represión de la MasonerÃ−a y el Comunismo).
En estos primeros años surge el maquis, una guerrilla antifranquista en ciertas zonas de montaña.
Organizaron incursiones a través de la frontera francesa, que acabaron fraca-sando ante la represión
militar y la falta de apoyo de la población.
Por otro lado, algunos monárquicos expresaron su oposición al régimen (envÃ−o de una carta colectiva
en la que se pedÃ−a la restauración de la monarquÃ−a o Manifiesto de Lausana de Juan de Borbón).
La represión, las dificultades del exilio y la desaparición de lÃ−deres históricos hizo que la oposición
fuera cada vez más débil, a excepción del PCE.
Sin embargo, esta situación cambió a finales de los cincuenta. Se incorporó a ésta una nueva
generación de españoles que no habÃ−an vivido la guerra y que veÃ−an al franquismo como algo
anacrónico. Se concentraron en el mundo universitario (FLP) y en las organizaciones sindicales (CC.OO.,
que consiguió infiltrarse en el sindicato franquista).
La primera manifestación pública de la nueva oposición fue en el congreso de Munich (1962) el cual
supuso la unión entre la oposición histórica y los nuevos lÃ−deres, que solicitaron conjuntamente el fin
del franquismo y el paso a la democracia.
En los años posteriores la oposición se fue organizando (PSOE, PNV, CDC…). También es destacable
la actividad de grupos radicales de inspiración maoÃ−sta o trotskista.
La principal dificultad de la oposición fue la falta de unidad, a la cual se llegarÃ−a sólo en la última etapa
del franquismo.
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