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de~OI":
Cábeme el alto honor de pronunciar
el Año de la Victoria, el discurso
inaugural
Curso, en la Gloriosa
de Valladolid.
HOlJ,
Universidad
del
después de tres años, vuelve esta Univer-
sidad a abrir sus puertas a esa pléuade
de estudiantes,
de reanudar
.-
hou, en
victoriosa
que en sus diversas Facultades han
tranquilamente
el trabajo, después de
eliminado el germen asiático de perturbación,
hada imposible
toda tarea. Ha sido preciso
que
para
esto una guerra cruel, que se inició el 18 de julio
de 1936, levantándose
en Glorioso Alzamiento
lo
más sano lJ más puro de la Nación española.
._.
Pues bien, la Universidad de Valladolid
puede
decir con orgullo, que a la cabeza de aquel Alzamiento en nuestra Ciudad, estaban sus estudiantes.
Recorrieron en los primeros momentos las calles
de la Ciudad, para aplastar al marxismo
el orden. Salieron en avanzadíllas
de la provincia, dominando
alistaron voluntariamente
e imponer
por los pueblos
todo foco rebelde; lJ se
en la columna de imbo-
rrable recuerdo, que partió para el Alto del León
en la memorable
noche del 22 de julio,
-7-
-6de
De
laboratorios
estudiantes,
camisa
y
pero
clínicas
era
fácil
azul de la Falange.
roso uniforme
del soldado
En la gesta magnífica
Castilla.
empezaron
por parejas
desaparecieron
encontrarlos
o cubiertos
dolid
a caer
los mejores;
en la llamada
para
y de su Universidad.
estudiantes
escasa
poseídos
de un
entusiasmo
Guadarrama,
su juventud
el Ejército
para afrontar
organización
entregaron
encua-
de esta
Universidad,
Capitanes
ha facilitado
Militares
servicios
la Facultad
al Ejército
nos
alistamos
de Medicina
de
y a todos
Franco,
de
seis
los
en
los
ser útiles.
Valladolid
Jefes
de
Quirúrgico.
En nuestra
labor castrense,
al recorrer
en peligro,
de esta Universidad,
para coger
a las órdenes
a los puestos
con las banderas
la madre
que
las armas,
las salas
y
del invicto
de mayor
peligro.
victoriosas
nuestras
Universidad.
Aprendieron
en la guerra,
haremos
Pero
luceros,
todos
-
disciplina.
Con
todos más
fecunda
muchos...
no
y su recuerdo
y estímulo
además
estas
nuevas
dotes,
la labor universitaria,
volverán.
debe
Están
sobre
ser imborrable
para forjar
una
Estudiantes
de la Universidad
j
PRESENTES!
los
para
España
mejor.
de Valladolid
caídos por Dios y por la Patria!
del Ejército,
pudieran
--
j
con su
de medios,
Honorarios
a los Hospitales
Solamente
venciendo
la falta
los libros
Eran nuestros
alegres
modernamente,
la lucha,
por nuestros nombres!
Provisional.
en la lucha a amar mejor a la Patria; y aprendieron
el
riscos del
a
Alférez
el
desde
[cuántos,
al prestigioso
corrieron
Hoy vuelven
pero
daba
la Patria
juventudes
heridos,
los estudiantes
dejado
Caudillo
con
de Valladolid,
se organizó
y entusiasmo
centros donde nuestros
Equipo
adolescentes
En los abruptos
decididos
sus filas, y como
acudimos
cayeron
y su vida por Dios y por España.
Cuando
profesores
de Valla-
que les
y batallones,
ante
Copo,
casi sin mandos,
los estudiantes
drados en centurias
del
la Historia
temerario
de la Causa.
de
en la Sierra
En su defensa
militar,
valor
discípulos,
los Pérez
Loma
en su mayoría.
preparación
nos saludaban
algunos
como los Igea,
heroicos
soldado
habían
del Alto de los Leones
un lugar sagrado
todos;
la
con el hon-
Hickman . La gran cruz que se levanta
marca
bajo
nuestros
modesto
español.
de hermanos,
de Guadarrama.
los
-
1
Heridas
de arma de fuego
Cuando se inició el Glorioso Alzamiento Nacional
en la histórica tarde del 18 de julio de 1936; cuando
España
entera
para defender
..I~
se puso en pie vibrante
su tradición,
su civilización,
y su existencia
como Nación
de Valladolid,
tomaba
sus calles
sus pistolas, que con tanto cuidado
clandestinamente .
y tragedia
del Movimiento
su religión
libre y fuerte,
Pero el arma era muy modesta
I
de entusiasmo
la Falange
y exhibía
orgullosa
se habían
repartido
para la grandiosidad
que empezaba.
El Ejército,
puntal desde el primer momento
del levantamiento
Nacional, nos hacía oir por la noche, secos disparos
de máuser,
tableteos
Ayuntamiento-
de ametralladoras
y zumbidos
de cañón,
- tomando
el
que advertían
a los grupos marxistas
refugiados
en la Casa del
pueblo, que toda resistencia era inútil, que había terminado el oprobio
aviación
del dominio
zumbaron
Todas las modernas
entraban en acción.
pronto
y
marxista.
Los motores
sobre
campos
potentes
armas
de
de batalla.
de
guerra
Los Hospitales de la población iban lIenándose de
heridos, y los médicos de todas las categorías iban a
ofrecerse a los Jefes y a los Mandos, hasta el punto,
- 10-
- 11 -
que puede decirse, que al poco tiempo de iniciado el
Movimiento, la Sanidad Española era toda sanidad
castrense.
Los médicos españoles, estábamos mejor preparados
en cirugía de guerra, que aquellos primeros núcleos
sanitarios de la Gran Guerra europea. Al principio de
ésta, existía
acción.
lo que podríamos
En las
contentaban
apósito
llamar
más diversas
el temor
lesiones
de
con una ligera antisepsia
aséptico
de la herida.
conveniente,
Y la evolución
guerra
superficial.
a esperar
y
con
cuerpos
séptica,
no tardaba
extraños,
que
en presentarse.
la
un
demostró
anfr ac-
inflamación
La herida
espacio de breves horas se ponía turgente
se
la evolución
de las heridas
muy pronto, sobre todo en aquellas irregulares,
tuosas,
a la
en el
y una supu-
ración a veces saniosa o gaseosa, se presentaba. La
elevada temperatura y el estado adinámico mostraban
claramente
una seria toxemia.
Ante estos hechos y ante este fracaso del método
que pudiéramos llamar aséptico, se pensó en la antisepsia,
y volvió el sublimado,
metálicas,
las sales
etc., etc.
Pero
no
infección
bastó
y sus
de guerra;
grandes
el yodoformo,
y los
la
graves
antisepsia
consecuencias
cirujanos
desbridamientos,
para
iniciaron
combatir
la
en las heridas
la era
de la irrigación
de los
continua
de
la herida, pretendiendo hacer así una verdadera limpieza
química de la superficie cruenta.
Ahora bien, el avance definitivo no llegó a darse
hasta que se convencieron aquellos observadores,
de
que la vida, los tejidos vivos, se defienden perfectamente
contra los agentes infecciosos, si se los desembaraza
previamente de tejidos muertos y cuerpos extraños.
Es el bisturí el que desplaza a los antisépticos, separando los tejidos desvitalizados, extrayendo los cuerpos
extraños -fragmentos
de vestidos, pelos, tierra-,
nivelando la herida, para evitar anfractuosidades
con
retención de exudados. Y es esta limpieza quirúrgica
primaria, de la que conseguimos los más sorprendentes
éxitos,
que incluso
sutura secundaria
permiten
en algunos
casos
una
de la herida y una cicatrización
por
primera intención.
Resumiendo este pequeño bosquejo histórico,
que el tratamiento
de las heridas,
vemos
y en particular
de
las de guerra, ha pasado por tres grandes períodos:
1. o Época prelisteríana. - Los cirujanos del pasado
siglo, en su actuación
Lister, observaban
anterior
a la célebre
ante las grandes heridas
que podíamos llamar expectante.
gama de complicaciones
sépticas
cuando una mutilación,
cura de
una actitud
Toda una variada
se presentaban,
y
que llegó casi a ser sistemática,
no salvaba la vida del herido, la muerte era el frecuente
desenlace.
Las estadísticas
de Volkmann,
Alemania, haciendo
referencia
Billroth,
a las fracturas
Baurn,
abiertas,
en el período que nos ocupa, dan una mortalidad
38 por 100.
2. o Epoca antiséptica. - La introducción
en
de un
de la cura
de Líster en relación con el mismo tipo de heridos, hace
bajar la mortalidad,
según estadísticas
de Wilms y
Schede, a un 9 por 100. Durante la Gran Guerra, el
antiguo licor de Labarraque es modificado por Oakin
y adquiere universal renombre en manos de Carrel.
Pone éste en vigor los viejos métodos de irrigación
continua y díscontinua
de las heridas con el líquido
de Oakin; pretendiendo una esterilización química de
- 13-
- 12 las heridas, comprobado
con seriadas investigaciones
bacterio lógic as.
La técnica de Carrel se basaba en que la concentración del hipoclorito
de sosa, disminuye rápidamente
por la mezcla con las secreciones de la herida y por la
situaciones comprometidas
para una buena reparación
funcional, una vez conseguida la cicatrización.
combinación
intervenir
Debemos
en las primeras doce horas de su producción.
actuar en cada caso, combinando
los dos
métodos,
según las circunstancias
del mismo con las proteínas
sangre y de los tejidos.
Únicamente
en su plena concentración
3. o
del pus, de la
una irrigación
tinua de la herida permite sostener
con-
la dilución de Dakín
bactericida.
herido. Si a esto añadimos
Época quirúrgica. - Es verdaderamente
Frie-
drích, en Alemania, el creador del método que más tarde
es sistematizado
por Gray y otros
cirujanos.
La resec-
ción de la herida tiene dos básicos fundamentos.
la infección,
pues
los gérmenes
horas no han penetrado
el bisturí,
coágulos
reparación
no solamente
y todos
el lento período
barazarse
Por
extraños,
desvitalizados,
que emplea el organismo
de estos tejidos muertos,
teolítico
procurar
pues al quitar con
los cuerpos
los tejidos
doce
adheridos
Segundo,
de la herida,
sino los
desaparece
para desem-
por un proceso pro-
de licuefacción.
otra
parte,
los trabajos
tran que el desmoronamiento
minoidea,
de Policard,
demues-
de la gran molécula
albu-
crea un excelente caldo de cultivo a la flora
microbiana.
Al resecar con el bisturí
ciales de la herida
y todos
las capas superfi-
los tejidos desvitalizados,
conseguimos una verdadera esterilización quirúrgica de
la herida. Pero no olvidemos -y de esto hemos de ocuparnos más adelanteque la resección debe respetar
los teiídos y fragmentos con vitalidad suficiente, pues
excediéndonos
.,.
.
de los tejidos
de la herida,
de una manera mecánica.
una rápida
vacunoterapia
Evitar
en las primeras
en la profundidad
y están en la capa superficial
solamente
No hay oposición, ni puede haberla, entre el método
antiséptico y el tratamiento
quirúrgico de las heridas;
máxime si tenemos en cuenta que no siempre podemos
en las r e s e e ci o n e s , podemos
crear
.....
la práctica
y sueroterapia
tado las bases fundamentales
complejas
particulares
heridas de nuestros
preventiva,
sistemática
de la
habremos
para enfrentarnos
gloriosos
de cada
sen-
con las
soldados.
-
de balas explosivas y algunos médicos afirmaron su
existencia. Al recibir las evacuaciones de los Hospitales de Campaña y descubrir estas grandes heridas,
todavía recientes,
nuestros
soldados.
mirando sus
lesiones, nos decían con un tono de convencimiento:
11
«esto ha sido de bala explosiva». Los Oficiales
nos afirmaban:
Anatomía
patológica
«no lo dude,
anatomo-patologíco
es de bala
heridos
explosiva;
en
el campo rojo se emplean proyectiles explosivos».
Nos costaba trabajo admitir la existencia en las
y patogenia
armas portátiles
El estudio
15 -
de las heridas
de
de la bala explosiva;
entendiendo
por
guerra, enseña cada vez más la gran diversidad de lesio-
tal, la que lleva una carga explosiva en su núcleo y
un percutor para hacerla estallar. Acudimos para mejor
nes que pueden
información
modernas
momento
producir
armas
nada
en nuestro
de g u err a.
organismo
Refiriéndonos
por
el
tros
al Servicio
artilleros
iban
de Recuperación,
proveyéndose
por armas
material
del Ejército
rojo,
portátiles, hemos visto gran número de sedales, con sus
orificios de entrada y salida; éste siempre un poco mayor
avances
del nuestro,
que
recoger
el armamento
que aquél y dependiendo
nado en su fuga.
Existían en este material
del proyectil.
más que a las producidas
las
Lesiones
como es sabido de la velocidad
leves, de evolución francamente
favorable, siempre que el proyectil en su trayectoria
no
hubiese lesionado vasos o nervios.
Hemos visto otras heridas de mayor interés, en que
al pequeño
orificio de entrada
correspondía
un amplío
orificio de salida, y en las cuales un corte en proyección
de toda la herida nos da la imagen de un cono o recuerda
la forma de una peonza.
y hemos visto estas
interesantes
lesiones,
estos
enor-
con
facilidad
marxista
abando-
recogido,
deformables,
de
a los victoriosos
le permitía
del Ejército
suerte
modelos
muy
pero no se habían
visto nunca tipos explosivos en balas de 6 a 9 milímetros.
Los primeros tipos explosivos los encontramos
en
cartuchería de 12 a 20 milímetros,
en ametralladoras
de aviación y antitanque.
Los efectos explosivos
principios
grandes
de balas
gracias
donde nues-
de toda
patogénicos
Las lesiones
tenían su explicación
en los
que todos conocemos.
producidas
en nuestro
organismo
por
mes destrozos, estos grandes boquetes en las carnes
de nuestros soldados,
en los que realmente parecía
que en el interior de sus tejidos había habido una
los proyectiles,
dependen de dos factores fundamentales: 1.0, la fuerza viva del proyectil, su forma y su
verdadera explosión.
Ante el aspecto de estas lesiones y a pesar de ser
perfectamente conocida su patogenia , volvió a hablarse
tejidos
La fuerza viva del proyectil, no depende solamente
de la velocidad, sino que está influida también por la
constitución;
2.", las condiciones
físicas
de nuestros
•
17 -
-16 -
masa. Se expresa
MV2
por la fórmula-
(la mitad
2
El segundo factor de alto interés que influye de
modo evidente en la producción
de las lesiones por
arma de fuego, es la constitución de nuestros tejidos,
o sea las condiciones físicas de los mismos.
Un proyectil dotado de una misma fuerza viva, de
una misma constitución y de una misma forma, producirá lesiones completamente
diferentes
si atraviesa
del
producto de la masa por el cuadrado de velocidad). Es
la velocidad un factor, eso sí fundamental, en la fuerza
viva del proyectil y por tanto en sus efectos vulnerantes.
A la salida
velocidad
metros
del cañón,
suele tener el proyectil
de unos 800 metros
la velocidad
2000 metros
por segundo.
disminuye
a la cuarta
no como percutor,
por las estrías
rotación
solamente
y a los
la fuerza de peneLa bala adquiere
dar 2550 vueltas
considerablemente
de
neuróticos,
mejor la velo-
importancia,
en las lesiones
bala cilindrocónica,
mínimo
perfora
de desgarro,
también
La
nuestros
un
comparado
tejidos
con
con
macizas
o con
o estructura
envuelta
del proyectil.
uniforme,
no
o si perfora
un órgano
por el proyectil
presentar
perforaciones
y muchas
produjo.
veces de menor
proyectil,
.'
fuertes
apo-
y elásticos,
limpiamente.
se
Suelen
hechas como con sacabocados,
tamaño
que la bala que las
muy poco resistente, pero
al ser atravesado por un
si éste no toca vasos de regular
calibre,
se
producen lesiones mínimas que no van más allá del
trayecto de la bala. La reparación suele ser rápida.
el que puede
producir una bala chata.
Es también muy diferente la lesión producida,
la constitución
a ser tejidos
El pulmón es un órgano
dotado de gran elasticidad;
una gran
que van a producirse.
debido
dejan atravesar
cidad en las balas puntiagudas,
que ofrecen menos
resistencia al aire y a los tejidos, que las balas ojívales,
y sobre todo que las balas chatas.
La superficie de impacto, tiene
un hueso
Tejidos elásticos. - La piel y los tejidos
1. o
por segundo;
de este modo la fuerza
de penetración.
Por la forma de la bala, se sostiene
- tejidos muy elásticos -,
Desde el punto de vista de la reacción al proyectil,
podemos dividir nuestros tejidos en tres grupos:
pues éste entra en el organismo,
del ánima del cañón un movimiento
la piel y músculos
que si choca contra
lleno de líquido.
parte. Ahora bien, no es sola-
sino como barrena.
que le hace
aumentando
A los 1000
a la mitad;
mente la velocidad la que determina
tración del proyectil,
una
2. o
según
Las balas
deformables,
atraviesan el organismo produciendo los mínimos destrozos. Las balas deformables, en su compleja variedad,
que más adelante estudiaremos,
producen enorme destrozo al abrirse o separarse
en fragmentos,
cuando
penetran en los tejidos,
Tejidos duros. - Los huesos como prototipo
de
tejidos duros, ofrecen una gran resistencia a ser atravesados por el proyectil. Cuanto mayor sea esta resistencia, por ejemplo, en las diáfisís de los huesos largos,
al impedir en cierto modo el avance del proyectil en
su interior, las moléculas óseas que rodean la bala,
sufrirán una fuerte presión lateral. haciendo que el
hueso se agriete en distintas direcciones. Es muy fr e2
- 19-
- 18
cuente que se originen dos grandes fisuras cruzadas
en X. dando lugar a la fractura llamada en alas de
mariposa (fig. 1 a). A mayor fuerza viva del proyectil.
se producirán
mayor número de fisuras secundarías,
máuser a corta distancia,
el movimiento ondulatorio
que desarrolla en las moléculas líquidas, al transmitirlas
su energía, hace estallar la vejiga de la orina.
que recuerdan por su disposición entrelazada una tela
de araña. Cuando la fuerza viva es considerable,
en
disparos
a corta
distancia,
es tal el entrecruzamiento
de las fisuras, que se produce una fractura conminuta.
Los huesos cortos, las epífisis. constituidos
por
tejido esponjoso
sibles,
ofrecen
fácilmente,
de laminillas
escasa
óseas
fácilmente
resistencia,
originándose
depre-
se dejan
atravesar
en ellos tunelizaciones
limpias,
o en otro caso surcos o canales,
cuando
son alcanzados
tangencíalrnente.
3.°
Tejidos pulposos, - Los tejidos
posos, como las grasas, los músculos,
son atravesados
escasa
velocidad.
fácilmente
Pero
viva, origina
al atravesar
ondulatorio
de sus
podemos
continentes
hacer
que
al lanzar
sobre
su velocidad
a las
es muy grande,
que puede
que nos
las ondulaciones
líquida,
con que se pone en contacto,
que transmite,
de
un movimiento
semilíquidas,
va transmitiendo
viva de que va dotado
dotado
una gran fuerza
tejidos
recordando
en una superficie
ella una piedra.
El proyectil
moléculas
por un proyectil
estos
y pul-
los parénquimas,
si éste posee
moléculas
representar
se producen
blandos
y si la fuerza
es talla
estallar
de estos tejidos pulposos.
energía
las paredes
Los destrozos
que
se producen en estos casos son enormes.
Supongamos. por ejemplo. un órgano continente de
una colección líquida. como es la vejiga de la orina. Si
ésta es atravesada en estado de repleción por una bala
Incluso los más rígidos y fuertes continentes, como
la díáfisís de los huesos largos. estalla y es proyectada
- 20-
-
corta distancia
en esquirlas hacia el exterior,
si un proyectil de gran
fuerza viva atraviesa su contenido pulposo o médula
ósea. Estas heridas de los huesos largos, dan lugar a
grandes destrozos, pues las esquirlas proyectadas, obran
a manera de proyectiles secundarios, originando enor-
21 -
- disparos a bocajarro - la exenteración
.
~. __ .
~~----_._---.
,
mes orificios en la salida del proyectil.
Los clásicos experimentos que brevemente relatamos
confirman plenamente este mecanismo de acción, sostenido por von Coler y Schjerning, La fotografía ultrarrápida
permite
impresionar
movimientos
velocísimos,
incluso al proyectil en su trayectoria.
Si sobre un balón lleno de agua o sobre un tanque
lleno del mismo
distancia,
líquido,
hacemos
un disparo a corta
podemos apreciar cinematográficamente
la bala atraviesa el balón; éste se deforma
en sentido de la trayectoria,
estallar.
Este experimento
la teoría hidrodinámica.
sión,
que podía
determinar
y por último
confirma
cómo
alargándose
acaba
de modo
evidente
No es el aumento
el proyectil
por
de pre-
al ponerse en
contacto con las moléculas líquidas (teoría de la presión
hidráulica,
sostenida
el recipiente,
por Huguíer)
lo que hace estallar
pues en este caso la explosión sería ante-
rior a la salida del proyectil. Es la transmisión
miento a sus moléculas y su proyección
que determina la explosión.
resistencia
de moví-
a la periferia, lo
Como en el experimento,
la
;..
-
~ji:
que encuentra el proyectil es escasa, conserva
éste mayor velocidad que aquella que transmite,
perrni-
tiéndole atravesar el balón antes de que explote.
Las interesantes
cinematografías
de Krantzfelder
Oertel,
~..
demuestran
la acción
explosiva
y
----
de una bala
atravesando un hueso diafisario.
Estos efectos explosivos producen en el cráneo, en
algunos casos de suicidio o en los fusilamientos a muy
FIG. 2.a
del encéfalo, como ha comprobado
Kroenlein,
o sea la
j
- 23-
- 22-
salida en masa fuera de la caja craneana,
múltiples fragmentos.
En la radiografía que presentamos
estallada
(fig. 2.
U
)
en
se ven
los orificios de entrada y salida en el cráneo, y una serie
bien marcada de fisuras, que a una mayor fuerza viva
del proyectil. hubiese abierto en estallido el cráneo.
Los efectos explosivos
se manifiestan
de los proyectiles
principalmente
metros de su trayectoria.
en los
de guerra,
primeros
Las balas dotadas
500
de escasa
fuerza viva, entran en nuestro organismo y quedan
alojadas en su interior, sin potencia suficiente para
acabar su trayectoria
en el interior
de los tejidos. Esto
da lugar a las heridas ciegas o en fondo de saco. Estas
lesiones tienen una gran importancia,
vista del tratamiento
desde el punto de
y de la indicación
o abandono del proyectil.
Sería de gran dificultad, pretender
en una corta serie de tipos
de extracción
clasificar y encajar
anatomopatológicos
deter-
minados, la gran variedad de lesiones que observamos
nuestros
heridos.
Las lesiones
en
que más nos sorprenden
y nos podían hacer pensar nuevamente en balas explosivas, son las que producen los proyectiles deformables o
las balas de rebote,
factor
La estructura
de gran interés
del proyectil
en las lesiones
es un
que éste puede
fragmento de metralla, sino la envuelta
retorcida, con aspecto de metralla.
¿Qué mecanismo ha determinado esta lesión? No
tenemos por qué pensar en la bala explosiva; nos basta
un tipo de bala deformable,
en la cual se ha desprendido el núcleo deformado, que originó el gran orificio
de salida,
tejidos.
tra clínica con un pequeño
cara interna
y enorme
codo. Por radioscopia
orificio de entrada
orificio
de salida
se comprueba
en la
a nivel del
una fisura simple
en húmero y un cuerpo extraño metálico en el interior
de la herida. En la mesa de operaciones se hace la
extracción del cuerpo metálico, que resulta no ser
caso.
la envuelta
Herido
en el interior
con
dos grandes
de tipo explosivo en muslo, siendo imposible
cuál corresponde
Radioscopia:
resulta
al de entrada
de los
orificios
distinguir
y cuál al de salida.
cuerpo extraño metálico en el interior,
ser a su extracción,
correspondiente
el trozo
que
de la envuelta
a la ojiva, con una porción de plomo
del núcleo. ¿Mecanismo
bala de rebote.
de esta lesión? Probablemente
La bala lleva un movimiento
de traslación
de unos
500 a 800 metros por segundo, y además un movimiento
de rotación
sobre
su eje, engendrado
del ánima del cañón.
llamar
normal.
proyectil
ataca
De esta manera,
nuestro
en su trayectoria
suelo, piedra, etc., adquiere
sobre
Veamos un caso. Herido de brazo que llega a nues-
y quedó
Segundo
podemos
producir.
de una bala,
llamar
la punta
de piruetas
cicloideo
organismo.
toca
Pero
en un objeto
si el
duro,
un nuevo movimiento
-la
del proyectil-
(también
por las estrías
que pudiéramos
base va dando
haciendo
se ha llamado
que
vueltas
una especie
movimiento
de
pirueteo) y de esta forma ataca nuestro organismo.
Si a esto añadimos que el choque contra el objeto
duro, deformó la bala, se comprende los destrozos que
puede originar en nuestros tejidos, y la facilidad con
que puede fragmentarse
lesiones.
.,0'"
la bala, siendo causa de nuev~";'·
¡
~'
~
"
"
\
'.
'~''''''<
- 24-
- 2S-
Tercer caso.
Es un herido que llega a una de nuestras clínicas Militares, de Hospital Provincial, con una
herida de bala en el pie. No presenta más que un orificio
de entrada en el borde externo de la región plantar;
herida en fondo de saco; bala alojada. La radiografía
Cuarto caso. Este caso no constituye observación
propia, pero tiene un extraordinario interés. Es el caso
de este enfermo
muestra,
y 4. a) tres cuerpos
como puede
opacos
verse (figs. 3. a
a los rayos X y cuya forma
hace pensar en la posibilidad de tres balas.
Se opera al herido, haciendo la extracción
de los
tres cuerpos
corres'
ponden
metálicos.
Estos tres fragmentos
a una sola bala. En uno, tenemos
correspondiente
la envuelta
a la ojiva; en otro, la base de la envuelta
con un fragmento
del núcleo de plomo,
y por último,
el tercero, está constituido
por la masa principal del
núcleo. La punta de la ojiva, la llena una substancia
que no es de plomo, como el resto del núcleo.
Pues bien, esta bala no se ha fragmentado
riamente,
ración.
sino que es un efecto logrado
Conseguimos
peración
una bala,
encontrar
de Artillería,
al parecer
un punteado
por su prepa-
~
en el Museo de Recu-
una bala
inglesa,
arbitra-
del mismo
tipo.
'
..'\:.
Es
que lleva en la envuelta
en la unión de la ojiva con la base.' para
su fácil fragmentación.
en los grandes
Línea de trozeo,
proyectiles,
que diríamos
y es precisamente
punto donde estaba rota nuestra bala.
El núcleo por otra parte es doble;
en este
pequeña
-
masa
de aluminio en la ojiva y el resto de plomo. Este núcleo
doble favorece la rotura de la envuelta.
En el caso que nos ocupa, la fuerza viva del proyectil
debía ser escasa,
pues
quedó
alojado
a pocos
.._0"_
•. -""
.-.-_
...
FIGs. 3." y 4.a
centí-
metros de la entrada. Pero este tipo de bala, al principio de su trayectoria, dotada de una gran fuerza viva,
puede producir con sus fragmentos enormes destrozos.
que llamaremos de Griñón. En el Hospital de Campaña
instalado en Gríñón.
ingresa un herido de arma de
fuego en brazo, cuya radiografía, que ha divulgado la
- 26-
prensa
diaria,
es altamente
- 27-
interesante.
Presenta
una
líco , con una serie de pequeños fragmentos,
finísimos
núcleos que rodean a núcleos principales. La impresión
que produce esta radiografía (fig. 5. a) es de una substancia semílíquida metálica, que ha infiltrado los tejidos
y que hubo de constituir el núcleo de la bala.
Será conveniente,
caso de Griñón,
metálico
o a modo de barro rnetá-
este
de los proyectiles de
pues por los casos que hemos
visto, existe una compleja
tura, cuyo conocimiento
variedad de forma y estrucpuede aclarar la patogenía
heridos.
especie de infiltrado
hacer un estudio
explicar
arma de fuego modernos,
de las diveras
FIG. 5."
antes de pretender
lesiones
que observamos
en nuestros
- 29enemigo.
El verdadero
humanitarismo
debe verse y
hacerse en la retaguardia.
Así se diferencia la España
Nacional
de la horda de asesinos
que dominó en el
campo rojo.
Convencidos
todos los Ejércitos
realidad,
se han ido perfeccionando
III
manera cruel, para hacerlas más vulnerantes,
eliminen más pronto al soldado enemigo.
Etiología
volumen
de las balas
menos vulnerantes
o sea
internacional,
su masa,
¡para humanizar
brutales,
se desechó
no siendo
tantes,
no pueden
Esta
o no lesionando
patriotas,
los elementos
que eran muchos
la mesnada
internacional.
ner en nuestra
Patria
sangrante,
como
sostenido,
era porque
lo imponían.
sanos
alemana
y se dió
7,77 mrn.: la rusa 7,72 mm.
ser de 12 a 14 gramos.
sino
órganos
bala,
impor-
fuera de combate.
España,
indispensable
una terapéutica
de salvación
las lesiones
internas
marxista
impo-
tan cruenta,
tan
mm.;
la francesa
ojival,
de punta
y frente
popular,
estaba
los principios
fundamentales
de
era la eliminación
de
En el frente de combate, en el campo de batalla,
Ejército
no tiene más que una misión: aniquilar
un
al
(esta
Hay la bala cilíndrica
perfecta
es la antigua
bala
ojival, de punta afilada;
por ser la que ofrece menos resistencia
y por último,
existe la bala sin punta,
toria en el aire, produce
de liberalismo
inglesa
la llamada bala P. Otra forma es la biojival, llamada
también aerodinárnica:
esta es sin duda la forma más
que hemos
camu-
la
El peso de las balas suele
redondeada
de la Patria
internacional,
8 mm.;
Las formas o perfiles de las balas son muy diversos.
Hay cuatro formas fundamentales.
La forma cilíndrica
si bien pierde más rápidamente
flado de separatismo,
su existencia, y la única sal vación
aquéllos, su destrucción.
..
7,92
española).
los
más de los que pudo suponer
es la guerra
desíntegrando
el
hacerlas
pequeña
de nuestra
creyeron
El germen
para
ser humanitarias,
dejaba muy pocos soldados
Cuando
para que
Los calibres de las balas varían entre 6 y 8 mm. La
bala española
tiene 7 mm.; la italiana
6,5 mm.; la
Pero ante la realidad
este calibre.
deformable
reducir
la guerra!;
como tipo la bala de 6 milímetros.
de que las guerras
de esta
de una
***
BALAS
Se quiso en algún convenio
del mundo
las balas
Todas las balas, cualquiera
tan un surco
para engarzarse
bala chata,
velocidad
sin embargo
al aire.
que
en su trayec-
grandes
destrozos.
que sea su forma,
presen-
con la vaina.
Casi todas las balas, exceptuando
las macizas, cuyo
modelo más conocido
es la bala francesa de 8 mm.,
constituida
de un solo núcleo de cobré; todas las demás,
tienen sobre el núcleo una cubierta o envuelta.
Las envueltas son de muy diferente clase, según el
Q.
- 30-
- 31-
tipo de la bala y las diferentes casas constructoras
de
proyectiles de arma de fuego portátil.
Las más usadas
son de: hierro,
cuproriiquel , latón, acero y cobre. La
envuelta va rebordeada
sobre la base de núcleo, dejando
el final de éste al descubierto.
El objeto de la envuelta
llegaba a disminuir el calibre
prontamente
inservible.
del fusil,
El núcleo suele ser blando, de plomo;
o de muy diversas substancias.
quedando
duro,
éste
de acero;
ESTRUCTURA
DE LAS BALAS(fig. 6. a). - Según
la constrtución del núcleo y las modificaciones
que puede llevar
la envuelta,
encontramos
para nuestro
estudio
los
siguientes tipos de bala.
Bala maciza.
Bala perforante.
Bala aerodinámica.
Bala chata.
i®1
Bala
una
deformación,
mayor
consistencia
como ocurría
1.° Bala corríente.-Presenta
a'{la bala
frecuentemente
y evitar
núcleo.
FIG. 7.a
FIG. 6.a
es dar
de doble
su
con las antí-
guas balas de plomo.
Por otra parte, ajustándose
el proyectil a las estrías
del ánima del cañón, adquiere un movimiento giratorio,
que favorece su penetración.
Y por último, la cubierta
del núcleo, evita el ernplome del ánima del cañón, caso
frecuente
antes, con las balas de plomo, en que se
rebordeada
en su base
generalmente
de plomo.
sobre
2.° Bala perforanle.-Esta
una envuelta total.
el núcleo, y un núcleo
bala tiene la envuelta
corriente y un núcleo de acero cilíndrocónico
afilado,
que es el perforante,
separado
de la envuelta por un
cono de plomo. En el momento
del impacto,
el núcleo
de acero, sigue por inercia el movimiento,
aplasta el
plomo que le envuelve y hace estallar
la bala. Sus
efectos son altamente destructores.
:~.~.-':.
- 32-
- 33-
3.o Bala de doble núcleo. - En estas balas el núcleo
de plomo no llena más que la parte cilíndrica de la
misma: la ojiva tiene un núcleo de otra substancia,
generalmente aluminio, o papel prensado. Los efectos
son parecidos a los de la perforante. El núcleo de la
ojiva más blando
se aplasta,
deformándose
abriéndose,
pudiendo producir
nuestros tejidos (fig. 7.").
grandes
la bala
desgarros
o
en
mos: el
estaño,
ciertas
Opacita
anhidrido sulfúrico, oleum. cal viva. cloruro de
cloruro de arsénico, etc. También se emplean
mezclas llamadas
fumigenas.
entre ellas la
y la Fumigerita.
Los Huminantes más corrientes son: el magnesia, el
aluminio, etc. Nuestros artilleros tienen fórmulas bien
r----------- --------__~--.---------_
4." Bala incendiaría perforante. - Esta bala tiene
una constitución
rante,
pero
en su parte anterior
lleva en la base
plomo relleno
de fósforo.
por el calor desarrollado
Al abrirse
Esta bala
originar
en
materias
prismático
de
la bala, el fósforo
y al ponerse
el aire, se inflama.
incendios,
igual a la perfo-
un taco
aunque
en contacto
con
fabricada
para
combustibles
Bala Incendiaria
perforan te.
como
madera, paja, etc., puede atacar nuestro organismo y
nos explica el aspecto de quemadura
que presentan
algunas heridas de proyectil.
5. o
Bala trazadora, generalmente
bién. - Esta bala lleva en su base un cilindro
una substancia
inflamable,
Esta bala se diferencia
bien furnígena
central;
o luminosa.
en su aspecto exterior
de todas
esto permite que la explosión de la
pólvora de la vaina, inflame por este orificio la substancia contenida.
Estas
son
las balas
FIG. 8.8
relleno de
las demás, en que la base del núcleo, que puede verse
en todos los proyectiles, tiene en éste una pequeña
perforación
Bala trazadora.
perforan te tam-
estudiadas para producir luz blanca
buena fórmula de luz blanca es:
Nitrato
de bario
.
o luz roja.
37 por 100
Magnesia
.
34
»
»
Nitrato
.
29
»
»
potásico
Una
que pudiéramos
llamar visibles y que tienen por objeto poder corregir el
tiro. Cuando los disparos se hacen de día se emplean
substancias fumígenas, que van dejando una estela de
humo en su trayectoria; y cuando se hace uso de ellas
de noche, se emplean substancias luminosas (fig, 8.
Entre los productos fumígenos más empleados tene8
).
Otra fórmula para producir
Carbonato de cerio
Clorato potásico
Goma laca
'"
Betún
luz roja es la siguiente:
.
.
.
.
9 por 100
67
»
»
14
10
»
»
»
»
3
~----------~~----~--~-tF
- 34-
4 ,
- .15 -
6.° Bala dum-durn (fig. 9.
Estas balas son aquellas en las que sobresale el núcleo de plomo por su
ojiva. Hay otras que llevan cortes o vacíos en la parte
de la ojiva. Estas antiguas balas, faltas de consistencia
en su punta, hacen que en el momento del impacto se
8
).
deformen y entren desgarrando
[_7
-
Entre los tipos de proyectiles que hemos enumerado
vale la pena que nos detengamos un momento en el
estudio de las incendiarias.
Decíamos de éstas, que
los tejidos.
~
1
1
Balas
dum-durn.
@
/2 '7
6',
1
~
FIG.9.8
Muchas
balas
pueden
llevar además
una línea
de
posible fractura en su envoltura, como en el caso que
hemos descrito de los tres fragmentos, y así se facilita
mejor la separación del núcleo y la envuelta.
Como final en el conocimiento de las balas, citaremos la verdaderamente explosiva, que nunca es de arma
portátil, sino de antitanque, antíaérea y de ametralladora de aviación. Estas balas tienen un calibre de 12,7 a
20 mm. (fig. 10). Son los más pequeños calibres para
una granada, pues se comprende que en una bala de
6 a 7 mm. y de 12 gramos de peso, sea casi imposible
fabricar el complejo mecanismo de esta granada explosiva, con su carga, sus masas centrtfugas, su percutor, etc. y con un peso de unos 200 gramos.
Bala antitanque
explosiva.
FIG. 10.
cargadas de fósforo pueden poner en ignición materias
combustibles
como madera o paja; pero hay balas
incendiarias de tal potencia que pueden fundir hasta los
motores (se emplean en aviación).
Estas balas van
cargadas de Calortta , producto aluminotérmico,
o de
,-
36 Termita, mezcla de aluminio en polvo y de óxido de
hierro, que merced a la reacción que el calor del choque
inicia en la mezcla, se producen elevadísimas tempera-
37 -
METRALLA
turas, suficientes para fundir los metales. Se emplean por
esto contra los motores de explosión (Aviones), para
inutilizar los cañones, etc.
El producto conocido por Termita
en el comercio,
como decimos una mezcla de aluminio
de hierro magnético.
En las guerras del presente, el porcentaje de heridos
de metralla sobrepasa con mucho al de heridos de bala.
es
Son los aviones con sus enormes bombas modernas,
los cañones y los tanques, las armas de mayor impor-
en polvo y óxido
Tres partes de aluminio,
requieren
diez de óxido magnético y producen en la reacción siete
de hierro. Esta reacción, llamada de Goldschmit,
es
conocida
desde 1878, si bien desde la Guerra Europea
es cuando ha adquirido
toda la importancia
manganeso,
etc., mediante
explosiva.
Goldschmit
lleva su nombre,
el aluminio
pudo metodizar
mezclando
granulado,
o
que
el óxido muy dividido,
con
pulverizado;
iniciando
de mano
de bombas
en la guerra
franco-prusíana
los heridos de
pales: la granada
rompedora.
tres tipos princi-
de gruesas
ordinaria, de paredes más gruesas y contenido
vora, y la granada de metralla o schrapnell.
Las modernas
la
bombas
de aviación
pueden
tener hasta 500 kilos de peso; empleadas
grado conveniente.
bombas para destruir fortificaclones,
Una vez la reacción
una enorme
cantidad
de calor,
continúe en toda la masa. La reducción
unos treinta segundos.
produciéndose
entre 2.000° y 3.000°
Es posible pensar
Termita.
se
que hace que
del óxido dura
temperaturas
•...
que en el caso
de Gríñón
, se
fusibles. ya que no
de
de pólllegar a
estas grandes
sus efectos destruc-
tores han sido enormes.
Para el ataque a grupos enemigos se emplean bombas
de tamaño más reducido y algunas pequeñas,
ser lanzadas
tratase de una bala con substancias
precisamente
en marcha,
paredes
hierro y llena de trilita o de amona!. La granada corriente
reacción por el calor en un punto de la mezcla hasta un
produce
de
que se verifica en las
Entre las balas de cañón tenemos
o bien porque
con violencia
la reacción
explosiones
trincheras.
con la profusión
grandes proyectiles suponían un 8 por 100, en la guerra
europea sumaban el 75 por 100.
el aluminio no daban
resultados suficientemente
satisfactorios,
no iniciaba la reacción, o se realizaba
sin contar
Mientras
que merece
para la fabricación de explosivos y para usos industriales.
Los ensayos de reducción de los óxidos de hierro,
cromo,
tancia en los combates,
en gran cantidad
que pueden
desde un avión.
Los morteros de trinchera y las bombas de mano.
completan el grupo de los proyectiles que por su explo
sión y fragmentación en múltiples trozos. hieren el organismo con fragmentos
metálicos de mayor o menor
tamaño,
irregulares,
esquinosos
y que en nuestros
Hospitales denominamos genéricamente metralla.
- 38-
- 39-
Esta metralla va dotada de una enorme velocidad
inicial. hasta 1.200 metros por segundo, y de un movimiento giratorio.
La finalidad que se persigue
explosión,
número
es causar
con estos proyectiles
con una sola granada
piña; por ejemplo, algunas granadas de mortero
y
un tipo
de
el mayor
de bajas posibles en el enemigo; por esta razón
son los mejores
aquellos
que se dividen, que se frag-
mentan en el mayor número posible de pedazos. De poca
utilidad sería una granada
sión en dos pedazos,
a dos individuos,
que se dividiese en la explo-
pues éstos matarían
causándoles
o lesionarían
claro está, enormes des-
trozos; pero su acción de conjunto resulta muy pequeña,
comparada
con una granada
que se fragmente
de metrallas y que en determinadas
circunstancias
originar hasta cien bajas. Por eso la metralla
..
-
en miles
puede
que encon-
tramos en nuestros heridos -salvo algún caso excepcional, de gran tamaño - suelen ser pequeños fragmentos. En algún caso es tan fina la división del metal por
la explosión,
que se infiltran
pequeñísimos
originando
fragmentos,
de milímetro,
a estos casos lluvia de metralla.
de brazo (fig. 11), corresponde
de la Legión que presentó
traurnática
décimas
casi siempre por su difusión, lesiones nervio-
sas o vasculares.
Denominamos
radiografía
de
en los tejidos cientos de
signos parésicos
en los tres nervios
de pierna (fig. 12), corresponde
La
a un Sargento
y de neuritis
del brazo. La radiografía
a un Alférez de Infan-
tería en el que se produjo al mes de herido, un aneurisma
de la tíbial anterior, del cual fué operado en mi servicio
de la Cruz Roja con pleno éxito.
Para conseguir esta gran fragmentación de los proyectiles, llevan muchas bombas surcos o líneas de posible trozeo o fragmentación, que les dan el aspecto de una
FIG.
11.-Lluvia
de metralla.
~-----~
, 'J;,:
de bomba de mano, francesa, que por su tamaño y surcoYf.'./~:\'_)~VAl.z.
. ,..•.
que la cruzan, recuerda muy exactamente una piña.
-'7~
n
.;y
,"~~;J~
'--i:
>.-lI' •. ,j!.
- 40
Existe
retardada.
-
una clase especial de granadas,
de espoleta
En estos tipos.
se produce
la explosión
después
manera
de hundirse
en el suelo la bomba; de esta
puede atravesar
varios pisos de un edificio y
explotar
en el bajo,
la expansión
lluvia
tiles secundarios.
Las granadas
diado,
explosivas,
por una parte,
y por otra,
nuestros
de tierra,
Hospitales
siva. Los casos
doble
acción
que hemos
explosiva.
Han
lesionados,
estu-
pasado
por
sin herida nin-
•..
los efectos de la onda explo-
más frecuentes
- dejando aparte las lesiones
estado de conmoción
cerebral,
nares e infartos
sino
y otros proyec-
una
la metralla
muchos
guna y que sólo aquejaban
la metralla,
piedras
tienen
la onda
Muy próximos a la onda explosiva. las lesiones que
determina
pueden ser mortales.
La gran mayoría
en el suelo lanzar en
de los gases, no solamente
una verdadera
vulnerante;
al hundirse
O
ésta
41 -
de pulmón
que hemos
observado
de oído - se refieren a
de congestiones
pulrno-
y otras
congestiones
vísce-
rales. La evolución
de estas lesiones,
observadas
en
repetidas
radioscopias
para el pulmón,
fué siempre
aunque lenta, favorable.
La explosión
del proyectil,
desplazamiento
distancia
sean
de
gases,
a personas
tocadas
por
determina
capaz
y cosas
la metralla.
de
de bruscas
de la presión
en la que parece
tos son atraídos
existe
una
tercera
a gran
aunque
de esta zona,
como
existe
atmosférica
que personas
al foco de explosión;
traonda explosiva.
enorme
no
Esta es la zona de la
fuera
succión,
lanzar
próximas,
onda explosiva. Pero
variaciones
un
Y por último, por
zona de vibración,
esta
otra
o de
y objees la con-
fuera de ésta,
en la que el
retumbido
de la explosión puede aun desplazar a una
persona y producir lesiones conmocionales
en órganos
delicados.
FIG. 12.
de modelos
de bomba de mano, obran más por su
onda de explosión.
que por la metralla
en que se
fragmenta.
-
- 43-
42
Las heridas de metralla. tienen un interés excepcional que las separa de las heridas de bala, sobre todo
cuando éstas no son deformables.
Es muy raro que una bala de fusil corriente, arrastre
en su trayectoria
organismo;
mentos
nosos,
ningún
mientras
casi siempre
unos dos centímetros
podían
dentro
cortantes,
por delante
verse pegadas
correspondiente
o tipos
de imprenta
esqui-
los vestidos
que extrajimos
a la misma
al capote,
de
de un
hasta
capas de tejido, en las que podía distinguirse
el tejido
clavos
del
En un trozo de metralla
cuadrados
por
es decir, los frag-
irregulares,
que cubren al combatiente.
herido,
extraño
que la metralla,
de la granada,
arrastran
cuerpo
producidas
tres
muy bien,
al pantalón
y al
calzoncillo.
No hay que subrayar
arrastre
de cuerpos
la importancia
extraños
que tiene este
en el interior
de las heri-
das. Las complicaciones
sépticas que originan varían
desde el sencillo flemón, que no deja de presentarse,
hasta las septicemias
gangrenosas.
Los vestidos
chados de polvo y barro, son depósitos
gérmenes,
desde los corrientes
la flora anaerobia
abundantes
de la supuración,
siempre la sueroterapia
gangrenosa
en dosis altas,
perfringens
de Fraenkel.
Las granadas
hasta
de balines
recido;
en el campo
de metralla
preventiva
sobre todo contra
de metralla
generalmente
pero
de
más completa.
Esta es la razón de que en las heridas
recomendemos
man-
o schrapnell,
redondeados
rojo
el bacilo
van llenas
de plomo
se han
anti-
llenado
enduestas
granadas de clavos y pequeños
trozos de hierro y
frecuentemente
con tipos de imprenta.
Las heridas
producidas
por los balines de
schrapneJl.
recuerdan
las heridas de bala. pero las
FIG. 13. -Lluvia
las
peores
caractertstrcas
de metralla.
de las de metralla.
tienen
#Z
Z'
4'
.J,
o;
:;:¡a:a
.'
,.'
¡;
,
- 44Un caso extraordinario
de herida de metralla hemos
tenido ocasión de observar en uno de nuestros Hospitales de Guerra. Se trata de un soldado de Infantería.
el cual manifiesta que estando en el campo de combate
en el frente de Aragón, explota a unos veinte pasos de
él. una granada
Hospital
del 15.5. Cae herido
de Campaña.
donde
y es trasladado
se le aprecia
al
IV
una herida
contusa
en la región submaxilar
derecha y salivación
sanguínolenta.
Observada
la cavidad bucal. se aprecia
una herida
trozo
de metralla.
facilidad
mada
en el suelo
Dilatada
una gran metralla.
conserva
que resulta
mente
de la boca.
todavía
herida
de plata.
a nuestro
un
se extrae
que aunque
su primitiva
ser un duro
evacuado
esta
por la que asoma
bastante
forma
nos
con
circular
y
estando
de duros
muestra
Más admisible
es que
en el suelo fuese lanzado
como proyectil
secun-
por la explosión¡
donde
cayó la granada
estuviese abandonado
Alguien ha querido
aunque
no había
colocando
espoleta
de estas
nadie
asegura
que
y es raro
que
en el campo.
aclararnos este enigma.
dolo como un acto de sabotage
hacía
el herido
un duro
granadas
a nuestro
del 15.5.
para
-
-SUPERSTICIÓN
DE LA BALA
veces los cirujanos
tenemos
de
-- siempre
suponga
peligro
síonante,
casi
complacencia
que llegar a una
que
ésta
para el paciente - por el estado
neurasténico
en que
se
no
obse-
encuentra
el
enfermo o sus familiares.
Este caso se da con gran
frecuencia con las balas alojadas en el organismo.
Es
muy frecuente.
sobre
todo
en gente de escasa
cultura.
la superstición
de la bala. Durante el Glorioso Alzamiento Nacional, se me han presentado
dos casos raros
de este tipo.
explícán-
favor,
en determinado
operación
el
de plata.
dario
Muchas
rápida-
duro. de cuño de Alfonso XII. de plata de ley.
No vamos a admitir que en el campo rojo se llenasen
las granadas
a.
defor-
El enfermo.
Hospital.
Cuerpos extraños
lugar
que se
El primero en una jovencita
herida. por accidente
casual, por disparo de pistola en región glútea. Me traen
••••
de la
impedir
a la enferma
la
con fuerte
hemorragia
vagínal
de gases por vulva. La bala ha perforado
explosión.
No hay orificio de salida.
enferma¡
ción¡
!.
l
I
r.
r
cohibimos
evitamos
Atendemos
la hemorragia¡
la grave
complicación
y expulsión
recto y vagina.
debidamente
evitamos
de una
a la
la infecfístula
recto-vagtnal:
pero la familia no le convencen nuestras
favorables impresiones.
porque no la extraemos la bala.
Es decir, no le preocupa el grave estado de la herida,
ni los destrozos
que haya podido producir
el cuerpo
•
- 47-
- 46metálico, sino únicamente
la presencia
opuesta
Cuántas veces hemos tenido que intervenir para
extraer balas o metralla por esta causa, sin que hubiese
una verdadera indicación operatoria.
del mismo en el
organismo.
A los veinte días, la enferma casi curada,
localizado
radíográficarnente
el proyectil
ínguínal
•••
permite ya
en región
Ahora bien, conviene no confundir la obsesión del
cuerpo extraño con los casos de simulación, para pro-
al orificio de entrada, hacer su extrac-
ción con relativa facilidad, dejando la familia completa-
longar una estancia
mente tranquila.
combate. Muy contados
los casos,
acaba de pasar España,
en la que el entusiasmo
El segundo
caso es el de una joven de 18 años, que
sufre una herida de bala penetrante
nada por un lamentable
salida.
La radiografía
Causa y la heroicidad,
de vientre, ocasio-
de nuestros
descuido al caérsele a su padre
la pistola.
Veo a la enferma a las dos horas del accidente;
orificio de entrada en hipogastrío: no hay orificio de
en doble proyección
muestra
el
hospitalaria,
•...
soldados;
alejada
del frente de
en la guerra por que
han sido condiciones
por la
normales
pero algún caso se nos ha presen-
tado. Pequeños
trozos
de metralla
masa muscular,
sin contacto
alojados
nervioso,
en plena
ni vascular,
articular y que según el enfermo le ocasionan
trastorno funcional.
ni
un grave
proyectil alojado profundamente en masa muscular lumbar. Signos evidentes de reacción peritoneal. Orina clara
Sería muy lamentable que los cirujanos se contagiasen de esta preocupación
por el proyectil y ante un
por sondaje. Laparotomía
herido reciente, recurriesen
intestinales;
y sutura de siete perforaciones
limpieza peritoneal y sutura sin drenaje.
Al explicar la intervención
nada
más que por
la bala:
a la madre, no pregunta
¿Se ha sacado
Campaña, el más avanzado,
de las lesiones producidas
la bala?
es normal
y a los quince
días la enferma entra en convalecencia.
Pero la madre
considera
postoperatorio
que no se ha hecho nada con su hija, y antes
de darla de alta, por consejo del padre, hay que simular
la extracción
no ocasionaba
del proyectil
ninguna
En el escalona miento
exige en la guerra la cirugía castrense,
¿Cuándo se saca la bala?
El curso
intempestivas.
a extracciones
para tranquilizarla.
molestia
La bala
la extracción
del mismo
hospitalario
el Hospital
que
de
debe ser para el tratamiento
por el proyectil, dejando
-salvo
urgente indicación - 'para
En éstos,
muchas veces
casos
el Hospital
con más facilidad
especiales
de
de retaguardia.
puede localizarse
exacta.
mente el proyectil y estudiarse con calma la indicación
o inconvenientes de su extracción.
y era de muy difícil
extracción.
Esta preocupación obsesionante de las gentes por el
cuerpo extraño alojado en el organismo, como si se
tratase de un elemento tóxico o de un elemento demoniaco, se manifiesta con frecuencia en el propio herido,
dando lugar a verdaderos estados psicopatológicos.
b. -
CUERPO
EXTRAÑOS
Uno de los caracteres verdaderamente
las heridas de arma de fuego, lo constituye
específico de
la frecuencia
con que encontramos en los heridos cuerpos extraños
en su organismo. Y no son éstos solamente los agentes
ti
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A
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...,.-
49 -
- 48-
otras clases.
Para nuestro estudio dividiremos los cuerpos extraños en: 1.°, metálicos: balas y metrallas. 2.°, no metá-
Estos flernones en su período supurativo se abren al
exterior por la misma herida o por una región próxima,
fistulizándose y sosteniendo esta fístula hasta la extracción del proyectil.
licos: restos de l vestuarto-equípo
y otros productos.
Estos del segundo grupo constituyen muchas veces
que hemos encontrado
verdaderos tapones
-como
cuando el proyectil arrastra
dos, es· el quiste séptico. En la búsqueda del cuerpo
extraño y ya próximos a él. abre el bisturí en su progre-
productores
vestuario
de la herida,
del soldado,
sino que también
que quedan casi siempre alojados
y fragmentos
yectil pega en el fusil del combatiente,
cuando
incrustando sus fragmentos en la herida.
Pícdrecítas
pequeñas suelen también constituir
pos extraños
en los heridos
por proyectiles
es variadísima
y múltiple,
e
de la flora
cuer-
originar,
en los
extraño
su flora
microbiana
cuerpo
extrafío,
presencia
son tolerados
tejido
no tole-
cuando
grande
más que pequefías
y
la infec-
molestias.
englobando
al
el acto
operatorio
de
veces, y en algunas ocasiones
las
mucho
no arrastran
otros
infección
ninguna,
en el organismo.
en los tejidos
conjuntivo
escleroso
rada en los heridos, depende - cuando no han atravesado un conducto séptico, como el digestivo - de que
ha arrastrado,
íntimamente unido a ella, algunos filamentos cuando menos, del equipo del soldado.
muy
séptico,
facilita
pueden no producir
Pero hay más; es que
ser
limite perfectamente
de un quiste
su extracción.
Las balas muchas
consecuencia
metralla,
no debe
sin que aquejaran
La forinación
mente toleradas
principalmente
o
cavidad
bien tolerados, pues los hemos encontrado
soldados
a Los cuatro y seis meses de
Laindicación más precisa de su pronta extracción.
Estos cuerpos no metálicos, sólo excepcionalmente
por el organismo.
amarillento
de esta
son bastante
en nuestros
metrallas,
metálicos,
turbio,
Dentro
una barrera fibrosa. Estos quistes sépticos
de su presencia en el organismo, la formación de un
proceso flegrnonoso más o menos círcunscríto , y esta es
los cuerpos
gomoso
ción creando
heridos,
como demostra-
es la más frecuente
y
heri-
de la que fluyen unos tres a
metálicos.
permite que el organismo
ron las investigaciones de Policard, entre otras.
Dejando aparte las graves septicemias
anaerobias
que pueden
por óxidos
Ombredanne,
veces en nuestros
con pared propia, está movible, casi pudiéramos
decir
flotante, el cuerpo extraño. En estos casos, la virulencia
explosivos.
En todos estos casos, pero principalmente
tapones de vestuario,
el peligro del cuerpo
estriba fundamentalmente
en la infección;
microbiana
teñido
el pro-
destrozándole
que ya citaba
muchas
cinco c. c. de un líquido
casos hemos encon-
de madera,
clínica,
sión, una cavidad quística,
Otras veces son sólo
del vestido. En diferentes
trado astillas
Una forma
se les ha denominadovarias capas de tejidos del
en el fondo ciego de la herida.
filamentos
los hay de
que
extrafíos,
siendo
En estos
determina
próximo,
a su alrededor
cuerpos
una
origina
perfectacasos
reacción
su
del
un proceso
y que se circunscribe
firme-
mente sobre el cuerpo extrafío.
Por
un proceso
serie de los tejidos
formación esclerosa
metaplásico,
tan
frecuente
en la
conjuntivos,
es posible que esta
defensiva, se impregne de s ubstan.¡
I
fl
••
- 50-
-
cia fundamental de cartílago o de sales calcáreas, constituyendo una verdadera neoforrnacíón.
que engloba el
cuerpo metálico.
c. -
INDICACIÓN
El criterio
OPERATORIA
moderno
ANTE
EL CUERPO
en cirugía
EXTRAÑO
embargo en las repetidas
nuestros
extraños.
es la
y sin
radioscopia s y radiografías
de
heridos. descubrimos
muchas veces cuerpos
que no solamente
no producían
ninguna
molestia. sino que ni siquiera
sencia por el herido.
era sospechada
Nuestro
criterio sobre este interesante
aclara en la siguiente clasificación.
su prepunto
se
Cuerpos
extraños
dolorosos
o mal tolerados,
por contacto con nervios, vasos, superficies
tendones, etc. Deben ser extraídos.
3. o Cuerpos extraños bien tolerados
clase alguna. Deben ser respetados
Todos estamos
los casos incluidos
el último.
sugestión
conformes
sin molestia de
grupos, pero en
son más diversas.
del herido hacia el cirujano.
rígido criterio intervencíonista
tidas veces a la extracción
articulares,
en el criterio a seguir en
en los dos primeros
las tendencias
Bien por
o bien por un
de éste. se procede repe-
de cuerpos
anteriormente descritos? Imposible extraer esa infinidad
de pequeñísimos
fragmentos.
en que casi podíamos
decir. se pulveriza el proyectil de explosión moderno.
esos
casos
pequeños
metálicos
perfec-
tamente tolerados. con riesgo en algunos casos de crear
una situación patológica para el herido. que no existía
anteriormente.
trozos
de cuerpo
metálicos.
extraño
único.
Pero
El criterio
de Ombredanne
hasta
en
los
si está bien tolerado.
habrá de tenerse en cuenta la gravedad
ción antes de 'pensar en su extracción.
de la interven-
es siempre
aceptable
en
su fórmula que dice: «Debe extraerse
un proyectil.
cuando los peligros de las manipulaciones
para su
extracción sean menores que los trastornos
permanencia en los tejidos puede originar».
Nosotros
1.° Cuerpos extraños
con complicación
séptica:
flemones, fístulas, quistes sépticos. Deben ser extraídos.
2. o
¿Qué harían estos cirujanos estrictamente
intervenun caso de lluvia de metralla. de los
cíonístas, ante
El destrozo operatorio.
sería siempre más perjudicial
para el enfermo que la presencia en su organismo de
de guerra y el que
domina en nuestros Jefes de Equipos Quirúrgicos.
extracción sistemática de los cuerpos extraños;
S1 -
cualquier
regla:
creemos
que la indicación
acto quirúrgico.
«Estará
indicada
debe atenerse
una
operación.
peligros de la misma sean inferiores
determina» .
que su
operatoria
en
a la siguiente
cuando
los
a la causa que la
- 53.analizando unos diez casos publicados en los últimos
cincuenta años, sobre intoxicación saturnina por balas
de plomo retenidas en los tejidos, empieza por hacer
resaltar la pequeñez de la estadística, como etio-patogenia de la intoxicación.
v
Toxicidad
en la intoxicación,
del cuerpo extraño
objeción
abstencionista,
ante
podía
después
cada caso,
hace ver lo dudoso de ellos, pues faltan siempre en el
aspecto clínico algunos signos de los más importantes
el cólico,
hacerse
los cuerpos
a este
metálicos
criterio
nuestros
bien tole-
como
los trastornos
siguiendo
Una doble
Estudiando
el consejo
heridos
albúmina,
como
son:
el ribete
nerviosos.
de Loeper,
de una
No nos bastará,
analizar
con bala retenida,
signo
de Burton,
la orina
y descubrir
nefritis,
para
de
en ella
afirmar
rados. La primera, que podían ser elemento de intoxicación crónica, para el organismo
que los tolera. La
por este solo
saturnina.
segunda, que su presencia
Como caso verdaderamente
excepcional,
publica
Genival Londres, en 1934, en «La Presse Médícale»,
el de
rar la reparación
en el organismo,
de la herida,
puede alte-
que el mismo produjo,
la biológica evolución de los tejidos
alterando
conjunti-
vos de reparación y principalmente del Óseo.
Sobre el problema de la intoxicación por los metales,
englobados
nuestros
en fragmentos
tejidos,
más o menos pequeños
pensamos
en
que será muy raro el caso
en que den lugar a fenómenos
de intoxicación,
por no
ser en general substancias reabsorbibles.
El metal que se ha estudiado con más detenimícnto.
I
t-.
un obrero
pistola
dato
la existencia
de veinte años,
y queda
articulación
de la rodilla.
ción saturnina
percutánea,
intimidad
del tóxico:
la digestiva,
la presencia
de nuestros
la respiratoria
de partículas
de plomo
tejidos. Sin embargo
estos
y la
disparo
de
próxima a la
completo
y evidente
Al extraerse la bala más tarde, van desapareciendo
todos los síntomas,
hasta la completa curación
del
herido.
xicación saturnina,
tración
un
Al cabo de unos dos meses,
se inicia la aparición del síndrome
de una intoxicación saturnina.
caso, que casi podemos
vías de pene-
que recibe
la bala de plomo alojada
desde este punto de vista, ha sido el plomo. Algunos
autores llegan a admitir en la etío-patogenia de la intoademás de las clásicas
de una intoxicación
El mismo autor, sorprendido
ante la realidad
considerar
de este
único, de intoxica-
por bala de plomo, analiza
las circuns-
en la
tancias especiales que pudieron ocasionar esta intoxicación. En primer lugar. una aleación especial del metal,
casos
que ha permitido
son extraordinariamente
raros.
En opinión de Pinard, los casos publicados deben
ser sometidos a una severa crítica. Y en efecto, Redus
una disgregación
del mismo, como lo
demostraba
el aspecto grisáceo de los tejidos de la
región, observados en la operación. Y por otra parte,
una susceptibilidad
especial del sujeto y el hecho de
- 55-
- 54encontrarse
el metal, no englobado en tejidos flbrosos,
sino bañado realmente en los humores.
pues se encontraba la bala en una cavidad próxima a la articulación
y
bañada por la sinovial.
Si con las armas de fuego
plomo
-lo
sin envoltura
que supone
fondo
que
una
mayor
de saco. con proyectil
un caso
con visos
ción
saturnina,
nulo
este peligro.
núcleo
podemos
y aun
en
ningún
caso
publícado,
que
metálico
los tejidos,
y se basa
de
frecuencia
alojado
envuelta
aun
de otro
fragmentarse,
no
significar
con
metal.
la
por arma
presencia
al tejido
de las fracturas
de fuego,
es en los últimos
una
del
de
óseo,
tratadas
por
con bala o metralla
fijeza
los
tornillos
desplazarse
coaptados.
los
metálica
metálicas
años
datan
cuando
o placas
fragmentos,
y por último,
- y las
-.
dación, es más lenta
maniobras
exteriores.
que
la desaparición
sus resultados
suelen
Ahora bien; entre estos éxitos vemos alguna vez un
fracaso absoluto,
en que la formación
del callo se
detiene. constituyéndose
una pseudoartrosis;
o un callo
débil, en el que un pequeño traumatismo
puede produ-
de
y puedan
correctamente
de osteosínCharbonnel
y
del callo, la consoli-
tratando
dación
mienden
sostener
de las mismas
que produce
las fracturas
de la fractura.
la pronta
por
hace que ciertos
extracción
del metal
los primeros
autores
vienen
para
conocer
el metal.
retardando
una vez que cumplió
coaptados
Numerosos
metales,
al retirar
el metal,
desde este punto
porque
de
La influencia tóxica del metal en estas alteraciones
de la regeneración
ósea, se demuestra
claramente
por
elección.
ocurre
tan
los casos
la formación
pios de siglo, de una manera
Y esto
antes
estadísticas
entraron
en la práctica
corriente y llegan a ser para
todos los cirujanos
en muchos casos, el método de
ser excelentes.
o alambres.
en casi todos
Masse lo confirman
osteosíntesis,
cuarenta
en el punto
ración ósea. En otros casos más frecuentes.
se origina
una osteítis
rarefacíente,
que hace que pierdan
su
irritación
entre estos casos
y precisamente
No son imputables
estos casos, ni a un defecto de
técnica,
ni mucho menos de asepsia;
ni tampoco
a
condiciones
especiales
del sujeto,
como taras infecciosas o endocrínas.
que impidan o modifiquen la repa-
tesis
conocemos
para la reparación
alojada en el foco de fractura.
Aunque las primeras osteosíntesis
de un siglo.
considerar
modernas
fundamentalmente
en la evolución
una fractura
de intoxica-
en la actualidad
en el organismo,
en
- no se cita más
osteosíntesis
metálica.
Realmente existe una gran analogía
y
de heridas
de verosimilitud
las balas
de
fuerza viva
en que se haya originado
puede
se refiere
con balas
y con escasa
llevan una
el caso
intoxicación.
El peligro
cuerpo
pues
de plomo,
antiguas,
ninguna,
cir una nueva fractura
aplicación del metal.
cirujanos
reco-
empleado
en la
su fin primario
de
días los fragmentos.
estudiando
experimental,
su mayor
de vista. Estas
Esta
la consoli-
desde
los diversos
o menor
experiencias
princi-
toxicidad
hechas
en
vivo muestran
una gran confusión.
Y solamente
los
trabajos
modernos,
basados
en los cultivos
de los
tejidos, permiten una mayor precisión.
Es necesario
poner al metal en contacto
con las
cél ulas óseas y sin ninguna
otra influencia.
Esto se
- 57-
- S6-
consigue por el procedimiento
de Carrel y Ftscher. bien
cultivando
«in vitro» el tejido en vida normal, ya en
gota pendiente o ya en los frascos de Carrel, o el cu l ti va
amortiguado
de Físcher, con escaso jugo embrionario,
para que la colonia
celular
se desarrolle
lentamente.
inicia en las primeras horas de su aplicación,
conduce
en el vivo, a un proceso
de reabsorción
completa;
suficientemente
lento por otra parte, para permitir la
formación
Nunca
del callo.
hay que llegar por lo tanto a retirar
Pues bien, si a esta colonia de fibroblastos y osteoblastos cultivada «in vítro» le añadimos
algún metal, o
que con otros
aleación
metálica,
nerse
no
segunda operación se quita el metal.
Por las mismas razones que para el magnesia,
o
observan
manifestarse,
degeneraciones
Podía
celular
el crecimiento
objetarse
al
las
que sí resulta
no resultan
cierto,
a dete-
tiempo
que
se
irritación,
recomienda
condiciones
cultivado,
de tejido vivo, y que metales
en los cultivos,
mismo
llegar
celulares.
que
en un tejido
puede
tante
de
la vida
son muy diferentes
de acción
nocivos
tóxica
a las
marcada
en el vivo; pero
lo
es que el metal que no desarrolle
elementos
puede
el metal.
que no desaparece
también
el Dow-Metal,
sia 92 con aluminio 8.
Los metales menos tóxicos
o sea que su presencia
del Instituto
plomo
de París
1934), los metales
que desarrollan
son:
el magnesia,
cobre,
cobre
se aprecia
ción necrótica
además
además
acción
hierro,
acero
en pocas
del fragmento
de detenerse
(<<LaPresse Médicale».
el crecimiento
dulce.
horas,
cultivado.
más tóxica,
Con el
la degenera-
Con el magnesia
celular,
se produce
un desprendimiento
de hidrógeno,
en forma de burbujas gaseosas, desíntegrándose
el metal y formándose
carbonato
de magnesío,
miento celular.
nocivo
a su vez para el creci-
Sin embargo,
el magnesia
que parece ser el más
cito tóxico de los metales,
se preconiza
por algunos
autores como el material de elección para la osteo síntesis metálica.
palmente que
Las razones en que se fundan son princila desintegración
del magnesio , que se
y el duraluminio.
precisamente
entre
los
Es digno
que
constitutivos
celular
son: el oro,
no
el estaño,
tóxica,
no modi-
el plomo,
de anotarse
tóxicos
balas;
el
que
estén
muy corrientemente
de las
se
de magne-
de aluminio.
ninguna acción
metales
y el duraluminio,
los elementos
que en una
aleación
en un cultivo
fica en nada su crecimiento,
aluminio
hasta
son: el níquel.
plata, zinc y algunas aleaciones
Los metales que no ejercen
efecto citotóxico
en la experimentación,
menos
lo
desarrollará
en el vivo.
Según los trabajos
del laboratorio
de cítobíología
del Cáncer,
ser una causa de cons-
el
son
el primero
como núcleo y el segundo para la envuelta.
Es evidente de todos modos, que la presencia
de un
cuerpo
puede
extraño
metálico
en un foco de fractura,
alterar la evolución del mismo.
Lógica consecuencia
de estos hechos
indicación
operatoria
para la extracción
siempre
Pero
que esté en contacto
en la práctica
muchas
veces
por
debemos
el
parece ser la
del proyectil.
con un hueso
analizar
pequeño
fracturado.
los casos,
tamaño
del
pues
cuerpo
extraño, o por ser múltiples los pequeños fragmentos
englobados,
exigirían una prolongada
y traumatizante
operación,
en una fractura
qUE"
muchas veces puede
considerarse
como cerrada, pues el único orificio, el de
••
-
S8 --
entrada, puede ser puntiforme y no habiendo complicaciones de orden infectivo, evoluciona como una fracturé!
cerrada.
En nuestros Hospitales hemos asistido gran número
de fracturas con pequeños cuerpos metálicos englobados en el foco y que han tenido
tamente normal.
una evolución
perfec-
VI
Momento
Las heridas
de la intervención
de guerra,
variedad
perfectamente
vidualizada de las heridas contusas,
nidas rápidamente, precozmente.
'
Dos
razones
principio
mente
fundamentales,
de este trabajo,
vamos
abonan
sépticas, retirando
-principalmente
capa superficial
de la herida,
donde
plicación
tejidos.
y la penetración
las
extraños
verdaderos
depó-
con el bisturí la
en las primeras
depositados
bios, sin que todavía haya principiado
..
a atenuar
los cuerpos
y vamos a resecar
están sencillamente
al
a su favor. Primera-
los no metálicos -,
sitos de gérmenes;
doce horas
que ya apuntamos
a evitar o por lo menos
complicaciones
in di-
deben ser interve-
los micro-
su activa multi-
en la profundidad
de los
La intervención precoz por otra parte, retirará de la
herida los tejidos mortificados, desvitalízados,
evitando
al organismo
el lento trabajo de su eliminación.
En estos tejidos desvitalizados,
se presentan muy
pronto los fenómenos de coagulación, como iniciación
del proceso de autodígestíón.
Separados ya de la sangre
circulante y sin la protección del poder antitríptico de
la misma, los fermentos endocelulares
y los leucocitarios, actúan libremente sobre la molécula a lburnin oi dea ,
•
~~"~'-".'
_,p~n~'
~
~-~..
--~
'~---
_
••••
•
•
1
./
- 60-
-
provocando su desmoronamiento.
En esta desintegración de las albúmínas
por el proceso proteolítico.
se
hace pasando por las peptonas y polípéptídos
, antes de
llegar a los aminoácidos;
y muchas
peptonas
otra parte elementos tóxicos.
Pues bien, este proceso que
conduce
a la eliminación
tejidos
de todos
los
se verifica en días o semanas;
estos tejidos
microbiana.
un terreno
La herida
colgajos
siendo
abonado
irregular.
mortificados.
plana y limpia; pudiendo
primaria
cionista,
próximo
con
posible
•
1
verdaderos
en las pri-
quirúrgico.
se refiere
había
recibido
deben ser intervenidos
¡'
vulne-
y
profundas
entrada
al cuerpo
Al segundo
a la línea de
prontamente
todos
los
profunda
neales,
demás
Pero
hacer
la extracción
de los casos,
todas
en ellas
las heridas
la limpieza
del proyectil.
debe hacerse
dolores
y otras
en
abdominales
perfectamente
indi-
sobre
otros
cinco
para la extracción
orificios
de
de los supuestos
de partes
quirúrgica.
en la gran mayoría
secundariamente.
Para
la
extracción del proyectil. es preciso ante todo un estudio
de su localización, a veces complicado y que no permite
en los primeros momentos el estado del herido. Por
otra parte. vamos a añadir a las heridas recientes del
día de intervenido.
tiene
que salir
en
una evacuación forzosa y larga. al Hospital de retaguardia. El enfermo llega en estado adínámico
, de
importante
para
abdominal
aquejó
Laparotomía.
incisiones,
de metralla,
heridos. No digamos los heridos de vientre. que merecen
el primer lugar, o las lesiones hemorrágícas,
o las erablandas.
en pared
pequeña
cada. que demuestra que la herida de abdomen no era
penetrante. Sutura abdominal. Ya contínuación amplias
interven-
que debe estar lo más
dentro de su seguridad,
además
muscular.
de una granada;
proyectiles.
de Campaña,
etc., sino
más, abiertas,
con drenaje casi
partes del cuerpo. Dicho herido
la explosión
de metralla
y defensa
I
fuego,
heridas operatorias
todas, en diferentes
muslos y pelvis. El herido
a las lesiones producidas
manera
en el Hospital de Campaña.
que
de urgencia. todos los problemas.
Veamos un caso: Recibimos en uno de nuestros
Hospitales.
un herido en una evacuación numerosa,
que presenta una herida suturada Iaparotórnica,
y cinco
herida
en regular.
parte del organismo por el proyectil
En el Hospital
¡
la pululación
que este rígido criterio
rante, pero de ninguna
extraño metálico alojado.
i
por primera intención.
se refiere a la herida.
en cualquier
parte
llegar algunas veces a la sutura
y a la cicatrización
Pero no olvidemos,
final
por otra
debe transformarse
meras horas por un tratamiento
í
pretenden resolver
pudiéramos
llamar
mortificados.
para
anfractuosa,
combatiente.
una nueva herida, muchas veces amplia
y profunda, que puede complicar su estado.
Se ha llevado por algunos cirujanos
tan rigurosamente
el criterio intervencionista
a p r o r i , que
son por
como
61 -
postración.
alguno.
No presenta
Salvo la herida
lesión
de órgano
laparotómica,
las
están en supuración;
y este estado sépticoadínárníco
se prolonga durante varios días. hasta que
es forzosamente evacuado de nuevo.
Tenemos derecho a suponer que
la multiplicidad
de las heridas
la situación
operatorias
agravaron
de
este herido, cuya suerte ulterior desconocemos.
Hemos intervenido
sin embargo en gran número
de casos. para la extracción de cuerpos extraños metá-
•
- 62-
licos - balas y metrallasal cabo de semanas y meses
de estar alojados; cuando el herido casi no presentaba
más lesión que el cuerpo extraño, y soportaba perfectamente la más delicada operación.
La extracción de los cuerpos extraftos deberá ser
en la mayoría de los casos.
una operación
VII
secundaria.
Técnica quirúrgica
En la época
proyectiles
prerradíologtca,
constituía
la extracción
de los
de compleja
cirugía
un problema
y de difícil solución. Únicamente cuando el tacto podía
orientarnos
hacia el cuerpo extraño,
se llegaba con
éxito a su extracción.
instrumental
Aún existen en las vitrinas
quirúrgico.
la llamada
único modelo de instrumental
ser una compleja técnica.
El descubrimiento
pinza
de
sacabalas;
para lo que ha llegado a
de los rayos X ha permitido
crear
una serie de técnicas que conducen a una bastante
exacta localización del cuerpo metálico y que facilitan
notablemente
la extracción
Lo primero
del proyectil.
que debemos
hacer
ante un herido
arma de fuego, será la comprobación
del proyectil
en el organismo.
en que puede haber sufrido
que la trayectoria
del proyectil
de la existencia
Las diversas
el disparo
de
posiciones
el herido,
hacen
sea de lo más extraña.
No es infrecuente encontrarnos
una bala alojada en la
pelvis, cuya puerta de entrada ha sido la región cervical.
Si en este caso hacemos una radiografía de cuello o de
tórax al lesionado, podemos caer en el error de desconocer la existencia del cuerpo extraño y únicamente por
radiografías numerosas de todo el organismo podíamos
llegar a asegurar su presencia .
••
~
•
--'~-~~--~~~~~-~-
- 64-
- 65-
Por esta razón, la comprobación
de los cuerpos
metálicos, debe hacerse por radioscopia. Es mucho más
rápido y económico pasear la pantalla por todo el
cuerpo, y una vez encontrado el proyectil hacer las
radiografías
que creamos
convenientes
donde se encuentra.
Todo cuerpo extraño,
tres milímetros
entre sí. Prácticamente,
veremos las dificultades
presentan para determinar estos tres planos.
por
un metal
Este sencillo
y que tenga por lo menos
de lado,
es siempre
evidenciado
o manos.
por
cuerpo,
rayos
X,
atómico.
de los
es inversamente
Cantidades
sombra
de igual
cantidad
infimas
duros,
las
por los
siempre
cuerpos
que cuatro
metálicos
radioscópicas,
una
en cuenta
debemos
En
para
comprobar
fuertemente
escleroso,
El estudio de la localización
que se presenta
proyectil.
apropiado:
uno
especial de Menuet.
Con,
los dos ejes que se cruzan,
.•..
formador
del herido,
la proyección
y una vez separado
se unen
los puntos
de
el con'
marcados
Procedimientos
de parecida técnica
de Vergely, el compás de Saissi, etc.
da la sensación
para
de
puede evitar
es el segundo
instrumental
la exís-
superficialmente
cuerpo extraño, y un examen radioscópico
una operación.
de los dos ejes
emplear
situado el proyectil o metralla. Cuántas veces un nódulo
cicatricial,
y
mediante dos hilos, determinando asi en su entrecruzamiento la situación del cuerpo extraño.
no debe faltar, incluso
casos en que parece tocarse
mediante
de ellos es el conformador
para
Para los miembros
marcan en las piezas del conformador
son mejor
atravesarlos.
frecuentemente
siste en una tira o cinturón de piezas movibles, que se
adapta al miembro o tronco. Ante la pantalla, se
veces mayor
que los rayos
puede ser útil para los dedos
empleado
se utiliza este procedimiento,
que se cruzan,
t"
los rayos blandos.
exploración,
tencia del cuerpo extraño,
aquellos
dará
plomo,
que pueden
por esta causa,
Esta previa
peso
poco penetrantes,
muy penetrantes,
investigaciones
de
a los
a su
Hay que tener también
que los rayos blandos,
detenidos
cuerpos
proporcional
intensidad
de hierro.
diversos
método
Lo hemos
extracción de agujas en la mano.
radioscopia.
La transparencia
que se
El método más sencillo de localización ante la pantalla. consiste en proyectar dos diámetros perpendículares, que se cruzan en el cuerpo metálico; marcando
en la piel la proyección del proyectil en estas líneas.
de la región
constituido
- que no sea aluminio-
1
problema
para poder llegar a la extracción
del
La situación
del cuerpo extraño en el espacio
- orgánico - podía determinarse
exactamente por la
resultante de la reunión de tres planos perpendiculares
Los procedimientos
.•...
de exploración
nética, están ya en desuso.
son: el cartón
eléctrica y mag-
Se emplearon
los aparatos
electrouibradores de Bergonié. La sonda telefónica de
Hedleu, en la cual se situaban, uno de los polos en
forma de cuchara, en la boca del herido; y el otro polo,
era una aguja metálica que se introducía en la herida,
hasta ponerse en contacto
con el metal.
La técnica más en boga actualmente,
utiliza el proce,/~~VA¿¿
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dimiento de triangulaciáti según Fürste~au. Para e~
se coloca la pantalla en contacto con la piel de la reg ~
interesada y se marca una primera proyección en dir ~
,/,ción axíal. esto es, que los rayos que proyectan
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sombra del proyectil, caigan perpendicularmente
sobre
la pantalla. Se desplaza después la ampolla lateralmente
10 crn., y la sombra del proyectil se desplazará
en
además al cirujano constantemente
a las radiaciones
Roentgen.
Perfeccionado
este método. se ha llegado al manudiscopio de Bouchacourt.
con el cual es el propio cirujano el que suspende de vez en cuando la intervención.
sentido inverso una cierta distancia.
Conocidos estos
datos. podemos construír dos triángulos. cuyos vértices
unidos marcan la situación del proyectil.
Haret,
lo resuelve
una escuadra.
la escuadra
mediante
Puesta
la regla vertical
a la altura
la pantalla;
se sujeta
-desviación
lateral
extremo.
cruzando
distancia
que marcó
proyectil.
proyectil.
un
hilo
a
vía de acceso quirúrgica.
trarle más
importantes.
sobre
la escuadra,
a la
de la sombra
procedimientos
modificados
con sus sistemas
con la piel-
al
una manera obtusa las fibras musculares.
han
Jefe de Equipo
que lo ha llevado
a la perfección.
muy
para la extracción
el radiólogo
radioscópico
utilizó
intermitente.
por primera
bajo el
Utilizaba
vez el control
una mesa de ope-
equívocas
útiles cuando
del
control de la pantalla.
.--
plano
óseo.
y únicamente
atmósfera
un drenaje.
Solamente
inflamatoria,
a la cabeza. y era el que indicaba al cirujano la orientación que debía seguir según se iba profundizando
en la
herida operatoria.
El método r esu lt a ba bastante
complicado
.v exponía
serán
dos
dedos.
séptica a su alrededor.
estaba provisto
adaptado
y se irá haciendo
verdaderamente
sobre un
La confusión
en el
primer caso con una apófisis ósea. es muy frecuente.
Una vez extraído el proyectil. si éste tenía una
en una zona fibrosa
o pantalla
Se separarán
pueda cogerse el cuerpo extraño
o entre
raciones de madera. que llevaba en su parte inferior un
dispositivo con la ampolla de rayos X. Un ayudante
de un fIuoroscopio
de
puede explorarse el fondo de la herida con la sonda
acanalada o con el dedo. Las sensaciones
táctiles son
Quirúr-
,
Von Eiselsberg,
amplia. y disociar
una hemostasia cuidadosa de la herida.
Llegados a la profundidad señalada para el proyectil.
sido
de cuadrículas.
puede colaborar
a ser posible las
de
por Lecercle y otros; pero
En el mismo acto operatorío,
extraño.
siguiendo
los vasos y nervios que se encuentren
sobre todo por Hernández-Ros,
gico en la campaña,
superficialmente.
lesione menos órganos
o vasos o nervios. Bajo anestesia local.
la distancia
trígonométrtcos.
y perfeccionados
debemos elegir como
que además de encon-
líneas de Langer , suficientemente
marcará
en contacto
que tiene sujeto
y que no es más que una
aquella
deberá hacerse una incisión,
del
o sea su profundidad.
Estos
cuerpo
de la ampolla
de espejo frontal,
pequeña pantalla radioscópíca.
Localizado el cuerpo metálico.
y se lleva el otro
la desviación
- que estaba
a manera
y
a 10 cm. de la regla
de la ampolIala regla
graduada
sobre un plano y
de la distancia
En la regla. el hilo
la pantalla
una regla
para mirar a través del manudiscopio.
debe dejarse siempre
en los casos
y sin el menor
puede suturarse
de estar aquél fijo
signo de reacción
toda la herida.
***
los
Este discurso inaugural hubo
meses de máxima actividad
de ser preparado en
del final de nuestra
r
1
- 68-
Guerra de Salvación. Cuando aún tenía a mi cargo tres
Hospitales Militares, con un total de 490 camas; más
dos salas de cirugía civil en el Hospital Provincial. que
sumaban cerca de 100 camas.
Este trabajo abrumador, me ha impedido tratar con
la debida extensión, el interesante tema de las heridas
de guerra;
no he querido
más
que transcribir,
los
puntos más interesantes de tan sugestivo asunto y daros
mi personal impresión, resultado de la gran experiencia
que todos
adquirido.
los
Jefes
de Equipo
Quirúrgico
HE
hemos
DICHO.
'---'~
..
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