Coase y su contribución al Derecho y la Economía – Análisis del ensayo de Harald Beyer

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MAESTRIA EN DERECHO Y ECONOMIA-UBA
RONALD COASE Y SU
CONTRIBUCION A LA
TEORIA DEL DERECHO Y
LA ECONOMIA
Análisis del ensayo de Harald Beyer
Angelica Bibiana Alvarez Pulido
Metodología II
UBA
ANALISIS DEL ENSAYO DE HARALD BEYER: “RONALD COASE Y SU CONTRIBUCION
A LA TEORIA DEL DERECHO Y LA ECONOMIA”
Ronald H. Coase ha marcado la historia de Law and Economics, ganador del Premio Nóbel de Economía
en 1991, realizó importantes aportes para entender el funcionamiento de la economía y las
transacciones, la cual se constituye hoy en día como la piedra angular de la teoría económica. El
profesor de Economía de la Universidad de Chile, Harald Beyer, ha escrito un ensayo sobre la
contribución de Coase, el cual se desarrollará en las siguientes líneas.
COASE Y LA ECONOMIA DE LA LEY
Ronald Coase fue profesor emérito de la Universidad de Chicago, miembro de la Escuela de Economía de
Chicago que hoy es reconocido a nivel mundial por la teoría desarrollada en su artículo “La naturaleza del
costo social” denominada por los académicos como el Teorema de Coase, gracias a la cual recibió el
Nóbel porque tal y como lo manifestó la Real Academia Sueca de Ciencias, Coase “mediante su
ampliación radical de la teoría microeconómica, y sus explicaciones específicas de los principios que
yacen tras las estructuras económicas, contribuyó a que comprendiéramos la forma en que funciona la
economía”. Assar Lindbeck, miembro del Comité del Premio, dijo a su vez que “explicó con sencillez la
razón de que existan diferentes tipos de contrato, la forma en que operan y por qué las leyes están
escritas de la forma en que lo están y a lo que esto conduce”1. Pero más allá del reconocimiento máximo
como aporte a la Economía que otorga el Premio Nóbel, la teoría de Coase ha servido indiscutiblemente
para aclarar, construir, ampliar y diversificar el contenido de la disciplina Law and Economics tanto desde
la perspectiva práctica así como la teoría que se estudia en las diferentes academias del mundo.
Ronald Harry Coase nació en Willensden Reino Unido. Es hijo de dos empleados de correos. Estudió en la
London School of Economics donde se graduó en 1932 y empezó a trabajar como profesor en la Dundee
School of Economics and Commerce (1932-1934), en la Universidad de Liverpool (1934 -1935) y en la
London School of Economics (1935-1939 y 1946-1951). Emigró a Estados Unidos, trabajando en la
Universidad de Buffalo (en el Center for Advanced Studies in the Behavioral Sciences), en la Universidad
de Virginia y a partir de 1964 en la Universidad de Chicago en la escuela de leyes. Fue editor de la revista
“Law and Economics” de 1964 a 1982.2
1
BEYER, Harald. Ensayo Ronald H. Coase y su contribución a la teoría de la Economía y del Derecho, Universidad de
Chile, 1992.
2
http://negociosycontratosinternacionales.blogspot.com.ar/2013/04/ronald-coase-fundador-del-analisis.html
Coase que murió este año, fue reconocido como líder indiscutible de la denominada “Economía de la
Ley”, ha sido definida como la aplicación de teoría económica, principalmente la teoría de precios, para
examinar la formación, estructura, proceso e impacto que tienen la ley y las instituciones legales3. En
palabras de Marcos Huesbe Llanos, la Economía de la Ley también conocida como la Escuela Institucional
concilia la teoría jurídica con la de la economía y la experiencia histórica.
Historia de la Economía de la Ley
La denominada Economía de la ley surge en Estados Unidos en la década de los años cincuenta, tuvo
origen en postulados planteados con anterioridad por Karl Marx, Jeremy Bentham y Adam Smith que
acercan de una manera muy sucinta la legislación a la Economía.
Los inicios se dieron con las publicaciones que realizaron profesores de la Universidad de Chicago,
enfocados en desarrollar una visión microeconómica en todos los campos de la vida humana, el principal
exponente y propulsor de la Escuela de Chicago fue Henry Simons, esta escuela realizaba una aplicación
directa del análisis de la teoría de precios al Derecho, partiendo de los supuestos que: a) los individuos
son maximizadores racionales de sus preferencias y b) que responderán a los incentivos de precios en su
comportamiento, para llegar a una solución normativa en la que la toma de decisiones sobre derechos
debe promover la eficiencia.
La escuela de la Economía de la Ley se gestó cuando Henry Simons fue nombrado profesor de la Facultad
de Derecho desarrollando su visión teórica desde su cátedra, pero al morir Simons llega en su reemplazo
Aaron Director, un economista, destacado por ser un gran propulsor de las leyes antimonopolio, quien
asume sus clases; “el problema de Director en la Facultad de Derecho era cómo lograr que sus colegas
abogados tomaran en serio el análisis económico. Director, un economista brillante, aplicó el punto de
vista económico a varios casos legales… Director tenía varios amigos en el departamento de economía,
entre ellos a Frank Knight, George Stigler y Milton Friedman. El grupo de Chicago terminó adoptando un
enfoque distintivo hacia el análisis económico, insistiendo en que era preciso generar predicciones
contrastables para hacer análisis económico, con lo cual se requería practicar investigación empírica.”4
En 1958 la denominada Escuela de Chicago realizó el lanzamiento del Journal of Law and Economics, que
fue desarrollado en primera instancia por Director y posteriormente tuvo la colaboración del mismo
Ronald Coase, a partir de estas publicaciones se hizo conocida como una escuela de pensamiento
económico y se consolidó como una disciplina del Derecho y la Economía a nivel internacional,
habitualmente todos los miembros del grupo de Chicago publicaban artículos que han influido en la
visión del pensamiento jurídico en diferentes legislaciones, entre ellos Stigler, Friedman, Telser, Becker,
entre otros muchos de gran importancia, esta época es denominada la segunda onda de L&E.
Hacia la década de los 60, esta escuela se destacó con dos teorías desarrolladas en relación a
responsabilidades de perjuicios por daños (tort law), una de Guido Calabresi y la otra de Ronald H.
3
4
Ibidem
http://www.ebour.com.ar/derecho_lgc/12%20HISTORIA%20DE%20LA%20DISCIPLINA.pdf
Coase. Con Calabresi se desarrolló la visión de un jurista desde la perspectiva económica, el cual fue su
mayor mérito, “la argumentación de Calabresi estaba orientada a establecer que una ley de accidentes
debía buscar “minimizar la suma de los costos del accidente y los costos de prevenir accidentes”. En su
opinión, los costos de los accidentes podían minimizarse si la parte que podía evitarlos al menor costo
era responsable por la pérdida total que se derivase de dichos accidentes”5.
Y la segunda teoría que sin duda marcó un hito en el estudio de la teoría económica del Derecho fue la
publicación de Coase denominada “La Naturaleza del Costo Social” (The problem of Social Cost), el cual
al día de hoy es citada ampliamente en el estudio de L&E, y ha sido fuente de controversias y de otras
tantas teorías, de este artículo conocido en el mundo intelectual surgió el denominado Teorema de
Coase.
En la publicación realizada en 1960 en Journal of Law and Economics, Ronald Coase sostenía en su
artículo que los economistas buscaban la intervención del estado cuando el mercado se apartaba de una
situación competitiva sin tener en cuenta que este no podía ser considerado como una fuerza correctiva
libre de costos, por lo cual recomendaba evaluar los costos y beneficios de toda política, siempre
teniendo en cuenta que sea una solución de mercado o no, siempre tendrá costos. También de allí surge
el Teorema de Coase, el cual ha tenido múltiples interpretaciones y desarrollos, éste básicamente
establece que “en un mundo sin costos de transacción, los derechos de propiedad serán transferidos a
aquellos que los valoran más.”6 . Según lo desarrolla el economista Enrique Bour en su obra Grandes
Contribuciones, en presencia de externalidades, no hay motivo para que intervenga el gobierno, pues se
trata de una situación en la cual los derechos de propiedad no están claramente definidos. Cuando lo
están, y siempre que las partes puedan negociar sin costos, la especificación de esos derechos es
suficiente para alcanzar la asignación eficiente de recursos.
Junto con los grandes aportes que se desarrollaban con la Escuela de Chicago, aparecen en el entorno
académico desarrollos como la Escuela de Public Choice o la Escuela de las Decisiones Públicas, que
surge como una respuesta frente a la falta de predicción de los modelos en torno a la actuación del
gobierno y sus agentes, según lo explica Harald Beyer en su ensayo, esta escuela presuponía que el
comportamiento de los gobiernos estaba sujeto a las mismas fuerzas que regulaban los mercados de
bienes. Explicaba entonces, el comportamiento de burócratas y políticos, sobre el postulado económico
de que éstos constituían un grupo motivado principalmente por su propio interés.
También cobraban gran interés Demsetz y Alchian, quienes desarrollaron una teoría sobre los derechos
de propiedad, lo cual le añadió un carácter institucional más amplio a la visión económica del Derecho;
estos sostienen que la Economía estudia por tanto los efectos y variaciones de los derecho de propiedad
sobre un sistema de precios y asignación de recursos; Estos autores sostienen que el valor de los bienes y
5
BEYER, Harald. Ensayo Ronald H. Coase y su contribución a la teoría de la Economía y del Derecho, Universidad de
Chile, 1992.
6
Ibídem
servicios depende, crucialmente, de los derechos legales que se transfieran junto con esos bienes y
servicios. 7
Con el desarrollo de todos estos enfoques teóricos, es en 1970 que finalmente se da la consolidación de
la Economía de la Ley, su principal exponente fue Richard Posner, compañero de Coase en la Universidad
de Chicago. Posner demostró que el análisis económico se podía utilizar en cualquier área del Derecho a
través del concepto de eficiencia económica.
Según lo comenta Erique Bour en su obra de Grandes Contribuciones, hay tres acontecimientos que
fueron hitos para capturar los corazones y la imaginación de los abogados: en 1972 se fundó el Journal of
Legal Studies; también se publicó la introducción al análisis económico del derecho de Posner (en 1972 la
1ª edición; en 2011 ya se encuentra en su 8va edición). Ambos fueron publicados por la Facultad de
Derecho de la Universidad de Chicago; y desde 1971 fueron organizados los Institutos Económicos para
Profesores de Derecho de Henry Manne, breves seminarios intensivos de economía para abogados, ya
fueran jueces, profesionales en general o profesores de derecho. Los tres acontecimientos señalizan la
entrada de L&E en las facultades de derecho de Estados Unidos.
Hoy en día, aparece en escena Gary Becker, otro influyente economista de la Escuela de Chicago quien
tiene las contribuciones más reciente en materia de crimen, matrimonio, divorcio y demás temas de
actualidad, siempre a través de un enfoque económico.
A través de este breve desarrollo de la historia de la materia, se puede ubicar y contextualizar el aporte
de Ronald Coase en la Economía de la Ley, entender de donde viene su importancia y porque hoy en día
sigue siendo tan trascendental para los estudiantes de Derecho y para una visión jurídica eficiente de las
normas legales, los comportamientos y el desarrollo del mercado.
EL APORTE DE RONALD H. COASE
Como uno de los autores más citados en Economía de la Ley, la contribución de Coase ha sido de grandes
magnitudes, hoy en día continúa siendo piedra angular de la teoría económica del Derecho e inclusive es
reconocido como el fundador de la disciplina y de la nueva Economía Institucional, a continuación vamos
a detallar sus aportes más significativos.
Coase y el Derecho
Su más preciado aporte a través del artículo que escribió en la Escuela de Chicago” La Naturaleza del
costo social”, considerado el texto más citado de la literatura económica, es el concepto de costo de
oportunidad, el cual desarrolló por medio del famoso caso del médico y el pastelero, el caso Sturgess Vs.
Bridgeman8 , en este se describe que un pastelero tenía en funcionamiento su negocio desde hacia más
de 60 años y para tal fin usaba una maquinaria para la producción, tiempo después un médico se muda a
7
8
Ibídem
COASE, H. Ronald. The Problem of Social Cost. Journal of Law and Economics, Vol. III
la propiedad vecina a la del pastelero, por algún tiempo conviven sin problema hasta que el médico
decide instalar su consultorio en el patio que se encuentra inmediatamente al lado a la cocina del
pastelero; a partir de ese momento la maquinaria empezó a impedir, por el ruido que causaba, que el
médico auscultara a sus pacientes o realizara actividades que requerían concentración, de esa forma el
médico interpone acciones legales contra el pastelero para obligarlo a detener el ruido.
En este caso, la Corte decidió a favor del médico, y de allí surge la inquietud de Coase, que luego de
examinar el caso frente a los efectos negativos de esa decisión, concluye que las consecuencias
perjudiciales que puedan existir no se presentarán si las partes pueden negociar, la solución ideal
entonces para Coase dependerá de si el uso de la maquinaria le significa mayores ingresos al pastelero
de los que pierde el médico, porque “El doctor habría estado dispuesto a renunciar a sus derechos (...) si
el pastelero le hubiese pagado una suma de dinero mayor que la pérdida de ingresos que le hubiese
significado mudarse a un lugar más caro o menos conveniente, finalizar con sus actividades en ese lugar
(...) o tener que construir una pared que eliminara el ruido y la vibración. El pastelero habría estado
dispuesto a incurrir en este costo si el monto que hubiese tenido que pagar al médico hubiese sido
menor que la caída en ingreso que hubiese tenido que sufrir por modificar su modo de operación,
abandonar su operación o trasladarse a otro lugar.”9
A través de ese ejemplo que propone Coase se desarrolla la idea de su toería, la cual implica que se
evaluarán los costos y beneficios asociados a las alternativas en discusión, por encima de lo que pueda
establecer la ley o la Corte, que no son del todo ajenos a la solución, pues tendrán importancia para
establecer los derechos y posibilitar las negociaciones. En el caso del pastelero, la decisión de la Corte le
impone un costo al pastelero para procurar un beneficio al médico, y al respecto aparece para Coase la
idea de que toda elección impone un costo, el cual sería el costo de oportunidad.
De lo anterior, surge entonces la idea de que todo problema es de naturaleza reciproca, ya que para
Coase un problema como el del médico y el pastelero se piensa como una situación en la que un
individuo A inflinge daño a otro B, y lo que se analiza es como restringir a A para evitar los perjuicios a B;
lo cual es incorrecto, porque una actuación a favor de A puede perjudicar a B y una a favor de B puede
perjudicar a A, en sí, lo que realmente debe tenerse en cuenta es evitar el daño más serio, lo cual será
posible cuando las partes libremente puedan negociar y llegar a acuerdos que conlleven a una asignación
de derechos más eficientes que las que puede contemplar la ley o las sentencias judiciales.
Para ilustrar esa situación Harald Beyer en su ensayo plantea el siguiente ejemplo: “Supongamos que el
pastelero obtiene una utilidad de $100.000. El doctor está obteniendo ingresos netos por $50.000 en su
nueva consulta. Ambas actividades, como se señalaba, no se pueden realizar simultáneamente. La
solución eficiente sería que el productor siguiese usando sus máquinas, dado que éstas maximizan las
ganancias de “la sociedad”. Si el médico recurre de queja ante la justicia y ésta falla en su favor, el
pastelero estaría perdiendo $100.000, mientras que el doctor obtendría $50.000, lo que estaría forzando
un resultado ineficiente. Sin embargo, éste no será necesariamente el resultado final. El productor estará
dispuesto a “comprarle” el fallo (derecho) al doctor, el que, en este ejemplo, tiene un valor de por lo
9
Ibidem
menos $50.000. Existe un rango de negociación de $50.000, cuya distribución dependerá del poder de
negociación de cada una de las partes. Si la Corte falla en favor del productor no habrá ninguna
negociación, dado que para el médico el fallo tiene un valor de no más de $50.000, mientras que para el
productor tiene un valor de por lo menos $100.000”. En este ejemplo se desarrolla claramente el
concepto de costo de oportunidad en el sentido que lo plantea Coase.
La internalización del daño para la persona que lo causa implica asumir los costos que este produce; la
ley o un fallo no tendrá efecto sobre esa asignación de recursos cuando las partes estén en capacidad de
negociar, lo cual ocurrirá solo si los derechos están claramente delimitados, si pueden transferirse sin
condiciones y a un bajo costo. A partir de esta idea, Coase desarrolla lo que hoy se conoce como El
Teorema de Coase, denominado así en el mundo intelectual gracias a su amigo George Stigler. Para
Coase, por tanto: “Es necesario saber si la empresa que produce el daño es o no responsable del daño
que causa, porque sin el establecimiento de estas delimitaciones de derechos iniciales, no puede haber
transacciones de mercado para transferir y recombinar estos derechos. Pero el resultado último (que
maximiza el valor de la producción) es independiente del fallo si el sistema de precios funciona sin
costos”.
Pero en todo caso, debemos señalar al respecto de la idea anterior, que el papel de la ley y los fallos
judiciales es crucial en la práctica, pues ellos son los que conducen al buen funcionamiento de la
economía cuando existen costos de transacción positivos, los objetivos serán minimizar los costos lo más
posible que se pueda. Según el autor del ensayo “lo que busca Coase con su artículo es advertir a las
Cortes que “dado” que las transacciones de mercado no están exentas de costo, los fallos no pueden
hacer abstracción de esta realidad”10. Igualmente, es importante tener presente que para Coase los
problemas a resolverse en la realidad son de naturaleza reciproca, en el sentido que cuando se beneficia
a alguien consecuentemente se le causa un daño a otro.
Harald Beyer plantea una cuestión importante sobre el Teorema de Coase, pues reitera que en presencia
de costos de transacción altos, éste no se cumple y que dichos costos se convierten en un obstáculo para
la eficiencia económica, toda vez que se convierten en una barrera para reasignar los derechos,
igualmente, afirma que en estos casos los legisladores y las Cortes deben ser cuidadosos al momento de
legislar o fallar y considerar en dichas actividades los costos y beneficios para evitar perdidas
irrecuperables de eficiencia.
Coase y la Economía
En este punto, el principal mérito de Coase fue desmitificar las consideraciones planteadas tiempo atrás
por A.C. Pigou en The Economics oF Welfare, en el que planteaba que las empresas que causaran daños
debían ser obligadas a compensar a los dañados, es decir que las actividades dañosas o externalidades
fueran internalizadas obligatoriamente por el que las provocara; en este punto aparece para Coase el
concepto de externalidades, como los efectos de las actividades económicas no considerados en el
sistema de precios sobre otros agentes, siendo el caso típico el de la contaminación ambiental.
10
BEYER, Harald. Ensayo Ronald H. Coase y su contribución a la teoría de la Economía y del Derecho, Universidad de
Chile, 1992.
Coase controvirtió la teoría de Pigou que se conoce como el impuesto Pigouviano, y la criticó planteando
fundamentalmente que este enfoque estaba errado y era “el resultado de no comparar el producto total
obtenible bajo distintas alternativas de ordenamiento social”11, pues la corrección de las actividades o la
sanción a las empresas en algunos casos provocarán más daño que el que pueda causar la misma
actividad, es decir puede ocurrir que la ganancia de prevenir el daño sea mayor a la perdida que se sufre
si se restringe la acción dañosa y por tanto para Coase no es necesariamente deseable que las empresas
o actividades que causan el daño compensen a los perjudicados.
Con la critica que Coase realizó a Pigou surgió para la teoría económica uno de sus más importantes
postulados, que se puede resumir en el hecho de que la decisión “óptima” para la sociedad dependerá
de los beneficios y costos totales sociales de cada una de las alternativas de ordenamiento posibles que
se desprenden de estas medidas12, el ejemplo que desarrolló para este planteamiento fue el de los
ferrocarriles y los agricultores, en el que básicamente describe que para Pigou sería deseable que los
ferrocarriles que causarán daños a los cultivos aledaños a la carrilera fueran legalmente obligados a
compensar los daños, pero para Coase es indispensable evaluar si es más eficiente que se compense o
que no se haga y para él dependerá de los incentivos que tenga cada parte, pues si se obliga a
compensar por un mayor valor que lo que pueden producir los cultivos, tal vez sea más fácil para el
agricultor dejar que se produzca el daño a que este no se produzca, y situación contraria si los incentivos
son menores.
Entonces, Pigou proponía justificar la intervención del Estado mediante la imposición de una sanción a
quien contamina, pero Coase crítica este argumento por varias razones. La primera es que la recaudación
del impuesto difícilmente va a ir a los perjudicados. Segundo, si se ponen impuestos con este motivo
también tendrían que establecerse subvenciones Tercero, es necesario identificar bien la magnitud del
impuesto porque con un impuesto sobre una externalidad negativa ésta disminuirá. Pero no siempre es
deseable eliminar toda la externalidad, porque es posible que lo que se gane con ello sea menos de lo
que se pierde con la eliminación de la actividad productora de externalidades.13 En este punto el
tratadista Enrique Bour es acertado al resaltar que “El artículo de Coase sobre el costo social puede ser
leído bajo esta óptica: no se trata de que cualquier externalidad requiera la intervención del gobierno
(p.ej. mediante impuestos y subsidios), ya que las externalidades se corregirán de por sí cuando los
derechos de propiedad estén adecuadamente especificados y siempre que no existan costos de
transacción que interfieran en las negociaciones entre las partes”.
Harald Beyer resalta en su ensayo una de las partes más significativas del discurso de Coase sobre el
impuesto pigouviano y es “que tal vez influido por el que había sido su compañero en el London School
of Economics, Friedrich Hayek”, concluye que “El análisis pigouviano nos muestra que es posible
concebir un mundo mejor que el que vivimos. Pero el problema es diseñar ordenamientos prácticos que
corrijan los defectos en una parte del sistema sin causar perjuicios más serios en otras partes”14,
11
COASE, H. Ronald. The Problem of Social Cost. Journal of Law and Economics, Vol. III
Ibidem
13
http://negociosycontratosinternacionales.blogspot.com.ar/2013/04/ronald-coase-fundador-del-analisis.html
14
COASE, H. Ronald. The Problem of Social Cost. Journal of Law and Economics, Vol. III
12
aconsejando a los economistas a cambiar su enfoque en este punto y a utilizar el concepto de costo de
oportunidad y contextualizando en la situación real que siempre se encuentra muy lejos de los mundos
ideales que se plantean en la teoría.
Otra de las cuestiones planteadas en el trabajo de Coase y que implica un gran aporte para la teoría
económica es el concepto de falla de mercado, el cual ha sido fuente de debate hasta hoy; estas se
producen básicamente en dichos del autor del ensayo, en ausencia de derechos de propiedad, o si estos
están definidos, cuando hay altos costos de transferir o recombinar tales derechos. La primer falla de
mercado se resuelve con la definición adecuada de los derechos, pero en el segundo caso no están obvia
la solución como puede parecer, ya que hay dos alternativas posibles, o bien crear ordenamientos
distintos del mercado, como la empresa, o bien, la intervención de la ley o el estado; es en este punto en
el que la teoría de Coase tiene mayor relevancia, pues dice que la intervención del estado conlleva altos
costos y per se no se justifica, pues en algunas ocasiones son mayores los costos a los beneficios y
cualquier intervención estatal será justificable solo si los beneficios netos son mayores al hecho de que el
mercado actúe libremente. Para Coase los gobiernos deben orientarse a realizar un efectivo
establecimiento de derechos antes que regular actividades económicas.
Todos los conceptos desarrollados por Coase tanto en el campo jurídico como económico revolucionaron
la forma de ver ambas ciencias, y se constituyó en la piedra angular para diferentes líneas de
pensamiento. Para Harald Beyer, quien lo manifiesta en su ensayo, el trabajo de Coase es considerado
por Stigler como el descubrimiento de Arquímedes15; Coase rompió los paradigmas propuestos por
Pigou, en palabras de Stigler, Coase creó un remezón entre los economistas, y sus teorías fueron un gran
impacto para los que aceptaban a Pigou instintivamente y sin recelos, es Stigler el testigo más próximo
de la creciente revolución que creó Ronald H. Coase y que alcanza hoy en día dimensiones inimaginables,
no podía entonces ser más acertado y oportuno el premio Nóbel con el que no solo se le hizo un
reconocimiento, sino un lugar en la historia.
15
BEYER, Harald. Ensayo Ronald H. Coase y su contribución a la teoría de la Economía y del Derecho, Universidad de
Chile, 1992.
CONCLUSIONES
-
Conceptos fundamentales en Law and Econmics como, costos de transacción y oportunidad,
externalidades, fallas de mercado y el denominado Teorema de Coase son los grandes
planteamientos que hilan la teoría económica de Ronald H. Coase y se han constituido en
piedras angulares para diferentes líneas de pensamiento, desarrollos teóricos y políticas
económicas de diferentes estados.
-
El trabajo coasiano como opuesto a lo planteado por Pigou, cambió la forma de analizar la teoría
económica, pues afirmaba que no era necesario obligar a la compensación al que causara un
daño, lo que era efectivamente indispensable en cambio, era evaluar costos o beneficios de
compensar o no, toda vez que el planteamiento más importante es que el beneficio que se le
concede a un actor se convierte en una daño o perjuicio para otro, de lo que se trata es de
buscar la solución más eficiente.
-
Para Coase era necesario establecer que su teoría con costos de transacción cero o muy bajos
era un mundo ideal, y por tanto la recomendación que hace a los economistas es muy valiosa,
pues los insta a orientarse en el mundo real, y frente a políticas económicas que tal vez vayan a
orientar un gobierno, se deben evaluar siempre los costos de transacción teniendo en cuenta
que estos en la mayoría de los eventos son positivos o demasiado altos, para así llegar a una
solución adecuada, ya sea porque se justifique o no una intervención en el mercado.
-
Es para muchos de gran admiración el pensamiento de Coase, y sus trabajos teóricos, los cuales
son enseñados en las aulas universitarias porque en definitiva son tan acertados hoy en día
como lo fueron en la época en la que se plantearon.
BIBLIOGRAFIA
BEYER, Harald. Ensayo Ronald H. Coase y su contribución a la teoría de la Economía y del
Derecho, Universidad de Chile, 1992.
COASE, H. Ronald. The Problem of Social Cost. Journal of Law and Economics, Vol. III
BOUR, Enrique. Grandes Contribuciones. www.ebour.com.ar
www.wikipedia.com
http://negociosycontratosinternacionales.blogspot.com.ar/2013/04/ronald-coase-fundador-delanalisis.html
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