VIDAS POR CRISTO (XX)

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VIDAS POR CRISTO (XX)
Es admirable la obra de Dios en las personas que dejan
que él sea Dios en sus vidas. Tal es el caso de san Patricio.
De pastorcillo y esclavo pasó a la libertad de los hijos de
Dios. Su trabajo evangelizando Irlanda fue excepcional.
Lee estas breves páginas y te darás cuenta de cuanto hizo.
Con afecto, Felipe santos, Salesiano
Málaga-noviembre-2006
San Patricio, obispo y evangelizador de
Irlanda
« Soy Patricio, pecador, muy poco instruido, el
menos de todos los fieles y extremadamente
despreciado por muchos. » Así comienza su
confesión el patrono de Irlanda. Cada año, el 17 de
marzo, millares de irlandeses festejan al santo que
evangelizó su país en el siglo V: «E iba por la fuerza
de Dios que dirigía bien mi camino. »
Rúbrica Oración
17/03/2005
Su vida
De origen anglo-romano, san Patricio nació en el 390
en los Países de Galles, con el nombre de
nacimiento
Maewyn
Succat.
A
los
16
años,
capturado por piratas, es vendido como esclavo en
Irlanda y se convierte en pastor por cuenta de un
jefe de clan, Niall de los Nueve Huéspedes que
llegará más tarde a ser rey de Irlanda. Es católico
no practicante pero, durante sus años de esclavitud,
parece que había encontrado consuelo en la
oración. Durante su cautividad adopta el nombre de
Pàdraig, o Patricio. En 409, se escapa, al decirle
Dios en sus sueños que fuera a la ribera y se
embarcara en un barco. « En la luz pues de nuestra
fe en la santa Trinidad, debo hacer esta elección, sin
mirar el peligro, debo conocer el Don de Dios y su
Consolación eterna, sin miedo y con franqueza debo
extender por todas partes el nombre de Dios, para
que, tras mi muerte, pueda dejar un legado a mis
hermanos y niños que había bautizado en el Señor
– tantos miles de personas. » (extracto - Confesión
de San Patricio)
Al llegar a las cotas ingleses, lo ordenan de
sacerdote, después alcanza las islas de Lérins,
cerca de Cannes en Francia. Se instala en el
monasterio de san Honorato en donde se consagra
a estudios teológicos durante dos años con san
Germán. Es consagrado obispo hacia el 432.
Convencido de que es llamado a convertir a los
paganos irlandeses al cristianismo, vuelve a Irlanda.
San Patricio y sus compañeros multiplican las
conversiones
enseñando,
surcando
y
fundando
el
país
iglesias,
predicando
y
monasterios,
escuelas en una población de la que conocía bien
sus costumbres y lengua. Fundó hacia el 444, la
sede primacial de Armagh. En la Rock de Cashel, a
raíz de un célebre sermón, muestra una hoja de
trébol para explicar el misterio de la Trinidad. Las
figuras de las tríadas eran familiares en la religión
céltica : el trébol llegará a ser el símbolo de Irlanda.
« La revelación cristiana de Dios comporta una
paradoja. Hay un solo Dios y el monoteísmo del
Antiguo Testamento se mantiene fielmente. Este
Dios se manifiesta como el Padre que tiene un Hijo,
con el que está en relación en la unidad de un
mismo Espíritu. No tres dioses, sino un solo Dios en
tres personas, a las que la Escritura da tres nombres
divinos, distinguiéndolos con precisión: Padre, Hijo y
Espíritu Santo, que cumplen en esta comunión
divina, una misma salvación para los hombres. »
(Catecismo para adultos – Los Obispos de Francia1991)
Se piensa que la mayor parte de los druidas se
convirtieron
en
monjes,
adoptando
la
religión
cristiana presentada con tanta finura y convicción.
Cuando muere hacia el año 461 en Armagh, Irlanda
es cristiana sin haber contado con ningún mártir y los
monasterios son muy numerosos. Desde entonces,
los emblemas tradicionales irlandeses, como el
trébol y el verde, el color nacional
de la« isla esmeralda », han terminado por
simbolizar la fiesta de san Patricio. Es enterrado al
lado de
santa Brígida y de san Columcille,
igualmente patronos de Irlanda. «Por eso le doy
gracias, al que me dio fortaleza en todo, pues no
frustró ni la ruta que había elegido ni la obra que me
había enseñado el Señor; sino que sentí más bien,
tras todo eso una gran fuerza y mi confianza se ha
fundado en Dios y los hombres» (extracto –
Confesión de san Patricio)
Extractos
de
la
Confesión
de
san
Patricio
«Maravillaos, pequeños y grandes que teméis al
Señor; y vosotros, hombres de letras en vuestros
dominios, escuchad y considerad esto. ¿Quién era el
que me sacó, a mí que soy tan insensato, del medio
de los que, a los ojos de lo hombres, son sabios y
expertos en la ley y poderosos en palabras y en
todas las cosas?
Y me inspiró a mí, el rebotado del mundo ante los
demás para que fuera el hombre que con miedo y
veneración y sin reproche, sirviera al pueblo al que el
amor de Cristo me condujo y me concedió servirlos
con
mi
vida
humilde
y
recta.
»
« Pues estoy en deuda con Dios que me dio tal
gracia que mucha gente naciera de nuevo en Dios
por mí y fueran confirmados luego, y sacerdotes
fueron ordenados para ellos y por todas partes, para
un pueblo que acababa de adquirir la fe, pueblo que
el Señor tomó de las extremidades de la tierra, como
lo había prometido antes por sus profetas: Las
naciones vendrán a ti de los extremos del mundo y
te dirán: "¡Qué falsos eran los ídolos que nuestros
padres se habían fabricado y eran inútiles"; y todavía
más: "Te he establecido como una luz entre las
naciones para que puedas ser su salvación hasta los
confines de la tierra."
Y deseo esperar el cumplimiento de su Promesa,
pues él nunca se equivoca, como lo promete en el
Evangelio: vendrán del oriente y del occidente y van
a sentarse con Abrahán, Isaac y Jacob –
como
creemos que los fieles vendrán de todos los rincones
del mundo»
«¿ Qué le devolveré por toda su Bondad para
conmigo? ¿Qué puedo decir o prometer a mi Señor
puesto que todo lo que tengo viene de él? Que le
baste mirar en mi corazón y mi razón; pues estoy
presto y en verdad deseo mucho que me dé su copa
para beber, como la dio a otros que lo amaron. Mi
única oración a Dios es que no llegue nunca antes
de que deje a su pueblo que él ha ganado para sí
hasta el fin de la tierra. Oro a Dios por la
perseverancia, que me conceda permanecer como
un testigo fiel por amor a él hasta el fin de esta vida»
La san Patricio, fiesta y tradiciones
La san Patricio se celebra por primera vez en 1737
en Boston. La historia de los irlandeses está
efectivamente muy unida al continente americano
cuando hubo una verdadera diáspora huyendo del
hambre y de la miseria.
Ese día, los irlandeses van a la iglesia. Degustan el
plato tradicional y la gente vestida de verde va por
las calles en las que se organizan grandes desfiles.
La cerveza corre a raudales en los pubs. Con la
fuerte implantación de la población de raíz irlandesa
un poco por todo el mundo, esta fiesta se ha
convertido en internacional. En ciertas regiones, se
puede molestar a la gente que no respeta la
tradición de vestirse de verde.
Desde hace siglos, el último domingo de julio,
peregrinos afluyen descalzos a Croagh Patrick, la
montaña sagrada de Irlanda en el condado de Mayo.
Durante 40 días de retiro y de penitencia, san
Patricio hizo una fisura profunda abierta en la roca
con todos los gusanos monstruosos y venenosos de
la isla. Por eso se dice que no hay serpientes ya en
Irlanda.
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