QUE REFORMA LOS ARTÍCULOS 159 DE LA LEY GENERAL DE

Anuncio
QUE REFORMA LOS ARTÍCULOS 159 DE LA LEY GENERAL DE SALUD Y 2o. DE
LA LEY GENERAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, A CARGO DEL
DIPUTADO ARMANDO GARCÍA MÉNDEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE
ALTERNATIVA
El suscrito, diputado federal Armando García Méndez, del Grupo Parlamentario de
Alternativa, con fundamento en lo ordenado por los artículos 71, fracción II, de la
Constitución Política de los Estados Mexicanos, 55, fracción II, del Reglamento para el
Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, se permite
someter a la consideración de esta soberanía, la iniciativa con proyecto de decreto que
adiciona tanto la Ley General de Salud y la Ley General de las Personas con Discapacidad;
a efecto de que quede mejor explicado y evitar interpretaciones indebidas que pudieran
darse, en la aplicación de las normas de protección que el Estado debe proporcionar a
personas que padezcan síndromes y otros trastornos análogos.
Exposición de Motivos
La Ley General de Salud, en el Título Octavo Capítulo III (artículos del 158 al 161) se
refiere a enfermedades no transmisibles y las ayudas que el Estado debe prestarles a
quienes sufran estos padecimientos. Sin embargo, omite mencionar los síndromes o sean
los cuadros clínicos con cierto significado y que por sus características poseen cierta
identidad con enfermedades, es decir, un grupo significativo de síntomas y signos
semiológicos, los cuales concurren en tiempo y forma y con variadas causas etiológicas,
que pueden tener como consecuencia enfermedades tales como insuficiencia cardiaca,
síndromes nefróticos e influencia renal crónica entre otros.
Aún cuando los síndromes no son propiamente una enfermedad no transmisible, sí causan
problemas al ser humano, que no pueden ser ignorados por las leyes ni las autoridades de
salud. Hay otros padecimientos tal vez de menor importancia, pero que igualmente deben
ser atendidos.
Como se tiene conocimiento de que en algunos casos, las autoridades de salud, manifiestan
no estar obligadas a dar protección a estos padecimientos, se estima conveniente y
necesario que quede debidamente establecido.
Entre los síndromes más conocidos se encuentran el síndrome de Down, el de Alzheimer, la
Acatisia (piernas inquietas) y tal vez otros treinta más, reconocidos y tratados por la ciencia
médica.
El síndrome de Down es un grave trastorno que ocasiona retraso mental y deformidades
físicas (entre otras, que la cara tiene unos rasgos semejantes a los grupos mongoles (de ahí
que en el pasado se les denominara, indebidamente, "mongolismo"). Cerca de la tercera
parte de quienes nacen con el síndrome de Down, tienen afectaciones cardiacas, que en
muchos casos, los lleva a la muerte.
1
Se debe recomendar a las mujeres mayores de 35 años de edad evitar el embarazo, dado
que existen mayores probabilidades de que el hijo pudiera nacer con este síndrome. Estos
embarazos son por lo general de alto riesgo, por lo que en caso de darse, habrá que tomar
las precauciones médicas, para evitar el mal.
El otro caso citado, por ser muy conocido, es el del síndrome de Alzheimer, que es un
padecimiento neurodegenerativo, que se manifiesta con deterioro cognitivo, el que se
caracteriza en su forma típica, por una pérdida progresiva de la memoria y de otras
capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes
zonas del cerebro se atrofian. Este padecimiento suele tener una duración media,
aproximadamente, de 10 a 12 años, aun cuando puede variar.
Asimismo debe mencionarse el "autismo", que si bien no es una enfermedad, si es un
desorden del desarrollo del cerebro, que comienza en los niños antes de los tres años de
edad y que deteriora su comunicación e interacción social causando un comportamiento
restringido y repetitivo. Puede ser un desorden en el desarrollo neurológico o un desorden
en el aparato psíquico.
Los síntomas del autismo son interacción social limitada, problemas con la comunicación
verbal (éstos poco usuales). Las características del autismo aparecen durante los primeros
tres años de la niñez y continúan a lo largo de toda la vida. Aunque no existe curación
propiamente dicha, un cuidado adecuado puede promover un desarrollo relativamente
normal y reducir los comportamientos inapropiados. Las personas con autismo tienen
alguna esperanza de vida normal.
Por último, cabe mencionar entre los padecimientos que deben ser atendidos por el Estado,
el mal de Parkinson que llega a ser un trastorno que también debe ser considerado por la
ley. Este mal es un trastorno que afecta las células nerviosas o neuronas, en la parte del
cerebro que controla los movimientos musculares.
Los síntomas del mal de Parkinson pueden incluir: temblor en las manos, los brazos, las
piernas, la mandíbula y la cara, rigidez en los brazos, piernas y el tronco, lentitud de
movimientos y problemas de equilibrio y coordinación.
Este trastorno suele comenzar a los sesenta años de edad. Hasta ahora, no se conoce una
curación absoluta para el Parkinson, aun cuando hay medicinas que mejoran el
padecimiento.
Así pues, para que exista una mayor claridad en lo ordenado en la ley y evitar
interpretaciones que en algunos casos son erróneas, se estima necesario adicionar, tanto el
capítulo de enfermedades no transmisibles, de la Ley General de Salud, como la Ley
General de personas con Discapacidad (promulgada el 10 de Junio de 2005) para el efecto
de que queden incluidas las protecciones de la ley, a las personas que sufren estos
síndromes y trastornos análogos.
2
Con fundamento en lo previsto en los preceptos legales arriba invocados, me permito
someter a la consideración del honorable Congreso de la Unión, esta proposición con el
siguiente proyecto de Decreto
Primero. Se adiciona una fracción (que sería la VII) al artículo 169 de la Ley General de
Salud, que dirá lo siguiente:
Artículo 159. El ejercicio de la acción de prevención y control de las enfermedades no
transmisibles, comprenderá una o más de las siguientes:
I. al VI. …
VII. La ayuda que preste el Estado para prevención y tratamiento de síndromes, que
por su analogía con algunas enfermedades, entre ellas los síndromes de Down, de
Alzheimer y análogos y trastornos como el mal de Parkinson, el autismo y otros
padecimientos similares, todos los cuales quedan protegidos por esta ley.
Segundo. Se adiciona con un párrafo la fracción XI del artículo 2o. de la Ley General de
Personas con Discapacidad, el que dirá lo siguiente:
Quedan incluidas especialmente las personas de cualquier edad y sexo, que
padezcan los síndromes de Down, de Alzheimer y análogos y trastornos como
el autismo, el mal de Parkinson y semejantes.
Transitorios
Primero. Una vez aprobado este decreto por el honorable Congreso de la Unión, remítase
al Ejecutivo de la Unión, para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Segundo. Este decreto entrará en vigor, tres días después de su promulgación.
Palacio Legislativo de San Lázaro, a 28 de abril de 2009.
Diputadfo Armando García Méndez (rúbrica)
3
Documentos relacionados
Descargar