Canto a María
SANTA MARÍA DEL AMÉN
Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.
Cuando aparece la luz
y nos sentimos felices.
Cuando la noche se acerca
y se oscurece la fe.
Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.
Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.
Cuando nos llegue la muerte
y Tú nos lleves al cielo.
Cuando el dolor nos oprime
y la ilusión ya no brilla.
Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.
Madre de todos los hombres
enséñanos a decir Amén.
Y el Niño crecía
y se fortalecía,
llenándose
de sabiduría;
y la gracia de Dios
estaba sobre El.
Nos reunimos en oración, después de haber celebrado la
Navidad. El proyecto de Dios de hacerse hombre se concretó
un día en una Virgen, María, desposada con José, el
artesano.
Aquel a quien nadie había visto jamás, Aquel a quien los
hombres suplicaban: Señor, muéstranos tu rostro, se mostró
tal como es. Sin dejar de ser el Dios que siempre había sido,
asumió la figura del hombre en la persona de Jesús de
Nazaret.
Salmo de ACCIÓN DE GRACIAS (137)
Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre:
y piden que las oiga y comprendan
aunque turben mi comodidad.
Señor, bendice mi boca
para que dé testimonio de Ti
y no diga nada que hiera o destruya;
que sólo pronuncie palabras que alivien,
que nunca traicione confidencias y secretos,
que consiga despertar sonrisas.
Señor, bendice mi corazón
para que sea templo vivo del Espíritu
y sepa dar calor y refugio;
que sea generosa en perdonar y comprender
y aprenda a compartir dolor y alegría
con un gran amor.
Dios mío, que puedas disponer de mí
con todo lo que soy, con todo lo que tengo.
Amén.
Jesús en su vida se encontró con hombres y mujeres de toda
clase y condición y su relación para todo el que lo necesitaba
fue de afecto u ternura.
ENCUENTROS DE JESÚS
Petición:
Petición Señor, hoy te pido: Verte más claramente, amarte más
tiernamente y seguirte más fielmente.
La Palabra de Dios nos presenta cómo es la mirada de Jesús.
Una mirada que va más allá de las apariencias...
Lc 21,1-4
En aquel tiempo, alzando la mirada, Jesús vio a unos ricos que
echaban sus donativos en el arca del Tesoro; vio también a
una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, y dijo: «De
verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que
todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que
les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba,
todo cuanto tenía para vivir».
Curación de un leproso. Las manos de Jesús no temen entrar
en contacto con la suciedad, la miseria humana... sus manos
curan, bendicen...
Mt 8,1-4
(
Cuando bajó del monte, fue siguiéndole una gran
muchedumbre. En esto, un leproso se acercó y se postró ante
él, diciendo: «Señor, si quieres puedes limpiarme». Él extendió
la mano, lo tocó y dijo: «Quiero, queda limpio». Y al instante
quedó limpio de su lepra.
Jesús en camino. ¡Qué hermosos son sobre los montes los pies