Otros Antecedentes

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 Define que se consideran operaciones sospechosas aquellas transacciones efectuadas o no realizadas en forma periódica o aislada, que de acuerdo con los usos y costumbres de la actividad de que se trate, resulten inusuales, sin justificación económica o legal evidente, o de complejidad inusitada o injustificada. No se deberán tramitar transacciones de las que hubiera motivos para creer que están vinculadas a la legitimación de activos provenientes de actividades delictivas (Vg.: narcotráfico, terrorismo, tráfico ilegal de armas). Las Bolsas de Valores, los corredores de bolsa, los intermediarios de valores y las sociedades administradoras de fondos de inversión deberán poner en conocimiento de la Unidad de Información y Análisis Financiero del Banco Central del Uruguay aquellas transacciones comprendidas en el artículo anterior, en las que a su juicio, existan indicios o sospechas fundados de estar relacionados con la legitimación de activos provenientes de actividades delictivas, en forma inmediata a ser calificadas como tales. Determina que constituyen, en principio y a vía de ejemplo, indicios de legitimación de activos provenientes de actividades delictivas, cuando un cliente: •
Pretenda abrir una cuenta sin proporcionar la información requerida. •
Solicite que se conviertan fuertes sumas de dinero en billetes en valores de fácil realización. •
Realice inversiones en valores y casi de inmediato solicite su liquidación, dejando un saldo mínimo, cuando esta actividad no es compatible con los negocios o antecedentes del cliente. •
Cuando efectúe movimientos frecuentes de grandes sumas de dinero que no se correspondan palmariamente con su actividad económica. Otros Antecedentes
C.1. Unidades de Inteligencia o Información Financiera. Reportes de Operaciones
Sospechosas
C.1.1. Estados Unidos
La Unidad de Inteligencia financiera en los Estados Unidos es la FinCEN (Financial Crimes Enforcement Network). Este organismo fue creado en 1990 y forma parte del Departamento del Tesoro. La misión de la FinCEN es salvaguardar por el sistema financiero contra el lavado de dinero, el terrorismo financiero, y cualquier otra actividad ilícita. Para cumplir con sus misiones la FinCEN trabaja en conjunto con otras agencias e instituciones financieras, y es la encargada de construir la cooperación global con otras Unidades de Inteligencia Financiera. Tiene como función también, establecer una red de información e ideas.27 La información que recaba la FinCEN a través de los SAR (Suspicious activity reports) que entregan las entidades financieras es altamente valuada y analizada para combatir el terrorismo y el lavado de dinero u otros crímenes financieros. La FinCEN procesa y analiza toda la información recolectada bajo 27 www.fincen.gov 65
el Bank Secrecy Act28 y de acuerdo con la autoridad legal de aplicación, pone la información a disposición de otras agencias legales que la utilizan como soporte de sus investigaciones. La regulación de la FinCEN requiere a las instituciones financieras que divulguen toda la información que puede llegar a tener que ver con operaciones sospechosas. A su vez, las entidades financieras deben brindar la información o el contenido de los reportes a la agencia legal, federal o local, específica o adecuada. Generalmente, la “agencia apropiada” es aquella que tiene jurisdicción por ley federal, o de estado, para investigar o perseguir a personas o entidades que se encuentren vinculadas con transacciones sospechosas. Estas agencias se distinguen por la actividad que regulan, así existe: “Drug Enforcement Administration”; “Office of Foreign Assets Control”; “The Federal Bureau of Investigation”; “U.S Secret Service”, entre otras. El Comité de Servicios Financieros y Bancarios suscribió, en el año 2000 un reporte donde se establecen las medidas necesarias que deben adoptar las instituciones financieras para la lucha contra el lavado de dinero y otras actividades ilícitas. El propósito del reporte es asegurar que las transacciones bancarias y financieras (incluidas aquellas que se realicen fuera de los Estados Unidos) no contravengan lo dispuesto en el “United States Code”, sobre el lavado de activos.29 La Secretaría del Comité debe requerir a las instituciones o agencias financieras que tomen una o más medidas necesarias para combatir estas actividades ilícitas. Para establecer tales medidas, la Secretaría debe considerar si las mismas acciones o algunas similares son tomadas por otras naciones o grupos multilaterales; si la imposición de alguna medida específica particular puede crear alguna desventaja competitiva, incluyendo algún costo innecesario o carga asociada con el cumplimiento, para instituciones financieras con licencia en los Estados Unidos y si el grado de la acción puede tener algún impacto adverso en el pago internacional, en el sistema de clearing bancario, o en negocios legítimos que desenvuelvan sus actividades dentro de alguna jurisdicción, institución o clase de transacciones, en particular. Las medidas especiales respecto de aquellas instituciones financieras que operan fuera de los Estados Unidos, o algunas transacciones que operan en jurisdicciones fuera de los Estados Unidos, deben ser: requerir, por parte del Secretario, a las instituciones o agencias financieras que mantengan reportes de archivo que contengan los montos de las transacciones, o la especificación de cada transacción, siempre que exista alguna duda respecto de la legalidad de tales operaciones, es decir, que se sospeche que tienen que ver con el lavado de dinero. La Secretaría determinará cómo debe ser la forma en que se tienen que presentar. Éstos deben ser hechos y conservados en el tiempo, la forma y por el período que sea establecido por la Secretaría. Los reportes deben contener la identificación y dirección de los participantes en la transacción y el origen de los fondos transferidos; la capacidad legal que tienen los participantes para actuar en ese tipo de transacciones y la descripción completa de cada transacción. La Secretaría puede pedir también, a las instituciones o agencias financieras, requisitos que sean razonables y prácticos para obtener y retener información concerniente a la propiedad beneficiosa de alguna cuenta abierta o mantenida en los Estados Unidos por una persona extranjera y que pueda dar sospecha a que se estén realizando actividades relacionadas con el lavado de activos. 28 Title 31 United Status Code – Money and Finance, Subtitle IV – Money, Chapter 53 Monetary Transactions. www.msb.gov/guidance/statutes_A.html 29 Report 106‐728. Internacional Counter‐Money Laundering and Foreign Anticorruption Act of 2000. 66
Si una entidad financiera o director, agente, empleado o administrador de la misma, voluntariamente o de conformidad con lo establecido en este reglamento, reporta alguna operación sospechosa a alguna agencia del gobierno, no tiene la obligación de notificar a la persona involucrada en la transacción, que la misma ha sido reportada. Además ningún oficial o empleado del Gobierno Federal, o local o gobierno territorial dentro de los Estados Unidos, que haya tenido algún conocimiento del reporte realizado no puede divulgar la realización del mismo, salvo en aquellos casos en que sea necesario para el cumplimiento de sus deberes oficiales. La normativa establece que si alguna de las entidades o instituciones financieras, o sus directores, administradores, empleados violan lo dispuesto por ella, el Gobierno de los Estados Unidos puede aplicarles sanciones civiles de no más de U$s 100.000. También se prevén sanciones penales frente al incumplimiento o violación de la normativa, dentro de las cuales se incluyen el pago de multas de no más de U$s 250.000, la pena de prisión de no más de 5 años o ambas.30 Reporte de Operaciones Sospechosas
Los reportes de operaciones sospechosas (SAR, según su sigla en inglés) constituyen una parte esencial en el programa de lucha contra el lavado de dinero. Las reglas sobre este sistema fueron emitidas en Julio de 2002, por la FinCEN, bajo la Sección 356 del “USA PATRIOT ACT”. Esta normativa entró en vigencia en Enero de 2003. Las entidades financieras están encargadas de identificar las actividades que puedan tener el carácter de sospechosas de sus clientes siguiendo las instrucciones de las normativas al respecto y enviando el reporte a la FinCEN (Financial Crimes Enforcement Network) del Departamento de Hacienda, cuando la entidad conoce, sospecha o tiene alguna razón para sospechar que: 1). Existe algún movimiento inusual o sospechoso o tiene algún conocimiento de que se está violando alguna normativa federal, o se están realizando transacciones que puedan provenir del lavado de activos, o cuando algún director, oficial, gerente o empleado de la entidad contribuya a la comisión de actividades de este tipo; 2). En caso de transacciones que se realicen de cinco mil dólares ($5.000) o más, cuando se tenga la sospecha de que el dinero tenga alguna procedencia dudosa, o que tienda a legitimar activos que provienen de delitos graves. No sólo se trata de transacciones realizadas en efectivo, sino también aquellas que se realizan con documentos de crédito, o que vinculan dinero que se transfiere de cuentas a cuentas; 3). Transacciones que por su cuantía pueden tener el carácter de sospechosas, transacciones derivadas de operaciones ilegales por no ser habituales según el cliente que las realiza, o aquellas que conducen a evadir algún tipo de control o plan para no cumplir con normativas federales. La entidad tiene la obligación de emitir el reporte dentro de los 30 días en que la transacción fue realizada. Para el caso de que en ese momento no haya sido detectado el carácter de “sospechoso” de la operación, la entidad cuenta con 30 días más para emitirlo, pero en ningún caso puede dilatarse la emisión del reporte más de 60 días. En situaciones involucradas en violaciones que tienen el carácter de urgentes, o requieren inmediata atención, la entidad debe notificar inmediatamente a la agencia 30 ISSUE 9 (October 2005) The SAR Activity Review, Trenes, Tips e Sigues. Published under the auspices of the Bank Secrecy Act Advisury Group. 67
gubernamental específica por teléfono, además de tener que realizar el reporte. De todos modos, la documentación no debe ser entregada junto con el reporte. Las entidades tienen la obligación de guardar una copia del reporte y todo tipo de información de sus clientes por un período no inferior a los 5 años desde el momento en que registró algún tipo de actividad sospechosa. Las entidades deben mantener toda esta información en condiciones para el caso de remitirla a las autoridades del Estado que se la requieran. En la generalidad de la normativa se habla de entidades financieras, sin embargo hay que tener en cuenta que como sujetos obligados al reporte de operaciones sospechosas, se encuentran: Bancos, Uniones de créditos, Agencias de viajes, Casas de cambio, Servicios postales, Corredores o Agentes de bolsa, Intermediarios en transacciones inmobiliarias, Casinos y casas de juegos, Operadores de fondos de mutuales, etc. C.1.2. España
La Ley 19/1993, sobre determinadas medidas de prevención del blanqueo de capitales, vino a trasponer la Directiva 91/308/CEE del Consejo de las Comunidades Europeas, para prevenir y dificultar el blanqueo de capitales. No es una ley penal, no tipifica el delito ni establece penas, lo que pretende, junto con su reglamento, es habilitar métodos adecuados para prevenir el blanqueo a través del sistema financiero, o actividades empresariales más próximas, al objeto de detectar operaciones sospechosas que permitan, después, a las autoridades judiciales y a los cuerpos policiales, explotar la información recibida en lo que sería ya una investigación plena y formal. La Ley 19/1993 regula entonces las obligaciones, actuaciones y procedimientos para prevenir e impedir la utilización del sistema financiero, así como de otros sectores de actividad económica, para el blanqueo de capitales procedentes de cualquier tipo de participación delictiva en la comisión de un delito castigado con pena de prisión superior a tres años. La Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias31 es el órgano competente en el ámbito de la mencionada ley,; depende de la Secretaría de Estado de Economía; la cual es precedida por el titular a cargo y la integra además de los Directores de los distintos departamentos implicados del Ministerio de Hacienda (Aduanas, Inspección financiera, Seguros, Tesoro y Política financiera, Comisión Nacional del Mercado de Valores, Banco de España, Economía Internacional y Transacciones Exteriores y Servicio Ejecutivo de la Comisión), representantes del Ministerio Fiscal, de la Fiscalía Especial para la Prevención y Represión del Tráfico de Drogas, de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Directores Generales de los Cuerpos de Seguridad del Estado y representantes de las Comunidades Autónomas con policía propia. Son funciones de la Comisión la dirección e impulso de las actividades de prevención de la utilización del sistema financiero o de empresas de otra naturaleza para el blanqueo de capitales, así como la prevención de los delitos monetarios e infracciones administrativas relacionadas con la normativa sobre transacciones económicas con el exterior. Garantizar el más eficaz auxilio en estas materias a los órganos judiciales, al Ministerio Fiscal y a la Policía Judicial. El Servicio Ejecutivo es un órgano de apoyo de la Comisión y está adscrito al Banco de España. Desempeña las funciones de investigación y prevención de los delitos monetarios e infracciones 31 www.msc.es 68
administrativas de control de cambios, así como las actuaciones tendentes a la prevención e impedimento de la utilización del sistema financiero o de empresas de otra naturaleza para el blanqueo de capitales. El Servicio Ejecutivo tiene adscrita a la Brigada de Investigación de Delitos Monetarios del Cuerpo Nacional de Policía, con funciones especificas, además de las que le corresponden como Policía Judicial, de investigación y esclarecimiento de cuantos hechos pudieran ser constitutivos de delito dentro del ámbito del régimen jurídico de control de cambios. A los efectos de la Ley 19/1993, el artículo 1.2 establece que se entenderá por blanqueo de capitales la adquisición, utilización, conversión o transmisión de bienes que procedan de alguna de las actividades delictivas enumeradas en el artículo 1.1 o de participación en las mismas, para ocultar o encubrir su origen o ayudar a la persona que haya participado en la actividad delictiva a eludir las consecuencias jurídicas de sus actos, así como la ocultación o encubrimiento de su verdadera naturaleza, origen, localización, disposición, movimientos o de la propiedad o derechos sobre los mismos, aun cuando las actividades que las generen se desarrollen en el territorio de otro Estado. El Artículo 2 de la Ley 19/1993, considera sujetos obligados a determinadas personas tanto físicas como jurídicas en razón a su actividad profesional o empresarial. Tales sujetos quedan sometidos a las obligaciones de la referida Ley. En tal sentido, la Ley define como residentes: a) Las personas físicas que residan habitualmente en España, salvo lo dispuesto en el párrafo b) correspondiente al epígrafe de “No residentes”; b) Los diplomáticos españoles acreditados en el extranjero y el personal español que preste servicios en embajadas y consulados españoles o en organizaciones internacionales en el extranjero; c) Las personas jurídicas con domicilio social en España; d) Las sucursales y los establecimientos permanentes en territorio español de personas físicas o jurídicas residentes en el extranjero; e) Otros que se determinen reglamentariamente en casos análogos. Por su parte, también define el concepto de No residentes y establece que son: a) Las personas físicas que tengan su residencia habitual en territorio extranjero, salvo lo dispuesto en el párrafo b) correspondiente al epígrafe de “Residentes”; b) Los diplomáticos extranjeros acreditados ante el Gobierno español y el personal extranjero que preste servicios en embajadas y consulados extranjeros o en organizaciones internacionales en España; c) Las personas jurídicas con domicilio social en el extranjero; d) Las sucursales y los establecimientos permanentes en el extranjero de personas físicas o jurídicas residentes en España; e) Otros que se determinen reglamentariamente en casos análogos. En base al artículo 3 de la Ley 19/1993, todo sujeto obligado tiene las siguientes obligaciones: 1). Exigir, mediante la presentación de documento acreditativo, la identificación de sus clientes en el momento de entablar relaciones de negocio, así como de cuantas personas pretendan efectuar cualesquiera operaciones, salvo aquellas que queden exceptuadas reglamentariamente. Los requisitos para la identificación de los clientes que no hayan estado físicamente presentes en el momento del establecimiento de la relación de negocios o de la ejecución de operaciones se determinarán reglamentariamente. Los sujetos obligados recabarán de sus clientes información a fin de conocer la naturaleza de su actividad profesional o empresarial. Asimismo, adoptarán medidas dirigidas a comprobar razonablemente la veracidad de dicha información. 69
Cuando existan indicios o certeza de que los clientes no actúan por cuenta propia, los sujetos obligados recabarán la información precisa a fin de conocer la identidad de las personas por cuenta de las cuales actúan. Los sujetos obligados no estarán sometidos a estas obligaciones de identificación cuando su cliente sea una institución financiera domiciliada en el ámbito de la Unión Europea o en aquellos terceros Estados que, por establecer requisitos equivalentes a los de la legislación española, determine la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias. 2). Examinar con especial atención cualquier operación, con independencia de su cuantía, que, por su naturaleza, pueda estar particularmente vinculada al blanqueo de capitales procedentes de las actividades señaladas en el artículo 1 de la Ley 19/1993. En particular, los sujetos obligados examinarán con especial atención toda operación compleja, inusual o que no tenga un propósito económico o lícito aparente, reseñando por escrito los resultados del examen. 3). Conservar durante un período mínimo de cinco años, los documentos que acrediten adecuadamente la realización de las operaciones y la identidad de los sujetos que las hubieran realizado o que hubieran entablado relaciones de negocio con la entidad, cuando dicha identificación hubiera resultado preceptiva. Reglamentariamente podrá ampliarse el período mínimo de conservación de documentos al que se refiere este párrafo. 4). Colaborar con el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias, y a tal fin: a). Comunicarle por iniciativa propia, cualquier hecho u operación respecto al que exista indicio o certeza de que está relacionado con el blanqueo de capitales procedentes de las actividades señaladas en el artículo 1. La comunicación la realizará, en principio, la persona o personas que los sujetos obligados hubieran designado de conformidad con los procedimientos a que se refiere el apartado 7 de este mismo artículo. Reglamentariamente se determinarán aquellos supuestos o transacciones específicas que deban ser objeto de comunicación al Servicio Ejecutivo en todo caso. También se comunicarán las operaciones que muestren una falta de correspondencia ostensible con la naturaleza, volumen de actividad o antecedentes operativos de los clientes, siempre que en el examen especial previsto en el apartado 2 no se aprecie justificación económica, profesional o de negocio para la realización de las operaciones, en relación con las actividades señaladas en el artículo 1 de la Ley 19/1993; b). Facilitar la información que el Servicio Ejecutivo requiera en el ejercicio de sus competencias. No estarán sujetos a las obligaciones establecidas en este apartado los auditores, contables externos, asesores fiscales, notarios, abogados y procuradores con respecto a la información que reciban de uno de sus clientes u obtengan sobre él al determinar la posición jurídica en favor de su cliente, o desempeñar su misión de defender o representar a dicho cliente en procedimientos administrativos o judiciales o en relación con ellos, incluido el asesoramiento sobre la incoación o la forma de evitar un proceso, independientemente de si han recibido u obtenido dicha información antes, durante o después de tales procedimientos. Los abogados y procuradores guardarán el deber de secreto profesional de conformidad con la legislación vigente. 5). Abstenerse de ejecutar cualquier operación de las señaladas en la letra a) del apartado 4 precedente, sin haber efectuado previamente la comunicación prevista. 70
6). No revelar ni al cliente ni a terceros que se han transmitido informaciones al Servicio Ejecutivo con arreglo al apartado 4 anterior, o que se está examinando alguna operación por si pudiera estar vinculada al blanqueo de capitales. 7). Establecer procedimientos y órganos adecuados de control interno y de comunicación a fin de prevenir e impedir la realización de operaciones relacionadas con el blanqueo de capitales. En particular, los sujetos obligados establecerán una política expresa de admisión de clientes. La idoneidad de dichos procedimientos y órganos será supervisada por el Servicio Ejecutivo, que podrá proponer las medidas correctoras oportunas. En todo caso, dichos procedimientos y órganos serán objeto de examen anual por un experto externo. 8). Adoptar las medidas oportunas para que los empleados de la entidad tengan conocimiento de las exigencias derivadas de la normativa vigente. Estas medidas incluirán la elaboración, con la participación de los representantes de los trabajadores, de planes de formación y cursos para empleados que les capaciten para detectar las operaciones que puedan estar relacionadas con el blanqueo de capitales y para conocer la manera de proceder en tales casos. 9). Declarar el origen, destino y tenencia de los fondos en los supuestos señalados en el apartado 4 del artículo 2 de la ley 19/1993, en la forma y con las excepciones que reglamentariamente se determinen. Al momento de tener que cumplir con la obligación de acreditar identidad, las personas físicas deberán presentar documento nacional de identidad, permiso de residencia expedido por el Ministerio de Justicia e Interior, pasaporte o documento de identificación válido en el país de procedencia que incorpore fotografía de su titular, todo ello sin perjuicio de la obligación que proceda de comunicar el número de identificación fiscal (NIF) o el número de identificación de extranjeros (NIE), según los casos, de acuerdo con las disposiciones vigentes. Asimismo se deberán acreditar los poderes de las personas que actúen en su nombre. Por su parte las personas jurídicas: presentarán documento fehaciente acreditativo de su denominación, forma jurídica, domicilio y objeto social, sin perjuicio de la obligación que proceda de comunicar el número de identificación fiscal (NIF). Asimismo se deberán acreditar los poderes de las personas que actúen en su nombre. Los sujetos obligados adoptarán medidas dirigidas a comprobar razonablemente la veracidad de dicha información. El Real Decreto 54/2005, que modifica el Reglamento de Ley 19/1993 establece que tales medidas consistirán en el establecimiento y aplicación de procedimientos de verificación de las actividades declaradas por los clientes. Dichos procedimientos tendrán en cuenta el diferente nivel de riesgo y se basarán en la obtención de los clientes de documentos que guarden relación con la actividad declarada o en la obtención de información sobre ella ajena al propio cliente. Asimismo, los sujetos obligados deberán aplicar medidas adicionales de identificación y conocimiento del cliente para controlar el riesgo de blanqueo de capitales en las áreas de negocio y actividades más sensibles, en particular, banca privada, banca de corresponsales, banca a distancia, cambio de moneda, transferencia de fondos con el exterior o cualesquiera otras que determine la Comisión de prevención del blanqueo de capitales e infracciones monetarias. Mediante orden del Ministro de Economía y Hacienda podrán aprobarse orientaciones para las distintas áreas de negocio y actividades. En el caso de transferencias de fondos dentro del territorio nacional, la entidad de origen de la transferencia tendrá los datos de identificación del ordenante y, en su caso, de la persona por cuya 71
cuenta aquél actúe, a disposición de la entidad de destino, a la que le serán facilitados de modo inmediato si lo solicita. Si se trata de transferencias internacionales, las entidades deberán incluir y, en su caso, mantener los datos de identificación del ordenante en la transferencia y en los mensajes relacionados con ella a través de la cadena de pago. Se considerará ordenante al titular o a los titulares de la cuenta o, cuando no exista cuenta, a la persona física o jurídica que ordene la transferencia. Los sujetos obligados podrán establecer relaciones de negocio o ejecutar cualesquiera operaciones a través de medios telefónicos, electrónicos o telemáticos con clientes que no se encuentren físicamente presentes para su identificación, siempre que: •
La identidad del cliente quede acreditada de conformidad con lo dispuesto en la normativa aplicable sobre firma electrónica, o •
El primer ingreso proceda de una cuenta a nombre del mismo cliente abierta en España o en países o territorios distintos de los señalados en el artículo 7.2.b), o •
Se verifiquen los requisitos que a tal efecto establezca el Ministro de Economía y Hacienda. En todo caso, en el plazo de un mes desde el establecimiento de la relación de negocio, los sujetos obligados deberán obtener de estos clientes una copia de los documentos de identificación. Según el artículo 3.4 de la Ley 19/1993 los sujetos obligados deberán colaborar con el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias: •
Comunicando, por iniciativa propia, cualquier hecho u operación respecto al que exista indicio o certeza de que está relacionado con el blanqueo de capitales procedentes de las actividades señaladas en su artículo 1. •
Comunicando las operaciones que muestren una falta de correspondencia ostensible con la naturaleza, volumen de actividad o antecedentes operativos de los clientes. •
Facilitando la información que el Servicio Ejecutivo requiera en el ejercicio de sus competencias. Reporte de Operaciones Sospechosas
Según establece el artículo 5 del Reglamento de la Ley 19/1993, los sujetos obligados examinarán con cuidadosa atención, siguiendo el procedimiento interno que establezcan, cualquier operación, con independencia de su cuantía, que, por su naturaleza, pueda estar aparentemente vinculada al blanqueo de capitales procedentes de las actividades indicadas en la normativa. En particular, examinarán con especial atención toda operación compleja, inusual o que no tenga un propósito económico o lícito aparente, reseñando por escrito los resultados del examen. A tal fin, el procedimiento interno de cada sujeto obligado determinará expresamente qué operaciones deben reputarse complejas, inusuales o sin propósito económico o lícito. Los sujetos obligados concretarán el modo en que se dará cumplimiento a este deber de examen especial que incluirá la elaboración y difusión entre sus directivos y empleados de una relación de operaciones susceptibles de estar particularmente vinculadas con el blanqueo de capitales, así como la periódica revisión de tal relación, utilización de aplicaciones informáticas apropiadas para realizar el análisis, teniendo en cuenta el tipo de operaciones, sector de negocio, ámbito geográfico y volumen de la información. 72
En la relación de operaciones susceptibles de estar particularmente vinculadas con el blanqueo de capitales, se incluirán, en todo caso, entre otros, los siguientes supuestos: •
Cuando la naturaleza o el volumen de las operaciones activas o pasivas de los clientes no se corresponda con su actividad o antecedentes operativos. •
Cuando una misma cuenta, sin causa que lo justifique, venga siendo abonada mediante ingresos en efectivo por un número elevado de personas o reciba múltiples ingresos en efectivo de la misma persona. •
Los movimientos con origen o destino en cuentas ubicadas en territorios o países a que se refiere el artículo 7.2.b) del Reglamento de la Ley 19/1993 (operaciones con o de personas residentes en territorios o países designados por le Ministerio de Economía y Hacienda, así como operaciones que impliquen transferencias de fondos a o desde dichos territorios o países, cualquiera que sea la residencia de las personas intervinientes, siempre que el importe supere los 30.000 euros o su equivalente en moneda extranjera). •
Las transferencias que reciban o en las que intervengan en las que no se contenga la identidad del ordenante o el número de la cuenta origen de la transferencia. •
Los tipos de operaciones complejas, inusuales o que no tengan un propósito económico o lícito aparente que establezca la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias. Estas operaciones serán objeto de publicación o comunicación a los sujetos obligados, directamente o por intermedio de sus asociaciones profesionales. El Reglamento de la Ley 19/1993, especifica en su artículo 7.4, la información que deberá contener toda comunicación de operación sospechosa, y faculta al Servicio Ejecutivo para que determine, en el ejercicio de sus competencias, otros datos adicionales que deba incluir la comunicación. El Servicio Ejecutivo ha establecido un formulario modelo (denominado F19.1) con el objeto de homogeneizar la estructura de la comunicación de operaciones sospechosas efectuadas por los sujetos obligados. De este modo, toda comunicación de operación sospechosa recibida en el Servicio Ejecutivo debe contener la información siguiente: •
Relación e identificación de las personas físicas o jurídicas que participan en la operación y el concepto de su participación en la misma. •
Descripción de la actividad conocida de las personas físicas o jurídicas que participan en las operaciones y la correspondencia entre la actividad y las operaciones realizadas. •
Además, será preciso informar sobre la condición de los intervinientes: titular, autorizado, apoderado, avalista, etc., y consignar la identificación completa de cada uno de ellos. •
Conocimiento de los intervinientes de las operaciones. Tiene una importancia capital; es preciso incluir información acerca del conocimiento de los mismos, así como de la correspondencia entre la actividad declarada y la actividad real, y la coherencia entre la actividad y las operaciones que realizan. •
Relación de las operaciones y fechas a que se refieren con indicación de su naturaleza, moneda en que se realizan, cuantía, lugar o lugares de ejecución, finalidad e instrumentos de pago o cobro utilizados. 73
Se llevará a cabo una descripción clara, precisa y suficientemente detallada de las operaciones u operativa, acompañada en los casos que se considere necesario de gráficos o resúmenes explicativos. •
Exposición de las circunstancias de toda índole de las que pueda inferirse el indicio o certeza de vinculación al blanqueo de capitales o que pongan de manifiesto la falta de justificación económica, profesional o de negocio para la realización de las actividades. •
Gestiones y comprobaciones realizadas (con el fin de evitar que se vuelvan a reiterar por el Servicio Ejecutivo) •
Documentación remitida. Se detallarán los documentos que se adjunten junto con la comunicación de operativa sospechosa. Las comunicaciones sospechosas podrán cursarse en forma electrónica. Con tal finalidad, el Servicio Ejecutivo podrá establecer procedimientos técnicos de comunicación que garanticen la celeridad en la transmisión de la información y su confidencialidad. Operaciones de reporting sistemático
Según establece el artículo 7.2 del Reglamento de la Ley 19/1993, en todo caso los sujetos obligados comunicarán al Servicio Ejecutivo: •
Las operaciones que lleven aparejado movimiento físico de moneda metálica, billetes de banco, cheques de viaje, cheques u otros documentos al portador librados por entidades de crédito, con excepción de las que sean objeto de abono o cargo en la cuenta de un cliente, por importe superior a 30.000 euros o su contravalor en moneda extranjera. Los sujetos obligados a los que se refiere el artículo 2.1.h) del Reglamento, comunicarán al Servicio Ejecutivo las operaciones que lleven aparejado movimiento físico de moneda metálica, billetes de banco, cheques de viaje, cheques u otros documentos al portador por importe superior a 3.000 euros o su contravalor en moneda extranjera. •
Las operaciones con o de personas físicas o jurídicas que sean residentes, o actúen por cuenta de éstas, en territorios o países designados a estos efectos mediante orden del Ministro de Economía y Hacienda, así como las operaciones que impliquen transferencias de fondos a o desde dichos territorios o países, cualquiera que sea la residencia de las personas intervinientes, siempre que el importe de las referidas operaciones sea superior a 30.000 euros o su contravalor en moneda extranjera. •
Cualesquiera otras que, a propuesta de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e infracciones Monetarias se recojan en las disposiciones de aplicación del presente Reglamento. Estas operaciones que se denominan de reporting sistemático, y que deben enviar mensualmente los sujetos obligados del régimen general, según establece la Ley 19/1993, o en su caso, las declaraciones semestrales negativas, se realizarán con la aplicación DMO distribuida por el Servicio Ejecutivo a los sujetos obligados. Los ficheros cifrados generados por la aplicación DMO se enviarán por correo electrónico, sin modificar el nombre de los mismos, a la dirección: [email protected]. El sujeto obligado recibirá un acuse de recibo a la misma dirección e‐mail remitente. El Servicio Ejecutivo facilitará un PIN a cada 74
sujeto obligado que, junto con el CIF y nombre de la entidad, permite cifrar el fichero e identificar en destino al comunicante. El artículo 7.3 del Reglamento de la Ley 19/1993, establece que estas comunicaciones, denominadas reporting sistemático, no serán de aplicación cuando por tratarse de operaciones relativas a clientes habituales y respecto de los que los sujetos obligados conozcan suficientemente la licitud de sus actividades, no tengan la consideración de operaciones sospechosas. En estos casos, el órgano de control interno aprobará previamente la relación de clientes objeto de excepción, y reseñará por escrito los motivos que la justifiquen. Asimismo, la Comisión de prevención del blanqueo de capitales e infracciones monetarias podrá acordar, de oficio o a instancia de uno o varios sujetos obligados, la no inclusión de determinados clientes o grupos de clientes dentro de las comunicaciones señaladas en el apartado 2, en las condiciones que establezca la Comisión en cada caso. Instrucción de reporting sistemático Es un documento sobre la comunicación mensual de operaciones y cuya finalidad es definir las características y forma de presentación de dichas operaciones, así como la estructura de los datos objeto de la declaración y los procedimientos de comunicación, con el objeto de facilitar al sujeto obligado dicho proceso y al Servicio Ejecutivo la explotación de la información. El contenido de la instrucción se facilita al sujeto obligado en el mismo CD en que se distribuye la aplicación DMO de reporting sistemático. La declaración semestral negativa Es la declaración que los sujetos obligados del régimen general tienen que presentar en el caso de que, a lo largo de un semestre natural, no hayan remitido declaración alguna de operaciones de reporting sistemático. Si se hubiera recibido al menos una declaración en dicho período, y el sujeto obligado remitiera una declaración semestral negativa, ésta última será obviada. La declaración semestral negativa se remitirá por vía telemática, utilizando la aplicación DMO, dentro de los quince días siguientes a la finalización de cada semestre natural, es decir, del 1 al 15 de julio, y del 1 al 15 de enero, respectivamente. Mecanismo de identificación del sujeto obligado cuando éste remite una declaración mensual obligatoria El sujeto obligado remitente queda identificado mediante su CIF y un PIN que previamente le ha sido facilitado el Servicio Ejecutivo. Estos datos se deberán introducir en la aplicación DMO antes de empezar a dar de alta operaciones. Cuando se genera cada fichero desde la aplicación, se cifra la declaración contenida en la misma, es decir tanto las operaciones como la información del sujeto comunicante, el cual se determina unívocamente en destino al descifrar el fichero, mediante el CIF y PIN consignado. Si el sujeto obligado consignó un PIN distinto al facilitado por el Servicio Ejecutivo, las declaraciones correspondientes contenidas en los ficheros serán rechazadas, con lo que deberán generar de nuevo los ficheros utilizando el PIN correcto, y remitir éstos últimos. La modificación del CIF tiene que ser comunicada al Servicio Ejecutivo, que de oficio, remitirá un nuevo PIN. El sujeto obligado deberá cambiar en su aplicación de DMO, el CIF por el nuevo, así como el PIN antiguo por el nuevo que se le facilite. Si no recibe el nuevo PIN deberá solicitarlo expresamente al Servicio Ejecutivo, dado que, de lo contrario, las declaraciones que remita serán rechazadas por identificación incorrecta, a pesar de que reciba acuse de recibo. La recepción del acuse 75
de recibo únicamente informa a la entidad o persona remitente que el correo e‐mail ha sido recibido en el Servicio Ejecutivo, pero no informa del resultado del procesamiento de las operaciones incluidas en la declaración. En el caso de que la declaración no haya podido ser procesada se informará de ello al representante del sujeto obligado, y se le darán instrucciones para que vuelva a remitir correctamente las declaraciones correspondientes. El artículo 4 de la Ley 19/1993, indica que la comunicación de buena fe de las informaciones contempladas en la normativa, por el sujeto obligado o, excepcionalmente, por sus directivos o empleados, no constituirá violación de las restricciones sobre revelación de información impuestas por vía contractual o por cualquier disposición legal o reglamentaria, y no implicará para los sujetos obligados, sus directivos o empleados ningún tipo de responsabilidad. La Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias aprobó el día 20 de diciembre de 2001 las líneas estratégicas de la lucha contra el blanqueo, dentro del ámbito de la prevención. Este documento se transformará en acciones concretas a desarrollar por cada una de las Instituciones, dependientes de los gobiernos centrales y autonómicos con competencias en la materia, facilitando el proceso de evaluación y seguimiento de la política española en materia de prevención del blanqueo de capitales. C.1.3. Gran Bretaña
NCIS (National Criminal Intelligence Service) es la Unidad de Inteligencia Financiera del Reino Unido. Nació como órgano dependiente del Ministerio del Interior, pero en 1992 se convirtió en un organismo independiente. A partir de 2002, luego de la sanción de la Ley de Policía y Justicia Penal de 2001, el NCIS volvió a ser financiado directamente por el Ministerio del Interior. En la actualidad, es un organismo público no ministerial. En 2004, el Ministerio del Interior anunció que el NCIS pasaría a formar parte de la Nueva Agencia de Delitos Graves y Crimen Organizado (SOCA), pero aún no estaría previsto el inicio de sus actividades.32 La ley de Policía de 1997 establece en su artículo 2 las funciones a cargo de la NCIS. Este organismo es el encargado de recolectar, almacenar y analizar información para luego suministrar inteligencia criminal. Debe proporcionar inteligencia criminal a las fuerzas policiales de Gran Bretaña, a la Policía de Irlanda del Norte, la Brigada Nacional del Crimen y demás fuerzas de seguridad. Presta apoyo a las tareas de inteligencia criminal desarrolladas por las fuerzas policiales de Gran Bretaña, la Policía de Irlanda del Norte, la Brigada Nacional del Crimen y demás fuerzas de seguridad. Como objetivos estratégicos se pueden mencionar los de proveer evaluaciones estratégicas sobre crimen organizado y delitos graves que afecten los intereses de Reino Unido, proveer inteligencia criminal especializada sobre determinadas áreas del delito, servicios para mejorar la coordinación y desarrollo de inteligencia criminal para combatir el crimen organizado y delitos graves. La NCIS desarrolla sus actividades en conjunto con otras fuerzas de seguridad, organismos de inteligencia y dependencias gubernamentales. Todas estas relaciones de trabajo están estipuladas en acuerdos de cooperación o protocolos de trabajo. La ley de 2002 sobre Activos Procedentes de Actividades Delictivas – POCA según sus siglas en inglés ‐ (la cual se sancionó para dar más fuerza a la ley sobre Lavado de Dinero) actualiza, extiende y 32 www.ncis.gov.uk 76
modifica las normas penales de Reino Unido en lo que respecta al lavado de dinero, de manera que ahora se abarca al lavado de activos procedentes de cualquier actividad delictiva, donde se incluye a la corrupción extranjera. Los artículos 327 a 329 de la Ley establecen los principales tipos de delitos que se vinculan con el lavado de dinero (ocultamiento, arreglos, y adquisición, uso y posesión de activos de origen ilegítimo).33 Esta tipificación de delitos se aplica igualmente a los activos que se obtienen a través de actividades delictivas realizadas por uno mismo como a los que se obtienen por terceros, y tanto a personas físicas como a personas jurídicas. Para poder imponer una condena al respecto es preciso probar que los bienes lavados tienen un origen ilegítimo y que el acusado sabía o simplemente sospechaba de ese origen. Para los delitos encuadrados en los artículos mencionados con anterioridad, la Ley prevé prisión de hasta 6 meses en caso de condena por juez sin jurado y hasta 14 años en caso de juicio por jurado, además se prevé la posibilidad de aplicar multas. En el artículo 330 se crea la obligación de reportar actividades sospechosas sobre lavado de dinero a las autoridades. El artículo mencionado amplía el alcance, estableciendo que no sólo se deberán reportar las operaciones que vinculen lavado de dinero por drogas sino también aquellas que tengan que ver con cualquier conducta criminal. También tipificó la Ley el delito de omisión por negligencia frente a la obligación de denuncia. Comete este delito toda persona que se halle dentro del ámbito de aplicación de esta norma y tenga causa fundada como para saber o sospechar que otra persona se encuentra involucrada en el lavado de dinero, aún cuando en realidad no lo sospeche o no lo sepa. Por último, la ley tipifica los delitos de poner sobre aviso y perjudicar la investigación. También está prevista una defensa para aquellas personas que tengan una excusa razonable para no divulgar la información, y sólo para abogados cuando la información se les presenta en circunstancias de privilegio. Según lo establecido en el artículo 334, la pena máxima para aquel que cometa este delito es de 5 años de prisión. El artículo 331, prevé la falta de quien reciba el reporte y tenga la sospecha o el conocimiento que se trata de una operación de lavado de dinero, y no informa de la manera más rápida posible. También se prevé sanción para aquella persona que obstruya o perjudique una investigación sobre lavado de dinero, a través de la no divulgación de información relevante. A cargo de empresas del sector regulado se establece la obligación de implementar sistemas de control para prevenir el lavado de dinero. La Autoridad de Servicios Financieros o FSA según su sigla en inglés, tiene como función asegurar que en estas empresas existan estos sistemas de control. Si bien la FSA no puede investigar posibles casos de lavado de activos, puede pedir a las empresas que le permitan acceder a la documentación con el objetivo de evaluar si los argumentos de lavado indican una violación a los sistemas de control de la empresa. El artículo 339 del POCA establece que la Secretaría de Estado es la encargada de fijar las formas en que debe ser divulgada la información que está prevista en los artículos 330 y concordantes. La orden puede prever que se le requiera al informante brindar información adicional a la especificada. Luego de la sanción del Proceeds of Crime Act (2002) en Reino Unido se fueron estableciendo reglamentos para regular el blanqueo de capitales. Uno de ellos sancionado en noviembre de 2003, amplía la definición de actividades financieras e introduce las siguientes actividades dentro del sector sometido a regulación: asesores fiscales, contables, auditores, agentes de constitución de sociedades, abogados, sociedades de fideicomisos, constituciones y administraciones, comerciantes en altos valores, agentes inmobiliarios, casinos y profesionales de insolvencias y quiebras. 33 United Kingdom Legislation: www.opsi.gov.uk 77
Reporte de Operaciones Sospechosas: SARs (Suspicious Activity Reports)
Estos reportes constituyen una herramienta fundamental para construir bloques de identificación de dinero ilegal dentro de la Economía del Reino Unido, incluyendo aquel dinero utilizado para financiar el terrorismo o grupos terroristas. Como tales, también proveen crucial asistencia en la identificación, interrupción y persecución del crimen en el Reino Unido. El régimen nació en 1986 con la creación de la Oficina de Tráfico de Drogas. Ésta establecía la obligación de divulgar el dinero proveniente del lavado de dinero por tráfico de drogas e introducir controles para poder confiscar los activos provenientes de estas actividades. Las entidades financieras tienen la obligación de presentar estos reportes, en adelante SARs, a la oficina correspondiente (Economic Crime Branch –ECB‐) dentro de la Unidad de Inteligencia Financiera. La ECB envía lo recibido y sus resultados a la LEA (Law Enforcement Agency). Estos reportes permiten a la LEA lograr un alto nivel de investigación en la lucha contra el lavado de dinero. Además permite el permanente contacto entre estas oficinas, lo cual facilita cumplir con las funciones a ellas asignadas. Los reportes deben contener, el nombre registrado de la entidad o institución, junto con el tipo de entidad de que se trata; por ejemplo si es un banco o una casa de juegos, etc. Se debe establecer el ente regulador de ese tipo de entidad y la clave de identificación en ese ente regulador (si la tiene o la conoce). El reporte también debe contener todos los datos necesarios para identificar a la entidad o a sus representantes, como ser nombre, apellido, posición que ocupa en la entidad (si es una persona física), dirección, teléfono, etc. A raíz de la obligación de divulgar prevista en el POCA, la NCIS ha diseñado distintos tipos de formularios para acomodar las necesidades de las diversas instituciones obligadas y para lograr una mayor eficiencia en la lucha contra el lavado de dinero; para un mejor entendimiento en cuanto a la presentación de los mismos, la NCIS ha publicado una Guía de Notas.34 Se debe tener en cuenta que tales modelos no son impuestos de manera obligatoria ya que no están previstos en el Proceeds of Crime Act. Además la NCIS ha establecido una guía en donde se explica detalladamente la forma en que deben ser entregados los reportes y cómo deben ser completados. Existe un reporte estándar que es el principal, el cual incluye a los 5 módulos de reportes. Estos cinco módulos que, en su conjunto, comprenden el denominado SAR, pueden ser suministrados en diferentes combinaciones dependiendo de la cantidad de información que el autor del reporte esté en condiciones de divulgar. Los mismos deben ser entregados en el orden que se establece. En primer lugar está el denominado “Source Registration Document”. En este reporte se deben consignar datos a cerca de la organización o institución; es por ello que este reporte sólo debe ser utilizado por aquellas instituciones que nunca antes han reportado y sólo se presenta cuando realiza el primer reporte. No será requerido en el siguiente informe que realice dicha institución. De todos modos, este formulario puede ser utilizado por cualquier organización, en cualquier momento en que se deba informar a la NCIS sobre la actualización de algún dato relevante. En forma general el formulario debe contener: el nombre y el tipo de institución; el ente regular de esa institución; clave de identificación, si tiene; datos personales de la persona que realiza el informe. En él se debe indicar qué categoría de reporte se está entregando, es decir, si corresponde a uno nuevo (respecto de la persona o entidad) que nunca antes 34 Guidance Notes for the NCIS Regulated Sector Disclosure Report (Proceeds of Crime Act 2002 & Terrorism Act 2000 – Standard Report. www.ncis.gov.uk 78
había informado o si se trata de un reporte mediante el cual lo que se busca es actualizar algún tipo de información ya entregada o agregar información adicional. Es importante para la NCIS que se detalle la oficina o dependencia que está reportando dentro de la entidad, puesto que ello permite a la NCIS remitir la investigación a la agencia correspondiente. El módulo siguiente es aquel en el que se indican detalles a cerca de la materia o clase de actividad que está siendo reportada. Este módulo está formado por dos partes. Una referida a la actividad principal y la otra que se refiere a alguna actividad que se asocia o relaciona con la actividad principal. La información de ambas no se provee en el mismo formulario. Si existe más de una actividad, la entidad debe considerar cuál de ellas es la más importante. Otro de los módulos es aquel en el que se informan datos o detalles adicionales sobre la actividad principal o sobre la actividad asociada a ella. Cuando se completan cada uno de estos formularios debe ser ubicado detrás de los formularios de la actividad principal o la asociada, según corresponda. Otro de los informes se refiere a detalles de la transacción. Esta clase de informe depende de la naturaleza de actividad que se esté reportando y su sector, pues para algunos sectores este formulario no debe ser completado. Para cada cuenta que sea relevante informar se debe utilizar un formulario diferente. De todos modos, sólo deben ser reportados aquellos detalles que se crean relevantes para el entendimiento del delito que se tiene sospecha de que se está cometiendo. Deben establecerse todos los datos relevantes a cerca de la transacción. Por último se encuentra el formulario en donde se deben dejar sentadas las razones que se tienen para conocen o sospechar que ese tipo de actividad o esa persona está involucrada en el lavado de dinero. Esto ayudará a la autoridad competente para saber si debe lanzar una investigación sobre lavado de dinero. El formulario está diseñado de manera tal que quien informa pueda escribir datos como la fecha o el período en el que la actividad sospechosa ha ocurrido; el conocimiento que se tiene a cerca del origen de los fondos en cuestión; el conocimiento que se tenga sobre el destino o el beneficiario de tales fondos; datos específicos que se tengan sobre la actividad, si ésta va a realizarse en el futuro. D. Argentina
D.1. Unidad de Información Financiera (UIF): funciones y competencias
Mediante la Ley Nº. 25.246 se creó la UNIDAD DE INFORMACION FINANCIERA, determinándose que la misma funcionará con autarquía funcional en jurisdicción del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Será la encargada del análisis, el tratamiento y la transmisión de información a los efectos de prevenir e impedir el lavado de activos provenientes de: a) Delitos relacionados con el tráfico y comercialización ilícita de estupefacientes (Ley 23.737); b) Delitos de contrabando de armas (Ley 22.415); c) Delitos relacionados con las actividades de una asociación ilícita calificada en los términos del artículo 210 bis del Código Penal; d) Hechos ilícitos cometidos por asociaciones ilícitas (artículo 210 del Código Penal) organizadas para cometer delitos por fines políticos o raciales; e) Delitos de fraude contra la Administración Pública (artículo 174 inciso 5 del Código Penal); f) Delitos contra la Administración Pública previstos en los Capítulos VI, VII, IX y IX bis del Título XI del Libro Segundo del Código Penal; g) Delitos de prostitución de menores y pornografía infantil, previstos en los artículos 125, 125 bis, 127 bis y 128 del Código Penal 79
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