casa del anfiteatro

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CASAS ROMANAS EMERITENSES
Las casas romanas emeritenses hasta ahora conocidas y que pueden ser
visitadas son varias: Casa del Mitreo, Casa del Anfiteatro, la llamada Casa
Basílica del recinto del Teatro y las distintas casas encontradas en la zona de
Morerías y en recinto de la Alcazaba.
Todas ellas pertenecen a aquellas en las que vivían los ciudadanos ricos, las
llamadas domus . Estas casas prácticamente no tenían aberturas al exterior salvo
la puerta. La luz y la ventilación se recibían a través de uno o varios patios
interiores, a cuyo alrededor se organizaban las diversas estancias. El atrio, zona
noble de la vivienda y patio dedicado a la vida pública, era porticado y con una
abertura arriba (compluvium) por donde entraba el agua de lluvia que caía en un
pequeño estanque central (impluvium).En un rincón del atrio estaba el larario u
hornacina donde se situaban las imágenes de los antepasados, objeto de culto.
Al fondo del atrio, opuesto a la entrada, se hallaba una amplia sala (tablinum)
que el dueño utilizaba como sala de audiencias y reuniones con personas no
pertenecientes a la familia. Esta habitación comunicaba con el peristilo, patio
ajardinado más amplio a cuyo alrededor se situaban las mejores habitaciones. La
más importante era el triclinium o comedor.
Los baños o termas no tenían ubicación fija. Algunas casas tenían locales que
daban a la calle: las tiendas o tabernae.

El otro tipo de vivienda urbana, de la que no se conserva ningún
resto ni en Mérida ni en la región, era la insula, vivienda plurifamiliar, parecidas
a nuestros bloques de pisos, pero de una calidad de construcción infinitamente
inferior. Estas eran las viviendas de los grupos sociales más desfavorecidos, la gran
mayoría de la población, por tanto las más numerosas y, sin embargo, debido a su
deficiente construcción, tenemos muy pocos restos en la actualidad.
Como ya hemos dicho, en Mérida se conservan tan sólo casas del tipo
domus y, a continuación, vamos a darles un breve repaso:
CASA DEL ANFITEATRO
Junto al Anfiteatro en 1947 se hallaron fortuitamente las ruinas de una
considerable mansión romana situada extramuros. Se trata, por tanto, de una
domus suburbana que, por su proximidad al monumento, fue conocida como Casa
del Anfiteatro.
En realidad, el conjunto arqueológico comprende dos casas, la propiamente
denominada Casa del Anfiteatro y la Casa de la Torre del Agua.

La primera de ellas es la que ofrece vestigios más completos. Contaba
con una entrada que, a través de un pasillo o fauces, comunicaba con un patio
porticado (peristilum ), verdadero núcleo de la mansión. En el centro existía un
jardín (uiridarium ) con un pozo.
Otras dependencias interesantes son:

Una habitación en la que se han conservado unos interesantes restos
pictóricos, obra, a lo que parece, del pintor local Quintosus.

Todo el conjunto de habitaciones alineadas a lo largo de uno
de los pasillos del patio. De ellas cabe destacar la central, de planta
rectangular, un comedor (triclinium) con un mosaico de excelente calidad,
que muestra una representación de la diosa Venus con Eros y una escena de
vendimia. Las habitaciones contiguas a esa central son más pequeñas y
pueden ser consideradas cubicula o dormitorios.
La casa es de finales del siglo I d. C. , aunque sufrió diferentes reformas a lo
largo del tiempo que estuvo ocupada. Se cree que se trataba de una residencia
oficial de algún alto funcionario. Su abandono hubo de producirse a lo largo del
siglo IV d.C., época en la que, sobre sus ruinas, se estableció una necrópolis.
La casa ha sido consolidada en algunas zonas. No obstante su estado de
conservación es deficiente, con pinturas y mosaicos en mal estado.

La segunda, también edificada en el siglo I d.C., se sitúa junto a la
actual entrada a los restos y convive con la torre de distribución de aguas del
acueducto de S. Lázaro. Se conservan unas dependencias, entre las que cabe
señalar la cocina, con su hogar y diversas habitaciones de servicio.
El conjunto se completa con unas habitaciones de uso termal, que fueron
establecidas a lo largo del muro del acueducto de San Lázaro. Se conserva la
infraestructura del sistema de calefacción subterránea (hypocaustum) de una
habitación destinada al baño de agua caliente (caldarium ).
CASA BASÍLICA (Casa del Teatro)
Durante las excavaciones practicadas en el Teatro Romano de Mérida,
aparecieron las ruinas de una mansión levantada en la zona contigua al muro
occidental del pórtico situado detrás de la escena del monumento. Junto a la casa
aparecieron unas ruinas de unas posibles termas. El hecho de que una de sus
habitaciones estuviera rematada por un ábside y decoradas con figuras humanas
sobre peanas (¿santos?) hizo pensar a José Ramón Mélida, su excavador, en la
posibilidad de que se tratara de una casa basílica romano-cristiana. El análisis hace
unos años de varios especialistas ha puesto de manifiesto su verdadero carácter de
vivienda romana sin connotaciones cristianas.
La casa (del tipo domus) tenía su fachada principal al oeste, lado contrario al
peristilo del teatro. A través de un vestíbulo se accedía a un patio porticado en
torno al cual se distribuían sus más señaladas estancias. Los pasillos que rodeaban
este espacio estuvieron pavimentados con mosaicos ornamentales.
Lo más interesante de la casa resulta ser un conjunto de dos habitaciones
contiguas, de planta rectangular y rematadas en sendos ábsides, en la zona más
cercana al peristilo del teatro. La mayor de ellas, con entrada desde el pasillo del
patio, apareció pavimentada con un mosaico que ocupaba prácticamente todo el
espacio rectangular. El ábside posiblemente contó con un suelo de mármol. Las
paredes conservan aún una magnífica decoración pictórica con imágenes humanas
a tamaño natural. Sus dimensiones y su posición centrada en relación al patio la
configuran como una posible sala de recepción.
CASA DEL MITREO
Se encuentra situada en la falda meridional del cerro de San Albín de
Mérida. Hallada a comienzos de la década de los sesenta, se le dio ese nombre por
la aparición en ella de habitaciones subterráneas, como las dedicadas al culto a ese
dios, y el famoso mosaico cosmológico. A lo que se añadía que durante la
construcción de la cercana plaza de toros, a principios del siglo XX, aparecieron
esculturas vinculadas al culto a Mitra. Todo ello llevó a algunos investigadores a
considerarla un mitreo, un lugar de culto al dios Mitra. No obstante, eso es sólo una
hipótesis avalada por muy pocas pruebas y, actualmente, descartada por la
aparición de los restos del auténtico mitreo emeritense en una zona cercana.
Hoy se la considera una domus suburbana, por estar extramuros, cuyo
propietario debió ser alguien muy rico e influyente en la ciudad. Su construcción
puede datarse a finales del siglo I d.C. o principios del II.
La casa está articulada en torno a tres patios: el primero estaría dedicado a la
vida pública del dueño y los otros dos a la vida familiar. Alrededor de ellos se
abren otras dependencias:

La entrada, flanqueada por dos tabernae, una de las cuales parecía ser
un taller de cerámica por la presencia de un horno, se orientaba hacia la actual
plaza de toros. Por medio de una escalinata de granito, se accede al primero de
estos patios, un pequeño atrio con estanque o impluvium
En torno a él se halla una habitación muy decorada donde se descubrió el
Mosaico Cosmológico y que conserva algunos vestigios de la decoración pictórica.
El mosaico, que fue fabricado en la 2ª mitad del siglo II, es una representación
alegórica del Cosmos. Está dividido en tres grandes zonas:
 los personajes que representan el cielo: sol, luna, nubes, vientos...
 los personajes que representan a los elementos de la naturaleza
terrestre: estaciones del año, montes, nieve...
 y, por último, los que representan los elementos acuáticos,
comenzando por los ríos y terminando por el océano y los dioses
que protegen la navegación y el comercio: Faro, Navegación etc...

Una pequeña escalera de granito permite la comunicación entre este
patio y el contiguo, mitad atrio mitad peristilo, con otro estanque rectangular en
su centro. Las paredes de este breve pasillo conservan algunos restos de pinturas.
Este patio tiene columnas en sus cuatro lados. Sus tambores son de granito
revestido con capas de estuco pintado que simulan mármol. Se hallan varias
habitaciones en torno a este patio, dormitorios (cubicula) la mayor parte. A la
derecha del pasillo hay lo que parece ser un triclinium de invierno, denominada
por su excavador “Habitación de las pinturas”, porque conserva una buena parte su
decoración pictórica en los que aparece el dios Baco.

La tercera parte de la casa se articula en torno a otro peristilo con
jardín interior (uiridarium). Destaca un conjunto de habitaciones dispuestas en el
sector norte decoradas con mosaicos geométricos, cuyo uso está poco claro.
En el lado occidental se halla una gran habitación, abierta al peristilo. Se
trataría posiblemente de un triclinium de verano con un mosaico. Debajo de ella
una gran cisterna donde se recogía, aprovechando la inclinación del terreno, el
agua recogida en los estanques de los patios.
En el meridional es interesante el conjunto de dos habitaciones subterráneas,
identificadas anteriormente como el Mitreo y que ahora se cree que son cubicula
diurna o dependencias destinadas a bodega o para soportar las altas temperaturas
del verano y, muy cerca, una gran habitación, decorada con un mosaico
representando a Eros, que podríamos identificar como la habitación matrimonial.
El conjunto se completa con unas termas situadas en el sector oriental. De
las dependencias termales se ha conservado:
 el hypocaustum o infraestructura de una habitación destinada al baño de
agua caliente (caldarium), con sus bañeras bien conservadas;
 otros baños que podrían ser el tepidarium y el frigidarium;
 una piscina de mayor tamaño que está descubierta y fuera del edificio
(natatio);
 y el pavimento de mosaico cubriendo el espacio central.
Una calzada, que probablemente era la salida sur de la ciudad hacia
Corduba, delimitaba el espacio de la casa por oriente.
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