Razón y Palabra

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Febrero - Abril
2000
Comunicación y democracia: El
tiempo libre como práctica
colectiva
Por Elsie Mc Phail Fanger
Número 17
El tiempo libre como espacio democrático entre géneros:
Este trabajo es parte de una investigación más amplia sobre la
manera como organizan su temporalidad hombres y mujeres
urbanos en la ciudad de México y el tiempo libre como parte de
dicha temporalidad. En ese contexto lo que se pretende es
explorar la posibilidad de implementar políticas públicas con el
objeto de que se impulse el tiempo libre como fenómeno
colectivo.
Carr. Lago de
Guadalupe Km. 3.5,
Atizapán de Zaragoza
Estado de México.
Tels. (52) 58 64 56 13
Fax. (52) 58 64 56 13
Desde la perspectiva de género se vio la necesidad de comparar
la experiencia del tiempo libre en ellos y ellas: su manera de
organizar su tiempo así como la democratización de los
espacios femeninos y masculinos que se dan a partir de un
mayor o menor uso de tiempo libre. Este se define en principio
como un tiempo elegido libremente, sin coerción en donde se
hace lo que a uno le es grato, le reconforta, le recrea y que no
está necesariamente sujeto a leyes del mercado. Puede ser un
espacio solitario o un territorio comunicativo en el que
interactuan dos o más personas o en el que no hay intercambio
comunicativo alguno.
Puede convertirse en espacio de emancipación y de libertad en
donde se ejerce la democracia en la familia, en la pareja, en el
trabajo, en la vida cotidiana.
En ese sentido es especialmente útil la aportación de Habermas
a la teoría de la acción comunicativa que ofrece la posibilidad de
avanzar en el conocimiento acerca de los recientes desarrollos
que ofrece la teoría crítica. Esta habla sobre la naturaleza
política en la libertad inherente al concepto tiempo libre, misma
que ha sufrido una deformación a causa de su creciente
mercantilización y su vínculo cada vez más estrecho con el
consumismo.(1989:15-68)
Esta transformación paulatina da fe de la instrumentalización
que acompaña al proceso de modernización al tiempo que
debilita la base cívica del tiempo libre íntimamente asociado al
concepto de libertad.
Aquí se antoja necesario analizar la relación entre el potencial
emancipatorio de una práctica a la luz de su contenido
contemporáneo para explorar la existencia de diferencias de
género. La emancipación, la define Habermas como el proceso
de poner al descubierto y preparar el terreno para la
eliminación de restricciones en el desarrollo de las capacidades
humanas incrustadas en prácticas comunicativas existentes. Es
un concepto clave en la relación comunicativa democrática que
incluye el tiempo libre y pone en tela de juicio tanto el
contenido como la justificación de las prácticas sociales de
tiempo libre en su nombre.
Un análisis crítico de la "libertad" en el tiempo libre habrá de
abordar las prácticas sociales del tiempo libre, particularmente
su evolución histórica, permaneciendo atentas frente a rupturas
entre principio y práctica.
Por ejemplo, demandas para lograr la "libertad" y las formas
particulares del tiempo libre que de hecho registran libertad o la
canalizan hacia prácticas de estrecho alcance.
Recientemente, algunos estudios sobre el género, en especial
los de Benhabib y Cornell, se han unido a esta visión crítica,
apuntando que el individuo fuera de su contexto como sujeto
"autónomo" excluye precisamente perspectivas como ésta, que
ayudan decisivamente a conformar el alcance y los límites de la
"libertad" individual, concretizándola. (1987). La referencia
hacia la experiencia "subjetiva" del tiempo libre ignora el hecho
de que los individuos están situados en contextos específicosde género, generación, clase social, etnia, ciclo vital- que dan
forma a las experiencias y maneras de pensar así como a sus
posibilidades.
Así mismo, la libertad no existe fuera del contexto que no sólo
se define a partir de condiciones sociales y materiales
concretas, sino que incluye formas de racionalidad que las
mismas ofrecen.
Existe un juego dialéctico entre las condiciones sociales y
materiales y las formas de racionalidad comunicativa que
establece el rango de libertad que debe ser analizado para
conocer su dinámica.
La articulación entre libertad/ tiempo libre/género supone un
recuento histórico del desarrollo del tiempo libre, sus formas y
su contenido pero también las formas de racionalidad que
materializa. Es necesario detectar las reglas que gobiernan las
diferentes razones por medio de las cuales se da sentido a las
prácticas comunicativas de tiempo libre, ya que éstas les dan
consistencia al moldear las prácticas sociales en las cuales
participan mujeres y hombres como género, entendido éste
como la construcción social del sexo.(Lamas,1986).
En clara relación con la teoría sociológica del pensamiento de
Weber y Parsons las
sociedades se han caracterizado por formas específicas de
racionalidad, que según
Habermas pueden clasificarse en cuatro tipos:
1. instrumental y propositiva: confianza estratégica con
base en medios utilitarios/cálculos
sobre fines
2. normativa o en cumplimiento con normas grupales
3. presentación dramática o expresiva ante un público
4. comunicativa o de intercambio entre dos o más sujetos,
poniendo a prueba derechos sobre una situación definida
intersubjetivamente (Habermas:197-281)
Sugiere que el proceso de modernización en occidente, está
definido por el dominio incrementado de la racionalidad
instrumentada, la colonización de cada vez mayor número de
esferas de actividad humana por razonamientos instrumentales
o propositivos con la consecuente deformación de aquellas
esferas fundadas en racionalidades no instrumentales.
Los significados de la actividad humana cambian al tiempo en
que las racionalidades que las fundan invaden modos
instrumentales, razonamientos propositivos y utilitarios, que a
su vez reflejan cambios en la organización material de la
sociedad.
Estos cambios pueden ser concebidos en tanto roles sociales
enraizados en una forma particular de racionalidad.
Reducción del potencial emancipatorio del tiempo libre
En la concepción clásica aristotélica el potencial emancipatorio
del tiempo libre descansaba sobre una racionalidad
comunicativa vinculando la oferta mutua. Actualmente el
tiempo libre se ha reducido al ámbito de la mercantilización y el
consumismo, mismos que orientan la interacción humana hacia
la satisfacción del interés propio en situaciones predefinidas
más que un acuerdo en torno a intereses comunes y
espontáneos. Lo anterior plantea una pregunta central
relacionada con la calidad de la práctica social:¿ qué tipo de
libertad puede lograrse en las prácticas de tiempo libre
contemporáneo?
Para contestarla pueden rastrearse una serie de desarrollos
históricos a lo largo de los últimos dos siglos:
1. los cambios en la estructura del trabajo
2. el miedo a que la reducción de horas de trabajo ponga
en riesgo la estabilidad económica
3. la búsqueda de nuevas oportunidades de mercado
4. el deseo de mantener los patrones existentes de dominio
social, económico y político
Las respuestas a todas estas cuestiones contribuyeron a la
mercantilización y al consumismo, aplicando una racionalidad
instrumental que a su vez redujo el rango de roles sociales
disponibles en las prácticas comunicativas de tiempo libre.
El cambio de una economía de mercado representó una
modificación en el motor de la acción desde los miembros de la
sociedad: al motor de subsistencia lo sustituyó el de la
ganancia. (Polianyi en Hemingway,31)
El intercambio se volvió la forma dominante de la interacción en
detrimento de los patrones previos de "reciprocidad y
redistribución", espacio doméstico o una combinación de éstos.
Separar trabajo de otras actividades vitales- vida cotidiana,
tiempo libre, comunicación- y sujetarlo a las leyes de mercado,
suponía aniquilar todas las formas orgánicas de existencia y
sustituirlas por diferentes tipos de organización individualista y
atomizada.
La transición hacia la economía de mercado no concibió de
inmediato al ser humano como productor, ya que la naturaleza
del intercambio era poco clara así como su rol económico.
Considerar al consumo como fuente de riqueza era asunto
conflictivo por una serie de motivos y no fue sino hasta el siglo
XVII que la economía de consumo se materializó.
Esta probó ser una fuerza económica poderosa a la que Alt se
refiere como "una de las más grandes transformaciones
históricas del siglo XX con sus raíces en el trabajo
asalariado."(1976,55)...y ésta incluía al tiempo
libre.(Hemingway, 29)
El trabajo redefinió las interacciones sociales, eliminando
elementos consuetudinarios de obligación y comunicación social
y transformándose en una relación de intercambio entre
empleado y empleador. La administración e ingeniería industrial
modernas también reforzaron la ruptura de relaciones sociales,
separando espacialmente a trabajadores y reduciendo los
intercambios comunicativos para asegurar una mínima
interacción social y una máxima eficiencia por medio de
incentivos.
La fragmentación del trabajador también contribuyó a la
ruptura de los lazos sociales fuera del trabajo, que al no estar
situado en un complejo de relaciones y obligaciones socialmente
reconocidos, se consolidó cada vez más como espacio de
remuneración monetaria.
Thompson por ejemplo, calificaba a la revolución industrial en
Inglaterra como especialmente amarga porque los trabajadores
no tenían un modelo de economía industrial madura frente al
cual podían medir beneficios de estos desajustes que estaban
sufriendo.(1967,65). No así en Estados Unidos de
Norteamérica, cuya promesa de abundancia, mejores salarios y
reducción de horas de trabajo tenía el efecto de amortizar los
conflictos laborales. Goldman llamaba a este período la
"transición entre una economía de dólar a una economía de
placer."(en Hemingway,32.)
Este nuevo tipo de tiempo libre caracteriza el período de
transición en que se define como "el tiempo liberado de la
producción", percibido como "tiempo disponible para el
consumo." Mead subraya la ambigüedad del tiempo libre tal
como se forma en la sociedad norteamericana, centrado todavía
en el trabajo y en el esfuerzo, considerado conquista que se
disfruta después del "buen trabajo" y evocador del concepto de
recreación de los antiguos romanos. Este condensa la idea de
placer condicional, en el que las alegrías del trabajo y del juego
se vinculan en un ritmo estrecho: "el hombre que está ocupado
en el ejército, comercio, estado...-luego descansa y se re-crea,"
se vuelve a crear. (Cicerón en de Grazia:1966,10)
En este mismo sentido Mead describe a mediados del presente
siglo un concepto que condensa un estado de placer
condicional, en el que las alegrías del trabajo y el juego están
mezcladas en la noción de "hobby", cuya traducción al español
no es totalmente fiel, ya que pasatiempo no logra incluir el
sincretismo que supone la palabra inglesa:
"el hobby es algo que no se hace en serio, no tiene valor
monetario y no puede ser usado por nadie, excepto por uno
mismo. Es algo que escapa al sistema de valor, que no es ni
bueno ni malo, no participa del trabajo ni del ocio y por
consiguiente procede del concepto de recreo, que puede ser
definido como tiempo libre útil." (1957,82).
Confiriéndole utilidad al tiempo libre, la autora delimita algunas
funciones del hobby o pasatiempo e invita enfáticamente a
"arrebatar" a la vida algunos placeres en forma de tiempo libre.
Lo anterior parece implicar que la vida es obligación
primordialmente y que la lucha deberá darse en sus territorios
para aumentar el tiempo libre.
Lowenstein y Mead en un escrito anterior hablan de la
modificación del concepto o el "nuevo tiempo libre" antes y
después de la guerra, en donde incluyen el concepto de
diversión normada por la moral::
"El desarrollo reciente de la cultura americana es la aparición de
lo que podemos llamar fun morality, la moralidad de(en) la
diversión. Aquí lejos de ser reprobado, tiende a convertirse en
obligatorio. En vez de sentirse culpable por disfrutar de
demasiado placer, la gente se siente avergonzada por no
disponer de él. Las fronteras entre trabajo y disfrute tienden a
desaparecer y la diversión se infiltra en la esfera del trabajo
contradiciendo la antigua moral puritana. Aunque a decir
verdad, uno y otro son solidarios: el disfrute no sólo se permite,
sino que incluso se estimula."(1955,168)
De manera importante la afluencia de períodos más largos de
tiempo libre no restauró el sentido de solidaridad social
erosionado por la industrialización, sino que más bien se
reportaban prácticas de tiempo libre, tanto en el trabajo como
en la calle y en la familia con características individualistas que
involucraban relaciones de intercambio más que lazos
comunicativos. Incluso en EEUU se realizó un estudio durante
los años veinte que reportaba el cine, la lectura de periódicos y
revistas y escuchar la radio como prácticas preferenciales de
tiempo libre. Sesenta años después México publicaba un trabajo
sobre uso de tiempo libre en el cual se obtenían resultados
similares: lectura de periódicos, escuchar radio y ver televisión,
siendo esta última la actividad que consume la mitad del tiempo
de hombres y mujeres urbanos. (Zazueta y Barojas:1981).
Una de las razones recurrentes que registraban estas
preferencias era porque "pueden hacerse en soledad"; es un
patrón que se observa en las grandes ciudades occidentales con
fragmentación e individualización de la vida cotidiana, la
suburbanización y el creciente anonimato en espacios sociales.
El tiempo libre reflejaba tanto la organización como la
motivación en torno al trabajo en el intercambio de relaciones
entre individuos que generalmente no implicaban mayor
interacción y ajena al contenido comunicativo del mismo al
tiempo que reducía su potencial emancipatorio.
Democracia, ciudadanía, tiempo libre:
Durante las últimas décadas el tiempo libre se desarrolló con el
uso cada vez más generalizado de medios masivos de
comunicación con la promesa de democratizar al usuario. Los
modos de entretenimiento cultural se basaron en serialidad,
aislamiento, experiencia individual y/o espectáculos masivos
con una mínima interacción.
En un espectro más amplio el tiempo libre se instrumentalizó en
dos maneras que se fortalecían mutuamente:
a. la manipulación cada vez más creciente del mercado del
b.
tiempo libre, con la certeza de que era un mercado
desaprovechado
el uso del tiempo libre como control social
(Monsivais,1986)
Como resultado de la mayor eficiencia industrial el tiempo libre
circunstrito al concepto de industria cultural y dejando de lado
los espacios comunicativos de interacción humana podría crear
nuevas necesidades y nuevos y más amplios mercados. (Adorno
en Habermas, 433-441). Hunnicut propone el surgimiento del
"evangelio del consumo" que servía a un doble propósito, por
un lado estimular la economía y por el otro atar a los
trabajadores con mayor convicción al trabajo.(1988,34).Esto se
vería reforzado con la creciente industria publicitaria- y su
mayor refinamiento en estrategias manipulatorias con la
promesa de una mayor "felicidad."
El tiempo libre como especie de anzuelo serviría para atraer a
grandes poblaciones de hombres y mujeres para alejarlos de
otras distracciones "nocivas." (Rudin,62;cfr.Mead,1955).
En ese marco los empresarios, líderes comunitarios y políticos
en Europa, Canadá y EEUU principalmente trabajaron en el
desarrollo de programas que servirían para mantener a los
trabajadores lejos de las influencias que pondrían en peligro la
productividad y la estabilidad.
Así el tiempo libre tendía los mismos controles impuestos al
trabajo y a la eficiencia industrial; tanto la recreación
comunitaria como la industrial recibieron una fuerte influencia a
partir de estos postulados.
La idea de democracia estaba ausente de estas estrategias que
orientaban hacia el individualismo y alejaban de uno de los
roles sociales de mayor importancia, que es según Habermas el
de la ciudadanía con uno de sus cimientos que es la
comunicación en el entorno de la civilidad y el tiempo libre.
Ellos ocurren precisamente en espacios públicos tales como
cafés, restaurantes, parques, deportivos, centros comunitarios,
sociedades de lectura, la calle, etc., y se pierden en el proceso
de individualización y privatización de prácticas sociales de
tiempo libre.
La opinión pública se concebía como un compromiso cívico de
sujetos involucrados en la discusión abierta en comunidad y
construido en el discurso comunicativo de la vida cotidiana. Los
cambios en las prácticas de tiempo libre contribuyeron al
colapso de la esfera pública y la interacción comunicativa
expresada en ella cedió a un tiempo libre con bases
instrumentales que imposibilitaron la conformación ciudadana
en el seno de la vida democrática.
Con respecto al rol social del ciudadano/a el deterioro de la
esfera pública emerge de los medios masivos de comunicación y
aquellos espacios cuyo contenido ofrecen relajación y disfrute,
pero eliminan la discusión ciudadanda y la retroalimentación en
el debate y en el intercambio comunicativo. (Hemingway,36).
La tarea que se propone aquí es el logro de la emancipación y la
ciudadanización por medio de la creación de espacios de tiempo
libre.
Experiencias de tiempo libre emancipatorio en otros
países:
El tiempo libre no puede ser emancipatorio si no está liberado.
La tarea de una teoría crítica es entonces lograrlo. La
recuperación del potencial emancipatorio del tiempo libre debe
contribuir en la búsqueda de una renovación de la libertad en
una sociedad democrática. Esta debe ocurrir en varios niveles
para reforzar las habilidades comunicativas, recuperando el
potencial emancipatorio- libertador, fomentando formas de
tiempo libre que impulsen la interacción comunicativa para
trascender el beneficio individual.
Existe evidencia empírica de que es posible construir una
relación democrática sobre roles no instrumentales. El tiempo
libre no instrumental ayuda considerablemente a moldear
actitudes democráticas, tales como la cooperación, la
solidaridad, entre otras.
Por ejemplo en Alberta, provincia de Canadá, el primer ministro
proponía la siguiente política a principios de los noventa:
"Se gastarán 100 millones de dólares en canchas de futbol,
pistas de patinar y otras instalaciones de tiempo libre para
ayudar a mantener la cohesión. Esta suma se sustraerá del
presupuesto de otros servicios, porque la gente que trabaja
conjuntamente, juega conjuntamente y se divierte
conjuntamente- está demostrado- tiende a mantener unida a la
comunidad y sus familias en una vida más
democrática."(Talbot, 1992:3)
También en lo que respecta a resultados, el estudio de Putnam
en Italia en 1993 reporta que la participación en organizaciones
voluntarias de tiempo libre tiene un efecto emancipador,
aquellos que son "emancipados" en su tiempo libre, tienden a
ser más democráticos.
El estudio de Mansbridge en Vermont en1996 también reporta
que la acción comunicativa disminuye el contenido antagónico
de las democracias. Al concebirse como miembros en un
espacio definido comunicativamente, los miembros de la
comunidad pudieron acrecentar su compromiso con normas y
procesos democráticos.(Hemingway,38)
A pesar de la evidencia empírica, estos estudios generan no
pocas veces respuestas hostiles bajo el argumento de la
prioridad que está en otros rubros, como son alimentación,
educación, salud, combate a la pobreza, vivienda etc.
Esta evidencia empírica muestra la presencia de elementos
comunicativos en el tiempo libre que tienen elementos
emancipadores y democratizantes en el sentido de una "vida
más equitativa" entre géneros. Se trata de asociaciones
voluntarias y asuntos cívicos en donde aumenta el compromiso
de la ciudadanía con la democracia bajo la premisa de que ésta
tiene un fundamento comunicacional.
La ciudadanía se define por sus actividades a partir del "habla
democrática". No es "sobre el mundo, sino es "en" el mundo, es
el que hace y rehace al mundo." El ciudadano habla acerca de sí
mismo, es un desarrollo de la ciudadanía capaz de emitir un
pensamiento público genuino y de un juicio político capaz de
avisorar un futuro común en términos de bienes comunes. Este
tipo de habla requiere de un espacio. Apunta que la red de
asociaciones en la esfera pública, otrora soporte de discusiones
democráticas, ha desaparecido.
Alguna evidencia que reclama la esfera pública para el "habla
democrática" puede encontrarse en los llamados movimientos
sociales, inspirados por el feminismo, recuperación de la
comunidad, renovación ecológica y democracia participativa.
Es importante subrayar que éstos buscan la politización de la
sociedad en formas no restringidas a las instituciones políticas y
burocráticas. No embonan dentro del código binario de la acción
social que caracteriza la sociedad democrática, ya que los
asuntos que los agitan cruzan el espectro social y hacen
converger a individuos de distintos ámbitos.
Existe un peligro que acecha la renovación democrática, que es
la distribución limitada del tiempo libre, restringida a unos
cuantos lo cual contradice su potencial democrático.
El desarrollo personal está en el corazón de la libertad y
propone un principio de libertad positiva igualitaria., definida
como el mismo derecho frente a condiciones de desarrollo
incluyendo condiciones materiales y sociales agregadas a las
libertades civiles y derechos políticos. El tiempo libre
desempeña un doble papel extendiendo este principio:
1. como espacio necesario para el desarrollo de
2.
capacidades que supone la provisión de las condiciones
materiales que posibilitan el uso del tiempo libre. El
tiempo libre está inmerso en una red de relaciones
sociales cuya justificación es su contribución al desarrollo
de capacidades humanas.
Como ocasión para participar en actividades comunes.
La disponibilidad del tiempo libre junto con las
condiciones necesarias para su existencia y exploración
en un rasgo para la expansión de capacidades humanas
que están en el centro de la emancipación. El "tiempo
libre emancipatorio" es un proceso por medio del cual se
expanden las capacidades en su aplicación práctica y en
el cual las decisiones individuales y actos son caminos
para un mayor desarrollo .
Algunas estrategias para lograr un mayor tiempo libre
emancipatorio
La consigna del Partido Democrático de Izquierda Italiano
conocida como "Le Donne cambiano i tempi" y que en 1994
llegó a discutir el Parlamento Italiano como iniciativa legislativa
gira en torno a diferencias genéricas en cuanto a la apreciación
y ejercicio de la organización temporal:
"La razón que nos lleva a hacer de la cuestión del tiempo uno
de los grandes problemas políticos y culturales de nuestro
tiempo es sencillo: en tanto que las mujeres tenemos una
experiencia del tiempo distinta de la de los hombres, pero el
modo de pensar y la manera de organizarse la sociedad gira en
torno a esta última experiencia, a la experiencia de los
hombres." (Roma, 1989)
Es universal la incongruencia de horarios vacacionales,
guarderías, centros educativos en general y centros comerciales
con respecto a horarios laborales, ya que muchas veces los
ciudadanos tienen que hacer uso de redes de colaboración para
poder con horarios rígidos de trabajo.
No sólo esto, sino que las italianas señalan "el malestar en la
emancipación", la no coincidencia entre el tiempo interior de las
mujeres y el dominante, el sentir que deseos y capacidades
quedan confinados en el marco de formas de pensar, acciones y
relaciones que no forman parte de una proyección autónoma.
"El tiempo es un perro que muerde – sobretodo- a las mujeres"
reza el lema de las italianas:
"el tiempo después del trabajo y finalmente la jubilación, está
organizado en función del trabajador en el estado de bienestar
que prácticamente ya no existe, pero además, el regirse en el
tiempo productivo discrimina a las mujeres, niños, jóvenes y
ancianos. No queda lugar para el ocio y la diversión, para la
cultura y para la vida en sí."
Afirman que el tiempo citadino está pensado en función del
horario laboral masculino, al mismo tiempo que éstos trabajan
los comercios están abiertos así como los servicios
administrativos...así mismo las mujeres deben encargarse de
las compras y gestiones familiares. Si se regulan horarios de
servicios municipales, los transportes, los comercios y empresas
respetando por supuesto los derechos laborales, las mujeres y
los hombres podrían combinar su vida entre el trabajo y otros
quehaceres y responsabilidades familiares y sociales .
Sugieren ellas que se divida el tiempo entre el trabajo
productivo y el reproductivo dando a ambos la misma
importancia; así podrían combinarse dos partes integrales de la
vida de una persona para "sentirse completa y desarrollarse" y
de esta manera ambos trabajos podrían compartirse entre
mujeres y hombres.
Lo que se logró fue realizar pruebas piloto en dos ciudades
europeas, una en Italia y otra en España- Módena y Barcelona("A Barcelona les donnes camviem el temps.")Así como otros
países que se han sumado a esta experiencia.
En Módena por ejemplo, la alcaldesa Rinaldi, puso en práctica el
plan de la "regulación del tiempo", haciendo partícipes a los
ciudadanos y los servicios, los comercios y las empresas. A las
7 horas las guarderías se abren para recibir a los niños y cierran
hasta las 19 horas para dar tiempo a que las mujeres y
hombres que trabajan acudan a recoger a los hijos y los
ancianos. Las tiendas de autoservicio también se cierran a las
21 horas. (Fernández,1996:32)
"Hacernos dueñas del propio tiempo, dando el valor que tiene
cada una de las fases de la vida, ampliar a todos la
responsabilidad que supone el cuidado de los otros, dar cuerpo
a una democracia de la vida cotidiana. Todo eso implica volver
a pensar muchas de nuestras actividades consideradas
naturales o propias de la mujer."
Esto implica transferir recursos y poderes a los individuos a
cambio de una solidaridad humana y participativa, todo ello en
nombre de una mayor libertad.(Fernández,32)
Democratización social/participación en el tiempo libre
como fenómeno colectivo
Al plantear la posibilidad de que mujeres y hombres tengan más
tiempo se plantea la pregunta: Más tiempo, ¿para qué? Tener
más tiempo es la estrategia implementada por las italianas y las
españolas para conscientizar a las mujeres a hacerse dueñas de
su propio tiempo, disponer de él. La transición hacia una vida
democrática está también en el uso consciente de nuestro
tiempo, en el plano privado, traducido en un tiempo para sí y en
el plano público en un tiempo colectivo de gratificación, disfrute
y placer.
La cultura del tiempo libre se genera una vez haciendo
consciente a la gente de que tiene tiempo que puede utilizar en
algo que le es grato, que le reconforta, que le gratifica y que
puede escoger el hombre y la mujer libremente, sin coerción.
Instituciones, planes y programas de fomento del tiempo
libre en México: algunos datos para el análisis:
En México es necesario crear las condiciones necesarias para
que a mujeres y hombres se les facilita la vida cotidiana y como
resultado tengan más tiempo libre: guarderías, transporte más
eficiente, gimnasios y deportivos en los centros de trabajo, o en
lugares más accesibles- lugares "de paso obligado" como son
los mercados, las guarderías, las iglesias-, horas destinadas al
recreo en el trabajo, centros comerciales accesibles,
merenderos, comedores populares, comedores en los centros
de trabajo, todas ellas políticas públicas que facilitan el tiempo
"de sobra", el tiempo "para uno", el tiempo libre.
Es necesarios revisar algunos documentos para tener completo
el cuadro de servicios que facilitan (o imposibilitan.
obstaculizan) el tiempo libre.
Entre otros sería necesario revisar:
a) Revisión del Informe Presidencial, Plan Nacional de
Desarrollo, etc., sobre políticas públicas de tiempo libre para
ubicar instituciones y lo que ofrecen
b) ubicación de inventarios
Es importante para el caso de México observar la articulación
entre políticas públicas de tiempo libre y género por medio de la
vinculación de las personas a las instituciones que proporcionan
infraestructura y programas de tiempo libre y los resultados en
cifras..
Se revisaron algunos trabajos recientes en donde existen
resultados estadísticos sobre uso de tiempo libre en México, ya
que es importante comparar el número de instalaciones e
infraestructura de tiempo libre cruzada con número de usuarios
a los que atiende.
Desglosados por género existen dos trabajos recientes sobre
México en el que aparecen datos sobre tiempo libre:
1. IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing-1996
bajo el rubro de deporte y recreación (20-97)
2. Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares
1996 en el módulo de Deporte, Turismo y uso del
tiempo, publicada por Inegi.(589-736)
En ninguno de los dos informes aparece a primera vista
acciones afirmativas para el estímulo del tiempo libre y su uso
para la recreación individual y colectiva. Tampoco aparece una
relación de la infraestructura recreativa, del número de
instalaciones deportivas en razón al número de usuarios, de tal
suerte que no puede saberse si es insuficiente o suficiente.
En la primera se trata más bien de cuadros en donde aparece el
número de deportistas por actividad recreativas, el gasto
ejercido en cultura y deporte, número de entrenadores
deportivos, la demanda probable, espectáculos(cine, teatro,
deporte, toros), obras autorizadas, número de participantes
mujeres y hombres en cada olimpiada, etc.
Se trata de hogares y miembros de más de 15 años y su
práctica deportiva a exclusión de otros tiempos llamados
convencionalmente libres, por sexo y edad, por práctica
deportiva, salarios, así como características sociodemográficas
de la misma población, por parentesco con el jefe del hogar, en
relación con el analfabetismo, nivel de instrucción, estado civil,
ocupación, inactividad(en este rubro incluyen el trabajo
doméstico, estudio, pensionados y jubilados, rentistas), tiempo
dedicado al deporte .
En lo que respecta a viajes turísticos y tipo de viaje, aparecen
relaciones con ingreso, transporte, lugar de hospedaje,
duración, gasto corriente, gastos durante el viaje.
El uso de tiempo, trabajo, aportaciones se refiere a cuadros con
cifras sobre miembros del hogar de ocho años y más y tiempo
dedicado al trabajo y/o al estudio, a actividades recreativas, de
esparcimiento, deportivas o culturales.
Así como no se encontraron censos de infraestructura deportiva
en México, de relación con ésta y número de usuarios, tampoco
se informó sobre ubicación estratégica de canchas deportivas,
pistas de patinar, parques recreativos, albercas públicas,
salones de baile, espacios delegacionales destinados para el
tiempo libre, etc.
e) cambio de "tradiciones": introducción de una nueva cultura.
Como una política clara para lograr una mejor calidad de vida,
en México se implementó el horario corrido de trabajo en el
sector público, de tal suerte que ahora en el sector público
salen los trabajadores a las 18 horas, horario que posibilita a
tener más tiempo "propio y por ende la posibilidad de mayor
tiempo libre.
Aunque esto supone un cambio en la tradición laboral
mexicana, en donde hombres y mujeres trabajadores del sector
público tenían hasta tres horas para comer entre las 15 y las 18
horas para luego regresar a cumplir un horario laboral hasta las
22 horas, existen muchas resistencias con respecto al nuevo
plan, ya que supone que el trabajador no regresa a su hogar
para comer, se elimina la costumbre de acudir a restoranes al
medio día, tiene más tiempo para estar en su casa y luego no
sabe qué hacer con él, etc. Como nueva disposición es difícil en
principio cumplir con ella, pero a la larga redundará en
beneficios también en lo que respecta a una cultura del tiempo
libre.
Es importante al implementar una política pública como ésta
crear condiciones apropiadas para su buen desempeño, como
en este caso un comedor en el centro de trabajo para que la
gente pueda hacerse de comer, etc......
Lo cierto es que en otros países se ha mostrado que el tiempo
libre elicita un espacio de mayor convivencia familiar y
ciudadana. El tiempo libre como fenómeno colectivo permite a
hombres y mujeres participar como sujetos sociales,
satisfaciendo necesidades privadas hasta las públicas.
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Elsie Mc Phail Fanger
Elsie Mc Phail Fanger, nacionalidad mexicana; desempeña desde
1980 el cargo de profesora investigadora titular de la Universidad
Autónoma Metropolitana de Xochimilco en la ciudad de México.
Imparte los módulos de periodismo y radio en la carrera de
Comunicación de dicha universidad. Colaboró en El Colegio de
México durante cinco años en el Programa Interdisciplinario de
Estudios de la Mujer. Tiene dos hijos, Diego de 16 años y Sofía de
13.
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