El arte gótico: características generales. La catedral y los edificios

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TEMA 9- EL ARTE GÓTICO COMO EXPRESIÓN DE LA CULTURA
URBANA. ARQUITECTURA GÓTICA: LA CATEDRAL, LA LONJA Y EL
AYUNTAMIENTO. LAS CATEDRALES ESPAÑOLAS. (BURGOS, TOLEDO,
LEÓN Y PALMA DE MALLORCA).
Introducción
La denominación Arte Gótico es incorrecta, pues parte de la suposición de que
este arte tiene su origen entre los godos, es decir, en Alemania. Hoy en día se sabe que
nació en Francia. Por eso, a veces se utiliza el concepto Arte Ojival (ojiva es el nombre
que recibe cada uno de los arcos apuntados que sostiene las bóvedas góticas). De todos
modos, el concepto Gótico es el más famoso y utilizado y por inercia continuamos
usándolo nosotros.
El Arte Gótico se inicia en Francia, en concreto, en la Región de París (Ile de
France), a mediados del siglo XII. En ello tuvo un gran protagonismo el Abad Suger,
canciller del rey de Francia Luis VI, que sintetizó los principales logros arquitectónicos
del Románico avanzado y del Estilo Cisterciense en un nuevo estilo artístico. El primer
edificio gótico es la girola de la Abadía de Saint Denis (París) mandada construir por el
Abad Suger como Panteón de los reyes de Francia hacia1141.
Suger coincide con San Bernardo en considerar la luz como la expresión de la
gracia divina. Así, el nuevo estilo debe ser luminoso, y por ello la girola de Saint Denis
es un espacio intencionalmente diáfano y luminoso
El Estilo Gótico se expande a buena parte de Europa durante el siglo XIII, y en
parte, sirve como propaganda de la monarquía francesa, que en los siglos XII-XIII
consigue afirmar su poder en el Reino de Francia (frente a los ingleses y otros señores
feudales).
La Catedral Gótica es también la expresión de riqueza y poder de las nuevas
ciudades medievales, enriquecidas por la artesanía y el comercio. Efectivamente, en el
siglo XIII, las ciudades de Europa Occidental empezaban a desarrollarse gracias al
comercio y al auge de los grupos burgueses. La mole de la catedral destaca sobre la
ciudad siendo visible a muchos kilómetros de distancia. Ese inmenso edificio simboliza
el nuevo poder de la ciudad frente a los campesinos y señores feudales del campo. Sus
esculturas están inspiradas por el nuevo “realismo burgués”, un estilo más naturalista
que el Románico y más acorde con los principios estéticos urbanos.
Las catedrales son costeadas por los nuevos poderes de la ciudad: el obispo, el
cabildo y los gremios. El enorme coste de éstas provoca que las obras se prolonguen
durante muchos años, e incluso siglos.
Los maestros de obra son los verdaderos arquitectos de las catedrales. Puede que
no se trate de personajes con conocimientos excepcionales, pero tienen mucha
experiencia. Los maestros se suceden uno tras otro conservando los proyectos de sus
predecesores o bien realizando transformaciones sobre la marcha. Junto a los maestros
trabajan gremios especializados (canteros, vidrieros, escultores, plomeros, etc.). La
movilidad de los maestros, canteros, etc., contribuye a difundir el estilo y a que las
catedrales se influyan entre sí por su planta, alzado y detalles decorativos. Un ejemplo
de esto lo encontramos en la planta de la catedral de León cuya cabecera imita
claramente la de la Catedral de Reims.
Materiales y técnicas: los edificios góticos se construyen con muros de doble línea
de sillares con relleno de ripio. Los sillares están realizados por canteros especializados
y unidos con argamasa, no hay novedades, por tanto, respecto a los sistemas de
construcción del Románico, aunque las grandes catedrales exigen proyectos más
ambiciosos. Las bóvedas también son más anchas y elaboradas y se realizan con
cimbras de madera individuales para cada arco. Por el contrario, el sistema tectónico de
las catedrales góticas es muy diferente al de las iglesias románicas, pues consiste en
concentrar las cargas de las bóvedas en puntos concretos del muro, estas cargas se
transmiten a los botareles o contrafuertes exteriores a través de los arbotantes (rcos
externos a la nave central del edificio). Al concentrar el peso de la bóvedas en puntos
concretos, amplias superficies del muro quedan libres de cargas y en ellas se pueden
abrir grandes vanos que se cubren con vidrieras. Las vidrieras están compuestas por
fragmentos de vidrios de colores (aunque los detalles se pintan en la superficie de estos
vidrios). Estas vidrieras se sostienen, a su vez en una estructura de plomo que descansa
sobre una tracería de piedra. Estas tracerías evolucionan, se complican y con el tiempo
se hacen más caprichosas y complejas.
Planta: la planta de la catedral gótica se inspira en la de la románica pero
introduce novedades importantes. Tiene planta de cruz latina con número impar de
naves, siendo más ancha la central. Lo que más destaca frente a los edificios románicos
es el crecimiento enorme de la cabecera, casi siempre con girola e incluso doble girola a
la que se abren capillas de planta poligonal. El crucero se aleja del altar lo cual genera
un profundo presbiterio. En algunos casos como Laon o Notre Dame de París, el
crucero se sitúa casi en el centro de la longitud del templo. El crucero es muy complejo,
frecuentemente tiene tres naves y no se marca en planta París, o bien se marca algo
menos que en los edificios románicos (Reims). Es frecuente que entre el crucero y el
presbiterio haya cinco naves y entre el crucero y la fachada occidental tres naves
(Chartres, Reims, Amiens). En las catedrales góticas se multiplican las fachadas: una en
cada brazo del crucero (norte y sur) y otra en la parte occidental (ésta última es la
fachada principal y adquiere una forma canónica, pues está enmarcada por dos torres
gemelas: Laón, París, Reims, etc.). Cada tramo de la nave central se corresponde con
uno de las naves laterales.
Alzado:
Una de las realizaciones más espectaculares de las catedrales góticas es el
desarrollo de una fachada monumental en el extremo occidental del templo. La fachada
occidental es canónica y responde a un diseño convencional como podemos ver en la
Catedral de Reims: división de la fachada en tres calles que evidencia la división interna
del edificio en tres naves. Superposición de cuerpos (triple pórtico, rosetón, galerías y
coronamiento de las torres). Otra de las novedades de las catedrales góticas es la
desaparición de la torre cimborrio en la mayor parte de los casos (aunque a veces
encontramos un chapitel de madera sobre el crucero como en París, Reims o Amiens).
La nave central gótica se eleva enormemente sobre las laterales especialmente en los
ejemplares del gótico clásico del siglo XIII (Chartres, Reims, Amiens), ello se debe a la
desaparición de las tribunas (que aún encontramos en ejemplares de transición del siglo
XII (Laón, París)). En lugar de las tribunas se suele realizar el triforio, un pequeño
pasillo fruto del vaciamiento ornamental del muro por encima de los arcos formeros.
Sobre el triforio se sitúa un enorme nivel de clerestorio en el que el muro ha sido
vaciado y sustituido por enormes vidrieras. En casos avanzados, el clerestorio se amplia
incluso por detrás del triforio, como ocurre en Amiens y en León. Uno de los alzados
más atrevidos del gótico francés es el de la Catedral de Beauvais (de hecho, el primer
proyecto se derrumbó). Es un auténtico “rascacielos” medieval cuya nave central se
eleva a 47 metros de altura. Su perfil externo se eleva sobre un bosque de arbotantes y
pináculos, mientras la bóveda interior parece flotar mágicamente sobre una enorme
pared de vidrio.
Elementos Formales.
Elementos Sustentantes: como ya hemos dicho, los muros son de doble hilera de
sillares con ripio en el interior. Los pilares son muy robustos y tienen columnas
adosadas coronadas con capiteles individuales o corridos en forma de frisos vegetales.
A medida que avanza el tiempo se van complicando estos pilares, de modo que en el
Gótico Final o Flamígero del siglo XV se llevan a cabo pilares fasciculados rodeados de
pequeñas columnitas adosadas llamadas baquetones. Aparte de esto, lo más llamativo de
las catedrales góticas es que buena parte de la estructura sustentante se encuentra en el
exterior del edificio: así, los muros están reforzados a tramos con gruesos contrafuertes
o botareles que se elevan como pequeñas torres y se coronan con pináculos. En ellos se
apoyan los arbotantes, arcos exteriores que transmiten los empujes de las bóvedas de la
nave central hacia éstos.
Elementos Sustentados: el arco característico del Gótico es el arco ojival, que
también se denomina arco apuntado o de dos centros. Este arco tiene evidentes ventajas
sobre el arco de medio punto: en él hay flexibilidad entre la anchura (luz) y la altura
(flecha), es más fácil de construir con cimbras individuales, y genera cargas oblicuas
tendentes a la vertical. Otros tipos de arcos son el rebajado, el escarzano y el conopial o
flamígero (de carácter más ornamental). La bóveda típica del Gótico es la de crucería.
Ésta se parece a la bóveda de arista, pero es más compleja, pues está formada por arcos
apuntados que se cruzan en el centro, o sea, en la clave de bóveda, y que reciben el
nombre de nervios ojivos. Los espacios vacíos entre los nervios se cubren con bóvedas
triangulares llamadas plementos. Las ventajas de la bóveda de crucería son muchas,
pues se adapta a una gran variedad de plantas (cuadrada, rectangular, triangular,
poligonal), y también son más fáciles de construir). Las bóvedas de crucería más
antiguas son relativamente simples: sexpartitas, cuatripartitas o de terceletes. Sin
embargo, en el Gótico Flamígero del siglo XV se da una progresiva complicación y
multiplicación del número de nervios y surgen las bóvedas estrelladas y caladas. Por
último, las catedrales góticas están coronadas por un tejado a dos aguas muy inclinado y
cubierto con placas de plomo.
Elementos decorativos: Las catedrales se decoran profusamente con relieves de
piedra geométricos y naturalistas: baquetones con arcos ciegos, capiteles individuales o
corridos (en los capiteles dominan los motivos vegetales y desaparece casi totalmente
el capitel historiado). Las portadas se decoran con cientos de estatuas, galerías de reyes,
rosetones y ventanales con complejas tracerías de piedra. Los tejados y cornisas están
rematados de gabletes, pináculos, cresterías, gárgolas, etc. La pintura tiene mucha
menos importancia que en el Románico debido a que desaparecen amplias superficies
de muro. En sustitución de la pintura se generalizan las vidrieras, vidrios de colores
cuyos detalles se pintan y que se apoyan en complejos armazones de plomo y tracerías
de piedra. Nuevamente, la decoración es más simple en los siglos XII y XIII y se
complica extraordinariamente en el Gótico Flamígero del siglo XV.
Valoración estética.
Exterior: en la catedral hay un dominio de las líneas verticales sobre las
horizontales (contrafuertes, pináculos, torres, chapiteles y demás agujas de piedra
enfatizan las lineas verticales de edificios de gran altura en cuyas proporciones dominan
las líneas verticales. Así hay que destacar la gran elevación de la nave central sobre las
laterales. También hay un dominio del vano sobre la masa favorecido por los amplios
ventanales y vanos y la disposición externa de complejos sistemas sustentantes que
semejan auténticos bosques de elementos arquitectónicos.
Interior: el interior de la catedral es diáfano y bien iluminado. Existe
compartimentación espacial, debido a los gruesos pilares, aunque la sensación es menor
que en el Románico. Las líneas decorativas y estructurales (columnas adosadas y
nervios) resaltan las verticales y conducen la mirada del visitante hacia las bóvedas.
Como todo el sistema de sustentación es externo las bóvedas parecen flotar
mágicamente sobre paredes de vidrio como podemos ver en Beauvais. La iluminación
es intensa, especialmente en la nave central. Sin embargo, no se trata de una luz natural
y blanca como la de los edificios cistercienses (en Amiens vemos esta iluminación
“blanca”, pero esto se debe a la destrucción de las vidrieras originales). La luz original
debía ser muy distinta, modificada por las vidrieras de colores, mágica y cambiante. Así
ocurre en León, Chartres, o en la Santa Capilla de París.
Funcionalidad y simbolismo:
Funcionalidad religiosa, la catedral simboliza la “Jerusalén Celeste”, la
representación del Reino de Dios en la tierra, un escenario sobrenatural y mágico en el
que se representan los milagros de la fe cristiana, especialmente la eucaristía. Además,
la catedral suele ser un receptáculo de reliquias, un cofre lujoso y gigantesco que
custodia las principales reliquias de la Cristiandad. Así, la Santa Capilla de París es el
lugar en el que se guarda y custodia la corona de espinas de Cristo, en la Catedral de
Chartres se guarda el manto de la Virgen, etc.
Funcionalidad Política y de Prestigio: La inmensa mole de la catedral simboliza el
poder económico de la ciudad y sus gremios ante el campo circundante. Los gremios y
otras instituciones urbanas se hacen representar en capillas y vidrieras dejando
evidencia de su contribución en la construcción de la catedral. El Arte Gótico es
también el principal medio de propaganda de la Monarquía Francesa en plena expansión
durante el siglo XIII. Desde que Suger reconstruyó Saint Denis, los reyes de Francia
propagan un “arte superior”, refinado y excelso que muestra su preponderancia cultural
sobre otros señores feudales de Francia y legitima su poder y preponderancia sobre
ellos. La coronación del Rey de Francia se hace en la Catedral de Reims, un escenario
inigualable por su belleza. La Abadía de Saint Denis es el panteón donde se entierran
los reyes de Francia. Los reyes toman muchas veces la iniciativa de la construcción de
las catedrales gracias a su alianza con los obispos, verdaderos gobernadores de las
ciudades: así ocurre con el rey Fernando III de Castilla y el Obispo Mauricio en la
Catedral de Burgos.
La Catedral representa también un microcosmos “racionalmente ordenado” que
encaja con la construcción tomista del mundo. Según Santo Tomás la Creación divina
puede ser comprendida por la razón y la Filosofía Aristotélica.
Gótico Castellano del siglo XIII.
Las primeras influencias del Gótico Francés llegan a Castilla a fines del siglo XII:
el Maestro Fruchel en San Vicente y la Catedral de Ávila, las bóvedas sexpartitas de la
Catedral de Cuenca, etc. Sin embargo, fue a principios del siglo XIII, cuando el rey de
Castilla y León, Fernando III patrocinó la construcción de las grandes catedrales
castellanas de dicho siglo. En este patrocinio participaron otros grandes personajes
como el Obispo Mauricio, gobernador de Burgos.
La influencia francesa es enorme en Castilla durante el siglo XIII. Del mismo
modo que había ocurrido con el Románico, el Arte Gótico Francés penetra de la mano
de arquitectos franceses a través del Camino de Santiago, hasta el punto de que las
catedrales castellanas imitan estrechamente algunas catedrales francesas (la planta de
León se copia de la planta de Reims, la fachada de Burgos se inspira en la de París, el
triforio de Burgos copia el de Bourgues, etc.). Sin embargo las peculiaridades
castellanas se hacen también presentes muy pronto. Así ocurre en la Catedral de Toledo.
Este edificio se diseña en un principio siguiendo los modelos franceses como demuestra
su planta que recuerda a Notre Dame de París. Sin embargo, al levantarla, los
constructores españoles no muestran ningún interés por destacar la nave central sobre
las laterales, sino que la naves se escalonan en altura a la manera románica. Además en
ella hay elementos decorativos mudéjares, como se puede apreciar en el triforio de la
girola.
Las tres catedrales castellanas más importantes del siglo XIII son:
La Catedral de Burgos (1221-1260) fue una construcción impulsada por el Obispo
Mauricio. En principio trabajó un autor desconocido, después se le atribuye al Maestro
Enrique (-1277), que también realizó la traza de la Catedral de León y que
probablemente era francés. Hoy en día la Catedral muestra un aspecto muy distinto del
que debió tener en el siglo XIII, ello se debe a los numerosos añadidos que se le
hicieron en los siglos XV y XVI y que modificaron radicalmente su aspecto. La planta
original muestra una iglesia de tres naves, con girola simple y cinco capillas absidiales.
Su crucero larguísimo de planta única da a entender que el proyecto primitivo fue
realizado conforme a los moldes cistercienses, de manera similar al Monasterio de las
Huelgas, pero éstos se abandonaron por iniciativa del Obispo Mauricio. La catedral del
siglo XIII muestra las influencias francesas en su presbiterio curvo (como Notre Dame
de París), el triforio similar al de Bourgues y sobre todo, la fachada occidental, canónica
e inspirada en París o Reims. En el siglo XV, diversos añadidos modificaron el aspecto
de la catedral convirtiéndola en el edificio airoso y recargado que vemos hoy en día.
Así, Juan de Colonia añadió los chapiteles calados de piedra de influencia alemana que
coronan la fachada occidental, mientras que su hijo Simón de Colonia construyó la
Capilla del Condestable, capilla funeraria de planta centrada y estilo isabelino rematada
por una bóveda estrellada y calada. Por último, a mediados del siglo XVI se
reconstruyó el cimborrio sobre el crucero, rematado por bóveda estrellada, calada y con
rasgos de estilo flamígero y plateresco.
La catedral de Toledo se inició en 1226. Participaron en su construcción el
Maestro Martín y Petrus Petri que diseñaron un enorme templo de cinco naves con el
crucero no marcado en planta situado junto al presbiterio (esta planta tiene algunas
similitudes con la de París). Tras el presbiterio se sitúa una doble girola con siete
capillas. La nave central no se eleva mucho sobre las laterales, sino que existe un
escalonamiento gradual y armónico de las naves, lo cual rompe con la influencia
francesa y crea la tendencia posterior del Gótico Castellano. Asimismo, los arcos
polilobulados del triforio denotan una influencia mudéjar típicamente hispánica. La
Catedral de Toledo será uno de los edificios que más influya en las construcciones
españolas posteriores (por ejemplo, en la Catedral de Segovia, Granada, etc.).
La catedral de León se realizó entre 1255-1302 y fue construída por el Maestro
Enrique y Juan Pérez. Su planta tiene una clara influencia de Reims con cinco capillas
poligonales, presbiterio profundo y crucero de tres naves. Hacia el lado de los pies, la
iglesia es muy corta y probablemente está inacabada. El alzado muestra un vaciado de
las paredes en favor de las extraordinarias vidrieras, que continúan tras el triforio (como
en Amiens y Beauvais). La gran diferencia de altura entre las naves permite abrir un
enorme clerestorio. El interior mágicamente iluminado es uno de los más bellos del
Gótico Español. La "Pulchra Leonina" es así la más "francesa" de las catedrales
castellanas. La fachada occidental es muy extraña con dos torres desiguales separadas
del cuerpo central por unos arbotantes.
Gótico Catalán del siglo XIV
Durante el siglo XIV la Corona de Aragón y especialmente Barcelona, se
convierte en una gran potencia mediterránea tanto en el plano económico como político.
Consiguientemente también se convierte en el gran centro del Gótico Hispánico. Al
contrario que las castellanas, las catedrales catalanas muestran una importante
influencia del sur de Francia (Gótico del Midi presente en la catedral de Albi o los
Jacobinos de Tolouse). Estas catedrales de la Corona de Aragón se caracterizan por la
gran anchura de su nave central y la utilización como capillas de los espacios entre
estribos o contrafuertes. La planta más comúnmente utilizada es la de salón sin crucero
y con las naves prácticamente a la misma altura (hallenkirche). La iluminación de la
nave central es indirecta, pero bastante intensa, hecho que se ve favorecido por la
delgadez y separación entre pilares. Dichos pilares son a veces ochavados, de planta
octogonal sin columnas adosadas. Los arbotantes carecen de importancia pues las naves
laterales son muy altas, domina el muro sobre los vanos verticales y estrechos dando
una imagen externa maciza. Las iglesias de tres naves se diseñan buscando la unidad
espacial, para ello se disimula la compartimentación haciendo una nave central muy
ancha y adelgazando y separando los pilares situados entre las naves. Los arcos
resultantes son enormes y muy atrevidos cubriendo luces muy anchas. La decoración
escultórica es mínima o nula por influencia cisterciense y franciscana. Las torres son de
planta poligonal y acaban en plano.
La Catedral de Palma de Mallorca (siglos XIII-XVI) tiene planta de salón, sin
crucero, con tres naves, capillas entre los contrafuertes y cabecera rectangular, carece de
torre y en su exterior destaca el sugerente efecto del bosque de pináculos y chapiteles.
Interiormente las naves laterales se elevan casi hasta la altura de la nave central,
apoyándose en unos finísimos pilares ochavados. La decoración es muy simple y en ella
hay que destacar el efecto lumínico de los rosetones afrontados en los lados menores de
la iglesia.
Probablemente el ejemplo más logrado del Gótico Catalán es Santa María del
Mar (1328) en Barcelona, realizada por Guillermo Metge y Berenguer de Montagud.
Esta extraordinaria iglesia se caracteriza por el gran adelgazamiento y separación entre
los pilares que generan una ilusión de unidad espacial única. El espacio interno de Santa
María del Mar es uno de los más sugerentes y mágicos del Gótico Catalán, además es
un ejemplo de precisión en las medidas y proporciones, algo inesperado en un edificio
medieval. Otros templos son las Catedrales de Barcelona y Gerona.
En la Corona de Aragón también hay que mencionar la importante arquitectura
civil de los siglos XIV-XV. El Gótico Civil, muy importante en los países
mediterráneos, tiene en el ayuntamiento y la lonja sus principales manifestaciones. El
Gótico Civil utiliza los elementos formales de la Catedral Gótica pero los adecua a una
funcionalidad distinta.
En Barcelona destaca el Barrio Gótico con varios edificios entre los que se
encuentra el Palacio de la Diputación (Generalitat), auténtico edificio de gobierno del
Principado de Cataluña. Este palacio se caracterizada por tener patio interior y galería
con finísimas columnas, lo cual muestra una gran influencia italiana.
Las lonjas son uno de los edificios más sugerentes de la Corona de Aragón. Su
función es comercial, y para ello utilizan la planta de tipo Hallenkirche con todas las
bóvedas a la misma altura y pilares delgados y muy separados entre sí. Entre las
principales lonjas destacan las de: Palma de Mallorca (1426-1448) y Valencia (14821498). La Lonja de Palma es un edificio rectangular de tres naves separadas por pilares
de fuste helicoidal, fue realizada por Guillem de Sagrerá. También destacan las
columnas helicoidales de la Lonja de Valencia de Pere Compte. Estas lonjas son la
manifestación del poder de los gremios y la importancia de las actividades comerciales
en las ciudades marítimas de la Corona de Aragón.
VOCABULARIO (41)
Arbotante
Arco apuntado/ojival
Bóveda de cañón apuntada
Luz (de vano)
Cimbra
Botarel/Estribo
Vidriera
Tracería
Rosetón
Pináculo
Bóveda de crucería
Nervio ojivo
Clave
Plemento
Bóveda de crucería sexpartita
Bóveda de terceletes
Baquetón
Galería de reyes
Gablete
Crestería
Gárgola
Testero
Sala capitular
Fahda-pantalla
Calado (de la piedra)
Hallenkirche/Planta de salón
Pilar ochavado
Pilar fasciculado
Arco flamígero/arco conopial
Arco carpanel/arco rebajado
Bóveda estrellada
Bóveda pinjante
Bóveda calada
Chapitel calado
Arco tudor
Bóveda de abanico/bóveda palmeada
Bóveda reticulada
Heráldica
Polsera/Guardapolvos
Arco mixtilíneo
Fachada-retablo
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