Prueban dispositivo para aminorar efecto de - siicyt

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Prueban dispositivo para aminorar efecto de sismos en
construcciones.
Agencia de NOTICIAS
CONACYT
06 de abril de 2009
CONACYT
El Filtro Sísmico ha sido utilizado para recrear el sismo del 15 de agosto de
2007
en
Perú,
cuya
duración
superó
los
3
minutos.
El Filtro Sísmico reduce la fricción entre la cimentación y el edificio provocada
por un movimiento oscilatorio
Es un desarrollo conjunto del CICESE, la UABC y la Universidad de California,
San Diego ( UCSD )
Por José Luis Olín Martínez
Ciudad de México, 09 de marzo de 2009.- Investigadores mexicanos, en
colaboración con académicos de la Universidad de California, San Diego y con
apoyo de la fundación UC-Mexus -CONACyT, trabajan en la construcción y
prueba de un dispositivo de aislamiento sísmico para reducir el daño que los
movimientos oscilatorios causan en una construcción.
El Filtro Sísmico (FS) es un proyecto que comenzó a desarrollarse hace una
década, es una idea original del arquitecto Héctor Valencia en la que trabajan,
por México, investigadores del Centro de Investigación Científica y de
Educación Superior de Ensenada (CICESE) y de la Universidad Autónoma de
Baja California (UABC), Campus Ensenada.
“El dispositivo se coloca entre la cimentación y el edificio para permitir el
movimiento horizontal entre estas estructuras con una fricción menor. Es
prácticamente como ponerle patines a la base del edificio para que la
trasmisión de los movimientos horizontales del terreno hacia los niveles
superiores del edificio sean atenuados”, afirma el doctor Carlos Huerta López,
especialista del Departamento de Sismología del CICESE.
El prototipo con que trabajan los investigadores está compuesto “en esencia
por un par de discos metálicos entre los que se encuentra un fluido
herméticamente cerrado que es altamente viscoso, el cual permite disminuir el
coeficiente de fricción entre la cimentación y la construcción”, ya que cada una
de estas estructuras hace contacto, respectivamente, con uno de los discos
metálicos que integran el dispositivo.
De acuerdo con el investigador, el FS fue pensado para contrarrestar los
efectos de los sismos oscilatorios, pues los movimientos horizontales de tierra
generados por este tipo de fenómenos causan un mayor daño a la estructura
de un edificio que los movimientos verticales de los sismos trepidatorios.
“Esto se debe a que las capacidades y características de la mayoría de los
materiales utilizados en la construcción soportan menos los esfuerzos al
cortante de los movimientos horizontales que la compresión de los movimientos
verticales.”
Además de aminorar los efectos de un sismo, añade el especialista, el FS
abarataría el costo de las construcciones, pues instalar estos dispositivos
permitiría utilizar una cantidad menor de “refuerzos”.
“El refuerzo es la cantidad de acero (varilla) que llevan las estructuras para
soportar los movimientos y hacerlas más seguras y resistentes; por lo que si
evitas la transmisión de los movimientos horizontales (con el dispositivo) tienes
una menor necesidad de utilizar refuerzos, es decir, puedes optimizar su uso
sin comprometer la seguridad de la construcción”.
Para corroborar la eficiencia del FS, los investigadores han probado el
dispositivo utilizando el simulador sísmico “Large High Performance Outdoor
Shake Table” (LHPST) de la Universidad de California en San Diego. Gracias a
este simulador, y mediante una plataforma computacional, ha sido posible
monitorear cómo se transmiten los movimientos de tierra desde la base del
edificio hacia los niveles superiores y la forma en que el dispositivo mitiga sus
efectos.
“En las pruebas realizadas hemos observado que el dispositivo disminuye, en
promedio, entre un 75 y 80 por ciento la transmisión de los movimientos de la
cimentación a la estructura”.
Estos resultados fueron obtenidos en la simulación de sismos con
características semejantes a las de los ocurridos en México en 1985 y en
Northridge, California, en 1994, de 8.1 y 6.7 grados en la escala de Richter,
respectivamente.
Una de las pruebas más recientes y agresivas hechas al FS consistió en medir
su eficiencia en un sismo como el del 15 de agosto de 2007 en Perú, el cual
tuvo una intensidad de 7.9 grados en la escala Richter y una duración mayor a
los 3 minutos.
“Para la recreación de ese sismo se utilizó un edificio de 3 niveles a escala 1:2.
Decidimos simular este evento porque ha sido uno de los de más larga
duración en las historia, eso lo hace especial e importante para las estructuras
civiles; la evaluación y los resultados precisos de esta prueba los tendremos en
un lapso de cuatro a seis meses.”
La eventual construcción del FS, en el futuro, dependerá “de las características
de la edificación y de su peso, de manera que la configuración final del
dispositivo podría variar para utilizarlo en cualquier obra civil de importancia
estratégica”, afirma Carlos Huerta López.
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