Disartria

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Introducción
La disartria proviene del griego dis, que significa dificultad y arthron, que significa articulación, se define
como los desórdenes en el habla, resultante del daño o lesión de los mecanismos neurológicos encargados de
regular sus movimientos.
Segre, señala que son complejos trastornos de la articulación de la palabra, de su intensidad, ritmo y melodía,
debidos a lesiones orgánicas de las vías motoras endocerebrales, así como de alguna agrupación nuclear
subcortical.
Cuando la afectación neurológica es periférica, los síntomas son específicos, más determinados y puros, en las
lesiones centrales suelen ser variables, amplios y menos específicos, acompañados de alteraciones del ritmo
fonatorio, dificultades en la coordinación respiratoria y trastornos en la emisi ón vocal.
Pachenco y Shernacova, opinan que la disartria es una alteración del aspecto fonético del lenguaje, en la cual
se afecta la organización prosódica, el flujo sonoro, el matiz fonético de los sonidos (distorsiones de sonidos)
o la realización incorrecta de los signos fónicos del aspecto sonoro del lenguaje (omisión y sustitución de
sonidos).
En todos los casos es evidente la insuficiente inervación de los órganos que intervienen en la emisión del
habla, lo que trae como consecuencia trastornos en la pronunciación, acompañados por lo general de
desórdenes del ritmo respiratorio, la velocidad, la modulación la entonación de la voz y el aspecto léxico
gramatical del lenguaje.
En los casos graves, el habla se hace totalmente incomprensible, siendo imposible la articulación del más
simple de los fonemas; se denominan en estos casos anartría.
El estudio de la entidad se realizó por primera vez en 1853, cuando el médico inglés Willian J. Little,
describió el cuadro sintomático de las parálisis cerebrales y consideró la existencia de trastornos del lenguaje
sobre la base de afección en la motricidad articulatoria.
En el 1885, H Gutzman, aborda la disartria ya como un trastorno de pronunciación, dejando establecida la
disartria central y periférica, además de las deficiencias vocales que no se habían tenido en cuenta hasta ese
momento.
En el año 1926, M.S. Margulis describió distintos tipos de disartria, en su articulo Sobre la diferenciación de
la disartria.
También hubo dedicados al estudio de la disartria muchos especialistas de la Unión Soviética.
En el año 1947 O.V Pravdina defendió su tesis con el tema La disartria en la edad infantil en la práctica
logopédica
En la actualidad el estudio de esta patología de su compensación y corrección, siguen siendo objeto del
análisis de muchos científicos soviéticos. Persisten estudios e investigaciones sobre la entidad, relacionándola
con lesiones específicas del sistema nervioso.
Disartria:
Se define como trastorno orgánico del lenguaje de carácter neurológico, provocado por lesiones en regiones
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centrales y en las vías conductoras del analizador verbomotor. Se hace evidente la inervación insuficiente de
los órganos articulatorios, lo que produce alteraciones en la pronunciación de los sonidos, acompañados por lo
general de afectaciones en los atributos vocales, y toma de los movimientos biológicos. Defecto de la
articulación del lenguaje. Ausencia de coordinación entre movimientos musculares individuales en laringe,
boca y aparato respiratorio acompañado de incapacidad de predecir la intensidad del sonido o su duración.
Esto origina una vocalización confusa, con sílabas débiles o altisonantes, algunas largas o cortas, en la cual el
habla resultante es casi ininteligible. Habitualmente se expresa como una mala pronunciación de las
consonantes. Puede originarse en la parálisis flácida o espástica por espacios repetitivos (tartamudez) o en la
ataxia del orofaringe y el aparato respiratorio. Desorden en la articulación del habla, resultante de daños o
lesiones en los mecanismos neurológicos encargados de enviar información a los músculos de los órganos
fono − articuladores para ejecutar sus movimientos. La debilidad, lentitud o incoordinación muscular pueden
afectar todos los procesos básicos del habla, tales como la respiración, fonación, resonancia, articulación y
prosodia. Los errores de la articulación son los rasgos más comunes de la disartria, seguidos por la
incapacidad de la voz, resonancia, y fluidez.
Desarrollo Somático Psíquico:
En el cuadro sintomático de la disartria se pueden diferenciar los trastornos primarios que caracterizan la
patología y un grupo de trastornos secundarios que surgen a consecuencia de los primeros.
Como trastornos primarios se detectan los trastornos de la motricidad articulatoria, pronunciación, respiración,
de la voz, entonación y motricidad general. Secundariamente aparecen los trastornos de lectura y escritura,
alteraciones de desarrollo psíquico, limitaciones del desarrollo de vocabulario y en el uso y comprensión de
las estructuras gramaticales.
A continuación definiremos cada uno de estos trastornos:
−Trastornos de la motricidad articulatoria:
En relación a los trastornos de la motricidad articulatoria podemos decir que los movimientos articulatorios en
los niños disartricos son superficiales, poco fluidos, en algunos casos se inician y no llegan a realizarse
totalmente, son insuficientes, débiles. El cambio de un movimiento a otro puede ser deficiente, demorado.
El niño muchas veces busca la articulación correcta, prueba una y otra vez, pero no lo consigue. La lengua se
desvía hacia la derecha o hacia la izquierda.
−Trastornos de la pronunciación:
Producto de las paresias y parálisis presentes en los niños disartricos, la pronunciación se caracteriza por la
ausencia de muchos sonidos, sustituciones, distorsiones. En ocasiones la búsqueda infructuosa de la posición
articulatoria correcta provoca la inconstancia en la pronunciación de los sonidos.
−Trastornos de la respiración:
La respiración es superficial, frecuentemente clavicular, la inspiración es breve. En algunos casos se observa
que el niño tiende a hablar durante la inspiración, lo que provoca una sensación de ahogo.
−Trastornos de la voz:
Las alteraciones de la voz se deben a la parálisis y paresias de las cuerdas vocales y del velo y a los trastornos
de la respiración. La voz involuntaria durante el grito o el llanto no presenta grandes desviaciones. La voz
voluntaria es ronca, nasal, poco modulada. Se evidencian trastornos del tono, la intensidad y el timbre.
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−Trastornos de la entonación:
El lenguaje oral de los disartricos es poco expresivo, monótono, poco modulado. A veces acelerado, otras
retardado. Se observan pausas desiguales e irracionales. Algunos autores señalan que los disartricos hablan
como si tuvieran la boca llena.
−Trastornos de la motricidad general:
Se manifiestan fundamentalmente en la torpeza, inexactitud, e imprecisión de los movimientos, en el aumento
o disminución del tono. Frecuentemente se afecta la coordinación motriz fundamentalmente de los dedos.
Estos pacientes presentan dificultades para escribir, pintar, armar pirámides, desatarse los zapatos, abotonarse
y desabotonarse la camisa, etc. La escritura es distorsionada, con letras desiguales e inclinadas. Es muy difícil
para estos niños saltar en un pie y en ocasiones en los dos, caminar por una línea, saltar una soga, el modo de
andar es inseguro con balanceos y tropiezos frecuentes.
En relación a las alteraciones del desarrollo psíquico, los severos trastornos de la motricidad general limitan
considerablemente su contacto directo con el mundo externo. Los severos trastornos de lenguaje imposibilitan
el desarrollo normal de su función como regulador de la actividad y como vehículo de comunicación y
relación social. Estos dos factores influyen negativamente en el desarrollo de la personalidad y la actividad
cognoscitiva. Son por ello frecuentes en los casos de disartrias severas, los retardos en el desarrollo psíquico y
las alteraciones secundarias del intelecto.
Los niños disartricos por lo general son poco comunicativos, se aíslan fácilmente, se niegan en ocasiones a
participar en las actividades en grupo, se manifiestan indiferentes, apáticos, inseguros, se agotan fácilmente, y
la atención es muy dispersa. Se detecta un desarrollo insuficiente en los procesos superiores del pensamiento,
estrechamente relacionado con el insuficiente desarrollo de los aspectos esenciales del lenguaje.
Los estudios demuestran que en muchas ocasiones, la limitada relación del niño disartrico con el medio que lo
rodea, la poca comunicación con las demás personas y los severos trastornos de pronunciación dificultan
considerablemente el desarrollo del vocabulario y el dominio del aspecto semántico del lenguaje. Estos niños
por lo general poseen un vocabulario muy limitado, tienen serias dificultades para comprender y utilizar
palabras que expresen relaciones de tiempo y espacio.
Las limitaciones del vocabulario y el insuficiente desarrollo de los procesos superiores del pensamiento,
presente en una parte significativa de los casos, limitan la comprensión y el uso de las estructuras
gramaticales. Por todas esas razones, la disartria se presenta en muchos casos como una forma de insuficiencia
general en el desarrollo del lenguaje que dificulta el proceso de aprendizaje en las escuelas de enseñanza
general, por lo que muchos niños son ubicados en escuelas especiales para niños con trastornos del lenguaje.
Es necesario destacar que todas las limitaciones antes descritas no están presentes absolutamente en todos los
casos; dependen de muchas causas, entre las que podemos señalar la gravedad del trastorno disartrico, las
particularidades de la personalidad del niño, las posibilidades de comunicación con otros niños y personas
mayores; el ambiente verbal y nivel cultural de la familia; la atención oportuna al trastorno y otras.
Clasificación de la disartria de acuerdo a la localización de la lesión:
Disartria Espástica:
Es una lesión localizada en la neurona motriz superior. El aumento del tono de los músculos laríngeos acarrea
un estrechamiento de la apertura laríngea , así como un incremento de la resistencia al flujo de aire. Los
pacientes emiten frases cortas, la voz es ronca, tono de voz bajo y monótono. A veces se producen
interrupciones tonales o de respiración. Es característico que la articulación de las consonantes sea poco
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precisa, pudiendo incluso distorsionarse las vocales. También muchos pacientes presentan hipernasalidad.
Disartria Flácida:
Es una lesión localizada en la neurona motriz inferior. La voz se torna ronca y el volumen es bajo. Se pueden
notar características adicionales como respiración jadeante, frases cortas, y sonido al aspirar. Al haber una
parálisis del músculo elevador del paladar y de los músculos constrictores de la faringe, se produce una
hipernasalidad a la hora de hablar. La distorsión de los fonemas variará según las estructuras articulatorias
implicadas.
Disartria Atáxica:
Es una lesión localizada en el cerebelo. Aspereza de la voz y monotonía en el tono con pocas variaciones de
intensidad. También se puede observar temblor de la voz. Poca definición consonántica y distorsión vocálica.
Prolongación de los fonemas y del espacio entre ellos.
Disartrias por lesiones del sistema extrapiramidal:
El sistema extrapiramidal es parte del paleoncéfalo, destacando entre sus funciones las siguientes:
• Regulación del músculo en reposo y de los músculos antagónicos cuando hay movimiento.
• Regulación de los movimientos automáticos.
• Adecuación de la mímica facial y las sincinesias ópticas.
Las lesiones en el sistema extrapiramidal pueden provocar dos tipos de disartrias.
Disartria Hipocinética:
Característica de la enfermedad de Parkinson.
Se manifiesta en movimientos lentos, limitados y rígidos, movimientos repetitivos en los músculos del habla,
voz débil, articulación defectuosa, falta de inflexión (cambio del tono o del acento de la voz), frases cortas,
falta de flexibilidad y control de los centros faringeos.
Disartria Hipercinetica:
Todas las funciones motrices básicas (respiración, fonación, resonancia y articulación) pueden estar afectadas.
Entre los trastornos más característicos de la hipercinecia tenemos:
−Córeas: Se caracteriza por movimientos involuntarios e irregulares, lentos o rápidos de uno o varios
músculos. Tono muscular bajo y trastornos de la coordinación. Los pacientes manifiestan alteraciones en el
habla, hiperdistorción de vocales y utilización de frases cortas. Producción oral irregular y gramática afectada.
−Atetosis: Se caracteriza por presentar movimientos involuntarios y lentos en la articulación . Problemas
respiratorios y de fonación (voz áspera), habla distorsionada y tono monótono.
−Temblor: A veces hay interrupciones en la emisión de la voz.
−Distonía: Se caracteriza por alteraciones prosodicas. Disminución en la altura tonal, inspiraciones audibles y
temblor de la voz.
Disartrias Mixtas:
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Corresponde a la más compleja de las disartrias, en los casos en que la estructura del defecto abarca más de un
síndrome toma el carácter de mixta.
Vías de atención
Visión Multidisciplinaria
Al hablar de visión multidisciplinaria nos referimos a aquella donde intervienen personas más diversas que
tienen relación con la enfermedad del paciente, Especialistas del lenguaje, Neurólogo, Otorrinolaringólogo,
Audiólogo, Psicólogo, que pueden contribuir a la comprensión de la problemática que presenta el niño.
La evaluación del niño por parte de estos profesionales tiene como objetivo conocer el funcionamiento
comunicativo lingüístico y las condiciones que favorecen su desarrollo, para lo cual requerimos contar con la
familia, ya que los padres deben informar sobre los primeros meses del niño, en aspectos tan importantes
como alimentación, emisión de sonidos, etc. El informe neurológico que facilita la evaluación logopedica
sobre el CI y de trastornos que estén asociados; informe del otorrinolaringólogo, donde evalúa los aspectos
anatómicos y funcionales que tiene repercusión directa sobre el lenguaje y el habla infantil; el informe del
fisioterapéutico sobre la maduración motriz.
Visión Psicológica
La evaluación que realiza el psicólogo informa sobre el nivel cognitivo y de socialización, así como de
alteraciones conductuales, fobias, autonomía personal, dependencias sociales (relaciones con el medio) y
niveles de autoestima.
Visión Pedagógica
Proceso dinámico de enseñanza−aprendizaje donde el niño interactúe en forma sistemática; los contenidos
entregados por el profesor deben ser reforzados constantemente con atención individualizada y apoyo
familiar.
En este proceso lo primero que debemos considerar es la persona para luego intervenir en el trastorno,
teniendo en cuenta que es ella nuestro sujeto de atención.
Visión Logopedica
Primero que todo se debe abordar desde un modelo general de desarrollo del lenguaje para así poder atender al
niño en su individualidad, es decir, tener un punto de referencia no para imponérselo al niño sino para guiarse
con el.
−Se debe realizar un estudio anamnésico del niño, vale decir, el estudio de su vida.
−Se debe realizar un estudio del entorno del niño, partir desde su realidad.
−Si queremos que el niño se desarrolle en el lenguaje este tiene que estar en actividad, el niño tiene que estar
expuesto a los estímulos de la sociedad para que después fluya el lenguaje hablado.
Conclusión
El trabajo nos ha permitido conocer una alteración del lenguaje La Disartria, y cual es nuestro rol en el
proceso Enseñanza−Aprendizaje, que no debe constituir un fenómeno rígido sino un proceso dinámico donde
exista la interacción con el medio y se logre una atención integral del niño, donde su familia es un agente
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importante para lograrlo.
Cuando una persona presenta disartria, se la debe estimular para que hable lento y gesticule con las manos, si
es necesario. La familia y los amigos deben permitir que estas personas se tomen el tiempo suficiente para
lograr expresarse.
Bibliografía
−Logopedia Tomo 1
−Neurology in Clinical Practice
−Vía a tu Salud
−Glosario de Neurología de la Sociedad Española de Neurología
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