Dictaduras fascistas europeas

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• INTRODUCCIÓ
El següent treball tracta del feixisme a Europa, dels diversos països que han tingut feixisme i desenvolupa el
feixisme nazi per la seva importància dins d'aquest moviment. Analitzant la ideologia, la forma de partit, el
desenvolupament del partit, i les seves repercussions. En general una petita biografia del que va ser aquest
moviment tant important del segle XX.
• SITUACIÓN:
Antes de que se produjera la crisis de 1929, el régimen parlamentarios había dejado de existir en algunos
Estados europeos, instaurándose en ellos gobiernos dictatoriales. En 1923, el general Primo de Rivera
establece una dictadura militar en España que el general Carmona imita en Portugal en 1926, después que el
general Gomes de Costa conquista Lisboa. Bulgaria había tenido algunos años de dictadura con Tsankov
(1923−1926), y con el general Pangalos Grecia había conocido en 1925 un período semejante, al que sucedió
un gobierno seudoparlamentario. En 1926, en fin, el mariscal Pilsudski había dado un golpe de estado del que
nació su autoridad absoluta, aunque conservara la fachada de un gobierno parlamentario. Pero todos estos
régimenes autoritarios eran dictaduras de antiguo estilo, mientras que el régimen instaurado en Italia en 1922
presenta características nuevas; es el primer ejemplo en el siglo XX de una verdadera contrarrevolución. No
obstante, han de pasar varios años antes de que forje su "doctrina" y revele sus rasgos más originales. Con la
crisi, y sobre todo en 1933 con la llegada al poder del partido nacional socialista alemán, la dictadura
"fascista" constituye la manifestación más espectacular de la crisis de liberalismo y, en el mundo
contemporáneo, un acontecimiento de alcance universal, pues la forma de Mussolini será imitada con
frecuencia.
• EL FASCISMO:
Las dictaduras que nacen con la crisis en muchos puntos del mundo se modelan según el ejemplo italiano y
alemán; a veces sólo copian sus formas exteriores, pero en todo caso se reconocen deudoras de Mussolini y
Hitler. Por ello se reúnen bajo la etiqueta "fascista" diversos movimientos que disimulan realidades sociales
muy distintas y que importa distinguir.
• ORIGENES:
Los rasgos esenciales del hecho "fascista" pueden deducirse del estudio de los acontecimientos de Italia,
donde ha nacido, y de Alemania, donde se ha desarrollado. El fascismo ha aparecido en su forma más pura en
dos países en los que el paro, los conflictos de clase y la inestabilidad monetaria motivaban un sentimiento
general de inseguridad. En ellos, el fascismo ha sido una revolución popular que ha movilizado masas
considerables, uniendo las reivindicaciones nacionales y sociales contra la humillación nacional, contra una
situación económica que se estimaba intolerable y contra el régimen político acusado de impotencia y
corrupción. Es indudable que el movimiento fue poderosamente facilitado por la ausencia de firmes
tradiciones democráticas en los pueblos italiano y alemán, en los que no habían conseguido ser implantadas
después de 50 años de régimen representativos y donde las luchas de partidos , su incapacidad y falta de
prestigio parecían conducir el país a la ruina. Sobre esta base favorable, la violencia de la crisis (de 1920 en
Italia, de 1929 en Alemania) ha agravado la lucha de clases amenazando a los privilegiados.
• EFECTIVOS:
El análisis de los efectivos en que se apoyan las dos dictaduras permite conocer mejor el carácter del
movimiento. Se trata de una amalgama heterogénea, aunque los elementos más numerosos y más
caracterizados se reclutan en la clase media. En Italia de 1920−1922, víctima de la crisis económica, y en el
momento en que se reúne el Congreso de Roma en 1921, entre los 150.000 miembros del partido fascista se
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encuentran 18.000 propietarios de fincas, 14.000 comerciantes, 4.000 industriales, 10.000 pertenecientes a
profesiones liberales, 22.000 empleados (1/3 eran funcionarios) y cerca de 20.000 estudiantes, es decir 90.000
miembros no obreros, siendo el resto trabajadores agrícolas (37.000) y 24.000 trabajadores ciudadanos, en su
mayor parte parados o empleados en los servicios públicos. En 1930 la proporción no ha variado y de los 308
jefes fascistas italianos 254 proceden de la pequeña burguesía. El fascismo pues es una revolución llevada a
cabo por la clase media.
En la Alemania de 1930−1933, que sufre un paro terrible y donde apenas hay 2.500.00 personas que posean
una fortuna equivalente a un mínimo imponible de 5.000 rechsmarks, es decir, en un país en el que la clase
media está proletarizada, ocurre lo mismo; el nacional socialismo recluta sus fuerzas entre la pequeña
burguesía, los empleados y funcionarios, los intelectuales desarraigados y quienes ejercen profesiones
liberales, los ex oficiales, los pequeños propietarios, los industriales y comerciantes de mediana importancia y,
en fin, los parados. La prueba de que la clas obrera no le ha prestado un apoyo sensible la proporcionan las
elecciones para los consejos de fábrica de 1931, en los que los candidatos fascistas sólo obtienen el 0,5 % de
los votos, mientras que consigue el 47,4% en las elecciones al Richstag pocos meses más tarde.
A muchos no les impulsa la miseria económica sino el temor a perder su rango, su "honor social" y su estatuto
y descender al nivel del proletariado industrial. Las subvenciones de los grandes intereses económicos,
decididos a utilizar el fascismo contra el socialismo y el comunismo, no llegan hasta más tarde, cuando ha
adquirido ya una cierta importancia.
En definitiva el fascismo es esencialmente un movimiento reaccionario y antiobrero, fundado en el mito de la
eliminación de la lucha de clases; la destrucción de los partidos y los sindicatos son los primeros actos
mediante los cuales desarma a los obreros y los coloca en una situación irremediable de inferioridad frente a
los patronos.
• LAS CONDICIONES DEL ACCESO AL PODER:
La fuerza del fascismo reside en el partido, sólidamente organizado con la ayuda de los uniformes, la
disciplina y el entrenamiento militar, los desfiles y las frecuentes concentraciones, capaz de imponerse por la
violencia, y también en una máquina propagandisística que utiliza la prensa, la radio, el cine y en un complejo
sistema de terror y espionaje. Por otra parte no se ha visto obligado a conquistar el poder: en Italia y Alemania
lo obtiene por vía legal. Su ascención ha sido preparada por una laboriosa complicidad de las autoridades: los
jueces, la policía, la administración y el ejército cierran los ojos ante sus ilegalidades y persiguen a sus
adversarios; la marcha sobre Roma se ha plantado de modo teatral y Mussolini ha sido convocado por el rey
para que formara gobierno del mismo modo que Hindenburg ha invitado a Hitler a ocupar la Cancillería; en
virtud de la Constitución que habían combatido se les confiere el poder, con legalidad intachable. En estos dos
países sólo han tenido que luchar contra las organizaciones obreras debilitadas por la lucha sin cuartel entre
socialistas y comunistas, a las que destruyeron bajo la benévola mirada del gobierno legal.
• LA GENERALIZACIÓN DE LOS REGÍMENES DICTATORIALES EN EUROPA
• EUROPA CENTRAL:
En Europa central la depresión económica ha provocado también profundos cambios políticos y en particular
el hundimiento de lo que se substituía aún de los regímenes de democracia parlamentaria creados después de
la guerra mundial. Sólo Checoslovaquia, cuya estructura social y tradiciones administrativas se hermandaban
con las de la Europa occidental, ha permanecido fiel al régimen parlamentario: el resto de países, en los que
no existia más que una democracia formal, siguen el ejemplo italiano y alemán.
En estos países agrícolas, que la crisis ha maltratado duramente, es cada vez más difícil mantener la
obediencia de las massas campesinas miserables y del proletariado industrial, que se ha incrementado a causa
del auge industrial favorecido por la depresión. Las reformas agrarias no han mejorado la situación
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desesperada de los campesinos; el peso de los impuestos y de la situación se hace insoportable en el momento
en que la baja de los precios agrícolas no les permite procurarse los articulos esecniales que deben comprar en
la ciudad. La Europa central y oriental está superpoblada.
Partidos fascistas: Junto a los antiguos partidos que la crisi divide entre partidarios de la dictadura y
partidarios de reformas democráticas radicales, aparecen y se desarrollan. Son poderosos, principalemte en los
países en que existen minorías judías numerosas e influyentes, como Polonia, Hungría y Rumania, y sobre
todo allí donde un número creciente de universitarios y licenciados no encuentran ya las precedentes
facilidades de ascención social y compiten con los judíos en el comercio y en las profesiones liberales.
En Polonia constituyen el partido nacional radical (Nara), el "Campo de Unión Nacional" dirigido por el
coronel Koc que exige una dictadura racista y la brutal depuración de judíos y demócratas. Las "Cruces y
Flechas" de Hungría y la"Guardia de Hierro" de Rumania se reclutan en las mismas esferas, pero encuentran
también amplia aceptación entre campesinos y obreros.
• DICTADURA DE AUSTRIA
La lucha era muy viva entre los socialistas dueños de Viena, que se apoyaban en una organización de milicias
obreras, el Shutzbund, y los católicos, que detenaban el poder con Dollfuss y contaban con las mulicias de las
HeimWehren mandadas por el prícnipe Stahremberg; Dollfuss, en marzo de 1933, disuelve el partido
comunista y el partido nazi e instituye una dictadura. Las Heimwehren, convertidas en policía oficial, aplastan
la sublevación de los socialistas de Viena después de tres días de combates. A diferencia de las dictaduras
vecinas, la austríaca no responde a un movimiento de masas.
• POLONIA
A la muerte de Pilsudski en 1935 se instituye en Polonia un régimen dictatorial, que es obstaculizado por la
mayoría de las población, fiel a la consigna de los partidos oposicionistas, que esobstaculizado por la mayoría
de la población, fiel a la consigna de los partidos oposicionistas, absteniéndose en las "elecciones muertas":
sólo vota el 47% de los electores y el 13% de los votos deben ser anulados; los 2/3 de los votantes son
considerados como oposicionistas. Sin embargo, la muerte del mariscal deja el campo libre a los "coronales",
que acentuán la "dictadura sin dictador" paralelamente a una política de acuerdo con Hitler.
• HUNGRÍA
El partido conservador sigue en el poder desde 1920, defendido por la nobleza y el mundo de los negocios;
pero a partir de 1931 se inclina haci el fascismo cuando el conde Bethlen es substituído al frente del gobierno
por el general Gömbös, antiguo miembro de la asociación terrorista de los "magiares alertas" ; la tendencia se
acentúa todavía más con su sucesor el banquero Imredy (1936−1939) que sufre la presión de las Cruces y
Flechas"
• EN LA EUROPA SUDESTE Y DEL NORTE:
• YUGOSLAVIA:
En enero de 1929 el rey Alejandro de Yugoslavia disolvió el parlamento y suspendió la constitución de
Vidovdan, dando el reino de Yugoslavia, en 1931, una constitución autoritaria que determina la
responsabilidad de los ministros sólo ante el rey, y un sufragio universal pero público. En 1932 fundó el
partido único, el partido nacional. Después de su muerte, en 1934, el regente Pablo suaviza el régimen, sin
restablecer las libertades civiles y políticas; en 1935 se crean los sindicatos llamados Jugoras según e modelo
de las corporaciones fascistas uniformadas.
• BULGARIA:
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En 1934, después de un golpe de estado militar (el 19 de mayo) el general Gheorgiev suspende el Parlamento
y disuelve los partidos y el rey Boris establece una dictadura real. No obstante la oposición sigue siendo
fuerte; pese a las brutalidades y torturas policíacas, la corrupción y el terror, 1/3 de los diputados elegidos en
1938 pertenecen a la oposición.
• RUMANIA:
el partido campesino, dueño del poder desde 1928, es vencido gracias al caos producido por la depresión; el
príncipe Carol aprovecha la oportunidad para volver a su país en 1930, destronar a su hijo y desarrollar
progresivamentre su poder personal. En febrero de 1938, habiendo conseguido la destrucciíon de los partidos
tradicionales, funda abiertamente una dictadura con un gobierno de unidad nacional presidido por el patriarca
ortodoxo monseñor Miron Cristea; se adopta una nueva constitución "cristiana" antiparlamentaria, se
disuelven los partidos políticos y los sindicatos, y se instituye el partido único titulado Frente del
Renacimiento Nacional, que es copia del partido fascista por su fraseología, su uniforme y su saludo.
• GRECIA:
La depresión hace tambalear la república que Venizelos preside desde 1927 de manera muy autoritaria; en
1935 se restablece la monarquía pero los republicanos y los realistas se hallan en equilibrio en el parlamento y
las huelgas calificadas de comunistas de 1936 proporcionan al general Metaxas un pretexto para disolver el
parlamento e instaurar la dictadura y la ley marcial. Este régimen es el más parecido a sus modelos fascistas
por la brutalidad y la eficacia de la represión, por la creación de la Neolaia según el molde de la Hitlerjugend
y por la propaganda personal en honor del "fundador de la III civilización helénica".
La dictadura aparece en Estonia en 1933 disolviéndose el parlamento y los partidos y en Letonia, donde en
1934 Ulmanis es nombrado Vadonis (Führer).
• EUROPA MERIDIONAL:
También en la Península Ibérica se constituyen rgímenes dictatoriales.
• ·PORTUGAL:
El genera Carmona, presidente de la República después de la eliminación del general Gomes Costa, autor del
golpe de Estado de 1926, para reorganizar la economía llama en 1928 a Oliveira Salazar, profesor de la
Universidad de Coimbra. A partir de este momento, Salazar impondrá en el país una dictadura de carácter
original. Católico austero y discípulo de Charles Maurras, se propone introducir en Portugal una ideología
fundada en el Syllabus. La constitución de 1933, creadora del "nuevo estado" es corporativa, antidemocrática
y antiparlamentaria; el estado portugués será nacional y cristiano, fundado en la familia, la corporación y el
municipio.
• ESPAÑA:
En España, el general Primo de Rivera se erige en dictador en 1923. Su gobierno, que se prolongaría hasta
1930, afrontó victoriosamente la cuestión marroquí, pero careció de solución de recambio. La vuelta al
régimen constitucional en 1930, gobiernos de Berenguer y Aznar, arrastró la caida de la monarquía de
Alfonso XIII (14 de Abril de 1931). La Segunda República, con sus dos "bienios" acabó haciendo insondable
el abismo (agravado por el clima de violencia en que se debatía Europa) que separaba a los españoles. La
subsiguiente guerra civil duró tres años, desde el alzamiento del 18 de julio de 1936 al 1 de Abril de 1939,
fecha en que el generalísimo Franco anunció oficialmente el fin de las hostilidades y la victoria.
• NAZISMO:
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• INTRODUCCIÓN.−
El Nazismo o el movimiento del nacionalsocialismo, surgió como una doctrina política germana que veía al
comunismo como el peligro peor y más auténtico contra Alemania y la Europa entera. Hitler consideró al
pueblo ruso un conglomerado de razas dominadas por la fuerza de un núcleo marxista−judío y convertidas en
un instrumento para el dominio de otros pueblos. Y consideró que Alemania debía luchar contra la URSS en
defensa propia. El crecimiento del Reich a costa del suelo soviético sería la compensación material de esa
lucha. El mismo año de 1919, Hitler llegó a creer que tal política contaría con el apoyo de las naciones
occidentales, también amenazadas por la "revolución mundial" que anunciaban Lenin y los demás exegetas
del marxismo. Desde entonces comenzaron, pues, a delimitarse los campos de la nueva contienda. Hitler y sus
partidarios se declaraban categóricamente enemigos del movimiento político judío representado en el Oriente
por el marxismo, y a la vez se declaraban enemigos de las masas soviéticas, a las que consideraban como un
instrumento de aquel movimiento, carentes de voluntad y destino propio.
Es curioso observar que en 1886 Nietzsche había previsto en "Mas Allá del Bien y del Mal": "...Alemania está
indigesta de hebreos.. Los hebreos son sin disputa la raza más tenaz y genuina que vive en Europa. Saben
abrirse paso en las peores condiciones, quizá mejor que en las condiciones favorables... Un pensador que
medite sobre el porvenir de Europa deberá contar con los hebreos y con los rusos como los factores más
probables y seguros en la gran lucha..."
Este pensamiento anti semita y anti marxista, se puede reflejar en la siguiente cita del libro "Mi Lucha" de
Hitler, en el que decía: "..En consecuencia, la única posibilidad hacia la realización de una sana política
territorial reside para Alemania en la adquisición de nuevas tierras en el Continente mismo.. Y si esa
adquisición quería hacer en Europa, no podía ser en resumen sino a costa de Rusia. Por cierto que para una
política de esta tendencia, había en Europa un sólo aliado posible: Inglaterra..."
".. No debe olvidarse jamás que el judío internacional, soberano absoluto de la Rusia de hoy, no ve en
Alemania un aliado posible, sino un Estado predestinado a la misma suerte política. Alemania constituye para
el bolchevismo el gran objetivo de su lucha. Se requiere todo el valor de una idea nueva, encarnando una
misión, para arrrancar una vez más a nuestro pueblo de la estrangulación de esta serpiente internacional...."
Debido al temor del ejército alemán ante la infiltración del bolchevismo, Hitler fue comisionado para observar
las actividades de algunos nacientes "consejos de soldados", similares a los soviets de Rusia, y con el mismo
fin visitó la asamblea del naciente Partido Obrero Alemán. Fue así como Hitler accedió a ingresar al Partido
Obrero Alemán, creado por dos fuertes políticos: Harrer y Drexler. Dos años más tarde, en 1920, Hitler
asumió el cargo de secretario de propaganda y desde ese momento, el
Nazismo comenzó a extenderse entre la clase obrera alemana, a través del Partido Obrero Alemán, que desde
ese momento recibió el nombre de Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (Partido Nacional Socialista
Obrero Alemán).
Entre los teóricos y planificadores del nacionalsocialismo se encontraba el general Karl Ernst Haushofer, que
ejerció una gran influencia en la política exterior de Alemania. Alfred Rosenberg, editor y líder del partido
nazi, formuló las teorías raciales basándose en la obra del escritor angloalemán Houston Stewart Chamberlain.
El financiero Hjalmar Schacht se encargó de elaborar y poner en práctica gran parte de la política económica y
bancaria, y Albert Speer, arquitecto y uno de los principales dirigentes del partido, desempeñó una labor
fundamental supervisando la situación económica en el periodo inmediatamente anterior a la II Guerra
Mundial.
• EL PARTIDO NAZI
El NSDAP tuvo su origen en el Partido Obrero Alemán, fundado en Munich en 1919. Cuando Adolf Hitler se
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unió a él en ese mismo año, la agrupación contaba con unos 25 militantes, de los cuales sólo seis participaban
en debates y conferencias. Hitler se convirtió en el líder de la formación poco después de afiliarse a ella.
Durante el primer mitin del Partido Obrero Alemán, celebrado en Munich el 24 de febrero de 1920, Hitler
leyó el programa del partido, elaborado en parte por él; constaba de 25 puntos.
• PRINCIPIOS POLÍTICOS DE LA IDEOLOGÍA NAZI.−
Los Principios Políticos de la Ideología Nazi fueron inspirados por Hitler. Siendo Adolf Hitler el principal
inspirador y director del Partido Nazi, se logró la proclamación de estos principios políticos, que en síntesis
eran los siguientes:
1.− No existe más que una doctrina política: la de nacionalidad y patria. Tenemos que asegurar la existencia y
el incremento de nuestra raza y de nuestro pueblo, para que nuestro pueblo cumpla la misión que el Supremo
Creador le tiene reservada.
2.− El Estado es el recipiente; el pueblo es el contenido. El Estado tiene su razón de ser sólo cuando abarca y
protege el contenido. El Estado no es un fin en sí mismo.
3.− El parlamentarismo democrático no tiende a constituir una asamblea de sabios, sino a reclutar más bien
una multitud de nulidades intelectuales, tanto más fáciles de manejar cuanto mayor sea la limitación mental de
cada uno de ellos. Sólo así se puede hacerse política partidista en el sentido malo de la expresión.
En oposición a este parlamentarismo democrático está la genuina democracia germánica de la libre elección
del Fuehrer, que se obliga a asumir toda la responsabilidad de sus actos. La democracia del mundo occidental
de hoy (entre 1930−1940) es la precursora del marxismo, el cual sería inconcebible sin ella. Es la democracia
la que en primer término proporciona a esta peste mundial el campo de nutrición de donde la epidemia se
propaga después. En el parlamentarismo no hay ningún responsable. La idea de la responsabilidad presupone
la idea de la personalidad.
4.− El fuerte es más fuerte cuando está solo. Una ideología que irrumpe tiene que ser intolerante y no podrá
reducirse a jugar el rol de un simple partido junto a otro. El Cristianismo no se redujo sólo a levantar su altar,
sino que obligadamente tuvo que proceder a la destrucción de los altares paganos.
El futuro de un movimiento depende del fanatismo, si se quiere de la intolerancia con que sus adeptos
sostengan su causa y la impongan frente a otros movimientos de índole semejante.
5.− Pueblos de la misma sangre corresponden a una patria común. El derecho humano priva sobre el derecho
político. Quien no está dispuesto a luchar por su existencia o no se siente capaz de ello es que ya está
predestinado a desaparecer, y esto por la justicia eterna de la Providencia. El mundo no se ha hecho para los
pueblos cobardes.
6.− Pueden coartarse las libertades siempre que el ciudadano reconozca en estas medidas un medio hacia la
grandeza nacional.
7.− El obrero de Alemania debe ser incorporado al seno del pueblo alemán. La misión de nuestro movimiento
en este orden consiste en arrancar al obrero alemán de la utopía del internacionalismo, libertarle de su miseria
social y redimirle del triste medio cultural en que vive.
El Sistema Nazi practica el socialismo como un instrumento de justicia social, pero no como un instrumento
de influencia judía. Al privarlo de esta venenosa característica, automáticamente se convierte en enemigo del
falso socialismo internacional.
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8.− La exaltación del grupo social no se logra por el descenso del nivel de los superiores, sino por el ascenso
de los inferiores. El obrero atenta contra la patria al hacer demandas exageradas; del mismo modo, no atenta
menos contra la comunidad del patrón que por medio inhumanos y de explotación egoísta abusa de las fuerzas
nacionales de trabajo, llenándose de millones a costa del sudor del obrero.
9.− Nuestro movimiento está obligado a defender por todos los medios el respeto a la personalidad. La
personalidad es irremplazable. Las minorías hacen la historia del mundo, toda vez que ellas encarnan, en su
minoría numérica, una mayoría de voluntad y de entereza.
No es la masa quien inventa, ni es la minoría la que organiza y piensa; siempre es el individuo, es la
personalidad, la que por doquier se revela. Deberán colocarse cabezas por encima de las masas y hacer que
éstas se subordinen a aquellas. La ideo Nazi tiene que diferenciarse fundamentalmente de la del marxismo en
el hecho de reconocer la significación de la personalidad.
10.− Establecer mejores condiciones para nuestro desarrollo. Anulación de los depravados incorregibles. En el
teatro y en el fin, mediante literatura obscena y prensa inmunda, se vacía en el pueblo día por día veneno a
borbotones. Y sin embargo, se sorprenden los estratos burgueses de la "falta de moral" como si de esa prensa
inmunda, de esas fotografías disparatadas y de otros factores semejantes, surgiese para el ciudadano el
concepto de la grandeza patria. El problema de la nacionalización de un pueblo consiste, en primer término,
en crear sanas condiciones sociales.
11.− Supresión de la influencia extranjera en la prensa. Aquello que denominamos "opinión pública" se basa
sólo mínimamente en la experiencia personal del individuo y de sus conocimientos; y depende casi en su
totalidad de la idea que el individuo se hace de las cosas a través de la llamada "información pública",
persistente y tenaz.
12.− La misión educadora no consiste sólo en insuflar el conocimiento del saber humano. En primer término
deben formarse hombres físicamente sanos. En segundo plano está el desarrollo de las facultades mentales, y
en lugar preferente, la educación del carácter, y sobre todo, el fomento de la fuerza de voluntad y de decisión,
habituando al alumno a asumir gustoso la responsabilidad de sus actos. Como corolario viene la instrucción
científica. Las ciencias exactas están amenazadas de descender cada vez más a un plano de exclusivo
materialismo; la orientación idealista deberá ser mantenida a manera de contrapeso.
13.− Así como la instrucción es obligatoria, la conservación del bienestar físico debe serlo también. El
entrenamiento corporal tiene que inculcar en el individuo la convicción de su superioridad física. El ejercicio
físico no es cuestión personal de cada uno. No existe la libertad de pecar a costa de la prole.
Basta analizar el contenido de los programas de nuestros cines, variedades y teatro para llegar a la irrefutable
conclusión de que no son precisamente alimento espiritual que conviene a la juventud. Nuestra vida de
relación tiene que ser liberada del perfume estupefaciente, así como del pudor fingido, indigno del hombre.
14.− El Estado debe cuidar que sólo los individuos sanos tengan descendencia. Debe inculcar que existe un
oprobio único: engrendar estando enfermo. No debe darse a cualquier degenerado la posibilidad de
multiplicarse, lo cual supone imponer su descendencia y a los contemporáneos de estos indecibles
penalidades.
15.− Los hombres no deberán preocuparse más de la selección de perros, caballos y gatos, que de levantar el
nivel racial del hombre mismo.
16.− El matrimonio deberá hacerse posible a una más temprana edad y han de crearse los medios económicos
necesarios para que una numerosa prole no se reciba como una desventura.
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17.− El Partido permitirá al niño más pobre la pretensión de elevarse a las más altas funciones si tiene talento
para ello. Nadie debe tener automáticamente derecho a un ascenso. Nadie puede decir: "ahora me toca a mí".
Precedencia de talento. No hay otra regla.
18.− La mezcla de sangre extraña es nociva a la nacionalidad. Su primer resultado desfavorable se manifiesta
en el superindividualismo de muchos.
19.− Los partidos políticos nada tienen que ver con las cuestiones religiosas mientras éstas no socaven la
moral de la raza; del mismo modo, es impropio inmiscuir la religión en manejos de política partidista.
Las doctrinas e instituciones religiosas de un pueblo debe respetarlas el Fuehrer político inviolable; de lo
contrario, debe renunciar a ser político y convertirse en reformador, si es que para ello tiene capacidad.
20.− Quien ama a su patria prueba ese amor sólo mediante el sacrificio que por ella está dispuesto a hacer. Un
patriotismo que no aspira sino al beneficio personal, no es patriotismo.
Solamente puede uno sentirse orgulloso de su pueblo cuando ya no tenga que avergonzarse de ninguna de las
clases sociales que lo forman. Pero cuando una mitad de él vive condiciones miserables e incluso se ha
depravado, el cuadro es tan triste que no hay razón para sentir orgullo. Las fuerzas que crean o que sostienen
un Estado son el espíritu y la voluntad de sacrificio del individuo en pro de la colectividad. Que estas virtudes
nada tienen de común con la economía, fluye en la sencilla consideración de que el hombre jamás va hasta el
sacrificio por esta última, es decir, que no se muere por negocio, pero sí por ideales.
21.− Luchar contra la orientación perniciosa en el arte y en la literatura.
22.− Es cuestión de principio que el hombre no vive pendiente únicamente del goce de bienes materiales. Es
posible que el oro se haya convertido hoy en el soberano exclusivo de la vida, pero no cabe duda de que un
día el hombre volverá a conciliarse ante dioses superiores. Y es posible también que muchas cosas del
presente deban su existencia a la sed del dinero y de fortuna, más es evidente que muy poco de todo esto
representa valores cuya no existencia podría hacer más pobre a la humanidad.
Estos eran los principios básicos del movimiento Nazi. Este movimiento propugnaba el socialismo como
instrumento de justicia para el pueblo, pero lo condenaba como instrumento internacional de influencia
política. El movimiento de Hitler coincidía con la aparente finalidad del socialismo teórico en el milenario y
justo anhelo de barrer el abuso de las minorías y llevar la justicia social a las masas del pueblo, pero
proclamaba enfáticamente que esto debería hacerlo cada nación en forma soberana, según sus costumbres,
tradiciones, su religión y su idiosincracia, sin atender consignas internacionales. Por eso el movimiento de
Hitler se llamó nacionalsocialismo, término que se condensó en la palabra "Nazi".
• HITLER, EL LÍDER SUPREMO
Poco después del mitin de febrero de 1920, el Partido Obrero Alemán pasó a denominarse Partido
Nacionalsocialista Alemán del Trabajo. Esta nueva organización se fue desarrollando poco a poco,
especialmente en Baviera. Sus miembros estaban convencidos del valor de la violencia como medio para
alcanzar sus fines, por lo que no tardaron en crear las Sturm Abteilung (`sección de asalto') o SA, una fuerza
que se encargó de proteger las reuniones del partido, provocar disturbios en los mítines de los demócratas
liberales, socialistas, comunistas y sindicalistas, y perseguir a los judíos, sobre todo a los comerciantes, a los
cuáles se les obligo a ir identificados , se les encerró en ghetos y más tarde se les interno en campos de
concentración, Estas actividades fueron realizadas con la colaboración de algunos de los oficiales del Ejército,
particularmente Ernst Röhm.
Hitler fue elegido presidente con poderes ilimitados del partido en 1921. Ese mismo año, el movimiento
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adoptó como emblema una bandera con fondo rojo en cuyo centro había un círculo blanco con una cruz
esvástica negra. En diciembre de 1920, Hitler había fundado el periódico Völkischer Beobachter, que pasó a
ser el diario oficial de la organización. A medida que fue aumentando la influencia del KPD, fundado en
1919, el objetivo principal de la propaganda nacionalsocialista fue la denuncia del bolchevismo, al que
consideraban una conspiración internacional de financieros judíos. Asimismo, proclamaron su desprecio por
la democracia e hicieron campaña en favor de un régimen dictatorial.
• EL PUTSCH DE MUNICH
El 8 de noviembre de 1923, Hitler, con 600 soldados de asalto, se dirigió a una cervecería de Munich en la que
Gustav von Kahr, gobernador de Baviera que en octubre se había proclamado comisario general con poderes
dictatoriales, estaba pronunciando un discurso. Apresó a Von Kahr y sus colaboradores y, alentado por el
general Erich Ludendorff, declaró la formación de un nuevo gobierno nacional en nombre de Von Kahr. Éste,
tras simular aceptar el cargo de regente de Baviera que Hitler le otorgó, fue liberado poco después y tomó
medidas contra Hitler y Ludendorff. El líder nazi y sus compañeros consiguieron huir el 9 de noviembre
después de un pequeño altercado con la policía de Munich, de manera que el llamado putsch de Munich (o de
la cervecería) fracasó. Hitler y Ludendorff fueron arrestados posteriormente. Este último fue absuelto, pero
Hitler resultó condenado a cinco años de prisión y el partido fue ilegalizado. Durante su encarcelamiento,
Hitler dictó Mein Kampf (Mi lucha) a Rudolf Hess. Esta obra, que más tarde desarrollaría su autor, era una
declaración de la doctrina nacionalsocialista, que contenía además técnicas de propaganda y planes para la
conquista de Alemania y, más tarde, de Europa. Mein Kampf se convirtió en el fundamento ideológico del
nacionalsocialismo algunos años después.
Hitler fue puesto en libertad antes de un año. El partido nazi se hallaba prácticamente disuelto, debido en gran
medida a que la mejora de las condiciones políticas del país había generado una atmósfera más propicia para
las organizaciones políticas moderadas. Durante los años siguientes, Hitler consiguió reorganizar el partido
con la ayuda de un reducido número de colaboradores leales. Se autoproclamó Führer (`jefe') del partido en
1926 y organizó un cuerpo armado de unidades defensivas, las Schutz−Staffel o SS, para vigilar y controlar al
partido y a su rama paramilitar, las SA. Cuando comenzó la crisis económica mundial de 1929, Alemania dejó
de recibir el flujo de capital extranjero, disminuyó el volumen del comercio exterior del país, el ritmo de
crecimiento de la industria alemana se ralentizó, aumentó enormemente el desempleo y bajaron los precios de
los productos agrícolas. A medida que se agravaba la depresión, la situación se mostraba cada vez más
propicia para una rebelión. Fritz Thyssen, presidente de un grupo empresarial del sector del acero, y otros
capitalistas entregaron grandes cantidades de dinero al NSDAP. No obstante, numerosos empresarios
alemanes manifestaron su firme rechazo a este movimiento.
• El Partido Nazi en el Reichstag
El NSDAP ganó apoyo rápidamente y reclutó en sus filas a miles de funcionarios públicos despedidos,
comerciantes y pequeños empresarios arruinados, agricultores empobrecidos, trabajadores decepcionados con
los partidos de izquierdas y a multitud de jóvenes frustrados y resentidos que habían crecido en los años de la
posguerra y no tenían ninguna esperanza de llegar a alcanzar cierta estabilidad económica. En las elecciones
al Reichstag (Parlamento alemán) de 1930 los nazis obtuvieron casi 6,5 millones de votos (más del 18% de los
votos totales emitidos), lo que suponía un gran ascenso en comparación con los 800.000 votos
(aproximadamente un 2,5%) obtenidos en 1928. Los 107 escaños alcanzados en estas elecciones les
convirtieron en el segundo partido del Reichstag, después del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que
ganó 143 escaños. El KPD, con 4,6 millones de votos, también logró un considerable avance con la obtención
de 77 escaños.
El partido nazi rentabilizó al máximo el agravamiento de la depresión económica (conocida
internacionalmente como la Gran Depresión) entre 1929 y 1932. Los esfuerzos desesperados del canciller
Heinrich Brüning por salvar la república democrática mediante decretos de emergencia no consiguieron frenar
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el creciente desempleo. Por el contrario, la ineficacia de su administración socavó la escasa fe de la población
alemana en la democracia parlamentaria. Así pues, Hitler obtuvo un elevado número de votos en las
elecciones presidenciales de 1932, aunque la victoria final fue para Paul von Hindenburg.
En las elecciones al Reichstag celebradas en julio de 1932, el NSDAP recibió 13,7 millones de votos y
consiguió 230 escaños de un total de 670. Se había convertido en el partido más fuerte, aunque no contaban
aún con mayoría, y el presidente Hindenburg ofreció a los nacionalsocialistas ingresar en un gobierno de
coalición. Hitler rechazó esta propuesta y reclamó gobernar en solitario. Se disolvió el Reichstag y el NSDAP
obtuvo únicamente 11,7 millones de votos (196 escaños) en las elecciones que se convocaron en noviembre
para elegir una nueva asamblea. El SPD y el KPD obtuvieron en total más de 13 millones de votos, lo que les
reportó 221 escaños; sin embargo, puesto que estos grupos eran rivales, los nazis, a pesar de su retroceso
electoral, continuaron siendo la fuerza mayoritaria en el Reichstag. Hitler volvió a negarse a participar en un
gobierno de coalición y la asamblea legislativa alemana se disolvió por segunda vez. Hindenburg finalmente
nombró a Hitler canciller el 30 de enero de 1933, aconsejado por Franz von Papen. A partir de este momento
se inició la creación del Estado nacionalsocialista.
A finales de febrero, cuando estaba a punto de concluir la campaña de las nuevas elecciones al Reichstag, el
edificio que albergaba al parlamento fue destruido por un incendio y se sospechó que este acto había sido
provocado. Los nazis culparon a los comunistas y utilizaron este incidente como un pretexto para reprimir a
los miembros del KPD con una brutal violencia; la misma suerte corrió posteriormente el SPD. Ningún
partido ofreció una resistencia organizada. Finalmente, todas las demás agrupaciones políticas fueron
ilegalizadas, se consideró un delito la formación de nuevos partidos, y los nacionalsocialistas pasaron a ser la
única organización política legal. Por la Ley de Poderes Especiales del 23 de marzo de 1933, todas las
facultades legislativas del Reichstag fueron transferidas al gabinete. Este decreto otorgó a Hitler poderes
dictatoriales por un periodo de cuatro años y representó el final de la República de Weimar. El 1 diciembre de
1933 se aprobó una ley por la cual el partido nazi quedaba indisolublemente ligado al Estado.
• LA ORGANIZACIÓN DEL PARTIDO A PARTIR DE 1933
Desde ese momento, el partido se convirtió en el principal instrumento del control totalitario del Estado y de
la sociedad alemana. Los nazis leales no tardaron en ocupar la mayoría de los altos cargos del gobierno a
escala nacional, regional y local. Los miembros del partido de sangre alemana pura, mayores de dieciocho
años, juraron lealtad al Führer y, de acuerdo con la legislación del recién instituido III Reich, sólo debían
responder de sus acciones ante tribunales especiales del partido. En principio, la pertenencia a esta agrupación
era voluntaria; millones de ciudadanos deseaban afiliarse, pero muchos otros fueron obligados a ingresar en
ella contra su voluntad. Era preciso ser miembro del partido para ocupar un puesto en la administración
pública. Se estima que el número de afiliados llegó a alcanzar los 7 millones en el momento de mayor auge.
La principal organización auxiliar del partido nazi eran las SA, designadas oficialmente como garantes de la
revolución nacionalsocialista y vanguardia del nacionalsocialismo. Obtuvieron por la fuerza grandes
cantidades de dinero de los trabajadores y campesinos alemanes a través de sus recaudaciones anuales de las
contribuciones de invierno para los pobres; se encargaron de la formación de los miembros del partido
menores de diecisiete años; organizaron un pogromo contra los judíos en 1938; adoctrinaron a los oficiales
asignados a las fuerzas terrestres del Ejército alemán y dirigieron a las fuerzas de defensa nacional del Reich
durante la II Guerra Mundial. Otra importante formación del partido eran las SS, que organizaron divisiones
especiales de combate para apoyar al Ejército regular en los momentos críticos de la contienda. Este cuerpo,
junto con el Sicherheitsdienst (Servicio de Seguridad o SD), la oficina de espionaje del partido y del Reich,
controló el partido nazi durante los últimos años de la guerra. El SD se encargó del funcionamiento de los
campos de concentración, creados para retener a las víctimas del terrorismo nazi, y desempeñó un importante
papel durante la etapa del conflicto bélico al permitir a Hitler controlar a las Fuerzas Armadas desde el Estado
Mayor. Otra sección importante del partido eran las Hitler Jugend (Juventudes Hitlerianas), que formaban a
jóvenes entre los 14 y los 17 años de edad para convertirlos en miembros de las SA, las SS o del partido. La
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Auslandorganisation (Organización para Asuntos Exteriores) se ocupaba de la propaganda nazi y creó,
financió y dirigió las agrupaciones nacionalsocialistas de Alemania y de la población alemana residente en el
extranjero.
• LA REORGANIZACIÓN DE LA SOCIEDAD ALEMANA
Hitler comenzó a crear un Estado nacionalsocialista eliminando la oposición de las clases trabajadoras y de
todos los demócratas. El juicio del incendio del Reichstag sirvió como pretexto no sólo para suprimir al KPD
y al SPD, sino para abrogar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para
confinar a las víctimas del terror nacionalsocialista.
• La Gestapo
La Geheime Staatspolizei (Policía Secreta del Estado), conocida como Gestapo, fue fundada en 1933 para
reprimir la oposición al régimen de Hitler. Cuando se incorporó al aparato del Estado en 1936, se la declaró
exenta de someterse a las restricciones que imponía la ley, y sólo debía responder de sus actos ante su jefe,
Heinrich Himmler, y ante el propio Hitler.
• Centralización y coordinación
Desde 1933 hasta 1935, la estructura democrática de Alemania fue sustituida por la de un Estado
completamente centralizado. La autonomía de la que anteriormente habían disfrutado las autoridades
provinciales quedó abolida; estos gobiernos regionales quedaron transformados en instrumentos de la
administración central y fueron estrictamente controlados. El Reichstag desempeñaba un papel meramente
formal, una vez desposeído de su carácter legislativo. A través de un proceso de coordinación
(Gleichschaltung), todas las organizaciones empresariales, sindicales y agrícolas, así como la educación y la
cultura, quedaron supeditadas a la dirección del partido. Las doctrinas nacionalsocialistas se infiltraron incluso
en la Iglesia protestante. Se promulgó una legislación especial por la cual quedaron excluidos los judíos de la
protección de la ley.
• La economía y la purga de 1934
El desempleo fue el problema más transcendente al que tuvo que hacer frente Hitler al asumir el poder. La
industria alemana producía en esos momentos aproximadamente a un 58% de su capacidad. Se estima que el
número de desempleados de Alemania oscilaba entre los 6 y los 7 millones. Miles de ellos eran miembros del
partido que esperaban que Hitler aplicara las promesas anticapitalistas expuestas en la propaganda nazi,
acabara con los monopolios y asociaciones de industriales y reactivara la industria mediante la creación de un
gran número de pequeñas empresas. Los miembros del partido reclamaban una segunda revolución. Las SA,
dirigidas por Ernst Röhm, asumieron el control del Reichswehr (Fuerzas Armadas alemanas) como parte del
nuevo programa. Hitler tuvo que elegir entre un régimen nacionalsocialista sustentado por las masas o una
alianza con los industriales del país y el Estado Mayor del Reichswehr, y eligió esta última opción. El 30 de
junio de 1934, en la posteriormente denominada Noche de los cuchillos largos, el Führer ordenó a las SS
eliminar a diversos miembros de las SA, un grupo que podía instigar una rebelión en el Ejército, en opinión de
Hitler. Fueron asesinados varios líderes de las SA y del partido, entre ellos Röhm y más de 500 de sus
seguidores, muchos de los cuales no eran contrarios a la política de Hitler. También se incluyó en la purga a
otros enemigos del régimen, como el general Kurt von Schleicher, y a algunos monárquicos que defendían la
restauración de la dinastía Hohenzollern.
• EL NUEVO ORDEN
La supresión de los partidos de la oposición y las cruentas depuraciones de los contrarios al nuevo régimen no
consiguieron resolver el problema del desempleo. Para ello era necesario que Hitler reactivara la economía
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alemana. Su solución fue crear un nuevo orden, cuyas premisas principales eran las siguientes: el
aprovechamiento pleno y rentable de la industria alemana sólo podría alcanzarse restableciendo la posición
preeminente del país en la economía, industria y finanzas mundiales; era preciso recuperar el acceso a las
materias primas de las que Alemania había sido privada tras la I Guerra Mundial y controlar otros recursos
necesarios; debía construirse una flota mercante adecuada y modernos sistemas de transporte ferroviario,
aéreo y motorizado; así mismo había que reestructurar el sector industrial para obtener la mayor productividad
y rentabilidad posible.
Todo ello requería la supresión de las restricciones económicas y políticas impuestas por el Tratado de
Versalles, lo que provocaría una guerra. Por tanto, era preciso reorganizar la economía a partir del modelo de
una economía de guerra. Alemania debía alcanzar una completa autosuficiencia en lo referente a las materias
primas estratégicas, creando sustitutos sintéticos de aquellos materiales de los que carecía y que no podrían
adquirirse en el extranjero. El suministro de alimentos quedaba asegurado a través del desarrollo controlado
de la agricultura. En segundo lugar, había que eliminar los obstáculos que impidieran la ejecución de este
plan, esto es, imposibilitar la lucha de los trabajadores para mejorar sus condiciones anulando la acción de los
sindicatos y sus organizaciones filiales.
• LOS SINDICATOS
El nuevo orden supuso la ilegalización de los sindicatos y las cooperativas y la confiscación de sus posesiones
y recursos financieros, la supresión de las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios, la
prohibición de las huelgas y los cierres patronales, y la exigencia a los trabajadores alemanes de pertenecer de
forma obligatoria al Deutsche Arbeitsfront (Frente Alemán del Trabajo o DAF), una organización sindical
nacionalsocialista controlada por el Estado. Los salarios fueron fijados por el Ministerio de Economía
Nacional. Los funcionarios del gobierno, denominados síndicos laborales, designados por el Ministerio de
Economía Nacional, se encargaron de todos los asuntos relativos a los salarios, la jornada y las condiciones
laborales.
Las asociaciones comerciales de empresarios e industriales de la República de Weimar fueron transformadas
en organismos controlados por el Estado, a los que los patrones debían estar afiliados obligatoriamente. La
supervisión de estos organismos quedó bajo la jurisdicción del Ministerio de Economía Nacional, al que se le
habían conferido poderes para reconocer a las organizaciones comerciales como las únicas representantes de
los respectivos sectores de la industria, crear nuevas asociaciones, disolver o fusionar las existentes y designar
y convocar a los líderes de estas entidades. El Ministerio de Economía Nacional favoreció la expansión de las
asociaciones de fabricantes e integró en cárteles a industrias enteras gracias a sus nuevas atribuciones y al
margen de acción que permitía la legislación. Asimismo, se coordinó la actividad de los bancos, se respetó el
derecho a la propiedad privada y se reprivatizaron empresas que habían sido nacionalizadas anteriormente. El
régimen de Hitler consiguió eliminar la competencia por medio de estas medidas. Por último, el nuevo orden
implantó el dominio económico de cuatro bancos y un número relativamente reducido de grandes grupos de
empresas, entre los que se encontraba el gran imperio de fábricas de armamento y de acero de la familia
Krupp y la I. G. Farben, que producía colorantes, caucho sintético y petróleo, y controlaba a casi 400
empresas. Algunas de estas fábricas empleaban como mano de obra forzosa a miles de prisioneros de guerra y
a ciudadanos de los países que iban siendo conquistados. Los cárteles también suministraron materiales para
el exterminio sistemático y científico realizado por el régimen nacionalsocialista de millones de judíos,
polacos, rusos y otros pueblos o grupos.
• EL HOLOCAUSTO NAZI
El Holocausto Nazi fue la aniquilación sistemática y burocrática de seis millones de judíos por parte del
régimen nazi y sus colaboradores como un acto de estado central durante la Segunda Guerra Mundial. En
1933, aproximadamente nueve millones de Judíos vivían en los 21 países de Europa que serían ocupados por
Alemania durante la guerra. Para 1945 dos de cada tres judíos europeos habían sido asesinados. Aunque los
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Judíos eran las víctimas principales, más de 250,000 Gitanos también resultaron víctimas del genocidio Nazi.
Cuando la tiranía Nazi comenzó a extenderse por Europa, de 1933 a 1945, millones de personas inocentes
fueron perseguidas y asesinadas.
Más de tres millones de prisioneros de guerra Soviéticos fueron también asesinados debido a su nacionalidad.
Los Polacos fueron enviados a realizar trabajos forzados, y como resultado, casi dos millones perecieron.
Los campos de concentración están estrechamente relacionados con el Holocausto Nazi y permanecen como
el símbolo del régimen Nazi. Los primeros campos de concetración fueron creados poco después de que los
Nazis llegaran al poder en enero de 1933; estos continuaron como una base del régimen Nazi hasta el 8 de
mayo de 1945, cuando la guerra, y el régimen Nazi, terminaron.
Los eventos del Holocausto ocurrieron en dos fases principales:
• 1933 a 1939
El 30 de enero de 1933, Adolfo Hitler fue nombrado Canciller, la posición de más poder dentro del gobierno
Alemán, por el presidente Hindenburg, quien esperaba que Hitler pudiera guiar a la nación fuera de la gran
crisis económica y política en la que Alemania se encontraba hundida. Hitler era el líder del fuerte Partido
Obrero Alemán Nacional Socialista (conocido también como el Partido Nazi); en 1933 era uno de los partidos
políticos más fuertes en Alemania, y a pesar del sistema multi−partidista del país, el Partido Nazi obtuvo una
pluralidad del 33% de los votos en las elecciones de 1932 para el parlamento alemán.
Una vez en el poder, Hitler se movilizó rápidamente para poner fin a la democracia alemana. El convenció a
su Gabinete para convocar a la realización de unas cláusulas de emergencia sobre la Constitución que
permitieran la suspensión de las libertades individuales de la prensa, de expresión y de asamblea. Fuerzas de
seguridad especiales, tales como la Policía Especial del Estado (la Gestapo), los Storm Troopers (S.A.), y la
Policía de Seguridad (S.S.) asesinaron o arrestaron a los líderes de los
partidos políticos opositores (comunistas, socialistas y liberales).
También en 1933, los Nazis comenzaron a poner en práctica su ideología racial. Comenzaron a surgir ideas
que eran populares en Alemania así como en otras naciones occidentales antes de los 30s, y los Nazis
comenzaron a creer en la "superioridad racial" de los Alemanes, y comenzaron a sugerir que habría una lucha
por sobrevivir entre ellos y las "razas inferiores". Ellos veían nuevo por los Nazis durante la guerra). Los
Judíos que quedaron bajo el régimen Nazi estaban impedidos económicamente para huir, o no podían obtener
visas, patrocinadores en países huéspedes o fondos para su migración. Muchos de los países extranjeros,
incluyendo los Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y Francia, se rehusaron a admitir grandes números de
refugiados.
• 1939 a 1945.−
El 1ero. De septiembre de 1939, Alemania invadió Polonia y la Segunda Guerra Mundial comenzó. En menos
de un mes, el Ejército Polaco fue derrotado y los Nazis iniciaron su campaña de destrucción hacia la cultura
Polaca y de esclavización de la población Polaca, a quienes ellos veían como "subhumanos". El asesinato de
los líderes Polacos fue el primer paso: los soldados Alemanes llevaron a cabo masacres contra profesores
universitarios, artistas, escritores, políticos y muchos sacerdotes Católicos. Para crear nuevos espacios para la
vida diaria de "la raza superior Germana", grandes segmentos de la población Polaca fueron reestablecidos, y
las familias Alemanas fueron movilizadas hacia las tierras que habían sido abandonadas. Miles de Polacos,
incluyendo Judíos, fueron enviados a los campos de concentración. Los
Nazis también "secuestraron" a más de 50,000 niños Polacos de "aspecto ario" y los alejaron de sus padres
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llevandolos a Alemania para ser adoptados por familias Alemanas. Muchos de estos niños fueron después
rechazados y fueron considerados incapaces de la Germanización, por lo que fueron enviados a campos de
concentración especiales para niños, donde muchos murieron de hambre, inyecciones letales y enfermedades.
Cuando la guerra empezó en 1939, Hitler dio la orden de asesinar a todos los pacientes incapacitados
institucionalizados, considerados "incurables". Comisiones especiales revisaron cuestionarios llenados por los
hospitales del estado, y luego decidían si un paciente debía de ser asesinado. Los condenados fueron entonces
transferidos a seis instituciones en Alemania y Austria, donde fueron utilizadas cámaras de gas especialmente
construídas para matarlos. Después de algunas protestas públicas en 1941, el liderazgo Nazi continuaba su
programa "eutanasia" en secreto. Los bebes, niños pequeños y otras víctimas fueron asesinados por
inyecciones letales y píldoras, o muertos de hambre.
El programa "eutanasia" contenía todos los elementos requeridos para la aniquilación en masa de los Judíos y
Gitanos Europeos en los campos de muerte Nazi: la decisión articulada para matar, un personal especialmente
entrenado, la muerte por medio del gas, y el uso de un lenguaje eufemístico como el término "eutanasia", que
psicológicamente alejaba los asesinatos de sus víctimas y escondía el carácter criminal de estos asesinatos
hacia la gente.
En 1940, las fuerzas Alemanas continuaron su conquista en gran parte de Europa, derrotando fácilmente a
Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Francia.
El 22 de junio de 1941, el Ejército Alemán invadió la Unión Soviética y para septiembre, se acercaba a
Moscú. Durante ese tiempo, Italia, Rumania y Hungría se habían unido a los poderes lidereados por Alemania,
y se oponían a los Poderes Aliados (La Comunidad Británica, la Francia Libre, los Estados Unidos y la Unión
Soviética).
En los meses que siguieron a la invasión Alemana en la Unión Soviética, muchos Judíos, líderes políticos,
comunistas y Gitanos fueron asesinados en ejecuciones masivas. La mayoría de estos asesinados eran Judíos.
Estos asesinatos eran llevados a cabo en lugares improvisados a través de la Unión Soviética por miembros de
escuadrones asesinos móviles (Einsatzgruppen), que seguían las rutas abiertas por el Ejército Alemán invasor.
El más famoso de estos sitios fue Babi Yar, cerca de Kiev, donde un estimado de 33,000 personas, la mayoría
judíos, fueron asesinados. El terror Alemán se extendió hacia pacientes impedidos institucionalizados y
pacientes psiquiátricos en la Unión Soviética; también dió como resultado el asesinato en masa de más de tres
millones de prisioneros de guerra Soviéticos.
La Segunda Guerra Mundial trajo grandes cambios al sistema de los campos de concentración. Enormes
números de prisioneros nuevos, deportados de todos los países ocupados por Alemania, ahora inundaban estos
campos. Muy seguido, grupos enteros eran enviados a los campos, tales como los miembros de las
organizaciones de resistencia subterráneos que fueron capturados en toda la Europa occidental en 1941 bajo el
decreto de "Noche y Niebla". Para acomodar el incremento masivo en el número de prisioneros, se
establecieron cientos de nuevos campos en territorios ocupados de la Europa oriental y occidental.
Durante la guerra, los ghettos, campos de tránsito, y campos de trabajos forzados fueron creados por los
Alemanes en adición a los campos de concentración para capturar Judíos, Gitanos y otras víctimas del odio
racial y étnico, así como también oponentes políticos y miembros de la resistencia. Después de la invasión de
Polonia, tres millones de Judíos Polacos fueron forzados a vivir en mas de 400 nuevos ghettos donde fueron
segregados del resto de la población. Grandes números de Judíos también fueron deportados de otras ciudades
y países, incluyendo Alemania, hacia los ghettos en Polonia y en otros territorios del este ocupados por
Alemania.
En las ciudades Polacas que se encontraban bajo la ocupación Nazi, como Warsaw y Lodz, los judíos fueron
confinados en ghettos sellados donde el hambre, la sobrepoblación, el frío y las enfermedades contagiosas
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dieron muerte a decenas de miles de personas. En Warsaw y otras poblaciones, los Judíos que se encontraban
en los ghettos hicieron un gran esfuerzo, bajo un gran riesgo, por mantener sus vidas religiosas, culturales y en
comunidad. Los ghettos también proveían a gran fuerza de trabajo para los Alemanes y muchos de estos
trabajadores (que construían vías de tren y otro tipo de infraestructuras militares alemanas) murieron de
cansancio y mal trato.
Entre 1942 y 1944, los Alemanes iniciaron la eliminación de los ghettos en la Polonia ocupada y otros
territorios, deportando a los residentes de los ghettos hacia los "campos de exterminio", centros de exterminio
facilitados con equipos para el manejo del gas, localizados en Polonia. Después de la reunión de los oficiales
mayores del estado Alemán a finales de enero de 1942, la decisión de implementar "la solución final a la
cuestión judía" se volvió una política formal de estado y los Judíos de la Europa occidental también fueron
enviados a los centros de exterminio en el Este.
Los seis lugares de asesinato masivo fueron escogidos debido a su cercanía las vías del tren y su localización
en zonas semi−rurales, en Belzec, Sobibor, Treblinka, Chelmno, Majdanek, y Auschwitz−Birkenau. Chelmno
fue el primer campo en donde se llevaron ejecuciones masivas por medio del gas, traído por vehículos pipas:
150,000 personas fueron asesinadas ahí entre diciembre de 1941 y marzo de 1943, y de junio a julio de 1944.
Un centro de exterminación que utilizaba pipas de gas y cámaras de
gas operó en Belzec, donde más de 600,000 personas fueron asesinadas entre mayo de 1942 y agosto de 1943.
Entrada Campo de Concentración de Auschwitz−Birkenau
Sobibor fue abierto en mayo de 1942 y fue cerrado un día después de la rebelión de los prisioneros en octubre
14 de 1943; 200,000 personas fueron asesinadas en ese lugar por medio del gas. Treblinka fue abierta en julio
de 1942 y cerrada en noviembre de 1943; una revuelta de prisioneros a principios de agosto de 1943 destruyó
gran parte del campo de concentración. Por lo menos 750,000 personas fueron asesinadas en Treblinka,
físicamente el centro de exterminio de mayores dimensiones. Hubo muy pocos sobrevivientes de estos cuatros
centros de exterminio, debido a que la mayoría de las víctimas eran asesinadas inmediatamente después de su
llegada a estos lugares.
Auschwitz−Birkenau, que también sirvió como un campo de concentración y como un campo de trabajos
forzados, se convirtió en el campo de exterminio donde los mayores númeroso de Judíos y Gitanos Europeos
fueron asesinados. Después de una gaseada experimental en septiembre de 1941 de 250 Polacos enfermos y
600 rusos, el exterminio masivo se volvió una rutina diaria; más de 1.25 millones fueron asesinados en
Auschwitz−Birkenau, 9 de cada 10 eran Judíos. Además Gitanos, Soviéticos, y prisioneros enfermos de todas
las nacionalidades murieron en las cámaras de gas. Entre mayo 14 y julio 18 de 1944, 437,402 judíos
húngaros fueron deportados hacia Auschwitz en 48 trenes. Esto fue probablemente la deportación más grande
llevada a cabo durante el Holocausto. Un sistema similar fue implementado
en Majdanek, que también servía como campo de concentración y en donde al menos 275,000 personas fueron
asesinads en las cámaras de gas, o murieron de desnutrición, brutalidad o enfermedad.
Los métodos de asesinato fueron los mismos en todos los centros de exterminio, que fueron operados por la
S.S. Las víctimas llegaban en vagones de tren, la mayoría de ghettos y de campos de la Polonia ocupada, pero
también de casi todos los países Europeos. A su llegada, los hombres eran separados de las mujeres y los
niños. Los prisioneros eran forzados a desvestirse y a entregar todos sus valores. Ellos eran llevados desnudos
hacia las cámaras de gases, que estaban disfrazadas como regaderas, y dentro de ellas era utilizado el
monóxido de carbono o Zyklon B (una forma de ácido cristalino, también utilizado como insecticida). La
minoría seleccionada para trabajos forzados quedaban, después de largas cuarentenas, vulnerables a la
malnutrición, y expuestos a epidemias, experimentos médicos y a la brutalidad; muchos perecieron como
resultado.
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Los Alemanes llevaron a cabo sus actividades de exterminio sistemáticas con la ayuda activa de colaboradores
locales en muchos países, y con la indeferencia de millones de personas que no les importaba la situación
judía. De cualquier manera, hubo algunos intentos por la creación de una resistencia organizada y la Iglesia
Católica siempre se mantuvo en contra de los exterminios. Por ejemplo, en el otoño de 1943, la resistencia
Danesa, con el apoyo de la población local, rescató a casi toda la población Judía de Dinamarca de la amenaza
de la deportación al Este, enviándolos a través de embarcaciones a Suecia, que se mantenía neutral. Individuos
de muchos otros países también arriesgaron sus vidas para salvar a los Judíos y a otras víctimas de la
persecución Nazi. Uno de los más famosos fue Raoul Wallenberg, un diplomático suizo que dirigió el rescate
que les salvó la vida a decenas de miles de Judíos Húngaros en 1944.
Los movimientos de resistencia existieron en casi todos los campos de concentración y ghettos de Europa.
Además de las revueltas armadas en Sobibor y Treblinka, la resistencia Judía en el ghetto Warsaw, llevó a una
valiente lucha entre abril y mayo de 1943, a pesar de la predecible derrota debido a la superioridad de las
fuerzas Alemanas. En general, el rescate o la ayuda hacia las víctimas del Holocausto no era una prioridad
para las resistencias organizadas, cuyo objetivo principal era el pelear la guerra contras los Alemanes. En
pocas ocasiones, estos grupos y los Judíos partisanos (de la resistencia) cooperaron unos con otros para salvar
Judíos. El 19 de abril de 1943, miembros del Comité Nacional para la Defensa Judía en cooperación con
trabajadores férreos Cristianos y una rebelión subterránea en Bélgica, atacaron un tren
que se dirigía hacia el campo de Malines cercano a Auschwitz, y tuvieron éxito al permitir que cientos de
judíos deportados pudieran escapar.
Después de que la guerra se tornó contra Alemania y los ejércitos Aliados se acercaban a Alemania en 1944,
la S.S. decidió evacuar algunos campos de concentración.
Los Alemanes trataron de ocultar las evidencias del genocidio y deportaron prisioneros hacia campos dentro
de Alemania para prevenir su liberación. Muchos prisioneros murieron durante esas largas jornadas a pie
conocidas como "marchas de la muerte". Durante los días finales, en la primavera de 1945, las condiciones de
los campos de concentración que aún quedaban convirtieron a estos cambios en centros de exterminio
masivos. Aún los campos de concentración que nunca fueron diseñados para la
exterminación, como el de Bergen−Belsen, se volvieron trampas mortales para miles (incluyendo Ana Frank
que murió allí de tifo en marzo de 1945).
En mayo de 1945, la Alemania Nazi quedó colapsada, la S.S. fue dispersada y destruída, y los campos dejaron
de existir como de exterminación, trabajos forzados o campos de concentración. El Legado Nazi fue un vasto
imperio de exterminios, pillaje y explotación que afectó a cada país de la Europa ocupada. La gran magnitud,
así como las implicaciones morales y éticas de esta era trágica están ahora siendo comprendidas.
• LA SWASTIKA.−
La Swástika consiste en una cruz equilátera con extremos doblados en ángulo recto, con la misma dirección
de rotación, usualmente en el sentido de las manecillas del reloj. La Swástika como símbolo de prosperidad y
buen fortuna es un símbolo ampliamente distribuído en el mundo antiguo y moderno. La palabra deriva de la
palabra del sánscrito "svastika", que significa "que conduce al buen ser". Era un símbolo favorito dentro de las
monedas primitivas utilizadas en la antigua Mesopotamia. En Escandinavia, la Swástika era el símbolo del
martillo del dios Thor. La Swástika también apareció dentro de el arte de los primeros Cristianos y Bizantinos
(donde fue conocido como la crux gammadion o cruz gamda, porque podía ser construída de cuatro gammas
Griegas unidas a una base común. Extrañamente, este símbolo también fue utilizado por algunas culturas
mesoamericanas, en especial la cultura Maya, así como algunos pueblos indios de Norteamérica,
principalmente los Navajos.
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En la India, la Swástika continúa siendo el símbolo más extensamente significativo para los Indúes, los Jainas
y los Budistas. Entre los Jainas, la Swástika es el símbolo del séptimo Tirthankara (santo) y también se dice
que sus cuatro brazos representan los cuatro lugares posibles de reencarnación, que son el mundo animal o
vegetal, el Infierno, la Tierra o el mundo espiritual.
Las Indúes utilizan la Swástika para marcar las portadas de sus libros de cuentas, sus puertas y sus libros de
inventarios y de ventas. Existe una clara distinción entre la Swástika de la mano derecha, que gira en la
dirección de las manecillas del reloj, y la Swástika de la mano izquierda (comunmente llamada Sauvastica),
que gira en contra de las manecillas del reloj. La Swástika de la mano derecha es considerada un símbolo solar
que imita en la rotación de sus brazos el curso tomado diariamente por el Sol, que en el hemisferio norte
parece pasar de este al oeste. La Swástika de la mano izquierda representa comúnmente la noche, la terrible
diosa Kali, y los ritos mágicos.
En la tradición Budista, la Swástika representa los pies, o las huellas de los dedos de los pies, de Buddha. Fue
comúnmente utilizada al principio y al final de las inscripciones, y los Tibetanos modernos la utilizan en
algunas de sus vestiduras. Con la expansión del Budismo, la Swástika llegó hasta la iconografía de China y
del Japón, donde comenzó a ser utilizada para denotar pluralidad, abundancia, prosperidad y larga vida.
En la Alemania Nazi, la Swástika (Hakenkreuz en alemán), con sus brazos oblicuos en sentido de las
manecillas del reloj, se convirtió en el símbolo nacional. En 1910, un poeta e ideólogo nacionalista de nombre
Guido von List sugirió utilizar la Swástika como un símbolo para todas las organizaciones anti−semitas, y
cuando el Partido Nacional Socialista (Nazi) fue formado entre 1919 y 1920, adoptó este símbolo. El 15 de
septiembre de 1935, la Swástika negra en un círculo blanco con fondo rojo se
convirtió en la bandera nacional de Alemania. El uso de ésta Swástika terminó en la Segunda Guerra Mundial
con la rendición de Alemania, pero siguie siendo utilizada por los grupos Neo Nazis en la actualidad.
• LAS TRÁGICAS REPERCUSIONES DEL NAZISMO
La creación del nuevo orden permitió a los nacionalsocialistas resolver el desempleo, proporcionar un nivel de
vida aceptable a los trabajadores y campesinos alemanes, enriquecer al grupo de la elite del Estado, la
industria y las finanzas y crear una espectacular maquinaria de guerra. A medida que se erigía el nuevo orden
en Alemania, los nazis avanzaban política y diplomáticamente en la creación de la Gran Alemania. La política
exterior de Hitler representó un oscuro capítulo de la historia cuyos acontecimientos más relevantes fueron la
remilitarización de Renania (1936); la formación del Eje Roma−Berlín (1936), la intervención en la Guerra
Civil española (1936−1939) en apoyo de las tropas de Francisco Franco; la Anschluss (`unión') de Austria
(1938); la desintegración del Estado checoslovaco, tras ocupar los Sudetes, región con numerosa población
alemana (1939); la negociación de un pacto de no agresión con la Unión Soviética (el denominado Pacto
Germano−soviético) que contenía un acuerdo secreto para el reparto de Polonia y, como consecuencia de esta
cláusula, la invasión del territorio polaco el 1 de septiembre de 1939, acción que dio inicio a la II Guerra
Mundial.
Hitler se jactaba de que el nacionalsocialismo había resuelto los problemas de la sociedad alemana y
perduraría durante miles de años. El nacionalsocialismo solucionó algunos conflictos ante los que la
República de Weimar se mostró impotente y transformó a la débil república en un Estado industrial y
políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción condujo a la II Guerra Mundial, el enfrentamiento bélico
más cruento y destructivo de la historia de la humanidad, del que Alemania salió derrotada, dividida y
empobrecida. También hay que añadir al precio de esta empresa el sufrimiento del pueblo alemán durante el
gobierno de Hitler y después de su muerte. El aspecto más trágico del nacionalsocialismo fue el asesinato
sistemático de 6 millones de judíos europeos.
Después de la II Guerra Mundial, siguió existiendo un pequeño movimiento neonazi en la República Federal
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Alemana, que adquirió cierta popularidad tras la unificación de Alemania en 1990, formado por jóvenes
descontentos que han elegido como blanco de sus actos violentos a ciudadanos judíos, negros, homosexuales
y de otros grupos. También han surgido organizaciones neonazis en distintos países europeos y americanos.
• LAS CAUSAS DEL MOVIMIENTO ANTI SEMITA.−
A continuación se presenta un documento que explica las principales razones por las que surgió el
Movimiento Anti Semita, expresado en su forma más cruel en el terrible suceso histórico conocido como el
Holocausto Nazi. Este documento explica la estrecha relación entre algunas élites judías, la Masonería, y el
Bolchevismo, razón principal por la que surgió el Movimiento Anti Semita en Europa, principalmente durante
la Alemania Nazi. Este documento no trata de ofender a la religión judía, sino simplemente trata de explicar
las razones por las que el pueblo judío fue horriblemente perseguido por el Nazismo.
• INTRODUCCIÓN.
Se entiende por antisemitismo la actitud hostil u odio a los judíos. La palabra se creó en Alemania en 1879 por
mano de un autor antisemita y poco tiempo después se tradujo a otros idiomas. Propia de una época en que
proliferaban las teorías racistas (en conexión con el nacionalismo), es una palabra errónea por dos motivos:
• Identifica a judío con semita, cuando pueblos semitas han habido y hay varios: lo eran los fenicios, por
ejemplo, y lo siguen siendo hoy día los árabes.
2) Identifica el ser judío con pertenecer a una raza. Eso era así hace muchos siglos, pero hoy día no: hay
judíos de todas las razas, provinientes de matrimonios mixtos y de antiguas conversiones, en algunos casos,
masivas. Ser judío, hoy día, es pertenecer a una comunidad cultural, a una identidad y, en muchos casos, a una
religión. Por tanto, a igual muchos autores, yo prefiero hablar de ANTIJUDAISMO.
Por desgracia, es una actitud presente hoy día, y no distingue entre clases sociales, ni por nivel económico ni
cultural. Este siglo nos ha dado las peores muestras del fenómeno: todo el mundo tiene presente el Holocausto
nazi (lo que los judíos llaman la Shoá). Hay hoy un antijudaísmo de derechas y también de izquierdas. Se
mezclan los conceptos, y si bien es raro que alguien acuse hoy día a los judíos por motivos religiosos (en
nuestra sociedad más o menos democrática), muchos los atacan desde una posición antisionista (sin saber, en
muchos casos, qué fue y es el sionismo). En fin, es algo que permanece, como un poso, en nuestra −
paradoja− cultura occidental judeocristiana.
Al intentar comprender el fenómeno, la primera pregunta a plantearse será, lógicamente, su por qué. Los
motivos pueden ser varios:
− Si consideramos el pueblo judío viviendo fuera de Israel, el motivo es no haber querido nunca ser
asimilados, no querer ser como los demás.
− Históricamente, puede haber tres causas originarias:
1) Su monoteísmo en un mundo pagano politeísta: los judíos no sólo no adoraban a los dioses de los lugares
donde vivían, sino que negaban su existencia, lo que acarreaba el odio de la población.
2) Se consideraban, además, el pueblo elegido de Dios. Eran diferentes y estaban orgullosos de serlo.
3) La aparente relación entre algunas comunidades judías y las ideologías marxistas, que llevaron al
surgimiento del comunismo, así como también la influencia judía dentro de diversas Logias Masónicas.
El fenómeno, pues, es tan antiguo como la presencia judía fuera de Israel (lo que se denomina diáspora). No
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comenzó con la destrucción del Templo por los romanos, en el año 70 d.C., sino seis o siete siglos antes.
Cuando, después de haber sido desterrados a Babilonia, se les permitió a los judíos volver a su tierra, muchos
se quedaron en un país donde habían prosperado. Según el historiador Flavio Josefo, en Babilonia no había
antijudaísmo. Este comenzó, históricamente hablando, en la ciudad egipcia de Alejandría, en la época
helenística.
La presencia de los judíos en Egipto es muy antigua: pueblo de pastores nómadas, Egipto era la tierra rica que
tenían al lado. Sabemos que en el s. XIX a. C., a causa de una de las hambrunas períodicas de la época,
muchos de ellos se establecieron en el Delta del Nilo y prosperaron. Sin embargo, la invasión de los hicsos (a
los que los autores egipcios atribuyeron parentesco con los hebreos) creó un fuerte sentimiento nacionalista en
su contra, que pervivió cuando los invasores fueron obligados a retirarse. Bajo Tutmosis III, probablemente,
se dictaron medidas de exterminio físico contra ellos, y bajo Amenhotep II, probablemente también, se
produjo el Exodo.
Bajo la dinastía helenística de los Lágidas los judíos fueron sobreviviendo: políticamente se les toleró. La
primera entre las ciudades helenísticas, Alejandría, la Nueva York de la época, comenzó a ser habitada por
judíos desde la época de Tolomeo I Soter (323−285 a. C.). Se adaptaron rápidamente a la lengua y a la cultura
griegas, y se consideraban "alejandrinos", título que les negaban sus vecinos gentiles, que los miraban con
desconfianza por su exclusivismo religioso. La ciudad helenística, donde coincidían múltipes culturas y
pueblos, basaba su convivencia en la tolerancia ideológica. La comunidad judía se negaba a participar en los
cultos de la ciudad, y negaba la validez de todos los ritos menos el suyo. El problema se agravó cuando la
población judía aumentó considerablemente, favorecida por su inmigración desde Siria y Judea, sobre todo, y
por las medidas de privilegios jurídicos especiales que les otorgaron los gobernantes helenistas primero y
después Julio César, a raíz de la ayuda militar prestada entre el 47 y 43 a.C. y que siguieron los emperadores
posteriores. Ya dentro del dominio romano, la irritada población egipcia autóctona se opuso. En tiempos de
Calígula se produjeron graves disturbios, que motivaron el envío de dos delegaciones alejandrinas al
emperador: una greco−egipcia (encabezada por Apión) y
otra judía (encabezada por Filón de Alejandría). Del talante de la primera de ellas nos da idea el que unas
décadas después, entre el 94 y 96 d. C., el historiador judío FLAVIO JOSEFO escribiese su obra "Contra
Apión" para defender a los judíos de sus acusaciones.
Y es que los autores alejandrinos, siguiendo la tradición de Hecateo de Abdera y Manetón, habían sembrado
esta inquina en los medios culturales de la ciudad y en época de Josefo había llegado a la misma Roma. En su
obra, Josefo nos da testimonio de las obras antijudías de los escritores egipcios y helenistas. Vamos a dar una
ojeada llevados de su mano:
MANETON. Sacerdote egipcio de comienzos del siglo III a. C. En su "Historia de Egipto" identifica a los
judíos como descendientes de los hicsos, expulsados por Tutmosis III, y que fundaron después Jerusalén. No
es de extrañar así su animadversión hacia ellos (¡descendientes de antiguos invasores!). Sigue diciendo que su
fundador Moisés era antes Osarsef, sacerdote de Osiris en Heliópolis, que salió al frente de una multitud de
egipcios leprosos y los descendientes de los hicsos. Previamente les habría enseñado (y aquí tenemos las
primeras acusaciones antijudías) costumbres contrarias a los egipcios, como no adorar a sus dioses y sacrificar
a sus animales sagrados, y a no relacionarse con los ajenos a su pacto. Antes de su salida de Egipto, en alianza
con las tribus hebreas, incendió y saqueó el país.
MNASEAS DE PATARA (s. III a. C.) introdujo una leyenda que se extendió entre todos los autores
alejandrinos posteriores: que en el Templo de Jerusalén se adoraba a una cabeza de burro de oro.
LISIMACO. Escritor alejandrino de fecha desconocida (según Ateneo, posterior a Mnaseas). Para él Moisés
era un mago e impostor y las leyes judías son inmorales.
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APOLONIO MOLON. También alejandrino. Coincidió con Lisímaco en las acusaciones anteriores y añadió
que los judíos son ateos y misántropos, cobardes unas veces y temerarios otros, y son bárbaros que no han
aportado nada a la civilización.
AGATARQUIDES DE CNIDO (181−146 a. C.) En su "Historia de Asia" ridiculiza el descanso sabático.
POSIDONIO DE APAMEA (135−51 a. C.), filósofo estoico e historiador, amigo de Pompeyo y Cicerón y
CEREMON, también estoico, director del museo de Alejandría y preceptor de Nerón,escribieron sobre los
judíos, complementando las noticias de Manetón.
APION. Escritor alejandrino, de raza egipcia y contemporáneo de Tiberio, Calígula y Claudio. En su libro III
de la "Historiade Egipto" arremetió contra el descanso sabático, diciendo que fue instituído a causa de los
tumores en las ingles que les salieron a los judíos expulsados de Egipto, cuando llevaban seis días de camino,
y que les obligó a descansar al séptimo. También reprochó a los judíos no adorar a los dioses egipcios, como
los otros ciudadanos, y de fomentar la sedición, haciendo un juramento de odiar a los extranjeros,
especialmente si son griegos.
Tomó de Mnaseas la vieja historia de que los judíos adoran una cabeza de asno en el Templo de Jerusalén,
fábula que hizo fortuna entre los intelectuales y pueblo llano del imperio, y se extendería luego a los
cristianos.
También tuvo gran predicamento la acusación de cometer crimen ritual (la versión cristianizada ha durado
casi hasta nuestro siglo): dice que cebaban y mataban a un griego para comer luego sus vísceras.
Añade que nunca ha habido grandes hombres entre los judíos. Les reprocha el sacrificio de animales
domésticos ("que despoblará los rebaños"), el no comer cerdo y el circuncidarse (aunque los egipcios se
circuncidaban y sus sacerdotes no comían cerdo, según Herodoto y Plutarco, respectivamente).
A todos ellos deben los autores posteriores tres leyendas acerca de los judíos: que adoran una cabeza de asno
en el Templo de Jerusalén, que cometen asesinatos rituales y que hacen juramento de odiar a los griegos.
Comunes a MNASEAS, POSIDONIO, APOLONIO MOLON y APION son que las calamidades que sufren
los judíos son pruebas de su impiedad (son castigo a su deicidio, dirán los cristianos gentiles), y que el pueblo
judío nunca ha tenido grandes hombres.
Puestas las raíces del antijudaísmo, veamos ahora cómo se extendió a todo el mundo romano.
Políticamente, Judea era territorio romano desde el año 63 a. C., y los judíos se establecieron por todo el
imperio bajo el manto protector de los privilegios jurídicos que les concedió Julio César. A mediados del siglo
I d.C. había una importante comunidad judía en Roma, con cierta influencia.
Los césares toleraban a los judíos, pero el auge del proselitismo (que incorporaba incluso a la alta sociedad
romana) los llevó a dictar normas antijudías cuando lo consideraron oportuno, castigando a los prosélitos,
obligando a la asimilación forzosa o buscando su desaparición física.
TACITO ("Anales"), SUETONIO ("Tiberio") y DION CASIO ("Historia romana") nos describen las medidas
antijudías de Tiberio en la ciudad de Roma, en el año 19, y que duraron hasta el 31: ante su elevado número
expulsó y deportó a muchos de ellos y les prohibió a los demás la práctica de su religión. Ese mismo año,
además, con motivo de una hambruna, los judíos alejandrinos no recibieron trigo de Germánico, por no
considerarlos ciudadanos.
Y es que uno de los puntos conflictivos del problema siguió siendo Alejandría, donde el aumento de la
población judía (por la llegada de lo que hoy llamaríamos inmigrantes judíos ilegales) creó desconfianza entre
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los no judíos.
En época de Claudio(con quien la cosa empezó a ir a peor para los judíos) hubo varios choques entre las
comunidades judía y pagana de la ciudad, culminando en el pogrom del año 38. El emperador tuvo que llamar
a la tolerancia a los no judíos en el año 41 d.C. Como en tiempos de Calígula, dos delegaciones alejandrinas
partieron ante el emperador. En su carta, Claudio dice a los alejandrinos que toleren a los judíos, pero que
éstos, a su vez, no intenten aumentar su número (invitando a venir a la ciudad a judíos sirios o egipcios) y no
pretendan interferir en la vida de la sociedad que les rodea. Acaba así con las aspiraciones de los judíos de
acceder a la plena ciudadanía:
Los judíos llegados de fuera no la podrán obtener (porque acabarían con la distribución demográfica
existente). Y concluye: "Si no se comportan así, los castigaré como a gente que esparce por todo el mundo una
epidemia". Ese mismo año suprimió el derecho de reunión y expulsó de Roma a la comunidad judía. Ocho
años después lo volvió a hacer, bajo la acusación de disturbios.
Medidas políticas aparte, amplios sectores de la población despreciaban a los judíos por su estatuto jurídico
especial y por su segregacionismo social y religioso. Entre la intelectualidad acomodada había un sentimiento
de prevención hacia todas las religiones orientales, y entre ellas el judaísmo. Como en todo el mundo antiguo
en general, éste era mal conocido, y se contemplaba con sarcasmo e ironía.
A las difamaciones de los autores alejandrinos, se añadieron nuevos ataques. Uno de ellos fue el rechazo a la
circuncisión, cosa que no atacaron los egipcios, que también la practicaban. Otra, que era una religión para
iniciados (hay que recordar que estaban de moda las religiones mistéricas).
Las reacciones en contra aumentaron a comienzos del siglo II d. C., con el aumento de la población judía en la
capital.
Los autores griegos y romanos escribieron acerca de los judíos de la siguiente manera:
CICERON (106−43 a.C.) Hacia el año 59 a. C. escribió su "En defensa de L. Flaco". Pinta a los judíos como
maledicientes e inclinados a la sospecha; están muy unidos entre sí y son hostiles a Roma. Considera la
religión judía una "bárbara superstición" incomparable con la gloria romana y sus tradiciones. Si ahora Judea
es una nación sometida es porque los dioses romanos lo han dispuesto así, mientras el suyo los ha abandonado
a su suerte.
ESTRABON (64 a. C.− 25 d.C.). Griego. Admira a Moisés, pero considera degenerada la evolución posterior
del judaísmo, propia de "sacerdotes supersticiosos primero y luego con temperamento de tiranos" (en su
"Geografía"), que instituyeron la abstinencia de ciertos alimentos, la circuncisión, la escisión de mujeres (?!)
"y toda clase de prácticas por el estilo". Cree, como otros autores no judíos, que el sábado era día de ayuno.
HORACIO (65−8 a. C.) En su libro I de las "Sátiras" se burla del sábado.
SENECA (2−65 d.C.) También antijudío. Si antes de él había algunos autores filojudíos, a partir de ese
momento se inicia el ataque a fondo contra los judíos. Los llama "degeneradísimas gentes" y critica sobre todo
la observancia del sábado.
PLINIO EL VIEJO (23−79 d. C.) Romano. Se hace eco de la "impiedad judía": "los judíos, pueblo muy
conocido por su desprecio a las divinidades" ("Historia Natural" V, 73).
PLUTARCO (50−120 d.C.) El único que mira al judaísmo con distancia, pero no con especial animadversión.
En sus "Charlas de sobremesa" comenta la adversión judía a comer cerdo y liebre. Recoge la tradición de que
los judíos veneran al asno y al cerdo, y por eso no los comen (ni los matan). Que no comen cerdo porque el
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animal padece algo parecido a la lepra y la liebre, por ser similar al asno. Por cierto, imaginación que no falte:
el sábado los judíos se dedicaban a emborracharse.
JUVENAL (55−130 d.C.) En sus "Sátiras" los critica por guardar el sábado, la negativa a adorar imágenes (lo
que chocaba mucho), la circuncisión y el no comer carne de cerdo (por considerarla similar a la carne
humana). Dice que desprecian las leyes de Roma para servir a las suyas propias, que además, sólo dan a
conocer en secreto a los iniciados. Con una actitud racista, achaca a orientales y judíos la degeneración de la
ciudad.
El movimiento antisemita tiene sus orígenes en los primeros siglos de nuestra Era y permanece hasta nuestros
días, debido principalmente a la tenacidad y el instinto de sobreviviencia del pueblo judío, que lo han llevado
a resistir crueles persecuciones, desde el antiguo Egipto hasta el Holocausto Nazi.
• BIOGRAFÍA DE ADOLF HITLER.
Adolf Hitler nació el 20 de abril de 1889 en Braunau−am−Inn, Austria, siendo de ascendencia alemana. Su
padre Alois era el hijo ilegítimo de Maria Anna Schicklgruber. Al alcanzar su mayoría de edad, Alois tomó el
apellido de Hitler de su abuelo paterno. Después de la muerte de dos esposas, Alois se casó con su propia
hijastra, Klara
Poelzl, 23 años más joven que él. Ella se convertiría en la madre de Adolf Hitler.
La autobiografía de Hitler "Mein Kampf" (Mi lucha) revela sus años de juventud inestable. Su padre quería
que él estudiara para una posición en el gobierno. Pero como el joven Hitler escribiría mas tarde, "el
pensamiento de esclavizarme en un hombre de oficina me enfermaba... también el hecho de no ser el amo de
mi propio tiempo...".
Desafiando pacíficamente a su padre, el niño pasaba sus días soñando en convertirse en pintor. Uno de sus
intereses escolares era el estudio de la historia, especialmente la de los Germanos. Desde su niñez, Hitler era
asiduo a las operas de Wagner, que glorificaban a la mitología oscura de los Teutones.
Hitler fue alcanzado por el fracaso. Después de la muerte de su padre, cuando Adolf tenía 13 años, estudió
pintura en acuarelas, pero aprendió poco. Después de la muerte de su madre, cuando él tenía 19 años, se fue a
Viena. Ahí, la Academia de Artes lo rechazó al considerarlo poco talentoso. Debido a su falta de
conocimientos en los negocios, Hitler trabajó como obrero en las construcciones, y ocasionalmente pintaba
postales baratas. Dormía muy seguido en los parques y en las banquetas, y comía en los albergues para gente
impedida.
Estas terribles experiencias llenaron su vida de odio. El odiaba a Austria, y cruzó la frontera hacia la Alemania
que él tanto admiraba. El escribió: "Estaba convencido de
que el estado de Austria siempre obstruiría a todos los grandes Alemanes... y apoyaría todo lo que estuviera en
contra de Alemania.... Yo odiaba aquella mezcla de Checos, Polacos, Húngaros, Serbios, Croatas y sobre todo
a los siempre presentes Judíos. Me convertí en un fanático Anti−semita..."
El odio de Hitler hacia la pobreza, su devoción hacia el legado Germano y su odio hacia los Judíos se
combinaron para formar las raíces de sus doctrinas políticas. El estudió las habilidades políticas del alcalde de
Viena, y puso un enfoque especial en la práctica de aquel líder de "utilizar todos los instrumentos del poder
existente, y ganar el apoyo de las instituciones mas influyentes.. para así poder tener grandes ventajas para el
mismo movimiento, a partir de fuentes de poder ya establecidas.." Mas tarde, Hitler aplicó ésta técnica en
Alemania.
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En 1912, Hitler se mudó de Viena a Munich, un "verdadero pueblo Alemán". Ahí, el fue de trabajo en trabajo
como carpintero, asistente de arquitecto, etc. Siempre exponía sus ideas políticas, sin importar en donde se
encontrara.
Cuando inició la Primera Guerra Mundial en 1914, Hitler renunció a su cuidadanía austriaca y se enlistó en el
regimiento de infantería no.16 del ejército Bavario. El no iba a pelear por Austria, "pero estaba listo para
morir en cualquier momento por su gente (Alemania)". En su primera batalla, la ofensiva de Ypres de 1914, el
gritó la canción:
'Deutschland, Deutschland uber Alles.'. En 1916, él era un "combatiente frontal" contra los tanques Británicos,
y durante esa batalla, resultó herido pero ganó la Crus de Hierro. En 1917, él peleó en la tercera batalla de
Ypres.
La armisticia lo encontró en un hospital, cegado temporalmente por el gas mostaza, y en estado de shock. Las
noticias de la derrota de Alemania lo hicieron agonizar. El creía que la derrota había sido a causa de
"enemigos internos", principalmente Judíos y Comunistas.
En ese momento, Hitler había dejado su nacionalidad austríaca, pero aún no tenía su nacionalidad alemana, así
que era un hombre sin país. Al recuperarse, Hitler se quedó en el ejército, establecido en Munich. Durante la
tempestad política y económica que cayó sobre Alemania, Munich se convirtió en el centro de esta tormenta.
Oficiales del derrotado Reichswehr (Ejército Alemán) conspiraron para tomar el control de Alemania. Ellos
mantenían a sus informantes, entre quienes se encontraban Adolf Hitler. El recibió la tarea de informar sobre
"actividades subersivas" dentro de los partidos políticos en Munich.
Este espionaje político dio inicio a un profundo cambio dentro de la vida de Hitler. Una noche de 1919, entró
a un pequeño restaurant, donde se reunía un puñado de gente joven, sentados alrededor de una lámpara de gas.
Este pequeño grupo era el partido de los Obreros Alemanes. Guiado por la "intuición", Hitler se unió a este
grupo, como
el séptimo miembro. El pronto se convirtió en el líder. Luego, un oficial Reichswehr conocido como el Capt.
Ernest Roehm, vio al partido como un medio capaz de derrocar
al régimen liberal Bavario. Como otros oficiales, Roehm había creado su propio ejército" de voluntarios, que
crecían como brazos del Reichswehr, desafiando el Tratado de Versalles. Roehm decidió enviar a su ejército
de Camisas Cafés en auxilio del Partido Obrero. Protegido por estos rufianes, Hitler se convirtió en el orador
del grupo.
En 1920, Hitler cambió el nombre del Partido Obrero por el de Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei
(Partido Obrero Alemán Nacional Socialista), abreviado como
Nazi. Revelando su odio hacia los Comunistas, Hitler acusó públicamente a los Judíos de las desgracias de
Europa, e hizo un llamado a Alemania a unirse para formar un
estado nacional todo poderoso. Su voz era hipnótica. Sus discursos provocaron el odio de sus enemigos
Comunistas, que trataron de disolver sus reuniones. Pero estos intentos siempre fallaron debido al apoyo del
ejército de Camisas Cafés, los Nazis brutales.
El flamante espíritu del Partido Nazi comenzó a llamar la atención de los obreros alemanes, que comenzaron a
apoyar enormemente el movimiento de Hitler. Muchos de
estos grupos de obreros eran dirigidos por Alfred Rosenberg, ingeniero ruso y "filósofo", anti−semita y
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anti−cristiano; Rudolf Hess, matemático y geógrafo egipcio; Hermann Goering, piloto de combate del Ejército
Bavario; Gen. Erich von Ludendorff, heroe de guerra y Maj. Gen. Franz von Epp, comandante de infantería
del Ejército Bavario.
Todos ayudaron a persuadir a los empresarios alemanes que temían al Comunismo, para que dieran dinero al
Partido, y Hitler les aseguró que sólo combatirían "el capital
internacional Judío".
Para sus seguidores, Hitler adoptó la antigua Swastika como el emblema del partido, y diseñó la bandera roja
Nazi con la swastika negra. El saludaba a sus camaradas
con el brazo levantado, y él era saludado con la palabra Heil!
Para 1923, los Nazis se habían crecido lo suficiente en Munich como para tratar de llegar al gobierno. Ellos
iniciaron el "Beer Hall Putsch,", conocido así debido a que
Hitler y sus hombres intentaron tomar las riendas del gobierno en una reunión que fue llevada a cabo en un
bar. El intento falló. Hitler fue apresado y sentenciado a cinco
años en prisión. El gobierno Bavario le perdonó el período hasta ocho meses. Cuando estaba en prisión y con
la ayuda de Rudolf Hess, Hitler inició su libro 'Mein Kampf'.
Saliendo de prisión en 1924, Hitler veía su destino perdido de nuevo, al enterarse de que el Partido Nazi había
sido disuelto por el gobierno Bavario, y al ver que sólo quedaba un puñado de miembros que permanecían
juntos. Durante meses, Hitler pareció perder su interés en el Partido. Tiempo después, Roehm, Hess y un
joven entusiasta llamado Joseph Paul Goebbels le propusieron ser de nuevo el líder del Partido. Hitler aceptó
diciendo: "Necesitaré siete años antes de que el movimiento esté en la cima de nuevo..."
Hitler tenía razón. De 1924 a 1924, Alemania vivió tiempos prósperos, y las revoluciones no florecen en la
prosperidad. De 1925 a 1927, se le había prohibido a Hitler hablar en público en Bavaria o Sajonia. Después,
una depresión de escala mundial sumió a Alemania de nuevo en la pobreza y el desempleo, y los Nazis
empezaron a ganar votos. Para 1930, Hitler tenía el apoyo de muchos empresarios y militares. En 1933, el
Presidente Paul von Hindenburg nombró a Hitler como Canciller. En ese mismo año, el edificio Reichstag se
incendió misteriosamente (probablemente provocado por los mismos Nazis), y Hitler acusó a los Comunistas.
El Lander o los estados, perdieron su poder, y el Partido Nazi fue el único partido político permitido en
Alemania.
Durante un sangriento atraco en 1934, varios líderes de los partidos políticos de oposición fueron ejecutados,
debido a su supuesta participación en un complot para
asesinar a Hitler. Cuando murió Hindenburg, Hitler destituyó la oficina de la Presidencia y tomó el título de
Fuhrer o "líder".
La policía totalitaria del estado creció en poder. Heinrich Himmler era el jefe de la Gestapo, o policía secreta.
Joseph Goebbels dirigía la Secretaría de Propaganda. Las
instituciones culturales, incluyendo a la prensa, el teatro y las artes, estaban reglamentadas. Las escuelas y la
Juventud Hitleriana endoctrinaban a la gente.
Los Nazis persiguieron a la Iglesia Católica y las iglesias Protestantes, y las Leyes Nuremberg de 1935
prohibieron la ciudadanía a los Judíos. El Kristallnach (Noche de
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los vidrios rotos) en 1938, durante el cual muchos Judíos y sus propiedades fueron brutalmente atacados,
inició una nueva y más violenta fase de la persecución Judía, y
sus propiedades fueron destruídas o confiscadas.
Hitler hablaba de la paz, pero se preparaba para la guerra. En 1933, Alemania se retiró de la Liga de las
Naciones, repudiando el Tratado de Versalles. Durante ese
tiempo, Alemania comenzó a comprar nuevo armamento y a desarrollar nueva tecnología de guerra, y el
entrenamiento militar reinició en toda la Alemania Nazi.
En 1936, Alemania formó el Eje Berlín−Roma con Italia. Durante la Guerra Civil Española, Alemania ayudó
a Francisco Franco y probó su nuevo armamento. Para 1938,
Hitler tenía el ejército mecanizado más poderoso y la fuerza aere más extensa del mundo.
Gran Bretaña y Francia siguieron una política de paz. No se opusieron a la anexión de Austria a Alemania por
Hitler. Ellos firmaron el Pacto de Munich para asegurar "la
paz". El tratado otorgaba el territorio de Sudetenland de Checoslovaquia a Alemania. Luego, Hitler demandó
el regreso de Dazing a Alemania, pero Polonia se rehusó. Al
mismo tiempo, Hitler concluyó un pacto de no agresión con Joseph Stalin de la Unión Soviética, que eliminó
el peligro de un segundo frente.
El Ejército Alemán invadió Polonia e inició la Segunda Guerra Mundial. Después de destruir a los Polacos,
Hitler invadió Noruega, Dinamarca, Bélgica y los Países Bajos.
Francia cayó en poder Alemán en 1940.
Los planes de Hitler de invadir Gran Bretaña fallaron cuando la Luftwaffe, o fuerza aerea Alemana, perdió la
batalla en Inglaterra. Cuando la invasión Italiana de Grecia y de Africa fallaron, Hitler se apoderó de los
Balcanes y del Norte de Africa.
Los Nazis importaron "razas inferiores" de los países ocupados para utilizarlos como esclavos. Aquellos que
se resistían eran enviados a campos de concentración. Cerca
de 12 millones de personas, incluyendo a 6 millones de Judíos, fueron exterminados, en el terrible suceso
conocido como el Holocausto Nazi.
Más tarde, Hitler rompió su pacto y decidió invadir a la Unión Soviética. Después de que Japón atacó Pearl
Harbor en Hawaii, declaró la guerra a los Estados Unidos. La
derrota de Hitler en Stalingrado, en la ex−Unión Soviética, significó el cambio del curso de la guerra. Los
Aliados expulsaron a los Nazis de Italia, Africa y de la Unión
Soviética. Alemania se convirtió en el campo de batalla cuando los Aliados atacaron del este y del oeste.
Creyéndose a sí mismo en camino a la conquista del mundo, Hitler se nombró a sí mismo Comandante del
Ejército, y en 1942, se nombró Amo Supremo de Guerra. La
propaganda Nazi hizo de Hitler un símbolo de fuerza y virtud nacional. El había ganado la ciudadanía
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Alemana en 1930 sólo con la ayuda de sus camaradas Nazis, y aún
así era considerado como el ideal del líder Alemán. Sus decisiones estaban marcados por su "intuición". A
pesar de las horas y días en que no hacía nada más que dormir, Hitler era proyectado como un hombre de
acción intensa. El fue idializado por la juventud Alemana, a la que él había traicionado con su credo "el único
propósito
de la educación es el de incrustar el sentimiento racial dentro de los corazones y cerebros de la juventud".
En 1945, Alemania se rindió incondicionalmente. Justo después de que llegó la derrota, Hitler se suicidó. Fue
declarado oficialmente muerto el 25 de octubre de 1956,
después de que sus restos fueron plenamente identificados.
• CONCLUSIÓ:
·El feixisme era un moviment que es va crear durant la crisi amb la finalitat de resoldre−la, i per evitar que
entrés el comunisme. Aquest moviment va ser recolzat inicialment per les classes altes i mitjanes de la
societat, que no rebutjaven el comunisme, ja que no volien rebaixar−se a la classe del proletariat, però més
tard va ser acceptat per les demés classes al veure la crisi que hi havia i influenciats per la propaganda
d'aquest partit per una banda aquest moviment va fer progressar el país com es el cas d'Alemanya que després
de sortir derrotada en la 1ª Guerra Mundial, es va reconstruir i va ser capaç de començar un altre guerra
mundial. Però en Alemanya el feixisme es va convertir en un moviment racista que va causar milions de morts
i moltes d'aquestes van ser als jueus, per cuestió de races. Molta gent sol confondre feixisme amb nazisme, el
nazisme va ser un moviment feixista i va ser el més important, però aquest moviment no només va succeir a
Alemanya i Itàlia sinó en molts altres països, que van accedir−hi per solucionar la crisi que hi havia després
de la guerra.
• OPINIÓ:
Personalment el fet de realitzar aquest treball me adonat del gran problema que va arribar a ser el feixisme i
més encara del problema actual, que són les bandes o els grups denominats neonazis o els feixistes, que
s'identifiquen amb els nazis i que la majoria no coneix els fets que van realitzar y les seves idees
estrambòtiques sobre la raça superior. I segueixen aquest moviment que es deuen pensar que son les persones
més temudes pel sol fet de anar en grup i entre tots escalfar a un pobre magrebí o un negre que lluita en el
nostre país per guanyar−se d'una manera digne el seu pa.
I el que més m'ha sorprès de aquest tema ha sigut la manera amb que exterminaven els jueus i la causa, per
unes idees totalment falses que els havien inculcat en el cervell sobre aquesta raça que ha sigut marginada
durant anys.
Però s'ha de dir que era un moviment molt ben organitzat i crec que per això va tenir tanta importància, per la
seva organització, el fet de tenir només un partit i que manés un va fer que les coses funcionessin ve
econòmicament però a l'hora que socialment es privessin les llibertats i que tractessin a les persones que no
pensaven igual que ells pitjor que els animals.
FOTOS:
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• BIBLIOGRAFIA
·Latreille, André: LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, Punto Omega, 1968, Madrid.
·Benz Wolfgang & Graml, Hermann; EL SIGLO XX, Siglo XXI editores S.A. 1986, Madrid
·Historia Universal, 9, Activa Multimedia, 1998, Madrid.
·Crouzel Muire, LA ÉPOCA CONTEMPORANEA, Ediciones Destino, 1961, Barcelona.
·Nueva Enciclopedia Larousse, 7, Editorial Planeta, 1984, Barcelona.
·Enciclopedia Microsoft Encarta 98 ®
Fotos:
Han sigut extretes de Internet.
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