RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012.
RECURRENTE: **********.
MINISTRO PONENTE: SERGIO A. VALLS HERNÁNDEZ.
SECRETARIO: ARNOLDO CASTELLANOS MORFÍN.
Visto Bueno
Ministro
México, Distrito Federal. Acuerdo de la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente al día nueve
de mayo de dos mil doce.
Cotejó
V I S T O S, los autos del recurso de reclamación 133/2012,
promovido por **********, por su propio derecho, en contra del auto de
fecha veintinueve de marzo de dos mil doce, emitido por el Presidente
de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, Señor Ministro Juan
N. Silva Meza, en el expediente de amparo directo en revisión bajo el
número **********, mediante el cual se ordenó su apertura respecto del
recurso de revisión interpuesto en contra de la sentencia dictada por el
Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, en el
juicio de amparo directo **********, y determinó desechar dicho medio
de impugnación por ser improcedente, y
R E S U L T A N D O:
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
PRIMERO. Por escrito presentado el veintitrés de septiembre de
dos mil once, ante la Séptima Sala Penal del Tribunal Superior de
Justicia del Distrito Federal, **********, por su propio derecho, demandó
del Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, en turno,
el amparo y protección de la Justicia Federal contra la autoridad y por
el acto siguientes:
“…AUTORIDAD RESPONSABLE: LO ES LA SEPTIMA (sic)
SALA PENAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL
DISTRITO FEDERAL.
ACTO RECLAMADO: Lo es la Sentencia Definitiva
dictada en el Toca Penal **********, por la mencionada
autoridad responsable el día 6 de septiembre de 2011”.
El quejoso señaló que se violaban en su perjuicio, las garantías
de legalidad y seguridad jurídicas contenidas en los artículos 14, 16,
17, 18 y 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, y expresó como conceptos de violación, los argumentos
basados en que la sentencia dictada por la autoridad responsable no
fue emitida conforme a derecho, ya que no se observó la existencia de
una responsabilidad compartida por parte de los conductores que
participaron en la realización de los hechos por los cuales fue
condenado el quejoso.
De igual forma argumenta que la resolución está dictada de
forma errónea ya que el juzgador valoró de forma equívoca las
pruebas que obran en autos, pues no le dio el mismo valor a lo
declarado por el quejoso siendo que no hay un solo indicio dentro de
la causa penal que acredite que la responsabilidad fue sólo del
quejoso o del otro conductor exclusivamente, toda vez que ambos
realizaron conductas
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imprudentes. Igualmente aduce que las
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
declaraciones manifestadas por los testigos fueron valoradas de forma
errónea ya que no sabían cómo sucedieron los hechos.
Por otra parte, manifiesta que el Juez debió presumir su
inocencia, ya que no hubo un medio de prueba que acreditara su
plena responsabilidad, por lo que debió aplicar el principio de
inocencia y de “in dubio pro reo” a su favor.
De igual modo aduce que no se realizó el debido estudio de su
expediente, ya que la resolución dictada se tomó de un formato ya
establecido y sólo se cambiaron los datos pertinentes.
SEGUNDO. Por acuerdo de diecisiete de octubre de dos mil
once, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer
Circuito, al que por razón de turno tocó conocer del mencionado
asunto, admitió la demanda de garantías, registrándola bajo el
expediente número 464/2011; por lo que seguido el juicio por sus
trámites legales, el órgano jurisdiccional mencionado dictó sentencia
el uno de marzo de dos mil doce, la cual concluyó con el siguiente
punto resolutivo:
"ÚNICO.- La Justicia de la Unión no ampara ni protege a
**********, en contra del acto y autoridad que quedaron
precisados en el resultando primero de esta ejecutoria”.
Las consideraciones en las que se sustenta la sentencia de
referencia son las siguientes:
Calificó de infundados los conceptos de violación esgrimidos por
el quejoso, en virtud de que contrario a lo que aduce el mismo, la Sala
responsable sí entró al estudio de fondo del asunto.
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
Que la Sala realizó una debida apreciación y valoración de las
pruebas aportadas y desahogadas en el juicio de origen, atento a las
reglas de valoración de la prueba, las que le permitieron tener por
acreditados los delitos de daño a la propiedad y lesiones culposas,
cometidos en agravio de **********, previsto el primero en los artículos
239, párrafo primero en relación al 246, párrafo tercero, inciso d), y el
segundo en los artículos 130, párrafo único, fracción II y 135, todos
del Código Penal para el Distrito Federal, en términos de lo dispuesto
por los artículos 122 y 124 del Código de Procedimientos Penales
para la misma entidad; así como la plena responsabilidad penal del
quejoso.
El hoy quejoso aduce que no se le debió dar valor probatorio a
las declaraciones de los ofendidos, lo cual es infundado ya que las
declaraciones de los querellantes fueron valoradas de manera legal
por la Sala responsable.
Respecto a que no se le debió dar valor probatorio según a
criterio del quejoso a la inspección y ampliación ministerial, al
dictamen en materia de tránsito terrestre y de valuación, ni a los
certificados del estado físico del lesionado ofendido, porque esas
probanzas sólo se limitan a demostrar que existió un accidente de
tránsito terrestre en el cual estuvieron involucrados tres vehículos, el
monto de los daños y las lesiones. El Tribunal Colegiado del
conocimiento calificó de infundados tales argumentos, porque las
referidas probanzas, no sólo son aptas y suficientes para demostrar lo
que indica el quejoso, sino también son idóneas para corroborar el
dicho de los querellantes ofendidos y oficial remitente mencionados y
por ende, para acreditar la plena responsabilidad penal del
peticionario en la comisión de los delitos en cuestión.
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
En cuanto a la aseveración que realizó el quejoso en el sentido
de que la Sala responsable no tomó en cuenta que los peritos
determinaron una responsabilidad compartida por parte de ambos
conductores y no sólo de él, el Tribunal Colegiado determinó que es
infundada, ya que la Sala responsable sí tomo en cuenta, en forma
acertada, el referido dictamen de tránsito terrestre, pues el hecho de
que ambos conductores obraran al conducir sus vehículos sin las
debidas precauciones, no exime al impetrante de su actuar culposo,
toda vez que en materia penal no existe la compensación de culpas,
por ello la imprudencia de uno de los agentes no excluye la de otro, si
ambas son causales del resultado.
De igual forma calificó como infundada la aseveración del
quejoso, conforme a la cual señala que la Sala responsable dejó de
aplicar a su favor el principio “in dubio pro reo”, porque la Sala
responsable no lo aplicó al no advertir algún motivo suficiente para
estimarlo procedente.
Respecto al argumento de operar a favor del quejoso la
presunción de inocencia al no estar debidamente demostrada su
plena responsabilidad penal en la comisión de los ilícitos por los que
se le sentenció, el mencionado Tribunal Colegiado consideró que es
infundado, toda vez que las probanzas a cargo son las que destruyen
esa hipótesis primaria de inocencia, pues se trata, precisamente de
una presunción iuris tantum, que admite prueba en contrario.
TERCERO. Inconforme con la resolución anterior, el ahora
quejoso interpuso recurso de revisión el veintisiete de marzo de dos
mil doce, en el que en esencia hizo valer los agravios siguientes:
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
Argumenta que se violenta la garantía contemplada en el
artículo 20, apartado A, fracción I, constitucional, ya que ésta tiene
como prioridad proteger al inocente y procurar que el culpable no
quede impune, que los daños causados por el delito se reparen y que
las partes tendrán igualdad procesal para sostener su acusación y
defensa. En ese tenor asevera que el Tribunal Colegiado le da la
razón de que no sólo él es el responsable del resultado material, ya
que como la pericial explica el hecho de que ambos conductores
obraran al conducir sus vehículos sin las debidas precauciones no
exime al impetrante de su actuar culposo, aunado a lo anterior el
quejoso afirma que el otro conductor nunca fue procesado y tampoco
fue consignado, consecuentemente observa que no fueron tratados de
acuerdo con el artículo 20, apartado A, fracción V, constitucional, ya
que las partes no tuvieron igualdad procesal a criterio del quejoso,
siendo que ambas partes aportaron parte de la conducta para que se
diera el resultado material y sólo él fue procesado, que aunque si bien
es cierto que el Tribunal Colegiado aduce que la responsabilidad del
quejoso es mayor según su apreciación, afirma el quejoso que el otro
conductor no fue procesado, por lo que el quejoso asegura una clara
violación de garantías de igualdad procesal y siendo así una plena
nulidad de la resolución de nueve de marzo de dos mil nueve, así
como la de seis de septiembre de dos mil once, la del Juez de origen
y el pliego de consignación del Ministerio Público Investigador.
En su segundo agravio el quejoso refiere que si el otro
conductor es también responsable del resultado material y no ha sido
procesado, ni reparado el daño que le causó, ello lo deja impune, lo
que violenta las garantías constitucionales que tiene a favor como
ofendido, además de que argumenta que todo su proceso está emitido
violentando sus garantías constitucionales desde la autoridad
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
investigadora, y que por ello su proceso estuvo viciado, por lo que
debe quedar nulo.
El quejoso argumenta en su tercer agravio que el Tribunal
manifestó y reconoció que ambos son responsables del resultado
material y que la imprudencia de uno no exime de culpa al otro, por lo
que asegura el hoy quejoso que, el otro conductor también debió de
haber sido procesado, y al no haber sido así, se violentaron sus
garantías de ofendido ya que también sufrió un menoscabo en el
vehículo que conducía y no le fue reparado.
En su cuarto agravio afirma que no fueron tratados como
corresponsables en igualdad procesal, y que al seguir así la autoridad
seguirá violentando sus garantías y no se castigará al culpable ni se
reparará el daño.
CUARTO. Recibidos los autos en este máximo Tribunal, por
acuerdo de veintinueve de marzo de dos mil doce, el Presidente de
esta Suprema Corte de Justicia de la Nación desechó por ser
improcedente el recurso de revisión interpuesto.
Dicho acuerdo es del tenor siguiente:
"México, Distrito Federal, a veintinueve de marzo de dos
mil doce. - - - Con el oficio de remisión de los autos y el
escrito original de expresión de agravios, fórmese y
regístrese el toca de revisión relativo al juicio de
amparo directo promovido por los quejosos sic) al
rubro mencionados, contra actos de la Séptima Sala
Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito
Federal. Acúsese recibo. Ahora bien, como en el caso el
citado quejoso hace valer recurso de revisión en contra
de la sentencia dictada el primero de marzo de dos mil
doce (equivocadamente indica nueve del propio mes y
año, por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal
del Primer Circuito, en el juicio de amparo directo
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
464/2011), y del análisis de las constancias de autos se
advierte que en la demanda no se planteó concepto de
violación alguno sobre la inconstitucionalidad de una norma
de carácter general o se solicitó la interpretación de algún
precepto constitucional y, en consecuencia, en el fallo
impugnado no se decidió u omitió decidir sobre esa
cuestión, ni se estableció la interpretación directa de un
precepto de la Constitución Federal, debe concluirse que
no se surten los supuestos que establecen los artículos
83, fracción V, de la Ley de Amparo; 10, fracción III, y
21, fracción III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder
Judicial de la Federación, para que proceda el recurso
que se interpone, razón por la cual debe desecharse.
Sirven de sustento la jurisprudencia, de la Segunda
Sala de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación,
número 2a/J.149/2007, cuyo rubro es: ‘REVISIÓN EN
AMPARO
DIRECTO.
REQUISITOS
PARA
SU
PROCEDENCIA’.; publicada en la página seiscientas
quince, Tomo XXVI, agosto de dos mil siete, del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, así como la jurisprudencia de la Primera
Sala de este Alto Tribunal número 1ª/J.101/2010, con el
encabezado siguiente: ‘AMPARO DIRECTO EN
REVISIÓN. REQUISITOS DE PROCEDENCIA QUE
DEBEN SER REVISADOS POR EL PRESIDENTE DE LA
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN O DE
SUS SALAS’.; publicada en la página setenta y una,
Tomo XXXIII, enero de dos mil once, del Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época.
Sin que sea el caso de multar al quejoso en términos
del artículo 90, último párrafo, de la Ley de Amparo,
pues lo que impugnó en su demanda fue una sentencia
que le impuso una pena privativa de libertad por la
comisión de un delito, y es evidente que con la
interposición del recurso de revisión solamente
pretende proteger ese bien jurídico superior. Resulta
aplicable a lo anterior, por analogía, la jurisprudencia de
la Segunda Sala de este Alto Tribunal número 2ª./J.
91/2005, con el encabezado: ‘MULTA EN EL RECURSO
DE RECLAMACIÓN. NO DEBE IMPONERSE CUANDO
QUIEN LO INTERPONE, AUN CUANDO NO SE
ENCUENTRE PRIVADO DE LA LIBERTAD, LO HACE CON
LA FINALIDAD DE TUTELAR ESE BIEN JURÍDICO’.;
consultable en la página trescientas veintisiete, Tomo
XXII, agosto de dos mil cinco, del Semanario Judicial de
la Federación y su Gaceta, Novena Época. En otro
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
orden de ideas, no obsta para la conclusión anterior, la
circunstancia de que el recurrente, conforme a lo
dispuesto en el párrafo segundo del artículo 88 de la
Ley de Amparo, transcriba en su pliego de agravios la
parte de la sentencia recurrida que considera le causa
perjuicio toda vez que de la simple lectura de dicho
documento se advierte con claridad que sólo combate
cuestiones de mera legalidad. En consecuencia con
apoyo además en lo dispuesto en la primera parte del
artículo Tercero transitorio del Decreto de reforma a la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
publicado en el Diario Oficial de la Federación el seis de
junio de dos mil once; en los artículos 10, fracción XI, y
14, fracción II, párrafo primero, primera parte, de la Ley
Orgánica del Poder Judicial de la Federación; y, en los
puntos Segundo, fracción I, y Primero transitorio del
Acuerdo 5/1999 del Pleno de este Máximo Tribunal,
publicado en el Diario Oficial de la Federación el
veintidós de junio de mil novecientos noventa y nueve
se acuerda: - - - I.- Tomando en cuenta que el presente
recurso de revisión que hace valer la parte quejosa, es
competencia de esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, en términos del artículo 107, fracción IX, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se
desecha, por improcedente, en virtud de que no se cumplen
los requisitos que establecen los artículos 10, fracción III y
21, fracción III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder
Judicial de la Federación. - - - II.- Si se interpusiera algún
medio de defensa en contra de los proveídos emitidos
por el suscrito, se autoriza al subsecretario (sic) general
(sic) de acuerdos (sic) de este Alto Tribunal para que,
previa certificación que se elabore en la que se haga
constar dicha circunstancia, se forme el asunto
correspondiente. - - - III.- Notifíquese; y haciéndolo
personalmente a la parte quejosa en el domicilio
señalado en el juicio de amparo directo 464/2011,
debiéndosele transcribir íntegramente el presente, en la
inteligencia de que de existir impedimento legal para
llevar a cabo la diligencia encomendada, se dará
cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 30, fracción I,
de la Ley de Amparo, con la referida transcripción del
presente acuerdo. Cumplido lo anterior, previa
certificación que se elabore en la que se haga constar
que este auto causó estado, vuelvan los autos al
Tribunal Colegiado del conocimiento y, en su
oportunidad, archívese el toca como asunto concluido.
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
- - - Lo proveyó y firma el Presidente de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, Ministro Juan N. Silva
Meza, quien actúa con el subsecretario (sic) general
(sic) de acuerdos (sic) que da fe, licenciado David
Espejel Ramírez”.
En contra del proveído anterior, **********, por su propio derecho,
interpuso recurso de reclamación, mediante escrito presentado el
doce de abril de dos mil doce, en la Oficina de Certificación Judicial y
Correspondencia de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación.
QUINTO. Por acuerdo de diecisiete de abril de dos mil doce, el
Presidente de este Máximo Tribunal ordenó formar y registrar el
presente asunto bajo el número 133/2012, con reserva de los motivos
de improcedencia que pudieran existir; ordenó realizar la notificación
correspondiente por lista, hacer del conocimiento de dicho proveído al
Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito; remitir
por cuestión de turno el asunto al Ministro Sergio A. Valls Hernández;
y enviar los autos a la Sala de su adscripción para que dictara el
trámite que procediera.
SEXTO. Por acuerdo de veinticinco de abril de dos mil doce, el
Presidente en funciones de la Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, radicó el asunto y acordó que la referida
Segunda Sala se avocara al conocimiento del mismo.
C O N S I D E R A N D O:
PRIMERO. La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación es legalmente competente para conocer y resolver el
presente recurso de reclamación, de conformidad con lo dispuesto en
los artículos 103 de la Ley de Amparo y 10, fracción V, y 11, fracción V
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, en relación
con el punto Cuarto del Acuerdo General Plenario 5/2001 y punto
Único del diverso Acuerdo General Plenario 8/2003, en virtud de que
se interpuso contra un acuerdo de trámite que dictó el Presidente de
este Alto Tribunal, mediante el cual se desechó por improcedente, el
recurso de revisión interpuesto por la parte recurrente.
SEGUNDO. El recurso de reclamación que nos ocupa, fue
interpuesto oportunamente. Lo anterior, toda vez que el auto de fecha
veintinueve de marzo de dos mil doce, dictado por el Presidente de
esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, fue notificado de manera
personal a la parte recurrente, por conducto de su autorizado
**********, el día lunes nueve de abril de dos mil doce. En
consecuencia, de conformidad con lo previsto por el artículo 34,
fracción II de la Ley de Amparo, dicha notificación surtió sus efectos el
día martes diez de abril del año en curso, por lo que el término de tres
días para promover el recurso de reclamación que prevé el segundo
párrafo del artículo 103 de la misma Ley de Amparo, transcurrió del
miércoles once al viernes trece de abril del presente año.
De conformidad con lo anterior, si el escrito mediante el cual se
interpuso el recurso de reclamación de referencia, fue recibido por la
Oficina de Certificación Judicial y Correspondencia de este Alto
Tribunal, el doce de abril del año en curso, resulta evidente que fue
presentado con oportunidad, dentro del plazo legal.
TERCERO. En el escrito mediante el cual interpuso recurso de
reclamación, el recurrente en esencia asevera:
Que de manera errónea se emitió el auto que ordenó el
desechamiento de su recurso de revisión, debido a que sí se basa en
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
lo marcado en el artículo 83, fracción V, de la Ley de Amparo, ya que
en el caso particular sí versa sobre la interpretación directa de los
preceptos constitucionales, por lo que está seguro de que cumple con
los requisitos para que se dé el trámite correspondiente en su caso y
que previo estudio se observe la mala interpretación directa
principalmente del artículo 20 constitucional y se le otorgue la
protección de la Justicia Federal.
En el segundo agravio, el recurrente aduce que se violentó en su
perjuicio el artículo 20 constitucional, motivo por el cual se debe entrar
al fondo de su recurso de revisión, ya que desde la etapa de
averiguación previa hasta el auto que desechó el recurso de revisión
se le violentaron sus derechos básicos y por consecuencia sus
derechos procesales, motivo por el cual se debe declarar fundado el
recurso de reclamación.
Finalmente, solicita se le tengan por transcritos en su escrito a
través del cual hace valer el recurso de reclamación, todos y cada uno
de los agravios que hizo valer en su recurso de revisión.
CUARTO. Los agravios expresados por el recurrente son
infundados por un lado, e inoperantes por otro, en virtud de las
razones siguientes:
Son infundados los argumentos que hace valer el recurrente, en
los que asevera que en el recurso de revisión que fue desechado,
subsiste
el
cuestionamiento
de
constitucionalidad
que
hace
procedente dicho medio de impugnación, ya que en el numeral
marcado con el número romano “V”, de su demanda de amparo
señaló: “…V. GARANTIAS (sic) CONSTITUCIONALES VIOLADAS,
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
las contenidas en los artículos 14, 16, 17, 19, 20 y 21 de nuestra
carta magna…”.
En efecto, son infundadas tales aseveraciones, toda vez que por
una parte, del estudio de los agravios que en su momento hizo valer el
ahora quejoso en dicho recurso, los cuales han sido sintetizados,
claramente se advierte que no existe un cuestionamiento de
constitucionalidad que lo haga procedente, sino que éstos se
encuentran encaminados a controvertir la valoración de las pruebas
que fueron desahogadas en el proceso penal seguido en su contra, en
razón de que afirma que a pesar de que la prueba pericial desahogada
en ese proceso, demostró la responsabilidad tanto del hoy quejoso,
como del otro conductor en la realización de los hechos por los que
fue juzgado, se transgredió en su perjuicio la garantía de igualdad
procesal, pues el otro conductor no fue procesado, ni ha reparado el
daño material causado, por lo que se violentaron en contra del hoy
quejoso las garantías constitucionales previstas en el apartado C, del
artículo 20, y tanto el pliego de consignación signado por el Ministerio
Público, como las resoluciones emitidas por el Juez penal y la Sala de
origen del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal,
transgredieron en su contra las garantías constitucionales del artículo
20, apartado A, fracciones I y V, así como todo el apartado C; lo que
constituye aspectos de mera legalidad, y de ninguna manera de
constitucionalidad.
Lo anterior, aunado a que el hecho de cumplir con lo dispuesto
en la fracción VI del artículo 166 de la Ley de Amparo, en la que se
señala que en el escrito de demanda de amparo directo se deben
precisar los preceptos constitucionales cuya violación se reclame, de
ninguna forma da lugar a considerar que ello equivale al planteamiento
de constitucionalidad a que se refiere la fracción IX del artículo 107 de
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y fracción V
del diverso 83 de la Ley de Amparo, como requisito indispensable para
la procedencia del recurso de revisión en contra de una sentencia
dictada en un juicio de amparo directo.
En ese sentido, no basta que en la demanda de amparo se
asevere que con la existencia de los actos reclamados o su ejecución,
se viola algún precepto constitucional para que se considere que se
está solicitando al Tribunal Colegiado de Circuito que lleve a cabo la
interpretación directa de dicho precepto constitucional, sino que en
todo caso, deben expresarse los términos y el sentido en que el
quejoso considera que debe realizarse la interpretación de éste, a
efecto de que el Tribunal se pronuncie al respecto, de lo contrario, no
podrá afirmarse que existe tal planteamiento; como tampoco es
suficiente con el hecho de afirmar que en todo momento ha
impugnado la mala interpretación, para poder asegurar que existe un
planteamiento de constitucionalidad, cuando como sucede en el caso,
de autos se advierte que no hay un planteamiento en ese sentido por
parte del ahora quejoso.
Lo anterior, en virtud de que del estudio de las constancias no se
advierte que el hoy quejoso hubiese hecho valer en su demanda de
amparo la inconstitucionalidad de algún precepto legal, o en su caso,
que en su recurso de revisión realmente impugne la interpretación
directa de un artículo de la Constitución Federal, que hubiese llevado a
cabo el Tribunal Colegiado de origen, y mucho menos que dicho
tribunal hubiese omitido realizar un estudio de esa naturaleza, no
obstante de que hubiese sido planteado en la demanda de amparo.
Es de destacar que este Máximo Tribunal de la Nación ha
señalado que para efectos de la procedencia del recurso de revisión
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
en contra de una sentencia dictada en un juicio de amparo directo
como el referido, se considerará que existe una interpretación directa
de un artículo de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, únicamente cuando a través de esa interpretación se
determine el sentido y el alcance jurídico de la norma constitucional, lo
que deberá realizarse sobre la base de un análisis gramatical,
histórico, lógico o sistemático, y de no ser así, de ninguna forma se
podrá considerar que se realizó tal interpretación, por lo que si en el
caso, el Tribunal Colegiado de origen, únicamente se concretó a hacer
alusión a los artículos Constitucionales referidos por el hoy quejoso,
para determinar si fueron o no cometidas las violaciones que refiere,
sin realizar mayor análisis respecto de su contenido, es evidente que
no realizó la interpretación que refiere el hoy recurrente, de ahí la
improcedencia del recurso de revisión interpuesto de su parte y la
legalidad del auto que ahora recurre.
Es aplicable al presente asunto la jurisprudencia sustentada por
el Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, que aparece
bajos los datos de ubicación, rubro y contenido siguientes:
“No. Registro: 205,755
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Octava Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: VIII, Noviembre de 1991
Tesis: P./J. 46/91
Página: 39
Genealogía: Gaceta número 47, Noviembre de 1991, página 15.
REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. LA INTERPRETACIÓN
DIRECTA DE UN PRECEPTO CONSTITUCIONAL, COMO
SUPUESTO DE PROCEDENCIA, EXISTE CUANDO A TRAVÉS DE
ELLA SE DETERMINAN EL SENTIDO Y EL ALCANCE JURÍDICOS
DE LA NORMA CONSTITUCIONAL SOBRE LA BASE DE UN
ANÁLISIS GRAMATICAL, HISTÓRICO, LÓGICO O SISTEMÁTICO.Para determinar si en la sentencia de un juicio de amparo directo
se efectúa la interpretación directa de un precepto constitucional,
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
no basta que el Tribunal Colegiado de Circuito lo invoque o lo
aplique en su sentencia, sino que es necesario que dicho
Tribunal desentrañe y explique el contenido de la norma
constitucional, determinando su sentido y alcance con base en
un análisis gramatical, histórico, lógico o sistemático. Por
consiguiente, si la sentencia recurrida no contiene ninguna
interpretación en estos términos, no se da el presupuesto
necesario para la procedencia del recurso de revisión en el
amparo directo”.
A mayor abundamiento, el artículo 107, fracción IX, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece, en
la parte que interesa, lo siguiente:
“Artículo 107. Todas las controversias de que habla el
Artículo 103 se sujetarán a los procedimientos y formas
del orden jurídico que determine la ley, de acuerdo a las
bases siguientes:
…
IX. Las resoluciones que en materia de amparo directo
pronuncien los Tribunales Colegiados de Circuito no
admiten recurso alguno, a menos de que decidan sobre
la inconstitucionalidad de una ley o establezcan la
interpretación directa de un precepto de la Constitución
cuya resolución, a juicio de la Suprema Corte de
Justicia y conforme a acuerdos generales, entrañe la
fijación de un criterio de importancia y trascendencia.
Sólo en esta hipótesis procederá la revisión ante la
Suprema Corte de Justicia, limitándose la materia del
recurso exclusivamente a la decisión de las cuestiones
propiamente constitucionales;…”.
Por su parte, los artículos 83, fracción V, de la Ley de Amparo y
10, fracción III, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación,
en lo conducente, señalan:
“Artículo 83. Procede el recurso de revisión:
…
V. Contra las resoluciones que en materia de amparo
directo pronuncien los Tribunales Colegiados de
Circuito, cuando decidan sobre la constitucionalidad de
leyes federales o locales, tratados internacionales,
16
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
reglamentos expedidos por el Presidente de la
República de acuerdo con la fracción I del artículo 89
constitucional y reglamentos de leyes locales expedidos
por los gobernadores de los Estados, o cuando
establezcan la interpretación directa de un precepto de
la Constitución.
La materia del recurso se limitará, exclusivamente, a la
decisión
de
las
cuestiones
propiamente
constitucionales, sin poder comprender otras”.
“Artículo 10. La Suprema Corte de Justicia conocerá
funcionando en Pleno:
…
III. Del recurso de revisión contra sentencias que en
amparo directo pronuncien los tribunales colegiados de
circuito,
cuando
habiéndose
impugnado
la
inconstitucionalidad de una ley federal, local, del
Distrito Federal o de un tratado internacional, o cuando
en los conceptos de violación se haya planteado la
interpretación directa de un precepto de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, dichas
sentencias decidan u omitan decidir sobre tales
materias, debiendo limitarse en estos casos la materia
del recurso a la decisión de las cuestiones propiamente
constitucionales;…”.
Aunado a lo anterior, el Acuerdo General Plenario 5/1999, de
veintiuno de junio de mil novecientos noventa y nueve, del Pleno de
esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, que establece las bases
generales para la procedencia y tramitación de los recursos de
revisión en amparo directo, publicado en el Diario Oficial de la
Federación de veintidós de junio de mil novecientos noventa y nueve;
en su artículo primero literalmente señala:
“PRIMERO. Procedencia
I. El recurso de revisión es procedente contra las
sentencias que en materia de amparo directo pronuncien
los Tribunales Colegiados de Circuito, si se reúnen los
supuestos siguientes:
17
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
a) Si en ella se decide sobre la constitucionalidad o
inconstitucionalidad de una ley, tratado internacional o
reglamento -federal o local-, o se establece la
interpretación directa de un precepto constitucional; o
bien, si en dichas sentencias se omite el estudio de las
cuestiones acabadas de mencionar, cuando se
hubieren planteado en la demanda de amparo.
b) Si el problema de constitucionalidad referido en el
subinciso anterior, entraña la fijación de un criterio
jurídico de importancia y trascendencia a juicio de la
Sala respectiva.
Se entenderá que un asunto es importante cuando de los
conceptos de violación (o del planteamiento jurídico, si
opera la suplencia de la queja deficiente), se vea que los
argumentos (o derivaciones) son excepcionales o
extraordinarios, esto es, de especial interés; y será
trascendente cuando se aprecie la probabilidad de que la
resolución que se pronuncie establezca un criterio que
tenga efectos sobresalientes en la materia de
constitucionalidad.
II. Por regla general, se entenderá que no se surten los
requisitos de importancia y trascendencia cuando:
a) Exista
jurisprudencia
sobre
constitucionalidad planteado;
el
tema
de
b) Cuando no se hayan expresado agravios o cuando,
habiéndose expresado, sean ineficaces, inoperantes,
inatendibles o insuficientes, siempre que no se
advierta queja deficiente que suplir;
c) En los demás casos análogos a juicio de la Sala
correspondiente”.
De los preceptos transcritos se advierte que:
a) Por regla general, las sentencias que dicten los Tribunales
Colegiados de Circuito en juicios de amparo directo no admiten
recurso alguno y, por ende, son en principio inatacables.
18
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
b) Por excepción, tales sentencias pueden ser recurridas en
revisión únicamente cuando decidan u omitan decidir temas
propiamente constitucionales, entendiendo por éstos:
I.
La inconstitucionalidad de una norma, y/o;
II.
La interpretación directa de preceptos de la Constitución.
c) Mas todavía, en caso de que se presente la situación descrita
en el punto anterior, y para efectos de la procedencia del
recurso de revisión en amparo directo, además, deberán
quedar
satisfechos
los
requisitos
de
importancia
y
trascendencia que condicionan la procedencia del mecanismo
de defensa y que exige el artículo 107, fracción IX, de la
Constitución Federal.
d) Los requisitos de importancia y trascendencia están
desarrollados por el Tribunal Pleno de este Máximo Tribunal de la
Nación en el Acuerdo General 5/1999, emitido en ejercicio de su
facultad expresa prevista en el artículo 94, párrafo séptimo, de la
Constitución Federal.
Dicho acuerdo establece que, por regla general, se entenderá
que no se surten los requisitos de importancia y trascendencia cuando
exista jurisprudencia sobre el problema de constitucionalidad hecho
valer en la demanda de garantías, así como cuando no se hubieran
expresado agravios o, en su caso, éstos resulten ineficaces,
inoperantes, inatendibles o insuficientes y no hubiera que suplir la
deficiencia de la queja, o en casos análogos.
Esto es, por regla general las sentencias que pronuncien los
Tribunales Colegiados de Circuito en los juicios de amparo directo no
19
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
admiten recurso no obstante que decidan sobre la constitucionalidad
de una ley o establezcan la interpretación directa de un precepto de la
Constitución,
salvo
que
en
estos
casos
el
problema
de
constitucionalidad entrañe la fijación de un criterio jurídico de
importancia y trascendencia, a juicio de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, es decir, que el punto de derecho planteado sea
excepcional o extraordinario, de especial interés y la resolución que
llegue a pronunciarse tenga efectos sobresalientes en materia
constitucional.
En ese sentido, esta Segunda Sala al resolver el amparo directo
en revisión 81/2007, en sesión de veintiocho de febrero de dos mil
siete, por unanimidad de cinco votos, estimó, en esencia, que
conforme a las reformas constitucionales de mil novecientos ochenta y
siete y mil novecientos ochenta y ocho, el Constituyente Permanente
estableció que las sentencias que pronuncien los Tribunales
Colegiados de Circuito en materia de amparo directo no admiten
recurso aunque decidan sobre la constitucionalidad de alguna norma o
establezcan la interpretación de un precepto de la Constitución
Federal y como excepción a esa regla se estableció su procedencia
cuando la resolución que llegare a dictarse entrañe la fijación de un
criterio de importancia y trascendencia, a juicio de esta potestad
constitucional, entendiéndose como tal cuando esa resolución impacte
en la determinación y aplicación del orden jurídico nacional.
Cabe señalar que la excepción aludida para la procedencia del
recurso de revisión en amparo directo no tuvo como fin establecer un
medio de defensa a favor del quejoso o de las autoridades sino del
orden constitucional, reservando al más Alto Tribunal de la República
la responsabilidad de emitir la decisión terminal respecto a si una ley
20
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
se ajusta o no a la Constitución o, en su caso, cuál debe ser la
interpretación correcta de un precepto constitucional.
Lo precisado encuentra su apoyo en la jurisprudencia sustentada
por esta Segunda Sala, cuyo rubro, texto y datos de localización se
transcriben a continuación:
“No. Registro: 170,906
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: XXVI, Noviembre de 2007
Tesis: 2a. /J. 190/2007
Página: 191
REVISIÓN
EN
AMPARO
DIRECTO.
EVOLUCIÓN
CONSTITUCIONAL DEL SUPUESTO DE PROCEDENCIA, COMO
EXCEPCIÓN AL PRINCIPIO DE DEFINITIVIDAD DE LAS
SENTENCIAS EMITIDAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS
DE CIRCUITO. De los procesos de reforma constitucional de
1987 y 1999 se advierte que el Poder Reformador fijó como regla
general en la fracción IX del artículo 107 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, que las resoluciones
que en materia de amparo directo pronuncien los Tribunales
Colegiados de Circuito no admiten recurso alguno. Como única
excepción a la definitividad de tales resoluciones, en la primera
reforma citada se estableció que procederá la revisión de dichas
sentencias si en ellas se decide sobre la inconstitucionalidad de
una ley o se establece la interpretación directa de un precepto
de la Constitución, justificándose la competencia de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación en que si bien a ambas
potestades corresponde el control de la constitucionalidad, cada
una respecto de normas o actos diversos, a esta última le
compete, como órgano terminal, la interpretación definitiva de la
Constitución, pues su observancia y respeto atañe al interés
superior de la Nación. Por otra parte, el propio Poder
Reformador reiteró en 1999 la indicada regla general y añadió el
requisito de que la resolución que llegare a dictarse entrañe la
fijación de un criterio de importancia y trascendencia, respecto
de la constitucionalidad de una ley o de la interpretación directa
de un precepto constitucional a juicio de la Suprema Corte y
conforme a acuerdos generales, con la finalidad de que
concentre sus esfuerzos en el conocimiento y resolución de
casos inéditos o que comprendan un alto nivel de importancia y
trascendencia, cuya resolución puede impactar la interpretación
y aplicación del orden constitucional. Además, para superar
cualquier situación dubitativa desde el texto de la fracción IX del
21
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
artículo 107 de la Constitución Federal, que regula esta materia
con ese rango supremo, se precisó que ‘sólo en esta hipótesis
procederá la revisión ante la Suprema Corte de Justicia,
limitándose la materia del recurso exclusivamente a la decisión
de las cuestiones propiamente constitucionales’ ”.
Asimismo, se consideró que conforme a la potestad conferida en
el artículo 107, fracción IX, de la Constitución Federal, el análisis de la
importancia y trascendencia aludidas debe partir precisamente de los
temas
constitucionales
resueltos
por
el
Tribunal
Colegiado,
independientemente de los agravios formulados en el escrito
respectivo, o de los planteados en la demanda de amparo cuyo
estudio se omitió, es decir, el estudio correspondiente debe centrarse
en el análisis abstracto de los temas constitucionales que al resolverse
tendrán incidencia en el orden jurídico nacional.
Son aplicables al presente caso las jurisprudencias cuyos rubros,
textos y datos de localización se transcriben a continuación:
“No. Registro: 171,625
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: XXVI, Agosto de 2007
Tesis: 2a. /J. 149/2007
Página: 615
REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. REQUISITOS PARA SU
PROCEDENCIA. Del artículo 107, fracción IX, de la Constitución
Federal, y del Acuerdo 5/1999, emitido por el Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación en ejercicio de la
facultad conferida por el artículo 94, séptimo párrafo,
constitucional, así como de los artículos 10, fracción III, y 21,
fracción III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación, se advierte que al analizarse la procedencia del
recurso de revisión en amparo directo debe verificarse, en
principio: 1) la existencia de la firma en el escrito u oficio de
expresión de agravios; 2) la oportunidad del recurso; 3) la
legitimación procesal del promovente; 4) si existió en la
sentencia un pronunciamiento sobre la constitucionalidad de
una ley o la interpretación directa de un precepto de la
Constitución, o bien, si en dicha sentencia se omitió el estudio
22
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
de las cuestiones mencionadas, cuando se hubieren planteado
en la demanda de amparo; y, 5) si conforme al Acuerdo referido
se reúne el requisito de importancia y trascendencia. Así,
conforme a la técnica del amparo basta que no se reúna uno de
ellos para que sea improcedente, en cuyo supuesto será
innecesario estudiar si se cumplen los restantes”.
“No. Registro: 171,628
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: XXVI, Agosto de 2007
Tesis: 2a. /J. 150/2007
Página: 572
REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. EL ANÁLISIS QUE
EMPRENDA LA SUPREMA CORTE PARA DETERMINAR LA
IMPORTANCIA Y TRASCENDENCIA DEL RECURSO, TIENE
COMO BASE LOS TEMAS CONSTITUCIONALES QUE LOS
TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO RESOLVIERON O
DEJARON DE ATENDER. La Segunda Sala de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, con apoyo en el Acuerdo Plenario
5/1999, ha establecido que no deben analizarse en primer
término los agravios formulados por la parte recurrente para
determinar la procedencia del recurso de revisión en amparo
directo, si se advierte que aun resultando fundados ello no
significaría la fijación de un criterio de importancia y
trascendencia al resolverse los temas constitucionales de
mérito. Ello es así, ya que de calificarse en primer término los
agravios formulados por el recurrente, sin determinar
previamente la importancia y trascendencia de la resolución que
llegare a dictarse para la procedencia del recurso, se modificaría
la voluntad del Poder Reformador de la Constitución de instituir
la definitividad de las sentencias que en materia de amparo
directo pronuncien los Tribunales Colegiados de Circuito, pues
aun cuando decidan sobre la inconstitucionalidad de una ley o
establezcan la interpretación directa de un precepto de la
Constitución, la procedencia de su revisión está sujeta, además,
a que el Máximo Tribunal del país, atendiendo a acuerdos
generales, determine que se establecería un criterio importante
y trascendente, tampoco se cumpliría con el espíritu de las
reformas que dieron contenido al artículo 107, fracción IX, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al
estudiar primero la eficacia de los agravios propuestos, pues los
esfuerzos de la Suprema Corte no se encaminarían a establecer
la interpretación definitiva de la Constitución, sino la
inoperancia de los agravios de un recurso que de suyo es
improcedente al no existir un pronunciamiento respecto de los
multicitados temas constitucionales que amerite la emisión de
un criterio que impacte en la interpretación y aplicación del
orden constitucional. En todo caso, el análisis de la importancia
23
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
y trascendencia debe partir de los temas de constitucionalidad
resueltos por el Tribunal Colegiado, independientemente de los
agravios formulados en el escrito respectivo, o bien, de los
temas constitucionales planteados en la demanda de amparo,
únicamente cuando el tribunal ad quem no realizó su estudio, en
virtud de que el mencionado artículo 107, fracción IX,
constitucional, prevé expresamente que será a juicio del Alto
Tribunal establecer si del examen de dichos puntos puede
emitirse un criterio con las características precisadas”.
Como se mencionó, también se ha señalado en relación con la
importancia y trascendencia que el asunto carece de estos supuestos
cuando, entre otros, los agravios sean ineficaces, inoperantes,
inatendibles o insuficientes, y no se advierta queja deficiente que
suplir.
En ese orden, contrario a lo aseverado por el recurrente, es
evidente que como se precisa en el Acuerdo de Presidencia que nos
ocupa, en el presente caso no se surte alguna hipótesis de
procedencia del recurso de revisión interpuesto por su parte, en contra
de la sentencia pronunciada en el juicio de amparo directo 464/2011,
por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito,
pues el solo hecho de que asevere que la valoración de las pruebas
desahogadas en el proceso penal que fue seguido en su contra, es
violatorio de garantías constitucionales, de ninguna forma hace que el
asunto adquiera matices de constitucionalidad que hagan procedente
el recurso de revisión en contra de dicha sentencia, conforme a lo
antes indicado.
Por otra parte, son inoperantes los agravios que hace valer el
recurrente
en
el
sentido
de
que
se
violan
sus
garantías
constitucionales y en especial las previstas en las fracciones I y V del
apartado “A”, del artículo 20 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, ya que si no se estuvieran violando, nunca se
hubiera dictado una sentencia condenatoria en su contra, pues desde
24
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
la autoridad investigadora hasta el auto de Presidencia que impugna a
través del recurso de reclamación que nos ocupa, se le está
condenando y violando sus garantías constitucionales, por lo que
considera que es fundado su recurso de reclamación, toda vez que
versa sobre la interpretación constitucional.
Lo anterior, en virtud de que por un lado, dichos argumentos
están enderezados a combatir tanto las actuaciones procesales
realizadas por las autoridades responsables durante el desarrollo del
proceso penal al que fue sujeto, como la sentencia dictada por el
Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, en el
juicio de amparo directo 464/2011; lo que hace evidente que a través
de
esos
argumentos,
de
ninguna
forma
controvierte
las
consideraciones expuestas en el auto recurrido, por el Presidente de
este Máximo Tribunal de la Nación.
Si se toma en cuenta que la litis en el recurso de reclamación
está constituida por los agravios que se hacen valer en dicho medio de
impugnación y las razones que sirvieron de fundamento a la resolución
recurrida, entonces cualquier planteamiento ajeno a la litis referida
debe declararse inoperante.
Al respecto, resulta aplicable en la especie, el razonamiento
jurídico contenido en la jurisprudencia siguiente:
“No. Registro: 205,579
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Octava Época
Instancia: Pleno
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Tomo: 61, Enero de 1993
Tesis: P./J. 1/93
Página: 45
25
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
RECLAMACIÓN. SON AGRAVIOS INOPERANTES EN ESE
RECURSO AQUÉLLOS QUE COMBATEN LA SENTENCIA
RECURRIDA. La materia del recurso de reclamación es el
acuerdo de trámite impugnado; su objeto es el análisis de la
legalidad de dicho acuerdo, visto y examinado a través de los
agravios expresados en la reclamación; y su resultado será
declarar fundado o infundado el recurso de mérito, sin hacer
pronunciamiento alguno en relación con la sentencia combatida,
por lo que los agravios que combaten dicha sentencia deben
estimarse inoperantes”.
De igual forma es aplicable la tesis siguiente:
“Registro: 239,393
Séptima Época
Instancia: Tercera Sala
Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: 217-228 Cuarta Parte,
Materia(s): Común
Página: 16
Genealogía:
Informe 1987, Segunda Parte, Tercera Sala, tesis 41, página 48.
AGRAVIOS INOPERANTES EN EL RECURSO DE RECLAMACIÓN.
LO SON CUANDO NO COMBATEN LOS RAZONAMIENTOS EN
QUE SE APOYA EL ACUERDO DE PRESIDENCIA RECURRIDO.
En aplicación analógica de la jurisprudencia número 122 del
Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917 1975,
Cuarta parte, Tercera Sala, página 360, cuyo rubro dice:
‘CONCEPTOS DE VIOLACIÓN. SON INOPERANTES SI NO
ATACAN LOS FUNDAMENTOS DEL FALLO RECLAMADO’, debe
considerarse, que son inoperantes los agravios esgrimidos en el
recurso de reclamación cuando no combaten los razonamientos
en que se apoya el acuerdo de Presidencia recurrido.
Reclamación en amparo directo **********. Cinco votos. Ponente:
Mariano Azuela Güitrón. Secretario: Martín Sánchez y Romero.
Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, Tomo XVII, febrero de 2003, tesis 1a./J. 7/2003, página 32,
de rubro ‘AGRAVIOS INOPERANTES EN EL RECURSO DE
RECLAMACIÓN,
CUANDO
NO
COMBATEN
LOS
RAZONAMIENTOS EN QUE SE APOYA EL ACUERDO DE
PRESIDENCIA RECURRIDO”.
Observaciones
Nota: En el Semanario Judicial de la Federación, Volúmenes 217228, Cuarta Parte, página 16, aparece el número de asunto
‘Reclamación en amparo directo **********’, el cual se corrige,
26
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
como se observa en este registro, con apoyo en el expediente
respectivo.
En ese mismo sentido es inoperante el planteamiento que realiza
el recurrente en el que solicita se le tengan por transcritos en su
escrito a través del cual interpuso el recurso de reclamación, todos y
cada uno de los agravios que hizo valer en su recurso de revisión, ya
que de ninguna forma, el escrito a través del cual interpuso el recurso
de revisión que refiere, contiene argumento enderezado en contra de
las consideraciones del auto de Presidencia que ahora impugna.
Por otro lado, son también inoperantes los aludidos argumentos
en virtud de que conforme a lo establecido en los artículos 103 y 107
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el juicio
de amparo es el único medio de defensa para reclamar la violación a
las garantías constitucionales ante los Tribunales del Poder Judicial de
la Federación, en términos del precepto 94 de la Ley Suprema del
país; luego, cuando en el recurso de reclamación que se interpone en
contra del auto que desecha un recurso de revisión se hacen valer
agravios en los cuales se argumenta que el Presidente de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación al pronunciar tal proveído violó
garantías individuales, los mismos deben declararse inoperantes, en
virtud de que por medio del recurso de reclamación únicamente se
controla la legalidad del acuerdo de trámite cuestionado, esto
conforme a lo dispuesto en el artículo 103 de la Ley de Amparo, ya
que no constituye un medio idóneo por el cual pueda restituirse al
recurrente en el goce de las garantías que refiere.
Este criterio tiene apoyo en las jurisprudencias cuyos datos de
localización, rubros y contenido son:
“No. Registro: 917,569
Jurisprudencia
27
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Apéndice 2000
Tomo VI, Común, Jurisprudencia SCJN
Tesis: 35
Página: 28
Genealogía: SEMANARIO JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN Y SU
GACETA, TOMO V, ENERO DE 1997, PÁGINA 5, PLENO, TESIS P./J.
2/97;
AGRAVIOS INOPERANTES. LO SON LOS QUE SOSTIENEN QUE
LOS JUZGADORES DE AMPARO VIOLAN GARANTÍAS
INDIVIDUALES, SOLAMENTE EN ESE ASPECTO. Históricamente
las garantías individuales se han reputado como aquellos
elementos jurídicos que se traducen en medios de salvaguarda
de las prerrogativas fundamentales que el ser humano debe tener
para el cabal desenvolvimiento de su personalidad frente al
poder público. Son derechos públicos subjetivos consignados en
favor de todo habitante de la República que dan a sus titulares la
potestad de exigirlos jurídicamente a través de la verdadera
garantía de los derechos públicos fundamentales del hombre que
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
consigna, esto es, la acción constitucional de amparo. Los
Jueces de Distrito, al conocer de los distintos juicios de amparo
de su competencia, y no de procesos federales, ejercen la
función de control constitucional y, en ese caso, dictan
determinaciones de cumplimiento obligatorio y obran para hacer
cumplir esas determinaciones, según su propio criterio y bajo su
propia responsabilidad, por la investidura que les da la ley por lo
que, a juicio de las partes, pueden infringir derechos subjetivos
públicos de los gobernados. Ahora bien, aun y cuando en contra
de sus decisiones procede el recurso de revisión, éste no es un
medio de control constitucional autónomo, a través del cual
pueda analizarse la violación a garantías individuales, sino que
es un procedimiento de segunda instancia que tiende a asegurar
un óptimo ejercicio de la función judicial, a través del cual, el
tribunal de alzada, con amplias facultades, incluso de
sustitución, vuelve a analizar los motivos y fundamentos que el
Juez de Distrito tomó en cuenta para emitir su fallo, limitándose a
los agravios expuestos. Luego, a través del recurso de revisión,
técnicamente, no deben analizarse los agravios consistentes en
que el Juez de Distrito violó garantías individuales al conocer de
un juicio de amparo, por la naturaleza del medio de defensa y por
la función de control constitucional que el a quo desempeña ya
que, si así se hiciera, se trataría extralógicamente al Juez del
conocimiento como otra autoridad responsable y se
desnaturalizaría la única vía establecida para elevar las
reclamaciones de inconstitucionalidad de actos, que es el juicio
de amparo; es decir, se ejercería un control constitucional sobre
otro control constitucional”.
“No. Registro: 169,975
28
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: XXVII, Abril de 2008
Tesis: 2a./J. 61/2008
Página: 365
AGRAVIOS INOPERANTES EN LA RECLAMACIÓN. SON LOS
PLANTEADOS CONTRA EL PRESIDENTE DE LA SUPREMA
CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN POR VIOLAR GARANTÍAS
INDIVIDUALES. Acorde con los artículos 103 y 107 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el juicio
de amparo es el único medio de defensa para reclamar la
violación de garantías individuales ante los tribunales del Poder
Judicial de la Federación, en términos del artículo 94
constitucional. Por tanto, si se interpone recurso de reclamación
contra el auto que desechó la revisión, haciendo valer como
agravio la contravención por parte del Presidente de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación a las garantías individuales, dicho
agravio es inoperante ya que a través del recurso de reclamación
se controla la legalidad de los acuerdos de trámite dictados por
aquél, conforme al artículo 103 de la Ley de Amparo, pero no
constituye un medio por el cual pueda restituirse en el goce de
dichas garantías”.
Por otra parte, es de indicar que esta Sala no encuentra motivo
para realizar la suplencia de los agravios del recurso de reclamación
que nos ocupa.
En consecuencia, es de considerar que el proveído respecto del
cual se inconforma el recurrente, se encuentra ajustado a derecho.
QUINTO. Finalmente, corresponde ahora determinar si procede
aplicar a la parte reclamante la multa prevista en el último párrafo del
artículo 103 de la Ley de Amparo, cuyo texto establece que si se estima
que el recurso fue interpuesto sin motivo, se impondrá al recurrente o a
su representante, o a su abogado, o a ambos, una multa de diez a
ciento veinte días de salario mínimo vigente.
El citado ordinal 103 de la Ley de Amparo, a la letra reza:
29
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
“ARTÍCULO 103.- El recurso de reclamación es procedente
contra los acuerdos de trámite dictados por el presidente de la
Suprema Corte de Justicia o por los presidentes de sus Salas
o de los Tribunales Colegiados de Circuito.
Dicho recurso se podrá interponer por cualquiera de las
partes, por escrito, en el que se expresen agravios, dentro del
término de tres días siguientes al en que surta sus efectos la
notificación de la resolución impugnada.
El órgano jurisdiccional que deba conocer el fondo del asunto
resolverá de plano este recurso, dentro de los quince días
siguientes a la interposición del mismo.
Si se estima que el recurso fue interpuesto sin motivo, se
impondrá al recurrente o a su representante, o a su abogado,
o a ambos, una multa de diez a ciento veinte días de salario”.
Del contenido del citado precepto se advierte que la multa en
comento debe aplicarse cuando se determine que el recurso de
reclamación se interpuso sin motivo, se considera que en el presente
caso, no opera dicha sanción, toda vez que se trata de un asunto en
materia penal, en el que quien hace valer el recurso de reclamación es
el procesado.
Por lo expuesto y fundado se resuelve:
ÚNICO. Es infundado el recurso de reclamación a que este toca
se refiere.
Notifíquese,
con
testimonio
de
la
presente
resolución,
devuélvanse los autos al lugar de su origen, y en su oportunidad,
archívese el expediente como asunto concluido.
Así lo resolvió la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, por unanimidad de cuatro votos de los Señores Ministros: Luis
María Aguilar Morales, Sergio Salvador Aguirre Anguiano, Margarita
Beatriz Luna Ramos y Presidente Sergio A. Valls Hernández (ponente).
30
RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012
Ausente el señor Ministro José Fernando Franco González Salas por
hacer uso de su periodo vacacional.
Firman el Ministro Presidente y Ponente, con el Secretario de
Acuerdos de la Segunda Sala, que autoriza y da fe.
PRESIDENTE Y PONENTE
MINISTRO SERGIO A. VALLS HERNÁNDEZ.
SECRETARIO DE ACUERDOS
DE LA SEGUNDA SALA
LIC. MARIO EDUARDO PLATA ÁLVAREZ.
En términos de lo dispuesto por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación en su sesión del veinticuatro de abril de dos mil siete, y conforme a lo previsto en
los artículos 3, fracción II, 13, 14 y 18 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la
Información Pública Gubernamental, así como en el segundo párrafo del artículo 9° del
Reglamento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura
Federal, en esta versión pública se suprime la información considerada legalmente como
reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.
31
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RECURSO DE RECLAMACIÓN 133/2012 RECURSO DE

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LAS PARTES EN EL JUICIO AMPARO CONCEPTO DE PARTE EN GENERAL.−

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EXAMEN DERECHO CONSTITUCIONAL I, JUNIO 2007:

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TEMA 38: Concepto, organización y atribuciones básicas. I.− Concepto:

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