El Plan de la Formación Profesional en Cantabria:
promesas de un cambio incumplido
CC OO de Cantabria *
Uno de los retos más importantes que se plantea la Unión Europea es la preparación de
las personas para la vida activa, a través de la mejora de su cualificación profesional,
para poder responder con éxito a los nuevos requerimientos que actualmente nos plantea
el mundo del trabajo. En este sentido, la Formación Profesional (FP) tiene ante sí el
enorme desafío de formar y cualificar a una gran mayoría de jóvenes estudiantes,
trabajadores/as y ciudadanos/as mediante el aprendizaje permanente y el
reconocimiento de su competencia profesional.
Un reciente estudio resaltaba que el número de licenciados en España alcanzará la
cifra de 700.000 en 2010, mientras que la demanda laboral de estos titulados apenas
llegará a 460.000. En el caso de la FP, este informe aseguraba que el número de
técnicos será de 360.000, cifra que no servirá para satisfacer la demanda de estos
profesionales, que se espera supere los 400.000 en 2010. La conclusión es clara: para
entonces sobrarán licenciados y faltarán técnicos de Formación Profesional.
En Cantabria, por su parte, los datos de matrícula en FP son similares a la media
nacional. Así, de los 13.972 alumnos/as que realizaron estudios post-obligatorios en el
pasado curso 2007/08, el 54,7% estudiaban bachillerato y el 45,2% FP. Por tanto, es en
el paso de 4º de la ESO a las enseñanzas post-obligatorias donde se sigue produciendo
el desajuste entre FP y Bachillerato, y es ahí donde se tiene que realizar el cambio en la
orientación académica y profesional con la colaboración de los orientadores,
profesorado, alumnado y familias.
En este sentido, cabe recordar que CC OO respaldó la aprobación del Plan de
Cualificación y Formación Profesional de Cantabria 2007-2009, una herramienta con la
que se perseguía dotar a la FP de la importancia cualitativa y cuantitativa en el proceso
de formación permanente de los ciudadanos/as que tiene en la mayoría de los países de
la UE. Sin embargo, en estos momentos una parte sustancial de las propuestas que
aparecían reflejadas en este Plan todavía no se ha comenzado a implementar, ni tiene
visos de hacerlo a corto plazo.
Por ello, desde CC OO planteamos a las consejerías de Educación y Empleo y
Bienestar Social, a las personas implicadas en el desarrollo de la FP en nuestra región y
al conjunto de la ciudadanía de Cantabria un decálogo de actuaciones que creemos
darán a la FP el impulso que necesita.
1.
Según este Plan, la coordinación de las diversas Consejerías con
responsabilidad en FP se realizará a través de una Dirección Unificada, asumida
por la Consejería de Educación. Pues bien. Es necesario que esta Consejería
afronte una gran renovación de su estructura organizativa, de tal manera
que haga posible poner en práctica este Plan en tiempo y forma. Para ello es
imprescindible ampliar sustancialmente los recursos dedicados a este fin, tanto
humanos como materiales.
2.
Establecer con urgencia en la gestión de la FP un equilibrio entre lo
administrativo y la innovación. Que la concepción burocrático/administrativa
actualmente dominante no sea exclusiva y no constituya un freno que
imposibilite el avance e impida dar respuestas a las nuevas necesidades de la
sociedad. Falta liderazgo en el campo de la integración de los subsistemas de FP
y en la innovación, así como experiencia en la gestión de la FP.
3.
Abordar con prontitud la elaboración de un mapa de la FP que
responda a las zonas y sectores de actividad económica y laboral de Cantabria.
No puede ser que tengamos un mapa de la FP desconectado totalmente de
nuestra realidad socio-económica.
4.
Utilizar en la gestión de la FP, para el análisis de la realidad sociolaboral
y del mercado laboral, las aportaciones del Observatorio Ocupacional,
Instituto Cántabro de Estadística, la Encuesta de Población Activa, etc.,
elementos todos ellos que actualmente no se utilizan convenientemente.
5.
Planificar adecuadamente la oferta formativa y que ésta responda a
las necesidades de cualificación que se dan en Cantabria y a las expectativas
formativas del conjunto de la ciudadanía, incluyendo no sólo el perfil jovenestudiante, sino además personas trabajadoras que se quieren incorporar al
mercado laboral o simplemente mejorar sus expectativas profesionales.
6.
Impulsar en Cantabria la creación de una red de Centros Integrados de
titularidad pública, capaz de satisfacer las principales demandas formativas de
la población trabajadora y del propio sector productivo.
7.
Implicar a todos los profesionales afectados en el Sistema
Integrado de Información y Orientación Profesional. La piedra angular en los
IES deben ser los profesores de Formación y Orientación Laboral, ya que sin la
participación de estos profesionales no podremos hablar de un sistema
estructurado y de calidad. Se debe crear un Plan Regional de Información y
Orientación Profesional que informe y oriente hacia la FP, en el que se
agrupen: un plan específico para los
IES que ofertan FP, realizado
preferentemente por profesores de Formación y Orientación Laboral con la
participación de Orientadores de Secundaria; un Plan para los Centros de
Adultos, y un Plan para los IES que no imparten FP. Todos ellos integrados en
el Proyecto Educativo de Centro.
8.
Poner en marcha el Instituto Cántabro de la Evaluación y
Acreditación (ICEA). Sin esta herramienta el sistema no puede avanzar hacia la
Evaluación, Reconocimiento y Acreditación de las competencias profesionales
adquiridas a través de la experiencia laboral o de vías no formales de formación.
Este Instituto debe de estar dedicado exclusivamente a la evaluación,
reconocimiento y acreditación de las competencias profesionales.
9.
Las funciones de los asesores en Formación Profesional deben de
responder a eso: asesorar, realizar propuestas de renovación, adaptación e
innovación, y no sólo a cumplir funciones fundamentalmente de carácter
administrativo.
10.
Organizar un plan de formación-actualización del profesorado para
adecuar los conocimientos tecnológicos y didácticos de los profesores a las
necesidades que van a generar los nuevos títulos de FP y los nuevos certificados
de profesionalidad.
En cuanto a los centros, CC OO plantea abrir un debate público para avanzar hacia
una nueva tipología y una nueva red de centros de FP. Mientras que en la mayoría de
las comunidades se están produciendo avances en esta línea, la FP en Cantabria
permanece anclada en la estructura LOGSE de los años 90.
Nuestra propuesta a este debate, que insistimos creemos necesario abrir cuanto
antes, sería la siguiente:
a.
Centros Públicos Integrados que, además de ofertar enseñanzas
regladas y para el empleo, cumplan una función “tractora” o de liderazgo en
cuanto a formación del profesorado, desarrollo de propuestas didácticas,
innovación…, lo que supone un tratamiento presupuestario específico para
cubrir esas funciones. Serían centros con una amplia oferta formativa.
b.
Centro Público de Referencia Nacional. La ley Orgánica 5/2002 en el
art.11, en su apartado 7, establece que “la innovación y experimentación en
materia de formación profesional se desarrollará a través de una red de centros
de referencia nacional, con implantación en todas las Comunidades Autónomas,
especializados en los distintos sectores productivos.
El Resto de centros entrarían en un proceso de adaptación al Sistema Integrado,
pudiendo contemplarse los siguientes:
c. Centros Mixtos de FP que compatibilicen la oferta reglada o inicial, en el
horario de mañana, y la formación para el empleo, en el horario de tarde, con el
objetivo de rentabilizar recursos existentes en las administraciones públicas.
d. Centros Específicos de FP reglada en los que se oferten enseñanzas exclusivas
de Programas de Cualificación Profesional Inicial y Ciclos Formativos de Grado
Medio y Superior.
e. Los actuales IES que ofertan ESO, Bachilleratos y Ciclos Formativos que por
circunstancias del entorno sería conveniente mantener.
Todos ellos inmersos en una red de centros a través de la cual iniciarían un proceso
de Integración. Lo importante de este proceso sería crear fórmulas jurídicas y
organizativas que fuesen capaces de coordinar la oferta educativa comarcal de las dos
administraciones: educativa y laboral, con la de los agentes sociales, atendiendo a la
información proporcionada por el Observatorio Ocupacional y el ICEA.
Lo que sí está claro es que la FP en Cantabria no avanza con la creación exclusiva
de un par de centros integrados desligados del resto de centros de FP.
Se trata, en definitiva, de impulsar un proceso que nos llevaría a una estructura
formativa de centros de FP específica e integrada, con autonomía propia en su
desarrollo normativo respectos al resto de las enseñanzas del sistema.
Finalmente, CC OO entiende que el desarrollo de todas estas medidas propuestas
hace imprescindible otro modelo de gestión de la FP en Cantabria, con una
voluntad política que apueste de una vez por este tipo de enseñanza y ejerza un
liderazgo de innovación y de apuesta de futuro.
J. Joaquín Barber, Javier G. Ordiz, J. Manuel Marañón, Iñaki Pinedo, Javier Ramírez,
Amelia Salcedo, J. Fco. Calvo y Julio Alonso
son miembros de CC OO de Cantabria
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