Desafíos profesionales y de la investigación
Invitamos a los lectores de esta edición de la revista educar al diálogo con muchas
voces, en primer lugar las que provienen de los autores de los artículos, pero
además, sobre todo, las voces que están detrás de éstos, en las que identificarán
diversas preocupaciones, voluntades y desafíos de los profesionales e
investigadores educativos acerca de la transformación del sistema educativo estatal.
Los artículos de este número presentan la sistematización de 130 ponencias puestas
a discusión en el marco del Congreso estatal de Investigación Educativa, que se
realizó el 4 y 5 de diciembre de 2006. Se convocó a los profesionales e
investigadores de la educación a desentrañar los problemas y los retos educativos
que enfrentan en la transformación y la mejora del sistema educativo estatal.
Estas discusiones tienen como antecedentes a los Seminarios de Formación e
Investigación Educativa, en los que se discuten la investigación y la mejora
educativa, en los que se entrelazan los discursos de los investigadores, con el de los
profesionales, responsables de la conducción de actividades estratégicas de la
Secretaría. El investigador aporta discusiones producto de la investigación, el
profesional las derivadas de su experiencia cotidiana en el ámbito de su actividad. El
eslabón de enlace reside en la capacidad del profesional para identificar los
problemas y retos de su campo, y del investigador para reconocer en esas
preocupaciones, problemas de conocimiento. Ocurre el diálogo porque ambos están
preocupados por comprender los fenómenos educativos, uno para generar nuevos
conocimientos, el otro para mejorar su praxis transformadora.
Cada uno de los artículos de esta edición, ha sido atendido por académicos de
diversas áreas de la Secretaría. Tiene el propósito de fomentar la especialización de
las instituciones en el tema que pueden desarrollar mejor, con la obvia exigencia del
rigor académico, y para fomentar la colaboración interinstitucional. Lo que está en
ciernes es la posibilidad de contar con cuerpos académicos interinstitucionales, en
cada uno de los campos temáticos prioritarios de investigación de la Secretaría.i
Se ha utilizado la expresión de profesionales de la educación, no en el sentido de su
presencia inequívoca, sino en su expresión dialéctica como pretensión ética y
prespcriptiva, es decir, de lo que si bien no se es en este momento plenamente, es
posible que lo sea en el futuro, como utopía realista. Se trata de avanzar hacia
mejores actuaciones profesionales, y en algunos casos se trata de pasar de
ocupaciones a profesiones, a través de propiciar condiciones óptimas, es decir,
formación permanente de alto nivel y mejores estructuras organizativas, de
vinculación y de autonomía (Fernández Pérez, 2006).
En el sistema educativo, participan no sólo profesionales docentes sino otro conjunto
amplio de profesionales, de los cuales dependen diversas tareas relevantes para su
funcionamiento: directivos escolares y funcionarios del aparato central con diversas
tareas de administración, organización, planificación, contraloría, evaluación, etc.,
además de asesores pedagógicos, académicos, formadores, investigadores,
psicólogos, pedagogos, informáticos, economistas, publicistas, comunicadores, etc.
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De la misma manera que la sociedad informacional de nuestro mundo globalizado
(Santillán 2006), las profesiones, incluidas las educativas, ya no son entidades
estáticas, conformadas por un estatus de conocimientos estables, sino que se les
demanda la incorporación de nuevas competencias de acuerdo con el desarrollo de
las ciencias, la tecnología y de la propia sociedad globalizada e informacional.
Además, se les demanda transparencia y responsabilidad ética, por los procesos y
los resultados que produce.
Las profesiones no se actualizan a la misma velocidad, hay profesiones que
incorporan en pocos años los adelantos de la investigación científica y tecnológica a
sus prácticas profesionales; una de las profesiones que incorpora con mayor lentitud
dichos adelantos es el de la docencia (Aguerrondo y Braslavski, 2003). A lo anterior,
debemos agregar que en el propio sistema educativo existen diversos ritmos de
actualización, por su segmentación y fragmentación, es decir, al hecho de que cada
nivel y área educativa poseen diversos tipos de competencias, prácticas y culturas
profesionales (Tiramonti, 2004).
Por lo anterior, el Congreso pretende contribuir en el desarrollo profesional y de la
investigación educativa en este contexto informacional, dinámico y pleno de
incertidumbres, así como en mejorar el diálogo entre ambos, indispensable para la
mejora educativa del sistema educativo, concebido como doblemente abierto.
Abierto hacia adentro, a la reflexividad o autocociencia de su estado y su potencia,
de lo que es a lo que pudiera ser, de acuerdo con sus determinaciones internas y
externas; y abierto hacia el exterior, hacia el mundo, sus tendencias y
determinaciones nacionales e internacionales; hacia las tendencias que marcan la
investigación y la innovación nacional e internacional. Doble sistema, abierto a la
información que se genera desde adentro y que se pone a discusión frente a las
determinaciones y las tendencias externas.
Los campos temáticos de discusión fueron construidos con la participación de
académicos de las áreas de la Secretaría, y las áreas prioritarias de investigación
del Consejo Interinstitucional de Investigación Educativa. Estos campos son: (1)
Gestión del sistema educativo y de la escuela, (2) Práctica educativa, (3) Formación
inicial y continua de los educadores, (4) Atención educativa de grupos vulnerables y
equidad, (5) Género, (6) Procesos cognitivos y de aprendizaje, (7) Indicadores y
evaluación educativa, (8) Las Tic’s en educación, (9) Experiencias de mejora
escolar, (10) Investigación educativa, (11) Políticas y reformas para la educación.
En virtud de la extensión de la revista, no se incluyeron todos los artículos productos
de cada campo. De los que si se incluyeron, conviene deslizar algunas discusiones
sobresalientes. Antes, conviene advertir que estos artículos no agotan las
discusiones, pues como el propio conocimiento, los estados de la cuestión se
construye con lo que se tiene y siempre quedan cuestiones no discutidas. Lo que se
propone son sistematizaciones del diálogo entre profesionales e investigadores,
sobre los cuales conviene volver, para ampliar el horizonte de lo que somos,
practicamos y pensamos.
Sobre la gestión de las organizaciones de los sistemas educativos y de las escuelas
se ha señala que el sistema y la escuela, son ámbitos estratégicos del cambio y la
mejora educativa, pero siempre que se les conciba como sistemas abiertos y
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comunidades que aprenden, cuyas prácticas deben centrarse más en procesos
académicos, pedagógicos y de aprendizaje, que en procesos administrativos y
burocráticos. Sobre el tema están emergiendo diversos paradigmas y enfoques
administrativos, pedagógicos y ético-políticos, desde los cuales se ensayan distintos
dispositivos teóricos y prácticos, tanto de reingeniería organizacional y cambios
institucionales, como de formación de directivos y funcionarios,
La Práctica educativa es tanto objeto de investigación, como de intervención
reflexiva. En el primer caso, existen esfuerzos de indagación sobre los tipos y
tendencias de las prácticas docentes en educación básica; en el segundo, se
plantea la necesidad de profundizar y revisar los alcances y límites de la reflexión de
la práctica como dispositivo para la mejora educativa, y la formación inicial y
continua. Ambos aspectos se involucran en la Red Nacional en la Práctica
Educativa, en los se estudian las tendencias internacionales de investigación.
Sobre Formación Inicial y Continua de los Educadores las políticas estatales y
nacionales reorientan sus modelos, estrategias y dispositivos, hacia las necesidades
concretas y las trayectorias de los docentes y los colectivos, sin perder de vista los
nuevos planes y programas y las reformas de educación básica. Esas políticas
demandan nuevos retos profesionales a los formadores. Por ello, se han generado
diversas preocupaciones investigativas y de transformación, tales como el desarrollo
de la vida institucional de las instancias formadoras (inicial, actualización y
posgrado) orientadas hacia el desarrollo de la cultura académica y de investigación,
el estudio e incorporación de nuevas tendencias y paradigmas de formación
desarrolladas en otras latitudes y el fortalecimiento de la investigación con respecto
de los procesos, productos y prácticas de formación.
Sistematizar las experiencias de mejora escolar se está constituyendo en uno de los
ejes que articulan los procesos de transformación, sobre los cuales se incorporan
redes nacionales e internacionales. La prioridad está en mejorar, es decir, en
resolver un problema educativo relevante, o al menos pasar de una situación
deficitaria a otra de mayor calidad. Para ello se generan nuevos modelos
investigativos y de formación, comprometidos por la mejora de los procesos y los
resultados educativos, en los que se incorporan a los propios agentes y colectivos
escolares.
Con respecto a las Políticas y Reformas para la Educación se plantea la necesidad
de asumir con determinación y creatividad la responsabilidad local para el diseño,
operación y pilotaje tanto de políticas locales, como federales. Ello ocasiona
dificultades profesionales teóricas y prácticas que es necesario identificar, para
proveer dispositivos y estrategias de resolución. No basta el diseño de buenas
políticas públicas para la mejora de la educación, sino además se requiere del
desarrollo de las capacidades locales para entenderlas, operarlas y establecer
dispositivos para su pilotaje.
Para los académicos de Indicadores y Evaluación Educativa cualquier programa
institucional o de mejora implica necesariamente nuevas capacidades profesionales,
como en el diseño y operación de criterios e indicadores de evaluación pertinentes y
adecuados. En este campo profesional se encuentran diversas conceptualizaciones,
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modelos de evaluación, criterios de construcción de indicadores, así como de
nuevas propuestas de investigación evaluativa que es necesario desarrollar.
La inequidad es asunto prioritario de las políticas nacionales y estatales; es un
campo al que se destinan muchos recursos, pero sobre el que no se sabe mucho
acerca de sus repercusiones. En este sentido, la mesa de la Atención Educativa de
los grupos Vulnerables se enfoca a la discusión sobre las teorías, los programas y la
investigación relacionados con la lucha por la equidad educativa y social. La tarea no
es fácil, ni teórica ni prácticamente, pues por un lado revertir las condiciones de
atraso educativo, implica revertir las condiciones de pobreza y marginación; por otro
lado, muchos reportes son consistentes al señalar la complejidad de las variables
implicadas (Tiramonti, 2004).
Con respecto a la Investigación Educativa se propone el desafío de consolidar un
sistema de investigación adecuado a las cualidades y desafíos profesionales para la
mejora del sistema educativo estatal, en el cual deben considerarse: el diseño de
campos y líneas prioritarias de investigación, la producción de conocimientos
rigurosamente construidos pertinentes a las prioridades establecidas, la existencia
de condiciones óptimas para el ejercicio profesional de la investigación (materiales,
recursos y culturales) y los dispositivos que garanticen el uso y aplicación del
conocimiento producido.
Sobre los artículos que no ingresaron en esta edición, estudios de género, procesos
cognitivos y de aprendizaje y las tic’s en educación, es importante señalar que, de la
misma manera que en los campos descritos, se vislumbran nuevas competencias a
los profesionales de la educación, y nuevas tareas de investigación. Todas ellas, en
conjunción con las señaladas, participan necesariamente en la transformación y
mejora del sistema. Por ejemplo, sobre los procesos cognitivos y el aprendizaje, se
puede subrayar que la manifestación última de que el sistema educativo, la gestión
escolar, las prácticas docentes y de formación permanente, etc. funcionan
adecuadamente es en los resultados sobre los aprendizajes mostrados por las
evaluaciones internacionales (PISA) o nacionales -como la Evaluación Nacional del
Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE), aplicado en junio del 2006 a más
de 8.3 millones de niños y jóvenes de 3º a 6º grados de educación primaria y 3º de
educación secundaria. Estos y otros resultados se constituyen en fuentes para el
estudio y la reflexión, que suscitan nuevos desafíos para mejorar la actuación de los
profesionales y de los investigadores educativos.
Finalmente, si bien los campos temáticos de discusión propuestos ayudan a
organizar la tarea, en muchas ocasiones las discusiones bordan permanente otros
campos; lo cual es inevitable, pues tanto la práctica profesional como la
comprensión de la realidad, implican articular diversas competencias profesionales y
disciplinas académicas. Al fin y al cabo, de lo que estamos hablando es del sistema
educativo, en este contexto global-local, pleno de complejidad, en la que participan,
como se dijo al principio, muchas voces interesadas en la mejora profesional y la
investigación, en aras de una mejor educación.
Víctor Manuel Ponce Grima
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Referencias
AGUERRONDO Inés y BRASLAVSKI Cecilia
(2003). Las escuelas del futuro en sistemas educativos del futuro. ¿Qué formación docente
requiere? Educación, papers editores. Argentina.
FERNÁNDEZ Jorge
(2006). Elementos para consolidar el concepto de profesión. Notas para su reflexión. En
Revista electrónica de Investigación Educativa. Vol. 3, # 2. Universidad Autónoma de Baja
California.
SANTILLÁN NIETO Marcela
(2006) Tecnologías de la información y de la comunicación en la educación. En Revista
Mexicana de Investigación Educativa, ENERO-MARZO 2006, VOL. 11, N° 28.
TIRAMONTI, Guillermina (comp.)
(2004). La trama de desigualdad educativa. Mutaciones recientes en la escuela media, col.
Biblioteca del docente, Buenos Aires: Manantial.
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Los liderazgos académicos se han distribuido en las siguientes áreas de la Secretaría: Educación Básica
(Experiencias de mejora escolar y Políticas y reformas para la educación), UPN-Guadalajara (Gestión del
sistema educativo y de la escuela), CIPS (Procesos cognitivos y de aprendizaje), Normales y Actualización
(Formación inicial y continua de los educadores), MEIPE (Práctica educativa), ISIDM (Investigación educativa),
Dir. Gral. de UPN y Posgrado (Género), UPN-Tlaquepaque (Tic’s en educación), el área de Planeación y
Evaluación (Indicadores y evaluación educativa) y el Secretariado Técnico del CIIE (Atención educativa de
grupos vulnerables y equidad).
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