Guia de gestión
de residuos químicos
en centros sanitarios
RESUMEN DE LA GUÍA
¿Cuáles son los objetivos de esta guía?
Poner al alcance de los gerentes y técnicos de los centros sanitarios los elementos que les
permita abordar una gestión correcta (minimización+disposición) de los residuos químicos y
diseñar un plan de gestión propio y adecuado a su actividad.
¿Cuál es la importancia del marco de referencia?
El diseño de un plan de gestión de residuos químicos no es un elemento aislado ni
independiente. La existencia de un marco de referencia legal comunitario, estatal, autonómico
y municipal afecta a las diferentes medidas que integran el plan mencionado.
¿Qué es la gestión de residuos químicos?
 Es la identificación y aplicación de las medidas más adecuadas desde el punto
de vista de salud laboral, técnico, económico y ambiental, para minimizar,
almacenar, transportar y entregar a un gestor autorizado, de entre otros
residuos, los restos de sustancias y preparados químicos, los baños reveladores
y fijadores agotados, los medicamentos caducados, los residuos especiales no
incluídos en el Grupo III y los lodos de las depuradoras de los centros sanitarios.
La minimización incluye:
 La prevención y la reducción, que tienen como objetivos evitar la generación
del residuo o bien reducir su peligrosidad y cantidad
 La valorización, que se basa en el aprovechamiento total o parcial del residuo
para reciclaje, recuperación o valorización energética.
La disposición incluye:
 El vertido por el desagüe, teniendo en cuenta que en ningún caso deben
superarse los límites de emisión establecidos por la legislación vigente.
 La entrega a un gestor de residuos o a una instalación de tratamiento
autorizados.
¿Cómo diseñar un plan de gestión de residuos químicos?
Debe diseñarse atendiendo a las características específicas del centro sanitario y teniendo en
cuenta los elementos siguientes:
 Implicación de la gerencia del centro sanitario.
 Selección por parte de la gerencia de un responsable del plan y
establecimiento de sus objetivos.
 Realización de una auditoría de residuos orientada a la minimización con el
propósito de identificar la situación actual
 Priorización de flujos de residuos y selección de alternativas de minimización
y disposición.
 Selección de los gestores autorizados.
 Preparación de un protocolo interno y formación del personal.
 Seguimiento y control
Guia de gestión de residuos químicos en centros sanitarios
1. INTRODUCCIÓN
En los centros sanitarios se utilizan numerosos productos químicos, algunos de los
cuales, cuando se transforman en residuos, pueden ser peligrosos para la salud y
el medio ambiente. Sus características toxicológicas y fisicoquímicas requieren una
gestión correcta.
La implantación de una gestión de residuos químicos en los centros sanitarios
está avalada por las siguientes razones:
 La gestión de residuos químicos tiene implicaciones sobre la salud
laboral, dentro del centro sanitario, y la salud pública y el medio
ambiente, en su exterior.
 Aún persisten en los centros sanitarios prácticas internas de gestión
de residuos químicos inadecuadas y cierta confusión respeto a
determinadas situaciones de riesgo, hecho que incrementa la
posibilidad de que se produzcan accidentes.
 La necesidad de evitar que los residuos químicos de un centro sanitario
se mezclen con los grupos I, II y III, o se viertan a los desagües, con el
consiguiente impacto que estas prácticas tienen sobre las instalaciones
de depuración de agua y el medio ambiente en general.
 La tendencia de las nuevas legislaciones a fijar objetivos de
minimización y límites de vertido más estrictas para determinados
compuestos.
 La imagen de respeto del medio ambiente que los centros sanitarios
tienen que dar ante la sociedad, como pilares fundamentales de la
salud pública.
 Los costes de no gestionar (reparación del medio ambiente degradado).
La gestión de residuos químicos generados en un centro sanitario incluirá cada vez soluciones
más específicas, ante técnicas que cambian rápidamente, así como los residuos que generan.
Esto obligará a hacer un seguimiento continuado e indefinido que dé respuesta a los
problemas que se vayan presentando, que vele por la formación continuada del personal
sanitario y de limpieza, y que controle el cumplimiento estricto de las normativas vigentes.
Esta guía pretende poner al alcance de los gerentes y técnicos de los centros
sanitarios los criterios científicos, técnicos, organizativos y operativos
necesarios para:
 Cumplir la normativa
 Mejorar la seguridad del personal en los lugares donde se generan y
se almacenan los residuos químicos.
 Reducir su impacto ambiental mediante su minimización o disposición.
 Facilitar y reducir los costes de su tratamiento posterior.
En esta guía se detallan las etapas básicas que ha de tener un plan de gestión de residuos
químicos para un centro sanitario, se citan los residuos más conflictivos que se generan en los
diferentes servicios y se incluyen algunas alternativas para su minimización o disposición correcta.
Se pone especial énfasis en la importancia que tiene para el éxito del plan el soporte incondicional
de la gerencia del centro sanitario y la designación de un responsable que lo dirija.
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2. ÁMBITO
Aunque la guía está orientada básicamente a la gestión de
residuos químicos generados en los centros sanitarios,
entendiendo como tales los hospitales, se puede aplicar
también en laboratorios y unidades de investigación.
En cualquiera de estos establecimientos, un producto
químico ha de considerarse "residuo" a partir del
momento en que se tira, porque su utilidad o su
naturaleza1 han cambiado, o porque ha caducado o ha
quedado obsoleto.
La guía está dirigida a la gestión de los siguientes residuos:
 Restos de sustancias y preparados químicos
 compuestos halogenados y sus mezclas
 compuestos no halogenados y sus mezclas
 soluciones acuosas
 ácidos y bases
 compuestos o soluciones biodegradables
 otros
 Baños reveladores y fijadores agotados, y placas radiográficas
 Medicamentos
 caducados
 sin especificación o fecha de caducidad
 que requieren cadena de frío, la estabilidad de los cuales se sospecha
que ha sido alterada
 Resto de residuos especiales no incluídos en el Grupo III: fluorescentes,
lámparas de mercurio, marcapasos, pilas, baterías, aceites lubricantes, aceites
contaminados con PCB, etc.
 Lodos de las depuradoras de los centros sanitarios
 Resto de residuos radioactivos de período de semidesintegración corto, una vez
desactivados, que no gestiona ENRESA.
No incluye los residuos sanitarios de riesgo o específicos, ni los citotóxicos, ni los
radioactivos que gestiona ENRESA.
1
Por ejemplo, en los laboratorios, muchos productos químicos se transforman en
residuos como consecuencia de su mezcla con otros productos químicos o con fluidos
corporales como sangre u orina, o partes anatómicas.
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3. MARCO LEGAL DE REFERENCIA
El marco legal de referencia comunitario, estatal, autonómico y municipal, dentro del
cual se estructura la guía, es el siguiente:

Normativa comunitaria
 Directiva del Consejo, de 15 de julio de 1.975, relativa a los residuos
(75/442/CEE).
 Directiva del Consejo, de 18 de marzo de 1.991 (91/156/CEE), por la cual
se modifica la anterior.
 Directiva del Consejo, de 12 de diciembre de 1.991, relativa a los
residuos peligrosos (91/689/CEE).
 Decisión de la Comisión, de 20 de diciembre de 1.993, por la cual se
establece una lista de residuos, de conformidad con la letra a) del artículo
1 de la Directiva 75/442/CEE del Consejo, relativa a los residuos.

Normativa estatal
 Ley 10/1.998, de 21 de abril, de residuos.
 Real decreto 952/1.997, de 20 de junio, por el cual se modifica el
Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1.986, de 14 de mayo, básica
de residuos tóxicos y peligrosos, aprobado mediante el Real decreto
833/1988, de 20 de julio.
 Real decreto 363/95, de 10 de marzo, por el cual se aprueba el
Reglamento sobre notificación de sustancias nuevas y clasificación,
envasado y etiquetado de sustancias peligrosas.
 Real decreto 2071/95, de 22 de diciembre, por el cual se establecen los
criterios de calidad en radiodiagnóstico.
 Real decreto 1078/1.993, de 2 de julio, por el cual se aprueba el
Reglamento sobre clasificación, envasado y etiquetado de preparados
peligrosos.
 Real decreto 849/1.986, de 11 de abril, por el cual se aprueba el
Reglamento de dominio público hidráulico que desarrolla los títulos
Preliminar, I, IV, V, VI y VII de la Ley 29/1985, de 2 de agosto, de aguas
 Real decreto 668/1.980 modificado por el 3485/1983, de 14 de diciembre
por el cual se aprueba el Reglamento sobre almacenamiento de
productos químicos (RAQ).

Normativa autonómica
 Ley 6/93, de 15 de junio, reguladora de residuos.
 Decreto 27/1.999, de 9 de febrero, de la gestión de residuos sanitarios.

Normativa municipal
 Reglamento Regulador de los Vertidos Residuales en el Área
Metropolitana de Barcelona.
 Reglamento Regulador de Aguas Residuales del Consorcio para la
Defensa de la Cuenca del Río Besòs.
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4. OBJETO
La optimización de la gestión de residuos químicos es una asignatura pendiente en
numerosos centros sanitarios en Cataluña. A pesar de ello, existe un amplio consenso a
propósito de la necesidad de tomar medidas que ayuden a mejorar esta gestión desde
diferentes ámbitos:
 La Administración autonómica, como ordenadora y tuteladora global de la
gestión de residuos de los centros sanitarios y de los residuos municipales
especiales, y como responsable última del tratamiento de las aguas de dominio
público (superficiales, subterráneas y marinas), y de los vertidos que inciden
sobre estas aguas.
 La Administración de ámbito local (municipal, supramunicipal o comarcal), como
responsable del vertido a los sistemas de alcantarillado y saneamiento.
 Los centros sanitarios, como generadores de residuos.
La guía se dirige a los gerentes, técnicos y responsables de prevención de riesgos
laborales y de residuos de los centros sanitarios que han de orientar su acción hacia la
consecución de los objetivos básicos en materia de gestión de residuos, como son:
 En el interior del centro sanitario, proteger la salud de los pacientes,
trabajadores, visitantes y público en general.
 En el exterior del centro sanitario, proteger la salud de las personas que
manipulan los residuos y reducir al máximo los riesgos de contaminación del
medio ambiente, a causa de los residuos químicos.
Para conseguir estos objetivos, se deben tener en cuenta dos premisas básicas:
 Que la gestión interna de los residuos químicos sea realista, segura, y sencilla
para que no complique innecesariamente los trabajos propios de la actividad
sanitaria.
 Que se evite que las actuaciones comporten inversiones o costes de
operación inadecuados o injustificados para el centro sanitario o para la
sanidad catalana, en su conjunto.
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5. TERMINOLOGÍA UTILIZADA
Como quiera que en el ámbito de la gestión de residuos se utilizan términos que
podrían ser objeto de diversas interpretaciones y con el propósito de facilitar la
comprensión de la guía, se ha preparado el siguiente glosario.

Aguas residuales: son las que ya han sido utilizadas, procedentes de
viviendas, instalaciones comerciales, industriales, sanitarias, comunitarias
o públicas, y que se vierten, a veces junto con las de otra procedencia, a
los sistemas comunitarios de saneamiento o a los cauces públicos.

Desechería: instalación de recepción y almacenamiento selectivo de
residuos municipales que no son objeto de recogida domiciliaria.

Disposición de residuos: vertido controlado o incineración de los
residuos, con recuperación de energía o sin ella.

Envase: recipiente en el cual se acumulan los residuos, en contacto
directo con él.

Ficha de aceptación: documento normalizado que acredita el acuerdo
entre el productor o poseedor de un tipo determinado de residuo y el
tratador que lo ha de gestionar.

Gestor autorizado: persona física o jurídica autorizada para realizar las
actividades siguientes: recogida, transporte, almacenamiento,
valorización, disposición o comercialización de residuos.

Hoja de seguimiento: documento normalizado que acredita la entrega de
un residuo del productor o poseedor al transportista que lo llevará hasta
un gestor, y que contiene información relativa al tipo y cantidad del
residuo, forma de retirarlo (bidón, contenedor, etc.), precauciones que se
deben adoptar para el transporte y en caso de accidente, origen y destino,
etc.

Límite de emisión: nivel que, de acuerdo con la legislación, no se ha de
superar.

Residuo: sustancia u objeto de los cuales el generador o poseedor se ha
desprendido o tiene la intención u obligación de desprenderse.

Residuo especial: el que, por sus características físicas, químicas o
biológicas, tóxicas o peligrosas, o por causa de su grado de
concentración, requiere un tratamiento específico y un control periódico
con el fin de evitar sus efectos potencialmente nocivos para la salud o
para el medio, presente las características de peligrosidad descritas en la
Directiva 91/689/CEE o en el Real decreto 952/97.

Residuo químico: cualquier producto químico que se rechaza porque su
utilidad o su naturaleza han cambiado, o porque ha caducado o ha
quedado obsoleto.
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6. SITUACIÓN ACTUAL DE LA GESTIÓN DE RESIDUOS QUÍMICOS
Muchos centros, servicios y establecimientos sanitarios no conocen bien qué residuos
químicos generan ni son suficientemente conscientes de los riesgos más importantes
asociados a ellos, tanto para el personal que trabaja con ellos como para el medio
ambiente. Normalmente, los residuos químicos se vierten por el desagüe, sin ningún
tratamiento previo, y contaminan las aguas residuales del centro sanitario, o bien se
eliminan con los grupos I, II y III, generando problemas de contaminación en vertederos,
autoclaves e incineradoras de residuos municipales.
 6.1. Riesgos para el personal sanitario implicado en su gestión
La manipulación, el transporte y el almacenamiento de los residuos químicos
tiene riesgos para el personal que trabaja con ellos, asociados al hecho que
pueden ser:
 Cancerígenos
 Irritantes
 Comburentes
 Mutagénicos
 Corrosivos
 Nocivos
 Explosivos
 Sensibilizantes
 Extremadamente
 Tóxicos y muy
inflamables
tóxicos
 Fácilmente

Tóxicos para la
inflamables
reproducción
 Inflamables
 6.2. Ventajas de una gestión correcta
Las ventajas de una gestión de residuos químicos correcta son decisivas
porque:
 Facilita la prevención de los riesgos que están asociados, dentro del
centro sanitario (incendios, explosiones, intoxicaciones, etc.) y permite
evitar accidentes causados por:
-El uso de envases inadecuados para su recogida y
almacenamiento.
-La mezcla de los que son incompatibles.
-Los derramamientos y las fugas durante su manipulación,
transporte y almacenamiento.
-La contaminación ambiental de la zona de trabajo.
 Ayuda a reducir:
-La carga contaminante de las aguas residuales del centro
sanitario.
-Las emisiones contaminantes que se producen en los autoclaves
donde se esterilizan los residuos del Grupo III y que pueden afectar
principalmente a los operarios que trabajan con ellos.
-La contaminación con productos químicos de los lixiviados de los
vertederos en donde se depositan los residuos de los grupos I y II
o bien de la atmósfera en el caso de ir a una incineradora de
residuos municipales.
-La contaminación del propio ambiente de trabajo.
 Contribuye a que el centro sanitario cumpla con los límites de vertido
en el alcantarillado.
 Disminuye la carga contaminante de los lodos de depuradoras de los
centros sanitarios o municipales.
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7. EL FUTURO DE LA GESTIÓN DE RESIDUOS QUÍMICOS:
MINIMIZACIÓN+DISPOSICIÓN
En el futuro, la gestión de residuos químicos en los centros sanitarios deberá tener en cuenta
los riesgos que les están asociados, dentro del centro sanitario, y el riesgo medioambiental
que representa su gestión inadecuada con los grupos I, II y III o aguas residuales. El futuro de
la gestión de residuos químicos pasa por una adecuada complementación entre las
alternativas de minimización y disposición.

7.1. Minimización No hay dudas de que la minimización constituye la opción
ambientalmente prioritaria para resolver el problema de los residuos. Los
siguientes hechos hacen que esta realidad sea cada día más evidente:
 La legislación en este campo es cada vez más exigente y sus objetivos sólo
se pueden alcanzar mediante la minimización. Por ejemplo, el Real decreto
952/1997, de 20 de junio, establece la necesidad de que los
establecimientos generadores de residuos especiales hagan estudios para
minimizarlos.
 El control del cumplimiento de la legislación es cada vez más estricto y las
sanciones son frecuentes.
 Los costes crecientes de los tratamientos clásicos (vertederos,
incineradoras)
 La mayor conciencia medioambiental de la sociedad y el papel que han de
jugar los centros sanitarios como ejemplos de excelencia sanitaria y
ambiental.
La minimización de residuos comprende los conceptos siguientes:
 Reducción en origen, mediante la disminución del volumen o la
peligrosidad de los residuos químicos generados y del consumo de
productos que contienen compuestos peligrosos, que incluye:
-la sustitución de reactivos por otros menos contaminantes.
-la sustitución de equipos convencionales por otros que utilizan reactivos
menos contaminantes o que generen menos residuos.
-la aplicación de nuevas técnicas que utilicen reactivos menos
contaminantes.
 Valorización
-Reciclaje de residuos, después de someterlos a un tratamiento (por
ejemplo, destilación de xilol y etanol).
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8. ELABORACIÓN DE UN PLAN DE GESTIÓN
La planificación e implantación de un plan de gestión de residuos químicos en un
centro sanitario depende de sus características y del tipo de residuos que genera.
En este apartado se proponen las etapas básicas que han de contemplar este plan.
8.1 Implicación de la gerencia del centro sanitario
8.2 Selección del responsable del plan y establecimiento de sus objetivos
8.3 Realización de una auditoría interna de residuos y emisiones orientada a
la minimización
8.4 Priorización de flujos de residuos y selección de alternativas para su
minimización o disposición
8.5 Selección de los gestores autorizados
8.6 Preparación de un protocolo y formación del personal
8.7 Seguimiento y control
8.8 Consultas
 8.1. Implicación de la gerencia del centro sanitario
Para que un plan de gestión de residuos químicos en un centro sanitario
tenga éxito y funcione correctamente es indispensable que la gerencia dé
su soporte, consiga la colaboración del personal y le haga saber su
compromiso con el plan. Es muy importante que haga conocer claramente
cuáles son los beneficios que se pueden obtener con su realización,
desde los puntos de vista de salud laboral, legal y medioambiental.
También es vital que el personal directamente afectado se sienta
involucrado y comprometido, y que pueda percibir los beneficios directos
que puede esperar, básicamente, la mejora de las condiciones de trabajo.
 8.2. Selección del responsable del plan y establecimiento de sus
objetivos
Una vez que la gerencia ha decidido realizar un plan, se debe escoger un
responsable, que será el encargado de llevar a cabo las diferentes
etapas que lo constituyen.
El responsable del plan ha de estar motivado para su función y tener
conocimientos para poder llevarla a cabo. Es fundamental que consiga
que el personal afectado se sienta coautor y responsable, y le dé soporte
y colaboración.
ANEXO 1. MINIMIZACIÓN DE LOS RESIDUOS QUÍMICOS
En este apartado se citan las actuaciones que se pueden aplicar en un
centro sanitario con el propósito de minimizar la generación de residuos
químicos. La minimización incluye la prevención y la reducción mediante
la adopción de buenas prácticas y la modificación de las operaciones,
así como el reciclaje y la reutilización de algunos productos.
1. Buenas prácticas
2. Modificación de operaciones
3. Reciclaje
 1. Buenas prácticas
Las buenas prácticas son actuaciones destinadas a reducir los
residuos y las emisiones que se generan más por motivos
organizativos y humanos que técnicos. Se caracterizan por su
sencillez, facilidad de aplicación y porque, en general, no originan
oposición en el personal del centro sanitario. Sus resultados se
pueden apreciar a corto plazo y el coste de su aplicación es bajo. A
continuación, se citan buenas prácticas para conseguir la:

Reducción del consumo de desinfectantes de la
limpieza
Para reducir el consumo de desinfectantes se aconseja:
 Evitar
 La desinfección rutinaria de techos, paredes y
suelos de zonas no clínicas.
 El uso de productos desinfectantes para las
manos en zonas no clínicas.
 Realizar la desinfección rutinaria sólo de las
superficies de los quirófanos, servicios de
infecciosos, zonas de aislamiento y lugares donde
se apliquen técnicas invasivas.

Reducción del consumo de desinfectantes para el
instrumental.
Para reducir el consumo de desinfectantes para el
instrumental, se aconseja adoptar las buenas prácticas
siguientes:
 Evitar la desinfección previa al lavado, ya que es
innecesaria, aumenta los costes y la contaminación
de las aguas residuales.
 Lavar muy bien el material lo antes posible, después
de su utilización, ya que los restos de materia
orgánica inactivan muchos de los productos usados
para la desinfección. Por esta razón se aconseja:
 disponer de cepillos adecuados a la forma del
instrumental que se tiene que lavar
 utilizar agua caliente y detergente.


Asegurar que la desinfección es completa,
controlando:
 el tiempo de contacto del material con la
solución desinfectante
 la antigüedad y la concentración de las
soluciones desinfectantes.
Alargar la vida útil de las soluciones desinfectantes,
protegiéndolas del calor y de la luz, poniéndolas en
envases opacos que se puedan tapar y que
dispongan de una etiqueta donde aparezca la fecha
de preparación y de caducidad.

Reducción del consumo de revelador y fijador en
radiología
El consumo de revelador y de fijador para el revelado de
placas radiográficas en equipos convencionales se puede
reducir si se adoptan las medidas siguientes:
 Utilizar la cantidad justa de agua y reactivos que el
fabricante del equipo recomienda para cada
operación.
 Aclarar los envases vacíos de revelador y fijador con
un poco de agua, e incorporarla a los preparados.
De esta manera, además de reducir el consumo de
revelador y fijador, los envases vacíos quedan
limpios y se pueden reutilizar para almacenar
residuos.
 Mantener los envases de reactivos tapados.
 Utilizar un revelador y fijador en polvo. Esta práctica
permite ahorrar hasta un 20% de material. Además,
reduce drásticamente la cantidad de envases de
plástico que se generan.

Reducción del consumo de placas radiográficas
Para reducir este flujo de residuos, el centro sanitario
tendría que adoptar las buenas prácticas siguientes:
 Hacer controles periódicos de los equipos de
radiología de acuerdo con el Real decreto
2071/1995, de 22 de diciembre , en el cual se
establecen los criterios de calidad en
radiodiagnóstico.
 Determinar las razones por las cuales algunas
radiografías son incorrectas y registrar las
circunstancias en las que se producen (servicio, tipo
de radiografía, de aparato, de error cometido,





operarios responsables, etc.), para poder, de esta
manera, sugerir soluciones.
Controlar la formación de los técnicos que manejan
los equipos. La falta de experiencia puede ser la
razón por la cual se hacen radiografías incorrectas.
Lavar los equipos sistemáticamente para asegurar
la calidad de las radiografías.
Reducción de la cantidad de medicamentos que se
transforman en residuos
Para conseguirlo es aconsejable rechazar las muestras
gratuitas que ofrecen los laboratorios.
Reducción de la exposición a los gases anestésicos en
los
quirófanos
Para reducir la exposición del personal a los gases
anestésicos, se pueden adoptar algunas de las buenas
prácticas que se mencionan a continuación:
 Antes de administrar N2O o los agentes clorados
debe comprobarse que la mascarilla se ha colocado
y ajustado correctamente, se ha intubado la tráquea
y se ha conectado el tubo endotraqueal al circuito de
vacío.
 Antes de extraer los tubos o de sacar la mascarilla,
se debe administrar oxígeno puro durante todo el
tiempo que sea posible para eliminar así los restos
de gases de anestesia.
 Al finalizar cada intervención, se debe comprobar
que se ha cerrado el vaporizador de gases.
Reducción de las emisiones de gases refrigerantes
Las emisiones de gases refrigerantes se pueden reducir
para disminuir sus consecuencias, mediante programas de
mantenimiento preventivo de los equipos que utilicen
estos gases (neveras, equipos de aire acondicionado, etc.),
adoptando las medidas siguientes:
 Verificar el buen funcionamiento del compresor; si
entra aire en el circuito su rendimiento baja
enormemente.
 Comprobar que la empresa que realiza el
mantenimiento dispone de un equipo extractor
preparado para limpiar el gas y reinyectarlo, y no
libera el gas refrigerante a la atmósfera.
 Reducir la longitud de las conducciones de líquidos
refrigerantes.
 Controlar las fugas de gas en las tuberías.
 Cuidar y lavar periódicamente las rejillas de
ventilación de la sala de compresores.



Adecuar la parte de alta presión de las instalaciones
viejas.
Instalar los compresores de manera que tengan una
ventilación correcta.
Mejora de la gestión de inventarios en los laboratorios
La generación de residuos en los laboratorios del centro
sanitario se puede reducir mediante la adopción de
medidas como las que se describen a continuación:
 Aceptar los reactivos sólo después de una
inspección. Los procedimientos habituales han de
incluir:
 comprobar que los reactivos que se
compren se ajustan a las necesidades del
laboratorio, con el propósito de reducir la
existencia de reactivos fuera de
especificación.
 estudiar la posibilidad de comprar reactivos
alternativos menos peligrosos.
 Establecer una política de compras adecuada,
orientada a favorecer la adquisición de la cantidad
de reactivos estrictamente necesaria.
 Comprar los reactivos en envases de tamaño
adecuado a la cantidad que se necesita en cada
oportunidad. Si no se puede y es un reactivo
utilizado ocasionalmente y de uso compartido por
diferentes laboratorios, éstos deberán ponerse de
acuerdo o dosificarlo.
 Escoger los reactivos y los procedimientos que
permitan obtener resultados similares utilizando la
cantidad más pequeña de cada reactivo y que
generen menos residuos.
 Pactar con los proveedores la devolución de los
envases de reactivos vacíos
 Exigir a los proveedores la ficha de datos de
seguridad (FDS) de cada producto de acuerdo con
los reales decretos 363/95, de 10 de marzo, y
1078/93, de 2 de julio.
 Realizar controles periódicos de inventarios, con el
propósito de mantenerlos actualizados.
 Crear un almacén de seguridad centralizado para
los reactivos, con el propósito de evitar que se
compren los mismos productos en diferentes áreas
del centro sanitario.
 Rechazar las muestras gratuitas que los
representantes de los proveedores proporcionan a
los laboratorios.

Reducción de residuos en el almacén de seguridad
La adopción de buenas prácticas en el almacén de
seguridad para los residuos químicos del centro sanitario
ayuda a reducir residuos y emisiones:

Almacenar los envases y contenedores de manera que la
detección visual de corrosión, fisuras o fugas resulte fácil.

Controlar periódicamente las válvulas, grifos y tapaderas
de los envases y contenedores, para asegurar un cierre
adecuado.

Disponer de un registro completo de los vertidos y de los
costes de su limpieza.

Evitar el llenado en exceso de los envases y
contenedores.

Utilizar embudos o bombas manuales para transferir
líquidos de un contenedor a otro.

Escoger contenedores compatibles con el residuo que se
pretende almacenar. Por ejemplo, no se tienen que colocar
ácidos en recipientes metálicos.

Mantener los contenedores herméticamente cerrados (a no
ser que las indicaciones del producto que contienen lo
desaconsejen) cuando no se están utilizando, y utilizar
preferentemente los que tienen tapaderas con rosca, para
evitar vertidos en caso de una caída.
Sustituir los envases de plástico cada cinco años y
transvasar los productos que contienen a envases nuevos,
ya que algunos materiales envejecen.
Colocar siempre los contenedores en estanterías
observables, a una altura que no supere la de los ojos.
Etiquetar todos los contenedores de manera que se pueda
conocer perfectamente su contenido. Se aconseja que en
la etiqueta se anote la denominación exacta del producto
que contiene, pero también su nombre coloquial, para
facilitar su identificación (por ejemplo: cloroformo y
triclorometano).
Separar los contenedores para facilitar su inspección.
Mantener las distancias apropiadas entre productos
químicos incompatibles o cuya mezcla sea peligrosa.
Conservar el almacén limpio, sin obstáculos y
convenientemente iluminado.
Asegurar que todos los contenedores sigan un programa
de mantenimiento que los conserve en buenas
condiciones.








Establecer procedimientos escritos para todas las
operaciones de carga, descarga, manipulación y transporte
de los residuos.
El personal que manipula residuos químicos debe saber
claramente cuál es su peligrosidad, para adoptar las medidas de
precaución y protección pertinentes (delantal, guantes, gafas,
máscaras antigas, etc.).
 2. Modificación de operaciones
A diferencia de las buenas prácticas, la modificación de
operaciones comporta cambios más profundos:
 Sustitución de productos o reactivos peligrosos por otros
que lo son menos
 Reducción del consumo de reactivos mediante la
instalación de equipos automáticos para sustituir técnicas
manuales.
 Aplicación de técnicas que utilizan materias primas menos
peligrosas o que utilicen menos reactivos.
 Sustitución de los reactivos y de los equipos
convencionales
de
radiología
El revelador y el fijador convencionales se pueden sustituir
por nuevos productos menos contaminantes sin boratos,
hidroquinona, dióxido de azufre y menos ácidos.
En el futuro, el uso combinado de equipos de radiología
digital y revelado en seco harán desaparecer el revelador y
el fijador convencionales.
 Sustitución de los instrumentos que tienen mercurio
Se puede conseguir la reducción de los residuos de
mercurio mediante la sustitución de los equipos que
contienen este metal:
 Sustitución de los termómetros de mercurio por
otros:
 digitales
 electrónicos
 químico/minerales, que funcionan con una
mezcla eutéctica de indio.
 Sustitución de los tensiómetros de mercurio por
otros de digitales.
 Sustitución de las sondas esofágicas que tienen
mercurio como lastre, por otros que tienen
tungsteno.

Sustitución de reactivos y productos peligrosos por
otros menos peligrosos
A continuación se citan algunos compuestos peligrosos
que pueden sustituirse por otros que no lo son tanto:



Acetonitrilo (C2H3N) en la cromatografía de
líquidos (HPLC), por metanol que es un alcohol que
se degrada fácilmente.
 Benzeno por 2,2-azinobis (3-etileno benzotiazolina
ácido sulfónico) (ABTS) para detectar sangre en la
materia fecal.
 Clorhexidina por etanol o por povidona yodada.
 Compuestos cianurados para la determinación de
hemoglobina por el lauril sulfato sódico (SLS-Hb).
 Diaminobenzidina en polvo por diaminobenzidina
en gotas en la sección de inmunohistoquímica del
laboratorio de anatomía patológica. Esta medida
hace más fácil su dosificación y evita la dispersión
del compuesto en forma de polvo, mejorando las
condiciones de trabajo y ahorrando materia prima.
 Éter de petróleo, que se usa en citología, se puede
substituir por etanol de 96º.
 Peróxido de benzoilo por peróxido de hidrógeno al
30%.
 R12 y R22 por gases que tengan efectos menos
nocivos sobre la capa de ozono.
 Tolueno por xilol, que aunque es tóxico, lo es
menos que el tolueno.
Reducción del consumo de colorantes y decolorantes
El consumo de soluciones colorantes y decolorantes se
puede reducir de la forma siguiente:
 Filtrando las mezclas de metanol y ácido acético
que se utilizan como decolorantes con un filtro de
carbón activado y reutilizarlas.
 Filtrando y reutilizando las soluciones colorantes
(hematoxilina, Ea 50, orange).
 Sustituyendo el método manual de tinción de Gram,
por un equipo automático.
Reducción de la contaminación de los líquidos
residuales
de
los
analizadores
Los analizadores generan líquidos residuales de dos tipos:
 Líquidos residuales concentrados compuestos hasta
un 90% por agua, suero humano, sangre, orina y
soluciones tamponadas; también pueden contener
compuestos cianurados, amoniacales, orgánicos
halogenados, alcoholes, cetonas, metales pesados
(mercurio, cobre y zinc).
 Líquidos residuales de lavado formados
básicamente por agua y pequeñas cantidades de
compuestos químicos.
Para reducir estos residuos es posible substituir los
métodos convencionales por otros menos contaminantes:
Componente
Reactivo
convencional
Bilirrubina
Sal de
diazobenzeno y
nitrito de sodio
Colesterina
Diclorofenol/
fenol
Tóxico
Enzimático
Creatinina
Ácido pícrico
Tóxico
Enzimático
Cianuro de
potasio
Tóxico
Lauril sulfato sódico
(SLS-HB)
Hemoglobina

Problema
Tóxico
Cancerígeno
Nuevo método
Enzimático
Observación
Bilirrubina-oxidasa
(biliverdina)
Esterol-esterasa
Colesterol-oxidasa
Catalasa
Polarografía
Creatininasa
Creatina-cinasa
Reducción de la emisiones de óxido de etileno
Las emisiones de óxido de etileno se pueden reducir:


Utilizando equipos de esterilización que trabajan con
presiones negativas
Sustituyendo parcialmente2 los equipos de
esterilización que trabajan con óxido de etileno, por
equipos que funcionan con gas plasma.
 3. Reciclaje
Algunos compuestos que se utilizan en el centro sanitario, como
el xilol y el etanol, se pueden reciclar en las mismas operaciones
si previamente se someten a un tratamiento de regeneración que
consiste en una destilación, que puede realizarse en el mismo
centro sanitario o fuera de él.
La destilación en el mismo centro sanitario reduce los costes de
adquisición de xilol; no obstante, se desaconseja por las
siguientes razones:
 Requiere inversiones en equipos.
 Implica costes de mantenimiento y mano de obra.
 Tiene riesgos asociados (peligro de incendio).
 Genera residuos que se han de tratar (lodos de
destilación).
2Los
equipos de esterilización que trabajan con óxido de etileno se
continuarán utilizando para esterilizar aquellos productos que no se
pueden tratar con plasma.
Guia de gestión de residuos químicos en centros s
ANEXO 2. DISPOSICIÓN DE LOS RESIDUOS QUÍMICOS
Aquellos que no se pueden minimizar se han de disponer mediante:
 Vertido controlado por el desagüe.
 Envasado, etiquetado y almacenamiento temporal, antes de entrega
un gestor autorizado o a instalaciones de tratamiento de residuos.
 1.
Vertido
controlado
por
el
de
Hay residuos químicos que no son peligrosos ni bioacumulables, y
biodegradan rápidamente, por lo que se pueden verter por el desag
forma controlada, en pequeñas cantidades, teniendo en cuenta q
ningún momento se han de superar los límites establecidos p
vertido en el sistema de saneamiento, al cual el centro sanitari
conectado.
Normalmente, se verterán en el desagüe las soluciones acuosa
metanol, etanol y las soluciones diluidas de los compuestos siguie
 Orgánicos: acetatos (Ca, Na, NH4+, K), almidón, aminoácido
sus sales, ácido cítrico y sus sales de Na, K, Mg, Ca y NH4, á
láctico y sus sales de Na, K, Mg, Ca y NH4+, azúcares, ácido
acético y peracético, glutaraldehído, formaldehído...
 Inorgánicos: hidrogenocarbonatos (Na, K), bromuros (Na, K
carbonatos (Na, K, Mg, Ca, Sr, Ba, NH4+), fluoruros (Ca), yod
(Na, K), óxidos (B, Mg, Ca, Al, Si, Fe), silicatos (Na, K, Mg, C
sulfatos (Na, K, Mg, Ca, Sr, Ba, y NH4+), acetatos (Ca, Na, NH
y clorito de sodio.
En el anexo 6, se citan las autorizaciones administrativas que debe tener un cen
sanitario para verter aguas residuales.
 2. Entrega a un gestor autorizado o a instalaciones de tratam
Los residuos que no se pueden minimizar ni tirar por el desagüe se
que segregar en origen, envasar y almacenar temporalmente, has
se entregen a un gestor de residuos o a una instalació
tratamiento autorizados.
Se debe tener en cuenta que mientras el centro sanitario es el pos
de los residuos químicos, la responsabilidad penal y civil recae
mismo centro, pero cuando cede los residuos a terceras pe
(gestores autorizados o instalaciones de tratamiento) pueden dars
situaciones en relación a la responsabilidad civil del centro sanitario
 Si los residuos químicos se entregan a terceros que no están
dados de alta como gestores en el Departamento de Medio
Ambiente, el centro sanitario responde solidariamente de
cualquier perjuicio, como también de las sanciones pecuniari
se puedan imponer.
 Si los residuos químicos se entregan a terceros que disponen
autorización correspondiente, esta cesión no dispensa al cen
sanitario de la responsabilidad civil subsidiaria derivada de
cualquier perjuicio causado por el residuo, si el beneficiario d
cesión no la puede atender.
Estas consideraciones son aplicables a cualquier residuo químico
que genere el centro sanitario; no obstante, se deberá ser más
estricto cuando se trate de residuos muy peligrosos y con
mayores posibilidades de causar perjuicios graves.
A efectos de los residuos químicos, se consideran cedidos al
gestor cuando éste ha firmado la hoja de seguimiento. Una de las
copias tiene que quedarse en el centro sanitario y se tiene que
conservar como mínimo durante cinco años.
El transportista autorizado tiene que informar al centro, servicio o
establecimiento sanitario sobre la instalación autorizada de
tratamiento o disposición donde llevará los residuos químicos.
Guia de gestión de residuos químicos en centros sanitarios
ANEXO 3. SEGREGACIÓN EN ORIGEN Y ENVASADO DE LOS RESIDUOS
QUÍMICOS
Aquellos que no se pueden minimizar se deben segregar en origen, verterlos por el
desagüe, cuando esto sea posible, o darlos a un gestor autorizado o a una
instalación de tratamiento.
1. Criterios para su segregación en origen.
2. Grupos en que se segregarán
3. Envases para su recogida
4. Etiquetado de los envases que los contienen
5. Criterios para escoger la capacidad de los envases
6. Control del número de envases
 1. Criterios para su segregación en origen
Los residuos químicos que se generan en el centro sanitario han de ser
segregados en origen, de acuerdo con los criterios siguientes:
 Se deben segregar los residuos líquidos de los sólidos.
 Se deben segregar los residuos especiales de los inocuos.
 Se deben segregar los residuos cancerígenos de los que no lo son.
 Se deben segregar los residuos especiales entre sí, de acuerdo
con el tipo de contaminante.
También es aconsejable que la segregación en origen se haga teniendo
en cuenta que se debe:
 Reducir a un mínimo el trabajo del personal de los laboratorios y
otros servicios, y las posibilidades de que se cometan errores a la
hora de hacer la segregación.
 Facilitar al gestor autorizado el tratamiento posterior del residuo.

La segregación en origen tiene, entre sus principales objetivos, evitar:
 La mezcla de residuos incompatibles, es decir, los que reaccionen
violentamente o exotérmicamente, o los que generen
subproductos inflamables o tóxicos.
 Las mezclas que puedan reducir el potencial de reciclaje y
reutilización de algunos residuos.
Guia de gestión de residuos químicos en centros sanitarios
ANEXO 4. RESIDUOS QUÍMICOS MÁS CONFLICTIVOS
Dentro de los numerosos residuos químicos que genera un centro sanitario, hay un
grupo que, por la cantidad y frecuencia de generación o su peligrosidad, es más
conflictivo y debe recibir una atención especial.
Residuos más conflictivos
 Acetona
 Acetona + metanol
 Acetona + ciclohexanona
 Baño fijador
 Baño revelador
 Ciclohexanona
 Dicloroetano
 Fluorescentes
 Formol
 Hexano
 Mercurio
 Lámparas de mercurio
 >Medicamentos caducados
 Medicamentos en unidosis sin especificación o fecha de caducidad
 Medicamentos de nevera, la estabilidad de los cuales se sospecha que ha
sido afectada
 Pilas y baterías
 Placas radiográficas
 Tetróxido de osmio
 Tinción de Papanicolau
 Tolueno
 Xilol
 Xilol + parafina
1. Servicios donde se generan los residuos que han de recibir una atención
especial
2. Alternativas de minimización y disposición
Guia de gestión de residuos químicos en centros sanitarios
ANEXO 5. REDUCCIÓN DE LA CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS RESIDUALES
En los centros sanitarios se generan aguas residuales alcalinas (pH entre 8
y 9) contaminadas con detergentes, blanqueadores y diferentes productos
de limpieza y desinfección, especialmente lejía, responsables de la
formación de compuestos halogenados, absorbibles 3. Estos últimos son
tóxicos, se degradan con dificultad, y llegan al ser humano a través de la
grasa de los animales (peces, bóvidos, etc.), donde se acumulan.
1.
2.
3.
4.
Reducción de la formación de compuestos halogenados absorbibles
Ídem de la contaminación causada por el lavado de tejidos
Ídem de la contaminación causada por el lavado del material de laboratorio
Ídem de la contaminación causada por la limpieza y desinfección de los
equipos de hemodiálisis
5. Ídem de la contaminación causada por el uso de instrumental y reactivos
con mercurio
6. Ídem de la contaminación causada por las soluciones cianuradas de los
analizadores de hematología.
1. Reducción de la formación de compuestos halogenados
absorbibles
Para reducir la formación de compuestos halogenados absorbibles, se
recomienda adoptar las buenas prácticas siguientes:
 Evitar el vertido de fenoles.
 Desinfectar con hipoclorito sólo cuando sea necesario y cuando
no haya riesgo de reacciones secundarias.
3
Compuestos halogenados no volátiles y volátiles.
2. Ídem de la contaminación causada por el lavado de tejidos
Para el lavado de tejidos se utilizan detergentes y aditivos
(blanqueadores, blanqueadores ópticos , neutralizantes, suavizantes).
Es posible disminuir la carga contaminante de las aguas residuales
debida al uso de estos productos si se adoptan las buenas prácticas
siguientes:
 Reducir la dureza del agua que se utiliza en la lavandería
instalando una unidad de descalcificación. El uso de agua blanda
permite disminuir entre un 10 y un 30% el consumo de
detergente.
 Contar con dosificadores eficaces que permitan trabajar con dosis
pequeñas. Una formación adecuada del personal de limpieza
permitirá abandonar la costumbre de dosificar "a ojo", lo que
origina un incremento de hasta un 40% del consumo de
detergente. Frecuentemente la dosis recomendada por los
proveedores es excesiva. Se aconseja calcular la dosis adecuada
Salud ambiental
ANEXO 6: AUTORIZACIONES
ADMINISTRATIVAS PARA EL
VERTIDO DE AGUAS RESIDUALES
Todo vertido de aguas residuales ha de disponer de la autorización administrativa
correspondiente, en la cual figuran, entre otras, los límites de vertido a cumplir.
En el caso de que los vertidos de aguas residuales de un centro sanitario vayan a
parar, directa o indirectamente, a dominio público (ríos, riachuelos o mar), el centro
sanitario tendrá que pedir la autorización administrativa correspondiente a:
 La Junta de Sanejament, en el caso de las cuencas internas de Cataluña.
 La Confederación Hidrográfica del Ebro, para las cuencas de este río.
Cuando los vertidos de aguas residuales de un centro sanitario vayan a parar
directa o indirectamente al alcantarillado, son las administraciones locales
(municipales, supramunicipales o comarcales) las que han de dar la
autorización correspondiente.
En Cataluña, los limites de vertido están establecidos por estas normas:
 Reglamento Regulador de los Vertidos Residuales en el área Metropolitana
de Barcelona.
 Reglamento Regulador de Aguas Residuales del Consorcio para la Defensa
de la Cuenca del Río Besós.
 Reglamento del Dominio Público Hidráulico.
Guia de gestión de residuos químicos en centros sanitarios
ANEXO 7. TRANSPORTE Y ALMACENAMIENTO DE LOS RESIDUOS QUÍMICOS
1.
2.
3.
4.
Logística para el transporte y el almacenamiento
Características del almacén de seguridad centralizado
Armarios de seguridad
Compatibilidad de los residuos que se almacenan
1. Logística para el transporte y el almacenamiento
Siguiendo los mismos criterios que para el almacenamiento de los productos
químicos, los centros sanitarios han de diseñar una logística para el transporte
interno y almacenamiento de los residuos químicos, que permita mantenerlos
bajo control y en condiciones de seguridad, desde el momento en que se
generan hasta que se entregen a un gestor autorizado. Hay la posibilidad de
construir un almacén de seguridad centralizado en el que se acumulen los
residuos químicos peligrosos de
todo el centro sanitario, o crear zonas de almacenamiento intermedio o
transitorio, instalando armarios de seguridad, también denominados armarios
protegidos, donde se guardarán transitoriamente los residuos, en espera de que
se transporten al almacén de seguridad centralizado o de que el gestor los
recoja y se los lleve.
Las zonas de almacenamiento transitorio estarán sujetos a las mismas normas de
seguridad que los almacenes centralizados, especialmente en lo que respecta a la
protección contra incendios.
El Real decreto 833/88, modificado por el 952/97, de 20 de junio, indica que el tiempo
de almacenamiento de los residuos especiales no podrá exceder de seis meses,
excepto en caso de autorización especial del órgano competente de la comunidad
autónoma en donde se lleve a cabo este almacenamiento.
Se debe recoger y almacenar los residuos de tal forma tal que se proteja el personal del
centro sanitario, los operarios de la empresa de gestión de residuos, el medio ambiente
en general y se evite la contaminación de los residuos. Con frecuencia, se pasa por alto
la importancia de que el almacenamiento y la transferencia de los residuos destinados
al reciclaje se haga con el mismo cuidado que el del material virgen. Se debe tener en
cuenta que el potencial de reciclaje que tiene un residuo puede disminuir, o hasta
anularse, si se contamina.
Es necesario considerar que, durante las operaciones de transporte interno,
manipulación y almacenamiento de los residuos químicos dentro del centro sanitario,
pueden producirse fugas y vertidos, a causa de la negligencia o desconocimiento de
los operarios o de la falta de equipos adecuados, y presentar riesgos para la salud.
Guia de gestión de residuos químicos en centros sanitarios
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