Convención sobre la Prohibición de utilizar Técnicas de
Modificación Ambiental con Fines Militares u otros Fines Hostiles (1976)
«La Asamblea General,
Recordando sus resoluciones 3264 (XXIX) de 9 de diciembre de 1974 y 3475 (XXX) de 11
de diciembre de 1975,
Recordando su resolución 1722 (XVI) de 20 de diciembre de 1961, en la que reconoció que
a todos los Estados les interesaban profundamente el desarme y las negociaciones sobre
el control de armamentos,
Decidida a evitar los posibles peligros de la utilización de técnicas de modificación
ambiental con fines militares u otros fines hostiles,
Convencida de que una amplia adhesión a una convención sobre la prohibición de tales
medidas contribuiría a la causa de fortalecer la paz y evitar la amenaza de la guerra,
Tomando nota con satisfacción de que la Conferencia del Comité de Desarme ha
terminado y transmitido a la Asamblea General, en el informe sobre sus trabajos de 1976,
el texto de un proyecto de convención sobre la prohibición de utilizar técnicas de
modificación ambiental con fines militares u otros fines hostiles,
Tomando nota asimismo de que la Convención tiene por objeto prohibir efectivamente la
utilización de las técnicas de modificación ambiental con fines militares u otros fines
hostiles a efectos de eliminar los peligros que para la humanidad entrañaría esa utilización,
Teniendo presente que los proyectos de acuerdos sobre el desarme y las medidas de
control de armamentos que presente a la Asamblea General la Conferencia del Comité de
Desarme deberían ser el resultado de un proceso de negociaciones eficaces y que tales
instrumentos deberían tener debidamente en cuenta las opiniones e intereses de todos los
Estados para que pudieran ser objeto de la adhesión del mayor número posible de países,
Teniendo presente que el artículo VIII de la Convención prevé la convocación de una
conferencia para examinar la aplicación de la Convención cinco años después de su
entrada en vigor y asegurar que se están cumpliendo sus fines y disposiciones,
Teniendo también presentes todos los documentos pertinentes y las actas de las
negociaciones de la Conferencia del Comité de Desarme sobre el examen del proyecto de
Convención,
Convencida de que la Convención no debería afectar la utilización de técnicas de
modificación ambiental con fines pacíficos, que podrían contribuir a preservar y mejorar el
medio ambiente en beneficio de las generaciones actuales y futuras,
Convencida de que la Convención contribuirá a la realización de los propósitos y principios
de la Carta de las Naciones Unidas,
Deseosa de que, durante su período de sesiones de 1977, la Conferencia del Comité de
Desarme se concentre en negociaciones urgentes sobre el desarme y las medidas de
limitación de armamentos,
1. Remite la Convención sobre la prohibición de utilizar técnicas de modificación ambiental
con fines militares u otros fines hostiles cuyo texto figura como anexo a la presente
resolución, a todos los Estados para su consideración, firma y ratificación;
2. Pide al Secretario General que, en su calidad de Depositario de la Convención, la abra a
la firma y ratificación lo más pronto posible;
3. Expresa la esperanza de que la Convención reciba la más amplia adhesión posible;
4. Pide a la Conferencia del Comité de Desarme que, sin perjuicio de las prioridades
establecidas en su programa de trabajo, mantenga en examen el problema de cómo evitar
eficazmente los peligros de la utilización de técnicas de modificación ambiental con fines
militares u otros fines hostiles;
5. Pide al Secretario General que transmita a la Conferencia del Comité de Desarme todos
los documentos relativos al examen efectuado por la Asamblea General en su trigésimo
primer período de sesiones de la cuestión de la prohibición de utilizar técnicas de
modificación ambiental con fines militares u otros fines hostiles.»
Los Estados Partes en la presente Convención,
Guiándose por los intereses del fortalecimiento de la paz y deseando contribuir a detener la
carrera de armamentos, a conseguir el desarme general y completo bajo un control
internacional estricto y eficaz y a preservar a la humanidad del peligro de la utilización de
nuevos medios de guerra,
Decididos a proseguir las negociaciones para lograr progresos efectivos en la adopción de
medidas adicionales en la esfera del desarme,
Reconociendo que los progresos científicos y técnicos pueden crear nuevas posibilidades
para la modificación del medio ambiente,
Recordando la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano, aprobada en Estocolmo el 16 de junio de 1972,
Conscientes de que la utilización de técnicas de modificación ambiental con fines pacíficos
podría mejorar la interrelación hombre-naturaleza y contribuir a preservar y mejorar el
medio ambiente para el bienestar del ser humano,
Reconociendo, sin embargo, que la utilización de esas técnicas con fines militares u otros
fines hostiles podría tener efectos sumamente perjudiciales para el bienestar del ser
humano,
Deseando prohibir efectivamente la utilización de las técnicas de modificación ambiental
con fines militares u otros fines hostiles a fin de eliminar los peligros que para la humanidad
entrañaría esa utilización, y afirmando su voluntad de trabajar para lograr ese objetivo,
Deseando asimismo contribuir al fortalecimiento de la confianza entre las naciones y a
mejorar más la situación internacional, de conformidad con los propósitos y principios de la
Carta de las Naciones Unidas,
Han convenido en lo siguiente:
Art. 1. 1. Cada Estado Parte en la presente Convención se compromete a no utilizar
técnicas de modificación ambiental con fines militares u otros fines hostiles que tengan
efectos vastos, duraderos o graves, como medios para producir destrucciones, daños o
perjuicios a otro Estado Parte.
2. Cada Estado Parte en la presente Convención se compromete a no ayudar, ni alentar ni
incitar a ningún Estado o grupo de Estado u organización internacional a realizar
actividades contrarias a las disposiciones del párrafo 1 del presente artículo.
Art. 2. A los efectos del artículo 1, la expresión «técnicas de modificación ambiental»
comprende todas las técnicas que tienen por objeto alterar -mediante la manipulación
deliberada de los procesos naturales- la dinámica, la composición o estructura de la Tierra,
incluida su biótica, su litosfera, su hidrosfera y su atmósfera, o del espacio ultraterrestre.
Art. 3. 1. Las disposiciones de la presente Convención no impedirán la utilización de
técnicas de modificación ambiental con fines pacíficos ni contravendrán los principios
generalmente reconocidos y las normas aplicables del derecho internacional relativos a
esa utilización.
2. Los Estados Partes en la presente Convención se comprometen a facilitar el intercambio
más amplio posible de información científica y tecnológica sobre la utilización de técnicas
de modificación ambiental con fines pacíficos, y tienen derecho a participar en ese
intercambio. Los Estados Partes que puedan hacerlo contribuirán, individual o
conjuntamente con otros Estados u organizaciones internacionales, a la cooperación
económica y científica internacional en la preservación, mejora y utilización del medio
ambiente con fines pacíficos, teniendo debidamente en cuenta las necesidades de las
regiones en desarrollo del mundo.
Art. 4. Cada Estado Parte en la presente Convención se compromete a tomar las medidas
que considere necesarias de conformidad con sus procedimientos constitucionales, para
prohibir y prevenir toda actividad a las disposiciones de la Convención, en cualquier lugar
situado bajo su jurisdicción o control.
Art. 5. 1. Los Estados Partes en la presente Convención se comprometen a consultarse
mutuamente y a cooperar en la solución de cualquier problema que surja en relación con
los objetivos de la Convención o en la aplicación de sus disposiciones. Las consultas y la
cooperación previstas en el presente artículo podrán llevarse a cabo también mediante los
procedimientos internacionales apropiados dentro del marco de las Naciones Unidas y de
conformidad con su Carta. Entre esos procedimientos internacionales pueden figurar los
servicios de las organizaciones internacionales competentes, así como los de un Comité
Consultivo de Expertos como se prevé en el párrafo 2 del presente artículo.
2. Para los fines que se especifican en el párrafo 1 del presente artículo, el Depositario,
tras la recepción de una solicitud de cualquier Estado Parte en la presente Convención
convocará en el plazo de un mes un Comité Consultivo de Expertos. Todo Estado Parte
puede designar a un experto para que preste sus servicios en dicho Comité, cuyas
funciones y reglamentó se formulan en el anexo, que forma parte integrante de la
Convención. El Comité transmitirá al Depositario un resumen de sus conclusiones fácticas,
en el que se incorporarán todas las opiniones y todos los datos expuestos al Comité
durante sus deliberaciones. El Depositario distribuirá el resumen entre todos los Estados
Partes.
3. Cualquier Estado Parte en la presente Convención que tenga motivos para creer que
cualquier otro Estado Parte actúa en violación de las obligaciones derivadas de las
disposiciones de la Convención podrá presentar una denuncia al Consejo de Seguridad de
las Naciones Unidas. Dicha denuncia deberá contener toda la información pertinente, así
como todas las pruebas posibles que confirmen su fundamento.
4. Cada Estado Parte en la presente Convención se compromete a cooperar en cualquier
investigación que pueda iniciar el Consejo de Seguridad, de conformidad con las
disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, sobre la base de la denuncia recibida
por el Consejo. Éste informará de los resultados de la investigación a los Estados Partes
en la Convención.
5. Cada Estado Parte en la presente Convención se compromete a proporcionar asistencia
o a prestar apoyo, de conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones
Unidas, a cualquier Estado Parte que lo solicite, si el Consejo de Seguridad decide que esa
Parte ha sido perjudicada o puede resultar perjudicada como resultado de una violación de
la Convención.
Art. 6. 1. Cualquier Estado Parte en la presente Convención podrá proponer enmiendas a
la Convención. El texto de cualquier enmienda propuesta deberá ser presentado al
Depositario, quien lo distribuirá sin dilación entre todos los Estados Partes.
2. Una enmienda entrará en vigor, para todos los Estados Partes en la presente
Convención que la hayan aceptado, cuando la mayoría de los Estados Partes hayan
depositado en poder del Depositario los instrumentos de aceptación. A partir de entonces
entrará en vigor para cualquiera de los demás Estados Partes en la fecha en que éste
deposite su instrumento de aceptación.
Art. 7. La presente Convención tendrá duración ilimitada.
Art. 8. 1. Transcurridos cinco años desde la entrada en vigor de la presente Convención, el
Depositario convocará a una conferencia de los Estados Partes en la Convención, que se
celebrará en Ginebra (Suiza). La Conferencia revisará la aplicación de la Convención para
asegurarse de que se están cumpliendo sus fines y disposiciones y, en particular, estudiará
la eficacia de las disposiciones del párrafo 1 del artículo 1 en cuanto a la eliminación de los
peligros de la utilización de técnicas de modificación ambiental con fines militares u otros
fines hostiles.
2. A partir de ese momento, con intervalos no menores de cinco años, la mayoría de los
Estados Partes en la presente Convención podrá conseguir que se convoque una
conferencia con los mismos objetivos mediante la presentación de una propuesta al efecto
al Depositario.
3. Si no hubiera sido convocada ninguna conferencia con arreglo al párrafo 2 del presente
artículo, dentro de los diez años siguientes a la conclusión de una conferencia precedente,
el Depositario solicitará las opiniones de todos los Estados Partes en la presente
Convención sobre la convocación de tal conferencia. Si un tercio o diez de los Estados
Partes, según el número que sea menor, responden afirmativamente, el Depositario
adoptará inmediatamente medidas para convocar a la conferencia.
Art. 9. 1. La presente Convención estará abierta a la firma de todos los Estados. El Estado
que no firmare la Convención antes de su entrada en vigor de conformidad con el párrafo 3
del presente artículo, podrá adherirse a ella en cualquier momento.
2. La presente Convención estará sujeta a ratificación por los Estados signatarios. Los
instrumentos de ratificación o de adhesión se depositarán en poder del Secretario General
de las Naciones Unidas.
3. La presente Convención entrará en vigor una vez que hayan depositado sus
instrumentos de ratificación veinte gobiernos, de conformidad con el párrafo 2 del presente
artículo.
4. Para los Estados cuyos instrumentos de ratificación o de adhesión se depositaren
después de la entrada en vigor de la presente Convención, la Convención entrará en vigor
en la fecha del depósito de sus instrumentos de ratificación o de adhesión.
5. El Depositario informará sin dilación a todos los Estados signatarios y a todos los
Estados que se hayan adherido a la presente Convención de la fecha de cada firma, de la
fecha del depósito de cada instrumento de ratificación o de adhesión y de la fecha de
entrada en vigor de la presente Convención y de las enmiendas a la misma, así como de la
recepción de otras notificaciones.
6. La presente Convención será registrada por el Depositario de conformidad con el
Artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.
Art. 10. La presente Convención, cuyos textos en árabe, chino, español, francés, inglés y
ruso son igualmente auténticos, se depositará en poder del Secretario General de las
Naciones Unidas, quien remitirá copias debidamente certificadas a los gobiernos de los
Estados signatarios y de los Estados que se adhieran a la Convención.
Anexo a la Convención - Comité Consultivo de Expertos
1. El Comité Consultivo de Expertos se encargará de establecer las conclusiones fácticas
pertinentes y de facilitar opiniones de expertos en relación con cualquier problema que,
conforme a lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 5 de la presente Convención, plantee el
Estado Parte que solicite la convocación del Comité.
2. Los trabajos del Comité Consultivo de Expertos se organizarán de modo que le permita
desempeñar las funciones establecidas en el párrafo 1 del presente anexo. Cuando sea
posible, el Comité tomará por consenso decisiones sobre las cuestiones de procedimiento
relativas a la organización de sus trabajos; si no es posible, las decisiones se tomarán por
mayoría de los miembros presentes y votantes. No se someterán a votación las cuestiones
de fondo.
3. El Presidente del Comité será el Depositario o su representante.
4. Cada experto podrá estar asesorado en las reuniones por uno o varios consejeros.
5. Cada experto tendrá derecho a recabar de los Estados y de las organizaciones
internacionales, por conducto del Presidente, la información y la asistencia que estime
conveniente para el desempeño de la labor del Comité.
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