H.Cámara de Diputados de la Nación PROYECTO DE LEY Texto

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H.Cámara de Diputados de la Nación
PROYECTO DE LEY
Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente
podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario,
editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.
Nº de Expediente 4402-D-2011
Trámite
Parlamentario
125 (06/09/2011)
Sumario
IMPUESTO A LAS GANANCIAS-LEY 20628 - T.O DECRETO 649/97 Y SUS MODIFICACIONES -.
SUSTITUCION DEL INCISO J) DEL ARTICULO 20, SOBRE EXENCION POR LA EXPLOTACION DE LOS
DERECHOS DE AUTOR.
Firmantes
HELLER, CARLOS SALOMON - SABBATELLA, MARTIN - BASTEIRO, SERGIO ARIEL.
Giro a
Comisiones
PRESUPUESTO Y HACIENDA.
El Senado y Cámara de Diputados,...
Modificación al Inciso "J" del Artículo 20 de la Ley 20.628 de
Impuesto a las Ganancias
Artículo 1º.- Sustitúyese el inciso "J" del artículo 20 de la Ley 20628 del Impuesto a las
Ganancias, (T.O. decreto 649/97) y sus modificaciones, el que queda redactado de la
siguiente manera:
"J) Las ganancias provenientes de la explotación de derechos de autor amparados por la
Ley Nº 11.723 hasta la suma de CIEN MIL PESOS ($100.000) por período fiscal, siempre
que el impuesto recaiga directamente sobre las personas físicas de los autores o sus derecho
habientes; que las respectivas obras sean debidamente inscriptas en la Dirección Nacional
del Derecho de Autor; que el beneficio proceda de la publicación, ejecución,
representación, exposición, exhibición, emisión, traducción u otra forma de reproducción; y
que las sumas devengadas por la explotación de esos derechos sean abonados a través de
las sociedades de gestión colectiva de los derechos de autores que normativamente
correspondan a cada rubro. Esta exención no será de aplicación para beneficiarios del
exterior".
Artículo 2º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
FUNDAMENTOS
Señor presidente:
La recaudación a valores constantes provenientes del Impuesto a las Ganancias ha
experimentado un crecimiento importante en los últimos años; debido a que las alícuotas
impositivas legales se han mantenido constantes, cuando las causas de este incremento en la
recaudación deberían responder a otros elementos.
A ello, se le suma otro factor, la suspensión de los mecanismos de ajuste contemplados en
la ley 20.628 (Texto Ordenado Decreto 649/97). Si se dispusieron ajustes correctivos, éstos
no lograron evitar esta situación.
La exención vigente de $ 10.000 fue establecida hace ya más de una década. La falta de
variación de dicho tope por un período tan prolongado, junto a la modificación de las
variables económicas, ha generado un aumento en la tasa efectiva y por consiguiente el
mismo nivel de renta real se ve sometido cada año a alícuotas superiores.
La mecánica de cálculo del Impuesto a las Ganancias comprende la existencia de mínimos
no imponibles, los que al no ser actualizados periódicamente, hoy exhiben distorsiones que
perturban el poder adquisitivo de los afectados. Esta situación se aparta del principio de
realidad económica, prescindiendo de la capacidad contributiva del contribuyente, que se
traduce en una mayor carga tributaria y en una disminución del poder adquisitivo de su
ingreso.
El incremento del costo de vida en los últimos ejercicios fiscales, hace reaparecer las
condiciones que los legisladores tuvieron en cuenta al establecer los mecanismos de ajuste
contenidos en la mayoría de las leyes impositivas.
La ley de Impuesto a las Ganancias prevé mecanismos de ajuste periódicos, pero su
aplicación está suspendida por la ley de Emergencia Económica. Esta suspensión provoca
que las personas comprendidas en el inciso j) del artículo 20 de la ley de Impuesto a las
Ganancias se vea perjudicada por la no aplicación del ajuste establecido en el artículo 25 de
la norma citada, al tributar sobre parte de los ingresos necesarios para conservar su nivel
adquisitivo.
Conjuntamente con ello, se afecta la previsibilidad, ya que la tasa efectiva final del
impuesto depende de factores ajenos a los establecidos por ley.
Todo lo expuesto, justifica la necesidad de reestablecer los mecanismos de ajuste
contemplados en la legislación o actualizar progresiva y periódicamente los mínimos no
imponibles, para darle un tratamiento integral, homogéneo y previsible al efecto que
produce el constante incremento de variables sobre la determinación de los impuestos.
A nadie escapa que los autores son creadores individuales que generan una suerte de
riqueza social, como así tampoco las dificultades que padecen para poder ejercer el acto
creativo de sus obras. Ese aporte social fue reconocido plenamente por la ley 21481, al
eximirlos de todo gravamen, cuando en su artículo 10 inc. c) modifica radicalmente el
inciso j) del artículo 20 de la ley 20628 al incorporar el siguiente texto: "Están exentos del
gravamen: ...j) Las ganancias provenientes de derechos de autor y las restantes ganancias
derivadas de derechos amparados por la ley 11723, siempre que el impuesto recaiga
directamente sobre los autores o sus derechohabientes y que las respectivas obras sean
debidamente inscriptas en la Dirección Nacional del Derecho de Autor. Esta exención no
será de aplicación para beneficiarios del exterior".
Lamentablemente, tal reconocimiento a la creación hoy se encuentra derogado y suplantado
por una base mínima no imponible de $ 10.000, que a todas luces resulta desproporcionada
y a la vez injusta.
Además, se incorpora como condición, para acceder a la exención, que las sumas percibidas
como consecuencia de las actividades comprendidas en la ley 11.723, lo sean a través de las
respectivas sociedades de gestión colectiva de los derechos de autores.
Tal condición no resulta infundada, sino por el contrario necesaria o forzosa, toda vez que,
dichas sociedades de gestión colectiva de los derechos de autores y derechos conexos, por
ley, tienen a su cargo la percepción en el país, de los derechos económicos de autor, no sólo
de sus socios sino de todos los autores y compositores, como así también de sociedades
autorales extranjeras con las que se encuentren vinculadas mediante convenios. Ello surge
de las distintas leyes que crean las sociedades de autores para cada rubro o disciplina y/o de
sus respectivos decretos reglamentarios (v.g. artículo 1º de la Ley 17.648 y artículo 1º del
decreto reglamentario 5146/69, para SADAIC; artículo 1º de la Ley 20.115 de
ARGENTORES; entre otros) y reposa en un sistema de gestión colectiva del patrimonio
artístico de sus representados. Este, es el único medio del que disponen los autores para
percibir sus derechos, ello con la finalidad de protegerlos mediante una eficaz tutela de sus
intereses frente a todos aquellos que de cualquier manera ejecuten sus obras; proveyendo
así un adecuado servicio de control y fiscalización.
Todo ello, también, ha sido receptado por la reiterada doctrina y jurisprudencia de nuestros
tribunales, entre la que podemos citar a modo de ejemplo: "El Derecho de Autor en la
Argentina" (Villalba, C.A. y Lipszyc, D., pág. 340, nota 8, Bs. As. 2009); autos "Piazzolla,
Daniel Hugo c/ América TV S.A. s/ Ordinario"; y "Mitnik, Bernardo c/ Sadaic" (CNCiv.,
Sala L, 3.7.98, JA, 2000, I, 342).
La exigencia de la intervención forzosa de las sociedades de gestión colectiva, garantiza al
fisco que los ingresos sean provenientes de la actividad que la ley promociona e
indirectamente ha de evitar la evasión fiscal dado que dichas entidades a la vez actúan
como agentes de retención del Impuesto a las Ganancias. De esta manera, toda transacción
que involucre a un autor o creador con el productor o empresario que la contrata, queda
expuesta ante la AFIP.
Vale aclarar que, por gestión colectiva se entiende "el sistema de administración de
derechos de autor y de derechos conexos por el cual sus titulares delegan, en
organizaciones creadas al efecto, la negociación de las condiciones en sus obras; sus
prestaciones artísticas o sus aportaciones industriales que -según el caso- serán utilizadas
por los difusores y otros usuarios primarios; el otorgamiento de las respectivas
autorizaciones; el control de las utilizaciones; la recaudación de las remuneraciones
devengadas y su distribución o reparto entre los beneficiarios."
La amplitud de las funciones que cumplen las entidades de gestión colectiva, dependen de
la categoría y del género de los derechos administrados, pero, aún cuando rijan sistema de
licencias no voluntarias, la actividad de gestión colectiva comprende al menos dos aspectos
básicos: la recaudación y la distribución o reparto.
La gestión colectiva de derecho de autor nació y se desarrolló a través de entidades de
carácter privado, sin propósito de lucro, formadas por autores, con el objeto de defender los
intereses de carácter personal y de administrar los derechos patrimoniales de los autores de
obras de creación.
El 3 de julio de 1985 se impuso con carácter general en Francia, que las agrupaciones de
autores en su forma jurídica se convirtieran en sociedades civiles. Este modelo fue seguido
por varios países de América latina, como por ejemplo, Argentina, Brasil y México.
En cuanto a la autorización que da el autor a una sociedad en el orden público es diferente
al del orden privado que emana de un contrato de sociedad, mandato, cesión o aportes
sociales, en lo público la representatividad de los titulares de derecho que ejerce el
organismo emana de la norma legal que lo crea, es exclusivamente de ley. De acuerdo a
esto se dice que este sistema es más equitativo por su protección social directa, el cual evita
otras regulaciones más que las dispuestas por la ley y sus reglamentos.
En conclusión, las sociedades de gestión colectiva, son facilitadoras tanto de los usuarios,
como principalmente de los autores y productores o representantes de obras artísticas,
literarias, fonográficas, entre otras. Por tal motivo su existencia es imprescindible para el
funcionamiento y ejecución jurídico, moral, patrimonial y fiscal de los derecho de los
autores.
El presente proyecto se encuadra dentro de los lineamientos establecidos en último párrafo
del inciso 19 del artículo 75 de la Constitución Nacional, que atribuye al Congreso de la
Nación la competencia para: "Dictar leyes que protejan la identidad y pluralidad cultural,
la libre creación y circulación de las obras de autor; el patrimonio artístico y los espacios
culturales y audiovisuales".
Señor Presidente, por las razones expuestas es que solicitamos la aprobación del presente
proyecto de ley.
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