CONTRATO DE EDICIÓN
Contrato de edición.Artículo 58. Concepto.- Por el contrato de edición el autor o sus derechohabientes ceden al editor,
mediante compensación económica, el derecho de reproducir su obra y el de distribuirla. El editor se
obliga a realizar estas operaciones por su cuenta y riesgo en las condiciones pactadas y con sujeción a lo
dispuesto en esta ley.
Destacar el carácter imperativo de todas las normas jurídicas
que afectan al contrato de edición:
Artículo 55. Beneficios irrenunciables
Salvo disposición de la propia ley, los beneficios que se otorgan en el presente título a los autores y a sus
derechohabientes serán irrenunciables.
En...................... a...... de.......................de..............
Lugar y fecha de celebración.Aunque parezca una simple cláusula de estilo, es muy importante,
porque el lugar resulta determinante para definir la competencia
territorial de los tribunales y la ley aplicable y la fecha lo
es para el cómputo de los plazos, sea de entrega, publicación,
duración, prescripción, etc.
REUNIDOS
De una parte........................., actuando en su propio nombre y representación, mayor
de edad, con domicilio en.........................................., provisto del D.N.I. núm. ……. (en
lo sucesivo el/la AUTOR/A).
De otra parte............................ con domicilio social en.................., CIF núm.
..........................representado en este acto por D. ..........................., en su calidad
de..............., ………… (en adelante el EDITOR ) según poderes otorgados….
Partes intervinientes.Es indispensable que la persona física que interviene en nombre
y
representación
de
la
editorial
quede
perfectamente
identificada
y
al
mismo
tiempo
quede
acreditada
la
representación que dice ostentar, ya sea con poderes notariales
o con la escritura de constitución de la sociedad.
MANIFIESTAN
I.- Que………es autor/a de la obra …………………………(en lo sucesivo la OBRA) y
titular en pleno dominio de cuantos derechos son objeto del presente contrato.
II.- Que el editor se halla interesado en adquirir los derechos de explotación de la obra
en las condiciones que se dirán.
III.- Que en méritos de lo anterior, ambas partes, reconociéndose capacidad legal
suficiente, celebran el presente contrato de edición que sujetan a las siguientes
Manifestaciones.En las manifestaciones del contrato figuran la declaración de
autoría, la identificación del autor, la identificación de la
obra y los propósitos de las partes.
Artículo 10. Obras y títulos originales.- 2. El título de una obra, cuando sea original, quedará protegido
como parte de ella.
Cabe resaltar que la obra se identifica por el título y sobre
este recaen los mismos derechos de autor que sobre el conjunto
de la obra. Por tanto, hay que vigilar el título que aparece en
el contrato y, si es provisional, hay que dejar constancia de
tal circunstancia.
CLAUSULAS
Primera.- El/la AUTOR/A cede al EDITOR los derechos de reproducción, distribución y
venta en forma de libro de la obra denominada................ para su explotación
comercial en lengua .................. y para el ámbito territorial de .................................
Cesión de derechos.Artículo 17. Derecho exclusivo de explotación y sus modalidades.- Corresponde al autor el ejercicio
exclusivo de los derechos de explotación de su obra en cualquier forma y, en especial, los derechos de
reproducción, distribución, comunicación pública y transformación, que no podrán ser realizadas sin su
autorización, salvo en los casos previstos en la presente ley.
Art. 43 LPI.- 1. Los derechos de explotación de la obra pueden transmitirse por actos «inter vivos»,
quedando limitada la cesión al derecho o derechos cedidos, a las modalidades de explotación
expresamente previstas y al tiempo y ámbito territorial que se determinen.
Art. 18 LPI.- Se entiende por reproducción la fijación directa o indirecta, provisional o
permanente, por cualquier medio y en cualquier forma, de toda la obra o de parte de ella,
que permita su comunicación o la obtención de copias.
Art. 19.- Se entiende por distribución la puesta a disposición del público del original o de las
copias de la obra, en un soporte tangible, mediante su venta, alquiler, préstamo o de
cualquier otra forma.
El artículo 17 de la LPI es el centro del cual parten todos los
derechos económicos reconocidos al autor. La totalidad de
facultades
derivadas
de
tales
derechos
se
concentran
inicialmente en el autor, quien ostenta el monopolio absoluto
sobre su propia obra. El titular de los derechos de explotación
ostenta la facultad de permitir, prohibir o de realizar el mismo
cualquiera de los actos de explotación de la obra.
En esta cláusula se delimitan los derechos de explotación que se
ceden al editor: la reproducción y distribución de la obra. El
término venta se introduce para mayor claridad, aunque
técnicamente es redundante, pues forma parte del derecho de
distribución.
Además se define el ámbito lingüístico y el área territorial de
explotación de la obra.

Aquí caben pactos que acoten el territorio o distintos pactos (no
exclusividad, sólo para ciertas modalidades, etc.) para determinados
territorios
Si bien los derechos de explotación típicos son los recogidos en
el artículo 17, reproducido más arriba, nada impide la
posibilidad de otras formas de aprovechamiento económico o de
utilización colectiva de la obra. El problema surge con el
acaparamiento de todas esas formas de explotación sin que
existan posibilidades razonables de llevarlas a cabo.
Segunda.- La cesión se entiende con carácter de (exclusiva / no exclusiva) en
cualquiera de las modalidades de edición en soporte papel: tapa dura, cartoné,
ediciones económicas o de bolsillo, fascículos, ediciones ilustradas, de lujo, de
bibliófilo o cualquier otra que se estimara oportuna para facilitar la máxima difusión de
la obra.
Art. 48 LPI.- La cesión en exclusiva deberá otorgarse expresamente con este carácter y atribuirá al
cesionario, dentro del ámbito de aquélla, la facultad de explotar la obra con exclusión de otra persona,
comprendido el propio cedente, y, salvo pacto en contrario, las de otorgar autorizaciones no exclusivas a
terceros.
En esta cláusula, en principio, se le otorga a la edición en
forma de libro el carácter de exclusiva.
Es legítimo que el editor procure garantizar su inversión y
disminuir los riesgos inherentes a la edición, asegurándose una
posición dominante, incluso monopólica, excluyendo a los demás,
comprendido el propio autor, en la explotación principal de la
obra. Lo que en cambio no resulta lógico es que esta
exclusividad se extienda a todas y cada una de las formas de
explotación, principales y subsidiarias,
a todos los modos de
edición y mecanismos de distribución.
Cuando
la
exclusividad
se
combina
con
el
desorbitado
acaparamiento de derechos que caracteriza la nueva hornada de
contratos de la era digital, estamos ante un fenómeno
profundamente regresivo. En la práctica se usa la exclusividad
como monopolio no para explotar la obra en todas sus formas,
sino para impedir que otros lo puedan hacer, lo que supone un
freno para el desarrollo de las nuevas tecnologías.
La exclusividad no puede durar más que la cesión del derecho
sobre el que recae, pero sí puede durar menos.

Es posible y recomendable que determinados derechos, cuya explotación
real por parte de la editorial no esté clara, no sean cedidos en exclusividad o
que la exclusividad tenga una duración limitada.
Tercera.- Asimismo, el/la AUTOR/A cede en (exclusiva/no exclusiva) el derecho a
explotar la obra a través de cualquier otro medio ya sea mediante soporte magnético,
digital, e-book, soportes sonoros, serialización radiofónica, radiodifusión, acceso on
line, etc, siempre que no impliquen transformación de la obra.
Esta cláusula está destinada primordialmente a los derechos
digitales y también es pertinente para los llamados derechos
secundarios.
El escaso desarrollo autónomo que por ahora tiene la edición
digital y el propósito manifiesto de las editoriales de
incorporarse a tal campo, aconsejan no establecer en estos
momentos una separación tajante entre el ámbito analógico y el
ámbito digital. Lo que no obsta para señalar sus diferencias. De
ahí que el contrato de edición establezca dos escalones en la
cesión de derechos: uno más amplio y pleno para los derechos
tradicionales y otro más restringido y condicional para los
nuevos derechos.


Es conveniente desglosar los derechos digitales y secundarios que nos
proponen.
Discutir cada uno de estos derechos y ceder sólo los que se vayan a ejercer
Cuarta.- Transcurridos ….. años* desde la publicación de la primera edición de la
obra, el/la AUTOR/A podrá resolverlo respecto de las modalidades de explotación
previstas en la cláusula tercera en las que no se haya verificado la explotación o
publicación de la obra y sobre los que disponga de una oferta en firme formulada por
un tercero interesado. No obstante, previo a la resolución, el/la AUTOR/A se obliga a
conceder al EDITOR un derecho de adquisición preferente para explotar la OBRA en
aquella modalidad respecto a la cual disponga de dicha oferta.
En este caso, el/la AUTOR/A notificará de forma fehaciente al EDITOR los datos y
condiciones correspondientes a la oferta que pudiera haber recibido de un tercero
interesado en llevar a cabo cualesquiera actos de explotación a que se refiere el
apartado anterior, disponiendo el EDITOR de un plazo de sesenta días para comunicar
al AUTOR su voluntad de adquirir o no los derechos en cuestión en las mismas
condiciones que le hayan sido ofertadas al AUTOR. Transcurrido dicho plazo sin que
el EDITOR haga tal comunicación, o en cuanto manifieste que no se halla interesado
en la adquisición en cuestión, el/la AUTOR/A podrá libremente celebrar el contrato con
el tercero en las condiciones notificadas.
El/la AUTOR/A se reserva todos los derechos patrimoniales no específicamente
cedidos en este contrato.

Recomendación: Se recomienda fijar un límite de dos años.
En esta cláusula es donde se expresa claramente el tratamiento
diferenciado al que nos hemos referido. Se establecen dos
escalones
perfectamente
delimitados,
que
se
corresponden
básicamente con la edición gráfica o analógica y la edición
digital. Así como en el primero hay una cesión plena, el segundo
está sometido rigurosamente a la condición de que se verifique
la explotación efectiva de la obra.
En la medida de lo posible, realizado el desglose de derechos,
sería útil:



Jugar con la no-exclusividad en la cesión de determinados derechos
Incluir condiciones: “El ejercicio de este derecho está sometido al acuerdo
del autor”
Posibilidad de acuerdos complementarios
Opcional.- Dentro del marco de los derechos cedidos al EDITOR en este acuerdo, se
incluye el derecho de traducción y edición de la obra en cualquier lengua oficial
española.
Si transcurridos 2 años desde la publicación de la obra en el idioma original de la
misma, el editor no la hubiese publicado en todas las lenguas españolas oficiales
previstas en el contrato, el/la AUTOR/A podrá resolverlo respecto de las lenguas en
las que no se haya publicado.
Traducción a otras lenguas.-
Artículo 62. Contenido mínimo de la edición en forma de libro
a) La lengua o lenguas en que ha de publicarse la obra.
3. Cuando el contrato establezca la edición de una obra en varias lenguas españolas oficiales, la
publicación en una de ellas no exime al editor de la obligación de su publicación en las demás.
Si transcurridos 5 años desde que el autor entregue la obra, el editor no la hubiese publicado en todas las
lenguas previstas en el contrato, el autor podrá resolverlo respecto de las lenguas en las que no se haya
publicado.
4. Lo dispuesto en el apartado anterior se aplicará también para las traducciones de las obras extranjeras
en España.
Es una modificación importante, que altera drásticamente
plazo previsto en el antes citado art. 62.3 de la LPI.
el
El enorme resquicio que deja la LPI a la hora de fijar los
plazos de publicación de la obra en las diferentes lenguas
oficiales (2 años para la obra original o para la primera
traducción y 5 años para el resto) abona el terreno para la
comisión de fraudes de ley. Es común que se adquieran derechos
de edición en otras lenguas oficiales con la única finalidad de
retrasar su publicación que, legalmente, puede oscilar entre 3 y
5 años; lo que, en muchos casos, equivale a hacer completamente
inviable tal publicación.
En la cláusula del contrato modelo se establece el mismo plazo
de dos años para todos los supuestos, de tal manera que si un
editor no considera rentable la edición en una determinada
lengua, simplemente renuncia a estos derechos, pues no es
admisible que los retenga sólo para impedir que otros lo puedan
hacer.
La traducción a otras lenguas distintas de las oficiales del
estado español está regulada al final de la cláusula vigésima de
este contrato modelo y, como es de ver, en cuanto ejercicio del
derecho de transformación, su cesión exige un documento aparte.

Procurar incluir íntegramente esta cláusula.
Quinta.- El/la AUTOR/A responde ante el EDITOR de la autoría y originalidad de su
obra y del ejercicio pacífico de los derechos que cede mediante el presente contrato,
manifestando que sobre los mismos no tiene contraídos ni contraerá compromisos o
gravámenes de ninguna especie que atenten contra los derechos que al EDITOR o a
terceros correspondan, de acuerdo con lo estipulado en el presente instrumento. A
este respecto, el/la AUTOR/A se hace responsable frente al EDITOR de todas las
cargas pecuniarias que pudieran derivarse para el EDITOR en favor de terceros con
motivo de acciones, reclamaciones o conflictos derivados del incumplimiento de estas
obligaciones por parte de el/la AUTOR/A.
Autoría, originalidad y ejercicio pacífico de los derechos
Art. 65 LPI.- Son obligaciones del autor: 2º Responder ante el editor de la autoría y originalidad de la obra
y del ejercicio pacífico de los derechos que le hubiese cedido.
Es un pacto perfectamente lícito y normal en cualquier tipo de
contrato que supone la entrega de un bien, aunque en este caso
sea inmaterial, que asegure que tal bien se encuentra saneado,
que la obra no tiene vicios ocultos, que es de quien dice ser,
que es original y que se le garantice al adquirente el ejercicio
pacifico de los derechos recibidos.

Es recomendable prestar especial atención a cualquier aportación ajena al
autor de la obra (ej.: ilustraciones, fotografías, etc.), asegurándose que su
inclusión esté autorizada.
Sexta.- Como remuneración por los derechos de autor, cuya cesión es objeto el
presente contrato, el/la AUTOR/A percibirá:
1. En concepto de anticipo a cuenta de los derechos que puedan corresponderle, la
cantidad de … euros que se liquidarán en el momento de la entrega de la OBRA.
2.- El ............... % del precio de venta al público, según catalogo y sin IVA por cada
uno de los ejemplares vendidos en edición .............. .
3. - Para las restantes modalidades de edición los porcentajes que se aplicarán para
determinar la remuneración de el/la AUTOR/A serán los siguientes:
En el supuesto que una modalidad de explotación concreta plantee una grave
dificultad en la determinación de los ingresos de la explotación o que su comprobación
sea imposible o de un coste desproporcionado con la eventual retribución, la
remuneración podrá ser pactada a tanto alzado.
Cuando el supuesto anterior afecte a una explotación cedida a un tercero, ambas
partes acuerdan asignar la cantidad pagada por el referido cesionario tercero en
concepto de derechos de autor, sea editor, distribuidor o importador/exportador, en el
siguiente porcentaje:
Xx% Autor
Xx% Editorial
Remuneración.Art. 60 LPI.- Contenido mínimo del contrato de edición: 5.º La remuneración del autor, establecida
conforme a lo dispuesto en el artículo 46 de esta Ley.
Art. 46.LPI.- 1. La cesión otorgada por el autor a título oneroso le confiere una participación proporcional
en los ingresos de la explotación, en la cuantía convenida con el cesionario.
Por razones obvias, al tratarse de la contraprestación básica
del contrato de edición, tanto que su omisión es causa de
nulidad, la remuneración es motivo de permanente discusión.
Si bien el tema de las tarifas mínimas no se ha planteado en los
contratos modelos, porque no hay consenso al respecto, no se
puede ignorar su importancia.
La LPI preconiza claramente el principio de la remuneración
equitativa, pero la no fijación de unos mínimos permite que en
la práctica editorial se lleguen a imponer algunos porcentajes
irrisorios. De ahí la importancia de defender las tarifas
recomendadas por la Asociación en su página web.
En
la
negociación
directrices:






es
preciso
tener
en
cuenta
ciertas
La regla general es la remuneración proporcional.
La base de cálculo debe fijarse siempre sobre los ingresos brutos, más
específicamente el PVP (Precio de Venta al Público).
Nunca debe basarse en los beneficios, porque los riesgos de la explotación
corresponden al empresario-editor.
No pagar nunca la edición, ni compartir gastos, porque ese tipo de negocios
no están amparados por el contrato de edición. Además, porque
normalmente estas operaciones están abocadas al fracaso económico y
profesional, puesto que una editorial que no está en condiciones de asumir
los costes de producción de un libro, tampoco lo estará para financiar los
gastos de distribución que son mucho mayores.
Aunque el anticipo no es obligatorio, es recomendable pedirlo. por lo que
representa de compromiso de la editorial con la obra; para determinar su
cuantía hay que considerar la relación entre el número de ejemplares
editados, el precio de venta de cada ejemplar y el porcentaje fijado para los
derechos.
De ser posible hay que negociar un anticipo para cada modalidad de edición,
procurando que cada una de ellas se constituya como una explotación
independiente.
Séptima.- El/la AUTOR/A viene obligado a entregar al EDITOR el original de la obra,
cuyo derecho de edición es objeto del presente contrato, en condiciones de ser
reproducida, en un plazo no superior a................meses contados a partir de la fecha
del presente documento. Si transcurrido un mes desde la fecha señalada el/la
AUTOR/A no haya entregado la obra, el EDITOR tendrá derecho a resolver el
contrato y el/la AUTOR/A deberá devolver en su caso, las cantidades percibidas.
Por su parte el editor viene obligado a poner a la venta la obra en un plazo no superior
a…. meses, a contar desde la fecha de entrega del original.
Recomendación: Se recomienda que el plazo de publicación no sea superior a los 18 meses.
En caso de no publicación de la obra en el plazo previsto, el presente Contrato
quedará resuelto, y todas las cantidades percibidas por anticipado por el/la AUTOR/A
quedarán definitivamente en propiedad del mismo.
Plazos de entrega y publicación.Art. 60 LPI.- Contenido mínimo del contrato de edición: 7.º El plazo en que el autor deberá entregar el
original de su obra al editor.
Art. 60 LPI.- Contenido mínimo del contrato de edición: 6.º El plazo para la puesta en circulación de los
ejemplares de la única o primera y edición, que no podrá exceder de dos años contados desde que el
autor entregue al editor la obra en condiciones adecuadas para realizar la reproducción de la misma.
Art. 65 LPI.- Son obligaciones del autor: 1.º Entregar al editor en debida forma para su reproducción y
dentro del plazo convenido la obra objeto de la edición.
Ambos plazos forman parte del contenido mínimo del contrato. Si
se omite alguno, cualquiera de las partes puede exigir su
inclusión.
Cuando hay plazos establecidos, como ocurre con el contrato
modelo, es necesario atender a su cumplimiento, especialmente en
el plazo de entrega, evaluando con realismo su viabilidad. Hay
que
tener
presente
las
drásticas
consecuencias
del
incumplimiento de los plazos, que puede acarrear la resolución
anticipada del contrato, con las consiguientes penalizaciones
económicas.
Octava.- El EDITOR remitirá al AUTOR los juegos de pruebas destinados a la
corrección del texto, el cual se compromete a devolverlos en un plazo máximo de.
................. con las modificaciones a que hubiese lugar, que deberán ser incorporadas
al texto. Si transcurrido dicho plazo no entregare el/la AUTOR/A las pruebas, el
EDITOR queda facultado para obtener por sí mismo su corrección. El/la AUTOR/A
hará las modificaciones imprescindibles y que no supongan, nunca una proporción
superior al ................% del total del texto, sin que se contabilicen como tales las de
carácter orto/tipográfico que siempre irán a cargo del EDITOR. Toda corrección
superior irá a cargo del/la AUTOR/A.
Juegos de pruebas.Art. 65 LPI.- Son obligaciones del autor: 3.º Corregir las pruebas de la tirada, salvo pacto en contrario.
Art. 64 LPI.- Obligaciones del editor: 2.º Someter las pruebas de la tirada al autor, salvo pacto en
contrario.
Art.66 LPI.- Modificaciones en el contenido de la obra.
El autor, durante el período de corrección de pruebas, podrá introducir en la obra las modificaciones que
estime imprescindibles, siempre que no alteren su carácter o finalidad, ni se eleve sustancialmente el
coste de la edición. En cualquier caso, el contrato de edición podrá prever un porcentaje máximo de
correcciones sobre la totalidad de la obra.
En una de sus vertientes las pruebas de tirada forman parte de
los derechos morales del autor. Por un lado, es expresión
contractual del derecho a la integridad de la obra, en cuanto
permite que el autor pueda comprobar que la reproducción se ha
efectuado en la forma convenida y no ha comportado alteraciones
del original y, por otro, del derecho que sí tiene el autor a
introducir modificaciones dentro de ciertos límites.
La otra vertiente es el interés que también tiene el editor en
que el autor realice esta corrección de la obra, obteniendo así
la plena conformidad que la reproducción se ha hecho en forma,
liberándose de la correspondiente responsabilidad. Es importante
consignar que el deber del autor de corregir las pruebas de la
tirada, nada tiene que ver con las correcciones tipográficas,
que siempre son una obligación del editor, tanto que el pacto en
contrario a que se alude en la ley, le libera de la obligación
de someter las pruebas de tirada al autor, no de corregirlas.
Novena.- El EDITOR viene obligado a que figure el nombre del/la AUTOR/A de forma
destacada en todos los ejemplares de la obra que publique, así como en toda
publicidad y anuncios de la obra que por los medios que sean publiquen el EDITOR y
sus agentes y distribuidores, y a incluir la mención internacional de reserva de
propiedad intelectual seguida del nombre y apellidos o seudónimo del/la AUTOR/A y el
año de la primera edición, además de la mención del copyright editorial, y a observar
las formalidades administrativas requeridas para la circulación de la obra.
Mención del autor.Art. 64 LPI.- Obligaciones del editor: 1.º …y haciendo constar en los ejemplares el nombre, firma o signo
que lo identifique.
El contrato tipo eleva la exigencia legal, obligando a que la
mención del autor se haga de forma destacada y extendiéndola a
los actos de promoción.

Habría que concretar la expresión “forma destacada” en los mejores
términos: portada, lomo, cubierta.
Décima.- Durante la vigencia del presente contrato el EDITOR podrá efectuar un
máximo de............. ediciones para cada una de las modalidades convenidas con un
mínimo de..................ejemplares y un máximo de.............para cada una de ellas, con
las reimpresiones que dentro de dichos totales libremente decida el EDITOR,
buscando asegurar a la obra una explotación continua y una difusión comercial
conforme a los usos habituales en el sector profesional al que la obra corresponda.
Número de ejemplares.Art. 60 LPI.- Contenido mínimo del contrato de edición: 3º El número máximo y mínimo de ejemplares que
alcanzará la edición o cada una de las que se convengan.
Art. 61.1. LPI.- Será nulo el contrato no formalizado por escrito, así como el que no exprese los extremos
exigidos en los apartados 3 (número de ejemplares) y 5 del artículo anterior.
Art. 69 LPI.- Causas de extinción: 2º Por la venta de la totalidad de los ejemplares si ésta hubiera sido el
destino de la edición.
La fórmula empleada en el contrato tipo es muy abierta debido a
la variedad de supuestos que pueden darse.
Eso no significa que pueda ser dejada al arbitrio del editor,
considerándola una cuestión menor. No se pueden admitir las
horquillas extremas al uso, con un número mínimo irrisorio y un
máximo desmesurado. Un pacto que permite la edición de un número
de ejemplares ilimitado o desmesurado vacía de contenido la
finalidad prevista por la ley, que es la determinación cierta
del objeto del contrato y constituiría una infracción de la LPI.
El número mínimo de ejemplares marca el compromiso de la
editorial en la distribución de la obra. No se pueden admitir
mínimos que ni siquiera aseguran la distribución necesaria para
poner la obra en los puntos de venta. A su vez, el número máximo
es un límite que si se alcanza puede permitir al autor
renegociar las condiciones de explotación de la obra en términos
más favorables.

Lo que más le interesa al autor es delimitar el número de ediciones y acortar
la horquilla entre mínimo y máximo.
Décimo primera.- Antes de la puesta en circulación de los ejemplares impresos de la
obra de cada una de las ediciones o reimpresiones que realice el EDITOR, éste
remitirá al AUTOR una certificación comprensiva del número de ejemplares de que
consta la edición o reimpresión de que se trate acompañada de una declaración de la
industria o industrias de artes gráficas, donde se realizó la impresión y
encuadernación, en la que conste el número de ejemplares fabricados que fueron
entregados al EDITOR y fecha de la entrega o entregas realizadas. Asimismo el
EDITOR se obliga a exigir que el impresor haga expresa mención del número de
ejemplares de que conste la tirada en la solicitud de asignación del número de
depósito legal.
Control de tirada.-
Art. 72 LPI.- Control de tirada.- El número de ejemplares de cada edición estará sujeto a control de tirada
a través del procedimiento que reglamentariamente se establezca, oídos los sectores profesionales
afectados.
El incumplimiento por el editor de los requisitos que a tal efecto se dispongan, facultará al autor o a sus
causahabientes para resolver el contrato, sin perjuicio de las responsabilidades en que hubiere podido
incurrir el editor.
Real Decreto 396/1988, por el que se desarrolla el art. 72 LPI.- Art. 2º: Antes de la puesta en circulación
de los ejemplares de una obra, tanto en única como en sucesivas ediciones o reimpresiones, el editor
remitirá al autor una certificación relativa al número de ejemplares de que conste la tirada.
Esta certificación irá acompañada de una declaración de la persona o Entidad responsable de los talleres
de impresión de la obra de que se trate, manifestando el número de ejemplares impresos y la fecha de su
entrega.
Si bien la mención de la tirada en el formulario del depósito
legal significa un paso adelante en la publicidad de este dato
esencial, sigue siendo completamente insuficiente para un
sistema retributivo que se basa en las ventas y que requiere de
una información transparente sobre el número de ejemplares
realmente impresos y disponibles para entrar en la distribución.
Por eso, es conveniente profundizar en las exigencias del
Reglamento y, especialmente, en la obligación de emitir la
certificación de tirada, ya que su incumplimiento es causa
directa de rescisión del contrato. Además, una vez producida la
edición, el incumplimiento deviene insubsanable, puesto que el
reglamento exige que la certificación sea remitida antes de la
puesta en circulación de la obra.
El Reglamento también le permite al autor, dentro de un plazo de
dos años, comprobar la exactitud de los datos y documentos
relativos a la producción de la obra, valiéndose de expertos.
Dicha lista de expertos es elaborada de común acuerdo por las
asociaciones de autores y editores, posibilidad que se abre con
este acuerdo marco y la constitución de la Comisión Paritaria.

Reclamar, si no le son remitidos oportunamente por el editor, los certificados
de tirada para cada edición y para cada reimpresión.
Décimo segunda.- El editor se obliga a presentar anualmente al autor durante el
primer trimestre del año correspondiente, un certificado en el que consten las
liquidaciones de las ventas de ejemplares de la obra realizadas durante el año natural
inmediatamente anterior, independientemente del resultado, aunque sea negativo, y
del sistema remuneratorio pactado, sea proporcional o a tanto alzado, con expresión
del número de ejemplares publicados y vendidos, así como su precio de venta sin IVA
según catálogo. El pago lo realizará el editor el día xx del mes siguiente al de la
recepción de la correspondiente factura.
Se comprenderán en las referidas liquidaciones los datos relativos a cualquier otra
forma de explotación, incluidas las de soporte digital y, en particular, las cesiones a
terceros y las exportaciones.
Liquidaciones.Art. 64.5.º LPI.- Satisfacer al autor la remuneración estipulada y, cuando ésta sea proporcional, al menos
una vez cada año, la oportuna liquidación, de cuyo contenido le rendirá cuentas. Deberá, asimismo, poner
anualmente a disposición del autor un certificado en el que se determinen los datos relativos a la
fabricación, distribución y existencias de ejemplares. A estos efectos, si el autor lo solicita, el editor le
presentará los correspondientes justificantes.
Art. 68.1 LPI.- Sin perjuicio de las indemnizaciones a que tenga derecho, el autor podrá resolver el
contrato de edición en los casos siguientes:
b) Si el editor incumple alguna de las obligaciones mencionadas en los apartados 2, 4 y 5 art. 64, no
obstante el requerimiento expreso del autor exigiéndole su cumplimiento.
Como es de ver hay una significativa ampliación de la obligación
legal, contemplando prácticamente todos los supuestos: aunque el
resultado sea negativo, sea cual sea el sistema remuneratorio,
datos de otras formas de explotación: soporte digital (Internet,
libro electrónico); cesiones a terceros, exportaciones.
En todo caso, los principales problemas se suscitan, más que con
el contenido del contrato, en su cumplimiento que corresponde a
la fase de ejecución. De ahí que haya que tener en cuenta
especialmente
la
oportunidad
y
la
exhaustividad
de
la
liquidación:
que
incluya
ventas,
fabricación,
almacén,
ejemplares destinados a la promoción, al autor, defectuosos,
devoluciones, etc. No así los impagados, ya que el autor no
responde de los riesgos de la edición.
 Se pueden fijar períodos más cortos de liquidación
 Exigir puntual y sistemáticamente el cumplimiento de esta obligación
Décimo tercera.- El EDITOR deberá efectuar la detracción, declaración e ingreso en
el Tesoro Público de aquellas cantidades que por cualquier concepto impositivo
hubiera de satisfacer el/la AUTOR/A derivadas de los rendimientos de la propiedad
intelectual objeto de este contrato, en todos aquellos impuestos o gravámenes en que
el EDITOR tenga, por disposición legal, la condición de sustituto del/la AUTOR/A
Contribuyente.
Impuestos.Se modifica una cláusula equívoca, muy frecuente en los
contratos al uso, que hace aparecer al autor facultando al
editor para que pueda practicar las retenciones fiscales
debidas, como si este dispusiera de tal poder. Es absurdo
presentar como un pacto lo que es una obligación legal de
carácter imperativo que está expresamente sustraída a la
autonomía de la voluntad de las partes. El autor no puede
otorgar lo que no tiene. Las obligaciones fiscales dimanan
directamente de la ley y no pueden estar sujetas a pactos.
Décimo cuarta.- El presente contrato tendrá una duración de...........años contados
desde la fecha en que el/la AUTOR/A ponga a disposición del EDITOR la obra en
condiciones de ser reproducida. Extinguido el contrato, el EDITOR gozará de un
derecho de opción preferente para suscribir un nuevo contrato de edición sobre la
misma obra, en iguales términos y condiciones que el/la AUTOR/A pueda convenir con
terceros.
Recomendación: Suprimir las cláusulas de renovación automática y tácita de los contratos.
Duración y renovación.Art. 69 LPI.- El contrato de edición se extingue, además de por las causas generales de extinción de los
contratos, por las siguientes:
1.º Por la terminación del plazo pactado.
3.º Por el transcurso de diez años desde la cesión si la remuneración se hubiera pactado exclusivamente
a tanto alzado de acuerdo con lo establecido en el artículo 46, apartado 2.d) de esta Ley.
4.º En todo caso, a los quince años de haber puesto el autor al editor en condiciones de realizar la
reproducción de la obra.
Art. 43 LPI.- 2. La falta de mención del tiempo limita la transmisión a 5 años…
No caben los contratos de edición de duración indefinida. Se ha
producido una modificación trascendental, pues se eliminan las
cláusulas de renovación automática o tácita de los contratos de
larga duración, por su carácter abusivo.
Las duraciones que marca la ley son las máximas admitidas.

Ajustar la duración del contrato a los ciclos reales y normales de explotación
de la obra concreta que estamos editando
Décimo quinta.- Este contrato se considerará extinguido cuando haya transcurrido un
año desde que los ejemplares publicados de la obra en todas las modalidades
autorizadas en las que se haya realizado su reproducción y distribución se agoten sin
que el editor proceda a publicarla de nuevo, después de haber sido requerido por el/la
AUTOR/A. La edición se considerará agotada cuando el número de ejemplares sin
vender sea inferior al 5% del total de la edición y, en todo caso, inferior a 100.
Agotamiento de la edición.Art. 68.1 LPI.- Sin perjuicio de las indemnizaciones a que tenga derecho, el autor podrá resolver el
contrato de edición en los casos siguientes:
…e) Cuando, previstas varias ediciones y agotada la última realizada, el editor no efectúe la siguiente
edición en el plazo de un año desde que fuese requerido para ello por el autor. Una edición se
considerará agotada a los efectos de este artículo cuando el número de ejemplares sin vender sea inferior
al 5 por 100 del total de la edición y, en todo caso, inferior a 100.
La cláusula pactada es prácticamente una trascripción de la
norma legal y su reproducción tiene una finalidad puramente
pedagógica.
Resaltar que la no reedición en tales circunstancias puede ser
causa de resolución del contrato, aunque para instarla es
necesario el requerimiento previo y dejar pasar un año.
El autor debe estar informado sobre estos extremos a través de
las liquidaciones periódicas.


Se pueden pactar cifras de ejemplares y porcentajes más altos que los que
establece la ley.
Incluir también dentro del agotamiento de la edición la descatalogación de la
obra.
Décimo sexta.- El editor no podrá, sin consentimiento del/la AUTOR/A, vender como
saldo la edición, antes de dos años de la inicial puesta en circulación de los
ejemplares. Dentro del mismo plazo tampoco podrá destruir el resto de ejemplares de
la edición.
Tanto la venta en saldo como la destrucción de ejemplares de una edición deben
efectuarse de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 67 de la ley de
propiedad intelectual.
Venta en saldo y destrucción de la edición.Art.67 LPI.- Derechos de autor en caso de venta en saldo y destrucción de la edición.
1. El editor no podrá, sin consentimiento del autor, vender como saldo la edición antes de dos años de la
inicial puesta en circulación de los ejemplares.
2. Transcurrido dicho plazo, si el editor decide vender como saldo los que le resten, lo notificará
fehacientemente al autor, quien podrá optar por adquirirlos ejerciendo tanteo sobre el precio de saldo o,
en el caso de remuneración proporcional, percibir el 10 por 100 del facturado por el editor. La opción
deberá ejercerla dentro de los treinta días siguientes al recibo de la notificación.
3. Si, tras el mismo plazo, el editor decide destruir el resto de los ejemplares de una edición, deberá
asimismo notificarlo al autor, quien podrá exigir que se le entreguen gratuitamente todos o parte de los
ejemplares, dentro del plazo de treinta días desde la notificación. El autor no podrá destinar dichos
ejemplares a usos comerciales.
Art. 68.1 LPI.- Sin perjuicio de las indemnizaciones a que tenga derecho, el autor podrá resolver el
contrato de edición en los casos siguientes:
...c) Si el editor procede a la venta como saldo o a la destrucción de los ejemplares que le resten de la
edición, sin cumplir los requisitos establecidos en el artículo 67 de esta Ley.
Pese a la claridad del precepto, su escasa aplicación hacía
conveniente su reproducción casi literal en el contrato tipo.
Muchos son los autores que han vivido la experiencia de obras
suyas que han salido de circulación y que, sin embargo, no han
recibido el tratamiento que prescribe la ley y ni siquiera la
información de tal circunstancia

No admitir la venta parcial en saldo, ni tampoco la destrucción parcial de
ejemplares, sin autorización expresa
Décimo séptima.- Extinguido el contrato, el editor, dentro del año siguiente y
cualquiera que sea la forma de distribución convenida, podrá enajenar los ejemplares
que, en su caso, posea. Transcurrido este periodo de un año el EDITOR deberá
proceder a la retirada del comercio de los ejemplares que no se hayan vendido y
proceder a la destrucción de los ejemplares que resten en su poder.
Efectos de la extinción del contrato.Art. 70.- Extinguido el contrato, y salvo estipulación en contrario, el editor, dentro de los 3 años siguientes
y cualquiera que sea la forma de distribución convenida, podrá enajenar los ejemplares que, en su caso,
posea. El autor podrá adquirirlos por el 60 por 100 de su precio de venta al público o por el que se
determine pericialmente, u optar por ejercer tanteo sobre el precio de venta.
Se recoge una disminución sustancial del plazo para la
liquidación del contrato extinguido, rebajándose de tres años a
uno. Esta era una necesidad imperiosa que también alcanza a la
mayoría de los editores. El extenso plazo legal de 3 años, se ha
prestado para amparar múltiples abusos y más de un fraude.
Reediciones de obras en el umbral de la extinción del contrato
y, por consiguiente, escaso interés de las editoriales en
adquirir una obra que seguiría compitiendo con la nueva durante
esos tres años.
De todas maneras es oportuno aclarar que la enajenación de que
habla la LPI, se limita a los ejemplares que posea el editor.
Los ya distribuidos quedarán sujetos a las condiciones
establecidas en el contrato extinguido: mantención del precio,
liquidaciones y pago

Es posible pactar una rebaja del precio superior a la señalada en el contrato
marco.
Décimo octava.- El editor podrá establecer la forma más adecuada de distribución y
comercialización de la obra, llevándolo a cabo por sí mismo como a través de terceros,
mediante cualesquiera canales de comercialización, como pueden ser, con carácter
enunciativo no limitativo, el de (librerías, bibliotecas, venta directa, club del libro, correos, quioscos,
locales especializados, grandes superficies, ventas especiales a entidades públicas o privadas, redes
informáticas on line, etc.). A estos efectos El/la AUTOR/A declara conocer y aceptar la
forma de distribución del editor en lo relativo a la explotación de la obra.
Distribución.Art. 64.- Obligaciones del editor.- 3º Proceder a la distribución de la obra en el plazo y condiciones
estipulados.
La finalidad de este precepto no es la descripción minuciosa de
cada una de las operaciones previstas, pero si una aproximación
que le permita al autor conocer el modo en que se va a
distribuir (repartir, comercializar, publicitar y vender) su
obra y tiene que ver directamente con la obligación principal
del editor: “asegurar a la obra una explotación continua y una difusión comercial conforme con
los usos habituales en el sector profesional de la edición”.
En la medida de lo posible se recomienda que se desarrollen los
diversos aspectos que comprende la distribución, ya que se trata
de una de las operaciones esenciales del contrato de edición.
Concretar los canales de comercialización, las campañas de
difusión. Hacer constar el compromiso de inversión en la
promoción y publicidad de la obra (anuncios de prensa,
participación en ferias, firma de ejemplares, actos de
presentación).
En la distribución también se acaban reflejando la amplitud de
los derechos cedidos y es otra perspectiva para medir la
verdadera eficacia de tales cesiones. Aquí es donde se mide la
real capacidad de la editorial para explotar los derechos que se
le ceden, por ejemplo su idoneidad para explotar las ediciones
digitales. Por eso, aquí también es un buen método el desglose
de
los
medios
concretos
de
distribución:
canales
de
comercialización (librerías, grandes superficies, quiosco, club,
Internet); formas de puesta a disposición del publico (venta,
alquiler, préstamo); ámbito espacial (territorios reales donde
se puede explotar la obra), el precio de venta al público, etc.

En todos estos aspectos se puede hilar más fino, jugando con la intensidad
de los derechos que se ceden: duración, territorio, exclusividad-no
exclusividad, etc.
Décimo novena.- El/la AUTOR/A autoriza al EDITOR al uso de su nombre, voz e
imagen en la publicidad de la OBRA, por y para cualesquiera medios de difusión de la
misma.
Asimismo, siempre que sus posibilidades profesionales y disponibilidades de tiempo
se lo permitan, el/la AUTOR/A se compromete a facilitar su presencia en aquellos
eventos y actos de promoción que el EDITOR considere necesarios, en las fechas que
se determinen de común acuerdo, siendo en su caso los gastos de desplazamiento a
cargo del EDITOR.
Uso del nombre e imagen del autor.-
Representa la participación del autor en las actividades
promocionales que se programen y son la contrapartida a la
obligación de distribución de la obra que le compete al editor.
Vigésima.- El EDITOR no podrá transmitir a título gracioso u oneroso, en todo o en
parte, los derechos del presente contrato a terceros sin la autorización previa y por
escrito del/la AUTOR/A y únicamente para los derechos de explotación que le han sido
expresamente cedidos por el/la AUTOR/A. La negativa del/la AUTOR/A a dicha cesión
deberá tener una causa justificada.
El EDITOR advertirá por escrito al tercero cesionario que todas las obligaciones
contraídas con el/la AUTOR/A en virtud de lo dispuesto en este contrato deberán ser
respetadas por el cesionario.
Las cantidades devengadas por la cesión de derechos a terceros no contarán para la
amortización del anticipo de la explotación principal y serán objeto de cuentas
separadas.
Las cesiones sobre los derechos de transformación serán objeto de un contrato escrito
en un documento distinto del presente contrato.
Cesión a tercero.La ausencia de una regulación concreta por parte de la LPI sobre
este tema y su utilización masiva por la industria editorial,
convierten la cesión a terceros en una práctica que, tanto en
extensión como en intensidad, implica la mayor y más sistemática
vulneración de los derechos de los autores.
El único remedio a esta situación pasa por la necesaria
intervención del autor en estas operaciones. De ahí que
la
regulación que se propone en el modelo de contrato signifique un
giro radical a las prácticas actuales en esta materia.
A su vez, los contratos de cesión de los derechos de
transformación (traducción, adaptación), por su importancia, ya
que afectan directamente a un derecho moral, como es la
integridad de la obra, deben ser objeto de un contrato especial,
donde se informe debidamente de la naturaleza de la traducción,
país, lengua, traductor, cesionario de la traducción, o, en su
caso, de la adaptación. Ello sin perjuicio que sean muchos los
casos en que la estructura, contactos, mayor experiencia y
profesionalidad de la editorial puedan aconsejar dejarse
asesorar por ella, aun a costa de reducir ingresos.
En aquellos casos de cesión a tercero, en los que se acuerda una
participación económica en el producto, resulta conveniente
distinguir si la cesión del derecho es fruto de la iniciativa
del autor o del editor para fijar el porcentaje que le
corresponde a cada uno, siempre teniendo en cuenta que la cesión
no es un acto de explotación, por lo que deben aplicarse los
porcentajes propios, más bien, de la agencia y representación.

Procurar incluir íntegramente esta cláusula.
Opcional.- El/la AUTOR/A cede en exclusiva al editor la gestión y agencia para su
representación en la cesión a terceros de los derechos de explotación de propiedad
intelectual, para su ejercicio y explotación, ya sea en el país o en el extranjero, bien
por iniciativa propia o través de terceros, pudiendo pactar con los terceros interesados
contraprestaciones porcentuales o a tanto alzado diferentes, previa conformidad del/la
AUTOR/A, y todo ello durante el período de vigencia del presente Contrato. En caso
de celebrarse contrato de cesión de derechos a propuesta del EDITOR, los beneficios
netos obtenidos se distribuirán del siguiente modo: .... % para el EDITOR y ....... para
el AUTOR
Representación y agencia.Se trata de una cláusula de representación y agencia. Aquí
la editorial actúa como agente y no como editor,
circunstancia a tener en cuenta a la hora de fijar los
porcentajes que deben corresponder más a una comisión que a
una participación.

Tener en cuenta que, en estricto rigor jurídico, la cesión no es un acto de
explotación
Vigésima primera.- Estarán exentos de liquidación al AUTOR, aunque deberán serle
notificados, los ejemplares que el EDITOR entregue gratuitamente para fines de
promoción y crítica de la obra y reposición de ejemplares defectuosos o estropeados.
El máximo de ejemplares de cada edición que podrá destinar el EDITOR a fines de
promoción y crítica será de ............para la primera edición, y …para las siguientes.
Ejemplares destinados a la promoción y crítica de la obra.Art. 60 LPI.- Contenido mínimo del contrato de edición: 4º “…y los (ejemplares) que se reserven a la
crítica y a la promoción de la obra.”
Al igual que en el supuesto contemplado en la cláusula
siguiente, la ley se limita a exigir su mención en el contrato,
pero no se pronuncia sobre los porcentajes concretos, dejando
libertad a las partes para que los acuerden en el contrato.
Ambos supuestos, este y el que sigue, configuran lo que se
denomina la “sobretirada”, porque todos estos ejemplares quedan
exentos del pago de derechos de autor. Una vez más estamos ante
un problema de equidad, de proporciones y, sobre todo, de
atenerse estrictamente al destino que la ley le reserva a estos
ejemplares.

Reclamar a la editorial para que incluya los datos sobre los ejemplares
destinados a la promoción y crítica de la obra en las liquidaciones
Vigésimo segunda.- El/la AUTOR/A recibirá sin cargo alguno un mínimo de ................
ejemplares de la primera edición y .................... por cada una de las nuevas ediciones
o reimpresiones de la obra, los cuales no podrán ser destinados al comercio y no
devengarán derechos para el/la AUTOR/A. Asimismo, el/la AUTOR/A podrá adquirir al
EDITOR, con el descuento de .........% los ejemplares que precise para su uso
particular o con destino a terceros, sin fines lucrativos.
Recomendación: Se recomienda considerar el mismo descuento que el editor le aplica
al distribuidor de la obra.
Art. 60 LPI.- Contenido mínimo del contrato de edición: 4º “…y los (ejemplares) que se reserven al autor”

Cabe reclamar una mayor generosidad en la cantidad de ejemplares
gratuitos destinados al autor, como así también en los ejemplares
rebajados, dado que también cumplen una función promocional.
Vigésimo tercera.- El/la AUTOR/A faculta expresamente al EDITOR para el ejercicio
de las acciones pertinentes en orden a la protección y defensa de los derechos que
son objeto de la presente cesión, obligándose a prestar su colaboración en todo
aquello que sea requerido por el EDITOR y que tenga por objeto amparar los derechos
de propiedad intelectual y a comunicar al EDITOR cualquier información que disponga
y que pueda perjudicar los derechos que al EDITOR le corresponden en virtud del
presente documento.
En el mismo sentido, el EDITOR se obliga a prestar su colaboración en todo aquello
que sea requerido por el/la AUTOR/A y que tenga por objeto amparar los derechos de
propiedad intelectual y a comunicar al AUTOR cualquier información que disponga y
que pueda perjudicar los derechos que al AUTOR le corresponden en virtud del
presente documento, con especial atención a sus derechos morales.
Protección de los derechos de autor.Destacar el deber de reciprocidad a la hora de adoptar medidas
de protección de los derechos de autor.
Vigésimo cuarta.- El presente contrato de edición se regirá y será interpretado
conforme a lo previsto en el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, Texto
Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual y, en general, por las disposiciones
legales que le sean de aplicación.
Art. 163.1 LPI.- Se protegerán, con arreglo a esta ley, los derechos de propiedad intelectual de los
autores españoles, así como de los autores nacionales de otros Estados miembros de la Unión Europea.
Gozarán, asimismo, de estos derechos: a) Los nacionales de terceros países con residencia habitual en
España…
5. Se reconoce el derecho moral del autor, cualquiera que sea su nacionalidad.
Vigésimo quinta.- Ambas partes designan como domicilio respectivo a efectos de
notificaciones el que hacen constar en la cabecera de este contrato, si bien podrán
modificarlo mediante notificación remitida a la otra parte.
Siendo el contrato de edición una relación de tracto sucesivo,
además de larga duración, sometido a múltiples vicisitudes,
incluso al cumplimiento de obligaciones periódicas de marcado
carácter informativo; como las certificaciones de tirada, las
liquidaciones, las reediciones o reimpresiones, las cesiones a
terceros, etc.; resulta obvia la trascendencia que adquiere el
domicilio señalado en el contrato y la necesidad de mantenerlo
actualizado.

Notificar a la editorial los cambios de domicilio
Vigésimo sexta.- Las dos partes acuerdan someter las dudas, divergencias o
conflictos que se susciten como consecuencia de la aplicación o de la interpretación
del presente contrato al dictamen de la Comisión Paritaria designada por la Comisión
Mixta del Gremi d’Editors y las Asociaciones de Escritores signatarias del Acuerdo de
fecha 8 de junio de 2009. Las consultas deberán formularse por intermedio de alguna
de estas Entidades.
Es una cláusula decisiva para la instauración de un sistema extrajudicial de solución
de los conflictos que puedan surgir en la aplicación de los contratos de edición, cuya
premisa es, obviamente, su inclusión en cada contrato.
 Procurar incluir íntegramente esta cláusula
Vigésimo séptima.- Para todas aquellas cuestiones que hubieren de ser sometidas a
la competencia judicial, las partes se someten a los Juzgados y Tribunales
de...................... renunciando a su propio fuero si fuere otro.
Art. 86 ter 2 Ley Orgánica del Poder Judicial.- Los juzgados de lo mercantil conocerán, asimismo, de
cuantas cuestiones sean de la competencia del orden jurisdiccional civil, respecto de:
a) Las demandas en las que se ejerciten acciones relativas a competencia desleal, propiedad industrial,
propiedad intelectual y publicidad, así como todas aquellas cuestiones que dentro de este orden
jurisdiccional se promuevan al amparo de la normativa reguladora de las sociedades mercantiles y
cooperativas.
Art. 52.11º LEC.- En los procesos en que se ejerciten demandas sobre infracciones de la propiedad
intelectual, será competente el tribunal del lugar en que la infracción se haya cometido o existan indicios
de su comisión o en que se encuentren ejemplares ilícitos, a elección del demandante.
Como se puede observar la propiedad intelectual sigue estando en la jurisdicción civil, pero dentro de
esta ha pasado a ser competencia de juzgados especiales, que son los mercantiles.
Por otra parte, la competencia territorial en los casos de infracción de ley (no de contrato) será el lugar de
la infracción, independientemente del lugar que se haya pactado en el contrato.
Y en prueba de conformidad ambas partes firman el presente documento, por
duplicado y a un solo efecto, en el lugar y fecha señalados en el encabezamiento.
Otras cláusulas no incluidas en el contrato modelo.
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CEDRO
o Los derechos de gestión colectiva se han excluido de
estos contratos tipo, por expresa petición de CEDRO, por
cuanto su regulación actualmente se realiza en el seno de
esa entidad de gestión, donde se encuentran
representados autores y editores.
o La AELC recomienda a sus socios que se afilien a CEDRO,
que es la única entidad de gestión de los derechos
colectivos de los autores, que por definición no pueden
ser administrados directamente por estos.
Cambio titularidad editorial
o Esta cláusula, muy común en los contratos al uso,
de dudosa legalidad, ha sido eliminada.
Descargar

Contrato de edición.-