Introducción.
En el contenido del presente trabajo se van a abordar los temas referentes al curso de Derecho Económico de
tercer semestre.
El trabajo se divide en 4 unidades, que tratan de abarcar los principales temas del Derecho Económico.
La primer unidad es la referente a las generalidades del Derecho Económico, en donde los temas a tratar a lo
largo de esta unidad nos tratan de dar un primer acercamiento con la materia, es decir nos introducen a lo que
es el Derecho Económico, donde se trata de identificar los conceptos fundamentales de la EconomÃ-a, del
Derecho y cuales son las relaciones que estas dos ciencias tienen.
Los temas que conforman la segunda unidad, tratan acerca de los antecedentes del Derecho Económico con
la finalidad de averiguar de donde surge el Derecho Económico, tanto en México como en otros paÃ-ses,
analizando las causas que dieron origen al que el paÃ-s pudiera regular en materia de Económica, atendiendo
hechos Históricos, Sociales y PolÃ-ticos.
Con lo que respecta a la tercera unidad es evidente que una vez establecido el Derecho para un paÃ-s o lugar
especÃ-fico la tecnologÃ-a ha sido una fuente de trabajo primordial para la transformación de materias
primas y se ha visto una aceleración en el cambio tecnológico que tiene como consecuencia una mayor
productividad, y por lo tanto ha sustituido la mano de obra que originalmente debiera ser utilizada por el
hombre y no por maquinas, trayendo como consecuencia una apertura de los mercados que conlleva a un libre
intercambio de producción de mercancÃ-as, generando la hegemonÃ-a de los paÃ-ses primer mundistas, que
dictan la economÃ-a que los paÃ-ses menos desarrollados deben de implementar.
A pesar de la globalización nuestro paÃ-s implementa sus propias regulaciones jurÃ-dicas en lo que respecta
a la EconomÃ-a, de esa manera se crean Leyes para la explotación, distribución y consumo en diferentes
áreas, tales como los recursos naturales, las finanzas publicas; en materia de banca y crédito, industria y
comercio; asÃ- como la intervención del Derecho Económico para una mejora en el desarrollo del ser
humano.
UNIDAD I.− Generalidades del Derecho Económico.
• Conceptos de derecho y economÃ-a.
Derecho deriva de rectum, es decir, recto, igual, evocando la idea de rectilÃ-neo como opuesto a lo incorrecto.
En forma vulgar el Derecho es ley y orden.
De una manera general el Derecho es el conjunto de reglas obligatorias, impuestas por una coacción exterior,
que rige la convivencia social y en particular las relaciones y los lÃ-mites de a acción de los hombres que
viven en sociedad.
Se afirma que no existe sólo un derecho positivo, vigente en una época y lugar determinados, sino
también un derecho ideal y de esencia superior, que sirve de base al anterior, sin embargo el derecho es un
producto, hecho o fenómeno social indispensable para mantener un orden determinado, un elemento
histórico sometido a una dirección y regido por los principios de la solidaridad social, o como afirma
Ortega y Gasset: el Derecho es secreción espontánea de la sociedad.
Este fenómeno consecuencia de la sociabilidad humana, sólo se manifiesta en sus relaciones. El hombre de
hoy vive inmerso y dominado por el Derecho. Cualquiera que sea la forma en que se manifieste la vida social,
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ha surgido la necesidad de un orden jurÃ-dico; el hombre adquiere plena conciencia de lo jurÃ-dico y lo
convierte en un imprescindible instrumento social, un producto cultural objetivado.
En principio el derecho está presente en todos nuestros actos o actividades, sujeto a una permanente
evolución, por lo que se está renovando en forma constante; continuamente nos vemos envueltos en
problemas jurÃ-dicos que nos afectan en nuestros intereses, en situaciones de diversa naturaleza. Ello origina
la realización de actos y hechos jurÃ-dicos contemplados en las leyes.
Tesis contemporáneas afirman que el Derecho es una emanación del Estado. Todo el orden jurÃ-dico
descansa en la voluntad estatal para elaborar las leyes, reglamentos y demás disposiciones de aplicación
general. La vida social, es la que debe conformar las determinaciones del poder público, hay un mundo
social extrajurÃ-dico que debe animar la creación del orden jurÃ-dico. Sin embargo, esta visión
sociológica corre el riesgo de disolver el concepto de derecho, en conceptos más generales como el de
control social y orden social.
La complejidad de la vida social ha originado y exige normas o serie de normas de muy diversa naturaleza, y
que tienden a regular la conducta del hombre. Esas normas son una consecuencia de la vida social que las
produce y determina. Por ejemplo:
• Normas o reglas morales; reflejan el sentimiento ético de la sociedad.
• Reglas y normas sociales; se originan en la vida social misma y reflejan el decoro, el honor y otros
sentimientos sociales.
• Reglas y normas religiosas; se originan en el sentimiento religioso de una comunidad e impuestas por
la fe.
• Reglas y normas jurÃ-dicas; se originan en el cumplimiento de la ley que ordenan, prohÃ-ben o
permiten la realización de un acto determinado.
Ningún Estado mantiene en la actualidad un régimen económico y jurÃ-dico relativamente estable y
duradero pues sus instituciones revelan una etapa de transición, hacia nuevas formas, que de inmediato, no
son susceptibles de configurarse. Sin embargo nosotros lejos de crear legislaciones aplicables a nuestro
entorno polÃ-tico y económico copiamos lo que paÃ-ses más desarrollados implementan. Esto en lugar de
generar unión en nuestra nación genera mayores conflictos.
El término economÃ-a viene del griego: oikos=casa y nomos=norma; es decir, el arte de administrar el
patrimonio.
La ciencia económica es la ciencia del comportamiento humano y comprende el conjunto de conocimientos
objetivos, instituciones y procesos, referidos a la actividad del hombre cuyo fin es la satisfacción constante
de las necesidades de una población, gracias a la producción y distribución de bienes y a la oferta de
servicios, todo ello en una relación entre fines múltiples y medios escasos de usos alternativos.
El objeto de la economÃ-a es el hombre en sus relaciones dialécticas con la naturaleza, en cuanto agente
que ejerce su actividad (trabajo) sobre ella para producir los bienes y servicios necesarios para la satisfacción
de sus necesidades.
La ciencia económica puede definirse en dos formas:
• En función de la escasez
• En función del bienestar general
En cuanto al primer criterio se dice que la ciencia económica es la ciencia que estudia el comportamiento
humano como una relación entre fines y medios escasos que poseen unos usos alternativos, en relación al
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segundo criterio, la ciencia económica examina aquella parte de la acción social e individual que está
más estrechamente ligada al logro y empleo de los requisitos materiales del bienestar.
• La influencia de la EconomÃ-a en el Derecho. Sus interrelaciones y diferencias.
HabrÃ-a que pensar en dos sectores de normas: uno el de las que servirÃ-an para ayudar y amortiguar los
efectos nocivos de las fluctuaciones económicas facilitando asÃ- la continuidad del desenvolvimiento y otro
serÃ-a el del conjunto de normas que propician el desarrollo económico propiamente dicho y que se canaliza
por diversos indicios: más producción, mejor productividad, mayor coeficiente del ahorro y de inversión,
menor crecimiento demográfico, etc. Siendo el primer sector de normas jurÃ-dicas el que serÃ-a prioritario
para los paÃ-ses desarrollados y el segundo sector el que serÃ-a más importante para los que están en vÃ-a
de desarrollo, para estos últimos habrÃ-a que agregar necesariamente el desarrollo social que consistirÃ-a,
en suma, en la redistribución del ingreso nacional a través de mejor salubridad, educación, habitación y
alimentación para las grandes mayorÃ-as marginadas. Todas las normas relativas a estos dos sectores
vendrÃ-an a constituir el Derecho Económico positivo.
Ningún Estado mantiene en la actualidad un régimen económico y jurÃ-dico relativamente estable y
duradero, pues sus instituciones revelan una etapa de transición, hacia nuevas formas, que de inmediato, no
son susceptibles de configurarse.
Si los cambios económicos acusan mayores transformaciones, el Derecho sujeto a las mismas fluctuaciones,
mantiene una relativa permanencia.
El hombre, la sociedad, las instituciones polÃ-ticas y económicas y principalmente el Estado están
subordinados a las normas jurÃ-dicas.
Hay 4 relaciones fundamentales entre el Derecho y la EconomÃ-a:
• Proceso de formulación de polÃ-ticas jurÃ-dicas en materia económica.
• Relación entre el modelo económico imperante y las normas jurÃ-dicas.
• Relación forma contenido.
• Conducta económica y la siguiente dada por el ordenamiento jurÃ-dico.
La primera relación es aquella que se da en el proceso de formulación de polÃ-ticas jurÃ-dicas en materia
económica de acuerdo a un determinado modelo de economÃ-a aplicada [aquél que lleva un Estado
determinado].
La segunda relación es la existente en el modelo económico imperante con el conjunto de normas
jurÃ-dicas que se han introducido a un ordenamiento positivo y que pueden ser propuestas a través de la
polÃ-tica jurÃ-dica.
La tercera relación se da entre forma y contenido, esto es que al juridificarse el modelo económico este se
convierte en contenido de las normas de su modelo jurÃ-dico.
La cuarta relación es la existente dentro la conducta económica del hombre y la significación jurÃ-dica
que le es dada por un ordenamiento jurÃ-dico económico [toda conducta humana se va a regir por un
ordenamiento jurÃ-dico y un ordenamiento económico].
Derecho y EconomÃ-a mantienen relaciones estrechas, pero no absolutas. Es importante la norma jurÃ-dica,
pero es también importante el hecho económico, regulado o no por el Derecho.
El Derecho no comprende a toda la EconomÃ-a de una Nación. Hay grandes campos de la economÃ-a a los
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cuales no ha penetrado el Derecho, ni aún en los sistemas socialistas, ni comunistas. Lo mismo pasa con la
intervención del Estado, que de la acción supletoria ha pasado a la gestión directa o dirigida de la
economÃ-a.
• El Derecho Económico como un nuevo enfoque del Derecho. Su concepto.
El Derecho Económico es el conjunto de estructuras, valores, principios, normas, procedimientos, medidas
técnicas y jurÃ-dicas de la economÃ-a organizada, del desarrollo económico y social del Estado, el cual
las formula para la realización y dirección de su polÃ-tica económica, pública o privada, donde
prevalece el interés general. Comprende además las relaciones entre los agentes de la economÃ-a, según
el sistema de economÃ-a dirigida o de la economÃ-a social del mercado.
Autores franceses como Farjat y Champaud consideran que no se trata de una nueva rama del derecho, sino de
un derecho nuevo que coexiste con el cuerpo de reglas jurÃ-dicas tradicionales, de la misma manera que el
orden industrial que se elabora, convive con las instituciones del orden social precedente que no podrÃ-a
extinguirse bruscamente.
Aunque existen autores que ubican al Derecho Económico como una rama del Derecho público, tanto
interno como externo, dada la naturaleza teórica de la relación recÃ-proca entre el derecho y la economÃ-a,
el Derecho Económico en el estado actual de este problema, envuelve todas las relaciones jurÃ-dicas,
saltando sobre las clasificaciones tradicionales, pensando que el Derecho está al servicio de la economÃ-a.
Las conflictivas condiciones del mundo, unido a la constante intervención del Estado en la vida económica,
han exigido la revisión del orden jurÃ-dico tradicional para dar paso a un nuevo orden jurÃ-dico que
estimule el desarrollo económico.
La economÃ-a polÃ-tica, considerada como una rama de la ciencia del estadista o del legislador, se propone
dos fines distintos: primero, proveer a la población de una renta o subsistencia abundante o, más
exactamente, ponerla en situación de proveer por si misma a ello, y segundo, proporcionar al Estado o a la
República una renta suficiente para los servicios públicos. Se propone enriquecer tanto al pueblo como al
soberano.
• Ciencia Económica y TeorÃ-a Económica.
El concepto de ciencia alude en FilosofÃ-a, con un contenido amplio, a saber o conocimiento. En su estricto
sentido una ciencia es el conjunto ordenado de los conocimientos objetivos y verificables que poseemos de
modo relativo a las leyes de lo real fenoménico considerado bajo un aspecto particular. La ciencia
económica se ubica en las ciencias reales y dentro de ellas comprende a los seres culturales, la ciencia
económica es una ciencia social, con un objeto claramente precisado, la economÃ-a abarca un conjunto
especÃ-fico de relaciones que se satisfacen por medio de bienes materiales.
La TeorÃ-a Económica es un conocimiento meramente especulativo sobre la naturaleza y desarrollo de los
fenómenos o hechos económicos. Implica, una posición doctrinal para explicar un problema económico
o defender alguna solución del mismo.
No existe una teorÃ-a económica que explique la actividad económica en todas las sociedades y en todas
las épocas históricas, ya que la forma social de la producción, asÃ- como las fuerzas utilizadas en la
actividad económica difieren de una sociedad a otra y de una etapa histórica a otra. A partir de este
enfoque, se distinguen y un grupo de teorÃ-as económicas relativas a la actividad económica en la sociedad
capitalista y otro de teorÃ-as relativas a la actividad económica en la sociedad socialista.
Por lo que se refiere a la técnica económica integran un conjunto de procedimientos y recursos de que
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sirve la ciencia económica y apoya a la misma teorÃ-a económica. Correlativo a este concepto también
la técnica alude a la pericia para usar de esos procedimientos y recursos.
Toda ciencia debe tener un método apropiado para alcanzar el objeto de su conocimiento. La metodologÃ-a
se propone la investigación cientÃ-fica del método. En particular del os procedimientos de prueba de una
ciencia. Por método se entiende el conjunto de procedimiento que se emplean para descubrir la verdad o
probarla con el fin de generar conocimientos o un determinado objeto y formular una ley general.
• Fuentes generales y especÃ-ficas del Derecho Económico.
En términos generales las fuentes del Derecho aluden al fundamento, principio u origen de las normas
jurÃ-dicas y particularmente del Derecho positivo de un Estado en una época determinada. Federico Puig
Peña, distingue cuatro sentidos de la expresión, totalmente diferenciados:
• Fuentes del Derecho subjetivo. En este sentido equivale al origen o fundamento de las facultades a los
hombres en la vida jurÃ-dica.
• Fuentes del Derecho objetivo en un sentido más profundo. Es decir, la causa última del Derecho; la
raÃ-z de todo lo jurÃ-dico.
• Fuentes del Derecho positivo de un paÃ-s determinado. AquÃ- la expresión suele hacer referencia al
catálogo de normas vigentes, si bien lo lógico es que la frase deba reservarse para las fuerzas sociales,
que determinan legÃ-timamente, dentro de una organización jurÃ-dica, aquellos distintos tipos de normas.
• Fuentes del conocimiento del Derecho positivo. O, lo que es lo mismo, los medios subjetivos para alcanzar
el conocimiento de un determinado Derecho.
A pesar de estas expresiones tan distintas, se habla de fuentes formales, reales e históricas.
Por fuente formal entendemos los procesos de creación de las normas jurÃ-dicas. Llamamos fuentes reales a
los factores y elementos que determinan el contenido de tales normas.
El término fuente histórica, por último, aplicase a los documentos (inscripciones, papiros, libros, etc.)
que encierran el texto de una ley o conjunto de leyes. En ese sentido se dice, por ejemplo, que las
instituciones, el digesto, el código y las novelas, son fuentes del Derecho Romano.
• Fuentes formales; la ley y la jurisprudencia.
Las fuentes del Derecho Económico son en términos generales, las mismas que las de las demás ramas
del Derecho público, aunque aquellas presentan ciertos rasgos particulares.
Por lo que se refiere a las fuentes internas del Derecho público económico, debe destacarse la
organización administrativa que es indispensable para su realización.
La doctrina señala respecto de las fuentes internas, las fuentes escritas y las no escritas.
Las fuentes escritas aluden a las leyes constitucionales, las leyes ordinarias, los reglamentos administrativos y
los acuerdos, decretos presidenciales.
Se señala a la jurisprudencia como la fuente no escrita.
• CaracterÃ-sticas y Clasificación del Derecho Económico.
En una primera división o diversificación se considera que el Derecho Económico, se divide en dos
grupos básicos:
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• Derecho público económico / Derecho público de la EconomÃ-a.
• Derecho privado económico / Derecho privado de la EconomÃ-a.
El Derecho público económico se subdivide en
• Derecho público económico interno.
• Derecho público económico externo.
El Derecho público económico es el Derecho aplicable a las intervenciones de las personas públicas en la
economÃ-a y a los órganos de esta intervención.
Robert Savy alude a tres manifestaciones de este Derecho: el Derecho macroeconómico que laude a las
perspectivas de conjunto de la evolución de la economÃ-a a término medio. El Derecho económico
sectorial que señala una intervención pública en determinadas ramas o a una fracción delimitada del
espacio económico nacional, como la acción regional, la urbanÃ-stica. El Derecho microeconómico o
reglas que se aplican a una sola empresa y regulan su comportamiento conforme a las exigencias del interés
económico general.
El Derecho público económico interno alude a las reglas que regulan la economÃ-a nacional en el marco de
su soberanÃ-a. El Derecho público económico externo o Derecho económico internacional, comprende la
regulación de los procesos económicos, que se establecen entre los diversos Estados de la comunidad
internacional, y en los conflictos que se suscitan sobre problemas económicos entre personas de diversa
nacionalidad y originados en conflictos de leyes de diversos paÃ-ses.
UNIDAD II.− Antecedentes del Derecho Económico.
• Análisis de los Modelos Económicos−PolÃ-ticos y JurÃ-dicos en el Mundo
Se llama sistema económico a la forma en la que se organiza la actividad económica de una sociedad, la
producción de bienes y servicios y su distribución entre sus miembros. Cada sistema económico se
caracteriza por su ordenamiento jurÃ-dico que especifica el régimen de propiedad y las condiciones de
contratación entre particulares. Es el estado el que elabora e impone ese ordenamiento jurÃ-dico y se reserva
para sÃ- ciertos ámbitos y formas de actuación. El sistema económico sirve por tanto para determinar
qué agentes y en qué condiciones podrán adoptar decisiones económicas.
El economista clásico Karl Marx sugirió que el sistema económico utilizado por cada sociedad humana
depende del desarrollo de las fuerzas productivas, principalmente los conocimientos técnicos, el capital
acumulado y la población. Mientras el ordenamiento jurÃ-dico sea el adecuado al nivel de las fuerzas
productivas, decÃ-a Marx, éstas pueden desarrollarse sin que aparezcan tensiones graves; pero llega un
momento en el que las fuerzas productivas han crecido tanto que la estructura social, en vez de estar
potenciando su desarrollo, aparece como una limitación, un corsé que impide su crecimiento. Es
entonces cuando la superestructura jurÃ-dica y consiguientemente el régimen de propiedad, se ve forzada
al cambio de forma más o menos brusca.
Aplicando ese análisis, Marx dividÃ-a la historia de los sistemas económicos en salvajismo o barbarie,
esclavismo, feudalismo, modo de producción asiático y capitalismo. El materialismo histórico deducÃ-a
que el capitalismo habÃ-a llegado a una situación lÃ-mite; que el régimen jurÃ-dico de la propiedad
privada sobre los medios de producción estaba impidiendo el crecimiento de las fuerzas productivas; que
como consecuencia de ello se estaban produciendo crisis económicas cada vez más graves; que el sistema
estaba condenado a derrumbarse y a ser substituido por otro en el que los medios de producción estarÃ-an en
manos de toda la sociedad; y que los proletarios, la clase social emergente, serÃ-an los encargados de dirigir
ese cambio. PreveÃ-a el advenimiento en los paÃ-ses más avanzados de dos futuros sistemas, el socialismo,
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en el que "cada cual recibirá según su trabajo", y el comunismo, en el que "cada cual dará según sus
posibilidades y recibirá según sus necesidades".Este análisis pretendidamente cientÃ-fico, se ha visto
desmentido por el devenir histórico. Siglo y medio después de que se escribiera el Manifiesto Comunista
podemos comprobar que sus predicciones no se han cumplido. No hay leyes históricas inmutables que
describan la evolución de los sistemas económicos y de las sociedades humanas. Tampoco hay una
relación biunÃ-voca entre grado de desarrollo de las fuerzas productivas y sistema económico. Quizá
pueda verse una relación más estrecha entre el sistema económico y los medios de comunicación. En
este curso proponemos una clasificación de los sistemas económicos en la que ponemos de relieve la
importancia del grado de desarrollo del conocimiento humano y, por tanto, de los medios tecnológicos
existentes para la transmisión y acumulación de ese conocimiento.
En el siglo veinte han coexistido sistemas opuestos en diferentes partes del mundo que mostraban similar
desarrollo de las fuerzas productivas. El estado ha dominado la economÃ-a en paÃ-ses europeos desarrollados
o en paÃ-ses africanos o asiáticos subdesarrollados. Las transformaciones sociales siguen siendo dirigidas
por grupos de poder, ejército, religiosos, burócratas. No ha sido el ordenamiento jurÃ-dico del capitalismo
el que ha bloqueado el desarrollo económico, antes al contrario, han sido algunas instituciones jurÃ-dicas
pretendidamente emanadas de las propuestas marxistas las que, limitando la libertad de los individuos, han
frenado la evolución del comercio y la producción, de las artes y las ciencias.
Ciertamente, el mercado, por sÃ- solo, ha mostrado también su incapacidad para resolver de forma
satisfactoria las necesidades elementales de gran parte de la humanidad. De hecho, los paÃ-ses que han
alcanzado un grado más alto y más armónico de desarrollo, compatibilizándolo con las libertades
individuales, con el estÃ-mulo a la creatividad artÃ-stica y a la investigación cientÃ-fica y tecnológica, lo
han conseguido gracias a un sistema económico que mezcla el libre mercado con la intervención del estado.
Y entre esos paÃ-ses hay que incluir los Estados Unidos y otros que a los ojos del mundo aparecen como
abanderados del mercado y del liberalismo.
En nuestros dÃ-as continúa la vieja polémica, unos pidiendo "más mercado" y otros pidiendo "más
estado". En una sociedad humana viva, en continua evolución, no hay forma teórica de resolver la
cuestión. No puede haber una demostración "cientÃ-fica" de qué proporción entre mercado y estado es
la más conveniente, o la más justa. Diversas personas y grupos, con diversas ideologÃ-as e intereses, son
partidarios de una u otra proporción. Se llamen liberales, socialdemócratas, conservadores, progresistas,
laboristas, comunistas, radicales, de izquierdas o de derechas, están simplemente presionando en una
dirección o en otra, hacia el mercado o hacia el estado, con más o menos fuerza.
La organización que adoptarán las sociedades humanas en el futuro no está escrita en ningún libro
sagrado ni determinada por ninguna ley histórica: será la consecuencia de las decisiones que están
adoptando en el presente un gran número de individuos y grupos sociales. Muchos confiamos en que ese
sistema futuro satisfaga nuestros más Ã-ntimos anhelos de solidaridad, cooperación y equidad, que permita
la desaparición del hambre, la miseria y la marginación y que todo ello sea compatible con el respeto a los
derechos humanos y el impulso a la creatividad individual.
2.1.1. Capitalismo, Socialismo y EconomÃ-as Mixtas, ¿la tercera vÃ-a?
2.1.1.1. Transición del feudalismo al capitalismo
La Edad Moderna se inicia con la decadencia del feudalismo y el surgimiento de las primeras formas de
capitalismo. Es una época caracterizada por los grandes descubrimientos geográficos, por la
consolidación de la burguesÃ-a y por una concepción del mundo basada en la racionalidad
Durante Edad Moderna, en el siglo XV, se produce una revolución tecnológica que tiene profundas
consecuencias en la historia:
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• La brújula: forma diferente de navegación: descubrimientos y colonizaciones.
• El telescopio (Galileo): cambio en la concepción del mundo: cambio de una visión geocentrista por
una heliocentrista.
• La pólvora: revolución militar y desaparición de las costumbres caballerescas. Los nuevos
ejércitos son mucho más costosos y sólo los reyes pueden mantenerlos: perdida de poder de los
señores feudales.
• La imprenta (Gütemberg): desarrollo de la cultura escrita, hasta entonces restringida a los
monasterios.
• implantación de las Universidades: comienza la secularización de la cultura.
El descubrimiento de nuevos mercados y la creación de nuevas industrias vigorizaron a la economÃ-a.
• Se crean ligas comerciales en los PaÃ-ses Bajos y las primeras colonias.
• Se crea el mercado de Ãfrica y concluye el descubrimiento de América: nuevos productos y
metales preciosos.
• Comienza el desarrollo de la industria metalúrgica, relojera y cristalerÃ-a, que desplazan el
predominio de la manufactura textil.
Los cambios tecnológicos implican consecuencias económicas, polÃ-ticas e ideológicas; pero, también
un cambio profundo de la actitud del hombre frente al mundo.
Consecuencias económicas de los cambios tecnológicos
La mejorÃ-a en las condiciones de existencia estimuló el crecimiento de la población, que a su vez
repercutió en mayor desarrollo económico:
• Mejores condiciones de vida
• Aumento de población
• Más producción
• Más desarrollo económico
Feudalismo / Capitalismo
Feudalismo
Producción
De subsistencia.
Principal propiedad
La tierra, el feudo.
Relaciones de trabajo
Relaciones serviles
Base de la dominación
Coacción PolÃ-tica: al señor feudal (armas) y a
la Iglesia.
Destino de la producción
Sustentar el dominio de los señores feudales.
Principal oposición de clases
Señores FeudalesÂ
XÂ
Siervos
Capitalismo
De excedentes (mercado).
El capital.
Trabajador libre y asalariado.
Coacción Económica: no puede trabajar por cuenta
propia.
Ampliar ganancias y dominio de la burguesÃ-a.
BurguesÃ-aÂ
XÂ
Trabajadores Asalariados
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 2.1.1.2. Capitalismo.
Sistema económico en el que los individuos privados y las empresas de negocios llevan a cabo la
producción y el intercambio de bienes y servicios mediante complejas transacciones en las que intervienen
los precios y los mercados. Aunque tiene sus orÃ-genes en la antigüedad, el desarrollo del capitalismo es un
fenómeno europeo; fue evolucionando en distintas etapas, hasta considerarse establecido en la segunda mitad
del siglo XIX. Desde Europa, y en concreto desde Inglaterra, el sistema capitalista se fue extendiendo a todo
el mundo, siendo el sistema socioeconómico casi exclusivo en el ámbito mundial hasta el estallido de la
I Guerra Mundial, tras la cual se estableció un nuevo sistema socioeconómico, el comunismo, que se
convirtió en el opuesto al capitalista.
El término kapitalism fue acuñado a mediados del siglo XIX por el economista alemán Karl Marx.
Otras expresiones sinónimas de capitalismo son sistema de libre empresa y economÃ-a de mercado, que se
utilizan para referirse a aquellos sistemas socioeconómicos no comunistas. Algunas veces se utiliza el
término economÃ-a mixta para describir el sistema capitalista con intervención del sector público que
predomina en casi todas las economÃ-as de los paÃ-ses industrializados.
Se puede decir que, de existir un fundador del sistema capitalista, éste es el filósofo escocés Adam
Smith, que fue el primero en describir los principios económicos básicos que definen al capitalismo. En su
obra clásica Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (1776), Smith intentó
demostrar que era posible buscar la ganancia personal de forma que no sólo se pudiera alcanzar el objetivo
individual sino también la mejora de la sociedad. Los intereses sociales radican en lograr el máximo nivel
de producción de los bienes que la gente desea poseer. Con una frase que se ha hecho famosa, Smith decÃ-a
que la combinación del interés personal, la propiedad y la competencia entre vendedores en el mercado
llevarÃ-a a los productores, "gracias a una mano invisible", a alcanzar un objetivo que no habÃ-an buscado de
manera consciente: el bienestar de la sociedad.Â
• CaracterÃ-sticas del Capitalismo.
A lo largo de su historia, pero sobre todo durante su auge en la segunda mitad del siglo XIX, el capitalismo
tuvo una serie de caracterÃ-sticas básicas. En primer lugar, los medios de producción tierra y capital son de
propiedad privada. En este contexto el capital se refiere a los edificios, la maquinaria y otras herramientas
utilizadas para producir bienes y servicios destinados al consumo. En segundo lugar, la actividad económica
aparece organizada y coordinada por la interacción entre compradores y vendedores (o productores) que se
produce en los mercados. En tercer lugar, tanto los propietarios de la tierra y el capital como los trabajadores,
son libres y buscan maximizar su bienestar, por lo que intentan sacar el mayor partido posible de sus recursos
y del trabajo que utilizan para producir; los consumidores pueden gastar como y cuando quieran sus ingresos
para obtener la mayor satisfacción posible. Este principio, que se denomina soberanÃ-a del consumidor,
refleja que, en un sistema capitalista, los productores se verán obligados, debido a la competencia, a utilizar
sus recursos de forma que puedan satisfacer la demanda de los consumidores; el interés personal y la
búsqueda de beneficios les lleva a seguir esta estrategia. En cuarto lugar, bajo el sistema capitalista el control
del sector privado por parte del sector público debe ser mÃ-nimo; se considera que si existe competencia, la
actividad económica se controlará a sÃ- misma; la actividad del gobierno sólo es necesaria para gestionar
la defensa nacional, hacer respetar la propiedad privada y garantizar el cumplimiento de los contratos. Esta
visión decimonónica del papel del Estado en el sistema capitalista ha cambiado mucho durante el siglo XX.
• OrÃ-genes del Capitalismo.
Tanto los mercaderes como el comercio existen desde que existe la civilización, pero el capitalismo como
sistema económico no apareció hasta el siglo XIII en Europa sustituyendo al feudalismo. Según Adam
Smith, los seres humanos siempre han tenido una fuerte tendencia a "realizar trueques, cambios e
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intercambios de unas cosas por otras". Este impulso natural hacia el comercio y el intercambio fue acentuado
y fomentado por las Cruzadas que se organizaron en Europa occidental desde el siglo XI hasta el siglo XIII.
Las grandes travesÃ-as y expediciones de los siglos XV y XVI reforzaron estas tendencias y fomentaron el
comercio, sobre todo tras el descubrimiento del Nuevo Mundo y la entrada en Europa de ingentes cantidades
de metales preciosos provenientes de aquellas tierras. El orden económico resultante de estos
acontecimientos fue un sistema en el que predominaba lo comercial o mercantil, es decir, cuyo objetivo
principal consistÃ-a en intercambiar bienes y no en producirlos. La importancia de la producción no se hizo
patente hasta la Revolución industrial que tuvo lugar en el siglo XIX.
Sin embargo, ya antes del inicio de la industrialización habÃ-a aparecido una de las figuras más
caracterÃ-sticas del capitalismo, el empresario, que es, según Schumpeter, el individuo que asume riesgos
económicos. Un elemento clave del capitalismo es la iniciación de una actividad con el fin de obtener
beneficios en el futuro; puesto que éste es desconocido, tanto la posibilidad de obtener ganancias como el
riesgo de incurrir en pérdidas son dos resultados posibles, por lo que el papel del empresario consiste en
asumir el riesgo de tener pérdidas.
El camino hacia el capitalismo a partir del siglo XIII fue allanado gracias a la filosofÃ-a del renacimiento y de
la Reforma. Estos movimientos cambiaron de forma drástica la sociedad, facilitando la aparición de los
modernos Estados nacionales que proporcionaron las condiciones necesarias para el crecimiento y desarrollo
del capitalismo. Este crecimiento fue posible gracias a la acumulación del excedente económico que
generaba el empresario privado y a la reinversión de este excedente para generar mayor crecimiento.
• Capitalismo moderno.
Dos acontecimientos propiciaron la aparición del capitalismo moderno; los dos se produjeron durante la
segunda mitad del siglo XVIII. El primero fue la aparición en Francia de los fisiócratas desde mediados de
este siglo; el segundo fue la publicación de las ideas de Adam Smith sobre la teorÃ-a y práctica del
mercantilismo.
• Los Fisiócratas.
El término fisiocracia se aplica a una escuela de pensamiento económico que sugerÃ-a que en economÃ-a
existÃ-a un orden natural que no requiere la intervención del Estado para mejorar las condiciones de vida de
las personas. La figura más destacada de la fisiocracia fue el economista francés François Quesnay, que
definió los principios básicos de esta escuela de pensamiento en Le Tableau économique (1758), un
diagrama en el que explicaba los flujos de dinero y de bienes que constituyen el núcleo básico de una
economÃ-a. Simplificando, los fisiócratas pensaban que estos flujos eran circulares y se retroalimentaban.
Sin embargo la idea más importante de los fisiócratas era su división de la sociedad en tres clases: una
clase productiva formada por los agricultores, los pescadores y los mineros, que constituÃ-an el 50% de la
población; la clase propietaria, o clase estéril, formada por los terratenientes, que representaban la cuarta
parte, y los artesanos, que constituÃ-an el resto.
La importancia del Tableau de Quesnay radicaba en su idea de que sólo la clase agrÃ-cola era capaz de
producir un excedente económico, o producto neto. El Estado podÃ-a utilizar este excedente para aumentar
el flujo de bienes y de dinero o podÃ-a cobrar impuestos para financiar sus gastos. El resto de las actividades,
como las manufacturas, eran consideradas estériles porque no creaban riqueza sino que sólo
transformaban los productos de la clase productiva. (El confucionismo ortodoxo chino tenÃ-a principios
parecidos a estas ideas). Este principio fisiocrático era contrario a las ideas mercantilistas. Si la industria no
crea riqueza, es inútil que el Estado intente aumentar la riqueza de la sociedad dirigiendo y regulando la
actividad económica
• Socialismo.
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El socialismo es una ideologÃ-a polÃ-tica basada en el principio de una sociedad que debe existir de tal
manera que el colectivo popular tenga el control del poder polÃ-tico, y por lo tanto, de los medios de
producción. Sin embargo, en la práctica el significado de facto del socialismo ha ido cambiando con el
transcurso del tiempo.
Aunque es un término polÃ-tico bastante cargado, permanece fuertemente vinculado con el establecimiento
de una clase trabajadora organizada, creada ya sea mediante revolución o evolución social, con el
propósito de construir una sociedad sin clases, razón por la cual en la actualidad la mayorÃ-a del
socialismo se identifica con los postulados marxistas y comunistas.
También se ha enfocado últimamente a las reformas sociales de las democracias modernas. El concepto y
término socialista se refieren a un grupo de ideologÃ-as, un sistema económico o un Estado que existe o
existió.
El estudio del socialismo propiamente dicho suele iniciarse a partir de la Revolución Francesa en 1789, que
supuso el derrocamiento de la clase feudal francesa y la ascensión al poder de la burguesÃ-a, y el perÃ-odo
premarxista en la historia del socialismo, corresponde a los cien años aproximadamente (de mediados del
siglo XVIII a mediados del siglo XIX) en los que los principales paÃ-ses de Europa desarrollan el proceso de
sustitución del feudalismo por el capitalismo como sistema económico, y en el que los estados feudales se
unen para formar las modernas Naciones−Estado.
A raÃ-z de la Revolución Francesa, aparece François Babeuf, el primer pensador socialista (aunque en su
época esta palabra no se utilizaba todavÃ-a) que se pone a la cabeza de un movimiento llamado la
Conspiración de los Iguales.
Por su parte Inglaterra fue la cuna del socialismo utópico y reformador en la primera mitad del siglo XIX.
Existen dos causas importantes que dan al socialismo utópico inglés su carácter peculiar: la revolución
industrial con su cortejo de miserias para el naciente Proletariado y el desarrollo de una nueva rama de la
ciencia : la economÃ-a polÃ-tica.
Recordemos entre los socialistas utópicos a Robert Owen (1771−1858), que fue el primero en considerar al
proletariado como clase independiente con intereses comunes.
En Francia el utopismo tuvo un carácter más filosófico que en Inglaterra. Su primer representante fue el
conde Henri de Saint−Simon (1760−1825). Propuso la Federación de Estados Europeos, como instrumento
polÃ-tico para evitar las guerras y asegurar la paz mundial. Al mismo tiempo Carlos Fourier, (1772−1837),
concibió los falansterio−comunidad humanos regidos por normas colectivistas. De la inspiración de los
principios fourieristas se constituyeron algunos falansterios.
Otro utopista francés fue Étienne Cabet (1778−1856), que durante su destierro en Inglaterra, en el año
1842, escribió Viaje a Icaria.
Poco después aparece la teorÃ-a marxista que se refiere a la sociedad que debe sustituir al capitalismo, y en
algunos casos desarrollarse en comunismo. El marxismo y comunismo son dos ramas muy especÃ-ficas del
socialismo. Las dos no representan al socialismo como un todo.
El socialismo libertario es una corriente del socialismo que busca que las personas decidan sobre sus vidas
directamente, y en el caso del anarquismo propugna la abolición del Estado y de toda autoridad. Es la
corriente con un trasfondo de respeto y valoración al sujeto o individuo, y que considera a la libertad como el
camino y el objetivo del socialismo y que propone la horizontalidad en las relaciones humanas y la
autonomÃ-a de los movimientos sociales frente a las instituciones del Estado y a las multinacionales del
capitalismo. La meta del socialismo libertario es construir una sociedad sin clases sociales estratificadas,
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autogestionaria y descentralizada. El francés Pierre−Joseph Proudhon fue la primera persona en
autodenominarse "anarquista".
Entre los marxistas hubo una división entre los socialistas democráticos y los revolucionarios. En la
teorÃ-a moderna del socialismo democrático, se aspira a llegar a una sociedad democrática que sea la
columna vertebral de un Estado de bienestar.
• Socialismo CientÃ-fico.
Gracias a Karl Marx y a Friedrich Engels, el socialismo adquirió un soporte teórico y práctico a partir de
una concepción materialista de la historia. El marxismo sostenÃ-a que el capitalismo era el resultado de un
proceso histórico caracterizado por un conflicto continuo entre clases sociales opuestas. Al crear una gran
clase de trabajadores sin propiedades, el proletariado, el capitalismo estaba sembrando las semillas de su
propia muerte, y, con el tiempo, acabarÃ-a siendo sustituido por una sociedad comunista.
En 1864 se fundó en Londres la Primera Internacional, asociación que pretendÃ-a establecer la unión de
todos los obreros del mundo y se fijaba como último fin la conquista del poder polÃ-tico por el proletariado.
Sin embargo, las diferencias surgidas entre Marx y Bakunin (defensor del anarquismo y contrario a la
centralización jerárquica que Marx propugnaba) provocaron su ruptura. Las teorÃ-as marxistas fueron
adoptadas por mayorÃ-a; asÃ-, a finales del siglo XIX, el marxismo se habÃ-a convertido en la ideologÃ-a de
casi todos los partidos que defendÃ-an la emancipación de la clase trabajadora, con la única excepción del
movimiento laborista de los paÃ-ses anglosajones, donde nunca logró establecerse, y de diversas
organizaciones anarquistas que arraigaron en España e Italia, desde donde se extendieron, a través de sus
emigrantes principalmente, hacia Sudamérica. También aparecieron partidos socialistas que fueron
ampliando su capa social (en 1879 fue fundado el Partido Socialista Obrero Español). La transformación
que experimentó el al pasar de una doctrina compartida por un reducido número de intelectuales y
activistas, a la ideologÃ-a de los partidos de masas de las clases trabajadoras coincidió con la
industrialización europea y la formación de un gran proletariado.
Los socialistas o socialdemócratas (por aquel entonces, los dos términos eran sinónimos) eran miembros
de partidos centralizados o de base nacional organizados de forma precaria bajo el estandarte de la Segunda
Internacional Socialista que defendÃ-an una forma de marxismo popularizada por Engels, August Bebel y
Karl Kautsky. De acuerdo con Marx, los socialistas sostenÃ-an que las relaciones capitalistas irÃ-an
eliminando a los pequeños productores hasta que sólo quedasen dos clases antagónicas enfrentadas, los
capitalistas y los obreros. Con el tiempo, una grave crisis económica dejarÃ-a paso al y a la propiedad
colectiva de los medios de producción. Mientras tanto, los partidos socialistas, aliados con los sindicatos,
lucharÃ-an por conseguir un programa mÃ-nimo de reivindicaciones laborales. Esto quedó plasmado en el
manifiesto de la Segunda Internacional Socialista y en el programa del más importante partido socialista de
la época, el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD, fundado en 1875). Dicho programa, aprobado en
Erfurt en 1890 y redactado por Karl Kautsky y Eduard Bernstein, proporcionaba un resumen de las teorÃ-as
marxistas de cambio histórico y explotación económica, indicaba el objetivo final (el comunismo), y
establecÃ-a una lista de exigencias mÃ-nimas que podrÃ-an aplicarse dentro del sistema capitalista. Estas
exigencias incluÃ-an importantes reformas polÃ-ticas, como el sufragio universal y la igualdad de derechos
de la mujer, un sistema de protección social (seguridad social, pensiones y asistencia médica universal), la
regulación del mercado de trabajo con el fin de introducir la jornada de ocho horas reclamada de forma
tradicional por anarquistas y sindicalistas y la plena legalización y reconocimiento de las asociaciones y
sindicatos de trabajadores.
Los socialistas creÃ-an que todas sus demandas podÃ-an realizarse en los paÃ-ses democráticos de forma
pacÃ-fica, que la violencia revolucionaria podÃ-a quizás ser necesaria cuando prevaleciese el despotismo
(como en el caso de Rusia) y descartaban su participación en los gobiernos burgueses. La mayorÃ-a pensaba
que su misión era ir fortaleciendo el movimiento hasta que el futuro derrumbamiento del capitalismo
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permitiera el establecimiento del. Algunos como por ejemplo Rosa Luxemburg impacientes por esta actitud
contemporizadora, abogaron por el recurso de la huelga general de las masas como arma revolucionaria si la
situación asÃ- lo requerÃ-a.
El SPD proporcionó a los demás partidos socialistas el principal modelo organizativo e ideológico,
aunque su influencia fue menor en la Europa meridional. En Gran Bretaña los poderosos sindicatos
intentaron que los liberales asumieran sus demandas antes que formar un partido obrero independiente. Hubo,
pues, que esperar hasta 1900 para que se creara el Partido Laborista, que no adoptó un programa socialista
dirigido hacia la propiedad colectiva hasta 1918.
• Bolcheviques y Socialdemócratas.
La I Guerra Mundial y la Revolución Rusa provocaron la ruptura de la Segunda Internacional entre los
partidarios del bolchevismo de Lenin y los socialdemócratas reformistas, que habÃ-an respaldado en su
mayorÃ-a a los gobiernos nacionales durante la guerra a pesar de las proclamaciones pacifistas de la
Internacional. Los primeros fueron conocidos como comunistas y los segundos siguieron siendo, durante todo
el periodo de entreguerras, la corriente dominante del movimiento socialista europeo, contando con el apoyo
del electorado en general bajo una serie de nombres: Partido Laborista en Gran Bretaña, PaÃ-ses Bajos y
Noruega, Partido Socialdemócrata en Suecia y Alemania, Partido Socialista en Francia e Italia, Partido
Socialista Obrero en España, y Partido Obrero en Bélgica. En estos años, en el seno de estos partidos
socialistas se produjo la escisión de grupos proclives al comunismo leninista, apareciendo asÃ- los partidos
comunistas en diferentes paÃ-ses como Francia, Italia o España (el Partido Comunista de España fue
fundado en 1921). En la Unión Soviética y, más tarde, en los paÃ-ses comunistas surgidos después de
1945, el término socialista hacÃ-a referencia a una fase de transición entre el capitalismo y el comunismo,
la etapa correspondiente a la dictadura del proletariado marxista. En los demás paÃ-ses, los socialistas
aceptaron todas las normas básicas de la democracia liberal: elecciones libres, derechos fundamentales y
libertades públicas, pluralismo polÃ-tico y soberanÃ-a del Parlamento. La rivalidad existente entre
socialistas y comunistas sólo se interrumpió de forma transitoria como ocurrió a mediados de la década
de 1930, para unir sus fuerzas contra el fascismo en la polÃ-tica denominada de `Frente Popular'.
Los socialistas pudieron formar gobiernos durante el periodo de entreguerras, por lo general en coalición o
apoyados por otros partidos. De este modo pudieron permanecer en el poder, aunque de forma intermitente, en
Gran Bretaña y Alemania durante la década de 1920 y en Bélgica, Francia y España durante la
década de 1930 (en estos dos últimos paÃ-ses bajo la fórmula de Frente Popular). En Suecia, donde los
socialdemócratas han tenido más éxito que en ninguna otra parte, gobernaron sin interrupción desde
1932 hasta 1976.
Después de 1945, los partidos socialistas se convirtieron, en la mayor parte de Europa occidental, en la
principal alternativa frente a los partidos conservadores y democristianos, siendo Suiza y la República de
Irlanda las principales excepciones. Aun manteniendo su antiguo compromiso con el como `estado final', es
decir, una sociedad en la que se anularan las diferencias sociales, desarrollaron un concepto de `como proceso'
propuesta que habÃ-a sido anticipada por el revisionista alemán Eduard Bernstein a finales del siglo XIX.
En la práctica, esto significaba que, mientras sus seguidores más comprometidos se aferraban a la idea de
un objetivo final, los partidos socialistas, por esta época a menudo en el poder, se concentraban en reformas
socioeconómicas factibles dentro del sistema capitalista. Aunque variaban según los paÃ-ses, las reformas
socialistas incluÃ-an, en primer lugar, la introducción de un sistema de protección social (conocido como
Estado de bienestar) que, en la formulación tomada del reformista liberal británico William Beveridge,
protegiera a todos los ciudadanos "desde la cuna hasta la tumba", y en segundo lugar, la consecución del
pleno empleo mediante técnicas de gestión macroeconómica desarrolladas por otro liberal, John
Maynard Keynes.
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En Gran Bretaña estas reformas fueron llevadas a cabo por los primeros gobiernos laboristas de la
posguerra. En el resto de Europa los socialistas alcanzaron algunos de sus objetivos, ya fuera en el seno de
una coalición gubernamental con otros partidos (como fue el caso de Bélgica y PaÃ-ses Bajos, y, en la
década de 1970 en Alemania) o ejerciendo una presión efectiva sobre los gobiernos no socialistas.
2.1.1.5.1. Socialismo y servicios públicos.
Fue sobre todo después de 1945 cuando se relacionó este modelo de producción con la gestión de la
economÃ-a por parte del Estado y con la expansión del sector público a través de las nacionalizaciones.
Aunque los activistas socialistas concebÃ-an la propiedad estatal como un primer paso hacia la abolición del
capitalismo, las nacionalizaciones tenÃ-an por lo general objetivos más prácticos, como rescatar empresas
capitalistas débiles o ineficaces, proteger el empleo, mejorar las condiciones de trabajo o controlar las
empresas de servicio público. A pesar de que las nacionalizaciones han sido relacionadas a menudo con los
partidos socialistas fueron con frecuencia los gobiernos de partidos no socialistas los que recurrÃ-an a ellas,
como ocurrió en Francia (1945−1947), Austria (1945−1947) e Italia (1945−1947 y en la década de 1960).
Por el contrario, un partido socialista triunfante como el Partido Socialdemócrata Sueco, en el poder desde
1932 hasta 1976, entre 1982 y 1991 y de nuevo desde 1994, no recurrió a la propiedad estatal y optó en
cambio por controlar el mercado del trabajo y mantener el pleno empleo, a la vez que creaba un sistema de
`salarios justos' conocido con el nombre de `polÃ-tica solidaria de salarios'. Los socialdemócratas alemanes,
que formaron varios gobiernos de coalición entre 1966 y 1982, se centraron en el desarrollo económico y
experimentaron con formas de democracia industrial.
En el aspecto internacional, la mayorÃ-a de los partidos socialistas se alinearon junto a Occidente durante la
Guerra frÃ-a, aunque importantes minorÃ-as dentro de cada partido intentaran hallar una vÃ-a intermedia
entre la democracia capitalista y el comunismo soviético, denunciaron la polÃ-tica exterior estadounidense
y expresaron su solidaridad con los paÃ-ses en vÃ-as de desarrollo.
En lo sustancial, el ha seguido estando limitado a Europa occidental o a paÃ-ses cuya población es o ha sido
de origen europeo, como Australia, Nueva Zelanda, Israel o varios paÃ-ses latinoamericanos. La principal
excepción la constituyen los Estados Unidos, donde nunca ha existido un partido socialista importante, algo
que ha dejado a menudo perplejos a los teóricos socialistas, que se equivocaron al creer que la
industrialización conlleva siempre el advenimiento del. En el resto del mundo se consideró al socialismo
una variante del comunismo, de ahÃ- las frecuentes referencias que se hacen al africano y rabe. En
Latinoamérica existen partidos socialistas importantes en Chile, Ecuador, Venezuela y Uruguay; en otros
paÃ-ses forman frentes polÃ-ticos con otras organizaciones. El partido socialista más antiguo de
Latinoamérica es el argentino, fundado en 1896 por socialistas alemanes e italianos. En Brasil el Partido
Socialista se fundó en 1916. En Chile los movimientos socialistas se transformaron en partido polÃ-tico en
1915. El primer diputado socialista del Uruguay fue elegido en 1911. En Puerto Rico, Santiago Iglesias,
hermano de Pablo Iglesias, dirigente socialista español, fue elegido diputado en 1917. En Cuba, el Partido
Socialista fue fundado en 1910. En México muchos socialistas están incluidos en el oficialista Partido
Revolucionario Institucional (PRI), asÃ- como en partidos de la oposición de izquierdas. En general, y bajo
la denominación socialista, obrerista, trabalhista (Brasil), los movimientos socialistas tienen gran
importancia en toda la América de habla hispana. En Asia, más que una doctrina de claro cuño
anticapitalista, era sólo una ideologÃ-a que defendÃ-a la modernización por parte del Estado, liberado de
cualquier presión colonial o imperialista. Aunque sólo en contadas ocasiones desembocaron en la
formación de partidos independientes basados en el modelo occidental europeo, las ideas socialistas tuvieron
una gran influencia en los movimientos independentistas anticoloniales, en especial sobre el Congreso
Nacional Indio de la India, el Congreso Nacional Africano de Sudáfrica y sobre algunos regÃ-menes
poscoloniales, como fue el caso de Zambia, Tanzania y Zimbabwe.
2.1.1.6. EconomÃ-a Mixta.
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Se llama economÃ-a mixta, en oposición a la economÃ-a liberal y estadista ortodoxas, a la economÃ-a que
tiene parte de ambos. Es un tipo de economÃ-a donde se intenta lograr un equilibrio entre el papel del
mercado y el del Estado.
A veces se dice que la economÃ-a mixta es un camino intermedio entre el capitalismo y el socialismo, pero
esto sólo es cierto para quienes identifican socialismo con el socialismo estatal.
PodrÃ-a considerarse economÃ-a mixta a que el estado posea el 51 por ciento de las acciones de una empresa.
El sistema económico de mercado tiene un fuerte componente de intervención estatal. Dicho componente
puede referirse a un amplio sector de empresas estatales, a la existencia de extendidos controles de precios o a
una polÃ-tica económica que hace énfasis en la planificación.
• El Estado en la EconomÃ-a Mixta.
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El estado determina el marco legal que establece las normas básicas de propiedad y funcionamiento de los
mercados Si el marco legal declara ilegal la propiedad privada de empresas, la economÃ-a es socialista; si las
empresas pertenecen a individuos y tienen ánimo de lucro, la economÃ-a es capitalista. Sin embargo, incluso
en las economÃ-as más capitalistas, los derechos de propiedad son limitados.
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Por otra parte, el Estado regula la conducta económica, establece normas detalladas para el funcionamiento
de las empresas, Las reglamentaciones van desde normas de ordenación urbana −que limitan la cantidad de
suelo que puede utilizarse y las zonas en que pueden instalarse empresas− hasta disposiciones sobre la
seguridad y la higiene en el trabajo y normas de construcción de edificios, pasando por intentos de impedir
totalmente algunos tipos de actividades, como la venta de heroÃ-na.
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El estado compra y produce muchos bienes y servicios, como defensa, educación, parques y carreteras, que
suministra a las empresas y las economÃ-as domésticas.
El Estado, como las empresas privadas, debe decidir lo que compra y lo que produce por sÃ- mismo, paga los
bienes que compra y las transferencias que realiza principalmente recaudando impuestos (el resto se financia
mediante empréstitos).
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Toda economÃ-a de mercado experimenta ciclos económicos. El ciclo económico consiste en fluctuaciones
de la producción total o PNB, acompañadas de fluctuaciones del nivel de desempleo y de la tasa de
inflación. Influye en la asignación de los recursos. Gastando y recaudando impuestos el Estado
desempeña, desde luego, un importante papel en la asignación de los recursos en la economÃ-a.
Los impuestos, al influir en la asignación de los recursos indirectamente, a través de su influencia en los
precios relativos, asÃ- como directamente, tienen una importancia extraordinaria para el funcionamiento del
sistema de mercado y afectan profundamente a la forma en que la sociedad asigna sus recursos escasos.
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Muy pocos economistas discuten la idea de que el gobierno podrÃ-a mejorar en teorÃ-a la asignación de los
recursos corrigiendo los fallos del mercado, pero muchos discuten la idea de que el Estado mejore, de hecho,
la asignación de los recursos. Algunos economistas conservadores como el Premio Nobel Milton Friedman,
miembro de la Hoover Institution, y James Buchanan, profesor de George Mason University, sostienen que en
la práctica el Estado tienen aún más probabilidades de no asignar eficientemente los recursos que los
mercados.
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El ciclo económico. El cielo económico tiene muchas causas externas, que van desde las guerras hasta las
variaciones de los precios del petróleo, pasando por las oleadas de nuevos inventos. La polÃ-tica del
gobierno también influye en él.
Los bienes públicos. Un bien público es aquel que, incluso auque sea consumido por una persona, puede
ser consumido por otras.
Un bien privado es aquel que, si es consumido por una persona, no puede ser consumido por otra.
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Un parásito es aquel que consuma un bien costoso de producir sin pagar por él. El problema del parásito
existe sobre todo en el caso de los bienes públicos porque si una persona compra el bien, también puede
consumirlo cualquier otra.
Para resolver el problema del parásito, el paÃ-s tiene que buscar algún mecanismo para decidir juntos
cuánto gastar en defensa. Los gobiernos se establecen para tomar estas decisiones colectivas. Muchos de los
bienes que suministra el Estado son, de hecho, bienes públicos.
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Producción estatal. La experiencia lleva a suponer que el Estado suele producir menos eficientemente que el
sector privado, debido en parte a que las empresas públicas suelen recibir ayuda financiera cuando pierden
dinero en lugar de cerrar como ocurrirÃ-a si fueran empresas privadas. Por otra parte, a menudo se les obliga
a contratar más trabajadores de lo que serÃ-a eficiente, en parte para poder asÃ- combatir el desempleo.
Existe una externalidad cuando la producción o el consumo de un bien afectan directamente a empresas o a
consumidores que no participan en su compra ni en su venta y cuando esos efectos−difusión no se reflejan
totalmente en los precios de mercado.
Cuando hay externalidades, los precios de mercado no reflejan todos los costos y los beneficios sociales de la
producción de los bienes. La intervención del Estado puede mejorar el funcionamiento de la economÃ-a,
por ejemplo, al obligar a las empresas a tratar sus residuos de determinada forma antes de verterlos. Dado que
las externalidades se producen porque faltan mercados, también pueden resolverse, en principio, mediante
soluciones basadas en el mercado.
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Problemas relacionados con la información. Las empresas y los consumidores, a menos que estén muy
bien informados, pueden emprender acciones que no redundan en beneficio propio. Los mercados no
funcionan bien si las decisiones no se toman con una buena información. Pero en una economÃ-a de libre
mercado, y especialmente en una economÃ-a de libre mercado compleja y moderna, no es probable que las
empresas y los consumidores estén bien informados de las consecuencias de todas sus decisiones.
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Monopolio y poder de mercado. Un monopolista es el único vendedor de un bien o un servicio. Algunos
monopolios son casi inevitables. La mayorÃ-a de los servicios públicos −como la compañÃ-a de gas y la
electricidad− son monopolios locales. El gobierno puede regular estas compañÃ-as controlando los precios
que pueden cobrar o puede suministrar los productos él mismo.
Se dice que el comprador o vendedor que tiene capacidad para influir significativamente en el precio tiene
poder e mercado o poder de monopolio.
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Redistribución de la renta y bienes preferentes. Existe una diferencia ente la intervención del Estado
destinada a influir en la distribución de la renta y la intervención para garantizar el nivel correcto de
producción de bienes públicos o para que los precios de mercado reflejen las externalidades. En estos
últimos casos, el Estado emprende acciones que pueden mejorar, al menos en principio, el bienestar de toda
la sociedad. Pero cuando interviene par a influir en la distribución de la renta, mejora el bienestar de unas
personas empeorando el de otras.
A los gobiernos les preocupa no sólo la distribución de la renta sino también el consumo de
determinados bienes y servicios.
Los bienes preferentes son aquellos que la sociedad piensa que deben consumir o recibir sus miembros, cuales
quiera que sean sus rentas.
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Las motivaciones de los economistas adscriben a los individuos y a las empresas son simples. Las empresas
existen para obtener beneficios para sus propietarios. Se supone que los individuos eligen las combinaciones
de bienes que maximizan su bienestar. Estos sencillos supuestos permiten a los economistas explicar la
mayorÃ-a de las decisiones de los consumidores y de las empresas.
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Las personas que gobiernan el paÃ-s −los legisladores, los cargos elegidos y los burócratas− no son meros
números que se limitan a cumplir el mandato de la sociedad. Tienen sus propios objetivos y tratan en cierto
sentido, como cualquier otro, de maximizar su propio bienestar. Pueden maximizarlo haciendo lo que creen
que es bueno para el público o pueden tener objetivos mucho más limitados, como ser reelegido o ascender
en la jerarquÃ-a. Un sistema bien diseñado es aquel en el que las personas que gobiernan se ven llevada a
perseguir los intereses de la sociedad cuando persiguen sus propios objetivos, lo mismo que la mano invisible
de los mercados competitivos lleva a los individuos que persiguen su propio interés a perseguir los intereses
de la sociedad.
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Votación y coherencia. Las cuestiones difÃ-ciles no son aquellas en las que todo el mundo está de acuerdo
sobre lo que debe hacerse sino aquellas en las que los votantes tienen opiniones divergentes.
Negociación del voto. Otro problema de la votación por mayorÃ-a es la posibilidad de negociar el voto. En
este caso, los grupos se reúnen para decidir cómo van a votar sobre una serie de cuestiones en lugar de
votar sobre una de ellas cada vez.
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Intereses concentrados. El libre comercio internacional aporta beneficios a los consumidores, como lo
atestigua el hecho de que compren automóviles, textiles y calzado importados. Pero, por otra parte, los
productores nacionales de automóviles, textiles y calzado pierden empleo y beneficios y resultan
perjudicados por las importaciones.
Sin embargo, desde el punto de vista polÃ-tico, los que se oponen al libre comercio −llamados
proteccionistas− a menudo consiguen que el Congreso reduzca o corte la entrada de importaciones. Unas
veces los legisladores imponen aranceles, que son impuestos sobre las importaciones. Otras las presiones a
que se ven sometidos el congreso y el ejecutivo se traducen en presiones sobre los gobiernos extranjeros par
que impongan contingentes, que limiten sus exportaciones.
Gastos, impuestos y déficit. La proporción del gasto público con respecto al PNB ha aumentado
acusadamente en los últimos cincuenta años y aún más en los últimos veinte. Una gran parte de ese
aumento se ha debido al incremento de las transferencias, como consecuencia, en parte, del envejecimiento de
la población. El aumento de la proporción del gasto total correspondiente al Estado está desacelerándose
y puede que incluso se invierta. En Estados Unidos se han aprobado leyes estatales y federales que limitan el
gasto y los déficit presupuestarios.
• La Tercera VÃ-a.
La Tercera VÃ-a nace de la izquierda; sus proponentes desean construir una sociedad caracterizada por la
solidaridad, equidad, igualdad, justicia, y un mÃ-nimo de bienestar para todos. Esto debe ocurrir en un mundo
en que ya no existen experimentos socialistas exitosos y en que se percibe el fracaso de las ideologÃ-as
tradicionales de la izquierda, de modo que es electoralmente arriesgado recurrir al discurso y proyectos de
antaño.
Es, simultáneamente, un momento en que los gobiernos europeos, actualmente socialdemócratas en su
mayorÃ-a, enfrentan desafÃ-os formidables: "la globalidad de los mercados, la persistencia de la pobreza y de
la marginación social, una delincuencia en aumento, el desmoronamiento de la familia, el papel cambiante
de la mujer, la revolución tecnológica y del mundo de trabajo, la hostilidad de la sociedad hacia la
polÃ-tica y las demandas de una reforma democrática más profunda, y un amplio abanico de asuntos
medioambientales y de seguridad que reclaman una acción internacional" .
Por otra parte, el escenario internacional ha cambiado mucho en los últimos 30 años. La Guerra FrÃ-a ya
no enfrenta a dos superpotencias como los lÃ-deres predominantes de los procesos internacionales; si bien el
mundo es cada vez más globalizado y las naciones son progresivamente más interdependientes, es a la vez
cierto que no existe una estructura de autoridad polÃ-tica o de gobierno global, ni son los factores globales los
que operan como las determinantes centrales de los procesos nacionales. Desde esta perspectiva, puede ser
más acertado hablar de un mundo, sin un único lÃ-der, que vive un proceso de progresiva
Regionalización, ya muy globalizado en ciertos ámbitos, tales como las telecomunicaciones, pero poco
globalizado en otros, por ejemplo, los mercados laborales. La importancia de esta distinción está en que, en
un mundo regionalizado pero no global, y sin lÃ-der, se señala la posibilidad de que serán necesarios
mayores esfuerzos por lograr la cooperación entre naciones, que en una situación verdaderamente global.
Aún asÃ-, a nivel nacional, la creciente interdependencia regional (no solamente a nivel del comercio) e
unificación macro−económica, significan que el desarrollo de las polÃ-ticas domésticas debe efectuarse
habitualmente con vistas a factores determinantes fuera de las fronteras y control de las naciones individuales.
Basta considerar la relevancia de las normas de la Organización Mundial del Comercio, de la OMS, o de las
normas aduaneras de los bloques comerciales, para la legislación nacional. Por otra parte, cabe señalar la
influencia de los medios de comunicación transnacionales en la manera que los pueblos forman su auto
imagen y percepción de su propia seguridad y lugar en el mundo, en comparación con otros pueblos, lo cual
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señala nuevas complejidades en la comunicación entre personas, con sus implicancias para la
gobernabilidad doméstica.
En el ámbito de la comunicación social, se puede observar además lo que Gray (1998, p. 4) llama el
"efecto Thatcher", con lo cual se refiere al impacto público de la constante repetición y celebración de los
propósitos centrales de la postura conservadora: ensalzar los intereses individuales ("self−interest"); socavar
la confianza en las burocracias públicas; crear incertidumbre social y económica e instaurar los mecanismos
de mercado en todo ámbito de la vida, como si el lenguaje de la ingenierÃ-a comercial diera cuenta de todas
las facetas de la vida.
Para entender mejor las condiciones en las cuales emerge la Tercera VÃ-a, se estima relevante esbozar el
análisis que realiza Wallerstein (1995) de los cambios acaecidos en los fundamentos filosóficos del
proyecto social demócrata, aprovechando su reseña de la evolución de las premisas inherentes en las
categorÃ-as "izquierda, centro y derecha", o, como el también los designa: "radicalismo−socialismo,
liberalismo, conservatismo".
2.1.1.7.1. Implementación de la Tercera VÃ-a.
Ya que la Tercera VÃ-a, por ser una propuesta de la gobernabilidad relativamente nueva implementada por el
economista ingles Anthony Giddens, no cuenta con un desarrollo conceptual muy elaborado, se estima
pertinente describir aquÃ- los planteamientos de algunos de sus proponentes en función de una de las
problemáticas centrales enfrentadas por dicha propuesta: la reconstitución de la confianza social. De esta
manera, se podrá percibir el enfoque de la Tercera VÃ-a en términos más concretos que aquellos
empleados por los lÃ-deres polÃ-ticos que la promueven.
La Tercera VÃ-a propone la solución pragmática de los problemas: "la Tercera VÃ-a es todo lo que dé
resultados. Pero dicho pragmatismo se orienta según los valores tradicionales de la izquierda: la igualdad, la
equidad, la participación. Vandenbroucke (1998, p. 24) propone que las limitaciones a las posibilidades de
satisfacer las exigencias de la equidad justifican el pragmatismo, pero que, a la vez, se debe tener la máxima
claridad con respecto a la naturaleza de dichas limitaciones. A modo de ejemplo, con respecto a la equidad en
el mercado laboral, menciona que los cambios en las normas sociales y culturales, tanto con respecto a lo
equitativo y la justa recompensa del trabajo como con respecto al funcionamiento de las instituciones
relacionadas a dicho mercado, pueden constituir limitaciones a las pretensiones socialdemócratas tan severas
como los cambios en la demanda por mano de obra causadas por la innovación tecnológica o cambios en
los patrones del comercio. Concluye que las polÃ-ticas sociales deben enfrentar ambos tipos de limitación
con medidas distintas, sin sobreestimar su capacidad de influenciar las normas sociales, pero sin subestimar
dicha capacidad en el largo plazo.
Por su parte, Giddens (1998, p. 64ss) asevera que la Tercera VÃ-a debe preservar su preocupación central
por la justicia social, a la vez que reconoce la relevancia de una gama de problemáticas que escapan a la
dicotomÃ-a izquierda−derecha. AsÃ-, las medidas igualitarias que pueden incrementar la libertad de los
individuos, implican que dicha mayor autonomÃ-a demanda, a su vez, mayor participación en la comunidad.
Esto conlleva una redefinición de los derechos y obligaciones ciudadanos: no existen derechos sin
responsabilidades, un precepto válido con respecto a, no solamente los desvalidos, sino también los
acomodados. Como corolario a este precepto, el mismo autor sugiere un segundo criterio: no existe autoridad
sin democracia, en el sentido que, frente al debilitamiento de las fuentes tradicionales de autoridad (la
nación, familia, iglesias, gobierno), se debe buscar la reconstitución de la autoridad social en base a la
participación activa de todos los afectados en aquel proceso.
En este sentido, Gray (1998) comenta la estrategia de los neolaboristas británicos relacionada con la
reconstitución de la confianza social, la cual se basa en la fiscalización de la administración pública, la
modernización de la misma y la creación de más amplias oportunidades para la participación en
19
condiciones de estabilidad social y económica. Al respecto, observa que la desconfianza es una cuestión de
la percepción pública y que los servicios públicos modernizados y más eficientes pueden ser objeto del
mismo escepticismo que antes. En efecto, Gray sugiere que la actitud de desconfianza hacia "la polÃ-tica"
continuará como una faceta del ambiente social y que las polÃ-ticas de la Tercera VÃ-a deben adaptarse a
ello. En este contexto, dichas polÃ-ticas deben ser diseñadas para ganar la confianza ciudadana, inclusive
aprovechando el miedo y resistencia públicos como fuente de energÃ-a para el cambio, con instituciones
robustas y flexibles, capaces de reajustar sus estrategias rápidamente en respuesta a las demandas sociales.
Por otra parte, los administradores públicos deben aprender a trabajar, no solamente en el presente y el
futuro, sino en el pasado también, en el sentido que deben defender las decisiones del pasado para asegurar
la continuidad institucional y asÃ- generar mayores niveles de confianza en el gobierno. Y, al nivel social
general, la Tercera VÃ-a implica el fortalecimiento de la sociedad civil y del sector voluntario, propiciando
colaboración y diálogo entre las organizaciones sociales en un ambiente de relaciones más abiertas entre
los partidos polÃ-ticos y los administradores públicos y los ciudadanos.
2.1.1.7.2. Fundamentos de la Tercera VÃ-a.
 Para Giddens los diversos elementos que prefiguran la Sociedad del Conocimiento y la extensión de la
economÃ-a global no son elementos únicamente negativos.
En ellos hay elementos que permiten también conseguir un mayor desarrollo de la sociedad y mayores
niveles de bienestar.
 En estos fenómenos hay también oportunidades que deben saberse aprovechar. Para ello sugiereÂ
•    Adoptar polÃ-ticas macroeconómicas y de intervención estructural mucho más restringidas que
las llevadas a cabo por la socialdemocracia de posguerra. La Tercera VÃ-a recela de la excesiva
intervención del Estado en el mercado. El reto consiste en abandonar, por innecesarias, las tradicionales
formas de regulación y adoptar nuevos mecanismos reguladores más centrados en los flujos
internacionales de capitales y las empresas globales o de la nueva economÃ-a.
•    Defender una menor intervención de los estados en el mercado no significa desentenderse de las
consecuencias sociales y polÃ-ticas de los defectos del mercado.
•    Reconocer que la ética individual asociada al mercado es incapaz de generar los fundamentos
morales, las virtudes cÃ-vicas y la sensibilidad comunitaria necesaria para garantizar el funcionamiento
eficaz de las economÃ-as de mercado.
•   Asumir que el capital humano es más eficaz económicamente cuando se incorpora como capital
social. Este, dice Giddens, "son las redes de confianza de las que los individuos pueden servirse para apoyo
social () es de importancia primordial en la sociedad civil: hace posible el civismo cotidiano, crucial para la
vida pública efectiva.
•  Admitir que la deseable inclusión social no es alcanzable con las propuestas de Estado mÃ-nimo,
especialmente en temas sociales, propugnadas por las alternativas neoliberales.Â
 Giddens propone explorar algunos de los fundamentos de la polÃ-tica socialdemócrata a la luz de los
cambios experimentados por la sociedad e invita a revisar las grandes convicciones sobre la cuales el
socialismo ha basado su combate polÃ-tico. Al mismo tiempo, los promotores de la Tercera VÃ-a cuestionan
algunos aspectos de las polÃ-ticas socialdemócratas. A la socialdemocracia se le critica, por ejemplo:Â
§      La confianza excesiva que a mayor gasto social le corresponde una mayor reducción de la
desigualdad socioeconómica.
§      La pasividad que generan los derechos sociales del Estado de Bienestar. Especialmente
cuando estos derechos comportan la prestación de subsidios.
20
§      La excesiva dependencia teórica de la socialdemocracia a los presupuestos de la sociedad
industrial. Resultado de ello es su aparente rigidez para comprender los fenómenos nuevos asociados al
advenimiento de la Sociedad del Conocimiento.
A pesar de estas diferencias entre la Tercera VÃ-a y la socialdemocracia, ambas comporten el mismo ideal de
combatir las injusticias y las exclusiones sociales. Tanto una como otra se movilizan por la defensa de una
mayor justicia social.
Giddens afirma que la Tercera VÃ-a debe ser siempre muy sensible a las cuestiones relacionadas con la
justicia social, aunque sobre esta cuestión se proyecten unos problemas que no son del todo comprensibles
desde la dinámica izquierdas − derechas. Giddens critica aquella idea de justicia social que se "identifica
frecuentemente con una énfasis preeminente en la igualdad de resultados. Como consecuencia, el esfuerzo
y la responsabilidad eran ignorados". Para Giddens la idea de justicia social "es básica en la perspectiva de
la izquierda () las personas de izquierda no sólo buscan justicia social, sino que creen que el gobierno debe
juzgar un papel clave en fomentarla.
La Tercera VÃ-a, en algunos aspectos, presenta una ruptura de con el acerbo ideológico del socialismo.
Quizás una de las cuestiones más notoria es el distanciamiento que toma la Tercera VÃ-a respecto la
cuestión de la igualdad. Esta, dicen los patrocinadores de la Tercera VÃ-a, no es tanto una cuestión a
resolver una vez producida sino un problema a tratar de forma preventiva. Más que paliar la exclusión
social los poderes públicos deben tratar de evitarla. La perspectiva preventiva, tanto respecto a la exclusión
social como en otros temas, define, en gran medida, cuáles son las orientaciones básicas de la Tercera
VÃ-a.Â
Para evitar la marginación, la pobreza y cualquier tipo de exclusión social la nueva socialdemocracia debe
dar respuestas nuevas entorno a los problemas de inclusión, exclusión, ocupación y bienestar social.Â
§        Inclusión. Giddens propone repensar el propio concepto de igualdad. Se debe definir
la igualdad como inclusión y la desigualdad como exclusión. Estos dos términos, inclusión y
exclusión, definen mejor lo que sucede hoy en la sociedad. Por inclusión, dice Giddens, debe entenderse el
reconocimiento y la capacidad de las personas de realizar los derechos polÃ-ticos y los deberes cÃ-vicos. El
ejercicio de estos derechos y deberes depende, en gran medida, de la igualdad de oportunidades. Las
prestaciones sociales, aunque pretendan actuar de paliativo de las posibles desigualdades finales, no pueden
impedir el correcto desarrollo de la igualdad de oportunidades ni interferir en el desarrollo de la inclusión. La
educación y la formación son los elementos claves para conseguir la inclusión social. Su verdadero
éxito es conseguir ciudadanos emancipados frente a los propios poderes públicos.Â
§        Exclusión. Para Giddens existen dos formas de exclusión. La primera hace
referencia a la autoexclusión que los niveles más altos de la sociedad hacen cuando renuncian al ejercicio
de sus deberes de solidaridad con el resto de la sociedad. La otra forma de exclusión, totalmente
involuntaria, ocurre en los niveles más bajos de la sociedad. Ambas desagregan la sociedad y tienen efectos
negativos. Los niveles más altos de la sociedad eluden progresivamente el comportamiento cÃ-vico de
sentirse parte de la comunidad. El fraude fiscal es la forma más notoria de esta autoexclusión.
 La exclusión en los niveles inferiores de la sociedad es el resultado de la expulsión del mercado de
trabajo o la precariedad de la situación laboral de muchas personas. La mejor prevención de esta situación
es mejorar los niveles de ocupación y la calidad de empleo. La mejor arma para combatir la exclusión no
son las medidas sociales sino las medidas relacionadas con la ocupación, empleo y desarrollo económico.
Dice Giddens los modelos de desigualdad actuales difieren de los del pasado. Ahora tienen más relación
con los niveles de cualificación y conocimiento de los trabajadores que con la explotación del capital.Â
Los hechos rebaten el principio liberal que el crecimiento requiere desigualdad porque a mayor nivel de
21
riqueza mayor ahorro y éste se utiliza para compensar la desigualdad. Según Stiglitz, que en su momento
fue el principal asesor económico de Bill Clinton, el crecimiento a largo plazo de Asia ha demostrado que las
polÃ-ticas igualitarias favorecen el crecimiento Â
§        Ocupación. De acuerdo con los postulados de la Tercera VÃ-a la inversión
importante del Estado no ha de ser en el campo de la polÃ-tica social o de los subsidios de desempleo sino en
el fomento de la ocupación. Los poderes públicos deben intervenir para que las personas que están
quedando al margen del mercado laboral puedan incorporarse rápidamente a él. De ahÃ- el interés que
la Tercera VÃ-a tiene por las polÃ-ticas activas de ocupación y la renovación del mercado laboral de
acuerdo a las nuevos yacimientos de ocupación. Para la nueva izquierda el desarrollo del empleo es una
cuestión estratégica. Se trata de promover una "economÃ-a de empleo elevado" porque ello es la base de
articulación del nuevo modelo de bienestar.
 Pero en este punto la nueva socialdemocracia también rompe los esquemas clásicos. Los programas
tradicionales de promoción del empleo ya no sirven. Se trata de propuesta que se dirigen a unos colectivos y
a unas ocupaciones que han dejado de existir. Ahora hay que fomentar polÃ-ticas más próximas a los
individuos, a la realidad local. Se trata de fomentar la capacidad emprendedora de las personas y la
ocupabilidad de los empleados. Y, como en el caso anterior, la educación y la formación resultan ser piezas
claves en esta estrategia.
 §        Bienestar social. Sobre esta cuestión las propuestas de la Tercera VÃ-a son,
ciertamente, contundentes: el Estado de Bienestar ha de centrarse más hacia los realmente necesitados. Las
propuestas polÃ-ticas de la nueva socialdemocracia renuncian a incluir toda la clase media en el sistema
público de bienestar. Esta proposición significa abandonar la idea tradicional de la socialdemocracia del
carácter universal del sistema de bienestar público.
 Los mentores de la Tercera VÃ-a insisten que la conciencia social no puede medirse por el nivel del gasto
público, sino por la eficacia de éste. Muchos de los actuales programas sociales han generado importantes
costes burocráticos y han sido de muy escasa utilidad para solucionar los problemas que pretendÃ-an
resolver.
La Tercera VÃ-a plantea que el Estado juegue un nuevo papel respecto el bienestar. Se trata de crear un marco
de referencia en el cual las personas, ejerciendo su responsabilidad individual, sepan aprovechar las
oportunidades existentes. El Estado debe asegurar que todas las personas dispongan por igual de todos los
recursos para hacer un buen uso de estas oportunidades.Â
El cambio importante de perspectiva la introduce la nueva socialdemocracia, cuando plantea que el concepto
ciudadanÃ-a no comporta el reconocimiento pasivo de unos derechos. Todo lo contrario. Ser ciudadano
implica adquirir también un conjunto de obligaciones que deben ejercitar constantemente a fin de
aprovechar las oportunidades que le ofrece la sociedad. Nada está conseguido de antemano. Si las personas
se comprometen activamente el Estado garantiza en buen aprovechamiento de las oportunidades y la
protección social en el caso de fracaso.Â
Con estos planteamientos el pensamiento de la nueva socialdemocracia representa un compromiso entre la
aceptación de los ideales liberales de igualdad de oportunidades con las aspiraciones comunitaristas de
protección a las personas ante los fallos del mercado.
Para Giddens las personas, en la medida que ejercen su responsabilidad y emplean las oportunidades sociales
van situándose en la sociedad.
La meritocracia es, para Giddens, un buen referente para evaluar a las personas y situarlas en la escala social.
"Ningún derecho sin responsabilidad" señala Giddens y propone que ello sea la base de un nuevo
22
contrato social. De acuerdo con este punto de vista hay que prestar menor atención a las posibles
desigualdades que ello represente siempre y cuando estas no sean fuente de exclusión social.Â
Para la nueva socialdemocracia es necesario fortalecer el sistema de bienestar de la sociedad, pero de otra
manera. Es fundamental ofrecer, desde el Estado, unos buenos servicios públicos y de calidad, confiando que
éste sea capaz de establecer con el sector privada buenas alianzas para garantizar la buena prestación de
estos servicios. "las implicaciones que para el Estado de bienestar tiene el cambio en el mercado de trabajo y
en el modelo familiar Asumiendo ,Â
§         Democratizar la democracia. La nueva socialdemocracia propone un mayor
desarrollo de la democracia y la profundización de sus formas participativas. Giddens, en este sentido,
propone denominar este proceso "democratizar la democracia". La Tercera VÃ-a quiere diferenciarse del
pensamiento conservador, precisamente, a través de iniciativas como son la descentralización del poder y
la proximidad de los centros de decisión a los ciudadanos.Â
La izquierda modernizadora considera necesario "fortalecer el impulso democrático para encontrar nuevas
formas de participación de los ciudadanos en las decisiones que les afectan"
 Para la Tercera VÃ-a una buena polÃ-tica de bienestar debe sustentarse en una buena gestión pública.
Pero esta debe abandonar definitivamente el corsé de la burocracia estatal y adoptar una nueva gestión
pública basada en objetivos y resultados, asÃ- como en un uso eficiente de los recursos públicos. Se trata
de incorporar la innovación y la flexibilidad de gestión en las mismas estructuras gubernamentales. Â
• Antecedentes en Europa y Estados Unidos
2.2.1. Antecedentes en Francia, Alemania e Inglaterra.
Historia de la economÃ-a, el nacimiento de la economÃ-a como cuerpo teórico de estudio, independiente de
la polÃ-tica y la filosofÃ-a, puede fecharse en el año 1776, cuando Adam Smith publicó su Investigación
sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Por supuesto, la economÃ-a existÃ-a antes de que
Smith escribiese su libro: los griegos hicieron importantes aportaciones, al igual que los escolásticos de la
edad media. Desde el siglo XV hasta el siglo XVIII se escribieron numerosos ensayos que desarrollaron los
principios del nacionalismo económico como la escuela de pensamiento denominada mercantilismo; durante
parte del siglo XVIII los fisiócratas franceses formularon un modelo económico bastante refinado y
teórico; otros pensadores del siglo XVIII podrÃ-an competir con Smith por el tÃ-tulo de fundador de la
ciencia económica. No obstante, Adam Smith fue el que escribió el tratado más completo sobre
economÃ-a que dio lugar a lo que más tarde se llamó (a pesar de que Smith era escocés) la Escuela de
EconomÃ-a PolÃ-tica Inglesa.
2.2.1.1. La obra de Adam Smith.
La Riqueza de las naciones (nombre abreviado por el que es conocida esta obra), como dice el mismo tÃ-tulo,
es sobre todo un libro sobre el progreso económico y las polÃ-ticas que pueden fomentar o frenar este
desarrollo. Desde el punto de vista pragmático, es un alegato contra las polÃ-ticas proteccionistas de los
mercantilistas, y una defensa del librecambio. Al criticar las denominadas falsas doctrinas de la economÃ-a
polÃ-tica, Smith tuvo que analizar el funcionamiento del sistema de libre empresa. En una economÃ-a de
libre mercado con mercados competitivos, cada individuo, de los muchos que participan en el mercado, tiene
una influencia nula sobre los precios; todos los individuos tienen que aceptar los precios del mercado y sólo
podrán variar la cantidad intercambiada a esos precios; no obstante, la fijación de los precios se logra por la
interacción de todos los agentes que operan en el mercado. La `mano invisible' del mercado, como le gustaba
decir a Smith, asegura que la sociedad saldrá beneficiada a pesar de lo que quieran los individuos; la mano
invisible es capaz de transformar los vicios privados (como el egoÃ-smo) en ventajas sociales (la
23
maximización de la producción). Pero esto sólo se verifica si los mercados competitivos disponen de un
marco legal e institucional adecuados, una condición que Smith analizó en profundidad pero que las
generaciones siguientes olvidaron. En esta gran obra sobre la riqueza y pobreza de las naciones, Smith
exponÃ-a una teorÃ-a simple del valor (o de los precios), una visión poco elaborada sobre la distribución,
una interpretación aún menos desarrollada sobre el comercio internacional y una concepción primitiva
sobre el dinero; pero, a pesar de todas las imperfecciones, su libro sirvió de base para toda la economÃ-a
clásica y neoclásica posterior. La influencia de la obra de Smith radicaba, en gran parte, en las
posibilidades de desarrollo de sus teorÃ-as.
2.2.1.2. El sistema Ricardiano.
Los Principios de EconomÃ-a PolÃ-tica e Impuestos (1817) de David Ricardo fueron, en cierto sentido, un
comentario crÃ-tico a La Riqueza de las naciones; por otro lado, ofrecieron una nueva perspectiva a la
incipiente ciencia: la economÃ-a polÃ-tica. Ricardo creó el concepto de modelo económico, un
instrumento analÃ-tico que consiste en un entramado de ecuaciones que tenÃ-an en cuenta unas pocas
variables estratégicas y que permitÃ-a, tras unas operaciones lógicas, obtener conclusiones relevantes
sobre el comportamiento de las variables económicas. El punto central del sistema ricardiano se encontraba
en la creencia de que el crecimiento económico se frenarÃ-a antes o después, debido al creciente coste de
cultivar alimentos cuando la tierra disponible era limitada. Uno de los razonamientos esenciales para llegar a
esta conclusión era el principio malthusiano, enunciado en el Ensayo sobre el principio de la población
(1798) de Thomas Robert Malthus, según el cual la población tiende a crecer de forma constante hasta los
lÃ-mites que marca la oferta disponible de alimentos. A medida que va creciendo la mano de obra, o fuerza
laboral, sólo se puede aumentar la producción de alimentos, para satisfacer a la creciente población,
extendiendo los cultivos hasta las tierras menos fértiles o aplicando más trabajo y capital a las tierras
cultivadas, por lo que irÃ-an incrementándose de forma paulatina las cosechas. Aunque los salarios
disminuirÃ-an, los beneficios no aumentarÃ-an de forma proporcional, porque los agricultores pujarÃ-an
entre ellos por cultivar las mejores tierras. Por lo tanto, los principales beneficiados del progreso económico
serÃ-an los terratenientes.
Puesto que la raÃ-z del problema, según Ricardo, radica en el rendimiento decreciente de la tierra, la
solución serÃ-a importar el grano de otros paÃ-ses. Queriendo demostrar que Gran Bretaña se
beneficiarÃ-a si se especializara en producir bienes manufacturados para exportarlos a otros paÃ-ses e
importar a cambio alimentos, Ricardo desarrolló su teorÃ-a de la ventaja comparativa. SuponÃ-a que el
trabajo y el capital pueden cambiar libremente de sector productivo, buscando la mayor rentabilidad posible;
sin embargo, el trabajo y el capital no tenÃ-an movilidad entre paÃ-ses. En este caso, como él demostró,
existen beneficios económicos si se comercia entre paÃ-ses, beneficios que estarÃ-an determinados por la
comparación de lo que cuesta producir cada bien dentro de cada paÃ-s, y no por la comparación de los
costes entre paÃ-ses. Los paÃ-ses podrán mejorar su situación en los intercambios si se especializan en la
producción de aquellos bienes que producen de forma más eficaz e importan los demás bienes: aunque
Portugal, por ejemplo, sea capaz de producir todos los bienes de manera más efectiva que Inglaterra, le
convendrÃ-a especializarse en la producción de vino, más rentable en términos relativos, e importar las
manufacturas textiles de Inglaterra. La belleza del razonamiento de Ricardo reside en que si todos los paÃ-ses
se aprovechan de la división internacional del trabajo, la producción mundial agregada será muy superior
a la que se obtendrÃ-a si los paÃ-ses intentan autoabastecerse. La teorÃ-a de Ricardo constituye la base del
librecambismo decimonónico.
La importancia del tratado de Ricardo fue constatada desde su publicación: durante el siguiente medio siglo
el sistema ricardiano dominó el pensamiento económico en Inglaterra. En 1848 la revisión de su
pensamiento realizada por John Stuart Mill en Principios de economÃ-a polÃ-tica (1845−1847) dio nuevo
vigor a la teorÃ-a de Ricardo. Sin embargo, a partir de la década de 1870, los economistas dejaron de
analizar los problemas que preocupaban a Ricardo para estudiar los relativos a la teorÃ-a del valor, es decir, a
estudiar por qué los bienes se intercambian a un precio y no a otro distinto.
24
2.2.1.3. El Marxismo.
No se puede estudiar la historia económica sin analizar el pensamiento del último economista de la escuela
clásica, Karl Marx. El primer tomo de El Capital de Marx se publicó en 1867; el segundo y tercer tomos se
publicaron después de su muerte, en 1883 y 1894 respectivamente. Se puede considerar que Marx fue el
último economista de la escuela clásica porque, en gran medida, su obra se basaba, no en el mundo real,
sino en las enseñanzas de Smith y Ricardo, que habÃ-an enunciado la teorÃ-a del valor trabajo, que afirma
que los productos se intercambian en función de la cantidad de trabajo incorporado en su producción. Marx
analizó todos los efectos que implicaba esta teorÃ-a, a la que añadió su teorÃ-a de la plusvalÃ-a. Cuando
se afirma que un economista es marxista es porque considera que la propiedad privada es desde el punto de
vista social indeseable, y que no es justo que existan personas que obtengan rentas por el mero hecho de ser
propietarios. En el siglo XIX muy pocos economistas aceptaban este postulado; por el contrario, intentaban
justificar en la sociedad la propiedad privada y la percepción de rentas por parte de los propietarios, con lo
que el marxismo tuvo una escasa repercusión sobre los economistas de la época.
Además, el sistema marxista concluÃ-a con tres afirmaciones: la tasa de retorno (los beneficios) tenderÃ-a a
caer con el tiempo; la clase trabajadora serÃ-a cada vez más pobre y los ciclos económicos cada vez más
duros. Las dos últimas afirmaciones serÃ-an la consecuencia de la primera. Los argumentos esgrimidos por
Marx para defender la teorÃ-a de las tasas de retorno decrecientes no eran convincentes, por lo que tampoco
se sostenÃ-an las otras dos afirmaciones. Además, la economÃ-a marxista no tenÃ-a respuestas para los
problemas prácticos a los que se enfrentaban a diario los economistas de cualquier sociedad. Este hecho es
suficiente para explicar por qué muy pocos economistas académicos se hicieron marxistas. Sin embargo,
los marxistas aseguran que los académicos siempre han sido los lacayos de la clase capitalista. Tal vez esta
afirmación sea cierta, pero el hecho es que Marx ejerció una escasa influencia sobre el pensamiento
económico a partir de 1870.
2.2.1.4. La Revolución Marginalista.
La década de 1870 supuso una ruptura radical con la economÃ-a polÃ-tica anterior; esta ruptura se
denominó la revolución marginalista, promulgada por tres economistas: el inglés William Stanley
Jevons; el austriaco Anton Menger; y el francés Léon Walras. Su gran aportación consistió en sustituir
la teorÃ-a del valor trabajo por la teorÃ-a del valor basado en la utilidad marginal. A largo plazo, se ha
demostrado que el concepto de unidad marginal, o última unidad, es mucho más importante que el
concepto de utilidad. Esta aportación de la noción de marginalidad fue la que marcó la ruptura entre la
teorÃ-a clásica y la economÃ-a moderna. Los economistas polÃ-ticos clásicos consideraban que el
problema económico principal consistÃ-a en predecir los efectos que los cambios en la cantidad de capital y
trabajo tendrÃ-an sobre la tasa de crecimiento de la producción nacional. Sin embargo, el planteamiento
marginalista se centraba en conocer las condiciones que determinan la asignación de recursos (capital y
trabajo) entre distintas actividades, con el fin de lograr resultados óptimos, es decir, maximizar la utilidad o
satisfacción de los consumidores.
Durante las tres últimas décadas del siglo XIX los marginalistas ingleses, austriacos y franceses, fueron
alejándose los unos de los otros, creando tres nuevas escuelas de pensamiento. La escuela austriaca se
centró en el análisis de la importancia del concepto de utilidad como determinante del valor de los bienes,
atacando el pensamiento de los economistas clásicos, que para ellos, estaba desfasado. Un destacado
economista austriaco de la segunda generación, Eugen von Böhm−Bawerk, aplicó las nuevas ideas para
determinar los tipos de interés, con lo que marcó para siempre la teorÃ-a del capital. La escuela inglesa,
liderada por Alfred Marshall, intentaba conciliar las nuevas ideas con la obra de los economistas clásicos.
Según Marshall, los autores clásicos se habÃ-an concentrado en analizar la oferta; la teorÃ-a de la utilidad
marginal se centraba más en la demanda, pero los precios se determinan por la interacción de la oferta y la
demanda, igual que las tijeras cortan gracias a sus dos hojas. Marshall, buscando la utilidad práctica, aplicó
su análisis del equilibrio parcial a determinados mercados e industrias. Walras, el principal marginalista
25
francés, profundizó en este análisis estudiando el sistema económico en términos matemáticos.
Para cada producto existe una función de demanda que muestra las cantidades de productos que reclaman los
consumidores en función de los distintos precios posibles de ese bien, de los demás bienes, de los ingresos
de los consumidores y de sus gustos. Cada producto tiene, además, una función de oferta que muestra la
cantidad de productos que los fabricantes están dispuestos a ofrecer en función de los costes de
producción, de los precios de los servicios productivos y del nivel de conocimientos tecnológicos. En el
mercado, existirá un punto de equilibrio para cada producto, parecido al equilibrio de fuerzas de la
mecánica clásica. No es difÃ-cil analizar las condiciones de equilibrio que se deben cumplir, que
dependen, en parte, de que exista también equilibrio en los demás mercados. En una economÃ-a con
infinitos mercados el equilibrio general requiere la determinación simultánea de los equilibrios parciales
que se producen en uno. Los intentos de Walras por describir en términos generales el funcionamiento de la
economÃ-a llevó al historiador del pensamiento económico Joseph Schumpeter, a describir la obra de
Walras como la `Carta Magna' de la economÃ-a. La economÃ-a walrasiana es bastante abstracta, pero
proporciona un marco de análisis adecuado para crear una teorÃ-a global del sistema económico.
2.2.2. Estados Unidos.
Los años transcurridos entre la publicación de los Principios de EconomÃ-a (1890) de Marshall y el crac
de 1929, pueden considerarse como años de reconciliación, consolidación y refinamiento de la ciencia
económica. Las tres escuelas nacionales de pensamiento económico fueron acercándose poco a poco hasta
crear una única corriente principal de pensamiento. La teorÃ-a de la utilidad se redujo a un sistema
axiomático que podÃ-a aplicarse al análisis del comportamiento del consumidor para estudiar las diversas
situaciones, en función de, por ejemplo, los cambios en los ingresos o en los precios. El concepto de
marginalidad aplicado al consumo permitió crear el concepto de productividad marginal al hablar de la
producción, y con esta nueva idea apareció una nueva teorÃ-a de la distribución en la que los salarios, los
beneficios, los intereses y las rentas dependÃ-an de la productividad marginal de cada factor de producción.
El concepto de Marshall (economÃ-as y deseconomÃ-as a escala externa) fue desarrollado por uno de sus
discÃ-pulos más destacados, Alfred Pigou, para distinguir entre costes privados y costes sociales, lo que
sentó las bases para la formulación de la teorÃ-a del bienestar: una nueva rama dentro de la economÃ-a. De
forma paralela el economista sueco Knut Wicksell y el estadounidense Irving Fisher, iban desarrollando una
teorÃ-a monetaria, que explicaba cómo se determinaba el nivel general de precios, diferenciándolo de la
fijación individual de cada precio. Durante la década de 1930 la creciente armonÃ-a y unidad de la
economÃ-a se rompió, primero debido a la publicación simultánea de la obra de Edward Chamberlin,
TeorÃ-a de la competencia monopolÃ-stica y de la de Joan Robinson, EconomÃ-a de la competencia
imperfecta en 1933 y segundo, por la aparición, en 1936 de la TeorÃ-a general sobre el empleo, el interés
y el dinero de John Maynard Keynes.
2.2.2.1. Los Institucionalistas.
Sin embargo, mucho antes de que aparecieran estos libros, la escuela histórica alemana y la escuela
institucionalista estadounidense habÃ-an construido un fuerte muro para protegerse de los ataques de la
corriente principal ortodoxa. Los economistas de la escuela histórica rechazaban la idea de crear una
economÃ-a en términos abstractos que se basaba, en lo esencial, en supuestas leyes universales;
consideraban que era necesario estudiar los hechos concretos en cada contexto nacional. Subrayaban la
importancia del estudio de la historia económica, pero no lograron convencer a sus colegas de que su
método fuera el mejor. Los institucionalistas estadounidenses son más difÃ-ciles de definir. La
economÃ-a institucionalista, definida en sentido estricto, se refiere al pensamiento económico
estadounidense asociado con las ideas de economistas como Thornstein Veblen, Wesley Clair Mitchell y John
R. Commons. Estos autores tenÃ-an pocas cosas en común, salvo su desacuerdo con las teorÃ-as abstractas
de los economistas ortodoxos, la tendencia de éstos a separarse del resto de las ciencias sociales y su
preocupación por encontrar un mecanismo de ajuste automático en los mercados. No consiguieron
desarrollar un cuerpo de teorÃ-a consistente que pudiera reemplazar o complementar la teorÃ-a ortodoxa.
26
Esto puede explicar por qué el término economÃ-a institucionalista se ha convertido en poco más que
un sinónimo de economÃ-a descriptiva. La esperanza en que la economÃ-a institucionalista pudiese crear
una nueva ciencia social interdisciplinaria desapareció muy pronto, aunque el espÃ-ritu del institucionalismo
sigue vivo en obras como La sociedad opulenta (1958) y El nuevo Estado industrial (1967) de John Kenneth
Galbraith.
2.2.2.2. Antecedentes Europeos.
Los procesos de interferencia entre la economÃ-a y el derecho son de larga data. En Europa, cuna de la
tradición jurÃ-dica continental−románica, que dio origen a nuestros sistemas jurÃ-dicos latinoamericanos,
los inicios del derecho económico los encontramos en Alemania e Italia.
La situación creada por la primera guerra mundial (1914), dio lugar a que se dictaran medidas legales de
urgencia para ejercer control sobre las actividades económicas, que iban dirigidas de manera acorde al
esfuerzo bélico y a algunas otras de finalidad social, que aliviaran la situación de la población, y evitaran
acaparamientos y especulación.
Algunas de estas medidas o legislaciones se mantienen después del conflicto y sugieren otras para resolver
diversos problemas de post−guerra, lo que fue especialmente notorio en Alemania que debió sufrir
después del conflicto una grave crisis y aguda inflación.
Por otra parte, la crisis de 1930−33 y los fenómenos polÃ-ticos en Italia y Alemania dieron un giro a la
situación, volviéndose un mayor intervencionismo y dirección estatal, no para hacer frente a los
problemas de escasez o de perturbación de la guerra, sino para resolver los problemas de producción y
merca do y de cesantÃ-a, provocados por la crisis a la que seguÃ-a el proceso inflacionario de graves
consecuencias, con motivo del abandono casi general del patrón de cambio, el oro; y en el caso particular de
Alemania, a un propósito bélico que exigÃ-a concentración de esfuerzos sobre la base de una férrea
disciplina impuesta por el Estado.
La crisis referida provocó cambios bruscos en los gobiernos de muchos paÃ-ses repercutiendo en la
mayorÃ-a de los paÃ-ses latinoamericanos y el cambio se hizo generalmente con una orientación populista.
Al imponerse aparentemente en el mundo la tendencia socialista y de inspiración marxista, obviamente la
legislación promovida por los nuevos gobiernos, tuvo un carácter de dirección.
En Estados Unidos, bastión del liberalismo, Roosevelt ocupó el cargo de presidente en marzo de 1933, el
periodo de más honda depresión, iniciando una nueva polÃ-tica (New Deal), que originó una importante
legislación; 0pta por una serie de medidas de ayuda y estÃ-mulo a la producción mediante mecanismos de
acción estatal.
El Estado comenzaba a tomar parte de manera organizada, y aparente mente a establecer cada vez mayor
participación en los negocios internos y ex ternos de cada paÃ-s, con fines de regulación, control,
promoción y desarrollo.
Luego, al producirse la segunda conflagración mundial en 1939, las medidas de control y dirección
económica se agudizan por doquier para responder a las exigencias de la guerra y a sus repercusiones en el
campo social y económico.
La post−guerra no alivie las tensiones, pues se inicia un vasto movimiento de liberación de los pueblos que
figuraban entonces como colonias y dominios de potencias europeas, y de un reclamo urgente de
mejoramiento de las condiciones de vida de una amplia área del mundo que ha sido definida como paÃ-ses
subdesarrollados o en desarrollo.
27
Este proceso histórico, de cambios económicos y de explosiva dinámica social, que hemos reseñado
brevemente, dio origen en la mayorÃ-a de los paÃ-ses, a una importante legislación mediante la cual el
Estado organiza y orienta la producción, crea planes, regula y controla el comercio interno y externo,
fomente las inversiones, controla el crédito, dictando diversas medidas de estimulo para actividades
especÃ-ficas o a las que se realicen en determinadas zonas que se desea proteger.
Arthur Nussbaum publicó en 1920 su obra El nuevo derecho económico alemán, en la que examina las
transformaciones sociales y económicas origina das como consecuencia de la primera guerra mundial con
directa repercusión en el derecho privado. Asimismo, Hedemann Justus usa el mismo término
Wirtschaftsrecht en sus obras Reichsgericht und Wirtschaftsrecht publicado en 1929, y Deutches
Wirlschaftsrecht en 1939. La palabra Wirstschaftsrecht significa literalmente derecho económico y esta es la
denominación que ha recibido en español esta nueva disciplina jurÃ-dica.
En sÃ-ntesis los antecedentes europeos serÃ-an:
1. El derecho económico en su formación teórica, se desarrolla principal mente en Alemania e Italia; en
Alemania, debido al carácter especialmente disciplinado de su pueblo, a su tendencia de establecer cuadros
jerárquicos dentro del concepto cerrado de comunidad nacional, a sus avances en la institucionalidad
jurÃ-dica de derecho público, a través de una larga trayectoria histórica, y, finalmente, al régimen
nacional−socialista que estructuró al paÃ-s para obtener metas definidas, incluyendo las bases de una
polÃ-tica económica estatal con fuerza de coacción sobre todas las actividades económicas nacionales. En
Italia, principalmente por las concepciones fascistas, vinculadas a un sistema corporativo y director. Es en
Alemania Hans y Roberto Goldschmidt, y O. Moenckmeier; y en Italia, Lorenzo Mossa.
2. En la formulación y desarrollo del derecho económico han influido progresivamente las dos guerras
mundiales, que fueron fuente abundante de legislación interventora; también la crisis de 1930−1933.
3. El derecho económico como la expresión jurÃ-dica de la economÃ-a organizada, según lo define
Lorenzo Mossa, se ha formado en periodos de paz, en gran parte como resultado del triunfo, en la mayorÃ-a
de los paÃ-ses, de las corrientes polÃ-ticas con una concepción económica de socialismo de Estado: es el
caso de Francia y Chile con los frentes populares.
4. Siendo la tendencia universal hoy en dÃ-a, conferir al Estado un papel rector de la economÃ-a, ejercido
mediante la adopción de planes y medidas de reacción o coordinación económica, es obvio que en todos
los paÃ-ses hade producirse la legislación que reglamenta esa acción gubernativa o estatal. Esta es, a
nuestro juicio, la legislación económica cuyo común denominador es la acción del Estado, la cual a
través de la ley y la reglamentación consiguiente orienta, regula o dirige, marcando las disposiciones de
orden público.
5. Las actuales constituciones europeas, desde la Carta Alemana hasta la española de 1978, pasando por la
italiana, francesa y portuguesa, atribuyen al Estado funciones planificadoras expresas, inscritas en el llamado
estado social de derechos, sistema inspirado en las ideas de la social−democracia de amplia difusión da las
sociedades vigentes en Europa occidental.
El derecho económico en México, adquiere relevancia constitucional a partir de la Carta de Querétaro
en 1917, anterior a la Carta Alemana de Weimar (1919) \ la propiedad como función social pilar esencial del
sistema de economÃ-a mixta que ha construido en su evolución social y polÃ-tica.
Desde el importante artÃ-culo 27 constitucional que entrega a la nación el origen de toda propiedad, hasta
las últimas reformas constitucionales (1983), la rectorÃ-a del Estado ha sido factor determinante de su
desarrollo democrático, armonizado con las libertades individuales, especialmente el artÃ-culo 5° que
reconoce la libertad de trabajo, principio de la libre concurrencia, base de una economÃ-a privada o de
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mercado.
En cuanto a la legislación secundaria, desde la década de los veintes, el legislador ha venido legitimando
la intervención estatal, nacionalizando sectores estratégicos como la energÃ-a eléctrica, los
ferrocarriles, el petróleo y otras áreas.
Pese a ello, el derecho económico no ha logrado, en materia de legislación, una estructura acorde con su
desarrollo económico. En los últimos años, los juristas y abogados han comenzado a formarse en los
principios del derecho eco nómico, rompiendo los esquemas formalistas que centraban su atención en las
codificaciones sistemáticas.
Los avances jurÃ-dicos en materia de planificación, y la producción legislativa de contenido económico
de los últimos años, plantean enormes desafÃ-os que los juristas tendremos que afrontar con métodos
abiertos y creativos que nos alejen de visiones estáticas y regresivas, a fin de desarrollo y utilizar el derecho
económico, como instrumento que haga realidad la democracia económica postulada en el artÃ-culo 3°
de nuestra Carta Magna.
En sÃ-ntesis, los antecedentes de nuestra disciplina están en la Constitución de 1917 actualizada, y que
lejos de postular una suerte de sistema de economÃ-a liberal, refuerza y legitime la presencia rectora del
Estado, facultándolo para planificar en forma concertada e indicativa el desarrollo económico y social de
México.
2.3.1. Derecho Económico en la época precortesiana y Colonial.
En este capitulo solamente se analizaran la cultura olmeca, maya, chichimeca y azteca, ya que de esta última
se conocen con algo de detalle el derecho económico.
La importancia de la cultura olmeca mas que por su antigüedad posiblemente radique (para ser tomada en
cuenta en el capitulo de derecho precortesiano) en el hecho de que transmite muchos de sus rasgos a la cultura
maya, teotihuacana, zapoteca y totonaca.
Los mayas por su parte estaban establecidos en lo que ahora es Tabasco y Honduras. En su antiguo imperio no
habÃ-a una centralización, sino conjunto de estados−ciudades dirigidos por nobles y sacerdotes ligados por
las costumbres y la religión además de que vivÃ-an en una eterna competencia comercial que a veces
provocaba enfrentamientos entre ellos.
Los chichimecas a partir de principios del segundo milenio comenzaban a poblar el centro del paÃ-s,
destruyendo y mezclándose a su vez con la cultura tolteca. Estaban establecidos principalmente en
Tenayuca. Bajo el mandato de Xolotl formaron desde allÃ-, a través de matrimonios y conquistas militares
un imperio que más tarde trasladarÃ-a su capital a Texcoco.
Para el siglo XII un conjunto de ciudades que competÃ-an militar y comercialmente construÃ-an
Tenochtitlán, ciudad que a través de sus servicios de mercenarios para Azcapotzalco derrotarÃ-a mas
tarde al imperio establecido en Texcoco. Para 1363 los aztecas transformaron su gobierno aristocrático en
una monarquÃ-a. Ellos seleccionaban a su rey, quien a su vez tenia al lado a un consejo de delegados nobles
de los cuales no se menciona cuál era su labor dentro de la monarquÃ-a azteca. El imperio azteca era grande
y los prÃ-ncipes de las tribus sometidas eran vasallos del emperador azteca y su posición a menudo se
acercaba a la categorÃ-a de rehenes. La magnitud del imperio azteca también fue causa de su caÃ-da
según lo menciona Margadant en su libro.
El derecho olmeca: Es poco lo que se puede rescatar del derecho olmeca, o mejor dicho lo que se sabe. La
poca participación de la mujer en la vida olmeca, quizás nula, no gozaba de status, por lo tanto no habÃ-a
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matriarcado. Tal vez existÃ-an esclavos que realizaban las tareas mas pesadas, o por lo menos un pueblo
sometido por unos cuantos nobles. Los olmecas subordinaron una amplia región, aparentemente con
carácter teocrático.
El derecho maya: El nuevo imperio era una confederación de ciudades−estados unidos solamente por la
lengua y la cultura, quizá era igual en el antiguo imperio donde hubo 4 ciudades principales, en el nuevo
imperio hubo 3 ciudades principales. En el nuevo imperio cada ciudad−estado era gobernada por un halach,
uinic o ahau, puesto que era hereditario de padre a hijo, a su vez era ayudado por un consejo de nobles y
sacerdotes y dirigÃ-a la polÃ-tica exterior e interior del estado, nombraba los alcaldes de las aldeas de su
ciudad−estado. El puesto de alcalde se obtenÃ-a mediante un examen de conocimientos de técnicas
mágicas.
El nacom era un jefe militar elegido por tres años, gozaba de grandes honores, pero debÃ-a de llevar una
vida retirada, casta y ejemplar; los alcaldes eran considerados nobles al igual que los consejeros municipales
quienes eran responsables por los barrios de cada municipalidad.
Al lado de los nobles estaban los sacerdotes, de su opinión dependÃ-a el ritmo de las labores agrÃ-colas,
determinaban cuales eran los dÃ-as apropiados o inapropiados para realizar las diferentes actividades. Sus
conocimientos esotéricos les aseguraban mejor posición social que los nobles.
Los nobles y los sacerdotes eran sostenidos por todos los agricultores quienes pagaban tributo al halach uinic,
y constantes regalos a los nobles. Por ultimo estaban los esclavos que principalmente eran prisioneros de
guerra o delincuentes que habÃ-an sido castigados con la esclavitud. Sin embargo existÃ-a siempre la
posibilidad de ganarse o comprar su libertad.
En lo referente al derecho familiar maya, el matrimonio era monogámico, pero existÃ-a la opción del
repudio que era una especie de poligamia sucesiva, tradicionalmente exogámicos, pero dos personas del
mismo apellido no debÃ-an casarse. El novio debÃ-a entregara a la familia de la novia regalos, algo similar a
la dote pero opuesto a la vez, era como pagar por casarse con la novia, o en su defecto el novio se veÃ-a
obligado a trabajar por algún tiempo para su futuro suegro. También habÃ-a matrimonios concertados por
conveniencia o arreglos patrimoniales.
La herencia era repartida entre los hombres solamente, en la entrega de las herencias intervenÃ-an las
autoridades locales. La mujer no jugaba un papel importante en la vida social maya, no podÃ-a entrar a los
templos o participar en ritos religiosos.
El derecho penal era duro, un marido ofendido podÃ-a optar por el perdón o la pena capital, para violación
y estupro el castigo era la lapidación. Para homicidas se determinaba pena capital, salvo si el culpable era un
menor, en ese caso la pena era la esclavitud al igual que en el robo. Margadant menciona el merito maya al
hacer la diferenciación entre dolo y culpa en materia de incendio y homicidio.
No habÃ-a apelación, el juez local decidÃ-a en forma definitiva, y los tupiles, policÃ-as verdugos,
ejecutaban la sentencia. HabÃ-a además responsabilidad de toda la familia del ofensor por daños y
perjuicios.
El derecho chichimeca: estaban organizados en pueblos recolectores, cada grupo tenia un jefe hereditario con
fines militares, la única rama chichimeca que parece haber tenido una organización polÃ-tica fue la de los
chuachichiles, quienes obedecÃ-an a un triunvirato de miembros de una sola familia, generalmente
compuestos de un jefe, su hermano y un hijo.
Llama la atención el sistema de la residencia matrilocal, que es el hogar que se forma alrededor de la madre,
esto encuentra su origen en la división de labores entre los hombres y las mujeres. Pudieron ser religiosos
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pero en su organización social faltan los sacerdotes.
El derecho azteca: estas culturas estaban caracterizadas por gobernantes arbitrarios que a menudo tomaban el
lugar del derecho, se encuentran en el derecho azteca códigos similares al de Hammurabi.
Para el derecho publico azteca la polÃ-tica era de no quitar a los pueblos subordinados su propia forma de
gobierno, lo importante era que el tributo llegara en forma convenida. Los aztecas tenÃ-an una cultura
superior a la chichimeca y prueba de ello es su organización social en clanes. Estos clanes llamados calpulli,
eran grupos de familias emparentadas entre ellas que vivÃ-an en un sistema patrilineal, no exogámico de
residencia patrilocal.
Vivian en democracia aparente, bajo un gobierno de consejo de ancianos, con sus propios dioses, formaban
unidades militares y con propiedades colectivas. Hacia abajo estaban divididos en tlaxicallis; Hacia arriba
divididos en cuatro campans, el conjunto de los campans, se sometÃ-an a un lÃ-der llamado tenoch que a su
vez era asistido por nueve jefes.
El tenoch tenia autoridad limitada a lo militar ayudado por un consejo de representantes de los calpulli, pero
mas tarde cayeron en la tradición de que una nación respetable necesitaba un rey que fuera descendiente de
Quetzalcoatl, de esta manera Acamapichtli hijo de una hija del rey de Culhuacan quien era descendiente de
Quetzalcoatl, fue nombrado rey. A él se le dieron varias hijas de los nobles como esposas y de esta forma se
creyó que la sangre de Quetzalcoatl habÃ-a sido difundida en la nobleza azteca.
El poder del primer rey pasó a su hijo y luego al hijo de este que más tarde fue asesinado y con ello el fin
de la primera etapa de la monarquÃ-a azteca. El siguiente rey comenzó una gran reforma en cuanto a lo
polÃ-tico y social, estableciendo el principio de que los nobles podrÃ-an recibir tierras propias pudiendo
heredarlas al morir, contrario a los que no eran nobles quienes podÃ-an recibir en usufructo parcelas con la
condición de cultivarlas debidamente y no podÃ-an heredarlas.
Con Izcoatl, termina la era de la herencia del trono de padre a hijo. Ahora al lado del rey habÃ-a una curia
regis de unos 12−20 nobles compuesto por representantes de los calpulli, mas tarde se formo un consejo
supremo de cuatro consejeros permanentes quienes para designar al próximo rey debÃ-an tener en cuenta la
opinión de militares y ancianos, al igual que al cihuacoatl, quien era como un segundo rey, emperador en
materia militar, tesorero, sumo sacerdote y presidente del tribunal superior.
El consejo supremo correspondÃ-a a una división de la nobleza en cuatro órdenes, estas órdenes se
consideraban ofendidas si no se les tomaba en cuenta. De esta manera el consejo supremo, los representantes
de los calpulli y el cihuacoatl, mermaban la autoridad del rey.
La tenencia de la tierra pertenecÃ-a al derecho publico era la base del poder publico, y solamente dentro de un
circulo limitado de influyentes habia una forma de tenencia que se parecÃ-a a nuestra propiedad privada.
Algunas tierras servÃ-an para el sostenimiento del rey y otras para los nobles durante el tiempo de sus
funciones, otras pertenecÃ-an a los nobles pero de manera hereditaria, y estas tierras solamente podÃ-an ser
vendidas a otros nobles.
Los calpulli, tenÃ-an tierras en común, repartidas en parcelas que eran cultivadas por familias individuales,
dentro de las cuales se transmitÃ-an sucesoriamente, parta conservar el uso de las parcelas mientras el cultivo
no fuera abandonado por mas de dos años.
HabÃ-a terrenos de uso comunal otros para el culto religiosos, para servicio militar, para la justicia, para
servicios locales, algunos servÃ-an para pagar tributo, y otros para sostener a los emperadores aztecas.
La guerra estaba reglamentada consuetudinariamente, excluido el ataque sorpresa, la declaración de guerra
31
tenia que hacerla el rey, a veces previa consulta de los ancianos y guerreros. El sistema bélico no solamente
querÃ-a obtener tributo de las tierras conquistadas, sino prisioneros para sacrificio.
Este tipo de cuestiones indujeron a tratados internacionales donde ambas partes se comprometÃ-an a hacerse
periódicamente una guerra florida o también llamada la antitesis de los tratados de paz.
Los tributos aztecas generalmente eran el producto de las guerras, dieron lugar a una administración fiscal en
especie, hubo una pirámide de cobros a cargo de los calpixqui, cuyo resultado neto llegaba finalmente a los
almacenes públicos. La deshonra desde un calpixqui, era castigada con la muerte.
Los nobles no cobraban tributo a su propio nombre, solamente ayudaban a recaudar el tributo propio de su
emperador.
En lo referente a clases sociales debemos decir que la nobleza se heredaba, sin embargo habÃ-a una enorme
capilaridad ya que por hazañas bélicas, un plebeyo podÃ-a subir a la nobleza. Encontramos a los
sacerdotes en el segundo peldaño, quienes intervenÃ-an en importantes decisiones polÃ-ticas, se dedicaban
al culto pero también a la educación de nobles y de la masa, eso si, cada uno por separado.
Los comerciantes gozaban de un puesto privilegiado, eran herederos con rasgos militares. Lo curioso era la
reglamentación mercantil ya que solamente ofrecÃ-an sus mercancÃ-as en lugares oficiales, además de que
habÃ-a un control oficial de los precios. Además de heredar la posición de comerciante, la corte podÃ-a
otorgar a un individuo las llaves para entrar en esta clase social privilegiada.
El comercio tenia sus propios tribunales integrados por 10 o 12 jueces quienes se encargaban de la
reglamentación propia de los mercados, el robo en el mercado por ejemplo era castigado mas severamente
que el robo en común, además vigilaba que de las ganancias de los mercaderes una gran parte fuera
entregada al rey.
Después tenemos a los artesanos, y enseguida al agricultor, quienes estaban organizados en calpulli,
gozaban de una parcela y tenÃ-an derecho a usar terrenos de uso común mientras no descuidaran sus
parcelas por mas de dos años. DebÃ-an trabajar en los terrenos destinados al pago del tributo, eran
obligados a hacer servicio militar. Dentro de los calpulli hubo jefes por cada 20 familias, y jefes superiores
por cada 100, quienes ejercÃ-an una vigilancia moral y policÃ-aca.
Por ultimo encontramos a los esclavos, la esclavitud se adquirÃ-a por ser prisionero de guerra, de la venta de
un hijo solamente que el padre demostrara a las autoridades evidente miseria y más de 4 hijos, un plebeyo
podÃ-a auto venderse, algunas familias acordaban con un noble un esclavo perpetuo para pagar sus deudas y
rolaban a este de vez en cuando entre los mismos miembros de la familia, habÃ-a delitos que también
causaban como castigo la esclavitud. Algunos esclavos obtenidos mediante actos bélicos eran sacrificados.
Mas tarde con la nueva reglamentación bajo el régimen de Netzahualpilzintliel hijo de un esclavo nacÃ-a
libre, se podÃ-a liberar a un esclavo si se casaba con el dueño o dueña, pagando sus deudas, por
disposición del dueño al morir, al escaparse del mercado de esclavos y pisar excremento humano, por
alcanzar asilo en el palacio del rey. El esclavo no podÃ-a ser vendido contra su voluntad. La esclavitud
neolÃ-tica era mas suave que la romana a pesar de que faltara una legislación para proteger los derechos del
esclavo.
Hubo una jerarquÃ-a de tribunales aztecas comunes, desde un juez electo popularmente por año que se
encargaba de asuntos menores, y para asuntos mayores existÃ-a un tribunal de jueces vitalicios, pasando por
un sistema de apelación ante el tribunal del monarca que se reunÃ-a cada 24 dÃ-as.
ExistÃ-a una justicia especial para los sacerdotes, para asuntos mercantiles, familia, milicia, asuntos
32
tributarios o referentes a ciencia y arte. Los casos muy graves eran transferidos a juntas de 12 jueces del
palacio quienes se reunÃ-an cada 12 dÃ-as. Cada 80 dÃ-as los jueces menores tenÃ-an una junta de 20 dÃ-as
con el rey para asuntos fuera de lo común.
El procedimiento era oral, a veces mediante jeroglÃ-ficos, las principales sentencias eran registradas mediante
pictografÃ-a. Un proceso no duraba mas de 80 dÃ-as, y posiblemente los entonces llamados teplantoatani
fungieran como un abogado lo hace hoy. Las pruebas eran la testimonial, la confesional, presunciones, careos,
a veces la documental y posiblemente el juramento liberatorio. En los delitos mas graves, el juicio era mas
sumario y con menos facultades para la defensa.
Desde luego algunas regiones del paÃ-s han tenido poca influencia española y practican aun el derecho
neolÃ-tico, se han encontrado practicas jurÃ-dicas consuetudinarias, supervivencia pues, del derecho
precortesiano.
Actualmente hay terrenos trabajados colectivamente por los campesinos del lugar, para cualquier fin, esto
significa una actividad que los agricultores aztecas ya practicaban desde hace muchos años. Muchas figuras
del derecho nacen del sentido común o de la lógica de la vida social. La corona española no eliminó del
todo reglas del derecho azteca que le convenÃ-an, quizás solamente las modifico, pero en esencia la idea era
la misma.
El antiguo sentimiento de familia, la solidaridad de los hijos ante una deuda del padre, responsabilidad penal
hasta por 4 grados y la subordinación jurÃ-dica de la mujer, siguen teniendo presencia en la realidad social,
quizás con tendencia a desaparecer y no en el derecho formal de nuestra época, pero sÃ- en la sociedad
misma
Normas, sobre todo de derecho civil, penal, procesal y feudal, contenÃ-an un intento de jerarquizar las
diversas fuentes del derecho medieval castellano, en la forma siguiente: primero debÃ-a aplicarse este
ordenamiento mismo; luego los fueros real y locales (considerándose probablemente el Fuero Juzgo como
supletorio de los locales) y, finalmente, las Siete Partidas, en silencio de los demás fuentes.
El hecho de la continuada utilización del derecho romano, a pesar de la prohibición de 1505, fue
reconocido por una norma expedida, en 1713, por el consejo de castilla, que cuando menos intenta el papel del
derecho romano al de ser derecho supletorio.
Como el derecho hispánico, en su desarrollo posterior a la conquista, seguÃ-a siendo un sistema supletorio
del muy fragmento derecho indiano, es indispensable en un panorama de la historia del derecho mexicano,
esbozar las grandes lÃ-neas del derecho peninsular desde la conquista (1519−1521) hasta el momento en el
que los caminos del derecho mexicano y del español se separaba (1821). AsÃ-, debemos mencionar la
Nueva recopilación, promulgada en 1567 bajo Felipe II (doce libros, con más de 4 000 leyes).
A partir de 1810, una rama especial del derecho español llegó a tener gran importancia para nuestro paÃ-s:
la rama constitucional. Durante la guerra de independencia entré España y el invasor francés
(1808−1814) surgieron dos constituciones, la de Bayona y la que emano de la resistencia española
(1810−1814), mejor llamada coma LA CONSTITUCIÓN DE CÃDIZ. En estas cortes trabajaron
distinguidos delegados mexicanos, acostumbrándose a la practica parlamentaria que luego iniciarÃ-a en el
México independiente, e imbuyéndose de argumentos acerca de la libertad del comercio, la separación
de la iglesia y del Estado, etc., que más tarde jugarÃ-a un importante papel en la vida constitucional
mexicana, pero en otro punto de vista esta constitución de Cádiz era importante, pero Fernando VII, la
derogó y solo tuvo vigor casi tres años. En 1820 la revolución liberal contra el régimen de Fernando
VII obligó al monarca readmitir la Constitución de Cádiz y fue precisamente el miedo a esta obra liberal,
es decir, impÃ-a y peligrosa, el que impulsó al clero y a las criollos mexicanos a forzar la independencia
mexicana, utilizando como instrumento a Iturbide (1821). A partir de este momento, la interesante historia del
33
derecho español deja de ser parte de la historia del derecho mexicano
Â
2.3.1.2. Derecho Novo hispano.
2.3.1.2.1. Derecho Indiano
En la historia del derecho indiano, debemos distinguir entre dos fases: una fase inicial, en la que se discute los
fundamentos ideológicos de este derecho (cuestiones como la del derecho adquirido de los indios respecto de
sus tierras, la posibilidad de hacerles esclavos, o la de repetir a los indios entre los españoles, como
recompensa de su conducta en la fase de la conquista), y otra fase a partir de mediados del siglo XVI, cuando
estas bases comienzan a consolidarse; existe una tranquila organización administrativa del inmenso
territorio.
Una primera fuente del derecho es la legislación. De esta fuente emana una avalancha de cédulas reales,
provisionales, instrucciones, ordenanzas, autos acordados, pragmatismos, reglamentos, decretos, cartas
abiertas, etc. Algunas normas del derecho indiano valÃ-an sólo en algunos territorios ultramarinos
españoles, otras en todas las indias occidentales.
Desde 1535, la corona comprendió la necesidad de colocar a un representante personal a la cabeza de la
nueva España, el virrey, que colabora con la audiencia para consolidar lo alcanzado y evitar recaÃ-das.
A pesar de la aureola de poder de Madrid habÃ-a otorgado al virrey, la audiencia de México nunca se
subordinó completamente a la voluntad virreinal en materia administrativa y mucho menos aún en materia
judicial. La figura del consulado figura en México en (1593) en donde la nueva España tuvo su primer
consulado en la ciudad de México, y afines de la fase virreinal también se establecieron consulados en
Veracruz, Guadalajara y Puebla. La existencia de estos consulados añadió otro renglón más al catálogo
de fuentes de fricción, existentes en la Nueva España. Dentro del consulado de México hubo una
perpetua lucha entre dos facciones: los montañeses y los vizcaÃ-nos, también entre el consulado de
México y los demás consulados de la nueva España hubo conflictos.
2.3.1.2.2. La Organización de justicia.
La justicia estaba sujeta a un régimen de múltiples fueros, con tribunales especiales según la materia de
controversia o las partes del litigio, todos los tribunales pronuncian sus sentencias a nombre del rey, y éste
podÃ-a intervenir en los procesos mediante instrucciones ad hoc: la justicia virreinal estaba lejos de ser una
justicia independiente.
Casos de poca importancia entre colonos, podÃ-an ser juzgados ante un alcalde ordinario con apelación ante
el cabildo (eran pequeñas audiencias: le correspondÃ-an funciones judiciales, administrativas y legislativas.
Su función judicial era más bien de apelación, correspondiendo la primera instancia a los alcaldes
ordinarios.
En 1591 un juzgado general de Indios se estableció en México, a cuya organización y cuyo
financiamiento se dedican las cédulas reales del 19 de Abril de 1605 y 5 de octubre de 1696.
Mediante un ligero aumento del tributo, el medio real de ministros, los indios mismos cubrieron el gasto
respectivo. Este nuevo juzgado no incluÃ-a la competencia de los alcaldes mayores y corregidores: los
indÃ-genas estaban libres para optar entre estos órganos jurisdiccionales. Además desde 1591, la corona
dispuso que a cada audiencia debÃ-a ser adscrito un protector de indios. Paralelamente, para aquellos litigios
entre indios y españoles, que hubieran sido resueltos en primera instancia por corregidores o alcaldes
34
mayores, hubo apelación ante la audiencia.
Â
2.3.1.2.3.   Organización territorial−administrativa de la Nueva España.
EN 1718, Felipe V, de la casa barbón, introdujo en España el sistema de intendencias, y en 1786 se
introdujo en la nueva España (México) por José de Gálvez, cuando era ministro universal de las
indias, expidió la Ordenanzas real para el establecimiento e instrucción de intendentes de ejército y
provincia en el reino de la nueva España, con reglas para la administración de justicia, la fiscal y la militar,
y el fomento de la economÃ-a agrÃ-cola, industrial y minera. Esta ordenanza es como una especie de
Código administrativo a veces, incluso, con matices de constitución para la Nueva España. Bajo un nuevo
sistema, los gobernadores, corregidores y alcaldes mayores fueron sustituidos por doce intendentes y sus
subalternos, encargados de la justicia, el cobro fiscal, el fomento económico y la organización de la milicia
local. La repartición del territorio en intendencias (México, Puebla, Guadalajara, Oaxaca, Guanajuato,
Mérida, Valladolid, San Luis PotosÃ-, Durango, Veracruz, Zacatecas y Sonora) fue básica para la
división territorial que hallamos más tarde en la primera federación mexicana.
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2.3.1.2.4. La Real Hacienda en tiempos virreinales.
Los beneficios que la corona recibió de la colonización del nuevo Mundo no consistÃ-an en tales
dividendos, que como socio de las empresas descubridoras le tocarÃ-an, sino que le llegaron por una serie de
canales fiscales distintos, los cuales analizaremos los principales tales como son:
Â
A).− MINAS: las minas (como todo el subsuela) pertenecÃ-an a la corona, independientemente de la
concesión de mercedes sobre el suelo mismo, y sólo podÃ-an ser exploradas mediante autorización
especial, que fijaba en cada caso el porcentaje del producto minero que debÃ-an entregarse al agrario
(generalmente una quinta parte). Lo mismo vale respecto de la búsqueda de oro en lecho de rÃ-os y de
salinas. Las ordenanzas de 1573, confirman el principio de que la cuota normal era de un 20%.
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B).− MONOPOLIOS: hubo ciertos productos que sólo podÃ-an explorarse por la corona misma como naipe,
azogue, pólvora, canela y pimienta, también la loterÃ-a estatal, organizada en 1769, dejaba ganancias a la
corona. Desde 1719, también la distribución de nieve de las cimas del popocatépetl y del pico de
Orizaba dio lugar aun estanco. Como otro estanco puede considerase el monopolio estatal del correo, el
tabaco.
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C).− TESOROS Y BIENES MOSTRENCOS: de los tesoros encontrados, desviándose al respecto el derecho
indiano del romano, una mitad era para el rey y la otra para el descubridor y los bienes o cosas que se
encontraban y no se localizaba su dueño, eran para la corona.
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D).− PROPIEDADES: la corona tenÃ-an la propiedad de tierras, aguas, montes y pastos en las indias,
concediendo su propiedad luego, mediante merced, a ciudades, comunidades de indios o particulares, al
35
comienzo gratuitamente, pero luego más frecuentemente en forma onerosa.
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E).− VENTA DE OFICIOS PÚBLICOS: la venta de ciertos oficios públicos aportaba dinero a la corona. La
administración pública bajo la casa austriaca fue plagada por el sistema de venta de oficios públicos. Esto
quiere decir que los puestos de corregidores y alcaldes mayores eran vendibles y casi todos los puestos
públicos también.
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F).− DIEZMO: la posición dentro del registro patronato permitÃ-a a la corona cobrar los diezmos y aunque
también tuvo que sostener el culto, generalmente quedaba un margen disponible, oficialmente de una
novena parte.
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G).− TRIBUTO: También, existió el tributo a cargo de los indios adultos (las indias quedaban
generalmente exentas, según una cédula real de 1618). Si se trataba de indios encomendados, la corona no
recibÃ-a tal tributo (sólo desde fines del siglo XVII, cuando la encomienda ya estaba en plena decadencia, el
encomendado debÃ-a entregar a la corona parte de los tributos cobrados por él), pero tratándose de indios
realengo, cuya cantidad aumentaba con la gradual liquidación de la encomienda, todo el tributo era para la
corona.
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H).− IMPUESTO AL COMERCIO: hubo múltiples impuestos relacionados con el comercio, como la
famosa alcabala el cual fue un impuesto sobre ingresos mercantiles, las organizaciones de comerciantes que
antemano debÃ-an pagar a la corona cierta cantidad anual para cobrar luego el impuesto por propia cuenta, de
acuerdo con la tarifas de las variadas mercancÃ-as vendidas.
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I).− PAPEL SELLADO: ciertos actos jurÃ-dicos debÃ-an constar en papel sellado, antecede de nuestro
impuesto del timbre.
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J).− IMPUESTOS A FUNCIONARIOS PUBLICOS: los funcionarios civiles debÃ-an pagar un impuesto
personal. La mesada, y la media anata (mitad de un sueldo anual en el momento del nombramiento).
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K).− CONCESIÓN DE TÃTULOS NOBILIARIOS: para los tÃ-tulos de conde o marques, la corona
cobraba un derecho llamado de lanzas, que podÃ-an consistir en una cantidad fuerte, por una vez, o intereses
al 5% sobre esta cantidad, anualmente.
Â
L).− DONATIVOS FORZOSOS: fueron solicitados por la corona por en caso de emergencia, ejemplo de ello,
era que tenÃ-an que dar de donativo la cantidad de un peso, por cada indio o casta y dos pesos por español o
noble, reclamado por el ministro de indias en agosto de 1780.
36
Â
M).− CONFISCACIÓN DE BIENES: la confiscación de bienes como testigo de ciertos delitos, y la pena
del comiso y de los descaminos de ciertos bienes (contrabando).
2.3.2. Transición a la Revolución.
Â
La detención de Fernando VII (1808) por Napoleón, en Bayonne, Francia y su renuncia bajo intimidación,
la cual abrió el camino al trono español para el hermano de Napoleón José (pepe botella). La
manifiesta debilidad de España, varios factores más contribuyeron a la independencia de México y la
mayor parte de la América Española. Entre ellos figuran: el rencor de los cultos y prósperos criollos por
el monopolio del poder polÃ-tico que los peninsulares (gachupines) se arrogaban; el ejemplo de los Estados
Unidos de Norteamérica e incluso el éxito de la revolución de los esclavos negros, a la que HaitÃ- debe
su independencia de Francia; la ideologÃ-a de la iluminación de Montesquieu, Voltaire, Rousseau y Raynal
tan popular en su época, tan olvidado en la actualidad, posturas que habÃ-an logrado penetrar en la nueva
España a pesar del endurecimiento intermitente de la polÃ-tica de la censura, la recuperación de las ideas
de la Revolución francesa, y el triunfo de esta, también jugo un papel importante el impacto de la popular
obra de Alejandro Von Humboldt que, por tono demasiado optimista sobre las potencialidades económicas
de la nueva España y el impacto de los gastos bélicos de este paÃ-s estaba impidiendo que la Nueva
España pudiera realizar un enorme auge económico general. También se añade desde 1811 el ejemplo
de otros paÃ-ses hispanoamericanos, como es la independencia de Paraguay, la de Venezuela, la de
Argentina, de Chile, Colombia, BolÃ-var, de Perú, y la resistencia de las clases superiores novo hispánicas
contra la reimplantación de la liberal CONSTITUCIÓN DE CÃDIZ, en 1820. En este momento
conoceremos algunas caracterÃ-sticas de esta constitución y empezaremos por decir que fue promulgada el
18 de marzo de 1812. Por la corte de España, de Fernando VII, esta constitución fue liberal, sin abandonar,
empero, la idea monárquica y el monopolio de la religión católica. Esta constitución fue la primera
formal que regio a México, la cual fue una obra buena para aquella época, entre sus principales derechos
son:
• Se definen los territorios de la nueva España
• Bases para una representación nacional
• La separación de poderes
• Abolición de la tortura y de confiscación
• El castigo debe referirse directamente al delincuente y no a miembros de su familia
• Alcanzar la libertad bajo fianza
• Inviolabilidad del hogar
• Publicidad del proceso y la garantÃ-an de los reos
• Excepciones y privilegios en materia fiscal
• Desde 1808, muchos criollos de la Nueva España pensaron que el momento era oportuno para
obtener una independencia regional, eliminándose para siempre la discriminación de la era objeto
por parte de los peninsulares o gachupines. El ayuntamiento de México, tomó la iniciativa,
disfrazando sus ideas como manifestación de lealtad al rey Fernando VII y alegando que éste
habÃ-a abdicado bajo presión algo que México no debÃ-a reconocer como válido. Pero otros se
consideraron amenazados por ideas de una independencia criolla, antipeninsular, e hicieron fracasar el
plan del ayuntamiento
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Esta crisis de autoridad, causada por la discordia entre los ricos criollos y los poderosos peninsulares, no tuvo
resultados convenientes para ninguno de los dos, sino que preparó al camino para un movimiento popular de
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indios y mestizos, que tuvo un comienzo visible en la famosa proclamación del emocional sacerdote
Hidalgo, en septiembre de 1810.
Después de la batalla en el puente calderón, el 17 de enero del 1811, Hidalgo, grande como carismático
lÃ-der de los oprimidos, pero incompetente como jefe militar fue sustituido por el sensato Allende. Sin
embargo, ya era demasiado tarde para salvar la causa de los insurgentes.
Luego de la ejecución de Hidalgo y Allende, la lucha de los Insurgentes fue continuada por Morelos. En
1813 éste convocó al Primer Congreso de Anáhua, en Chilpancingo, que debÃ-an preparar una
constitución para la nueva nación. Un reglamento previo, obra de Quintata Roo, sobre todo, estableció el
sistema para la elección de los diputados (11 de septiembre de 1813), pero sus 59 artÃ-culos también
contienen normas constitucionales que van más allá de dicha finalidad. Posteriormente, el 14 de septiembre
de 1813, Morelos público los SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN, en 22 artÃ-culos, en este escrito se
proclama entre otros derechos:
• la libertad de América
• el monopolio del catolicismo
• la soberanÃ-a popular; depositada en tres poderes
• la exclusiva concesión de empleos (públicos) a americanos
• la limitación de la inmigración a extranjeros artesanos capaces de instruir
• la necesidad de moderar la opulencia y la indigencia
• la ausencia de privilegios
• la abolición de la esclavitud y tortura
• el 12 de diciembre como dÃ-a nacional
• un impuesto del 5% sobre ingresos.
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El 14 de septiembre de 1813, se inauguró el congreso de Chilpancingo, también llamado el congreso de
Anáhuac, congreso que, por los acontecimientos militares, tuvo una existencia ambulatoria. Entre los
resultados de este congreso hallamos la declaración de la independencia absolutoria de la nueva España,
del 6 de noviembre de1813, y varios decretos y manifiestos, pero su principal logro fue el decreto
constitucional para la libertad de las América Mexicana (CONSTITUCIÓN DE APATZINGÃN) de 242
artÃ-culos, sancionados el 22 de Octubre de 1814, ya no en Chilpancingo, sino en Apatzingán, esta
constitución que nunca tuvo vigencia, pero que no merece ser archivada entre los múltiples planes, sin
eficiencia, con que la historia latinoamericana está plagada, ya no muestra planes, sin eficiencia, con que la
historia latinoamericana está plagada, ya no muestra la tendencia de continuar la monarquÃ-a, con Fernando
VII como soberano de México, sus autores son, además de Morelos, Quintana Roo, López Rayón, Cos
varios otros, entres sus derechos se declaran:
• soberanÃ-a popular
• establecimiento y división de los tres poderes
• igualdad de la ley para todos
• el principios de nullum crimen sine lege y que la pena debe ser personal contra el reo
• la tiranÃ-a y arbritarios los actos ejercidos contra un ciudadano sin las formalidades de la ley
• todo ciudadano se reputa inocente mientras no se declare culpable
• se establece el derecho de audiencia
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Esta constitución fue interrumpida por su derrota de Morelos, cerca de Valladolid (Morelia), y fue infligida
por Iturbide, el secreto admirador de Napoleón, a quién tomó por modelo, Morelos fue ejecutado en
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1815, y durante unos años los criollos y gachupines gozaron de nuevo de una relativa paz, bajo el rey
Fernando VII.
En 1820 la rebelión liberal del coronel Rafael de Riego, obligó al rey Fernando VII a acatar la
Constitución de Cádiz, que fue promulgada por segunda vez en México el 3 de mayo de 1820, junto con
la constitución regresaron las principales leyes liberales, elaboradas por la primera corte. Los poderosos de la
nueva España (incluyendo la Iglesia) recordaban de pronto los antiguos ideales de un México
independiente, que permitÃ-a guardar fuera del paÃ-s aquella impÃ-a obra revolucionaria, la Constitución
de Cádiz. Surgió asÃ- el plan de la Prodesa; AgustÃ-n de iturbide se colocó de lado de estas ideas,
reconciliándose con los guerrilleros de Guerrero, último resto de la insurrección de Hidalgo, Allende y
Morelos, lo cual dio lugar al Plan de Iguala (24 de Febrero de 1821), este ofreció la corona de México
independiente a Fernando VII, creo una nacionalidad mexicana, en que peninsulares, criollos, mestizos e
indios gozarÃ-an de iguales derechos. El nuevo virrey, Juan O´Donojú, precisamente en camino para
México, este plan de Iguala mediante los tratados de Córdoba del 23 de Agosto de 1821. Estos tratados
encargaron a Iturbe el gobierno provisional, junto con un consejo de 38 miembros, que debÃ-an preparar un
congreso constituyente. El 28 de Septiembre de 1821, Iturbide proclamó solemnemente la independencia del
Imperio Mexicano.
Posteriormente el congreso Constituyente se presentó, con 120 miembros. Éste, después de varias
sesiones no muy pragmáticas, y bajo el impacto de una emocional manifestación militar−popular (18 de
mayo de 1822), nombró a Iturbide emperador, el 21 de Julio de 1822.
Visto a posteriori; la presentación de los criollos y del alto clero, de la nación la independencia, era
innecesaria: en 1823 Fernando VII barrió nuevamente el liberalismo y hasta su muerte; en 1833; España
sufrió bajo un régimen que hubiera encantado al predominante contingente conservador de la élite
mexicana de aquellos dÃ-as.
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2.3.2.1. Época del Santanismo.
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En el segundo Congreso Constituyente obró en tres etapas. Primero confirmó la idea de implantar el
sistema federal (voto por la reforma de república federal, 12 de Junio de 1823); luego expidió el 31 de
enero de 1824 el acta constitutiva, de 36 artÃ-culos, confirmando de nuevo el federalismo, y añadiendo
otros principios básicos más como el bicamerismo (dos cámaras) y finalmente expidió, el 4 de Octubre
de 1824, la Constitución Federal. En estas obras dominó el espÃ-ritu de los liberales, miguel Ramos Arizpe
y además se inspiraron en la Constitución de Cádiz y en la norteamericana.
Gómez Farias, asistido por Zavala y por el erudito ex sacerdote José MarÃ-a Luis Mora, lanzó una
legislación precursora de las Leyes de Reforma; insistiendo en que la nación mexicana habÃ-a heredado el
Patronato Real, combatiendo la mano muerta, aboliendo los diezmos, prohibiendo la polÃ-tica desde el
púlpito; además, negó el paso a unas bulas. También limitó la jurisdicción de tribunales militares y
eclesiásticos, para evitar que protegiera a influyentes, no estrictamente pertenecientes a la casta clerical o
militar.
Con la reacción de Santa Anna contra la polÃ-tica de su activo y liberal vicepresidente, Gómez FarÃ-as, se
inició una nueva fase en el santanismo, que también requerÃ-a una nueva expresión constitucional. El
Congreso establecido el 4 de enero de 1835 después de algunos meses, se declaró, el tercer Congreso
Constituyente; primero produjo las Bases para la nueva Constitución (23 de Octubre de 1835) y luego, del 15
de Diciembre de 1835, al 6 de Diciembre de 1836 las Siete Leyes Constitucionales, que además de contener
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importantes derechos del hombre, establecen los principios centralistas, plutocráticos (ingreso mÃ-nimo
para poder fungir como ciudadano) y de tolerancia religiosa, creando además el supremo Poder
Conservador, o sea, una comisión de cinco personas que deben guardar la constitución y sostener el
equilibrio constitucional entre los poderes; comisión sólo responsable ante Dios y la opinión públicalas
principales facultades de este Supremo Poder eran:
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• Decidir sobre la nulidad de leyes o derechos anticonstitucionales si lo pide el poder ejecutivo, la Suprema
Corte de Justicia o cuando menos 18 miembros del poder legislativo.
• Decidir sobre la nulidad de actos anticonstitucionales del poder ejecutivo, a petición del poder legislativo
o de la Suprema Corte.
• Decidir sobre la nulidad de actos de la Suprema Corte, nacidos en usurpación, a petición de uno de los
otros poderes. AsÃ-, en forma muy imperfecta, se cumplÃ-a con una fracción de la enorme tarea, poco
después asumida por el juicio de Amparo.
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El costoso, pomposo e ineficaz régimen de Santa Anna, le costó el trono en 1844, siendo su sucesor el
liberal Herrera, quien tuvo la mala suerte de que, bajo se régimen, explotara el problema Texano (sin
resolver desde 1838, ya que México nunca habÃ-a reconocido la independencia texana). Como el Congreso
de Estados Unidos no quiso adoptar Texas (los Estados norteños se opusieron a la añadidura de un Estado
que reconociera la esclavitud) y como Texas tenÃ-a miedo a los intentos mexicanos de recuperarlo, quiso
colocarse bajo protectorado británico.
El espÃ-ritu de la doctrina Monroe fue más fuerte que la preocupación por el equilibrio entre los estados
esclavistas y antiesclavistas, y los Estados Unidos aceptaron la entrada de Texas a la unión en 1846. esta
decepción costó la presencia a herrera, cuyo sucesor, después de breve intervalo, fue Gómez FarÃ-as,
quien, mediante el Acta Constitutiva y de Reforma, 1847, devolvió al paÃ-s la Constitución de 1824 y entre
ellas encontramos al acierto de Mariano Otero: el artÃ-culo 25, que concede competencia a los tribunales
federales para proteger a los habitantes de la república en el ejercicio y conservación de los derechos que le
conceden esta constitución y las leyes constitucionales, contra todo ataque de los poderes legislativos y
ejecutivo, ya que la federación, ya de los estados, limitándose dichos tribunales a impartir su protección
en el caso particular sobre el que verse el proceso, sin hacer ninguna declaración general respecto de la ley o
acto que lo motivare. Con esto, las grandes lÃ-neas del amparo ya restaba lista: control por la justicia federal,
a petición de particulares agraviados por violación de sus derechos constitucionales, y con efecto limitados
al caso concreto (o sea, sin convertir la corte en un organismo derogado de leyes). Se nota, sin embargo, que
las violaciones de los derechos constitucionales por el poder judicial, aún queda comprendidas en los casos
en que se puede solicitar amparo.
Como una especie de preconstitución, Santa Anna público en Abril de 1853 sus Bases para la
Administración de la República, que debÃ-an regir hasta la promulgación de una nueva constitución. El
hecho de que Alemán muera poco después, privó a México del hombre que quizás hubiera tenido el
prestigio sufieciente para frenar las extravagancias de Santa Anna, mismas que pronto lo llevaron hacia la
venta de otra parte del territorio, la Mesilla, en el sur del Nuevo México y Arizona, por 10 millones de
dólares (tratado Gadsen, 1854).
La serie de derrotas que caracteriza el santanismo, y el total desprestigios internacional de México que les
acompañaban, a veces nos hace olvidar que, en los mismos años México también produjo una serie
de loables leyes. Además, fueron publicadas, en esta época, famosas colecciones de leyes y decretos
mexicanos, como las de Basilio José Arrillega, Galván (el constitucional), Juan R. Navarro, Vicente
GarcÃ-a Torres y otros.
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En relación con el derecho privado, fue importante el Código de comercio, elaborado por el ministro de
Justicia de Santa Anca, teodosio Lares, y que estuvo en vigor entre mayo de 1854 y noviembre de 1855.
Cuando este código fue derogado en 1856, más bien por aversión polÃ-tica respecto de todo lo que
recordaba a Santa Anna, que por defecto de calidad, algunos de los estados promulgan código de comercio
locales, inspirados en el Código Lares (mientras que los demás regresaron a las Ordenanzas de bilbao).
En 1833 y en 1842 se publicaron nuevas ediciones de la Ordenanza Militar española de 1768, con sus
adiciones españolas y más tarde sus adiciones y modificaciones mexicanas. También seguÃ-a teniendo
gran importancia la obra española didáctico−doctrinal para el derecho militar. Los juzgados militares de
España y sus Indias, por Félix Colón de Larriétegui, el 28 de de marzo de 1842, Santa Anna
también autorizó el uso oficial de una didáctica mexicana, que al igual que el tercer turno de Colon,
contiene múltiples formularios de derecho militar, el Catecismo práctico criminal de juicios militares, de
Miguel marÃ-a de Azcárate, publicado en México, en 1834.
El 18 de Octubre de 1841 Santa Anna reorganizo el ejercito; el 17 de enero de 1842 creó las fuerzas rurales,
a cargo de pueblos y hacendados, a la disposición del presidente; pero la gran reforma militar de esta fase va
ligada al nombre de arista, creador de la primera Ordenanza General del Ejercito Mexicano, de 1852, que
muestra un loable intento de restablecer la disciplina, de reducir el volumen del ejercito y de eliminar la lava.
Esta reforma, empero, no era duradera y, ya en 1853, Santa Anna cambió todo el sistema, refundiendo las
guardias de los estados con las fuerzas federales, y creando asÃ- un ejercito a sus disposición personal, de
unos 70 000 hombres, fuerzas considerables que no salvó, sin embargo, ya que, en gran parte, se volvió
contra él durante la próxima crisis.
El descontento con el régimen del dictador, que ya estaba envejeciendo y a cuyo lado ya no figuraba la
compensatoria personalidad de Lucas Alemán, preparó el camino para un grupo de liberales (Comonfort,
Ãlvarez, Juárez y otros), que bajo la bandera del Plan de Ayutla (1854) derrocaron a Santa Anna. Luego
vemos a Juan Ãlvarez como presidente, y poco después a Comorfort (con Benito Juárez como ministro
de Justicia).
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2.3.2.2. Época Juarista.
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En 1867, Juárez entró una vez más en la capital y un decreto del 20 de agosto de 1867 anuló con efecto
retroactivo la legislación del segundo Imperio. Esta tercera victoria del liberalismo, comenzó
equivocadamente: el presidente lesionó la sensibilidad de un joven general, Porfirio DÃ-az, quien nunca
olvidarÃ-a este detalle (pronto oÃ-mos de una revolución en Oaxaca, instigada por él).
Además, no habÃ-a dinero, de modo que el ejército fue reducido drásticamente, lo cual lesionó
intereses. Una sequÃ-a, en 1869, agravó más la situación. Sin embargo, gracias al nuevo sentido de
nacionalidad que las desgracias de los últimos años habÃ-an dado a México, a la energÃ-a del discutible
general Sóstenes Rocha, y a figuras como MatÃ-as Romero, los próximos años no constituyeron un
fracaso total.
En cuanto a la legislación durante los últimos años de Juárez: en 1867, Sebastián Lerdo de Tejada
propuso en balde aquellas reformas que hubieran podido hacer funcionar la Constitución de 1857, tratando
de devolver cierta independencia al ejecutivo frente al congreso, pero no tuvo éxito (sólo el 13 de
Noviembre de 1874, cuando era presidente, logró algunas de sus propuestas: el retorno al bicamerismo y la
reintroducción del veto presidencial).
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México habÃ-a sufrido una total desorganización en materia militar, cosa natural en un ambiente de
guerra civil, mezclado con intervención extranjera. HabÃ-an surgido múltiples fuerzas irregulares,
improvisadas a menudo dedicadas al saqueo. AsÃ- se impuso la gran reforma del ejército mexicano, de
septiembre de 1867.
Desde 1867 observamos también un serio esfuerzo para mejorar la educación pública. A este tema se
refiere la Ley orgánica de la Instrucción Pública en el Distrito Federal, del 2 de Diciembre de 1867, que
da una nueva base a la educación pública distrital, colocándola bajo la égida del positivismo (A,
Comte), corriente antimetafÃ-sica, pragmática. De esta organización nació la Escuela Nacional
Preparatoria, como base a las diversas carreras profesionales, con un bachillerato variable según las
necesidades de éstas.
Un importante propulsor de estas medidas fue Gabino Barreda, el cual por ser convencido positivista,
introdujo un tono pragmático, antimetafÃ-sico en la educación. La enseñanza pública era gratuita desde
1867 y, además, desde 1869, es laica. Desde entonces, México ha insistido en estos rasgos de la
enseñanza (en la actualidad, la educación impartida por la federación, los estados y los municipios es
gratuita y a toda educación, impartida por el estado o por particulares, tratándose de la primaria,
secundaria, normal, obrera o campesina, debe ser ajena a cualquier doctrina religiosa; a demás, la
educación primaria es obligatoria, aunque, por otra parte, nos falta todavÃ-a escuelas para toda la juventud
escolarizable).
También merece mención la ley del 30 de Mayo de 1868, en la que se trata de esbozar cierta
clasificación de rentas, o sea, distribución entre los estados y la Federación de categorÃ-as de impuestos.
Como en los intentos anteriores (4 de agosto de 1824, 17 de septiembre de 1846, 27 de abril de 1847, 29 de
mayo de 1853 y 12 de Septiembre de 1857) esta ley tampoco llevó hacÃ-a una delimitación exhaustiva en
esta importante materia.
De igual forma es importante mencionar, La ley de Orgánica del Amparo, del 20 de Enero de 1869,
además, varias normas jurÃ-dicas, sin fondo ideológico especial (por ejemplo, el establecimiento de la
obligatoriedad de las leyes por el hecho de publicarse en el diario oficial, 16 de Agosto de 1867; la reforma de
la moneda del 28 de Noviembre de 1867; la importante Ley Orgánica de Notarios y actuarios del Distrito
Federal, 29 de Noviembre de 1867; una ley sobre la protección de antigüedades nacionales, 28 de Agosto
1868 y el establecimiento del semanario judicial de la federación, 8 de Diciembre de 1870).
El 15 de junio de 1869 se introdujo en el procedimiento penal del Distrito federal el jurado popular, sistema
que no dio buen resultado y que en la actualidad es reducido al nivel mÃ-nimo por la constitución; y el 4 de
Diciembre de 1869 se introdujo la libertad bajo fianza.
Más importante aún seria el movimiento codificador mexicano, en los próximos años. En primer lugar
debe mencionarse, al respecto, el Código civil para el distrito federal y el Territorio de la Baja california, del
13 de diciembre de 1870.
Ya la Constitución de Cádiz, en su artÃ-culo 159, habÃ-a previsto la elaboración de un código civil,
pero, a pesar de esto y de la moda codificadora desencadenada por el ejemplo de napoleón, México tardó
mucho en sustituir el confuso derecho civil, heredado de la fase colonial, por un propio derecho, sistematizado
concisamente en un código moderno. Un intento privado de Vicente González Castro, no llamó la
atención, y la historia del código comienza cuando Juárez encargó a Justo Sierra (padre) hacer un
proyecto. Éste fue publicado en 1861 (póstumamente) y sometido a una Comisión Revisora, que
después de una interrupción, continuó funcionando bajo el imperio para producir en 1866, los primeros
libros del código, antes mencionados. Después de la caÃ-da el Imperio, una nueva comisión, con
Yánez, Lafragua, Montiel, Dondé y EguÃ-a Lis hizo todavÃ-a algunas modificaciones, y finalmente el 13
de Diciembre de 1870, fue promulgado el Código civil para el Distrito Federal y la Baja California, que
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sirvió como modelo para las diversas entidades de la República. Este código se inspiro en la corriente
clásica en los códigos civil español que, en 1852, habÃ-a publicado GarcÃ-a Goyena (sus famosas
concordancias, obra llena de interesantes datos de historia del derecho y de derecho comparado), y también
al código civil chileno, obra de Andrés Bello (1855).
Desde 1862, una comisión habÃ-a estado trabajando para un código penal del D.F., que debÃ-a sustituir el
conjunto heterogéneo de normas, heredadas de la fase virreynal, modificadas y adicionadas por diversas
normas emanadas de las autoridades del México independiente. Los trabajos fueron interrumpidos de
Maximiliano (durante el cual fue declarado aplicable el código francés), pero una nueva comisión
(Antonio MartÃ-nez de Castro, José MarÃ-a Lafragua, Manuel Ortiz de Montellano y Manuel M. de
Zamacona), que pudo aprovechar el proyecto para el Código Penal Español de 1870, trabajó desde 1868 y
produjo el Código penal para el D.F y B.C. (1871) del 7 de Diciembre de 1871, que comenzó a regir en el
D.F. y el territorio de la Baja California, y, además, en toda la República en materia federal, desde el 1°
de abril de 1872. También este fue limitado por los estados de la República (con la excepción del Estado
de México).
Poco después de una precaria reelección en una lucha electoral en la cual figuraban Sebastián lerdo de
Tejada y Porfirio DÃ-az como adversarios, Juárez muere, en 1872. Le sucedió S. Lerdo de Tejada, culto y
capaz, caracterizado por su desconfianza en las inversiones norteamericanas, desconfianza que lo llevó al
extremo de combatir el contacto ferrocarrilero con el poderoso vecino: entre fuerza y debilidad conviene
mantener un desierto
Bajo su régimen fue promulgado el Código de procedimientos civiles para el Distrito Federal, y el
Territorio de la Baja California (13 de agosto de 1872). Además, como ya mencionamos, el 13 de
Noviembre de 1874 se restableció el bicamerismo. Importante era, sobre todo, para la incorporación de los
principios de las Leyes de Reforma a la constitución en 1873. También merece atención la Ley del
timbre, del 1° de Diciembre de 1874.
La creciente impopularidad del nuevo presidente preparó el camino para la revolución de los porfiristas
(Plan de Tuxtepec). Poco después, Lerdo salió de la República y de 1876 a 1910, Porfirio DÃ-az dirigió
los destinos del paÃ-s. México hubiera podido encontrar una suerte peor.
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2.3.2.3. El Porfiriato.
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De 1876 a 1911, México vive de nuevo bajo un despotismo ilustrado, hasta hace poco bastante
desacreditado, pero desde mucho puntos de vista comparables al régimen de los mejores Barbones. Los
principales medios para conservar el poder era el divide et impera y la censura, sólo como último recurso,
Porfirio DÃ-az recurrió al crimen polÃ-tico.
En materia jurÃ-dica anotamos algunas obras importantes de la época asÃ- como autores importantes tales
como:
• JACINTO PALLARES. El Poder Judicial, El Derecho Mercantil Mexicano.
• JOSÉ MARIA LOZANO. Tratado del Derecho del Hombre.
• IGNACIO VALLARTA. El Juicio de Amparo y el Writ of Habeas Corpus; votos; cuestiones
constitucionales.
• EMILIO RABASA. El Juicio Constitucional, La Constitución y la Dictadura, Organización
PolÃ-tica de México.
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• J.A. MATEO ALARCÓN. Lecciones del Derecho Civil.
• VERDUGO. Principios del derecho Civil Mexicano.
• MONTIEL Y DUARTE. Derecho Público Mexicano.
• CASTILLO VELASCO. Derecho Administrativo y amparo.
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De la abundante legislación de esta época, queremos mencionar los siguientes derechos;
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2.3.3. Independencia y Revolución.
2.3.3.1. La Revolución Mexicana.
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Tras la reelección de don Porfirio, Francisco I. Madero habÃ-a huido del paÃ-s, y probablemente hubiera
abandonado sus ambiciones polÃ-ticas, si Doroteo Arango (Francisco Villa) y Pascual Orozco no hubiera
iniciado un movimiento armado, que indujo a Madero a regresar para colocar su Plan de San LuÃ-s PotosÃ(octubre de 1910) entre las manos de estos caudillo.
AsÃ- fue desencadenado un movimiento, cuyo alcance Madero nunca hubiera podido pret, el cual costó
cerca de un millón de vidas, y que llevó hacia resultados polÃ-ticos que él mismo (y sobre todo sus
opulentos familiares) habrÃ-an contemplado con consternación. Este movimiento, la Revolución
Mexicana, llegó a ser una de las auténticas revoluciones latinoamericanas (a lado de la boliviana, la
fracasada revolución guatemalteca, y la cubana); revoluciones que no sustituyeron una élite por otra, sino
que afectaron profundamente la reestructura social y el modo de pensar. En ella hallamos como motores, por
parte de la élite revolucionaria, idealismo combinado con indignación por la situación existente; y por
parte de varios elementos, arriba y abajo, afán de aventura y sed de botÃ-n.
Después de la revolución armada, durante la fase de su institucionalización (que continuó hasta la
segunda guerra mundial), la motivación de los lÃ-deres fue a menudo el idealismo (nacionalista o con
perfiles ideológicos supranacionales) y a veces también la simple búsqueda del poder y de ventajas
materiales:
• es muy difÃ-cil determinar en qué proporción estos diversos ingredientes psicológicos de la
Revolución Mexicana contribuyeron a sus resultados, y siguen contribuyendo a la revolución ha
aumentado la capitalidad social en México, ha mejorado la distribución de la tierra, y ha
aumentado la sensibilidad polÃ-tica, abriendo al mismo tiempo la opinión pública para ideas
sociales progresista, y moderando la influencia del clero y del capital extranjero; todo esto sin limitar
excesivamente la libertad de expresión.
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Como resultado, desde hace varios decenios México se destaca favorablemente de otros paÃ-ses
latinoamericanos, y aunque la critica siempre es útil para que las autoridades no se duerman, mucha de las
explosiones emocionales contra los herederos oficiales del idealismo de la revolución carecen de la
objetividad que proporcionarÃ-an la retrospección histórica y la comparación con otros paÃ-ses que se
encuentran en vÃ-a de desarrollo.
Desde la abdicación de Porfirio DÃ-az, el 7 de Junio de 1911, francisco I. Madero entró en la capital y un
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presidente interino comenzó a preparar elecciones honradas. En esta época también se puso en contacto
con Emiliano Zapata, jefe de una confederación de guerrilleros, hombre de una observancia fidelidad a su
gente, no tanto interesado en ideologÃ-a supranacionales o siquiera en un general socialismo agrario nacional,
sino más bien en el problema concreto de la distribución de la tierra en Morelos (en aquella época la
cuarta región azucarera del mundo, después de Hawai, Cuba, Puerto Rico, lo cual habÃ-a estimulado la
acaparamiento ilegal de tierras comunales por parte de los grandes productores). Zapata ofreció terminar su
rebelión en el momento que el nuevo gobierno lograra imponer una reforma agraria.
En Octubre de 1911, mediante elecciones limpias, Madero salió elegido como presidente y Pino Suárez
como vicepresidente. El nuevo gobierno, empero, no inspiró mucha confianza en cuanto a su voluntad y
capacidad para imponer un eficaz Reforma Agraria, ya pronto, el 28 de Noviembre de 1911, Zapata y sus
colaboradores presentaron el Plan de Ayala, que previo la entrega de una tercera parte de los latifundios a los
campesinos y la confiscación total de las tierras de los hacendados que se opusieran el plan.
Como repercusión de este plan, Madero comenzó luego a preparar seriamente una reforma Agraria, lo cual
provocó una rebelión desde la derecha (los terrazas, de Chihuahua, con pascual Orozco). Victoriano huerta
supo derrotar a los arozquistas, lo cual concedió a este prestigio que pronto serÃ-a tan fatal para Madero
como hubiera sido una victoria de Orozco.
Inmediatamente después, Madero tenÃ-a que enfrentarse a las compañÃ-as petroleras (Shell, Standard y
Ãguila), inquieta por los proyectos de reforma agraria y laboral
La antipatÃ-a provocada por la actuación interesada de los familiares del presidente (por ejemplo: su
hermano Gustavo, con su porra, la desconfianza por parte de los agraristas, y por otra parte la del capital
nacional y extranjero, sobre compensaron finalmente la impresión del idealismo y bondad que produjo
Madero.
A pesar de la peligrosa victoria de Madero sobre Orozco, para cualquier observador objetivo era evidente que
no durarÃ-a mucho tiempo más un régimen que, a pesar de haber comenzado en un ambiente de
entusiasmo general, ya era criticado desde los ángulos tanto socialistas como conservador.
La polÃ-tica, en gran parte privada, del embajador norteamericano Henry Lane Wilson, provocó, en 1913, la
decena trágica, del 9 al 18 de febrero; ésta terminó con el plan de la Ciudadela (¡firmando en la
embajada norteamericana!), que previó la sustitución de Madero, fueron muertos accidentalmente; Huerta,
como presidente, provocó mucha oposición, que pronto cristalizó en el Plan de Guadalupe, de Venusiano
Carranza, Gobernador de Coagula, éste se unió precariamente con Pancho Villa, y más firmemente con
Ãvila Obregón, Henry L. Wilson, entre tanto, habÃ-an sido destituido, y reemplazado por John Lihn, el
cual mandó a Washington favorables informes sobre Venustiano Carranza.
Estaba claro que la alianza entre zapatistas, villistas y carransistas no era duradera. Los zapatistas y del
villismo, Venustiano Carranza prometió cada vez claramente que su atención no se limitarÃ-a del
campesino y del obrero; asÃ-, el movimiento constitucionalista cambió, del respecto de la constitución, a la
idea de la modificación de la misma.
Un trágico incidente en esta época fue la ocupación norteamericana de Veracruz, que dio lugar a un
juicio arbitral internacional (1914), en realidad, fue consecuencia de la polÃ-tica de Washington, dirigida
contra Huerta: Estados Unidos, habÃ-a decretado un embargo sobre armas destinadas a las tropas de Huerta, y
esta medida fue amenazada por un cargamento de armas, procedentes de Alemania, que llegaba a la costa
veracruzana, de modo que Washington decidió ocupar Veracruz con el fin de dar eficacia a dicho bloqueo.
Desgraciadamente, esta medida fue aprovechada por Huerta, y disminuyó ligeramente el desprestigio de este
impopular gobernante, sin poder salvarlo.
45
Cuando Huerta fue derrotado en 1914, y abandonó el paÃ-s (llevándose parte del erario), se puso de
manifiesto la controversia latente entre villa y Carranza, que la Convención de Aguascalientes no pudo
suavizar, y el resultado fue que Carranza y Obregón, desde Veracruz, organizaron la guerra civil contra Villa
y Felipe Ãngeles, ligados con Zapata (entre tanto, Eulalio Gutiérrez fue nombrado como presidente
interino). La tensión entre las dos grandes fracciones encontró su cargo en Celaya, donde Obregón perdió
su brazo, ¡pero Villa mucho más! Desde entonces, éste se contentó con ataques locales fronterizos
contra los americanos, que provocaron la expedición punitiva por parte de Pershing. Esta actitud de Villa
obedeció al deseo de provocar dificultades internacionales para los triunfadores: Carranza y Obregón, pero
no tuvo mayores consecuencias.
2.3.3.2. Legislación Expedida durante la Revolución Mexicana.
Â
Durante la revolución observamos una interesante legislación progresista, a menudo de carácter local
(habÃ-a fracasado un intento del 17 de Septiembre de 1913 de ampliar el concepto de comerciantes,
incorporados en él a todos los agricultores, con el fin de hacer una ley federal para el trabajo agrÃ-cola).
A partir de 1914, varias leyes locales impusieron nuevas normas laborales estipulando salarios mÃ-nimos,
cancelando deudas de obreros (como en Tabasco), y fijando jornadas máximas. Son de especial interés las
leyes respectivas de Jalisco (Aguirre Berlanga); de Veracruz (Cándido Aguilar, 4 de Octubre de 1914 y 9 de
Octubre de 1914), y de Yucatán, donde Salvador Alvarado, promulgó un grupo de leyes sociales las cinco
hermanas: una ley agraria, una fiscal, una catastral, una que organiza el municipio libre, y una de trabajo,
creando esta última las Juntas de Conciliación y un Tribunal de Arbitraje para conflictos laborales,
individuales y colectivos.
Trascendente, desde luego, fue la ley del 6 de Enero de 1915, obra de LuÃ-s Cabrera, que prevé
restituciones de tierras ilegalmente quitadas a comunidades de campesinos (sin que procediera el argumento
de la prescripción) y también dotaciones mediante la expropiación de haciendas colindantes con grupos
de campesinos, que no tuviesen tierras suficientes. Esta ley fue el punto de partida para gran parte del
artÃ-culo 27 de la Constitución de 1917.
Sin embargo, las reformas durante la revolución no se limitaban a las materias agrarias y laborales; para dar
una presión de la actividad legislativa durante estos turbulentos años, concretándonos a las normas
expedidas por la fracción que finalmente triunfarÃ-a (salvo cuando señalamos expresamente lo contrario),
y sin ambiciones de presentar un panorama completo, mencionaremos los siguientes decretos y leyes.
En cuanto al derecho de familia encontramos importante modernizaciones, como la introducción del divorcio
(29 de Diciembre de 1914), la ley del 29 de enero del 1915 que reforma varios artÃ-culos del código civil
distrital en materia de familia, del 9 de Abril de 1917, luego absorbida por el código civil distrital, de 1928.
Uno de los resultados de esta reformas es la igualdad entre marido y esposa en cuanto a la autoridades dentro
del hogar (una innovación a la que la familia mexicana sólo lentamente pudo ajustarse y que todavÃ-a en
muchos hogares no corresponde a la realidad; sin embargo, el derecho legislativo puede ser buen educador,
aunque requiera a menudo algunas generaciones para su labor).
Otras innovaciones en materia civil son la prohibición del pacto de retroventa (decreto del 2 de Abril de
1917) y la nueva reglamentación de los créditos hipotecarios que hallamos en el decreto del 3 de Abril de
1917. Varias normas se refieren también al intento de formar el castro de la República.
En materia monetaria y financiera hubo muchas nuevas normas, en tiempo de la revolución, reglamentada la
emisión del papel moneda, el tratado que recibirÃ-a la moneda expedida por las autoridades, distintas de las
constitucionalistas, medidas contra falsificación de billetes, etc.
46
El rápido descanso del valor adquisitivo del papel moneda hizo necesaria la interesante Ley de Pagos del 15
de Septiembre de 1916, suspendida pocos meses después, el 14 de Diciembre de 1916, desde cuya fecha el
régimen constitucionalistas decretó una moratoria general; de ésta quedaba exceptuadas las rentas ( que
fueron drásticamente reducidas por el decreto en cuestión).
Numerosas medidas se refieren al aumento de la deuda pública. Al final de la revolución también se
expidieron normas sobre el funcionamiento de una comisión dependiente de la Secretaria de hacienda, que
debÃ-an conocer de las reclamaciones por daños, sufridos como consecuencias de la revolución, hallamos
en esta fase también múltiples normas fiscales (modificaciones de derechos aduanales, de impuestos a al
minerÃ-a, de contribuciones directa dispuestas por la ley de 1896, etc.). Loable fue también, bajo Carranza,
la modernización de la Dirección de contabilidad y Glosa (organismo creado en la fase porfirista), mediante
la ley orgánica del departamento de ContralorÃ-a, de 1918.
Otra rama del derecho revolucionario se refiere a la validez que debÃ-a concederse a los actos, celebrados con
intervención de autoridades distintas de las constitucionales, y a la validez del pago de impuestos, hecho a
tales autoridades.
Algunas medidas se refieren al derecho penal, como, el 4 de Diciembre de 1913, la reintroducción de la ley
del 25 de Enero de 1862, que sanciona severamente los delitos contra la independencia y seguridad de la
Nación. En 1916, estalló una importante huelga contra el gobierno de Carranza, para protestar contra el
pago de los salarios en los devaluados billetes constitucionalistas, contra la cual Venustiano Carranza
reaccionó mediante el decreto del 1° de Agosto de 1916, que sancionaba, incluso con pena de muerte la
agitación laboral, algo que no sólo creó aversión contra Carranza en medio laborales, sino que impulso a
la consagración constitucional del derecho de huelga, en el posterior artÃ-culo 123 constitucional.
Otras medidas se refieren la organización de los tribunales del Distrito federal (los Tribunales de Justicia
Constitucionalista, del 30 de Septiembre de 1914), o los de la Federación (ley Orgánica del Poder Judicial
de la Federación, 2 de Noviembre de 1917), y el fuero militar.
Curiosa es la prohibición de las corridas de toros (11 de Octubre de 1916), por poner en peligro, sin la menor
necesidad, la vida de un hombre, y constituir un placer malsano. Mencionemos ahora los principales datos de
este periodo, relevante para la historia de la educación.
En Diciembre de 1913, bajo el gobierno de Victoriano Huerta, se habÃ-a promulgado una nueva ley sobre la
segunda enseñanza, que se aparta del principio positivista de ir de las materias abstractas y general hacia la
más concretas y complejas, y que separa nuevamente la segunda enseñanza de la Universidad. Esta ley no
tuvo mucho tempo en vigor: en Septiembre de 1021 el estudio preparatorio se ajustó de nuevo a la
Universidad. Desde el 7 de Enero de 1916, la enseñanza estatal, universitaria y preparatoria, dejó de ser
gratuita. El 15 de Enero de 1916, la segunda enseñanza sufrió otra vez una amputación: en 1901 habÃ-a
comprendido seis años; desde 1907, cinco y ahora se redujo cuatro. Como medida temporal, justificada por
el descenso de la economÃ-a mexicana y por la necesidad de que la juventud saliera lo más pronto posible
de las escuelas para ayudar a la reconstrucción del paÃ-s, esta reducción del programa podÃ-a justificarse.
Más criticable, empero, fue la supresión de la Secretaria de Instrucción y Bellas Artes, y la
descentralización total de la enseñanza, en cuyo esencial campo dominada, hasta el régimen de
Obregón, la iniciativa municipal.
Importante es también la reforma que se hizo el 25 de diciembre de 1914 al artÃ-culo 109 de la
constitución en un intento de fomentar a la democracia municipal, y la supresión de la vicepresidencia
(decreto del 29 de Septiembre de 1916). Al derecho marÃ-timo se refiere la Ley Orgánica del Cuerpo de
Prácticos de los Estados Unidos Mexicanos, del 10 de Junio de 1916. Mencionemos finalmente la Ley
electoral del 19 de Septiembre de 1916, y la ley nueva Ley de Secretaria de Estado, del 25 de Diciembre de
1917.
47
Â
2.4. La Constitución de 1917 y sus reformas.
Â
• La Constitución de 1917.
La situación social, económica y polÃ-tica de fines del siglo XIX y la primera mitad del XX originó la
REVOLUCIÓN MEXICANA. Los campesinos no eran dueños de las tierras que trabajaban y sufrÃ-an una
vida llena de injusticias, pues los propietarios, en lugar de explotar la tierra, explotaban a los hombres. Los
obreros carecÃ-an de derechos e intolerables condiciones de trabajo pesaban sobre ellos. Las desigualdades
entre las clases sociales eran cada vez más profundas. La Constitución de 1857 habÃ-a cedido su vigencia
a la dictadura de un hombre, y el pueblo de México, por alcanzar la democracia y la justicia, empuño las
armas en lo que puede llamarse la primera revolución social del siglo XX.
Después del triunfo de Carranza− Obregón, el camino estaba libre para la elaboración de una nueva
constitución cuya cuna era la ciudad de Querétaro, y cuyo biógrafo es Félix F. Palavicini.
A la creación y al funcionamiento del Congreso Constituyente respectivo se refiere las leyes del 15 y 19 de
Septiembre 1916.
La influencia personal de Venustiano Carranza en esta obra fue mÃ-nima; los artÃ-culos más importante (27
y 123) están más bien ligados a nombres revolucionario como Andrés Molina EnrÃ-quez, LuÃ-s cabrera
y Múgica. Para la elaboración del artÃ-culo 123 fue importante el discurso de un diputado de Yucatán
(región que ya habÃ-a producido un nuevo derecho laboral, como hemos visto), el obrero Héctor Victoria.
También Heriberto Jara jugó un papel loble, y a Froylán Manjares se debe la colocación de las bases
del derecho obrero en un artÃ-culo aparte, 123 (y en un tÃ-tulo aparte, el sexto), en vez de añadirse estos
principios al artÃ-culo 5, referente a la libertad económica. En materia educativa, es esencial el artÃ-culo
3° de la Constitución de 1917, en cuyo proyecto el término de laica como alternativa se propuso racional
dio lugar a series discusiones.
Para la relación entre Estado e iglesia son importantes el artÃ-culo5, que prohÃ-be los votos religiosos, el
artÃ-culo 24, que establece la libertad religiosa y prohÃ-be actos de culto fuera de los templos o casa
particulares, y el artÃ-culo 130, que establece la base a la que debe sujetarse el culto religioso y la disciplina
religiosa externa.
Varias actos anticlericales, durante la revolución, habÃ-a anunciado ya este tono de la nueva constitución.
La verdadera o supuesta ayuda del clero al usurpador Victoriano huerta (las conferencias de torreón)
ofrecÃ-a una justificada o cuasi justificación para medidas anticlesiales; durante la revolución hubo
detenciones y fisulamiento de sacerdotes; muchas monjas abandonaron sus conventos; altos clérigos
salieron al destierro; en San LuÃ-s PotosÃ- la confesión sólo fue permitida en artÃ-culo de muerte y en
presencia de un funcionario público, etc.
Otro artÃ-culo importante es el 115, con las bases para la organización del Municipio libre.
Esta constitución de 1917 fue una declaración de guerra multilateral, dirigida a los hacendados, los
patrones, el clero y las compañÃ-as mineras (que perdieron sus derechos al subsuelo). El efecto
potencialmente peligroso de la constitución, empero, fue suavizado por el hecho de que Venustiano Carranza
logró tranquilizar a la iglesia y a las compañÃ-as petroleras, mediante promesas de que, abajo su
régimen, la constitución no tendrÃ-an una eficacia total.
48
Después de tantos procesos y problemas el proyecto de Carranza sufrió importantÃ-simas modificaciones,
de tal modo que la Constitución que promulgó el 5 de febrero de 1917, es, no una reforma a la de 1857,
aunque de ella hereda principios básicos, como son: formas de gobierno, soberanÃ-a popular, división de
poderes y derechos individuales, sino una nueva ley, que olvidando los lÃ-mites del derecho constitucional
clásico y vigentes entonces en el mundo. Recogió en sus preceptos los ideales revolucionarios del pueblo
mexicano. Les dio forma y creó instituciones que los realizaran en la vida futura del paÃ-s.
Los diputados constituyentes fueron hombres que sentÃ-an como propia la angustia de un pueblo que
habÃ-an luchado por alcanzar un existir más digno y más justo para todos. En general. Los constituyentes
eran jóvenes, algunos sin gran experiencia polÃ-tica, pero todas sus limitaciones las suplieron con una
profunda visión de la realidad mexicana. ConocÃ-an, por haberlo viviendo, los enormes problemas
nacionales; contemplan cómo el pueblo habÃ-an generosamente sacrificado la paz con la ilusión de crear
un México mejor, y con honradez la Ley Suprema que establecÃ-a, al margen de la doctrina constitucional
clásica, los derechos del trabajador y las bases de la reforma agraria.
La CROM se juntó a Obregón, en 1920, y aquel mismo año Venustiano Carranza, ya en camino para el
exilio, fue asesinado. Con el próximo régimen, de Ãlvaro Obregón, comienza la fase del México
moderno, producto de su revolución, pero también una fase caracterÃ-stica por las tentativas de suavizar
ciertas esperanzas radicales que esta revolución habÃ-a transmitido a la Constitución de 1917: en sinergia,
el idealismo revolucionario, el aburguesamiento de los lÃ-deres y el impacto de la economÃ-a y tecnogÃ-a
moderna, han estado creando el multifacético México que hoy conocemos, criticamos y gozamos.
La Constitución Mexicana de 1917 es la primera en el mundo en declarar y proteger lo que después se han
llamado garantÃ-an sociales, ósea, el derecho que tiene todos los hombres para llevar una existencia digna y
el deber del Estado de asegurar que asÃ- sea. Mientras las garantÃ-as individuales exigen al Estado una
actitud de respeto para las libertades humanas, pues estas forman un campo donde el poder estatal no debe
penetrar, las garantÃ-as sociales, por el contrario, imponen a los gobernantes la obligación de asegurar el
bienestar de todas las clases integrantes de la comunidad.
Â
• La reforma económica de la Constitución.
Muy importantes reformas a la Constitución en materia de Planeación, han sido aprobadas por el
Constituyente Permanente y publicadas en el Diario Oficial de la Federación del 3 de febrero de 1983. Estos
nuevos preceptos son los siguientes:
ART. 16 La correspondencia que bajo cubierta circule por las estafetas estará libre de todo registro, y su
violación será penada por la ley.
En tiempo de paz ningún miembro del Ejército podrá alojarse en casa particular contra la voluntad del
dueño, ni imponer prestación alguna, En tiempo de guerra los militares podrán exigir alojamiento,
bagajes, alimentos y otras prestaciones, en los términos que establezca la ley marcial correspondiente.
ARTÃCULO SEGUNDO. Se modifica el ArtÃ-culo 25 de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos
Mexicanos para quedar como sigue:
ART. 25. Corresponde al Estado la rectorÃ-a del desarrollo nacional para garantizar que éste sea integral,
que fortalezca la SoberanÃ-a de la Nación y su régimen democrático y que, mediante el fomento del
crecimiento económico y el empleo y una más justa distribución del ingreso y la riqueza, permita el pleno
ejercicio de la libertad y la dignidad de los individuos, grupos y clases sociales, cuya seguridad protege esta
Constitución.
49
El Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional, y llevará a
cabo la regulación y fomento de las actividades que demande el interés general en el marco de libertades
que otorga esta Constitución,
Al desarrollo económico nacional concurrirán, con responsabilidad social, el sector público, el sector
social y el sector privado, sin m de otras formas de actividad económica que contribuyan al desarrollo de la
Nación.
El sector público tendrá a su cargo, de manera exclusiva, las áreas estratégicas que se señalan en el
ArtÃ-culo 28, párrafo cuarto de la Constitución, manteniendo siempre el Gobierno Federal la propiedad y
el control sobre los organismos que en su caso se establezcan.
Asimismo podrá participar por sÃ- o con los sectores social y privado, de acuerdo con la ley, para impulsar
y organizar las áreas prioritarias del desarrollo.
Bajo criterios de equidad social y productividad se apoyará e impulsará a las empresas de los sectores
social y privado de la economÃ-a, sujetándolos a las modalidades que dicte el interés público y al uso,
en beneficio general, de los recursos productivos, cuidando su conservación y el medio ambiente.
La ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la actividad
económica del Sector social: de los ejidos, organizaciones de trabajadores, cooperativas, comunidades,
empresas que pertenezcan mayoritaria o exclusivamente a los trabajadores y, en general, de todas las formas
de organización social para la producción, distribución y consumo de bienes y ser vicios socialmente
necesarios.
La ley alentara y protegerá la actividad económica que realicen los particulares y proveerá las condiciones
para que el desenvolvimiento del sector privado contribuya al desarrollo económico nacional, en los
términos que establece esta Constitución.
ARTICULO TERCERO− Se modifica el ArtÃ-culo 26 de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos
Mexicanos para quedar como sigue:
ART. 26El Estado organizará un sistema de planeación democrática del desarrollo urbano nacional que
imprima solidez, dinamismo, permanencia y equidad al crecimiento de la economÃ-a para la independencia y
la democratización polÃ-tica, social y cultural de la Nación.
Los fines del proyecto nacional contenidos en esta Constitución de los objetivos de la planeación. La
planeación será democrática. Mediante la participación de los diversos sectores sociales recogerá las
aspiraciones y demandas de la sociedad para incorporarlas al plan y los programas de desarrollo. Habrá un
plan nacional de desarrollo al que se sujetarán obligatoriamente los programas de la Administración
Pública Federal.
La ley facultará al Ejecutivo para que establezca los procedimientos de participación y consulta popular en
el sistema nacional de planeación democrática, y los criterios para la formulación, instrumentación,
control y evaluación del plan y los programas de desarrollo. Asimismo determinará los órganos
responsables del proceso de planeación y las bases para que el Ejecutivo Federal coordine mediante
convenios con los gobiernos de las entidades federativas e induzca y concierte con los particulares las
acciones a realizar para su elaboración y ejecución.
En el sistema de planeación democrática, el Congreso de la Unión tendrá la intervención que señale
la ley.
50
ARTÃCULO CUARTO. Se adiciona el Art. 27 de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos
Mexicanos, con las fracciones XIX y XX, como sigue:
1 a XXIX−C.
XIX. Con base en esta Constitución, el Estado dispondrá las medidas para la expedita y honesta
imparticipación de la justicia agraria, con objeto de garantizar la seguridad jurÃ-dica en la tenencia de la
tierra ejidal, comunal y de la pequeña propiedad, y apoyará la asesorÃ-a legal de los campesinos.
XX. El Estado promoverá las condiciones para el desarrollo rural integral. con el propósito de generar
empleo y garantizar á la población campesina el bienestar y su participación e incorporación en el
desarrollo nacional, y fomentará la actividad agropecuaria y forestal para el óptimo uso de la tierra, con
obras de infraestructura, insumos, créditos, servicios de capacitación y asistencia técnica. Asimismo
expedirá la legislación reglamentaria para planear y organizar la producción agropecuaria, su
industrialización y comercialización, considerándolas de interés público.
ARTÃCULO QUINTOSe modifica el ArtÃ-culo 28 de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos
Mexicanos.
ARTÃCULO SEXTOSe adiciona el ArtÃ-culo 73 de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos
Mexicanos, con las fracciones XXIX−D, XXIX−E y XXIX−F, como sigue
1 a XXIX−C
XXIX−D. Para expedir leyes sobre planeación nacional del desarrollo económico y social.
XXIX−E. Para ex leyes para la programación, promoción, concentración y ejecución de acciones de
orden económico, especialmente las referentes al abasto y otras que tengan como fin la producción
suficiente y oportuna de bienes y servicios, social y nacionalmente necesarios.
XXIX−E. Para ex leyes tendientes a la promoción de la inversión mexicana, la regulación de la inversión
extranjera, la transferencia de tecnologÃ-a y la generación, difusión y aplicación de los conocimientos
cientÃ-ficos y tecnológicos que requiere el desarrollo nacional. −
La edición 1983 de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos Mexicanos, hecha por el Diario Oficial
de la Federación, se antecede con las exposiciones de motivos de las diversas reformas constitucionales.
La Ley orgánica de la Administración Pública Federal (Reforma publicada en el D.O.F., del 29 de
diciembre de 1982), establece de la competencia de la SecretarÃ-a de Programación y Presupuesto,
artÃ-culo 32, los siguientes asuntos en materia de planeación:
1. Proyectar la planeación nacional del desarrollo y elaborar, con la participación de los grupos sociales
interesados, el Plan Nacional correspondiente.
II. Proyectar con la participación que corresponda a los gobiernos estatales y municipales la planeación
regional, asÃ- como la ejecución de los programas especiales que le señale el Presidente de la República.
III. Coordinar las actividades de planeación nacional para el desarrollo, asÃ- como procurar la congruencia
entre las acciones de la Administración Pública Federal y los objetivos y prioridades del Plan Nacional de
Desarrollo.
IV. Coordinar las acciones que el Ejecutivo Federal convenga con los gobiernos locales para el desarrollo
51
integral de las diversas regiones del paÃ-s.
V. Proyectar y calcular los egresos del Gobierno Federal y de la Administración Pública Paraestatal,
haciéndolos compatibles con las disponibilidades de recursos que señale la SecretarÃ-a de Hacienda y
Crédito Público, y en atención a las necesidades y polÃ-ticas del desarrollo nacional.
VI. Formular el programa del gasto público federal y el proyecto de Presupuesto de Egresos de la
Federación y presentarlos, junto con el del Departamento del Distrito Federal, a la consideración del
Presidente de la República.
VII. Autorizar los programas de inversión pública de las dependencias y entidades de la Administración
Pública Federal.
2.4.1 ANÃLISIS PARTICULAR DE LOS ARTÃCULOS CONSTITUCIONALES DE CONTENIDO
ECONÓMICO
CONSTITUCIONALIZACIÓN DEL DERECHO ECONÓMICO EN MEXICO: ARTÃCULOS 3°, 5s,
11, 25, 26, 27, 28, 74 fracciones VII, VIII, IX, X, XII, XIX y 131
Estos preceptos integran lo que puede denominarse la Constitución Económica Mexicana.
Todos ellos aluden en términos generales a la organización económica del Estado mexicano.
Don Felipe Tena RamÃ-rez en su obra Leyes Fundamentales de México, afirma estas ideas en los
términos siguientes: El Estado mexicano tuvo su anuncio y su esperanza en la Constitución de 1814;
luchó por su forma de gobierno en las de 24, de 36 y de 42 hasta alcanzar la republicana, democrática y
federal; en seguida consagró en el Acta de Reformas la protección de los derechos públicos de las
personas; a continuación reinvidico en la Constitución de 57 y en las Leyes de Reforma los atributos que
como Estado le correspondÃ-an., frente a las desmembraciones que hablan operado en el régimen colonial;
por último cuando el Estado mexicano habÃ-a alcanzado ya la integración completa de su ser la
Constitución de 1917, se preocupa por la resolución del problema social, y agrega: la sangre derramada en
la lucha por la Constitución, no lo habÃ-a sido por, una quimera siempre en fuga. Más que el aliento
jurÃ-dico de este pueblo, su ley suprema ha sido el pretexto jurÃ-dico de su redención.
Los problemas socio−económicos preocuparon hondamente a nuestros constituyentes de 1917, sobre todo
cuando establecen en el primer ordenamiento jurÃ-dico, normas de resguardo, protección y tutela de los
derechos sociales del hombre. En general, predominó el ideal de justicia social y la primacÃ-a del interés
general.
El espÃ-ritu nacionalista y el respeto a la soberanÃ-a nacional, se unieron a la protección de lo, grupos
marginados, y al predominio del interés colectivo sobre los derechos individuales.
Jorge Witker en si Curso de Derecho Económico, 1989, pág. 51, expresa: Una sÃ-ntesis de los preceptos
constitucionales que conforma la economÃ-a mixta que establece el código fundamental−vigente serÃ-a:
1. Estatuye un Derecho de propiedad de los particulares sobre todo tipo de bienes, incluyendo los de
producción, pero condiciona y limita la propiedad privada en atención al interés público.
2. Establece un régimen de propiedad pública sobre determinado tipo de bienes (Art. 27).
3. Instaura un control directo y hasta exclusivo y no concesionable, del poder público sobre ciertas
actividades o cometidos; áreas estratégicas (Arts. 27 y 28).
52
4. Garantiza una serie de derechos individuales y sociales de libertad eco nómica, pero condiciona y limita su
ejercicio por el interés público (Art. 5 y 11).
5. Define la rectorÃ-a del Estado en el sistema económico para un desarrollo integral (Art. 25).
6. Convoca a las tareas del desarrollo a los sectores público, social y pri vado, tipificando a nivel
constitucional el esquema de economÃ-a mixta (Art. 25 párrafo 3º).
7. Faculta al Estado para planificar democráticamente el desarrollo económico y social (Art. 26).
8. Postula una economÃ-a de mercado competitivo que rechaza los monopolios, prácticas monopólicas,
concentraciones y acaparamientos de artÃ-culos de consumo necesario y otras prácticas desleales
atentatorias a la libre concurrencia (Art. 28).
9. Acepta, con carácter excepcional, los monopolios estatales en áreas estratégicas en las que se incluyen
el servicio público de banca y de crédito (Art. 28).
10. Finalmente, atribuye al poder público, a través de sus diversos órganos, una serie de facultades para
intervenir en la economÃ-a con objeto de impulsar el desarrollo de la sociedad regulando: el aprovechamiento
de los, elementos susceptibles de apropiación para hacer una distribución equitativa, de la riqueza pública
y para cuidar de su conservación (Art. 29 párrafo .3)
• La RectorÃ-a del Estado del Desarrollo Nacional.
RectorÃ-a proviene de Rector, o sea el que dirige o gobierna, o persona a cuyo cargo está e gobierno y
mando de una comunidad.
Por lo que se refiere al Estado, estimamos que es un orden jurÃ-dico de convivencia, cm un territorio
determinado; una forma da asociación superior a todas las formas de asociación, pues implica el monopolio
y exclusividad del poder coactivo el cual puede transmitirse de varias maneras y de acuerdo con sus propios
supuestos, que es la soberanÃ-a. El proceso polÃ-tico se centra en torno, a poseer esta soberanÃ-a; el proceso
administrativo, en torno a su empleo ejecutivo, La lucha por la posesión de la soberanÃ-a es también una
lucha por la legitimidad, los hombres procuran, sobre todo, estar en lo justo o pensar que lo están.
El fenómeno del poder se manifiesta en todos los grupos humanos. Cada uno de ellos constituye un cuadro
en el interior del cual se ejerce un poder. Todos los grupos están unidos por lazos muy complejos. El poder
no está dividido en forma estancada entre los diversos grupos sociales.
Hoy el signo de los tiempos que corren es el signo económico que se resume en las actividades sociales
encaminadas a la producción, distribución y consumo de bienes. La Ciencia PolÃ-tica mantiene una estricta
relación con la economÃ-a, sobre todo cuando el Estado se convierte en el regulador de los procesos
económicos o en el dispensador del bienestar general.
Para Druncker, la estrecha y superficial racionalidad de la sociedad de roer codo puede ser considerada corno
susceptible de ensanchamiento y de profundización. Metodológicamente la cohesión social de la sociedad
de mercado puede ser comparada a formas elementales y menos groseras de la cohesión social.
Como todos los sectores que integran el Estado constituyen sus partes integrantes, nada más necesario que el
propio Estado conduzca su desarrollo económico.
Por desarrollo se entiende el proceso de transformación de la estructura de una sociedad ligado al
crecimiento económico. Se trata de un periodo amplio y que se refiere al conjunto de las estructuras
53
económicas sociales.
Alrededor de este término hay frecuentes polémicas entre economistas de diversas escuelas. Unos
afirman que el desarrollo tiende a fines económicos para asegurar un creciente estándar de vida. Otros
dicen que el desarrollo debe girar alrededor de fines sociales y reducción de las desigualdades de ingreso,
riqueza y poder económico.
En el mismo texto se comenta: Numerosos economistas coinciden en que este término designa un cambio
cualitativo de una sociedad, tanto en lo material como en lo espiritual, en la TecnologÃ-a, en la Ciencia, en la
Cultura, etc., y no simplemente un crecimiento económico, aunque también incluye este aspecto. Por
tanto, el desarrollo económico exige cambios en las técnicas de la producción, en las actitudes sociales y
en las instituciones. Se pasa de un estado atrasado de su economÃ-a a un estado avanzad6 de la misma.
Este nivel alcanzado en el desarrollo (Zorrilla y Méndez, ob. cit.) representa mejores niveles de vida para la
población en su conjunto; implica que los niveles de vida se van mejorando dÃ-a con dÃ-a, lo que representa
cambios cuantitativos y cualitativos. Dos expresiones fundamentales del desarrollo eco nómico son: aumento
de la producción y productividad per cápita c las diferentes ramas económicas, y aumento del ingreso real
p cápita. Algunas caracterÃ-sticas del desarrollo económico son: a) desenvolvimiento de las fuerzas
productivas; b) crecimiento del producto nacional con un reparto más equitativo de la riqueza entre los
habitantes del paÃ-s; c) crecimiento del empleo con mayores ingresos reales para los trabajadores; y d) más,
y mejo res escuelas para mayor número de personas.
Estas ideas generales están contenidas en detalle en los artÃ-culos 25 a 28 de la Constitución, citadas
anteriormente.
2.4.4. La Planeación Nacional del Desarrollo
Los artÃ-culos constitucionales antes citados aluden a la Planeación. Además en el Diario Oficial de la
Federación del 5 de' enero de 1983 se publicó la Ley de Planeación que abroga la Ley General de
Planeación General de la República de 12 de julio de 1930. La ley entró en vigor salvo, el artÃ-culo 60,
párrafos segundo y tercero que regirán a partir de 1984.
Esta Ley debe consultarse en forma integral por la importancia que reviste y por la significación de sus 44
artÃ-culos
Creemos de interés para los fines de este capitulo mencionar el art. 3° de la misma:
Para los efectos de esta Ley se entiende por planeación nacional del desarrollo la ordenación racional y
sistemática de acciones que, en base al ejercicio de las atribuciones del Ejecutivo Federal en materia de
regulación y promoción de la actividad económica, social, polÃ-tica y cultural, tiene como propósito la
transformación de la realidad del paÃ-s, de conformidad con las normas, principios y objetivos que la propia
Constitución y la Ley establecen.
Mediante la planeación se fijarán objetivos, nietas, estrategias y prioridades; se asignaran recursos,
responsabilidades y tiempos de ejecución, se coordinarán acciones y se evaluarán resultados.
Consideramos hacer un análisis somero de la doctrina en materia de planeación.
En su concepto más elemental, la planificación es la previsión cientÃ-fica del futuro. Para Merriam, la
planificación es el esfuerzo organizado para utilizar la inteligencia social de la determinación de la
polÃ-tica nacional. Se basa en los datos fundamentales sobre los recursos, cuidadosamente recogidos y
analizados; en una visión de conjunto que abarque y reúna los distintos factores pertinentes para evitar
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conflictos, de propósitos o faltas de unidad en la orientación general; en una visión retrospectiva y
prospectiva. Basándose en la consideración de nuestros recursos y trayectorias, con el mayor cuidado
posible, y en la consideración de los problemas que van surgiendo, los planificadores tratan de determinar
pautas a largo plazo.
La planificación es la defensa de los pueblos, pues a través de ella se defienden los elementos que la
polÃ-tica encumbra en los altos puestos directivos de la Administración pública. La era de las
improvisaciones necesariamente ha pasado y se da paso a la estructuración técnico−cientÃ-fica del
Estado. El gobernante no tiene derecho a improvisar soluciones que la reflexión −ha depurado, pues a él
corresponde con amplio margen, adoptar las soluciones
PolÃ-ticas que se originen.
La planeación, dice Fernando Zamora, como proceso, abarca etapas precisas y necesarias:
1. La fijación de loe objetivos que se persiguen; 2. Una investigación en lo que se trata de obtener, una
visión para alcanzar las metas previamente fijadas; 3. La determinación de las posibles soluciones o medios
para alcanzar, las metas previamente fijadas; 4. Selección entre esas posibles medidas, incluyendo
frecuentemente la de abstenerse de tornar cualquier acción; 5. La formulación detallada del modo de
ejecutar la solución preferida.
L planificación puede ser general o particular, pública o privada. Existe un sistema soviético de
planificación y un sistema norteamericano planificación. Los paÃ-ses europeos se han caracterizado por la
forma original que han presentado `sus trabajos de planificación, frente a las graves crisis del mundo
occidental. Latinoamérica ha entrado en la era de la planificación y su desarrollo ha sido hasta hoy
limitado e irregular.
La planeación gubernamental en México es un concepto que se ha venido abriendo paso, hasta su
desarrollo integral. Desde luego la Ley orgánica de la Administración Pública Federal nos habla de ellas,
como órganos. para el estudio y planeación de la polÃ-tica de conjunto que en ciertos ramos debe
conseguirse. Los diferentes preceptos de dicha ley que fijan la competencia de las dependencias hablan con
frecuencia del concepto de planeación referido a cada ramo.
El presupuesto de egresos de la Federación y la Ley de ingresos de la Federación deben estimarse como
verdaderas expresiones de planificación.
La materia puede ser aún más especializada como en el caso de la Ley del Desarrollo Urbano del Distrito
Federal. D.O.F., del 7 de enero de 1976.
Por lo que se refiere a los organismos descentralizados y empresas de participación estatal, el acuerdo del
D.O.F., del 30 de junio de 1959, ordena que estos organismos elaboren un programa de inversiones
Ya hemos aludido a la función tan importante que tiene la, SecretarÃ-a de Programación y Presupuesto en
materia de planificación gubernamental.
Una materia no suficientemente desarrollada en la economÃ-a es la intervención del Estado en el crédito.
Hemos insistido en un nueva Ley de sociedades nacionales de crédito, que elimine los problemas de la
banca, cuyo primer tratamiento se inicia en el actual Gobierno.
Debe tomarse en cuenta, en forma permanente, `la nueva organización del sector público paraestatal.
Es de gran importancia la elaboración de los nuevos Planes como el Plan Nacional de Desarrollo Industrial.
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D.O.F. del 16 de julio de 1979; el Plan 19 de mayo de 1978 y 12 de julio del mismo año; el Plan Nacional
de Educación; el Plan Nacional de Salud; el Plan Global de Desarrollo; el Programa de energéticos; el de
Turismo y otros. Además de la citada Ley del 5 de enero de 1983.
Programa Nacional de Desarrollo Tecnológico y CientÃ-fico para 1984−1988. D.O.F., del 21 de diciembre
de 1984.
Programa Nacional de Salud, 1984−1988. D.O.F., del 27 de agosto de 1984.
Programa Nacional de Pesca y Recursos del Mar, 1984−1988. DOE., del 17 de septiembre de 1984.
Decreto por el que se aprueba el programa sectorial de mediano plazo denominado Programa Nacional de
Pesca y Recursos del Mar, 1984−1988. DOE., del 17 d septiembre de 1984.
Decreto por el que se aprueba el programa de mediano plazo denominado Programa Nacional de
Financiamiento del Desarrollo, 19841988. D.O.F., del 20 de septiembre de 1984.
Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo, 1984−1988. D.O.F., del 20 de septiembre de 1984. Fe
de erratas: 14−XI1−1984.
Decreto por el que se aprueban los programas sectoriales de desarrollo urbano y de vivienda de mediano plazo
que se denominarán Programa Nacional de Desarrollo Urbano y de Vivienda, 1984−988. D.O.F., del 25 de
septiembre (le 1984.
Programa Nacional de Desarrollo Urbano y Vivienda, 1984−1988. D.O.F., del 25 de septiembre de 1984.
Decreto por el que se aprueba el programa sectorial de mediano plazo denominado Programa Nacional de
EcologÃ-a, 1984−1988. D.O.F., del 26 de septiembre de 1984.
Programa Nacional de EcologÃ-a, 1984−1988. D.O.F., del 26 de septiembre de 1984.
Programa de simplificación administrativa.
Programa Nacional de Capacitación y Productividad, 1984−1988. DOE., del 22 de agosto de 1984.
Programa Nacional de MinerÃ-a, 17−V1I−1984. Fe de erratas: 16−X−l96t.
Programa Nacional de Educación, Cultura, Recreación y Deporte, 1984−1985. D.O.F., del 21 de
septiembre de 1984.
Programa para la estructuración, operación y desarrollo del Sistema Nacional para el Abasto. D.O.F., del 27
de septiembre de 1984.
Programa Nacional de Modernización Industrial y del Comercio Exterior, 1990−1994; Ã-d. del Abasto.
DOE. 24−1−1990.
2.4.5. El Derecho Administrativo Económico Nacional.
Después de la Reforma agraria, obrera y económica iniciada a partir de la Constitución de 1917, los
pasos más importantes han sido la expropiación petrolera, nacionalización de la industria eléctrica (Ley
del Servicio Público de energÃ-a eléctrica de 22 de diciembre de 1975), y la mexicanización de la
minerÃ-a (Ley reglamentaria del artÃ-culo 27 constitucional en materia minera del D.O.F., dei 22 de
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diciembre de 1975), la nacionalización de la banca.
Para los fines de este estudio señalaremos algunos ejemplos de esa polÃ-tica económica, que se ha
reflejado en una extensa legislación administrativa, que tiende al estimulo de las empresas establecidas en la
República.
Entramos asÃ- al terreno propio de la Administración económica, en el ámbito de los medios
instrumentales. La Administración económica suministra aquÃ- los cauces adecuados para cumplir los
objetivos polÃ-ticos y materializa en acción las medidas propuestas por los expertos de la economÃ-a. La
Administración económica tiene, pues, un papel subordinado, no le corresponde la elección de fines sino
sólo su cumplimiento una vez que le son dados desde arriba. En esto no se diferencia en absoluto del que se
asigna en general a la Administración Pública. MartÃ-n Mateo y Sosa Wagner, Derecho administrativo
económico.
Los fines y propósitos del Estado, originan una amplia legislación administrativa, que se enfrenta a graves
problemas sociales que podemos resumir en los siguientes
• La improductividad;
• El intermediarismo;
• La especulación incontrolada; −
• Una distribución ineficaz;
• El abasto insuficiente e irregular;
• Insuficiencia del control de calidad;
• El deslizamiento del peso;
• Limitadas exportaciones de productos nacionales manufacturados;
• Reducidas inversiones nacionales y extranjeras;
• La constante alza de precios;
• Reducida capacidad adquisitiva del salario;
• Empleo y desempeño; y otras no menos graves.
Habiéndonos ocupado de diversas ramas de la industria y del comercio, aludimos a otras importantes leyes
relacionadas con la industria y el comercio.
1. Ley de atribuciones del Ejecutivo Federal en materia económica.
2. Ley de monopolios.
3. Fondo de garantÃ-as y fomento a la industria mediana y pequeña. Este fondo se maneja en fideicomiso
por Nacional Financiera, S. A., con el propósito de auxiliar un crédito bancario, suficiente y oportuno, a
las industrias mediana y pequeña. Se creó por la ley del 18 de diciembre de 1954.
En el D.O.F., del 15 (le diciembre de 1975 se publicó el Decreto por el que se abroga la Ley de Fomento de
Industrias Nuevas y Necesarias.
4. A la legislación administrativa en materia de organismos descentralizados dos y empresas de
participación estatal, debernos agregar la creación del Banco Nacional da Crédito Rural. S. A., que
responde a estas ideas: 1. `La descentralización por región. La administración en manos de personas que
vivan en la región y la conozcan; 3. La amplitud de facultades para ayudar y defender al campesino en el
plano económico; 4. El reconocimiento de los derechos del campesino como usuario del crédito y su
participación en la vida misma de los bancos; 5. La coordinación del Banco.
5. Solidez económica y mexicanización de las fuentes vitales de energÃ-a. La reforma constitucional y la
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adquisición de las empresas eléctricas.
6. La nacionalización de la industria cinematográfica; con el acto inicial de compra de los salones de cine.
La necesidad de una ley que regule la crÃ-tica situación de esa industria. Liquidación del Banco
Cinematográfico y creación de nuevos organismos públicos de cine.
7. La situación de la industria forestal y su regulación por la Ley Forestal del DOE., del 16 de enero de
1960. Reglamento de DOE., del 13 de julio (le 1988. Numerosas industrias se pueden derivar e intensificar
con la rama forestal como fuente de materias primas.
8. La Ley de industrias de transformación ha sido un poderoso estÃ-mulo para esta rama de la industria. La
Ley de 1941 D.O.F., del 13 de mayo de 1941 facultó al secretario del Patrimonio y Fomento Industrial para
determinar qué industrias o actividades se considerarán como totalmente nuevas o necesarias para el
fomento industrial del paÃ-s.
(La Ley de fomento de industrias nuevas y necesarias [D.O.F., del 4 de febrero de 1955 y reglamento del 30
de noviembre de 1955] revisó el plan económico de las leyes anteriores, con el propósito de fomentar la
fabricación de productos que permitan limitar las importaciones para lograr y mantener − el grado más
conveniente de nuestra balanza de comercio. Abrogada: D.O.F., del 15−XII−75.)
EjecutorÃ-a de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, I.E.C.J.N. Aux., 1957. Industrias nuevas y
necesarias, exención de impuestos a los Subsidios. Derecho de petición. (D.O.F., del 2 de diciembre de
1955.)
Si la quejosa solicitó exención de impuestos para fabricar sus productos, con apoyo en la Ley de industrias
nuevas y necesarias y su reglamento e instructivo, y la autoridad responsable le Contestó que si tenÃ-a
interés en disfrutar de las franquicias fiscales, deberÃ-a cumplir con lo dispuesto en el artÃ-culo 59 del
acuerdo constitucional publicado en el Diario Oficial de 18 de octubre de 1956, que concede un subsidio,
según su artÃ-culo 11, por todo ese año y que se puede prorrogar por dos y medio años más, es de
concluirse algo no perdido, ya que el subsidio en los términos de aquel acuerdo, es algo muy distinto de la
exención solicitada, que se otorga por un periodo de diez años a las industrias básicas, y no por el año
de 1956. Con las prórrogas indicadas. −
Por lo que se refiere al sistema tributario recomendamos la lectura del tÃ-tulo respectivo de esta obra.
9. La promoción turÃ-stica tiene una grande importancia como fuente de divisas. La Ley del turismo tiende a
estimular esta importante actividad. Ley Federal de Turismo. D.O.F., del 1 de marzo de 1961. (Ejecut6ria de
la Suprema Corte) Ley Federal de Fomento al Turismo. D.O.F., 28−1−1974 y creación de la SecretarÃ-a de
Turismo.
10. El mercado de valores y la balanza de pagos ofrecen signos mejorÃ-a, que se traducen en beneficios a la
colectividad. −
11. Ley reglamentaria del artÃ-culo 131 constitucional, párrafo 2, D.O.F.,− del 5 de enero de 1961.
2. Cuarenta y siete años, han transcurrido desde que fue nacionalizada la industria petrolera y la fecha del 18
de marzo de 1985 encuentra a PEMEX en condiciones que permiten asegurar el cabal éxito de su programa
de expansión e integración industrial. Lo mismo puede decirse de la Comisión Federal de Electricidad
(Ley del Servicio Público de EnergÃ-a Eléctrica del D.O.F., del 22 de diciembre de 1975)
13. Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabaja dores: D.O.F., 24−IV−l972; reforma
a la Ley del trabajo y reforma y adición al presupuesto de egresos, en la misma fecha.
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14. La Ley del desarrollo urbano del Distrito Federal, del D.O.F., del 7 de enero de 1976; y la Ley Federal de
Asentamientos Humanos. D.O.F., del 26−y− 1976 Ley de Información, EstadÃ-stica y GeografÃ-a. D.O.F.,
del 30 de diciembre de 1980.
Mercado de Valores. Reforma y adiciones a la Ley del Mercado de Valores. D.O.F., del 8 de febrero de 1985.
Sociedades de Inversión. Ley de Sociedades de Inversión. D.O.S., del 14 de enero de 1985.
Servicio de Vigilancia de Fondos y Valores de la Federación. Reformas a la Ley y adiciones. D.O.F., del 30
de diciembre de 1980.
Ley de Fomento Agropecuario. D.O.F., de 2 de enero de 1981.
La nacionalización de la Banca. 1−IX−1982, 14 de enero de 1985.
La repartición del ingreso no se resuelve con la expedición de leyes administrativas, sino desde un mirador
más amplio y cientÃ-fico, el de la economÃ-a nacional. Estamos inmersos en un grave problema de
desarrollo, al cual se oponen factores externos e internos. Las condiciones del mundo han cambiado y
demandan gobiernos llenos de entereza para alejarse de soluciones tÃ-midas creadoras de miseria y
desaliento, y adoptar las soluciones integrales que este momento histórico reclama.
Las compuertas de la economÃ-a nacional tienen que abrirse al comercio y a la industria universal. Un pueblo
vendedor de materias primas es un pueblo que vende la patria a pedazos. Un pueblo que las transforma es un
pueblo que puede hacer frente al porvenir. La distribución desigual del ingreso es tina afrenta para cada
mexicano frente al pequeño porcentaje de privilegiados que lo disfruta. A la elevación de los precios
internacionales debemos responder con una nueva actitud polÃ-tica. Los factores inflacionarios internos nos
llevan con rapidez pasmosa a un mundo de miseria lace rante. Los despilfarros gubernamentales llevan a una
mayor miseria a las clases más bajas. A cada devaluación corresponde una etapa de mayor
empobrecimiento popular.
Vivimos una etapa de transición y a pesar de los beneficios de la Revolución mexicana, y de nuestras
vacilantes reformas sociales, éstas son insuficientes para enfrentarse al mundo nuevo que llama a nuestras
puertas. Es necesario revisar la Constitución en su texto vigente, adoptar nuevas polÃ-ticas económicas que
transformen nuestra legislación administrativa, no corno sedante nervioso, ni soluciones literarias, sino
ajustadas a la auténtica realidad de la nación, pues la mayor parte de las informaciones que se manejan no
corresponden a su verdadera naturaleza.
S encuentran planteadas cuestiones fundamentales cuya discusión no debe soslayarse, tales como la
nacionalización del crédito, la absorción social de la plusvalÃ-a de la propiedad. La regulación de
trabajo profesional obliga torio, una nueva polÃ-tica agraria, y extender el campo de las reformas fiscales, y
otras medidas, que sin llegar a extremos radicales, son necesarias para fortalecer la estructura del Estado
moderno. Con paz social y con, fortaleza institucional, se alcanzará el cambio estructural y la
transformación institucional de México Informe, 1987
¿Cuántos años faltan para la transformación polÃ-tica, económica y social de nuestro paÃ-s?
Mañana cuando tengamos cien millones de habitantes nos veremos obligados a cultivar hasta la última
parcela de tierra, aprovechar en toda su magnitud los recursos naturales del subsuelo y del mar; se impondrá
un proceso masivo de industrialización por el Estado; la polÃ-tica demográfica deberá ser considerada
seriamente, tanto para limitarla como para eliminar a los grupos parasitarios un paÃ-s pobre de economÃ-a
limitada, no se puede dar el lujo de tener clases ociosas; en esta. Contradicción las clases sociales acusarán
mayor penetración para una justa distribución de la riqueza nacional. Lo q se produzca mucho o poco,
estará al alcance de todos en un régimen igualitario que nadie podrá detener. La realidad lo está
59
proclamando a gritos: nuestro problema es un problema de supervivencia.
Mientras tanto, debemos salvar la actual crisis con patriotismo, productividad y moralidad. Estamos en un
proceso de cambio. Nuestro tiempo ya no es' `de emergencia, es de renovación. El cambio estructural y el
fortalecimiento de las instituciones van a seguir siendo su sustento Informe, 1987
2.4.6. Las bases económicas de la Constitución.
Nuestro punto de partida es el concepto de Fernando Lasalle, que hace la siguiente afirmación: Los
problemas constitucionales no son primariamente problemas de Derecho, sino de poder; la verdadera
Constitución de un paÃ-s sólo reside en los factores reales y efectivos de poder que en este paÃ-s rigen; y
las Constituciones escritas no tienen valor ni son duraderas más que cuando dan expresión fiel a los
factores de poder imperantes en la realidad socia 1
La estructura peculiar de nuestra Constitución la hace eminentemente socialista; pero de un socialismo
peculiar que no puede definirse sino en esta forma: socialismo constitucional mexicano, con lo cual puede y
debe distinguirse de cualquier otro que se practique en el mundo o que se formule en teorÃ-a. Hilario Medina,
distinguido Constituyente de 1917; ex presidente de la Suprema Corte de justicia de la Nación, Discurso en
honor de Carlos L. Gracida, 1949.
La reciente reforma constitucional a los artÃ-culos 25, 26 y 27, fracciones XIX, XX, 28, 73, fracciones XXIX.
XXIX XXIX−F de la propia Constitución aluden a importantes materias de contenido económico tales
cómo:
• RectorÃ-a del desarrollo nacional.
• Planeación democrática de la actividad económica nacional.
• Desarrollo econ6mico nacional.
• Criterios de equidad social y productividad.
• Actividades de los sectores social y privado.
• Consulta popular.
• Desarrollo rural integral.
• PolÃ-tica de precios.
• Servicio público de Banca y Crédito.
• Actividades prioritarias, abasto y Otros.
• Las áreas estratégicas.
Diversos renglones importantes comprenden los textos constitucionales sobre la polÃ-tica gubernamental:
a) La polÃ-tica económica.
b) La polÃ-tica obrera; artÃ-culo 123 constitucional.
c) La polÃ-tica agraria, artÃ-culo 27 constitucional; Ley de Fomento Agro pecuario; Ley de la Reforma
Agraria y sus reformas.
d) La polÃ-tica educativa. ArtÃ-culos 3s y 73, fracción XXV de la Constitución; La nueva revolución
educativa del régimen actual.
e) Una justa distribución de la riqueza nacional.
f) Ley Federal de Protección al Consumidor. Por lo que se refiere a la polÃ-tica económica objeto del
presente capÃ-tulo
60
Debemos aludir a las materias siguientes:
1. Propiedad pública, artÃ-culos 27 y 123 constitucionales;
2. Monopolios, artÃ-culo 28 constitucional;
3. Impuestos, artÃ-culos 31, fracción IV, y 73, fracción XXIX de la Constitución;
4. Acción económica legislativa, artÃ-culo 73 de la Constitución;
5. Acción económica administrativa, artÃ-culo 89 constitucional;
6. PolÃ-tica arancelaria, artÃ-culo 131 constitucional;
7. Obras públicas, artÃ-culo 134 de la Constitución; Ley de Obras Públicas,
8. Instituciones económicas. Fomento de la pesca, Ley Federal para Fomento de la Pesca. Ley reglamentaria
del párrafo octavo del artÃ-culo 27 constitucional, relativo a la zona económica exclusiva de México.
Reglamento interior del Departamento de Pesca.
Ley sobre la vivienda. Ley Federal de Asentamientos Humanos.
Los principios económico−financieros de nuestro régimen constitucional son lo suficientemente flexibles
para adaptarse a los nuevos procesos de la economÃ-a mundial. La Constitución mexicana cuenta con los
instrumentos idóneos para una polÃ-tica económica de largo alcance y aun para tomar una posición
original en los intrincados temas de actualidad financiera.
La industria, el comercio y el trabajo son objeto de una estricta regulación por parte del Estado, que realiza
su polÃ-tica económica en varias direcciones importantes
a) Fomentando y vigilando la iniciativa privada. El principio de la libre concurrencia se limita en el artÃ-culo
28 constitucional, pero en su conjunto la Constitución ha transformado el ejercicio de este Derecho. Art. 131
constitucional.
b) El desarrollo de las empresas de economÃ-a mixta. El Estado participa en las empresas privadas con tina
polÃ-tica transitoria de mantenimiento y colaboración o acepta se represente el capital privado en las
instituciones públicas, no propiamente con fines de economÃ-a mixta, sino para hacer pública su polÃ-tica
financiera.
c) Las empresas públicas han adquirido una importancia enorme y según los signos de la época esta
corriente será cada vez más intensa. La empresa pública del Estado federal democrático es su última
lÃ-nea de defensa frente a las tendencias radicales.
d) El sector social de la economÃ-a mexicana.
El artÃ-culo 25, párrafo séptimo de la Constitución, alude a los servicios socialmente necesarios. La ley
establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la actividad económica del
Sector social; de los ejidos, organizaciones de trabajadores, cooperativas, comunidades, empresas que
pertenezcan mayoritaria o exclusivamente los trabajadores y, en general, de todas las formas de organización
social para la producción, distribución consumo de bienes y servicios socialmente necesarios.
Por lo que se refiere a los servicios públicos, el artÃ-culo 28, párrafos noveno y décimo de la
61
Constitución, disponen:
El Estado, sujetándose a las leyes, podrá en casos de interés general, concesionar la prestación de
servicios públicos o la explotación, uso y aprovecha miento de bienes de dominio de la Federación, salvo
las excepciones que las mis mas prevengan. La leyes fijarán las modalidades y condiciones que aseguren la
eficacia de la prestación de los servicios y la utilización social de los bienes y evitarán fenómenos de
concentración que contrarÃ-en el interés público.
La sujeción a regÃ-menes de servicio público se apegará a lo dispuesto por la Constitución y sólo
podrá llevarse a cabo mediante ley.
El sistema polÃ-tico mexicano está vigente: lo perfeccionamos y lo ajustamos a las necesidades del nuevo
pluralismo de la sociedad. Informe, 1987.
2.4.2. Los Derechos Humanos Económicos.
Segunda generación
La constituyen los derechos económicos, sociales y culturales, debido a los cuales, el Estado de Derecho
pasa a una etapa superior, es decir, a un Estado Social de Derecho.
De ahÃ- el surgimiento del constitucionalismo social que enfrenta la exigencia de que los derechos sociales y
económicos, descritos en las normas constitucionales, sean realmente accesibles y disfrutables. Se demanda
un Estado de Bienestar que implemente acciones, programas y estrategias, a fin de lograr que las personas los
gocen de manera efectiva, y son:
Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a obtener la satisfacción de los derechos económicos,
sociales y culturales.
Toda persona tiene derecho al trabajo en condiciones equitativas y satisfactorias.
Toda persona tiene derecho a formar sindicatos para la defensa de sus intereses
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure a ella y a su familia la salud,
alimentación, vestido, vivienda, asistencia médica y los servicios sociales necesarios.
Toda persona tiene derecho a la salud fÃ-sica y mental.
Durante la maternidad y la infancia toda persona tiene derecho a cuidados y asistencia especiales.
Toda persona tiene derecho a la educación en sus diversas modalidades.
La educación primaria y secundaria es obligatoria y gratuita.
Art. 1º 1.− Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho
establecen libremente su condición polÃ-tica y proveen asÃ- mismo a su desarrollo económico, social y
cultural.
2.− Para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos
naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada
en el principio de beneficio reciproco, asÃ- como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse
a un pueblo de sus propios medios de subsistencia.
62
3.− Los Estados partes en el presente pacto, incluso los que tienen la responsabilidad de administrar territorios
no autónomos y territorios en fideicomiso, promoverán el ejercicio del derecho de libre determinación, y
respetaran este derecho de conformidad con las disposiciones de la cara de las Naciones Unidas.
Art. 2º. 1.− Cada uno de los Estados partes en el presente pacto se comprometen a adoptar medidas, tanto
por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales, especialmente económicas y
técnicas, hasta el máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los
medios apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los
derechos aquÃ- reconocidos.
2.−Los estados partes en el presente pacto se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos que en el
se enuncian, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión
polÃ-tica o de otra Ã-ndole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición social.
3.− Los paÃ-ses en desarrollo, teniendo debidamente en cuenta los derechos humanos y su economÃ-a
nacional, podrán determinar en que medida garantizaran los derechos económicas reconocidos en el
presente Pacto a personas que no sean nacionales suyos.
Art.3º Los estados partes en el presente pacto se comprometen a asegurar a los hombre y a las mujeres igual
titulo a gozar de todos los derechos económicos, sociales y culturales enunciados en el presente pacto.
Art.4º Los estados Partes en el presente Pacto reconocen que, en el ejercicio de los derechos garantizados
conforme al presente pacto por el Estado, este podrá someter tales derechos únicamente a limitaciones
determinadas por la ley, solo en la medida compartible con la naturaleza de esos derechos y con el exclusivo
objeto de promover el bienestar general en una sociedad democrática.
Art.5º 1.− Ninguna disposición del presente pacto podrán ser interpretada en el sentido de reconocer
derecho alguno a un Estado, grupo o individuo para emprender actividades o realizar actos encaminados a la
destrucción de cualquiera de los derechos o libertades reconocidos en el Pacto, o su limitación en medida
mayor a la prevista en el.
2.− No podrá admitirse restricción o menoscabo de ninguno de los derechos fundamentales reconocidos o
vigentes en un paÃ-s en virtud de las leyes, convencionales, reglamentos o costumbres, a pretexto de que el
presente Pacto no los reconoce o los reconoce en menor grado.
Art. 6º 1.− Los Estados partes en el presente pacto reconocen el derecho a trabajar, que comprende el
derecho de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o
aceptado, y tomara medidas adecuadas para garantizar este derecho.
2.− entre las medidas que habrá de adoptar cada uno de los estados partes en el presente pacto para lograr la
plena efectividad de este derecho deberá figurar la orientación y formación técnico profesional, la
preparación de programas, normas y técnicas encaminadas a conseguir en desarrollo económico, social y
cultural constante y la ocupación plena y productiva, en condiciones que garanticen las libertades polÃ-ticas
y económicas fundamentales de la persona humana.
Art. 7º Los estados partes en el presente pacto reconocen el derecho de toda persona al goce de condiciones
de trabajo equitativas y satisfactorias que le aseguren en especial:
a) Una remuneración que proporcione como mÃ-nimo a todos los trabajadores:
i) Un Salario equitativo e igual por trabajo de igual valor, sin distinciones de ninguna especie; en particular,
63
debe asegurarse a las mujeres condiciones de trabajo no inferiores a las de los hombres, con salario igual por
trabajo igual;
ii) Condiciones de existencia digna para ellos y para sus familias conforme a las disposiciones del presente
Pacto;
b) La seguridad y la higiene en el trabajo;
c) Igual oportunidad para todos de ser promovidos, dentro de su trabajo, a la categorÃ-a superior que les
corresponda, sin más consideraciones que los factores de tiempo de servicio y capacidad;
d) El descanso, el disfrute del tiempo libre, la limitación razonable de las horas de trabajo y las vacaciones
periódicas pagadas, asÃ- como la remuneración de los dÃ-as festivos.
ART. 8° 1. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar:
a) El derecho de toda persona a fundar sindicatos y a afiliarse al de su elección, con sujeción únicamente a
los estatutos de la organización correspondiente, para promover y proteger sus intereses económicos y
sociales. No podrán imponerse otras restricciones al ejercicio de este derecho que las que prescriba la ley y
que sean necesarias en una sociedad democrática en interés de la seguridad nacional o del orden público,
o para la protección de los derechos y libertades ajenos;
b) El derecho de los sindicatos a formar federaciones o confederaciones nacionales y el de éstas a fundar
organizaciones sindicales internacionales o a afiliarse a las mis mas;
c) El derecho de los sindicatos a funcionar sin obstáculos y sin otras limitaciones que las que prescriba la ley
y que sean necesarias en una sociedad democrática en interés de la seguridad nacional o del orden
público, o para la protección de los derechos y libertades ajenos;
d) El derecho de huelga, ejercido de conformidad con las leyes de cada paÃ-s.
2. El presente artÃ-culo no impedirá someter a restricciones legales el ejercicio de tales derechos por los
miembros de las fuerzas armadas, de la policÃ-a o de la administración del Estado.
3. Nada de lo dispuesto en este artÃ-culo autorizará a los Estados Partes en el Convenio de la Organización
Internacional del Trabajo de 1948 relativo a la libertad sindical y a la protección del derecho de sindicación
a adoptar medidas legislativas que menoscaben las garantÃ-as previstas en dicho Convenio o a aplicar la ley
en forma que menoscabe dichas garantÃ-as.
ART. 9° Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a la seguridad social,
incluso al Seguro Social.
ART. 10. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen que:
1. Se debe conceder a la familia, que es el elemento natural y fundamental de la sociedad, la más amplia
protección y asistencia posibles, especialmente para su constitución y mientras sea responsable del cuidado
y la educación de los hijos a su cargo. El matrimonio debe contraerse con el libre consentimiento de los
futuros cónyuges.
2. Se debe conceder especial protección a las madres durante un periodo de tiempo razonable antes y
después del parto. Durante dicho periodo, a las madres que trabajen se les debe conceder licencia con
remuneración o con prestaciones adecuadas de seguridad social.
64
3. Se deben adoptar medidas especiales de protección y asistencia en favor de todos los niños y
adolescentes, sin discriminación alguna por razón de filiación o cualquier otra condición. Debe
protegerse a los niños y adolescentes contra la explotación económica y social. Su empleo en trabajos
nocivos para su moral y salud, o en los cuales peligre su vida o se corra el riesgo de perjudicar su desarrollo
normal, será sancionado por la ley. Los Estados deben establecer también lÃ-mites de edad por debajo de
los cuales quede prohibido y sancionado por la ley el empleo a sueldo de mano de obra infantil.
ART. 11. 1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida
adecuado para sÃ- y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua
de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán medidas apropiadas para asegurar la
efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la importancia esencial de la cooperación
internacional fundada en el libre consentimiento.
2. Los Estados Partes en el presente Pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda persona a estar
protegida contra el hambre, adoptarán, individualmente y mediante la cooperación internacional, las
medidas, incluidos programas concretos, que se necesitan para:
a) Mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la plena
utilización de los conocimientos técnicos y cientÃ-ficos, la divulgación de principios sobre nutrición y
el perfeccionamiento o la reforma de los regÃ-menes agrarios de modo que se logre la explotación y la
utilización más eficaces de las riquezas naturales;
b) Asegurar una distribución equitativa de los alimentos mundiales en relación con las necesidades,
teniendo e cuenta los problemas que se plantean tanto a los paÃ-ses que importan productos alimenticios
como a los que los exportan.
ART. 12. 1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al disfrute del
más alto nivel posible de salud fÃ-sica y mental.
2. Entre las medidas que deberán adoptar los Estados Partes en el Pacto a fin de asegurar la plena
efectividad de este derecho, figurarán las necesarias para:
a) La reducción de la mortinatalidad y de la mortalidad infantil, y el sano desarrollo de los niños;
b) El mejoramiento en todos sus aspectos de la h del trabajo y del medio ambiente;
e) La prevención y el tratamiento de las enfermedades epidémicas, endémicas, profesionales y de otra
Ã-ndole) la lucha contra ellas;
d) La creación de condiciones que aseguren a todos atención médica y servicios médicos en caso de
enfermedad.
ART. 13. 1. Los Estados Partes en el prose1 Pacto reconocen el derecho de toda persona a la educación.
Convienen en que la educación debe orientarse hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y del
sentido de su dignidad, y debe fortalecer el respeto t' los derechos humanos y las libertades fundamental
Convienen asimismo en que la educación debe capacitar a todas las personas para participar efectivamente
en una sociedad libre, favorecer la comprensión, la toleran la amistad entre todas las naciones y entre todos
los grupos raciales, étnicos o religiosos, y promover las actividades de las Naciones Unidas en pro del
mantenimiento la paz.
2. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen que, con objeto de lograr el pleno ejercicio de este
derecho:
65
a) La enseñanza primaria debe ser obligatoria accesible todos gratuitamente;
b) La enseñanza secundaria, en sus diferentes formas, incluso la enseñanza secundaria técnica y
profesional d ser generalizada y hacerse accesible a todos, por cuantos medios sean apropiados, y en particular
por la implantación progresiva de la enseñanza gratuita;
c) La enseñanza superior debe hacerse igualmente accesible a todos, sobre la base de la capacidad de cada
uno por cuantos medios sean apropiados, y en particular, por la implantación progresiva de la enseñanza
gratuita;
d) Debe fomentarse o intensificarse, en la medida de lo posible, la educación fundamental para aquellas
personas que no hayan recibido o terminado el ciclo completo de instrucción primaria;
e) Se debe proseguir activamente el desarrollo del sistema escolar en todos los ciclos de la enseñanza,
implantar un sistema adecuado de becas, y mejorar continuamente las condiciones materiales del cuerpo
docente.
3. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la libertad de los padres y, en su caso,
de los tutores legales, de escoger para sus hijos o pupilos escuelas distintas de las creadas por las autoridades
públicas, siempre que aquéllas satisfagan las normas mÃ-nimas que el Estado prescriba o apruebe en
materia de enseñanza, y de hacer que sus hijos o pupilos reciban la educación religiosa o moral que esté
de acuerdo con sus propias convicciones.
4. Nada de lo dispuesto en este artÃ-culos se interpretará como una restricción de la libertad de los
particulares y entidades para establecer y dirigir instituciones de enseñanza, a condición de que se respeten
los principios enunciados en el párrafo 1 y de que la educación dada en esas instituciones se ajuste a las
normas mÃ-nimas que prescriba el Estado.
ART. 14. Todo Estado Parte en el presente Pacto que, en el momento de hacerse parte en él, aún no haya
podido instituir en su territorio metropolitano o en otros territorios sometidos a su jurisdicción la
obligatoriedad y la gratuidad de la enseñanza primaria, se compromete a elaborar y adoptar, dentro de un
plazo de dos años, un plan detallado de acción para la aplicación progresiva, dentro de un número
razonable de años fijados en el plan, del principio de la enseñanza obligatoria y gratuita para todos.
ART. 15. 1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a:
a) Participar en la vida cultural;
b) Gozar de los beneficios del progreso cientÃ-fico y de sus aplicaciones;
c) Beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las
producciones cientÃ-ficas, literarias o artÃ-sticas de que sea autora.
2. Entre las medidas que los Estados Partes en el presente Pacto deberán adoptar para asegurar el pleno
ejercicio de este derecho, figurarán las necesarias para la conservación, el desarrollo y la difusión de la
ciencia y de la cultura.
3. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la indispensable libertad para la
investigación cientÃ-fica y para la actividad creadora.
4. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen los beneficios que derivan del fomento y desarrollo de
la cooperación y de las relaciones internacionales en cuestiones cientÃ-ficas y culturales.
66
Parte IV
ART. 16. 1. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a presentar, en conformidad con esta
parte del Pacto, informes sobre las medidas que hayan adoptado, y los progresos realizados, con el fin de
asegurar el respeto a los derechos reconocidos en el mismo.
2. a) Todos los informes serán presentados al Secretario General de las Naciones Unidas, quien trasmitirá
copias al Consejo Económico y Social para que las encamine conforme a lo dispuesto en el presente Pacto;
b) El Secretario General de las Naciones Unidas transmitirá también a los organismos especializados
copias tic O informes, o de las partes pertinentes de éstos, enviados por los Estados Partes en el presente
Pacto que además sean miembros de esos organismos especializados en la medida en que tales informes o
partes de ellos tengan relación con materias que sean de la competencia de dichos organismos conforme a
sus instrumentos constitutivos
ART. 17. 1. Los Estados Partes en el presente Pacto presentarán sus informes por etapas, con arreglo al
programa que establecerá el Consejo Económico y Social en el plazo de un año desde la entrada en vigor
del presente Pacto, previa consulta con los Estados Partes y con organismos especializados interesados.
2. Los informes podrán señalar las circunstanei8 Y dificultades que afecten el grado de cumplimiento de
L obligaciones previstas en este Pacto.
3. Cuando la información pertinente hubiera sido ya proporcionada a las Naciones Unidas o a algún
organismo especializado por un Estado Parte, no será necesario repetir dicha información, sino que
bastará hacer referencia concreta a la misma.
−ART. 18. En virtud de las atribuciones que la Carta de las Naciones Unidas le confiere en materia de
derechos humanos y libertades fundamentales, el Consejo Económico y Social podrá concluir acuerdos con
los organismos especializados sobre la presentación por tales organismos de informes relativos al
cumplimiento de l disposiciones de este Pacto que corresponden a su campo de actividades. Estos informes
podrán contener detalles sobre las decisiones y recomendaciones que en relación con este cumplimiento
hayan aprobado los órganos competentes de dichos organismos.
ART. 19. El Consejo Económico y Social podrá transmitir a la Comisión de Derechos Humanos, para su
estudio y recomendación de carácter general, o para in formación, según proceda, los informes sobre
derechos humanos que presenten los Estados conforme a los artÃ-culos 16 y 17, y los informes relativos a los
derechos humanos que presenten los organismos especializados con forme al artÃ-culo 18.
ART. 20. Los Estados Partes en el presente Pacto y los organismos especializados interesados podrán
presentar al Consejo Económico y Social observaciones sobre toda recomendación de carácter general
hecha en virtud del artÃ-culo 19 o toda referencia a tal recomendación general que conste en un informe de
la Comisión de Derechos Humanos o en un documento allÃ- mencionado.
ART. 21. FI Consejo Económico y Social podrá presentar de vez en cuando a la Asamblea General
informes que contengan recomendaciones de carácter general asÃ- como un resumen de la información
recibida de los Estados Partes en el presente Pacto y de los organismos especializados acerca de las medidas
adoptadas y los progresos realizados para lograr el respeto general de los derechos reconocidos en el presente
Pacto.
ART. 22. El Consejo Económico y Social podrá señalar a la atención de otros órganos de la Naciones
Unidas, sus órganos subsidiarios y los organismos especializados interesados que se ocupen de prestar
asistencia técnica toda cuestión surgida de los informes a que se refiere esta parte del Pacto que pueda
67
servir para que dichas entidades se pronuncien, cada una dentro de su esfera de competencia, sobre la
conveniencia de las medidas internacionales que puedan contribuir a la aplicación efectiva y progresiva del
presente Pacto.
ART. 23. Los Estados Partes en el presente Pacto convienen en que las medidas de orden internacional des
tinadas a asegurar el respeto de los derechos que se reconocen en el presente Pacto comprenden
procedimientos tales como la conclusión de convenciones, la aprobación de recomendaciones, la
prestación de asistencia técnica y la celebración de reuniones regionales y técnicas, para efectuar
consultas y realizar estudios, organizadas en cooperación con los gobiernos interesados.
ART. 24. Ninguna disposición del presente Pacto deberá interpretarse en menoscabo de las disposiciones
de la Carta de las Naciones Unidas o de las constituciones de los organismos especializados que definen las
atribuciones de los diversos órganos de las Naciones Unidas y de los organismos especializados en cuanto a
las materias a que se refiere el presente Pacto.
ART. 25. Ninguna disposición del presente Pacto deberá interpretarse en menoscabo del derecho inherente
de todos los pueblos a disfrutar y utilizar plena y libre mente sus riquezas y recursos naturales.
Parte V
ART. 26. 1. El presente Pacto estará abierto a la firma de todos los Estados Miembros de las Naciones
Unidas o miembros de algún organismo especializado, asÃ- como de todo Estado Parte en el Estatuto de la
Corte Internacional de Justicia y de cualquier otro Estado invita do por la Asamblea General de las Naciones
Unidas a ser parte en el presente Pacto.
2. El presente Pacto está sujeto a ratificación. Los instrumentos de ratificación se depositarán en poder
del Secretario General de las Naciones Unidas.
3. El presente Pacto quedará abierto a la adhesión de cualquiera de los Estados mencionados en el párrafo
1 del presente artÃ-culo.
4. La adhesión se efectuará mediante el depósito de un instrumento de adhesión en poder del Secretario
General de las Naciones Unidas.
5. El Secretario General de las Naciones Unidas in formará a todos los Estados que hayan firmado el
presente Pacto, o se hayan adherido a él, del depósito de cada uno de los instrumentos de ratificación o
de adhesión.
ART. 27. 1. El presente Pacto entrará en vigor transcurridos tres meses a partir de la fecha en que haya sido
depositado el trigésimo quinto instrumento de ratificación o de adhesión en poder del Secretario General
de las Naciones Unidas.
2. Para cada Estado que ratifique el presente Pacto o se adhiera a él después de haber sido depositado el
trigésimo quinto instrumento de ratificación o de adhesión, el Pacto entrará en vigor transcurridos tres
meses a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de ratificación o de adhesión.
ART. 28. Las disposiciones del presente Pacto serán aplicables a todas las partes componentes de los
Estados federales sin limitación ni excepción alguna.
ART. 29. 1. Todo Estado Parte en el presente Pacto podrá proponer enmiendas y depositarlas en poder del
Secretario General de las Naciones Unidas. El Secretario General comunicará las enmiendas propuestas a los
Estados Partes en el presente Pacto, pidiéndoles que le notifiquen si desean que se convoque una
68
conferencia de Estados Partes con el fin de examinar las propuestas y someterlas a votación. Si un tercio al
menos de los Estados se declara en favor de tal convocatoria, el Secretario General convocará una
conferencia bajo los auspicios de las Naciones Unidas. Toda enmienda adoptada por la mayo rÃ-a de Estados
presentes y votantes en la conferencia se someterá a la aprobación de la Asamblea General de las Naciones
Unidas.
2. Tales enmiendas entrarán en vigor cuando hayan sido aprobadas por la Asamblea General de las
Naciones Unidas y aceptadas por una mayorÃ-a de dos tercios de los Estados Partes en el presente Pacto, de
conformidad con sus respectivos procedimientos constitucionales.
3. Cuando tales enmiendas entren en vigor serán obligatorias para los Estados Partes que las hayan
aceptado, en tanto que los demás Estados Partes seguirán obligados por las disposiciones del presente
Pacto y por toda enmienda anterior que hayan aceptado.
ART. 30. Independientemente de las notificaciones previstas en el párrafo 5 del artÃ-culo 26, el Secretario
General de las Naciones Unidas comunicará a todos los Estados mencionados en el párrafo 1 del mismo
artÃ-culo:
a) Las firmas, ratificaciones y adhesiones conformes con lo dispuesto en el artÃ-culo 26;
b) La fecha en que entre en vigor el presente Pacto con forme a lo dispuesto en el artÃ-culo 27, y la fecha en
que entren en vigor las enmiendas a que hace referencia el artÃ-culo 29.
ART. 31. 1. El presente Pacto, cuyos textos en chino, espa1 francés, inglés y ruso son igualmente
auténticos, será depositado en los archivos de las Naciones Unidas.
2. El Secretario General de las Naciones Unidas enviará copias certificadas del presente Pacto a todos los
estados mencionados en el artÃ-culo 26.
Al depositar su instrumento de adhesión al Pacto el 23 de marzo de 1981, el Gobierno de México hizo la
siguiente declaración interpretativa:
Hace reserva respecto al artÃ-culo 8 que se aplicará en México bajo las condiciones y en conformidad al
procedimiento establecido en las respectivas disposiciones de la Constitución y la legislación
complementaria.
UNIDAD III.− Cambios Estructurales en el Derecho
3.1. La TecnologÃ-a.
3.1.1. Las transformaciones tecnológicas y estructurales del mundo
A partir de la década de los setenta, tanto en los paÃ-ses desarrollados como en proceso de desarrollo, se
asiste a cambios en los sistemas económicos. Se inicia la reestructuración industrial para satisfacer las
necesidades de bienes en pueblos y naciones. El desempleo y falta de crecimiento económico afecta por
igual a paÃ-ses ricos y pobres.
En paralelo emerge la tercera revolución tecnológica industrial que trastoca la organización de la
producción y advienen sistemas de producción global (fábricas mundiales) que relegan los sistemas de
producción estandarizada y masiva. Las empresas cambian estructuras, externalizan los servicios y aplican
nuevos enfoques y técnicas gerenciales y de administración.
69
El comercio internacional modifica también su organización articulada con el GATT en 1948. Nuevas
tecnologÃ-as bancario−financieras, el auge de las telecomunicaciones, la informática y el desarrollo de
nuevos materiales (fibra óptica, sÃ-lice, etc.), cambian los determinantes de las ventajas comparativas. Se
incrementa el comercio internacional de comercio. Se generalizan las fusiones y asociaciones entre empresas
para avanzar en la conquista de mercados, desarrollar tecnologÃ-as de productos, procesos, servicios y
conjuntar recursos financieros. Las alianzas estratégicas entre empresas automotrices y de aviación son
ejemplos de dicha tendencia.
El redespliegue industrial impacta las economÃ-as y mercados de América Latina y México. Las
empresas transnacionales trasladan sus industrias maduras a otras regiones para reducir costos en el consumo
de energÃ-a, de la mano de obra y en materia ecológica.
En los años ochenta se hace evidente el fenómeno de la fábrica mundial y subcontratación internacional
(maquila) en donde las empresas trasladan parte de sus componentes, piezas y/o procesos a otras plantas y
paÃ-ses.
Estos fenómenos en los paÃ-ses centrales obedecen a varios factores, pérdida de competitividad y
elevados costos de producción que tratan de frenar con adelantos tecnológicos, que al incorporarlos a sus
empresas les permite sobrevivir a la competencia.
Por su parte, México y América Latina en los ochenta han tenido que experimentar el problema de la
deuda externa, obligándolos a un doble proceso que subsiste hasta nuestros dÃ-as: industrialización
recesiva y exportación forzada. Mientras que en la década anterior nuestra producción se dobla (años
del llamado populismo económico) en ésta decae, el aumento en el superávit comercial para servir la
deuda externa, es consecuencia, principalmente, no de nuevas inversiones y modernización de la planta
productiva, sino de la utilización de la capacidad ociosa (ajuste recesivo) de la subvaluación del tipo de
cambio y de una reducción de casi a la mitad en los costos de la mano de obra.
En la tercera revolución tecnológica industrial y la reestructuración económica mundial son fenómenos
en marcha que tienen dinámica y efectos propios. Sus efectos apuntan a la globalización, esto es, mercados
mundiales y empresas internacionales. Se habla de mercados financieros y bienes que abarcan todo el orbe,
incluso la aparición de un mercado laboral mundial.
Cuando se alude a la globalización dicha mundialización se inscribe sólo en los paÃ-ses de la OCDE y el
sudeste asiático que son los que están circulando por el crecimiento económico.
Los paÃ-ses menos desarrollados, México y América Latina, intentan incorporarse a la vÃ-a rápida de
la globalización y los paÃ-ses que se encuentran en la globalización rápida, al interior compiten con el
conocimiento, creándose zonas geoeconómicas bajo esquemas de integración y asociación comercial y
tecnológica.
La cuenca del PacÃ-fico, formada por más de cuarenta paÃ-ses, emerge como la región hegemónica
mundial, con Estados Unidos y Japón disputando palmo a palmo el liderazgo tecnoeconómico.
La unión europea, bajo un prudente esquema de economÃ-a mixta, avanza en su integración y articula
instrumentos para enfrentar a Japón y Estados Unidos.
Canadá, México y Estados Unidos plasman un agresivo Tratado de Libre Comercio que amalgama
productos, servicios e inversiones. Chile y el Pacto Andino se acercan a México y el mercado del norte,
conformando una macrotendencia que busca amortiguar los impactos de una globalización galopante de fin
de siglo.
70
La biotecnologÃ-a, la microelectrónica e informática, los nuevos materiales, a su vez imponen cambios en
la división internacional del trabajo. En efecto, estas nuevas ramas de actividad económica, modifican la
inserción de paÃ-ses como México y América Latina.
Ante estos dinámicos escenarios, losestados y empresas deben modificar sus instrumentos y estrategias.
Los estados nacionales, como sujetos únicos de las relaciones económicas y comerciales de los espacios
nacionales, enfrentan los desafÃ-os de la globalización y de la integración.
Los mercados competitivos basados en empresas innovadoras y flexibles, son complementarios indispensables
para combinar creatividad, empleo y bienestar individual y colectivo.
La empresa trasnacional es la institución clave de la globalización y de la integración de fin de siglo. Su
expansión, inicia en la década de los cincuenta, asiste a cambios cualitativos evidentes, que comienza con
la propiedad y control de las materias primas hasta las manufacturas finales (integración vertical) se muda a
la captura de actividades y sectores de servicios y finanzas (integración horizontal).
Sin limitaciones o adscripciones a estados nacionales, adquieren, controlan y se asocian con filiales y
empresas nativas. La investigación y desarrollo en productos, diseños, procesos y servicios conforma su
principal capital que les permite la propiedad intelectual, capturar paÃ-ses, mercados y regiones. Los acuerdos
y alianzas estratégicas conforman redes empresariales que cubren producción, comercialización,
financiación y mercadotecnia, que les convierte en gigantes económicos planetarios.
Los servicios que participan en la producción de bienes (marcas, patentes, diseños, franquicias, finanzas y
crédito, publicidad, mercadotecnia, transporte, etc.), amplÃ-an su importancia abarcando regiones y
paÃ-ses.
La aceleración del cambio tecnológico y la liberación refuerzan todavÃ-a más la globalización. Cada
vez son más los paÃ-ses en desarrollo que persiguen la industrialización orientada a la exportación. Y al
mismo tiempo, necesitan amortizar los inmensos costos fijos del desarrollo de nuevas tecnologÃ-as y nuevos
productos ampliando su participación en los mercados mundiales.
En sÃ-ntesis, las grandes transformaciones de fin de siglo podemos resumir las en:
1 Emergencia de la tercera revolución tecnológica industrial;
2 Redespliegue industrial (fábricas mundiales);
3 Globalización;
4 Integración;
5. Estado nacional
6. Mercado
7.−Empresas transnacionales
8.−Revolución del conocimiento
9.− Externalización de los servicios
71
10.−Nuevo comercio internacional
Las telecomunicaciones, los videoteléfonos, la teleintimidad, el correo electrónico preparan cambios
culturales y sociales impresionantes para las empresas y familias del próximo siglo.
La biotecnologÃ-a es un aporte que ya comienza a impactar a empresas y familias. Al respecto un autor
señala:
Todos estos cambios tecnológicos afectarán tanto a las empresas como a las familias e individuos.
La automatización, la robótica, los métodos de trabajo, los estilos y partes administrativas, el sentido del
tiempo, la producción flexible, la calidad de los productos y servicios, el mercadeo, la publicidad directa, la
venta por teléfono, la venta por fax, los hábitos de consumo, los servicios al cliente, los nuevos productos,
la mundialización de las empresas, son sólo indicios del gran cambio que a nivel estatal y empresarial, nos
depara el auge y despegue de más ciencias y tecnologÃ-as del siglo XXI.
El derecho enfrenta desafÃ-os colosales que sólo una formación e información jurÃ-dica moderna puede
seguir con fluidez la nueva perspectiva que asumen las relaciones económicas y mercantiles, y
consecuentemente jurÃ-dicas.
3.1.2. Ciencia y tecnologÃ-a
Gobernantes y administradores recurren a la ciencia para convalidarse en el poder y la gran empresa se
fundamenta en ella para ganar desplazar a aquellos agentes que manejan sus negocios sin racionalidad, ni
administrativa.
Por otra parte, los paradigmas electrónico−informático y las dominan los factores de desarrollo de la
globalización.
Como afirma Marcos Kaplan al respecto:
Que a través de las formas y contenidos de cultura, ciencia y técnica que el Estado coproduce, incorpora
y asimila, y del sistema educacional asume funciones y realiza objetivos, como los siguientes:
a) Socialización e interiorización de valores y normas que por producción y reproducción regulares del
sistema, son cambios inherentes y desarrollos;
b) Conservación y transmisión del acervo histórico, como contribución a la cohesión, equilibrio y
continuidad de la sociedad;
c) Incorporación de las nuevas generaciones a la sociedad, por la asimilación colectiva de la tradición, del
sistema de valores, de la enseñanza de solidaridades;
d) Preservación de la cohesión colectiva de los adultos;
e) Preparación de grupos e individuos para papeles económicos culturales y polÃ-ticos;
f) Selección y formación de las élites intelectuales y profesionales hacen cargo de la constitución y el
funcionamiento de los centros de elaboración, de difusión y de aplicación de los modelos
cultural−ideológicos y cientÃ-fico−técnicos predominantes;
g) Provisión a élites dirigentes y grupos dominantes de los e necesarios para su control del aparato
72
productivo y del subsistema cientÃ-fico−técnico como requisitos y componentes indispensables para la
estructura de poder vigente;
h) Formación del personal especializado para el servicio de las ras técnicas existentes;
i) Entrenamiento de los cientÃ-ficos y técnicos asignados a formas superiores de investigación e
innovación;
j) Elevación de la masa de población a un determinado nivel cultural y moral que corresponda a las
necesidades de desarrollo del sistema del Estado y al sistema social.
En materia ambiental y dado el impacto deprecatorio de un industrialismo han surgido proyectos de futuras
construcciones ecológicas, es decir, que combinan las técnicas de construcción con escaso consumo de
recursos materiales ambientales, la conservación de la energÃ-a, el ahorro e incluso la reducción de
tamaño de las zonas ajardinadas y un sentido de que el mercado de la construcción ecológica casas,
oficinas conforme un nuevo campo para las inversiones en paÃ-ses desarrollados y en desarrollo.
En materia de transportes y bajo los imperativos ecológico. En cuanto a los medios de comunicación
(periódicos, revistas y libros), se avizoran cambios espectaculares. La informática nos prepara periódicos
personales basados en la inteligencia artificial y la televisión de alta definición, permitirán que cada
ciudadano pueda acceder a un periódico programado según sus inclinaciones y necesidades.
En lo que a la tecnologÃ-a de la información se refiere, los cambios están a la vista: la identificación
automática de código de barras en el comercio se ampliará con la pista magnética, el reconocimiento
óptico de caracteres. A ello se suma la a inteligente que es similar a las tarjetas de crédito, servirá de
teléfono: con la cual se podrá comprar mercancÃ-as, boletos de avión, entradas de cine, controlar
inventarios y evaluar estados financieros a distancia, y la red digital de servicios integrados.
3.2. La participación del Estado en la EconomÃ-a. Análisis de su estructura e instrumentos.
El proceso de intervención del Estado en la actividad económica se inicia a principios del siglo x en las
economÃ-as liberales; en forma coyuntural y esencialmente supletoria ante fallas temporales de los
mecanismos autorregulatorios del mercado.
El Estado que es centro de poder utilizado o utilizable es el instrumento para intervenir en la economÃ-a, para
desarrollar los intereses de los grupos o individuos influyentes.
El Estado penetra a la sociedad sectorialmente para que los agentes privados retomen sus funciones naturales
en un mercado competitivo libre.
Estas intervenciones especiales y casuÃ-sticas parten del principio rector de toda comunidad, puesto que el
bienestar económico de una sociedad no es la finalidad esencial del Estado, sino la libertad del individuo.
La intervención del Estado en la economÃ-a surge como el instrumento temporal por el cual el poder
público penetra al sistema económico, para corregir las contradicciones y crisis internas del sistema
económico liberal.
La intervención, utiliza en su primera aparición histórica tres técnicas:
• policÃ-a,
• fomento y,
• públicos.
73
La técnica de policÃ-a: consiste en el resguardo externo que el Estado efectúa a los agentes privados de la
actividad económica (protección y seguridad jurÃ-dica a la actividad empresarial privada).
La técnica de fomento: consiste en el establecimiento de apoyos tributarios, financieros y crediticios, a las
actividades económicas privadas.
La Técnica del servicio público: consiste en la ejecución de actividades o prestación de servicios que
por su naturaleza no interesan al sector privado, pues son consustánciales a las funciones del Estado
(defensa, administración de justicia, salud y educación). Son las llamadas actividades prioritarias de
participación conjunta o mixta del poder público y sector privado.
3.2.1. Intervención parcial y participación directiva y rectorÃ-a
La intervención parcial y sus limitadas técnicas no fueron suficientes para restablecer la autorregulación
y dar estabilidad al sistema de economÃ-a liberal.
Según Arthur Lewis, los defectos del sistema de libre competencia fueron los siguientes:
1. El mecanismo del mercado no humaniza la relación de los salarios;
2. La inestabilidad cÃ-clica es imprevisible (México es un ejemplo);
3. Los cambios exteriores (comercio exterior)
4. El desempleo define la demanda interna y por ende decae la actividad industrial, y
5. Los precios no retribuyen equitativamente al capital y a los salarios.
Para superar estos problemas estructurales el Estado asume un papel participativo directo y permanente por
medio de los instrumentos o mecanismos directos, que tratan de forzar el sistema económico hacia alguno de
los fines fijados por el Estado. Es la intervención de orientación o de polÃ-tica económica estricta,
también llamada administración ordenadora.
Este proceso participativo de intervención, generalmente legislativo, de coerción indirecta (estÃ-mulos), se
traduce en programas de ayuda, subvenciones articuladas en la polÃ-tica de fomento, planes de desarrollo,
etc., también ponen en marcha la participación privada en la actividad económica, mediante juntas,
consejos, empresas mixtas, etc.
En efecto, del intervencionismo parcial empÃ-rico a la participación estatal de tendencia ordenadora
(principio de la polÃ-tica económica) hay un tránsito en cuanto a técnicas:
1.− PolicÃ-a y servicios públicos;
2.− Fomento;
3.− Proteccionismo monetario y ecológico;
4.− Dirección o rectorÃ-a económica, y
5.− Planificación o planeación indicativa o imperativa.
3.2.2. Formas de intervención
74
1.− El Estado dirige la polÃ-tica económica mediante instrumentos directos en:
• polÃ-tica monetaria,
• fiscal,
• comercio exterior,
• empresas públicas
• Instrumentos indirectos en:
• polÃ-ticas salariales,
• de empleo,
• seguridad social, educativa,
• cientÃ-fica y tecnológica, etc.
LA INTERVENCIÓN DIRECTA: es participativa de ejecución, por lo cual el Estado es un sujeto
económico que actúa y dirige actividades económicas, es una intervención estatal administrativa, porque
generalmente se traduce en acciones realizadas por medio de empresas públicas.
LA INTERVENCIÓN DIRECTA: no es casual ni indicativa, sino que de forma sistemática participa (en
competencia) o sustituye (en monopolio) a los particulares en el proceso de desarrollo, producción y
distribución de bienes y servicios.
Y requiere de diversos modos de gestión pública que se clasifican en directos e indirectos (ejecución por
terceros bajo la dirección y fiscalización del Estado).
Los modos de gestión pública directa pueden ser, a su vez: centralizados (departamento administrativo o
delegaciones de secretarÃ-as o ministerios) y descentralizados (fideicomisos públicos o sociedades
anónimas estatales.
3.3.3. Otras formas de intervención.
Orientación, concentración y planeación, son principios de las economÃ-as mixtas, que transitoriamente
han sido relegadas a cambios de las nuevas economÃ-as de mercado.
Orientación: En efecto, el Estado deja de intervenir para asumir un papel de promotor del crecimiento
económico.
El Estado crea las condiciones macroeconómicas indispensables para que los agentes privados ocupen un
lugar activo y protagónico.
Su tarea orientadora se basa en equilibrar las finanzas públicas, propiciar tasas altas de crecimiento,
aumentar los ingresos y generar suficientes empleos.
Los puntos relevantes al respecto, serÃ-an:
• Establecer el equilibrio entre crecimiento económico, mejorÃ-a social y preservación del medio
ambiente;
• Capitalizar las actividades industriales;
• Alcanzar un desarrollo regional equilibrado geoeconómicamente
• Impulsar el aumento del ahorro interno, y
• Cerrar la brecha de la extrema pobreza y crear alternativas a la informalidad económica de los
centros urbanos.
75
Eduardo GarcÃ-a Máynez, quien al respecto expresa, en lo jurÃ-dico:
Cabe hablar de seguridad de orientación o certeza del orden. Falta seguridad de orientación, de la misma
forma, cuando los preceptos reguladores de casos de igual especie son modificados con tanta rapidez que los
ciudadanos no tienen tiempo para conocerlos bien y, por lo tanto, no pueden determinar la forma precisa que
regula y disciplina jurÃ-dicamente su conducta.
Concentración en las economÃ-as de mercado, la libre concurrencia o competencia económica es un valor
o interés protegido de alta significación. Se busca que los operadores y agentes económicos actúen y
promuevan la eficiencia económica y respeten un auténtico proceso competitivo, esto es, un escenario en
que los empresarios compitan entre sÃ-, vÃ-a costes menores, innovaciones tecnológicas, mejores servicios
y menores precios para los consumidores.
El tema de la competencia debe abordarse desde una doble perspectiva: una económica que incide en la
actividad económica de las empresas en el mercado, y otra jurÃ-dica, cuyo contenido normativo proviene de
la facultad, aceptada incluso en regÃ-menes liberales, de que el poder público pueda limitar la libre
competencia del sector privado, sobre la base de evitar monopolios y concentraciones productivas o de
servicios que ataquen al sistema económico y erosionen una auténtica eficiencia empresarial y mercantil.
Bajo una empresa monopólica el precio pagado por los consumidores es mayor y la cantidad es menor que
en una situación competitiva o el precio es igual y la calidad de los bienes es inferior.
En México también se legisla sobre el derecho de competencia publicándose el 14 dic. 1992, La Ley
Federal de Competencia, ley de enorme importancia, y que será objeto de un análisis especÃ-fico en el
capÃ-tulo VIII de este volumen.
La planeación constituye una intervención deliberada basada en un conocimiento racional mÃ-nimo del
proceso socioeconómico y polÃ-tico de un paÃ-s. Se presenta como una técnica sociopolÃ-tica que
compagina medios, instrumentos, mecanismos, evaluaciones y procesos sociales, por los cuales los actores,
estructuras y movimientos buscan alcanzar metas y objetivos, consentidos democráticamente por un cuerpo
social o comunidad. Toda planeación presupone una estrategia de desarrollo que tiene como destinatarios o
beneficiarios a determinados grupos o sectores sociales, sin omitir las necesidades generales de interés
público.
En una economÃ-a de mercado, la planeación se visualiza como una técnica antitética, pues limita y
anula la libre decisión de los agentes y sectores privados.
Sin embargo, sectorialmente se acepta su instrumentación en áreas conflictivas y crÃ-ticas. (Suelo urbano,
planeación agrÃ-cola, derecho ecológico e incluso en materia poblacional y familiar.)
En México, la planeación democrática tiene una clara base constitucional (Art. 26 de la Constitución),
sin embargo, su aplicación es letra muerta frente a la economÃ-a de mercado que rige en la década de los
noventa.
3.3 . La globalización.
El sistema que más lo nutre es el liberalismo económico, y la democracia propietaria de los estados unidos
de América, asÃ- como también de la tecnologÃ-a que conjura dos categorÃ-as: espacio y tiempo, las
cuales se encontraran al servicio del mercado y que propiciaran finalmente al flujo de mercancÃ-as productos,
servicios y capitales otorgando utilidades y beneficios , especialmente a los agentes privados de la
economÃ-a.
76
No se equipara una empresa transnacional con una mediana empresa porque no se equiparan sus capitales y
sus medios de producción.
Su caracterÃ-stica especial es que pugna por la eliminación de empresas territoriales y mercados nacionales;
esto es, los denominados intereses nacionales se ven divididos o carcomidos y los denominados intereses
transnacionales van a estar desigualados.
Otras caracterÃ-sticas de globalización son:
Esta representada por la independencia de las económicas nacionales, las industrias las empresas los bloques
regionales (comunidad europea−economÃ-a única).
Se da un instrumento en el comercio internacional y a consecuencia una gradual eliminación de las fronteras
mercantiles que permiten una vinculación económica mas estrecha y cercana entre paÃ-ses (reducción de
impuestos, mayores ganancias).
Gran movilidad de capitales e invenciones extranjeras, (montones de producción)
Generación de empleos de los lugares de asentamiento.
Incorporación de nuevas tecnologÃ-as para la producción en los mecanismos de producción .
Tiene diferentes agentes:
• Inversionistas(todos aquellos que manejan el capital)
• Industrias establecidas(formadas por los inversionistas de transnacionales)
• Información que deriva de la tecnologÃ-a(se utiliza para la seguridad nacional)
• Individuos (afectados de la globalización)
3.3.1. La empresa global.
Este concepto se relaciona con las fábricas mundiales que se identifican con las conocidas empresas
transnacionales o multinacionales.
Al respecto, Eduardo White expresa:
Que el derecho de las empresas multinacionales es una de las fuentes, probablemente, la más prolÃ-fera y
dinámica, del derecho económico internacional este último comienza a adquirir su fisonomÃ-a luego de la
revolución industrial, cuando los nuevos sistemas de producción en masa y la correspondiente
concentración de factores productivos mediante nuevas formas de concentración industrial las empresas se
proyecta fuera de las fronteras nacionales.
Desde el punto de vista legal la empresa transnacional aparece como un conjunto de sociedades funcionando
al mismo tiempo en varios paÃ-ses y, bajo diferentes leyes y jurisdicciones nacionales, pero unido por un lazo
vertical de control entre la sociedad matriz y las sociedades filiales, que se expresa por lo general mediante la
propiedad del capital accionario. Es decir, la base legal de estas empresas está, fraccionada en tantas partes
como paÃ-ses en los que establezca operaciones.
Dicha fragmentación, se armoniza con la existencia prácticamente universal del instrumento societario, al
que casi todos los ordenamientos jurÃ-dicos asignen determinadas caracterÃ-sticas estratégicas; la
personalidad jurÃ-dica, la limitación de responsabilidad de los socios, la continuidad de su existencia, la
transferibilidad de los tÃ-tulos de propiedad, la separación entre administración y propiedad y el principio
77
según el cual una sociedad puede ser socia de otra, dondequiera se encuentran localizadas.
Las relaciones sociedad matriz, sociedad filial u otro tipo de sociedad doméstica más autónoma pueden
asumir figuras jurÃ-dico−contractuales diversas:
a) Contrato de venta comercial;
b) Contrato de distribución;
o) Contrato de agencia;
d) Establecimiento de una agencia propia;
e) Establecimiento de una filial;
f) Introducción de una sucursal;
g) Control de préstamo;
h) Contrato de venta y el de licencia de patente;
i) Contrato de administración o gestión;
j) Contrato de montaje o instalación de plantas;
k) Contrato de franquicia, y
l) Contrato de maquila (comodato)
Los procesos de integración establecen ciertos parámetros comunes que facilitan, garantizan y simplifican
la actuación de estas empresas globales. Los directivos societarios de la unión económica europea y los
intentos de armonización en la legislación societaria iberoamericana, evidencian estos esfuerzos a los
cuales se les adicionan los principios de trato nacional, nación más favorecida y transparencia, premisas de
los nuevos derechos zonales o comunitarios emergentes en este fin del milenio.
Estos cambios son en sÃ-ntesis:
1.− Factores de producción. Estas empresas contierra, capital, trabajo y materias primas centran su
actividad en el conocimiento, datos, información, sÃ-mbolos, cultura, ideologÃ-a y valores;
2.− Externalización de los servicios. Los intangibles son vitales para el justo a tiempo y descargar al costo
productivo, gastos fijos en seguridad, mantenimiento, transportes, mercadotecnia, ventas directas,
abastecimiento, publicidad, etc.;
3.−Trabajo. La mano de obra se ha transformado, más técnicos informáticos y programadores que
obreros fabriles no calificados. AquÃ- a nueva cuenta intangibles superan a las mercancÃ-as;
4.− Innovación. Nuevos productos y nuevos procesos son la base de la actual competencia en las empresas
de la globalización de pista rápida;.
5.−Las tecnologÃ-as flexibles permiten producciones diversificadas y casi personales, los de acuerdo con
diversos gustos de los clientes;
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6.−Escala. La producción en escala con concentraciones de masas obreras, es reemplazada por unidades
livianas que miniaturizan los procesos y lÃ-neas de producción. La reducción de personal es una constante
en estas grandes presas globales;
7.− Desmacificación. La empresa cede sus estructuras burocráticas reorganiza. por una reingenierÃ-a de
gestión que funciona más en torno a los procesos que a los mercados;
8.−Integración de sistemas. Actuar simultáneamente en escenarios distintos y con consumidores no
masificados, exige a estas empresas una gestión compleja con direcciones ágiles y formas de integración
sistemáticas;
9.−Infraestructura. Mantener unidos productos, componentes, procesos, mercadotecnia y entregas oportunas
en diversos lugares y paÃ-ses, exige una estructura electrónica de información, vÃ-a satélites, que enlaza
empresas con ordenadores y redes de abastecimiento y clientes transnacionales.
10.−Aceleración. El tiempo constituye un insumo básico que para estas en reses, es la base de la
competencia y de los costos financieros de las raciones.
Estos diez cambios al interior de las empresas globales explican en parte su y dominio en los mercados de la
globalización de pista rápida.
UNIDAD IV.− Actitud Económica. Su regulación jurÃ-dica en México.
4.1 los recursos naturales
Con el término recursos aludimos a los agentes o factores de producción que se emplean en una
economÃ-a o empresa para producir y distribuir bienes y servicios. Se clasifican de manera convencional en:
Tierra, Trabajo y Capital.
La categorÃ-a tierra incluye los Recursos Naturales, propiedades de tierra y fuentes de agua.
Por lo que se refiere a Recursos Naturales. Son las mercancÃ-as que se encuentran en la naturaleza, a
diferencia de las que se fabrican por completo en procesos de producción.
Una clasificación de los Recursos Naturales comprende: Recursos Naturales Renovables y Recursos
Naturales no Renovables.
En el primer grupo comprendemos, los bosques, bancos de pesca y animales de caza salvajes.
En el segundo grupo mencionamos al petróleo crudo, carbón y depósitos minerales. CaracterÃ-sticas de
estos bienes es que no es posible reemplazar los montos que se consumen. Como sus cantidades son ficticias
al final resulta en su agotamiento.
En lo que se refiere a los recursos renovables, la doctrina económica asegura que se debe tomar en cuenta
como el consumo durante cierto periodo afecta el proceso dinámico de crecimiento y reproducción de esos
recursos.
En general los Recursos Naturales son los recursos disponibles en un territorio y en sus plataformas y aguas
continentales susceptibles de ser explotadas. Como indicamos antes, existen dos tipos de recursos de acuerdo
a su naturaleza y a las posibilidades de explotación: Recursos Naturales Renovables, los que mediante su
racional explotación pueden ser conservados o renovados continuamente (bosques, fauna, etc.) y Recursos
Naturales no Renovables, los que a pesar de la más racional explotación no pueden ser conservados o
79
renovados, es decir, irremediablemente su explotación conlleva a su extinción (minerales, etc.).
La Constitución establece que son bienes del dominio público estatal los que determina la Ley y, en todo
caso, la zona marÃ-timo−terrestre, las playas. el mar territorial y los recursos naturales de la zona
económica. y la plataforma continental. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos
los recursos naturales.
RÉGIMEN DE EXPLOTACIÓN DEL SUELO Y SUBSUELO POR EL ESTADO, POR
PARTICULARES MEXICANOS O LOS EXTRANJEROS. ARTÃCULO 27 CONSTITUCIONAL
4.1.1. Suelo y su reglamentación jurÃ-dicas
El artÃ-culo 27 de la Constitución establece diversos regÃ-menes jurÃ-dicos respecto a la conservación y
explotación de los recursos naturales renovables y no renovables.
Estos son:
• El régimen del suelo.
• El régimen del subsuelo.
• El régimen del espacio aéreo.
El suelo alude a la superficie del territorio nacional. Comprende la superficie terrestre de la nación o
división de ella.
El subsuelo comprende el terreno que está debajo de la capa labrantÃ-a o laborable o en general debajo de
una capa de tierra. También hace referencia a la parte profunda del terreno a la cual no llegan los
aprovechamientos superficiales y en donde las leyes consideran estatuido el dominio público, facultando a
las autoridades gubernativas para otorgar concesiones.
Por lo que se refiere al espacio comprende el continente de todos los objetos sensibles que coexisten.
También parte de este continente que ocupa cada objeto sensible. La doctrina distingue el aire, como
elemento fÃ-sico, no es más que la capa gaseosa que envuelve a nuestro globo; y como tal es inapropiable;
es una cosa común. En cambio el espacio aéreo es una cosa fija, inalterable, susceptible de propiedad y de
ser poseÃ-da por el propietario del suelo.
Sin embargo en lo referente al espacio ultraterrestre, de conformidad con el Tratado del Espacio Ultraterrestre,
la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la luna y otros cuerpos celestes, deberán
hacerse en provecho y en interés de todos los paÃ-ses, sea cual fuere su grado de desarrollo económico y
cientÃ-fico, e incumben a toda la humanidad1. El mismo tratado nos dice que el espacio ultraterrestre, incluso
la luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de
soberanÃ-a, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera2
El suelo es un elemento básico porque integra el asiento de las principales formas de vida orgánica y el
escenario propio de la vida del hombre. La base de la propiedad se encuentra en el párrafo primero del
artÃ-culo 27 constitucional: la propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro e los lÃ-mites del
territorio nacional, corresponde originariamente a la nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir
el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada.
El propio artÃ-culo 27, párrafo sexto, alude a la explotación, el uso o el aprovechamiento de los recursos,
por los particulares o por sociedades constituidas conforme a leyes mexicanas. El domino de la nación es
inalienable e imprescriptible y la explotación, el uso o el aprovechamiento de los recursos de que se trata,
por los particulares o por sociedades constituidas conforme a las leyes mexicanas, no podrá realizarse sino
80
mediante concesiones otorgadas por el Ejecutivo Federal, de acuerdo con las reglas y condiciones que
establezcan las leyes.
4.1.2. MinerÃ-a
La minerÃ-a es el arte de laborear las minas. Comprende también el con junto de minas y explotaciones
mineras de una nación o comarca.
México es un paÃ-s notablemente minero, cuya explotación arranca desde la Nueva España, en la que
se explotaron oro, plata, no ferrosos, siderúrgicos y metálicos.
ArtÃ-culo 27, párrafos cuarto y sexto de la Constitución:
Corresponde a la nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los
locales submarinos de las islas; de todos los minerales o sustancias que en vetas, mantos, masas o
yacimientos, constituyan depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de los terrenos, tales
como los minerales de los que se extraigan metales y metaloides utilizados en la industria; los yacimientos de
piedras preciosas, de sal de gema y las salinas formadas directamente por las aguas marinas; los productos
derivados de la descomposición de las rocas, cuando su explotación necesite trabajos subterráneos; los
yacimientos minerales u orgánicos de materias, la explotación de esos productos, en los términos que
señale la Ley reglamentaria respectiva.
En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores, el dominio de la nación es inalienable e
imprescriptible y la explotación, el tito o el aprovecha miento de los recursos de que se trata, por los
particulares o por sociedades constituidas conforme a las Leyes Mexicanas, no podrá realizarse sino
mediante concesiones, otorgadas por el Ejecutivo Federal, de acuerdo con las reglas y condiciones que
establezcan las leyes. Las normas legales relativas a obras o trabajos de explotación de los minerales o
sustancias a que se refiere el párrafo cuarto, regularán la ejecución y comprobación de los que se
efectúen o deban efectuarse a partir de su vigencia, independientemente de la fecha de otorga miento de las
concesiones, y su inobservancia dará lugar a la cancelación de éstas. El gobierno federal tiene la facultad
de establecer reservas nacionales y suprimirlas. Las declaratorias correspondientes se harán por el Ejecutivo
en los casos y condiciones que las leyes prevean. Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno
sólidos, lÃ-quidos o gaseosos o de minerales radiactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni
subsistirán los que en su caso, se ha otorgado y la nación llevará a cabo la explotación de esos
productos, en los términos que señale la Ley reglamentaria respectiva.
El artÃ-culo 73, fracción X de la Constitución, faculta al Congreso de la unión para legislar en toda la
República sobre hidrocarburos, minerÃ-a, etc. El artÃ-culo 33 ordena que compete a la SecretarÃ-a de
Minas e Industria paraestatal:
VI. Llevar el catastro petrolero y minero;
VII. Regular la explotación de las salinas ubicadas en terrenos propiedad nacional y en las formadas
directamente por las aguas del mar;
VIII. Regular la industria petrolera, petroquÃ-mica básica, minera, eléctrica y nuclear; y
X. Regular y promover las industrias extractivas.
ART. 1° Esta Ley es de observancia general en toda la República, sus disposiciones son de orden público,
y compete a la SecretarÃ-a de EnergÃ-a, Minas e Industria Paraestatal su aplicaci6n y la vigilancia de su
cumplimiento.
81
ART. 2° Se sujetarán a las disposiciones de esta Ley, la exploraci6n, explotación, beneficio y
aprovechamiento de las sustancias que constituyan depósitos minerales distintos de los componentes de los
terrenos.
ART. 4° Se exceptúan de la aplicación de esta Ley y se regirán por sus respectivas reglamentaciones.
I. El petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólido, lÃ-quido o gaseoso;
II. Las sustancias contenidas en suspensión o disolución por las aguas subterráneas, siempre que éstas
no provengan de alguna mina;
III. Las rocas o los productos de su descomposición que sólo puedan utilizarse para la fabricación de
materiales de construcción u ornamentación, o se destinen directamente a esos fines, y
IV. Las salinas, cuando no estén formadas directamente por las aguas marinas.
ART. 6°La exploración, explotación, beneficio y aprovechamiento de las sustancias minerales se podrán
realizar:
a) Por el Estado a través del Consejo de Recursos Minerales y la Comisión de Fomento Minero en la
esfera de sus respectivas competencias y por las empresas de participación estatal mayoritaria;
b) Por empresas de participación estatal minoritaria (nuevo régimen de es tas empresas).
e) Por los particulares, sean personas fÃ-sicas o morales.
El Ejecutivo a través de la SecretarÃ-a EMIP, otorgará la asignación o con cesión correspondiente para
la exploración, explotación y beneficio de las sustancias minerales a que se refiere esta Ley, conforme a los
requisitos y procedimientos que con posterioridad se indica.
ART.7° Exploración, explotación y beneficio por la Comisión de Fomento Minero, el Consejo de
Recursos Minerales y las Empresas de Participación Estatal Mayoritarias. Además artÃ-culo 8.
ART.9° El Ejecutivo Federal podrá otorgar concesiones para realizar la exploración, exp1oou y beneficio
de las sustancias minerales, objeto de la presente Ley.
Las concesiones deberán satisfacer los requisitos y condiciones que para su otorgamiento se señalan en
este ordenamiento y su reglamento.
Las concesiones mineras que otorgare el Ejecutivo podrán ser de exploración, de explotación y de planta
de beneficio.
Las concesiones de exploración se otorgarán en su caso, siempre que no con− curra alguna de las causas
enunciadas en el artÃ-culo 16 de la Ley General de Bienes Nacionales.
ART.11° Sólo podrán obtener las concesiones a que se refiere esta Ley, las personas fÃ-sicas mexicanas
los ejidos y comunidades agrarias con las condiciones preferentes a que e refiere la Ley Federal de Reforma
Agraria, las sociedades cooperativas de producción minera que estén constituidas de acuerdo con la Ley
respectiva y autorizadas y registradas por la SecretarÃ-a de Comercio y las sociedades mercan les mexicanas
de acuerdo a lo dispuesto por esta Ley.
ART. 12° Sociedades Mercantiles forma de integrarse el capital social.
82
Los diversos capÃ-tulos de la Ley aluden: Disposiciones generales; de la SecretarÃ-a de EnergÃ-a, Minas e
Industria Paraestatal; de las concesiones mineras; de las concesiones para plantas de beneficio; de la
ejecución y comprobación de obra o traba de explotación; de las oposiciones; de las reservas mineras
nacionales: de las concesiones especiales en reservas mine ras nacionales; del Registro Público de la
MinerÃ-a; de la promoción minera y él apoyo a la pequeña minerÃ-a; de las reservas mineras
industriales; de las faltas y delitos.
ART. 15 Las concesiones a que se refiere esta Ley y los derechos que de ella derivan no podrán ser
otorgados o− transmitidos en todo o en parte a extranjeros, sean personas fÃ-sicas, sociales, soberanos,
estados o gobiernos, ni a sociedades mexicanas en las que los extranjeros representen, en el capital social, un
porcentaje mayor del señalado para cada caso en los artÃ-culos 12 y 13 de esta Ley.
Serán nulos de pleno derecho, todos los actos y contratos que contravengan lo dispuesto por este artÃ-culo y
el que lo antecede.
4.1.3. Los recursos forestales
Son aquellos constituidos por los suelos, la vegetación espontánea, animales silvestres y productos o
residuos orgánicos que existen en los terrenos forestales.
A pesar de la riqueza forestal que cubre una parte importante del territorio nacional, ésta ha sido explotada
en forma desordenada y destructiva, desde los tiempos de la Colonia hasta la actualidad.
A pesar de todo estamos conscientes de que el bosque y los recursos forestales representan un potencial
importante en cuanto a la generación de ingresos, empleo, la diversificación de las actividades, por lo que
su preservación y explotación adecuadas, ha sido atendida y apoyada con preferencia.
En lo que se refiere a la Legislación administrativa se tienen las siguientes
• Ley Forestal, publicada en el D.O.F., del 30 de mayo de 1986.
• Reglamento de la Ley Forestal, D.O.F., 23 de enero de 1961.
• Reglamento de Parques Nacionales e Internacionales, D.O.F., 20 de mayo de 1942.
• Ley de Conservación del Suelo y Agua, D.O.F., 6 de julio de 1946.
• Reglamento de Viveros, 8 de febrero de 1972.
Por lo que se refiere a la Ley Forestal antes citada, el CapÃ-tulo único fija el objeto de la Ley.
ART. 1° La presente Ley es reglamentaria del artÃ-culo 27 constitucional, sus disposiciones son de orden
público e interés social y tienen por objeto, ordenar y regular la administración, la conservación, la
protección. el fomento, la restauración y el aprovechamiento de los Recursos Forestales, de conformidad
con los lineamientos de polÃ-tica nacional forestal que esta Ley establece.
La ordenación y regulación forestal comprenderá:
I. La formulación, instrumentación, control y evaluación de los programas forestales;
II. La administración de los recursos forestales;
III. La ordenación forestal de las cuencas hidrográficas a través de las disposiciones de esta Ley, en
bosques, selvas y zonas áridas y semiáridas para manejo integral de ellos;
IV. La educación, cultura, capacitación e investigación forestal;
83
V. La protección de los Recursos Forestales;
VI. El fomento y la restauración forestales;
VII. El aprovechamiento y los servicios técnicos forestales;
VIII. La producción forestal; y
IX. La inspección y vigilancia forestales.
El artÃ-culo 2° de la Ley fija los lineamientos de polÃ-tica nacional para ordenación y regulación
forestal. El artÃ-culo 30 alude a los casos de utilidad pública.
El texto de la Ley comprende cuatro tÃ-tulos importantes: Disposiciones generales; de la planeación y
administración de los recursos forestales; del manejo integral de los recursos forestales; de la producción
forestal: y de .a inspección y vigilancia de las infracciones y delitos.
4.1.4. GanaderÃ-a y fauna silvestre
La ganaderÃ-a hace referencia a la copia de ganado.
También comprende una raza especial de ganado, que suele llevar el nombre del ganadero.
El artÃ-culo 27, párrafo séptimo, fracción XIX, 3er. párrafo ordena: Los dueños o poseedores de
predios agrÃ-colas o ganaderos en explotación, a los que se haya expedido, o en lo futuro se expida,
certificado de inafectabilidad, podrán promover el juicio de amparo contra la privación o afectación
agraria de sus tierras y aguas.
La fracción XV. Las comisiones mixtas, los gobiernos locales y las de más autoridades encargadas de las
tramitaciones agrarias, no podrán afectar, en ningún caso, la pequeña propiedad agrÃ-cola o ganadera en
explotación e incurrirán en responsabilidad, por violación a la Constitución, en caso de conceder
dotaciones que la afecten.
Otro párrafo ordena: Se considerará pequeña propiedad ganadera a la que no exceda de la superficie
necesaria para mantener hasta quinientas cabezas de ganado mayor o su equivalente en ganado menor, en los
términos que fija la Ley, de acuerdo con la capacidad forrajera de los terrenos.
El Congreso de la Unión tiene facultad, fracción XIX, para establecer contribuciones: Sobre el
aprovechamiento y explotación de los recursos naturales comprendidos en los párrafos 4 y 5 del artÃ-culo
27. Las entidades federativas participarán en el rendimiento de estas contribuciones especiales, en la
proporción que la Ley secundaria federal determine. Las legislaturas locales fijarán el porcentaje
correspondiente a los municipios, en sus ingresos por concepto de impuestos sobre energÃ-a eléctrica.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal ordena:
ART. 35:
I. Corresponde a la SecretarÃ-a de Agricultura y Recursos Hidráulicos: Pro gramar, fomentar asesorar
técnicamente la producción agrÃ-cola, ganadera, avÃ-cola, apÃ-cola forestal en todos sus aspectos.
II. Definir, aplicar y difundir los métodos y procedimientos técnicos destinados a obtener mejor
rendimiento en la agricultura, selvicultura, ganaderÃ-a, avicultura y apicultura.
84
III. Encauzar e crédito ejidal, agrÃ-cola ganadero, en coordinación con la SecretarÃ-a de Hacienda y
Crédito Público, hacia los renglones prioritarios; participar con ella en la determinación de los criterios
generales para el establecimiento de los estÃ-mulos fiscales y financieros necesarios para el fomento de la
producción agropecuaria, y administrar su aplicación asÃ- como vigilar y evaluar sus resultados.
VI. Organizar y administrar los servicios de defensa agrÃ-cola y ganadera y de vigilancia de sanidad
agropecuaria y forestal, considerando la producción de fármacos biológicos destinados a la población
animal.
VII. Establecer los controles que se estimen necesarios para garantizar los productos que se utilicen en la
alimentación animal.
IX. Organizar y fomentar las investigaciones agrÃ-colas, ganaderas, avÃ-colas, avÃ-colas y silvÃ-cola,
estableciendo institutos experimentales, laboratorios, estaciones de crÃ-a, reservas, cotos de caza, semilleros y
viveros.
X. Organizar y patrocinar congresos, ferias, exposiciones y concursos agrÃ-colas, ganaderos, avÃ-colas,
avÃ-colas y silvÃ-cola.
Por su parte, el Reglamento Interior de la SecretarÃ-a de Agricultura y Recursos Hidráulicos, dispone:
ART. 2° Para el estudio, planeación y desempe6o de las atribuciones que le competen, la SecretarÃ-a de
Agricultura y Recursos Hidráulicos contará con (parte relativa a ganaderÃ-a):
SubsecretarÃ-a de GanaderÃ-a. Y demás atribuciones de la SubsecretarÃ-a y Direcciones generales.
Con fecha D.O.F., del 4 de agosto de 1966 se creó el Consejo Nacional de GanaderÃ-a.
La SubsecretarÃ-a de GanaderÃ-a fue creada: D.O.F., del
4.1.5. Fauna silvestre
La fauna alude al conjunto de animales de un paÃ-s o región. También es la obra que los enumeró y
describe.
La expresión silvestre comprende lo que es criado naturalmente y sin cultivo, en selvas o campos. Inculto,
agreste y rústico.
Nuestra fauna silvestre es muy diversificada, pero mal aprovechada, sobre todo, numerosas especies
abandonadas o destruidas, se encuentran en peligro de extinción.
ART. 1° Esta Ley tiene por objeto orientar y garantizar la conservación, restauración y fomento de la
fauna silvestre que subsiste libremente en el territorio nacional regulando su aprovechamiento.
ART. 2° La fauna silvestre está constituida por los animales que viven libre mente y fuera de control del
hombre. También se consideran silvestres para los efectos de esta Ley, los domésticos que por abandono
se tornen salvajes por
Rómulo Escobar, Enciclopedia agrÃ-cola y de conocimientos afines, tomo I Págs. 148 y u. Voz ganado
ello sean susceptibles de captura y apropiación por los medios autorizados en este ordenamiento y su
reglamento.
85
ART. 3° Todas las especies de animales que subsisten libremente en el territorio nacional, son propiedad de
la nación y corresponde a la SecretarÃ-a de Agricultura y Recursos Hidráulicos, autorizar el ejercicio de la
caza y la aprobación de sus productos.
La Ley alude a la protección de la fauna silvestre arts. 4° y 8°; zonas de reservas nacionales, refugios
para animales y zonas vedadas de propagación. 9; la aclimatación y propaganda, arts. 10 a 12; cotos de
caza, arts. 13 y 14; ejercicio del Derecho de caza, arts. 15 a 17; permisos, arts. 18 a 20; as de caza y medios de
captura, arts. 21 a 23; transporte de animales terrestres y sus productos, arts. 24 y 25; disposiciones generales,
arts. 26 a 28; tos y faltas en materia de caza, arts. 29 a 40.
Detrás leyes se relacionan con esta materia como la Ley de Sanidad Fitopecuarias y sus reglamentos; la Ley
del Equilibrio Eco1 y Protección al hiante; la Ley Forestal y la Ley de Reforma Agraria; la Ley General de
salud; Reglamento de Movilización de Animales y sus Productos. (D.O.F.. 11 de agosto de 1979.)
Reglamento para campañas de salud animal. OF., del 15 de mayo de 1979.)
Además de las disposiciones anteriormente citadas de la Ley Orgánica a Administración Pública Federal
y del Reglamento Interior de la Secretaria de Agricultura y Recursos Hidráulicos.
4.1.6. Régimen jurÃ-dico de las aguas
El agua es una sustancia formada por la combinación de un volumen de oxigeno y dos de hidrógeno,
lÃ-quida, inodora, insÃ-pida, en pequeña cantidad incolora y verdosa o azulada en grandes masas, cuyo
sÃ-mbolo es H2O
Es el componente más abundante de la superficie terrestre y más o menos puro, forma la lluvia, las fuentes,
los rÃ-os y los mares; es parte constituyente de todos los organismos vivos y aparece en compuestos
naturales; y como agua de cristalización, en muchos cristales.
Es importante recordar que el agua es uno de los cuatro elementos que están el mundo, según ciertos
filósofos de la antigüedad.
El agua es el recurso natural por excelencia. Los diversos tipos de aguas Superficiales, atmosféricas,
marinas y oceánicas.
No somos un paÃ-s que disponga de un caudal lo suficiente para atender agricultura y el consumo
doméstico e industrial. Sólo una tercera parte es hectáreas cultivables es irrigable; el resto comprende las
tierras de temporal o de temporada.
Datos que nos permiten reflexionar sobre los recursos marinos, son loa antes: el paÃ-s dispone de un millón
de km de litorales; 3 millones de km de la zona exclusiva; medio millón de km de plataforma continental y
tres millones de km de aguas interiores.
ArtÃ-culo 27, párrafo primero de la Constitución: La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro
de los lÃ-mites del territorio nacional, corresponde originariamente a la nación, la cual ha tenido y tiene el
derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la pro piedad privada.
El párrafo tercero de dicho artÃ-culo otorga a la nación el derecho de regular, en beneficio social, el
aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, entre los cuales se halla el agua,
con objeto de distribuirlos y cuidar de su conservación.
El párrafo quinto del propio precepto ordena:
86
Son propiedad de la nación las aguas de los mares territoriales en la extensión y términos que fije el
Derecho internacional; las aguas marinas interiores; las de las lagunas y esteros que se comuniquen
permanente o intermitentemente con el mar; la de los lagos interiores de formación natural que estén
ligados directamente a corrientes constantes; las de los rÃ-os y sus afluentes directos o indirectos, desde el
punto del cauce en que se inicien las primeras aguas permanentes, intermitentes o torrenciales, hasta su
desembocadura en el mar, lagos, lagunas o esteros de propiedad nacional; las de las corrientes constantes o
intermitentes y sus afluentes directos o indirectos, cuando el cauce de aquellas en toda su extensión o en
parte de ellas, sirva de lÃ-mite al territorio nacional o a dos entidades federativas, o cuando pase de una
entidad federativa a otra o cruce la lÃ-nea divisoria de la República; las de los lagos, lagunas o esteros cuyos
vasos, zonas o riberas, estén cruzadas por lÃ-neas divisorias de dos o más entidades o entre la República
y un paÃ-s vecino o cuando el lÃ-mite de las riberas sirve de lindero entre dos entidades federativas o a la
República con un paÃ-s vecino; las de los manantiales que broten en las playas, zonas marÃ-timas, cauces,
vasos o riberas de los lagos, lagunas o esteros de propiedad nacional, y las que se extraigan de las minas; y los
cauces, lechos o riberas de los lagos y corrientes interiores en la extensión que fije la Ley. Las aguas del
subsuelo pueden ser libremente alumbradas mediante obras artificiales y apropiarse por el dueño del
terreno; pero cuando lo exija el interés público o se afecten otros aprovechamientos, el Ejecutivo Federal
podrá reglamentar su extracción y utilización y aun establecer zonas vedadas al igual que para las demás
aguas de propiedad nacional. Cualesquier otras aguas no incluidas en la enumeración anterior, se
considerarán como parte integrante de la propiedad de los terrenos por los que corran o en los que se
encuentren sus depósitos, pero si localizaren en dos o más predios, el aprovechamiento de estas aguas se
considerará de Utilidad pública, y quedará sujeto a las disposiciones que dicten los Estados.
En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores, el dominio de la nación es inalienable e
imprescriptible y la explotación, el uso o el aprovecha miento de los recursos de que se trata, por los
particulares o por sociedades constituidas conforme a las leyes mexicanas, no podrán realizarse sino
mediante concesiones otorgadas por el Ejecutivo Federal, de acuerdo con las reglas y condiciones que
establezcan las leyes. Las normas relativas a obras o trabajos de explotación de los minerales y sustancias a
que se refiere el párrafo anterior,
regularán la ejecución y comprobación de los que se efectúen o deban efectuarse a partir de su vigencia,
independientemente de la fecha de otorgamiento de las concesiones y su inobservancia dará lugar a la
cancelación de ésta. El gobierno tiene la facultad de establecer Reservas Nacionales y suprimirlas. Las
declaratorias correspondientes se harán por el Ejecutivo en los casos y condiciones que las leyes prevean.
Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, lÃ-quidos o gaseosos o de minerales
radiactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que, en su caso, se hayan otorgado
y la nación llevará a cabo la explotación de esos productos, en los términos que señale la Ley
reglamentaria respectiva. Corresponde exclusivamente a la nación generar, conducir, transformar, distribuir
y abastecer energÃ-a eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En esta materia no
se otorgarán con cesiones a los particulares y la nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se
requieran para dichos fines.
Entre las facultades del Congreso de la Unión se encuentra el artÃ-culo 73, fracción XVII para dictar leyes
sobre el uso y aprovechamiento de las aguas de jurisdicción federal'.
Con base en los preceptos citados se han expedido los siguientes ordenamientos legales:
Ley Federal de Aguas. D.O.F., del 11 de enero de 1972.
Reglamento de la Ley de Aguas de Propiedad Nacional. D.O.F., del 21 de abril de 1936.
Reglamento de la Ley de fecha 29 de diciembre de 1956, en materia de Aguas del Subsuelo. del 27 de febrero
de 1958.
87
Ley Federal del Mar. D.O.F., del 13 de enero de 1986.
Ley Federal de Pesca. D.O.F., del 26 de diciembre de 1986.
Acuerdo de utilización de aguas del subsuelo. D.O.F., del 21 de febrero de
1977.
Tratado de Aguas Internacionales entre México y los Estados Unidos el 5 de febrero de 1944.
Los párrafos cuarto, quinto, sexto y octavo del artÃ-culo 27 constitucional, son reglamentados por esta Ley.
El artÃ-culo 6 de la Ley menciona como zonas marinas las siguientes:
1. Las obras, islas artificiales, instalaciones y estructuras marinas;
2. El régimen aplicable a los recursos marinos vivos, inclusive su conservación y utilización;
3. El régimen aplicable a los recursos marinos no vivos;
4. El aprovechamiento económico del mar, inclusive la utilización de vÃ-nculos disueltos en sus aguas, la
producción de energÃ-a eléctrica o térmica derivada de las mismas, de las corrientes y de las rentas, la
captación de energÃ-a solar en el mar, el desarrollo de la zona costera, la maricultura, el establecimiento de
parques marinos nacionales, la promoción de la recreación y el turismo, y el establecimiento de
comunidades pesqueras.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal ordena:
ART. 27 A la SecretarÃ-a de Gobernación compete:
XV. Administrar las islas de ambos mares de jurisdicción federal. En las islas a que se refiere el párrafo
anterior, regirán las leyes civiles, penales y administrativas, aplicables en el Distrito Federal y tendrán
jurisdicción los tribunales federales con mayor cercanÃ-a geográfica.
ART. 28 A la SecretarÃ-a de Relaciones Exteriores compete:
IV. Intervenir en las cuestiones relacionadas con los lÃ-mites territoriales del paÃ-s y aguas internacionales.
V. Conceder a los extranjeros las licencias y autorizaciones que requieran conforme a las leyes para adquirir el
dominio de las tierras, aguas y sus accesiones en la Republica Mexicana; obtener concesiones y celebrar
contratos, intervenir en la explotación de recursos naturales o para invertir o participar en sociedades
mexicanas civiles o mercantiles, asÃ- como conceder permisos para la constitución de éstas o reformar
sus estatutos o adquirir bienes inmuebles o derechos sobre ellos.
ART. 3° A la SecretarÃ-a de Marina compete:
I Ejercer la soberanÃ-a en aguas territoriales, asÃ- como la vigilancia de las cestas del territorio, vÃ-as
navegables, islas nacionales y la zona económica exclusiva.
VII. Otorgar y administrar el servicio de policÃ-a marÃ-tima.
XII. Intervenir en el otorgamiento de permisos para expediciones o explotaciones cientÃ-ficas extranjeras o
88
internacionales en aguas nacionales.
XVII. Programar e ejecutar, directamente o en colaboración con otras dependencias e instituciones, los
trabajos de investigación oceanográfica en las aguas de jurisdicción federal.
4.1.7. Ley Federal de Pesca
La pesca alude a la acción y efecto de pescar. Oficio o arte de pescar. Lo que se saca de la pesca o se ha
pescado. Pescar es sacar o tratar de sacar del agua peces y Otros animales útiles al hombre.
La Ley de Pesca es reglamentaria del artÃ-culo 27 de la Constitución.
la Ley Federal de Pesca fue publicada en el D.O.F., del 26 de diciembre de 1986.
ART. 1°La presente Ley Federal de Pesca es reglamentaria del artÃ-culo 27 de la Constitución PolÃ-tica
de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de los recursos naturales que constituyen la flora y la fauna
acuáticas, los cuales comprenderá a todas las especies biológicas y elementos biogénicos que tienen
como medio de vida temporal parcial o permanente el agua y sobre los cuales la nación ejerce derechos de
propiedad originaria en el Mar Territorial y en las aguas interiores y derechos de soberanÃ-a y jurisdicción
exclusiva sobre los recursos naturales que se localizan en la zona económica exclusiva.
Su objeto es el de fomentar y regular la pesca en beneficio social, mediante el uso y aprovechamiento
óptimos de la flora y fauna acuáticas en cualquiera de sus manifestaciones, para su explotación racional,
distribución equitativa y adecuada conservación. Igualmente tiene como fin ordenar las actividades de las
personas fÃ-sicas o morales que en ello intervengan.
Esta materia se rige, además, por las leyes respectivas y por los tratados o convenios internacionales de los
que México es parte, celebrados o que se celebren de conformidad con el artÃ-culo 133 constitucional.
ART. 2° Ley es de orden público e interés social. Su aplicación es de exclusiva competencia federal.
ART. 3°Las disposiciones de la presente Ley son aplicables al fomento, investigación, exploración,
explotación, cultivo, uso y aprovechamiento, conservación, transformación, distribución,
comercialización y administración de la flora y fauna acuáticas en:
1. Las aguas continentales;
II. Las aguas interiores;
III. El mar territorial;
IV. La zona contigua;
V. La zona económica exclusiva;
VI. La plataforma continental o insular;
VII. Los vasos y los estanques artificiales;
VIII. Las embarcaciones de bandera mexicana que realizan actividades pesqueras en altamar o en la zona
económica exclusiva, o de conservación pesquera de Otros paÃ-ses. al amparo de concesiones, permisos,
autorizaciones, o de cualquier otro acto jurÃ-dico similar que haya otorgado a México o a sus naciones
89
algún gobierno extranjero; y
IX. Los actos previos o posteriores a la pesca.
La ley contiene diversos capÃ-tulos importantes en materia de pesca: Disposiciones generales; de la pesca; de
las autoridades y sus facultades; de las concesiones permisos y autorizaciones; de las concesiones; de los
permisos; de las autorizaciones; de la extinción de las concesiones, permisos y autorizaciones; de los
recursos pesqueros reservados; del fomento pesquero; de la Comisión Nacional Consultiva de Pesca; del
Registro Nacional de la Pesca; de la investigación, la educación y la capacitación; de la acuacultura; de la
flota pesquera; de la comercialización de productos pesqueros; de la inspección y vigilancia; de las
infracciones; cÃ-e las sanciones; del recurso administrativo. Transitorios.
ART. 9 su finalidad, la pesca se clasifica en las siguientes categorÃ-as:
1. De consumo doméstico;
II. De fomento;
III. Comercial;
IV. Deportivo recreativa; y
V. Didáctica. −
ART. 62La Comisión Nacional Consultiva de Pesca es un órgano de consulta y asesorÃ-a de la SecretarÃ-a
de Pesca y tendrá por objeto:
1. Coadyuvar con la SecretarÃ-a de Pesca en la formulación de los programas del sector;
II. Servir como mecanismo de participación de los sectores público, priva do y social para definir objetivos
y metas dentro de los programas a que se refiere la fracción anterior;
III. Sugerir al Ejecutivo, por conducto de la Secretaria de Pesca, la adopción de medidas de regulación y
fomento sobre la materia; y
IV. Proponer soluciones a los problemas derivados del aprovechamiento de la flora y fauna acuáticas.
Para el mejor cumplimiento de sus objetivos, la Comisión dispondrá de un Secretar.o Técnico, podrá
constituir grupos de trabajo especializado y, solicitar, con la aprobación previa de su presidente, la
colaboración de cualquier dependencia de la Administración Pública Federal.
ART. 63La Comisión se integra como Presidente el secretario de Pesca; vicepresidente el subsecretario de
Pesca; otros miembros: un representante de las dependencias de la Administración Pública Federal:
Defensa, Marina, Comercio, Trabajo, Agricultura, Comunicaciones, Desarrollo urbano, Reforma Agraria,
Turismo; Departamento del D. F.; además representantes del Banco Nacional Pesquero y Portuario;
Comisión Nacional de Ciencia y TecnologÃ-a; Con federación Nacional Cooperativa; Cooperativas
Pesqueras; Cámara Nacional de la Industria Pesquera; Confederación Nacional de Cámaras de Comercio;
Confederación de Cámaras Industriales; Confederación Nacional Campesina y Productos Pesqueros
Mexicanos.
Otras disposiciones aplicables:
90
Reglamento de la 1 ley de Pesca. D.O.F., del 7 de enero de 1988.
Ley General de Bienes Nacionales. 11 de enero de 1972 y 13 de enero de 1984.
Ley Federal de Aguas. 11 de enero de 1972, 13 de enero de 1986.
Ley de VÃ-as Generales de Comunicación. 4 de diciembre de 1945.
Ley Federal de Turismo . 6 de febrero de 1984.
Ley Orgánica de la A `ministración Pública Federal.
Ley Federal del Mar.
Acuerdos internacionales:
Convención Internacional para la Reglamentación de la Caza de Ballena. 3 de junio de 1949.
Convenio Internacional para la Prevención de la Polución de las Aguas del Mar por Hidrocarburos. 9 de
marzo de 1977.
Convenio sobre la Prevención de la Contaminación del Mar por Vertimientos de Desechos y Otras
Materias. 15−7−1975.
Convención sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos del Alta Mar. 22−10−1966.
La Convención sobre la Plataforma Continental. 16−12−1966.
SecretarÃ-a de Pesca, Anuario EstadÃ-stico de Pesca, 1984.
Convención sobre el Mar Territorial y la Zona Contigua. 15−10−1966. Fe de erratas: 22 de febrero de 1967.
Convención sobre la Alta Mar. 19 de octubre de 1966. Fe de erratas:
22 de febrero de 1967.
Convenio Internacional relativo a la intervención en Alta Mar en casos de accidente que causen
contaminación por sustancias distintas de los hidrocarburos. 19 de mayo de 1980.
Acuerdo de cooperación entre los Estados Unidos Mexicanos y los Esta dos Unidos de América sobre
contaminación del Medio Marino por derrames de hidrocarburos y otras sustancias nocivas. 18 de mayo de
1981.
Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. 1 de junio de 1983.
Convenio para la Protección y el Desarrollo del Medio Ambiente en la región del Gran Caribe. 2−8−1985.
Fe de erratas: 3 de diciembre de 1985.
Convenio internacional sobre búsqueda y salvamento marÃ-timos. D.O.F., 27 de enero de 1986.
Convención relativa a las humedades de importancia internacional, especialmente como hábitat de aves
acuáticas. 26−VIII−1986.
91
Convenio sobre transportes marÃ-timos entre los Estados Unidos Mexicanos y el reino de los PaÃ-ses Bajos.
26−VIII−1986.
Convenio con Argentina sobre transporte marÃ-timo. l9−VI−1987.
Convención consular con China. 27−X−1987.
Convenio para la protección de la capa de ozono, Viena. 14−IX−l987. Acuerdo que dispone que la sección
mexicana de la Comisión Internacional de LÃ-mites y Aguas entre México y Estados Unidos, dirigirá y
vigilará la operación y el mantenimiento de la presa internacional de la amistad. 30 de mayo de 1988.
Estatuto del Centro Internacional de IngenierÃ-a Genética y BiotecnologÃ-a. 30 de mayo de 1988.
Convenio de las Naciones Unidas sobre las condiciones de inscripción de los buques. 17 de marzo de 1988.
4.1.8. Recursos naturales estratégicos: energÃ-a eléctrica, hidrocarburos
y petróleo, uranio y energÃ-a nuclear. ArtÃ-culo 27 constitucional.
Demás recursos naturales no renovables. Ley del petróleo. ley
del servicio público de energÃ-a eléctrica
Recursos naturales no renovables: energÃ-a eléctrica
La energÃ-a eléctrica es la existente en un medio fÃ-sico causada por ondas electromagnéticas o
fotones, mediante los cuales se propaga directa mente sin desplazamiento de la materia.
Constituye un elemento fundamental de la vida moderna, ya que todas las actividades civiles y mercantiles
dependen de su uso y transformación.
La energÃ-a eléctrica es un recurso natural no renovable de singular importancia.
El artÃ-culo 27, párrafo sexto de la Constitución ordena:
Corresponde exclusivamente a la nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energÃ-a
eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En estas materias no se otorgarán
concesiones a los particulares y la nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se requieran para
dichos fines. Corresponde también a la nación el aprovechamiento de los combustibles nucleares para la
generación de la energÃ-a nuclear y la regularización de su aplicación en otros propósitos. El uso de la
energÃ-a nuclear sólo podrá tener fines pacÃ-ficos.
De acuerdo con el artÃ-culo 33 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, compete a la
SecretarÃ-a de EnergÃ-a, Minas e Industria Para estatal:
VIII. Regular la industria eléctrica y nuclear; y
IX. Promover y, en su caso, organizar la investigación técnico industrial en materia de energÃ-a,
siderurgia, fertilizantes y recursos naturales no renovables.
La Ley del Servicio Público de EnergÃ-a Eléctrica fue promulgada el 10 de diciembre de 1975.
Reformada en diciembre de 1983:
92
ART. 1°Corresponde exclusivamente a la nación, generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer
energÃ-a eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público en los términos del artÃ-culo
27 constitucional. En esta materia no se otorgarán concesiones a los particulares y la nación aprovechará,
a través de la Comisión Federal de Electricidad, los bienes y recursos naturales que se requieran para
dichos trámites.
ART 3° se considera servicio público el autoabastecimiento de energÃ-a eléctrica para satisfacer
intereses particulares, individualmente considerados.
ART. 4°Para los efectos de esta Ley, la prestación del servicio público de energÃ-a eléctrica
comprende.
1. La planeación del sistema eléctrico nacional;
II. La generación, conducción, transformación, distribución y venta de energÃ-a eléctrica; y
III. La realización de todas las obras, instalaciones y trabajos que requieran la planeación, ejecución,
operación y mantenimiento del sistema eléctrico nacional.
La Ley contiene los capÃ-tulos siguientes: Disposiciones generales; del organismo encargado de la
prestación del servicio público de energÃ-a eléctrica de la participación y capacitación de los
trabajadores; de las obras e instalaciones; del suministro de energÃ-a eléctrica; sanciones; recurso
administrativo; competencia. Transitorios.
ART. 44.La aplicación de la presente Ley y la expedición de sus disposiciones reglamentarias son de la
competencia de la SecretarÃ-a de EnergÃ-a, Minas e Industria Paraestatal y de la SecretarÃ-a de Comercio y
Fomento Industrial.
Véase además la Ley Reglamentaria en Materia Nuclear. D.O.F., del 4 de noviembre de 1985.
Por lo que se refiere a la Comisión Federal de Electricidad, es un organismo descentralizado federal, creado
en el año de 1949.
De acuerdo con el artÃ-culo 1° de este Decreto la Comisión tiene por objeto:
1. Estudiar la planeación del sistema nacional de electrificación y las bases de su funcionamiento;
II. Ejecutar obras relacionadas con la transformación, terminación y distribución de energÃ-a eléctrica;
y
III. Adquirir instalaciones de las mencionadas en el párrafo anterior, asÃ- como valores y acciones relativos
a la industria eléctrica.
La producción y consumo de la energÃ-a eléctrica ha aumentado considerablemente en el paÃ-s.
Cabe mencionar que la fuente generadora de ! 3nergÃ-a eléctrica es:
65% de tipo termoeléctrico (uso combustóleo), y el 35% restante de tipo hidroeléctrico (caÃ-da de
agua).
ART. 10.La Comisión Federal de Electricidad estará regida por una Junta de Gobierno integrada por los
secretarios de Hacienda, de Industria y Come. cÃ-o, de Agricultura; de EnergÃ-a, Minas e Industria
93
Paraestatal, quien la presidirá. Tres representantes de los trabajadores electricistas sindicalizados de planta.
Se designará un secretario de la misma.
ART. 30.La venta de energÃ-a eléctrica se regirá por las tarifas que apruebe la SecretarÃ-a de Hacienda y
C.P.
La Ley del Servicio Público de EnergÃ-a Eléctrica fue publicada en el D.O.F., del 27 de diciembre de
1989. Véase además el Vocabulario electrónico: Norma oficial. 21 de julio de 1988.
4.1.9. Hidrocarburos y petróleo. Ley del Petróleo
Los hidrocarburos aluden en quÃ-mica a cada uno de los compuestos quÃ-micos resultantes de la
combinación del carbono con el hidrógeno.
El petróleo (del latÃ-n petroleum y éste del bizantino, are: de roca, atestiguado en el siglo VIII−IX) es un
lÃ-quido natural oleaginoso e inflamable,
constituido por una mezcla de hidrocarburos, que se extrae de lechos geológicos continentales o marÃ-timos.
Mediante diversas operaciones de destilación y refino se obtienen de él distintos productos utilizables con
fines energéticos o industriales (gasolina, nafta, queroseno, gasóleo. etc.).
El petróleo es un elemento fundamental no renovable de la civilización industrial. Se caracteriza por su alto
poder energético, facilidad de manejo y :. abundantes subproductos, especialmente la petroquÃ-mica.
ArtÃ-culo 27, párrafo cuarto, parte relativa: Corresponde a la nación el dominio directo de: El petróleo y
todos los carburos de hidrógeno sólidos, lÃ-quidos o gaseosos. . . Tratándose del petróleo y los carburos
de hidrógeno sólidos, lÃ-quidos o gaseosos o de minerales radiactivos, no se otorgarán concesiones ni
contratos, ni subsistirán los que, en su caso, se hayan otorgado y la nación llevará a cabo la explotación
de esos productos en los términos que señale la Ley Reglamentaria respectiva. .
Los graves problemas laborales, creados por las empresas petroleras culminarán con el Decreto de 18 de
marzo de 1938, en virtud del cual se expropiaron por causa de utilidad pública los bienes de las
compañÃ-as petroleras.
El Decreto de 7 de julio le 1938 crea la institución pública descentralizada Petróleos Mexicanos, PEMEX.
De acuerdo con la Ley Orgánica vigente de 1' de enero de 1971, la institución tiene por objeto la
exploración, el transporte, almacenamiento, distribución y ventas de primera mano del petróleo, el gas
natural y los productos que se obtengan de la refinación de éstos, asÃ- como el gas artificial y aquellos
productos derivados del petróleo, que sean susceptibles de servir como materias industriales básicas; es
decir, todas aquellas actividades de orden técnico, industrial y comercial que constituyen la industria
petrolera y petroquÃ-mica, de acuerdo con la Ley Reglamentaria en el ramo del petróleo, del artÃ-culo 27
constitucional.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal dispone en su artÃ-culo 33: Compete a la
SecretarÃ-a de EnergÃ-a, `v e Industria Para estatal: Fracción VIII. Regular la industria petrolera,
petroquÃ-mica básica, minera, eléctrica y nuclear.
4.1.10. La petroquÃ-mica
La petroquÃ-mica designa la quÃ-mica de los derivados del petróleo. Perteneciente o relativo a la industria
que utiliza el petróleo o el gas natural como materias primas para la obtención de productos quÃ-micos.
94
También comprende a la ciencia y técnica correspondientes a esta industria.
De acuerdo a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, artÃ-culo 33, fracción VIII
corresponde a la S de EnergÃ-a, Minas e Industria Paraestatal: Regular la industria petrolera, petroquÃ-mica
básica, minera, eléctrica y nuclear.
La Ley Reglamentaria del artÃ-culo 27 constitucional en el ramo del petróleo, en materia petroquÃ-mica fue
publicada en el D.O.F., del 9 de febrero de 1971. Y reformada en el D.O.F., de 30 de diciembre de 1977.
El futuro y la verdadera riqueza del petróleo no se encuentra en la extracción de crudos ni en los
combustibles, sino en la petroquÃ-mica. La nación que posea yacimientos y tenga una fuerte industria
petroquÃ-mica, tendrá abiertas todas las puertas al desarrollo y no volverá a ser pobre.
Por eso la era de los grandes descubrimientos petrolÃ-feros en México, fue también la de los grandes
esfuerzos para crear la petroquÃ-mica. AllÃ- se encuentra invertida gran parte de la deuda externa que
contratara el paÃ-s. Si algún saldo positivo deja el endeudamiento que nos agobia, son las instalaciones del
sur de Veracruz, donde la transformación final del petróleo debÃ-a permitirnos extraer al fin los mejores
frutos a esa riqueza.
Ahora, esa esperanza ya tangible con plantas aún a medias, pero que abastecen la tercera parte del consumo
nacional, se diluye mediante una extraña reclasificación de productos, que la entrega a la iniciativa privada
y sin eufemismos, a las trasnacionales petroleras que en luchas tan arduas expulsó de aquÃ- el pueblo hace
52 años.
Entre los partidarios de la privatización y aun extranjerización, la petroquÃ-mica, se esgrime el argumento
de que constituye un elemento de dependencia del exterior.
Se parte de los principios de que los petroquÃ-micos son imprescindibles para la vida moderna, y en el futuro
lo serán cada vez más, y de que México es deficitario en su producción. Eso genera dependencia, ya
que se requieren altas importaciones de artÃ-culos esenciales.
En materia de petroquÃ-mica, PEMEX es la única empresa en el paÃ-s posee dora de la tecnologÃ-a que esa
sofisticada producción exige. A la fecha, abastece el 30% de la demanda nacional de los petroquÃ-micos
cuya exclusividad le retiraron. La iniciativa privada reconoció abiertamente carecer de los conocimientos
técnicos para usufructuar la loterÃ-a que sorpresivamente les echó encima la reclasificación.
4.1.11. Uranio y energÃ-a nuclear
En quÃ-mica el uranio es un elemento metálico radiactivo cuyos componentes se usan en fotografÃ-a y para
dar color a los vidrios. Tiene un isótopo capaz de una fisión continuada y es usado en la Bomba Atómica.
Núm. atómico 92 SÃ-mbolo U.
Por lo que se refiere a la energÃ-a nuclear o atómica es la que se obtiene mediante modificaciones en el
núcleo del átomo, como en la fusión de un núcleo pesado o en la condensación de núcleos ligeros para
formar otros de mayor peso con pérdida de masa.
El estudio de los principios que regulan la producción y aprovechamiento de la energÃ-a nuclear, forma
parte del Derecho espacial. Los grandes problemas internacionales han adquirido una inusitada complejidad
desde el descubrimiento de la energÃ-a atómica, constituyendo uno de los más serios peligros para toda la
humanidad. Los esfuerzos de la ONU para la desnuclearización son de gran importancia, aunque no muy
exitosos. Con ello se pretende la abstención de un territorio para ensayos, acumulación o transporte de
armas nucleares.
95
El Primer Tratado Regional para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina, fue firmado en
la ciudad de México el 14. de febrero de 1967.
Si las naciones vuelven a gobernarse por elevados valores, la ONU podrá realizar sus propósitos: La
prohibición total del empleo y fabricación de armas nucleares y de todos los tipos de armas de destrucción
en masa.
El artÃ-culo 27, párrafo séptimo de la Constitución ordena: Corresponde a la nación el
aprovechamiento de los combustibles nucleares para la generación de energÃ-a nuclear y la regulación de
sus aplicaciones en otros propósitos. El uso de la energÃ-a nuclear sólo podrá tener fines pacÃ-ficos.
En el Diario Oficial de la Federación del 4 de febrero de 1985, fue publicada la Ley Reglamentaria del
artÃ-culo 27 constitucional en materia nuclear:
ART. 1° presente Ley es reglamentaria del artÃ-culo 27 constitucional en materia nuclear y regula la
exploración, la explotación y el beneficio de minerales radiactivos, asÃ- como el aprovechamiento de los
combustibles nucleares, los usos de la energÃ-a nuclear, la investigación de la ciencia s' técnica nucleares,
la industria nuclear y todo lo relacionado con la misma. Las disposiciones de esta Ley son de orden público y
de observancia en toda la República.
ART. 2°El uso de la energÃ-a nuclear sólo podrá tener fines pacÃ-ficos en cumplimiento de lo
establecido en el artÃ-culo 27 de la Constitución.
El artÃ-culo 5' de la Ley define los conceptos siguientes: Combustible nuclear; instalación nuclear;
instalación radiactiva: materia nuclear; material básico; material fisionable especial; cualquier material que
contenga uno o varios de. los elementos mencionados: y los demás elementos fisionables que determine la
SecretarÃ-a de EnergÃ-a, Minas e Industria Paraestatal; material radiactivo: fuente de radiación; mineral
radiactivo y uso no energético de material radiactivo.
El articulo 27, párrafo séptimo de la Constitución ordena:
En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores, el dominio de la nación es inalienable e
imprescriptible y la explotación, el uso o el aprovecha miento de los recursos de que se trata, por los
particulares o por sociedades constituidas conforme a la leyes mexicanas, no podrá realizarse sino mediante
concesiones otorgadas por el Ejecutivo Federal, de acuerdo con las reglas y condiciones que establezcan las
leyes.
El artÃ-culo 27, párrafo noveno alude a la capacidad para adquirir el dominio de las tierras y aguas de la
nación, se regirá por las siguientes prescripciones:
I. Sólo los mexicanos por nacimiento o por naturalización y las sociedades mexicanas tienen derecho para
adquirir el dominio de las tierras, aguas y sus accesiones o para obtener concesiones de explotación de minas
o aguas. El Estado podrá conceder el mismo derecho a los extranjeros, siempre que convengan ante la
SecretarÃ-a de Relaciones Exteriores en considerarse como nacionales respecto de dichos bienes y en no
invocar, por lo mismo, la protección de sus gobiernos por lo que se refiere a aquéllos; bajo la pena en caso
de faltar al convenio, de perder en beneficio de la nación, los bienes que hubieren adquirido en virtud de lo
mismo. En una faja de cien kilómetros a lo largo de las fronteras y de cincuenta en las playas, por ningún
motivo podrán los extranjeros adquirir el dominio directo sobre tierras y aguas.
• Bienes para las Embajadas.
• Asociaciones religiosas.
• Instituciones de beneficencia.
96
IV. Las sociedades comerciales, por acciones, no podrán adquirir, poseer o administrar fincas rústicas. Las
sociedades de esta clase que se constituyeren para explotar cualquier industria fabril, minera, petrolera o para
algún otro fin que no sea agrÃ-cola, podrán adquirir, poseer o administrar terrenos única mente en la
extensión que sea estrictamente necesaria para los establecimientos o servicios de los objetos indicados, y
que el Ejecutivo de la Unión, o de los Estados, fijarán en cada caso.
• Bancos debidamente autorizados.
• Corporaciones antes aludidas.
• Núcleos de población.
4.2. Las finanzas públicas
4.2.1. La acción financiera del Estado para el equilibrio de la EconomÃ-a.
La actividad financiera es el conjunto de los medios preordenados por el Estado para la obtención de los
recursos necesarios para los gastos públicos y la consecución de los fines del Estado.
La actividad financiera forma una categorÃ-a especial de la actividad económica, entendida ésta como la
actividad humana, encaminada a la obtención de medios escasos, llamados bienes económicos y servicios,
en orden a la satisfacción de las necesidades humanas.
La Ciencia de las Finanzas es la disciplina que estudia la actividad eco nómica del Estado, originada por in
escasez de los recursos con respecto a los fines o necesidades públicas − para cuya satisfacción se requiere
hacer gas tos públicos.
Las finanzas públicas 1 tienen por objeto el estudio de los fenómenos financieros, concernientes a las
personas públicas, a los mecanismos que se relacionan y a las reglas jurÃ-dicas que los rigen.
En otros términos, las finanzas cubren el estudio y los mecanismos por los cuales las colectividades
públicas, determinan los gastos, los cubren y reparten las cargas entre los ciudadanos.
La noción clásica de las finanzas públicas se han venido formando en el cuadro del Estado Liberal
Neoliberal, y en un contexto de estabilidad, basado en su sistema monetario.
Las finanzas públicas se caracterizan por su naturaleza administrativa, su volumen y su régimen
jurÃ-dico.
4.2.2. Concepto de presupuesto
Presupuesto viene de la palabra inglesa budget, de donde derivan las denominaciones que se dan de
presupuesto.
El término Budget viene de bougette, con doble interpretación: ser el receptáculo, la bolsa o saco de los
ingresos y gastos del Estado; o también el artefacto fÃ-sico, de cuero, con que el Ministerio del Tesoro
(Cancellor of the Exchequer) de Inglaterra, llevaba la documentación del Estado de las finanzas del
Gobierno, de sus recursos y necesidades para ser presentada al Parlamento, de donde el nombre de la bolsa de
cuero se transmitió a los papeles que contenÃ-a, que eran planes de finanzas gubernamentales para su
aprobación por el Poder Legislativo. El presupuesto es un documento que detallo las acciones del plan,
expresadas en términos monetarios.
Respecto al concepto y técnica del presupuesto: la fuerza del Estado moderno, democrático, popular,
federal, proviene de su organización pedÃ- tica y de su estructura económica que le permite realizar sus
97
altas finalidad des en las que destacan por su importancia el desarrollo de la economÃ-a nacional y la
redistribución de la renta nacional. Se ha afirmado: Crecer sin distribuir es el regreso; distribuir sin crecer, es
la miseria. Crecer y distribuir es el progreso.
Los elementos que integran el poder público descansan en sus posibilidades financieras. La propia
organización coactiva y material, requiere de una fuerte posibilidad de inversión para mantener la paz
pública interna y la seguridad exterior, como factores básicos del desarrollo total de una nación.
El presupuesto ha sido definido como el estado de cuentas provisional y limitativo, sancionado por una
decisión que lo convierte en ejecutivo y le proporciona fuerza obligatoria, de los gastos e ingresos que deben
efectuarse durante cierto periodo por un individuo o por una colectividad..
El Diccionario de la Real Academia considera que presupuestar es formar el cómputo de los gastos e
ingresos o de unos −y otros, que necesaria o probable mente han de resultar en un negocio de interés
público o privado. Con una mayor amplitud Kohler considera que el presupueste (budget) alude: 1. Al plan
financiero que sirve como estimación y control sobre operaciones futuras; 2. Cualquier estimación sobre
costos futuros; 3. Cualquier plan sistemático para la utilización de mano de obra, materiales u otros
recursos.
Para realizar la polÃ-tica económica, el presupuesto representa el elemento esencial de la vida económica.
De acuerdo con nuestra legislación el presupuesto es un acto público anual de previsión y autorización
previa, que con tiene los ingresos que debe percibir la Federación y los gastos que se deban realizar en
relación con los servicios y demás prestaciones públicas.
También recibe el nombre de presupuesto el documento, estado o relación de los gastos e ingresos, la
ecuación entre los mismos y el mantenimiento de su relación necesaria. Un sentido más moderno del
presupuesto lo convierte en parte integrante del plan económico del Estado o programa
El presupuesto como instrumento polÃ-tico, económico y público, es el medio más poderoso de
coordinación e integración de la vida económica y orientación al desarrollo social. El Estado actúa
`sobre la economÃ-a anual para asegurar su estabilidad y este − su desarrollo. En su aspecto más
especÃ-fico, la polÃ-tica fiscal se propone conseguir la ocupación plena.
En la medida que su manejo se subordine a principios jurÃ-dicos, economÃ-a y técnicos de rigurosa
selección, con un lógico encadenamiento a la planeación general, los beneficios serán más inmediatos.
Varios son los aspectos bajo los cuales se puede considerar el presupuesto:
Económico, contable y jurÃ-dico. Desde el punto de vista económico expresa condición financiera del
Estado. En este sentido dice Rossy que el presupuesto es la expresión sintética de la polÃ-tica financiera
del Gobierno en un periodo determinado; en su aspecto contable expresa el desarrollo del sistema de las
cuentas públicas y la aptitud de las empresas que maneja el Estado para poder reducirlas a cuenta o cálculo;
en su aspecto jurÃ-dico se consideran las normas jurÃ-dicas que organizan y determinan el funcionamiento de
las instituciones financieras.
De lo expuesto debemos considerar que el régimen financiero del Estado depende en esencia del sistema
económico en el que se desenvuelve. En estro sistema económico se emplean aquellos mecanismos
financieros den− los de nuestra propia realidad, aunque en numerosos aspectos la economÃ-a mundial incide
en los problemas internos, como los graves desquiciamientos que actualmente vivimos.
4.2.3. El gasto publico.
98
El gasto público puede ser clasificado:
1) de acuerdo a la naturaleza de sus programas presupuestarios correspondientes; 2) conforme al efecto que
produzcan en bienes y servicios; 3) de acuerdo al impacto en la reproducción ya sea del trabajo o del capital,
según el sistema, y 4) conforme al origen de recursos. La clasificación más usual de gasto público ha
sido: I) corriente, y II) de capital o inversión.
El gasto corriente comprende las necesarias erogaciones de recursos públicos para el desarrollo de
actividades administrativas y de servicios que se consumen durante un ejercicio fiscal y no incrementa al
activo fijo de capital. En este tipo de gasto, se incluyen: I) servicios personales; II) servicios generales; III)
materias primas, etc.
El gasto de capital también llamado gasto de inversión, comprende las erogaciones destinadas a la
adquisición o creación de bienes de capital y conservación de los ya existentes. El gasto de capital no se
consume durante el ejercicio fiscal. Por su naturaleza, excluye las erogaciones con fines administrativos. En
este tipo de gasto, generalmente se incluyen los recursos transferidos a sectores que contribuyan a acrecentar
el activo fÃ-sico o financiero de la nación.
De acuerdo con la Ley del presupuesto, contabilidad y gasto público del D.O.F., del 31 de diciembre de
1976:
ART. 1−El presupuesto, la contabilidad y el gasto público federal se norman y regulan por las disposiciones
de esta Ley, la que será aplicada por el Ejecutivo Federal a través de la SecretarÃ-a de Programación y
Presupuesto.
ART. 2 gasto público federal comprende las erogaciones por concepto de gasto corriente, inversión fÃ-sica,
inversión financiera, asÃ- como pagos de pasivo o deuda pública, que realizan:
I. El Poder legislativo;
II. El Poder Judicial;
III. La Presidencia de la República;
IV. Las SecretarÃ-as de Estado y Departamentos Administrativos y la Pro− curadurÃ-a General de la
República;
V. El Departamento del Distrito Federal;
VI. Los organismos descentralizados;
VII. Las empresas de participación estatal mayoritarias; y
VIII. Los fideicomisos en los que el fideicomitente sea el Gobierno Federal, el Departamento del Distrito
Federal o alguna de las entidades mencionadas en las fracciones VI y VII.
Sólo para efectos de esta Ley, a las instituciones, dependencias, organismos, empresas y fideicomisos antes
citados se les denominará genéticamente como entidades, salvo mención expresa.
Ases. 4La programación del gasto público federal se basará en las directrices y planes nacionales de
desarrollo económico y social que formule el Ejecutivo Federal por conducto de la SecretarÃ-a de
Programación y Presupuesto.
99
ART. 5 actividades de programación, presupuestación, control y evaluación del gasto público federal,
estarán a cargo de la SecretarÃ-a de Programación y Presupuesto, la que dictará las disposiciones
procedentes para el eficaz, cumplimiento de sus funciones.
ART. 5−Las SecretarÃ-as de Estado o Departamentos Administrativos orientarán y coordinarán la
planeación, programación, presupuestación, control y evaluación del gasto de las entidades que queden
ubicadas en el sector que está bajo su coordinación.
Las proposiciones de las entidades en los términos de artÃ-culos 17 y 21
de esta Ley se presentarán a la SecretarÃ-a de Programación y Presupuesto, a
través y con la conformidad de las Secretarias de Estado o Departamentos Administrativos
correspondientes cuando proceda. Asimismo, a las Secretarias o
Departamentos mencionados les será enviada la información y permitida la
práctica de visitas a que se refieren los artÃ-culos 37 y 41.
ART. 7 unidad contará con una unidad encargada de planear, pro gramar, presupuestar, controlar y evaluar
sus actividades respecto al gasto publico.
La Ley contiene cinco capÃ-tulos que se refieren: Disposiciones generales; de los presupuestos de egresos;
del ejercicio del gasto público federal; de la contabilidad, y de las responsabilidades. Transitorios.
Además debe consultarse el Reglamento de la Ley de Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal,
publicada en el D.O.F., del 18 de noviembre de 1981.
La revisión de la cuenta pública del Gobierno Federal y de la del Departamento del Distrito Federal
corresponde a la ContadurÃ-a Mayor de Hacienda, órgano de la Cámara de Diputados, que rinde su
informe a la Comisión de Presupuesto y Cuenta de la propia Cámara, por conducto de la Comisión de
Vigilancia, que es la que controla el desempeño de las funciones de la ContadurÃ-a.
De acuerdo con su Ley respectiva, la ContadurÃ-a Mayor de Hacienda verifica si las entidades realizaron sus
operaciones con apego a las leves de
ingresos y presupuesto de egresos; si ejercieron correcta y estrictamente los presupuestos conforme a los
programas y subprogramas aprobados, sÃ- realizaron los programas de inversión en los términos y
montos aprobados y de conformidad a sus partidas, y se aplicaron los recursos provenientes de
financiamientos con la periodicidad y en las formas establecidas por la Ley.
4.2.4. Ley de presupuesto, contabilidad y gasto público
ArtÃ-culos 73 fracciones V y VIII, 74 fracción IV constitucionales:
El Congreso de la Unión tiene las siguientes facultades de acuerdo con los artÃ-culos que se citan de la
Constitución:
ART. 73.
VIL Para imponer las contribuciones necesarias a cubrir el presupuesto.
100
VIII. Para dar bases sobre las cuales el Ejecutivo pueda celebrar empréstitos sobre el crédito de la
nación para aprobar esos mismos empréstitos y para reconocer y mandar pagar la deuda nacional.
Ningún empréstito podrá celebrarse sino para la ejecución de obras que directamente produzcan un
incremento en los ingresos públicos, salvo los que se realicen con propósitos de regulación monetaria, las
operaciones de conversión y los que se contraten durante alguna emergencia declarada por el Presidente de
la República en los términos del artÃ-culo 29.
ART. 74.Son facultades exclusivas de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión:
IV. Examinar, discutir y aprobar anualmente el presupuesto de egresos de la Federación y del Departamento
del Distrito Federal, discutiendo primero las contribuciones que, a su juicio, deben decretarse para cubrirlo;
asÃ- como revisar la cuenta pública del año anterior.
La Ley del Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público, fue publicada en el D.O.F.. del 31 de diciembre de
1976:
ART, leEl presupuesto, la contabilidad y el gasto público federal se norman y regulan por las disposiciones
de esta Ley, la que será aplicada por el Ejecutivo Federal a través de la SecretarÃ-a de Programación y
Presupuesto.
La Ley mencionada consta de 50 artÃ-culos, divididos en los siguientes capÃ-tulos: Disposiciones generales;
de los presupuestos de egresos; del ejercicio del gasto público federal; de la contabilidad; de las
responsabilidades. Transitorios.
El Reglamento de esta Ley fue publicado en el D.O del 18 de noviembre de 1981:
ART 1° Son materia del presente Reglamento la Programación−Presupuestación, el ejercicio, la
contabilidad, el control y la evaluación del gasto público federal; asÃ- como las cuentas de la Hacienda
Pública Federal y del Departamento del Distrito Federal, a que se refiere la Ley de Presupuesto, Contabilidad
y Gasto Público Federal.
ART. 2En el presente reglamento se entenderá por:
Ley: La Ley de Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal;
SecretarÃ-a: La Secretaria de Programaci6n y Presupuesto;
Entidades: Las comprendidas en el artÃ-culo 2 de la Ley;
Sector: El agrupamiento de entidades coordinado por la SecretarÃ-a de Esta do y Departamento
administrativo que en cada caso designe el Ejecutivo Federal;
Entidades coordinadoras de sector: Las Secretarias de Estados y Departamentos administrativos que en cada
caso `e designen, conforme el artÃ-culo 50 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal;
Entidades coordinadas: Las que de acuerdo con el artÃ-culo señalado en el párrafo anterior, se designen
formando parte de un sector determinado; y
Ramos: Los ramos generales que para efectos presupuestarios se establezcan en el Presupuesto de Egresos de
la Federación del ejercicio correspondiente.
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. El artÃ-culo 31 con tiene estas disposiciones que
101
competen a la SecretarÃ-a de Hacienda y Credito
Público:
I. Estudiar y formular los proyectos de leyes y disposiciones impositivas y las Leyes de Ingreso Federal y del i
del Distrito Federal;
II. Cobrar los impuestos, derechos, productos y aprovechamientos federales en los términos de las leyes;
III. Cobrar los derechos, impuestos, productos y aprovechamientos del Distrito Federal en los términos de
la Ley de Ingresos del Departamento del Distrito Federal y las leyes fiscales correspondientes;
IV. Determinar los criterios y montos globales de los estÃ-mulos fiscales; estudiar y proyectar sus efectos en
los ingresos de la Federación y evaluar sus resultados conforme a sus objetivos, escuchando para ello a las
dependencias responsables de los sectores correspondientes; administrar su aplicación en los casos en que no
competa a Otra SecretarÃ-a, asÃ- como comprobar el cumplimiento de las obligaciones de los beneficiarios a
fin de ejercer las facultades fiscales que le confieran las leyes cuando los particulares se beneficien sin
derecho de un subsidio o estÃ-mulo fiscal;
V. Dirigir los servicios Aduanales y de inspección y la policÃ-a fiscal de la Federación; y
VI. Proyectar y calcular los ingresos de la Federación, el Departamento del Distrito Federal y de las
entidades de la Administración Pública Federal.
La propia Ley Orgánica señala las atribuciones de la SecretarÃ-a de Programación y Presupuesto,
artÃ-culo 32:
1. Proyectar la planeación nacional del desarrollo y elaborar, con., la participación de los grupos sociales
interesados, el Plan Nacional correspondiente;
II. Proyectar y coordinar con la participación que corresponda a los Gobiernos Estatales y MuninÃ-pales la
planeación regional, asÃ- como la ejecución de los programas especiales que le señale el Presupuesto de
la República;
U. Coordinar las actividades de planeación nacional del desarrollo, asÃ- como procurar la congruencia entre
las acciones de la Administración Pública Federal y los objetivos y prioridades del Plan Nacional de
Desarrollo;
IV. Coordinar las acciones que el Ejecutivo Federal convenga con los gobiernos locales para el desarrollo
integral de las diversas regiones del paÃ-s;
V. Proyectar y calcular los egresos del Gobierno Federal y de la Administración Pública Paraestatal,
haciéndolos compatibles con la disponibilidad de recursos que señale la Secretaria de Hacienda y
Crédito Público y en atención a las necesidades y polÃ-ticas del desarrollo nacional;
VI. Formular el Programa del Gasto Público Federal y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la
Federación y presentarlos, junto con el del Departamento del Distrito Federal a la consideración del
Presidente de la Re pública; y
VII. Autorizar los programas de inversión pública de las dependencias y entidades de la Administración
Pública Federal...
102
El Reglamento Interior de la SecretarÃ-a de Programación y Presupuesto, fue publicado en el D.O.F., del 24
de enero de 1989. Consta de tres subsecretarias: Planeación del Desarrollo y de Control Presupuestal; de
Programación y Presupuesto; y de Desarrollo regional. Consta de diversas direcciones como de polÃ-tica
presupuestal; contabilidad gubernamental; de Programación y Presupuesto; energético e industrial; de
Programación y Presupuesto de servicios; de Programación y Presupuesto regional; de Programación,
Organización y Presupuesto.
El Reglamento Interior de la SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público, fue publicado el 17 de enero de
1989. Fe de erratas: D.O.F., del 24 de enero de 1989. Consta de tres subsecretarÃ-as: Hacienda y Crédito
Público; Asuntos Financieros Internacionales; y de Ingresos. Consta de diversas unidades administrativas
centrales y dirección generales.
4.2.5. Ley general de deuda publica
Para los efectos del presupuesto, la Deuda Pública' comprende las obligaciones provenientes de adeudos
contraÃ-dos dentro de las asignaciones presupuestales durante el ejercicio para el cual fueron fijadas, no
satisfechos a la terminación del propio ejercicio, y los reconocidos expresamente por el Congreso de la
Unión.
El artÃ-culo 73 de la Constitución fracción VIII, faculta al Congreso de la Unión para reconocer y mandar
pagar la Deuda Nacional.
El artÃ-culo 117 de la Constitución ordena: Los Estados no pueden en ningún caso:
VIII. Contraer directa o indirectamente obligaciones o empréstitos con gobiernos de otras naciones, con
sociedades o particulares extranjeros, o cuando deban pagarse en moneda extranjera o fuera del territorio
nacional.
Los Estados y los Municipios no podrán Contraer obligaciones o empréstitos sino cuando se destinen a
inversiones públicas productivas, inclusive los que contraigan organismos descentralizados y empresas
públicas, conforme a las bases que establezcan las legislaturas en una Ley y por los conceptos y hasta por los
montos que las mismas fijen anualmente en los respectivos presupuestos. Los Ejecutivos informarán de su
ejercicio al rendir la cuenta pública.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, artÃ-culo l ordena que compete a la SecretarÃ-a
de Hacienda y Crédito Público:
IX. Realizar o autorizar todas las operaciones en que se haga uso del crédito público.
X. Manejar la deuda pública de la Federación y del Departamento del Distrito Federal.
La Ley General de Deuda Pública fue publicada en el D.O.F., del 31 de diciembre de 1976. Ha tenido las
siguientes reformas: D.O.F., del 28 de diciembre de 1983 y 7 de enero de 1988.
ART. 1Para los fines de esta Ley, la deuda pública está constituida por las obligaciones de pasivo, directas
o contingentes derivadas de financiamientos y a cargo de las siguientes entidades:
1. El Ejecutivo Federal y sus dependencias;
II El Departamento de! Distrito Federal;
111. Los organismos descentralizados;
103
IV. Las empresas de participación estatal mayoritaria;
V. Las instituciones que presten el servicio público de banca y crédito, las organizaciones auxiliares
nacionales de crédito, las instituciones nacionales de seguros y las de fianzas; y
VI. Los fideicomisos en los que el fideicomitente sea el Gobierno Federal o algunas de las entidades
mencionadas en las fracciones 11 al V.
Art−. 2 los efectos de esta Ley se entiende por financiamiento la contratación dentro o fuera del paÃ-s, de
créditos, empréstitos o préstamos derivados de:
1. La suscripción o emisi6n de tÃ-tulos de crédito o cualquier Otro documento pagadero a plazo;
II. La adquisición de bienes, asÃ- como la contratación de obras o servicios cuyo pago se pacte a plazos;
III. Los pasivos contingentes relacionados con los actos mencionados; y
IV. La celebración de actos jurÃ-dicos análogos a los anteriores.
La Deuda Interna es la que se produce y cumple dentro del mercado de un paÃ-s. La Deuda Externa o
Internacional se localiza en las relaciones ex−. ternas que. se basan en el lugar y mercado de emisión, en la
divisa elegida y lugar de pago.
La Deuda Consolidada es aquella deuda pública permanente, atendida por un fondo especial que no requiere
el voto anual de los recursos correspondientes, es decir, que el servicio de la deuda está previsto en el
presupuesto. La Deuda Flotante, por el contrario, es la que el Tesoro del Estado contrae por un breve periodo
para proveer a momentáneas necesidades de caja, en virtud de gastos imprevistos o por falta o retraso de los
ingresos ordinarios. Representan ayudas para la liquidez. Cabe destacar que esta clasificación carece de
significación y corresponde modernamente a la deuda a mediano y a largo plazos (consolidada) y a la deuda
a corto plazo (flotante).
La Ley General de Deuda Pública contiene los siguientes capÃ-tulos: Disposiciones generales; de las
facultades de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público de la Programación de la Deuda Pública; de
la contratación dé financiamiento para entidades distintas del gobierno federal; de la vigilancia de las
operaciones de endeudamiento; del registro de obligaciones financieras; de la comisión asesora de
financiamientos externos. Transitorios.
La Comisión asesora de financiamientos externos es un órgano técnico auxiliar de consulta de la
SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público, sus facultades están señaladas en el artÃ-culo 2 de la Ley.
El Reglamento interior de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público fue publicado en el D.O.F., del 17
de enero de 1989. La fe de erratas el D.O.F., del 24 de enero de 1989.
El artÃ-culo 2 menciona entre las unidades administrativas centrales, a la Dirección General de Crédito
Público y en ésta la Dirección de Deuda Pública.
ART. 26.Compete a la Dirección de Deuda Pública:
I. Proponer lo concerniente a la aplicación de la. legislación en materia de deuda pública del Gobierno
Federal del Departamento del Distrito Federal y de la Administración Pública Paraestatal;
II. Ejercer, previo acuerdo superior, las facultades que en materia de negociación, contratación y
104
autorización del crédito público competen a la Dirección General de Crédito Público;
III. Ejercer, previo acuerdo superior, las facultades que en materia de manejo y registro de la deuda pública,
competen a la Dirección General de Crédito Público;
IV. Registrar la afectación de participaciones en impuestos federales de los Estados y Municipios, cuando
hayan sido dadas en garantÃ-a respecto a créditos internos que hubieren contraÃ-do;
V. Apoyar la tareas del Secretariado Técnico del Fondo de Financiamiento del Sector Público y colaborar
en la formulación del programa del mismo;
VI. Analizar y autorizar las solicitudes de financiamiento externo presentadas por las entidades de la
Administración Pública Federal, incluyendo las anca Nacional, tomando en consideración el dictamen
previo de la Di− General de Captación del Crédito Externo.
VII. Participar en la asignación de recursos externos que habrá de otorgar en credito el Fondo de
Financiamiento del Sector Público; y
VIII. Participar en la asignación y programación del crédito externo del público y la Banca Nacional.
4.2.6. Pacto de solidaridad económica y el gasto público
Durante el actual gobierno en dos ocasiones ha sido elaborado el Pacto. primero: Pacto para la Estabilidad y el
Crecimiento Económico. Concertado para el periodo enero−julio de 1989. Su aplicación fue benéfica
para el paÃ-s.
El segundo: Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico. Para el periodo comprendido entre el l de
agosto de 1989 y el marzo de 1990.
4.3. BANCA Y CRÉDITO
4.3.1. Funciones del Banco de México, organismo descentralizado federal como banca central.
La Banca es una actividad financiera consistente en a captación de dinero (compra de dinero) en forma de
depósito irregular a un cierto tipo de interés, para invertirlo en la concesión de préstamos crédito,
descuento de efectos, compra de valores mobiliarios, etc. (venta de dinero) a un tipo de interés superior.
La Banca cubre hoy cualquier punto de la amplia esfera con6mica de los pueblos, siendo en muchos casos la
fuerza motriz que las empuja y expande.
El artÃ-culo 28 de la Constitución, párrafo cuarto, en parte relativa No constituirán monopolios las
funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las áreas estratégicas a que se refiere este precepto:
Emisión de billetes por medio de un solo Banco, organismo descentralizado del Gobierno Federal.
Párrafo cuarto: Se exceptúa también de lo previsto en La primera parte del primer párrafo de este
artÃ-culo la prestación del Servicio Público de Banca Y Crédito. Este servicio será prestado
exclusivamente por el Estado a través de instituciones, en los términos que establezca la correspondiente
Ley Reglamentaria, la que también determinará las garantÃ-as que protejan loe intereses del público y el
funcionamiento de aquellas en apoyo de las polÃ-ticas de desarrollo nacional. El Servicio Público de Banca
y Crédito no era objeto de concesión a particulares.
El artÃ-culo 73 faculta al Congreso de la Unión:
105
X. Para legislar en Servidos de Banca y Crédito.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, señala entre las facultades de la SecretarÃ-a de
Hacienda y Crédito Público articulo 31, las siguientes:
VII. Planear, coordinar, evaluar y vigilar el sistema bancario del paÃ-s, que comprende el Banco Central, a la
Banca Nacional de Desarrollo y las demás instituciones encargadas de prestar el servicio público de Banca
y Crédito.
IX. Realizar o autorizar todas las operaciones en que se haga uso del crédito público.
XIII. Ejercer las atribuciones que le señalen las leyes en materia de seguros, fianzas, valores y de
organizaciones auxiliares de crédito.
El Reglamento Interior de la SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público del D.O.F., del 17 de enero de
1989. Fe de erratas del 24 de enero de 1989, menciona en su artÃ-culo 2' entre las unidades administrativas
centrales, en la Dirección General de Crédito Público; la Dirección de Coordinación y Captación de
Crédito Interno; Dirección de Autorización y Control de Crédito Externo Privado; la Dirección
General de Banca de Desarrollo; Dirección de Banca Agropecuaria y Pesquera; Dirección de Banca
Industrial y Comercio Interior; Dirección de Banca de Comercio Exterior; Dirección General de Banca
Múltiple: Dirección de Programación de Banca Múltiple; Dirección de Regulación de Banca
Múltiple.
En la Dirección de Captación de Crédito Externo, la Dirección de Créditos de Banca Comercial:
Dirección de Organismos Financieros Internacionales.
El 1 de septiembre de 1982 el Presidente en su sexto y último Informe de Gobierno anunció la decisión de
Nacionalizar la Banca Privada y de establecer el control generalizado de cambios. Señaló las prioridades
crÃ-ticas y concluyó: Para responder a ellas he expedido en consecuencia dos decretos:
Uno que nacionaliza a los bancos privados del paÃ-s y otro que establece el control generalizado de cambios,
no como una polÃ-tica superviviente del más vale tarde que nunca, sino porque hasta ahora se han dado las
condiciones crÃ-ticas que lo requieren y los justifican.
Además del Decreto que establece la nacionalización de la Banca .
Las primeras medidas del Banco de México: Fortalecer el aparato productivo y distributivo del paÃ-s con
el fin de evitar la crisis financiera que afecte al paÃ-s. Contribuir a detener las presiones inflacionarias. Dar
seguridad a los ahorradores.
4.3.2. El Servicio Público de Banca y Crédito
La Ley reglamentaria del Servicio Público de Banca y Crédito fue publicada en el D.O.F., del 14 de enero
de 1985.
Esta Ley sufrió la siguiente reforma: D.O.F., del 19 de enero de l De acuerdo con el articulo segundo
transitorio de la Ley: Se derogan la ey General de Instituciones de Crédito y Organizaciones Auxiliares,
publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de mayo de 1941; la Ley reglamentaria del Servicio
Público de Banca y Crédito, publicada en el )diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1982;
asÃ- como todas aquellas disposiciones que se opongan a la presente Ley.
ART. 1°La presente Ley es de orden público y tiene por objeto reglamentar los términos en que el
106
Estado presta el Servicio Público de Banca y Crédito; las caracterÃ-sticas de las instituciones a través
de las cuales lo hace; su organización, su funcionamiento en apoyo a las polÃ-ticas de desarrollo nacional;
las actividades y operaciones que pueden realizar, y las garantÃ-as que protegen los intereses del público.
ART. 2°El Servicio Público de Banca y Crédito será prestado exclusiva mente por instituciones de
crédito constituidas con el carácter de Sociedad Nacional de Crédito, en los términos de la presente
Ley. Las sociedades nacionales de crédito serán:
I. Instituciones de Banca Múltiple; y
II. Instituciones de Banca de Desarrollo.
ART. 3 La prestación de Servicio Público de Banca y Crédito, asÃ- como la operación y
funcionamiento de las instituciones de endito se realizarán con apego a las sanas prácticas y los usos
bancarios, con s a los objetivos y prioridades del Plan Nacional de Desarrollo, en especial del Programa
Nacional de Financiamiento del Desarrollo. En todo momento se buscará alcanzar los objetivos especÃ-ficos
de cada tipo de institución, asÃ- como los de carácter general siguientes:
I. Fomentar el ahorro nacional;
II. Facilitar al público el acceso a los, beneficios del Servicio Pública de Banca y Crédito;
III. Canalizar eficientemente los recursos financieros;
IV. Promover la adecuada participación de la Banca mexicana en los mar cados financieros internacionales;
V. Procurar un desarrollo equilibrado del sistema bancario nacional y una competencia sana entre las
instituciones de Banca múltiple; y
VI. Promover y financiar las actividades y sectores que determine el Congreso de la Unión como
especialidad de cada institución de Banca de desarrollo, en las respectivas leyes orgánicas.
ART. 5.En las operaciones y servicios bancarios, las instituciones de Banca múltiple se regirán por esta
Ley; por la Ley Orgánica del Banco de México, y en su defecto, en el orden siguiente por:
1. La Legislación Mercantil;
II. Los usos y prácticas bancarios y mercantiles; y
III. El Código Civil para el Distrito Federal.
Las operaciones y servicios bancarios de las Instituciones de Banca de Des arrollo, se regirán por su
respectiva Ley Orgánica, por esta Ley y la Ley Orgánica del Banco de México. En su defecto, conforme
a lo dispuesto por este artÃ-culo.
El art. 7 confiere a la SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público, autorizar el establecimiento en
Territorio Nacional de Oficinas de Representación de Entidades financieras del Exterior.
La Ley consta de seis tÃ-tulos: Del Servicio Público de Banca y Crédito; de las Instituciones de
Crédito; de las Disposiciones Generales y de la Contabilidad; de las prohibiciones, sanciones
administrativas y delitos; de la protección de los intereses del público; de la Comisión Nacional Bancaria
y de Seguros. Transitorios.
107
4.3.3. Ley orgánica del Banco de México.
La Ley Orgánica del Banco de México fue publicada en el D.O.F., del 31 de diciembre de 1984.
El Reglamento Interior del Banco de México fue publicado: D.O.F., del 4 de julio de 1985.
La Banca Central es la que, representando al Gobierno Federal, marca las lÃ-neas de actuación de las
demás instituciones crediticias del paÃ-s, de la Banca Múltiple y de la Banca de Desarrollo; se cuida de
inspeccionar las disposiciones aplicables; actúa como Tesorero del Gobierno. Es un Banco de Bancos; crea o
restringe liquidez; emite o retira de la circulación moneda y billetes; ordena la constitución de depósitos
especiales; aumenta o disminuye el tipo de interés básico; fija las condiciones aplicables a las operaciones
de activo y pasivo; y en general, cualquier otro tipo de actividad propia del mercado financiero.
Art1 le de la Ley del Banco de México: La presente Ley es reglamentaria de los artÃ-culos 28 y 73
fracción X, de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos Mexicanos, y tiene por objeto regular al
organismo público descentralizado del Gobierno Federal, con personalidad y patrimonio propios,
denominado Banco de México.
El organismo mencionado es el Banco Central de la Nación y tiene por finalidades emitir moneda, poner en
circulación los signos monetarios y procurar condiciones crediticias y cambiarÃ-as favorables a la
estabilidad del poder adquisitivo del dinero, al desarrollo del sistema financiero y, en general, al sano
crecimiento de la economÃ-a nacional.
El Banco tendrá su domicilio en la ciudad de México y podrá establecer sucursales o agencias o nombrar
corresponsales.
ART. 2 Banco, conforme a lo dispuesto en la presente Ley, desempeñará las funciones siguientes:
I. Regular la emisión y circulación de la moneda, el crédito y los cambios;
II. Operar con las instituciones de crédito como banco de reserva y acreditante de última instancia, asÃcomo regular el servicio de Cámara de Compensación;
III. Prestar servicio de TesorerÃ-a al Gobierno Federal y actuar como agente financiero del mismo en
operaciones de crédito interno y externo;
IV. Fungir como asesor del Gobierno Federal, en materia económica y, particularmente, financiera, y
V. Participar en el Fondo Monetario Internacional y en otros organismos de cooperación financiera
internacional o que agrupen a bancos centrales.
El ejercicio de estas funciones deberá efectuarse en concordancia con los objetivos y prioridades de la
planeación nacional del desarrollo y de conformidad con las directrices de polÃ-tica monetaria y crediticia
que señale la SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público.
La Ley del Banco de México consta de seis capÃ-tulos: Finalidades y funciones; emisión y circulación
monetaria; regulación crediticia y cambiaria; organización, gobierno y vigilancia; reservas, fondos y
remanentes de operación; disposiciones generales.
Por su parte el Reglamento Interior consta de dos capÃ-tulos: Administración y Contabilidad:
En sentido amplio, todo el dinero disponible más el exigible en forma inmediata (créditos pendientes de d
108
valores, etc.), referido a la suma de los recursos ajenos y expresado en porcentaje.
Por tanto, el encaje legal , es el porcentaje que, respecto del total de los recursos ajenos de un Banco, alcanza
el saldo de sus depósitos en el Banco Central.
La orientación selectiva del Banco Central para encauzar el crédito hacia las actividades prioritarias. Se ha
hecho: la relativa a la cuantÃ-a de os créditos, tipos de interés, plazos y clase de garantÃ-as. El más
importante la sido el encaje legal, o sea la reserva obligatoria que las instituciones bancarias deben constituir
en el Banco Central, según lo determine éste legalmente
Estas operaciones están constituidas de conformidad con el artÃ-culo 6 de la Ley Orgánica del Banco de
México.
El encaje legal ha venido conformándose a los problemas monetarios y a la economÃ-a general del paÃ-s.
En 1925 se señaló un porcentaje fijo del lO en 1931 se redujo ese porcentaje, lo mismo en 1941 y 1949. La
circular núm. 1797 del 25 de agosto de 1975, se fijó la forma u obligación de los pasivos de los bancos.
Con posterioridad en 1977, 1979 y 1980 y actualmente han venido modificándose las condiciones del encaje
legal.
Por lo que se refiere al redescuento, es la operación por la que el Banco Central descuenta los efectos
presentados por un Banco y ya descontados por este último.
El mecanismo de redescuento reproduce casi exactamente entre el Banco Central y un Banco el esquema entre
Banco y cliente.
El redescuento es utilizado por los bancos para rehacer sus liquideces a través del Banco Central, operando
en su refinanciación.
Ampliando la explicación: el redescuento es un nuevo descuento o des cuento al tenedor de una letra
previamente descontada. El tenedor que, previamente descontó la letra, la descuenta a su vez obteniendo una
pequeña diferencia que es su beneficio.
Se agrega que, el redescuento es la cesión por parte de la Banca de efectos descontados al Banco Central Se
utiliza con dos fines: facilitar liquidez adicional y financiar determinados sectores especiales.
En algunos paÃ-ses las fórmulas utilizadas han sido: el redescuento en lÃ-nea especial y el redescuento en
lÃ-nea ordinaria.
Entre las operaciones del Banco Central, artÃ-culo 5e están:
VII. Recibir en garantÃ-a de loe créditos que − depósitos de dinero constituidos en el propio Banco de
México, pudiendo cargar a los mismos el importe de las obligaciones garantizadas a su vencimiento,
éstas no se liquidan.
V. Constituir depósitos bancarios de dinero; y las demás que se enumeran.
La polÃ-tica de redescuento que el Banco Central aplica variando la tasa que cobra a los bancos e influyendo
asÃ- en que éstos cobran a su clientela, lo que naturalmente afecta el ritmo económico del paÃ-s.
En cuanto al monto del interés, éste ha sido variable de acuerdo con el sistema monetario y la
economÃ-a general de la nación.
109
Tanto el encaje legal, como el redescuento y el monto del interés, acusan la importancia del Derecho
económico, siempre en condiciones difÃ-ciles de superar, dadas las condiciones cambiantes del medio
financiero.
Por lo que se refiere a las operaciones de mercado abierto se estructuran dentro del sistema liberal o
neoliberal. Distinguiéndose el Mercado de Capi tales, el Mercado de Descuentes, el Mercado de primero, el
Mercado de Di visas, el Mercado de Valores o Bolsa de Valores y otros.
El Mercado de Capitales a al mercado de fondos prestables a largo plazo. El Mercado de Capitales se emplea
por la industria y el comercio. Sobre todo para inversión fija No es una institución, sino todas las
organizaciones que canalizan la oferta y la demanda de capital de largo plazo y de los tÃ-tulos de capital, por
la Bolsa de Valores, los bancos y las compañÃ-as de seguros.
En cuanto al Mercado de Dinero se refiere a las instituciones que negocian con valores y préstamos ¿e
corto plazo, oro y divisas. El dinero tiene un valor en el tiempo y por lo santo, su uso e compra y vende contra
el pago de intereses. El dinero de corto plazo se compra y se vende en el Mercado de Dinero, y el dinero de
largo plazo en el Mercado de Capitales.
De hecho, la mayor parte de las transacciones del Mercado de Dinero se efectúan por teléfono. El
Mercado de Dinero se refiere algunas veces sólo a las Casas de Bolsa, de Descuento y Bancos que negocian
con Bonos de TesorerÃ-a, Letras de Cambio y dinero sobre pedido, con el Banco Central que funciona como
prestamista de último recurso.
4.3.4. PolÃ-tica de orientación relativa
La polÃ-tica social y económica de acuerdo con la legislación extranjera y nuestro propio sistema
comprende:
• Acceso a la cultura;
• Defensa de consumidores y usuarios;
• Formación profesional, jornada laboral, seguridad e higiene en el trabajo;
• Medio ambiente;
• Organizaciones profesionales;
• Patrimonio histórico, cultural y artÃ-stico;
• Pleno empleo y progreso social y económicos
• Promoción de la ciencia y la investigación;
• Protección a la familia;
• Protección a la tercera edad;
• Protección a los disminuidos fÃ-sicos, sensoriales y psÃ-quicos;
• Protección a la salud;
• Seguridad social;
• Trabajadores indocumentados, etc.
La polÃ-tica de orientación relativa se funda en la polÃ-tica económica de un paÃ-s. Comprende varios
aspectos importantes:
se entiende por polÃ-tica económica, en el ámbito de las relaciones económicas internacionales una
lÃ-nea de conducta adoptada por un Estado, encaminada a influir en los movimientos de mercancÃ-as.
servicios o factores de la producción, tanto en las importaciones como en las exportaciones, con el
propósito de alcanzar y defender los objetivos nacionales en tal sentido.
En segundo lugar alude al conjunto de medios empleados por el Poder Público para realizar sus objetivos
110
económicos.
Respecto a la amplitud de sus objetivos y el modo empleado, hay tres tipos fundamentales: La planificación
total de la economÃ-a, el control orgánico de la vida económica mediante corporaciones, y la dirección
más o menos indirecta del proceso económico, en una economÃ-a de mercado.
En resumen la polÃ-tica económica comprende:
• Los medios mediante los cuales el gobierno intenta regular o modificar los asuntos económicos de una
nación.
• Sus propósitos de hacerlo asÃ-. Los objetivos dependerán del grupo de personas a cuyo beneficio se
realiza esta polÃ-tica económica; un único dirigente autocrática o, en el otro extremo todos los
miembros de la población.
En la práctica, la polÃ-tica económica es el resultado de un proceso polÃ-tico en el que los diferentes
grupos interesados maniobran para alcanzar sus objetivos. y la influencia de los principios a largo plazo
dependen de les polÃ-ticos y hombres de Estado al seguir o conducir la opinión pública.
Por su importancia debemos referirnos brevemente a la polÃ-tica fiscal y la polÃ-tica monetaria.
La polÃ-tica fiscal comprende el control, dirección gubernamental de la economÃ-a mediante la variación
del volumen y contenido de los impuestos, deuda pública, gasto público y fondos de gobierno. Con la
aceptación en los años recientes de las ideas keynesianas de que el gasto excesivo o deficiente en el sector
privado de la economÃ-a pide la acción gubernamental para contrarrestar la inflación o deflación
mediante déficit o superávit del presupuesto, las posibilidades y el campo de la polÃ-tica fiscal han
quedado aumentadas.
La polÃ-tica monetaria es el control de la banca y del sistema monetario por parte del gobierno con el fin de
conseguir la estabilidad del valor del dinero y evitar una balanza de pagos adversa, alcanzar el pleno empleo y
otros objetivos. La polÃ-tica monetaria puede aplicarse por medio de:
La estructura de los tipos de interés.
El control de los movimientos internacionales de capita
Los controles de las condiciones de los créditos para las compras a plazos.
Los controles generales o selectivos sobre las actividades de préstamo de los bancos y otras instituciones
financieras.
Con anterioridad hicimos referencia al artÃ-culo 28 párrafo cuarto de la
Constitución:
No constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las áreas
estratégicas a que se refiere este precepto.
Emisión de billetes por medio de un solo banco, organismo descentralizado del Gobierno Federal.
Párrafo cuarto: Se exceptúan también de lo previsto en la primera parte del primer párrafo de este
artÃ-culo la prestación del Servicio Público de Banca y Crédito. Este servicio será prestado
exclusivamente por el Estado a través de instituciones, en los términos que establezca la correspondiente
111
Ley reglamentaria, la que también determinará las garantÃ-as que protejan los intereses del público y el
funcionamiento de aquellas en apoyo de las polÃ-ticas de desarrollo nacional. El Servicio Público de Banca
y Crédito no será objeto de concesión a particulares.
El artÃ-culo 73 de la propia Constitución, faculta al Congreso de la Unión:
X. Para legislas en servicios de Banca y Crédito.
4.3.5. Los reglamentos del servicio publico de banca y crédito
Los Reglamentos son los siguientes:
Reglas generales sobre la suscripción, tenencia y circulación de los Certificados de Aportación
Patrimonial de la serie B de las Sociedades Nacionales del Crédito. D.O.F., del 29 de julio de 1985.
Bases para la designación de los miembros de los Consejos Directivos por lOS certificados serie B de las
Sociedades Nacionales de Crédito, Instituciones ¿e Banca Múltiple. 29−VII−1985.
Acuerdo que fija bases para la enajenación de los activos no crediticios de la Banca Nacionalizada. 12 de
marzo de 1984.
Reglamento de Inspección, Vigilancia y Contabilidad de las Instituciones de Crédito. 9 de febrero de
1935..
Reglamento interior de la Comisión Nacional Bancaria y de Seguros.
Decreto que aprueba la incorporación al Seguro Social de las Instituciones de Crédito y Organizaciones
Auxiliares. 18 de marzo ¿e 1955.
Reglamento del Servicio de Compensación por Zona y Nacional del Banca de México. 20 de diciembre de
1958.
Instructivo a las Instituciones de Crédito para hacer uso del Servicio de Compensación Local del Banco de
México. 27 de junio de 1962.
Reglas sobre Representación de Entidades Financieras riel Exterior. 11 de abril de 1972.
Reglas para la Autorización a Comisionistas o Intermediarios que auxilien a instituciones de crédito en la
celebración de sus operaciones pasivas. 6 de marzo de 1975. 6 de febrero de 1975.
Reglas a las que habrán de sujetarse las instituciones de Banca Múltiple en la emisión y operación de
tarjetas de crédito bancarias. 15 de septiembre ¿e 1986.
Reforma a la Ley de Instituciones de Seguros.
Reformas a la Ley Federal. de Instituciones de Fianzas.
Reforma a la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares de Crédito.D.O.F., del 3 de enero de
1990.
Ley Reglamentaria de la fracción XIII bis del Apartado B, del articulo 123 de la Constitución PolÃ-tica de
los Estados Unidos Mexicanos. 30 de diciembre de 1983.
112
LÃ-mites máximos de financiamiento que los Bancos Múltiples pueden otorgar a una misma persona,
entidad o grupo de personas. 29 de febrero de 1988.
Suspensión de operaciones. 29 de diciembre de 1987.
Depósitos en Cuenta de Cheques en Dólares. 11−VIII−1987.
Medidas básicas de seguridad. 7 de abril de 1987.
Reglamento de Seguridad y Protección Bancaria. 6−IV−1987.
Casas de Cambio. Capital social mÃ-nimo. 26 de enero de 1988.
Reglamento Interior del Banco de México. 4 de julio de 1985.
4.4 INDUSTRIA Y COMERCIO
4.4.1. La polÃ-tica de fomento industrial. Medidas legislativas
La polÃ-tica económica alude al conjunto de actividad a través de las cuales el Estado interviene el
proceso económico conforme a las leyes eco nómicas generales, con el objeto de afectar los resultados de la
actividad económica para obtener el mayor partido de una situación dada.
El artÃ-culo 90 de la Constitución regula la centralización .administrativa y el sector paraestatal.
La Ley a que hace referencia es la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la cual alude a la
industria en estos preceptos:
ART. 33.A la SecretarÃ-a de EnergÃ-a, Minas e , Industria Paraestatal corresponde.
IX. Promover y, en caso, organizar la investigación técnica, industrial en Materia de EnergÃ-a,
Siderúrgica, Fertilizantes y Recursos Naturales no Renovables.
X. Regular y promover las industrias extractivas.
XIII. Formular y conducir la polÃ-tica de desarrollo de la industria de fertilizantes.
XIV. Formular la polÃ-tica de desarrollo de la industria siderúrgica, en coordinación con la SecretarÃ-a de
Comercio y Fomento Industrial; asÃ- como regular y conducir la producción de las entidades paraestales
correspondientes.
ART. 34.A la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial, corresponde el despacho de los siguientes
asuntos:
I. Formular y conducir las polÃ-ticas generales de Industria, Comercio Ex. tenor, Interior, Abasto y Precios
del PaÃ-s; con excepción de los precios de bienes y servicios de la Administración Pública Federal.
II. Regular, promover y vigilar la comercialización, distribución y consumo de los bienes y servicios.
III. Establecer la polÃ-tica de industrialización, distribución y consumo de los productos agrÃ-colas,
ganaderos, forestales, minerales y pesqueros, escuchando la Opinión de las dependencias correspondientes.
113
ART. 35.A la SecretarÃ-a de ,Agricultura y Recursos Hidráulicos, corresponde el despacho de los siguientes
asuntos:
1; Programar, fomentar y asesorar técnicamente la producción agrÃ-cola, ganadera, avÃ-cola, apÃ-cola y
forestal en todos sus aspectos.
2. Los actores del desarrollo industrial
a) Las empresas paraestatales
Los actores del desarrollo industrial son: empresas paraestatales empresas pequeñas o medianas empresas y
cooperativas del sector social de la economÃ-a.
Estas empresas participan de acuerdo con la Ley en las diversas fases del desarrollo económico−industrial.
El artÃ-culo 90 de la Constitución establece las bases del sector paraestatal. Por su parte la Ley Orgánica
de la Administración Pública Federal, alude al sector paraestatal en los siguientes preceptos: ArtÃ-culo 19,
segunda par te, artÃ-culo 3°, 95, 45 y 50.
La reglamentación general es considerada en la Ley Federal de las Entidades Paraestatales. D.O.F., del 14 de
mayo de 1986. Reglamento de la Ley:
26 de enero de 1990.
b) Las medianas y pequeñas industrias
La micro industria. Nuestro sistema económico se apoya principalmente en las medianas y pequeñas
empresas.
Para fomentarlas se expidió el 3 de abril de 1985 el Programa para el Desarrollo Integral de la Industria
Mediana y Pequeña.
El acuerdo de 30 de diciembre de 1986 considera los siguientes grupos:
Industria mediana, es la empresa que ocupa entre cien y doscientas cincuenta personas y el valor de sus ventas
netas no excede de dos mil millones de pesos al año.
Industria pequeña, es aquella empresa que ocupa hasta cien personas y el valor de sus ventas no rebasa la
cantidad de mil millones de pesos al año.
La Ley de adquisiciones, arrendamientos y prestaciones de servicios relacionados con bienes muebles, D.O.F.,
del 8 de febrero de 1985; reforma del 7 de enero de 1983 dispone, en el artÃ-culo l fracción II, párrafo
segundo:
Las disposiciones de esta Ley rigen para los actos, pedidos y contratos que celebren las entidades
paraestatales, para cuyo efecto sus órganos de gobierno emitirán de conformidad a este mismo
ordenamiento las polÃ-ticas, bases y lineamientos para las materias que se refieren en cate artÃ-culo,
tomando en consideración las caracterÃ-sticas, necesidades, objetivos y metas de las propias entidades.
En el programa de PRONACIFE se fÃ-an estos objetivos: Contrarrestar las desventajas de las empresas
medianas y pequeñas, para obtener en condiciones apropiadas, insumos, recursos financieros y otros
servicios para el desarrollo de sus operaciones, asÃ- como para integrarse eficientemente al mercado interno y
114
al de exportación.
A estos propósitos se unen la creación de bolsas de tecnologÃ-a transferibles y de residuos industriales para
vincular oponentes y demandantes de tecnologÃ-as e insumos requeridos por estas empresas.
Con el Programa de Desarrollo Tecnológico se relacionan las siguientes leyes: Ley para Coordinar y
Promover el Desarrollo Tecnológico y CientÃ-fico; y Ley Sobre el Control y Registro de la Transferencia de
TecnologÃ-a y el Uso y Exportación de Patentes y Marcas.
c) Apoyos tecnológicos a las pequeñas y medianas industrias
El Programa Integral de la Industria Mediana y Pequeña reglamenta los apoyos tecnológicos de las
pequeñas y medianas industrias.
Se ordena la creación de bolsas de tecnologÃ-a transferibles y de residuos industriales para vincular
oponentes y demandantes de tecnologÃ-as e insumos requeridos por estas empresas.
Con anterioridad hemos citado la Ley para Coordinar y Promover el Des arrollo Tecnológico y CientÃ-fico;
y la Ley sobre el Control y Registro de las Transferencias y TecnologÃ-a y el Uso y Explotación de Patentes
y Marcas.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, ordena: ArtÃ-culo 34, facultades de la
SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial: Fracción XXIV. Promover, orientar, fomentar y estimular el
desarrollo de la industria pe mediana y rural y regular la organización de productores industriales.
d) EstÃ-mulos fiscales al desarrollo tecnológico
Los estÃ-mulos financieros aluden a los apoyos crediticios que se destinan a promover el desarrollo de
actividades y regiones especÃ-ficas, a través del otorgamiento de créditos.
En cuanto a los estÃ-mulos fiscales (Yaz incentives), comprenden los apoyos gubernamentales que se
destinan a promover el desarrollo de actividades y regiones especÃ-ficas, a través de mecanismos tales
como disminución de tasas impositivas, exención de impuestos determinados, aumento temporal de tasas
de depreciación de activos, etc.
El programa mencionado anteriormente, artÃ-culo 13, señala el otorga miento de estÃ-mulos fiscales a las
medianas y pequeñas industrias, para apoyar inversiones en actividades productivas, regiones geográficas
prioritarias, generación de empleos y otros.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal entre las faculta des de la Secretaria de Hacienda y
Crédito Público señala: ArtÃ-culo 31
Corresponde a la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial: Articulo 34 fracción VI. Estudiar y
determinar mediante reglas generales, con forme a las montos globales establecidos por la SecretarÃ-a de
Hacienda y Crédito Público, los estÃ-mulos fiscales necesarios para el fomento industrial, el comercio
interior y exterior y el abasto, incluyendo los subsidios sobre impuestos de importación, y administrar su
aplicación, asÃ- como vigilar y evaluar sus resultados.
Con fecha 6 de marzo de 1979 se expidió un Decreto de estÃ-mulos fiscales que expresa:
Los estÃ-mulos fiscales son créditos contra impuestos federales. Se deben hacer constar en certificados de
promoción fiscal, que expide la SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público.
115
AllÃ- se fijaron los siguientes objetivos:
a) Aumentar el empleo;
b Estimular la inversión especialmente a las actividades prioritarias;
c) Impulsar el desarrollo de la pequeña industria;
d) Fomentar la producción nacional de bienes de capital;
e Propiciar la mayor utilización de la capacidad instalada;
f Promover un desarrollo regional equilibrado.
De acuerdo con el artÃ-culo 30 de este Decreto: Los estÃ-mulos se otorgan por razones geográficas, de
acuerdo con las condiciones y las necesidades de desconcentración industrial del paÃ-s. Se propone el
desarrollo industrial.
El articulo 12 del Decreto señala los sujetos obligados; y el artÃ-culo 15 los requisitos para obtener el
certificado de promoción fiscal.
El certificado de promoción fiscal requiere que la SecretarÃ-a de Hacienda verifique la inversión
manifestada, la creación de empleo y turnos adicionales. Satisfechos se otorga el certificado de promoción.
Respecto al recurso contra resoluciones, su régimen se establece en los artÃ-culos 24, 25, 26, 27 y 29 del
Decreto.
Con posterioridad se han expedidos diversos decretos sobre estÃ-mulos fiscales relativos a la industria
automotriz, fomento del empleo y la inversión en actividades industriales, importación de materias primas,
edición de libros, minerÃ-a y construcción de vivienda y otros.
e) Empresas y cooperativas del sector social
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal señala en su artÃ-culo 34, entre las facultades de
la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial:
Fracción X. Fomentar la organización y constitución de toda clase de sociedades cooperativas, cuyo
objeto sea la producción industrial, la distribución o el consumo.
La Ley General de Sociedades Mercantiles (4 de agosto de 1934, reforma del 3 de diciembre de en su
artÃ-culo 1 reconoce las siguientes especies de sociedades mercantiles. Fracción VI. Sociedad cooperativa.
ART. 212.Las sociedades cooperativas se regirán por su legislación especial.
Esta legislación especial es la Ley General de Sociedades Cooperativas, D.O.F., del 15 de febrero de 1938; y
el Reglamento de la Ley General de Sociedades Cooperativas, D.O.F., del 1' de julio de 1938.
f) Las micro industrias
La microeconomÃ-a es un término de la literatura económica que caracteriza una perspectiva de un
análisis económico fundada en el estudio del comportamiento de las unidades individuales (empresa,
consumidor, empresario individual).
116
Conduce a explicar los fenómenos económicos (producción, consumo, inversión, ahorro) a partir de
leyes que rigen la actividad económica de la cédula elemental considerada como libre y aislada.
De manera convencional, la teorÃ-a económica se divide en dos partes:
1. MicroeconomÃ-a y 2. MacroeconomÃ-a.
La MicroeconomÃ-a trata del estudio de las unidades de decisión individuales, consumidores y empresas, la
forma en que sus de cisiones se interrelacionan para determinar los precios relativos de los bienes y factores
de producción y las cantidades de éstos que se compran y venden. Su objetivo final consiste en entender el
mecanismo por medio del cual se distribuye el monto total de recursos que posee la sociedad entre usos alter
nativos. El concepto principal en microeconomÃ-a es el mercado.
La micro industria es una parte importante de la microeconomÃ-a, se funda en el estudio particular de las
pequeñas industrias, su comportamiento y funcionamiento.
Acuerdos que establece los modelos de formulario único para la obtención de la cédula de micro
industria y de la propia cédula que acreditara la inscripción de quienes la obtengan en el Padrón.
Nacional de la Micro industria. D.O.F., del 15 de noviembre de 1988.
Acuerdo por el que se modifican las definiciones de los estratos de micro, pequeña y mediana industria,
contenidas en el Decreto que aprueba el pro grama para el desarrollo integral de la industria mediana,
pequeña, publicado el 30−IV−1985. D.O.F., del 2 de diciembre de 1988.
Con fecha 2& de enero de 1988 fue publicada en el D.O.F., la Ley Federal para el Fomento de la Micro
industria.
Acuerdo de coordinación con Guanajuato sobre micro industria. 21 de diciembre de 1988.
El artÃ-culo de la Ley mencionada, define la micro industria.
La SecretarÃ-a competente es la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial.
Las funciones son las siguientes:
a) Determinar las actividades que sean más convenientes que desarrollen las micro industrias y señalar las
zonas prioritarias a fin de otorgar mayores estÃ-mulos.
Fomentar la agrupación de empresas de micro industria para obtener financiamientos, establecer sistemas de
ventas y compras en común de materias l y productos y, en su caso, prestación de servicios de
subcontratación, maquila, y
Elaborar programas de difusión, gestión, formación y capacitación empresarial, asÃ- como servicios de
extensionismos.
b) De la Comisión Intersecretarial para el Fomento de la Micro industria. Que tendrá por objeto impulsar el
desarrollo de las empresas micro industriales a través de las acciones previstas en la presente Ley.
La Comisión será el conducto a través del cual las dependencias y entidades de la Administración
Pública Federal coordinen su actuaci6n para el otorgamiento de los beneficios y facilidades que se
determinen conforme a esta Ley.
117
Orientado hacia una eficiente descentralización de la planta productiva s un desarrollo más equilibrado.
La SecretarÃ-a podrá celebrar acuerdo de coordinación con las entidades federativas, para promover la
descentralización de actividades.
Sujetos de la Ley:
La Ley enuncia los sujetos siguientes:
1. Sólo las personas fÃ-sicas de nacionalidad mexicana que obtengan la cédula de micro industria.
2. Los individuos de nacionalidad mexicana que deseen asociarse para constituir una persona moral en la
forma de sociedad de responsabilidad limitada, Sociedad de Responsabilidad Limitada Micro industrial 3. No
podrán admitir al constituirse o con posterioridad, socios extranjeros, directa o indirectamente. Tendrán
obligación de registrarse en el Registro Público de Comercio.
La cédula de micro industria tendrá una vigencia de tres años.
Procederá la cancelación cuando incurra en violaciones a la presente Ley o las disposiciones que de ella
emanen.
4. Empresas micro industriales las unidades económicas que, a través de la organización del trabajo y
bienes materiales o incorpóreos de que se sir van, se dediquen a la transformación de bienes, ocupen
directamente hasta quince trabajadores.
g) Las empresas trasnacionales
Las empresas o sociedades multinacionales. : el grupo de empresas instaladas en varios territorios nacionales
pero que poseen dirección única.
Las empresas trasnacionales tienen su matriz en los paÃ-ses desarrollados, y se rigen en cuanto a su
constitución y organización por los paÃ-ses respectivos.
Las sucursales, agencia o empresas que actúan en otros paÃ-ses, normalmente subdesarrollados se rigen por
la legislación nacional de los paÃ-ses en los que actúan.
La Ley General de Sociedades Mercantiles, dedica el capÃ-tulo XII a las sociedades extranjeras.
ART. 250.Las sociedades extranjeras legalmente constituidas tienen personalidad jurÃ-dica en la República.
ART. 251.Las sociedades extranjeras sólo podrán ejercer el comercio desde su inscripción en el registro.
La inscripción sólo se efectuará mediante autorización de la SecretarÃ-a de la EconomÃ-a Nacional, que
será otorgada cuando se cumplan los siguientes requisitos:
I. Comprobar que se han constituido de acuerdo con las leyes del Estado del que sean nacionales, para lo cual
se exhibirá copia auténtica del contrato social y demás documentos relativos a su constitución y un
certificado de estas,
constituidas y autorizadas conforme a las leyes expedido por el representan diplomático o consular que en
dicho Estado tenga la República;
118
II. Que el Contrato social y demás documentos constitutivos no sean contrarios a los preceptos de orden
público establecidos por las leyes mexicanas
III. Que se establezcan en la República o tengan en ella alguna agencia sucursal.
Las sociedades extranjeras estarán obligadas a publicar anualmente un lance general de la negociación,
visado por un contador público titulado.
Estas sociedades deben cumplir con las normas de la Ley para promover la inversión mexicana y regular la
inversión extranjera. D.O.F., del 9 marzo de 1973.
Reglamento del Registro Nacional de Inversiones Extranjeras. D.O.F., 28 de diciembre de 1987.
Resolución general que sistematiza y actualiza las resoluciones generales admitidas por la Comisión
Nacional de Inversiones Extranjeras. 3 de febrero de 1988.
Reglamento de la Ley para promover la inversión mexicana y regular inversión extranjera. D.O.F., del 16
de mayo de 1989.
El artÃ-culo 73 de la Constitución, menciona entre las facultades del Congreso de la Unión, las siguientes:
XXIX− F Para expedir leyes tendientes a la promoción de la inversión mexicano, la regulación de la
inversión extranjera, la transferencia de tecnologÃ-a la generación, difusión de conocimientos
cientÃ-ficos y tecnológicos que quieren el desarrollo nacional.
La primera repercusión de las ideas de Victoria, se ejerce sobre los mismos españoles en la Nueva
España. Sus doctrinas y soluciones eran llevad por ellos como principios que inspiraban su acción
evangelizadora y su idea humanitaria.
En la constitución al lado de los principios democráticos−liberales fundamentales, encontramos una serie
de influencias netamente mexicanas, y más adelante: otra de las bases del liberalismo se consigna en la
Constitución: El principio de la separación de poderes. La influencia de Montesquieu en este punto es
determinante.
Es indudable la influencia de la Constitución norteamericana y de la Constitución española liberal de
1812. La idea de liberalismo está histórica mente trabada y de modo ineludible con la defensa de la
propiedad. ArtÃ-culo 34 de la Constitución de Apatzingán.
Por su parte los Constituyentes de 1857 en general aceptaron las tesis del liberalismo, cuyo resultado fue
consecuentemente una polÃ-tica del Estado casi totalmente abstencionista, que sÃ- permitió desarrollarse al
paÃ-s, también
Provocó después la Revolución, fruto del olvido de los problemas agrario y. obrero. La Revolución es
un fenómeno más inspirado en la realidad mexicana que en la filosofÃ-a liberal o positivista, muchos de
cuyos postulados penetraron en el paÃ-s por una imitación extralógica.
en resumen la doctrina se expresa en estos términos:
I. Forma parte de la Constitución el reconocimiento de los derechos del hombre.
II. Estos se expresan de garantÃ-as.
119
III. Llegan a ser la base y el objeto de las instituciones sociales.
IV. Llegan a ser la regla suprema de la actividad legislativa y de todo acto de autoridad.
V. Siendo el individuo el centro de gravedad del edificio polÃ-tico, forzosamente está revestido de afinas o
medios para hacer respetar sus derechos.
VI. Hasta 1847 esas armas o medios se llamaban garantÃ-as individuales. El acta de refirmas las dejó para
una Ley secundaria, pero anunció el Amparo.
VII. Hasta 1857 se encuentra el único procedimiento efectivo de garantizar esos derechos imponiéndolos
al respeto de la autoridad. Ese medio fue el amparo.
El Constituyente de 1916−1917 acogió y exaltó el programa del viejo partido liberal, pero con una lógica
que escapa todavÃ-a a sus crÃ-ticos, utilizó el mismo principio de libertad y de igualdad que sostuvo aquel
partido para llegar a conclusiones, en materia social, del todo diferentes, a las que consagró el Constituyente
de 1856−1857.
La disposiciones de una Constitución no son fórmulas matemáticas que en la forma tengan su esencia; con
instituciones orgánicas vivientes; su significación es vital, no formal y debe captarse no por la simple
confrontación de las palabras con el diccionario, sino considerando su origen y la lÃ-nea de Su crecimiento.
La Constitución no es un obstáculo a la actividad que la vida económica pide al Estado. En relación con
la Constitución, la vida cambia y ha de cambiar, por lo que deben derivarse reglamentaciones acordes con la
idea general, las desarrollen cada vez que las circunstancias lo reclamen y en el aspecto que éstas se
produzcan.
No puede afirmarse que la Constitución adopte una filosofÃ-a determina da que permita derivar de ella un
criterio definido para señalar en forma general las atribuciones del Estado en materia económica.
4.4.2. Bases del plan de desarrollo industrial, 1988−1989
El desarrollo industrial de nuestro paÃ-s tiene una importancia capital en el desenvolvimiento de la
economÃ-a nacional: ya que en esa actividad se generan empleos, mejora la balanza de pagos, impulsa
desarrollos regionales, abastece de mercancÃ-as y alimentos en el mercado interno y externo y distribuye el
ingreso nacional entre los factores de la producción.
El desarrollo de las industrias intensifica el desarrollo económico nacional, al multiplicarse las industrias
manufactureras.
El Estado Federal ha precisado su influencia en ramas importantes de la economÃ-a, como el petróleo,
transportes, comunicaciones, electricidad y petroquÃ-mica básica. A partir de 1930 esta actividad se
desarrolló, sufriendo un colapso principalmente desde fines de 1982 y años posteriores, a con secuencia de
un proceso inflacionario de graves consecuencias, lo mismo que el grave endeudamiento exterior e interior, y
la caÃ-da de los precios del petróleo.
El Plan Nacional de Desarrollo, °83 tuvo como metas, infortunadamente no realizadas, las siguientes:
Conservar y fortalecer las instituciones democráticas; vencer la crisis; recuperar la capacidad de crecimiento;
iniciar los cambios cualitativos que requiere el paÃ-s en su estructura económica, social y polÃ-tica.
Para estimular al sector industrial, el gobierno Federal expidió el Programa Nacional de Fomento Industrial y
120
comercio Exterior, PRONAFICE cuyas estrategias son: Racionalización de la protección a la industria
nacional; polÃ-ticas de fomento a as exportaciones polÃ-tica de las franjas fronterizas y zonas libres;
polÃ-tica de negociaciones comerciales internacionales.
El poco éxito de estos proyectos, ha sido revisado por el actual gobierno, como podemos comprobar en las
materias actuales que ampliamente consideramos.
Ley para promover la inversión mexicana y regular la inversión extranjera
La Ley para promover la inversión mexicana y regular la inversión extranjera, fue publicada en el Diario
Oficial de la Federación el 9 de marzo de 1973.
El Reglamento del Registro Nacional de Inversiones Extranjeras, el 28 de diciembre de 1973. Nuevo
Reglamento: 16 de mayo de 1989, Fe de erratas: 6 de julio de 1989.
Resolución general que sistematiza y actualiza las resoluciones generales emitidas por la Comisión
Nacional de Inversiones Extranjeras. D.O.F., del 3 de febrero de 1988.
Lineamientos sobre inversiones extranjeras y propósitos de su promoción. D.O.F., febrero de 1984.
Acuerdo que establece la forma en que las sociedades mexicanas con inversión extra en su capital, deberán
presentar la información a −que se refiere el− artÃ-culo 19 bis del Regl4rnento del Registro Nacional de
Inversiones Extranjeras, adicionado el 23 de agostó de 1979. D.O.F., del 15 de febrero de 1988.
Sistema de precedentes en materia de resoluciones especÃ-ficas, SIPRE. Publicado por la Comisión
Nacional de Inversiones Extranjeras en 1988.
−Sistema de concertación de compromisos y metas publicado por la Comisión Nacional de Inversiones
Extranjeras en 1988.
Reglamento de la Ley para promover la inversión mexicana y regular la inversión extranjera. D.O.F., del 16
de mayo de 1989. Resolución general:
21 de junio de 1989. Fe de erratas del Reglamento: 6 de julio de 1989. Análisis del régimen económico
jurÃ-dico de las inversiones extranjeras.
La inversión es el empleo de dinero o de capital. Se aplica también al empleo de tiempo en un asunto
determinado. Aunque etimológicamente invertir quiere decir dar vuelta o poner al revés una cosa, en
términos eco nómicos significa emplear dinero, particularmente en empresas de larga duración, en
empréstitos, en propiedad, en edificación, etc. Modernamente se ha estudiado si las inversiones de capital
absorbÃ-an una cantidad excesiva del ahorro público inmovilizando más dinero del conveniente en
empresas reproductivas a largo plazo.
Se ha dicho que el concepto de inversión implica una transferencia de capital, sea dinero o bienes, de una
nación a otra.
No toda la inversión extranjera es útil al paÃ-s que la recibe. Por otra
parte nuestro sistema requiere de inversiones extranjeras, útilmente seleccionadas, En un rubro aparte, se ha
afirmado que la inversión indirecta adecuada a los planes de fomento económico, es la que se puede utilizar
con libertad.
121
La legislación económica puede contribuir a la expresión de una polÃ-tica nacional de inversiones
extranjeras, adoptando todas las modalidades que exijan las condiciones particulares de un determinado medio
económico.
El inversionista del siglo pasado tenÃ-a más de aventurero o conquistador que de hombre de empresa. Las
inversiones se hacÃ-an bajo condiciones siexn pre precarias o lesivas no sólo a la economÃ-a del paÃ-s,
sino lo más grave, a la dignidad nacional o a su soberanÃ-a.
Las inversiones extranjeras se han complicado indebidamente desde los primeros años de este siglo hasta
nuestros dÃ-as, debido a que se− siguen considerando como problemas de orden internacional. Las naciones
capitalistas, con excedentes de capital exportable, manejan éste de acuerdo con su polÃ-tica exterior: el
capital tiene como las personas. una nacionalidad. La protección del capital se extiende más allá de las
fronteras de un paÃ-s, casi siempre son más complicadas las relaciones económicas, que las relaciones de
otro tipo.
La fuerza económica, en comercio, industria y crédito de una nación poderosa no puede volcarse
masivamente sobre, inferior económicamente, por que la aniquila totalmente desde el punto de vista de su
economÃ-a interna. Los paÃ-ses tienen sus propias economÃ-as nacionales y aspiran mantenerlas con entera
independencia de otras, como es lógico siguen sus propios principios.
Nuestra legislación administrativa y constitucional no discrimina al inversionista extranjero, lo somete a su
propia legislación. El artÃ-culo 33 de la Constitución ordena en su primera parte: Son extranjeros los que
no posean las calidades determinadas en el artÃ-culo 30. Tiene derecho a las garantÃ-as que otorga el capitulo
1, tÃ-tulo primero, de la presente Constitución.
Entre esas garantÃ-as se señala el artÃ-culo 4 párrafo primero: A ninguna persona podrá impedirse que
se dedique a la profesión, industria o trabajo que le acomode, siendo lÃ-citos.. . Es decir de conformidad con
la Ley. El artÃ-culo 32 ordena: Los mexicanos serán preferidos a los extranjeros en igualdad de
circunstancias, para toda clase de concesiones y para todos los empleos, cargos o comisiones del gobierno en
que no sea indispensable la calidad de ciudadanos. .
Respecto a la capacidad para adquirir el dominio de tierras y aguas, el régimen se establece en el artÃ-culo
27 fracción 1 de la Constitución.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal establece de la competencia de la SecretarÃ-a de
Comercio y Fomento Industrial, artÃ-culo 34 fracción XII: Normar y regular la propiedad industrial y
mercantil, asÃ- como regular y orientar la inversión extranjera y la transferencia de tecnologÃ-a.
Las ramas industriales en donde existen requisitos esenciales para las in versiones extranjeras, son:
1, Por constituir campos básicos de la economÃ-a nacional, la Ley reserva para el Estado:
a) La industria petrolera.
b) La industria petroquÃ-mico básica.
c) La electricidad.
d) Los transportes ferroviarios.
e) Las comunicaciones telegráficas y radiotelegráficas.
122
2. A empresas con ciento por ciento de capital nacional, se reservan las siguientes actividades:
a) Instituciones de crédito y organismos auxiliares.
b) Instituciones de seguros.
c) Instituciones de fianzas.
d) Sociedades de inversión.
e) Radio y televisión.
f) Transporte automotriz en carreteras federales.
g) Distribución de agua.
h) Explotación forestal.
3. A empresas con capital mayoritario mexicano, 51% mÃ-nimo, se reservan actividades industriales
estrechamente vinculadas con las básicas o de una importancia particular para el paÃ-s:
a) PetroquÃ-mica secundaria.
b) MinerÃ-a.
c) Producción, distribución y exhibición de pelÃ-culas cinematográficas.
d) Transportes marÃ-timos internacionales, siempre que exista capital mexicano disponible y servicios
marÃ-timos de cabotaje.
e) Transportes urbanos e interurbanos.
f) Transportes aéreos.
g) Piscicultura y pesca.
h) Producción, compraventa y distribución de aguas gaseosas, asÃ- como esencias, concentrados y jarabes
que sirvan para la elaboración de los mismos.
i) Prensa y editoriales de libros y revistas.
j) Publicidad y propaganda.
k) Elaboración de fertilizantes e insecticidas.
l) Industria hulera.
m) Plantas empacadoras de productos marinos.
n) Conservación y empaque de productos alimenticios.
o) QuÃ-mica básica.
123
Con excepción de los casos antes mencionados, el capital extranjero es libre de invertir en cualquier
empresa, sujetándose a los mismos requisitos, derechos y obligaciones, que los inversionistas nacionales. No
obstante existen ciertas medidas especiales de carácter administrativo, aplicadas sobre todo por la Secretaria
de Comercio. AsÃ-, por regia general las empresas que tienen necesidad de obtener permisos para importar
materias primas o partes componentes de mercancÃ-as que ensamblan, tienen que encuadrarse dentro de los
llamados programas de integración.
Para lograr la aceptación de dichos programas, por regla general los interesados deben adoptar ciertos
cambios en sus escrituras entre otros, el de dividir su capital social en dos series de acciones, A y B; la
primera de ellas de carácter nominativo, en poder de nacionales mexicanos, que no deben representar un
porcentaje inferior a 51% del total. Igualmente las empresas que deseen acogerse a los beneficios fiscales que
otorgue la Ley de Fomento de industrias nuevas y necesarias, en la práctica las autoridades administrativas
de este instrumento les exigen un mÃ-nimo del 51% de capital nacional.
Art. 1Esta Ley es de interés público y de observancia general en la República. Su objeto es promover la
inversi6n mexicana y regular la inversión extranjera para estimular un desarrollo justo y equilibrado y
consolidar la independencia económica del paÃ-s.
ART. 2°Para los efectos de esta Ley se considera inversión extranjera la que se realiza por:
I. Personas morales extranjeras;
II. Personas fÃ-sicas extranjeras;
III. Unidades económicas extranjeras sin personalidad jurÃ-dica, y
IV. Empresas mexicanas en las que participe mayoritariamente capital ex tranjero o en las que los extranjeros
tengan, por cualquier tÃ-tulo, la facultad de determinar el manejo de la empresa.
Se sujeta a las disposiciones de esta Ley, la inversión extranjera que se realice en el capital de las empresas,
en la adquisición de los bienes y en las operaciones a que la propia Ley se refiere.
ART. 32 extranjeros que adquieran bienes de cualquier naturaleza en la República Mexicana, aceptan por ese
mismo hecho, considerarse como nacionales respecto de dichos bienes y no invocar la protección de su
gobierno por lo que se refiere a aquéllos, bajo la pena en caso contrario, de perder en beneficio de la
nación los bienes que hubiere adquirido.
ART. 4 reservadas de manera exclusiva al Estado las siguientes actividades:
a) Petróleo y los demás hidrocarburos;
b) PetroquÃ-mica básica;
e) Explotación de minerales radiactivos y generación de energÃ-a nuclear;
d) MinerÃ-a en los casos a que se refiere la Ley de la materia;
e) Electricidad;
f) Ferrocarriles;
g) Comunicaciones telegráficas y radiotelegráficas, y
124
h) Las demás que fijen las leyes especÃ-ficas.
Están reservadas de manera exclusiva a mexicanos o a sociedades mexicanas con cláusula de exclusión de
extranjeros, las siguientes actividades:
a) Radio y televisión;
b) Transporte automotor urbano, interurbano `e en carreteras federales;
e) Transportes aéreos y marÃ-timos nacionales;
d) Explotación forestal;
e) Distribución de gas, y
f) Las demás que fijen las leyes especÃ-ficas o las disposiciones reglamentarias que expida el Ejecutivo
Federal.
ART. 5 las actividades que a continuación se indican, la inversión extranjera se admitirá en las siguientes
proporciones de capital:
a) Explotación y aprovechamiento de sustancias minerales.
Las concesiones no se podrán otorgar o transmitiese a personas fÃ-sicas o sociedades extranjeras. En las
sociedades destinadas a esta actividad, la inversión extranjera podrá participar hasta un máximo de 49%
cuando se trate de la explotación y aprovechamiento de sustancias sujetas a concesión ordinaria y
de 34% cuando se trate de concesiones especiales para la explotación de reservas mineras nacionales.
b) Productos secundarios de la industria petroquÃ-mica: 40%;
c) Fabricación de componentes de vehÃ-culos automotrices: 40%., y
d) Las que señalen las leyes especÃ-ficas o las disposiciones reglamentarias que expida el Ejecutivo
Federal.
En los casos en que las disposiciones legales o reglamentarias no exijan un porcentaje determinado, la
inversión extranjera podrá participar en una proporción que no exceda del 49% del capital de las empresas
y siempre que no tenga, por cualquier tÃ-tulo, la facultad de determinar el manejo de la empresa.
La Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras, podrá resolver sobre el aumento o la disminución del
porcentaje a que alude el párrafo anterior, cuan do a su juicio sea conveniente para la economÃ-a del paÃ-s
y fijar las condiciones conforme a las cuales se recibirá, en casos especÃ-ficos, la inversión extranjera.
La participaci6n de la inversión extranjera en los órganos de administración de la empresa, no podrá
exceder de su participación en el capital.
Cuando existan leyes o disposiciones reglamentarias para una determinada rama de actividad, la inversión
extranjera se ajustará a los porcentajes y a las condiciones que dichas leyes o disposiciones señalen.
La Ley de Inversiones consta de seis capÃ-tulos en estos términos: Cap. 1. Del objeto; Cap. II. De la
adquisición de empresas establecidas o del con trol sobre ellas; Cap. III. De la Comisión Nacional de
125
Inversiones; Cap. IV. Del fideicomiso en fronteras y litorales; Cap. V. Del Registro Nacional de Inversiones
Extranjeras; Cap. VI. Disposiciones generales. Transitorios. D.O.F., del 9 de marzo de 1973.
Además el Reglamento del Registro Nacional de Inversiones Extranjeras. D.O.F., del 28 de diciembre d
1973.
Último Reglamento de la Ley para promover la inversión mexicana y regular la inversión extranjera.
D.O.F., del 16 de mayo de 1989.
Ley sobre el control y registro de la transferencia de tecnologÃ-a y el uso y explotación de patentes y marcas
Esta Ley fue publicada en el D.O.F., del 11 de enero de 1982.
Su aplicación corresponde a la Secretaria de Comercio y Fomento Industrial.
El Reglamento de la Ley fue publicado en el D.O.F., del 25 de noviembre de 1982.
El Reglamento de la Ley que crea el Consejo Nacional de Ciencia y TecnologÃ-a, fue publicado el 29 de
diciembre de 1970.
La Ley para coordinar y promover el desarrollo cientÃ-fico y tecnológico fue publicada el 21 de enero de
1985.
La técnica hace referencia al `conjunto de procedimientos y recursos, de que se sirve una ciencia o un arte.
Fernández Vázquez, Dice, de Der. Público, Pág. 743, nos indica: En sentido lato, la técnica es el
conjunto de aptitudes y conocimientos necesarios para el ejercicio de una determinada actividad. En tal
sentido puede hablarse de una t del juez o de una técnica del buen administrador; la primera consiste en una
cantidad de conocimientos y aptitudes jurÃ-dicas, la segunda, se extiende más que al campo del Derecho, al
de las finanzas, la polÃ-tica, el sentido de la oportunidad y conveniencia.
La técnica presupone, pues, un conjunto de conocimientos prácticos, instrumentales y cientÃ-ficos, que
capacitan al hombre para mejorar su bienestar, sea utilizando las fuerzas naturales, sea aprovechando las
ventajas que se desprenden de su vida en sociedad.
Cuando se habla de la técnica en oposición a la administración, se emplea la palabra en sentido más
restringido que el que corresponde al convencional de uso común. Por técnica se entiende entonces el
conjunto de conocimientos y aptitudes necesarios sólo en algunas partes y profesiones, como la de
médico, quÃ-mico, ingeniero, educador y profesor de alguna ciencia o disciplina.
En resumen la técnica es un conjunto de procedimientos y recursos de que se sirve una ciencia o arte.
En cuanto a la tecnologÃ-a ha sido definida como la rama de la antropologÃ-a cultural que se ocupa del
estudio de la cultura material y de las artes industriales.
Por lo que se refiere a tecnologÃ-a social hace referencia a las ciencias, artes y técnicas sociales, aplicadas,
que sirven de fundamento al trabajo social como profesión y a la planeación y a la ingenierÃ-a sociales.
La tecnologÃ-a es un conjunto de conocimientos necesarios para la elaboración de una mercancÃ-a o para la
prestación de un servicio.
En resumen: la tecnologÃ-a es un conjunto de conocimientos; y la técnica un conjunto de procedimientos.
126
la Ley sobre el Control y Registro de la Transferencia de TecnologÃ-a y el Uso y Explotación de Patentes y
Marcas, D.O.F., del 11 de enero de 1982, consta de cinco capÃ-tulos: Cap. 1. Disposiciones generales; Cap.
II. Del Registro Nacional de Transferencia de TecnologÃ-a y Procedimiento de Registro; Cap. 111. De las
causas de negativa de inscripción; Cap. TV. De las
sanciones; Cap. V. Del recurso de revocación. Transitorios. Esta Ley abrogó la Ley anterior del 28 de
diciembre de 1972.
ART. 1 Esta Ley es de orden público e interés social y su aplicación corresponde al Ejecutivo Federal
por conducto de la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial. Su objeto es el control y orientación de la
transferencia tecnológica, asÃ- como el fomento de fuentes propias de tecnologÃ-a.
Comentando este precepto vemos que la tecnologÃ-a forma parte de la cultura; se resumen en un conjunto de
conocimientos, técnicas, procedimientos, artes, etc. Es un proceso de aplicación de dichos conocimientos;
el sentido práctico de su aplicación.
ART. 2 los efectos de esta Ley, deberán ser inscritos en el Registro Nacional de Transferencia de
TecnologÃ-a todos los convenios, contratos y de más actos que consten en documentos que deban surtir
efectos en el territorio nacional, relativos a:
a) La concesión del uso o autorización de explotación de marcas;
b) La concesión del uso o autorización de explotación de patentes de invención o de mejoras y de los
certificados de invención;
e) La concesión de uso o autorización de explotación de modelos y dibujos industriales;
d) La cesión de marcas;
e) La cesión de patentes;
f) La cesión o autorización de uso de nombres comerciales;
g) La transmisión de conocimientos técnicos mediante planos, diagramas, modelos. instructivos,
formularios, especificaciones, formación y capacitación de personal y otras modalidades;
h) La asistencia técnica, en cualquier forma que ésta se preste;
i) La provisión de ingenierÃ-a básica o de detalle;
j) ` de operación o administración de empresas;
k) `rvicios de asesorÃ-a, consultorÃ-a y supervisión, cuando se presten por persona fÃ-sicas o morales
extranjeras o sus subsidiarias, independientemente de su domicilio;
1) La concesión de derechos de autor que impliquen explotación industrial, y
m) Los programas de computación.
Art. 3 quedan comprendidos entre los actos, convenios o contratos que deban ser inscritos en el Registro
Nacional de Transferencia de TecnologÃ-a aquellos que se refieren a:
127
1. La internación de técnicos extranjeros para la instalación de fábricas o maquinaria o para efectuar
reparaciones;
II. El suministro de diseños, catálogos o asesorÃ-a en general que se adquieran con la maquinaria o
equipos y sean necesarios para su instalación siempre que ello no implique la obligación de efectuar pagos
subsecuentes;
111. La asistencia en reparaciones o emergencias siempre que se deriven de algún acto, convenio o contrato
que haya sido registrado con anterioridad;
IV. La instrucción o capacitación técnica que se proporcione por instrucciones docentes, por centros de
capacitación de personal o por las empresas a sus trabajadores;
V. La explotación industrial de derechos de autor referida a las ramas editorial, cinematográfica,
fonográfica, de radio y televisión; y
VI. Los convenios de cooperación técnica internacional celebrados entre gobiernos.
ART. 4Las operaciones de empresas maquiladoras se regirán por lo establecido en esta Ley y las demás
disposiciones legales o reglamentarias que les sean aplicables.
Asee. 5 tienen la obligación de solicitar la inscripción de los actos, convenios o contratos a que se refiere el
artÃ-culo segundo, cuando sean partes o beneficiarios de ellos:
I. Las personas fÃ-sicas o morales mexicanas;
II. Los organismos descentralizados y empresas de participación estatal;
III. Los extranjeros residentes en México y las personas fÃ-sicas o morales extranjeras establecidas en el
paÃ-s;
IV. Las agencias o sucursales de empresas extranjeras establecidas en la República Mexicana; y
V. Las personas fÃ-sicas o morales extranjeras que aunque no residan o están establecidas en el paÃ-s
celebren actos, convenios o contratos que surtan efectos en la República Mexicana.
ART. 6 Será necesaria la presentación de la constancia del Registro Nacional de Transferencia de
TecnologÃ-a para disfrutar, en su caso, de los beneficios. estÃ-mulos, ayudas o facilidades previstas en los
planes y programas del Gobierno Federal o en otras disposiciones legales o reglamentarias que las otorguen,
para el establecimiento o ampliación empresas industriales o para el establecimiento de centros comerciales
en las franjas fronterizas y en las zonas y perÃ-metros libres del paÃ-s, o para que se aprueben programas de
fabricación a los sujetos que estando obligados a hacerlo no hayan inscrito los actos, convenios c' contratos a
que se refiere el artÃ-culo segundo o sus modificaciones en el Registro Nacional de Transferencia de
TecnologÃ-a.
ART. 7Los actos, convenios o contratos a que se refiere el artÃ-culo segundo de esta Ley, se regirán por las
leyes mexicanas, o por los tratados y convenios internacionales de los que México forma parte y sean
aplicables al caso.
Los artÃ-culos 8° a 14 regulan la organización y funcionamiento del Registro Nacional de Transferencia
de TecnologÃ-a. Entre las sanciones el Art. 18 menciona proporcionar dolosamente datos falsos; el Art. 19
sanciones cuando un acto, convenio o contrato que siendo registrable no se presente a la SecretarÃ-a de
128
Comercio; Art. 20 negativa a proporcionar información.
ART. 21.La aplicación de las sanciones administrativas que procedan, se harán sin perjuicio de que se exija
el debido cumplimiento de esta Ley, el pago de los derechos respectivos, de recargos en su caso, y de las
penas que corresponda imponer a la autoridad judicial cuando se incurra en responsabilidad
penal.
El Art. 23 señala las reglas en la aplicación de las sanciones. El Art. 24 se establece el recurso de
revocación.
4.4.3. Ley de invenciones y marcas
La Ley de Invenciones y Marcas fue publicada en el Diario Oficial de la Federación del 10 de febrero de
1976.
Decreto de Reformas a la Ley, publicado en el D.O.F., del 16 de enero de 1987. Reglamento: 20 de febrero de
1981.
El artÃ-culo 28 párrafo octavo establece: Tampoco constituyen monopolios los privilegios que por
determinado tiempo se conceden a los autores y artistas para la producción de sus obras y los que para el uso
exclusivo de sus inventos, se otorguen a los inventores y perfeccionadores de alguna me jora:'
Invención proviene del latÃ-n invenio: imaginar, inventar. Es la innovación creativa que permite el
desarrollo de nuevas técnicas o procesos para conseguir un fin determinado. El término se refiere no
sólo a la invención tecnológica sino también a invenciones sociales, tales como nuevas formas de
cooperativismo agrÃ-cola. Se diferencia de la innovación ya que ésta puede aceptar los resultados de una
invención.
Marcas es señal hecha en una persona, animal o cosa, para distinguirla de otra, o denotar calidad o
pertenencia.
marca de fábrica, distintivo o señal que el fabricante pone a los productos de su industria, y cuyo uso le
pertenece exclusivamente.
Marca industrial, distintivo o señal que utiliza cada fabricante para identificar los productos de su industria.
La marca viene a ser asÃ- un sÃ-mbolo significativo del valor e `mercial de los productos señalados con
ella y una garantÃ-a de autenticidad en cuanto a su origen, calidad y caracterÃ-sticas de fabricación. Las
marcas industriales son de uso exclusivo por su propietario legal y en interés de la seguridad del comercio
se hallan jurÃ-dicamente protegidos mediante registros nacionales, convenios internacionales y preceptos
penales que sancionan la usurpación.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal establece de la competencia de la SecretarÃ-a de
Comercio y Fomento Industrial, artÃ-culo 34 fracción XII. Normar y registrar la propiedad industrial y
mercantil; asÃ- como regular y orientar la inversión extranjera y la transferencia de tecnologÃ-a; Fracción
XIII. Establecer y vigilar las normas de calidad, pesas y medidas necesarias para la actividad comercial, asÃcomo las normas y especificaciones industriales.
La Ley de Invenciones y Marcas consta de diez TÃ-tulos TÃ-tulo primero, Patentes de invención; TÃ-tulo
segundo, De los certificados de invención; TÃ-tulo tercero, Dibujos y modelos industriales; TÃ-tulo cuarto,
Marcas; TÃ-tulo quinto, Denominaciones de origen; TÃ-tulo sexto, Avisos comerciales; TÃ-tulo séptimo,
Nombres comerciales; TÃ-tulo octavo. Procedimiento y Publicidad; TÃ-tulo noveno, Pago de derechos; y
129
TÃ-tulo décimo, Infracciones, inspecciones, sanciones y recursos. Transitorios: ArtÃ-culo segundo
transitorio, abroga la Ley de la Propiedad Industrial de 31 de diciembre de 1942, publicada en el Diario
Oficial de la Federación de la misma fecha.
Art. 1 Esta Ley regula el otorgamiento de Patentes de Invención y de Mejo ras; de certificados de
invención; el registro de modelos y dibujos industriales; los apoyos y facilidades respecto de los derechos
mencionados solicitados por trabajadores, micro y pequeñas industrias; el registro de marcas; las
denominaciones de origen y los avisos y nombres comerciales; asÃ- como la represión de la competencia
desleal en relación con los derechos que dicha Ley otorga.
ART. 2 Corresponde a la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial su aplicaci6n. El Consejo Nacional
de Ciencia y TecnologÃ-a será órgano de consulta en los términos de la Ley que lo creó, asÃ- como las
dependencias del Ejecutivo Federal cuando la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial lo considere
necesario.
Patentes de invención:
Art. 3 La persona fÃ-sica que realice una invención o su causahabiente, tiene el derecho exclusivo de
explotarla en su provecho, por sÃ- o por otros con su permiso, de acuerdo con las disposiciones contenidas en
esta Ley y su Reglamentaria Este derecho se adquiere mediante el privilegio de patente que otorgue el t y su
ejercicio estará sujeto a las modalidades que dicte el interés público. El interesado puede optar, sin
embargo, por un Certificado de invención, en los términos del artÃ-culo 80 de esta Ley.
ART. 4 Es patentable la invención que sea nueva, resultado de una actividad inventiva susceptible de
aplicación industrial en los términos de esta Ley. También será patentable aquella invención que
constituya una mejora a otra y que cumpla con los requisitos del párrafo anterior.
ART. 5 invención no se considerará como nueva si está comprendida en el estado de la técnica, esto es,
si se ha hecho accesible al público, en el paÃ-s o en el extranjero mediante una descripción oral, o escrita,
por el uso o por cualquier otro medio suficiente para permitir su ejecución, con anterioridad a la fecha de
presentación de la solicitud de la patente o de la fecha de prioridad válidamente reivindicada.
ART. 7°Se considera que una invención implica una actividad inventiva si, en la fecha a que se refiere el
artÃ-culo 59 y habida cuenta del estado de la técnica, ella no resulta evidente para un técnico en la
materia.
ART. 8 Una invención es susceptible de aplicación industrial, si se puede fabricar o utilizar en la industria.
ART. 9 son invenciones para los efectos de esta Ley:
1. Los principios teóricos o cientÃ-ficos y los métodos matemáticos;
II. El descubrimiento que consista simplemente en' dar a conocer, hacer patente u ostensible algo que ya
existÃ-a en la naturaleza, aun cuando anterior. mente fuese desconocido para el hombre;
III. Los sistemas y planes comerciales, contables, financieros, educativos y de publicidad; caracteres
tipográficos; las reglas de juegos; la presentaci6n de inforrnaci6n y los programas de computación;
IV. Las creaciones artÃ-sticas o literarias, y
V. Los métodos de tratamiento quirúrgico o terapéutico del cuerpo huma no y los relativos a animales o
vegetales, asÃ- como los métodos de diagnóstico en estos campos.
130
ART. 10.No son patentables. −.
ART. 12.Se presume inventor a quien se ostente como tal en la solicitud de patente. El inventor tiene derecho
a ser mencionado en la patente o a oponerse a esta mención.
Los artÃ-culos 14 a 36 patentes. Los artÃ-culos 37 a 49 aluden a los derechos que confiere la patente; los
artÃ-culos 50 a 58 a las licencias obligatorias de utilidad pública.
Los artÃ-culos 59 a 62 aluden a la nulidad y caducidad de las patentes; y los artÃ-culos 63 y 64 a la
expropiación de las patentes.
Los artÃ-culos 65 a 81) se refieren a los certificados de invención: los artÃ-culos 81 a 86 a los dibujos y
modelos industriales.
Los artÃ-culos 86−A a 135−D al fomento a las invenciones de . industrial.
Por lo que se refiere a las marcas, los artÃ-culos 87 a 99 aluden a definiciones y materia de registro; los
artÃ-culos 100 a 111 al trámite del registro de marcas; los artÃ-culos 112 a 114 a la vigencia de las marcas;
los artÃ-culos 115 a 138 a usuarios autorizados; artÃ-culos 139 y 140 a la renovación del registro de marcas;
los artÃ-culos 14−1 a 1443 a la transmisión de los derechos; los artÃ-culos 147 a 131 a la nulidad,
extinción y cancelación del registro.
Los artÃ-culos 152 a 173 a la denominación de origen.
Los artÃ-culos 174 a 178 a los avisos comerciales.
Los artÃ-culos 179 a 188 a los nombres comerciales.
Los artÃ-culos 189 a 200 al procedimiento y publicidad; al procedimiento administrativo: ArtÃ-culos 201 a
202 a la publicidad.
El TÃ-tulo noveno, artÃ-culos 203 a 209, relativo al pago de derechos, fue derogado.
Los artÃ-culos 210 a 215 aluden a infracciones, inspecciones, sanciones y re cursos. Los artÃ-culos 216 a
224. a inspección y vigilancia; artÃ-culos 225 a 230 a sanciones: artÃ-culos 231 a 235 al recurso
administrativo.
Por lo que se refiere a disposiciones internacionales mencionamos el Acuerdo de Cartagena o Pacto Andino
de 1969, establece el régimen común de tratamiento a los capitales extranjeros y las marcas, patentes,
licencias Y regalÃ-as.
Decreto por el que se aprueban las revisiones que se hicieron en Estocolmo, Suecia, el 14 de julio de 1967 al
Congreso de ParÃ-s para la protección de la propiedad industrial, del 20 de marzo de 1883. Publicado en el
Diario Oficial de la Federación el 5 de marzo de 1976.
Decreto por el que se promulga el Convenio de ParÃ-s para la protección de la propiedad industrial,
adoptado en Estocolmo el 14 de julio de 1967. Publicado en el Diario Oficial de la Federación el 27 de julio
de 1976.
Nuevo Reglamento de la Ley sobre el Control y Registro de la Transferencia de TecnologÃ-a y el Uso y
Explotación de Patentes y Marcas. D.O.F., del 9 de enero de 1990.
131
4.4.4. La polÃ-tica de comercio exterior
Hemos de comenzar por referirnos al comercio que es la actividad propia. del intercambio. Representa,
según los autores, la negociación que hacen. las personas fÃ-sicas o jurÃ-dicas y los Estados comprando,
vendiendo o permutando toda clase de bienes. Para que sea reputado mercantil es preciso que medie ánimo
de lucro.
Se divide en tres grandes grupos:
El Comercio Nacional que tiene lugar dentro del territorio aduanero de un paÃ-s.
El Comercio Exterior, el que se realiza con otros paÃ-ses.
El Comercio Internacional o Mundial, el cúmulo del comercio universal. Aludiendo. al Comercio
Internacional o Mundial, se comprende el intercambio de bienes y servicios entre un paÃ-s y otro.
Este intercambio se realiza debido a las diferencias en costos de producción entre paÃ-ses y porque aumenta
el bienestar económico de cada paÃ-s al ampliar el rango de bienes y servicios disponibles para consumo.
Por lo que se refiere al Comercio de Estado, es el realizado por el Estado a través de Organismos Estatales
o Paraestatales, por tazones de interés nacional, monopolio, acuerdo, conveniencia, etc. En ocasiones se
confiere a los
particulares el uso de todo o parte de la opción a importar o exportar, cuan do el organismo público
correspondiente lo estima oportuno.
Para el estudio general de esta materia, es conveniente precisar el des arrollo de la vida económica: Cuando
las necesidades que se satisfacen en la vida de relación son de Ã-ndole material, nace al vida económica,
que está constituida por el conjunto de relaciones sociales que se mantienen para hacer posible la
satisfacción de las necesidades materiales. Cada persona tiene su propia vida económica, ligada con la de
los demás. Todo esto requiere de una organización nacional e internacional.
Por tanto, la actividad económica está encaminada a suministrar los me dios para la satisfacción de las
necesidades, que son: individuales, comunes a determinados individuos o a uno solo; sociales, propias de las
comunidades.
El proceso económico comprende la serie de fases sucesivas de un fenómeno; el desarrollo de una serie de
cosas. Este proceso comprende: la producción como creación de bienes. Consiste en la transformación de
las materias primas en satisfactores para las necesidades materiales. Se alude a cuatro agentes de la
producción: tierra, que son los elementos naturales:
suelo, subsuelo, clima, topografÃ-a, aguas, etc. Trabajo, que es el esfuerzo intelectual o fÃ-sico del hombre,
incorporado a los elementos naturales y al ser vicio de la producción. Capital, que es el conjunto de bienes
económicos aplicados a la producción. Organización, que consiste en coordinar los otros tres agentes. La
libre empresa es toda unidad de producción, de base capitalista y para obtener un lucro en el comercio de
bienes. Es el renglón de la iniciativa privada.
En segundo Lugar hemos de mencionar la distribución que consiste en la participación de la población de
un paÃ-s en la producción, o sea el reparto de las riquezas entre los que han contribuido a producirlas.
En tercer lugar mencionamos el cor que es la finalidad de la producción, comprende el uso directo o final de
los artÃ-culos y servicios que satisfacen las necesidades.
132
En cuarto lugar aludimos al mercado, que es el conjunto de servicios y actividades relativas a la producción
y distribución en la zona de consumo. La doctrina afirma que existe mercado en cualquier sitio en que se
efectúe un cambio de propiedad de bienes; o cualquier espacio en que compradores y vendedores puedan
entrar en tratos, de modo que los precios que se pidan en una parte del mercado influyan sobre los que se
pagan en otras partes. Un articulo tiene mercado internacional cuando se vende en un paÃ-s distinto del que lo
produce.
En quinto lugar aludimos al proceso de industrialización. Es uno de los grandes anhelos de las naciones
latinoamericanas. Fábricas del extranjero trasladan sus equipos a estos paÃ-ses para producir en ellos lo que
antes se importaba. Como veremos es un proceso complejo, ligado a condiciones ex ternas.
El comercio se divide: en Comercio Interior, entre personas que se hayan presentes en el paÃ-s.
Comercio Exterior: entre las personas de un paÃ-s y las que vivan en otro Comprende el comercio de
importación y exportación de mercancÃ-as de un paÃ-s con otros paÃ-ses. En el régimen capitalista el
objetivo principal del Comercio Exterior radica en el afán de obtener altas ganancias. En otros aspectos el
Comercio Exterior se convierte en arma de los monopolios en su lucha por los mercados mundiales y por las
fuentes de materias primas, que se utilizan como arma injusta de sometimiento.
La PolÃ-tica de Comercio Exterior está ligada a la PolÃ-tica Económica, que es el conjunto de actividades
a través de las cuales el Estado interviene en el proceso económico conforme a las leyes económicas
generales con el objeto de afectar los resultados de la actividad económica para obtener el mayor partido de
una situación dada.
El Plan Nacional de Desarrollo, 1989−1994, publicado en el Diario Oficial de la Federación del 31 de mayo
de 1989, alude al Comercio Exterior en estos términos:
La polÃ-tica de protección excesiva a los productores del paÃ-s Frente a la competencia externa propició
una asignación ineficiente de los recursos nacionales, al desviar su uso hacia actividades en que el paÃ-s no
era competitivo, y propició la concentración del ingreso, al favorecer actividades menos intensivas en el
empleo de mano de obra. De esta manera, los beneficios o rentas especiales a monopolios y oligopolios,
creadas mediante el proteccionismo, se reflejaron en cargas al consumidor que redujeron el bienestar de las
mayorÃ-as.
Para superar este obstáculo, en los últimos años el paÃ-s avanzó en la racionalización de la PolÃ-tica
de Comercio Exterior, eliminando requisitos de permisos previos a la importación y disminuyendo aranceles.
La apertura de la economÃ-a a la competencia externa es irreversible. El comercio se divide: en Comercio
Interior, entre personas que se hayan presentes en el paÃ-s.
Comercio Exterior: entre las personas de un paÃ-s y las que vivan en otro. Comprende el comercio de
importación y exportación de mercancÃ-as de un paÃ-s con otros paÃ-ses. En el régimen capitalista el
objetivo principal del Comercio Exterior− radica en el afán de obtener altas ganancias. En otros aspectos el
Comercio Exterior se convierte en arma de los monopolios en su lucha por los mercados mundiales y por las
fuentes de materias primas, que se utilizan como arma injusta de sometimiento.
La PolÃ-tica de Comercio Exterior está ligada a la PolÃ-tica Económica, que es el conjunto de actividades
a través de las cuales el Estado interviene en el proceso económico conforme a las leyes económicas
generales con el objeto de afectar los resultados de la actividad económica para obtener el mayor partido de
una situación dada.
No hay duda que el problema de las exportaciones, forma uno de los temas de mayor importancia de la
economÃ-a nacional.
133
Los instrumentos de nuestra polÃ-tica comercial son los aranceles o tarifas aduaneras.
El Plan Nacional de Desarrollo, 1989.1994, publicado en el Diario Oficial de la Federación del 31 de mayo
de 1989, alude al Comercio Exterior en estos términos:
La polÃ-tica de protección excesiva a los productores del paÃ-s frente a la competencia externa propició
una asignación ineficiente de los recursos nacionales, al desviar su uso hacia actividades en que el paÃ-s no
era competitivo, y propició la concentración del ingreso, al favorecer actividades menos intensivas en el
empleo de mano de obra. De esta manera, los beneficios o rentas especiales a monopolios y oligopolios,
creadas mediante el proteccionismo, se reflejaron en cargas al consumidor que redujeron el bienestar de las
mayorÃ-as.
Para superar este obstáculo, en los últimos años el paÃ-s avanzó en la racionalización de la PolÃ-tica
de Comercio Exterior, eliminando requisitos de permisos previos a la importación y disminuyendo aranceles.
La apertura de la economÃ-a a la competencia externa es irreversible. El empresariomexicano deberá
aprovechar las oportunidades de la apertura y la modernización; su éxito dependerá de la productividad y
de la capacidad para organizar la producción y el comercio.
La apertura de la economÃ-a a la competencia externa y su nueva orientación hacia el sector exportado
contribuirán a una expansión dinámica de la actividad económica que promueva la creación de
empleos bien remunere una eficiente adquisición, difusión y desarrollo de tecnologÃ-as modernas, y una
generación permanente y sana de divisas. La PolÃ-tica de Industria y Comercio Exterior estará orientada a
promover la modernización del aparato productivo para que eleve su eficiencia y competitividad. Se
consolidará la participación de los particulares en la economÃ-a y se cerrarán las condiciones que
permitan a la inversión privada constituirse en un motor del desarrollo industrial.
En particular, la PolÃ-tica de Comercio Exterior se llevará a cabo considerando los siguientes objetivos:
fomentar las exportaciones no petroleras, alcanzar una mayor uniformidad en la protección efectiva a las
distintas industrias; continuar con la eliminación de las distorsiones provenientes, de las restricciones no
arancelarias al comercio; garantizar el acceso de nuestras exportaciones a los mercados mundiales; y buscar
que la inversión extranjera, la transferencia de tecnologÃ-a y el acceso a los recursos externos con tribuyan a
los propósitos de la polÃ-tica comercial del paÃ-s.
Para hacer posible el cumplimiento de tales objetivos, las acciones de polÃ-tica se llevarán a cabo de
acuerdo a los siguientes propósitos:
Alentar la inversión privada, nacional y extranjera mediante una polÃ-tica económica certera y clara y con
un marco tributario que sea competitivo a nivel internacional;
Propiciar la modernización tecnológica de la industria nacional, a través de la protección de la
propiedad intelectual, la inversión extranjera y la vinculación eficaz de la oferta de tecnologÃ-a nacional a
las demandas de los diversos sectores productivos;
Aprovechar las ventajas geográficas del paÃ-s para promover la integración eficiente de la industria
exportadora, en especial la maquiladora;
Promover las exportaciones mediante la permanencia y claridad en las polÃ-ticas aplicando mejor y de
manera más automática y general los diversos instrumentos de promoción existentes que son los
permitidos en el Acuerdo General de Aranceles y Comercio y no dan lugar, por tanto, al establecimiento de
impuestos compensatorios; diseñando mecanismo de devolución automática del INA a los exportadores;
descentralizando y reduciendo trámites; y apoyando y promoviendo a las empresas comercializadoras;
134
Concertar las medidas de promoción y aliento a la exportación mediante reuniones frecuentes de los
exportadores con las autoridades directa mente responsables, para analizar y proponer medidas, evaluar
resultados y denunciar desviaciones, buscando dar solución inmediata en un plazo razonable y preciso a los
asuntos planteados;
Avanzar en el proceso de sustitución de permisos previos por aranceles, y continuar con el esfuerzo de
disminuir la dispersión arancelaria y mantener una estructura de aranceles congruente con la modernización
económica del paÃ-s;
Fortalecer la competitividad del. paÃ-s, mediante un esfuerzo de irregulación en todos los sectores, en
especial los de mayor impacto en las exportaciones: auto transporte, ferrocarriles, aviación,
telecomunicaciones, seguros y fianzas y agencias aduanales, en el entendido de que la liberación comercial y
la irregulación interna son dos aspectos inseparables de la modernización y que el éxito de la primera es
inconcebible sin la segunda;
Simplificar los procesos administrativos en materia de Comercio Exterior, incluyendo la agilización de
trámites en las aduanas existentes y la apertura de centros aduaneros en el interior del paÃ-s en apoyo al
Comercio Exterior;
Utilizar la legislación de Comercio Exterior como instrumento de defensa legÃ-tima ante prácticas
desleales de comercio, evitando, en todo momento, que las normas se utilicen injustificadamente para proteger
de la competencia externa sana a los sectores productivos;
Asegurar una canalización suficiente de crédito para el sector exportador, bajo condiciones similares a las
que reciben los exportadores de otros paÃ-ses con los que compiten nuestros productores en los mercados
mundiales;
negociar con los demás paÃ-ses el acceso más franco a sus mercados de los productos de exportación
mexicanos, en reconocimiento y reciprocidad de las medidas de apertura adoptadas por nuestro paÃ-s:
Aprovechar todas las ventajas que hay en el Acuerdo General de Aranceles y Comercio para llevar a cabo
negociaciones multilaterales; impulsar las modificaciones necesarias para hacer más eficiente la operación
del organismo, pugnar porque se refuerce el sistema de solución de diferencias; mejorar el aprovechamiento
de los Sistemas Generalizados de Preferencias: y negociar bajo el principio de reciprocidad relativa, en virtud
de que México es un paÃ-s en desarrollo; y
Utilizar las negociaciones bilaterales para mejorar permanentemente el acceso a los mercados externos de las
exportaciones mexicanas, a fin de contrarrestar la desviación del comercio internacional que pueda derivarse
cÃ-e la integración comercial de los bloques regionales.
En resumen: los paÃ-ses desarrollados o altamente industrializados, son los paÃ-ses que con anterioridad a las
dos últimas Guerras Mundiales y con posterioridad, controlaron o controlan el comercio mundial.
Antes de la Primera Guerra Mundial, el mundo aparentaba disfrutar de una economÃ-a de carácter
internacional. Después de la Segunda Guerra Mundial se operaron cambios y modificaciones en las
estructuras polÃ-ticas, jurÃ-dicas y sociales, de lo que se denomina un nuevo sistema circulatorio. Dos
grandes corrientes ideológicas y económicas se encargaban de controlar el comercio mundial: el Mundo
Occidental y el Mundo Socialista−Comunista.
En cuanto a las relaciones internacionales, la teorÃ-a consiste en analizar y descubrir, las leyes y los
principios que gobiernan la producción y el intercambio mundial, en especial, estudiar la repercusión que
estas relaciones tienen con la economÃ-a de los paÃ-ses.
135
Los objetos que se intercambian en el comercio, reciben el nombre de satisfactores, bienes económicos o
mercancÃ-as. De esta manera, el comercio es una rama de la actividad económica, que tiende a la compra de
mercan cÃ-as para su venta, con fines lucrativos, lo cual limita a los productor a una función especÃ-fica, la
tarea directamente productiva.
Es el comercio de cambios libres, cada cambista da un valor equivalente al que recibe, aun cuando sea de
diferente naturaleza; en este comercio, l objetivo primordial es la ganancia mutua. Sin embargo los valo res
que se dan en intercambio no son equitativos, tampoco la ganancia es proporcional.
El mercado se efectúa según las circunstancias, pudiendo revestir diversas formas; y asÃ- se habla de
trueque si se realiza de artÃ-culo contra artÃ-cts o: si se realiza de artÃ-culos contra dinero, compraventa; y
de dinero contra dinero lo que se llama Mercado de Dinero, de Capitales, de Cambios, de moneda extranjera o
de divisas.
Se resume: que a lo que se reduce el comercio, es al cambio entre paÃ-ses de trabajo por trabajo, ya que los
satisfactores, sólo representan en su última forma la energÃ-a humana para producirlos.
Geográficamente el mercado, local, regional, nacional e internacional, es el área o zona geográfica a la
que se concurre, en la que entran en contacto lOS individuos o los paÃ-ses, con el objeto primordial y último
de realizar operaciones del intercambio.
4.4.5. Las fuentes jurÃ-dicas del comercio exterior
a) Las fuentes internas. La Ley en materia de Comercio Exterior. Reglamento de la ley
Por fuente se entiende al principio, fundamento u origen de una cosa.
Como el Comercio Exterior forma parte del Derecho económico, debernos referirnos a las Fuentes del
Derecho.
Hans Kelsen en su TeorÃ-a Pura del Derecho afirma que la expresión es utilizada para hacer referencia: 1.
Razón de validez de las normas. En este sentido la norma superior es fuente de la inmediata mente inferior.
2. Forma de creación de la norma. AsÃ- el acto legislativo es fuente de la ley; e acto de sentenciar lo es de la
sentencia, la costumbre, de la norma consuetudinaria, etc. 3. Forma de manifestación de las normas. La
Constitución de la ley, los decretos, serÃ-an en este sentido Fuentes del Derecho. 4. Por último, se habla de
fuentes como el conjunto de pauta compuesto por valoraciones, principios morales, doctrina, etc., que
determinan la voluntad del legislador, contribuyendo a dar contenido a L norma jurÃ-dica.
por fuentes jurÃ-dicas del Comercio Exterior, aludimos al régimen que regula el ejercicio de los
instrumentos de la PolÃ-tica comercial.
En este sentido se distinguen las fuentes internas o nacionales y las fuentes externas o internacionales.
Con respecto a las fuentes internas el artÃ-culo 131 fracción II de la Constitución establece:
El Ejecutivo podrá ser facultado por el Congreso de la Unión para aumentar, disminuir o suprimir las
cuotas de las tarifas de exportación e importación expedidas por el propio Congreso, y para crear otras,
asÃ- como restringir y para prohibir las importaciones, las exportaciones y el tránsito de productos,
artÃ-culos y efectos, cuando lo estime urgente, a fin de regular el Comercio Exterior, la economÃ-a del
paÃ-s, la estabilidad de la producción nacional, o de realizar cualquier Otro propósito en beneficio del
paÃ-s. El propio Ejecutivo, al enviar al
136
Congreso el presupuesto fiscal de cada año, someterá a su aprobación el uso que hubiese hecho de la
facultad concedida.
Este precepto es reglamentado por la Ley Reglamentaria publicada en el D.OF. del 13 de enero de 1986.
Véase el comentario de la ley más adelante.
D.O.F,, del 13 de enero de 1986.
Los aranceles. Originalmente las listas oficiales de los impuestos que deben pagar los bienes importados y
aplicado ahora a los bienes en general.
Los aranceles en principio son los impuestos al comercio exterior que se aplican a las mercancÃ-as que entran
y salen del territorio nacional.
Los aranceles integran la tarifa oficial determinante de los derechos que se han de pagar por diversos motivos
y circunstancias. Los aranceles se emplean para obtener un ingreso gubernamental o para proteger a la
industria nacional de la competencia. Cuando el propósito es obtener un ingreso, se carga un consumo sobre
el producto de origen nacional.
En resumen: su función recaudatoria original ha cedido para transformarse en instrumentos de protección y
fomento para buscar equilibrar la producción interna con los productos extranjeros, a fin de obtener
eficiencia en calidad y precios y con ello inducir a las empresas productivas a exportar y competir en los
mercados extranjeros. Regulan a los aranceles: la Ley del impuesto General de Importación. TIGI; y la Ley
General del Impuesto de Exportación. Se les denomina a menudo tarifas.
Tarifa es la tabla o catálogo de los precios, derechos o impuestos que se deben pagar por alguna cosa o
trabajo.
Tarifa es la determinación administrativa de ese importe realizada por el poder público. La tarifa tiene asÃ-,
por lo menos, des sentidos o refleja dos momentos: el de la fijación tarifarÃ-a tarifa potencial o en potencia,
y el de su concreción en el instante en que el usuario paga el quantum establecido en retribución del
beneficio que le brinda el concesionario del servicio−tarifa en concreto.
La Tarifa de Importación, TIGI, se encuentra en la Ley del Impuesto General de importación, .D.O.F., del
12 de febrero de 1988, completadas con las actas explicatorias de la nomenclatura.
La tarifa arancelaria consta de dos partes: la nomenclaturas y la columna impositiva correspondiente.
Nomenclatura: es la lista de nombres de personas o cosas, nómina. También conjunto de voces técnicas
y propias de una facultad, como nomenclatura quÃ-mica, o fiscal.
La Tarifa de Importación, TIGI, se complementa con las notas explica tonas de la nomenclatura. D.O.F., del
20 de mayo y del 8 de junio de i
Por lo tanto la nomenclatura es la clasificación de todas las mercancÃ-as transportables que según su
composición origen animal, vegetal o mineral, o su función−uso, deben ubicarse en un código de
identificación universal, a efectos de aplicarles el respectivo impuesto ad valoren al pasar las aduanas y
poder circular legalmente en el territorio nacional. Se trata de un lenguaje lógico y sistemático, aceptado
internacionalmente que permite hacer fluir los objetos, materia de comercio internacional.
nomenclatura incorporada a la TIGI mexicana se basa en el Sistema Armonizado de Designación y
137
Codificación de MercancÃ-as adoptado por el Consejo de Cooperación Aduanera y vigente en la mayorÃ-a
de los paÃ-ses miembros del GATT.
En el lenguaje clasificativo o nomenclatura consta de XXI acciones, 97 capÃ-tulos, 5053 partidas y 354
subpartidas esquema que se codifica en seis dÃ-gitos, a partir de los cuales las legislaciones nacionales
pueden desglosar fracciones nacionales, según las necesidades de su comercio exterior
Los impuestos ad valorem. Son los tributos fiscales que en función de la ubicación de los productos en la
nomenclatura, las aduanas cobran por la importación de los productos extranjeros que entran al territorio
mexicano.
Como impuesto de carácter fiscal se fijan en porcentajes rÃ-gidos aplica dos sobre 1 valor o precio de los
productos importados, de ahÃ- el nombre de ad valorem.
Para resolver problemas el GATT ha expedido el Código de Valoración Aduanera, aprobado por México
el 21 de diciembre de 1987.
SECOFIN maneja las tarifas en cuanto a nomenclaturas, mientras la recaudación y los diversos
procedimientos aduaneros para importar o exportar mercancÃ-as corre a cargo de la SecretarÃ-a de Hacienda
y Crédito Público, a través de la Dirección General de Aduanas.
En resumen, las disposiciones que hemos citado se encaminan:
1. Al Comercio Interior de la Nación, llamado también Comercio Nacional.
De acuerdo con los principios del liberalismo económico o neoliberalismo, es y debe ser libre, por lo que
deben desaparecer los obstáculos o tratas, aduanas interiores, tasas, posturas, prohibiciones de regateo, que
tienden a restringirlo. Sin embargo, en los últimos tiempos se han tomado diversas medidas de una mayor
acción del poder público.
2. Al Comercio Exterior o Internacional.
Las normas constitucionales y administrativas se han visto influidas por dos doctrinas económicas que se han
disputado la supremacÃ-a en el campo industrial y comercial: El libre cambio y el proteccionismo.
Para los propósitos de nuestro estudio es útil recordar algunos antecedan tos de nuestro Comercio Exterior:
Ellos reflejan la polÃ-tica proteccionista que desde nuestra independencia, han sostenido los gobiernos, a
partir de la pragmática Del libre comercio dada por Carlos III en 1778 en que se agudizaron los debates entre
proteccionistas y librecambistas. Se combatió la idea de que México seria para siempre un exportador de
materias primas. Sin embargo se insistÃ-a en que deberÃ-amos industrializamos. Los polÃ-ticos de la
época insistÃ-an en la protección arancelaria como única solución para una industria nacional fuerte.
Durante el siglo XIX el gobierno vivÃ-a de los impuestos al Comercio Ex− gobierno mexicano fue
preferentemente proteccionista. Se recuerda el arancel del 15 de diciembre de 1821 de la Junta Provisional
Gubernativa, primera Ley sobre Comercio Exterior.
En 1828 la lista de prohibiciones se aumentó. Don Miguel Lerdo de Te jada comenté: Elia, fue expedida
por un gobierno que ostentaba los principios más exagerados de libertad y progreso social.
tenor, frente a esto no habÃ-a librecambismo o liberalismo que valiera.
138
El arancel de 30 de abril de 1842 introdujo pocas variaciones.
En 1853 se introdujeron numerosas normas que afectaron el régimen
Durante los inicios del México independiente la polÃ-tica comercial del de las aduanas marÃ-timas y
fronterizas, en sentido proteccionista.
Don Manuel Payno, Ministro de Hacienda en el gobierno emanado de
la Revolución de Ayutla, dio la ordenanza general de aduanas marÃ-timas y
fronterizas en enero de 1856, prohibiciones de tipo proteccionista, que cayeron al ser promulgada la
Constitución de 1857.
Esta Constitución de 1857 de tipo liberal, consagra la libertad de trabajo y de profesión; abolió las leyes
privativas y los tribunales especiales, los estancos, los monopolios y las prohibiciones a tÃ-tulo de
protección a la industria; garantizó la propiedad privada, que no podÃ-a ser ocupada más que por utilidad
pública y previa indemnización y reservó a la Federación la facultad de acuñar moneda, celebrar
empréstitos sobre el crédito nacional. Se expedÃ-an las bases para la legislación mercantil, expedÃ-a
aranceles sobre Comercio Exterior y otras normas respecto a los Estados. Para el 10 de julio quedarÃ-an
abolidas las alcabalas y las aduanas interiores.
Cinco leyes arancelarias se expidieron a partir de 1867 hasta principios de siglo. De particular interés son
las medidas de don José MarÃ-a Iglesias en el ramo de Hacienda desde 1864.
Se recuerda también a don MatÃ-as Romero que propuso en 1872 un nuevo arancel. AllÃ- se trató por
primera vez en M del Comercio de Tránsito. Significativo fue el comercio con los Estados Unidos. El saldo
de la balanza comercial fue favorable a México.
De 1874 a 1897 se prefirió al paÃ-s para las inversiones norteamericanas, directas e indirectas en
ferrocarriles y minas.
El porfiriato proporcionó al paÃ-s progreso material, pero retardó la evo lución polÃ-tica y social de la
nación. Los privilegios a inversionistas extranjeros fue notable. Pero México no contaba con otros valores
de cambio para los efectos del comercio internacional.
Don Pablo Macedo consideró que si la unidad polÃ-tica del paÃ-s se habÃ-a conquistado en 1867, a la
restauración de la República, la verdadera unidad económica se consumó en julio de 1896 al haberse
derrumbado las barreras internas que estorbaban el desarrollo del Comercio Exterior e Interior.
De 1902 a 1903 en su composición fundamental aún persistÃ-a el predominio, en cuanto a las
exportaciones, de los metales preciosos.
Más adelante nos hemos de referir al régimen del Comercio Exterior en la Constitución de 1917.
La Ley Aduanera
La Ley Aduanera fue publicada en el Diario Oficial d la Federación el 30 de diciembre de 1981.
Reglamento: 18−VT−1982.
Las Reformas a la Ley son: 31 de diciembre de 1987.
139
Aduana: Regla general decimonovena en materia aduanera, acuerdo de expedición. D.O.F., del 15 de abril de
1987.
Reglas generales en materia aduanera. 12 de mayo de 1987.
Aduanas interiores en diversos Estados. 6 y 21 de julio de 1987.
Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio. 21 de diciembre de 1987.
Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio. 19 de agosto de
1988.
Aduana Interior de Hermosillo, Son. 22 de julio de 1988.
Ley Aduanera, reformada y adicionada. 30 y 31 de diciembre de 1988.
Diversas claves de aduana. 2 de diciembre de 1988.
Acuerdo general sobre aranceles aduaneros. 21 y 25−V−1988.
Consejo de Cooperación Aduanera. 2 de mayo de 1988.
VehÃ-culos extranjeros. 8 de enero de 1988.
Aduana Interior en Córdoba, Ver. 8 de enero de 1988.
Bienes tangibles. 28 de enero de 1988.
Monto de la fianza del agente aduanal. 29−1−1988. Montos del impuesto sobre tenencia o uso de vehÃ-culos.
4−1−1988,
Deroga permiso previo. 6 de marzo de 1989.
Simplificación administrativa. 5 y 6 de abril de 1989.
En estas disposiciones se regulan los procedimientos que deben observar las empresas o personas fÃ-sicas que
efectúen operaciones de Comercio Exterior.
Y concluye: El Derecho Aduanero es el conjunto de normas jurÃ-dicas que regulan, por medio de un ente
administrativo, las actividades o funciones del Estado en relación con el Comercio Exterior de mercancÃ-as
que entren o salgan en sus diferentes regÃ-menes al. o del territorio de un paÃ-s, asÃ- como de los medios y
tráficos en que se conduzcan y las personas que intervienen cualquier fase de la actividad o que violen las
disposiciones jurÃ-dicas.
La aduana viene a representar un mecanismo que actúa en distintos sectores entre los cuales sobresale el
económico, polÃ-tico, jurÃ-dico y administrativo.
La base constitucional del Derecho Aduanero es la siguiente: Compren de según Carvajal, cuatro
agrupamientos.
.
140
Tratados Internacionales. Han creado organismos relacionados con el Derecho Aduanero.
Consejo de Cooperación Aduanera de Bruselas, CCAB.
Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, GATT
La Conferencia da las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo,
UNCTAD.
Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, OECD.
Los numerosos tratados sobre Comercio Exterior firmados por México:
• Con Brasil en 1931.
• Canadá en 1947.
• Suiza en 1951.
• Israel en 1952.
• Costa Rica en 1950 y 1984−.
• PaÃ-ses Bajos en 1952.
• El Salvador en 1952.
• Italia en 1952.
• Benelux en 1953.
• India en 1952.
• Yugoslavia en 1953.
• Francia en 1954.
• Polonia en 1963.
• Grecia en 1964.
• República Ãrabe de Egipto en 1966.
• Corea en 1969.
• Japón en 1970.
• URSS en 1973.
• China en 1973.
• República Democrática Alemana en 1974.
• Rumania en 1974.
• Checoslovaquia en 1974.
• Jamaica en 1975.
• HungrÃ-a en 1975.
• Gabonesa en 1976.
• Bulgaria en 1978.
• España en 1978.
Tres etapas dentro del Comercio Internacional para conjuntar esfuerzos, formar bloques y estimular su
cimiento económico: La cooperación, la integración y la unificación.
Por su importancia nos referimos a la integración que es un proceso de cooperación y de puesta en común
destinado a desarrollar la economÃ-a, una mejor utilización de los recursos naturales y de los cambios, con
el objeto de elevar el nivel de vida.
Las formas de integración tienen estas caracterÃ-sticas: Sistema de Preferencias Aduaneras; Ãrea del Libre
Comercio; Unión Aduanera; y Mercado Común o Unión Económica. Ejemplos: Asociación
Latinoamericana de Integración, ALADI; Asociación Europea de Libre Comercio, EFTA; la Zona
141
Australia, Nueva Zelanda y la Asociación de Libre Comercio del Caribe, CARIFTA.
Atribuciones del Ejecutivo Federal:
Establecer o suprimir aduanas fronterizas, interiores y marÃ-timas, asÃ- como sus secciones aduaneras,
señalar su ubicación, funciones y circunscripción territorial.
Suspender los servicios de las oficinas aduaneras por el tiempo que juzgue conveniente, cuando asÃ- lo exige
el interés de la nación.
Autorizar que el despacho de mercancÃ-as por las aduanas fronterizas nacionales, pueda hacerse
conjuntamente con las oficinas aduaneras de los
PaÃ-ses vecinos. Véase reforma de 30 de diciembre de 1983.
Establecer o suprimir zonas libres y desarrollos portuarios y señalar sus lÃ-mites. Véase reforma de 31 de
diciembre de i 985.
El artÃ-culo 31 y sus fracciones señalan la competencia de la SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito
Público.
Para la Dirección General de Aduanas, véase el Reglamento Interior de la propia SecretarÃ-a, de 17 de
enero de 1989, Fe de erratas 24 de enero de 1989.
Otras autorizaciones y certificaciones en comercio exterior
En materia de Comercio Exterior se requieren otras autorizaciones y certificados de otras SecretarÃ-as. Tal es
el caso en importaciones de productos alimenticios de origen animal o vegetal, se requieren permisos de las
SecretarÃ-as de Agricultura y Salud. En productos quÃ-micos y minerales contaminantes la SecretarÃ-a de
Desarrollo Urbano y EcologÃ-a.
Tratándose de ganado vacuno de la SecretarÃ-a de Agricultura; para productos pesqueros de la SecretarÃ-a
de Pesca; para productos enlatados, alimentos preparados, bebidas, medicamentos y cosméticos de la
SecretarÃ-a de Salud, una licencia sanitaria y registro del producto que se exporta.
Se requiere además el certificado de origen o constancia de mexicanidad del producto. Otro certificado es de
productos artesanales: el certificado fjtoosanjtarjo; el certificado loo−sanitario; la cuota y visa textil de
SECOFIN.
Comercio Exterior y Control de Cambios
El Banco de México tiene una importante función, en la de monopolizar la compra y venta de divisas y
monedas extranjeras, a través de decretos de control de cambios. ArtÃ-culos 18 y 19 de su Ley Orgánica.
Decretos ingentes:
De control de cambios. l de septiembre de 1982.
Reglas generales. 14 de septiembre de 1982.
Télex circulares. 15 de octubre de 1982.
142
Control de cambios. 16 de noviembre de 1982.
Reglas complementarias. 11 de septiembre de 1983.
Disposiciones complementarias de control de cambios. 7 de noviembre de 1984.
Decreto de actualización C.C. 11 de mayo de 1987.
Acuerdo de Reformas al Control de C. 20 de junio de 1988.
Diversas normas rigen el Mercado Controlado de Divisas que regulan el Comercio Exterior. Las disposiciones
complementarias del control de cambio fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación del 11 de
mayo de 1987. Además el Banco de México publica una resolución sobre compra venta. Comprendidas
en el Mercado Controlado de Divisas, en el mismo diario.
EstÃ-mulos al Comercio Exterior
Los estÃ-mulos son incitamientos para obrar o funcionar o apoyar las operaciones de Comercio Exterior.
El Plan de Simplificación Administrativa tiende a. eliminar toda clase de obstáculos que dificulten las
operaciones. A esto tiende la eliminación de permisos previos, precios oficiales y la rebaja sustancial de las
tarifas. Un Comercio Exterior ágil pone a disposición de exportadores e importados los medios que
faciliten su labor, sobre todo en esta época en que la competencia exterior se ha hecho más complicada.
Son útiles para el manejo de las exportaciones las medidas de fomento y los apoyos crediticios. Los primeros
a cargo de la Dirección de Servicios al Comercio Exterior de la SECOFIN; y los segundos al Banco
Nacional de Comercio Exterior.
Los instrumentos de fomento son:
Programas de Importación Temporal para Exportación, PITEX. D.O.F. del 9 de mayo de 1985; y 19 de
septiembre de 1986.
Derechos de Importación para Exportar, DIMEX. D.O.F., del 6 de junio de 1985.
Régimen de maquiladoras.
Devolución de Impuestos, Draw−back. 24 de abril de 1985.
Programas de Concertación: Empresas ALTEX.
Empresas de Comercio Exterior.
Exportación de TecnologÃ-as y Servicios.
Tasa cero del IVA.
Apoyo a exportadores indirectos. Carta de crédito d
Los apoyos crediticios corresponden al Banco Nacional de Comercio Exterior. Ley Orgánica. D.O.F., del 20
de enero de 1986. Véase además el Reglamento Orgánico del Banco Nacional de Comercio Exterior,
Sociedad Nacional de Crédito, Institución de Banca de Desarrollo. D.O.F., del 14 de julio de 1986.
143
De acuerdo con el artÃ-culo 6 de la Ley Orgánica:
Con el fin de procurar la eficiencia y competitividad del Comercio Exterior comprendiendo la
preexportación, exportación, importación y sustitución de importación de bienes y servicios, en el
ejercicio de su o estará facultado:
I. Otorgar apoyos financieros;
II. Otorgar garantÃ-as de crédito y las usuales en el Comercio Exterior;
III. Proporcionar información y asistencia financiera a los productores, comerciantes, distribuidores y
exportadores, en la colocación de artÃ-culos y prestación de servicios en el mercado internacional;
IV. Cuando sea de interés el promover las exportaciones, podrá participar en el capital social de empresas
de Comercio Exterior, consorcios de exportación y en empresas que otorguen seguro de crédito al
Comercio Exterior, en los términos del artÃ-culo 32 de esta ley;
V. Promover, encauzar y coordinar la inversión de capitales a las empresas dedicadas a la exportación;
VI. Otorgar apoyos financieros a los exportadores indirectos, y en general al aparato productivo exportador, a
fin de optimizar la cadena productiva de bienes o servicios exportables;
VII. Cuando sea de interés promover las exportaciones mexicanas, podrá otorgar apoyos financieros a las
empresas comercializadoras de exportación, consorcios y entidades análogas de Comercio Exterior;
VIII. Propiciar acciones conjuntas de financiamiento y asistencia en materia de Comercio Exterior con otras
instituciones de crédito, fondos de fomento, fideicomisos, organizaciones auxiliares del crédito y con los
sectores social y privado;
IX. Podrá ser agente financiero del Gobierno Federal en lo relativo a la negociación, contratación y
manejo de crédito del exterior ya sea que éstos sean otorgados por instituciones del extranjero, privadas,
gubernamentales o intergubernamentales;
X. Podrá ser agente financiero del Gobierno Federal en lo relativo a la negociación, contratación y manejo
de créditos del exterior ya sea que éstos sean otorgados por instituciones del extranjero, privadas,
gubernamentales o intergubernamentales;
X. Participar en la negociación y, en su caso, en los convenios financieros de intercambio compensado o de
créditos recÃ-procos, que señale la Secretaria de Hacienda y Crédito Público;
XI. Estudiar polÃ-ticas, planes y programas en materia de fomento al Comercio Exterior y su financiamiento,
y someterlo a la consideración de las autoridades competentes;
XII. Fungir como órgano de consulta de las autoridades competentes, en materia de Comercio Exterior y su
financiamiento;
XIII. Participar en las actividades inherentes a la promoción del Comercio Exterior, tales como difusión,
estudio de productos y servicios exportables, sistemas de ventas, apoyo a la comercialización y
organización de productores, comerciantes, distribuidores y exportadores.
XIV. Opinar, a solicitud que le formulen directamente las autoridades competentes, sobre tratados y
convenios que el. PaÃ-s proyecte celebrar con otras naciones, en materia de Comercio Exterior y su
144
financiamiento;
XV. Participar en la promoción de la oferta exportable;
XVI. Cuando se le solicite podrá actuar como conciliador y árbitro e las controversias en que intervienen
importadores y exportadores con domicilio en la República Mexicana; y
XVIII. Las demás que le confieran esta ley y sus reglamentos respectivos.
Art. 3 Banco Nacional de Comercio Exterior, como institución de banca de desarrollo, tendrá por objeto
financiar el Comercio Exterior del paÃ-s; asÃ- como participar en la promoción de dicha actividad.
La operación y funcionamiento de la institución se realizarán con apego al marco legal aplicables y a las
sanas prácticas y uso bancarios, buscan do alcanzar dentro del sector encomendado al prestar el servicio
público de banca y crédito, los objetivos de carácter general señalados en el artÃ-culo 39 de la Ley
Reglamentaria del Servicio Público de Banca y Crédito.
Este artÃ-culo 3° ordena:
La prestación del servicio público de banca y crédito, asÃ- como la operación y funcionamiento de las
instituciones de crédito se realizará con apego a las sanas prácticas y los usos bancarios, con sujeción a
los objetivos y prioridades del Plan Nacional de Desarrollo, en especial del Programa Nacional de Financia
miento del Desarrollo. En todo momento se buscará alcanzar los objetivos especÃ-ficos de cada tipo de
institución, asÃ- como los de carácter general siguientes:
1. Fomentar el ahorro nacional;
II. Facilitar al público el acceso a los beneficios del servicio público de banca y crédito;
I Canalizar eficientemente los recursos financieros;
IV. Promover la adecuada participación de la banca mexicana en los mercados financieros internacionales;
V. Procurar un desarrollo equilibrado del sistema bancario nacional y una competencia sana entre las
instituciones de banca múltiple; y
VI. Promover y financiar las actividades y sectores que determine el Congreso de la Unión como
especialidad de cada institución de banca de desarrollo, en las respectivas leyes orgánicas.
Art. 7 de la Ley Orgánica del Banco Nacional de Comercio Exterior. Para el cumplimiento de los objetivos a
que se refieren los artÃ-culo y 6 anteriores, la sociedad podrá:
1. Realizar las operaciones y prestar los servicios a que se refiere el artÃ-culo 30 de la Ley Reglamentaria del
Servicio Público de Banca y Crédito
Las operaciones señaladas en las fracciones 1 y II del citado artÃ-culo las realizará con vistas a facilitar a
los beneficiarios de sus actividades el acceso al servicio público de banca y crédito y propiciar en ellos el
hábito del ahorro y del uso de los servicios que presta el sistema bancario nacional, de manera que no se
produzcan desajustes en el sistema de captación de recursos del público en los términos del artÃ-culo 31
de dicha ley reglamentaria.
Ir. Participar en el capital social de empresas, en los t de la fracción IV del artÃ-culo 6 anterior y del
145
artÃ-culo 32;
III. Emitir bonos bancarios de desarrollo. Dichos tÃ-tulos procurarán fomentar el desarrollo del mercado de
capitales y la inversión institucional, y serán susceptibles de colocarse entre el gran público inversionista,
caso en el cual les serán aplicables las disposiciones legales respectivas;
IV. Contratar créditos cuyos recursos se canalicen, hacia su sector conforme a las disposiciones legales
aplicables;
V Administrar por cuenta propia o ajena, toda clase de empresas sociedades;
VI. Otorgar garantÃ-as previas a la presentación de una afecta, sostenimiento de la oferta, de ejecución, de
devolución y al exportador; y
VII. Realizar las actividades análogas y conexas a sus objetivos en los términos que al efecto señale la
SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Publico.
Por lo que se refiere a los sistemas generalizados de preferencia, que en número de 18 están disponibles a
productos semimanufacturados o manufacturados de origen mexicano en los mercados de los paÃ-ses
industrializados.
Los sistemas generalizados de preferencia son mecanismos de Comercio Exterior negociados por UNCTAD y
legitimados por el GATT.
El sistema tiene por objetivo permitir el ingreso de manufacturas a los mercados industrializados a tasas
arancelarias bajas o tasas cero originarias
De los paÃ-ses del Tercer Mundo, sin obligación de reciprocidad ni condicionamiento por parte de los
paÃ-ses beneficiarios.
Los sistemas que más interesan a México son los Estados Unidos, Canadá y Japón.
Por lo que se refiere a los Estados subdesarrollados o del Tercer Mundo, al concurrir factores tan importantes
como la falta de autosuficiencia en casi todos los renglones económicos; han visto obligados después de la
Segunda Guerra Mundial a buscar el desarrollo económico industrial que les es necesario. Por esta razón
uno de sus primeros intentos para nivelar la balanza de pagos, fue imponer restricciones a sus importaciones y
a sus exportaciones, porque sólo de esta forma es posible controlar la entrada y Salida de divisas.
En tanto no se corrija el defecto estructural de las economÃ-as de los paÃ-ses subdesarrollados, o sea la
existencia de una oferta global inelástica que sea capaz de atender eficientemente, sin restricciones, la
demanda efectiva, a casi por decir asÃ- imposible e inevitable salvarlos del desequilibrio tanto interno como
externo en sus respectivas economÃ-as y no podrán alcanzar el desarrollo deseado.
b) Las fuentes JurÃ-dicas Externas o Internacionales de Comercio Exterior
El Comercio Externo o Internacional es el que se realiza con otros paÃ-ses. La polÃ-tica comercial mexicana
comprende el conjunto de instrumentos legales o administrativos a través de los cuales el Ejecutivo Federal
regula las operaciones de importaciones y exportaciones con terceros paÃ-ses.
Las fuentes jurÃ-dicas internacionales aluden al conjunto de tratados o acuerdos bilaterales y multilaterales,
que regulan la polÃ-tica comercial nacional y que han sido suscritos por el Gobierno Federal y aprobados por
el Senado.
146
Entre los tratados multilaterales mencionamos:
El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, suscritos por México. D.O.F., del 31 de diciembre
de 1945.
El Tratado de Montevideo: México se adhiere a la Asociación Latino americana de Integración, ALADI.
Organismo regional. D.O.F., del 31 de enero de 1981.
El Sistema Económico Latinoamericano, SELA, creado en 1975, con objeto de desarrollar proyectos de
empresas regionales conjuntas a nivel latinoamericano y defender el mercado y los precios de las materias
primas. D.O.F., del 8 de abril de 1975.
El Convenio Constitutivo del Fondo Común para los Productos Básicos negociado en las conferencias
mundiales de comercio y desarrollo de las Naciones Unidas. UNCTAD. D.O.F., del 3 de marzo de 1982.
La adhesión de México al GATT
El Acuerdo General de Aranceles y Comercio, GATT, es un acuerdo multilateral de comercio creado en 1947,
y tiene por objetivo regular jurÃ-dicamente la polÃ-tica comercial de sus miembros a través de los
siguientes principios: Cláusula de la nación más favorecida, reciprocidad, no discriminación, igualdad
jurÃ-dica de sus integrantes y liberación de los intercambios mercantiles.
El GATT es un acuerdo intergubernamental o tratado multilateral de comercio que consigna derechos y
obligaciones recÃ-procos en función de sus objetivos. Una organización que regula el comercio
internacional y se propone reducir los obstáculos a los intercambios.
Los objetivos del GATT son los siguientes:
a) Que sus relaciones comerciales y económicas deben tender al logro de niveles de vida más altos,
b) La consecución del pleno empleo y de un nivel elevado, cada vez mayor, del ingreso real y de la demanda
efectiva,
c) La utilización completa de los recursos mundiales, y
d) El acrecentamiento de la producción y de los intercambios de productos.
Estos objetivos se realizan mediante la celebración de acuerdos que deben estar basados en:
1. La reciprocidad y las mutuas ventajas. En las negociaciones internacionales, la reciprocidad, esto es, el algo
por algo (quid por quo) es la base de las mutuas concesiones sobre cuotas arancelarias entre los paÃ-ses; este
es el aspecto positivo de la reciprocidad. En su aspecto negativo puede significar represalias (actos lÃ-citos en
el Derecho Internacional Público) por los aumentos de aranceles hechos por otros paÃ-ses.
2. La reducción sustancial de los aranceles aduaneros y de las demás barreras comerciales.
3. La eliminación del trato discriminatorio en materia de Comercio Internacional.
Del texto del Acuerdo General se puede inferir cuatro principios fundamentales que son los siguientes:
1. Primer principio: No discriminación en el comercio.
147
2. Segundo principio: Protección exclusivamente arancelarÃ-a.
3. Tercer principio: Procedimiento de consulta.
4. Cuarto principio: Servir de centro. de negociación.
En cuanto a la organización administrativa, la estructura operativa del GATT está integrada, entre otros,
por los siguientes órganos:
1. El periodo de sesiones de las partes contratantes.
2. El Consejo de Representantes.
3. El Comité de Comercio y Desarrollo.
4. El Comité de Negociaciones Comerciales.
5. Los Grupos Consultivos de Consulta y de Trabajo.
6. El Director General.
El Acuerdo enumera tres clases de miembros: Miembros definitivos; miembros provisionales y nuevos
Estados independientes.
La sede de la Dirección General (secretario ejecutivo) se encuentra en Ginebra, Suiza.
El artÃ-culo XXXII establece el procedimiento para la accesión o adhesión al Acuerdo General. Las
condiciones bajo las cuales un Estado no miembro puede obtener la membresÃ-a, son las que de común
acuerdo establece el gobierno del paÃ-s solicitante y las partes contratantes. Estas condiciones de accesión
deben ser votadas por las partes contratantes por una mayo rÃ-a de los dos tercios.
El capÃ-tulo 10 hace referencia a la denuncia o retiro por decisión soberana.
.
La tercera parte alude a la negociación de México en Ronda, Tokio:
Las listas arancelarias.
La cuarta parte a la consulta nacional sobre el GATT.
La quinta parte a reflexiones finales, con seis importantes capÃ-tulos:
1. Posición de México ante la Carta de La Habana y en el GATT hasta 1973;
II. México, un paÃ-s en desarrollo;
III. Proteccionismo selectivo, parte de un nuevo modelo de desarrollo;
IV. Análisis de los 300 productos concesionados por México;
V. En la encrucijada: el acuerdo relativo a la interpretación y aplicación de los artÃ-culos VI, XVI, y XXII
148
del acuerdo general; y
VI. Camino a seguir.
Acuerdos bilaterales. Convenios sobre productos
Por Acuerdo Internacional se designa con ese nombre, o con el de trata dos−acuerdos (para diferenciarlos de
los tratados−contratos), el que tiene como finalidad crear, desenvolver o modificar alguna norma positiva en
Derecho Internacional, mediante la concurrencia de las voluntades de los diversos Estados que lo adoptan o
suscriben o que se adhieren posterior mente. La distinción entre tratado−contrato y tratado−acuerdo no ha
sido aceptado por toda la doctrina jurÃ-dica. Los Acuerdos Internacionales sobre MercancÃ-as son acuerdos
establecidos para reducir la inestabilidad en los precios de los productos primarios.
Por lo que se refiere a los Acuerdos Regionales, son Acuerdos o Trata dos Internacionales concertados por
Estados situados en determinada región geográfica. Contienen obligaciones, referentes a esa región. El
Derecho de los Estados a concluir acuerdos regionales está previsto en el artÃ-culo 52 de la Carta de las
Naciones Unidas. Estos acuerdos deben corresponder a principios y propósitos de la Carta. Se considera que
el Tratado de Asistencia recÃ-proca de RÃ-o de Janeiro es un Acuerdo regional
Los Convenios sobre Productos son Acuerdos Internacionales que regulan la oferta y los precios de productos
especÃ-ficos con participación de productores y consumidores.
En relación con los productos básicos, nuestro paÃ-s forma parte de los siguientes Convenios o Acuerdos:
Convenios del café, azúcar, cacao, caucho natural y el acuerdo multifibras del GATT.
El artÃ-culo 131 de la Constitución ordena:
Es facultad privativa de la Federación gravar las mercancÃ-as que se importen o exporten, o que pasen de
tránsito por el territorio nacional, asÃ- corno regla mentar en todo tiempo y aun prohibir por motivos de
seguridad o de policÃ-a, la circulación en el interior de la República de toda clase de efectos, cualquiera
que sea su procedencia; pero sin que la misma Federación pueda establecer, ni dictar en el Distrito Federal,
los impuestos y leyes que expresan las fracciones VI y VII del artÃ-culo 117.
El Ejecutivo podrá ser facultado por el Congreso de la Unión para aumentar, disminuir o suprimir las
cuotas de las tarifas de exportación e importación expedidas por el propio Congreso y para crear otras, asÃcomo para restringir y para prohibir las importaciones, las exportaciones y el tránsito de productos,
artÃ-culos y efectos, cuando lo estime urgente, a fin de regular el Comercio Exterior, la economÃ-a del
paÃ-s, la estabilidad de la producción nacional, o de realizar cualquier otro propósito en beneficio del
paÃ-s. El propio Ejecutivo, al enviar al Congreso el presupuesto fiscal de cada año, someterá a su
aprobación el uso que hubiese hecho de la facultad concedida.
La Ley Reglamentaria del artÃ-culo 131 de la Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos Mexicanos en
materia de Comercio Exterior, fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 13 de enero de 1986. De
acuerdo con el artÃ-culo transitorio de la misma, se abroga la Ley de 5 de enero de 1961 y se derogan los
artÃ-culos 99 y 10 de la Ley sobre Atribuciones del Ejecutivo Federal en materia económica, asÃ- como las
demás disposiciones que se opongan a la presente.
La Ley consta de tres capÃ-tulos: Cap. 1: Disposiciones Generales; Cap.
II: Restricciones a la Exportación e Importación; Cap. III: Inspección y vigilancia. Sanciones y recursos
administrativos. Desarrollados en 29 artÃ-culos y Transitorios.
149
ART. loLas disposiciones de esta Ley son de orden público y de interés general. Tienen por objeto regular
y promover el Comercio Exterior, la economÃ-a del paÃ-s. la estabilidad de la producción nacional; o de
realizar cualquier Otro propósito similar en beneficio del mismo, a cuyo fin se faculta al Ejecutivo Federal;
en términos del artÃ-culo 131 constitucional, para:
I. Aumentar, disminuir o suprimir las cuotas arancelarias de las tarifas de exportación e importación y para
crear otras. N podrán establecerse cuotas diferentes a las generales establecidas, salvo cuando existan
compromisos internacionales que asÃ- lo justifiquen.
II. Establecer medidas de regulación o restricciones a la exportación o importación de mercancÃ-as
consistentes en:
a) Requisito de permiso previo para exportar o importar mercancÃ-as de manera temporal o definitiva,
inclusive a las zonas libres del paÃ-s.
b) Cupos máximos de mercancÃ-as de exportación o de importación en razón de lo excedentes de
producción, de los requerimientos del mercado o de los acuerdos o convenios internacionales.
e) Cuotas compensatorias provisionales o definitivas, a la importación de mercancÃ-as en condiciones de
prácticas desleales de comercio internacional, las que serán aplicables independientemente del arancel que
corresponda a lo mercancÃ-a de que trate.
d) Prohibición de importación o exportación de mercancÃ-as.
III. Restricciones a la circulación o el tránsito por el territorio nacional de las mercancÃ-as procedentes del
y destinadas al extranjero por razones de seguridad nacional, de salud pública, de sanidad fitopecuaria y
conservación o aprovechamiento de las especies.
El propio Ejecutivo Federal al enviar al Congreso el presupuesto fiscal de cada año, someterá a su
aprobación el uso que hubiera hecho de las facultades concedidas.
Art. 29Las facultades a que se refiere el artÃ-culo precedente se ejercerán en los siguientes términos:
I. La correspondiente a la fracción 1, por Decretos del Ejecutivo Federal, que deberán publicarse en el
D.O.F.
II. Las restricciones a que se refiere la fracción II, y la determinación de las cuotas compensatorias
señaladas en su inciso e), por Acuerdos o Resoluciones que expida la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento
Industrial, los que deberán publicarse en el Diario 0ficial de la Federación.
Para determinar cuotas compensatorias definitivas y para prohibir la importación o exportación de
mercancÃ-as, la dependencia mencionada escuchará previamente la opinión de la Comisión de Aranceles
y Controles al Comercio Exterior.
Cuando se trate de medidas de seguridad nacional, de salud pública, de sanidad fitopecuaria o de
aprovechamiento o conservación de especies, también podrá la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento
Industrial prohibir la importación o exportación de mercancÃ-as a petición de la autoridad competente.
III. Las restricciones para la circulación o tránsito por el territorio nacional de mercancÃ-as procedentes del
y destinadas al extranjero, podrán ser ordenadas por la dependencia del Ejecutivo Federal que corresponda
conforme a las leyes aplicables cuando lo requiera la seguridad nacional, la salud pública, la sanidad
fitoopecuaria o la conservación y aprovechamiento de las especies.
150
Art. 4Las medidas de regulación o restricciones a la exportación de mercancÃ-as a que se refiere la
fracción II incisos a), b) y d), del artÃ-culo 1 de esta Ley, se establecerán en los siguientes casos:
I. Para asegurar el abasto de productos destinados al consumo básico de la población, el abastecimiento de
materias primas a las industrias o regular o controlar recursos naturales no renovables, de conformidad con las
necesidades del mercado interno y las condiciones del mercado internacional;
II. Para dar cumplimiento a Tratados o Convenios Internacionales suscritos por México;
III. Cuando sea necesario asegurar que las operaciones de comercialización internacional se realicen
conforme a los procedimientos de exportación instituidos por Ley o por el Ejecutivo Federal,
IV. Cuando se trate de preservar la fauna y la flora en riesgo o peligro de extinción o de asegurar la
conservación o aprovechamiento de las especies;
V. Cuando se requiera conservar los bienes de valor histórico, artÃ-stico, arqueológico o valioso por
cualquier otra circunstancia; y
VI. Cuando sean necesarias conforme a disposiciones sobre seguridad nacional, salud pública, sanidad
fitoopecuaria o cualquier otra disposición o requerimiento de orden público.
Art. 5 Las medidas de regulación o restricciones a la importación de mar− candas a que se refiere la
fracción II incisos a), b) y d), del artÃ-culo 1 de esta Ley se establecerán en los siguientes casos:
I. Cuando se requieran de modo temporal para corregir desequilibrios en la balanza comercial y de pagos;
II. Cuando asÃ- lo requieran las condiciones de la economÃ-a nacional o disposiciones de orden público o
de interés social;
III. Para dar cumplimiento a Tratados o Convenios Internacionales suscritos por México;
IV. Como contramedida a las restricciones a exportaciones mexicanas aplicadas unilateralmente por terceros
paÃ-ses, salvo lo previsto en tratado o convenios suscritos por México;
V. Cuando sea necesario impedir la concurrencia al mercado interno de mercancÃ-as en condiciones que
impliquen prácticas desleales de comercio internacional;
VI. Cuando el volumen de importaciones de una mercancÃ-a crezca a un ritmo tal y bajo condiciones que
calcen o amenacen causar un serio daño a los productores nacionales de mercancÃ-as similares; y
VIII. Cuando sean necesarias para dar cumplimiento a disposiciones sobre seguridad nacional, salud pública,
sanidad fitoopecuaria o cualquier otro requerimiento de orden público.
Su objeto es regular y promover el Comercio Exterior, la economÃ-a del paÃ-s, la estabilidad de la
producción y otro propósito similar
Como indicamos anteriormente, artÃ-culo 1 fracción II, inciso c) de la Ley reglamentaria, faculta al E para
establecer: Cuotas compensatorias, provisionales o definitivas, a la importación de mercancÃ-as en
condicionas de prácticas desleales de Comercio Internacional, las que serán aplicables independientemente
del arancel que corresponda a la mercancÃ-a de que se trate:
ART. 5 Las medidas de regulación o restricciones a la importación de mercancÃ-as, se establecerán:
151
V. Cuando sea necesario impedir la concurrencia al mercado interno de mercancÃ-as en condiciones que
impliquen prácticas desleales de Comercio Internacional.
Los órganos encargados de la promoción
Las autoridades competentes en materia de Comercio Exterior son:
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal:
ART. 28. Frac. 1. Compete a la SecretarÃ-a de Relaciones Públicas Exteriores:
Promover, propiciar y asegurar la coordinación de acciones en el exterior de las dependencias y entidades de
la administración pública federal; sin afectar el ejercicio de las atribuciones a que cada una de ellas
corresponda, c la polÃ-tica exterior, para lo cual intervendrá en toda clase de tratados, acuerdos y
convenciones en los que el paÃ-s sea parte.
V. Conceder a los extranjeros las licencias Y autorizaciones que requieran conforme a las leyes para adquirir
el dominio de las tierras, arnas y sus accesiones en la República Mexicana; obtener concesiones y celebrar
contratos intervenir en la explotación de recursos naturales o para invertir o participar en sociedades
mexicanas civiles o mercantiles, asÃ- como conceder permisos paÃ-s la Constitución de estas o reformar los
estatutos o adquirir bienes inmuebles o derechos sobre ellos.
X Legalizar las firmas de los documentos que deban producir efectos en el extranjero y de los documentos
extranjeros que deban producirlos en la Re pública.
Art. 31Compete a la SecretarÃ-a de Hacienda y crédito Público:
V. Dirigir los servicios aduanales y la inspección y la policÃ-a fiscal de la Federación;
XI. Dirigir la polÃ-tica monetaria y crediticia.
ART. 32.Compete a la SecretarÃ-a de Programación y Presupuesto
IX. Verificar que se efectúe en los términos establecidos, la inversión de los subsidios que otorgue la
Federación, asÃ- como la transferencia de fondos en favor de Estados, Municipios, Instituciones o
particulares.
ART. 34.Corresponde a la SecretarÃ-a de Comercio y Fomento Industrial:
IV. Fomentar el Comercio Exterior del paÃ-s;
V. Estudiar, proyectar y determinar los aranceles y fijar los precios oficia les, escuchando la opinión de la
SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público; estudiar y determinar las restricciones para los artÃ-culos de
importación y exportación, y participar con la mencionada SecretarÃ-a en la fijación de los criterios
generales para el establecimiento de los estÃ-mulos al Comercio Exterior;
Estudiar y determinar mediante reglas generales, conforme a los montos globales establecidos por la
SecretarÃ-a de Hacienda y Crédito Público, los estÃ-mulos fiscales necesarios para el fomento industrial,
el Comercio Interior y Exterior y el abasto, incluyendo los subsidios sobre impuestos de importación, y
administrar su aplicación, asÃ- como vigilar y evaluar sus resultados;
XII. Formar y registrar la propiedad industrial y mercantil; asÃ- como regular y orientar la inversión
152
extranjera y la transferencia de tecnologÃ-a;
XVII. Organizar y patrocinar exposiciones, ferias y congresos de carácter industrial y comercial;
XX. Asesorar a la iniciativa privada en el establecimiento de nuevas industrias en el de las empresas que se
dediquen a la exportación de manufacturas nacionales.
Comercio Exterior, 1990− 1994 D.O.F., del 24 de enero de 1990.
• Turismo.
El turismo es actualmente la industria que tiene mayor importancia para México. Se saca provecho del
desarrollo económico y cultural, promueve a su vez eficazmente ese mismo desarrollo. Todo se sostiene en
la vida de un pueblo y todo debe integrarse en un movimiento coherente de expansión.
Cuando hablamos de turismo hacemos referencia a la afición a viajar por gusto de recorrer un paÃ-s, o
distintos paÃ-ses.
La actividad turÃ-stica requiere de una preparación adecuada:
• En la población; para que se dé cuenta del valor del turismo, de la cultura en general, de una sana
hospitalidad que contribuye a su desarrollo.
• Adecuada polÃ-tica turÃ-stica; que cubra todos los aspectos de esa actividad, con una organización
moderna, que atraiga al turista, no que lo aleje.
• Oficio turÃ-stico; que comienza con el estudio de disciplinas turÃ-sticas, impartidas en los Centros de
Educación Superior, en los cuales se prepara a los encargados del servicio turÃ-stico. El gobierno
debe empeñarse en mejorar las condiciones generales del oficio turÃ-stico, manejando su
promoción y desarrollo.
• La tarea de las agencias del turismo; es importante la función que tiene a su cargo, para informar
debidamente a los turistas, a los propios guÃ-as de turistas; para explicar a los viajeros los
pormenores y atractivos de su recorrido y los hoteles, restaurantes, centros de distracción y otros
análogos, para que el turista se muestre complacido de las atenciones que se le brindan, y estimule
su regreso.
La información turÃ-stica en un sentido amplio, hace referencia a la acción o efecto de informar o
informarse, dar noticia de alguna cosa relacionada con el turismo. También alude a la oficina donde se
informa sobre el turismo.
La información turÃ-stica comprende consolidar el sistema, en el que se incluyan la elaboración y
publicación oportuna de los principales indicadores económicos del sector, con el propósito de facilitar la
programación turÃ-stica del paÃ-s y la toma de decisiones de los diversos sectores, la información
turÃ-stica comprende:
• Diversificación de mercados; para diversificar los mercados, se orientará prioritariamente la
promoción y la publicidad externas a los mercados canadiense, europeo y asiático, con especial
atención en difundir los distintos tipos de atractivos turÃ-sticos que tiene el paÃ-s, a fin de
incorporar a los diferentes segmentos de la demanda.
• Promoción y publicidad; realizar campañas de promoción y publicidad más eficaces que
resalten aquellos aspectos de la oferta turÃ-stica que conforman la imagen nacional y que son
altamente competitivos, tales como las playas menos conocidas, ciudades del interior, la
arqueologÃ-a, el folklore, la gastronomÃ-a, las selvas, las montañas y las lagunas, entre otros.
• Comercialización; se refiere a todas las etapas indispensables para poner productos al alcance de los
153
consumidores, desde el estudio del mercado y la producción hasta las fases de la publicidad,
distribución, intermediación, etcétera.
• Turismo fronterizo; la principal actividad turÃ-stica es con los Estados Unidos, por lo que la actividad
del Gobierno Mexicano ha sido promover el desarrollo de la planta turÃ-stica que ofrezca productos y
servicios con variedad y calidad al turista proveniente de dicho paÃ-s.
• Turismo interno; nuestro paÃ-s tiene grandes atractivos turÃ-sticos que son ignorados por la propia
población mexicana, para lo cual es indispensable divulgar en ella el mayor conocimiento de la
cultura y geografÃ-a nacionales, fortaleciendo su identidad. Por ello la actividad turÃ-stica interna es
una acción prioritaria. Conocer a la nación es fortalecer nuestra nacionalidad e identificar al
mexicano con su patria.
• Planta turÃ-stica; hace referencia al Plan que determina las diversas dependencias y empleados de la
SecretarÃ-a de Turismo, y otros que se relacionen con esta actividad.
• Esta planta se orientará al mejoramiento integral en la calidad de los servicios, manteniendo la
normatividad de la polÃ-tica de precios del sector. Su finalidad principal es hacer lo más eficientes
posibles los servicios turÃ-sticos.
• Capacitación; capacitar es hacer a uno apto, habilitarlo para alguna cosa, entre todas las industrias el
turismo exige una adecuada capacitación del personal que lo atiende.
• Transporte; transportar es llevar cosas o personas de un paraje o lugar a otro, constituye uno de los
medios más importantes en el desarrollo del turismo, lograr el mejoramiento de los servicios de
transporte en lo relativo a tarifas, rutas y calidad de las unidades. Es de utilidad el establecimiento de
tarifas diferenciales; sistema ferroviario y carretero, transportación marÃ-tima turÃ-stica; convenios
aéreos bilaterales y el estÃ-mulo de vuelos fletados. Todo relacionado con el turismo.
• PolÃ-tica financiera.
La actividad financiera se encuentra vinculada con la actividad económica, es decir, la actividad humana que
se propone la obtención de medios escasos, o bienes económicos y servicios, destinados a la satisfacción
de las necesidades de los seres humanos, hay que recordar que las necesidades son ilimitadas y los medios
para satisfacerlos son escasos (Principio de escasez).
La PolÃ-tica Financiera en materia de turismo, es una polÃ-tica de financiamiento, destinada al desarrollo y
estÃ-mulo de la industria turÃ-stica y de la disponibilidad de recursos que fomenten la actividad pública
para estos fines.
La industria turÃ-stica requiere de fuertes inversiones de capital del Estado y de los particulares, en los
sectores privado y social. Ante la insuficiencia de los recursos públicos, se ha considerado útil y necesaria
la inversión extranjera
• Normas jurÃ-dicas para el fomento del turismo como medio de intercambio humano y cultural y
como fuente de divisas.
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. ArtÃ-culo 42, facultades de la SecretarÃ-a de
Turismo.
Ley Federal de Turismo. D.O.F., del 6 de febrero de 1984.
Reglamento interior de la SecretarÃ-a de Turismo. D.O.F., del 15 de febrero de 1989.
Manual de Organización General de la SecretarÃ-a de Turismo. D.O.F., del 25 de julio de 1989.
Fondo Nacional de Fomento al Turismo, FONATUR. ArtÃ-culos 51 a 56 de la Ley Federal de Turismo.
154
• Vivienda.
Para los efectos de la Ley, se entiende por asentamientos humanos, la radicación de un determinado
conglomerado demográfico, con el conjunto de sus sistemas de convivencia, en un área fÃ-sicamente
localizada, considerando dentro de la misma los elementos naturales y las obras materiales que lo integran.
Los asentamientos humanos aluden a la ocupación, adaptación y uso que un grupo humano hace de un
territorio determinado. Estos fenómenos surgen paralelos a los procesos de urbanización y concentración
de las actividades industriales.
La concentración de los campesinos en nuestras grandes ciudades, obedece a razones muy complejas; al
concentrarse masivamente en las grandes urbes, por el atractivo del empleo y mejorar su condición
económica, dio paso a la creación del paracaidismo u ocupación de hecho de los lotes baldÃ-os, que dio
paso a las ciudades perdidas. Estos grupos viven en condiciones de pauperismo porque ningpun presupuesto
es suficiente, para crear los numerosos servicios públicos que se reclaman, y sobre todo, la creación de las
viviendas que reclaman los ocupantes.
Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa. La Ley establecerá los instrumentos y
apoyos necesarios a fin de alcanzar tal objetivo3.
• Órganos de Gestión Paraestatal en Materia de Vivienda.
El sector Paraestatal Federal en Materia de Vivienda consta de los siguientes organismos:
Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT). EL INFONAVIT es
regulado por la Ley publicada en el D.O.F., el 24 de abril de 1972, su objetivo es que toda empresa agrÃ-cola,
industrial, minera o de cualquier otra clase de trabajo estará obligada, según lo determinen las leyes
reglamentarias, a proporcionar a los trabajadores habitaciones cómodas e higiénicas.
El Fondo de Habitaciones Populares es un fideicomiso que maneja el Banco. D.O.F., del 1! De marzo de
1946. El Banco de México figura como fiduciaria. En el marco del encaje legal la banca canalice recursos a
la construcción y venta de vivienda de interés social. El FOVI como fideicomiso, actúa de manera
marginal en la construcción de habitaciones utilizando recursos fiscales y créditos externos.
• Ambiente.
El Derecho ambiental es el conjunto de normas jurÃ-dicas que regulan las conductas humanas que pueden
influir de una manera relevante en los procesos de interacción que tienen lugar entre los sistemas de los
organismos vivos y sus sistemas de ambiente, mediante la generación de efectos de los que se espera una
modificación significativa de las condiciones de existencia de dichos organismos.
La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, fue publicada en el D.O.F., el 28 de
enero e 1988. Esta Ley abroga la Ley Federal de Protección al Ambiente del 11 de enero de 1982. consta de
6 tÃ-tulos.
• Disposiciones generales.
• Ãreas naturales protegidas.
• Aprovechamiento racional de los elementos naturales.
• Protección al ambiente.
• Participación social.
• Medidas de control y de seguridad y sanciones.
• Consumo.
155
El consumidor es el rector del mercado. Los defensores del mercado de consumo afirman que el consumidor
es el que rige el mercado y lo obliga a ser competitivo de tal manera que no da lugar al monopolio, y que
éste puede surgir cuando la intervención estatal altera las condiciones del libre juego y presenta ciertas
coyunturas favorables para esos fenómenos. Se cita, por ejemplo, el caso de un precio oficial fijo que no
corresponde a la realidad, lo cual da lugar a que haya ocultamiento de mercancÃ-as y a que surja una oferta
monopolizada.
Consumidor es aquél que consume, es decir, que utiliza un bien o servicio para satisfacer una necesidad.
Existen dos indicadores para estimar la magnitud del consumo:
La propensión media al consumo, que es una dimensión media del consumo.
La propensión marginal al consumo, que relaciona las variaciones en la venta con los correspondientes
cambios en el consumo. La variación del nivel de propensión al consumo depende del volumen y
distribución de la renta nacional, el tipo de interés, el nivel de precios de bienes de consumo básico,
entre otros.
Se dice que es imposible definir claramente el consumismo, pues según la persona y sus recursos es factible
que adquiera más o menos bienes de consumo sin que pueda hablarse de gasto superfluo. En su acepción
jurÃ-dica alude a todo aquello que una persona tiene derecho a percibir de otro por Ley, declaración judicial
o convenio para atender a su subsistencia, habitación, vestido o asistencia médica, educación o
instrucción, conforme a su condición.
Ley Federal de Protección al Consumidor. D.O.F., del 22 de diciembre de 1975. Consta de 13 capÃ-tulos:
• Definiciones y competencia
• De la publicidad y garantÃ-a
• De las operaciones a crédito
• De la responsabilidad por incumplimiento
• De los servicios
• De las ventas a domicilio
• Disposiciones generales
• ProcuradurÃ-a Federal del Consumidor
• Instituto Nacional del Consumidor
• De la situación jurÃ-dica del personal
• Inspección y vigilancia
• Sanciones
• Recursos administrativos
La PROFECO es reglamentada en el CapÃ-tulo Octavo, artÃ-culos 57 a 66 de dicha ley, la PROFECO es una
institución que fortalece el poder de los ciudadanos y hace cumplir la ley, para lograr la equidad en las
relaciones de consumo4.
• Actividad Internacional.
En la estructuración de las relaciones bilaterales y multilaterales, el Derecho internacional ha alcanzado un
alto grado de profundidad normativa, que se encuentra raramente en otros ámbitos del Derecho
internacional.
En el Derecho económico internacional, es bastante evidente la idea de las ventajas mutuas (en el caso del
desmonte de los aranceles y de otras restricciones comerciales).
156
El ordenamiento en materia del comercio mundial entró en una nueva fase con la conclusión de la Ronda de
Uruguay y la creación de la Organización Mundial de Comercio. El régimen de los tratados de la
Organización Mundial de Comercio se extiende no sólo al libre comercio de bienes, sino también a la
prestación de servicios y a la protección de la propiedad intelectual.
La creación de un mecanismo de solución de controversias de carácter jurisdiccional en la OMC ha
conducido a una fuerte juridización de los conflictos económicos. La protección de las inversiones
mediante tratados se reactivó en las dos décadas pasadas. La cooperación regional con fundamento en
tratados para la conformación de uniones aduaneras, zonas de libre comercio y otras formas de integración
más profundas, han dado lugar a la conformación de bloques económicos con niveles de importancia
diferentes (especialmente el desarrollo de las Comunidades Europeas bajo el marco de la Unión Europea,
asÃ- como el NAFTA y el MERCOSUR).
El clamor de muchos paÃ-ses en desarrollo por un nuevo orden económico (con la garantÃ-a de una mayor
solidaridad de los paÃ-ses industrializados, el uso ilimitado de los recursos propios por parte de los paÃ-ses
en desarrollo y la posibilidad de facilitar la expropiación de los inversionistas extranjeros) ha decrecido con
el correr de los años. En el trasfondo, se encuentra, además de la caÃ-da del régimen comunista del
antiguo bloque oriental, la idea de la relativa superioridad del modelo de economÃ-a de mercado y de las
ventajas de un ordenamiento de comercio mundial liberal, asÃ- como la competencia de los paÃ-ses en
desarrollo por atraer las inversiones extranjeras.
_____________________
1 ArtÃ-culo 1. Tratado Internacional del Espacio Ultraterrestre.
2 ArtÃ-culo 2. idem.
3 ArtÃ-culo 4, párrafo 4, Constitución PolÃ-tica de los Estados Unidos Mexicanos.
4 http://www.profeco.gob.mx
Conclusión.
El Derecho Económico es de suma importancia y a la vez fundamental para todo paÃ-s, la principal
actividad del hombre va a ser siempre en torno a sus necesidades la única manera de satisfacer estas
necesidades es a través de las actividades económicas las cuales deberán ser reguladas por todo sistema
jurÃ-dico de donde emanará una polÃ-tica económica de acuerdo al sistema económico el cual estará
determinado dependiendo del tipo de necesidades y predominando en determinado momento histórico.
Debido a que las sociedades en el mundo tienen caracterÃ-sticas muy particulares, existen diferentes tipos de
modelos económicos que trataran de dar solución al principio de escasez adecuándose a las
caracterÃ-sticas económicas de cada paÃ-s de acuerdo a los recursos que se posean para poder explotarlos y
de esa manera lograr un crecimiento económico en la región.
Al tener que regular las conductas económicas, el Estado interviene generando Leyes que puedan ser
aplicadas para regular alguna actividad económica que permita la solución al problema en cuestión y de
esta manera contrarrestar o sobrellevar las necesidades ilimitadas y los pocos recursos para satisfacerlas, lo
que nos conlleva a que los sistemas económicos que rigen la economÃ-a de los paÃ-ses tienen que retomar
las caracterÃ-sticas que son importantes y sobresalientes y que han llevado a una mejor económica en sus
paÃ-ses de esta manera sobre sale una actividad económica prioritaria que permita realizar o que es
caracterÃ-stica de determinado lugar lo que nos lleva a que exista una necesaria apertura de los mercados de
los paÃ-ses de economÃ-a de Estado, ofreciendo a los paÃ-ses en desarrollo excelentes perspectivas de
157
colocación de materias primas y productos con alta tecnologÃ-a que los paÃ-ses en vÃ-as de desarrollo no
pueden industrializar por su propia cuenta. El rápido proceso de industrialización les asegura perspectivas
de una mejora general de nivel de vida a las economÃ-as semidesarrolladas. Al requerimiento de materia
prima para abastecer la industria se suma un previsible aumento en la demanda de productos agrÃ-colas
debido a la especialización y concentración en la agricultura de los paÃ-ses en vÃ-a de desarrollo. Incluso
productos industrializados de la industria ligera de los paÃ-ses en desarrollo, han encontrado en los paÃ-ses
de economÃ-a de Estado mercados de economÃ-a segura y promisoria.
Los factores que pueden constituir serios obstáculos para los grandes exportadores de los paÃ-ses
desarrollados no lo son tanto para los paÃ-ses en desarrollo, especialmente para los más débiles que son
los que más necesitan expandir sus expropiaciones y clasificar sus mercados, puesto que estas operaciones
,aunque ilimitadas dan solución a situaciones de coyuntura mediante el ingreso de divisas, o, la adquisición
de bienes de capital sin egreso de divisas, que se encuentra determinado por el presupuesto que debe ser
establecido por el correspondiente rogando dependiendo de la forma de gobierno del paÃ-s, además en estos
paÃ-ses es menor el peligro de realizar grandes inversiones para atender una demanda que luego se
interrumpe. Por otra parte de acuerdos bilaterales que confieren ciertas seguridades en cuanto el futuro
desarrollo del intercambio al establecer compromisos de compra por plazos determinados lo que permite
planificar la producción para la exportación.
La centralización de las decisiones por un estado y el marco institucional dentro del cual el comercio exterior
es conducido, provee sin duda un escenario ideal para llevar acabo la guerra económica a la que están
expuestos todas las naciones dÃ-a con dÃ-a y que tienen que tomar decisiones las que ponen en juego la
situación económica presente y futura de un paÃ-s.
158
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