Ley de Salud Mental 26657 y lo fuera-de-la-ley.
Lic. en Psicología M. Soledad Surt
Al conocer el tema de las jornadas “El sujeto del derecho y del revés” decidí compartir
con ustedes un recorte de mi lectura del escrito de Alain Badiou -filósofo, dramaturgo y
novelista francés- llamado “La Ética”1, donde el autor deconstruye el concepto. Se trata de
una deconstrucción porque no es una crítica en el sentido de un juicio valorativo, ni en el
sentido de una operación negativa sino que apunta a deshacer, a desmontar el concepto tal
como se ha edificado históricamente a fin de comprobar como está hecho, cuáles son los
estratos ocultos que lo constituyen y cuales son las fuerzas no controladas que ahí obran.
El ensayo fue publicado en español en 1994 y el punto de llegada que lo orienta es el
cuestionamiento de la existencia de LA Ética, particularmente el LA, en el sentido de la no
existencia de una única, más bien la de varias ETICAS posibles según el contexto de
aplicación (el autor sitúa cuatro: el de la política, el amor, la ciencia y el arte) y que funda un
tipo de sujeto diferente en casa caso. En función del tema de las Jornadas recortaré el de la
política y el de la ciencia donde “las políticas públicas y las prácticas clínicas encuentran su
intersección”.
1 “La Etica”. Ensayo sobre la conciencia del Mal. El texto original es de "Les editions Hatier", publicada en
colección "Optiques philosophie", París, octubre de 1993. Por convenio cedió por única vez derechos para ser
publicado en español en la revista "Acontecimiento" N° 8 - octubre/94 - Argentina. A cambio se quedaron
también con los derechos en español de por vida. Traducción: Raúl Cerdeiras, Alejandro Cerletti y Nilda Prados.
Ética. Deconstrucción del concepto y su actualidad
La Ética históricamente se definió por una relación entre una acción reflexiva o
representación acerca de lo que es el Bien y la disposición consecuente a una acción
práctica; en otros términos por la búsqueda de la buena manera de ser o de la sabiduría de
la acción según la representación que se tenga de lo que es el Bien.
Actualmente existe una inflación generalizada, un resurgimiento en todos los ámbitos
de debates acerca de la ética tanto en relación con situaciones históricas como con lo que
ocurre hoy en día. Todas las profesiones se interrogan sobre su ética, existen comisiones y
comités de ética, la bioética, la ética de los derechos humanos, etc. Al psicoanálisis por su
parte le ha tocado, principalmente en las instituciones, replantearse que no todos piden
analizarse, que la demanda siempre es de saber, pero que a menudo también es para
resolver situaciones específicas y esto ha contribuido a ampliar su práctica en el ámbito
público.
En este contexto lo que plantea Badiou es la existencia de una tendencia propia de
esta época que él define como un retorno a la ética kantiana, que es la Ética del juicio como
principio para el juzgamiento de las prácticas de un Sujeto, sea este individual o colectivo.
Cito al autor:
“Lo que esencialmente se retiene de Kant [o de los teóricos del "derecho natural"] es que
existen exigencias imperativas formalmente representables, que no han de ser subordinadas a
consideraciones empíricas o a exámenes de la situación2; que estos imperativos tocan los casos de
ofensa, de crimen, de Mal; se añade a eso que "un derecho nacional e internacional debe
sancionarlos; que por consecuencia, los gobiernos están obligados a hacer figurar en su legislación
estos imperativos y a darles toda la realidad que ellos exigen; de no ser así, está fundado obligarlos a
2 El subrayado es mío.
ello”. (Badiou, Alain. “La Ética”).
Plantea esta tendencia como un movimiento reactivo sobre lo pensado y propuesto en
los años sesenta por pensadores como Foucault, Althusser y Lacan desde el punto de vista
de la concepción de Hombre o Sujeto en la que se sustenta. Definiendo un Sujeto humano
general, de modo tal que lo que lo afecta puede ser universalmente identificable y, siendo el
Mal aquello a partir de lo cual se define el Bien, los “derechos del hombre” son los derechos
al No-Mal: no ser ofendido y maltratado ni en su vida (lo que recubre el horror a la muerte y a
la ejecución), ni en su cuerpo (por el horror a la tortura, a la servicia y al hambre), ni en su
identidad cultural (por el horror a la humillación de las minorías). La ética entonces consiste
en preocuparse por estos derechos, en hacerlos respetar suponiendo la existencia de un
consenso universal acerca de lo que es mejor o peor para la humanidad; siendo las políticas
anti segregativas y de restitución de derechos humanos acciones prácticas tendientes a un
anudamiento posible frente a los agujeros de este momento histórico.
El riesgo que plantea el autor se sitúa en el profundo desacuerdo mundial que existe
acerca de lo que son los “derechos humanos”, el bien o el mal para la humanidad y la
diferencia que de ahí puede surgir en cuanto a las respuestas que sean dadas. Si se reduce
al hombre sufriente a su valor de víctima se le responderá desde el consuelo, dice Badiou,
esto no es sino darle un trato similar al de la animalidad. Y agrega: “Todos los relatos de
torturados y sobrevivientes lo indican con fuerza: ...a la manera casi incomprensible que no coincide
con la identidad de víctima”... “en el instante en el que afirma lo que es a contrapelo del querer-serun-animal al que la circunstancia lo expone, y cada hombre, se sabe, imprevisiblemente, es capaz de
ser este inmortal, en las grandes o en las pequeñas circunstancias, por una verdad importante o
secundaria, poco importa. En todos los casos, la subjetivación es inmortal y hace al Hombre”.
(Badiou, Alain. “La Ética”). Desde esta perspectiva el hombre es aquel que sabe que aún
sufriendo puede estar de pie. Es aquel que se da a sí mismo el derecho del pensamiento y
de la acción para inventar una posibilidad nueva en las condiciones que a cada quien le son
propias.
El otro riesgo que sitúa el autor es el de ir hacia el otro extremo donde no se trata ya
de la identidad del Sujeto, ni siquiera de la identidad de víctima, sino de la Ética de las
diferencias cuyo Ideal último es el fin de la “exclusión”. Desde esta perspectiva se
subordina la identidad a la diferencia, el tú se impone sobre el yo y eso daría un sentido de
Ley universal hacia la acción. No se trata aquí de la ética que parte de la reflexión sobre lo
que es el Bien para conducir a la acción; sino de la inmediatez de una apertura al otro que
destituye al sujeto reflexivo y se orienta por la brújula de la piedad por el prójimo. Cito a
Badiou: “El problema es que el "respeto de las diferencias", respetar las diferencias no se aplica sino
en la mediada en que ellas son razonablemente homogéneas a esta identidad. Aún los inmigrantes...
únicamente son, a los ojos de los partidarios de la ética, aceptablemente diferentes si son
"integrados", si ellos quieren la integración [lo cual, mirado más de cerca, parece querer decir: si ellos
desean suprimir su diferencia]... no es sino la última palabra de un civilizado conquistador: “Deviene
en lo que soy yo y respetaré tu diferencia”. (Badiou, Alain. “La Ética”).
Estas dos concepciones éticas del hombre (la biológica que reduce al humano a
víctima mortal y la occidental que se sustenta en la satisfacción del benefactor amado)
aunque contrapuestas, conllevan -según el autor- la anulación de lo que especifica lo
Humano. "Que se la determine como representación consensual del Mal o como preocupación por
el otro, la ética designa ante todo la incapacidad, característica del mundo contemporáneo, de
nombrar y de querer un Bien". (Badiou, Alain. “La Ética”).
Ética de las Verdades. Lo fuera-de-la-ley en la legislación
Para contextuar la lectura en el tema que hace a las jornadas voy a trabajar dos ejes
ligados a la ética:
-el concepto de verdad como acción reflexiva
-su relación con acciones prácticas determinadas
La Verdad para el autor que estoy trabajando, pero también para el psicoanálisis, se
define por su imposibilidad de forzamiento a la unificación, por el hecho de advenir y ser un
estado contingente de las cosas que de ningún modo puede ser el fundamento de una Ley.
Los acontecimientos están fuera de todas las leyes regulares y obligan a inventar una nueva
manera de ser y de actuar en cada situación. “Se llama' 'verdad" al proceso real de una fidelidad
a un acontecimiento” y en “la situación clínica no hay necesidad de ninguna “ética”, sino una visión
clara de esa situación para saber que [el clínico es únicamente clínico]3 si él trata la situación bajo la
regla de lo posible: tratar a esta persona que se lo demanda hasta el fin, con todo lo que él sabe, con
todos los medios que él sabe que existen y sin considerar ninguna otra cosa”. (Badiou, Alain. “La
Ética”). La clínica refiere a los acontecimientos como “singularidades irreductibles, “fuera- de-la-ley”
de las situaciones”... “Los sujetos, que son las circunstancias locales de un proceso de verdad son
inducciones particulares e incomparables. Es con respecto a estos sujetos que -acaso- sea legítimo
hablar de una “ética de las verdades”. (Badiou, Alain. “La Ética”).
La Ética de las verdades nos saca del terreno de LA Ética como Una o LA Ley para
ubicarnos en lo real de la clínica donde cada situación es un fuera-de-la-ley, un fuera de la
regularidad de una situación. Responder por la singularidad de cada una sería la orientación
unificante del tratamiento de lo humano como acción práctica tendiente a dignificar lo
3 En el texto original la referencia es médico. Amplío la referencia haciéndola extensiva a los profesionales de
salud en general con el término clínico.
sintomático o el sufrimiento al que nos dedicamos. Que no exista LA Ética quiere decir que
existen tantas éticas posibles como procedimientos de verdad y, en consecuencia, sujetos
hay. Y también que existe la posibilidad de construir un lugar de pensamiento donde los
diferentes tipos subjetivos dados en las verdades singulares coexistan, aún no conduciendo
a una unificación.
En cuanto a su relación con las acciones prácticas a un nivel más amplio, nadie duda
en efecto de la importancia que, pasada la nostalgia por la conclusión del Estado de
Bienestar, tiene un Estado que toma a su cargo la responsabilidad (en el sentido de
responder) por las necesidades de salud de la población a través de políticas públicas y que
al mismo tiempo convoca a quienes las ponemos en práctica a repensar los alcances de
nuestra acción en esta época. Frente a esta coyuntura están las situaciones concretas, el
interés por la atención sostenida y paciente concentrada en lo real de los problemas de la
gente y las abstracciones acerca de categorías como el Hombre, el Otro, el Derecho y "la
fidelidad al acontecimiento es ruptura real (pensada y practicada) en el orden propio en el que el
acontecimiento ha tenido lugar “(político-científico en este caso).
Para concluir, “la ética combina bajo el imperativo: “¡CONTINUAR!” una facultad de
discernimiento (para no confundir un acontecimiento, una ruptura real con un simulacro que imitando
un proceso de la verdad es otra cosa), de coraje (para no traicionar la verdad de un acontecimiento
renegándola por conveniencia o por la presión de las exigencias) y de reserva (para no dirigirse a los
extremos de la Totalidad siendo que absolutizar una verdad deviene un totalitarismo). La ética de las
verdades no se propone ni someter al mundo al reino abstracto de un derecho, ni luchar contra un
mal exterior y radical. Al contrario, ella intenta, por su propia fidelidad a las verdades, evitar el Mal del
cual ha reconocido que es su revés o su faz oscura”. (Badiou, Alain. “La Ética”).
Trabajo presentado en las Jornadas de Ex Residentes de Psicología, Psiquiatría y Trabajo Social de la Provincia de
Buenos Aires: “El Sujeto del Derecho y del Revés”. La Plata. Junio de 2012.
Bibliografía
-Badiou, Alain: “La Ética”. Ensayo sobre la conciencia del mal. www.elortiba.org/badiou.html
-Badiou, Alain: “La ética y la cuestión de los derechos humanos". Acontecimiento Nº 19-20
2000. http://es.scribd.com
-Ley de Salud Publica 26657. Derecho a la protección de la Salud Mental. Boletín Oficial:
03/12/2010. http://www.msal.gov.ar
-ONU. Principios para la protección de los enfermos mentales y el mejoramiento de la
atención de la salud mental. Resolución 46/119, 17 de diciembre de 1991.
http://www.un.org/es
-OMS/OPS. Declaración de Caracas. Conferencia restructuración de la atención psiquiátrica
en América Latina. Caracas, Venezuela, 14 de noviembre de 1990. http://www.ops.org.ar
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