ALOE VERA
Un poco de historia
Resulta bastante incierto definir desde cuando se conoce al Aloe Vera como
una planta medicinal. Uno de sus primeros usos farmacéuticos puede
rastrearse en el año 2100 A.C., en una tabla de barro sumeria. Pero hay
informes sobre imágenes pictóricas de la planta encontradas en las paredes
de un templo del Antiguo Egipto que datan del año 4000 A.C . Durante
tanto tiempo la planta ha estado rodeada de mitos y leyendas, que -en
algunas culturas primitivas- adquiriá un estatus casi divino, y ha sido
venerada por sus propiedades curativas.
Existen muchas evidencias innegables de su uso como agente de amplio
espectro curativo, en lugares como el sur de Europa, el norte de África,
el Medio Este y América. Uno de los primeros y más detallados informes
se puede encontrar en el "Papiro de Ebers" Egipcio, escrito alrededor del
1550 A.C., que documenta un número de fórmulas para el uso del Aloe en
tratamientos para diferentes desórdenes internos y externos.
Los antiguos Egipcios veneraban al Aloe y lo llamaban la "Planta de la
Inmortalidad". Esto se puede deber a las historias sobre su uso en el
proceso de embalsamamiento (un procedimiento que -aparentementecontinua desconcertando a los expertos de hoy), a su importancia en los
rituales de los entierros de los faraones, y a las dos reinas Egipcias,
Nefertitis y Cleopatra, a quienes se las conocía por su belleza, y de quienes
se decía que se bañaban en los jugos del Aloe Vera.
Los Israelitas -después de años de esclavitud en Egipto- pueden haber
adoptado algunas tradiciones funerarias de sus aprehensores, porque la
leyenda dice que el Rey Salomón era un devoto del Aloe y lo cultivaba por
sus propiedades aromáticas y medicinales. Se dice que los antiguos pueblos
de la Mesopotamia usaban la planta para espantar a los espíritus malos de
sus hogares. Mucho después, los Caballeros del Temple bebían una mezcla
de vino, pulpa de Aloe y marihuana, a la que llamaban el "Elíxir de
Jerusalén", y a la que le atribuían su buena salud y longevidad.
Hacia el año 600 A.C., el Aloe Vera había ingresado a Persia y la India,
probablemente en manos de comerciantes Arabes, que entonces lo
utilizaban interna y externamente. Habían descubierto cómo procesar la
planta que solían llamar "Lily del Desierto": con los pies descalzos,
separaban el gel y la savia de la corteza, y vaciaban la pulpa obtenida en
bolsas de piel de cabra, que secaban al sol; luego, aplastaban el contenido
hasta convertirlo en polvo.
Las Tribus Bedovin y los Guerreros Tuareg del Desierto de Sahara se
refieren a la planta como "Lily del Desierto". Alrededor del año 500 A.C., la
isla de Socotra se ganó la reputación de cultivadora de Aloe Vera . Una
leyenda afirma que Alejandro Magno conquistó esta isla para asegurarse la
provisión permanente de plantas de Aloe para el tratamiento de sus
soldados heridos durante sus campañas militares.
Los Hindúes creían que el Aloe Vera crecía en los Jardines del Edén, y lo
llamaban "Curadora Silenciosa".
Los médicos de la antigua China la consideraban una de las plantas con más
propiedades terapéuticas, y la llamaban el "Remedio Armónico".
Durante siglos, la planta fue utilizada en el continente americano por la
civilización Maya de Yucatán. Las mujeres la usaban para hidratar su piel, y
aprovechaban su gusto amargo para que sus hijos se desacostumbren al
amamantamiento.
Los indios Seminole de Florida creían en su poder de rejuvenecimiento, y
decían que la fuente de juventud -por la cual Ponce de León exploró en vanose encontraba en un estanque ubicado en el medio de un grupo de plantas de
Aloe Vera . Sin embargo, el hito en el uso general del Aloe Vera es "Tratado
Griego de Botánica", de Dioscórides (41-68 A.D.), que contiene la
primer descripción detallada del Aloe Vera como lo conocemos hoy.
Edad Media
Durante la Edad Media, en el Renacimiento, el uso medicinal del Aloe Vera
se difundió en el Norte de Europa y el mundo. En el siglo quince, los
sacerdotes Jesuitas españoles, quienes -al ser escolásticos y físicos
altamente educados- habían leído los textos de medicina griegos y romanos
que describían sus propiedades y poderes, descubrieron el Aloe Vera .
Cuando acompañaban a los exploradores a nuevas tierras, usaban la planta
cada vez que la encontraban, y la plantaban en los lugares donde escaseaba
o no había. También difundieron su conocimiento del Aloe Vera a las
distintas partes de América donde establecían sus misiones luego de que los
conquistadores derrotaban a los aborígenes del lugar. A ellos se les acredita
la expansión de los cultivos y el uso de la planta en lo que hoy se conoce
como Latinoamérica, México y Texas, mientras desarrollaban su red
misionera.
Durante los siguientes 200 años, poco se habló del Aloe Vera . En los países
del norte de Europa generalmente se usaba como purgante, cuando se
necesitaba un remedio violento pero eficaz. Esta reputación casi temible,
diferente a la de "producto curativo", perduró años. Incluso hoy, algunas
personas menos informadas piensan que tomar Aloe Vera es peligroso, lo
cual es una conclusión basada principalmente en la ignorancia de la cualidad
y la pureza de los productos disponibles hoy en día.
Su merecida reputación como planta curadora probablemente haya
contribuido hasta hace poco con su fracaso en las zonas templadas del
mundo. Si el Aloe Vera iba a reaparecer, se debía encontrar una técnica
para estabilizar el gel, asegurando así que la gente de todo el mundo pudiera
usarlo en un estado puro y seguro.
Se probaron muchas formas de procesamiento, pero debido a que todas
involucraban el uso de la corteza de la hoja, algunas requerían calor; de este
modo, comprometían inconscientemente las propiedades curativas o
destruían la mayoría de los nutrientes presentes en el gel.
Cualquiera sea la técnica empleada, la sustancia llamada aloína en 1851 -el
agente purgativo encontrado justo debajo de la corteza verde durapermaneció. No fue hasta la década del 70 que los científicos encontraron
una forma efectiva de separar la aloína de la corteza, permitiendo la
conservación del gel que se obtiene de la hoja
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HISTORIA DEL ALOE VERA