A C U E R D O
En la ciudad de La Plata, a 22
de mayo de 2013, habiéndose establecido, de conformidad con
lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el
siguiente
orden
de
votación:
doctores
Negri,
Kogan,
Hitters, Genoud, Soria, se reúnen los señores jueces de la
Suprema
Corte
de
Justicia
en
acuerdo
ordinario
para
pronunciar sentencia definitiva en la causa L. 108.498, "C.
, B. D. contra Clínica Noguera S.A. y otros. Despido".
A N T E C E D E N T E S
El
Judicial
Tribunal
Morón
de
acogió
Trabajo
nº
parcialmente
3
la
del
Departamento
acción
deducida,
imponiendo las costas del modo que especificó (v. sent.,
fs. 110/124).
La parte actora dedujo recurso extraordinario de
inaplicabilidad
de
ley
(v.
fs.
133/137),
el
que
fue
de
autos
concedido por el citado tribunal a fs. 140.
Dictada
a
fs.
149
la
providencia
y
hallándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la
Suprema Corte decidió plantear y votar la siguiente
C U E S T I Ó N
¿Es
fundado
el
recurso
extraordinario
de
inaplicabilidad de ley?
V O T A C I Ó N
A la cuestión planteada, el señor Juez doctor
Negri dijo:
I. El tribunal de grado hizo lugar parcialmente a
la demanda promovida por B. D. C. contra "Clínica Noguera
S.A.",
Eduardo
concepto
de
Pedro
sueldo
correspondiente
al
Touriñan
anual
segundo
y
Ruth
Noemí
complementario
semestre
del
Epsteyn,
en
proporcional
año
2006.
La
rechazó, en cambio, en cuanto procuraba el cobro de las
indemnizaciones por antigüedad y sustitutiva del preaviso,
integración del mes de despido y las penalidades previstas
en los arts. 2 de la ley 25.323, 16 de la ley 25.561 y 80
de la Ley de Contrato de Trabajo (texto según art. 45 de la
ley 25.345).
II. Contra este último aspecto de la sentencia se
alza
la
actora
mediante
recurso
extraordinario
de
inaplicabilidad de ley, en el que denuncia la violación de
los arts. 44 y 47 del decreto ley 7718/1971; 163 inc. 1 del
Código Procesal Civil y Comercial; 63, 80, 232, 233, 242,
243 y 245 de la Ley de Contrato de Trabajo; 3 del decreto
146/2001; 2 de la ley 25.323 y 16 de la ley 25.561.
Refiere que es absurda la decisión que tuvo por
acreditada
la
causal
invocada
por
el
empleador
para
disponer la extinción de la relación laboral, ya que no se
reparó en que la actora se vio impedida de conocer los
motivos de la ruptura, pues en la imprecisa redacción del
telegrama de despido se omitió consignar la fecha de la
supuesta falta cometida, de la cual recién se anotició al
tomar
vista
-en
estas
actuaciones-
del
escrito
de
contestación de la demanda (v. fs. 135).
Señala,
además,
que
tal
injuria
tampoco
fue
demostrada en su totalidad, ya que si bien el juzgador
concluyó que el día 15 de octubre de 2006 la señora C.
consumió en horas y lugar de trabajo un sedante prohibido,
poniendo en peligro a los pacientes que se encontraban a su
cargo,
no
se
sustraída
de
probó
la
que
dicha
clínica,
tal
sustancia
hubiera
como
alegó
se
sido
en
la
comunicación rescisoria (v. fs. 136).
Finalmente,
se
opone
al
rechazo
del
reclamo
vinculado al pago de la indemnización por falta de entrega
del
certificado
Contrato
de
oportunidad
previsto
Trabajo,
en
que
se
por
el
afirmando
debe
art.
80
“en
cursar
de
la
Ley
de
a
la
relación
la
intimación
para
adquirir el derecho a percibir la indemnización prevista en
la norma en análisis, el plazo previsto en el art. 3 del
decreto 146/2001 confiere al empleador un plazo de 30 días
para
que
cumpla
de
manera
espontánea
con
la
obligación
contractual que se torna exigible desde la extinción, pero
de ningún modo puede derivarse de ello que la intimación,
aún cuando se cursara con anterioridad a dicho plazo no
resultase eficaz a los fines indemnizatorios” (sic, fs. 136
vta.).
III.
El
recurso
no
prospera
atento
su
insuficiencia.
1. En el caso, el a quo ponderó los distintos
elementos
probatorios
aportados
a
la
causa
en
orden
al
establecimiento de las circunstancias en que se produjo la
extinción del vínculo laboral y consideró verificado que
ésta se configuró en los términos del art. 242 de la Ley de
Contrato
de
Trabajo,
toda
vez
que
resultó
probada
la
injuria grave denunciada por la accionada para decidirla.
En
veredicto,
ese
tuvo
orden,
por
en
la
acreditado
cuarta
que:
cuestión
i)
la
del
actora
fue
despedida por carta documento de fecha 10-XI-2006 (v. fs. 7
y 31), en la que se aludía a "numerosos incidentes durante
su
desempeño
como
enfermera",
detallados
como:
"desobediencia a órdenes médicas respecto de pacientes a su
cargo", "llegadas tarde" y "lo que resulta determinante,
consumo
de
sustancias
institución
durante
alteran
discernimiento,
su
el
prohibidas
horario
y
sustraídas
lugar
tornándose
de
su
de
la
trabajo,
que
presencia
en
peligrosa para usted y sus pacientes"; ii) que el día 15 de
octubre de 2006 la actora fue encontrada por el enfermero
Soler tratando infructuosamente de medicar a un paciente,
mareada,
dislálica
y
con
trastornos
en
la
marcha,
reconociendo luego ante sus compañeros de trabajo que se
había
aplicado
un
sedante
mayor
(fentanilo),
lo
que
resultaba compatible con los trastornos que presentaba; y
iii) no se acreditó que dicha sustancia fuera sustraída de
la clínica (v. fs. 111/113 vta.).
También halló probado que los días 30 de enero y 10
de octubre de 2006 fue sancionada con sendos apercibimientos
por
llegar
respectivamente,
tarde
y
como
así
ausencias
también
que
injustificadas,
en
fecha
12
de
octubre de 2006 se la suspendió por un día en razón de
haber desobedecido una orden respecto del cambio de suero
de un paciente (v. fs. 114).
En
la
sentencia
señaló
el
juzgador
que
si
el
trabajador tiene antecedentes disciplinarios desfavorables
-como
en
el
caso
de
autos,
dos
apercibimientos
y
una
suspensión, todas sanciones consentidas por la actora-, la
relación de proporcionalidad en la valoración de la injuria
no debe limitarse al último hecho que determina el despido,
sino que éste debe ser ponderado en su correlación con
tales
antecedentes,
los
que,
por
otra
parte,
fueron
invocados en el telegrama rescisorio (v. fs. 118 y vta.).
Sin perjuicio de lo cual manifestó el a quo que
el último hecho desencadenante del despido -aplicarse un
sedante mayor (fentanilo) en horas y lugar de trabajo- tuvo
una enorme gravedad, ya que resultaron determinantes de una
peligrosa pérdida de facultades para el desarrollo de sus
tareas, las que involucran la salud de los pacientes que
concurren a la clínica (v. fs. 119).
En
cuanto
a
la
contemporaneidad
de
la
medida
dispuesta, entendió el juzgador que el lapso transcurrido
entre
el
último
hecho
y
el
telegrama
de
despido
no
resultaba violatorio de la inmediatez como requisito de
validez
de
la
denuncia
del
contrato
de
trabajo,
puntualizando además que la actora tuvo la posibilidad de
ejercer su derecho de defensa en juicio en el transcurso de
las presentes actuaciones (v. fs. 119 y vta.).
A fin de dar respuesta a la argumentación de la
accionante
en
cuanto
a
que
el
telegrama
rescisorio
no
reunía los requisitos del art. 243 de la Ley de Contrato de
Trabajo por su redacción ambigua, destacó el tribunal que
se hallaba indudablemente acreditado en autos que C. tenía
pleno
conocimiento
de
las
causales
invocadas
por
la
accionada para extinguir el vínculo -tanto en relación a
los
antecedentes
disciplinarios,
habiendo
sido
las
sanciones impuestas consentidas, como respecto del último
hecho desencadenante del distracto-, de allí que -señalóla finalidad de la citada norma no había sido menoscabada
en el caso (v. fs. 120).
El escenario descripto condujo al sentenciante a
concluir que el despido dispuesto por el empleador resultó
legítimo, toda vez que el obrar contrario a derecho de C.
configuró una injuria de entidad suficiente para impedir la
prosecución de la relación laboral, disponiendo -por tal
motivo- el rechazo íntegro de la demanda (v. sent., fs. 120
vta.).
2. Estas esenciales conclusiones deben permanecer
firmes,
toda
vez
que
no
han
sido
objeto
de
adecuada
impugnación.
Reiteradamente
ha
señalado
esta
Corte
que
determinar la existencia -o no- de la justa causa alegada
para decidir la extinción del contrato de trabajo, como la
apreciación de las constancias probatorias aportadas a los
fines de acreditarla, constituyen materia reservada a los
jueces de grado; sus conclusiones no son revisables en la
instancia
extraordinaria
apreciación
absurda
de
salvo
los
que
hechos
y
se
demuestre
las
pruebas
de
una
la
causa, o que la valoración de la injuria fue efectuada por
el juzgador sin la prudencia que la ley exige (art. 242,
L.C.T.; conf. causas L. 101.513, "Alzueta", sent. del 17XI-2010; L. 97.813, "Perpetuo", sent. del 16-XII-2009; L.
92.410,
"Firmani",
sent.
del
5-III-2008;
L.
91.882,
"Seminario", sent. del 28-V-2008; entre otras).
a. Si bien la recurrente le imputa al tribunal
haber incurrido en el vicio de absurdo, tal denuncia no ha
sido acompañada del desarrollo necesario en condiciones de
poner en evidencia su configuración. Por el contrario, el
recurso
se
circunscribe
a
reiterar
argumentaciones
que
-afincadas sustancialmente en la presunta vulneración del
art.
243
de
la
ley
de
Contrato
de
Trabajo-
ya
fueron
abordadas y desestimadas por los jueces de grado.
Al
respecto,
tiene
dicho
esta
Corte
que
es
insuficiente el recurso extraordinario de inaplicabilidad
de
ley
que
a
través
de
la
mera
reiteración
de
los
argumentos esgrimidos en la instancia anterior, no logra
concretar
una
réplica
adecuada
y
eficaz
de
lo
decidido
(conf. causas L. 102.577, "Lanzavecchia", sent. del 8-IX2010;
L.
94.292,
"Casado",
sent.
del
15-X-2008;
entre
otras).
b. Tampoco mejora la suerte adversa de la queja
el agravio por el que se pretende poner de manifiesto que
el hecho generador de la injuria grave no fue acreditado en
su totalidad (v. rec., fs. 136).
Sostuvo el tribunal de trabajo, en el fallo que
se
impugna,
que
la
valoración
de
la
injuria
no
debía
limitarse al último hecho que determinó el despido, sino
que éste debía ser ponderado en su correlación con los
antecedentes disciplinarios de la actora, los que, por otra
parte, fueron invocados en el telegrama rescisorio, pues la
causa susceptible de legitimar la ruptura unilateral del
vínculo laboral puede provenir tanto de un hecho aislado
cuya
gravedad
contrato,
como
impida
de
una
-por
sí
serie
solo-
la
concatenada
prosecución
de
hechos
del
que,
aisladamente considerados no resulten de entidad, aunque
valorados luego en su conjunto pueden igualmente justificar
la medida rupturista (v. fs. 118 vta.).
Fue
en
jurisdiccional
ese
valoró
contexto
los
que
dicho
antecedentes
y
órgano
sanciones
disciplinarias aplicadas por la empleadora con anterioridad
a la extinción del contrato de trabajo, y que aparecían en
el
telegrama
de
despido,
sin
que
ello
pueda
-remarcó-
considerarse como una violación del principio non bis in
idem, tal como lo había planteado la actora en su escrito
de demanda (v. últ. fs., cit.).
De
todas
formas,
entendió
que
el
hecho
de
aplicarse un sedante mayor (fentanilo) en horas y lugar de
trabajo revistió una gravedad extrema, ya que resultaron
determinantes de una peligrosa pérdida de facultades para
el desarrollo de sus tareas, las que involucran la salud de
los pacientes que concurren a la clínica (v. fs. 119).
Frente a tales definiciones, la impugnación de la
recurrente,
sustentada
en
que
no
se
comprobó
que
dicha
sustancia hubiera sido sustraída de la clínica demandada,
además de exhibir un notorio apartamiento de la conclusión
medular que condujo al sentenciante a resolver este aspecto
de la controversia, no se ocupa de rebatir todos y cada uno
de los argumentos que sirvieron de sustento al tribunal de
grado para arribar a la decisión cuestionada, deviniendo
-por
tal
motivo-
insuficiente
(conf.
causas
L.
91.059,
"Faccia", sent. del 14-V-2008; L. 85.504, "B. y C.L.A.",
sent.
del
8-XI-2006;
L.
87.670,
"Sindicato
Trabajadores
Municipales de Lomas de Zamora", sent. del 28-VII-2004).
c. Se impone destacar, además -ya que a ello se
hace
mención
transgresión
compareciente
en
el
recurso-,
al
principio
pretende
que
de
-en
mediante
la
congruencia
lo
rigor-
es
invocada
que
el
desvirtuar
la
ponderación de la prueba desplegada por el juzgador por la
que
arribó
a
la
definición
que
tuvo
por
acreditada
la
causal legitimante del despido, tópico que -claro estáformó
parte
del
núcleo
de
la
controversia
sometida
a
juzgamiento.
Reiteradamente se ha señalado que la conformidad
entre
la
sentencia
y
los
escritos
de
constitución
del
proceso en cuanto a las personas, el objeto y la causa es
ineludible
exigencia
sustanciales
del
de
juicio
cumplimiento
relativos
a
de
la
principios
igualdad,
bilateralidad y equilibrio procesal, toda vez que la litis
fija los límites de los poderes del juez (conf. causas L.
92.617,
"Valsecchi",
sent.
del
11-III-2009;
L.
85.849,
"Bentrón", sent. del 11-IV-2007; L. 84.945, "Buffo", sent.
del 22-XI-2006). El recurrente, además de no denunciar que
la valoración de dichas piezas procesales -labor por regla
privativa
del
tribunal
de
grado-
pueda
eventualmente
hallarse teñida del vicio de absurdo, tampoco demuestra que
se haya superado dicho ámbito de actuación y que así se
verifique un quiebre al principio de congruencia.
d. Cabe concluir, entonces, que si el interesado
no evidencia que en la valoración de la injuria el juez de
la causa se apartó de la prudencia exigida por la ley, ni
acredita
que
la
definición
provenga
de
una
motivación
apreciación
de
las
Por
último,
de
los
extremos
viciada
pruebas,
por
el
fácticos
una
absurda
recurso
deviene
improcedente.
3.
cuestionamiento
dirigido
y
en
a
lo
relacionado
impugnar
el
rechazo
con
el
de
la
indemnización por falta de entrega del certificado previsto
en el art. 80 de la Ley de Contrato de Trabajo -modificado
por el art. 45 de la ley 25.345-, es posible constatar que
el
valor
de
extraordinaria
previsto
por
lo
no
el
cuestionado
alcanza
art.
278
a
ante
satisfacer
del
Código
y
siguiendo
esta
el
instancia
monto
Procesal
mínimo
Civil
y
Comercial.
a.
En
ese
orden,
en
sustancia
el
desarrollo plasmado por mi colega doctor Pettigiani en la
causa
L.
90.653,
"Valdebenito",
sent.
del
26-VIII-2009
(sufragio al que adherí -en lo que interesa- a través de la
opinión que vertiera el doctor de Lázzari), debo decir que
la autorización para el trámite conjunto de más de una
pretensión, basado en que resulten de la competencia del
mismo tribunal, no se excluyan entre sí y puedan tramitarse
por el mismo tipo de proceso, no puede tener como resultado
poner al demandante en una mejor situación procesal que la
tendría de haberla tramitado por separado, permitiéndole
franquear luego, y ante esta instancia, el requisito del
valor del litigio.
La
posibilidad
de
reunir
en
un
mismo
proceso
varias pretensiones contra un sujeto demandado no se halla
supeditada a la existencia de un vínculo de conexidad por
la causa o por el objeto entre aquéllas; antes bien -y
siempre que se cumplan los recaudos de la ley de rito- el
instituto
en
análisis
responde,
exclusivamente,
a
motivaciones de índole económica, sea por razón del tiempo,
actividad o gastos. Se sigue de ello que la accionante bien
pudo incoar varias demandas independientes y originar el
tratamiento
autónomo
deducidas,
sin
de
riesgo
cada
una
alguno
de
de
las
que
pretensiones
se
divida
la
continencia de la causa, esto es, que se arribe -por ese
recorrido- a pronunciamientos contradictorios.
Sintetizando
litigio
a
los
función
de
la
pretensiones
reclamos
han
fines
bajo
esa
premisa,
recursivos
naturaleza
deducidas
en
merecido
un
debe
jurídica
la
de
misma
análisis
el
ser
cada
valor
ponderado
una
demanda,
del
en
de
las
pues
los
diferenciado
por
el
sentenciante conforme los hechos invocados y acreditados
durante la sustanciación del proceso.
Para más, con prescindencia del resultado que se
obtenga en la sentencia de mérito, e independientemente de
cual
sea
la
recursiva,
ulterior
parte
el
que
test
análisis
intente
transitar
de
admisibilidad
de
la
esta
que
procedencia
senda
habilita
del
el
remedio
extraordinario no puede conducir a resultados disímiles,
según se ejercite -o no- la opción de acumular todas las
acciones (pretensiones) contra el mismo demandado (arts. 15
de la ley 11.653 y 87 del C.P.C.C.).
b. Como quedó anticipado, la recurrente dirige su
crítica
a
cuestionar
la
decisión
de
grado
en
torno
al
rechazo de la acción -independiente de las derivadas del
despido- promovida en concepto de indemnización por falta
de entrega del certificado previsto en el art. 80 de la Ley
de
Contrato
de
Trabajo,
impugnación
definitoria
de
un
agravio cuya cuantía resulta notoriamente inferior a la
prevista
Comercial
por
el
(art.
art.
1,
278
ley
del
Código
11.593),
por
Procesal
tal
Civil
razón,
y
la
admisibilidad del recurso extraordinario de inaplicabilidad
de ley deducido sólo podrá justificarse en el marco de la
excepción contemplada en el art. 55 de la ley 11.653.
Consecuentemente,
sede
casatoria
queda
la
función
circunscripta
a
revisora
verificar
de
si
esta
lo
resuelto en autos contradice la doctrina legal vigente a la
fecha
del
pronunciamiento
configura
cuando
interpretación
de
la
impugnado,
Suprema
las
Corte
normas
violación
ha
que
que
se
establecido
la
rigen
la
relación
sustancial debatida en una determinada controversia y el
fallo
apelado
la
transgrede,
precisamente,
en
un
caso
similar (conf. causas L. 88.054, "Antoni", sent. del 7-IV2010;
L.
86.537,
95.962,
"Molina",
"Keipert",
sent.
sent.
del
del
23-XII-2009;
2-VII-2008;
L.
L.
87.636,
"Moledda", sent. del 14-XI-2007; entre muchas más).
Efectivizado
lineamientos
antes
el
examen
enunciados,
del
caso
conforme
los
corresponde
rechazar
las
alegaciones que nutren este tramo de la réplica en razón de
que no se ha denunciado a su respecto la vulneración de
doctrina legal alguna, presupuesto esencial e inicial para
pretender la revisión de lo resuelto en el presente marco
excepcional previsto por el art. 55 de la ley 11.653 (conf.
causa L. 94.682, "Mangione", sent. del 2-IX-2009).
IV.
Por
lo
expuesto,
corresponde
rechazar
el
recuso extraordinario de inaplicabilidad de ley deducido,
con costas (art. 289, C.P.C.C.).
Voto por la negativa.
A la cuestión planteada, la señora Jueza doctora
Kogan dijo:
I. En relación al agravio dirigido a cuestionar
la
conclusión
de
grado
que
halló
acreditada
la
injuria
grave invocada por el empleador para decidir la extinción
de
la
relación
laboral,
adhiero
a
lo
expresado
por
el
doctor Negri en el punto III, apartados 2 "a", "b", "c" y
"d" de su voto.
II. He de disentir en cambio con el citado colega
en
cuanto
sostiene
la
falta
de
concurrencia
de
los
requisitos de admisibilidad del recurso extraordinario de
inaplicabilidad de ley (valor del litigio) respecto de la
pretensión vinculada al pago de la indemnización prevista
en el art. 80 de la Ley de Contrato de Trabajo, modificado
por el art. 45 de la ley 25.345.
1. Como he hecho referencia, entre otras, en la
causa L. 97.982, "Santisteban", sent. del 30-III-2011, a
fin
de
examinar
la
concurrencia
de
los
requisitos
de
admisibilidad del recurso extraordinario de inaplicabilidad
de ley (valor del litigio), entendí necesario el análisis
de la normativa vigente y así determinar si resulta pasible
de
discriminar
separado
los
las
montos
distintas
que
son
pretensiones,
motivo
de
sumando
agravio,
en
por
una
acumulación objetiva de pretensiones, como la de autos.
Así:
La Constitución provincial, en su art. 161 inc.
3º
apartado
conocer
y
"a",
atribuye
resolver
en
a
grado
esta
de
Corte
la
apelación,
facultad
de
"...
la
de
aplicabilidad de ley en que los tribunales de justicia en
última instancia, funden su sentencia sobre la cuestión que
por ella deciden, con las restricciones que las leyes de
procedimiento establezcan...".
Por
su
parte
a
la
materia,
aplicable
el
art.
55
de
establece
la
que:
ley
11.653,
"Contra
las
sentencias definitivas dictadas por los tribunales, sólo
podrán interponerse los recursos extraordinarios previstos
en la Constitución de la Provincia. El de inaplicabilidad
de
ley
sólo
será
concedido
cuestionado
ante
la
respecto
cada
actor,
de
cuando
instancia
la
el
valor
del
extraordinaria
suma
fijada
por
o
exceda,
el
Código
Procesal civil y comercial..." (lo destacado me pertenece).
El art. 278 del Código Procesal Civil y Comercial
vigente
a
la
fecha
de
interposición
del
recurso
extraordinario de inaplicabilidad de ley (5 de junio de
2009, v. fs. 137), que remite la norma específica, expresa que
podrá
accederse
a
esta
instancia
cuando
el
valor
de
lo
habilitar
la
cuestionado exceda de pesos veinticinco mil ($ 25.000).
El
acumulación
art.
15
objetiva
de
de
la
ley
11.653,
pretensiones,
al
expresa
que:
el
demandante podrá acumular todas las acciones que tengan contra
una parte, siempre que sean de la competencia del mismo
tribunal, no sean excluyentes y puedan sustanciarse por los
mismos trámites.
Es doctrina de esta Corte, que resulta menester
interpretar las normas involucradas en forma coordinada con el
espíritu que guía a la Constitución provincial que consagra
las garantías de acceso a la justicia, defensa y tutela
judicial continua y efectiva (conf. art. 15, Constitución de
la
Provincia),
admisibilidad
debiendo
del
estarse
recurso
así,
(conf.
a
causa
favor
Ac.
de
la
91.330,
"Silvestrini", sent. del 3-XI-2004).
De tal modo, la naturaleza de la acción entablada,
hace que las garantías mencionadas –acceso a la justicia,
defensa y tutela judicial continua y efectiva- deban ser
interpretadas a la luz de la protección que específicamente el
legislador
constitucional
ha
querido
establecer
para
la
materia, y que encuentra amparo a través de los arts. 14 bis
de la Constitución nacional y 39 de la Carta Magna provincial.
A lo expresado, en el caso que nos ocupa, debe
adicionarse el contexto donde está inserta la sanción que el
legislador impone ante la falta de entrega del certificado de
trabajo en el plazo establecido (art. 80 de la L.C.T., t.o.
ley 25.345); Capítulo VII "De los derechos y deberes de las
partes" ... "Deber de observar las obligaciones frente a los
organismos sindicales y de la seguridad social. Certificado de
trabajo. El artículo en su parte pertinente, refiere que "...
Cuando el contrato de trabajo se extinguiere por cualquier
causa, el empleador estará obligado a entregar al trabajador
un certificado de trabajo, conteniendo ... Si el empleador no
hiciera entrega de la constancia o del certificado previsto
respectivamente en los apartados segundo y tercero de este
artículo ... será sancionado con una indemnización a favor de
este último...".
El contenido de la norma es imperativo, la conducta
-obligación impuesta al empleador al momento de extinguirse el
vínculo (arts. 63 y 80, L.C.T.), causa-fuente- guarda expresa
conexidad con los rubros que fueron
(remuneración,
período
laboral,
motivo del presente caso
categoría
laboral,
entre
otros).
2. Por las razones dadas y la naturaleza tutelar de
la
normativa
en
juego,
no
encuentro
motivos
para
discriminar o desacumular la queja vinculada a la sanción
que
establece
Trabajo,
trabajo
terminar
por
el
la
art.
80
de
falta
de
entrega
-obligación
el
nacida
vínculo-,
del
del
la
Ley
de
de
Contrato
de
certificado
de
contrato,
resto
de
las
exigible
al
pretensiones
recurridas ante esta instancia.
Siendo dicha decisión minoritaria, y puesto que
uno
de
los
objetivos
inaplicabilidad
de
ley
del
es
recurso
no
sólo
extraordinario
de
mantener
–y
sino
especialmente- procurar la unidad en la jurisprudencia,
ante la reiteración de los pronunciamientos habidos sobre
el tema y a tenor de lo prescripto por el art. 31 bis de
la
ley
5827
(dejando
siempre
a
salvo
mi
opinión
al
respecto), acompaño lo decidido por el colega que abre el
acuerdo
en
lo
concerniente
a
este
tramo
de
mi
voto
la
queja
(indemnización, art. 80 de la L.C.T.).
Con
el
alcance
dado,
doy
por
la
negativa.
A la cuestión planteada, el señor Juez doctor
Hitters dijo:
I. He de adherir al voto del doctor Negri.
II.
relacionado
primera
Sin
perjuicio
a
la
facultad
parte
de
la
ley
de
ello,
conferida
11.653
en
por
(conf.
punto
a
lo
el
art.
15
art.
87
del
C.P.C.C.) -acumulación objetiva de pretensiones-, en su
sistemática
con
los
requisitos
de
admisibilidad
del
recurso en orden al condicionamiento del monto (art. 278
del C.P.C.C.), si bien comparto la propuesta de tratar
uno de los agravios -vinculado con las sumas reclamadas
en concepto de indemnización por la falta de entrega del
certificado laboral prevista en el art. 80 de la L.C.T.por el conducto de excepción previsto en el art. 55 de la
ley 11.653, primer párrafo in fine, atento al monto que
se
cuestiona,
ello
lo
hago
de
conformidad
con
las
reflexiones que efectuara en oportunidad de considerar
tal situación en precedentes recientes (conf. causas L.
106.203, "Piñonez" y L. 95.469, "Galarza", ambas sents.
del 29-II-2012; L. 100.692, "Gallego", sent. del 21-XII2011;
L.
97.208,
98.133,
"Vallejos",
"Baldocchi",
teniendo
en
sent.
cuenta
eventualmente
sent.
del
que
predicable
26-X-2011;
19-X-2011),
el
en
del
orden
el
y
esto
L.
así
consecuencial
inicio
-según
la
formulación de la demanda- no subsiste en esta instancia.
III.
Con
el
alcance
expuesto,
reiterando
mi
adhesión al sufragio del Ministro que abre el acuerdo,
doy también mi voto por la negativa.
El
señor
Juez
doctor
Genoud,
por
los
mismos
fundamentos del señor Juez doctor Negri, votó también por la
negativa.
A la cuestión planteada, el señor Juez doctor Soria
dijo:
Adhiero
al
sufragio
emitido
por
mi
distinguido
colega doctor Negri.
En cuanto a lo allí señalado en lo referido al
agravio
vinculado
con
el
reclamo
fundado
en
la
sanción
contemplada en el art. 80 de la Ley de Contrato de Trabajo
(conf.
art.
45,
sufragar en el
ley
25.345),
sólo
he
de
aclarar
que
al
acuerdo celebrado en la causa L. 90.653,
"Valdebenito" (sent. de 26-VIII-2009) adherí a la opinión del
colega doctor Pettigiani por medio del voto que realizara el
doctor
Genoud,
compartiendo
así,
en
definitiva,
las
consideraciones que aquí despliega el ponente al efectuar el
examen de admisibilidad de la mentada impugnación.
Con el alcance indicado, voto por la negativa.
Con
lo
que
terminó
el
acuerdo,
dictándose
la
siguiente
S E N T E N C I A
Por lo expuesto en el acuerdo que antecede, se
rechaza el recurso extraordinario de inaplicabilidad de
ley traído; con costas (art. 289, C.P.C.C.).
Regístrese, notifíquese y devuélvase.
HECTOR NEGRI
DANIEL FERNANDO SORIA
LUIS ESTEBAN GENOUD
JUAN CARLOS HITTERS
HILDA KOGAN
GUILLERMO LUIS COMADIRA
Secretario
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A C U E R D O