“Las Cuentas Satélite en el Sistema de
Cuentas: Cuentas de Sanidad y Cuentas de
Protección Social y su aplicabilidad en
Navarra”
Ion Olaskoaga Larrauri
Eva Velasco Balmaseda
Universidad del País Vasco - UPV
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
1. CONCEPTO Y APLICACIÓN DE LAS CUENTAS SATÉLITE
Aunque son numerosas y destacadas las experiencias anteriores, es a partir
de la publicación del Sistema de Cuentas Nacionales (SNA-93), que les
dedica íntegro su capítulo XXI, cuando las cuentas satélite reciben un
refrendo definitivo y comienza su rápida difusión.
Las cuentas satélite son consecuencia del reconocimiento de los límites del
marco general de contabilidad nacional a la hora de describir de manera
completa algunos campos y aspectos concretos de las actividades
económicas de una determinada partición geopolítica. Así, el propio sistema
asegura que “SNA no garantiza que sus categorías y definiciones sean los
únicos adecuados para todos los casos” (SNA-93, § 21.3), por lo que
propone mantener dichos criterios para su marco general pero modificarlos
en la medida de lo necesario cuando el campo o los objetivos del análisis
son distintos y así lo requieren.
De esta adaptación surgirían las cuentas satélite dotadas de un carácter en
cierto modo ambivalente: por un lado ligadas al marco general con el que
comparten en lo fundamental principios y criterios; por otro alterando
algunos de dichos criterios o incluyendo nuevos conceptos y clasificaciones.
En general, las cuentas satélite se caracterizan por (SNA-93, § 21.4):

Proporcionar información adicional de un dominio específico que
generalmente tiene un claro interés social.

Emplear conceptos complementarios o alternativos a los del marco
general, incluyendo clasificaciones propias y ajustadas al dominio que
pretende analizar.

Extender la cobertura de los costes y beneficios de las actividades
humanas.

Permitir un análisis más profundo a través de indicadores y agregados
específicos.

Reunir datos físicos además de monetarios.
Pueden distinguirse dos tipos de análisis satélite en virtud de su relación
con el marco general de contabilidad nacional (SNA-93, § 21.45 - 21.46).
El primero de los tipos adecua algunos de los conceptos del marco central y
emplea clasificaciones adicionales siempre con el objeto de proporcionar
una descripción más precisa de un determinado campo de la realidad
económica de interés específico y, por lo general, de contenido social.
En el segundo de los tipos destaca la intención de modificar los criterios del
marco central de contabilidad con el objeto de ofrecer una visión diferente y
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Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
complementaria. En este tipo de cuentas satélite suele tener lugar una
redefinición de los límites de los agregados de producción o una
modificación de los conceptos de consumo y formación de capital. La
contabilidad medioambiental constituye un buen ejemplo de este segundo
tipo de análisis corrigiendo el concepto de PIB en lo que se refiere al
consumo de recursos no renovables y la contaminación del medio ambiente
(Fontela, 2000). Con esta corrección evitamos el un error que describe A.
Gore con palabras tan acertadas como las siguientes: “nuestro sistema de
la economía traza un círculo arbitrario en torno a aquellas cosas que
necesitamos medir. Y entonces descubrimos que una de las maneras más
fáciles para aumentar el valor de las cosas que están dentro del círculo, es
hacerlo a expensas de las que quedan fuera”1. Otro tanto podría decirse del
la producción doméstica cuya valoración permite corregir el valor del PIB
obteniendo así una perspectiva más adecuada del valor y el coste
económico del conjunto de las actividades humanas.
El primero de los tipos de cuenta satélite se ha aplicado a los más diversos
campos incluyendo la sanidad, la protección social, la educación, el turismo,
la protección medioambiental, el trasporte, la vivienda, la agricultura, etc.
Eustat – Instituto Vasco de Estadística lleva acumulada una experiencia de
una década en la realización de cuentas satélite en los campos de la
protección social (datos publicados para los años 1995, 1997, 1999), la
producción doméstica (1993, 1998), la sanidad, (1997 y 1999) y la
educación (aún por publicar, para el año 2001)2. El Instituto de Estadística
de Navarra, junto con el departamento de Bienestar Social ha puesto en
marcha los trabajos que conducirán a la elaboración de una Cuenta de
Protección Social de la Comunidad Foral Navarra con el período 1996 –
2001 como referencia temporal.
En el siguiente epígrafe se describen los referentes metodológicos con cargo
a los cuales se han llevado a cabo las operaciones Cuenta de Protección
Social (CPS) y Cuneta de Sanidad (CS) por parte de Eustat Instituto Vasco
de Estadística.
El tercer apartado contiene un breve análisis de la evolución de temporal de
los gastos en prestaciones sociales en diversos países europeos que se
presenta con la intención de ofrecer una muestra del poder analítico de la
información obtenida a partir de la aplicación de la metodología SEEPROS.
El cuarto apartado se refiere a la aplicación de las metodologías SEEPROS y
SHA en contextos regionales, con especial atención a algunos de los
problemas más destacados con los que aquélla se encuentra.
1
Citado en Fontela (2000).
Eustat ha realizado la Cuenta de Sanidad en colaboración con el Departamento de
Sanidad del Gobierno Vasco y OSAKIDETZA – Servicio vasco de Salud, y la Cuenta
de Educación en colaboración con el Departamento de Educación del Gobierno
Vasco.
2
-3-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
2. METODOLOGÍAS PARA LA ELABORACIÓN DE CUENTAS
SATÉLITE EN EL CAMPO DE LA PROTECCIÓN SOCIAL
(SEEPROS) Y LA SANIDAD (SHA)
En la puesta en marcha de las cuentas de protección social y sanidad
EUSTAT ha contado con dos referencias metodológicas avaladas por
organismos internacionales aunque con distinto grado de desarrollo e
implantación. El sistema Sistema Europeo de Estadísticas Integradas de
Protección Social (SEEPROS), preparado por EUROSTAT para su aplicación
en los países miembros de la Unión Europea; y el Sistema de Cuentas de la
Sanidad (SHA), preparado bajo la responsabilidad de la Dirección de
educación, empleo, trabajo y asuntos sociales de la OCDE.
Como ya se ha indicado el sistema SEEPROS tiene una historia
relativamente larga que comienza con la publicación en 1981 de la
metodología SEEPROS, volumen I; denominación que prometía un volumen
adicional que establecería las bases para la realización de un estado físico
SEEPROS, pero que nunca llegó a publicarse. El volumen I de 1981 fue
corregido por el manual SEEPROS 1996, hoy vigente.
Una primera versión del manual SHA fue discutida en Paris en diciembre de
1997, pero su edición tuvo que esperar otras revisiones, entre septiembre y
octubre de 1998, y tuvo lugar finalmente en 2000, es decir, en las mismas
fechas en que EUSTAT comenzó a trabajar en la preparación de su Cuenta
de Sanidad de la CAE de 1997. En esas fechas el manual preveía la
realización de estudios piloto que sirvieran para su eventual revisión.
A continuación se describen con brevedad algunos de los aspectos más
destacables de estas dos metodologías.
2.1
Sistema Europeo de Estadísticas Integradas de
Protección Social (SEEPROS)
La definición SEEPROS de protección social
SEEPROS opta por adoptar una definición lo más amplia posible de
protección social. En la versión del Manual 1996 la definición de “protección
social” que se adopta incluye “todas las intervenciones de organismos
públicos o privados destinadas a aligerar la carga que representa para los
hogares e individuos una serie establecida de riesgos o necesidades,
siempre y cuando no exista un acuerdo simultáneo recíproco ni individual”
(EUROSTAT, 1996, Parte I, § 10).
De esta definición pueden destacarse los siguientes aspectos:
(a)
Son protección social todas las intervenciones de organismos públicos
y privados.
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Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
Las estadísticas elaboradas de acuerdo con las recomendaciones del sistema
SEEPROS incorporan las intervenciones de cualesquiera organismos, con
independencia de su titularidad y de la apariencia institucional que adopten.
En esto la metodología SEEPROS se diferencia sustancialmente de otras,
como la de la Oficina Internacional del Trabajo, que limitan su campo de
observación a las instituciones de carácter público.
(b)
La protección social se circunscribe a la cobertura de una serie
establecida de riesgos y necesidades.
La serie a la que se refiere la definición contiene los siguientes riesgos o
funciones en que se dividen las prestaciones sociales llevadas a cabo por los
organismos de protección social, y que hacen referencia a aquellas
necesidades cotidianas cuya provisión trata de salvaguardar el sistema: (1)
Enfermedad / Atención sanitaria, (2) Invalidez, (3) Vejez, (4)
Supervivientes, (5) Familia e hijos, (6) Desempleo, (7) Vivienda, y (8)
Exclusión social no clasificada en otra parte.
Esta separación de las acciones de protección social en las funciones
descritas - obsérvese que sin cargo a referencias institucionales concretas
como podrían ser las "pensiones de jubilación" o los "subsidios de
desempleo" - responde asimismo a la intención de que las acciones
recogidas lo sean "independientemente de las estructuras legislativas o
institucionales utilizadas" (EUROSTAT, 1996).
Una de las particularidades de la definición SEEPROS de protección social
reside en el hecho de que no se recoge en ella la provisión de educación, a
pesar de que ésta es considerada generalmente un gasto social. Esta
ausencia, que en la metodología no se encuentra, a nuestro juicio,
convenientemente justificada, constituye una de las principales lagunas de
la estadística, además de un elemento que separa la propuesta de SEEPROS
del marco general de contabilidad nacional3.
(c)
Ausencia de un acuerdo simultáneo recíproco
A este respecto el sistema establece que "la protección social no incluye
aquellas intervenciones en que el perceptor está obligado a suministrar a
cambio, simultáneamente, un valor equivalente".
El sentido de este criterio consiste, básicamente, en eliminar aquellas
acciones que no incorporan algún tipo de solidaridad social. Por ejemplo,
SEC-95 se refiere a la siguiente lista en su definición de prestación social: a)
enfermedad, b) invalidez, incapacidad, c) accidente de trabajo o enfermedad
profesional, d) vejez, e) supervivencia, f) maternidad, g) cargas familiares, h)
fomento del empleo, i) desempleo, j) vivienda (alojamiento), k) educación y l)
pobreza.
3
-5-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
una lectura excluyente del criterio de simultaneidad elimina los beneficios
que los empresarios conceden a sus trabajadores como contrapartida por su
trabajo, a pesar de que, en ocasiones tengan un a apariencia social
(viviendas sociales, guarderías etc.). Sí se recogen, en cambio, los gastos
de los empresarios en beneficios que se conceden a los trabajadores de
manera no simultánea, incluso cuando media un acuerdo entre unos y
otros.
(d)
Exclusión de los acuerdos individuales
Este requisito supone, como en el caso anterior, un criterio de eliminación
de todas aquellas acciones que no contemplen algún principio de
solidaridad, de ahí que se excluyan expresamente "todas las pólizas de
seguros suscritas a iniciativa privada por los individuos o los hogares
exclusivamente en su propio interés"(EUROSTAT, 1996).
La aplicación de este el criterio no significa per se ni la eliminación de todas
las pólizas individuales de la estadística, ni la admisión en la misma de la
totalidad de los contratos colectivos. El criterio se refiere a la existencia de
algún principio de solidaridad por el cual las primas no se ajusten
perfectamente a los criterios habituales de equivalencia financiera y
actuarial de las empresas comerciales de seguros.
Por último, la definición nos remite directamente a un listado de los riesgos
a los cuales se refieren las acciones, y que vienen catalogados por
funciones. El listado de funciones es uno de los aspectos en que la
metodología SEEPROS ha presentado ciertas variaciones desde su
formulación inicial en 1981. La nueva clasificación se muestra más sencilla
una vez se han eliminado algunas funciones cuyo contenido ha sido
incorporado en agregados más amplios, quedando para la clasificación de
las prestaciones por tipos la responsabilidad de alcanzar una mayor riqueza
en el detalle.
Tabla 1. Funciones de gasto en protección social en la metodología
de 1981 y 1996 respectivamente.
Funciones 1981
Funciones 1996
1. Enfermedad
1. Enfermedad, Atención sanitaria
2. Invalidez
2. Invalidez
3. Accidente de trabajo, enfermedad
profesional
3. Vejez
4. Vejez
4. Supervivientes
5. Familia e hijos
5. Supervivencia
6. Desempleo
-6-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
6. Maternidad
7. Vivienda
7. Familia
8. Exclusión social no clasificada en
otra parte
8. Promoción de empleo
9. Desempleo
10. Vivienda
11. Diversas
Por otro lado la nueva configuración funcional ha simplificado en buena
medida la elaboración de los datos al establecer un criterio práctico que
resuelve la complicada asignación de las prestaciones por asistencia
sanitaria a las diferentes funciones. Los problemas que surgían con la
metodología anterior se encontraban principalmente en la separación de los
gastos en asistencia médica por funciones cuando, en general, las
instituciones que se encargan de su suministro en cada país, realizan
ningún tipo de registro en el que se especifiquen las causas que motivan la
prestación.
El desglose de los gastos en asistencia sanitaria - en la metodología
original- pasó a ser objeto de insatisfactorias estimaciones, mientras que la
solución propuesta en la nueva metodología supone contabilizar aparte este
tipo de gasto, al tiempo que se detrae del resto de las funciones que se
refieren a distintas situaciones de hecho (invalidez, vejez, familia e hijos),
cualquier tipo de gasto en sanidad al que pudieran dar lugar.
Por su parte, las funciones “maternidad”, “accidente de trabajo –
enfermedad profesional” y “promoción del empleo” han dejado de constituir
funciones específicas y los gastos a los que daban lugar se incluyen ahora
en las funciones más generales de “enfermedad” y “familia”, “enfermedad”,
y “desempleo” respectivamente. Detrás de este último cambio se
encuentran las insuperables dificultades que planteaba para las oficinas
nacionales aislar el gasto realizado bajo estos conceptos.
Los sistemas de protección social como unidad básica en SEEPROS
A veces se entiende como sistema de protección social el conjunto de
normas, instituciones y recursos que resuelven la provisión de prestaciones
sociales para el conjunto de la población en un ámbito geo-políticamente
determinado en el que se ha establecido algún principio explícito de
solidaridad. Esta definición es la que habitualmente está presente en el
lenguaje común cuando, por ejemplo, se dice que el sistema de protección
social español se encuentra menos desarrollado que el alemán o el francés.
-7-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Sin embargo, y los objetivos estadísticos obligan a desarrollar una noción de
sistema de protección social desde una acotación diferente. En SEEPROS un
sistema de protección social se define como “un conjunto específico de
normas, apoyadas por una o varias unidades institucionales, que rigen el
suministro de prestaciones sociales y su financiación” (EUROSTAT, 1996,
Parte I, § 40).
Queda claro de la definición que lo que describe a un sistema de protección
es un contenido normativo coherente que establece los límites de la
población protegida, las circunstancias en que existe derecho a prestación,
su cuantía, la institución encargada de su provisión etc. Un ejemplo de
sistema de protección social podría ser el Sistema de Seguridad Social,
sistema normativo integrado que rige la provisión de prestaciones de
naturaleza diversa.
En realidad, la definición SEEPROS deja en manos de las agencias de
producción estadística la especificación de los sistemas de protección social
cuyos gastos e ingresos son objeto de contabilidad. Los límites que el
Manual establece para esta elección se ciñen a la cuestión, por lo demás
elemental desde el punto de vista del diseño metodológico del sistema
SEEPROS, de que los sistemas de protección social son las unidades
estadísticas básicas de dicho sistema. De acuerdo con este hecho los límites
que la metodología impone son:

Por un lado, los sistemas elegidos deben permitir "llevar una
contabilidad independiente de los ingresos y de los gastos".

Por otro, se prefieren "los sistemas de protección social (...) que
suministren protección frente a un único riesgo o necesidad y cubran
un solo grupo específico de beneficiarios" (EUROSTAT, 1996).
La tabla adjunta refiere los sistemas de protección social que se analizan en
la Cuenta de Protección Social de la Comunidad Foral Navarra.
Tabla 2. Sistemas de protección social en la CPS de la Comunidad
Foral Navarra

Becas compensatorias

Derechos pasivos de los funcionarios de las Administraciones Públicas

Prestaciones a víctimas de acontecimientos bélicos o calamidades.

Fondo de Garantía Salarial

Instituto Nacional de Empleo
-8-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra

Pensiones del Fondo de Asistencia Social

Pensiones no contributivas de la seguridad social

Política de empleo competencia de la Comunidad Autónoma

Política pública de vivienda social

Prestaciones directas obligatorias de las empresas empleadoras

Prestaciones directas voluntarias de las empresas empleadoras

Prestaciones derivadas de la LISMI

Protección familiar de la seguridad social

Régimen de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la
S.S.

Régimen de trabajadores autónomos de la S.S.

Régimen de trabajadores del mar de la S. S.

Régimen especial agrario de la S. S.

Régimen especial del hogar de la S. S.

Régimen especial del carbón de la S. S.

Régimen general de la S. S.

Sanidad Pública de la Comunidad con competencias transferidas

Sistema privado de servicios sociales

Sistema público de servicios sociales
-9-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Gastos e ingresos de los sistemas de protección social
La CPS se puede definir como una estadística de gastos e ingreso de los
sistemas de protección social. Es decir, los gastos y los ingresos son las
características de las unidades básicas de análisis que se desea describir.
Los gastos de los sistemas de protección social se clasifican en:
1.
Prestaciones Sociales
2.
Gastos administrativos
3.
Transferencias a otros sistemas
4.
Otros gastos
4.1.
Rentas de la propiedad
4.2.
Otros
Las prestaciones sociales constituyen el núcleo de la estadística. Son los
pagos, tanto en efectivo como en especie, que reciben los hogares desde
los sistemas de protección social y son suministrados directamente, es
decir, suponen un incremento equivalente de la renta disponible del
beneficiario. Las prestaciones sociales son objeto de la clasificación de
acuerdo con las funciones y tipos que se detallan más adelante. Además de
las funciones consignadas en la definición de protección social, se recogen
también como prestaciones sociales las cotizaciones reasignadas pagadas
por unos sistemas de protección social a otros con el objetivo de que sus
protegidos disfruten de la cobertura que estas últimas ofrecen. En este
concepto se encuadran las cotizaciones a la Seguridad Social que el INEM
efectúa para asegurar el derecho de los desempleados que se encuentran a
su cargo a la percepción de determinados beneficios.
Los gastos administrativos son los derivados de la gestión y administración
de los sistemas de protección.
Las transferencias son los pagos sin compensación a otros sistemas de
protección social.
En los otros gastos se recogen las rentas de la propiedad que se
corresponden principalmente con los pagos por intereses y otros gastos que
no pueden clasificarse en los conceptos anteriores.
Por su parte los ingresos se dividen en los siguientes tipos o categorías:
-10-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
1.
Cotizaciones sociales
1.1.
1.2.
Cotizaciones sociales a cargo de los empleadores
1.1.1. Cotizaciones
empleadores
sociales
efectivas
1.1.2. Cotizaciones
empleadores
sociales
imputadas
a
a
cargo
de
los
cargo
de
los
Cotizaciones sociales a cargo de las personas protegidas
1.2.1. Asalariados
1.2.2. Trabajadores autónomos
1.2.3. Pensionistas y otros
1.3.
2.
Cotizaciones sociales reasignadas
Aportaciones de las administraciones públicas
2.1.
Impuestos específicos
2.2.
Ingresos generales
3.
Transferencias de otros sistemas
4.
Otros ingresos
4.1.
Rentas de la propiedad
4.2.
Otros
Las cotizaciones sociales son los costes en los que incurren los
empleadores, las personas protegidas, o los propios sistemas de protección,
y que aseguran el derecho de los beneficiarios a recibir las prestaciones
sociales.
Las cotizaciones sociales a cargo de los empleadores pueden ser efectivas o
imputadas. Cuando los pagos se realizan a un asegurador independiente
que es el que gestiona la provisión de las prestaciones (este asegurador
puede ser una Administración de Seguridad Social, una Institución sin fines
de lucro, o una empresa de seguro) o bien se constituyen reservas en los
balances de la empresa, se trata de cotizaciones efectivas. Cuando los
empleadores se comprometen a suministrar la prestación directamente a
sus trabajadores, sin que medie asegurador autónomo y sin constitución de
reservas, se habla de cotización social imputada.
Las cotizaciones sociales pueden correr también a cargo de las personas
protegidas, sean éstas asalariados, trabajadores autónomos, o pensionistas.
-11-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Las cotizaciones sociales reasignadas son las que realiza un sistema de
protección social a otro con el fin de mantener o incrementar en éste los
derechos de las personas que protege.
Las aportaciones de las administraciones públicas son las destinadas a
sufragar los costes de los sistemas públicos no contributivos o bien a
complementar los ingresos del resto de los sistemas. Pueden tratarse de
ingresos derivados de la recaudación de ingresos específicos legalmente
vinculados a la provisión de una prestación o un sistema de protección
determinado, aunque, por lo general, se trata de aportaciones genéricas
realizadas por las administraciones sin encontrase sujetas a la percepción
de ningún ingreso específico (ingresos generales).
Las transferencias de otros sistemas son los pagos sin compensación entre
los diferentes sistemas de protección social. Constituyen un ingreso para el
sistema que las percibe.
-12-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
Clasificación del gasto: funciones y tipos
Tal y como se ha visto en epígrafes precedentes la delimitación del ámbito
de la protección social y, por tanto del campo de aplicación estadística en la
metodología SEEPROS tiene un evidente carácter funcional. Una
determinada acción es considerada de protección social no tanto por la
naturaleza de la procedencia o titularidad de los recursos empleados, ni por
el carácter público o privado de los organismos que la ejecutan, como por
los objetivos que la animan; por su finalidad, en definitiva. SEEPROS
considera así dentro de la definición de las acciones de protección social
aquellas orientadas a cubrir los riesgos definidos en cada una de sus ocho
funciones. Su descripción detallada, así como los criterios de inclusión y
exclusión asociados a ellas, se encuentran en la Parte II del Manual
SEEPROS (EUROSTAT, 1998).
2.2
Sistema de cuentas sanitarias (SHA)
El Sistema de Cuentas Sanitarias (SHA) proporciona un núcleo de datos
integrales, coherentes y flexibles, así como una base conceptual para el
desarrollo de las estadísticas sanitarias, proponiendo para su ordenación la
Clasificación Internacional de Contabilidad Sanitaria (ICHA). Esta
clasificación presenta tres dimensiones: funcional, por proveedores de los
servicios sanitarios y por fuentes de financiación.
El SHA se propone como objetivos (SHA: § 1.11):
– Proporcionar un núcleo de datos contables sanitarios comparables a nivel
internacional.
– Definir y armonizar internacionalmente los límites de la atención
sanitaria y las categorías básicas que la componen.
– Distinguir las funciones básicas de la atención sanitaria y las que son
funciones relacionadas con la salud, destacando los aspectos
intersectoriales de sanidad que son preocupación común de la política
social y económica en diferentes frentes.
– Presentar cuadros para el análisis de la financiación de la atención
sanitaria, junto a la clasificación de programas de seguros y otras
modalidades de financiación.
– Establecer el marco
de los agregados más relevantes para la
investigación comparativa de la meso y microestructura de los servicios
sanitarios.
-13-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
– Proporcionar un marco para analizar los sistemas sanitarios desde el
punto de vista económico, que sea compatible con el marco general
contable de la Contabilidad Nacional.
Definición del ámbito de aplicación de la cuenta
La definición que ofrece el SHA para el Gasto Sanitario parte de una
aproximación preferentemente funcional de las actividades sanitarias. Una
actividad es considerada sanitaria en función, no tanto de la naturaleza de
las técnicas, los recursos, o los métodos empleados, como de los objetivos
que la animan. Por tanto, se considera que las actividades sanitarias
comprenden la suma de actividades llevadas a cabo tanto por instituciones
como por individuos y que persiguen, mediante la aplicación de
conocimientos y tecnología médico-sanitaria, los siguientes objetivos (SHA:
§ 3.2):
– Procurar la salud de los individuos y prevenir enfermedades.
– Curar enfermedades y reducir la mortalidad prematura.
– Cuidar de las personas afectadas por enfermedades crónicas y que
requieren asistencia sanitaria.
– Cuidar de las personas con impedimentos o minusvalías y que requieran
cuidados sanitarios.
– Asistir a las personas para que puedan tener una muerte digna.
– Proporcionar y administrar la salud pública.
– Proporcionar y administrar programas de salud, aseguramiento sanitario
y otros programas de financiación sanitaria.
Estas funciones u objetivos de las actividades sanitarias se recogen de
manera más precisa y esquemática en la clasificación funcional del SHA. Las
funciones que recoge dicha clasificación son:
Tabla 3. Clasificación sanitaria funcional (ICHA – HC)
Código ICHA
HC.1-HC.5
HC.1
HC.2
HC.3
Descripción
Bienes y servicios sanitarios personales
Asistencia curativa
Rehabilitación
Asistencia de media y larga estancia
-14-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
HC.4
HC.5
HC.6-HC.7
HC.6
HC.7
HC.R
HC.R.1
HC.R.2
HC.R.3
HC.R.4
HC.R.5
HC.R.6
HC.R.7
Servicios sanitarios auxiliares
Productos sanitarios a pacientes externos
Servicios sanitarios colectivos
Servicios de prevención y salud pública
Administración y aseguramiento sanitario
Funciones relacionadas
Formación de capital en las instituciones
proveedoras de bienes y servicios sanitarios
Educación y formación del personal sanitario
Actividades de investigación y desarrollo en el
área sanitaria
Control de la alimentación, higiene y agua potable
Salud medioambiental
Administración y provisión de prestaciones en
especie para personas discapacitadas impedidas
Administración y provisión de prestaciones en
efectivo relacionadas con la sanidad
Esta clasificación a un único dígito es ampliada por el SHA hasta un nivel de
tres dígitos.
El Gasto Total en Sanidad, tal y como se define en el SHA, mide los empleos
finales de las unidades residentes en bienes y servicios sanitarios, (HC.1 a
HC.7) además de la Formación Bruta de Capital en las industrias
proveedoras de salud (instituciones donde la atención a la salud es la
actividad principal (HC.R.1).
Tabla 4. Agregados de Gasto en Sanidad
Código
Descripción
HC.1-HC.4
Servicios sanitarios individuales
HC.5
Productos sanitarios a pacientes externos
TGSP
Total Gasto Sanitario en
personales (HC.1 – HC.5)
HC.6
Servicios de prevención y salud pública
HC.7
Administración y aseguramiento sanitario
TGSC
Total Gasto Sanitario Corriente (HC.1 – HC.7)
HC.R.1
Formación Bruta de Capital
TGS
TOTAL GASTO SANITARIO (TGSC + HC.R.1)
-15-
bienes
y
servicios
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
El Sistema de Cuentas Sanitarias y el Sistema de Cuentas Nacionales
El Sistema de Cuentas Sanitarias se ajusta, por lo general, a los criterios y
recomendaciones del marco general de contabilidad nacional establecido en
el Sistema de Cuentas Nacionales (SNA-93) en su última versión de 1993,
presentando tan sólo dos excepciones: el tratamiento de la salud laboral y
el de las transferencias por cuidados de enfermos en el hogar. En estos dos
casos los criterios propuesto por el SHA son los siguientes:
– Salud laboral: dentro de este concepto se incluyen los gastos que los
empleadores realizan en supervisar la salud de sus trabajadores
(chequeos médicos) o en su atención sanitaria, cuando no constituyen
prestaciones sociales directas a los trabajadores. El SEC-95 considera a
estas últimas prestaciones Consumo Final Efectivo de los hogares,
mientras que las primeras constituyen consumos intermedios de las
empresas. El SHA, por el contrario, y ante el interés por recoger esta
importante actividad sanitaria, incluye los gastos de las empresas en
salud laboral como si de empleos finales se tratara. El criterio básico que
permite encuadrar a la asistencia sanitaria del trabajador, bien como
prestación social directa, bien como salud laboral, se fundamenta en que
esta última tiene una utilidad para el empleador en la medida en que
sirve para mejorar la productividad del trabajador.
– La producción doméstica de servicios sanitarios. Si bien la mayor
parte de los servicios sanitarios corren a cargo de instituciones
especializadas, en ocasiones puede considerarse que en las familias se
prestan servicios sustitutivos de la atención en tales instituciones. SEC95 no contempla la posibilidad de incluir estas actividades como
producción para uso final propio (SEC-95, § 3.09). El Sistema de
Cuentas Sanitarias, en cambio, reinterpreta que los servicios sanitarios
pueden constituir producción doméstica aunque tan sólo en un caso:
cuando la familia en que se produce el servicio percibe una
contraprestación económica en forma de transferencia social y, además,
la percepción de dicha prestación económica constituye una alternativa
frente a la atención sanitaria del paciente en una institución sanitaria.
De acuerdo con estos criterios, en SHA las relaciones entre gasto en
consumo final se reajustan para incluir la posibilidad de gasto en consumo
final de los empleadores (ver tabla).
Sector que realiza el gasto
Administraciones
Públicas
Consumo
efectivo
ISFLSH
Hogares
Sociedades
Transferencias
Transferencias Gasto en Transferencias
sociales en especie
sociales en
consumo
corrientes
-16-
Adquisiciones
totales
Consumo final
individual
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
individual
(D.63)
Transferencias
corrientes
diversas (D.75).
Salud laboral
Consumo
efectivo
colectivo
Total
Consumo efectivo
colectivo de las
Administraciones
Públicas
Gasto en consumo
final de las
administraciones
públicas
especie de las
final
ISFLSH
individual
de los
hogares
diversas
(D.75): Salud
laboral de los
empleados
0
0
0
Gasto en
consumo final
de las ISFLSH
Gasto en
consumo
final de
los
hogares
Gasto en
consumo final
de las
sociedades
efectivo de los
hogares
Consumo final
colectivo
efectivo de las
Administraciones
Públicas
Consumo final
efectivo total =
Gasto en
consumo total
en consumo
final
CLASIFICACIONES DEL GASTO SANITARIO
SHA plantea una triple clasificación del gasto sanitario, por funciones
sanitarias (ICHA-HC), por proveedores sanitarios (ICHA-HP) y por
instituciones financiadoras (ICHA-HF). Es necesario advertir, no obstante,
que las clasificaciones que ofrecen un mayor detalle, principalmente las de
dos y tres dígitos, se encuentran en fase de implantación y desarrollo, razón
por la cual las comparaciones nacionales e internacionales en este nivel de
detalle han de ser en extremo cautelosas. A continuación, se describen
brevemente las definiciones utilizadas en cada uno de estos tres criterios de
clasificación.
HF
HP
HC
-17-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Clasificación funcional del gasto sanitario (ICHA-HC)
En el SHA la clasificación funcional del gasto juega un papel principal en la
determinación de los límites en la definición de las actividades y del gasto
sanitario. Adicionalmente, la clasificación funcional es una de las tres que el
SHA propone para la clasificación de dicho gasto.
Las funciones
siguientes:
principales
que
componen
esta
clasificación
son
las
– De HC.1 a HC.4 Incluye los Servicios sanitarios en las funciones HC.1,
HC.2 y HC.3 que recogen, respectivamente, la asistencia curativa, la
rehabilitación y la asistencia de media y larga estancia. La función HC.4
incluye los servicios sanitarios auxiliares, es decir, el conjunto de
actividades auxiliares ligadas a la producción de servicios sanitarios
personales.
Los servicios sanitarios personales incluyen los fármacos y otros
productos sanitarios que son considerados parte integral del servicio. Del
mismo modo, en la atención de los hospitales se consideran los servicios
de hostelería que éstos ofrecen, tanto a los pacientes como a sus
familiares.
Cada una de estas tres funciones relativas a los servicios sanitarios
personales es objeto de clasificación de acuerdo con un criterio basado
en el régimen o modo de producción del servicio. Se distinguen los
cuatro modos siguientes de producción para los servicios sanitarios:
– Régimen interno: implica el registro formal del paciente en la
institución sanitaria correspondiente y que éste pase al menos una
noche en ella.
– Régimen diurno: comprende aquellos servicios en los que el
paciente es admitido y registrado formalmente en la institución con la
intención de que sea dado de alta en el mismo día de su admisión.
– Régimen externo: incluye la asistencia a pacientes que no son
formalmente admitidos en el establecimiento (centros ambulatorios,
consultorios médicos y de odontólogos, etc.).
-18-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
– A domicilio: incluye toda la asistencia sanitaria recibida por el
paciente en su domicilio.
– HC.5 Productos sanitarios dispensados a pacientes externos. La
distinción entre los servicios sanitarios personales y los productos
médico - sanitarios se refiere más al régimen en que se produce la
prestación que a la propia naturaleza del producto.
Este planteamiento resulta coherente con la consideración de que los
bienes sanitarios no constituyen sino una parte del servicio sanitario que
incluye, además del propio bien, un servicio de asesoramiento del
especialista sobre la necesidad de dicho bien y el modo en que debe ser
utilizado. Así pues, los productos farmacéuticos proporcionados por el
hospital son tan sólo una parte del servicio que éste ofrece y, esos
mismos productos, cuando son adquiridos en las farmacias, constituyen
una parte del servicio que está prestando el profesional que atiende el
establecimiento.
– HC.6 Servicios de prevención y salud pública. Este tipo de servicios
constituye, por lo general, una de las responsabilidades de las
instituciones sanitarias de carácter público. Se trata de actividades cuyo
objeto consiste en el mantenimiento o mejora del estado de salud de la
población, que no constituyen episodios curativos.
Por lo general tienen que ver con la gestión y difusión de información
relativa a la salud o las formas saludables de vida; otra de las
actividades típicamente recogidas en este concepto son las campañas de
vacunación. Adicionalmente, el SHA incorpora en esta función lo que se
ha denominado Salud Laboral, es decir, las actividades sanitarias
sufragadas por los empleadores y que tienen como objeto mantener o
mejorar la productividad de los trabajadores y que, en Contabilidad
Nacional, son consideradas consumo intermedio de las empresas.
– HC.7 Administración aseguramiento sanitario. Es la última de las
funciones recogidas en el SHA e incluye el coste del aseguramiento
sanitario y la administración de los programas sanitarios, tanto públicos
como privados. Entre otros conceptos se recoge en esta función el coste
del servicio prestado por las compañías de seguro sanitario privado.
La Clasificación del gasto sanitario por instituciones proveedoras
(ICHA-HP)
Esta clasificación presenta el gasto en función de las distintas instituciones
encargadas de la provisión de los servicios sanitarios, donde se destacan:
-19-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
– HP.1 Hospitales. Constituyen esta categoría aquellas instituciones
dedicadas preferentemente al tratamiento de pacientes en régimen
interno, sin perjuicio de que en determinadas unidades de dichas
instituciones tenga lugar la atención de pacientes cuyo tratamiento no
supone pernocta en la institución. Se distingue entre hospitales
generales o de agudos (HP.1.1), hospitales específicamente destinados a
pacientes con trastornos psíquicos o derivados del abuso de sustancias
(HP.1.2) y hospitales especializados en otro tipo de tratamientos
(HP.1.3).
– HP.2 Instalaciones residenciales o de enfermería. Comprende los
establecimientos residenciales y los que prestan atenciones de
enfermería, supervisión u otros tipos de atención requeridos por sus
residentes. En este apartado, se deberá incluir tan sólo la parte de
asistencia sanitaria dispensada, que deberá distinguirse de otro tipo de
asistencia de carácter social.
Por su propia naturaleza difusa, entre la asistencia sanitaria y los
servicios sociales, la estimación del gasto sanitario en este capítulo
funcional presenta serias dificultades, lo cual se traduce en que los
resultados de 1997 no recogen gasto alguno en dicha función, mientras
que los de 1999 lo hacen por la cantidad de recursos que se puede
atribuir con seguridad al capítulo en cuestión según el detalle
proporcionado por el Departamento de Sanidad sobre asistencia
concertada.
– HP.3 Proveedores de asistencia sanitaria ambulatoria. Recoge
aquellos establecimientos en los que se atiende a pacientes cuyo
tratamiento no requiere hospitalización, incluyendo tanto aquellos
establecimientos especializados en el tratamiento de pacientes sin
pernocta como aquellos otros dedicados a la prestación de servicios
sanitarios en el domicilio del paciente.
– HP.4 Venta al público de productos sanitarios. En este apartado se
encuentran los establecimientos que tienen por actividad principal la
venta al detalle de productos sanitarios para ser consumidos por el
paciente en su hogar. Los dispensarios de productos farmacéuticos
disponen de un apartado propio dentro de esta categoría.
– HP.5 Administradores de programas de salud pública. Incluye las
instituciones encargadas de la administración y provisión de los
programas de salud publica tales como la promoción y la protección de
la salud. No se recogen aquí, en cambio, las empresas que procuran a
sus trabajadores servicios sanitarios considerados como salud laboral, y
que aparecen en la categoría dedicada al resto de la economía.
-20-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
– HP.6 Administración y aseguramiento sanitario. Rúbrica bajo la que
se consideran los establecimientos dedicados a regular la actividad de
los establecimientos directamente implicados en la provisión de servicios
sanitarios. Se incluyen en este concepto tanto la administración sanitaria
en general como los establecimientos de seguro sanitario.
– HP.7 Resto de la economía. Categoría residual en que se recogen
tanto los establecimientos que no han podido ser clasificados en el resto
de los apartados como algunas unidades específicas, por ejemplo, las
empresas en su calidad de productoras secundarias de servicios
sanitarios de salud laboral. Del mismo modo, constan aquí los hogares
con producción sanitaria doméstica.
La financiación de las actividades en el campo de la Sanidad
En la Cuenta de Sanidad de la C.A. de Euskadi, las operaciones de
distribución y producción de los sectores institucionales se ordenan en una
serie de cuentas sectoriales en que se recoge, además de estas
operaciones, un saldo neto de financiación. La financiación de las
actividades sanitarias adquiere así una doble perspectiva desde la Cuenta
de la Sanidad:
– La primera perspectiva es la de la financiación directa y considera la
contribución de cada sector institucional a la financiación de las
actividades sanitarias en función, tanto del consumo directo realizado
por las unidades residentes del sector en cuestión, como de los pagos
directos realizados en beneficio de unos terceros que son los que
perciben el servicio sanitario. En esta categoría entra, por ejemplo, la
atención sanitaria proporcionada por la red pública a los ciudadanos.
– La segunda perspectiva analiza la procedencia última de las fuentes de
financiación. De acuerdo con esta visión, se considera el saldo de
financiación de cada sector neto de las operaciones de distribución que
tienen lugar entre las se hace constar en las cuentas por sectoriales
institucionales.
-21-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
3. ANÁLISIS COMPARADO DE LA EVOLUCIÓN DEL GASTO EN
PROTECCIÓN SOCIAL EN EUROPA
OCDE ofrece una perspectiva comparada de 30 países con diferentes datos
relativos al sector sanitario, incluyendo indicadores de gasto en sanidad. Sin
embargo, y al contrario de lo que sucede con SEEPROS, el sistema de
cuentas de la sanidad aún no ha sido aplicado en buena parte de las
instancias estadísticas nacionales, razón por la que OCDE aconseja
prudencia al usuario que emplee la información de su base para efectuar
comparaciones entre países.
La mayor experiencia acumulada en la aplicación de la metodolgía SEEPROS
permite afirmar que la información sobre protección social publicada
periódicamente por EUROSTAT aporta un aceptable nivel de comparabilidad,
sobre todo en las categorías más agregadas de gasto e ingreso de los
sistemas de protección social. Dicha comparabilidad permite un análisis
comparado de la evolución del gasto en prestaciones sociales en los países
europeos.
En este apartado se realiza un análisis exploratorio de esta evolución,
análisis que se orienta principalmente a contrastar la hipótesis de
convergencia en la intensidad de la protección que ofrecen a sus ciudadanos
los sistemas de protección social en los países europeos. Este análisis se
presenta aquí como simple muestra de las posibilidades que ofrece la
información sobre protección social reunida en las bases de datos de
EUROSTAT y elaborada a partir de la metodología SEEPROS.
Dimensiones e indicadores de los sistemas de protección social
Los sistemas de protección social se han venido caracterizando de acuerdo
con dos dimensiones básicas, la intensidad y el esfuerzo. La dimensión
intensidad se refiere, en principio, al grado en que las necesidades
individuales que convencionalmente recaen en el ámbito competencial de
los sistemas de protección quedan satisfechas por medio de los mecanismos
de solidaridad del sistema, si bien, por razones evidentes, generalmente se
asimila al aspecto meramente cuantitativo del gasto ejecutado, supuesto
que un mayor gasto implica automáticamente un mayor grado de
satisfacción. La dimensión esfuerzo, por su parte, constituye una medida
relativa del gasto ejecutado en función de los recursos disponibles, de modo
que sirve para interpretar la vocación protectora de la comunidad en la que
se enmarca el sistema y, más particularmente, la de su sistema político.
Las dos dimensiones aludidas carecerían de virtualidad analítica si no
incorporasen la posibilidad de medición de acuerdo con algún tipo de
indicador. De hecho, la construcción de tales indicadores y su afección a
una variable o aspecto concreto para el que sirve de referencia es labor que
atañe al analista. Tal es así que las propuestas en este sentido son diversas,
si bien contienen un importante grado de consenso.
-22-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
En el caso de la dimensión intensidad sus indicadores disponen, como ya se
ha dicho, del referente básico del gasto ejecutado, el cual se admite como
aproximación al grado de satisfacción alcanzable. Sin embargo, el gasto
total sirve de poco si no se corrige con alguna medida de las necesidades
cuya cobertura trata de garantizar. En la aproximación más sintética del
indicador esta medida es la población total de la sociedad de referencia, es
decir, el indicador más básico y sintético de la intensidad de la protección
que procura un determinado sistema de protección social es el del gasto en
protección social por habitante, medido generalmente en unidades de
paridad de poder de compra (en adelante, PPC)4.
Finalmente, por lo que respecta a la variable esfuerzo, ésta se mide
generalmente mediante el indicador gasto en protección social en
porcentajes del PIB, de modo que propone una imagen del gasto siempre
relativa a la disponibilidad de los recursos económicos del sistema social de
referencia. Intensidad y esfuerzo de los sistemas europeos de protección
social, 1999
Tabla 5. Intensidad y esfuerzo de los sistemas europeos de
protección social, 1999
Gasto per
cápita en
Protección
social. PPC.
INTENSIDAD
Bélgica
Dinamarca
Alemania
Grecia
España
Francia
Irlanda
Italia
Luxemburgo
Holanda
Austria
Portugal
Finlandia
Suecia
Reino Unido
EU-15
6.573
7.440
6.633
3.648
3.416
6.385
3.512
5.507
8.479
6.902
6.716
3.588
5.722
7.116
5.872
5.793
ÍNDICE
EUR15=100
Gasto en
Protección
social en %
PIB
ESFUERZO
113
128
115
63
59
110
61
95
146
119
116
62
99
123
101
100
28,2
29,4
29,6
25,5
20,0
30,3
14,7
25,3
21,9
28,1
28,6
22,9
26,7
32,9
26,9
27,6
ÍNDICE
EUR15=100
102
107
107
92
72
110
53
92
79
102
104
83
97
119
97
100
Fuente: EUROSTAT (2002) y elaboración propia.
4
Como unidad de cuenta se ha seleccionado el PPC que, frente al Euro o ECU,
dispone de la ventaja de recoger las diferencias en precios que existen entre los
países y, por lo tanto, no infravalora la magnitud del gasto por habitante en los
países donde cada Euro o ECU tiene un mayor poder adquisitivo. Las tasas de
conversión utilizadas han sido las mismas que propone EUROSTAT (2002) relativas
a los bienes de consumo privado.
-23-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Convergencia de los niveles de intensidad de la protección social en
Europa
Para abordar el análisis de la convergencia utilizaremos dos técnicas que ya
han sido suficientemente empleadas y contrastadas en la literatura, el
análisis de convergencia  y el análisis de convergencia  (Barro, 1991;
Barro y Sala-i-Martín, 1992).
La primera de ellas se asocia a una reducción a lo largo del tiempo de
alguna medida de la dispersión de la variable, habitualmente la desviación
típica de los valores logarítmicos de las observaciones, si bien en este
trabajo hemos optado por utilizar otra variante que consiste en utilizar el
coeficiente de variación como medida estándar de dispersión relativa. A los
efectos de la aplicación de esta técnica, asociamos la hipótesis de
convergencia con el descenso, a lo largo del periodo, de la variabilidad
constatada en el conjunto de las observaciones de gasto en protección
social per capita en PPC.
El Gráfico 1 muestra la senda de evolución temporal de nuestro índice de
dispersión. Notará el lector que se han elaborado series distintas con los
valores obtenidos para dos grupos de países: EU-12 se corresponde con los
países integrantes de la Unión tras la ampliación de 1986 mientras que EU10 no incluye ni a Grecia ni a Luxemburgo5. Apréciese los siguiente:
– Que el patrón de convergencia sigma es claro: sobre el periodo
completo, el coeficiente de variación para EU-12 se reduce
aproximadamente en un 30%. Esta tendencia convergente se muestra
aún más acusada para la muestra EU-10, cuyo valor de dispersión
alcanza una reducción ligeramente superior al 40%.
– Que la reducción operada no alcanza de ningún modo la entidad
observada en trabajos anteriores. A lo largo del periodo 1980-1999 y
para el grupo de países EU-12, la dispersión desciende a una tasa media
anual que no alcanza el 3% y que contrasta con la del período 19681992 que, según los datos aportados por Alonso et al. (1997), alcanza el
5,5% anual.
Figura 1. Convergencia 
5
La razón por la que se han eliminado estos dos países se justifica, en el primer
caso, por la escasa confiabilidad de los datos y, en el segundo, porque los valores
de las prestaciones se ven afectados por circunstancias particulares del país, en
particular su reducido tamaño y elevada renta per cápita.
-24-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
Coeficiente de variación
0,5
0,4
0,3
1.
98
0
1.
98
1
1.
98
2
1.
98
3
1.
98
4
1.
98
5
1.
98
6
1.
98
7
1.
98
8
1.
98
9
1.
99
0
1.
99
1
1.
99
2
1.
99
3
1.
99
4
1.
99
5
1.
99
6
1.
99
7
1.
99
8
1.
99
9
0,2
EU-10

EU-12
Que pueden distinguirse dos etapas distintas que responden a
patrones de comportamiento diferentes: la reducción de la dispersión
se concentra en el subperiodo 89-93, mientras que en los
subperiodos 85-89 y 93-99 ésta resulta mucho menos acusada, en
tanto que se observa cierto estancamiento en la tendencia
convergente de los datos, para registrarse incluso puntuales
incrementos anuales de la dispersión.
En el contraste de la convergencia  se han seguido diferentes métodos. La
propuesta original de Barro (1991) y de Barro y Sala-i-Martín (1992),
aplicada a la convergencia en PIB per capita, utilizaba secciones cruzadas
con los valores en la etapa inicial y las tasas de crecimiento de la variable
en cuestión a lo largo del periodo muestral. Este enfoque ha servido para
acumular evidencia sobre la convergencia real en PIB p.c. (ver por ejemplo,
Mankiw, Romer y Weil, 1992). Idéntico instrumento ha sido aplicado por
Alonso et al. (1997) en el contraste de la convergencia de indicadores de
intensidad de protección social. Estos últimos autores estiman la ecuación
(1) para 11 países europeos6 en el periodo 1966-92, concluyendo que se ha
dado cierta convergencia en dos de los subperiodos considerados (1966-74
y 1978-86) mientras que en el restante (1974-1978) se observó un proceso
de divergencia.
Figura 2. Convergencia .
6
EU-12 excepto Grecia, por insuficiencia de información.
-25-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Log(GPSp.c.1999/GPSp.c.1985)
0,1
pt
0,05
lu
gr
es
ie
it
uk
fr
dk
be
0
0,45
0,5
0,55
de
nl
0,6
0,65
Log(GPS p.c.en 1985)
No obstante, las estimaciones basadas en secciones cruzadas han sido
duramente criticadas en la literatura, por ofrecer estimadores sesgados de
las tasas de convergencia o por no tener en cuenta la notable
heterogeneidad entre las economías consideradas (Evans, 1997, 1998).
Buscando corregir estos problemas se han propuesto métodos alternativos
algunos de los cuales pasan por la utilización de técnicas de panel (ver, por
ejemplo, Islam, 1998, Maddala y Wu, 2000). Este tipo de modelos ha sido
aplicado asimismo en trabajos que contrastan la hipótesis de convergencia
en otro tipo de variables. Sanz y Velázquez (2001), por ejemplo, analizan la
convergencia del tamaño y la composición del gasto público mientras que
Alonso et al. utilizan esta técnica en su trabajo, ya mencionado, sobre
convergencia de las prestaciones de protección social en Europa. Siguiendo
este enfoque hemos estimado la ecuación (1) obteniendo unos resultados
en los modelos de efectos fijos y efectos aleatorios que se muestran en las
columnas FEM y REM, respectivamente, en la Tabla anexa.
log(Git / Git 1 )   i   log Git i   it
(1)
De acuerdo con la literatura (De la Fuente, 2000) la convergencia  puede
ser condicional o absoluta. La primera resulta menos restrictiva puesto que
no requiere que los países en cuestión se aproximen hacia un mismo valor
de la magnitud, aquí la intensidad del gasto en prestaciones sociales. Al
contrario, admite la existencia de convergencia cuando cada país se
aproxima a un valor distinto al que llegaría en el estado estacionario.
El test de Hausman es una prueba para la inexistencia de correlación entre
los efectos no observados y los regresores. Si se acepta la hipótesis
podemos hablar de convergencia absoluta (siempre que  resulte
estadísticamente significativa), dado que las diferencias entre países
pueden considerarse parte de la perturbación aleatoria. Si el test de
Hausman concluye con el rechazo de la hipótesis nula, la convergencia será
-26-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
condicional, siempre y cuando los coeficientes asociados a las variables
Dummy de cada país resulten significativamente diferentes entre sí7; en
caso contrario, debería aceptarse la hipótesis de convergencia absoluta.
Los datos sugieren la presencia de un proceso de convergencia absoluta en
el periodo muestral 1985-99. Cuando se contemplan tres subperiodos, sin
embargo, el único en el que se mantiene la conclusión anterior es 1989-93.
Para los otros dos subperiodos los resultados son diferentes. En el
subperiodo 85-89 el modelo de efectos fijos resulta el más apropiado,
mientras que el coeficiente  resulta significativo, por lo que debería
hablarse, en todo caso, de convergencia condicionada. Las conclusiones
anteriores son las mismas con independencia de que recojamos o no a
Grecia y Luxemburgo en la muestra. En el último subperiodo considerado,
1993-99, en cambio, los resultados son diferentes en función de que se
trabaje con una u otra muestra. Con EU-10 se confirma que la
convergencia, en caso de tener lugar, sería condicionada. Ahora bien, el
coeficiente  en el modelo de efectos fijos no es significativo. Por otro lado,
con EU-12 ha de aceptarse la hipótesis de convergencia absoluta.
7
Se empleará un test de razón de verosimilitudes (la hipótesis nula es la de
igualdad de todas los términos independientes específicos de cada país).
-27-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Tabla 6. Convergencia . Resultados de la estimación de la ecuación
(2).
EU-12
OLS

FEM

REM
L-R

Hausman
(2)
1985-99
1985-89
1989-93
1993-99
-0.035a
-0.054a
(-5.2)
(-2.5)
-0.019a
-0.166a
(-2.1)
(-2.4)
-0.065a
-0.417a
(-3.5)
(-2.2)
-0.026a
0.032
(-3.7)
(0.7)
18.2
(3)
-0.036a
0.74
(-4.5)
36.8
-0.022b
4.41
(-1.7)
21.5
-0.258a
0.81
(-3.6)
37.2
-0.024a
1.78
(-2.1)
EU-10 (4)
OLS

FEM

REM
L-R

Hausman
(2)
1985-99
1985-89
1989-93
1993-99
a
-0.043a
-0.051a
(-8.00)
(-3.79)
-0.034a
-0.197a
(-3.91)
(-2.75)
-0.062a
-0.059
(-5.75)
(-0.99)
-0.033a
-0.029
(-4.06)
(-0.57)
11.6
(3)
-0.043a
0.44
(-7.17)
28.9
-0.037
5.11
(-0.01)
10.6
-0.061a
0.00
(-5.48)
22.1
-0.033a
4.31
(-2.75)
y b indican valores significativos a un nivel de confianza del 95% y 90% respectivamente.
(1) Entre paréntesis se muestra el valor del estadístico t de White.
(2) L-R es un test de razón de verosimilitudes para la hipótesis nula de igualdad de términos
independientes.
(3) Hausman es un test de independencia entre los efectos aleatorios y las variables explicativas.
(4) Excepto Luxemburgo y Grecia.
Evolución relativa frente a una norma europea de gasto social.
-28-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
Finalmente, hemos querido incorporar una técnica complementaria de las
anteriores, ya experimentada en ejercicios similares (Lagares, 1988, Boscá
et al., 1997), para visualizar el proceso de convergencia o divergencia en
intensidad del gasto en protección social en Europa.
El método consiste en describir un patrón de gasto europeo. Dicho patrón
constituye una vara de medir en tanto que define un valor normal de gasto
en función de cada combinación de circunstancias económicas y
sociodemográficas. Con respecto a dicho valor normal, puede compararse el
valor real de la intensidad de las prestaciones en cada país. En principio, la
elección del patrón que se va a utilizar puede considerarse una decisión
arbitraria, si bien lo más lógico es establecer ese patrón de acuerdo con el
comportamiento observado en los países objeto de atención durante un
periodo de tiempo suficientemente prolongado8. Este es el método
empleado en los trabajos citados y el que se adoptará también en el
presente. Una vez se haya establecido el patrón europeo, será posible
comparar la intensidad observada en cada país y año con su intensidad
normal, es decir, la que se habría alcanzado si el país en cuestión se
ajustase perfectamente al patrón definido.
En la obtención del patrón europeo se ha utilizado el siguiente modelo9:
GPSit  i  X it    it
(2)
GPSit representa el logaritmo del gasto en prestaciones sociales en
el país i y en el periodo t medido a precios y unidades PPC de 1995;  es el
X it es la matriz
vector con los coeficientes de las variables explicativas, y
Donde,
que recoge los valores de las variables explicativas en cada país y año.
representa la perturbación aleatoria.
 it
Es importante señalar, al igual que se hace en los trabajos de Lagares y Boscá et
al., que con la definición de la norma de gasto no se trata de ofrecer una
explicación de los condicionantes últimos de la intensidad del gasto social, ni, por
descontado, emitir juicios de valor sobre los niveles óptimos de protección. Se trata
simplemente de “obtener una descripción razonable de la situación del gasto social
en Europa, en aras a establecer comparaciones internacionales” (Boscá et al.,
1997: 67).
8
9
El modelo admite dos especificaciones distintas:
En el modelo de efectos fijos
puede escribir:
 i es
una término independiente para cada país y se
GPSit   i  X it   it
En el modelo de efectos aleatorios
i
es una perturbación específica y el modelo se
escribe:
GPSit    X it   it  ui donde, Eui   0;Varui    ; Cov it , ui   0
-29-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
Obsérvese que en el modelo de efectos fijos los coeficientes de las variables
explicativas se consideran comunes a todos los países y años, mientras que
los términos independientes son específicos de cada país.
La ecuación anterior se ha estimado utilizando información para los 12
países de la muestra durante el periodo 1985-99. En la estimación se han
utilizado técnicas de panel resultando los coeficientes que se resumen en la
tabla anexa.
Tabla 7. Resultados de la estimación de la ecuación (2)
Variable (2)
PIB p.c.
FEM (5)
REM (6)
1.1121
1.1522
(13.9)
(15.7)
Población
>65
0.0580
0.0546
(5.9)
(5.9)
Desempleo
0.0147
0.0151
(3.3)
(3.6)
-0.0199
-0.0135
(-4.4)
(-3.4)
Actividad
RV (3)
Hausman (4)
271.2***
24.5***
(1) Estadísticos t entre paréntesis.
(2) Las variables explicativas en el modelo son: logaritmo del PIB por habitante medido a
precios y PPC constantes de 1995, población de 65 años o más en porcentaje, tasa de
actividad en porcentaje, y tasa de desempleo en porcentaje.
(3) RV es un test de razón de verosimilitudes para la hipótesis nula de igualdad de términos
independientes.
(4) Hausman es un test de independencia entre los efectos aleatorios y las variables
explicativas.
(5) Modelo de efectos fijos.
(6) Modelo de efectos aleatorios.
*** expresa niveles de significatividad del 99%.
De acuerdo con el test de Hausman se prefiere el modelo de efectos fijos
(FEM) frente al de efectos aleatorios (REM). El test de razón de
verosimilitudes indica unos valores de los términos independientes
significativamente distintos por países (a los niveles de confianza
habituales). Es decir, se acepta que, en general, los patrones de gasto
social de cada país difieren en sus términos independientes que reflejan
particularidades de cada país en otras variables no incorporados en el
modelo, y que atribuimos a factores institucionales, culturales, políticos,
etc.
-30-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
El ajuste proporciona 12 patrones diferentes, uno por país. Dado que cada
patrón o norma difiere tan sólo en el término independiente, la norma
europea puede construirse con los valores de  que eran comunes a todos
los países y un término independiente obtenido como media ponderada de
los de los países incorporados en la muestra. La ponderación10 evita que
países pequeños como Luxemburgo tengan el mismo peso que otros
grandes, como Alemania, en la determinación de la norma europea.
Una vez definida la norma comunitaria puede definirse una diferencia entre
la posición del país i en el periodo t :
Diferenciait VOit  VTit
Donde,
VOit es el valor observado de GPS en el país i y el periodo t.
VT it es el valor teórico, es decir, el que hubiese alcanzado GPS y el periodo t
si el país i se ajustase perfectamente al patrón europeo estimado, pero
tendiendo en cuenta las condiciones económicas y socio demográficas en
dicho país y periodo.
Las diferencias calculadas se pueden utilizar para situar relativamente a
cada país con respecto a la norma en un periodo dado. Este ha sido el
enfoque en los trabajos de Lagares y Boscá et al. ya mencionados. Pero
también pueden servir para ofrecer una imagen dinámica, mostrando la
evolución en el tiempo de las diferencias calculadas.
En los gráficos siguientes representamos la manera en que han
evolucionado las posiciones de cada país con respecto al patrón obtenido en
cada año, que vendría representado por el valor cero (la diferencia con
respecto al estándar europeo de cada año se mide en porcentajes sobre el
valor real del gasto per capita). Hemos agrupado a los países en función de
la trayectoria que han seguido11:
España y Portugal constituyen un buen ejemplo de comportamiento
nacional diferenciado. Al inicio del periodo, sus respectivos sistemas de
protección social se situaban, con claridad, por debajo de lo que cabría
esperar en virtud de sus circunstancias económicas y sociodemográficas.
Sin embargo, la evolución relativa de los mismos, a lo largo del periodo
10
Se ha utilizado como criterio de ponderación la población de cada país.
Nótese que no se ha representado la trayectoria de Grecia por la falta de
confiabilidad que ofrecían sus datos.
11
-31-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
analizado, dibuja trayectorias diferentes en relación con el patrón de gasto
europeo estimado para cada año: mientras que Portugal muestra un
comportamiento decididamente convergente; en el caso español, aunque
con oscilaciones, se aprecia una senda de alejamiento progresivo respecto a
la norma comunitaria.
Gráfico 4
0,4
0,2
Alemania
0,0
Francia
Luxemburgo
-0,2
Portugal
-0,4
-0,6
1985
1987
1989
1991
1993
1995
1997
1999
Gráfico 5
0,6
0,4
Dinamarca
0,2
Holanda
Reino Unido
0,0
-0,2
1985
1987
1989
1991
1993
-32-
1995
1997
1999
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
Gráfico 6
0,2
0,0
Bélgica
España
-0,2
Irlanda
Italia
-0,4
-0,6
1985
1987
1989
1991
1993
1995
1997
1999
4. CUENTAS SATÉLITE EN CONTEXTOS REGIONALES
La disponibilidad de datos sobre protección social para la Comunidad Foral
Navarra posibilitaría situar a ésta en comparación con un patrón europeo
obtenido de acuerdo con el procedimiento expuesto en el epígrafe anterior,
lo cual requeriría aplicar la metodología SEEPROS en un contexto regional lo
que significa enfrentar dificultades específicas algunas de las cuales se
expondrán más adelante en este mismo epígrafe. Con este objetivo el
Instituto de Estadística de Navarra, IEN, en colaboración con el
Departamento de Bienestar Social prepara en estos momentos una serie
completa entre 1996 y 2001 de gasto e ingreso de los sistemas de
protección social en Navarra. Los resultados de esta operación permitirían
valorar la evolución relativa de la intensidad protectora de los sistemas de
protección social que actúan en la Comunidad Navarra a lo largo de dicho
período. Tal evolución estaría influida no sólo por las decisiones de los
agentes públicos y privados en el marco de los sistemas de protección
social, sino también por peculiaridades demográficas y económicas de la
esta Comunidad frente al resto de las que componen el territorio nacional.
El hecho de que algunas de las unidades institucionales que actúan en el
ámbito de la protección social lo hagan dentro de los límites de una
Comunidad Autónoma hace que los órganos estadísticos regionales
dispongan, por cercanía, de algunas facilidades en la recopilación y
explotación de sus bases de información, así ocurre, por ejemplo con las
competencias en los campos de la sanidad o los servicios sociales
transferidas a las comunidades autónomas. Sin embargo, y como
contrapartida, la aplicación de las metodologías SEEPROS y SHA en
contextos regionales también presenta dificultades específicas que no
afectan a idénticas operaciones cuando se aplican sobre referentes
nacionales.
-33-
Las Cuentas Satélite en el Sistema de Cuentas
La principal dificultad procede de la existencia de agentes que desarrollan
acciones de protección social actuando con vocación nacional, como el INEM
o las Administraciones de la Seguridad Social, y se manifiesta tanto en la
imputación territorial del gasto como, y de manera más acusada, en la del
ingreso:

Las territorialización de las prestaciones económicas, por lo general, no
suele presentar problemas, aunque sí la de las transferencias sociales en
especie cuando suponen producción no de mercado de estas
instituciones. Dicha producción no de mercado ha de valorarse a través
de los costes de producción que, en ocasiones son de difícil
territorialización.

Mayores problemas surgen desde el lado de la atribución territorial de
los ingresos de tales agentes. Siempre puede reconocerse la procedencia
de las cotizaciones sociales, mas no ocurre otro tanto con las
aportaciones públicas que han de ser objeto de imputación.
En estos casos pueden adoptarse dos soluciones o criterios alternativos, a
pripori igual de aceptables, pero con un significado completamente distinto
el uno del otro:
La primera vía consiste en determinar la proporción en que la Comunidad
Autónoma en cuestión contribuye al sostenimiento de los gastos del
organismo en el conjunto del Estado que no son financiados a través de
cotizaciones sociales. Este criterio tiene la virtud de ser fácil de aplicar en
comunidades como las de Navarra o Euskadi, cuyo sistema de financiación
autonómica explicita la contribución de la Comunidad al sostenimiento de
las competencias no transferidas.
El segundo criterio implica explorar una cuestión diferente: no ya la de cuál
es la contribución de la comunidad autónoma al sostenimiento de los gastos
derivados de la actuación de las instancias nacionales, sino el de cuál es el
coste para dichas instancias de las actuaciones en la Comunidad Autónoma,
con independencia de cuál fuera el origen último de los fondos con que
cuentan. De acuerdo con este criterio las aportaciones públicas a la
Seguridad Social o al INEM se repartirían por Comunidades Autónomas en
función de las necesidades derivadas del pago de las prestaciones.
Conclusión
En esta comunicación se han tratado varias cuestiones que se sintetizan a
continuación.
-34-
Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
Nos hemos referido, en primer lugar, a las cuentas satélite como
instrumento ligado a la contabilidad nacional y que complementa la
información que aporta el marco general contenido en el SEC-95.
Hemos descrito dos metodologías que dan lugar a las cuentas satélite de la
protección social (SEEPROS) y de la sanidad (SHA), con alusiones especiales
a los aspectos en los que entran en contradicción con el marco general de
contabilidad nacional.
En tercer lugar, hemos tratado de describir la capacidad descriptiva de los
datos obtenidos a partir de la aplicación de la metodología SEEPROS
realizando un breve análisis de la evolución relativa de la intensidad del
gasto en prestaciones sociales en doce países europeos.
Finalmente, hemos descrito algunas de las dificultades con las que se
encuentra una operación que trate de aplicar este tipo de metodologías en
ámbitos subestatales.
Se concluye de todo lo anterior la posibilidad y el interés de poner en
marcha operaciones como éstas en Navarra. Actualmente se trabaja en la
realización de una cuenta de protección social para la Comunidad Foral de
Navarra que aportará datos del período 1996-2001, y que estará disponible
a lo largo de este año.
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Cuentas de Sanidad y Cuentas de Protección Social y su aplicabilidad en Navarra
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UCM.
-37-
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