Los ritos de tránsito convierten la navidad en un tiempo cargado de

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NOTA DE PRENSA
¡Navidad, Navidad, Oscura Navidad!
LOS RITOS DE TRÁNSITO CONVIERTEN LA NAVIDAD EN UN TIEMPO
CARGADO DE RIESGOS

Los niños celebran su paso a la pubertad con los primeros cigarrillos; los
púberes juegan a ser adolescentes con su primera litrona; los adolescentes
se atreven con su primera borrachera; aparece la desinhibición propicia de
los primeros escarceos sexuales y se ‘relaja’ el consumo de la cocaína,
LSD y otras drogas de diseño.

Tomar más de 4 ó 5 consumiciones en menos de dos horas es una
forma de beber avocada a la intoxicación.

El peso de estas fiestas recae sobre la mujer. Ella organiza las fiestas
maneja presupuestos ajustados, entra en juego la competitividad y una
sobrecarga de relaciones sociales y familiares que generan una presión
sobrevenida.
Bilbao, diciembre de 2010.- Bajo el título “Alcohol y drogas; felices fiestas”, el
psiquiatra y presidente de la Sección de Toxicomanías de la Academia de Ciencias
Médicas de Bilbao, Jerónimo García San Cornelio, aborda los riesgos que se asumen en
Navidad en el ciclo de conferencias organizado por Encuentros con la salud, y
puntualiza que “los ritos de tránsito convierten la Navidad en un tiempo cargado de
riesgos”.
A la hora de definir este concepto, Jerónimo García recuerda que “en estas fechas los
niños celebran su paso a la pubertad con los primeros petardos y los primeros
cigarrillos; los púberes juegan a ser adolescentes con su primera litrona; los
adolescentes se atreven con su primera borrachera; aparece la desinhibición que
propicia de los primeros escarceos sexuales y se ‘relaja’ el consumo de la cocaína, LSD
y otras drogas de diseño”.
A mantiene sus constantes religiosas en algunos sectores, el psiquiatra asegura que “la
Navidad ha regresado a sus orígenes lúdicos y de fiesta socialmente alocada, de
rendimiento de culto al cuerpo, simbolizadas de forma efectiva con las comilonas, los
grandes encuentros alrededor del alcohol y las fiestas de encuentro y deseo de contacto
en discotecas, cotillones, etc.”. Desde este punto de vista, García San Cornelio destaca
la peculiaridad de que “todo ello se produce en una confluencia de espacios y edades.
La calle es el escenario predilecto y en ella confluyen varias generaciones, lo que
provoca un choque de culturas y de formas de ver la vida”.
Hay una perspectiva médica que marca estas fechas. Así, el especialista apunta que “los
excesos en la alimentación pueden ocasionar descontroles en la diabetes y la tensión
arterial, úlceras de estómago, ataques de gota e incluso un aumento del número de
infartos”. A ello hay que añadir que “el acaloramiento derivado de un consumo excesivo
de alcohol genera una desinhibición del carácter que, en ocasiones, deriva en
comentarios sexistas o xenófobos que pueden acabar en disputas violentas. Es una pauta
que se repite año tras año”.
Desde el punto de vista psiquiátrico, existen algunas variables a considerar. “El espíritu
navideño lo impregna todo pero el peso de estas fiestas recae sobre la mujer. Ella
organiza las fiestas bajo la condena de un presupuesto que genera una presión
sobrevenida. Además, entran en liza la competitividad con otros miembros de la familia
(“mi madre cocina mejor que tú”, por ejemplo…), la demanda del hombre para que se
sume a la celebración de su círculo social y la exigencia de los hijos, que piden una
atención extra. Esta acumulación puede derivar en cuadros de irritabilidad, ansiedad,
tensión, depresión y melancolía”.
García San Cornelio recurre a las cifras para dibujar una semblanza de estas fiestas.
“Alrededor del 29 por ciento de la población es fumadora habitual, porcentaje que se
eleva en estros días. Hay que considerar que el 25% por ciento de la población ha
dejado de fumar alguna vez y el riesgo de recaídas también se agranda con la
acumulación de fiestas y relaciones sociales”.
En lo que atañe al alcohol, el psiquiatra arguye que “ha de distinguirse quien bebe para
el paladar de quien bebe para la neurona. Los primeros beben por el placer de los
sabores, mientras que hay un colectivo que lo hace sólo de manera descontrolada.
Tomar más de 4ó 5 consumiciones en menos de dos horas es una forma de beber
avocada a la intoxicación. Pese al carácter desinhibidor, que influye en la relajación de
las relaciones sexuales y disminuye las tasas de autocontrol (de ahí el error de convertir
la píldora del día después en un anticonceptivo…), el alcohol es un depresor.
Encuentros con la Salud
Encuentros con la Salud es un programa de prevención y promoción de hábitos
saludables, que cuenta con una vertiente académica. Por ello, el doctor Asqueta Sóñora
habla sobre este mismo tema a los estudiantes de la Universidad del País Vasco-Euskal
Herriko Unibertsitatea, en un acto que tiene lugar por la mañana en el Salón de Grados
de la Facultad de Medicina y Odontología de la UPV, campus de Leioa (Bizkaia).
Encuentros con la Salud es una iniciativa organizada de forma conjunta por la
Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, el diario El Correo, la facultad de Medicina y
Odontología de la Universidad del País Vasco y la agencia especializada Docor
Comunicación. Para esta cita en concreto, se cuenta además con la colaboración del
Departamento de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno vasco.
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