SALA DE LECTURA — REFERENCIA 1

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SALA DE LECTURA — REFERENCIA 1
RETOS DEL EJERCICIO DE LAFUNCIÓN PÚBLICA
VEEDURÍA DISTRITAL, UNIVERSIDAD DEL VALLE, Democracia, participación y
control social a la gestión pública, Bogotá, 2005, pág. 141-149.
El Artículo 40 de lo Constitución Colombiano establece entre los derechos ciudadanos “acceder al desempeño
de funciones y cargos públicos”; se trata de un derecho no totalmente realizado por las características del
sector público colombiano y las logros que han dominado en gran medido el acceso de los personas al
empleo público, especialmente en años recientes. En efecto, hasta hace poco el empleo fue en ciertos
sectores de la administración estatal sinónimo de estabilidad, remuneraciones aceptables e, incluso, status
social, pero estas distinciones han sido tocados por los transformaciones del sector, en particular lo reforma
de la administración pública, las políticas de ajuste fiscal y de reducción del tamaño del Estado, que han
determinado la desaparición de entidades, [u reducción de plantas de personal y otros cambios que han
limitado ese derecho. Pero, incluso antes de que las procesos de reforma cobraron fuerzo sólo podían
acceder a un empleo público estable y de calidad un porcentaje limitado de ciudadanos y ciudadanos, de tal
formo que este derecho llegó a convertirse en cierta medida en un privilegio.
No es el objeto de este texto básico analizar estos procesos, sus fundamentos e impactas, pera parece
necesario plantear que las reformas tuvieron cama justificación, fuera de las razones fiscales e institucionales,
las propias debilidades que se afianzaron en el imaginario de la opinión pública -con razón o sin razónrespecto de la ineficiencia, lo ineficacia y, en algunos casos, el desgreño y lo corrupción en el servicio público.
Es evidente que se trata de un proceso que no ha terminado y que, particularmente en el contexto de
dominación y penetración de la ideología neoliberal, sigue buscando debilitar o cuestionar el servicio público
con base en una especie de fórmula o idea fuerzo” según lo cual lo público estatal es costoso e ineficiente y
propicia lo corrupción, mientras lo privado representaría el paradigma de lo eficiente, rentable y transparente.
Fórmula puesta en cuestión en diversos procesos de privatización de servicios públicos, como en el paso del
“subsidio a la oferta” al “subsidio de la demanda”- que no han conducido a eliminar la corrupción ni la
ineficiencia y que, en cambio, han profundizado factores de inequidad.
Lo que se plantea como reto o los servidores públicos, más allá del debate sobre los fundamentos e impactos
de estas tendencias, es la defensa de las instituciones y la reafirmación de la vigencia, validez y pertinencia,
social, institucional y económica de los servicios, actividades y funciones realizados por las entidades
estatales. Enfrentar con éxito tal reto sólo es posible a partir de resultados y logros concretos en el desarrollo
de la función pública, particularmente en su relación con los ciudadanos y la comunidad en general.
En el contexto actual de desarrollo del Estado colombiano y de debate sobre su papel en todos los sectores y
niveles de lo administración pública, las entidades públicas en general y los servidores en particular enfrentan
retos complejos pero igualmente imperativos, paro reafirmar su validación y pertinencia institucional y social:
lo equidad, eficiencia y transparencia en el uso de los recursos públicas; el destierro de lo corrupción y
diversos prácticos clientelistas y burocráticas; la rendición de cuentas, su modernización y democratización
paro el logro efectivo de los propósitos del Estado social de derecho.
Se trata de retos que implican tanto o las entidades como organizaciones y colectivos, pero igualmente a cada
servidor público y que requieren un esfuerzo mancomunado de todos los niveles, desde los altos ejecutivos
públicos hasta los funcionarios de menor nivel jerárquico. Nos interesa en esta parte, sin embargo resaltar
retos que tocan más el compromiso de coda servidor público y que sin embargo están articulados o
íntimamente ligados ala vida y lo dinámica de cada entidad pública.
En concreto, se requieren al menos tres condiciones o presupuestos del servicio público: la profesionalidad, la
identidad y el sentido ético.
3.1 La profesionalidad
Es un hecho ampliamente conocido -casi un lugar común- que asistimos a una época de profundo cambio
tecno-científico que está afectando todos los órdenes de la vida social y particularmente la organización y el
mundo del trabajo, en todos los sectores económicos e institucionales. La informatización, el impacto de las
nuevos tecnologías en los procesos productivos y reproductivos, en lo producción de bienes y servicios han
modificado las formas tradicionales de organización y de producción.
Pero, o pesar de todos estos cambios, el trabajo humano mantiene su centralidad. Al respecto señala Victoria
Comps: “El trabajo no desaparece. Por el contrario, y según Adam Schaff, es la motivación fundamental de
los actos humanos en la sociedad contemporánea (. ..) Ha ocurrido un cambio en el ehos del trabajo (...) la
ocupación laboral es el signo de identidad personal, todo el mundo aspira a la profesionalización, a ser un
buen experto en su oficio (...) la profesionalidad es el criterio social de la excelencia personal. Ser un buen
médico, un buen arquitecto, un buen modisto, un buen cantante. No importa cuál sea el oficio, ni casi el sexo,
sino lo calidad profesional de quien lo ejerce. El buen profesional se hace trabajando. Sea o no productivo su
trabajo (...) lo cierto es que vale en tanto praxis, actividad gratificante, que además recibe un reconocimiento
social como lo merecía la dedicación a la política en el mundo griego”.
Si bien esta misma autora advierte sobre los peligros de la profesionalización absoluta y de la alienación en y
por el trabajo, concluye que
“[a profesionalización será una virtud público en la medida que sirva a los intereses comunes de la sociedad”’
Precisamente, este es un rasgo que por definición se espera que tenga el servido público, por su conexión
con el ejercicio de funciones públicas, con la promoción y defensa de intereses colectivos. Así, la
profesionalidad se convierte en una condición no sólo de la excelencia personal, sino también del propio
servicio.
Por otra parte, las exigencias de modernización e innovación en ¡a gestión pública tienen como presupuesto
¡a profesionalidad, a la vez, factor dinámico y creativo por excelencia. Lo profesionalidad descansa, de un
lado, en la propio vocación, esfuerzo e interés de cada persono y viene dado por una historio personal, en
general llena de sacrificios y esfuerzos, pero igualmente de gratificaciones. Pero es evidente que las
instituciones, desde su propia misión, proyección y políticos ofrecen el soporte para motivar y potenciar los
esfuerzos y capacidades individuales, en relación con lo cual existen avances en la comprensión de lo que
significa la gestión moderna y humana del “recurso humano”, como base de las organizaciones y de los
instituciones exitosas.
3.2 La identidad
La identidad es uno de los rasgos más propios de la existencia del ser humano en lo época contemporáneo.
Se plantea, tonto en el ámbito individual como grupal, corporativo y colectivo, como condición de realización y
de proyección en la vida yen la dinámico social. Se refiere a los atributos que don sentido de pertenencia a un
colectivo, a la memoria que une pasado, presente y futuro.
Pero no se trato de un asunto sencillo. Parte de la complejidad de la vida moderno se expreso en la
multiplicidad de identidades, en función de morcas como género, pertenencia a uno noción, etnia, rozo,
afiliaciones políticas o religiosas, trabajo y hasta simpatía con expresiones deportivas. Claramente se trato de
niveles diferentes que unos veces se integran y articulan y otras entran en tensión: “El individuo y el grupo se
refuerzan mutuamente en el proceso de formación de identidades individuales y colectivos. Hace falta que
existan identidades nacionales, étnicas, profesionales, ideológicas, religiosas para que los individuos los
adquieran y, por decirlo as se adscriban a ellas, escojan entre las que se les ofrece, quiénes quieren ser”.” la
identidad además se construye en relación con otros, o partir del reconocimiento de lo que soy y represento.
La identidad, respecto de una entidad pública, implica sentido de pertenencia y adhesión a los fines y a la
función que cumple como entidad del estado que tiene una misión y unos propósitos determinados. Otra
forma de referirse al punto es hablar de conciencia corporativa, en tonto apropiación de la misión y de los
objetivos institucionales que distinguen la organización y que le don legitimidad y sentido a su existencia, pero
sobretodo por lo actuación coherente con la filosofo y la apuesta institucional, que cada entidad u
organización tiene o debe tener.
Hoy una expresión popular que recoge ese ideo: “ponerse lo camiseta”, en el día o día, para afianzar y
proyectar la institución en la relación con su contexto, su espacio vital y social. En esencia, esto se traduce en
legitimidad y reconocimiento que, como se ha señalado, es esencial a la acción pública.
En lenguaje empresarial se afirma que hay que dar un vuelco al trabajo de las empresas hacia el servicio al
cliente’ respecto del servicio y la función público, esto significo servir o los y las ciudadanos, a lo comunidad, o
las organizaciones sociales y gremiales que demandan o requieren la atención o respuesta a diferentes
requerimientos. Los relacionados con el control social, en particular, tienen especificidades muy concretas:
informar, tomar en consideración, recoger los puntos de vista, recibir y atender en forma oportuna quejas e
incluso a veces, responder cuestiones no pertinentes o fuera de contexto, hechas por la ciudadanía y/o
comunidad.
3.3. El sentido ético
La ética tiene dos sentidos: el primero se refiere a lo capacidad para discernir loquees correcto de lo que es
incorrecto, lo bueno de lo malo, lo adecuado de lo inadecuado. El segundo se refiere a lo acción, es decir al
propósito de hacer lo que es correcto, lo que está bien y es pertinente. En cuanto teoría, lo ético puede
definirse como la filosofía moral’ cuyo objeto es estudiar las reglas morales y su fundamentación, es decir,
proveer criterios para analizar la moral vivido en la vida cotidiana, utilizando para ello los métodos y el
lenguaje propios de lo filosofía. la reflexión ético, es fundamental para lo existencia humano y paro lo vida en
sociedad, por cuanto brindo orientaciones poro lo vida cotidiana, ayudo o la tomo de decisiones, a decidir lo
que es adecuado o o evaluar las decisiones y la justificación de los diversas acciones (personales, de grupo,
privados o públicas).
La moral hace referencia o una formo de comportamiento humano que comprende un sistema de normas,
principios y valores y un aspecto práctico o de actos que se ajustan a dicho sistema. Supone lo interiorización
de esos normas en codo persono, que las acoto libre y conscientemente por convicción intimo. Todo acto
moral implico motivo, intención, decisión, medios y resultados. El desarrollo de lo moralidad en una persona,
grupo o comunidad supone lo capacidad de analizar y evaluar las motivaciones, lo pertinencia de los medios
y, sobre todo, la consecuencia de los actos. Desarrollar lo capacidad de juicio moral implica la reflexión ética y
es lo conexión entre lo moral como un ámbito más individual y particular y lo ético como ámbito más amplio
que nos conecta con lo público.
La llamada modernidad tiene entre una de sus características el pluralismo moral, es decir la aceptación de
multiplicidad de sistemas morales, vividos y asumidos por las personas, los familias e incluso grupos sociales
pertenencia a credos, etc. Pero simultáneamente demando la aceptación de unos minimoséticos, que
garanticen lo preservación de la vida común y la convivencia. Desde la antigüedad se han ensayado mínimos
éticos o morales: “ama a tu prójimo como a ti mismo; “considera al ser humano como un fin y no como un
medio”; “no hagas o otros lo que no quieras que te hagan a ti.
Existe una relación entre lo Ley, las normas o principios morales y lo cultura, en cuanto son o implican formas
de regulación de la conducta humana; cada una tiene su propio ámbito y dinámica, y coexisten. En un
contexto que postula un ideal pluralista en lo moral y lo cultural, la relación entre las tres es clave para la
convivencia social.
En sociedades multiculturales y segmentadas socio-económicamente existe divorcio entre los tres sistemas.
Se presentan tensiones y contradicciones que pueden lesionar la convivencia y debilitar o limitar lo capacidad
del Estado social de derecho. El resultado puede ser sociedades más económicas (sin referentes normativos)
y más violentas. Por ejemplo, la aprobación moral y cultural de comportamientos ilegales, o lo aprobación
cultural de comportamientos individualistas, que muchas veces afectan el interés público; lo aprobación moral
y cultural de la evasión o violación de las reglas -“culturo del atojo”- o simplemente la aceptación como normal
del desinterés y el desprecio parlo público.
Un reto por tanto, en una sociedad que necesita el pluralismo cultural y moral, se refiere a cómo avanzar
hacia una moral cívica y una cultura ciudadana que simultáneamente reivindique la exigencia de derechos y el
cumplimiento de la ley y de los deberes; que moral y culturalmente no apruebe comportamientos ilegales o no
rechace la vigencia de la norma y que asuma la existencia de deberes con el bien común y con lo público.
Todos las personas hacen porte de una comunidad yen forma directo e indirecto la vida de cada quien está
vinculada al destino común y, por tonto, al desarrollo de uno esfera pública. De allí se derivo precisamente lo
exigencia de una ética cívica y de una ética de lo público. La ética cívica se refiere al conjunto de valores que
nos permiten vivir en una sociedad moralmente pluralista y que permite a las distintos grupos no sólo
coexistir, no sólo convivir, sino también construir la vida juntos a través de proyectos compartidos y descubrir
respuestas comunes a los desafíos a los que se enfrentan, para vivir dignamente. Esos valores se pueden
resumir en: el reconocimiento de los derechos humanos fundamentales, el respeto al otro, a la diferencio, en
el recurso a las normas y al del diálogo como base de solución a los conflictos yen la defensa y respeto de lo
público. Esto último implica precisamente una ético de lo público.
La ética de lo público tiene dos sentidos: de una parte, en relación con lo público estatal y, de otra, con lo
público no estatal. Confronta a los ciudadanos en su comportamiento frente a ambas dimensiones de lo
público. Pero también a quienes han sumido o tienen la responsabilidad de gestionarlas. En este sentido, lo
ético de lo público interpelo y cuestiono en forma directa a quienes ejercen funciones o responsabilidades
públicas, en lo gestión de instituciones y programas a través de los cuales se ejercen las funciones del
Estado, en particular la oferto de bienes y servicios públicos. Implica, el respeto, la defensa y la protección
de lo público, en los dos sentidos: en cuanto bienes, patrimonio y recursos públicos, pero también en
cuanto esfera de intereses comunes, en cuanto espacio común de discusión, de interacción y
comunicación.
La ética de lo público implica diversos valores como lo honestidad, lo transparencia, lo integridad, la
rendición de cuentos y especialmente la responsabilidad. En esencia, podría señalarse que la ética de
lo público tiene como núcleo y eslabón clave el principio de responsabilidad en tanto exigencia de
cumplimiento de los deberes, de los propósitos y funciones públicas, orientadas precisamente a
garantizar y proteger derechos de los ciudadanos, lo convivencia, la justicio y los bienes públicos
fundamentales. Implico valorarla consecuencia de los actos y de los omisiones en el ejercicio de las
funciones.
La honestidad interpelo a los funcionarios públicos y a los ciudadanos respecto de la probidad y el manejo
adecuado, es decir conforme o lo Ley y o lo Constitución, de los recursos públicos en el ejercicio de funciones
y procesos o su cargo. Implica no defraudar el patrimonio ni los bienes públicos, no engañar o las personas,
destinatarios de su acción, ni o sus propios colegas. la integridad implico actuar en concordancia con los
valores, principios y la misión del servicio público y de la respectiva institución. La transparencia, implico la
veracidad en la información sobre procesos, funciones, recursos y la actuación conforme a reglas y
procedimientos establecidos y no mediante decisiones casuistas o arbitrarias.
La rendición de cuentos, es un desarrollo de la responsabilidad en cuanto o lo exigencia de dar cuenta de las
acciones y labores ejercidas, así como de los obligaciones y compromisos propios de lo función que se
ejerce, frente alas propias instituciones y a la comunidad destinataria de los servicios.
GUÍA DE PREGUNTAS
En grupo responda las siguientes preguntas:
¿Cuál es la autoimagen como funcionarios o servidores públicos respecto a la profesionalidad, la identidad y
el sentido ético?
¿Cuál es la imagen que prevalece entre los ciudadanos y usuarios sobre los servicios?
¿Qué valores de lo público se expresan y se promueven desde las instituciones en las que ustedes trabajan.
¿En qué hechos o procesos concretos se manifiestan?
¿Qué sugerencias puede hacer para fortalecer una ética de lo público desde su entidad?
¿Cuáles considera usted los principales causas de la corrupción en el sector público?
¿A través de qué estrategias y compromisos cree que se puede eliminar o radicar este flagelo?
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