De la Sociedad de la Información a la Sociedad del Conocimiento
Desde la perspectiva de su posible aplicación en el campo educativo, el rápido
crecimiento de las TIC ha producido una revolución en las formas, volumen y
velocidad de transmisión y distribución de la información. Tales cambios
afectan irremediablemente a la educación.
A la hora de describir la Sociedad de la Información debemos tener en cuenta
los siguientes conceptos:
Descentralización. Acceso a la información desde cualquier lugar en cualquier
momento y de un modo casi inmediato. Los ciudadanos van disponiendo cada
vez de posibilidades de conexión más variadas y de forma más ubicua, como:
establecimientos específicos relacionados con el ocio y la intercomunicación,
centros de formación, puestos de trabajo y el propio hogar. En general, desde
sistemas cada vez más personalizados y móviles.
Globalización. Resultado de profundos cambios económicos y culturales, que
están transformando el modelo social, la globalización pone de manifiesto la
necesidad del debate público relativo a sus consecuencias positivas y
negativas.
Digitalización.
La digitalización ha cambiado el soporte básico de la
información, el saber y el conocimiento y está cambiando nuestros hábitos de
relación y comunicación y, en definitiva, nuestra forma de pensar.
El contexto y la situación
En el contexto de la Sociedad de la Información, podemos considerar una
nueva concepción del ciudadano que supone nuevos usuarios-alumnos
participantes de un proceso de enseñanza-aprendizaje donde el énfasis se
traslada de la enseñanza al aprendizaje.
Esto requiere acciones educativas relacionadas con el uso, selección,
utilización y organización de la información de forma que el alumno vaya
formándose como un maduro ciudadano de la sociedad de la información,
preparándose para un nuevo modo de conocer, para una autonomía que
significa aprender y dominar las TIC.
Quizá la actual situación pueda explicarse por la facilidad de acceso a la
información y por la organización hipertextual de los documentos accesibles
que ofrecen la información en la Red, como si de materiales multimedia
globales se tratara.
Estos cambios no se pueden entender sin una referencia a Internet que
constituye la red de ordenadores con características como pública, caótica, no
jerarquizada y mundial.
Lo fundamental es el acceso a la información remota y la intercomunicación, el
intercambio de información ágil y en las condiciones más favorables para todos
los interlocutores.
Sobre Internet se ha hablado y escrito mucho, pero en determinados casos la
imagen formada de esta red está distorsionada.
La relación entre información y conocimiento
La información es indispensable para la construcción del conocimiento, pero la
posesión de información no presupone conocimiento. Una de las
características que comparten es que no se agotan con el uso y pueden ser
utilizados simultánea o sucesivamente por varias personas.
El conocimiento se construye con información, lo que supone aprehender la
información, procesarla, relacionarla y darle significado, aplicándola a la
solución de problemas y situaciones emergentes.
Las TIC modifican la elaboración, adquisición y transmisión de los
conocimientos, pero considerando la importancia y trascendencia de este
hecho. Es habitual hablar de conocimiento (sociedad del conocimiento, redes
de conocimiento…) asociado al uso de las TIC en la educación. De hecho, en
muchos casos, se utilizan como conceptos semejantes adquisición de
información y construcción de conocimiento.
Aunque la circulación del conocimiento humano no puede reducirse a un tema
de búsqueda y recuperación ('desprender' el conocimiento de un conocedor y
'prenderlo' en otro), sino que implica necesariamente alguna forma de gestión
de ese conocimiento.
Esta gestión del conocimiento se ha convertido en el reto central para la
adquisición de ese mismo conocimiento, para el aprendizaje en definitiva. La
dificultad suele quedar desdibujada por las redefiniciones de los
infoentusiastas, al definir el núcleo de este problema en términos de
información, para posteriormente proporcionar soluciones en el ámbito de la
tecnología de la información.
Así, recuperar parece tan fácil como buscar, y esa suele ser la primera falacia
que hay que desentrañar. Pero, mientras que con frecuencia el conocimiento
no resulta tan difícil de buscar, puede ser difícil de recuperar.
Las redes, Internet y las TIC intercambian y almacenan datos, pero es preciso
saber transformarlos en información y ésta en conocimiento. De ahí la
importancia de tener acceso a la información en la Sociedad del Conocimiento.
El valor económico y social de la información y el conocimiento
Tanto la información como el conocimiento se presentan hoy en día como dos
de los factores esenciales del progreso en este comienzo de siglo.
El tema de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) desde la
óptica educativa, no puede entenderse sin analizar la relación existente entre:
La evolución tecnológica
Las actuales tecnologías permiten articular procesos sociales a distancia, ya
sea en las áreas metropolitanas (tele-trabajo, tele-compra, tele-información,
tele-diversión, tele-educación), entre las regiones o entre los continentes, con
los cambios en los marcos de referencia que ello supone.
Mientras que la revolución industrial consistió en agregar la fuerza de trabajo
de campesinos y de artesanos para formar el sistema social de la fábrica, la
individualización de las tareas y la fragmentación del proceso de trabajo
(reconstruyendo su unidad mediante redes de comunicación) son las directrices
que guían la actual revolución tecnológica (Borja y Castells, 1997).
El desarrollo de las tecnologías de la información en la sociedad
Las transformaciones históricas en curso como la del localización de los
medios de producción, la fragmentación del proceso de trabajo, la
individualización de las tareas y la reconstrucción del proceso productivo
mediante redes de comunicación no se limitan a los ámbitos tecnológico y
económico: afectan también a la cultura, la comunicación y las instituciones
políticas.
En su esfuerzo por prepararse para este siglo, muchas comunidades se
centran en la actualización de su infraestructura de datos para acomodarse a
las necesidades de una era en la que la información es la más valiosa de las
herramientas.
Las ciudades del pasado construyeron canales, vías de ferrocarril y autopistas.
En el futuro, para adaptarse a la nueva sociedad pos industrial caracterizada
por la información y la tecnología, se construirán entre autopistas de
información.
No obstante, no será tanto la tecnología como las profesiones, inversiones y
calidad de vida lo que configure la ciudad del futuro. Se trata de organizar la
propia comunidad para reinventar una nueva sociedad y economía basadas en
el conocimiento, para preparar a sus ciudadanos a tomar propiedad de su
comunidad, y para educar a las nuevas generaciones de líderes y trabajadores
que encuentren estos desafíos globales.
Introducción en los sistemas educativos
El sistema educativo y los ambientes instruccionales actuales son
consecuencia de la revolución industrial. El modo industrial de producción
(división del trabajo, especialización, instituciones sociales especializadas)
requería formas de transmisión cultural acordes con las necesidades de aquella
nueva sociedad industrializada.
El sistema educativo moderno constituye un vehículo de transferencia de
cultura de las viejas a las jóvenes generaciones en un momento en que las
instituciones anteriores (clanes, gremios, familia patriarcal, etc.) estaban siendo
borradas por el desarrollo de la nueva sociedad industrializada, y en el que la
cultura misma también se hacía más compleja.
También la llegada de esta nueva sociedad requiere cambios en dichos
procesos, cambios que en muchos sentidos todavía no se han dado, no se han
iniciado o cuyo desarrollo es sólo incipiente (de ahí que hablemos de
oportunidad, en lugar de hablar de desfase).
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