Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar
Sistematización de experiencias de Desarrollo Rural
Guía metodológica
Dirección Nacional de Fortalecimiento Institucional
Dirección de Asistencia Técnica y Capacitación
Buenos Aires, abril de 2011
Introducción
La presente guía fue elaborada a partir de: (i) materiales preparados en otros programas (ver
bibliografía), (ii) el producto del Primer taller de sistematización realizado en diciembre de
2010 por la Dirección de Asistencia Técnica y Capacitación de la SsAF y (iii) las reuniones
de técnicos de esa Dirección. Como tal no es un punto de llegada, ni un manual ya cerrado,
sino un punto de partida para el trabajo en común. La guía será revisada en sucesivos
talleres con el resto de los participantes en las sistematizaciones. Se esperan aportes de los
delegados provinciales, regionales, referentes, facilitadores y de los propios protagonistas
de las experiencias sistematizadas.
La guía está organizada en cuatro capítulos: (i) En el primero hay una revisión de la
bibliografía disponible elaborada por programas o personas que encararon
sistematizaciones de experiencias antes que nosotros. La idea es que, hasta tanto se tengan
ideas propias sobre los aspectos generales que se tratan en el capítulo, se adopten las de
quienes trabajaron antes en esa tarea. Se tomaron de los materiales revisados, lo que mejor
se adecuaba a los acuerdos plasmados en la Memoria del taller de diciembre y a las
necesidades de las experiencias de desarrollo rural de nuestro país. (ii) El segundo capítulo
reúne los acuerdos para el funcionamiento: la integración de los equipos, los recursos
necesarios, los criterios para seleccionar las experiencias en el marco de una definición
amplia de desarrollo rural, el lugar de las delegaciones provinciales y regionales. (iii) El
capítulo siguiente, se adentra en el proceso mismo de sistematización, identificando las
etapas y los productos cada una. Sobre esta propuesta de segmentación de la
sistematización se acuerda un cronograma de trabajo. (iv) El capítulo final está dedicado a
la difusión y comunicación de las experiencias seleccionadas. La guía se completa con tres
anexos: uno sobre las técnicas e instrumentos de recolección de información primaria y su
utilidad en el proceso de sistematización; otro, que se recomienda leer en primer término,
sobre la selección de variables alrededor de los ejes que organizan la sistematización y el
tercero, sobre la elaboración del informe final.
Capítulo I. Aspectos generales
1. Qué es una sistematización
Como sostiene Jara (2006) la sistematización de experiencias es una estrategia de
producción de conocimientos generada en América Latina, y que se define en relación
estrecha con los procesos de transformación social que marcan la segunda mitad del siglo
XX. Los años 70 son cruciales en el desarrollo de los aspectos conceptuales y
metodológicos de la sistematización de experiencias, y las reflexiones y discusiones que la
hicieron posible tuvieron como protagonistas a educadores populares, trabajadores sociales,
técnicos, ingenieros y otros actores involucrados en proyectos de desarrollo en la región.
La sistematización es más que una simple reflexión sobre lo que se hace, constituye un
esfuerzo intencionado por reconocer y superar los saberes y representaciones cotidianas
asociados a esas prácticas. Para eso, el proceso de sistematización combina tres
características: en primer lugar, parte de una concepción compleja de las prácticas sociales
en tanto realidades que comprenden distintos contextos de la acción, múltiples actores, y
formas de atribución y construcción de sentido también diversas; en segundo lugar, la
sistematización se enfoca en la reconstrucción de la práctica, es decir en la descripción de la
misma en base a los relatos producidos por los actores que participan en ella; y, por último,
supone un esfuerzo centrado en la construcción de una interpretación crítica de la lógica de
la experiencia que supere las representaciones del sentido común, en este punto se trata de
descubrir los condicionantes que subyacen y afectan a la experiencia (Torres Carrillo,
2006).
Se han ensayado distintas definiciones: En la Memoria del taller de diciembre se ve a “La
sistematización como un proceso de recuperación, tematización y apropiación de una
practica formativa determinada, que al relacionar sistémica e históricamente sus
componentes teórico-prácticos, permite a los sujetos comprender y explicar los contextos,
sentido, fundamentos, lógicas y aspectos problemáticos que presenta la experiencia, con el
fin de transformar y cualificar la comprensión, experimentación y expresión de las
propuestas educativas de carácter comunitario” (Fuente?). En ese mismo ámbito se
estableció que: “a toda sistematización le antecede una práctica. Todo sujeto es sujeto de
conocimiento y posee percepciones y saber acumulado que enriquece la práctica. El
proceso de sistematización es un proceso de interlocución entre sujetos, donde se
“negocian” discursos, teorías y construcciones culturales. En un proceso de sistematización
interesa tanto el proceso como el producto”.
(Memoria del Taller Bs. AS 15-12-2010) Sobre esta definición sobrevuelan la
sistematización de experiencias educativas, que es uno de los campos en que hay más
antecedentes.
Esteban Tapella, quien realizó una interesante sistematización de la experiencia de gestión
local financiada por el PROINDER, en Nazareno, Salta, reconoce en orden de aparición las
siguientes definiciones. “Sergio Martinic (1984) la sistematización es un proceso de
reflexión que pretende ordenar u organizar lo que ha sido la marcha, los procesos, los
resultados de un proyecto, buscando en tal dinámica las dimensiones que pueden explicar el
curso que asumió el trabajo realizado. Para Oscar Jara (1998), la sistematización es aquella
interpretación crítica de una o varias experiencias que, a partir de su ordenamiento y
reconstrucción, descubre o explicita la lógica del proceso vivido, los factores que han
intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí, y por qué lo han hecho de
ese modo. Para Morgan y Quiróz (1988) la sistematización intenta describir, organizar y
analizar el desarrollo de una actividad en una variedad de áreas, extrayendo así lecciones de
la experiencia de una manera global. Tales áreas incluyen: la teoría y metodología utilizada,
el contexto institucional y socio-histórico, las relaciones entre el agente externo y los
pobladores, y la descripción de los procesos de organización comunitaria y desarrollo,
incluyendo un análisis de los factores que obstaculizaron y facilitaron el trabajo del grupo,
y los resultados e impactos de la experiencia. (Tapella, 2006).
La guía metodológica de sistematización, elaborada por el Programa Especial para la
Seguridad Alimentaria (PESA) de Centroamérica, al que se recurrirá varias veces en este
compendio, va un poco más allá e incorpora en la definición misma de sistematización
quién la realiza. “La sistematización –en tanto proceso de reflexión y análisis crítico de las
experiencias en manos de sus propios actores- permite descubrir a partir de la identificación
de los aciertos y errores de los proyectos y de los participantes, los elementos claves que
influyeron en la obtención de determinados resultados; y por tanto compartir las lecciones
que pueden ayudar a mejorar las prácticas de intervención. La sistematización permite,
además, la retroalimentación del sistema de planificación, seguimiento y evaluación.”
(FAO-PESA, 2004). Ésta última definición es la que probablemente resulte más pertinente
en términos de sistematizar experiencias de desarrollo rural.
Los elementos comunes de estas definiciones son:
 La sistematización es una reflexión crítica sobre ¿Qué se hizo?, ¿porqué se hizo?,
¿por qué de esta manera? ¿Qué resultados? ¿Para qué sirvieron y a quién sirvieron?
 Permite organizar y ordenar prácticas, ideas, datos.
 Sobre quién debe sistematizar: hay quienes proponen que sea el mismo equipo y
otros un agente externo.
2. ¿Por qué y para qué sirve sistematizar?
Ampliando la definición anterior el PESA enumera las siguientes razones:
 Contribuye a mejorar las estrategias, enfoques y metodologías.
 Permite introducir correcciones.
 Favorece el desarrollo de los equipos
 Aporta documentación al sistema de información de la institución
 Ayuda a la generación de nuevos conocimientos.
 Apoya a la generación de programas y políticas
 Permite trascender la experiencia micro.
 Forma parte del seguimiento de los programas.
 Permite compartir, divulgar.
Tapella (2006) refuerza ese listado con las siguientes razones para realizar una
sistematización:
 Mejora la ejecución del proyecto. Las lecciones aprendidas durante la formulación y
ejecución del proyecto permiten a las organizaciones de apoyo, a los beneficiarios y
a las agencias de cooperación reorganizar, analizar, priorizar e implementar nuevas
acciones para mejorar el alcance del proyecto.

Genera nuevos conocimientos. La sistematización permite la recolección, la
organización, la síntesis, la utilización y el compartir del conocimiento que surge de
cada experiencia local y del conjunto de proyectos

Desarrolla la capacidad y fortalece a las organizaciones. Mientras más participativo
y educativo es el proceso de sistematización existen mayores oportunidades para
que las organizaciones adopten y utilicen en el futuro herramientas metodológicas
para reflexionar sobre su práctica, evaluarla y mejorarla.

Mejora el entendimiento mutuo entre los beneficiarios, la organización y las
agencias de financiamiento

Permite documentar experiencias muchas veces inéditas. La sistematización sirve
como base para la redacción de informes, documentos de trabajo y artículos sobre la
experiencia.

Ayuda a compartir y comunicar las experiencias del proyecto. El contar con un
documento que describa, analice y explique las lecciones aprendidas facilita el
compartir las experiencias del proyecto, así como la reflexión y aprendizaje interinstitucionales (compartir experiencias de desarrollo entre ONGs, organizaciones
populares, y otras organizaciones interesadas). La experiencia sistematizada ayuda a
diferentes organizaciones a ver los elementos comunes que probablemente se
encuentran presentes en su propio trabajo y ayuden a ejecutar mejores proyectos.
3. ¿Quien sistematiza?
Como se señalaba en el punto 1, en términos generales pueden considerarse dos
modalidades
de sistematización según los sujetos que la realizan:


Personas que participan o participaron de la práctica; quienes se formulan preguntas
y están interesados en comprender y mejorar la práctica.
Unas personas externas contratadas o interesadas en sistematizar una práctica
concreta; en este caso quienes vivenciaron la práctica actúan como informantes y
pueden apoyar los contactos con personas claves para la reconstrucción de la
práctica. (Memoria del taller 2010)
A estas dos alternativas se suma una tercera que las combina:

Un equipo de sujetos que participaron de la práctica con personas externas que
asesoran, apoyan o facilitan el proceso.
4. Antecedentes de sistematización en América Latina y en el país.
Se pueden rastrear tres orígenes que provienen de campos diferentes: el Trabajo Social; la
Educación No Formal de Adultos y la Educación Popular; y la Investigación Social
Participativa.
Los primeros aportes provienen de las profesionales del Trabajo Social, quienes desde
mediados de la década del 70 impulsan un replanteo profundo del lugar de la práctica, su
relación con el conocimiento de lo social y la transformación de la realidad. Esto en un
marco mas amplio que se dio a como la Reconceptualización del Trabajo Social.
En segundo término, la educación no formal de adultos tiene sus orígenes ligada a los
programas de extensión agrícola de la posguerra de los que se esperaba alentaran el
desarrollo económico de la región. En líneas generales, ha sido una estrategia alentada por
los Estados y a partir de los 70´ se la vincula con las estrategias de desarrollo de la
comunidad. La educación popular, a su vez, tiene sus orígenes en las propuestas
pedagógicas de Paulo Freire que a partir de la década del ’60 van a tener una fuerte
influencia en el accionar de las ONGs, las iglesias, movimientos sociales, asociaciones
gremiales latinoamericanas. En efecto, las críticas de Freire a la “educación bancaria” y el
desarrollo de una “pedagogía liberadora”, habrán de orientar un número creciente de
experiencias educativas y socio-organizativas. La pedagogía de la liberación freireana,
apoyada en una concepción del conocimiento que toma la propia práctica de los sujetos
como punto de partida de la construcción del saber, y que reconoce a los educandos como
sujetos de conocimiento, dará lugar a una crítica profunda del paradigma pedagógico
subyacente a la tradición transferencista, e impulsará el reconocimiento de la multiplicidad
de saberes que interactúan en los procesos de desarrollo y la trascendencia de reflexionar
sobre al comunicación y potenciación recíproca de los mismos.
Por último, la sistematización se articula también con las críticas a las que fueron sometidas
las ciencias sociales tradicionales, que están en el origen de la Investigación Acción
Participativa en los años 70. Los autores que fundan esta corriente dentro de las ciencias
sociales (Fals Borda, 1976 y 1978) se proponen establecer un nuevo paradigma para la
investigación científica de la realidad, asentándose en el criterio de la participación plena de
los sectores populares en la producción de conocimiento.
Diversas instituciones que llevan a cabo intervenciones en el área del desarrollo, se han
encontrado con que esas intervenciones han aportado aprendizajes que, en tanto no han sido
“…analizados, contrastados con la realidad que se encontró antes de la intervención y con
los conocimientos que se tenía de sobre experiencias similares, sólo quedarán en la
memoria de ciertas personas, en algunos informes u otros documentos técnicos que por sus
características, no darán cuenta de su riqueza.” (FAO-PESA, 2004)
Para recuperar esos procesos, desde principios de los ´80 se han implementado
sistematizaciones de experiencias que, en algunos casos, como el del Centro de Estudios
para el Tercer Mundo, México o el del Centro de Estudios de Educación, Chile, utilizaron
agentes externos para sistematizar experiencias de educación popular. Posteriormente y, ya
con un criterio de recuperar experiencias vividas aparecieron grupos como el ALFORJA o
el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, (PESA –FAO), ambos en
Centroamérica, se focalizaron en experiencias comunitarias, urbanas o rurales.
En nuestro país, algunos antecedente puede rastrearse en la etapa de formulación del
PROINDER cuando se realizó una sistematización de estudios de pobreza rural, aunque no
se trataba exactamente de experiencias (Craviotti y Soverna, 2002, www.proinder.gov.ar);
posteriormente, ya durante la implementación, se sistematizaron: (i) tecnologías apropiadas
para la agricultura familiar que quedaron registradas en dos catálogos y diversos
audiovisuales (PROINDER, 2007, Catálogos de Tecnologías Apropiadas I y II) y (ii)
experiencias que se habían realizado en ese marco del PROINDER (Varios autores, Mimeo,
2006). También los Programas FIDA recurrieron a la sistematización para reflexionar sobre
los procesos y las lecciones aprendidas de dos experiencias de comercialización: el
Proyecto PROMER y los Remate Ferias (PRODENEA –CRISOL, (2006). Además debe
registrarse entre los antecedentes la preparación de un documento de estrategia de
desarrollo rural, en el marco del cual se sistematizaron trece procesos de transformación
productiva e institucional en otras tantas localidades del país. Si bien el objetivo fue
detectar potencialidades para el desarrollo territorial rural, estos casos constituyen también
experiencias de sistematización. (RIMISP 2005).
Debido a la necesidad de contar con materiales que permitan el intercambio de experiencias
de desarrollo rural, el INTA (2008-2010) convocó a instituciones y organizaciones que
trabajan en esa área para formar un equipo inter-institucional que diseñó y orientó el
proceso de sistematización de esas experiencias. Participaron además la Subsecretaría de
Agricultura Familiar a través de la Delegación Misiones, el INDES y la Unión de
Trabajadores Técnicos Rurales de Misiones (UTTERMI). El proceso de sistematización fue
desarrollado por equipos o técnicos/as sueltos, facilitadores externos (técnicos/as
involucrados en el equipo metodológico coordinador) y productores y organizaciones
vinculadas a las experiencias. Las experiencias sistematizadas fueron 19 agrupadas en
cuatro tipos: (i) organizativo–productivo; (ii) metodologías de extensión; (iii) capacitación
y (iv) comercialización. Para acompañar el proceso se desarrolló una guía metodológica, se
hicieron talleres y seminarios y se está desarrollando la etapa de escritura y corrección para
la difusión.
Finalmente, entre los antecedentes debe mencionarse la sistematización de experiencias
desarrolladas por el CEPAF o algunos de sus miembros. Entre ellas están: (i) los encierros
ganaderos de manejo comunitario del Departamento Figueroa; (ii) la cuenca lechera caprina
del área de riego en los departamentos Robles y Capital, ambos de Santiago del Estero,
(iii) el programa de sanidad animal de Santa Victoria Oeste, Salta y (iv) la cuenca lechera
de Trancas en la Provincia de Tucumán.
Este listado de antecedentes no pretende se exhaustivo, sino identificar algunos de los
procesos de sistematización que precedieron al que actualmente encara la SsAF.
5. En qué se diferencia de la evaluación y de la investigación?
Los conocimientos producidos por la sistematización sirven para potenciar la práctica en la
medida en que los propios actores profundizan sus lecturas sobre el proceso, y aplican el
conocimiento en su hacer cotidiano.
Esto es posible porque, a diferencia de las modalidades más extendidas de investigación
social, la sistematización tiene un carácter colectivo e involucra, en forma directa, en el
proceso de producción de conocimiento, a los mismos actores que protagonizan las
prácticas.
Aunque la sistematización tiene elementos comunes con la evaluación y con la
investigación no es ni la una ni la otra tal como se sintetiza en el siguiente esquema
Cuadro 1: Vinculación entre sistematización, investigación y evaluación
Sistematización
Objeto de Una práctica social o
conocimie experiencia de intervención
nto
en la cual se han jugado
roles protagónicos
Interés
principal
Investigación
Un aspecto o dimensión
de la realidad social
frente
al
cual
el
investigador se sitúa
externamente
Comprobar o descartar
hipótesis,
clarificar
supuestos, analizar y
describir hechos, explicar
relaciones causa, efecto.
Evaluación
Los resultados y logros
de un proyecto desde
una perspectiva ajena al
proceso
Recatar el proceso, dar
Medir los resultados
cuenta de cómo se actuó,
obteniso,
el
analizar los efectos de la
cumplimiento de los
intervención
en
las
objetivos, la adecuación
familias, las relaciones que
de los métodos, la
generaron
entre
los
eficiencia en el uso de
diversos
actores
del
los recursos, el impacto
proceso, los factores que
provocado
intervinieron para lograr o
no los resultados
Finalidad Aprender de la experiencia Generar conocimiento a Recomendar
para mejorar la práctica
partir de la realidad modificaciones
y
estudiada.
proponer mejoras
Fuente: FAO-Programa Especial para la Seguridad Alimentaria en Centro América (PESA)
2004.
6. Por qué no es lo mismo una experiencia que un proyecto
Cuando se trata de seleccionar una experiencia para sistematizar, debe tenerse en cuenta
que “Una experiencia de desarrollo no es un equivalente riguroso de un proyecto de
desarrollo. Mientras este último implica elementos de formalización y normatividad, una
experiencia puede contener en su interior uno o más proyectos que en su agregación
resultan más que la suma simple de cada uno de ellos.” (Rodríguez Bilella 2006).
A su vez, cómo en la intervención interactúan diferentes actores sociales, con intereses y
lógicas distintas o, aún, contrapuestas, los procesos a los que dan lugar, distan de lo
formulado en el proyecto como instrumento de planificación que propone una forma de
gestión y resolución de una determinada problemática social. Por lo tanto, y teniendo en
cuenta perspectiva, resulta poco apropiado diseñar procesos de sistematización y reflexión
que se focalicen exclusivamente en experiencias resultantes de la ejecución de proyectos de
desarrollo.
7. Pasos metodológicos para desarrollar la sistematización:
“El eje central de la sistematización es el presente: la mirada retrospectiva y el esfuerzo de
sistematización se hacen desde nuestro HOY: a partir de los problemas, los interrogantes,
los desafíos y cuestionamientos, las necesidades y contradicciones que se tienen en el
momento actual y con una visión prospectiva. Ellos constituyen el punto de partida de la
sistematización y son prioritariamente los aspectos que deben ser clarificados por ella”
(Memoria del taller diciembre de 2010)
(i)
Momentos de la sistematización
Toda sistematización debe revisar tres momentos e incluir una reflexión final. (Berdegué et
al, 2004; FAO-PESA, 2004; www.costaricense.cr/página/mcavjal41/cómosistematizar )
Esos momentos son:
a.
La situación inicial y su contexto. Se trata de ordenar cronológicamente los hechos
empezando por el momento y las razones que llevaron a iniciar la experiencia. Es
importante dar una visión global y, a la vez, encontrar una forma de presentación
que se parezca a una narración o cuento. Se debe dejar constancia de las
interpretaciones que se presenten en la reconstrucción y del contexto (local, político,
geográfico, etc.) en el que se inscribe la experiencia.
b.
El proceso de intervención y su contexto. Se trata de identificar qué es lo que recibe
el conjunto de actores locales de los Programas de desarrollo rural o de otros actores
externos como ONG, iglesias, municipios, etc. y cómo procesa el grupo el
financiamiento, la asistencia técnica, la capacitación o cualquier otra herramienta de
intervención. También aquí se trata de ordenar y describir los componentes de esa
intervención rescatando: los objetivos previstos; las acciones realizadas desde
dentro y fuera del grupo, las vinculaciones con organismos gubernamentales, las
motivaciones que los llevaron a participar, las principales acciones realizadas, qué
elementos del contexto favorecieron o entorpecieron ese procesos (cambios
institucionales, políticos, climáticos, presupuestarios, etc.).
c.
La situación actual o final. Se trata de describir el momento en el que se realiza la
sistematización. Esta puede haber finalizado y por lo tanto se describirá el punto de
llegada final o continuar y en ese caso, en una visión posterior, ese momento
formará parte de la etapa o momento de intervención. En este momento no se trata
sólo de juntar y ordenar la información disponible sino de interpretar en forma
crítica el proceso vivido. Las siguientes preguntas pueden colaborar en la
interpretación: ¿Ha habido cambios en los objetivos? ¿Por qué? ¿Se mantienen las
necesidades que dieron origen a la experiencia? ¿Qué cambios se han producido a
nivel local? ¿Cómo ha cambiado la relación entre las entidades públicas y la
población? ¿Qué tensiones y contradicciones aparecieron? ¿A qué se debieron? ¿Se
mantienen? ¿Qué acciones demuestran que el proceso ha sido beneficioso o
perjudicial?
d.
Las lecciones aprendidas. En este momento se sacan conclusiones que son el
resultado de la reflexión sobre la experiencia. Estas podrán ser teóricas y, por lo
tanto permitirán generalizar, como prácticas, que permitirán mejorar y enriquecer
otras intervenciones.
(ii)
Plan de sistematización
La planificación del proceso de sistematización tiene una serie de pasos que se pueden
distinguir formalmente y son:
a. Para qué se va a sistematizar o cuál es el objetivo de la sistematización. En este
paso se definen el o los resultados que se quieren alcanzar en términos de producto
y utilidad para la institución. Si bien esta decisión puede ser tomada por los actores
directos, suele ser tomada por la institución en la que se inscribe el proyecto o
experiencia. Por ejemplo la SsAF quiere obtener de las experiencias a sistematizar
elementos para socializar el conocimiento interno de esas experiencias
(conocernos), mejorar las técnicas de intervención en los territorios (cualificar
nuestras prácticas) y darnos a conocer, mostrando a la sociedad los cambios que
implicaron esas intervenciones.
b. Qué se va a sistematizar o definición del objeto de la sistematización. Se trata de
elegir la o las experiencias y tomar decisiones sobre si se sistematizará toda la
experiencia o sólo una parte; con qué criterios se seleccionarán las experiencias. En
relación con este último aspecto el PESA-FAO (2004) identifica criterios que son
universales y que pueden ser útiles a la hora de seleccionar experiencias: relevancia
(una experiencias que tienen valor o importancia, sobresale o resulta esencial en
determinado contexto, una determinada institución u objetivo); validez (ha
demostrado correspondencia entre los resultados alcanzados y los objetivos
previstos, es posible obtener resultados parecidos en condiciones similares);
aplicabilidad (tiene utilidad, ofrece soluciones, es posible replicarla); innovación
(modifica actuaciones rutinarias, enriquece la teoría y práctica, presenta nuevas
alternativas; sostenibilidad (los métodos, proceso o tecnologías han sido
incorporados por los productores, es posible que sus efectos duren, generan
autosuficiencia).
c. Definición del eje o motivo de la sistematización. Una experiencia puede ser
sistematizada desde distintos ángulos o enfoques. Elegir el eje implica resolver por
qué se quiere sistematizar esa experiencia y no otra, cuál es el hilo conductor que
atravesará todo el análisis de la experiencia, qué aspectos interesa resaltar.
d. Definición del método de sistematización. En este paso se toman decisiones sobre los
procedimientos que se van a utilizar, cómo se organizará la secuencia de en que se
hará la reconstrucción de la experiencia, en qué momento se va a empezar, con quién
o quiénes se hará, En suma cómo se va a sistematizar.
(iii)
Recuperación, análisis e interpretación
a. Recopilación de información. La información que se utilizará puede clasificarse en
secundaria y primaria u original (Ver Anexo 1). En relación con el primer tipo de
información, se trata de aprovechar toda la documentación e información ya existente
y disponible sobre la experiencia: informes de diagnóstico, de seguimiento y
evaluación, datos del sistema de financiamiento, información sobre gastos e
inversiones. Para caracterizar el contexto también sirve la información secundaria
generada fuera de la propia experiencia o proyecto como los censos nacionales,
estadísticas agropecuarias, de educación, de salud, etc. La información original se
obtendrá del propio desarrollo de la sistematización para la cual se diseñarán
especialmente instrumentos de recolección (guías de entrevistas, encuestas, guías de
observación, talleres focales, etc.). Debe tenerse presente que la recopilación de
información debe abarcar los tres momentos de la sistematización: inicial,
intervención y actual o final con sus respectivas situaciones de contexto. (PESA –
FAO, 2004 y Berdegué et al, 2004). En el Anexo 2 hay orientaciones sobre cómo
seleccionar las variables y preparar los instrumentos de recolección de información
Primaria.
b. Ordenamiento de la información. Una primera forma de ordenar la información
secundaria es incorporarla en una matriz donde se especifique el nombre del
documento, la información de interés que posee, para que momento de la
sistematización se aplica, dónde está y quién es el responsable de esa información;
otra forma (complementaria o alternativa) es clasificar la información por el momento
de la sistematización al que corresponde: Descripción y análisis de la situación y
inicial y su contexto y lo mismo para la intervención y los resultados y efectos. Otra
forma es organizarla en función del o los eje/s identificados en la planificación,
siempre considerando los tres momentos.
En cuanto a la información primaria una alternativa es armar síntesis de las entrevistas
considerando los momentos y ejes. Otra posibilidad, que puede complementar a la
anterior, es armar matrices donde se identifiquen las principales variables alrededor
de las cuales se organizó la entrevista y se vuelquen las respuestas de todos los
entrevistados. (PESA – FAO, 2004 y Berdegué et al, 2004)
Dado que caben estos diferentes criterios, según el momento del trabajo, todos son
válidos. Diferente es el estilo de exposición, cosa que se presenta cuando se redacta
el informe final (Ver Anexo 3). En este sentido, a los fines exclusivamente
expositivos, el orden debería derivarse de las conclusiones críticas y, aún de las
lecciones aprendidas.
c. Análisis e interpretación crítica de la información. Una vez completada la
recolección y clasificación de la información primaria y secundaria, se inicia una
etapa en la que se analiza si hay variedad de perspectivas y puntos de vistas sobre
cada uno de los temas y los momentos incluidos en las entrevistas, en cuáles hay
consensos y en cuáles hay diferencias. La confección de matrices sobre los acuerdos y
desacuerdos, permitirá apreciar si hay una visión compartida sobre la experiencia
entre los protagonistas. Una herramienta útil en esta instancia es la organización de un
taller focal en el que participen los entrevistados y se trabaje sobre los consensos y
disensos identificados. El taller grupal en esta etapa del proceso tiene como objetivo
la construcción de una visión compartida por los protagonistas sobre la situación
inicial y su contexto, la intervención y su contexto y los resultados. Es un momento
de aprendizaje y no de recolección de información. (PESA – FAO, 2004 y Berdegué
et al, 2004) Sin embargo, la sistematización puede exponer divergencias en la
interpretación, de manera, que, sus contradicciones también deberían influir en el
estilo expositivo.
d. Síntesis de los aprendizajes. Como resultado de la interpretación crítica sobre la
experiencia, en esta etapa se trata de sacar las conclusiones sobre las lecciones
aprendidas a partir de la experiencia sistematizada. Esta actividad puede realizarse en
el taller grupal. La idea es identificar qué aspectos de la experiencia repetiría el grupo
de misma forma y cuáles cambiaría, si tuviera una oportunidad de revivir la
experiencia. Más específicamente, se recaban sugerencias sobre el enfoque, la
metodología de intervención, las estrategias, los resultados y el uso de los recursos
aplicados a la experiencia. También se piden opiniones sobre cómo garantizar la
sostenibilidad. (PESA – FAO, 2004 y Berdegué et al, 2004)
e. Informe maestro. Todo el proceso de reconstrucción, análisis en interpretación de
la experiencia termina con la elaboración de un informe técnico que es el resultado de
la sistematización. (Ver Anexo 3). El informe maestro es un documento que usa el
equipo a cargo de la sistematización. Con base en este informe se prepararán otros
documentos escritos o audiovisuales.
(iv)
Plan de comunicación
a. Estrategia de comunicación. La sistematización no es un ejercicio académico. Es
un proceso que tiene como propósito que los propios protagonistas y otras personas
en el futuro puedan aprender de la experiencia. La sistematización no termina hasta
que se haya diseñado e implementado un plan de comunicación. La estrategia de
comunicación debe responder a las preguntas sobre a quién se quiere llegar y a través
de que instrumentos. Entre los primeros están: las comunidades rurales, los técnicos,
los directivos de proyectos, los organismos financieros, los políticos, etc. Las
alternativas de formatos de difusión son variadas y están en relación con el público al
que van dirigidas: publicaciones especializadas, folletos, videos, publicaciones en
internet, etc. La comunicación debe ser fiel a las conclusiones de la sistematización,
en consecuencia, debe tener vinculación con la sistematización misma.
b. Diseño y elaboración de los materiales. En función de la estrategia diseñada, parte
de esos materiales podrán ser elaborados por el mismo equipo sistematizados y, otra
parte puede requerir especialistas como es el caso de los videos y folletos, respetando
el principio de la fidelidad a la sistematización.
c. Eventos de difusión. Otra forma de comunicar la experiencia es a través de la
organización de talleres con los actores directos, otros talleres, conferencias,
seminarios. En estos casos también se usarán los materiales diseñados de acuerdo con
el público objetivo que participe del evento.
Capítulo II. Acuerdos específicos para las sistematizaciones de SsAF: Marco y
recursos para la sistematización de las experiencias
1. Qué se entiende por “experiencias de Desarrollo Rural (EDR)?
Las EDR son procesos de cambio de un grupo de sujetos rurales iniciadas con el propósito
de alcanzar un mejoramiento en materia económica y social, en el marco de políticas y/o
acciones diferenciales dirigidas a la agricultura familiar (Audero, et al. Taller de diciembre
de 2010).
2. Las “experiencias de desarrollo rural” elegibles.
Se tendrán en cuenta a la hora de prepara un listado de experiencias elegibles (ver Capítulo
1, punto 7 (ii) b.), se considerarán los siguientes criterios Memoria del taller 15/12/2010):
(i) En relación con las áreas o ejes temáticos se tendrán en cuenta que las experiencias se
inscriban dentro de los lineamientos nacionales de desarrollo rural 2011 de la SsAF, que
son:
- Valor Agregado en Origen
- Tierra, agua, habitat, territorio y pueblos originarios
- Democratización del acceso a los alimentos
- Fortalecimiento de las organizaciones.
(ii) En relación con los participantes se priorizarán:
- Experiencias desarrolladas por un Equipo Técnico Socioterritorial
(iii) En relación con las dimensiones que las caracterizan, se priorizarán experiencias cuyo
contenido, contemple:
-
Prácticas de intervención novedosas en lo productivo o comercial;
Enfoques, metodologías, técnicas, y estrategias;
Modos organizacionales: formas de trabajo, dinámicas de interacción.
Sujetos: participación, liderazgos, actitudes, roles.
Articulación interinstitucional.
3. ¿Quién sistematiza?
Dentro de las modalidades enunciadas en el capítulo anterior, la SsAF ha elegido la
alternativa de armar equipos integrados por actores que participaron de la experiencia que
se propone sistematizar, apoyados y asesorados por personas externas que facilitan el
proceso. Esta modalidad empodera a los sujetos y les permite repensarse en relación con su
práctica, como una característica esencial de la sistematización. El papel del agente externo
aporta a la sistematización una mirada más amplia, rigurosidad metodológica y cierta
unidad en el conjunto de experiencias elegidas en todo el país.
4. Integración de los equipos.
En el proceso de sistematización de experiencias que incluyen la elaboración, coordinación,
seguimiento y apoyo técnico para la sistematización, intervienen tres instancias:



El Equipo Sistematizador: integrado por los miembros de los Equipos
Técnicos Socioterritoriales que elaboran la sistematización porque participan
o participaron en la experiencia seleccionada y el referente provincial de
sistematización. El equipo podrá designar a un miembro para el rol de
Coordinador.
Un Equipo de Apoyo integrado por facilitadores.
Un Equipo Nacional de conducción del proceso integrado por cuatro
miembros de la DATyC (uno por cada grupo de trabajo involucrado) y cinco
referentes regionales (uno por región). El equipo nacional estará coordinado
por el responsable del Área de Capacitación de la DATyC.
Características, roles y responsabilidades de cada una de las instancias:



El Equipo Sistematizador tendrá un número variable de miembros (se recomienda
entre 3 y 8) entre el referente, técnicos de terreno y agricultores familiares que serán
los responsables de recuperar y analizar el desarrollo de la experiencia en la que
participaron y de la redacción de los informes (parciales y final), cuidando de
cumplir con el cronograma propuesto. Recopilarán el material del que dispongan,
realizarán una búsqueda y relevamiento de fuentes de información, emitirán
opiniones sobre el proceso en el que participaron. Participarán de las reuniones con
el Referente Provincial y el facilitador, como de las instancias necesarias para el
desarrollo de cada etapa.
El referente provincial será el nexo entre el Equipo Sistematizador, del que
formará parte y el Equipo Nacional. Apoyará al Equipo Sistematizador en el
desarrollo de las etapas identificadas en este manual, cuidando de cumplir con el
cronograma propuesto. Gestionará los encuentros con los facilitadores. Podrá asistir
al Equipo Sistematizador con material necesario, posibilitando el asesoramiento
técnico adecuado. Participará en los talleres regionales y, cuando corresponda, en
los nacionales. Solicitará los recursos necesarios al coordinador provincial al que
mantendrá informado con periodicidad sobre el avance y los problemas
encontrados.
Los delegados o coordinadores provinciales, participarán en la selección de los
referentes provinciales y junto con otros colaboradores en la selección de la
experiencia, supervisarán el proceso, facilitarán el acceso a los documentos que
existan en las oficinas provinciales, asegurarán que el Equipo Sistematizador cuente
con los recursos oportunamente presupuestados y con la dedicación necesaria a la
tarea. Se estima que ésta será como mínimo de una semana al mes.
Características, roles y responsabilidades del equipo nacional:


Los miembros del Equipo Nacional son los responsables ante la SsAF del
desarrollo del proceso de sistematización de experiencias en todas las Provincias.
Prepararán el cronograma y lo ajustarán en función de los cambios en el contexto y
las necesidades y posibilidades de la propia SsAF y el conjunto de participantes.
Realizarán en conjunto con los facilitadores el seguimiento de las experiencias.
Gestionarán ante la SsAF y los delegados provinciales, los recursos necesarios.
Organizarán los talleres regionales y/o nacionales además de la actividad final de
presentación de los resultados. Se ocuparán de la recopilación de todas las
experiencias sistematizadas, editarán el documento correspondiente y realizarán las
gestiones para su publicación.
El facilitador será el responsable de asesorar metodológicamente en el desarrollo
de cada una de las etapas de la sistematización; realizará sugerencias y
recomendaciones para mejorar y potenciar el proceso; asistirá a los Equipos
Sistematizadores con el material necesario para posibilitar el asesoramiento técnico
adecuado; recibirá los informes; tendrá contacto periódico con el Equipo
Sistematizador, el Referente Provincial y el Equipo Nacional (alguno de los cuales
lo integran). Mantendrá informado sobre los avances y dificultades encontradas en
las sistematizaciones a su cargo; al finalizar cada etapa realizará un informe de
seguimiento que compartirá con los Referentes Provinciales y los Equipos.
5. Recursos necesarios
Cada referente provincial preparará un presupuesto de gastos incluyendo:
movilidad, viáticos, gastos de talleres, salarios caídos de los participantes que los
necesiten, gastos de librería y comunicaciones. Los fondos necesarios serán
incluidos mensualmente en el POM Provincial, a través del cual, el delegado
provincial efectivizará parte de su compromiso con el proceso de sistematización.
El otro compromiso es garantizar la dedicación de los miembros del equipo
provincial.
Capítulo III. El proceso de sistematización
Primera etapa: selección de la/s experiencia/s. Justificación
1. Cada referente prepara un listado de experiencias provinciales que reúnen los
criterios de selección (Capítulo II 2). En esta etapa es aconsejable consultar con
los miembros de la delegación, técnicos de terreno y otras personas que
conozcan la situación del desarrollo rural de la provincia. Cada una de ellos
puede darle las razones por las cuáles se debería sistematizar la experiencia.
Recuerde que no necesariamente se debe trabajar con experiencias exitosas y
que se privilegiarán experiencias que tengan en cuenta los lineamientos
estratégicos de la SsAF.
2. Análisis de las potenciales experiencia a la luz de los criterios universales
(Capítulo I, 7 ii b) y de los particulares presentados en el apartado “experiencias
de desarrollo rural elegibles” (Capítulo II, punto 2).
3. Elegir una experiencia
4. Identificar El eje de la sistematización. Para localizarlo debe se debe responder
la siguiente pregunta:
¿Por qué se eligió esta experiencia y no otra?
La respuesta a esa pregunta indica qué se va a mirar en qué aspectos de la
experiencia se va a focalizar la atención. Tenga en cuenta que hay experiencias
muy ricas y que son como tales inabarcables. Lo que le va a permitir no
dispersar esfuerzos y quedar enredado en una maraña de información es no
perder de vista el eje de la sistematización.
5. Gestionar el acuerdo con los AF y otros actores participantes en la experiencia.
Si hubiera una organización y/o una ONG, ellas serán las que den el acuerdo, si
no, dos o tres representantes del o de los grupos de productores. Este acuerdo se
materializa a través del listado de personas que trabajarán en la sistematización
junto con el referente.
Resultado de la etapa: Elaborar el primer informe de sistematización que debe recuperar los
pasos dados hasta el momento (Provincia, algunas características sobre de dónde surge el
listado de experiencias considerado, la experiencia seleccionada y las razones de la
selección)
Intercambios con el facilitador. Posibles cambios y corrección del informe.
Segunda etapa: identificación de los actores y de la información necesaria y disponible
6. Identificación de los actores de la experiencia
 Identificar a todos los actores directos (han tomado las decisiones, han
aportando recursos, han financiado, han recibido los beneficios o perjuicios
de la experiencia). No se trata de identificar “tipos de actores” sino a los
actores concretos, sean campesinos, técnicos y de ellos elegir 1 o 2
representantes. Establecer niveles de prioridad para las entrevistas.
 Identificación de actores indirectos.
7. La información disponible
 Preparar un listado de toda la información disponible: diagnósticos,
proyectos formulados, informes de seguimiento, datos del sistema de
financiamiento, fotos, videos, etc.
 Tratar de conseguir información cuantitativa que permita caracterizar el
momento inicial y contexto; la intervención y contexto; la situación final o
actual.
8. Preparación del Plan de entrevistas
 ¿A quiénes se va a entrevistar? ¿Quiénes va a hacer las entrevistas? ¿Sobre qué
temas van a girar? Considerando los tres momentos básicos (inicio,
intervención, actual-final) más las lecciones aprendidas.
 Preparar las guías de entrevistas tendiendo en cuenta los momentos, las
variables o aspectos sobre los que girará y los actores seleccionados.(Ver
Anexo 2)
 Podrían utilizarse otras técnicas de relevamiento como la observación, encuestas
o grupos focales.
Resultado de la etapa: Segundo informe con los avances de los puntos 6, 7 y 8.
Intercambios con el facilitador. Posibles cambios y corrección del informe, particularmente
de la/s guía/s.
Tercera etapa: clasificación y organización de la información disponible e inicio del
relevamiento
9. Ordenar, clasificar la información disponible alrededor de los tres momentos de
la experiencia que se están trabajando: el inicio, la intervención y la situación
actual o final. (Ver Capítulo I, 7 iii)
10. Elaborar una síntesis de la información tratando de describir los tres momentos.
Todo lo que ya figura en los informes debe ser conocido por el equipo
sistematizador y el referente ante de iniciar las entrevistas y, si hubiera aspectos
no claros, se preguntará sobre ellos, pero nunca se hará repetir lo que ya figura
escrito.
11. Desarrollar parte de las entrevistas a los actores principales. Recuerden que el
propio equipo sistematizador y los participantes de la experiencia son a la vez
investigados e investigadores. Pueden intercambiar los roles de entrevistador y
entrevistado de manera que todas las opiniones queden registradas. Cada
entrevista debe quedar volcada en un archivo e impresa en papel. Esto no impide
(todo lo contrario se estimula) el uso de equipos como grabadores, equipos de
filmación, cámaras fotográficas que completen la recolección de información.
Resultado de la etapa: tercer informe con la información secundaria ordenada y elaborada
(los documentos utilizados, si es posible, formarán parte de los Anexos) y algunas
entrevistas impresas.
Intercambios con el facilitador. Incorporación de las sugerencias tanto sobre las entrevistas
en sí, como sobre los actores a entrevistar. Propuestas para completar las entrevistas y para
su análisis.
Cuarta etapa: relevamiento y análisis de la información
12. Desarrollo del resto de las entrevistas.
13. Análisis de la información de las entrevistas
 Identificar las distintas perspectivas de los entrevistados
 Identificar consensos.
 Identificar disensos
 Repasar los procedimientos: revisión de las desgrabaciones o apuntes.
14. Sintetizar la información. Armar una matriz con consensos y disensos. Siempre
considerando como puntos centrales los momentos de la experiencia: inicio,
intervención, situación actual, lecciones aprendidas. Ejemplos:
Resultado de la etapa: Informe con las matrices elaboradas y el analizadas.
Reunión con el facilitador para analizar las matrices de síntesis. Incorporar sugerencias,
preguntas.
Quinta etapa: interpretación compartida de la experiencia
15. Organizar un taller grupal con todos los actores participantes de la experiencia
analizada. Preparar un programa, listado de participantes, lugar, fecha,
materiales, etc.
16. Desarrollo del taller grupal. Es un momento clave en las sistematizaciones. Se
busca generar una imagen compartida sobre la experiencia. Tiene que ser visto
como un momento de aprendizaje y no de recolección de información.
Etapas, momentos del taller:




Informar sobre las entrevistas individuales mostrando, por ejemplo, un
cuadro (matriz) con los acuerdos y desacuerdos.
Ratificación de los acuerdos sobre los tres primeros momentos: inicio,
intervención y situación actual o final.
Discusión sobre los desacuerdos. Estos pueden ser sobre hechos o sobre
opiniones. Se hace un listado. Se elige un comité de mediadores, se
proponen una solución de consenso. Si no se llega a un acuerdo el comité
presenta las distintas posiciones.
Con las lecciones aprendidas el procedimiento es distinto: cada participante
individualmente identifica que haría igual y qué haría distinto si se iniciara
nuevamente la experiencia. Se sistematizan las respuestas, se re escriben de
manera de englobar distintas formas de decir lo mismo. Se vota por un
número limitado de ideas.
Resultado de la etapa: se elabora la memoria del taller
Reunión con el facilitador. Revisión de todos los informes y de la memoria del taller.
Identificación de posibles huecos de información y preparación
Sexta etapa: Redacción de informe maestro (Anexo 3)
Es el informe que recoge todos los pasos de la sistematización y del cual se
podrán derivar otros para distintos públicos o en distintos formatos
Esquema:
 Identificación de la experiencia
 Eje de la sistematización
 Descripción y reflexión crítica sobre el momento inicial
 Descripción y reflexión crítica sobre la intervención.
 Descripción y reflexión crítica sobre resultados y efectos.
 Las lecciones aprendidas.
 Anexos.
Resultado de la etapa: informe final elaborado
Talleres regionales de presentación de los informes maestros de las experiencias
sistematizadas y de preparación del plan de comunicación y difusión. Participan: referentes,
técnicos y participantes de las experiencias, facilitadotes, CEPAF, DATyC.
Capítulo IV. El Plan de comunicación
1. Estrategia de comunicación
 Identificación de públicos objetivos.
 Identificación de formatos de comunicación: folletos, videos, capacitaciones.
2. Diseño y elaboración de los materiales
3. Eventos.
Bibliografía:
Audero, S. (2010) Aportes para una Sistematización de Experiencias de Desarrollo Rural en
Argentina. Mimeo. Presentación en el Taller Nacional de Sistematización de Experiencias.
Bs. As. 15 de diciembre.
Berdegué, J. A Ocampo y G. Escobar (2004) Sistematización de Experiencias Locales de
Desarrollo Agrícola y Rural. Guía de Terreno. Preval y FIDAMERICA.
De Dios, R. (2010) Sistematización de Experiencias de Desarrollo Rural en Santiago del
Estero. Mimeo PROINDER.
Dirección de Asistencia Técnica y Capacitación, SsAF (2010) Memoria del Taller Nacional
de Sistematización de Experiencias. Bs. As, 15 de diciembre.
JARA, O. (2006). “Sistematización de experiencias y corrientes innovadoras del
pensamiento latinoamericano. Una aproximación histórica”. En: La Piragua. Revista
Latinoamericana de Educación y Política, Nº 23.
Kremenchusky, S. et al “Sistematización y lecciones aprendidas en el PROMER”,
PRODERNEA –CRISOL www.prodernea.gov.ar
Kremenchusky, S. et al Sistematización y lecciones aprendidas de la experiencia Remate
Feria, PRODERNEA –CRISOL www.prodernea.gov.ar
Noceda, C. (2010) Sistematización de Experiencias de Desarrollo Rural en Misiones 20082010. Presentación en el Taller Nacional de Sistematización de Experiencias. 15 de
diciembre
Paz, R. (2010) Sistematización de Experiencias de Desarrollo Rural NOA. PROINDER
Mimeo.
PESA-FAO, 2004, Guía Metodológica de Sistematización. Programa Especial para la
Seguridad Alimentaria en Centro América
PROINDER (2007) Catálogo de Tecnologías Apropiadas, Tomo I. Serie Estudios e
Investigaciones N° 12
PROINDER (2007) Catálogo de Tecnologías Apropiadas, Tomo II. Serie Estudios e
Investigaciones N° 13
RIMISP, 2005 Asistencia técnica para la preparación de la Estrategia de Desarrollo Rural
de Argentina. www.rimisp.org
Rodríguez Bilella, P., 2006 Sistematización de la Experiencia Tinku Kamayu. Organización
de Mujeres Hilanderas de Santa María, Catamarca. PROINDER
Tapella, E. (2006) Sistematización de Experiencias. Gestión Local del Desarrollo Desde un
enfoque territorial en Nazareno, Salta, Argentina. PROINDER.
TORRES CARRILLO, A. (2006). “Por una investigación desde el margen”. Universidad
Pedagógica Nacional, Bogotá, Colombia.
Anexo 1
Fuentes de información para sistematizar una experiencia de
desarrollo rural1
1
La información que se presenta en forma de fichas fue tomada de la Memoria del Taller de Capacitación
Estrategia de desarrollo rural de las provincias: implicancias de diferentes herramientas metodológicas para
el diagnóstico. PROINDER. Componente Fortalecimiento Institucional: Río Ceballos, Córdoba, noviembre
de 2002. Los capacitadotes fueron: Clara Craviotti, Alejandro Gerardi y Susana Soverna
Introducción
Este Anexo tiene como objetivo identificar y describir las fuentes de información más
usuales para quienes están sistematizando una experiencia de desarrollo rural. Esas fuentes
pueden estar ya disponibles o ser generadas en el marco de la sistematización.
Sobre cada una de las fuentes identificadas se hará una breve descripción, se señalarán las
facilidades o ventajas de uso así como las limitaciones o dificultades.

Fuentes de información:
I. Información ya disponible
1. Bibliografía o técnicas documentales
2. Información secundaria
II. Información original
1. Observación
2. Encuestas
3. Entrevistas
4. Grupos focales (talleres)
I. Información disponible
1. Bibliografía o técnicas documentales:
Incluye la revisión y catalogación de gran variedad de documentos escritos de tipo conceptual o con
información empírica que, de manera directa y precisa o en forma tangencial, ofrecen información
ya elaborada sobre la temática que se está abordando (En el Anexo 2, se intentará orientar respecto
de qué aspectos o temas del material existente puede ser útil en el marco de los objetivos o ejes de
cada sistematización específica).
Cuando se trata de investigaciones científicas, una parte importante del la bibliografía que se revisa
suele ser de tipo teórico o conceptual, bajo el supuesto que los aportes que realice la investigación
serán incorporados a un cuerpo conceptual en desarrollo. Como fue señalado en el Capítulo I.5, las
sistematizaciones se diferencian de las investigaciones en diversos aspectos. Sin embargo, la
búsqueda y revisión de material teórico puede contribuir a la comprensión de la experiencia y a
darle un marco más amplio y general.
Dentro de la bibliografía, también se recomienda revisar los estudios que, utilizando información
bibliográfica, secundaria o empírica original, abordan temas similares al de la experiencia que se
quiere sistematizar. Por ejemplo, frente a una experiencia de comercialización directa “del productor
al consumidor”, se revisan estudio sobre las ferias francas.
El material bibliográfico no se agota en los estudios científicos, también la literatura, la publicidad,
revistas panfletos y otros materiales escritos pueden ofrecer elementos para la sistematización.
Limitaciones de la información bibliográfica
 Es información no generada por nosotros y para nosotros.
 Los documentos tienen en su origen diferentes objetivos: algunos son académicos, otros se
realizaron en el marco de actividades de planificación; otros corresponden a proyectos de
intervención, y otros son evaluaciones de proyectos.
 Asimismo corresponden a momentos distintos, por el año en que fueron realizados. Esto hay que
tenerlo en cuenta para estudios focalizados en sujetos vinculados a una determinada producción.
Por otro lado, los estudios envejecen.
2. Información secundaria
Es la generada para:


fines múltiples como los censos y las estadísticas económicas, demográficas, productivas;
en general, se trata de información que permite contextualizar alguno de los momentos de la
experiencia: el inicio, la intervención o la situación actual o final.
fines específicos que no son los de la sistematización que se está realizando, como los
diagnósticos del área, los proyectos de desarrollo, los informes de seguimientos, las cartillas
de capacitación, las memorias de talleres, etc.
2. 1 Información secundaria. Datos Censales
En el país se realizan periódicamente tres censos nacionales: el censo de población, el agropecuario
y el económico. Una buena parte de la información que se necesita para conocer la situación de los
hogares y las explotaciones agropecuarias está disponible en los dos primero. Sus características
generales se sintetizan a continuación.
CENSO DE POBLACION



CENSO AGROPECUARIO
Única fuente de datos del país que provee 
información de población, hogares y vivienda
hasta los niveles geográficos más pequeños.
Sus resultados son insumos básicos para
formular políticas

Tiene
aplicaciones
importantes
para
particulares (estimar demanda de bienes y 
servicios)
Aspectos metodológicos
Provee datos actualizados sobre variables
estructurales de todas las explotaciones
agropecuarias del país y actualiza el
padrón de explotaciones agropecuarias.
Sus resultados son insumos básicos para
formular la política agropecuaria, ganadera
y forestal.
Idem
Aspectos metodológicos

Censo de hecho


Entrevista directa y cuestionario único


Cartografía censal: mapas planos y croquis. Se
organiza sobre las divisiones y subdivisiones
político administrativas en que se divide el país
Encuesta post – censal
Procesamiento de datos (técnicas de
reconocimiento inteligente)
Control de integridad, calidad y consistencia de
datos

Se relevan todas las explotaciones
agropecuarias del territorio nacional
Se aplica metodología de barrido total del
territorio y la realización de entrevistas a
directas a los productores o informantes
calificados
Idem


Idem
Idem

Idem



2. 1 Información secundaria. Datos Censales
El Censo Nacional Agropecuario
El Censo Nacional Agropecuario releva información sobre dos tipos de unidades de análisis: las
explotaciones agropecuarias (EAP) y los productores.
La EAP está definida como una unidad de organización de la producción que produce bienes
agrícolas, pecuarios o forestales destinados al mercado.
A continuación se identifican las variables que corresponden a las EAP
Variables
Identificación
Algunos Indicadores
Ejemplos de variables que se
derivan
Localización: Provincia,
Departamento, fracción, radio,
segmento
Tamaño, número de parcelas Superficie total
Tipo de unidad
Número de parcelas
Ej: minifundista
Tipo jurídico
Tipo jurídico
Régimen de tenencia de la
Tipo
tierra
Regímenes de EAP s/límites
definid.
Uso de la tierra por regiones Tipo de cultivo
.
Etc.
Prácticas culturales y técnicas Superficie c/fertilizantes; etc
de producción
Prácticas específicas p/caña,
tabaco, yerba té, vid
Riego, fuentes equipamiento Superficie sistematizada por
Existencias ganaderas y de
animales de granja;
orientaciones productivas
Avicultura intensiva
Actividades conexas
Mejoras, construcciones e
instalaciones, capacidad de
alamacenamiento
Maquinarias y equipos.
Servicios de maquinaria
Vivienda, población
Mano de obra
Gestión y forma de
administración de la EAP
Asistencia técnica
Asociativismo / integración
Canales de comercialización
tipo de sistematización
Con derecho de riego
Superficie dedicada a la
ganadería
Existencias por tipo y
categoría
Existencia de parrilleros
Sistema de producción
Otras actividades primarias
(acuicultura, helicicultura,
etc.)
Turismo rural
Existencia de establos,
galpones. Bodegas.Silos
Número de tractores por
potencia y antigüedad
Cantidad de viviendas
Tecnología
Empleo rural no agrícola
ERNA
Capital de explotación
Capital de explotación
Tipología de EAP
N° de productores o socios
Tipología de EAP
N° de trabajadores
Ej: EAP pobres
permanente.
Gestión cotidiana
Tipología de EAP
Gestión téc./ administrativa.
Asesoramiento técnico externo
(tipo de institución y actividad
asesorada)
Participación en Cooperativas,
gremiales, CR, CREA, PSA.
Primera venta de productos
agrícolas por actividad
2. 1 Información secundaria. Datos Censales
Censo Nacional Agropecuario
A continuación se identifican variables e indicadores de la unidad de análisis: productor
agropecuario
Temas
Algunas Variables
Algunas variables que se derivan
Identificación del productor
Edad
Trabajo en la EAP
Trabajo fuera de la EAP
Nivel de instrucción de los
productores
Nombre
localización
Edad
Sexo
N° de productores o
socios por sexo y
edad
Trabajo fuera de la
EAP por categoría
ocupacional
N° de productores
por máximo de nivel
de instrucción
2. 1 Información secundaria. Datos Censales
Censo Nacional de Población 2001: Información relevada
Unidades de
análisis
Hogar
Vivienda del
hogar
Variables/Temas
Dimensiones
1. Localización
2. Tamaño del hogar
4. Etnia
5. Salud
Provincia, departamento, fracción,
radio, segmento.
Cantidad de miembros
Pertenencia a pueblo indígena
Presencia de discapacitados
Tipo
Material de pisos
Material de paredes
Revestimiento de paredes
Cubierta de techo
Revestimiento interior de techo
Tiene agua
Proveniencia del agua potable
Tiene baño o letrina
Tiene inodoro
El inodoro tiene descarga de agua
El baño es compartido
Tiene cocina
La cocina tiene agua
Combustible para cocinar
Número de habitaciones para dormir
Número total de habitaciones
Propiedad de la vivienda
Propiedad de l terreno
Electrodomésticos
Tipo
Materiales que
predominan en la
construcción
Servicio de agua
Servicios sanitarios
Servicio de cocina
Cuartos
Tenencia de la
vivienda
Confort?
Variables que se
derivan
Ruralidad
NBI
NBI
NBI Hacinamiento
2. 1 Información secundaria. Datos Censales
Censo Nacional de Población 2001: Información relevada
Unidades de
análisis
Variables/Temas
Población
Sexo
Edad
Alfabetismo
Servicios Sociales
Lugar de residencia
Nacionalidad
Escolaridad
Nivel de escolaridad
alcanzado
Especialidad
Estado civil
Ocupación
Fecundidad de las
mujeres
Dimensiones
Relación de parentesco
Sexo
Edad
Lectura y escritura
Percepción de jubilación o pensión
Afiliación a servicio de emergencias
médicas
Asociación a plan de salud
Afiliación a obra social
Lugar de vivienda habitual
Lugar de vivienda de hace 5 años
Lugar de nacimiento
Para extranjeros años de residencia
en el país
Asistencia a escuela
Para los que asisten: tipo de
establecimiento, nivel que cursa,
grado.
Para los que no asisten: último nivel
que cursó, completó nivel.
Para los que no completaron: último
grado o año que aprobó
Nombre de la carrera
Estado civil legal
Convivencia
Otras convivencias
Años de convivencia
Está ocupado
Rama de ocupación
Nombre de la ocupación
Tareas realizadas
Categoría ocupacional
Tipo de empleador
Aporta a régimen jubilatorio
Número de personas del
establecimiento
Número de hijos que tuvo
Número de hijos que viven
Fecha del último parto
Variables que se
derivan
Migraciones
NBI
PEA - PNEA
PEA agraria
Número de
pequeños
productores y
trabajadores
agropecuarios
2.2 Otra información secundaria
Esta información está mucho menos estandarizada que la de los censos o estadísticas. Son los
participantes en la experiencia y los equipos provinciales los que pueden hacer un listado de los
materiales útiles y disponibles.
II. Información original
1. La observación
Es una técnica o fuente recolección de información muy usada en los estudios de tipo etnográfico
caracterizados por la participación de los investigadores en la vida cotidiana de la gente. En este
tipo de estudios quien los desarrolla pasa largos períodos de tiempo observando y escuchando y, de
esta forma, recopila la información disponible sobre el objeto de estudio. Los técnicos de terreno
están en una posición privilegiada para el desarrollo de estas técnicas.
La observación participante supone la inmersión del observador en el contexto en forma no
encubierta y no estructurada. Esta técnica proporciona descripciones de los acontecimientos, de las
personas y las interacciones que se observan, pero también sobre la vivencia, la experiencia y la
sensación de la propia persona que observa.
El resultado de la observación se materializa en notas, diarios o un cuaderno de campo que contiene
las descripciones, vivencias e interpretaciones.
2. Encuestas

Características de los estudios por encuestas
 Una encuesta es un instrumento de medición que se vale de un conjunto de preguntas
estandarizadas organizadas en función de los fines del proyecto que se está desarrollando
(Investigación, estudio de mercado, sistematización de experiencias).
 Mide atributos o características de la población en estudio, por ejemplo: Características
demográficas, sociales, económicas, culturales, etc. Actitudes, opiniones, conocimiento de
determinados hechos, creencias, etc
 Como instrumento de medición debe ser preciso, eficaz y uniforme en su forma de medir.
 Cada pregunta de una encuesta se la formula siempre igual para que las respuestas sean
comparables.
2. Encuestas
 Requisitos para hacer bien una encuesta
 Los encuestadores deben tener facilidad para comunicarse y establecer un buen contacto












personal con la gente.
Deben conocer muy bien el cuestionario y los objetivos de la investigación y de cada pregunta.
Hacer un ensayo previo o prueba piloto.
Buscar la cooperación de los entrevistados (presentación del encuestador explicando quién es,
para quién trabaja, qué se piensa hacer con esa información, la confidencialidad y carácter
estadístico de las respuestas, trato respetuoso y amable hacia el entrevistado)
Seguir el cuestionario tal cual está (orden y texto de las preguntas)
La actitud del encuestador tiene que ser de completa aceptación y comprensión de las
declaraciones del entrevistado. Este último debería sentirse totalmente libre de abrirse
enteramente y que ninguna respuesta está fuera de lugar.
El encuestador no debe exponer sus propias ideas, preferencias o reacciones y dejar expresar al
entrevistado con absoluta libertad sin presiones ni coerciones.
El encuestador tiene dos papeles o roles en la entrevista: el de un técnico o profesional que
aplica a cada entrevista técnicas estandarizadas y el del ser humano que entabla una relación
cordial.
Usar el cuestionario de manera natural evitando que parezca un “interrogatorio” o un “examen”.
Tomar nota de los cambios en el cuestionario o de comentarios aclaratorios sobre la respuesta.
No dejar preguntas sin responder (poner “no contesta”, “no sabe”, “no corresponde”)
Tratar de despertar interés y curiosidad en la encuesta y transmitir al entrevistado la sensación
de que la encuesta es una oportunidad en lugar de una interrupción:
 oportunidad para expresar sus opiniones
 de que alguien considere valiosa su contribución
 de ser útil
 una ocasión para tener alguien con quien hablar y que esté dispuesto e interesado
en escucharlo
Evitar
 el temor sobre el uso final de los datos (confidencialidad)
 que no sienta una invasión de su privacidad
 afectar su sensibilidad personal a los temas que se toquen
 respuestas de cortesía “está todo bien” (nos interesa conocer la verdad)
 pensar que se le está haciendo perder el tiempo (tiempo cronológico - tiempo psicológico)
3. La entrevista en profundidad:

Características
 Es una de las técnicas cualitativas igual que la observación y los grupos focales. La historia de
vida es un tipo especial de entrevista en profundidad, en la que el protagonista narra su historia
con sus propias palabras y hay un mínimo de interpretación y conceptualización; los lectores
sacan sus propias conclusiones a partir de los datos. La historia de vida es usada en los estudios
de tipo descriptivo o etnográfico.
 La entrevista en profundidad es una entrevista no directiva, no estructurada, que supone
reiterados encuentros entre entrevistador y entrevistado, aunque en la práctica existen
limitaciones para esto.
 Cualquiera de estas técnicas tiene un enfoque distinto al de las técnicas cuantitativas: no existe
la distancia que se da en las encuestas entre el que recoge, el que procesa y el que analiza los
datos. Los investigadores recolectan datos y los analizan.
 Por otra parte, el entrevistador tiene un rol activo en la construcción del conocimiento.
 Para este tipo de técnicas es necesario un conocimiento previo de la cultura en la cual
pretendemos trabajar. Siempre hay algo de desembarco en este tipo de situaciones. Para evitar
que sea demasiado forzado, se aconseja la observación participante y las entrevistas con
informantes clave antes de realizar las entrevistas con los sujetos en cuestión.
La entrevista en profundidad
Objetivos para los cuales es apropiada esta técnica
 Para generar teoría o conceptos a partir de los datos recogidos. La idea es generar lo que se
llama “teoría fundamentada”. No se busca saber la distribución de las poblaciones, importa el
potencial de cada caso para generar teoría. Un único incidente puede ser suficiente para
desarrollar un concepto.
 Para verificar hipótesis. El procedimiento de la inducción analítica ha sido el medio principal
empleado.
 Más en general se puede afirmar que estas metodologías sirven para conocer los procesos y las
causas que generan ciertos resultados observables, más que los resultados en sí mismos.
 También para entender la perspectiva de los actores, que son centrales porqué se dan ciertos
fenómenos.
 Complemento de técnicas cuantitativas: Por ejemplo, entrevistas en profundidad con
informantes clave pueden ayudar a formular hipótesis u orientar acerca de las preguntas de una
encuesta y cómo formularlas.
En general en las investigaciones actuales se trata de combinar diferentes fuentes de información y
técnicas de análisis. Esto se llama “triangulación”, y aumenta la confiabilidad de los datos.
3. La entrevista en profundidad
Selección de los informantes
 Hay que hacer un esfuerzo especial para identificar quiénes son los informantes clave más
apropiados en función de los objetivos del estudio. Pero tener en cuenta en qué medida lo que
nos dicen está vinculado a los intereses que representan.
 Selección de los casos: Cómo se eligen los casos para realizar las entrevistas en profundidad?
En el enfoque de la teoría fundamentada, desarrollado por Glaser y Strauss, la idea es generar
hipótesis partiendo directamente de los datos y no de supuestos o de otras investigaciones
existentes. La selección de los casos normalmente está basada en lo que se llama muestreo
teórico: se diversifican los casos con la idea de maximizar las oportunidades de descubrir las
variaciones y enriquecer los conceptos.
 Al principio el muestreo es más abierto y luego se vuelve más específico.
 Un concepto importante es el de saturación: se introducen nuevos casos hasta que se concluye






que no surgen nuevas propiedades o dimensiones de los datos.
No se trata de probar las ideas, sino demostrar que son adecuadas en función de su ajuste (son
fácilmente aplicables a los datos sin forzarlos) y su funcionamiento (son capaces de explicar el
tema en estudio).
La selección de casos es algo diferente si se apunta a verificar proposiciones en base a datos
cualitativos. Se aplica la inducción analítica. En este caso se formulan hipótesis a partir de datos
previos, de otras investigaciones o de la intuición del investigador, se estudia un caso a ver si la
hipótesis se ajusta; si no se ajusta se la reformula y así sucesivamente. Es decir, se buscan
activamente casos negativos que refuten las hipótesis.
La utilidad de este método es que obliga al investigador a matizar teorías y proposiciones.
También ayuda a plantearse la cuestión del potencial de generalización de los resultados. Por
otro lado da más seguridad en la confiabilidad de los resultados: Si se está en condiciones de
demostrar que se han examinado una amplia gama de casos y buscado activamente los casos
negativos, se está en condiciones de defender mejor los hallazgos.
Todo esto quiere decir que no se puede planificar este tipo de muestreo de antemano, las
decisiones de muestreo evolucionan con el proceso de trabajo.
Cómo se van eligiendo los casos? No es bueno el conocimiento previo entre entrevistador y
entrevistado, o la pertenencia al mismo medio.
En la práctica concreta, en la selección de los casos es común emplear la técnica de bola de
nieve, en la que unos casos conducen a otros.
3. La entrevista en profundidad
El cuestionario, la entrevista
 Se emplea una guía de temas generales a ser cubiertos y no un cuestionario rígido. El
entrevistador decide cómo enunciar las preguntas y cuándo formularlas; puede seguir sus
propias intuiciones.
 También tiene un diseño flexible que va evolucionando con el trabajo de investigación: se van
ajustando e incorporando temas, de acuerdo a los conceptos que van emergiendo.
 Desarrollo de la entrevista: la entrevista debe tener el tono de una conversación. Hay que tratar
de crear una atmósfera relajada y agradable.
 Hay que empezar lentamente, para establecer el rapport con los entrevistados. Formular
inicialmente preguntas no directivas y aprender lo que es importante para los informantes antes
de enfocar los intereses de la investigación.
 Hay que lograr una adecuación del lenguaje a la representación del entrevistado.
 Hay que saber escuchar, estar abierto a nuevos datos. Mostrar una actitud de aprendizaje. No
interrumpir, aprovechar las pausas de la conversación para cambiar de tema si el que se derivó
hacia algo sin interés.
 Tratar de mantener la motivación de los informantes.
 No expresar juicios de valor, pero tampoco caer en una relación entrevistador-informante.
 Ser cuidadoso con lo que se percibe como afirmaciones no veraces.
 Lo que es importante es que no se puede dar por sentado qué es lo que quiso expresar el
entrevistado. Hay que pedir a los informantes que clarifiquen y elaboren lo que han dicho, aún a
riesgo de parecer ingenuos.
La entrevista en profundidad es un método profundamente artesanal. Charles Wright Mills decía en
un libro llamado “La imaginación sociológica”: “Sea un buen artesano: evite un conjunto rígido de
procedimientos. Por sobre todo, trate de desarrollar y aplicar la imaginación sociológica. Eluda el
fetichismo del método y la técnica.”
3. La entrevista en profundidad
Recomendaciones prácticas:
- Si bien hay mucha gente que se siente halagada en hablar sobre sí misma, en la Argentina
no hay una tradición de investigación social y existe mucha desconfianza acerca de dónde
van a parar los datos. En el contacto con el entrevistado para acordar la entrevista hay que
aclarar los objetivos del trabajo en forma general, cómo se los seleccionó y aclararle que los
resultados son confidenciales. En algunos casos puede haber interés por tener algún tipo de
devolución del estudio.
- Esto hay que volver a mencionarlo en el inicio de la entrevista. Si se graban hay que
preguntar si están de acuerdo con eso, pero tratar de minimizar la presencia del grabador.
- Hay que tratar de encontrar un sitio con privacidad.
- Es bueno completar estos datos grabados o escritos con otros registros
- Ayuda hacer memos sobre las entrevistas:
1. Para registrar datos del contexto de las entrevistas; expresiones no verbales que son
importantes y también para registrar conversaciones con los informantes fuera de la
situación de entrevista.
2. Para registrar lo que siente el investigador, que sirve para controlar sus supuestos.
Asimismo las impresiones del entrevistador sobre lo que dijo el entrevistado (que
pueden ampliar, confirmar o cuestionar).
3. Para orientar el muestreo futuro, mencionar temas a ser recuperados en entrevistas
posteriores.
4. Para registrar intuiciones y conjeturas emergentes.
5. También se pueden hacer memos para registrar los progresos en el análisis de los datos.
- Los memos son depósitos de ideas; se van haciendo cada vez más específicos.
Clasificar los memos por fecha, tema a que se refieren, en que fuente se originan.
3. La entrevista en profundidad

Análisis de los datos ¿Cómo se analizan los datos cualitativos?

Hay 2 etapas diferenciadas: la primera es una fase de descubrimiento, se identifican temas y
desarrollar conceptos y proposiciones; se van analizando las entrevistas para orientar la
futura recolección de datos.
Porqué? Porque es característico de las metodologías cualitativas alternar la recolección de
datos con el análisis. Por supuesto que a medida que avanza el trabajo de investigación
disminuye el tiempo invertido en la recolección y aumenta el de análisis.
Esto no siempre es posible por el tiempo que lleva la desgrabación, pero no es bueno dejar
pasar mucho tiempo entre la recolección y el análisis porque puede ser necesario volver a
los informantes para aclarar algunos puntos.
Técnicas de análisis :











Lectura minuciosa: Leer repetidamente los datos, inclusive dárselos a leer a otros. Efectuar
anotaciones en los márgenes.
Buscar palabras o frases de los informantes que capten el sentido de lo que hacen o dicen.
Procurar buscar temas emergentes y elaborar tipologías. A veces los propios entrevistados las
desarrollan, clasifican a sí mismos o a los otros.
Tratar de desarrollar conceptos. El desarrollo de conceptos es un hecho intuitivo. Cuando se
descubra un tema en los datos, buscar si se aplica otros incidentes o situaciones.
Tratar de desarrollar proposiciones. Una proposición es un enunciado general de hechos.
Relacionando entre sí diferentes piezas de datos surgen las generalizaciones.
En esta etapa son útiles los diagramas que permiten integrar los conceptos principales. Ayudan
a identificar faltantes en áreas centrales y descartar temas secundarios.
 La segunda etapa en el análisis se produce cuando los datos ya han sido recogidos: Se
trabajan las entrevistas, procurando generar conceptos e hipótesis a partir de lo que dicen los
entrevistados (codificación).
Codificación: Consiste en listar todos los temas, conceptos y proposiciones producidos durante
el análisis inicial. Asignar un número a cada categoría. Luego leer todas las entrevistas, memos
y notas de campo y escribir al margen el número de la categoría correspondiente. Algunos
fragmentos de datos pueden entrar en una o más categorías, se les deben asignar los códigos de
todas ellas. Es posible que haya que añadir, suprimir o refinar las categorías en esta etapa.
Como regla general, los códigos se deben ajustar a los datos y no a la inversa. Luego separar los
datos pertenecientes a diferentes categorías, conservando una copia del material original.
Repasar el material sobrante viendo de integrarlo a las categorías de codificación existentes. Es
posible que queden datos sobrantes. La codificación y separación de los datos permite comparar
diferentes fragmentos relacionados con cada tema y refinar y ajustar las ideas. Tratar de llegar a
conclusiones y generalizaciones basados en la preponderancia de los datos.
En esta fase es importante la lectura bibliográfica: de marcos teóricos pertinentes para la
investigación; lectura de otros estudios que pueden proporcionar conceptos con los cuales
interpretar los datos. También para poder relacionar el trabajo con lo que han hecho otros. Pero
cuidar de no forzar los datos.
 Desarrollar una guía de la historia, que une e integra los principales temas de los datos. Es la
respuesta a la pregunta sobre qué trata el estudio.
 En la fase final se trata de relativizar los descubrimientos, es decir, comprender los datos en
el contexto en que fueron recogidos. Sirve distinguir las afirmaciones que surgieron
espontáneamente de las que surgieron a partir de preguntas directivas. Percibir los efectos
de nuestra presencia y de la presencia de otras personas sobre los datos.
 Presentación de los resultados: Hay que procurar recuperar la narrativa y el discurso de los
entrevistados, aunque preservando su anonimato.
 Justamente por el mayor involucramiento del investigador en este tipo de estudios es
importante precisar la metodología empleada: cómo se seleccionaron los casos, cómo se los
analizó, señalar los compromisos, los prejuicios y la posición del investigador. También dar
cuenta de las fuentes en que se basan ciertas interpretaciones; si las inferencias estuvieron
basadas en datos directos o indirectos, y si se basaron en las perspectivas de una o de varias
personas.
3. Entrevista en profundidad
Limitaciones de las entrevistas en profundidad como método



pueden surgir dudas sobre hasta qué punto son veraces los dichos del entrevistado. Por otra
parte no existen reglas universales para explicar las conductas: Las personas hacen y dicen
cosas diferentes en diferentes situaciones. Muchas veces no conocemos el contexto en que
se desenvuelven los entrevistados, que es central para entender su comportamiento.
Por eso es importante tratar de establecer controles cruzados entre los informantes: por
ejemplo preguntando a varios de ellos sobre el mismo incidente.
Hay datos que tienen más riesgo de ser “construidos” que otros: Por ejemplo, los vinculados
con la mano de obra.
II. Información original
Comparación entre encuesta y entrevista
METODOLOGÍA CUANTITATIVA
(Encuesta)
METODOLOGÍA CUALITATIVA
(Entrevista)
Enfoque: Existe una relativa separación entre
las distintas fases de la investigación:
-Entre quienes las ejecutan
-Entre el desarrollo temporal de las actividades
de relevamiento y análisis
Utilidad: Verificar hipótesis;
Conocer la distribución de las poblaciones
Enfoque: Hay integración entre las fases de la
investigación:
- El investigador participa en la recolección y
análisis de datos
- El análisis de los datos orienta la recolección.
Utilidad: Generar teoría;
Verificar hipótesis
Entender procesos
Conocer la perspectiva de los actores;
“Triangular” los datos de fuentes cuantitativas
Requisitos: Se
informantes clave
aconsejan
entrevistas
con
Selección de los casos en base a su Selección de los casos: intencional
representatividad estadística
1) “Muestreo teórico” (diversificación): Saturación
2) “Inducción analítica” (casos negativos)
Formulario: Estandarizado (encuesta), para Instrumento de recolección de datos flexible
asegurar comparabilidad de los datos.
(entrevista)
Guía de temas; el investigador puede seguir sus
intuiciones.
La guía se puede ir enriqueciendo a medida que
avanza el trabajo.
Desarrollo de la encuesta:
Desarrollo de la entrevista: Importa el “clima”, la
Es “mecánica”; hay una fuerte direccionalidad adecuación al entrevistado; actitud de apertura e
del encuestador
interés.
Otros registros: Memos/notas
Análisis de los datos:
Análisis de datos:
Procesamiento de los datos empleando medidas 1) Fase inicial (para orientar recolección futura):
de estadística descriptiva
Se identifican temas emergentes; se desarrollan
conceptos y proposiciones.
Lectura minuciosa; confección de memos,
diagramas.
2) Codificación: a) Listar
conceptos y
proposiciones; b) adjudicarles un número, c)
asignar el contenido de las entrevistas a los
códigos. d) recopilar el material
Se refinan conceptos y proposiciones.
3) Relativización de los resultados
Presentación de los resultados:
Presentación de los datos:
Justificación fundamentalmente “numérica” de Recuperación del discurso de los entrevistados.
las conclusiones.
Es importante precisar la metodología empleada.
4. El grupo Focal
El trabajo con grupos puede adoptar dos formas:


Estableciendo relaciones radiales con el moderador: la interrogación de un grupo al
mismo tiempo con énfasis en las preguntas y respuestas del moderador
La interacción entre los miembros del grupo sobre los temas propuestos por el
investigador.
Lo que caracteriza al GUPO FOCAL es la respuesta y dato producido en la interacción entre
los participantes
4. El grupo Focal (GF)
¿Por qué usar el grupo focal y no otras técnicas?
El propósito principal del GRUPO de investigación FOCAL es caracterizar las actitudes,
sentimientos, creencias, experiencias y reacciones de los participantes de una manera en que no es
posible usando otros métodos (la observación, la entrevista o la encuesta).

Comparado con la entrevista individual (EI) el GRUPO FOCAL saca múltiples puntos de


vista y procesos emocionales en el contexto de un grupo. La EI es más fácil de controlar para
el investigador que el GF en el cual los participantes pueden tomar la iniciativa.
Comparado con la observación permite conseguir mucha información en un período corto
de tiempo. Los métodos observacionales implican esperar mucho tiempo para que un suceso
se dé. En contrapartida el GF no es una situación natural sino un evento organizado.
Los GF son particularmente útiles cuando hay diferencias de poder entre los participantes
y el decisor o profesional, cuando hay interés en el uso del lenguaje y la cultura cotidiana de
los grupos particulares y cuando se desea explorar el grado de consenso sobre un tema.
4. El grupo Focal
¿Cuándo usar un grupo focal?




En la etapa preliminar o preparatoria de un estudio,
Durante el estudio o
Para evaluar un programa particular de actividades, o
Después del programa para evaluar su impacto o para generar futuros caminos de
investigación o de trabajo.
El GRUPO FOCAL puede ser usado como:
 el método principal o
 complemento de otros, especialmente en las triangulaciones y validaciones.
EL GRUPO FOCAL puede ayudar a generar hipótesis y desarrollar preguntas o conceptos para
cuestionarios.
4. El grupo Focal
Ventajas y limitaciones de los GRUPOS FOCALES
VENTAJAS
LIMITACIONES

La interacción posibilita a los participantes
hacerse mutuamente preguntas y reevaluar y
reconsiderar las propias comprensiones de
sus experiencias específicas.

Para generalizar un descubrimiento a
toda la población, especialmente
porque el grupo es pequeño y la
muestra no es representativa.

Permite a los investigadores interpretar el
significado de una costumbre, actitud,
creencia y comprender mejor el salto entre
lo que la gente dice y hace.


La posibilidad de participar en un proceso
decisorio, el ser considerados expertos y
El investigador tiene menos control
sobre los datos producidos que en los
estudios cuantitativos o en la
entrevista. En particular sobre la
interacción y la focalización en los
temas previstos.
tener la posibilidad de colaborar con
investigadores puede empoderar a muchos
participantes.

No se puede asumir que los individuos
en el GF expresen su propio y
definitivo punto de vista.

Permite explorar soluciones a un problema
particular como grupo mejor que en forma
individual.

Los GF pueden ser difíciles de juntar.
Puede haber cierta gente no motivada
a participar

Pueden transformarse en un foro para
cambiar, tanto durante la reunión del GF
como después.

El GF no permite la confidencialidad
o anonimato.
4. El grupo Focal
Organización de un GRUPO FOCAL








Diseño del taller: requiere más planificación que otros tipos de entrevistas. Debe usarse una
guía con pautas y consignas para el desarrollo del taller.
Número recomendado de integrantes: entre 6 y diez, pero hay quienes juntan 15 personas.
Número de grupos: algunos prefieren un solo encuentro con cada GF. Otros reúnen al
mismo grupo varias veces.
Duración: entre una y dos horas.
Local: un local neutral ayuda a separar asociaciones positivas o negativas con un edificio o
sitio.
Identificación de los participantes: no es fácil decidir las características de los participantes
más apropiados para un GF. GF heterogéneo vs. homogéneo.
Convocatoria a los participantes: reclutar a los participantes lleva tiempo, especialmente si
el tema en consideración no trae un beneficio inmediato o atractivo para participar. Pueden
usar incentivos: regalos.
Registro de la información: pueden usarse técnicas como grabaciones, videos o contar con
un asistente o co-coordinador para registrar la información.
4. El grupo Focal
El moderador, facilitador o coordinador del grupo focal

El rol de moderador del grupo es crítico, especialmente en términos de dar consignas claras y
explicar el propósito del grupo, ayudando a la gente a sentirse bien y facilitando la
interacción entre los miembros del grupo.

Durante la reunión el moderador promoverá el debate con preguntas abiertas. Tal vez se
requiera que provoque a los participantes señalando las diferencias entre los participantes,
sondeando sobre detalles, reencausando la conversación si se aleja de los temas previstos,
cerrando un tema cuando se ha logrado alcanzar una conclusión o cuando no se avanza.

El rol del moderador es el de un demandante y desafiador y moderador que necesitará poseer
pericia para las relaciones interpersonales. Debe saber escuchar y no juzgar. Estas cualidades
promueven la participación del grupo y facilitan el diálogo.

El grado de control y dirección impuesto por el moderador dependerá de las metas de la
investigación como de su propio
Anexo 2
La búsqueda de información
1. Introducción
En el Anexo 1 se presentó una serie de instrumentos que debieran ser útiles a la hora de
relevar la información necesaria para sistematizar una experiencia de desarrollo rural. Esos
instrumentos no definen contenidos, no dicen qué buscar. Esto es válido en relación con la
información ya disponible como con la información original que se requiera. Este Anexo
intentará dar algunas orientaciones sobre hacia donde dirigir la búsqueda para reconstruir
la experiencia.
En un texto sobre sistematización educativa, Graciela Messina (2004) dice “La
sistematización implica revelación, de lo que está oculto y está a la vista, explicitación del
saber que no sabemos que sabemos”. Si aceptamos esta afirmación como válida, la misión
del sistematizador es revelar (en el sentido de descubrir, quitar los velos) la experiencia.
¿Cómo hacerlo? Mediante preguntas. En el origen de toda revelación hay una pregunta.
2. ¿Cómo identificar la pregunta?
Ya se vio (cuerpo principal de la guía de sistematización) que para sistematizar una
experiencia hay que distinguir que hay una realidad, una práctica, un proceso que se ha
desarrollado y que se intenta reconstruir revelar a partir del relato de los participantes y de
otra documentación disponible. Pero también en ese texto se ha establecido que nadie
reconstruye toda la experiencia, que la reconstrucción es necesariamente selectiva y que es
el eje de la sistematización el que va permitir seguir el hilo, revelar la experiencia.
Conviene recordar también que ese eje es el que rescata la singularidad de la experiencia y
el que explica las razones, la necesidad de sistematizar.
En este punto se puede traducir ese eje en una pregunta que permite delimitar el campo de
sistematización. Así, en el caso de Nazareno, Salta (Tapella, 2006) las preguntas
orientadoras pudieron ser ¿Por qué la descentralización (creación de una Unidad Local) se
constituyó en un elemento clave para entender en el desarrollo rural de la zona? ¿Cuánto
tuvo que ver en su desempeño que existiera una organización local como la OCAN
(Asociación de Comunidades Aborígenes de Nazareno)? En el caso del grupo de mujeres
Tinku Kamayu (Trabajando Juntas) de Catamarca (Rodríguez Bilella, 2006) serían
¿Cuánto influyó en la consolidación económica del grupo la decisión de compartir,
socializar, democratizar el acceso a los conocimientos y saberes tradicionales de la zona?
¿Cuán determinante fue la cuestión de género en esa decisión? En Entre Ríos (Gutiérrez,
2006) frente a una experiencia de adopción de tecnología ¿Cuánto influyó en la adopción
de una tecnología de manejo silvopastoril por parte de pequeños productores que tienen
monte nativo, la articulación institucional entre el PSA – PROINDER y la Cátedra de
Pastizales Naturales de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional
de Entre Ríos (UNER) que aportó conocimientos construidos a partir de muchos años de
investigación?
Llegar a estas preguntas requirió un trabajo previo. Hizo falta, por lo menos, imaginación,
alguna información preliminar e intercambio de ideas con una comunidad de conocedores
de la experiencia. Además se hace necesario explicitar sus supuestos: desde qué lugar del
conocimiento se plantea la pregunta, desde qué lugar social, económico y político se la
hace.
3. ¿Cómo seguir a partir del eje o la pregunta fundamental?
Resulta obvio que esas preguntas necesitan ser trabajadas. No se trata de preguntas a las
que le sigue una respuesta (Messina, s/f) sino preguntas que permitan ser repreguntada. La
pregunta eje tiene que dar lugar, generar otras preguntas que acerquen a la reconstrucción
de la experiencia. “El objetivo central del proyecto de sistematización debe convertirse en
pregunta, de estas se derivan otras, cada vez más precisas y vinculadas directamente con la
realidad (…) Este proceso denominado operacionalización de las preguntas de
sistematización, sólo es posible si paralelamente se va desarrollando la conceptualización,
que explicita los contenidos de los términos incluidos en las preguntas. Por ejemplo, si se
quiere conocer cómo se dio la participación de la población, se requiere precisar cómo se
entiende ésta
y en qué comportamientos
y actitudes se expresa.”
(www.aulafacil.com/curso-sistematización-experiencias Lecc-9.htm). Messina (2008)
señala “Recordar que toda respuesta es ´una respuesta a una pregunta´, es un lema para un
buen sistematizador, ya que explicita la huella que el investigador deja sobre eso que
investiga, revela la violencia presente en toda interrogación, en todo acto de búsqueda, en
toda observación, en toda interpretación.”
Las citas precedentes realzan el lugar privilegiado que ocupan las preguntas en la
sistematización. Sin embargo, no existe un camino único ni establecido para ese preguntar
y repreguntar. A diferencia de la investigación tradicional que tiene un método muy
riguroso de contrastación de hipótesis, la sistematización es más creativa. “Según LéviStrauss, el bricoleur, es uno que improvisa metodologías y relatos, que apela a la técnica del
bricolage, de la unión de partes diferentes entre sí, incluso incompatibles, pero que se
ponen juntas por una decisión, y adquieren sentido en ese diálogo (…)Imbuidos de esta
lógica del bricolage, de ver lo que hay, de ir haciendo el mapa en la medida en que se va
marchando y no antes de salir, estamos listos para emprender la sistematización como un
viaje, como un proceso que altera lo ordinario y permite ver lo extraordinario en lo
ordinario”. (Messina, 2008).
No obstante estas particularidades del proceso sistematizador (la inexistencia de un camino
establecido, la necesidad de ir definiéndolo a medida que se avanza), para organizar las
preguntas que se derivan del eje, puede servir de ayuda tener presentes las etapas de
formulación de un proyecto2, sabiendo que la experiencia es más que un proyecto. Esas
etapas son: la definición del problema, la identificación del objetivo inmediato o
específico, la identificación de las posibles soluciones y la selección de la mejor alternativa
de acuerdo a criterios preestablecidos y finalmente la justificación de resultados,
actividades e insumos necesarios para lograr el objetivo del proyecto para la alternativa de
2
Conviene recordar lo señalado en la parte principal de esta guía: Una experiencia de desarrollo no es un
equivalente riguroso de un proyecto de desarrollo. Mientras este último implica elementos de formalización y
normatividad, una experiencia puede contener en su interior uno o más proyectos que en su agregación
resultan más que la suma simple de cada uno de ellos (Rodríguez Bilella, 2006).
solución seleccionada. En el caso del Marco Lógico sería la elaboración de la matriz. (M.
Román, 1999).
Así, sin perder de vista la pregunta eje, el equipo sistematizador puede volver al problema
que dio origen a esa práctica, esa experiencia. En el ejemplo de la Unidad Local de
Nazareno, aparecen preguntas como, ¿Por qué un Programa de desarrollo rural como el
PSA-PROINDER inicia sus actividades en Nazareno? ¿Qué particularidades tiene desde el
punto de vista geográfico y ambiental ese Municipio? ¿Y su población, cuáles son los
problemas más acuciantes? ¿Qué dificultades tiene el programa para llegar a esos
pobladores? ¿Están organizados? ¿Las condiciones ambientales jugaban un lugar central?
¿Hay limitantes en las actividades productivas (bajos rendimientos, falta de capital,
tecnologías inadecuadas)? Además de identificar el o los problemas también es relevante
preguntarse a quiénes afecta el problema y quién/es lo percibe/n como tal. (Román, 1999)
El o los problemas que dieron origen a la intervención están dando pautas sobre qué temas
o variables habrá que repreguntarse, buscar información, observar. En el ejemplo
propuesto habrá que documentar para el momento de inicio de la experiencia las
características de la zona, las condiciones de vida de la población sus ingresos, la/s
limitantes ambientales y de recursos, los problemas en las actividad/es productiva/s
principales, el/los tipo/s de unidad/es agraria/s, sus características tecnológicas, el mercado
al que va dirigida, etc. También se deberá caracterizar el contexto en el cual se enmarca el
problema. La situación institucional (presencia del municipio, existencia o no de ONG,
participación de instituciones religiosas, la escuela, etc.), la existencia políticas públicas
diferenciadas (no es lo mismo una experiencia que se inicia en los ‘90 que una de la última
década), el marco poblacional y demográfico, etc. Debe tenerse en cuenta que estos son
ejemplos para una experiencia y que es la pregunta eje, la que va a determinar tanto para la
identificación de problema como para el contexto, la que indica sobre qué debe preguntarse
o repreguntarse.
En segundo lugar habrá que orientar la búsqueda de información hacia las posibles
soluciones para el problema identificado así como justificar la alternativa de solución que se
hubo elegido, sin dejar de estar atentos a posibles “soluciones” inesperadas o no planificadas
que fueron apareciendo en el desarrollo de la experiencia. Aparecen así los objetivos
generales y los específicos que orientaron la intervención. Suponiendo que los primeros
estarán en general orientados a proponer un fin último para la intervención (la acción de
DR) como mejorar las condiciones de vida, superar la pobreza, etc. Habrá que detenerse en
los específicos, aquellos que se espera resolver con la intervención: descentralizar la
gestión, apoyar a la organización local, generar condiciones para llegar con más recursos
productivos a los pobladores, mejorar la formulación de subproyectos productivos y/o de
infraestructura, aumentar los rendimientos a través de aplicación de prácticas sanitarias y/o
alimentarias en el rodeo de animales y/o incorporar mejoras como alambrados y/o
cobertizos. Tal vez se proponga aumentar la escala vía la organización de una cooperativa
de comercialización y/o mejora el sistema de transporte para sacar la producción de los
establecimientos y/o desarrollar un sistema de almacenaje que permita retener la
producción en espera de mejores precios, etc. No deberán faltar las preguntas sobre
quiénes vieron estas posibles soluciones, si había acuerdo sobre las mismas y en todo caso
quiénes vislumbraron una solución y quiénes otra. Más la posible detección de soluciones
inesperadas a las que se hizo referencia más arriba.
De estos objetivos se desprenderán otro conjunto de variables sobre las que se buscará
información sin perder de vista que “Necesitamos pasar de una manera de investigar que
caza información, etiqueta, obtiene datos…, que olvida que el dato no es la realidad sino
una construcción artificiosa, a otra manera de hacerlo, que recupera lo que le sucede al
sujeto y consecuentemente su dignidad y su voz, que llena de vida los discursos
institucionales, que deja de enmarcar a los sujetos para presentarlos en lo que son.(Messina
2008).
Con las preguntas sobre el problema y las correspondientes a las alternativas de solución u
objetivos alcanzables, el equipo sistematizador habrá logrado caracterizar la situación en el
momento de inicio de la experiencia y su contexto. De la misma forma y con similares
preguntas y repreguntas pasará luego a la estrategia de intervención y su contexto: qué
componentes, qué actividades, qué recursos se utilizaron, cómo variaron las condiciones
externas institucionales, políticas, macroeconómicas. Sin olvidar que la sistematización
necesita partir y ajustarse a la experiencia. De acuerdo con Larrosa (citado por Messina,
2008) la experiencia es “lo que nos pasa”, “lo que hay”, no el deber ser, no lo deseable, no
la norma. “Cuando hacemos sistematización la referencia es una práctica que está siendo o
ha sido; las referencias al “deber ser” pueden ser parte de la sistematización, si nos interesa
ver como influyen en nuestra práctica o cuáles son las aspiraciones y los proyectos que se
hacen presentes, pero si un texto se limita a enunciar como debe ser una práctica y no da
cuenta de lo que se hace...o lo que se ha hecho, no estamos en un proceso de
sistematización”. (Messina, 2004).
Una vez caracterizada la etapa de intervención se pasará a la situación actual o final. Los
mismos temas y variables serán considerados para recuperar esta etapa, más las preguntas
mencionadas en el texto principal ¿Ha habido cambios en los objetivos? ¿Por qué? ¿Se
mantienen las necesidades que dieron origen a la experiencia? ¿Qué cambios se han
producido a nivel local? ¿Cómo ha cambiado la relación entre las entidades públicas y la
población? ¿Qué tensiones y contradicciones aparecieron? ¿A qué se debieron? ¿Se
mantienen? ¿Qué acciones demuestran que el proceso ha sido beneficioso o perjudicial?
4. ¿Cómo usar las preguntas?
El equipo sistematizador ha logrado hacer la pregunta eje e ir desgajando a partir de ella
otras de preguntas “cada vez más precisas y vinculadas directamente con la realidad”. Es
cierto que en el proceso de sistematización no hay un momento para preguntar y otro para
recolectar repuestas, sino un diálogo permanente con la realidad, un ir y venir con nuevas y
más afinadas preguntas. Sin embargo hay formas en que esas preguntas llegan buscando
repuestas a un texto, un censo, un informante clave, un sujeto que participó de la
experiencia.
Este es el punto de contacto entre este documento y el Anexo 1 que ofrece un abanico de
instrumentos de recolección de información. La observación puede dar respuesta a
preguntas sobre la topografía de Nazareno, sobre las formas en que se desplazan de una
comunidad a otra lo habitantes, sobre las características de los caminos, de las viviendas,
sobre los usos y costumbres de los pobladores. Con la información secundaria, por
ejemplo del Censo de población, se puede responder a las preguntas sobre la cantidad de
habitante, de hogares, la pirámide de edades, las condiciones NBI. La entrevista será
seguramente el instrumento estrella en la sistematización, ya que tiene ductilidad para la
pregunta y repregunta para los actores principales de la experiencia. En el Anexo 1 se
señala que la entrevista tiene un diseño flexible que va evolucionando con el trabajo de los
sistematizadores, se va ajustando e incorporando temas, de acuerdo a los conceptos que van
emergiendo y se utiliza una guía de preguntas o temas generales a ser cubiertos y no un
cuestionario rígido. El entrevistador decide cómo enunciar las preguntas y cuándo
formularlas; puede seguir sus propias intuiciones e incorporar nuevas preguntas.
Bibliografía:
Gutierrez, Alejandra (2006) Sistematización de la experiencia de intervención del PSAPROINDER en manejo silvopastoril en montes nativos y pastizales naturales de la
provincia de Entre Ríos. Paraná. PROINDER. Mimeo
Messina, Graciela (2004) La sistematización educativa: acerca de su especificidad.
México, Mimeo.
Messina, Graciela (2008) La sistematización educativa: de la experiencia a la
construcción de teoría. México, Mimeo
Messina, Graciela (s/f) Construcción del campo de la investigación. Módulo e
Autoaprendizaje. México, Mimeo.
Román, Marcela (1999) Taller de formulación y evaluación de proyectos de inversión.
Primera parte. Cátedra de Economía Agraria, FAUBA. Buenos Aires, Mimeo
Rodríguez Bilella, P., 2006 Sistematización de la Experiencia Tinku Kamayu. Organización
de Mujeres Hilanderas de Santa María, Catamarca. PROINDER
Tapella, E. (2006) Sistematización de Experiencias. Gestión Local del Desarrollo Desde un
enfoque territorial en Nazareno, Salta, Argentina. PROINDER.
www.aulafacil.com/curso-sistematización-experiencias Lecc-9.htm
Anexo 3
Pautas para la elaboración del informe final.
“En nuestra propuesta, la escritura
acompaña todo el proceso de la
sistematización; sin escritura no hay
sistematización.
… escribir, tanto como sistematizar, es
establecer límites, elegir, definir hasta
donde voy a llegar con mi relato”.
(Messina, 2004)
Las pautas que contiene este Anexo parten del criterio básico según el cual los
Informes Finales estarán redactados de manera que se atengan -en el orden en
que están enunciados en la Guía- a los cuatro momentos indicados más abajo.
Sin embargo, tal ordenamiento se limita estrictamente al carácter general de
cada momento, mientras que, los puntos que se incluyen al interior de cada uno
de ellos tienen un mero sentido indicativo o de aclaración del significado de
cada uno de ellos. Se reafirma aquí que la redacción del Informe Final debería
adoptar un estilo expositivo narrativo que haga amigable su lectura.
1. La situación inicial y su contexto.
Denominación: Caracterización sintética de la experiencia. Esencial: sujeto, objeto,
circunstancias de tiempo y lugar. Eventualmente, de modo. Preferencia alta: la brevedad del
título.
Sujetos: Identificación y caracterización de los sujetos sociales que la protagonizan
directamente, tal como eran antes de la experiencia.
Localización: Caracterización y situación precisa y contextuada del ámbito geográfico
(económico, social, cultural, etc.) de la experiencia.
Objetivos: Naturaleza específica y delimitada del problema que la experiencia se propuso
resolver y, consecuentemente, los diversos niveles de objetivo definidos en oportunidad del
diseño de la experiencia. Recuérdese que la experiencia puede basarse en un proyecto, en
varios proyectos o en ninguno y, sin embargo, la lógica problema/objetivo está siempre
presente explícita o implícitamente.
Razones que motivaron la experiencia: Está íntimamente conectado con la cuestión del
problema que intenta resolver, pero, la excede en cuanto las motivaciones aludidas podrían
ir "más allá" -en diversos sentidos- del acotado problema que, finalmente, dio lugar a los
objetivos de esta experiencia en particular.
Oportunidad de iniciación de la experiencia: Se refiere al estado de diversas
dimensiones relevantes para la experiencia en el momento de su iniciación -tanto a nivel
local como en su contexto- en lo atinente a su real y efectiva influencia en tal iniciación.
Interpretaciones que operaron en el diseño de la experiencia: En el momento de la
identificación y del diseño de la experiencia, pudieron haber estado presentes
interpretaciones diversas y aún conflictivas acerca del diagnóstico y de las estrategias
recomendables. Si fuese posible, dado que -como se señaló más arriba- podrían haber sido
explícitas o implícitas, convendría rescatarlas de los documentos existentes o a partir de la
memoria de los protagonistas, a fin de tenerlas en cuenta en los demás momentos de la
sistematización.
Actividades: Se refieren a aquéllas que delimitan el contenido propiamente dicho de la
experiencia. Esto es importante, sobre todo, cuando no estén clara o adecuadamente
definidas en un proyecto, resultan de varios proyectos conjuntamente o contribuyeron a la
conformación de esta experiencia en forma espontánea y/o asistemática. Constituyen el
"corazón" de la experiencia, pero, están expuestas en este punto tal como fueron
inicialmente propuestas.
Recursos: Detalle de los recursos materiales, personales, financieros, etc. que los
protagonistas de la experiencia tuvieron en cuenta (no los que efectivamente dispusieron
durante el desarrollo de la experiencia, sino, de los que fueron planificados). Es necesario
indicar la diversidad de fuentes, sus características específicas y todo otro detalle que haga
a la mejor comprensión de la relación recursos/objetivos/actividades.
2. El proceso de intervención y su contexto.
Impactos en los protagonistas de la experiencia: Se trata de los efectos o modalidades
mediante las cuales se materializaron las actividades efectivamente realizadas, en todas las
dimensiones relevantes de los protagonistas de la experiencia (léase, fundamentalmente: en
los productores). Si la experiencia es productiva, la modalidad específica de intervención en
los procesos productivos individuales o grupales. Si fuese de comercialización, en las
dimensiones de calidad del producto, primera venta, canal comprador, etc.
Impacto de la intervención en otros actores, no productores: Detalle de la
materialización de las acciones en otros actores locales siempre que estén directa y
activamente involucrados en la experiencia. Además, detalle de la relación concreta entre la
dimensión de esos otros actores incidido por la intervención y las actividades principales de
la experiencia.
Procesamiento de la intervención por parte de los actores: Detalle de las características
reales y efectivas con las que los diversos actores -productores y externos- recepcionan las
intervenciones. Grado y forma en que las características específicas de esos actores
favorecieron/desfavorecieron la eficiencia, la eficacia y el sentido general de las actividades
de la experiencia.
Objetivos, actividades, recursos: Explicación del grado en que fueron cumplidos, el grado
en que debieron reformularse o modificarse y cualquier otro aspecto destacable o problema
verificado durante la realización de la experiencia.
Aspectos contextuales: Detalle del modo en que se desenvolvieron los actores externos
cuyos papeles estaban previstos, la reformulación/incorporación de nuevos modos de
vinculación o nuevos actores mismos, y, en general, los cambios institucionales que
favorecieron/desfavorecieron la experiencia.
Productos/resultados: Forma y nivel en que la intervención o, mejor dicho, los rasgos
específicos con los que efectivamente se implementó, afectan o afectaron a los productos o
resultados que se esperaba obtener o alcanzar.
Opiniones de los actores: Rescatar las diversas interpretaciones y aún las interpretaciones
contradictorias acerca del proceso de intervención en su conjunto. Opiniones acerca de
aciertos y errores al respecto.
3. La situación actual (o final).
Naturaleza del momento: Carácter intermedio o final de la experiencia. En consecuencia,
carácter asignado a la sistematización misma.
Organización acerca de los datos sobre este momento: Consiste en priorizar y ordenar la
información acerca del estado actual de la experiencia. Se supone que son únicamente los
datos relevantes y que no se limitan a tablas o gráficos sino que incluyen una narración
crítica de esos datos.
Objetivos: En la medida en que problema/objetivo constituyen dos caras de la "moneda
clave" de la experiencia, su estado actual debería enfatizar en la narración antes
mencionada, la cuestión del grado y modo en que los objetivos alcanzados respondieron a
la solución del problema inicialmente diagnosticado o en que el propio desarrollo de la
experiencia indujo su modificación.
Problema: El punto precedente podría implicar que la reflexión crítica revise el
planteamiento del problema mismo que dio origen a la experiencia. Además, el flujo de la
realidad misma, independientemente de cualquier aspecto de esta experiencia, podría
inducir una revisión del problema mismo a que se refiere este punto y merecería, en ese
caso, que la sistematización dé cuenta de ello.
Contexto: Identificación y exposición crítica del papel jugado por los actores externos y
por toda otra dimensión de la realidad contextual con incidencia en la experiencia.
El carácter de la experiencia en conjunto: No se trata de aludir a la consistencia de la
experiencia -para eso están los puntos precedentes- sino para resumir aquellos aspectos o
sentidos en los cuales la experiencia resultó beneficiosa o perjudicial para los protagonistas.
4. Las lecciones aprendidas
Lecciones respecto de la experiencia misma: Enunciación y fundamentación de las
conclusiones acerca de la experiencia que se está sistematizando.
Lecciones respecto a experiencias replicables o semejantes: Enunciación y
fundamentación de aquellas conclusiones o, mejor dicho, de los aspectos de dichas
conclusiones, que son aplicables a otras experiencias de DR.
Lecciones respecto de otras experiencias diferentes: Enunciación y fundamentación de
aquellos aspectos de las conclusiones que son aplicables a otras experiencias aún cuando se
trate de experiencias cualitativamente diferentes de la experiencia en sistematización.
Lecciones en materia de política de DR: Enunciación y fundamentación de aquellas
conclusiones que permiten formular sugerencias en materia de lineamientos de DR a escala
regional o nacional.
Lecciones teóricas: Enunciación y explicación de aquellas conclusiones de carácter teórico
o general respecto del DR en su conjunto.
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Sistematización de experiencias de Desarrollo Rural