En la ciudad de General San Martín, a los __3__
días del mes de abril de 2008 se reúnen en acuerdo
ordinario
los
Apelación
en
asiento
en
Señores
lo
San
Jueces
Contencioso
Martín,
Señores
de
la
Cámara
Administrativo
Jueces
Ana
de
con
María
Bezzi, Jorge Augusto Saulquin y Hugo Jorge Echarri
para
dictar
sentencia
en
la
causa
Nº
984/07,
caratulada “Bogado, Anuncia c/Municipalidad de Gral.
San
Martín
s/Daños
y
perjuicios”.
Establecido
el
siguiente orden de votación, de acuerdo al sorteo
efectuado:
Saulquin,
Echarri
y
Bezzi,
el
tribunal
estableció la siguiente cuestión a resolver:
¿Se ajusta a derecho la resolución apelada?
El Sr. Juez Jorge Augusto Saulquin dijo:
I.- A fs. 17/21 y vta. con fecha 28-VI2004, se presentó la Sra. Anuncia Bogado, por sí,
promoviendo
formal
acción
judicial
por
daños
y
perjuicios contra la Municipalidad de General San
Martín.
En tal sentido expone: (i) que el 15/XI/02
concurrió a visitar a su cuñada que se encontraba
internada en el Hospital Dr. Diego E. Thompson, de
la localidad de San Martín; (ii) que al término del
1
horario
de
visita
se
retiró
por
la
Guardia
del
nosocomio, único lugar por donde se puede salir en
ese horario y al descender de la escalara, en los
últimos cuatro escalones, resbaló y se cayó al piso,
apoyando todo el peso de su cuerpo sobre su mano y
muñeca
derecha,
produciéndole
una
fractura
denominada “pouteau-colles”; (iii) que la superficie
del lugar se encontraba mojada -había agua y jabón
sobre
el
limpieza
pisodel
dado
lugar;
que
(iv)
estaban
que
realizando
fue
asistida
en
la
la
guardia de emergencia del lugar, donde le realizaron
radiografías de la zona lesionada -que acompaña-;
(v)
que
le
prescribieron
analgésicos,
antiinflamatorios y kinesioterapia de rehabilitación
posterior,
durante
cuatro
meses;
(vi)
que
dicho
siniestro le ha causado serios problemas morales,
psicológicos y económicos, dado que tiene 58 años de
edad,
no
trabajaba
es
en
jubilada
casas
y
de
al
momento
familia
del
accidente
realizando
tareas
domésticas, sin poder continuar con las mismas luego
de
la
fractura
porque
la
zona
lesionada
le
ha
quedado debilitada y sufre de dolor constante; (vii)
que en la actividad doméstica es habitual el trabajo
2
en negro y al no asistir a realizar la limpieza de
los
hogares
inmediatamente
se
contrata
a
otra
persona; (viii) que actualmente no posee ningún tipo
de ingresos y se le dificulta afrontar los gastos de
la
vida
cotidiana;
(ix)
que
por
su
situación
económica, no ha podido continuar con el tratamiento
médico; (x) que su mano se encuentra con muy poco
movimiento y que ello le produce serios trastornos
psicológicos
al
no
poder
desarrollar
normalmente
tareas que realizaba con anterioridad al siniestro;
(xi)
que
la
responsabilidad
que
le
cabe
a
la
Municipalidad de General San Martín está dada en
virtud del art. 512 del Código Civil; (xii) que el
Hospital Dr. Diego Thompson debe arbitrar los medios
necesarios para dar seguridad a las personas que
acuden a él; (xiii) que existe una clara culpa de la
demandada en la producción del hecho dañoso y que la
obligación de resarcir el daño causado a quien lo
sufrió dada la existencia cierta del hecho y una
conexión
causal
jurídicamente
relevante
entre
el
hecho y el daño.
De
rubros
y
conformidad
sumas
que
a
con
ello,
continuación
3
reclama
se
los
detallan:
Gastos de asistencia $ 2.000; Tratamientos futuros $
10.000;
Daño
psicológico
$
10.000;
Daño
moral
$
20.000; Incapacidad $ 48.000; TOTAL $ 90.000.
II.-
A
fs.
22
y
vta.
obra
agregada
resolución de fecha 08/VII/04 por la cual se declara
la admisibilidad de la pretensión deducida y se le
corre
traslado
Intendente
de
de
la
la
acción
Municipalidad
incoada
de
al
Sr.
General
San
Martín, por el plazo de 45 días a quien se cita y
emplaza para que
establecido
denunciar
precedentemente,
si
siniestro,
conteste. Asimismo, en dicho plazo
en
la
poseía
aseguradora
caso
afirmativo,
demandada
al
deberá
momento
deberá
del
indicar
nombre, domicilio, Nº de la Póliza y acompañe, en su
caso, copia de esta última.
III.-
A
fs.
32/33
y
vta.,
con
fecha
9/09/2004 el letrado apoderado de la Municipalidad
de General San Martín acreditó personería y opuso
excepción de incompetencia en razón de la materia,
esgrimiendo que a la actora, en su libelo de inicio,
reclamó daños y perjuicios derivados de una supuesta
caída en las escaleras del Hospital Diego Thompson.
Adujo
que
dicha
pretensión
4
es
ajena
al
fuero
contencioso administrativo, pues a su entender el
caso no es originado por la actuación u omisión en
el
ejercicio
de
funciones
administrativas
de
su
mandante. Asimismo, interpretó que el fundamento de
la actora para demandar no es de derecho público,
sino regido por el derecho privado, y que el fuero
que
debe
entender
en
razón
de
la
materia
es
el
“Civil y Comercial”.
IV.traslado
A fs. 36/37 la actora
conferido
y
solicitó
se
contestó el
rechace
la
excepción de incompetencia opuesta.
En tal sentido, expresó que el caso es de
competencia contencioso administrativa en razón de
la materia. Indicó que se reclama puntualmente el
resarcimiento
por
daños
y
perjuicios,
responsabilidad patrimonial del municipio que nace
de su obrar como persona de derecho público.
Adujo que la excepcionante no ha aportado
elementos,
ni
esgrimió
fundamento
válido
que
desvirtúe tal presunción, no existiendo razón para
apartarse
del
precepto
legal
que
por
otro
lado,
responde adecuadamente a la corriente doctrinaria y
5
jurisprudencial
más
moderna
en
materia
de
responsabilidad estatal.
Manifestó que corresponde desestimar, por
resultar
inconsistente,
excepcionante
en
sublite
debe
regirse
privado
por
la
el
mera
la
argumentación
sentido
por
de
las
que
normas
invocación
del
el
del
art.
de
la
caso
de
derecho
512
del
Código Civil.
V.- A fs. 40/43 y vta. por resolución de
fecha 25 de octubre de 2004, el a quo
resuelve
desestimar la excepción de incompetencia interpuesta
por
la
Municipalidad
de
General
San
Martín,
imponiéndose las costas por su orden.
VI.- A fs. 45/50 obra agregado recurso de
apelación interpuesto por el letrado apoderado de la
demandada.
VII.- A fs. 52/53, con fecha 23/XI/04, la
parte actora contestó los agravios esgrimidos por la
demandada.
VIII.- A fs. 54 y vta. fueron elevadas las
actuaciones a la presente Cámara de Apelaciones en
lo Contencioso Administrativo de San Martín, la que
con
9/XII/2004
(a
fs.
83/86),
6
expresó
que
es
competencia
del
nuevo
administrativo
controversias
fuero
entender
suscitadas
y
por
en
lo
contencioso
resolver
la
en
actuación
las
o
la
omisión en el ejercicio de funciones administrativas
por parte de los órganos mencionados en el art. 166
de la Constitución Provincial. Por ello, se confirmó
la resolución apelada.
IX.-
A
fs.
97/103
y
vta.
la
parte
demandada contestó demanda en los términos del art.
37 del CPCA, solicitando el rechazo de la misma con
imposición de costas y ofreciendo prueba.
En tal sentido, negó categóricamente los
dichos
de
la
actora,
desconoció
la
documental
presentada y, en lo sustancial destacó “la culpa de
la víctima que no respetó los horarios fijados por
su mandante, pues se retiró de la visita pasadas las
15 hs. y por ello, se encontró con la limpieza e
higienización del lugar”. Agregó, asimismo, que la
actora “advirtió que el piso se encontraba mojado y
descendió
por
las
escaleras
sin
tomarse
del
pasamanos que tiene la misma. Si la actora tiene
daños como dice, los mismos fueron originados por su
propia
y
exclusiva
culpa,
7
y
es
ella
quien
debe
soportar los daños que supuestamente ha sufrido”.
Por último, impugnó los rubros.
X.- Asimismo, se convocó a las partes a
las audiencias que se realizaron con fecha 1-VI-2005
-a fs. 108 y vta.- y 2-VIII-2005 -a fs. 135 y vta.respectivamente.
XI.- A fs. 141/146 se encuentran agregadas
cédulas de citación de testigos, interrogatorios a
testigos (a fs. 150/152) y audiencias 153/156 y vta.
157/160.
XII.- A fs. 168/171 se encuentra agregada
impugnación de idoneidad de testigos presentada por
la parte demandada.
XIII.- A fs. 198/200 y vta. obra agregado
informe
pericial
presentado
por
el
perito
médico
traumatólogo, quien concluye en que “1.- La actora,
Anuncia
Bogado,
sufrió
una
fractura
de
muñeca
derecha. Su lesión se ha consolidado con secuelas
anatómicas y funcionales. 2.- Dichas secuelas pueden
guardar relación causal con el accidente invocado.
3.-
Sus
secuelas
determinan
un
deterioro
en
su
integridad física de carácter parcial y permanente
del 14% (CATORCE POR CIENTO), este deterioro podría
8
condicionar
en
capacidad
la
para
actora,
una
afrontar
pérdida
sus
en
su
requerimientos
personales, sociales y laborativos en un porcentaje
similar”.
XIV.traslado
A
la
observaciones
fs.
211/213
parte
a
la
y
vta.
demandada,
pericia
médica
contesta
formulando
presentada
en
autos y pidiendo explicaciones al perito actuante.
En
tal
sentido,
incapacidad
de
solicita
la
que
actora
se
determine
conforme
al
la
Decreto
659/1996 o similar, por el cual se pueda cuantificar
con certeza, cuál es su incapacidad total.
XV.- A fs. 223/224 y vta. el perito médico
traumatólogo
formulado
respondió
por
la
el
pedido
demandada.
En
de
explicaciones
lo
sustancial,
concluye en que “se ha demostrado que los términos
del informe pericial presentado no son erróneos ni
que
los
conocimientos
incorrectamente
criterios
de
del
aplicados.
evaluación
suscriptor
Se
han
hayan
explicitado
utilizados
en
sido
los
la
cuantificación del deterioro, por lo cual reitero y
ratifico los mismos por justos y correctos”.
9
Considera
circunstancia
de
la
que
incidencia
la
que
incapacidad
tiene
se
la
proyecta
sobre un “miembro dominante”. Aclara al magistrado
que el daño anatómico es el criterio de evaluación
de mayor trascendencia a considerar, por cuanto la
alteración anatómica constatada en el examen clínico
y en los estudios radiográficos, ha determinado que
los
fragmentos
(formando
alterando
callo
las
fracturarios
óseo)
normales
en
han
consolidado
“posición
relaciones
viciosa”,
recíprocas
que
deben mantener las superficies articulares; en este
caso la inclinación articular se ha invertido: ha
quedado
una
articulación
orientada
hacia
dorsal.
Explica con respecto a los factores de ponderación
que la dificultad para la realización de las tareas
habituales
no
es
leve
sino
alta,
por
cuanto
el
porcentaje correspondiente es un 20% y no un 10%
como
pretende
amerita
el
demandado
recalificación,
por
y
que
cuanto
la
ha
actora
tenido
Si
que
abandonar las tareas habituales que realizaba como
empleada
domestica
a
domicilio
por
tareas
de
limpieza, por ello corresponde un 10%, la edad de la
damnificada amerita un 2% por cuanto es mayor de 31
10
años.
Destaca
aplicación
que
del
el
Baremo
accionado
del
Decreto
solicita
la
659/1996,
no
obstante que en su presentación original (fs. 102
vta.), en el punto a) solicitaba “indique grado de
incapacidad que tenga la actora, según el Baremo
utilizado por la Junta de Reconocimientos Médicos de
la Provincia de Buenos Aires”. Puntualiza que en la
citada obra, en la página 62, en el acápite 14.7
fracturas,
se
determina
claramente:
traumáticas con secuelas leves
traumáticas
con
secuelas
“…fracturas
5 a 10%; fracturas
moderadas
10
a
15%,
fracturas traumáticas con secuelas graves 45 a 50%”,
siendo que el suscripto con toda prudencia ha optado
por el valor intermedio.
Sostiene
por
el
que
accionado
reglamentación
de
la
el
procedimiento
es
antojadizo
ley
24557
es
y
bien
utilizado
que
la
clara
al
respecto y no incluye en sus términos el cálculo que
efectúa la demandada.
XVI.- A fs. 254 la parte actora solicitó
que,
previa
certificación
a
efectuarse
por
el
Actuario sobre el vencimiento del período probatorio
11
y las pruebas producidas, se agreguen los cuadernos
al principal y se pongan los autos para alegar.
XVII.- A fs. 255 y vta. obra certificación
de fecha 11-X-2006 de las pruebas producidas.
XVIII.- La parte actora presenta alegato
(a fs. 265/268) y, en lo sustancial, manifiesta: (i)
que
la
mediante
lesión
denunciada
historia
en
clínica,
autos
pericia
fue
probada
traumatológica
que arroja un resultado de una incapacidad física de
carácter
existe
parcial
una
producción
y
clara
del
permanente
culpa
hecho
de
dañoso
del
la
14%;
(ii)
demandada
acreditado
en
en
que
la
autos.
Como se ha demostrado, se baldeaba en el lugar sin
carteles
y/o
medios
de
seguridad
que
adviertan
precaución, riesgo, (iii) que ha cambiado el sistema
de limpieza del lugar, de baldeo a aserrín, (iv) que
la
demandada
ha
manifestado
que
el
horario
de
limpieza del sector guardia comenzaba a las 15,00
hs., (v) que las escaleras conforme los dichos de
sus testigos son de mármol gastado.
XIX.-
A
fs.
270/277
corre
agregada
la
sentencia de fecha 5 de septiembre de 2007, por la
que el magistrado de grado resolvió “I. Hacer lugar
12
parcialmente a la demanda que por resarcimiento de
daños y perjuicios incoara la Sra. Anuncia Bogado
contra la Municipalidad de General San Martín por
los
motivos
expuestos
en
los
considerandos,
condenando a abonarle a la misma las sumas de Pesos
Diez Mil ($10.000) en concepto de incapacidad, Pesos
Seiscientos
($600)
asistencia,
y
Pesos
en
concepto
Ocho
Mil
de
gastos
($8.000)
por
de
daño
moral; sumas a las que deberá adicionarse la tasa de
interés que pague el Banco de la Provincia de Buenos
Aires por depósitos a treinta días, desde la fecha
que
el
hecho
tuvo
lugar
(15/11/2002)
hasta
su
efectivo pago (art. 622 CC y art. 7 y 10 Ley 23928,
modif. Por Ley 25561 y 5 de la ley 25561). II. No
hacer
lugar
Futuros”,
al
por
rubro
las
“Gastos
razones
de
Tratamientos
expuestas
en
los
considerandos. III. Disponer que la presente deberá
ser
cumplida
en
el
plazo
de
sesenta
(60)
días
contados a partir de la fecha en que quede firme el
auto de aprobación de la liquidación (art. 63 CCA y
163
Const.
Prov.).
IV.
Imponer
las
costas
en
el
orden causado (art. 51 inc. 1º CCA), difiriendo la
13
regulación
de
honorarios
para
la
oportunidad
prevista en el art. 51 ley 8904)”.
Para
así
decidir,
el
a
quo,
en
lo
sustancial, destacó que los testimonios reseñados y
la consideración del experto han creado la íntima
convicción
en
verosimilitud
debatidos
actora,
en
en
el
de
la
autos
las
suscripto
acerca
ocurrencia
en
la
forma
circunstancias
de
de
los
relatada
tiempo,
de
la
hechos
por
la
modo
y
lugar señalado.
El magistrado de grado dio por probada
la
caída de la actora en la escalera del hospital de la
demandada y que ésta fue ocasionada por el sistema
de limpieza. Siendo que ello originó la pérdida de
equilibrio
y
caída
de
la
Sra.
Bogado,
dicha
contingencia debió ser prevista o evitada por su
dueño
o
guardián
–Municipalidad
de
General
San
Martín- obrando con la debida atención (art. 902
CC); y es dicho riesgo -previsible genéricamente-,
el que resulta adecuado para determinar la relación
de causalidad
entre la cosa y el daño derivado de
la caída y por tal motivo debe responder.
14
El magistrado expresó que habiendo quedado
comprobada y enmarcada la responsabilidad en que el
hecho de autos le cabe a la Municipalidad de General
San Martín, se viabiliza la pretensión de la actora,
debiendo
a
continuación
solicitada
para
lo
valorar
cual
la
indemnización
analiza
los
rubros
reclamados dentro de las dos grandes categorías que
hacen
al
Derecho
(incapacidad,
de
daño
Daños:
el
daño
psicológico,
material
gastos
de
asistencia, gastos de tratamiento futuro) y el daño
moral y señala que se dará tratamiento conjunto a
los rubros “incapacidad y daño psicológico”, bajo la
denominación genérica de “incapacidad”.
El
considerado:
a
quo
para
Daño
material:
“I.
su
resolución
a)
ha
Incapacidad:
Puntualizado lo anterior, viene al caso señalar que
la actora reclama por el rubro “incapacidad” la suma
de $ 48.000 y por “daño psicológico” la suma de $
10.000. Que a los fines de evaluar lo peticionado,
debo atender fundamentalmente a la pericia médica
traumatológica
que
obra
explicaciones
brindadas
a
fs.
por
15
248/250,
el
a
experto
las
a
requerimiento
de
la
demandada
y
a
la
pericia
psicológica de fs. 254/258.
De la pericia médica y de la copia
de la
constancia de atención por guardia que surge del
Libro de Traumatología del Hospital Dr. Diego E.
Thompson
(fs.
291),
se
desprende
que
la
actora
sufrió una fractura desplazada de muñeca derecha,
Los profesionales que la asistieron efectuaron una
reducción de su fractura bajo anestesia local y se
le
confeccionó
una
inmovilización
con
un
aparato
enyesado. Seis semanas después de esto, se le retiró
el
yeso
e
inició
un
programa
de
rehabilitación
fisiokinésica. El informe técnico da cuenta también
que la lesión referida ha consolidado, formando un
callo con alteración en sus ejes y forma anatómica.
Estas secuelas anatómicas y funcionales determinan
un
deterioro
en
la
integridad
física
de
la
accionante de carácter parcial y permanente del 14%
para
afrontar
sus
requerimientos
personales,
sociales y laborativos en un porcentaje similar”.
XX.-
A
fs.
279/281
la
parte
actora
interpuso recurso de apelación contra la sentencia
16
de fecha 05-IX-07 en tanto, aduce causarle gravamen
irreparable.
En tal sentido, solicitó se eleve el monto
indemnizatorio
correspondiente
al
rubro:
“Incapacidad Sobreviniente, Daño Moral” Y se revoque
lo resuelto en relación a las costas, condenando al
vencido al pago total de las mismas, con costas en
la alzada.
La
parte
sentenciante
ha
actora
fijado
sostuvo
como
que:
(i)
el
indemnización
por
incapacidad sobreviniente y daño psicológico en la
suma de pesos diez mil ($10.000); (ii) al fijar el
monto indemnizatorio el a quo no ha tenido en cuenta
las particulares circunstancias de la causa; (iii)
esa
parte
se
agravia
por
la
suma
establecida,
solicitando se fije la suma solicitada en la demanda
por el rubro de incapacidad de pesos cuarenta y ocho
mil
($48.000),
y
de
daño
psicológico
la
suma
de
pesos diez mil ($10.000), dado que el porcentaje de
incapacidad establecido por el médico traumatólogo
ha sido del 14% y el establecido por el psicólogo en
la pericia psicológica de fs. 254/258 ha sido del 9%
según
el
baremo
de
Castex
17
y
Silva,
con
lo
cual
amerita revisar la indemnización establecida, ya que
el
a
quo
ha
($10.000),
fijado
en
forma
monto
conjunta
(incapacidad
y
probado
requisitos
los
daño
el
de
pesos
para
psicológico);
para
la
diez
ambos
(iv)
mil
rubros
se
han
procedencia
del
resarcimiento por daño moral: la realidad y certeza
del impacto moral que ha provocado el hecho sobre la
víctima,
el
tiempo
de
convalecencia
y
las
condiciones personales de la misma; (v) solicitó se
eleve
el
monto
estipulado
por
el
juez
a
quo
en
concepto de daño moral, a la suma de pesos veinte
mil ($20.000); (vi) ante la naturaleza del reclamo
resarcitorio, se debe aplicar la regla objetiva de
la derrota, para la aplicación de las costas tal
como lo establece el Código de Procedimiento de la
Provincia de Buenos Aires.
XXI.-
A
fs.
284/293
la
parte
demandada
interpuso recurso de apelación contra la sentencia
de fecha 05-IX-07. En tal sentido, en lo sustancial,
planteó los siguientes agravios:
(i) que el sentenciante viola al punto del absurdo
el principio de congruencia por el cual el actor ha
instado su acción y por derivación del principio de
18
defensa en juicio de su mandante; (ii) que la acción
intentada
por
el
actor
debe
resolverse
desde
la
órbita de la responsabilidad subjetiva, conforme él
lo peticiona de inicio, y por el cual se sustanció
el proceso y consecuentemente la prueba; (iii) que
el sentenciante no ha tomado como prueba fundamental
la absolución de posiciones realizada por la actora.
De
donde
se
encontraba
puede
en
inferir
perfecto
que
la
escalera
estado
de
uso
se
y
mantenimiento, y la actora se cayó por su “propia
torpeza”;
(iv)
que
la
actora
no
ha
probado
el
horario en que ocurrió el accidente, lo cual releva
de prueba a su mandante, ya que a las tres
visitas
deben
de
haber
abandonado
el
lugar
las
de
visitas, y por lo tanto, el hospital; (v) que hay
error en el juzgamiento y en el discurrir del fallo
se advierte arbitrariedad en la apreciación de la
prueba; (vi) que la idoneidad de la testigo Hoyos se
ve
afectada
por
la
relación
de
parentesco
y
la
amistad íntima entre la actora y la testigo, quien
resulta ser su sobrina, dando la pauta de un interés
directo de la testigo en el resultado del pleito;
(vii) que la testigo Eulalia Jiménez es pariente de
19
la actora quien resulta ser su tía; (viii) que el a
quo
cuantifica
pretendidos
por
los
la
rubros
actora
en
indemnizatorios
forma
elevada
y
desproporcionada en relación a la incapacidad de la
misma,
costa
produciéndole
de
la
un
comuna,
enriquecimiento
por
lo
cual
ilícito
solicita
a
la
supresión y/o disminución de los rubros reclamados
por la actora, con costas, para el caso de mediar
contradictorio.
XXII.-
Conforme
surge
de
resolución
de
fecha 27/XII/07 de la presente Cámara -obrante a fs.
302/304- (y que fuera notificada a las partes a fs.
305/306 –actora- y 307/308 –demandada-) resultaron
formalmente admisibles tanto el recurso de apelación
que fuera interpuesto por la parte actora, como el
que
fuera
Declarada
interpuesto
la
por
admisibilidad
la
parte
de
demandada.
los
recursos
interpuestos, se llamó autos para sentencia.
XXIII.- Reseñados los antecedentes fácticos y
jurídicos
relevantes,
por
cuestiones
metodologicas
tratare en primer termino el agravio del demandado
relativo a la atribución de responsabilidad y a la
alegada violación al principio de congruencia. Para
20
luego abordar, en caso de corresponder lo relativo a
los montos y rubros indemnizatorios, que han sido
cuestionados por ambas partes.
Bajo tales parámetros, adelanto que el agravio
aludido no puede prosperar. Ello, pues
no logra
conmover lo decido por el magistrado de grado, tanto
por su deficiencia técnica en la postulación, como
por su inatendibilidad sustancial.
En efecto, la jurisprudencia y la doctrina son
contestes en que la expresión de agravios supone como
carga procesal, una exposición jurídica en la que
mediante el análisis razonado y crítico del fallo
impugnado se evidencia su injusticia. Requiere así,
una articulación seria, fundada, concreta y objetiva
de los errores de la sentencia, punto por punto, y
una demostración de los motivos para considerar que
ella es errónea, injusta o contraria a derecho (Conf.
C.C y Com. San Martín, “Moreno”, causa 52216, Reg.
N.D. 520, 6-XI-2003).
No obstante los requisitos que debe satisfacer
la carga técnica de expresar agravios (arts. 260, 261
CPCC), en la materia prevalece un criterio amplio o
21
flexible,
en
salvaguarda
de
principios
de
mayor
jerarquía (art. 18 CN, 11, 15 C. Pcial.).
Y es así que sin perjuicio de destacar la
debilidad
de
los
fundamentos
articulados
en
la
expresión de agravios expuesta por el apelante, es
necesario su tratamiento por advertir en aquélla un
mínimo agravio (cfr. CCCom. San Martín, C. nº 50080,
27-XII-2001).
XXIV.
En
esas
condiciones,
entiendo
que
no
asiste razón al quejoso en cuanto a que el a quo ha
violado
el
principio
de
congruencia,
en
orden
al
encuadre normativo que efectuó de la atribución de
responsabilidad a la Comuna demandada, por aplicación
del principio de “iura novit curia”.
Es que, dicho principio faculta al magistrado
para calificar autónomamente los hechos de la causa
en
las
normas
jurídicas
que
lo
rigen,
con
independencia de las alegaciones de las partes y del
derecho
invocado.
conflictos
sobre
Los
la
jueces
base
de
deben
las
resolver
normas
los
legales
vigentes, sin obligada sujeción a las que hubieran
invocado las partes en sus escritos postulatorios ya
que la determinación del régimen normativo pertinente
22
para su solución es atribución inherente al órgano
judicial (cfr. SCBA, C. 91741, S. 5-12-2007, “Banco
de la Provincia de Buenos Aires”).
En definitiva, el magistrado de grado no ha
hecho más que ejercer la facultad y deber que tiene
de elegir la norma o normas en que se ha de subsumir
la concreta situación de hecho que da su causa al
pedir del actor.
Repárese
surge,
que
la
que
de
las
cuestión
constancias
de
encuadre
legal
del
autos
fue
oportunamente abordada, al decidirse la excepción de
incompetencia planteada por la propia accionada. En
dicha ocasión esta alzada definió que la causa era
propia
de
la
competencia
del
fuero
contencioso
administrativo, pues se trataba de una atribución de
responsabilidad “aquiliana” en el marco del derecho
público local. Siendo uno de los puntos a considerar
a
fin
de
presumir
el
ejercicio
de
función
administrativa, que el accidente se habría suscitado
en un bien del dominio público local. Además, la
accionada en la contestación de demanda, a fin de
deslindar su responsabilidad, adujo la ruptura del
nexo causal por “culpa de la víctima”.
23
En
este
aspecto,
la
jurisprudencia
ha
sostenido que: “Es a la judicatura de las instancias
ordinarias a quien le compete calificar jurídicamente
los
hechos
constitutivos
de
la
litis
aunque
las
partes no lo invoquen o lo hagan de forma errónea.
Yerra el quejoso al señalar que la actora no invocó
la norma finalmente aplicada y que, por lo tanto, la
cuestión
convocante
no
pudo
ser
resuelta
con
aplicación de dicha directiva legal, pues la Juez "aquo"
se
encontraba
habilitada
para
sustentar
la
decisión como lo hizo si, como aquí sucede, no han
sido alterados los hechos que configuran el "thema
decidendum" (pretensión-oposición), esto es, no ha
habido violación del principio de congruencia (art.
34 inc. 4° del Código Procesal y su doct.)” (conf.
CC0201 LP 93558 RSD-211-7 S 31-10-2007, Juez MARROCO
(SD), “Soria”).
Considero que el juez en la decisión atacada,
no altero la relación procesal.
En este sentido, la SCBA ha sostenido que: “La
litis determina los límites de los poderes del juez,
que debe pronunciarse sólo sobre lo que se peticiona.
El principio iuria novit curia tiene como límite el
24
de no alterar la relación procesal, quebrantándose el
principio de congruencia cuando no media conformidad
entre la sentencia y el pedimento respecto de la
persona,
el
objeto
o
la
causa
de
la
pretensión”
(conf. SCBA, L. 90665 S. 16-5-2007, “Rodríguez”).
Además, que: “Según el principio iuria novit
curia la aplicación e interpretación de las normas
legales pertinentes queda reservada a los jueces con
abstracción
decir,
de
pueden
suplir
el
las
alegaciones
enmendar
omitido,
el
y
de
las
partes,
derecho
mal
invocado
hace
que
sea
es
y
necesario
pronunciarse acerca de cuál es la ley aplicable al
caso. Ello es así, sin infracción al principio de
congruencia y de defensa en juicio, puesto que es a
los
jueces
a
jurídicamente
quienes
las
corresponde
circunstancias
calificar
fácticas
con
independencia del derecho que hubieren invocado las
partes,
en
tanto
y
en
cuanto,
no
se
alteren
los
hechos o se tergiverse la naturaleza de la acción
deducida”
(conf.
SCBA,
B.
59623
S.
25-4-2001,
“Constantino”)
Y que: “…las normas jurídicas no constituyen
pretensión
ni
cuestión
ni
25
"capítulo"
en
(nuestro)
sistema legal. Si lo fueran, nuestro régimen procesal
tendría prohibida la regla iura novit curia, y el
debate judicial y la sentencia no podrían apartarse
de las normas invocadas a voluntad por las partes
(con
frontal
derogación
del
art.
163
inc.
6°
C.P.C.C.), que impone calificar "según correspondiere
por ley" aunque "de conformidad con las pretensiones
deducidas en el juicio" (cfr. SCBA, Ac. 34829 S. 1-71986, “Municipalidad de Bahía Blanca c/Crivaro Ángel
Dionisio y otro s/expropiación”).
Concluyo, en este punto, en que el juez de
primera instancia no hizo más que resolver lo pedido
por la actora, esto es, que se la indemnice por los
daños y perjuicios ocasionados por la Municipalidad
accionada, en virtud del accidente que sufriera en el
ámbito de un Hospital comunal (ver fs. 17/21 vta. y
97/103 vta.).
XXV. También debe ser desestimado el agravio,
con respecto a la absurda y arbitraria valoración de
la prueba que habría realizado el a quo, para tener
por acreditada la mecánica de los hechos.
El
dispone
artículo
que
los
384
del
jueces
26
ordenamiento
formaran
su
procesal
convicción
respecto de la prueba de conformidad con las reglas
de la sana crítica. No tendrán el deber de expresar
en la sentencia la valoración de todas las pruebas
producidas,
sino
únicamente
de
las
que
fueren
esenciales y decisivas para el fallo de la causa
(cfr.
CC0001,QL
4735,
RSD-11-2-S
14-9-2002,
“Calvente”).
Bajo
tales
parámetros,
resulta
inatendible
el planteo de la accionada, en el sentido de que el
magistrado
no
tuvo
en
cuenta
que
la
escalera
se
encontraba en perfecto estado (uso y mantenimiento) y
que la actora cayo por su propia torpeza, en tanto la
lógica indicaba que debía sostenerse con mayor fuerza
del pasamano.
Ello,
pues
el
decisorio
de
origen
se
encuentra debidamente fundado y conforme a derecho.
En efecto, en cuanto a la mecánica del hecho y la
relación
pericia
de
causalidad,
médica
(fs.
el
199/200
juez
se
vta.),
apoyó
la
que
en
la
cabe
puntualizar, no fue en dicha parcela cuestionada por
la
demandada
y
en
las
declaraciones
rendidas en autos.
27
testimoniales
Es que, el informe médico dictaminó que: “El
mecanismo
lesional
apoyando
su
referido
mano
en
el
por
la
suelo
actora,
para
caída
tratar
de
amortiguar el golpe de su cuerpo contra el suelo, es
el mecanismo habitual de producción de las fracturas
de muñecas, por lo que dicha lesión podría guardar
relación causal con el accidente invocado”. (ver fs.
199
vta.,
el
destacado
no
se
encuentra
en
el
original). Y concluyó en que: “La actora, Anuncia
Bogado, sufrió una fractura de muñeca derecha. Su
lesión
ha
consolidado
funcionales.
2.
con
Dichas
secuelas
secuelas
anatómicas
pueden
y
guardar
relación causal con el accidente invocado” (ver fs.
200
y
vta.,
el
destacado
no
se
encuentra
en
el
original).
Quedó acreditado en la causa que el piso se
encontraba
declaraciones
mojado.
de
los
Ello,
en
testigos
virtud
de
propuestos
las
por
la
actora (ver fs. 153, 155 vta., 157, 158 vta.) que
resultan coincidentes en cuanto a las circunstancias
de tiempo, modo y lugar del hecho. Como así también,
por
las
declaraciones
de
las
testigos
(Mendoza
y
Cedron) propuestas por la propia accionada (ver fs.
28
154 vta. y 159 vta.) que coinciden en que en el
Hospital se baldeaba de día hasta el año 2004, que el
horario de limpieza comenzaba al momento del baldeo,
cuando salían las visitas. Y que se baldeaba con
desodorante o lavandina.
Recuerdo que no se encuentra controvertido que
la actora haya ingresado a la guardia del Hospital
Diego Thompson con una lesión en su muñeca el 15 de
noviembre de 2002 y que la misma haya sido asistida
por médicos de la guardia del nosocomio (ver oficio
que luce a fs. 283). Es más, la demandada en la
apelación se agravia del reconocimiento de los gastos
de
asistencia
y
dice:
“por
ser
los
mismos
improcedentes, a la luz que la misma fue asistida por
mi mandante, quien le dio los primeros auxilios…”.
Resulta irrelevante, a la luz de la totalidad de las
pruebas
rendidas,
el
argumento
del
recurrente,
en
cuanto a que no se encuentra probado el horario del
hecho. En este aspecto, todas las testimoniales son
coincidentes en que se baldeaba luego del horario de
visita. La actora sostiene que el hecho fue aprox. a
las 15 hs., y los testigos de la parte accionada
29
refieren que el horario de baldeo era aprox. a las 16
hs.
Sobre
parámetros
dicha
temporales
base,
teniendo
–generales-,
en
estimo
cuenta
que
los
horarios relatados por ambas partes son aproximados,
lo que me indica que, a fin de tener por sucedido el
accidente, debe prevalecer, más que la exactitud del
horario,
la
circunstancia
de
que
se
baldeaba
efectivamente luego del horario de visita (cfr. art.
384 del CPCC).
Indudablemente, tal como lo sostuvo el a quo
de la valoración integral de la prueba rendida, se
deriva
que
el
accidente
ocurrió
de
acuerdo
a
lo
relatado por la actora, esto es, como consecuencia de
encontrarse mojadas las únicas escaleras de acceso a
la salida (zona de guardia), en virtud de la limpieza
que
se
visita.
estaba
Sin
que
efectuando,
hubiera
luego
del
señalización
horario
alguna
de
que
indicara la peligrosidad del descenso. De conformidad
con lo dicho por la testigo Cedron como medida de
seguridad sólo se tenía en cuenta a la gente y se la
hacía correr (ver fs. 159 vta.).
30
XXVI. Así, surge acreditado que la actora,
como consecuencia de esa caída sufrió los daños que
detalla
la
relación
pericia
causal
con
médica,
el
los
que
infortunio.
se
Y
hallan
todo
en
ello,
considero que otorga al accidente sufrido por la
actora una adecuada relación de causalidad con el
daño que padece.
Es que, “Es responsable el dueño, si el
suelo, por el material utilizado, y por el sistema
de limpieza y encerado, crea la posibilidad de dar
lugar
a
resbalones,
causando
la
perdida
de
equilibrio y caída de quien camina con un calzado
usual y corriente” (cfr. CC0001, LZ 53944 RSD-141-2
S 28-5-2002, “García”).
XXVII.
acogida
la
Tampoco
queja,
con
puede
relación
tener
favorable
a
falta
la
de
idoneidad de los testigos de la parte actora, en
cuanto se encontrarían alcanzados por las generales
de la ley.
Reitero, tal como lo hiciera el juez de
grado, que esta a cargo del juzgador la apreciación
de la credibilidad que le merecen los dichos de los
testigos
analizados
y
de
31
los
cuales
considere,
razonablemente,
sus
encontrar
deducciones
material
conforme
las
apropiado
reglas
de
para
la
sana
crítica, es del caso atribuir inoperancia al intento
del
apelante
de
efectuar
“disección”
de
las
declaraciones de los testigos, bajo la pretensión de
que el sentenciante, que decide de acuerdo a los
datos
que
considere
cada
caso,
el
dirimentes,
porqué
deba
prescinde
o
explicar
valora
en
las
manifestaciones de unos u otros, cosa que importaría
sin lugar a dudas una declinación del principio del
art. 384 del CPCC y en el caso de tales testigos del
art. 456 del CPCC (cfr. CCyCom. Lomas de Zamora,
Sala 1, 28/05/2002, “García Adelaida”).
En este sentido, la SCBA ha sostenido
que:
“No
testigo
es
la
suficiente
mera
para
descalificar
circunstancia
que
a
este
un
haya
manifestado, al preguntársele por las generales de
la ley, ser amigo de una de las partes,
si del
contexto resulta la objetividad de su declaración”
(conf. SCBA, L 36023, S 24-06-1986, “Cano”).
Es
principio
receptado
en
la
teoría
procesal que la vinculación de un testigo con uno de
los litigantes no constituye motivo suficiente para
32
descartarlo,
máxime
si
se
trata
de
testigos
necesarios, quienes, por su vinculación personal con
una
o
ambas
partes,
o
bien
por
su
incuestionada
presencia en un determinado sitio o momento, son los
únicos o los principales conocedores de los hechos
que se investigan (art. 456, CPCC) (conf. CC0101 LP
210976 RSD-55-92 S 7-4-1992 ; “Gudi”, entre muchos
otros) .
El Código Procesal suprimió el sistema de
tachas, dando mayor amplitud al juez para valorar la
declaración,
siendo
permitido
a
las
partes
en
cualquier momento del período probatorio alegar y
probar sobre su idoneidad (art. 456, CPCC) (cfr.
CC0102 LP 211394 RSD-72-93 S 2-6-1992, “Cornejo”,
entre muchas otras).
La distinta valoración de la idoneidad de
algún
testigo
o
de
la
fuerza
de
convicción
que
corresponda asignarle, que formula la quejosa, no
resulta
incurrido
suficiente
en
error
para
al
demostrar
apreciar
esa
que
se
prueba
haya
en
la
instancia de origen. La preferencia del juez por
unas pruebas respecto de otras no viola las leyes
que rigen su valoración. En consecuencia, el fallo
33
puede apoyarse en determinados testimonios, pruebas
corroborantes
de
presunciones
con
declaraciones
las
que
éstos
resulten
prescindencia
testificales
(cfr.
de
CC0101
LP
y
otras
220371
RSD-74-95 S 25-4-1995, “Piccioni”, entre otros).
“Las vinculaciones subjetivas y objetivas
que los testigos tienen, con las partes y con la
causa (relación de compañerismo con el coaccionado a
quien
acompañaban
en
el
momento
del
suceso
tripulando el camión- y de dependencia laboral con
el
municipio
codemandado)
pueden
predisponerlos
psicológicamente para favorecer a su compañero y a
su
principal.
De
allí
que
sus
dichos
deban
ser
tomados con pinzas y analizados con cautela, por el
ligero
tinte
de
sospecha
que
se
desprende
de
aquellas vinculaciones. Pero, esta categorización de
testimonios sospechosos no basta para restarles sin
mas eficacia a sus declaraciones, la atendibilidad
de estas últimas ha de depender del examen total de
las
mismas,
de
su
mérito
intrínseco,
de
la
personalidad, capacidad memorativa y perceptiva del
testigo, de su correspondencia o contraste con otros
medios de prueba y de los distintos requisitos que
34
permiten afianzar la credibilidad de un testimonio
(conf.
CC0103
LP
226053
RSD-159-97
S
8-5-1997,
“Goclawiski”, entre otros).
La
relación
íntima
del
testigo
no
es
causal suficiente para desecharlo, sino que por el
contrario
ese
contacto
puede
ser
apreciado
especialmente, por cuanto quienes más cercanos están
a los actores, son los que mejor pueden describir la
situación en que se encuentran, sin perjuicio de que
el Tribunal examine sus respuestas con mayor rigor
(cfr.
CC0002
MO
35409
RSD-65-96
S
26-3-1996,
“García”, entre otros).Por último, corresponde recordar que “La
apreciación de la veracidad de los testimonios es
materia de apreciación judicial y la impugnación a
su
idoneidad
prueba
y
debe
resulta
ser
hecha
durante
extemporánea
si
el
plazo
recién
de
es
introducida en la expresión de agravios (art. 456
CPCC)”. (conf. CC0001 MO 29398 RSD-320-92 S 29-121992, “Gómez”, entre otras).En orden a lo señalado, entiendo que la
apreciación de la prueba que efectuó el magistrado
de grado, no se presenta como arbitraria ni absurda,
35
siendo ajustada a derecho (conf. Art. 384 y 456 del
CPCC).
En conclusión, de acuerdo al análisis y en
mérito
a
los
descriptos,
a
elementos
los
principios
acreditados
expuestos
arriba
y
a
la
orfandad probatoria de la posición de la demandada,
considero que se ha formado un núcleo convictivo
elemental a favor de tener por ocurrido el hecho y
la relación de causalidad con el estado de los pisos
de la escalera, tal como decidió el magistrado de
origen (conf. Arts. 1113 Cod. Civ., 375, 384 del
CPCC, ver C.Civ. y com. Lomas de Zamora, sala 1,
28/05/2002,
“García
Adelaida
v.
Municipalidad
de
Avellaneda”).
En consecuencia, soy de opinión que debe
confirmarse
el
responsabilidad
fallo
apelado
a
Municipalidad
la
en
cuanto
de
atribuye
Gral.
San
Martín, en la producción del accidente sufrido por
la parte actora.
XXVIII. Ahora bien, tal como lo adelantara
los
montos
asignados
a
los
diferentes
rubros
indemnizatorios han sido motivo de agravio por ambas
partes, según el caso.
36
1º) El demandado
cuantifica
los
rubros
sostiene que
indemnizatorios
el
a quo
pretendidos
por la actora en forma elevada y desproporcionada en
relación a la incapacidad de aquélla, produciéndose
un enriquecimiento ilícito a costa de la comuna.
a) daño material: la cuantificación en la
suma
de
pesos
diez
mil
($10.000)
resulta
excesivamente alto y desproporcionado. Se agravia de
que
el
magistrado
de
grado
consideración
la
explicaciones,
realizado
no
haya
impugnación
por
y
tenido
en
pedido
dicha
parte
de
(fs.
261/263) referente al grado de incapacidad, lo que
disminuye el quantum de la indemnización que se fija
en resarcimiento de las dolencias padecidas por la
actora. Solicita, en caso de que esta alzada estime
que
dicho
rubro
ameritándose
la
debe
proceder,
impugnación
de
que
la
se
disminuya
pericia
médica
efectuada por dicha parte.
b) Gastos de asistencia:
no comparte con
el “a quo” ni la cuantificación del rubro, ni su
procedencia, en tanto fue dicha parte la que le dio
los
primeros
auxilios,
el
tratamiento
kinesiológico, hasta su recuperación.
37
médico
y
c) daño moral:
el juez ha fijado dicho
rubro de modo desproporcionado en la suma de pesos
ocho mil ($8.000), sin tener en consideración ningún
parámetro. No se advierte en el caso de autos que el
supuesto hecho, haya modificado en forma disvaliosa
el espíritu de la actora, de las pruebas arrimadas a
la
causa
no
se
advierte
que
haya
profunda
preocupación de la actora, o haya estados de aguda
irritación,
tampoco
que
se
encuentre
afectado
el
equilibrio anímico de la persona.
2º) La actora, en lo sustancial, considera
que por el rubro incapacidad corresponde se fije la
suma pedida en la demanda, es decir, cuarenta y ocho
mil pesos ($48.000).
Sostiene, que el porcentaje de incapacidad
establecido por el médico traumatólogo ha sido del
14% y el establecido por el psicólogo en la pericia
psicológica de fs. 254/258 ha sido del 9%, según el
baremo
de
Castex
y
Silva,
con
lo
cual
amerita
revisar la indemnización establecida, ya que el a
quo ha fijado el monto de diez mil pesos ($10.000),
en forma conjunta para ambos rubros (incapacidad y
daño psicológico).
38
Refiere, que se han probado los requisitos
para
la
procedencia
del
resarcimiento
por
daño
moral: la realidad y certeza del impacto moral que
ha provocado el hecho sobre la víctima, el tiempo de
convalecencia
y
las
condiciones
personales
de
la
misma; por ende corresponde que se eleve el monto
estipulado por el juez a quo en concepto de daño
moral, a la suma de pesos veinte mil ($20.000).
Por último, se agravia en cuanto al modo
de imposición de las costas, pues, afirma que se
debe aplicar la regla objetiva de la derrota, tal
como lo establece el Código de Procedimiento de la
Provincia de Buenos Aires.
XXIX.
entidad
de
trascendental
la
A
los
efectos
secuela
fuerza
de
determinar
discapacitante
probatoria
la
la
es
Pericia
de
Médica
(art. 384 del CPCC) en conjunción con los restantes
elementos vinculados a la lesión física. Pericia que,
tal
como
se
relatara,
fue
llevada
a
cabo
por
el
Perito Médico traumatólogo de oficio, obrante a fs.
198/200 y vta. y explicaciones de fs. 223/224 y vta.,
no obstante haber sido observada por la demandada a
fs.
211/213
y
vta.,
no
39
encuentro
motivos
para
invalidar las conclusiones producto de un detallado
estudio
previo
rebaten
estas
(art.
474
del
conclusiones
el
CPCC).
Como
genérico
y
tampoco
escueto
agravio de la demandada (fs. 288).
En
efecto,
en
relación
a
los
montos
de
incapacidad peritados y los montos a fijar se ha
sostenido
que
mediante
los
“la
cuantificación
baremos
o
tablas
de
las
lesiones
de
discapacidad,
elaborados muchas de ellas para el fuero laboral,
responden a un sistema tarifado que se desentiende de
la restitución integral. Aquí, más que la lesión en
sí, son sus secuelas discapacitantes las que se toman
en
cuenta
en
tanto
son
ellas
las
que
generan
limitaciones en la capacidad de la víctima, siendo
estas
limitaciones
perjuicio
las
susceptible
que
de
se
traducen
apreciación
en
un
pecuniaria”
(arts. 1068 Cod. Civ.) (cfr. Cam. Apel. Civ. y Com.
Dptal.
Sala
“materia
II,
civil
c.
la
49571,
19-06-2001),
incapacidad
no
se
y
que
en
determina
en
función de baremos de aplicación matemática, sino en
razón de la índole de las lesiones y sus secuelas, y
de la incidencia discapacitante que ellas tienen en
40
la
situación
personal
y
concreta
de
la
víctima,
atendiendo al principio de reparación integral que
gobierna la materia de daños (arts. 1067, 1068, 1075,
1083
y
cctes.
Del
Cod.
Civ.).
Así
el
grado
de
incapacidad sólo juega aquí como pauta de referencia
pero
no
determinante
de
la
indemnización”
(cfr.
Cámara y Sala citada, causa nº 40020, 18-08-96).
Asimismo,
se
ha
dicho
que:
“La
mera
negativa formulada por el quejoso de las afirmaciones
contenidas en el dictamen pericial, es insuficiente
para entender que la conclusión del experto es errada
o que lo dicho es incorrecto, si aquéllas no resultan
contradichas
simples
otras
discrepancias
desmerecer
pericial.
por
la
probanzas.
sin
eficacia
Cuando
los
En
efecto,
fundamentos,
probatoria
datos
no
del
las
pueden
dictamen
suministrados
por
el
experto no son compartidos por el litigante, queda a
cargo
de
éste
la
prueba
de
la
inexactitud
de
lo
informado. Son insuficientes las meras objeciones, es
necesario algo más que disentir, es menester probar
que
los
datos
afirmaciones
proporcionados
son
equivocados
41
como
o
sostén
mendaces”
de
sus
(conf.
CC0201
LP,
B
87144
RSI-426-97
I
9-12-1997,
“Latorre”).
También que: “No es suficiente con que una
de
las
partes
necesaria
la
impugne
la
producción
pericia
de
para
otra,
ya
que
que
de
sea
lo
contrario la eficacia de las mismas quedaría sujeta a
la voluntad de las partes. Las razones para dejar de
lado un informe pericial deben ser de tal entidad que
demuestre que las conclusiones del perito se apartan
de las reglas lógicas de su ciencia o lo que es lo
mismo,
que
carecen
de
sustento
científico”
(conf.
CC0101 MP 113848 RSI-964-00 I 8-8-2000, “Ritorto”,
entRe muchos otros).
Y que: “Las pericias no representan una
prueba legal y deben ser valoradas en atención al
contexto
general
probatorio
en
los
términos
del
artículo 474 del CPCC. Sin embargo, la circunstancia
de que la pericia no sea una prueba legal, salvo la
excepción
incapacidad
de
por
los
juicios
demencia,
no
de
declaración
significa
que
de
los
magistrados puedan apartarse arbitrariamente de las
peritaciones y determinar porcentajes de incapacidad
42
"per se" y/o de acuerdo a su sentido común. El juez
no puede hacer mérito de su ciencia privada ni de
sus conocimientos prácticos y si se debe apartar de
una
pericial
lo
tiene
que
hacer
con
sólidos
argumentos” (conf. CC0002 LM 316 RSD-4-3 S 11-32003, “Martínez”).
Sobre
dicha
base,
la
pericia
médica
se
encuentra debidamente fundada (art. 474 del CPCC) y
razonable el porcentaje de incapacidad física al tipo
de secuela descriptas (14% de la TO). Se ponderan las
circunstancias personales de la actora, mujer de más
de 50 años de edad a la fecha del accidente, empleada
doméstica,
requiere
la
sus
se
individuo,
recreativo,
secuelas,
según
explicaciones
recalificación
abandonar
Además,
que
tareas
tiene
en
incluyendo
etc.
debe
Por
en
tanto
habituales
cuenta
el
el
la
plano
tipo
desestimarse
del
ha
tenido
(ver
fs.
el
que
224).
integridad
social,
de
experto
familiar,
lesiones
agravio
del
y
sus
de
la
accionada en tanto entiende inadecuada la suma de
pesos diez mil ($10.000), fijada en la instancia de
origen para el rubro incapacidad sobreviviente.
43
Ello,
sin
perjuicio
de
adelantar
que
de
acuerdo a la apelación efectuada por la actora, dicho
rubro debe ser modificado.
En
magistrado
efecto,
haya
la
actora
cuantificado
se
en
agravia
forma
que
el
conjunta
el
daño físico y el daño psicológico.
Razón
por
la
cual,
insiste
en
que
debe
reconocerse el monto estipulado en la demanda, siendo
insufiente la suma de pesos diez mil ($10.000).
A fines de establecer la existencia de daño
psicológico
en
psicológica
(fs.
observado
por
la
actora,
204/208).
ninguna
de
se
practicó
Dictamen
las
que
partes.
pericia
no
El
fuera
perito
concluye en que, a raíz del accidente la Sra. Bogado,
padece de un estado depresivo leve, producido por la
vivencia de su limitación física originada por el
accidente
(según
lectura
de
la
pericia
médica).
Concluye en que la actora tiene una personalidad con
características normales, que debido a las secuelas
físicas sufre una leve estado depresivo, dicho estado
disminuye su capacidad de luchar para adaptarse y
lograr otro trabajo. Plantea como “Orientación”, que
requiere
psicoterapia
individual,
44
con
frecuencia
semanal, durante 6 meses. Con un costo por sesión de
$30.
Destaca
que
es
conveniente
que
se
trate
en
consultorio privado. A fs. 249 la experta aclara que
la actora sufre una incapacidad psíquica del 9% por
su depresión leve, según Baremo de Castex y Silva.
La
experta
no
expone
que
la
incapacidad
psicológica causada por el accidente, se definitiva,
más aún indicando tratamiento específico (por seis
meses), válido para presumir su mejoría (Conf. C.C y
Com. San Martín, “Moreno”, causa 52216, Reg. N.D.
520, 6-XI-2003).
Por ello, cabe indemnizar sólo el costo del mismo, y
en este aspecto le asiste razón a la actora en que
debe diferenciarse del daño físico.
El daño físico, de conformidad con todo lo dicho
en el punto anterior, debe mantenerse en la suma de
pesos diez mil ($10.000).
Pero cabe indemnizar tal como lo sostiene la
Sra.
Bogado,
–de
modo
diferenciado-
al
daño
psicológico, aunque solo en concepto de gastos de
tratamiento, los que estipulo en la suma de pesos
tres
mil
($3.000)
(ver
C.C
45
y
Com.
San
Martín,
“Moreno”, causa 52216, Reg. N.D. 520, 6-XI-2003, art.
165 del CPCC).
En este aspecto, se ha señalado que: “Si el
porcentaje de incapacidad fijada por el perito se
asienta
en
la
existencia
de
secuelas
en
parte
definitivas y en parte superables a través de una
terapia adecuada, corresponde indemnizar las secuelas
permanentes e irreversibles como incapacidad y las
recuperables
(conf.
como
CC0001
gastos
QL
1588
de
tratamiento
RSD-20-98
S
futuro”
19-5-1998,
“De
Savio Alfredo”).XXX.
El
otro
rubro
cuestionado
por
las
partes, es la suma fijada en concepto de reparación
por daño moral.
El daño moral se configura por el conjunto
de
sufrimientos,
angustias
padeceres
causadas
por
el
de
orden
ilícito,
espiritual
encontrando
y
su
cauce legal en el art. 1078 del C.Civil (esta C Civ.y
Com.
San
Martín,
causas
nº
48469,
48402,
49269,
53459, entre otras), su carácter es resarcitorio y no
sancionatorio.
Propicio,
entonces,
conforme
antecedentes del fuero civil y comercial, el tipo de
lesiones
padecidas,
el
tratamiento
46
recibido,
y
la
pericia psicológica, mantener la suma asignada por el
Juez de primera instancia, en la suma de pesos ocho
mil ($8.000).
Estimo
que
la
traducción
económica
del
aludido quebranto que en el fallo se efectuó, refleja
los sufrimientos espirituales que a la victima debió
haberle
provocado
el
evento
dañoso.
Siendo
así,
considero apropiado mantener el monto indemnizatorio
en este concepto (art. 1078 Cod. Civ., art. 165 del
CPCC, doct. CCiv. Y Com. De Lomas de Zamora, causa nº
57609, S. 30-III-2004, “Desch”).
Por último, con relación a los gastos de
asistencia, recuerdo que la doctrina legal indica que
acreditada la existencia de lesiones, debe entenderse
que la victima debió recurrir en gastos médicos, de
farmacia y de traslados, criterio que se mantiene aún
habiendo
sido
tratada
en
instituciones
públicas
gratuitas, así como la no exigencia de presentación
de acreditaciones por tales erogaciones (conf. CCiv.
Y Com. De Lomas de Zamora, causa nº 57609, S. 30-III2004, “Desch”), por lo tanto, no corresponde atender
la
apelación
(art.
1109
Cod.
CPCC).
47
Civ.,
art.
165
del
En cuanto a los alcances de la reparación,
la
entiendo
justa
determinación,
un
y
razonable,
prudente
constituyendo
ejercicio
tal
de
las
facultades que le confiere el artículo 165 del CPCC,
en base a las lesiones comprobadas en este juicio
(art. 1109 Cod. Civ., 165, CPCC, CCiv. Y Com. De
Lomas
de
Zamora,
causa
nº
57609,
S.
30-III-2004,
“Desch”). Cabe confirmar el fallo en este aspecto.
XXXI.
Finalmente,
estimo
que
debe
rechazarse el agravio de la parte actora con respecto
al modo de imposición de las costas.
Es que, la causa tramitó en el marco de un
proceso contencioso administrativo, de acuerdo a las
reglas del CCA, ley 12008 –texto según ley 13101-. El
artículo 51 de dicho cuerpo ritual resulta claro en
cuanto a que las costas serán soportadas por las
partes en el orden causado. Sólo se aplicarán al
vencido si hubiere actuado con temeridad o malicia.
Resulta inveterada la jurisprudencia de la
CSJN, en el sentido de que cuando un texto es claro,
no corresponde apartarse de sus términos (cfr. Fallos
285:393,
entre
otros),
razón
48
por
la
cual
resulta
ajustada a derecho la decisión de grado en cuanto
distribuyó las costas en el orden causado.
Por
agravios
Bogado,
lo
demás,
tampoco,
constitucionales
en
tanto
no
cabe
esgrimidos
han
sido
tratar
por
la
propuestos
los
Sra.
en
la
instancia de grado, resultando por ende tardío y un
capítulo vedado para el conocimiento de esta alzada
(cfr. art. 266 y 272 del CPCC).
El
planteo
de
inconstitucionalidad
que
introduce la actora en su expresión de agravios, que
no
fue
planteada
obviamente
sobre
en
la
la
cual
instancia
no
pudo
de
origen
pronunciarse
y
el
"iudex a-quo" (arts. 34 inc. 4°, 163 inc. 6°, Código
Procesal), no puede ser atendido por la Alzada, pues
se opone a ello el valladar que sienta el art. 272
del ordenamiento procesal, toda vez que en el sistema
de la doble instancia, informada por el principio
dispositivo,
propuestos
no
a
la
es
dable
decisión
introducir
del
juez
capítulos
de
no
primera
instancia (cfr. CC0201, LP 104556 RSD-123-5 S 14-062005, “Diez”).
XXXII.
Por
todo
lo
expuesto,
propongo
confirmar la sentencia de grado en cuanto ha sido
49
materia de agravio, con la siguiente modificación: Se
discrimina
la
indemnización
por
daño
físico
y
psicológico. Manteniéndose la indemnización por daño
físico en la suma de pesos diez mil ($10.000) y se
acuerda
una
concepto
de
($3.000).
fijados,
indemnización
por
gastos
suma
de
los
restantes
en
la
Manteniéndose
resultando
así
las
daño
psicológico
pesos
sumas
de
la
tres
en
mil
valores
condena:
pesos diez mil ($10.000) (incapacidad física); pesos
tres mil ($3.000) (tratamiento psicológico); pesos
ocho mil ($8.000) (daño moral); y pesos seiscientos
($600)
(asistencia
médica).
Monto
total
de
la
condena: pesos veintiún mil seiscientos ($21.600).
En
cuanto
a
las
costas
en
esta
segunda
instancia, se imponen en el orden causado (art. 51
del
CCA,
difiere
ley
la
12008
–texto
regulación
de
según
ley
13101-).
honorarios
para
Se
su
oportunidad (art. 51 del decreto ley 8904). ASI VOTO.
Los Sres. Jueces Hugo Jorge Echarri y Ana
María Bezzi, adhieren al voto precedente.
Con lo que terminó el Acuerdo, dictándose
la siguiente
S E N T E N C I A
50
En
antecede
virtud
el
sentencia
de
del
resultado
Tribunal
Resuelve:
grado
cuanto
en
del
1)
ha
Acuerdo
confirmar
sido
materia
que
la
de
agravio, con la siguiente modificación: Se discrimina
la
indemnización
por
daño
físico
y
psicológico.
Manteniéndose la indemnización por daño físico en la
suma de pesos diez mil ($10.000) y se acuerda una
indemnización
gastos
en
por
la
Manteniéndose
daño
psicológico
suma
de
pesos
los
restantes
tres
en
concepto
de
mil
($3.000).
valores
fijados,
resultando así las sumas de la condena: pesos diez
mil ($10.000) (incapacidad física); pesos tres mil
($3.000) (tratamiento psicológico); pesos ocho mil
($8.000)
(daño
moral)
y
pesos
seiscientos
($600)
(asistencia médica). Monto total de la condena: pesos
veintiún mil seiscientos ($21.600); suma a la que
deberá adicionarse la tasa de interés que pague el
Banco de la Provincia de Buenos Aires por depósitos a
treinta días, desde la fecha en que el hecho tuvo
lugar (15/11/2002) hasta fu efectivo pago (arts. 622
CC y arts. 7 y 10 ley 23928, modif. por ley 25561 y 5
de la ley 25561, ver fs. 277); 2) Las costas en esta
segunda instancia, se imponen en el orden causado
51
(art. 51 del CCA, ley 12008 –texto según ley 13101-).
Se
difiere
la
regulación
de
honorarios
para
su
oportunidad (art. 51 del decreto ley 8904).
Regístrese.
Notifíquese
y
oportunamente
devuélvase.
ANA MARÍA BEZZI
JORGE AUGUSTO SAULQUIN
SI/////////////
////////////GUEN LAS FIRMAS.
HUGO JORGE ECHARRI
ANTE MI
52
Ana Clara González Moras
Secretaria
Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo - San Martín
Registro de Sentencias Definitivas Nº....18.... Fs..185/210.......
53
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En la ciudad de General San Martín, a los __3__