Contaminación atmosférica y de aguas

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ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ...................................................................................................pag.2
CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA ................................................................pag.4
Definición ...................................................................................................pag.4
Sustancias contaminantes ............................................................................pag.4
Impactos en el medio ........................................................................................pag.7
Negociaciones sobre cambio climático .....................................................pag.12
Legislación .....................................................................................................pag.14
LOS PROBLEMAS DE LOS SUELOS .................................................................pag.16
Residuos radiactivos .........................................................................................pag.16
Vertederos .....................................................................................................pag.18
Bosques .....................................................................................................pag.19
Desertización .....................................................................................................pag.22
Legislación .....................................................................................................pag.24
CONTAMINACIÓN EN LAS AGUAS .................................................................pag.24
Contaminantes .........................................................................................pag.24
Problemas en las aguas .............................................................................pag.26
Situación actual .........................................................................................pag.29
Legislación .....................................................................................................pag.29
LA BIODIVERSIDAD EN PELIGRO .................................................................pag.32
CONCLUSIÓN .....................................................................................................pag.33
BIBLIOGRAFÍA .....................................................................................................pag.35
INTRODUCCIÓN
La presente monografía responde a una inquietud personal respecto de los efectos que la actividad humana
causa en el medio. Ya a los cuatro años fui testigo de un hecho impactante, el hundimiento del Castillo de
Salas, cargado de carbón, en la Bahía de Gijón. Hace ya casi 16 años que ocurrió, y aún hoy encontramos
restos de carbón en la playa. Nuestra generación ha nacido ya en un entorno que muestra signos evidentes de
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degradación. Mientras que la generación de nuestros padres todavía podía tomar el sol sin miedo, la nuestra
tiene que protegerse a conciencia para no correr el riesgo de terminar con un cáncer en la piel. Hemos
destruido tanto en tan poco tiempo sin ningún escrúpulo, que ahora es necesario cambiar de actitud, solucionar
los problemas que nos hemos buscado, preocuparse por lo que pueda pasar, y por lo que pueda estar pasando.
Los hechos de la degradación del medio son muy graves, hasta el punto de que en nuestro entorno cotidiano
podemos ver signos evidentes del estado en el que se encuentra. Los mares no están limpios, lo notamos
cuando nos bañamos; hay plásticos, muchas algas, espumilla... los ríos no son una excepción, por supuesto.
¿Y los bosques? Deforestados o incendiados la gran mayoría. Otros reforestados con eucaliptos, que
empobrecen la tierra.
¿Y el humo que emiten las centrales? Más de una vez se ven neblinas artificiales que llegan hasta la ciudad.
Sin contar las emisiones de los miles de automóviles que hay en Asturias.
A pesar de la gravedad de la situación, hay un desinterés generalizado por el tema. Desinterés por parte tanto
de los medios de comunicación, como de las entidades políticas. Y por tanto, desinterés del grueso de la
población. Y es que, ciertamente, los problemas ecológicos no aparecen ni en prensa, radio o TV sino de
manera excepcional, y en general, además, brevemente, sin profundizar en el problema. Sería necesaria una
información continuada, veraz, para que la población se concienciase de lo grave de la situación. Sin embargo,
ocurre a la inversa; la información es puntual, y muchas veces contradictoria, pues cuando un grupo de
científicos alerta, muchas veces aparece otro, movido por algún tipo de interés político−económico, restándole
importancia al problema.
Las entidades políticas , salvo casos excepcionales, no muestran tampoco interés por reorientar sus políticas
económicas en beneficio del medio natural. Es más, muchas se muestran reticentes a aceptar el más mínimo
compromiso. La legislación ambiental peca también de ser escasa.
El medio se está convirtiendo en mercancía en un mercado en el que se habla de tasas de contaminación. Se le
ha asignado un valor económico, lo que supone una apropiación por parte del capital, de algo que es
patrimonio de todos los seres vivos.
La elección del tema surgió en un intento de llamar la atención sobre lo grave de la situación, en defensa del
planeta que estamos comenzando a perder; y buscando, en última instancia, la información a título personal.
Para el desarrollo del tema, partiremos de la contaminación atmosférica, quizás la más grave por los efectos
en cadena que podría producir. Analizaremos los contaminantes más importantes, así como algunos de los
impactos que producen y producirán en el ecosistema global, como el agujero de la capa de ozono, la lluvia
ácida, y el cambio climático. Plantearemos la situación actual, y las posibles previsiones para el futuro.
Comentaremos la situación de las negociaciones sobre cambio climático, y expondremos parte de la
legislación nacional respecto de la contaminación atmosférica.
Continuaremos analizando los problemas de los suelos, que presentan ya cariz grave, y que afectan también a
todo el planeta. Nos detendremos en los problemas de la energía nuclear, de los vertederos, en el estado de los
bosques europeos y nacionales. A continuación aparece reseñada parte de la legislación forestal.
Se abordará, a continuación, la contaminación en las aguas, haciendo especial mención a la contaminación por
petróleo. Se analizará la situación actual, y se expondrá parte de la legislación nacional al respecto.
Haremos una breve mención a las especies en peligro, para acabar apuntando posibles alternativas.
CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA
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DEFINICIÓN
La Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de Protección del Ambiente Atmosférico, define la contaminación
atmosférica como la presencia en el aire de materias o formas de energía que impliquen riesgo, daño o
molestia grave para las personas y bienes de cualquier naturaleza.
SUSTANCIAS QUE CONTAMINAN LA ATMÓSFERA
Contaminantes primarios son las sustancias vertidas directamente a la atmósfera. Contaminantes
secundarios son las sustancias que se producen como consecuencia de las transformaciones y reacciones
químicas y fotoquímicas que sufren los contaminantes primarios en el seno de la atmósfera.
Al analizar los gases atmosféricos, incluidos los gases invernadero, es importante identificar las fuentes, los
sinks y el ciclo de vida de cada uno de ellos, datos cruciales para controlar la contaminación atmosférica.
Una fuente es el punto o lugar donde un gas, o contaminante, es emitido o sea, donde entra a la atmósfera. Un
sink, es un punto o lugar en el cual el gas es transformado o desaparece de la atmósfera, bien por reacciones
químicas, bien por absorción en otros componentes del sistema climático, incluyendo océanos, hielos y tierra.
El ciclo de vida denota el periodo promedio que una molécula de contaminante se mantiene en la atmósfera.
Esto se determina por las velocidades de emisión y de captación en reservorios o sinks.
Las principales sustancias contaminantes son:
Dióxido de Carbono
Es el más importante de los gases menores, involucrado en un complejo ciclo global. Se libera desde el
interior de la Tierra a través de fenómenos tectónicos y a través de la respiración, procesos de suelos y
combustión de compuestos con carbono y la evaporación oceánica. Por otro lado es disuelto en los océanos y
consumido en procesos fotosintéticos. En la actualidad su concentración ha llegado a 365 ppmv (partes por
millón volumen), producto de la acción antropogénica: quema de combustibles fósiles y materia orgánica en
general, cuando los límites de seguridad están en 350 ppm.
Fuentes naturales: respiración, descomposición de materia orgánica, incendios forestales naturales.
Fuentes antropogénicas: quema de combustibles fósiles, cambios en uso de suelos (principalmente
deforestación), quema de biomasa, manufactura de cemento.
Sink: absorción por las aguas oceánicas, y organismos marinos y terrestres, especialmente bosques y
fitoplancton.
Ciclo de vida: entre 50 y 200 años.
Metano
Otro gas invernadero, CH4, el metano es producido principalmente a través de procesos anaeróbicos tales
como los cultivos de arroz o la digestión animal. Es destruido en la baja atmósfera por reacción con radicales
hidroxilo libres (−OH). Como el CO2, sus concentraciones aumentan por acción antropogénica directa e
indirecta.
Fuentes: naturalmente a través de la descomposición de materia orgánica en condiciones anaeróbicas, también
en los sistemas digestivos de termitas y rumiantes. Antropogénicamente, a través de cultivos de arroz, quema
de biomasa, quema de combustibles fósiles, basureros y el aumento de rumiantes como fuente de carne.
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Sink: reacción con radicales hidroxilo en la troposfera y con el monóxido de carbono (CO) emitido por acción
antropogénica
Oxido Nitroso
El óxido nitroso (N2O) es producido por procesos biológicos en océanos y suelos, también por procesos
antropogénicos que incluyen combustión industrial, gases de escape de vehículos de combustión interna, etc.
Es destruido fotoquímicamente en la alta atmósfera.
Fuentes: producido naturalmente en océanos y bosques lluviosos. Fuentes antropogénicas, producción de
nylon y ácido nítrico, prácticas agriculturales, automóviles con convertidores catalíticos de tres vías, quema de
biomasa y combustibles.
Sink: reacciones fotolíticas, consumo por los suelos puede ser un sink pequeño pero no ha sido bien evaluado.
Ozono
El ozono (O3) en la estratosfera filtra los UV dañinos para las estructuras biológicas, es también un gas
invernadero que absorbe efectivamente la radiación infrarroja. La concentración de ozono en la atmósfera no
es uniforme sino que varía según la altura. Se forma a través de reacciones fotoquímicas que involucran
radiación solar, una molécula de O2 y un átomo solitario de oxígeno. También puede ser generado por
complejas reacciones fotoquímicas asociadas a emisiones antropogénicas y constituye un potente
contaminante atmosférico en la troposfera superficial. Es destruido por procesos fotoquímicos que involucran
a radicales hidroxilos, NOx y cloro (Cl, ClO). La concentración es determinada por un fino proceso de
balance entre su creación y su destrucción. Se teme su eliminación por agentes que contienen cloro (CFCs),
que en las alturas estratosféricas, donde está la capa de ozono, son transformadas en radicales que alteran el
fino balance que mantiene esta capa protectora.
Halocarbonos
Clorofluorocarbonos: Compuestos mayormente de origen antrópico, que contienen carbono y halógenos
como cloro, bromo, flúor y a veces hidrógeno. Los clorofluorocarbonos (CFCs) comenzaron a producirse en
los años 30 para refrigeración. Posteriormente se usaron como propulsores para aerosoles, en la fabricación de
espuma, etc. Existen fuentes naturales en las que se producen compuestos relacionados, como los
metilhaluros.
No existen sinks para los CFCs en la troposfera y por motivo de su casi inexistente reactividad son
transportadas a la estratosfera donde se degradan por acción de los UV, momento en el cual liberan átomos
libres de cloro que destruyen efectivamente el ozono.
Hidroclorofluorocarbonos (HCFCs) e Hidrofluorocarbonos (HFCs): compuestos de origen antrópico que
están usándose como sustitutos de los CFCs, sólo considerados como transicionales, pues también tienen
efectos de gas invernadero. Estos se degradan en la troposfera por acción de fotodisociación
Por la larga vida que poseen son gases invernadero miles de veces más potentes que el CO2.
Aerosoles
La variación en la cantidad de aerosoles afecta también el clima. Incluye polvo, cenizas, cristales de sal
oceánica, esporas, bacterias, etc., etc. Sus efectos sobre la turbidez atmosférica pueden variar en cortos
periodos de tiempo, por ejemplo luego de una erupción volcánica. A largo plazo, los efectos son bastante
equilibrados debido al efecto natural de limpieza atmosférica, aunque el proceso nunca es completo. Las
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fuentes naturales se calcula que son 4 a 5 veces mayores que las antropogénicas. Tienen el potencial de
influenciar fuertemente la cantidad de radiación de onda corta que llega a la superficie terrestre.
Los aerosoles pueden influir sobre el clima de una manera doble. Pueden producir calentamiento al absorber
radiación o pueden provocar enfriamiento al reflejar parte de la radiación que incide en la atmósfera. Por este
motivo, no está totalmente clara la influencia de los aerosoles en las distintas circunstancias atmosféricas.
Probablemente contribuyen al calentamiento en las áreas urbanas y al enfriamiento cuando están en la alta
atmósfera porque reflejan la radiación disminuyendo la que llega a la superficie.
Los vertederos
El gas metano, resultante de los procesos de fermentación anaeróbica (en ausencia de oxígeno) de la materia
orgánica supone el 50% de las emisiones de gases producidas en los vertederos. Es un gas explosivo y
causante de los incendios accidentales que se producen en los vertederos. Este gas y el anhídrido carbónico,
producido durante la quema de las basuras, son los responsables principales del calentamiento global o efecto
invernadero.
Otros gases emitidos en los vertederos son el cloruro de vinilo, benceno, tricloroetileno y cloruro de metilo de
efectos tóxicos o cancerígenos.
Durante los incendios accidentales o provocados se liberan a la atmósfera sustancias altamente tóxicas como
las dioxinas, al arder productos clorados, en especial los plásticos de cloruro de polivinilo (PVC) de amplio
uso. Como consecuencia de la combustión de los productos clorados, se emite también ácido clorhídrico, que
ocasiona afecciones respiratorias e irritación de las mucosas.
INCINERADORAS
La incineración de los residuos es una fuente muy importante de contaminación ambiental pues emite
sustancias de elevada toxicidad, a la atmósfera y genera cenizas también tóxicas. En consecuencia, al
contaminar el aire que respiramos, el agua que bebemos y nuestros alimentos, la incineración afecta
gravemente a nuestra salud.
Entre los compuestos tóxicos que emiten las incineradoras destacan metales pesados (mercurio, cadmio,
plomo, cobre,etc..) y las dioxinas entre otras muchas sustancias organocloradas.
Las dioxinas son extremadamente tóxicas, persistentes y acumulativas en toda la cadena alimentaria. Los
alimentos, especialmente carne, pescado y derivados lácteos; con la vía principal de ingestión de estas
sustancias que son cancerígenas y alteran los sistemas inmunitario, hormonal, reproductor y nervioso. Estos
efectos se han observado en animales de laboratorio con niveles próximos a los que presenta el ser humano.
No existe un umbral de seguridad para la exposición a dioxinas.
Por todo ello, las dioxinas están entre el grupo de 12 sustancias cuya eliminación ha sido acordada por el
Convenio de Barcelona para la protección del mar Mediterráneo, Además, forman parte del grupo de
compuestos tóxicos "hormonales" que se relacionan, entre otros efectos, con la disminución del número y de
la calidad de espermatozoides en el hombre.
La incineración de los residuos es el paradigma de tecnología de final de tubería, que perpetúa el traslado de
los contaminantes de un medio a otro, dentro de lo que se denomina ciclo de la contaminación. En definitiva,
traslada a las generaciones futuras las solución a los nuevos problemas que genera, como son los provocados
por los depósitos de cenizas tóxicas.
IMPACTOS EN EL MEDIO
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EL AGUJERO DE LA CAPA DE OZONO
A principios de los 70, los científicos descubrieron que una clase de compuestos químicos del cloro
llamados halocarburos eran perjudiciales para la capa de ozono.
La aparición sobre la Antártida, cada primavera, de un agujero o disminución de esta importantísima
pantalla protectora de ozono fue detectada por primera vez en 1981 por un científico del equipo
antártico británico, y desde entonces se ha visto confirmada por las observaciones de los satélites. Desde
la primera observación el "agujero" ha aumentado constantemente de tamaño, y en 1987 la capa de
ozono era la mitad de espesa que en la misma fecha de 1970.
El agujero en la capa de ozono sobre la Antártida ha alcanzado este año una extensión sin precedentes,
y cubre ya más de 30 millones de kilómetros cuadrados, según ha revelado el Instituto Nacional de
Agua e Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda. Esta superficie es equivalente a tres veces la
superficie total de Estados Unidos.
La destrucción del ozono debido a las actividades humanas ha llegado ya al punto en que los dañinos
rayos solares, los ultravioleta B (UV−B), llegan, en grandes zonas de la superficie terrestre, a niveles
capaces de causar extensos daños a la vida.
Los impactos del daño provocado por los UV−B se han propagado por la tierra desde los mares polares
a los prados alpinos, desde las más pequeñas bacterias a las grandes ballenas, desde los suministros de
alimentos humanos a la incidencia de cánceres de piel y ceguera. Como las mediciones de la capa de
ozono han mostrado una tendencia a la disminución continuada en la última década, hay una evidencia
cada vez mayor de daño a la biosfera, lo que indica que el problema está extendiéndose y haciéndose
más grave cada día. Ya estamos siendo testigos de los impactos negativos del incremento de la radiación
UV−B.
Los halocarburos más utilizados son los clorofluorcarbonos (CFC). Los CFC son compuestos estables, no
tóxicos ni inflamables. Estas cualidades los han hecho muy atractivos para su uso industrial. Presentan
numerosas aplicaciones como refrigerantes, agentes impulsores para espumas, disolventes para paneles de
circuitos eléctricos y propelentes de aerosoles. Desafortunadamente también son los principales causantes del
deterioro de la capa de ozono y, por ello, es necesario eliminar su fabricación y uso.
Pero los HCFC y los HFC, sustitutos de los CFC, son perjudiciales para el medio ambiente. Los HCFC
continúan destruyendo la capa de ozono, aunque algo menos que los CFC, y tanto los HCFC como los HFC
son gases invernadero potentes. Debido a que los HCFC destruyen el ozono, sólo son considerados
"compuestos de transición" lo que significa que tendrán que ser remplazados a su vez por compuestos más
aceptables desde el punto de vista ambiental. Así se requerirían dos pasos para lo que puede hacerse en uno
solo, utilizando alternativas más seguras para el medio ambiente. Lo mismo puede decirse respecto a los
HFCs, que por su elevado potencial de calentamiento global han sido incluidos en el Protocolo de Kioto ). El
absurdo "paso intermedio" a través de los HCFCs o HFCs doblará los costes de los nuevos equipos, de los
cambios en las líneas de producción y del entrenamiento de personal.
LLUVIA ÁCIDA
Los primeros efectos producidos por las precipitaciones ácidas se detectaron en cientos de lagos de
Escandinavia, alrededor de los años 60. En la actualidad, más de 18.000 lagos están acidificados, en Suecia
alrededor de 6.000 de ellos muestran graves daños sobre la biología acuática, y unos 2.000 de los situados en
la zona meridional y central han perdido sus poblaciones piscícolas.
La acidificación de las aguas interiores tiene efectos muy graves sobre los ecosistemas acuáticos. Se ha
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demostrado que todos los tipos de organismos integrantes de los ecosistemas de agua dulce son sensibles a la
acidificación, produciéndose cambios en todos los niveles tróficos. La acidificación de los lagos y de las
masas de agua se está extendiendo progresivamente cada vez a mayor número de países, afectando día a día a
más extensas áreas.
Las zonas más propensas a la acidificación del agua tienen suelos ácidos de poca profundidad, superpuestos a
rocas graníticas o son suelos arenosos muy erosionados. El aumento de la acidez del agua de los lagos y ríos
provoca un fuerte aumento del contenido de iones aluminio disueltos en el agua. El ión aluminio es muy
tóxico para la mayor parte de los organismos y se cree que la causa última de la muerte de las poblaciones de
peces en los lagos acidificados se debe al envenenamiento por aluminio. Otros metales tales como el cadmio,
zinc y plomo tienen igualmente una mayor facilidad para disolverse, por lo que son más accesibles para los
animales y plantas acuáticas.
Los suelos presentan, por lo general, una mayor resistencia a la acidificación que el agua. No obstante, el
grado de sensibilidad puede variar muy ampliamente de unas zonas a otras dependiendo, principalmente, del
espesor de la capa de humus, de la consistencia del sustrato, así como del tipo de rocas y suelo. Uno de los
efectos más importantes de la acidificación de los suelos es, probablemente, el incremento de la movilidad con
las consiguientes pérdidas por lixiviación de ciertos cationes metálicos de carácter básico tales como el calcio,
magnesio, potasio y aluminio.
En Europa Central, las altas deposiciones de compuestos de azufre y nitrógeno han producido graves daños
sobre amplias áreas de suelo y bosques. El daño a los bosques probablemente ha sido causado por la acción
combinada de ácidos y metales en el suelo y por las altas concentraciones de SO2 presentes en el aire de estas
zonas. La combinación de un bajo pH en el agua del suelo unido a la presencia de metales, principalmente
aluminio, produce daños en las raíces de los árboles. Este hecho produce una pérdida de vitalidad haciéndolos
especialmente sensibles a las plagas.
EL CAMBIO CLIMATICO GLOBAL
Desde hace más de 20 años los científicos vienen advirtiendo que la temperatura de nuestro planeta está
aumentando debido a la actividad industrial, y que esto está causando cambios en el clima de la Tierra.
Sabemos que el clima es un sistema complejo y cambiante de circulación del aire de la atmósfera en
permanente intercambio de energía con el mar y la superficie terrestre, y también sabemos que en otras épocas
era muy diferente al actual, por ejemplo, hace 10.000 años la temperatura media global era de 4 a 5º C
inferior a la de hoy, y el hielo cubría una gran extensión del planeta. Así que no es una novedad que el clima
cambie, lo que es un gravísimo problema es que cambia tan rápido, haciendo imposible la adaptación de
multitud de especies. También se hará difícil la adaptación del propio hombre; una gran parte de la población,
sobre todo la más pobre, sufrirá un empeoramiento de sus condiciones de vida: inundaciones, pérdida de
fertilidad del suelo, propagación de enfermedades tropicales...
El Cambio Climático Global es consecuencia directa de las actividades humanas que alteran la composición
global atmosférica, por un lado; agregada a la variabilidad climática natural observada en periodos
comparables de tiempo (EEI, 1997).
El IPCC (Panel Internacional sobre Cambio Climático), un panel de 2500 científicos de primera línea,
acordaron que "un cambio discernible de influencia humana sobre el clima global ya se puede detectar entre
las muchas variables naturales del clima". Según el panel, la temperatura de la superficie terrestre ha
aumentado aproximadamente 0.8°C en el último siglo.
De acuerdo al IPCC, una duplicación de los gases de invernadero incrementaría la temperatura terrestre entre
1 y 3.5°C en menos de un siglo. Un incremento de temperatura de esa magnitud tendría consecuencias
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devastadoras. Según un informe realizado por el Grupo Asesor de Naciones Unidas sobre Gases de
Invernadero, se establece el límite de seguridad para los ecosistemas terrestres en un incremento de
temperatura máximo de 1ºC, y una subida del nivel del mar de 20 cm, en un siglo. Esto significa que un
incremento de temperatura superior a 1ºC, y una subida del nivel del mar de más de 20 cm en un siglo,
pondría en grave peligro de extinción gran cantidad de especies. Pero además, se ha llegado a la conclusión de
que, superado este límite de seguridad, los efectos que se podrían desencadenar son por completo
imprevisibles, pero de seguro catastróficos.
Uno de los principales cambios hasta el momento ha sido en la atmósfera. Hemos cambiado y continuamos
cambiando el balance de gases que forman la atmósfera. Esto es especialmente notorio en gases invernadero
claves como el CO2, Metano (CH4) y óxido nitroso (N2O). Estos gases naturales son menos del 0,1% del
total de gases de la atmósfera, pero son vitales pues actúan como una capa alrededor de la Tierra que mantiene
el calor, similar al plástico de un invernadero. Sin esta capa la temperatura mundial sería 30°C más baja.
El problema es que estamos haciendo que esta capa sea más gruesa. Esto a través de la quema de carbón,
petróleo y gas natural que liberan grandes cantidades de CO2 a la atmósfera. Cuando talamos bosques y
quemamos madera, reducimos la absorción de CO2 realizado por los árboles y conjuntamente liberamos el
dióxido de carbono contenido en la madera. El criar bovinos y plantar arroz genera metano, óxidos nitrosos y
otros gases invernadero. Si el crecimiento de la emisión de gases invernadero se mantiene en el ritmo actual
los niveles en la atmósfera llegarán a duplicarse, comparados con la época preindustrial, durante el siglo XXI.
Si no se toman medidas es posible hasta triplicar la cantidad antes del año 2100.
La comunidad científica ha llegado al consenso de que el resultado de esto es que seguramente habrá un
aumento global de la temperatura entre 1.5 y 4.5°C en los próximos 100 años. Esto agregado al ya existente
aumento de 0.5°C que ha experimentado la atmósfera desde la revolución industrial
Poder predecir cómo este hecho afectará al clima global, es una tarea muy difícil. El aumento de temperatura
tendrá efectos expansivos. Efectos inciertos se agregan a otros inciertos. Por ejemplo, los patrones de lluvia y
viento, que han prevalecido por cientos y miles de años, de los que dependen millones de personas, podrían
cambiar. El nivel del mar podría subir y amenazar islas y áreas costeras bajas. En un mundo crecientemente
superpoblado y bajo estrés, con suficientes problemas de antemano, estas presiones causarán directamente
mayor hambruna y otras catástrofes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aun un pequeño aumento de temperatura puede causar un
aumento dramático de muertes debido a eventos de temperaturas extremas; el esparcimiento de enfermedades
tales como la malaria, dengue y cólera; sequías, falta de agua y alimentos.
CAMBIOS EN LA ACTUALIDAD Y PREVISIONES
El calentamiento de la Tierra, además de descongelar las capas polares, puede causar un cambio en el sistema
de circulación del aire, cambiando patrones de lluvia. De hecho, la comunidad científica alerta de grandes
cambios:
Según Anthony Underwood (director del centro para la investigación sobre impactos ecológicos de las
ciudades costeras, de la Universidad de Sydney ) El cambio climático será un gran problema y tendrá
drásticas consecuencias en el litoral mediterráneo... La consecuencia inmediata del cambio climático es que
el nivel del mar subirá y modificará el litoral; nosotros hemos hecho muros y adoptado medidas. Si continúan
los problemas atmosféricos, el nivel del mar subirá entre 10 y 50 centímetros en tan sólo 40 años; eso es
inmediato, y no tendremos tiempo de cambiar nuestras vidas.
Según un reciente informe del IPCC, el cambio climático aumentará en las próximas décadas el riesgo de
inundaciones en el norte de Europa y de sequía en el sur De una manera general, el sur del continente será
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mucho más "vulnerable" que el norte al recalentamiento y a la subida del nivel del mar.
La región del mundo más sensible y frágil es la polar, donde los daños son ya visibles y los cambios se
producirán más rápidamente, con la desaparición de los glaciares, la flora y la fauna
Algunos de los ecosistemas ha sufrido ya daños significativos, que pueden convertirse en irreversibles como
los glaciares, las barreras de coral, los atolones, los manglares, los bosques boreales y tropicales.
Durante la presentación del informe, el vicepresidente del IPCC, James McCarthy, afirmó que "existen
crecientes evidencias" de la influencia humana en el calentamiento global y que se calcula que la temperatura
de la superficie terrestre aumentará entre 1,4 y 5,8ºC en los próximos cien años.
El cambio climático tendrá importantes efectos en la agricultura, con una disminución de las cosechas, lo que
pondrá en juego la seguridad alimenticia en las zonas tropicales y subtropicales. Asimismo serán más
frecuentes las inundaciones, huracanes y ciclones, con sus consiguientes riesgos sobre todo para las zonas
costeras.
Los grandes cambios se traducirán en un menor disponibilidad de agua potable para las comunidades, lo que
propiciará también la aparición de enfermedades.
El efecto del calentamiento del planeta se nota ya en especies que muestran alteraciones en sus hábitos, en su
distribución geográfica o incluso en sus organismos. Muchas no podrán adaptarse y se extinguirán. La
Convención de Biodiversidad de la ONU aborda estos días en La Haya su armonización con la de Cambio
Climático.
'Las respuestas ecológicas al reciente cambio climático son ya claramente visibles', afirma Gian−Reto
Walther, de la Universidad de Hannover (Alemania). Y eso que 'estamos sólo al principio del calentamiento
global previsto', puntualiza.
Un modelo climático del centro Hadley augura la desaparición de buena parte de los bosques tropicales, por el
aumento de temperaturas y la disminución de precipitaciones, con impactos potencialmente muy graves sobre
la biodiversidad y el clima planetarios.
En las zonas que más calentamiento experimentarán (Ártico), las consecuencias para la población autóctona,
la vegetación y la fauna podrían ser demoledoras, aunque los principales perjudicados serán los habitantes de
las zonas bajas costeras, y de muchos países pobres cuya agricultura y recursos hídricos se verán gravemente
afectados. Las especies más vulnerables al cambio de clima son las raras y las que habitan ecosistemas
fragmentados y áreas ya afectadas por la deforestación y la contaminación
Si el aumento de emisiones sigue como hasta ahora, sin tomar ninguna medida, la temperatura media global
en la superficie terrestre será de 1,2 a 3,5ºC mayor que la actual hacia el año 2080. Los continentes se
calentarán el doble de rápido que los océanos, y también se notará más el aumento de temperatura en los
inviernos en latitudes altas. En el cuadro siguiente se exponen algunas de las consecuencias del cambio
climático.
NEGOCIACIONES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO
Por recordar el largo camino de las negociaciones sobre Cambio Climático: La Convención Marco sobre
Cambio Climático fue firmada en Río por 154 países en 1992, entró en vigor en 1994, tras las necesarias
ratificaciones, y en 1995 terminaron los preparativos de su organización financiera, técnica etc. y se convoco
en Berlín la 1ª de las Conferencia de las Partes, que es el órgano de máxima autoridad sobre el Convenio de
Cambio Climático. En la Conferencia de Berlín ya se vio la necesidad de alcanzar compromisos concretos de
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limitación de emisiones, y este proceso culminó 2 años después en el Protocolo de Kioto, negociado en la 3ª
Conferencia de las Partes. En el Protocolo se establecen, para ciertos países desarrollados, unos limites
concretos de reducción conjunta de emisiones de 6 tipos de gases (no solo de CO2 que es con mucho el
principal causante del problema) en relación al nivel de emisiones que tenían en 1990, reducciones que deben
ser alcanzadas en el periodo 2008−2012.
Para facilitar estas reducciones también se introdujeron en el Protocolo, bajo presión sobre todo de EE UU,
una serie de métodos que permiten que esa reducción no tenga que ser toda ella en el país firmante, sino en
otros países donde resulte mas barato hacerlo. Son los llamados Mecanismos de Flexibilidad. El principal
problema que plantean es que dado que las reducciones de emisiones aprobadas en el Protocolo son muy
bajas, un 5,2% en promedio, estos Mecanismos de Flexibilidad van a permitir que los países mas emisores
cumplan el Protocolo (o se puedan acercar a cumplirlo) sin que sus emisiones nacionales disminuyan
sustancialmente, con lo cual el tan trabajoso de conseguir e insuficiente Protocolo se quedará en apenas nada.
Y además se habrá perdido un tiempo precioso para iniciar la reconversión de los sistemas económicos y
energéticos causantes del Cambio Climático.
Los Mecanismos de Flexibilidad son tres:
Comercio de Emisiones: el más sangrante pues consiste en apuntarse como reducción emisiones que en
realidad no han tenido lugar desde el año de referencia, 1990, hasta ahora, por el simple método de comprarlas
a buen precio (por ejemplo el "aire caliente" de Rusia y Ucrania). Desde el principio, la principal discusión se
centró en si se iban a establecer límites a la proporción de reducción que se aceptaría por este medio (la UE lo
apoyaba y EE UU no quiere límites). Ya el año pasado se anunció la aparición de empresas que se dedicarían
a ser intermediarias de este nuevo mercado.
Mecanismos de Desarrollo Limpio: se puede hacer un acuerdo con un país que no tenga compromiso de
reducción de emisiones, para invertir en algún tipo de instalación o proceso en su territorio que de lugar a que
la producción de gases de invernadero por ese tercer país sean menores, por ejemplo porque se sustituye una
fábrica por otra más eficiente, o se instala una central energética menos emisora de CO2. Y la reducción se la
apunta el inversor como propia. Aunque, siendo bien pensantes, esto podría contribuir a satisfacer las justas
necesidades de desarrollo del Tercer Mundo de una manera más limpia, este mecanismo tiene implicaciones
muy dañinas. En primer lugar se esta discutiendo si la energía nuclear puede entrar como opción, idea que ha
vuelto a las negociaciones con gran fuerza; También megaproyectos hidroeléctricos, aunque se ha demostrado
que en sus primeros 20 o30 años son grandes emisores de CO2 y metano y que no cesan de emitir durante
décadas; Asimismo, y dado que pueden entrar empresas directamente como parte proponente está por ver la
capacidad de los Estados de países en desarrollo para obtener proyectos que se ajusten a las necesidades reales
de esos países y enfrentarse a la presión de las multinacionales.
Implementación Conjunta: Este se parece al anterior, pero los dos países implicados tienen compromiso de
reducción de emisiones.
No es de extrañar que hasta ahora el Protocolo de Kioto solo haya sido ratificado por un puñado de
países−islas directamente amenazados por la subida del mar, y que los demás estén esperando a que se
formalicen estos mecanismos, puesto que pueden convertir el compromiso de reducción en un cambalache
que les permita no hacer casi nada efectivo respecto al Cambio Climático.
La puntilla, por si lo anterior no fuese suficiente, es que también entra en negociación la contabilización de
sumideros, los medios naturales de absorción del CO2, principalmente los bosques, aunque inicialmente se
consideraba que se sabe demasiado poco sobre sus procesos de absorción como para arriesgarse a incluirlos.
Pese a todo, y sometidos a negociación los métodos de cuantificación, control y de selección de proyectos, el
hecho de plantar un bosque o incluso conservarlo servirá para evitar medidas de reducción de emisiones.
Australia y Japón, este con sus grandes multinacionales en la Amazonía, tienen gran interés en apostar por
esta vía. Otro problema es, ciertamente, qué tipo de especies se plantarían, porque por ejemplo el eucalipto
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tiene una capacidad bastante alta de absorber CO2, pero plantea problemas ecológicos nada despreciables.
La Unión Europea
La posición de la UE en el COP5 de Bonn fue pronunciarse por la ratificación de Kioto inmediatamente
despues de COP6 de modo que pueda entrar en vigor para el Rio+10 en este año. Aunque esto sería después
de que se ratificara en cada uno de los Estados miembros.
Sin embargo la UE no las tiene todas consigo para conseguir la reducción conjunta del 8% de emisiones que
firmo en Kioto: (Según el Informe de "Situación y Perspectivas del Medio Ambiente hecho por la Agencia
Europea del Medio Ambiente, 1999 y Comunicación de la Comisión al Consejo y el Parlamento "Hacia un
Programa Europeo de Cambio Climático").
− La previsión es que el consumo de energía aumentará en un 15% de 1995 al 2010.
− Se pronostica que el transporte de pasajeros aumentará en un 30%, y en un 50% el de mercancías, el
consiguiente aumento de CO2 alcanzaría el 39% en el 2010 respecto a los niveles de 1990.
− Aunque las emisiones de CO2 de la industria se prevé que decrezcan un 12%, las emisiones de gases
fluorados, de los que es la fuente principal, pueden incrementarse hasta en un 40% para el 2010, respecto a
1990.
− Lejos de una reducción de emisiones se espera un aumento del 6% en las emisiones de CO2 si no se toman
medidas efectivas.
El Estado español
El ministro de Medio Ambiente reconoció estos días que España 'no cumple, hoy por hoy, con los
compromisos de la reducción' de las emisiones de gases de efecto invernadero acordados en la UE para
cumplir el Protocolo de Kioto. Según este acuerdo internacional las emisiones españolas no podrán superar un
aumento del 15% en 2008−2012 respecto al nivel de las mismas en 1990.Pero los últimos datos recogidos en
un informe presentado por Medio Ambiente en la Comisión Europea, las emisiones españolas eran ya en 2000
un 33% superiores a las de 1990.
El Estado español no tiene una Estrategia para la Lucha contra el Cambio Climático, el Consejo Nacional del
Clima presentó un documento borrador al Congreso hace casi 2 años y desde entonces no hay avance. De
todas formas no ofrece mucho lugar a la esperanza, pues el ahorro y la eficiencia energéticas se mencionaban
de forma vaga, pero se apostaba por el incremento de potencia y la prolongación de la vida de las centrales
nucleares, y la instalación de 9.000 Mw de gas en ciclo combinado como sustitución de 4.000 Mw de carbón.
Conclusiones del informe de evaluación "en profundidad" de la 2ª Comunicación Nacional de España a
la Convención del Cambio Climático de Mayo de 2000:
Dentro de las obligaciones que asumen los países firmantes de la Convención Marco sobre Cambio Climático,
está la de facilitar la evaluación de su inventario de emisiones. Entre las conclusiones más importantes del
informe están las siguientes:
− Poca coordinación entre instituciones.
− Falta de datos.
− Sin políticas de reducción de emisiones en el sector transporte, cuyas emisiones se estima que pueden crecer
en un 73% para el 2010.
− Destacan específicamente que una disminución de tarifas eléctricas conducirá a un aumento del consumo de
electricidad, consumo que viene creciendo en un 6,5% anual en los últimos 2 años. Así como el de
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combustibles fósiles, que ha aumentado en un 4,5% el año pasado.
Termina afirmando que España tiene todos los incentivos para reforzar su lucha contra el Cambio Climático,
dada la larga lista de posibles efectos: subida del nivel del mar, erosión de las costas, disminución de la
calidad del agua, disminución de la recarga de acuíferos, impactos en la agricultura y en el nivel de generación
hidroeléctrico, etc.
LEGISLACIÓN
INMISIONES (*)
Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de protección del ambiente atmosférico (BOE 26−12−72).
Decreto 833/1975, de 6 de febrero, por el que se desarrolla p la Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de
protección del ambiente atmosférico (BOE 22−4−75).
Orden de 25 de junio de 1984 sobre instalación en centrales térmicas de equipos de medida y registro de la
emisión de contaminantes a la atmósfera (BOE 11−3−85).
Real Decreto 1613/1985, de 1 de agosto, que modifica parcialmente el decreto 833/1975, de 6 de febrero, y se
establecen nuevas normas de calidad del aire relativas a contaminación por dióxido de azufre y partículas
(BOE 12−9−85).
Real Decreto 1154/1986, de 11 de abril, sobre declaración por el Gobierno de zonas de atmósfera
contaminada, modificando parcialmente el Real Decreto 1613/1985, de 1 de agosto (BOE 19−6−86).
Real Decreto 717/1987, de 27 de mayo, por el que se modifica parcialmente el Decreto 833/1975, de 6 de
febrero, y se establecen nuevas normas de calidad del aire en lo referente a contaminación por dióxido de
nitrógeno y plomo (BOE 6−6−87).
Real Decreto 1321/1992, de 30 de octubre, por el que se modifica parcialmente el Real Decreto 1613/1985, de
1 de agosto, y se establecen nuevas normas de calidad del aire en lo referente a la contaminación por dióxido
de azufre y partículas (BOE 2−12−92).
Real Decreto 1494/1995, de 8 de septiembre, sobre contaminación atmosférica por ozono (BOE 26−9−95).
EMISIONES INDUSTRIALES (*)
Orden de 18 de octubre de 1976 sobre prevención y corrección de la contaminación industrial de la atmósfera
(BOE 3−12−76).
Orden de 25 de junio de 1984 sobre instalación en centrales térmicas de equipos de medida y registro de la
emisión de contaminantes a la atmósfera (BOE 11−3−85).
Real Decreto 646/1991, de 22 de abril, por el que se establecen nuevas normas sobre limitación a las
emisiones a la atmósfera de determinados agentes contaminantes procedentes de grandes instalaciones de
combustión (BOE 25−4−91).
Real Decreto 1800/1995, de 3 de noviembre, que modifica el R.D. 646/1991, de 22 de abril, por el que se
establecen normas sobre limitación de emisiones a la atmósfera de determinados agentes contaminantes
procedentes de grandes instalaciones de combustión, y fija las condiciones para el control de los límites de
emisión de S02 en la actividad de refino del petróleo (BOE 8−12−95).
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Corrección de errores del R.D. 1217/1997 sobre incineración de residuos peligrosos y de modificación del
R.D. 1088/92 relativo a las instalaciones de incineración de residuos municipales (BOE del 17−1−98).
Instrumento de Ratificación del Convenio del Protocolo al Convenio de 1979 sobre contaminación
atmosférica transfronteriza a larga distancia, relativo a reducciones adicionales de las emisiones de azufre,
hecho en Oslo el 14 de junio de 1994 (BOE del 24−6−98).
(*) EMISIÓN E INMISIÓN
La contaminación de la atmósfera se produce cuando un determinado foco lanza al aire sustancias (o energía)
contaminantes. Este proceso recibe el nombre de emisión. Es decir, son emisiones los humos que salen por las
chimeneas, los gases de escape de los vehículos, la polvareda que se produce al des-cargar material a granel,
etc., en el momento en que abandonan su fuente de procedencia y pasan al aire que los rodea.
Una vez lanzados a la atmósfera, los contaminantes no permanecen indefinidamente en ella, sino que
experimentan complejos procesos de transporte, mezcla y transformación química que dan lugar a una
distribución variable de su concentración en el aire, tanto en el espacio como en el tiempo. Pues bien, la
concentración de contaminantes en el aire a nivel del suelo, que es el aire directamente respirado por el
ciudadano, recibe el nombre de inmisión. La inmisión es, pues, una medida de la calidad del aire ambiente.
Suele expresarse como concentración de contaminante en microgramos partido por metro cúbico de aire en
condiciones normales de presión y temperatura (g/m3N).
LOS PROBLEMAS DE LOS SUELOS
RESIDUOS RADIACTIVOS
Los residuos radiactivos se pueden clasificar de muy diversas maneras en función de sus características, como
por ejemplo, su estado físico (es decir si son gases, líquidos o sólidos), el tipo de radiación que emiten (alfa,
beta o gamma), el periodo de semidesintegración (vida corta, media o larga), y su actividad específica (baja,
media, alta).
Es normal verlos clasificados en residuos de baja, media y alta actividad y, aunque en algunos países se
gestiona cada tipo por separado, en España se hacen sólo dos categorías: los de baja y media actividad por un
lado y los de alta por otro.
Sin duda alguna, las actividades relacionadas con las centrales nucleares generan la inmensa mayoría de los
residuos radiactivos. En concreto, la totalidad de los residuos de alta actividad y un 95% de los residuos de
baja y media actividad. El resto de actividades en investigación, en la medicina... son de menor importancia en
cuanto a volumen de generación de residuos se refiere, por lo que se les considera 'pequeños productores'.
Los residuos de baja y media emiten radiactividad durante periodos de tiempo que pueden llegar a centenares
de años.
En España, actualmente, los residuos de baja y media actividad se almacenan en las propias centrales
nucleares y en el cementerio de El Cabril, en Córdoba, lugar que no goza de características para ello, al
tratarse de una zona sísmica, con un tipo de roca inadecuada y estar en cabecera de cuenca hidrográfica. Esto
último implica que, al producirse un escape de radiactividad, ésta se vería transportada a través de los arroyos
y ríos que son afluentes del Guadalquivir hasta zonas densamente pobladas como Sevilla.
Los residuos de alta actividad tienen una problemática aun más complicada. Emiten radiaciones durante miles
y miles de años (hasta millones de años) y tienen una toxicidad muy elevada.
13
Cementerios nucleares en profundidad
Un cementerio nuclear en profundidad sería, en pocas palabras, una instalación que se construiría a varios
centenares de metros de profundidad, en una formación geológica, donde se encerrarían los residuos
radiactivos, en un teórico intento de que éstos quedaran definitivamente aislados del medio ambiente y los
seres humanos.
A pesar de todas las barreras de ingeniería, la industria nuclear reconoce que la seguridad a largo plazo del
almacenamiento dependerá principalmente de las barreras naturales. Esto significa que, finalmente, la validez
de todo el sistema de almacenamiento profundo para lograr el aislamiento teóricamente eficaz de los residuos
radiactivos depende fundamentalmente de utilizar sistemas naturales, es decir formaciones geológicas,
altamente fiables
Una de las cuestiones radica, pues, en saber si existen esas 'formaciones geológicas altamente fiables' para
este propósito, lo cual es muy dudoso, puesto que la Naturaleza nunca se ha tenido que enfrentar ante
sustancias tan sumamente peligrosas y persistentes como las creadas por el empeño atómico del ser humano.
Hay toda una serie de opiniones en contra de este concepto de gestión de los residuos. Para muchos científicos
y técnicos no vinculados directamente a la industria nuclear, la opción de almacenamiento de residuos bajo
tierra no es un método seguro, ni fiable, de inmovilizar y aislar los residuos nucleares del medio ambiente.
Otra idea básica sobre almacenamiento de residuos en profundidad es que debe evitarse la intrusión humana,
por lo que se planea como un vertido hermético, que una vez cerrado no requerirá posterior intervención
humana. Esto supone un grave problema, puesto que de esta manera sería imposible recuperar un contenedor
que tuviese fugas.
Así pues, la industria nuclear, por una parte, no puede ofrecer garantía alguna de que la roca que aloje los
residuos podrá contener la radiactividad que emitan éstos, y por otra, admite que todas las barreras construidas
por el hombre para este tipo de almacenamiento fallarán en un lapso de tiempo muy inferior al periodo en el
que los residuos nucleares se mantendrán peligrosamente radiactivos.
Aunque la radiactividad de los residuos enterrados pueda tardar cierto tiempo en alcanzar el medio ambiente,
existen otros riesgos, mucho más inmediatos, de accidente: los derivados del transporte de los residuos hacia
el cementerio, su preparación en las instalaciones y los relacionados con el vertedero en sí mismo.
Ningún vertedero nuclear es seguro. Al menos tres cementerios para residuos de baja actividad ya establecidos
en los Estados Unidos han sufrido fuertes fugas. La planta piloto WIPP (Waste Isolation Pilot Plant), en
Carlsbad (Nuevo México, EE.UU.), construida por el Departamento de Energía de los Estados Unidos para el
almacenamiento en profundidad de los residuos de alta actividad generados por la fabricación de armas
atómicas, ha experimentado intensos problemas geológicos, incluso antes de ser abierta.
La oposición social a este tipo de almacenamientos es en cualquier parte muy elevada. Ante esta situación, y
también por motivos económicos, la industria nuclear se ha planteado en numerosas ocasiones la idea de
transferir esos desechos a países del Tercer Mundo donde crear cementerios nucleares en los que almacenar
los residuos radiactivos de varios países. Este es el caso de los proyectos de 'cementerio común' de ámbito
regional elaborados por el OIEA (Organización Internacional de Energía Atómica).
Con frecuencia, se buscan 'terceros mundos' dentro de cada país. Las comunidades pobres, poco cohesionadas
socialmente, con bajo nivel socio−económico y cultural son a menudo las víctimas propiciatorias de la
industria nuclear, al tener, en principio menor capacidad de organización para hacer frente a los planes de la
industria de albergar un cementerio nuclear en su territorio.
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LOS VERTEDEROS
La eliminación de los residuos sólidos urbanos deberá llevarse a cabo evitando toda influencia perjudicial para
el suelo, vegetación y fauna, la degradación del paisaje, las contaminaciones del aire y las aguas y, en general,
todo lo que pueda atentar contra el ser humano o el medio ambiente que lo rodea (Art.3º.1 de la Ley 42/75
sobre desechos y residuos sólidos urbanos).
El impacto ambiental y sobre la salud pública que ocasionan los vertederos es cada vez más grave, pues el
volumen de los residuos continúa creciendo sin que se tomen medidas para reducir su generación.
En España, se generan cada año 44,8 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, de los cuales, el
31,28% es vertido de forma incontrolada, el 48,97% "controlada", el 14,80% se composta y el 4,95% se
incinera (MOPT, 1991).
En los vertederos, se producen reacciones químicas y biológicas entre los constituyentes de la materia
orgánica e inorgánica. Los productos tóxicos resultantes son arrastrados por el agua de la lluvia (lixiviados)
contaminando el suelo y las aguas subterráneas, o emitidos a la atmósfera (en forma de gases) contaminando
el aire.
Los vertederos ocasionan contaminación ambiental (aire, tierra y agua), efectos perjudiciales sobre la salud
pública (por la contaminación ambiental y por la posible transmisión de enfermedades infecciosas por los
roedores que los habitan), degradación del medio marino e impacto paisajístico. Además, suponen un
derroche de recursos y de energía que podrían aprovecharse y de un espacio, que ya no podrá ser recuperado.
Los lixiviados arrastran las sustancias tóxicas producidas en el vertedero. La Agencia de Medio Ambiente de
EE.UU. (USEPA) ha analizado hasta 200 compuestos diferentes presentes en los lixiviados en los vertederos
de residuos sólidos urbanos. Algunos como cloruro de vinilo, cloruro de metilo, tetracloruro de carbono,
clorobencenos (de los que destaca el hexaclorobenceno, por su toxicidad) y arsénico son sustancias
cancerígenas.
Al igual que el resto de las sustancias organocloradas, son persistentes y bioacumulativas en todos los
eslabones de la cadena trófica.
El plomo, cadmio y el mercurio son metales pesados presentes en los lixiviados de los vertederos. El plomo
procede principalmente de las baterías de los coches y de aparatos electrónicos, plásticos, vidrio, cerámica,
pigmentos, etc. El plomo ocasiona lesiones cerebrales en los niños e hipertensión arterial en adultos. El
mercurio produce lesiones renales y neurológicas.
Las fuentes de cadmio y mercurio son fundamentalmente las pilas. El cadmio, además, se encuentra en los
aparatos electrónicos, plásticos, etc.; produce lesiones renales y hepáticas.
LOS BOSQUES
Funciones ambientales de los bosques
Los bosques cumplen importantes funciones ecológicas, entre las que están:
• Regulación del agua.− Las masas forestales retienen el agua de lluvia. Así facilitan que se infiltre al
subsuelo y se recarguen los acuíferos. Asimismo disminuyen la erosión al reducir la velocidad del
agua y sujetar la tierra, y rebajan el riesgo de inundaciones, tanto por la retención de agua que hacen
como al impedir el arrastre de sedimentos que aumentan el volumen de las avenidas de agua y las
hacen más peligrosas..
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• Influencia en el clima.− En las zonas continentales más del 50% de la humedad del aire está
ocasionada por el agua bombeada por las raíces y transpirada por las hojas de la vegetación. Cuando
se talan los bosques o selvas de áreas extensas el clima se hace más seco.
• Absorben dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera.− En el proceso de fotosíntesis los árboles,
como todas las plantas, toman CO2 de la atmósfera y devuelven O2. En el momento actual esta
función tiene especial interés porque colabora a frenar los efectos negativos del exceso de emisiones
de CO2 de origen humano que están provocando el efecto invernadero.
• Reservas de gran número de especies.− Los bosques naturales ofrecen multitud de hábitats distintos
por lo que en ellos se puede encontrar una gran variedad de especies de todo tipo de seres vivos. Son
las principales reservas de biodiversidad, especialmente la selva tropical.
LA MUERTE DE LOS BOSQUES
La muerte de los bosques es un complejo fenómeno que sufre el arbolado de las zonas templadas. Muchos
árboles enferman y mueren sin que se haya encontrado una causa clara, aunque sí sabemos que es
consecuencia de la contaminación. En algunos países de Europa (Alemania, República Checa, Eslovaquia,
Grecia, Gran Bretaña y Francia) y en zonas de América del Norte está tan extendido que supone muy elevadas
pérdidas económicas y un grave problema ambiental.
Se comenzó a observar en Alemania en los primeros años de la década de 1970. Se comprobó que muchos
árboles perdían vigor, las hojas se decoloraban y caían prematuramente y la debilidad de la planta facilitaba el
que las heladas, el viento o los insectos u otras plagas terminaran matando al árbol.
El fenómeno ataca a algunas especies con más fuerza que a otras. Las coníferas, como pinos, abetos, píceas,
etc. son las más afectadas, debido a su larga vida y a que al tener hojas perennes acumulan contaminantes a lo
largo de todo el año, aunque también algunos bosques de hayas han sido dañados. Los bosques situados en
zonas altas también son más dañados, probablemente porque están mucho tiempo dentro de nieblas y nubes
que agravan la acción de la contaminación sobre la planta.
Causas de la muerte de los bosques
Causan daño directo a las hojas de las plantas los óxidos de nitrógeno y de azufre, el ozono y otros oxidantes.
Se sabe también que el amoníaco multiplica la acción dañina de algunos de estos gases. Por otra parte puede
haber daños indirectos procedentes de la acidez del suelo que hace que los minerales del suelo pierdan iones
importantes para la nutrición de la planta como Mg, Ca y K y a la vez libera iones de aluminio que dañan los
pelillos absorbentes de las raíces. Estos cambios iónicos destruyen también microorganismos del suelo que
son muy útiles al árbol.
EVALUACIÓN FORESTAL EUROPEA 2000
WWF/Adena publicó en el año 2000 la tercera edición de su Evaluación Forestal Europea, en la que se
califica la gestión forestal de los países europeos. De los 19 países analizados, Suiza sacó la mejor puntuación
y Estonia la peor. España quedó en 11 lugar. La puntuación media fue de 52 (sobre 100), por lo que
WWF/Adena advierte que Europa debe cuidar mejor sus bosques, ya que ni siquiera los países que los cuidan
mejor lo hacen de modo satisfactorio.
Entre los muchos problemas que requerirían un tratamiento serio, destacan:
−contaminación
−ausencia de bosques seminaturales e intactos
−insuficientes bosques protegidos
−exceso de uso forestal de pesticidas y herbicidas
−ausencia de madera muerta, hábitat esencial de muchas especies
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Otros aspectos negativos destacables son que la investigación en temas forestales es insignificante y está
fundamentalmente orientada al aumento de producción de madera; apenas se destinan recursos económicos
para afrontar los problemas forestales actuales, siendo necesario invertir en el desarrollo de nuevos modelos
de gestión forestal sostenible, conservación de la biodiversidad o en las demandas actuales de la sociedad.
BOSQUES EN ESPAÑA
En la Península Ibérica −la región europea más afectada por la desertización− el hombre ha eliminado a lo
largo de este siglo grandes extensiones de valiosos bosques autóctonos para sustituirlos por especies de
crecimiento rápido. Además, los incendios forestales, la desaparición de los usos tradicionales, la
especulación urbanística, las grandes obras públicas y el empleo de prácticas selvícolas abusivas; están
motivando la pérdida de calidad forestal y la acelerada desaparición de los bosques viejos y maduros, así
como la extinción de la flora y fauna forestal más valiosa.
Producción
Nuestras masas forestales están caracterizadas, en primer lugar, por una explotacion intensiva y no
naturalizada de eucalipto y pino radiata en las zonas de influencia atlántica y, además, por una infrautilización
y abandono de los montes mediterráneos. En ambos casos, destaca la falta absoluta de planificación territorial,
ausencia de tratamientos selvícolas, y escasez de ordenaciones de montes (menos del 8% de la superficie
forestal ha sido ordenada, básicamente en montes de utilidad pública, y en pocos casos esa ordenación está
actualizada).
Aspectos ambientales
La información sobre los valores ecológicos de nuestras masas forestales es dispersa, insuficiente y poco
actualizada. Existe una gran carencia de instrumentos políticos y técnicos que fomenten la diversificación
ordenada e integrada de los aprovechamientos múltiples del monte. En especial, no se contemplan en las
prácticas selvícolas o dentro de la planificación territorial valores indispensables como la biodiversidad o el
paisaje.
La restauración forestal, en general, no sigue una planificación con criterios ecológicos. Así las forestaciones
de tierras agrarias, ajenas a cualquier estrategia forestal, han generado en muchas ocasiones graves impactos
ambientales, e incluso, escaso beneficio en las poblaciones rurales.
Áreas protegidas
La mayor parte de los espacios naturales declarados protegidos no cumplen la legislación vigente, y por lo
tanto, los fines para los que fueron creados. El 74% de los parques naturales y el 99 % de las reservas
integrales no tienen aprobados el PORN y el PRUG (plan de ordenación de recursos naturales y plan rector de
uso y gestión). Además, existe una manifiesta desprotección de nuestros ecosistemas forestales, algunos de los
cuales prácticamente no aparecen en las figuras de parques nacionales, naturales y reservas integrales.
Destacan los melojares (Quercus pyrenaica), y pinares mediterráneos (Pinus halepensis) entre los ecosistemas
más olvidados.
Contaminación
La contaminación por ozono, la lluvia/deposiciones ácidas, el cambio climático, etc son, sin lugar a dudas, la
mayor amenaza para la futura supervivencia de nuestras masas forestales. A pesar de ello, España emite una
gran cantidad de contaminantes per cápita, sólo superada por Grecia y Estonia, y dentro de un contexto
europeo que dista mucho de cumplir los distintos acuerdos internacionales sobre reducción de emisión de
contaminantes.
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LA DESERTIZACIÓN
El proceso de desertización se observa en muchos lugares del mundo y es una amenaza seria para el ambiente
y para el rendimiento agrícola en algunas zonas.
Desertización natural
La mayor parte de la desertización es natural en las zonas que bordean a los desiertos. En épocas de sequía
estos lugares se deshidratan, pierden vegetación y buena parte de su suelo es arrastrado por el viento y otros
agentes erosivos. Sin embargo, este fenómeno natural se ve agravado por actividades humanas que debilitan el
suelo y lo hacen más propenso a la erosión
Actividades humanas que aceleran la desertización
Entre las acciones humanas que debilitan el suelo y aceleran la desertización están:
• Sobrepastoreo.− Es el intento de mantener excesivas cabezas de ganado en un territorio, con el
resultado de que la vegetación es arrancada y pisada por los herbívoros y no se puede reponer. El
suelo desnudo es mucho más fácilmente erosionado. Es la principal causa humana de desertización en
el mundo.
• Mal uso del suelo y del agua.− El riego con agua con sales en lugares secos y cálidos termina
salinizando el suelo y esto impide el crecimiento de la vegetación. Algunas técnicas de cultivo
asimismo facilitan la erosión del suelo.
• Tala de árboles y minería a cielo abierto.− Cuando se quita la cubierta vegetal y no se repone la
pérdida de suelo es mucho más fácil.
• Compactación del suelo.− El uso de maquinaria pesada o la acción del agua en suelos desnudados de
vegetación producen un suelo endurecido y compacto que dificulta el crecimiento de las plantas y
favorece la desertización.
Extensión de la desertización en el mundo
No es fácil determinar qué superficies se encuentran sometidas a desertización provocada por el hombre. En
muchos casos es un proceso natural que sigue las oscilaciones climáticas; en unas épocas los desiertos crecen
y en otras retroceden, dependiendo de la evolución del clima.
Según algunas estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente una extensión
similar a la de toda América (unos 33 millones de kilómetros cuadrados) se encuentran en riesgo de
desertización.
Erosión del suelo en España
Una gran parte del territorio español sufre problemas de erosión más o menos graves. Más de 1000 millones
de toneladas de suelo de la península son movidas cada año por los fenómenos erosivos y en diversas
ocasiones ha aparecido en informes de las Naciones Unidas que España es el país europeo con más extensión
de zonas con riesgo de desertificación.
Según estudios hechos por organismos oficiales, unos 13 millones de hectáreas, es decir, el 26% de los suelos
españoles, sufren erosión grave, con pérdidas de suelo superiores a 100 tm al año por hectárea. En estas zonas
se observan abundantes cárcavas y barrancos. Además otros 14 millones de hectáreas sufren erosión notable
con pérdidas de entre 50 y 100 tm de suelo al año por hectárea. En total suponen que el 53% del territorio
sufre pérdida del suelo que hay que calificar de importante a alarmante.
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En la península tenemos 3 provincias afectadas seriamente por la desertización. Valencia tiene un 43 % de su
suelo en proceso de erosión, Almería el 40 % y Murcia el 35%, esto significa que de no tomarse medidas, en
un plazo de 20 a 25 años la situación puede ser totalmente irrecuperable. Según la propuesta del Plan Nacional
contra la Erosión se necesitarían 1,2 billones de ptas para regenerar esa inmensa cantidad de suelo, en especial
9 millones de hectáreas que han entrado en fase casi irreversible.
La península presenta un mal ya casi endémico, la amenaza del desierto no es ni una farsa de grupos
ecologistas, ni una exageración descabellada. España tiene el 26 % del territorio, unos 13 millones de
hectáreas, en situación de desertización. Se prevé que para el año 2016 el coste de empobrecimiento podría
superar ampliamente los 870.000 millones de ptas.
Causas de la erosión
El gran responsable, aunque no el único, de la extendida erosión en los suelos españoles es el clima. La
España seca, árida o semiárida, recibe pocas precipitaciones al año, pero cuando cae la lluvia lo hace,
frecuentemente, de forma torrencial, habitualmente en otoño, con una fuerza capaz de erosionar fácilmente los
terrenos. La falta de agua provoca, también, que la vegetación sea escasa y que aporte poca materia orgánica
al suelo y le proporcione una débil protección.
Junto a la escasez de vegetación otras características de estas zonas es el ser frecuentemente montañosas, con
laderas de fuertes pendientes, formadas por rocas relativamente blandas. Todos este conjunto de factores
facilita que las aguas corran con fuerza arrastrando con facilidad el suelo y formando cárcavas y barrancos.
La intervención humana ha agravado el problema. Las talas excesivas, los incendios, el pastoreo abusivo, las
prácticas agrícolas inadecuadas y la construcción descuidada de pistas, carreteras y otras obras públicas
aumentan la facilidad de erosión del suelo. Desnudan el terreno y originan focos en los que se inicia el arrastre
de materiales. Un sistema de las características climáticas del que estamos comentando se mantiene en un
delicado equilibrio que se puede alterar de forma importante y con gran facilidad, con cualquier actuación
poco estudiada. Se calcula que el 73% de la remoción de suelo se produce en los cultivos de secano (viñedo,
almendro, olivar, cereal, girasol, etc.)
LEGISLACIÓN
El Real Decreto 203/2000, de 11 de febrero (B.O.E. del 19), crea el Consejo
Nacional de Bosques. Con ello se cumple una de las líneas de actuación previstas en
la estrategia forestal española aprobada en la Conferencia Sectorial de Medio
Ambiente de 17 de marzo de 1999.
El Consejo Nacional de Bosques se configura como órgano colegiado y
consultivo, en el que están representadas todas las Administraciones Públicas y los
diversos sectores con interés directo en el ámbito forestal. Le corresponden funciones
de información y asesoramiento con el objetivo de facilitar una adecuada gestión
sostenible de los montes españoles y fomentar el desarrollo económico y social del
sector.
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Mediante Orden de 10 de marzo de 2000 (B.O.E. del 24), y a propuesta de la
Comisión Nacional de Especies Amenazadas, se incluyen en el Catálogo Nacional de
Especies Amenazadas determinadas especies, subespecies y poblaciones de flora y fauna y cambian de
categoría y se excluyen otras especies ya incluidas en el mismo.
LA CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS
El mar, los lagos y los ríos ocupan el 78% de la superficie terrestre; siempre han sido y posiblemente seguirán
siendo los receptores de residuos naturales de todas las formas de vida presentes en nuestro planeta. Además
siempre nos hemos servido a discreción de sus recursos: peces, sal, algas así como petróleo y gas natural que
se encuentra bajo el lecho marino.
Más de la mitad de la población mundial vive junto o cerca del mar. Por ejemplo, en Europa, alrededor del
30% de la población vive a menos de 50 km de la costa; y en España, 12,5 millones de habitantes − número
que aumenta considerablemente en verano−, viven en las ciudades situadas en los algo más de 8.000 km de
costa que tiene el país. Así se entiende que una gran parte de las orillas de los mares del mundo tengan graves
problemas de contaminación.
CONTAMINANTES
La contaminación del mar tiene diversas procedencias. Desde los vertidos urbanos e industriales hasta las
grandes mareas negras, sin olvidar los fertilizantes, insecticidas, productos químicos diversos (más de medio
millón de sustancias diferentes acaban en el mar), radioactividad, metales pesados etc.
Los metales son sustancias muy contaminantes y venenosas. Algunos, como el cobre, son necesarios para la
vida marina pero si las cantidades son excesivas al ser consumidos y no ser eliminados por los animales
causan altos niveles contaminantes en la cadena alimenticia.
Otro contaminante marino de origen químico es el plomo. Los cascos de los barcos se pintan con oxido de
tributilestaño que contiene plomo; este se disuelve lentamente en el agua afectando seriamente la vida marina.
El uso de esta sustancia ha sido prohibida en las pequeñas embarcaciones pero se sigue utilizando en los
grandes buques.
El mercurio quizá sea el más peligroso debido a su alta toxicidad. En la década de 1930 en Minamata, Japón,
la Chisso Corporation instalo en la bahía una fábrica para la producción de cloruros de vinilo y formaldehído.
Los procesos químicos necesitaban el empleo de catalizadores con mercurio que, una vez agotados. eran
arrojados al mar. Los organismos marinos y en especial los peces, fueron acumulando cantidades cada vez
mayores de mercurio. Veinte años después se describió el primer caso de intoxicación , las consecuencias
fueron trágicas: murieron 43 personas y más de 700 se vieron gravemente afectadas.
La radioactividad es otro contaminante marino, posiblemente el menos conocido debido al silencio cómplice
de la mayoría de los gobiernos que ocultan datos referentes al tema. Entre 1967 y 1983 se arrojaron al mar
95.000 toneladas de residuos radioactivos, si a esto le sumamos el polvo radioactivo procedente de las pruebas
nucleares efectuadas desde el final de la segunda guerra mundial, que no cayó inmediatamente a tierra sino
que circulo por la alta atmósfera, precipitándose poco a poco con el paso del tiempo y las emisiones
procedentes de los desastres nucleares −conocidos o no− , se va engrosando rápidamente el nivel radioactivo
de los mares.
Las aguas residuales procedentes de núcleos urbanos son, posiblemente, las responsables principales del mal
estado de los mares. Un ejemplo lo tenemos en los 7 millones de metros cúbicos diarios que llegan al Mar del
20
Norte o los 3,5 millones de las costas asturianas.
En las aguas residuales existen elementos nutrientes que algunas plantas, como las algas, necesitan. Al llegar
estas aguas al mar, las algas se reproducen rápidamente cubriendo la superficie. Cuando las colonias de algas
mueren, sus restos se transforman en una espuma que contamina las playas y causa irritaciones en la piel.
A continuación se consideran las fuentes naturales y antropogénicas de contaminación.
Naturales
Algunas fuentes de contaminación del agua son naturales. Por ejemplo, el mercurio que se encuentra
naturalmente en la corteza de la Tierra y en los océanos contamina la biosfera mucho más que el procedente
de la actividad humana. Algo similar pasa con los hidrocarburos y con muchos otros productos.
Normalmente las fuentes de contaminación natural son muy dispersas y no provocan concentraciones altas de
polución, excepto en algunos lugares muy concretos. La contaminación de origen humano, en cambio, se
concentra en zonas concretas y es mucho más peligrosa que la natural.
De origen humano
Hay cuatro focos principales de contaminación antropogénica:
1. Industria. Según el tipo de industria se producen distintos tipos de residuos. Normalmente en los países
desarrollados muchas industrias poseen eficaces sistemas de depuración de las aguas, sobre todo las que
producen contaminantes más peligrosos, como metales tóxicos. En algunos países en vías de desarrollo la
contaminación del agua por residuos industriales es muy importante.
2. Vertidos urbanos. La actividad doméstica produce principalmente residuos orgánicos, pero el
alcantarillado arrastra además todo tipo de sustancias: emisiones de los automóviles (hidrocarburos, plomo,
otros metales, etc.), sales, ácidos, etc.
3. Navegación. Produce diferentes tipos de contaminación, especialmente con hidrocarburos. Los vertidos de
petróleo , accidentales o no, provocan importantes daños ecológicos.
4. Agricultura y ganadería. Los trabajos agrícolas producen vertidos de pesticidas, fertilizantes y restos
orgánicos de animales y plantas que contaminan de una forma difusa pero muy notable las aguas.
La mayoría de los vertidos directos en España (el 65% de los 60 000 vertidos directos que hay), son
responsabilidad de la ganadería. Se llama directos a los vertidos que no se hacen a través de redes urbanas de
saneamiento, y por tanto son más difíciles de controlar y depurar.
PROBLEMAS EN LAS AGUAS
LA EUTROFIZACIÓN
Un problema muy importante para la biodiversidad marina es la eutrofización. Un río, un lago o un embalse
sufren eutrofización cuando sus aguas se enriquecen en nutrientes. Podría parecer a primera vista que es
bueno que las aguas estén bien repletas de nutrientes, porque así podrían vivir más fácil los seres vivos. Pero
la situación no es tan sencilla. El problema está en que si hay exceso de nutrientes crecen en abundancia las
plantas y otros organismos. Más tarde, cuando mueren, se pudren y llenan el agua de malos olores y le dan un
aspecto nauseabundo, disminuyendo drásticamente su calidad. El proceso de putrefacción consume una gran
cantidad del oxígeno disuelto y las aguas dejan de ser aptas para la mayor parte de los seres vivos. El
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resultado final es un ecosistema casi destruido.
Nutrientes que eutrofizan las aguas
Los nutrientes que más influyen en este proceso son los fosfatos y los nitratos. En algunos ecosistemas el
factor limitante es el fosfato, como sucede en la mayoría de los lagos de agua dulce, pero en muchos mares el
factor limitante es el nitrógeno para la mayoría de las especies de plantas.
En los últimos 20 o 30 años las concentraciones de nitrógeno y fósforo en muchos mares y lagos casi se han
duplicado. La mayor parte les llega por los ríos. En el caso del nitrógeno, una elevada proporción (alrededor
del 30%) llega a través de la contaminación atmosférica. El nitrógeno es más móvil que el fósforo y puede ser
lavado a través del suelo o saltar al aire por evaporación del amoniaco o por desnitrificación. El fósforo es
absorbido con más facilidad por las partículas del suelo y es arrastrado por la erosión o disuelto por las aguas
superficiales.
Fuentes de eutrofización
a) Eutrofización natural. La eutrofización es un proceso que se va produciendo lentamente de forma natural en
todos los lagos del mundo, porque todos van recibiendo nutrientes.
b) Eutrofización de origen humano. Los vertidos humanos aceleran el proceso hasta convertirlo, muchas
veces, en un grave problema de contaminación. Las principales fuentes de eutrofización son:
• los vertidos urbanos, que llevan detergentes y desechos orgánicos
• los vertidos ganaderos y agrícolas, que aportan fertilizantes, desechos orgánicos y otros residuos ricos
en fosfatos y nitratos
PETRÓLEO EN EL MAR
Alrededor del 0,1 al 0,2% de la producción mundial de petróleo acaba vertido al mar. El porcentaje puede
parecer no muy grande pero son casi 3 millones de toneladas las que acaban contaminando las aguas cada año,
provocando daños en el ecosistema marino. La mayor parte del petróleo se usa en lugares muy alejados de sus
puntos de extracción por lo que debe ser transportado por petroleros u oleoductos a lo largo de muchos
kilómetros, lo que provoca espectaculares accidentes de vez en cuando. Estas fuentes de contaminación son
las más conocidas y tienen importantes repercusiones ambientales, pero la mayor parte del petróleo vertido
procede de tierra, de desperdicios domésticos, automóviles y gasolineras, refinerías, industrias, etc.
Se han ensayado distintas técnicas para limitar o limpiar los vertidos del petróleo. Pronto se comenzaron a
usar detergentes y otros productos, pero en el accidente del Torrey Canyon se comprobó que los productos de
limpieza utilizados habían causado más daño ecológico que el propio petróleo vertido. Actualmente se
emplean productos de limpieza menos dañinos y diferentes técnicas y maquinarias, como barreras flotantes,
sistemas de recogida, etc., que en algunos casos pueden ser bastante eficaces, aunque no son la solución
definitiva. Evitar la contaminación es la única solución verdaderamente aceptable.
La cifra global de petróleo que llega al mar cada año es de unos 3.000.000 toneladas métricas (rango posible
entre 1.7 y 8.8 millones de toneladas), y la procedencia de este petróleo vertido al mar sería:
Por causas naturales
Desde tierra
Por funcionamiento de petroleros
Por accidentes
10%
64% (de ellas un 15 a un 30% por aire )
7%
5%
22
Por explotaciones de petróleo en mar
Por otros buques
2%
12%
El porcentaje vertido por accidentes es de alrededor de un 5% y, aunque en proporción no es la mayor fuente
de contaminación, los desastres ambientales que originan son muy importantes, porque producen vertidos de
masas de petróleo muy concentradas y forman manchas de gran extensión. En algunos accidentes se han
llegado a derramar más de 400 000 toneladas, como en la rotura de una plataforma marina en el Golfo de
México, en 1979. En la Guerra del Golfo, aunque no propiamente por accidente, sino por una combinación de
acciones de guerra y sabotajes, se vertió aún mayor cantidad. Otros, como el vertido del Exon Valdez, en
1989, en Alaska, pueden llegar a costas o lugares de gran interés ecológico y causar extraordinarias
mortandades en pájaros, focas y todo tipo de fauna y flora.
Evolución de las manchas de petróleo
El petróleo vertido se va extendiendo en una superficie cada vez mayor hasta llegar a formar una capa muy
extensa, con espesores de sólo décimas de micrómetro. De esta forma se ha comprobado que 1 m3 de petróleo
puede llegar a formar, en hora y media, una mancha de 100 m de diámetro y 0,1 mm de espesor.
Una gran parte del petróleo (entre uno y dos tercios) se evapora. El petróleo evaporado es descompuesto por
fotooxidación en la atmósfera.
Del crudo que queda en el agua:
• parte sufre fotooxidación;
• otra parte se disuelve en el agua, siendo esta la más peligrosa desde el punto de vista de la
contaminación, y
• lo que queda forma el "mousse": emulsión gelatinosa de agua y aceite que se convierte en bolas de
alquitrán densas, semisólidas, con aspecto asfáltico. Se ha calculado que en el centro del Atlántico hay
unas 86 000 toneladas de este material, principalmente en el mar de los Sargazos que tiene mucha
capacidad de recoger este tipo de material porque las algas, muy abundantes en esa zona, quedan
enganchadas al alquitrán
Efectos de la contaminación con petróleo
Los diversos ecosistemas reciben petróleo e hidrocarburos, en cantidades diversas, de forma natural, desde
hace millones de años. Por esto es lógico que se encuentren muchos microorganismos capaces de metabolizar
el petróleo y que sea frecuente el que muchos seres vivos sean capaces de eliminar el absorbido a través de la
cadena alimenticia.
Hay diferencias notables en el comportamiento de diferentes organismos ante la contaminación con petróleo.
Los moluscos bivalvos (almejas, mejillones, etc.). por ejemplo, muestran muy baja capacidad de eliminación
del contaminante y, aunque muchos organismos (algunos peces, por ejemplo) no sufren daños importantes con
concentraciones del producto de hasta 1000 ppm, algunas larvas de peces se ven afectadas por niveles tan
bajos como 1 ppm.
Las aves y los mamíferos se ven afectados por la impregnación de sus plumas y piel por el crudo, lo que
supone su muerte en muchas ocasiones porque altera su capacidad de aislamiento o les impermeabiliza.
Los daños no sólo dependen de la cantidad vertida, sino también del lugar, momento del año, tipo de petróleo,
etc. Un simple vertido de limpieza de tanques de un barco −el Stylis− mató en Noruega a 30 000 aves marinas
en 1981, porque fue arrastrado directamente a la zona donde estas aves tenían sus colonias.
23
La mayoría de las poblaciones de organismos marinos se recuperan de exposiciones a grandes cantidades de
petróleo crudo en unos tres años, aunque si el petróleo es refinado o la contaminación se ha producido en un
mar frío, los efectos pueden durar el doble o el triple.
SITUACIÓN ACTUAL
En los fondos oceánicos hay, en este momento, decenas de miles de barriles con substancias como plutonio,
cesio o mercurio, resultado de décadas de uso del océano como vertedero para grandes cantidades de
desechos. Por ejemplo, como consecuencia de los accidentes sufridos por diversos barcos de guerra desde
1956 hasta 1989, ocho reactores nucleares completos, con todo su combustible, y 50 armas nucleares, se
encuentran en el fondo de diversos mares del globo.
Alrededor del 60% de las especies viven en la franja de 60 Km más próxima a la costa. Todos ellos se ven
especialmente afectados por la contaminación que afecta a los mares y océanos, especialmente en la cercanía
de las costas, lo que es especialmente importante teniendo en cuenta que, según algunos cálculos, procede de
las costas algo más de la mitad de todos los servicios que la naturaleza, en su conjunto, provee a la
humanidad.
La capacidad purificadora de las grandes masas de agua marina es muy grande. En ellas se diluyen, dispersan
o degradan ingentes cantidades de aguas fecales, hidrocarburos, desechos industriales e, incluso, materiales
radiactivos. Por este motivo es muy tentador recurrir al barato sistema de arrojar al mar los residuos de los que
queremos deshacernos; pero en muchos lugares, los excesos cometidos han convertido grandes zonas del mar
en desiertos de vida o en cloacas malolientes.
LEGISLACIÓN
GENERAL
Ley 1/94, de 21 de febrero, sobre Abastecimiento y Saneamiento de Aguas en el Principado de Asturias
(BOPA 25−02−1994), modificada por Ley del Principado de Asturias 4/2000, de 30 de diciembre, de Medidas
Presupuestarias, Administrativas y Fiscales (BOPA 30−12−2000).
Decreto 19/1998, de 23 de abril, por el que se aprueba el Reglamento para el desarrollo de la Ley 1/94 (BOPA
5−5−1998).
Real Decreto−Ley 11/1995,de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento
de las aguas residuales urbanas (BOE 30−12−1995).
Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, de desarrollo del R.D.−Ley 11/1995 (BOE 25−3−1996).
Real Decreto 261/1996,de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por
nitratos procedentes de fuentes agrarias (BOE 11−3−96).
AGUAS CONTINENTALES
Ley 29/1985,de 2 de agosto, de Aguas (BOE 8−8−1985), modificada por la Ley 46/1999 de 13 de diciembre
(BOE 14−12−1999).
Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, por el que se aprueba el Reglamento del Dominio Público Hidráulico
(BOE 30−4−1986).
Real Decreto 927/1988, de 29 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Administración Pública del
24
Agua y de la Planificación Hidrológica (BOE 31−8−1988).
Real Decreto 995/2000, de 2 de junio, por el que se fijan objetivos de calidad para determinadas sustancias
contaminantes (BOE 20−6−2000).
AGUAS MARINAS
Real Decreto 1471/1989, de 1 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento General para desarrollo y
ejecución de la Ley (BOE 12−12−1989), modificado parcialmente por el Real Decreto 1112/1992, de 18 de
septiembre (BOE 6−10−1992).
Real Decreto 258/1989, 10 de marzo, por el que se establece la normativa general sobre vertido de sustancias
peligrosas desde tierra al mar (BOE 16−03−1989).
Orden de 31 de octubre de 1989 por la que se establecen normas de emisión, objetivos de calidad, métodos de
medida de referencia y procedimiento de control relativos a determinadas sustancias peligrosas contenidas en
los vertidos desde tierra al mar (BOE 11−11−1989), modificada por la Orden de 9 de mayo de 1991 (BOE
15−05−1991):
• Mercurio (en electrólisis de cloruros alcalinos)
• Mercurio (en otros sectores industriales)
• Cadmio
• Hexaclorociclohexano(HCH)
• Tetracloruro de carbono
• Diclorodifeniltricloroetano(DDT)
• Pentaclorofenol
• Hexaclorociclopentadieno (Aldrín) y sus derivados
• Cloroformo
• Hexaclorobenceno (HCB)
• Hexaclrobutadieno (HCBD)
Orden de 28 de octubre de 1992 por la que se amplía el ámbito de aplicación de la Orden de 31 de octubre de
1989 a cuatro nuevas sustancias peligrosas que pueden formar parte de determinados vertidos al mar (BOE
6−11−1992):
• 1,2−dicloroetano (EDC)
• Triclorbenceno(TRI)
• Percloroetileno (PER)
• Triclorobenceno (TCB)
Real Decreto 734/1988,de 1 de julio, por el que se establecen normas de calidad de las aguas de baño (BOE
13−7−1988).
Real Decreto 345/1993, de 5 de marzo, por el que se establecen las normas de calidad de las aguas y de la
producción de moluscos y otros invertebrados marinos vivos (BOE 27−3−1993).
Orden de 13 de julio de 1993 por la que se aprueba la Instrucción para el proyecto de conducciones de
vertidos desde tierra al mar (BOE 27−07−1993).
Instrumento de ratificación del Convenio para la Protección del Medio Ambiente Marino del Atlántico del
Nordeste, hecho en París, 22 de septiembre de 1992 (BOE 24−6−1998).
25
Decisiones adoptadas por las partes del Convenio para la Protección del Medio Ambiente Marino del
Atlántico Nordeste (OSPAR),en Sintra (Portugal) el 24 de julio de 1998 (BOE 9−6−2000).
LA BIODIVERSIDAD EN PELIGRO
El índice de población de especies forestales indica que en los últimos 30 años, han disminuido las
poblaciones de 319 especies, principalmente mamíferos y aves. La poblaciones de especies tropicales
disminuyeron en un 25% en ese período, mientras que las poblaciones de especies de bosques templados
tuvieron un crecimiento marginal. Actualmente, los bosques tropicales de América Latina, África y el Asia
sudoriental están experimentando una grave degradación de sus ecosistemas.
El índice de población de especies de agua dulce pone de manifiesto una disminución del 50% en todo el
mundo de las poblaciones de 194 especies de agua dulce, entre ellas aves, mamíferos, reptiles, anfibios y
peces, a partir de 1970. Las más graves disminuciones se produjeron en América Latina, Australia, la región
de Asia y el Pacífico y África. Los ecosistemas de agua dulce de América del Norte y Europa experimentaron
una considerable degradación antes de 1970.
El índice de poblaciones de especies marinas pone de manifiesto, de manera similar, que a partir de 1970 hubo
una disminución del 35% en las poblaciones de 217 diversas especies. Las peores disminuciones de las
cantidades se han producido en los océanos meridionales, entre ellos el Atlántico sur, el Océano Índico y el
Pacífico meridional.
Resumiendo la información dada por el WCMC (World Conservation Monitoring Centre) para animales y
árboles de todo el mundo:
Extinguidas
Mamíferos
Aves
Reptiles
Anfibios
Peces
Crustáceos
Insectos
Gasterópodos
Bivalvos
Otros animales
Árboles
86
104
20
5
81
9
72
216
12
4
77
Extinguidas
en la vida
salvaje
3
4
1
0
11
1
1
9
0
0
18
Gravemente
amenazada
En
peligro
169
168
41
18
157
54
44
176
81
3
976
315
235
59
31
134
73
116
190
12
4
1319
Pérdida de diversidad biológica y cambio climático son dos problemas disparados por la acción del hombre, y
ahora se busca remedio o, al menos, estrategias para atenuarlos, con medidas sugeridas en sendas
convenciones de Naciones Unidas (la de biodiversidad, cuya cumbre se celebra estos días en Holanda, y la de
cambio climático). Ambas expresan la urgencia de armonizar sus recomendaciones.
CONCLUSIÓN
Queda demostrada la inevitable interrelación entre las diversas formas de contaminación. No es un problema
que pueda afrontarse de forma ocasional y aislada. Lo que contamina la atmósfera acabará en el mar después
de su paso por los suelos, y volverá de nuevo al aire. Es un círculo vicioso. Así pues no es suficiente reducir la
26
contaminación en un medio, pues mientras no exista una reducción en todos los ámbitos, seguiremos hablando
de una contaminación global.
Por otro lado, apenas nos queda tiempo para globalizar el medio ambiente del planeta. Para ello sería preciso
reorientar la globalización económica que, en última instancia, es la máxima responsable de la destrucción del
medio, al dar un valor económico a los elementos naturales imprescindibles para la vida. Es por ello que los
ecologistas militantes están hoy en el movimiento antiglobalización.
No se puede consentir que, en un futuro (no tan lejano), el gran capital de las multinacionales (que son los
grandes contaminadores), acabe cobrándonos el aire y el agua sin contaminar (si es que entonces queda algo
sin contaminar).
Se globaliza el mercado mundial para que el negocio no tenga, ahora, ningún tipo de límite, y se convierta en
el gran bazar planetario; sin querer considerar que esta visión acaba con esa aldea global, con ese ecosistema
tan maravilloso y vulnerable que es el planeta Tierra.
Muchos jóvenes asistimos hoy a una falta de voluntad política por parte de los estados occidentales (los que
más contaminan). El alarmante deterioro del ambiente natural (que de hecho ya se presenta como irreversible)
no es una de las preocupaciones de nuestros políticos, acaso porque la opinión pública, los votantes, no les
forzamos a considerarlo como prioridad en sus programas políticos.
No somos conscientes de la auténtica gravedad del problema porque desde los medios de comunicación se nos
bombardea con otro tipo de mensajes mucho más partidistas (de los que pueden sacar beneficio los propios
partidos políticos) como la delincuencia, el paro, el terrorismo... Estas preocupaciones, sin duda importantes,
aparecen en primer lugar en la lista de inquietudes de la opinión pública, y lo ambiental, de lo que depende
nuestra existencia física, apenas aparece en los últimos lugares. Se hacen necesarias, pues, campañas
informativas y publicitarias exhaustivas (al igual que hace, por ejemplo, la DGT) que nos presenten con rigor
y crudeza la situación real en que se encuentra el medio.
Se impone una urgente concienciación de la opinión pública. Desde lo general hemos de actuar en lo
particular, individualmente en nuestra casa y nuestro entorno más próximo. Hay que tomarse el reciclaje en
serio, no en plan folclórico; reducir nuestras necesidades consumistas para dejar de generar tanta basura.
Tenemos que apostar por las energías limpias (fundamentalmente la energía solar), y abandonar inmediata y
definitivamente la energía nuclear y los combustibles fósiles. Porque, además, no podemos olvidar que los
combustibles fósiles son recursos finitos, y, a medio plazo, si seguimos a este paso, acabarán agotándose.
Desarrollo no implica necesariamente destrucción. Se puede seguir un desarrollo moderado considerando el
medio. Para ello sería necesaria una gestión eficiente de los recursos, un desarrollo y una mayor implantación
de tecnologías limpias, la generalización del reciclaje en la población. Además, habría que buscar la manera
de mantener o mejorar el sistema ambiental mediante la actividad económica, restaurar los ecosistemas
dañados...
El cambio de mentalidad es imprescindible para evitar la catástrofe. En la mentalidad humana está firmemente
asentada la idea de que el hombre está fuera de la naturaleza y de sus leyes, de que el éxito de la humanidad se
basa en el control y dominio del medio natural, y de que la cantidad de recursos terrestres es ilimitada y está a
nuestra entera disposición.
El punto de vista del desarrollo sostenible pone el énfasis en que debemos plantear nuestras actividades
"dentro" de un sistema natural que tiene sus leyes, y reconocer la importancia de la naturaleza para el
bienestar humano. Debemos usar los recursos sin trastocar los mecanismos básicos del funcionamiento de la
naturaleza.
27
Como hemos visto, el medio está completamente subordinado a intereses particulares político−económicos.
Las grandes potencias siguen orientando su política hacia las multinacionales; seguimos contaminando a un
ritmo vertiginoso, sin importarnos cuánto daño suponga esto para el medio.
Además, los delitos ecológicos se sancionan con multas mínimas. Así, se hace mucho más rentable
contaminar, y pagar esas multas irrisorias, que invertir en infraestructura para evitar esa contaminación.
Se llega a acuerdos internacionales para reducir la emisión de gases invernadero, y siendo este proyecto de
reducción mínimo, ni siquiera se respeta. No hacemos nada, y ya casi no nos queda tiempo. Es por ello tan
necesaria una concienciación colectiva que presione a los gobiernos, pues vemos que sin ella no hay avance.
A partir de esta concienciación, sería necesario el establecimiento de una gestión mundial de los recursos
naturales. Habría de ser una gestión globalizada, desde entidades supranacionales, para evitar la imposición de
voluntades que puedan defender intereses particulares del capital de determinadas naciones. Sería una especie
de ONU para la defensa del planeta, en la que los preceptos legales fueran de estricto cumplimiento.
Quizás no estemos tan lejos de lograr una entidad de esas características, pues el pasado día 11 de abril quedó
reconocida la Corte Penal Internacional (que entrará en vigor el 1 de julio) que juzgará a individuos acusados
de crímenes de lesa humanidad, de genocidio, de guerra y de agresión.
Desde el optimismo apostamos por un organismo internacional que vele por la conservación del planeta, para
que siga dándose el fenómeno de la vida con toda su exuberancia.
Acaso con todo esto, en las próximas décadas el panorama aparezca más alentador, aunque ya estemos
lamentando pérdidas irreparables.
BIBLIOGRAFÍA
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(Gedisa Editorial − 1987).
Vivir mejor, destruir menos. Aedenat.
(Editorial Fundamentos − 1991).
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(Editorial Pirámide − 2000).
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Europa. Julieta Rudich.
• Diario El País 18/05/01 Economía − Bush apuesta por las centrales nucleares y por primar a las
grandes empresas petroleras. Enric González.
28
• Diario El País 30/11/01 Sociedad − España es el país de la UE más alejado de cumplir con Kioto.
Alicia Rivera.
• Diario El País 20/06/01 Futuro − `El cambio climático será un gran problema para el Mediterráneo'.
Entrevista Anthony Underwood.
• Diario El País 14/02/01 Sociedad − La ONU alerta sobre los impactos `irreversibles' del cambio
climático.
• Diario El País 17/10/01 Sociedad − El agujero de la capa de ozono alcanza una superficie récord tres
veces mayor que la de EEUU.
• Diario El País 21/03/02 Sociedad − Los ecologistas asocian el deshielo antártico al calentamiento
global.
• Diario El País 17/01/01 Futuro − Sabemos poco pero el planeta va a cambiar. Christiane Galus.
• Diario El País 19/02/01 Sociedad − Los expertos advierten que el cambio climático aumentará las
sequías en el sur de Europa.
• Diario El País 10/04/02 Sociedad − Las emisiones españolas sobrepasan en un 18% el límite de Kioto.
• Diario El País 10/04/02 Futuro − Los seres vivos empiezan a sentir los efectos del calentamiento de la
Tierra. Alicia Rivera.
• Diario El País 10/04/02 Futuro − Sólo sobrevive una quinta parte de los bosques primarios.
• Diario El País 12/04/02 Internacional − Nace la Corte Penal Internacional que juzgará los crímenes de
guerra y genocidio. Lola Galán.
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