Capítulo 8. Enfoque procesual en personalidad

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PSICOLOGÍA DIFERENCIAL – TEMA 8
TEMA 8
ENFOQUE PROCESUAL DE LAS DIFERENCIAS INDIVIDUALES EN
PERSONALIDAD
PERSONA Y SITUACIÓN: CLAVES DE ENCUENTRO EN EL MARCO DEL
INTERACCIONISMO.
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–
CUADRO 8.4
–
–
Para Allport, las características de la personalidad se han de considerar como márgenes de
conducta posible, que pueden ser activadas en puntos diversos según los requerimientos de la
situación. Al menos cuatro aspectos fundamentales intervienen en la determinación de la
conducta como persona:

Aquellas características estables y consistentes que definen su personalidad.

Aquellas defensas y formas de disimulo que el individuo utiliza con la intención de no
manifestar abiertamente determinados aspectos de su personalidad, y el grado en que,
éstas, son empleadas.

El modo en que la situación es percibida, así como su relación con la misma.

Los requerimientos y demandas de la situación con respecto a la actuación del individuo
en la misma.
Varias cuestiones pueden resaltarse a propósito de los planteamientos interaccionistas y sus
implicaciones para el estudio de las diferencias individuales:

El tipo de interacción persona x situación que se propone tiene un carácter dinámico,
basado en una causación recíproca o transaccional.

En los modelos interaccionistas las diferencias individuales más potentes se encontrarán
en la forma en que los individuos seleccionan y construyen las condiciones estimulares
externas.

A partir de estos procesos psicológicos, la conducta de las personas no se concibe como
inconsistente, sino como discriminativa, en la medida en que su objetivo último es la
adaptación o ajuste al medio. La consistencia transituacional de la conducta se reformula a
partir de las equivalencias psicológicas y comportamentales generadas por los sujetos.
Los presupuestos teóricos principales del interaccionismo se resumen en cuatro puntos:

La conducta es función de un proceso continuo de interacciones recíprocas entre el
individuo y la situación en la que se encuentra.

El individuo es un agente intencional y activo en este proceso de interacción.

Los determinantes esenciales de la conducta de la persona son los factores cognitivos, si
bien también deben considerarse los factores motivacionales y emocionales, así como los
factores biológicos.

El valor de la situación vendrá dado por el significado psicológico que el individuo atribuya
al contexto puntual en el que se encuentre.
No son los eventos, en sí, sino la interpretación de los mismos, lo que permitirá estudiar la
personalidad de los individuos y las diferencias existentes entre los mismos. Por tanto, un
perfeccionamiento progresivo de la metodología empleada deberá permitirnos detectar
patrones de conducta significativamente organizados.
PERSPECTIVAS ACTUALES DE INTEGRACIÓN ENTRE LOS MODELOS
DISPOSICIONALES Y DINÁMICAS DE LA PERSONALIDAD.
–
Epstein considera que una simple enumeración de atributos superficiales no es suficiente para
entender los procesos que median entre la personalidad y la conducta manifiesta. Entender
los procesos que median entre la personalidad y la conducta, conlleva, necesariamente, una
integración entre dos concepciones de la personalidad, la disposicional y la dinámica.
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PSICOLOGÍA DIFERENCIAL – TEMA 8
–
Los modelos disposicionales responden a una estrategia de explicación top-down ya que
están basados en el análisis de un número determinado de disposiciones conductuales
generales o rasgos, supuestamente estables y consistentes, que definen de manera
idiosincrásica a los individuos determinando un amplio rango de conductas específicas.
–
Por su parte, tanto los planteamientos situacionistas, como los interaccionistas, son
perspectivas que enfatizan los aspectos dinámicos, funcionales y procesuales del
comportamiento, y se corresponden con la utilización de estrategias de explicación bottomup, al basarse en los mecanismos específicos que subyacen a los fenómenos observados.
–
McCrae y Costa describen la personalidad como la organización psicológica dinámica que
coordina la experiencia y la acción. Asimismo, enfatizan que las tendencias básicas, o rasgos,
se traducen en comportamientos adaptativos característicos y determinados desarrollos del
autoconcepto a través de una variedad de procesos dinámicos que están aún por determinar.
–
Pervin propone tres principios en cuya investigación se hace imprescindible avanzar:
–
–


El concepto de multideterminación supone que cualquier actividad compleja implica la
interacción de múltiples determinantes.

La equipotencialidad indica que, partiendo de un mismo punto, se pueden obtener
resultados diferentes.

La equifinalidad sugiere que se puede llegar al mismo punto final por vías diversas.
Para conseguir una serie de variables y procesos mediadores que permitan explicar y describir
la manifestación de la personalidad en la conducta es necesario contemplar tres requisitos
adicionales:

Una reconceptualización de la situación en términos psicológicos con la finalidad de poder
explicar la interacción que se produce entre el contexto y el sistema dinámico del
individuo, dando como resultado la generación de expresiones conductuales distintivas y
diferenciadoras en cada individuo.

Se requiere de un modelo de personalidad que sea capaz de asumir la complejidad de esta
última y las dinámicas cognitivo-afectivo-motivacionales.

Es necesario crear un puente conceptual y metodológico entre el sistema de
procesamiento dinámico que define idiográficamente a individuos concretos y a grupos de
individuos, y la caracterización y clasificación nomotética de tipos y subtipos de
disposiciones o dimensiones generales de diferenciación individual.
En las concepciones sistémicas de la personalidad, ésta se concibe como el sistema global que
confiere unidad, continuidad y coherencia a la conducta y experiencia individual, atendiendo
tanto a aquellos factores biológicos y sociales que asientan las potencialidades del individuo,
estableciendo los límites y restricciones para su desarrollo y maduración, como a aquellas
variables personales que permiten al individuo ser ese agente activo y constructor de su
realidad que los modelos dinámicos proponen.
UNIDADES DINÁMICAS DE ESTUDIO DE LAS DIFERENCIAS INDIVIDUALES DE LA
PERSONALIDAD: EL INDIVIDUO EN SITUACIÓN.
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Una buen forma de distinguir entre rasgos y unidades dinámicas la encontramos entre el
concepto de “tener”, representado por conceptos estructurales del tipo de los cinco factores, y
el de “hacer”, vinculado a la forma en que las disposiciones personales se manifiestan y
mantienen en los procesos de interacción social.
–
Las unidades del individuo en acción permiten encontrar un cierto compromiso entre la
aparente falta de consistencia transituacional de la conducta y la regularidad manifiesta del
comportamiento que, paralelamente, puede observarse cotidianamente cuando los individuos
interactúan socialmente, así como trabajar sobre una vertiente más próxima a una explicación
funcional de la conducta humana.
–
Las nuevas unidades individuo en acción, de carácter menos global o general que los rasgos,
se centran en las cogniciones, emociones y conductas presentes en el individuo en las
condiciones particulares en que se produce la conducta. Estas unidades, algunas de ellas
denominadas de nivel medio, permiten contemplar la coherencia del comportamiento
(continuidad interactiva).
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PSICOLOGÍA DIFERENCIAL – TEMA 8

EL ESTADO COMO ACTUALIZACIÓN DE LOS RASGOS DISPOSICIONALES.
–
El estado supone una actualización momentánea de una disposición personal en una situación
concreta.
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Esta conceptualización tiene su origen en las contribuciones de Cattell referidas a la existencia
de estados de carácter transitorio, o fluctuaciones del estado de ánimo, que parecen estar
asociados a situaciones puntuales y momentáneas.
–
Interesa destacar la estrecha relación entre el rasgo y el estado, relación que se establece a
través del valor de la situación. Una elevada puntuación en un rasgo se asociará a una
probabilidad mayor de que se experimente el estado emocional del rasgo correspondiente, o
nivel de estado, así como de que se despliegue en mayor medida el tipo de conductas
asociadas al rasgo en una amplia variedad de situaciones.
–
La distinción entre rasgo y estado puede operativizarse en función de los siguientes criterios:
 Potencialidad vs. Actualidad: el rasgo representa el nivel potencial que una
característica tiene en un individuo, mientras que el estado es la manifestación puntual de
dicho rasgo en un momento dado.
 Estabilidad vs. Transitoriedad temporal: mientras que el rasgo es una predisposición
permanente a actuar de una forma determinada, el estado solo se presenta durante un
intervalo de tiempo transitorio.
CUADRO 8.8
 Generalidad vs. Especificidad situacional: el rasgo presenta un nivel de generalidad
muy amplio, vinculado a la consistencia transituacional y estabilidad temporal, mientras que
el estado únicamente está vinculado a la situación específica en donde se manifiesta.
 El estado depende, tanto del nivel de rasgo que el individuo presenta, como de las
características situacionales. Basándose en la hipótesis de la congruencia, el estado de
ansiedad es una función de la interacción entre una dimensión específica del rasgo de
ansiedad, con una amenaza situacional congruente con dicha dimensión.
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
Con el desarrollo de modelos de análisis de procesos mediacionales como el modelo
cognitivo-mediacional del estrés, mediante el que se pretende apresar el proceso de
percepción e interpretación estimular bajo una óptica interactiva. Este modelo postula que los
factores cognitivos juegan un papel decisivo sobre el impacto que los acontecimientos
estresantes tienen sobre las personas y sobre el estilo de afrontamiento o repertorio de
respuestas subjetivas, fisiológicas y comportamentales, que las personas ponen en marcha
para hacer frente a las demandas situacionales.
EL SISTEMA DE PERSONALIDAD COGNITIVO-AFECTIVO (SPCA).
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El SPCA propuesto por Mischel se enmarca dentro de las llamadas teorías cognitivo-sociales
de la personalidad. M. concibe las situaciones como parte de la personalidad misma,
integrando la variabilidad del comportamiento como elemento que, no sólo no es contrario a
la existencia de la personalidad sino, por el contrario, parte de la misma.
–
En este modelo, la personalidad se concibe como un sistema estable caracterizado por una
serie de unidades cognitivas y afectivas disponibles, organizadas en una red distintiva de
interrelaciones que procesa, de forma característica, la información acerca de las situaciones,
externas o internas.
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En lo que a las diferencias individuales se refiere, la naturaleza de las diferencias individuales
en el SPCA hace referencia a tres aspectos esenciales:
 Diferencias individuales en la accesibilidad crónica (niveles de activación) de las
unidades cognitivo-afectivas.
 Diferencias individuales en la organización estable de relaciones entre estas unidades.
 Diferencias individuales en el patrón de relaciones que el individuo establece entre
situaciones o contextos específicos, y el comportamiento característico ante los mismos,
referidas en los dos puntos anteriores.
a) Unidades del SPCA y su organización intrasistema.
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Una premisa básica de las aproximaciones cognitivo-sociales a la personalidad es que la
existencia de un sistema de personalidad coherente y estable se establece a partir de un
sistema de PI social.
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PSICOLOGÍA DIFERENCIAL – TEMA 8
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Un proceso clave en esta organización es la activación de las representaciones mentales que
el individuo tiene, mecanismo básico para el PI social que moldea el significado que las
personas asignan a la información que procesan.
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Entre las representaciones mentales claves dentro de la citada estructura se encuentran
elementos como el conocimiento de la situación social, la representación de uno mismo, de
los demás, de sucesos futuros, las metas personales, las creencias y expectativas, y el
conocimiento de estrategias o vías alternativas de conducta. Estas representaciones son las
que constituirán el grueso de las unidades cognitivo-sociales.
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Las unidades cognitivo-afectivas pueden categorizarse en dos grandes bloques:
 Agrupadas en función de la Potencialidad de la conducta:
o Capacidades. Capacidad de adaptación al entorno (inteligencia social), caracterizada
por flexibilidad cognitiva, alternativas constructivas, procesos de resolución y
afrontamiento de problemas.
o Estrategias de codificación y constructos personales. Interpretación y
construcción del mundo. Las estructuras mentales mediadoras son los esquemas,
guiones, planes, etc.
TABLA 8.1
 Agrupadas en función de la Ejecución de la conducta:
o Expectativas y estilos atribucionales. Creencias acerca la propia capacidad para
obtener los resultados deseados, del grado en que la conducta conducirá a esos
resultados y de las causas de los sucesos futuros y pasados. Los estilos atribucionales
hacen referencia a la explicación que las personas suelen conceder al origen de los
eventos en general, y de forma más específica a sus éxitos y fracasos, su bienestar o
infelicidad, e incluso a su salud.
o Valores subjetivos. Valor asignado a los resultados, situaciones y tareas.
o Mecanismos autorreguladores. A través de metas, estos mecanismos proporcionan
dirección y coherencia a la conducta, y controlan el grado de esfuerzo necesario para la
consecución de esas metas.
o Afecto y emociones. Respuestas asociadas a las situaciones en las que la persona está
inmersa, influyendo en la manera de interpretarlas y de reaccionar ante ellas.
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
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El SPCA determina también cómo se relacionan las distintas unidades dentro de ese individuo
formando una red única de interconexiones que funcionan como un todo organizado y que se
caracteriza por ser una organización estable peculiar y característica del individuo.
LA SITUACIÓN PSICOLÓGICA EN EL MODELO SPCA.
Las personas diferirán en la construcción activa de la situación; es decir, en:
 Cómo atienden y seleccionan las distintas características de la situación.
CUADRO 8.12
 Cómo las categorizan y codifican cognitiva y emocionalmente.
 Cómo estas codificaciones activan otras cogniciones y afectos existentes en el sistema de
personalidad.
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Bajo la concepción de la situación en términos psicológicos, podrían detectarse elementos
comunes (equivalencias funcionales) a estas situaciones aparentemente distintas, que
serían responsables de la activación de la conducta (ansiedad) en una persona con
sensibilidad al rechazo.
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En este tipo de sistema, la conducta de la persona en un dominio cambiará de una situación
(p.ej., ante un amigo) a otra (p.ej., ante la pareja), ya que dentro de las unidades
condicionales, cuando cambian los síes, de manera coherente cambiarán los entonces, a pesar
de que la estructura de la personalidad permanezca invariable.
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PSICOLOGÍA DIFERENCIAL – TEMA 8
EXPLICACIÓN, PREDICCIÓN Y NIVEL DE ANÁLISIS EN LA
INVESTIGACIÓN DE DIFERENCIAS INDIVIDUALES EN
PERSONALIDAD.
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Los datos empíricos utilizados para dilucidar un problema determinado deben hacer pareja
con el nivel de los procesos en el que el problema es definido (Magnusson).
–
Los rasgos, entendidos como disposiciones amplias y generales, serán útiles para la predicción
de rangos de conducta. En consecuencia, cuando el objeto de análisis y diagnóstico sea un
retrato comprehensivo y coherente de la personalidad, o la selección de individuos en función
de este tipo de categorías amplias que nos dan información muy global sobre las personas y
su forma de comportarse a lo largo del tiempo, los rasgos más amplios, situados en el nivel
superior de la jerarquía, serán preferibles por presentar una mayor parsimonia.
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Si nuestro objetivo es el estudio del individuo en situación y la explicación de la conducta
particular, y las diferencias individuales, en situaciones más específicas, se hará necesario un
análisis de los componentes menos generales de estos rasgos superiores, así como el uso de
variables personales y patrones de conducta de carácter más procesual vinculadas a los
aspectos situacionales.
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