Signos Vitales 2001

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Signos Vitales 2001
El número de personas que consumen carne y café, conducen automóviles,
son adictas a las píldoras y se vuelven obesas es el más elevado en toda la
historia de la humanidad, sostiene un informe publicado el 24 de mayo de 2001
en Washington.
Esta insaciable necesidad de consumir afecta negativamente el ambiente y la
salud humana, advierte el informe Signos Vitales 2001 (Vital Signs 2001), una
publicación anual de la organización no gubernamental Worldwatch Institute
sobre las tendencias sociales y ambientales.
"Cada vez hallamos más evidencias de que los estilos de vida basados en
el consumo del mundo industrializado no son saludables para las
personas ni para el planeta que habitamos", dijo Micheal Renner,
investigador de Worldwatch.
Si bien gran parte del mundo es demasiado pobre como para seguir tales
modelos, las clases medias de las naciones en desarrollo adoptan las mismas
conductas peligrosas iniciadas en los países ricos.
El consumo de carne y café se está elevando, así como la obesidad, y más
de la mitad de los fumadores de tabaco del mundo se encuentran en los países
en desarrollo.
El informe de 192 páginas documenta 49 tendencias, desde el crecimiento de
la población y de la producción automovilística hasta la desaparición de los
arrecifes de coral y de muchas lenguas del mundo.
Como resultado del creciente consumismo, las tendencias ambientales
conducen a la "destrucción de la compleja red de seguridad ecológica de
la Tierra", dice el informe.
El incremento del consumo humano de alimentos como carne, huevos y leche
amenaza la calidad de las aguas del planeta, debido a que la población
mundial de vacas, pollos y cerdos se triplicó desde la década de 1960.
El uso tradicional de fertilizantes orgánicos basados en estiércol cedió paso a la
fertilización química, que contamina las napas de agua.
Este tipo de fertilización intensiva está ampliamente impuesta en Norteamérica
y Europa y se extiende en los países en desarrollo como México, Brasil, China
e India, sostiene el informe de Worldwatch.
La producción mundial de café llegó a 7,1 millones de toneladas en 2000, un
salto de 10 por ciento con respecto a la cosecha anterior.
Este continuo
incremento contribuye a la deforestación y a un empleo mayor de
fertilizantes y pesticidas.
Por otra parte, se estima que existen en el mundo unas 250 millones de
toneladas del plástico cloruro de polivinilo (PVC) en materiales de
construcción, embalajes, cables eléctricos y diversos productos de consumo,
como juguetes.
La fabricación de PVC creció 39 por ciento entre 1992 y 1999. Tanto la
manufactura como los desechos plásticos generan sustancias muy
tóxicas, como las dioxinas, que contaminan el aire y pueden estacionarse
en los suelos y el agua.
Por otra parte, Signos Vitales predice que para 2080 habrán desaparecido la
mitad de las actuales tierras húmedas de las costas debido a la expansión
agrícola, la urbanización caótica y la elevación del nivel del mar
provocado por el recalentamiento mundial.
Los humedales y pantanos sirven para controlar las inundaciones y purificar el
agua.
Los arrecifes de coral del mundo también están en peligro. La porción de
arrecifes dañados era de 10 por ciento en 1992, mientras en 2000 llegó a 27
por ciento.
Estas formaciones son bien conocidas por su riqueza biológica, pero también
es importante su papel como fuente de alimentación y hogar de peces, ya que
producen un décimo de la pesca mundial, dice el informe.
Además, los arrecifes coralinos protegen las costas de la destrucción
provocada por las tormentas marinas, la erosión y las inundaciones.
"El deterioro de los ecosistemas establece condiciones para que los desastres
naturales (como las tormentas o los huracanes) sean más frecuentes y más
destructivos", sostiene el estudio.
El cambio climático -causado por el aumento de la temperatura de la Tierra,
producido por la emisión de gases invernadero- puede agravar más aún esos
problemas.
"Los arrecifes de coral, por ejemplo, están viviendo a la temperatura más
elevada que soportan. Un aumento del calor en los mares significará más
presión sobre los corales", advierte el informe.
La mayoría de los científicos atribuyen el recalentamiento mundial al consumo
de carbón, gas y petróleo para generar energía.
Si bien el uso de combustibles fósiles se redujo 0,3 por ciento desde 1998, aún
sigue siendo muy alto. "Las emisiones anuales de carbono procedentes de
la combustión se cuadriplicaron en los últimos 50 años hasta 6.300
millones de toneladas en 2000", agrega el estudio.
Uno de los factores que más contribuyen al consumo de combustibles fósiles
es el aumento de los vehículos particulares y el nulo avance en la
eficiencia de los combustibles para contrarrestar ese incremento.
La producción mundial de automóviles aumentó cuatro por ciento en 2000
hasta alcanzar un récord de 40,9 millones de vehículos, señala Signos Vitales.
La flota total de vehículos creció a 532 millones.
La mayor dependencia de los automóviles no sólo recalienta el planeta, sino
que conduce a un estilo de vida más sedentario que hace "epidémica" la
obesidad, agrega.
Más de 1.000 millones de personas (uno de cada seis habitantes de la
Tierra) tienen sobrepeso, la mayor proporción de la historia, según el informe.
El número de obesos ha aumentado tanto en países ricos como pobres.
La Organización Mundial de la Salud consideró la obesidad "el principal
problema de salud pública descuidado de la actualidad", aunque es un factor
importante en los accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas,
cáncer y diabetes.
La producción mundial de cigarrillos también alcanzó niveles casi récord,
aunque el consumo por habitante se redujo cerca de 10 por ciento en la última
década.
Un creciente número de habitantes de países industrializados rechaza el
tabaco, pero la venta de cigarrillos está en aumento en muchas naciones en
desarrollo.
China es el principal consumidor de cigarrillos del mundo (38 por ciento), pero
el
consumo
también
está
aumentando
aproximadamente 5,5 por ciento cada año.
notablemente
en
Africa,
"Si esta tendencia continúa en los próximos 20 años, más africanos podrían
morir de enfermedades relacionadas con el tabaquismo que de sida, malaria y
mortalidad materna combinadas", advierte Signos Vitales, en base a
información del Banco Mundial.
Por otra parte, el informe señala algunas tendencias positivas, por ejemplo el
crecimiento de las fuentes renovables de energía, aunque todavía representan
un sector muy pequeño del mercado.
Actualmente se genera 10 veces más electricidad mediante la energía eólica
que en 1990, y la producción de células fotovoltaicas es 10 veces mayor que
en 1987, dice el informe.
Los estudios de Worldwatch revelaron que, cuando los consumidores lo
demandan, pueden alcanzarse métodos de producción ambientalmente
sustentables.
Por ejemplo, el segmento del mercado del café de más rápido crecimiento es el
del café cultivado de manera sustentable para los bosques y la biodiversidad,
dice el informe.
El área de cultivo de café orgánico se estima entre 110.000 y 205.000
hectáreas en todo el mundo, o dos por ciento de la producción mundial,
mientras el área de café del "comercio justo" - que garantiza un precio justo y
buenas condiciones de trabajo para los cultivadores- se estima en 400.000
hectáreas, con medio millón de trabajadores participantes.
"El poder de las elecciones de los consumidores, para bien o para mal, no debe
subestimarse. Ellas pueden enfermar o salvar a nuestro planeta", concluyó
Worldwatch
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