RJ 2000\8326
Sentencia Tribunal Supremo (Sala de lo Social), de 10 julio 2000
Jurisdicción: Social
Recurso de casación para la unificación de doctrina núm. 4121/1999.
Ponente: Excmo. Sr. D. Fernando Salinas Molina.
CONTRATO DE TRABAJO: requisitos: concurrencia en perito-tasador al servicio de sociedad de
seguros;
competencia
de
la
Jurisdicción
Laboral.
El TS desestima el recurso de casación para la unificación de doctrina (núm. 4121/1999) interpuesto por «Mutua
Madrileña Automovilista, Sociedad de Seguros a Prima Fija» contra la Sentencia de 30-9-1999, del TSJ de
Madrid, dictada en autos promovidos por Juan Carlos A. M. contra la recurrente, sobre despido.
Texto:
En la Villa de Madrid, a diez de julio de dos mil.
Vistos los presentes autos pendientes ante esta Sala en virtud de recurso de
casación para la unificación de doctrina interpuesto por la «Mutua Madrileña
Automovilista, Sociedad de Seguros a Prima Fija», representada y defendida
por la Letrada doña Amalia T. M., contra la sentencia dictada por la Sala de lo
Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en fecha 30-septiembre-1999
(rollo 2763/1999), recaída en el recurso de suplicación interpuesto por la
entidad ahora recurrente contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social
núm. 4 de Madrid, en fecha 16-febrero-1999 (autos 718/1998), en
procedimiento seguido a instancia de don Juan Carlos A. M., aquí parte
recurrida, representado y defendido por el Letrado don José G. P., frente a la
referida sociedad aseguradora.
Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D. Fernando Salinas Molina
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO Con fecha 16 de febrero de 1999 el Juzgado de lo Social núm. 4 de
Madrid, dictó sentencia en la que se declararon como probados los siguientes
hechos:
«I.-La actividad de la sociedad Mutua Madrileña Automovilista se centra,
prioritariamente, en el aseguramiento de vehículos a motor.
II.-Para valorar los daños sufridos por los vehículos de sus asegurados la
Mutua utiliza los servicios de 135 peritos en la Comunidad de Madrid, que
realizan las peritaciones tanto en los alrededores de 800 talleres concertados
con la Mutua como en unos 1200 talleres libres.
III.-Los citados peritos no prestan servicios formalmente como trabajadores por
cuenta ajena de la sociedad sino como profesionales libres.
IV.-La mayor parte de dichos peritos constituyeron a partir del año 1991
sociedades de peritación de carácter familiar o formadas por varios de ellos a
través de las cuales facturan sus servicios a la Mutua, principalmente por
Motivos de carácter fiscal.
V.-En el año 1998 se realizaron en la Comunidad de Madrid 594.649
peritaciones para la Mutua demandada por un importe de 33.599.806.538 ptas.
VI.-La Mutua retribuye sus servicios a los peritos, incluido el actor, por cada
acto de peritación efectuado o por cada visita realizada a los talleres
concertados si no hay ningún siniestro que tasar, de acuerdo con el siguiente
baremo:
Peritación hasta 60.000 ptas.: 700 ptas.
Peritación a partir de 60.001 ptas. : 700 ptas. + 3% de la diferencia.
Siniestros Totales: máximo de 50.000 ptas.
Visita de Ciudad: 500 ptas.
Visita de extrarradio: 700 ptas.
Aparcamiento: 400 ptas.
Dichas cuantías son las que se aplican desde el mes de abril de 1997.
VII.-La Mutua dispone de un servicio técnico compuesto por tres personas.
VIII.-Don Juan Carlos A. M. ha prestado servicios ininterrumpidos para la Mutua
Madrileña Automovilista, Sociedad de Seguros a prima fija, como perito
tasador, desde el 20 de octubre de 1980.
IX.-El demandante es Ingeniero Técnico en Electrónica Industrial, y tiene el
título de perito tasador de seguros, figurando inscrito en el Registro Especial de
Peritos Tasadores de Seguros.
X.-Con fecha 11 de diciembre de 1991 el actor constituyó con su esposa Rafia
B. la sociedad mercantil Alia y Bedrane Proyectos SL, de la que son socios
únicos junto con sus hijos menores de edad y de la que el señor A. es
Administrador Unico. La sociedad, que nunca ha tenido personal a su servicio,
tiene su domicilio en la calle Monte Hijedo número ..., donde residen sus
socios, constituyendo su objeto social:
"a) La realización de tasaciones, valoraciones y peritaciones de todo tipo sobre
toda clase de bienes, cosas y objetos, excepto las reguladas en el Real
Decreto-ley 685/1982 y aquellas en que las leyes determinen circunstancias
especiales.
b) La redacción, dirección y realización de proyectos industriales y técnicos
que, de acuerdo con las leyes vigentes, pueden ser realizados por los
integrantes de la Sociedad o su personal contratado".
En el año 1995 la citada sociedad adquirió una vivienda a crédito.
XI.-La relación existente entre las partes no experimentó variación alguna a
partir de la fecha de constitución de la citada sociedad en relación con el
período anterior.
XII.-La cantidad facturada y percibida por el demandante de la Mutua
demandada a través de dicha sociedad en el año anterior a su cese fue de
4.059.012 ptas. más IVA.
XIII.-El actor realizó en el período trabajado del año 1998 2.683 peritaciones
por un importe de L23.513.019 (sic) ptas.
XIV.-Las funciones realizadas por el demandante para la Mutua Madrileña
Automovilista, coincidentes con las asumidas por el resto de peritos de la
Compañía, eran las siguientes:
Primera. Visita diaria a los talleres concertados con la Mutua en la zona o
zonas asignadas por ésta, que variaban en función de la decisión de la Mutua
así como el número de talleres concertados asignados (entre 3 y 5 talleres
aproximadamente), en los siguientes términos:
a) Tras abandonar las oficinas de la Mutua el actor visitaba los talleres
concertados de su zona provisto de un terminal de ordenador.
b) En el taller, el demandante realizaba directamente las peritaciones de los
vehículos siniestrados tras examinarlos y ponerse de acuerdo con el
responsable del taller, al que entregaba una copia de la peritación, quedándose
con la otra.
c) En el supuesto de que no hubiese ningún vehículo que peritar, el
demandante debía cumplimentar una hoja de vista en impreso facilitado por la
Mutua, que posteriormente entregaba a ésta.
d) Si la póliza del contrato de seguro era a terceros el actor podía rechazar el
siniestro si estimaba que los daños no se ajustaban al parte de accidente, al
igual que si el daño no había sido provocado por un siniestro (desgaste de
piezas, fallo de los materiales...). En caso de disconformidad del interesado la
decisión final la adoptaba el Servicio Técnico de la Mutua.
e) El actor tenía libertad para decidir, tras ponerse de acuerdo con el Jefe del
Taller, si la pieza o elemento afectados debían ser repuestos o reparados,
decisión en lo que influía tanto la entidad del daño como el tipo de taller
(calidad en su trabajo ...).
- En el primer caso, se limitaba a aplicar los precios de las piezas y los
baremos de tiempo necesario para su restitución fijados por los fabricantes de
vehículos, y por la Asociación de Talleres según el modelo de vehículo que
constaban en el programa informático elaborado por la Mutua.
- En el segundo caso, establecía, de acuerdo con el Jefe de Taller, el número
de horas de mano de obra que consideraba necesarias para la reparación. El
precio de la hora de mano de obra, pactado por la Mutua con cada taller,
figuraba en el programa informático. Segunda. Realizar peritaciones en los
talleres libres en el supuesto de que le hubiese sido asignada alguna. Las
funciones a que se hacen referencia en los tres epígrafes anteriores le
ocupaban normalmente toda la mañana. Tercera. El demandante transmitía
diariamente las peritaciones realizadas al ordenador central de la Mutua y
recibía en su terminal las peritaciones a realizar al día siguiente en talleres
libres con el presupuesto elaborado por el taller.
XV.-Los peritos deben acudir diariamente a la sede de la Mutua a las 8 horas,
si bien el actor se presentaba habitualmente con bastante retraso (entre las
8.45 y las 9.30 horas). En dicha sede, el demandante realizaba las siguientes
actividades. a) Entregar (en soporte papel) las peritaciones realizadas el día
anterior. b) Recoger de su bandeja (cada perito tiene una) las facturas
correspondientes a las peritaciones del día anterior, que firmaba y entregaba
posteriormente en el taller para que éste pudiese cobrar el importe de la
reparación, una vez firmada la recepción de vehículo por el asegurado. c)
Atender a los asegurados disconformes con la peritación. Si el actor no
aceptaba la queja y el interesado mantenía su disconformidad el demandante
hacia un informe que transmitía al servicio correspondiente de la Mutua
(servicio técnico, asesoría jurídica...) según el motivo de la discrepancia,
adoptando dicho servicio la decisión final. d) Consultar, algún expediente en los
archivos de la Mutua para aclarar las circunstancias en que se había producido
el siniestro. e) Excepcionalmente, consultar alguna duda con el servicio técnico
de
la Mutua
(nuevo
problemática, etc. ).
modelo
de automóvil, peritación
especialmente
XVI.-El Servicio Técnico de la Mutua visita dos o tres veces al año los talleres
concertados para comprobar la calidad del servicio, las posibles quejas de los
clientes y la actuación del perito.
XVII.- Cuando un perito, y en concreto el actor, no quería realizar peritaciones
en un determinado período por tener previsto el disfrute de las vacaciones
debía avisar a la Mutua con la antelación suficiente a fin de que la misma diese
asignar su zona a otro perito.
XVIII.-La Mutua facilitó al actor en fecha que no consta un manual de usuario
para la aplicación del programa de peritación, cuyo contenido se da por
reproducido al figurar unida a los autos copias del mismo. Asimismo en los
años 1987 a 1990 le entregó los siguientes escritos-circulares:
- De 24 de septiembre de 1987, con el siguiente texto:
1º. De todos los partes que se traigan para formalizar en nuestras oficinas,
dejarán efectuada la tasación en impreso oficial, a falta de complementarla con
el número de expediente. 2º. Hagan hoja de visita al taller, cuando no se
efectúe ninguna tasación. 3º. Sigan las normas dadas en la tasación de
vehículos "pendientes". 4º. Realicen las tasaciones en horas, tanto en chapa
como en pintura. 5º. Ningún perito deberá admitir más trabajo del que él
considere que puede realizar. Este hecho lo pondrá en conocimiento de su
Inspector.
- De 4 de noviembre de 1987, con el siguiente texto:
"Estimado colaborador: Como continuación de lo tratado en la reunión última
celebrada el día 24 de septiembre en la planta 5ª, y ratificando lo manifestado
por el señor A., te adjuntamos instrucciones para el uso del terminal MSIO85
que te permitirán, a partir de este momento, tasar con número de póliza los
vehículos cuyos partes traes a nuestras oficinas el día siguiente para
formalizar. Es claro y manifiesto que puedes optar por cualquiera de estos dos
sistemas a la hora de tasar:
a) tasar en hoja de informe tradicional, y al día siguiente incluir el núm. de
expediente, pasándolo más tarde por P. Resumido.
b) tasar directamente con núm. de póliza en el terminal, y al día siguiente incluir
manualmente el núm. de expediente, pasándolo más tarde por P. Resumido.
Operativa. Viene indicada por las instrucciones adjuntas que han sido
elaboradas por Juan Z. Cualquier duda que se plantee, no dudes en
comentarlo con el propio Juan Z. o con Pilar R.
La fecha de transmisión por P. Resumido seguirá como hasta ahora, será
siempre la del día en que pasas al terminal los datos definitivos. El que una
parte de tu trabajo lleve una fecha, y otra posterior otra parte no te debe de
preocupar puesto que ya asumiremos nosotros con nuestro archivo este
`lapsus´.
Con este motivo, aprovechamos la ocasión para saludarte muy cordialmente",
- De 3 de octubre de 1988, con el siguiente texto:"Estimado colaborador: En
relación con el tema de los `rechazados´ y para dejar de una manera definitiva
y clara la trayectoria a seguir, siempre uniforme por parte del colectivo de
peritos, hemos de hacerte las siguientes observaciones:
a) En caso de rechazar absolutamente todos los daños que presenta el
vehículo y que serán coincidentes en la mayoría de los casos con los que
refleje el volante de reparación, la operativa a seguir es la siguiente:
1( Tasar todo y por el capítulo de deducciones rechazarlo todo quedando a 0
ptas. el pago al taller.
2( Retirar del taller el (los) volante/s de reparación, así como los originales de
las tasaciones.
3( Rellenar una hoja de incidencias para el asegurado en la que reflejes con
ciertas extensión y exactitud el motivo de los daños que rechaces.
4( Al día siguiente, depositar en el buzón núm. 192 `rechazados´ la copia de la
nota de incidencias, el informe original de tasación y el volante de reparación.
Todos ellos debidamente grapados.
5( La copia de la tasación en la que se rechaza todo, se incluye como una
tasación más entre las restantes efectuadas en ese día, y se deposita en tu
bandeja.
b) En el caso de rechazar sólo una parte de los daños, o uno concreto que esté
reflejado como daño en el volante de reparación, la operativa a seguir será la
siguiente:
1( Tasar todo, y con el capítulo de deducciones rechazar ese daño.
2( Emplear el volante de reparación para el resto de los daños tasados,
dejándolo en el taller junto con la tira o el informe pericial.
3( Dejar siempre al mutualista una hoja de incidencias en la que, de una
manera clara y explícita le informes del daño rechazado y del `por qué´.4( Al
día siguiente, y junto con la copia de esta tasación, incluirás en la entrega de tu
trabajo la copia de la hoja de incidencias depositándolo todo en tu bandeja.
Esperando que haya quedado todo suficientemente claro, y agradeciéndote,
como siempre, tu total colaboración, aprovechamos la ocasión para enviarte un
saludo muy cordial".
- De 10 de mayo de 1989, con el siguiente texto: "Estimado colaborador: En
relación con los volantes de reparación calificados de R, cuyo plazo de validez
desde primeros de año está fijado en dos meses, queremos informarte de los
siguiente puntos: La validez de estos volantes, a efectos de reparación, sigue
siendo de seis meses, a contar desde la fecha inicial, como es natural, es decir
cuatro meses más de los que figuran en el volante. No es, por tanto,
procedente, que se puedan rechazar por este motivo desde esta fecha. No es,
a su vez, necesario, solicitar conformidad de ninguno de estos volantes,
cuando la peritación se efectúe después de los dos meses reseñados. Es
evidente, a su vez que, una vez rebasados los seis meses de plazo de
reparación, no tienen validez alguna, salvo que vayan conformados por esta
Entidad. Con este motivo, aprovechamos la ocasión para saludarte muy
atentamente",
- De 2 de julio de 1990, con el siguiente texto: "Estimado colaborador: En
relación con los partes sin contrario que recogéis en los talleres Concertados,
os comunicamos que sólo admitáis aquellos que estén totalmente rellenos y
perfectamente cumplimentados".
XIX.-El actor figura dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores
Autónomos de la Seguridad Social, por el que cotiza.
XX.-La Mutua demandada controla informáticamente el resultado de las
peritaciones realizadas en conjunto por cada perito, comprobando posibles
desviaciones, etc. (v. gr. porcentaje de reposiciones y reparaciones, número de
horas de mano de obra peritadas por reparar un determinado daño...),
asignando mayor número de talleres y peritaciones a los que realizan el trabajo
a su mayor satisfacción.
XXI.:-En el mes de octubre de 1998 el servicio técnico de la Mutua visitó los
talleres concertados asignados al actor, constatando la existencia de
determinadas anomalías en la prestación de servicios (desplazamientos
injustificados para cobrar la visita, quejas de los talleres sobre su trabajo. ..) , lo
que motivó que el 26 de dicho mes el Director de Siniestros don Miguel L. le
comunicase verbalmente que de momento no le iban a encomendar mas
peritaciones, personándose el actor dos días después con un abogado para
solicitar la carta de despido, manifestándole verbalmente el señor L. que no
tenía porque entregársela y que ya no prestaría más servicios para la Mutua.
XXII.-El demandante realiza peritaciones para la Mutua de Seguros Pelayo
desde el 23 de junio de 1997, que factura a través de la sociedad Alia y
Bedrane Proyectos SL. En el año 1997 la cantidad facturada a dicha Mutua fue
de 1.631.976 ptas. (6.734.866 ptas. facturados en total por la sociedad menos
5.102.890 ptas. facturados a la Mutua Madrileña Automovilista).
XXIII.-Con fecha 2 de diciembre de 1987 se constituyó la Asociación Civil
"Asociación de Peritos tasadores libres colaboradores de Mutua Madrileña
Automovilista", de la que el actor fue socio fundador, que entre otros objetivos
tenía la protección del cuerpo social, creando unos servicios de ayudas mutuas
entre sus socios, en viudedad, orfandad, jubilación, enfermedad o accidente no
profesional, subsidio de defunción, préstamos sin interés y becas. El patrimonio
fundacional fue de 185.552.826 ptas., aportando la Mutua el 80% y los socios
fundadores el 20% restante. Entre los recursos económicos previstos en el acta
fundacional, que suscribió el gerente de la Mutua, se encontraban las cuotas de
los socios, fijadas en el 8% de los honorarios brutos de cada uno de los
asociados y la aportación de la Mutua, fijada en el 10% de los honorarios
brutos de cada uno de los asociados. El actor causó baja voluntaria en la citada
Asociación en el año 1989.
XXIV.-El demandante no ostenta ni ha ostentado en el año anterior a su cese la
condición de representante de los trabajadores.
XXV.-Con fecha 26 de noviembre de 1998 se celebró acto de conciliación en
virtud de papeleta presentada el día 11 del mismo mes que finalizó sin
avenencia».
En dicha sentencia aparece la siguiente parte dispositiva: «Que rechazando la
excepción de incompetencia del orden social de la jurisdicción por razón de la
materia opuesta por la Empresa Mutua Madrileña Automovilista Sociedad de
Seguros a Prima Fija y estimando la demanda formulada contra ella por don
Juan Carlos A. M. debo declarar y declaro improcedente el despido de que fue
objeto el actor el día 26 de octubre de 1998, condenando a la Empresa
demandada a readmitirle en su puesto de trabajo, a no ser que en el plazo de
cinco días a contar desde la notificación de esta sentencia y sin necesidad de
esperar a la firmeza de la misma, opte ante este Juzgado por indemnizarle con
la cantidad de 13.520.355 ptas., condenándola, asimismo, cualquiera que sea
el sentido de su opción, al abono de los salarios dejados de percibir por el actor
desde la fecha del despido hasta la fecha de notificación de la presente
resolución».
SEGUNDO La citada sentencia fue recurrida en suplicación por la citada
sociedad aseguradora, ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de
Justicia de Madrid, la cual dictó sentencia con fecha 30 de septiembre de 1999,
en la que consta el siguiente fallo: «Que debemos desestimar y desestimamos
el recurso de suplicación interpuesto por Mutua Madrileña Automovilista Cía. de
Seguros a Prima Fija frente a la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social
núm. 4 de Madrid de fecha 16 de febrero de 1999, en virtud de demanda
formulada por Juan Carlos A. M. frente a aquélla, y en consecuencia, debemos
confirmar y confirmamos la sentencia de instancia recurrida, condenando a la
parte demandada recurrente a la pérdida de los depósitos y consignaciones
que había efectuado para recurrir, así como al abono, en concepto de
honorarios, al letrado de la parte impugnante, de la cantidad de 50.000 ptas.
(cincuenta mil)».
TERCERO Por la Letrada doña Amalia T. M., en nombre y representación de la
«Mutua Madrileña Automovilista, Compañía de Seguros a Prima Fija», se
formalizó el presente recurso de casación para la unificación de doctrina, que
tuvo entrada en el Registro General de este Tribunal Supremo, el 15 de
diciembre de 1999, en el que se denuncia, al amparo de lo dispuesto en el
artículo 217 de la Ley de Procedimiento Laboral (RCL 1995, 1144 y 1563), la
contradicción existente entre la citada sentencia de la Sala de lo Social del
Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 30-9-1999 (rollo 2763/1999) y la
dictada por la Sala de lo Social del mismo Tribunal Superior de Justicia, de 7-51993 (AS 1993, 2574) (rollo 4967/1992).
CUARTO Por providencia de esta Sala de fecha 12 de abril de 2000, se admitió
a trámite el presente recurso dándose traslado del escrito de interposición y de
los autos al Letrado don José G. P., en nombre y representación de don Juan
Carlos A. M., para que formalizara su impugnación, presentándose por el
mismo el correspondiente escrito.
QUINTO Por el Ministerio Fiscal se emitió informe en el sentido de considerar
improcedente el recurso, e instruido el Excmo. Sr. Magistrado Ponente, se
declararon conclusos los autos y se señaló para votación y fallo el día 4 de julio
de 2000.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO 1.-La cuestión que se plantea en el presente recurso de casación
unificadora consiste en determinar la calificación que haya de darse a la
relación de servicios existente entre la entidad recurrente, compañía de
seguros que opera en el ramo de vehículos automóviles, y el recurrido, perito
tasador de seguros encargado por aquélla durante años de la valoración de
daños en vehículos producidos en accidentes de tráfico en que se han visto
involucrados sus asegurados, con la derivada consecuencia de declarar el
orden jurisdiccional competente para conocer de la cuestión planteada en la
demanda objeto del presente procedimiento.
2.-La sentencia recurrida (STSJ/Madrid 30-9-1999 rollo 2763/1999), sobre la
base de unos minuciosos y precisos hechos declarados probados contenidos
en la de instancia y que quedaron inalterados en suplicación, confirmando
íntegramente aquélla, ha llegado a la conclusión de que el contrato que
vinculaba a las partes era de carácter laboral. Esta resolución ha sido
impugnada por la entidad aseguradora mediante dos clases de alegaciones; la
primera referente a la contradicción existente entre la sentencia recurrida y la
que aporta como de contraste (STSJ/Madrid 7-5-1993 [AS 1993, 2574] rollo
4967/1992); y la segunda relativa a la infracción del ordenamiento jurídico, por
interpretación errónea del art. 1.1 del Estatuto de los Trabajadores (RCL 1995,
997) (ET) en su interpretación jurisprudencial aplicada a los peritos tasadores
de seguros.
3.-Concurre el requisito o presupuesto de contradicción entre sentencias
exigido en el art. 217 de la Ley de Procedimiento Laboral (RCL 1995, 1144 y
1563) (LPL) para viabilizar el recurso de casación unificadora. En efecto, como
destaca también el Ministerio Fiscal en su detallado informe, aun cuando las
situaciones recogidas en ambas sentencias no son absolutamente idénticas,
coinciden en sus datos fácticos esenciales a los fines de perfilar la naturaleza
de la relación jurídica que unía a las partes litigantes (objeto y forma de
desarrollo de la actividad a realizar por el perito, interrelaciones con la entidad
aseguradora, utilización de medios para comprobar la realización de la obra o
servicio encomendado, honorarios y su fijación), y sin que las restantes
diferencias, que es dable calificar de accidentales (visita diaria a talleres
concertados o concreción de honorarios que no está detallada en los dos
supuestos con igual precisión), sean relevantes para entender no superado el
juicio de contradicción entre sentencias con fallos divergentes.
SEGUNDO 1.-Entrando a conocer de la infracción legal denunciada por la
entidad recurrente, debe destacarse con carácter previo, al igual que se
efectuaba en la STS/IV 8-10-1992 (RJ 1992, 7622) (recurso 2754/1991), que el
trabajo de valoración de daños de los peritos tasadores de seguros puede
realizarse tanto en régimen laboral (contrato de trabajo) como en régimen de
ejercicio libre de la profesión (arrendamiento de servicios) o, desde la
perspectiva de las compañías aseguradoras, la tasación pericial de daños
puede llevarse a cabo como recursos personales propios, o mediante encargo
a peritos colaboradores externos o a sociedades de peritación. La elección
entre una y otra posibilidad corresponde, como es obvio, a las compañías y a
los peritos tasadores (en uso de la libertad de empresa y de la libertad
profesional, respectivamente), los cuales, de común acuerdo, pueden dar a la
relación de servicios la configuración que tengan por conveniente. La línea
divisoria entre una y otra opción está en lo que la jurisprudencia llamó
«integración en el círculo rector y disciplinario del empresario», concepto que
en la legislación vigente se formula como «servicios ... dentro del ámbito de
organización y dirección de otra persona, física o jurídica» (art. 1.1 ET), y que
la doctrina científica denomina nota o criterio de «dependencia». Si los
servicios del perito tasador de seguros se prestan en régimen de dependencia
nos encontraremos, al margen del «nomen iuris» elegido por las partes, ante
un contrato de trabajo; si se realiza en régimen de autonomía, fuera del círculo
rector o ámbito de dirección de la compañía aseguradora, nos encontraremos,
al margen también de la calificación asignada por los contratantes, ante un
contrato de arrendamiento de servicios.
2.-En la sentencia recurrida, como se deduce de sus hechos declarados
probados y del análisis pormenorizado que de los mismos se efectúa tanto en
ella como en la coincidente resolución de instancia, la prestación de servicios
del perito tasador de seguros demandante presenta rasgos que sólo son
concebibles en el trabajo dependiente, dado que:
a) Es la compañía aseguradora, y no el perito, la que programa el trabajo de
éste, mediante la asignación y rotación de zonas, y la exigencia de recogida y
entrega diaria de partes de inspección y tasación de vehículos en la sede de la
entidad aseguradora (entrega peritaciones, recogida de facturas, atención
quejas clientes, consulta expedientes o esporádicamente con el servicio técnico
de la demandada), realizando visita diaria a los talleres concertados con la
entidad aseguradora en la zona o zonas asignadas por ésta, que variaban en
función de la decisión de la entidad así como el número de talleres concertados
asignados e incluso con independencia de que hubiera o no peritaciones a
realizar el concreto día en el taller asignado (hecho probado 14º, 2ª y 1ª);
b) La prestación de servicios por parte del demandante no se efectuaba
esporádicamente o por actos o peritaciones singulares, sino que de hecho se
realizaba con permanencia, habitualidad y práctica exclusividad, adscrito a la
organización de la demandada, como evidencia, además, su elevado número
de peritaciones, pues en el período trabajado en el año 1998, y a pesar de
habérsele asignado menos peritaciones que en los años anteriores, el
demandante realizó 2.683, lo que excluyendo un mes de vacaciones y los
sábados y domingos en los que no se efectuaban, arrojaba un promedio diario
de 14,5 peritaciones, lo que corrobora con el hecho de que la demandada
utiliza 135 peritos en la Comunidad de Madrid y que por éstos en el año 1998
se realizaron un total de 594.649 peritaciones para dicha entidad (hechos
probados 2º, 5º y 14º).
c) La ordenación del trabajo se lleva a cabo mediante directrices (manual de
usuario para la aplicación del programa de peritación) y comunicaciones o
circulares de régimen interior detalladas y minuciosas, que exceden claramente
lo que sería la mera concreción del objeto del contrato (hecho probado 18º);
d) La aceptación o rechazo de las peritaciones encargadas no depende de la
voluntad del profesional tasador, que tampoco participa en la fijación del
baremo de sus llamados «honorarios», sino que se adhiere al determinado por
la empresa (hecho probado 6º);
e) El trabajo del perito es coordinado por un jefe de inspección de la compañía,
que supervisa y controla su actuación técnica, con tal fin el servicio técnico de
la recurrente visita dos o tres veces al año los talleres concertados para
comprobar la calidad del servicio, las posibles quejas de los clientes y la
actuación
del
perito
(hecho
probado
16º)
y
la
recurrente
controla
informáticamente el resultado de las peritaciones realizadas en conjunto por
cada perito, comprobando posibles desviaciones y asignando mayor número de
talleres y peritaciones a los que realizan el trabajo a su mayor satisfacción
(hecho probado 20º).
f) El actor realizaba personalmente las peritaciones sin ayuda de tercero, sin
contar con una organización empresarial propia y sin que conste que aportase
más medio que su trabajo o que tuviera la facultad de rechazar las peritaciones
ofrecidas, siendo muy escaso su margen de decisión sobre el concreto modo
de ejecución de su actividad.
g) Por último, como observa también el Ministerio Fiscal, la constitución de una
sociedad mercantil por el perito tasador no supuso incidencia alguna en su
relación jurídica con la entidad aseguradora que continuó en los mismos
términos
expuestos
sin
modificación
alguna
de
la
actividad
pericial
desarrollada.
3.-Por lo expuesto, la relación de servicios que unía a las partes debe
configurarse como laboral (art. 1 ET), en términos análogos a lo que se efectuó,
entre otras, en la STS/Social 6-6-1983 (RJ 1983, 2971), pues:
a) Concurren las esenciales notas de «ajenidad» y «dependencia», entendida
en sentido amplio en función del tipo de servicios prestados, y al modo
interpretado por la jurisprudencia de esta Sala, entre otras, en la STS/Social 24-1996 (RJ 1996, 3334) (recurso 2613/1995), en la que se afirma que «es que
no sólo el seguimiento de unas determinadas directrices uniformadoras en la
realización del trabajo encomendado sino, también y fundamentalmente, el
ulterior control de dicho trabajo, la prestación del mismo, siempre, a través de
la empresa recurrente, la penalización en el retraso de su conclusión y la
asignación de zonas geográficas para su desarrollo constituyen datos
reveladores de una sujeción al poder directivo de la empresa que encomienda
la realización de los servicios, todo lo que pone de relieve una innegable
situación de dependencia propia del contrato de trabajo» o en la STS/IV 31-31997 (RJ 1997, 3578) (recurso 3555/1996), en la que se establece que «no nos
encontramos en el caso ante un colaborador libre, que presta servicios
esporádicamente o por actos o acontecimientos singulares, sino ante un
reportero gráfico ... incorporado plenamente y con continuidad a la organización
del trabajo de la empresa informativa, que programa diariamente el trabajo a
realizar y que encarga incluso en ocasiones trabajos o reportajes imprevistos».
b) No concurre ninguno de los más característicos indicadores inequívocos de
que la prestación de los servicios profesionales se efectuara en régimen de
autonomía, pues el perito tasador demandante no tenía la facultad de rechazar
las peritaciones ofrecidas, no fijaba ni tenía participación trascendente en la
determinación de sus honorarios, contaba con muy escaso margen en la
realización de su actividad debiendo ceñirse esencialmente a las instrucciones
recibidas, y realizaba directa y personalmente las peritaciones sin valerse de
colaboradores a su servicio.
c) No cabe, por tanto, entender que la prestación del demandante «se limitaba
a la práctica de tasaciones sin sujeción ninguna a jornada, vacaciones,
practicando su trabajo con entera libertad» (STS/Social 12-7-1988 [RJ 1988,
5798)] o que realizaba «su trabajo con independencia, salvo las limitaciones
accesorias» (STS/Social 1-3-1990 (RJ 1990, 1743)), como esta Sala ha exigido
cuando ha declarado que existía arrendamiento de servicios y no una relación
laboral.
4.-El carácter laboral de la relación existente entre las partes comporta la
desestimación del recurso, pues la sentencia recurrida contiene la doctrina
jurídicamente correcta al haber declarado la competencia del orden
jurisdiccional social para conocer de la cuestión planteada (arts. 1 y 2 LPL); con
imposición de costas a la parte recurrente (art. 233.1 LPL), pérdida de los
depósitos constituidos y mantenimiento de los aseguramientos prestados hasta
que se cumpla la sentencia o se resuelva, en su caso, la realización de los
mismos (art. 226.3 LPL).
Por lo expuesto, en nombre de SM El Rey y por la autoridad conferida por el
pueblo español.
FALLAMOS
Desestimamos el recurso de casación para la unificación de doctrina
interpuesto por la empresa «Mutua Madrileña Automovilista, Sociedad de
Seguros a Prima Fija», contra la sentencia dictada por la Sala de lo Social del
Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en fecha 30-septiembre-1999 (rollo
2763/1999), recaída en el recurso de suplicación interpuesto por la entidad
ahora recurrente contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social núm. 4
de Madrid, en fecha 16-febrero-1999 (autos 718/1998), en procedimiento
seguido a instancia de don Juan Carlos A. M. frente a la referida sociedad
aseguradora; con imposición de costas a la parte recurrente, pérdida de los
depósitos constituidos y mantenimiento de los aseguramientos prestados hasta
que se cumpla la sentencia o se resuelva, en su caso, la realización de los
mismos.
Devuélvanse las actuaciones al Organo Jurisdiccional correspondiente, con la
certificación y comunicación de esta resolución.
Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la Colección Legislativa, lo
pronunciamos, mandamos y firmamos.
PUBLICACION.-En el mismo día de la fecha fue leída y publicada la anterior
sentencia por el Excmo. Sr. Magistrado D. Fernando Salinas Molina hallándose
celebrando audiencia pública la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, de lo
que como Secretario de la misma, certifico.
Voces
SOCIEDADES DE SEGUROS
Perito tasador
- Relación laboral: doctrina general:
[F. 2]
- Relación laboral: existencia:
[F. 2]
- Relación laboral: requisitos:
[F. 2]
CONTRATO DE TRABAJO
CRITERIOS GENERALES
Debe estimarse
Profesiones liberales realizadas bajo dependencia
Perito-tasador de seguros
- (..)
[F. 2]
CONTRATO DE TRABAJO
REQUISITOS ESENCIALES
Ajenidad
Debe estimarse
- (..)
[F. 2]
CONTRATO DE TRABAJO
REQUISITOS ESENCIALES
Dependencia
Debe estimarse
- (..)
[F. 2]
COMPETENCIA
Supuestos concretos
Competencia de la Jurisdicción Laboral
Contrato de trabajo
Debe estimarse
- Perito tasador de compañía de seguros:
[F. 2]
Disposiciones Estudiadas:
REAL DECRETO LEGISLATIVO 24-3-1995, nº 1/1995. ESTATUTO
TRABAJADORES. TEXTO REFUNDIDO (RCL 1995\997)
 Art. 1.1
Relaciones Activas:
 Cita. Sobre CONTRATO DE TRABAJO: requisitos: concurrencia en
perito-tasador al servicio de sociedad de seguros; competencia de la
Jurisdicción Laboral. STSJ Madrid 07 mayo 1993. (AS 1993\2574)
 Cita y aplica en el mismo sentido. Sobre que el trabajo de valoración
de daños de los peritos tasadores de seguros puede realizarse tanto en
régimen laboral (contrato de trabajo) como en régimen de ejercicio libre
de la profesión (arrendamiento de servicios) o, desde la perspectiva de
las compañías aseguradoras. STS Madrid 31 marzo 1997. (RJ
1997\3578)
 Cita y aplica en el mismo sentido. Sobre que el trabajo de valoración
de daños de los peritos tasadores de seguros puede realizarse tanto en
régimen laboral (contrato de trabajo) como en régimen de ejercicio libre
de la profesión (arrendamiento de servicios) o, desde la perspectiva de
las compañías aseguradoras. STS Madrid 22 abril 1996. (RJ 1996\3334)
 Cita y aplica en el mismo sentido. Sobre que el trabajo de valoración
de daños de los peritos tasadores de seguros puede realizarse tanto en
régimen laboral (contrato de trabajo) como en régimen de ejercicio libre
de la profesión (arrendamiento de servicios) o, desde la perspectiva de
las compañías aseguradoras. STS Madrid 08 octubre 1992. (RJ
1992\7622)
 Cita y aplica en el mismo sentido. Sobre que no cabe entender que la
prestación del demandante «se limitaba a la práctica de tasaciones sin
sujeción ninguna a jornada, vacaciones, practicando su trabajo con entera
libertad» o que realizaba «su trabajo con independencia, salvo las
limitaciones accesorias». STS Madrid 01 marzo 1990. (RJ 1990\1743)
 Cita y aplica en el mismo sentido. Sobre que no cabe entender que la
prestación del demandante «se limitaba a la práctica de tasaciones sin
sujeción ninguna a jornada, vacaciones, practicando su trabajo con entera
libertad». STS Madrid 12 julio 1988. (RJ 1988\5798)
 Cita y aplica en el mismo sentido. Sobre que el trabajo de valoración
de daños de los peritos tasadores de seguros puede realizarse tanto en
régimen laboral (contrato de trabajo) como en régimen de ejercicio libre
de la profesión (arrendamiento de servicios) o, desde la perspectiva de
las compañías aseguradoras. STS Madrid 06 junio 1983. (RJ 1983\2971)
Relaciones Pasivas:
 Citada. Sobre la existencia de contrato de trabajo. STSJ Cataluña 04
diciembre 2003. (AS 2004\170)
 Citada. Sobre los requisitos para determinar la existencia de relación
laboral entre perito tasado y compañia de seguros. STSJ País Vasco 28
noviembre 2003. (AS 2003\4245)
 Citada. STSJ País Vasco 28 noviembre 2003. (AS 2003\3607)
 Citada. Sobre inexistencia de relación laboral entre perito tasador y
compañía de seguros. STSJ Madrid 11 noviembre 2003. (AS 2004\794)
 Citada. Sobre los requisitos del contrato de trabajo. STSJ Comunidad
Valenciana 25 octubre 2001. (JUR 2002\256493)
 Citada. Sobre los requisitos del contrato de trabajo. STSJ Galicia 06
julio 2001. (AS 2001\1684)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre los requisitos esenciales
del contrato de trabajo. STSJ Comunidad Valenciana 15 septiembre
2005. (AS 2005\3103)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre los requisitos para
apreciar la existencia del contrato de trabajo. STSJ Cataluña 21
diciembre 2004. (AS 2005\55)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre los requisitos esenciales
del contrato de trabajo. STSJ Canarias (Las Palmas) 11 noviembre 2004.
(AS 2004\3803)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre los requisitos del
contrato de trabajo. STSJ Canarias (Las Palmas) 30 septiembre 2003.
(JUR 2004\31170)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre relación laboral en
supuestos de peritos tasadores. STSJ Comunidad Valenciana 26 junio
2003. (AS 2004\1112)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. STSJ Cataluña 13 mayo 2003.
(AS 2003\2496)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. STSJ Cataluña 26 septiembre
2002. (AS 2002\3018)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre existencia de contrato de
trabajo: requisitos. STSJ Cataluña 18 septiembre 2002. (AS 2002\3076)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. STSJ Cataluña 18 septiembre
2002. (AS 2002\3075)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre la existencia de contrato
de trabajo. STSJ Cataluña 29 septiembre 2001. (AS 2001\4158)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. STSJ Extremadura 28
septiembre 2001. (AS 2001\4302)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre competencia de
jurisdicción. STSJ Madrid 22 mayo 2001. (AS 2001\2277)
 Citada y aplicada en el mismo sentido. Sobre los requisitos esenciales
del contrato de trabajo. STSJ Aragón 02 abril 2001. (AS 2001\1143)
 Citada y aplicada en sentido contrario. Sobre el contrato de trabajo.
STSJ Baleares 16 diciembre 2003. (JUR 2004\140206)
 Citada y aplicada en sentido contrario. Sobre inexistencia de contrato
de trabajo. STSJ Andalucía (Sevilla) 29 noviembre 2002. (AS 2003\887)
 Confrontar. Sobre relación laboral en supuestos de peritos tasadores.
STSJ Andalucía (Málaga) 22 abril 2004. (AS 2005\1495)
 Confrontar en el mismo sentido. Sobre existencia de relación laboral
en supuestos de peritos tasadores. STSJ Madrid 01 septiembre 2005.
(JUR 2005\220252)
 Confrontar en el mismo sentido. Sobre existencia de relación laboral
en supuestos de peritos tasadores. STSJ Andalucía (Málaga) 20 febrero
2003. (AS 2003\1523)
 Confrontar en el mismo sentido. Sobre los requisitos esenciales del
contrato de trabajo. STSJ Cataluña 07 noviembre 2002. (AS 2003\253)
 Contradictoria con. STSJ Madrid 16 marzo 2004. (JUR 2004\238490)
 Contradictoria con. STSJ Madrid 16 marzo 2004. (JUR 2004\242153)
 Doctrina ratificada. STS Madrid 06 octubre 2005. (RJ 2005\7334)
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RJ 2000\8326

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