Electrificación de hogares falta de suministro impide el desarrollo

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LA AIF EN ACCIÓN
Servicios de energía para reducir la pobreza y promover el crecimiento
C
ontar con servicios de energía confiables y de costo razonable para la
agricultura, la industria, el comercio y el uso doméstico es fundamental
para aumentar la productividad y la producción y también para elevar el nivel
de bienestar de los pobres. Sin embargo, en muchos países que reciben
financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), los hogares y
las empresas carecen de ellos o deben pagar un alto costo, o bien el suministro
es poco confiable.
En algunos países de África al sur del Sahara, menos del 5% de las familias rurales
cuenta con electricidad. De mantenerse las actuales tasas de electrificación,
más del 50% de los hogares de toda la región seguirá sin luz en el año 2050.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 3.000 millones
de personas, la mayoría en países que reciben financiamiento de la AIF, usan leña,
estiércol, carbón y otros combustibles tradicionales en el interior de las viviendas
para cocinar o como medio de calefacción. La contaminación del aire en esos
espacios interiores es responsable de la muerte de 1,5 millones de personas al
año, en su mayoría niños y mujeres.
La falta de servicios de energía en muchos países prestatarios de la AIF es una
consecuencia de la escasez crónica de inversiones en este sector, así como de
la deficiencia de las instituciones y las políticas. Por lo tanto, el apoyo que presta
la institución comprende inversiones y respaldo institucional y en materia de
políticas para ayudar a los países a mejorar los servicios energéticos.
Datos básicos
• Hasta el 95% de las personas que vive en zonas rurales en los países más pobres de África al sur
del Sahara carecen de acceso a electricidad o a combustibles no contaminantes para cocinar.
• La falta de energía eléctrica afecta a unos 30 países africanos, con un impacto económico negativo
equivalente al 2% del producto interno bruto (PIB).
• En África se necesitan unos US$40.000 millones al año en inversiones para aumentar el acceso en
10 puntos porcentuales y terminar con la falta de electricidad. Actualmente, la región gasta sólo unos
US$11.000 millones, lo que implica un déficit de aproximadamente US$30.000 millones.
• La AIF moviliza recursos por el equivalente de aproximadamente dos veces el volumen de sus
compromisos de financiamiento. En el ejercicio de 2009, el costo total de los proyectos de energía
financiados por la institución fue de alrededor de US$4.900 millones.
• En el futuro, la estrategia de la AIF para este sector procurará reforzar el buen gobierno, mejorar
los resultados financieros y operacionales de las empresas de servicios públicos, movilizar más
recursos para inversión y velar porque el desarrollo y la reforma del sector favorezca a los pobres.
A pesar de que la AIF suele ser el principal financista externo de inversiones en este sector, sólo representa
entre el 5% y el 10% del total de los fondos. En consecuencia, a través de sus proyectos, la Asociación
procura movilizar financiamiento de otros donantes e inversionistas y mejorar los resultados operacionales
de las entidades del sector para que puedan aumentar las inversiones con sus propios recursos.
nnn
CONTEXTO SECTORIAL
CONTRIBUCIONES DE LA AIF
El acceso a la electricidad
sigue siendo un desafío
Aumento de las inversiones
En los últimos 10 años, la falta de inversiones en
el sector de energía eléctrica de los países que
reciben financiamiento de la AIF ha creado una
situación de gran escasez de electricidad, que
parece ir en aumento, poca confiabilidad de
dichos servicios y lentos avances en su extensión
a la población desatendida.
Las adecuadas políticas y programas de inversión
formulados por los gobiernos de países como
Bangladesh, Camerún, Eritrea, Honduras e
Indonesia han generado un marcado aumento
de las tasas de electrificación (Cuadro 1).
Sin embargo, el incremento ha sido leve en otras
naciones (como en Bolivia, Kenya y Mozambique).
En muchas de las naciones más pobres de África
al sur del Sahara, las tasas de electrificación de
las viviendas no llegan al 10%.
Cuadro 1: Tasas nacionales de acceso
de los hogares a electricidad en países
seleccionados (año)
2
Bangladesh
32,0 [2000]
40,6 [2004]
Bolivia
51,9 [2000]
67,1 [2005]
Camerún
40,7 [1998]
46 [2008]
Chad
2,3 [1997]
3,5 [2004]
Eritrea
22,9 [1995]
33 [2007]
Honduras
54,8 [2000]
76,4 [2008]
Indonesia
62,8 [1994]
67 [2004]
Kenya
14,5 [1998]
16,0 [2003]
Mozambique
6,6 [1997]
8,1 [2003]
Las inversiones de la AIF (donaciones y créditos)
en este sector han seguido una tendencia al alza
desde el lanzamiento del Plan de acción sobre
infraestructura en 2003. Este plan hacía eco de
“un mayor consenso (...) en el sentido de que el
Grupo del Banco debe incrementar sus actividades
en el sector de infraestructura en vista de las
crecientes necesidades de inversión, el retiro de
inversionistas privados y el reconocimiento cada
vez mayor de que los objetivos de desarrollo del
milenio (ODM) sólo se pueden alcanzar adoptando
una estrategia multisectorial”.
Posteriormente, las inversiones de la AIF para
proyectos de energía aumentaron a un promedio
anual de US$777 millones en los ejercicios de
2003−06, y continuaron subiendo más del doble
hasta un promedio de US$1.720 millones al año
en los ejercicios de 2007−09 (Cuadro 2).
Movilización de fondos
Las inversiones y garantías de la AIF han cumplido
un papel fundamental en la movilización de
inversiones públicas y privadas.
Por ejemplo, en el ejercicio de 2009 el costo
total de los proyectos financiados en parte por la
AIF fue de aproximadamente US$4.900 millones.
Por lo tanto, la institución movilizó recursos por
el equivalente de más del doble del volumen de
recursos que comprometió.
Si bien gran parte de los recursos movilizados
para inversión provinieron del sector público
(cofinanciamiento de los gobiernos receptores
y de donantes), el sector privado también ha
hecho aportes considerables a los proyectos de la
Asociación (Cuadro 3).
Cuadro 2: Inversiones de la AIF en proyectos de energía, por regiones, ejercicios
de 1999−2008 (en millones de US$)
Región
Ej. 99−02
Ej. 03−06
Ej. 07−09
África al sur del Sahara
264
430
1,042
Asia oriental y el Pacífico
107
146
202
Europa/ Asia central
63
65
41
América Latina y el Caribe
3
10
13
Oriente Medio y Norte de África
13
14
56
Asia meridional
181
112
366
Total compromisos de energía
631
777
1.720
Total compromisos de la AIF
6.180
8.570
12.365
Compromisos de energía como % de total
de compromisos de la AIF
10%
9%
14%
El énfasis de la AIF en los cambios
sistémicos ha producido resultados
tangibles
el acceso a la red casi se había triplicado y la
cobertura llegaba al 44% de la población rural.
A este proyecto se le atribuye el 26% de dicho
incremento.
La AIF se ha concentrado en tratar de solucionar
las deficiencias en materia de instituciones
y políticas que han contribuido a la falta de
inversiones. Además, suele ser el mayor financista
de infraestructura esencial para el sector de
energía.
En Bangladesh, la AIF financia el Proyecto de
Electrificación Rural y Desarrollo de Energía
Renovable, aprobado en 2002, cuyo objetivo es
apoyar los esfuerzos del país para suministrar
electricidad a toda la población rural antes de
2020. Este contempla la extensión de las redes
de distribución eléctrica y la introducción de
fuentes de energía renovable en zonas distantes
donde no es posible ampliar la red.
Los proyectos que se analizan a continuación
muestran la diversidad y el alcance del papel
cumplido por la Asociación en este ámbito en
todo el mundo.
En la República Democrática Popular Lao, el
Proyecto de Electrificación Rural en las Provincias
del Sur del País financió la extensión de la red
eléctrica y brindó apoyo al Ministerio de Energía
y Minas para una demostración experimental
de electrificación fuera de la red. El proyecto
ayudó a mejorar los resultados financieros de
la empresa nacional de electricidad e incluyó
asesoría en materia de políticas para la reforma
del sector.
En junio de 2009, la red eléctrica llegaba a más
de 600.000 consumidores gracias al proyecto. Del
30% en 2002, el acceso a electricidad aumentó
a aproximadamente el 40%. Al mismo tiempo,
320.000 clientes cuentan hoy en día con paneles
solares residenciales, cifra que excede la meta
inicial de 50.000. La AIF suministró un crédito de
US$236 al proyecto, de los cuales US$56 millones
se destinan a las soluciones de energía renovable
fuera de la red. La iniciativa ha logrado movilizar
recursos adicionales por US$8 millones del Fondo
Mundial de Energía.
En 1995, tan sólo el 15% de los hogares del país
tenía acceso a suministro eléctrico. Ya en 2004,
En Malí, el Proyecto de Provisión de Energía
para Uso Doméstico y Acceso Universal a la
3
Cuadro 3: Ejemplos de movilización de capital privado en operaciones de la AIF
(cifras en millones)
Proyecto
Proyecto de energía eléctrica
de Haripur
Capital
privado
movilizado
Crédito
de la AIF
$68
$49,8
Proyecto regional de gas en
África meridional
$512
Proyecto de central hidroeléctrica
de Bumbuna
$67
$12
Proyecto de central eléctrica
privada de Pamir
$8
$10
$590
Electricidad promueve servicios eléctricos en
zonas periurbanas y rurales con miras a mejorar
la calidad y la eficiencia de los centros de salud
y educación y fomentar la ordenación sostenible
de los recursos forestales y la energía de biomasa
(como la leña). Desde que fue aprobado en 2004,
se han conectado al sistema 40.000 viviendas,
1.080 empresas, 1.025 escuelas rurales y
107 clínicas de salud. La superficie forestal
sometida a ordenación sostenible ha aumentado
de 350.000 hectáreas a 14 millones de hectáreas.
En Sri Lanka, el Proyecto de Suministro de
Servicios de Energía (1997−2004) permitió crear
las condiciones propicias para la participación
del sector privado en proyectos de energía
renovable con conexión a la red, al ayudar a
formular un convenio de compra de energía a
pequeñas centrales eléctricas y encauzar créditos
a largo plazo a través de bancos autorizados,
tanto comerciales como especializados.
Paralelamente, la participación de instituciones
de microfinanciamiento sirvió de estímulo para la
incursión del sector privado en el desarrollo de
4
Garantía
de MIGA
Inversión de
IFC (aprox.)
$30
$72
$18
$38
$91
$61
Desarrollo de energía renovable
Gasoducto de África occidental
Garantía de
la AIF/BIRF
$202
$8
$50
$75
energía renovable sin conexión a la red, y fue crucial
para lograr mayor penetración de sistemas de
energía solar para uso doméstico en el mercado.
Estos proyectos privados de energía renovable
han generado una intensa actividad para
empresas proveedoras y promotoras y firmas de
consultoría y capacitación. Al cierre del proyecto,
había 11 empresas promotoras de minicentrales
hidroeléctricas (en comparación con solamente
una antes de la iniciativa), cuatro grandes
compañías de energía solar (frente a dos o tres
firmas incipientes) y unas 12 a 15 promotoras
de pequeñas centrales hidroeléctricas a nivel de
poblados (frente a una o dos). Además, había casi
80 sociedades de consumidores de electricidad
funcionando en las aldeas.
En Tanzanía, la AIF financia el Proyecto de
Desarrollo y Expansión del Acceso a Energía,
aprobado en 2008, que entre otros fines, apoya
iniciativas de energía renovable a nivel local
para elevar la capacidad de generación del país
y ampliar el acceso en zonas rurales, donde la
tasa de electrificación es inferior al 2%.
A la fecha, se ha aplicado un amplio marco
regulatorio con el fin de modernizar y simplificar
los procedimientos para pequeños proyectos
de energía. Como resultado, hoy en día existen
22 proyectos en marcha promocionados por
patrocinadores locales, por un monto que supera
los 70 megavatios. La AIF aportó US$105 millones,
de los cuales US$85,8 millones se destinaron a
inversiones urgentes en la red de transmisión y
distribución de la empresa nacional de servicios
públicos, US$3,2 millones a asistencia técnica
y US$16 millones a pequeños proyectos de
energía renovable y acceso fuera de la red. El
Fondo Mundial de Energía apoya la iniciativa con
US$6,5 millones.
Alcance mundial, armonización
y flexibilidad
Por su alcance mundial, la AIF ha ayudado a
difundir las mejores prácticas internacionales en
ámbitos tales como la explotación estratégica
de los recursos de hidrocarburos; la gestión de
las operaciones de las empresas de servicios
públicos; el diseño y los aspectos técnicos de
las centrales eléctricas y la determinación de
precios y subsidios.
En su condición de principal prestamista de
muchos países, la AIF tiene gran poder de
convocatoria entre las partes interesadas y
los donantes para coordinar conjuntamente
el desarrollo del sector. En este contexto, la
Asociación hace cada vez más hincapié en la
importancia de aumentar la convergencia y la
armonización del apoyo de los donantes.
Los enfoques sectoriales, como el adoptado
en julio de 2008 por el Gobierno de Rwanda y
sus asociados en el desarrollo, son ejemplos
de este esfuerzo. La cooperación, incluido el
financiamiento conjunto de proyectos, ha sido
y sigue siendo crucial, habida cuenta de que las
necesidades de inversión son mayores que los
recursos disponibles.
La flexibilidad de la AIF para apoyar diversas
alternativas de financiamiento es una ventaja
especial. Por ejemplo, los préstamos adaptables
para programas, que permiten financiar una
variedad de proyectos de transmisión que
interconectan las redes de electricidad de países
vecinos en África occidental, son adecuados para
este tipo de desarrollo regional. El programa de
África occidental comprende distintas inversiones
en los países, que se encuentran en diversas
etapas de preparación para su ejecución. En
tales situaciones, estos préstamos constituyen un
medio eficaz para pasar de proyectos de inversión
circunscritos y con plazos definidos a programas
más amplios (a menudo a nivel sectorial o
nacional).
Asociaciones mundiales
La AIF cumple a menudo la función de facilitador
y partícipe en el debate mundial sobre la energía.
Comparte con los países, el sector privado, la
sociedad civil y otros asociados en el desarrollo
las lecciones de su experiencia en esferas tales
como: análisis de los vínculos entre energía y
pobreza, financiamiento de infraestructura para
el sector, buen gobierno y regulación, reforma
institucional y de las operaciones de las entidades
vinculadas e impacto de los servicios energéticos
en los resultados de desarrollo.
La AIF apoya a todas las partes que tienen un
interés en el sector de energía. Por ejemplo,
respalda el Foro de Ministros de Energía de
África (FEMA, por sus siglas en inglés), un grupo
de apoyo creado para dar realce a los problemas
energéticos que enfrenta el continente y promover
la cooperación regional tendiente al desarrollo
del sector.
Energía limpia y cambio climático
La AIF es uno de los principales financistas de
proyectos sobre eficiencia energética, energía
renovable y generación de energía hidroeléctrica
a gran escala.
En Sri Lanka, la AIF ha respaldado el desarrollo
de pequeñas plantas hidroeléctricas. Desde
el inicio del programa, hace casi 10 años, se
han instalado 109 megavatios de capacidad
eléctrica, que han contribuido con un 4% de la
generación bruta de la nación. Los proveedores
locales de equipos eléctricos que participan del
5
programa han desarrollado sus conocimientos
técnicos a tal punto que ya realizan actividades
internacionales.
En Uganda, el proyecto de la central de agua
fluyente de Bujagali de 250 megavatios es uno
de los principales elementos del programa de
expansión del sector energético con el mínimo
de costos. El financiamiento de la AIF ha sido
crucial a la hora de movilizar el paquete de
fondos necesario para lo que constituye la mayor
inversión privada en este país (y una de las más
importantes de África oriental), con un costo
estimado de US$870 millones.
La AIF respalda la utilización de sistemas
solares (fotovoltaicos) hogareños para cubrir
las necesidades de iluminación de las
viviendas pobres en países tan diversos como
Burkina Faso, Camboya, Etiopía, Malí, Mongolia,
Nicaragua, Papua Nueva Guinea, Tanzanía, Uganda
y Zambia.
Gracias a las enseñanzas
del pasado, la AIF se ha adaptado
a las condiciones locales
Fortalecimiento de las asociaciones
entre el sector público y privado
En el decenio de 1990, se promovieron reformas
del sector de energía eléctrica relativas a la
estructura del mercado, la competencia, la
participación del sector privado y los marcos
reguladores en los países desarrollados y en
países de ingreso mediano de América Latina
y Europa oriental. En general, las naciones que
emprendieron reformas ambiciosas recibieron
Programas públicos de alcance mundial
Una de las ventajas de la AIF es su capacidad de movilizar financiamiento y asistencia técnica para el fomento de
la energía limpia en los países más pobres. En este sentido, ha unido fuerzas con sus asociados en numerosos
emprendimientos mundiales:
• El Programa de asistencia para la gestión del sector de la energía es una iniciativa global del Banco Mundial que se
centra en la seguridad energética, el fomento de mercados energéticos, la energía renovable y la eficiencia energética,
el cambio climático y los vínculos entre energía y pobreza.
• Energía para los pobres, un componente del Plan de acción sobre infraestructura, busca ampliar el acceso a energía
y proteger a los pobres del alza y la volatilidad del precio de los combustibles. La iniciativa apunta a expandir los
proyectos del sector público y privado en los ámbitos de acceso a energía y diversificación y eficiencia energética
que reducen la vulnerabilidad a largo plazo de los países al alza del precio del petróleo. Su ejecución se concretará
gracias al financiamiento conjunto o paralelo de iniciativas que ya están siendo tramitadas por el Grupo del Banco
Mundial y los donantes. Los países destinatarios son aquellos que cuentan con financiamiento de la AIF y que se han
visto particularmente afectados por la alta volatilidad del precio de la energía. Varios donantes están considerando
seriamente cofinanciar una serie de proyectos sobre acceso a energía en África, entre ellos el Banco Árabe para el
Desarrollo Económico, el Banco Islámico de Desarrollo, el Fondo de la OPEP para el Desarrollo Internacional y los
fondos de desarrollo de Arabia Saudita y Kuwait.
• La Asociación Mundial para la Reducción de la Quema de Gas apoya los esfuerzos de los gobiernos y de la industria
del petróleo orientados a reducir la quema y el venteo de gas asociados con la extracción de petróleo crudo. En la
actualidad, esta asociación está conformada por los gobiernos y/o las empresas nacionales de petróleo de países que
reciben financiamiento de la AIF, como Angola, Camerún y Chad.
• El objetivo del Programa de expansión de la energía renovable para países de ingreso bajo, en el marco de los fondo
estratégicos sobre clima y en respuesta a los desafíos del cambio climático, es demostrar la viabilidad económica,
social y ambiental de las distintas alternativas de desarrollo con bajas emisiones de carbono en el sector energía,
creando nuevas oportunidades económicas y aumentando el acceso energético a través del uso de fuentes renovables.
Los donantes están finalizando sus compromisos a fin de permitir que el fondo entre en operaciones durante el ejercicio
de 2010.
6
grandes flujos de inversión privada y mejoraron
en forma notable la eficiencia y el desempeño
operacional de las empresas de servicio público
y la atención al usuario. Se esperaba que los
buenos resultados de estos modelos abrieran
la posibilidad de adaptar el enfoque en otras
partes del mundo.
ministerios, las empresas que prestan los servicios
y las entidades fiscalizadoras) y en mejorar la
gestión del sector para consolidar los mecanismos
de participación pública y privada (como contratos
de gestión, arrendamientos, concesiones y
propiedad privada, especialmente en el ámbito
de la generación).
Sin embargo, la experiencia ha demostrado lo
difícil que es aplicar modelos de reforma basados
en una profunda reestructuración del mercado
—y que fueron adoptados en grandes países
de ingreso mediano— en naciones prestatarias
de la AIF con limitada capacidad económica e
institucional.
Proyectos más sencillos
Las condiciones al inicio determinan el alcance
y la composición preliminares, y a menudo las
posteriores, de las reformas. Investigaciones
recientes indican que entre los países en
desarrollo existe un cierto límite en relación con
el tamaño de la red de electricidad (alrededor de
1 gigavatio de capacidad) y el ingreso (ingreso per
cápita superior a los US$900 aproximadamente)
que determina el grado de viabilidad de una
reforma al mercado de la electricidad. La mayoría
de los países que reciben financiamiento de la
AIF se encuentra por debajo de este límite.
Lo anterior ha influido en los mecanismos de
diseño de los mercados de energía eléctrica en
países que reciben fondos de la AIF; motivo por
el cual, en estos últimos años, se ha puesto
más énfasis en mejorar el desempeño de las
empresas de servicio público y en introducir
formas de participación pública y privada,
incluidos arrendamientos con opción de compra,
contratos de explotación y productores de
electricidad independientes.
Fortalecimiento de la capacidad
de las entidades del sector público
El sector público seguirá siendo una fuente
importante de inversiones —y a menudo la
principal— en aquellos casos en que el riesgo país
y la inseguridad del mercado alejan a los
inversionistas privados. Por lo tanto, de ahora
en adelante se hará hincapié en fortalecer la
capacidad operacional y de planificación de
las entidades del sector público (entre ellos los
Una lección aprendida en los países donde la
capacidad institucional es deficiente es la de
simplificar los proyectos, por ejemplo, reduciendo
el número de componentes relativos a diferentes
subsectores de la energía o el alcance de las
modificaciones a las políticas en las condiciones
de las iniciativas. Esto ha llevado a la AIF a diseñar
proyectos más funcionales.
Importancia crítica de la voluntad política
La experiencia de Armenia demuestra la
importancia crítica de contar con voluntad
política para emprender reformas en el sector de
la electricidad. En ese país, el apoyo sostenido
de los donantes ayudó a las autoridades
gubernamentales, que demostraron gran deter­
minación, a impulsar y mantener reformas
financieras y de las operaciones de las empresas
de servicio público, así como una reforma insti­
tucional y jurídica más amplia de dicho sector.
La AIF apoyó la reforma con una combinación de
financiamiento para ajuste estructural, créditos
para proyectos de inversión y asistencia técnica.
La mayoría de las modificaciones institucionales
y en materia de políticas acordadas se pusieron
en práctica, aunque con cierta flexibilidad con
respecto al momento de su aplicación, lo que
resultó ser beneficioso.
DESAFÍOS FUTUROS
A nivel mundial, la estrategia de la AIF buscará
apoyar: i) los esfuerzos regionales para crear
corredores de energía que permitan a África
al sur del Sahara ahorrar US$2.000 millones
al año en costos de electricidad; ii) mejoras
normativas, institucionales y de buen gobierno
de los organismos del sector energía, entre
7
Un plan para África
En África, la AIF, en asociación con países, donantes, organizaciones regionales (como la Unión Africana y la Nueva
Alianza para el Desarrollo de África [NEPAD, por sus siglas en inglés]), organismos de las Naciones Unidas y otras
partes interesadas, propuso un amplio plan de acción para aumentar el acceso a los servicios de energía. Este
propone apoyar iniciativas impulsadas por los países para atacar sistemáticamente las causas de la falta de acceso.
Los principales objetivos son los siguientes:
• Asegurar el acceso a la energía a las empresas y los hogares (mediante programas de electrificación y aumento de la
capacidad de generación, incluso a través de proyectos regionales) para promover el crecimiento y elevar el nivel de bienestar.
• Alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) mediante el suministro de energía a establecimientos públicos
esenciales, como escuelas y clínicas.
• Satisfacer las necesidades básicas de energía para alumbrado (equipando a los hogares que no tienen suministro eléctrico
con sistemas modernos y de costo razonable) y para cocinar (mediante el uso de tecnologías y combustibles sostenibles
y no contaminantes).
ellas, por ejemplo, el mejoramiento de la
sostenibilidad de las empresas de servicio
público; iii) enfoques generales del sector para
planificar y financiar la expansión del acceso
de manera más sistemática al tiempo que
se facilita la coordinación de los donantes;
iv) programas de eficiencia energética que
incluyan el despliegue de alternativas de ahorro
de energía en alumbrado y electrodomésticos;
v) energía con bajas emisiones de carbono para
aprovechar nuevos recursos del financiamiento
del clima y equilibrar las necesidades de
acceso a energía al tiempo que se garantiza
su sostenibilidad ambiental, y vi) programas
modernos de biomasa y alumbrado para entregar
productos de iluminación innovadores, eficientes
y de bajo costo y programas de mejoramiento de
los aparatos de cocina a través de asociaciones
entre el sector público y privado.
miento a más largo plazo. En los países donde
hay grandes posibilidades de incrementar la
participación del sector privado (por ejemplo,
Bangladesh, Nigeria y Viet Nam), la Asociación
puede ayudar a mejorar la gestión sectorial que
promueve mayor inversión privada, y otorgar
financiamiento y garantías para fomentar dicha
participación.
Una estrategia a tono con las circunstancias
En un prospecto sobre la formación de consorcios
del sector que se prepararía como parte de
este enfoque programático, se indicarán
los proyectos y subproyectos que requieren
financiamiento, las políticas que el gobierno
se compromete a poner en práctica y las metas
de acceso y niveles de servicio previstos para
los hogares, los establecimientos públicos y las
empresas.
En los países que salen de un conflicto, como
Afganistán y Sierra Leona, la AIF centra su
atención en reconstruir y rehabilitar los activos
de energía eléctrica destruidos. En los países
donde las sequías han limitado la producción
de energía hidroeléctrica (como en el caso de
África oriental), la asistencia de la AIF respalda
proyectos de emergencia que permitan agregar
capacidad y, al mismo tiempo, ayuda a planificar
la diversificación de las fuentes de abasteci­
8
En las naciones donde el marco de políticas
es favorable, la AIF propone coordinar las
actividades en estrecha colaboración con la
comunidad de donantes, a fin de ayudar a los
países a preparar y aplicar enfoques programá­
ticos para todo el sector, los cuales están
concebidos para armonizar el apoyo de los
donantes y movilizar más inversiones con
el propósito de incrementar el acceso a los
servicios energéticos.
Julio de 2009
http://www.bancomundial.org/aif
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